Atraparlos de una manera distinta
Como si atrapar 205 pokémon fuera fácil, ahora la complicación esta en hacerlo sin dejar caer la poké ball fuera del tablero. Aún así, no importa que tanto nos quejemos sobre esto y otros de los problemas que nos encontraremos al jugar, Nintendo sabe cómo volvernos adictos a los juegos de los pequeños monstruos.
Pasamos meses enteros tratando de conseguir ciertos pokémon de evento, legendarios, shinys o con estadísticas especiales a través de intercambios, eventos o regalos; horas enteras dedicadas a entrenar o criar lo mejor posible, de completar una historia y continuar dejando marca en cada modo de batalla habido. La saga principal de juegos siempre nos ha metido de inmenso en este amplio mundo, pero ¿Qué hay sobre sus spin-off?
Pokémon Pinball: Rubí & Zafiro es el segundo juego de pinball, el cual se basa en los juegos de la saga principal: Rubí/Zafiro/Esmeralda para Game Boy Advance. Como todo juego de este género, el objetivo es lograr sumar la mayor cantidad de puntos, mientras se captura todo tipo de pokémon y completa la Pokédex, todo ello sobre un tablero y con una pequeña bola.
Puede que de principio algo tan monótono no nos llame la atención. Vamos, seguro muchos dudan que lleguen a estar más de una hora golpeando una bola sobre un tablero, una y otra vez; pero en cuanto la bola sea lanzada hacia el tablero y el juego comience, uno sabrá lo que es la adicción.
Por más simple que se vea, son sus exclusivas características sumadas a un juego de por si adictivo como el pinball, lo que hacen a este título un verdadero encanto a la hora de descansar un poco de tanto entrenamiento y crianza. Uno siempre quiere más, y sin descansar irá tras la Pokédex completa, pasando por cada Modo Caza, EVO o Huevo posible; intentando atrapar todos.

Como si esto fuera poco, al interés también se le suma la aparición de niveles bonos, capaces de ofrecernos cierta diversión o incluso ataques de ira. Todo es tan tranquilo cuando se llega al primer bono; Kecleon, Duskulls o Sealeo saben cómo entretener de manera divertida, jugando a encestar o las escondidas. El problema llega tras el segundo bono y la aparición de los legendarios: Kyogre, Goundon y Rayquaza. ¿Porqué todo debe ser tan complicado en un pinball? Cuando apenas les damos el primer golpe, y creemos que todo seguirá igual de fácil, éstas dos enormes bestias saben cómo acabar con nuestra paciencia y obligarnos a tomar demasiado en serio el juego. Rocas, columnas de fuego y de remolinos que nos detienen la bola, ataques que nos la paralizan cuando más lo necesitamos, y un tiempo que nos destruye todo signo de tranquilidad, al ver que en un minuto solo una vez se los ha podido golpear.
Cada reto nos incita a continuar jugando; es el mismo interés que nos produce la saga principal de juegos la que nos atrae aquí también, sumado a un nuevo estilo. La obsesión por acabar una Pokédes para nada fácil de completar; superando esos 1% de rate, enfrentando legendarios que nos producen un dolor de cabeza al intentarlo, o rezando porque la bola logre golpear dos y tres veces a los pokémon obtenidos mediante modos.
Pokémon Pinball sabe -aun no siendo un juego de la saga principal– cómo hacernos pasar un largo y buen momento de juego.
Gráficos
Seamos sinceros, en un juego de pinball, a diferencia de los juegos principales, no venimos a buscar gráficos. El apartado visual aquí solo es un bonus más que nos atrae a la vista, pero que no influirá en nada más.
Con los clásicos sprites de pokémon inundando el tablero, al verlo nos daremos cuenta de que se encuentra demasiado cargado estéticamente pero al mismo tiempo demasiado chico y vacío, sin contar el hecho de que es un tablero pequeño, lleno de de colores, formas y sprites aparecen por cada rincón; incluso la bola tiene una forma peculiar –adaptada según su uso en el juego– de poké ball.
Cada tablero posee su propio diseño, incluyendo pokémon que forman parte de los diferentes bonos u opciones. Cada nivel bono tiene su propio mapa, como lo es el caso de un boque para Kecleon, un terreno volcánico para Groudon o un cementerio para Duskull/Dusclops, por ejemplo.
Música
¡Cuánta nostalgia aquí! No hay nada más hermoso que el soundtrack de tu juego preferido, y aún más hermoso que otro juego lo utilice y no deje caer en el olvido.
Pinball Rubí & Zafiro utiliza el OST de Rubí/Zafiro/Esmeralda. Desde la música que suena al entrar en batalla con un pokémon salvaje, hasta la música de fondo cuando te enfrentas a algún entrenador o líder.
Conclusión
Estamos tan entusiasmados por las salidas de juegos principales de la saga que a veces olvidamos algunas de las joyas escondidas de pokémon, donde el objetivo no es justamente recorrer una región o salvando al mundo.
Pokémon Pinball es el ejemplo perfecto de aquellos buenos juegos de pokémon de la consola GameBoy Advance, un clásico que si bien no cuenta con los detalles de los demás o con una historia, bien puede darnos varias horas de diversión.

Es muy probable que un juego de pinball no te convenza a simple vista, o no logres verlo como un juego para estar durante tiempo jugándolo –como es el caso de XY-, pero una vez que lo pruebes entenderás la adicción que provoca. Esas ganas de continuar jugando y consiguiendo un mayor puntaje, de completar una Pokédex, lograr evolucionar o encontrar a los pokémon más difíciles, de imponerte metas para realizar (como el golpear al Nuzleaf, ¡que es complicado!).
En resumen, Pokémon Pinball Rubí & Zafiro es un juego para descansar de la saga principal, y pegarte de vez en cuando unas buenas viciadas con él.







