Foros de Centro Pokémon
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#21
Equipo: Los 2 weones @Exerux


http://replay.pokemonshowdown.com/pandora-hackmons-4530565

Luego de que Carlos llegará nos metimos a las ruinas, estaban en un decente estado, habían escrituras en las paredes, arena por todos lados y claro, habían pokémon. No parecían hostiles así que no los molestamos y seguimos avanzando. Carlos y yo hablábamos de toda esta aventura y de los tesoros que tal vez encontraríamos.

—Y dime Carlos, ¿qué piensas de todo esto? ¿No te parece raro?

—Un poco nada más, pero si puedo obtener mi paga por esos meteoritos no me importara mucho.

—Tienes razón, dice que están ruinas pertenecían al Dios Teos lo más posible es que consigamos algún tesoro de todos los que tenía.

—¿Dios Teos?

—Es un viejo Dios de una extraña religión de entrenadores.

El "weon" de Carlos solo respondió con un largo "Ah" en forma de asombro, luego de seguir caminando por el recto camino, de pronto algo comenzó a salir de las arenas, eran unas figuras pequeñas que parecían tener una armadura en su cuerpo, saque mi pokédex y confirme que eran Aron, si salieron era por una razón, iban a atacarnos así que tenía que prepararme para luchar.

—Encárgate del de la derecha, este es mío. —dije mientras saca una pokéball. —¡Ve, Bear!

De la pokéball salió Bear el pequeño oso preparado para luchar.

Tenía la ventaja de tipo de mi lado así que la batalla no sería difícil... o eso fue lo que pensé. El Aron no era muy rápido pero conocía su terreno y sabía donde esconderse para esquivar los ataques, entraba y salia de la arena para atacar con sus garras, Bear no estaba acostumbrado a ese terreno así que tenía que pensar algo para pudiera luchar mano a mano.

—¡Bear, usa las paredes!

Bear salto hacía una pared y se logro agarrar para poder visualizar el terreno, ahora si el Aron quería atacar tendría que salir de las arenas, pero no salía así que el único modo de acabar con él era visualizar por donde se movía y atacar en ese punto.

—¡Bear usa golpe karate abajo tuyo!

Bear se impulso con la pared y logro golpear la arena y con suerte también golpeo al Aron el cuál el golpe le ocasiono mucho daño, el Aron no podía volver a la arena así que lo único que le quedaba era atacar de frente.

—¡De nuevo, golpe karate!

Bear con mucha fuerza se acercó al Aron y lo golpeo con su pata lo cuál lo dejo debilitado, al ver al Aron debilitado aproveche y lancé una pokéball para capturarlo, giro una, dos y tres veces... pero no se capturo, lancé otra pokéball y con esta si logre hacer una captura efectiva.

—¡Bien!

Había capturado un nuevo pokémon y Bear había entrenado, fue justo. Carlos seguía luchando aún así que me adelante por el camino recto.

—¡Cuando termines vienes!

Ibuki Mioda <3
#22
Habíamos conseguido ingresar a las Ruinas, el lugar estaba aún con rastros de la arena del desierto que lo rodeaba, una inmensa oscuridad se imponía en el ambiente. En lo que mis ojos se acostumbraban a la falta de iluminación, me iba guiando a través de las paredes. Conforme avanzaba, podía sentir al tacto pequeños relieves en dichas paredes, pero no podía identificar de que se trataba. Una vez que mi vista poco a poco se empezó a acostumbrar, pude notar que se trataban de jeroglíficos, parecían dar un mensaje a los que se aventuraran a este sitio, sin embargo mi desconocimiento sobre estas inscripciones me impedían conocer su significado, por lo que no le presté mucha importancia. Continúe avanzando, sin embargo, había algo extraño en el ambiente...por más que caminaba no notaba un cambio en el sitio que me encontraba, además de que de forma anormal, cada paso que daba me sentía más y más cansado, como si fuesen absorbiendo mi energía. Miré a ver a mi alrededor, no había nadie, sin embargo, cuando volví a mirar enfrente para seguir avanzando, un Gastly salió de la nada poniéndose justo enfrente de mi rostro, haciendo que del susto me cayera al suelo lleno de arena. Este Pokémon seguramente era la causa del cansancio que sentía, no había otra opción más que derrotarlo, pues intentar huir de un fantasma resulta muy complicado.

Combate

Saqué a Espeon para este combate, lo cual era un arma de doble filo, ya que si bien teníamos ventaja de tipo, el Gastly también la tenía, por lo que era muy arriesgado. Con Espeon intentábamos utilizar Psíquico, pero la poca iluminación del lugar nos impedía ver con claridad a donde apuntar, inclusive tuve que esquivar varios ataques para que no me afectaran; por si fuera poco, el Gastly con su capacidad de desaparecer eludía los ataques con mayor facilidad. Sin embargo, en una de esas, antes de que Espeon lanzara su ataque, le pedi cambiara rápidamente su posición para tomar por sorpresa al Gastly evasor; nuestra estrategia había funcionado y Gastly había caído debilitado.
Esta era una oportunidad única para hacerme con un Pokémon muy interesante y posiblemente raro, así que arroje una Ultraball para atraparlo (...)(...)(...) ¡Gastly Atrapado! (y supongo al PC).
Justo después de eso, la sala donde me encontraba parecía un poco más iluminada y las energías fueron regresando hacia mí poco a poco, aparentemente si era Gastly el que me causaba esta fatiga. Ahora que podía ver un poco mejor, intenté seguir avanzando y podía notar ahora que mi alrededor si cambiaba, posiblemente también hubiese caído en una ilusión provocada por ese Gastly. Una vez que este misterio terminó, decidí seguir avanzando hacia el interior de las Ruinas y descubrir que otros misterios aguarda.

Reporte:

Equipo: :196: (8, 80% PS) :407: (8) :568: (10) :185: (10) :543: (11) :252: (14)
Nivel Promedio: 10.16
Academia Pokémon: Cronología / Inventario

Odisea Pokémon: Índice & Datos

#23
@AlKapparra Mágica
Equipo: "los 2 weones"

Capitulo 2: Los weones en las ruinas.

Batasha

Ente junto con el "weon" de Master a las ruinas el empezó a hablar sobre tesoros , dinero y sobre que estas ruinas eran del dios Teos a segun era un dios al que le rendían culto en esta religión un poco meh pero interesante y raro a la vez un dios olvidado y una ruina de ese dios en pleno de un desierto...que clase loco vendria aqui todos los días a rendir culto...si que eran decididos esos cultistas.

Todas estas cosas pasaban por mi cabeza mientras Master estaba alarmado por unos aron uno para el y otro para mi.

-Bueno toca pelear.-Dije lanzando la pokeball de swinub.

El aron estaba decidido la pelea no seria fácil comencé con swinub y cambie a shinx y luego a chikorita, chikorita recibió una garra metal muy potente y le pego una hojas navaja a aron pero no fue nada eficaz.

Toca ir por otro camino Ve! Shinx!.-Dije cambiando en la batalla pero ocurrió mas de lo mismo el aron tenia una defensa muy alta y casi no lo dañaba.-Demonios! Es muy dura su coraza.-Dije Aron solo se reía y empezaba a brillar se tiraba fortalezas para aumentar su defensa.-No te dejare!.-Dije sacando a swinub otra vez.-Poder pasado a lo que des Swinub!.-Grite al cerdo de las nieves. Swinub empezó a repetir Poder pasado para tumbar al aron después de unos 4 poderes pasados Aron cayo y le lanze una pokeball, la pokeball dio tres movidas y indico que había atrapado a aron...-Bien! Te llamare Acerito (muy original el nombre :v).-Dije agarrando la pokeball

-Oye te vas a quedar ahí o vas a seguir? y que original ese nombre no es que aron sea tipo acero ni nada.-Dijo Master.

-Se que no es original pero es algo weon...bueno alguna idea de adonde vamos? solo estamos entrando mas y mas en estas ruinas, tal vez encontremos un cadáver o algo.-Dije.

-Tranquilo resolveremos mientras caminemos.-Dijo Master

-Bueno que puede salir mal si estamos en unas ruinas mas viejas que matusalén y que huelen a muerto, No se yo solo digo.-Dije.

Que mas daba ya no habia vuelta atras de esto, mejor me concentraba en ayudar al weon este y tal vez consiga algo bonito de esos científicos y tal vez atrape uno que otro pokemon como este aron que acabo de atrapar mejor me despreocupo y sigo hacia adelante y que sea lo que tenga que ser, ya me da igual todo si quiere venir un flygon a atacar que ataque igualmente puedo correr o matarlo las 2 opciones serán validas para mi igualmente desembocan en la misma cosa largarme y seguir adelante.


Reporte:
Equipo pokémon del weon No 2:

(Creo que así esta mi equipo...Creo)
:220:
lv12
vitalidad: 75%
EXP: 25%

:152:
lv8
vitalidad:75%
EXP: 50%

:403:
lv10
vitalidad: 75%
EXP:50%

:304:
Lv11
Vitalidad: 100%
EXP: 0%

Team::658: lv 36:059: lv 30 :547: lv 26:397: lv 19:277:lv22
Promedio:lv:27
Inventario
Cronología
#24
Luego pasar el peligro de la tormenta de arena los dos acompañantes de Silver comenzaron a discutir acerca de que era lo que convenía hacer. De repente la entrenadora comenzó a reirse a carcajadas y volteó hacia el novato que los miraba en silencio.

—P-perdóname por lo de antes, Sil.

—Loca, no puedes negar que nuestra actuación fue genial —continuó su amigo.

—¡Sí! ¡Por Arceus, Albert! Parecíamos los raritos del cuento, eh. Y n-no creas que es como si quisiéramos escapar como un par de gallinitas sueltas, Sil —soltó la chica desviando la mirada.

—Me llamó "Sil" —pensó Silver esbozando una tenue, pero notable sonrisa ante la idea.

—M-mi nombre es Karla —se presentó la chica esperando un apretón de manos—. L-lamento no haberme presentado hasta ahora, de verdad que lo siento.

—Olvidé preguntarles por sus nombres, deben pensar que soy una persona terrible... ¿qué hago? ¿sería mala idea preguntarle al chico ahora? Aunque ya escuché su nombre de su conversación ¿sería muy raro si le llamo por su nombre de la nada? Por supuesto que lo sería, es más, sabrían que escuché su conversación aunque no fue mi intención, hablaban muy fuertes y esas risas llamaban mi atención [...]

Karla le dio el apretón de manos "por la fuerza" al ver como Silver se encontraba en lo profundo de sus pensamientos. Al salir de su trance vio como la chica sonreía mientras sujetaba su mano.

—¿Qué es tan gracioso? —preguntó Silver con curiosidad.

—¡Que eres taaaaan tímido! Las chicas deben pensar que eres lindo —dijo Karla jalando a Silver de un brazo para acosarlo como lo haría un tía que ve a su sobrino después de mucho tiempo.

La cara del chico no tardó en ponerse roja, quizás por las palabras de la entrenadora o por los fuertes apretones en las mejillas que le daba sin darle oportunidad de escape. Sin soltarlo se volteó hacua el otro chico, Albert, y le gritó algo que parecía tener sentido solo para el par.

—¡Mira, Albert! La vamos a pasar genial, ¡esas donuts lo valen! ¡Sólo imagínanos! ¡Recorriendo calabozos como si nuestras vidas dependieran de ello! Corriendo como dementes por los estrechos pasadizos secretos del tesoro prometido, ¡siendo perseguidos por una horda de enfurecidos pokémon que quieren comerse nuestras cabezas! Esto va a ser emocionante.

—¡De... shame! —intentó intervenir Silver sin éxito.

—Por favor, Karla. Eso es muy suave. Mínimo que una banda de mercenarios quieran matarnos y, nada más al escaparnos de ellos, encontrarnos con una secta secreta en esas ruinas, quienes desean encontrar el elixir de la vida... sólo para descubrir que tiene veneno barato. Ahí es cuando corremos como nenas aprovechándonos de la situación y salimos con apenas el ojo derecho fuera de su cuenca y un par de dedos en la mano izquierda; nuestros otros miembros seguramente ya se lo habrá comido un buitre.

La hilarante conversación de los dos se explayó al punto de recrear en sus palabras las situaciones más espeluznantes posibles; lejos de pensar en que sería un mal augurio, Silver se divertía escuchando sus locuras mientras se preguntaba si en realidad habían vivido ese tipo de situaciones, aún cuando él ya había tenido algunos problemas con sus pocos días de aventura.

Tras caminar varios minutos mas, Karla decidió sacar el mapa que les habían dado los científicos, el cual nos guió por los siguientes minutos de caminata hasta que la entrenadora se detuvo a mirar a los alrededores como si algo no calzara en sus planes.

—¿Segura que estás siguiendo el mapa? —preguntó Albert.

—Eh, claro que sí, ¿por quién me tomas?

—Está al revés —dijo Silver al leer un par de cosas en una esquina del mapa.

—Ah… ¡A qué os he engañado! ¡¿Quién quiere ir a un aburrido oasis cuando puedes irte a vivir al extremo a otro lado?! Venga, cara o sello —dijo Karla sacando una moneda de su bolso.

La chica trataba de desviar la atención de su anterior mentira que solo el más tonto creería, o alguien tan ingenuo como Silver quien creyó que en realidad se trataba de una broma. Rápidamente quizo responder para socializar más con sus compañeros.

—¡Si sale cara-! —se detuvo para continuar con más calma— Si sale cara al este.

La mirada de sus compañeros se posaron sobre él, quien se cubrió con su capucha ante la posibilidad de un nuevo ataque de Karla como si le fuese a ser de utilidad. Finalmente llegaron a unas ruinas que amenazaban su camino. Los compañeros al ver el peligro que se les cruzaba padecieron de falsas enfermedades que les impedirían continuar.

—C-creo que ese Magikarp asado tenía laxante… E-estúpidos científicos —exclamó el chico sujetándose la barriga.

—M-mi colon…

—¿Seguirán con eso? —dijo Silver pensando que bromeaban como antes.

Sin opción mas que seguir al entrenador con menos experiencia, los tres se adentraron entre las ruinas que parecían más tranquilas una vez dentro que mirándolas a la distancia y que daban a la vista una agradable vuelta al pasado en dónde fueron construidas. Fue cuando una extraña roca que apareció en su camino que las cosas se tornaron grises.

De entre uno de los escombros comenzaron a avanzar unas gemas flotantes que mostraron a un Pokémon oscuro como la noche una vez fuera de la sombra que lo ocultaba y, como si intentara proteger su tranquilo hogar, se lanzó a la carga, siendo detenido por uno de los Pokémon de Albert. Sin notarlo, una cortina de gas se había puesto sobre los entrenadores hasta el punto en que comenzaron a estornudar; una silueta se divisó entre el cada mes espeso gas.

Con tal de no quedarse atrás, Silver rápidamente liberó a Masamune y le ordenó utilizar su ataque más poderoso, quería terminar la batalla lo antes posible y evitar a toda costa ser una carga para Albert y Karla. Entre los rayos que envolvieron al Pikachu el gas se iba esparciendo, permitiéndoles respirar nuevamente; la silueta causante de esa pestilencia esa un Koffing de un extraño color verde, quien había aguantado el golpe bastante bien a pesar de las expectativas del entrenador, la batalla se prolongaría más de lo pensado, al igual que las de sus compañeros.

—Growl —dijo Silver.

Ante el esférico Pokémon cargando hacia Masamune, Silver reaccionó a debilitar su poder, lástima que el Volt Tackle de antes le había pasado gran daño al Pikachu, quién retrocedió varios metros al impacto del Tackle de Koffing.

—Si los ataques físicos no funcionan, lo mejor será atacar a distancia, ¡Thunder Shock!

Esta vez el Koffing evadió los ataques expulsando gases de sus orificios hasta que al final uno logró alcanzarlo, lástima que el gas había alcanzado a Masamune sin que este se diera cuenta; si no terminaban pronto, el Pikachu caería presa del veneno que corría por su cuerpo.

—¡Thunder Shock con todo lo que tengas!

El Pikachu envió un rayo que el oponente no consiguió evitar y lo mandó al suelo. Silver tomó una de sus pokéballs y la lanzó esperando capturar al venenoso Pokémon mientras que a sus espaldas sus compañeros acababan de lidiar con el resto de los problemas.




Reporte
pkmn-meditite[Lv.7] pkmn-pikachu color-shiny[Lv.5]

*Le lanzo todas las Pokéballs posibles al Koffing, tengo 5. @Overly. @Albert no me maten (?)
#25

Tierra de la calcinación. Parte 2

Las ruinas

Conociendo el significado del arcano
.




Caminos Ilusorios


Alex se giró dando un grito de atención.

Alex: Todos cuidado!

Pero a su alrededor ya no estaban ni Noah ni Davuxz. ¿Pero como?! Hace unos segundos caminaban junto a él! Las ruinas empezaban a fastidiarlo bastante. Quería correr a un lugar seguro, buscar a sus compañeros, pero alguien le impedía el paso.

¿Cuantos eran?

Alex dio un par de pasos hacia atras por el pasillo en que caminaba, pero se topó con una pared. Sintio el frio de las piedras recorrer su espalda.

¿Antes no estaba esa pared! Solo le quedaba luchar.

El lugar era demasiado estrecho como para maniobrar, ni mucho menos pelear en equipo.

Charmander que estaba a la cabeza se paro firme frente a la sombra dispuesto a luchar. Zorua gruñía dándole su apoyo desde su hombro.

Entre las sombras una cabeza marrón hizo aparición. Giraba y giraba sin cesar. Sus movimientos eran hipnóticos, de alguna manera escalofriantes. ¡Que perturbador!

Un momento... ¡La pokédex! Alex sacó su pokédex para comprobar que se se enfrentaba a algo que pudiera vencer.

Pokedex: Baltoy, el Pokémon muñeco de arcilla. Baltoy se mueve girando como una peonza. Se dice que los Baltoy convivían con los humanos en tiempos remotos. Nivel Pkmn 15.

VS

Alex: Lo sabia... Charmander tenemos oportunidad. Arroja ascuas!

Charmander saltó hacia adelante girando en horizontal arrojando brasas desde su cola en dirección al pokemon enemigo. Baltoy recibió las brasas de lleno en su rostro.

Baltoy miró a Alex y luego a Charmander. Estaba enojado, habían invadido su territorio. En si tenia razón para estar molesto y ahora iba a defenderse. Baltoy giro, giro y giro aun mas rapido. Salió disparado contra Charmander como un trompo y lo golpeo tan duro como pudo.

Charmander retrocedió pero alcanzó a sostenerse en pie.

Alex: Khg.. conoce bien su territorio como para evitar hacer pasos en falso. Charmander usa garra de acero de cerca!

Baltoy se adelantó a Charmander dando volteretas hacia atrás para luego engullirse en un aura gris, aumentando sus defensas. Charmander corrió hacia Baltoy sacudiendo su garra derecha, impactando su metal contra la piel áspera de Baltoy. Baltoy logro seguir en pie.

Baltoy: Buaaaaaaltay! (Buen intento, perdedores!)
Alex: Se... se esta burlando de nosotros?
Charmander: Charmander char! (No me fastidies!)
Alex: Kgh... cierto Charmander! No entremos en su juego. Usa Metal Claw una vez mas!

Charmander se abalanzó hacia Baltoy intentando conectar un potente zarpazo de acero per Baltoy se lanzó al suelo, y girando disparó un veloz Bofeton de Lodo hacia el rostro de Charmander.

Alex: Ah!?

Charmander pasó de largo sin poder acertar, quedando completamente de espaldas al Baltoy burlón.

Alex: Charmander!!

Baltoy se lanzó haciendo giro rapido contra Charmander.

Alex: Charmander Metal Claw al suelo!

Charmander saltó y en su caida estampó sus garras metalicas haciendo estallar las piedras del piso. Los escombros se esparcieron haciendo que Baltoy tropezara y perdiera el ritmo.

Alex: Gira a tu derecha y clavale un Dragon Claw!

Charmander rotó 90 gradós y girando su cuerpo en el aire asestó su zarpazo. Baltpy resultó empujado hacia una pared terminando arrinconado. Hasta que logró reincorporarse Charmander ya se habia quitado la tierra de la cara.

Alex: Termina esta batalla Charmander! Dragon Claw!

Charmander corrió hacia Baltoy agitando su otra zarpa, pero Baltoy no se rendia aun. Utilizó su ataque psiquico. Disparó un rayo luminoso hacia Charmander, el cual logró provocarle mareos. Charmander estaba tan confundido que se hirio a si mismo golpeandose contra la pared en la que se apoyaba Baltoy.

Alex: Aun no Charmander! Ascuas!

Charmander abrió su boca concentrando brasas en ella. Baltoy adolorido y sorprendido no supo como reaccionar. Alimantado por el poder aumentado visible en las llamas de su cola, Charmander rugió en una explosión de brasas imposible de escapar.

Baltoy terminó tirado en el suelo inconsciente. A su vez el escenario cambiante del laberinto cesó momentáneamente. Alex reconoció el pasillo por el que venia, pero sus compañeros no estaban alli.

Alex: Charmander, Zorua.. tendremos que buscarlos.

Charmander: Chaaaarmander!
Zorua: RIaau!

Charmander subió al hombro izquierdo de Alex desde el frente y continuaron su camino, los pasillos oscuros volvían a ser iluminados por la cola de Charmander, no lo suficientemente para ver a final de camino, pero era mejor que nada.

Alex: Esto no me gusta nada....

Continuará....




Reporte

Zorua

Sexo: Hembra

Nivel: 15
Exp obtenida en evento: 000%

Salud: 100%

Habilidad: Ilusion

Movimientos:
-Golpes Furia
-Persecución
-Llanto Falso
-Bola Sombra (Movimiento-MT)

- FinalShadowball (Bola Sombra concentrada)


Charmander

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp obtenida en evento: 050% (00+50)

Salud: 75% (100-25%)

Habilidad: Mar llamas

Movimientos:
-Garra Dragón (Movimiento MT)
-Ascuas
-Pantalla Humo
-Garra Metal



Litwick (Evento Haunted Forest)

Sexo: Hembra

Nivel: 13
Exp obtenida en evento: 000%

Habilidad: Absorbe fuego

Movimientos:
-Llama Embrujada
-Armadura Acida
-Sustituto
-Tinieblas



Shinx

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp obtenida en evento: 000%

Habilidad: Intimidación

Movimientos:
-Placaje
-Carga
-Chispa
-Malicioso



Joltik (Evento A Gift to you)

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp obtenida en evento: 000%

Habilidad: Ojo Compuesto

Movimientos:
-Disparo demora
-Cortefuria
-Onda Trueno
-Gigadrenado


Huevo Pokemon

Estado: Its ann egg





#26
@Overly. @NEET Samurai

#2: ¿Escuchas eso?

SON LOS ESPÍRITUS QUE TE VIENEN A JALAR LAS PATAS [/CENTER]

Spoiler
¿Entrar a las antiguas pirámides de un desierto? ¡Claro! ¿Por qué no? Suena a una fantástica idea. Y después de eso tal vez podríamos ir a un cementerio indio, o meternos en medio de ritual satánico de algún culto a Darkrai.

Karla y yo tratamos de zafarnos del problema fingiendo malestares; sin embargo Silver pareció no darle importancia al hecho y sin meditarlo mucho, siguió la trayectoria.

Albert: No sé si ese chico es muy valiente, o muy idiota —comenté mientras le seguía el paso, con los hombres caídos— Y de todas maneras… ¿¡por qué tenías que llevar el mapa al revés!? Yo no me trago ese cuento de que todo era una mentira para sorprendernos, ahora podríamos estar en un pacífico oasis y no meternos de lleno a una tumba gigante

Karla: ¡Eh! ¡Que pudiste llevar el mapa tú, pero nooo, estabas ahí haciéndote el loco! Y-y mira que estoy tan asustada como tú, yo ni ganas de ir para allá. Tengo malas experiencias con estas cosas —sufrió un leve temblor y luego, me siguió—

…..

Silver nos esperó en la entrada de la pirámide más cercana para entrar los tres; era una pequeña puerta, considerando el colosal tamaño de esos triángulos, que conducía directamente a un pasillo oscuro que a mí no me daba para nada buena espina –bueno ¿Qué me da buena espina a mí- Fue poner un pie dentro de esas condenadas pirámides, cuando escuche una gélida voz silbar en mis oídos.

”Estamos condenados por los fuertes lazos del destino”

Albert: ¡Oh vamos! ¿Es en serio? ¿No hemos terminado de entrar y ya hay una voz diciéndonos que estamos condenados por destino? Estos malos presagios suelen tardarse un poco más —estaba temblando como si estuviera en medio de una tormenta de nieve. Ahora si que no quería entrar ahí y no hacía falta mirar a Karla para saber que ella tampoco. Pero claro, como no, a Silver la voz le pareció entrar por un oído y salir por otro, pues siguió de largo sin darle importancia—

Seguimos nuestro rumbo; yo casi paranoico miraba a todos lados, esperando que algo ocurriera. En estos momentos era cuando una trampa que disparaba flechas de las paredes se activaba, o cuando no conseguíamos a un culto extraños que justamente necesitaban a tres jóvenes entrenadores para un sacrificio, o cuando un grupo de Momias Zombie despertaban a causa de una maldición. No sé, ese tipo de cosas que son bastante comunes para tipos sin suerte.

Sin embargo, nada ocurrió. Lo único que había en nuestro camino eran garabatos pintados en la pared que no alcanzaba a entender. Parecía algún tipo de historia, pero estaba muy asustado como para tratar de descifrarla.

Luego de caminar un rato finalmente el pasillo termino por ampliarse en una sala; varios pilares se alzaban aquí y allá, junto a unas extrañas estatuas de hombres con cabeza de perros que me hicieron preguntarme si los antiguos habitantes de esta zona se drogaban o algo así. En la sala había extrañas puertas que conducían a distintos lugares, pero antes de poder hablar sobre cual elegiríamos, algo llamó mi atención.

Albert: ¡Baru, yo te elijo! —Lancé la Pokeball con rapidez y por suerte, a tiempo. Hippopotas salió de su recipiente para meterse directamente en el camino de una sombría roca que venía hacia nosotros.



La piedra choco contra nuestra defensa y se repelió hacia el suelo al acto para, segundos después, materializarse algo sobre ella…




Albert: ¡Ya decía yo que había tardado en salir algo para matar… cofocofococ! —Me tapé la boca por instinto; un extraño humo veneno, que asumía era veneno, se había esparcido de repente por la habitación. No había inhalado mucho como para estar en peligro, pero si me sentía mareado y débil. Traté de mirar de dónde provenía la nube tóxica y encargarme de ella, pero mi vista nublada apenas me permitía percatarme de algo.

No fue hasta minutos después que la cortina desapareció que me enteré por Silver de que había sucedido.

Silver: ¡Sólo era un Koffing, ya me encargué de él! ¡Ahora faltan esos dos, se los dejo a ustedes! —Señaló a mi frente; ahí se encontraba el Spiritomb al que había detenido enfrascado en una lucha con mi Hippopotas y más allá de ellos, estaba Sableye luchando contra uno de los Pokémon de Karla.

Albert: Sht, gracias Silver, te debo una —suspiré; aún me sentía un poco mareado, pero ya lo peor había pasado— Ahora… ¡Baru, mejor regresa! —Exclamé al ver cómo Baru retrocedía, completamente superado por el maligno ser que habitaba en la piedra— ¡Luck, sal a la escena!



Tan pronto Hippopotas regreso a la seguridad de su Pokeball, Charmander salió de ella. La lagartija de fuego sonreía y saltaba con energía, emocionado de salir al exterior luego de algún tiempo.

Albert: ¡Muy bien Luck, ahora vamos a enseñarle una lección a esa estúpida piedra! ¡Ataca con Pulso Dragón!

Tan pronto como se lo ordene, Charmander disparó una esfera de energía celeste en contra de Spiritomb quien ni se inmuto en moverse para tratar de evadirlo y lo recibió de lleno, como si fuera poca cosa. Acto seguido el pokémon maldito contraataco arrojando una onda de energía oscura contra Charmander quien, a diferencia de Spiritomb, si salió disparado hacia atrás por culpa del ataque.

Albert: ¡Luck! —grité preocupado; ante mi grito él se levantó del suelo a duras penas, sólo para recibir de lleno un rayo morado disparado por Spiritomb. Fue cosa de impactar contra él para explayarse contra al suelo a roncar— ¡Hey, que no es momento para ponerse a dormir, loco! — Tampoco es como si eso importara; dormido o no el resultado sería una derrota igual… pero mucho, mucho peor. Parecía que si quería vencer a esta cosa, tendría que ir más en serio— ¡Luck regresa a dormir a tu Pokeball! ¡Ahora adelante, Oz!



Honchkrow salió en lugar de Charmander al campo de batalla. Por suerte, el techo de la sala donde nos encontrábamos se alzaba a un par de metros de distancia sobre nosotros lo que le daba el suficiente espacio al cuervo para volar; el único problema eran los pilares y estatuas que estorbaban un poco con su maniobrada, pero tenía plena confianza en que sabría superar eso.

Albert: ¡Vamos, demuéstrale quien es el verdadero badass aquí, usa Bola Sombra!

Honchkrow cargó una esfera que reunía energía oscura entre sus patas y, cuando tuvo el tamaño suficiente, la lanzó contra Spiritomb. Éste último, previendo que el resultado no sería igual que contra mi otro Pokémon, actúo con la suficiente velocidad como para lanzar una onda de energía oscura que se bloqueó la bola de sombra, anulando entre sí.

Albert: Muy bien… pero no deberías descuidarte ¡ahora Oz, usa impresionar!

Fue tarde para cuando Spiritomb se dio cuenta de que Honchkrow ya no se encontraba en el mismo lugar de donde había arrojado su anterior ataque. Tampoco era de culparlo, pues al momento de lanzarlo, aprovecho la distracción de Spiritomb para maniobrar entre los pilares y desapercibidamente colarse detrás de él sin que nadie más que yo se diera cuenta. Para cuando el fantasma se dio cuenta, ya había sido golpeado traicioneramente por la espalda por mi Pokémon y mandado a volar contra un pilar. Ese ataque, claro, no fue suficientemente para tumbarlo, pero sí que lo dejo lo suficientemente aturdido como para no reaccionar en los siguientes segundos.

Albert: ¡Es tu oportunidad Oz, ataca con una Bola Sombra!

Aprovechando el desconcierto de Spiritomb, el cuervo siguió con su acometida esta vez disparándole otra de sus bolas sombras. El ataque dio de lleno al fantasma nuevamente y lo hizo impactar contra el pilar que tenía detrás de sí haciendo que este se desmoronara un poco.

Albert: ¡Listo, ya lo tenemos, termínalo con persecución!

Fue un error garrafal el haberme confiado. Siguiendo mi orden Oz se lanzó en la acometida en contra de Spiritomb para terminar de una vez con el combate con ese último ataque en combo; sin embargo esta vez el adversario parecía estar preparado a lo que estaba por venir y rodeándose de un aura oscuro recibió a Honchkrow también con una embestida, pero mucha más poderosa. El golpe del fantasma tumbo a mi Pokémon al suelo de piedra de donde, adoloridamente, se fue levantando de a poco.

Albert: ¡Oz, cuidado! — Mi advertencia fue inútil; antes de que pudiera volver a alzar el vuelo, Spiritomb volvió a embestirlo contra el suelo usando el mismo ataque de antes. Y parecía que tampoco pensaba detenerse, pues apenas Honchkrow parecía haberse recuperado del anterior ya estaba preparando el otro— ¡No queda de otra, usa Bola Sombra contra el suelo!

Antes de recibir el tercer golpe, el suelo bajo los pies de Honchkrow explotó, mandándolo a volar hacia las alturas. A poco estuvo mi Pokémon de chocar contra el techo de las pirámides, pero por suerte pudo recuperarse de su propio ataque y recuperar el vuelo a pocos centímetros de chocar. Spiritomb lo miraba desconcertado desde el suelo, cerca del pequeño cráter que había dejado la explosión de la bola sombra.

Albert: ¡Ya fue suficiente, Oz, esa cosa me hizo enojar, ataca con Pájaro Osado!

Honchkrow parecía estar igual de enojado que yo, pues no dudo en seguir mis órdenes. Rodeándose de un aura, azulada que formaba la silueta de un águila, el elegante cuervo comenzó su descenso a toda velocidad hacia Spiritomb, quien esta vez y apenas pudo ver sus rápidos movimientos. La embestida dio en el blanco y Oz se llevó empujado a Spiritomb hasta que fue detenido por una estatua de humano con cara de Shar Pei la cual destruyó completamente, solo quedando la cabeza perro intacta -¿eso podría considerarse una decapitación?-

Esta vez Spiritomb se escondió dentro de su roca, de donde no volvió a salir porque estaba completamente debilitado. Honchkrow se encontraba parado sobre ella, mordisqueándose una de sus alas mientras caga… mejor decir que Spiritomb necesitaría una roca nueva donde meterse, porque esa iba a quedar con mal olor.

Albert: ¡Bien hecho Oz! Aunque vamos, eso último fue como pasarse un poco… —El Pokémon se encogió de alas como si no le diera mucha importancia al asunto—

Karla: ¡Loco! ¿Pero qué has hecho? Mira cómo has dejado esto ¡te acabas de cargar media pirámide! —No fue hasta que lo dijo, que me di cuenta: Un crater en el suelo, un agujero en un pilar y una estatua completamente destuida. Claro, exageraba un poco, pero…

Silver: Solo espero que esto no sea patrimonio nacional… —comentó Silver—

Karla: Nah, esto es territorio inexplorado, así que imposible. L-lo que me preocupa es que haya hecho enojar a los espíritus del lugar... — ¿Espíritus?...— ¿Y-y qué tal si ahora has quedado maldito por su ira y vienen a por ti? — ¿Maldito?...— ¿Es que no puedes controlarte cuando entras en modo Yugi… digo, combate?

Silver: ¿Modo combate? —preguntó, sin entender a qué se refería—

Albert: ¡Aaaagh! Detente Karlita, no sigas —supliqué casi entre llantos— L-lo siento señores fantasmas, n-o lo hice con intención, en serio —me arrodille en el piso, para pedir clemencia— P-p-ero vamos ¿para que dejan tantas cosas destruibles sin nos van a andar lanzando trampas y Pokémon? D-digo, que es culpa suya también por no ser un poco consciente—Definitivamente, estaba empeorando mi situación—

Karla: Listo loco, con eso último ya te condenaste. Fue un placer conocerte, hasta la vista, chao, se te va a extrañar —dijo entre temblores—

Albert: ¡Karla me ínsito, ella es una mala influencia, siempre anda rompiendo todo! Y-yo y-o solo seguí su conducta pensando que era correcta… sin van a culpar a alguien que sea a ella

Karla: ¿¡Qu-éeee!? ¡Traición, me traicionas de nuevo! ;W; —armó un escándalo— N-o, no, no, no lo oigan señores espíritus lindos y encantadores, y-yo no quiebro ni un plató ¡miren que yo pelee sin dejar ni un solo rasguño, ni una mancha, como si nunca hubiera pasado nada!

Albert: ¿Ni un plato? ¡Pero el otro día…!

Karla: ¡Y-ya basta loco! —Me interrumpió— Ya suficiente tengo con una maldición de Arceus como para que otro me venga a querer a jalar las patas de noche y matarme ;W;

Albert: ¡Esto es tanta culpa tuya como mia! ¡Yo no hubiera destruido nada sino hubieras llevado el mapa al revés! Ahora mismo podríamos estar en el oasis, asoleándonos pacíficamente ;W;

Karla: ¿Un error y ya me quieres llevar contigo al infierno? ¡Eres de lo peor, loco! ;W;
Silver: ¿Alguien me puede explicar que sucede…?

Ese clima se mantuvo por unos minutos más, hasta que decidimos que debíamos seguir adelante. Bueno, en realidad yo quería pirar de ahí antes de que fuera muy tarde y los espíritus me vinieran a matar por destruir su lugar de reposo, pero Karla no me dejo ir. Ahora caminaba suspirando, esperando que en cualquier momento me llegara el final.

Albert: (Ahora es solo esperar que los espiritus me vengan a jalar las patas. Comienzo a creer que esas donas no valen el riesgo...)


#Reporte:
pkmn-honchkrow (Nv22) Gana 50% Exp, pierde 20% de HP (80% HP)
pkmn-hippopotas (Nv10) Sube al nivel 11, pierde 25% de HP (75% HP)
pkmn-charmander (Nv15) Sube al nivel 16; pierde 25% de HP (75% HP) y además, queda dormido.

Replay: http://replay.pokemonshowdown.com/pandora-hackmons-4531697


Spoiler


#27
PUEDO ESCUCHAR A LA VOZ LLAMÁNDOME OTRA VEZ
No importa si es sí o no.

Spoiler
Adentrarnos en las pirámides fue como dar el salto a un mar negro; te adentras, por fuera lo vez turbio y oscuro, pero por dentro se esconde un tesoro codiciado por todos, pero no tan rápido; para tenerlo en tus manos debes estar dispuesto a darlo todo. Así es como funciona el peligro, es una apuesta del todo o nada, constantemente, sin descanso; ¡sin respiro! Desearía poder emocionarme más al respecto, pero en el fondo, he de admitir que no soy tan gallarda como quisiera.

Me alarmé en cuando un gas venenoso nos rodeó a los tres. Albert tomó la peor parte, pero yo con mi capa fui capaz de evadir lo peor. Noté como Silver se encargaría del origen este infortunio, no obstante a mí me quedó enfrentarme contra el pokémon restante.


[Nivel 18]


Pokédex: Sableye, el pokémon oscuridad. Los Sableye hacen una vida muy tranquila en cavernas, pero son muy temidos. Se dice que, cuando los ojos les brillan de manera siniestra, están robándole el alma a alguien.

Karla: ¡Esto se va a poner interesante! — Dije por lo alto, tratando de imitar la sonrisa de ese Sableye. — ¡Adelante, Artemis!

A mi orden, de la pokeball salió la figura de una mantis verde con dos filosas guadañas que tomaban el papel de brazos y manos. La criatura de pelaje marrón y azul debía esconderse debajo de esa ilusión, pero claro, no había modo de que Sableye pudiese adivinarlo. Y era obvio que yo tampoco podría verla en su autenticidad; bien dicen que para engañar a tus enemigos, debes engañar también a tus amigos.

Karla: ¡Ve, persecución!

Mi amiga se impulsó con la ayuda de las alas de mentira para arremeter contra el Sableye. El ser purpureo dio un giro y pretendía arañarle con ambas extremidades delanteras, empero eso se quedó en las intenciones. Con un reflejo digno de elogio, Artemis dio un paso atrás y luego volvió a dar uno en frente golpeando al fantasma con una bola ennegrecida.

La bola sombra llevó lejos al de ojos de diamante, quien se estrelló contra el muro.

Karla: ¡Venga, de nuevo!

No, no es que fuese una rebelde con ánimos de pasar por alto todas mis órdenes. Sencillamente, ya habíamos aprendido a coordinarnos. Era mejor sólo tomar por sorpresa al oponente, y el que teníamos al frente no sería la excepción.

El supuesto Scyther volvía a acercarse a un Sableye aturdido, quien afiló sus garras e intentó el mismo ataque consecutivo contra Zorua, pero la criatura se vio envuelta en una leve aura celeste y evadió uno por uno los golpes que le iban dirigidos en su dirección; detección brillaba en todo su esplendor. Con un salto, Artemis golpeó de nuevo con otra bola sombra.

Karla: ¡Cuidado ahí! — Intenté advertirle.

Sableye se cruzó de brazos para resistir mejor el impacto, ¿quién lo diría? Tenía agallas, y a mí me faltaban capsulas para poder tener más pokémon conmigo. Oh, ¡como sea! Nuestro enemigo corrió hacia Scyther y esta vez sí logró rasguñarle con sus potentes zarpas.

La ilusión se hizo añicos y, por si no fuera poco, Zorua recibió un golpe crítico.

Karla: ¡Regresa, Artemis! Lo hiciste perfecto. — Le regresé a su refugio, sería lo más sano para ella. — Venga, estimado, ¡demuéstrales cómo es el auténtico tú! — Debí estar loca para hacer eso, porque en serio que no me lo pensé lo suficiente.

En lugar de una pokeball, una superball fue la que reveló su contenido. Scyther, también apodado como Kurai, amenazó con sus guadañas en mano a un Sableye que ni se lo pensó dos veces antes de abalanzarse contra él. Y a pesar de su bajo nivel, el sólo usar sus alas para ir hacia atrás le permitió a la mantis esquivar los golpes del fantasma.

Karla: Aguanta sólo un poco... — Le dije, dado a que lo siguiente que mostró el Sableye fueron sus ojos rojos y un manto de fuerza oscura encarnada en un ataque llamado tinieblas.

Scyhter resistió, lo que pareció disgustar al Sableye.

Karla: E-eh... ¿cómo decirlo? Lo siento, amigo. No hay más trucos, este es el original. — Miré hacia otro lado, pretendiendo que no iba a ver el frío desenlace de esta batalla; pero lo seguiría con el rabillo del ojo, en secreto.

Fue cosa de dos ataques seguidos para que le fantasma ya no quisiera más guerra. Scyther bloqueaba los arañazos con el filo de sus blancas armas en mano, negándose a retroceder; cuando se cansó de ese aburrido adversario, apuntó a su estómago para darle de lleno un golpe seco, sólo para rematarlo después con otro. Al caer debilitado,Sableye no sólo se puso de pie a duras penas, sino que además pegó su último suspiro y se alejó de nosotros casi que gateando.

Sin remordimientos, o quizás con una pizca de ellos, guardé en seguida al pokémon verde antes de que yo me transformase en su siguiente víctima.

Traté de ver cómo iban las cosas contra el Spiritomb y el Koffing y me arrepentí en seguida de hacerlo. ¡Media pirámide destruida! ¡Gracias al Darkrai que esto no era un monumento nacional! Aunque, ¿quién sabe? Luego de descubrirlo con lujo de detalles, puede que los científicos de antes lo volvieran a este sitio el próximo destino turístico de los mapas de Odisea. Y justo cuando me di cuenta de eso, fue que regañé a Albert por todo el desmadre que había cometido, lo que sin querer presumo y terminó liando terrible al inocente de Silver, quien no era tan destructivo en comparación a nosotros.

Al final y pese a que Albert quería darse la media vuelta e irse, tanto como yo lo hubiera deseado de no haber combatido con tanto ahínco cuan cría pequeña, proseguimos con nuestra exploración. Era la única opción, mirar atrás cuando ya habíamos decidido avanzar no sería un cuento digno de contar. Y de una u otra forma, nos las arreglaríamos para salir ilesos de esta aventura.

Lo que nos esperaba tras las pinturas ancestrales fue un largo camino que finalmente se dividía en dos. Tuvimos que detenernos, pues los dos eran simétricos y nos ponían en la congoja de cuál sería el que nos llevaría a una bóveda llena de tesoros.



«Hey».

Me dijo alguien, o algo.

Karla: Chicos, ¿escuchan eso?

Silver: ¿El qué...? — El muchacho se giró a observarme, dándome la respuesta con su sola expresión.

Albert: ¿Segura que no fuiste maldecida por segunda vez?

«A la izquierda, gira a la izquierda».

No sabía si hacerle caso a esa voz. Probablemente mis dos compañeros pensarían que ya perdí la cabeza y sufro de un cuadro de esquizofrenia severo; así que traté de buscar otra excusa para guiar las acciones de ambos... de una forma muy forzada, pero segura.

Karla: Bueno, deben ser los fantasmas de antes... ya saben, quieren expulsarnos de aquí porque es la ley de toda pirámide arcaica y misteriosa el seguir siendo arcaica y misteriosa.

Albert: Insisto, ¿segura que…?

Esta vez escuché algo a lo que los tres prestamos atención. Sin pensarlo demasiado, tomé los brazos de Silver y Albert y los empujé conmigo hacia el camino de la izquierda, corriendo con todas mis fuerzas.

Karla: ¡Y UN DARKRAI, CORRAN POR SUS VIDAS!

Albert: ¡PODRÍA SI ME SOLTARAS, LOCA!

Silver: ¡¿U-UH?!

Al girarnos hacia atrás, seriamos los testigos de una enorme bola de piedra persiguiéndonos a toda velocidad, como si hubiésemos pisado una trampa mortal. Del camino contrario, en cambio, saltaron varios picos de acero y puntiagudos que hubiesen atravesado todos y cada uno de nuestros órganos. Tragué saliva, en serio, ¡¿en qué demonios nos habíamos metido?! ¡Esto era una locura! ¡Y esa piedra mitad trampa nos perseguía con mucho esmero!

Karla: ¡Te dije que no te robaras nada, Albert Teos!

Albert: ¡Pero si yo no...! — Titubeó antes de proseguir. — Espera, ¡¿cómo te sabes el nombre de mi padre?!

Karla: ¡YO SOY TU PADRE!... Ah, no, espera, ¡me dejé llevar...! — ¿Y cómo le iba a explicar que lo sabía gracias al Albert de la otra dimensión? ¿Sinceridad? — ¡Me lo dijo el otro Albert!

Silver: ¿Otro Albert?

Karla: ¡Sí! Sil, pensaras que perdimos la cabeza y en cierta forma es verdad. — Divagué, sin dejar de correr. Gastar energías de esta forma era insano. — Pero yo... ¡soy una visitante de otra dimensión! Suena genial, ¿no?

Viajes entre dimensiones, pirámides con deseos suicidas para con sus visitantes, una lluvia de meteoritos que alarmó al mundo, el rumor de un alienígena merodeando por ruinas y tierras inexploradas; noticias que sacudirían el pensamiento de cualquiera de ser contadas en un mismo día. Aun así, fui sincera, decidí creer en Silver y que creería lo que le contaría sin rechistar... sólo esperaba que realmente no pensara que su compañera era una demente.

Cuando giramos a la derecha de otra bifurcación, nos acordamos de tomar aire, a grandes bocanadas. La roca giratoria siguió de largo, para nuestro alivio. Un estrecho pasillo con algunas antorchas que se colgaban de los lados nos daba la bienvenida y fui yo quien dio el primer paso al frente.

Karla: E-eh, t-tengo algo de miedo, lo aceptó. — Confesé, tragando saliva. — Pero sigamos, estoy segura que volver ya no es una opción.

Traté de sonar alentadora, en serio que lo intenté.

Equipo actual:
pkmn-snorunt color-shiny [18] pkmn-scyther [14] pkmn-ralts [16] pkmn-treecko [18] pkmn-zorua color-shiny [14] pkmn-litwick [18]

Detalle del reporte:
Acompañantes: @NEET Samurai @Albert
Combate:
pkmn-scyther +100% EXP = 1 nivel. Cansancio: 75/100.
pkmn-zorua color-shiny +100% EXP = 1 nivel. Cansancio: 75/100.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#28
Mateo Derleth
#00B — Vidas Pasadas

♦ Batalla

Mi cercanía con Abra me había hecho desarrollar una gran sensibilidad espirtual, por lo que al ver a aquel Pokemon enemigo entré en pánico, como si las sombras de vidas pasadas me invadieran. Sentí que ya había luchado muchas veces contra aquel Pokemon y que había muerto innumerables veces, así que el peso del destino me hundía los pies en la arena... ¿o había caido en una trampa de arenas movedizas?

Atrapado en aquel vortice ocre se me hizo muy difícil luchar contra mi rojizo enemigo, no solo tenía que preocuparme por una estrategia con la cual mi inexperto Abra pudiera salir victorioso, sino que también debía tener cuidado de dónde pisaba para no terminar sepultado en la arena. Alf, el muchacho que acababa de conocer, me hizo el gran favor de encargarse del que parecía más fuerte de los dos enemigos, pero no tuve oportunidad de agradecerle, mi voz estaba muy débil debido a la deshidratación.

Le hice una seña para que Abra entienda que le estaba ordenado utilizar puño trueno, el Pokemon, de apariencia adormilada y flotando por encima de aquella espiral de arena, pareció entender la indicación y se acercó rápidamente al pequeño enemigo, golpeándolo con un puñetazo lleno de potencial eléctrico. Al ser el único movimiento útil que tenía mi Pokemon, le pedí que lo repitiera hasta debilitarlo. Ya me encontraba hasta las rodillas por debajo de la arena, pero Alf no podía ayudarme, estaba muy concentrado en su propia batalla.

Logré arrancar una Pokeball de mi mochila y lanzársela al pokemon recientemente debilitado. Logré capturarlo, pero la Pokeball se hundió en la arena. Fui un estúpido al intentar agarrarla a tiempo, ya que quedé más adentro de las arenas movedizas. Miré a mi nuevo compañero y sin poder decir una sola palabra, extendí mi mano libre para agarrarlo del tobillo, arrastrándolo conmigo debajo de aquel manto de arena.

Equipo
○ :063: — Nvl 5 — 50/100 Exp — 7.5/10 Salud.
○ :554: — Nvl 5.

Gracias Eli <3
#29
Misión 2: Conociendo el significado del arcano
Spoiler
Eevee se puso nervioso ante el inesperado curso de acontecimientos. Teo miró una vez más al extraño hombre, quién temblaba aferrado al overol del chico, y suspiró. Sacó su Pokédex y apuntó al irritado pokémon.
“Bonsly es la forma no evolucionada de Sudowoodo. Aunque parece un Pokémon planta, en realidad es de tipo roca. Cuando acumula mucha humedad, produce lágrimas falsas para liberarse de ella.”
Entonces tuvo una idea. Tomó su mochila y de ella sacó otra botella de agua, cortesía del puesto del científico.
- ¿Tienes sed, Eevee? – preguntó dejando caer un poco de agua sobre la arena.
- ¿Q-Qué estás haciendo? ¡Ten cuidado…! ¡El monstruo! – gritó el aterrado hombre haciendo saltar a Eevee.
- No sea exagerado y compórtese. No es ningún monstruo. – reclamó preocupándose por su Pokémon. – Mire. – dijo señalando con la mirada al Pokémon. Éste relajó un poco su cara de enfado. - ¿Quieres un poco? – le ofreció Teo. Su cara cambio, inclinó su cuerpo y lágrimas empezaron a salir de sus ojos.
- ¿Eh? ¿P-Por qué comenzó a llorar? – preguntó el extraño sintiéndose confundido.
- Es un Pokémon tipo roca. No les gusta el agua.
- Ya veo… - observó como Bonsly lloraba desconsoladamente. – Q-Quizás no sea tan malo… el monstruo.
- Bonsly. Su nombre es Bonsly. Y no se confíe demasiado.
- Pero no para de llorar… Ve a consolarlo.
- ¿AH? – protestó Teo. El hombre claramente se había dejado engañar. Suspiró nuevamente y habló a su pokémon. – Eevee, ¿extrañas a tus hermanos? – Y el pequeño, quien estaba atento a cualquier orden de su entrenador, recordó a sus hermanos, los cuales había despedido días atrás, y de sus ojos salieron lágrimas que corrieron por su rostro y asintió. - ¿Lo ve? Esas son lágrimas reales. Aquél solo está fingiendo. Pero si usted quiere ir a consolarlo, es libre de hacerlo. – dijo agachándose y acariciando la cabeza de su compañero. – Está bien, está bien. Los volverás a ver. No te pongas triste. Perdón por la pregunta.
El hombre, más confundido que antes, observó a ambos Pokémon pero no entendió lo que pasaba.
- Y-yo… no e-entiendo. ¿Qué hice mal? Yo solo… - fue interrumpido por Bonsly. Su llanto se volvió más fuerte. El chico se puso de pie y Eevee paró de llorar.
- ¿Aún no te rindes? No caeré con ese truco. – explicó guardando la botella de agua.
Bonsly se detuvo. Pateó la arena a sus pies, levantó la cabeza y miró a Teo, no había lágrimas. En su lugar, puso mala cara tratando de intimidarlo y reflejando sus ansias de pelea.
- “¿Qué estás mirando? Ese cobarde se atrevió a patearme mientras dormía luego de una mala noche. Y por si fuera poco, este oasis es mi territorio y ahora los humanos van y vienen su antojo.” Eso es lo que está diciendo. – tradujo el chico al ver los gestos del inesperado pandillero.
- ¿Cómo le entiendes? – preguntó el hombre estupefacto. - ¿Habla en esa manera el pequeño Bonsly?
- Yo solo traduzco de acuerdo a la impresión que me dan al hablar. – hizo una pausa para escuchar a Bonsly. – “¿A quién llamas pequeño? Ven y dímelo a la cara.” Eso acaba de decir. – El hombre saltó de los nervios luego de ver el desafiante rostro del Pokémon. – Ah, cierto. Eevee, tú no debes hablar así. Hay mejores formas de intimidar. Si quieres, luego las practicamos. – Y su pokémon asintió felizmente.
- L-lo siento mucho. Es verdad que patee algo… pero no sabía que eras tú. – explicó resguardándose detrás de Teo – Quizás te confundí con los arbustos de la zona y con lo pequeño…
No pudo terminar la frase, había hecho enfurecer al Pokémon. Éste corrió hacia ellos a toda velocidad. Teo e Eevee se hicieron a un lado, dejando indefenso al hombre. “¡Ah! Mi culpa.”, pensó. No tuvo en cuenta al pobre hombre y entonces Bonsly deslizó su pie derecho golpeando sus piernas y haciéndolo caer.
- ¡Cuida…! – trató de advertirle pero fue inútil. El hombre golpeó de cabeza una de las palmeras que estaban alrededor y cayó inconsciente. El Pokémon se complació al ver el resultado de su ataque y se giró hacia el chico y su compañero.
- Eevee. – dijo Teo y fue suficiente para que éste entendiera. Se paró en frente de su entrenador, listo para la batalla.
Bonsly se abalanzo sobre Eevee queriendo repetir el mismo ataque de antes.
- Ataque arena. – dijo el chico. Entonces su pokémon lanzó a los ojos de su contrincante más arena de lo usual, haciendo que éste falle el golpe. – Tenemos de sobra para usar. – explicó con confianza.
Bonsly, molesto, usó el mismo ataque en Eevee, cegándolo por un momento. El tiempo ideal para acercarse y derribarlo con su pie izquierdo, haciéndolo caer al suelo, que por fortuna, y debido a lo ligero que es Eevee, amortiguo el efectivo golpe.
- ¿Estás bien? – pregunto su entrenador. Y este se levantó y asintió. “Por más que no sea el mejor ataque contra Eevee y la arena nos sea de ayuda, es un ataque de tener cuidado. Y además…”. El chico miró a su pokémon. El cansancio, poco a poco, estaba debilitando a su compañero. No resistiría mucho tiempo. – Deseo. – ordenó. Pero el chico se sorprendió al ver que Bonsly usaba el mismo ataque. - ¿Con que conoces Copión? – dijo molesto. Bonsly sonrió satisfactoriamente. – Cambio de planes. Usa ataque arena hasta que diga lo contrario. – Bonsly lo imitó nuevamente.
Pokémon y arena saltaban de un lado a otro, hasta que los dos se iluminaron, recuperando fuerzas. Sin embargo el cambio más notorio fue en Eevee, quién había recibido más daño.
– Ahora, usa Antojo. – Y sin dudar, su compañero se abalanzó contra su oponente, pero falló. Bonsly, viendo la oportunidad perfecta, lo imitó. Aunque no pasó nada. – Otra vez. – dijo Teo aprovechando el error del Pokémon.
El golpe fue directo y lanzó por los aires a Bonsly hasta golpear contra una palmera. Resentido por el golpe, corrió hacia Eevee e intentó hacerlo caer con su patada. No obstante, su ataque fue esquivado fácilmente de un salto.
– Antojo, una vez más. – Y su pokémon dio otro golpe certero, enterrando a su contrincante en la arena.
Bonsly, seriamente debilitado, estaba más molesto que antes. Sin embargo sonría maliciosamente. El entrenador sintió un escalofrió. El Pokémon corrió en dirección opuesta a su contrincante, saltó al tronco de una palmera para tomar impulso y se lanzó contra Eevee. Aunque el ataque solo lo rozó, fue suficiente para dejarlo seriamente debilitado.
- Ese ataque fue Azote. Conoce movimientos muy molestos. – dijo Teo preocupado. - ¿Te encuentras bien Eevee? – Pero no contestó. Esa era mala señal.
Su Pokémon difícilmente se puso de pie, mientras que Bonsly corría hacia otra palmera. Teo tragó en seco.
– Usa tu ataque arena para cambiar la dirección de su ataque. – ordenó justo cuando el pokémon salió disparado de la palmera.
Bonsly escasamente calculaba el lugar de impacto. Y con la gran cantidad de arena a sus pies, Eevee, lanzo la suficiente para que pudiera cambiar aún más la trayectoria del ataque, haciéndolo chocar con otra palmera. Indefenso, el Pokémon cayó al suelo.
- ¡Ahora, Antojo! – gritó Teo. Eevee embistió por detrás a Bonsly, debilitándolo.
El chico suspiro de alivio. Los últimos ataques casi los derrotan. Se dirigió a su Pokémon, lo alzó y lo felicitó por su buen trabajo. Bonsly volvió en sí, los observó y salió corriendo mientras lloraba para perderse en la vegetación del lugar.
Al ver como huyó, Eevee habló a Teo con un poco de tristeza en su voz.
– Sí, él también es un Pokémon Shiny. Dijo que no le gustan los humanos y quizás por eso vive aquí, en este lugar tan aislado. O quizás por qué vive tan aislado de los humanos es que no les gusta. ¿Cuál será? – se cuestionó acariciando a su Pokémon. De repente sintió algo en Eevee. - ¿Qué es esto? – Sacó un meteorito de entre el brillante pelaje de su compañero. - ¡Wow! Encontraste otro. – dijo felicitándolo una vez más. – Seguro se lo quitaste a Bonsly durante el combate. Con este tenemos once. – Pero de repente se detuvo. – No entiendo. ¿Dónde tenía escondido el meteorito? En ningún momento vi que lo llevará consigo. – preguntó. Y antes que Eevee responda, se percató de un gran bulto de arena a unos metros de ellos. Lo observo confundido hasta que se dio cuenta. - ¡Ah! ¡Es aquél hombre! - Durante la batalla, los Pokémon lo cubrieron de arena. Teo suspiro. – Debemos desenterrarlo… Que flojera. – se quejó. – Quería ir a nadar un poco para refrescarme. ¿Te gustaría acompañarme? – pregunto a su compañero, el cual asintió emocionado. Sin embargo el chico miro nuevamente a la montaña de arena en que se había convertido el hombre. – Bueno… Mientras más rápido lo saquemos de ahí, más rápido podremos ir a nadar… O por lo menos eso espero.

Reporte
Spoiler

Nv.6
Vitalidad 75%+Cansancio
Experiencia 50%
#30

















:131:
:155:
:559:
LvL 9
LvL 9
LvL 10



Nyxeria llamó a gritos a la muchacha que se había encontrado. Tenía la sensación de que les costaría llevarse bien, pero por el momento se divertía chinchándola.

- Yo también -dijo la Muchacha, mientras aparecía a su espalda.

- ¿Ah, espera que tu nombre no era Mariette? -Nyxeria rió-. ¿Puedes recordarme tu nombre? Soy penosa para recordarlos...

Mientras Elizabeth se giraba con la furia para corregirla, un Ekans y Surskit se abalanzaban sobre la muchacha a una velocidad vertiginosa.

- ¡Y mi nombre no es Mariette, es Elizabeth!

Nyxeria vio como la joven caía al suelo, con los dos Pokémon estampándose en su cuerpo.

- Ah, entiendo -Nyxeria asintió, sin mover un dedo-. Elise, pues... ¿Necesitas ayuda, Elise?

Con un grito de frustración Elizabeth llamó al Shuppet al combate, el cual se encargó rápidamente de interceptar y derrotar al Surskit.
Nyxeria por otro lado, tocaba con el dedo al Ekans siseante y se reía.

-Mírala, que simpática.

Simbad al ver que esta iba a morderla, saltó para enviarla lejos de una patada. Elizabeth recogió la pokeball con su nuevo Pokémon, antes de acercarse como una exhalación a Nyxeria.

- ¿Pero qué problema tienes con mi nombre?

- ¿Yo? Ninguno ¿No decías que eras Elise? -sonríe burlona, claramente bromeando-. Oye mira, parece que esta roca da la entrada a un túnel

Olvidando el enfado por un momento y con Mariette en su hombro, la muchacha giró la cabeza hacia donde señalaba Nyxeria. Al parecer cerca de la enorme piedra con texto, había una entrada subterránea.

- ¡Que divertido! -dijo Nyxeria acercándose curiosa-. ¿Tú que dices, Simbad, encontraremos algún tesoro?

- El tesoro que debes encontrar es tu cerebro... -susurró Elizabeth.

Nyxeria ignorando las palabras de la joven, se deslizó hacia abajo en el túnel, mientras la otra muchacha la seguía solo por competitividad.

¿A dónde llevaría esa extraña reunión?





Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#31

Evento - Meteo 02

Evento - Meteo 02

40 min para postear esto. El foro esta broken, y no se si hacer huelga. En fin, tarde pero en fin posteando el evento.


Spoiler


Nuevamente en el ironicamente castigador oasis en el que se encontraba el grupo de jóvenes, esta vez unidos con una misma meta seguían vagando por el medio de la densa vegetación, tratando de cortar camino pero desafortunadamente perdiéndose más aún. Los minutos pasaban, la comida empezaba a escasear y no los aparatos electrónicos tienen un bloqueo magnético. Todo parecía ir de mal en peor para ellos.


...Y así fue como hice un buen clutch y logre ganar la medalla Férrea. - Dijo el despeinado joven llamado Davuxz al enseñar sus medallas con un poco de orgullo.

Sigo pensando que fue demasiado conveniente, como si ya todo estuviese planeado. - Comentó Noah. - Digo, si yo fuese el referí de esa batalla, de una forma u otra daría una señal de falta.

...Cambiando de tema creo que nos estamos acercando a la salida. ¡Miren! - Gritó emocionado Alex al señalar con su mano hacia el horizonte.



El contraste geográfico se hacía notar, pasando de un verde y tropical clima con mucha vida vegetal a un árido y caluroso desierto con arena despiadadamente caliente. A pesar de este cambio de clima, todos parecían estar contentos con este suceso ya que una vez en el desierto podían ubicarse mejor y regresar a donde pertenecen. Sin pensarlo dos veces empezaron a correr, aún con el cansancio en las piernas y el jadeo seco de sus lenguas deshidratadas no podían dejar de emocionarse al estar más cerca de la salida.


Por fin podre ver si tengo señal en el celular y llamar a mi prima. - Dijo Noah emocionado a pesar de saber lo que había dicho.

No puedo esperar a que me devuelvas mi ropa e irme a comer luego. - Dijo Alex mientras se tomaba el último sorbo de agua de su botella.

Y yo ya puedo sentir como continuo procrastinando otro año más y no ir a la Liga. - Dijo Davuxz soltando carcajadas pero llorando internamente.

No se si eso sea algo de lo cual reirse. - Respondió Alex.



Estando ya al borde de ambos lugares, sintiendo como la arena raspaba tus mejillas con la brisa del desierto, poco a poco empezó a aumentar. Preocupándose un poco, al ritmo que el viento soplaba más y más, todos notaron que una nueva tormenta de arena venía hacia ellos, con más intensidad que la anterior. Debido al trauma generado con la última que habían vivido todos decidieron tomarse de las manos y tirarse al piso, aferrándose con fuerza a este para evitar ser secuestrados por el arenoso clima. Poco a poco el mismo viento los hace levantarse tratando de querer llevarlos, pero estos se jalaban del brazo unos a otros para evitar separarse y resistir.

Usando toda su fuerza que les quedaba, poco a poco sentían menos y menos la tormenta de arena ni la arena arreciar contra sus rostros. Nadie quería abrir los ojos para fijarse por donde debían caminar, ya que significaba perder la vista por varias horas hasta encontrar agua con tanta arena dentro de los párpados. Por suerte, una vez que ya dejó de arreciar la tormenta, todos abrieron los ojos despreocupados ya que habían aguantado el terrible clima, aunque por desgracia se llevaron una sorpresa de mal gusto: No sabían donde estaban nuevamente.

Todos más enojados que asombrados, volvían a estar en la misma situación, esta vez en una zona más alta, arriba de la cascada de aquel oasis de donde venían. Irritados no les quedó de otra que seguir avanzando nuevamente, con el peor mal humor posible.



¡Maldición! ¿Porque justo ahora? No nos hemos movido ni un centímetro. - Gritaba Noah. - ¿Qué clase de magia es esta?

Sigh...prefiero no gastar hígado tratando de quejarme de todo esto. Si me disculpan, debo sacarme la arena de partes indescriptibles nuevamente. - Dijo el despeinado joven que con mucha vergüenza se alejaba un poco del lugar.



Antes de poder dar más pasos, se vió con la sorpresa de que el suelo donde estaban estaba más húmedo que de costumbre. De un momento a otro empezó a hundirse lentamente para después caer de golpe completamente en un agujero recién formado cayendo a lo desconocido. Alex y Noah se asustaron viéndolo desaparecer en la tierra y fueron en su ayuda, cayendo también con gracias a que el agujero aumentaba su tamaño, dejando caer trozos de tierra húmeda junto con ellos.

La oscura, ciega y larga caída que absorbía a los despistados terminó a unos cuantos metros de altura. Todos estaban adoloridos, y mojados, ya que para su suerte una gran cantidad de agua amortiguó parte de su caída. Un pequeño charco, inmenso diría yo, pero no era considerado un lago debido a que solo abarcaba unos 30 metros cuadrados en toda esta oscura y extraña habitación. Los tres muchachos dejaron el agua y fueron a la orilla más cercana de ese pozo, mientras sacaban el agua de sus cuerpos tosiendo, se detenían a ver la oscuridad que los rodeaba.

Con pequeñas entradas de luz en el techo, sea por el agujero por donde cayeron o por pequeños destrozos de las paredes, la luz entraba e iluminaba varios puntos de la habitación. Una luz lograba iluminar la pared paralela a donde se encontraban en aquel pozo, esta tenia unos grabados extraños en idioma Unow que ninguno de ellos podía llegar a leer. El piso era arenoso, como si toda esa arena del desierto parase a caer aquí. Todo era increíble e hipnotizante pero por desgracia ellos no la pasaban tan bien.



Bueno, mojado nuevamente, vaya sorpresa. - Decía Noah mientras exprimía las últimas gotas de agua de su ropa. - Ahora estoy todo mojado. Alex, creo que es momento de devolverte tu ropa. Muchas Gracias.

Prefiero no hacer ningún comentario al respecto. - Respondió él con un gesto poco complaciente, tomando de vuelta su mojada ropa prestada.

Yo estoy bien, aún estando empapado este lugar parece un horno, como si el sol calentara las paredes y nosotros seamos la cena de navidad. - Dijo Davuxz. - Como sea, engatusarme con las paredes será una pérdida de tiempo, al menos sabemos que tenemos que salir. Por allí hay unas escaleras.

Parece lo mejor, usa nuestros pokémon sería un poco malo para el lugar. No soy arqueólogo, pero creo que esto es importante, y tal vez deberíamos evitar destruir o dañar estas especies de ruinas. - Dijo Alex.

Y yo no soy científico, pero estaba por decir eso mismo. Seamos responsables. - Agregó Noah mientras se ajustaba los pantalones y terminaba de mudarse de ropa.

Bien, sigamos muchachos. - Dijo el despeinado joven.



Con un plan determinado, decidieron caminar hacia esa escalera y seguir ascendiendo mientras dejaban atrás aquel pozo. Había que tener mucho cuidado, esas escaleras no tenían varanda o una pared de seguridad, estaban subiendo una montaña prácticamente. La escalera eventualmente dió a un pasillo en el que no dudaron en acudir, pero la oscuridad era tan intensa que temían el ir a ciegas. Por suerte Alex logró sacar a su Charmander para así tener un poco de luz con la cual guiarse a salvo.Conforme avanzaban, escuchaban un ruido muy peculiar, como si alguien estuviese empujando enormes bloques de piedras en la manera convencional, lento pero constante, prácticamente era un sonido de fondo.


¿Será que realmente hay alguien aquí? Tal vez podríamos buscarlo - Preguntó Alex entusiasmado.

Podría ser, pero por otra parte podríamos perdernos aún más buscando a sea quien sea que esté haciendo ese ruido. ¿Tal vez hay trabajadores voluntarios? - Respondió Noah, sin tratar de objetar demasiado.

Entonces por una parte podemos perdernos más y por otra parte dependemos enteramente de nuestra suerte y orientación. Ambas opciones me resultan graciosas y deprimentes. - Dijo Davuxz llorando internamente. - Voto por seguir avanzando con nosotros. Tal vez ni sean humanos, sino pokemon los que hacen ese ruido rocoso.

Ok, al menos tenemos luz con Charmander, algo bueno tiene que salir de esto. O por lo menos encontrar un mejor lugar para usar ese agujero. - Decía Alex mientras acariciaba la cabeza caliente de su Charmander.



No había otra opción que simplemente ignorar ese constante ruido que había, no iba a hacerlos cambiar de parecer. Siguiendo en el pasillo pronto encontraron una pequeña escalera hacia arriba, no más de doce escalones más que daba paso a otro pasillo. Sin alternativas siguieron avanzando despreocupados de todo, observaron unos pequeños agujeros en este nuevo pasillo, muy detallados y definidos círculos con un patrón de medio metro de distancia entre ellos, era muy extraño pero decidieron ignorarlo.


A todo esto ¿Cómo va su viaje por------ - Dijo el despeinado entrenador antes de ser interrumpido.



Queriendo romper el silencio, Davuxz trato de entablar conversación aunque por poco iban a ser sus últimas palabras. Silenciosamente con solo dando un silbido muy agudo, unas flechas ocultas en estos agujeros sospechosos, salían disparadas a una velocidad mortal. Una ráfaga increible, prácticamente diez flechas salieron disparadas en menos de diez segundos y agarrando por sorpresa a los jóvenes que estaban en el medio de estas paredes.

Aquella trampa fue tan espontánea, tan impredecible, de un segundo a otro, en menos de un parpadeo; sin embargo no fue tan letal para el grupo reunido. Una flecha rozó muy cerca del cuello del más despeinado de ellos, no matandolo pero sí dejándole un arañazo irritante de recuerdo. Brazos, piernas, abdomen y espalda, todos estas flechas si bien no impactaron a ninguno del grupo, si dejaron unos buenos arañazos y desgarros en el cuerpo de aquellos. Todos cayeron al piso inmediatamente, cada uno dolido e irritado por aquella trampa improvisada.



Charmander, ¿Estas bien? - Dijo Alex preocupándose más por el bienestar de su pokemon que el de si mismo mientras se lamentaba en el suelo.

Dudo que le haya afectado algo, su especie no es tan alta en esa etapa. Preocupate un poco más por ti, amigo. - Dijo Noah, mientras su rostro daba a entender que el dolor de las heridas no eran fáciles de aguantar. - ¿Alguien tiene un botiquín?

¡Como duele! ¡Ah!...No, olvide comprar cosas en la última ciudad en la que estuve. ¿Alguno tiene algún pokémon sanador? - Respondió Davuxz lastimado y contabilizando la cantidad de rasguños que tenía alrededor del cuerpo.

Por mi parte no, pero es una gran idea de aquí en adelante. - Contestó Alex, mientras buscaba en su mochila por provisiones. - No, no tengo nada que nos ayude. - Agregó.

Necesitamos tener cuidado al movernos, lo mejor sería arrastrarnos hasta salir de este pasillo. - Dijo Noah dando el ejemplo y avanzando por lo bajo.



La opción más segura era la sugerida, no había que ser un genio para darse cuenta que era la mejor idea. Lento pero seguro, avanzando a la velocidad que podían mientras los rasguños producidos por las flechas cada vez irritaban más y más por la fricción de arrastrarse. Pasaron alrededor de quince minutos de arrastrarse mediante ese extrañamente largo pasillo, sin decir nada, solo gemir de dolor de rato en rato, hasta que lograron ver la salida. Levantándose sin pensarlo dos veces trataron de avanzar hasta un lugar seguro para tratar las heridas como sea, aunque se llevaron una gran sorpresa al ver en donde se encontraban. Había agua y un agujero de luz encima de ellos muy alto, no entendían cómo pero maldijeron el momento que notaron que fue el lugar de inicio en donde se encontraban.


¿Qué te he hecho? ¿Qué quieres de mí? - Gritó Noah al cielo, con fuerza y mucha frustración. - ¿Por qué?

No se como lo habrán logrado, pero los arquitectos de la antiguedad tenian muy buenos techs. - Dijo Davuxz al intentar sonreirle a la situación. - Maldita sea. - Agregó, ya que no pudo.

Esto no es justo...Bueno, ¿Y si intentamos subir con nuestros pokémon allá arriba por donde caímos? - Dijo Alex al revisar sus pokémon junto a Noah y ambos notar que todo dependía de Davuxz, empezando a observar detenidamente.

Esperen ¿Por qué me miran a mí? - Preguntó sin pista alguna. - No tengo pokémon que sepan usar Fly. Drifloon no tiene suficiente fuerza para levantarnos uno por uno siquiera. Solo para ralentizar caídas.

Esperen ¿Qué es eso brillante de allá? - Dijo Noah muy repentinamente.



Señalando hacia un rincón de la habitación, se encontraba una serie de escombros muy brillantes gracias a un rayo de luz que caía sobre él. Cegarse era imposible si te le quedabas viendo por muchos segundos. Sería un cristal o tal vez un espejo, pero llamó la atención y todos se dirigieron para allá sin dudarlo, tal vez era algo que podría ayudar, de alguna forma u otra. Ya que había suficiente luz, Alex no tuvo problemas en regresar a su Charmander a su pokeball para que pueda descansar, luego de agradecer la ayuda.

Al acercarse cuidadosamente, todos decidieron tocar ese reluciente brillo, que al parecer estaba tan caliente que provocó que todos retiraran la mano por la elevada temperatura. En los pocos segundos que tocaron ese extraño material se dieron cuenta que la textura de la misma era muy rasposa, por lo que metal era lo que realmente estaban tocando. En tanto brillo a penas podían si algo de este metal tenía algo de útil para ellos, aunque hablaron muy pronto ya que realmente estaban por meterse en un buen lío.


Lo que parecía una brillante montaña de metal, resultó ser un Aggron acurrucado durmiendo bajo los rayos del sol, pero al darse cuenta que su espacio vital era invadido por unos desconocidos individuos, decidió levantarse. Moviendo arena y dejándola caer de entre sus articulaciones ocultas, la brillante montaña de metal llamada Aggron se levantaba y rugía con furia por haber sido molestado de su sueño. Los jóvenes no podían creer el descuido que tuvieron al ir a curiosear sin precaución alguna y decidieron tomar distancia corriendo lentamente debido a sus heridas. El Aggron notó que no podían escapar fácilmente, y se dispuso a perseguirlos sin chances de dejarlos escapar, pero decidió asegurarse y usando Bofetón Lodo logró hacerlos resbalar hacia el pozo de agua.


¡Mojados de nuevo! Pero al menos a salvo, no podrá agarrarnos aquí. Esto es agua. - Dijo Noah. - ¡Estamos a salvo!

Una cosa es bañarse en un estanque con agua calma y otra cosa es ser atacado por un chorro de agua a presión, no estamos a salvo aquí. - Contestó Alex sorpresivamente alterado. - Y para variar las cosas allí se acerca un Baltoy también.

Hey Davuxz, tu encargate del Aggron, Alex se encargará del Baltoy y yo me quedaré un rato más aquí. - Dijo Noah muy decidido y sumergiéndose en el pozo de agua.

...Yo lo llevaré, pero de verdad no podemos quedarnos aquí. Pelearé con Baltoy, te encargo a la montaña metálica. - Asintió Alex mientras jalaba a Noah que estaba muy dolorido todavía.

No estoy en condiciones de pelear. ¡Me niego! - Decía Noah mientras se lo llevaban arrastrado contra su voluntad.

Por lo poco que conozco a Noah, eso no parece algo que él diría. - Dijo el despeinado joven mientras sonreía un poco de asombro. - Ok, debo evitar que Aggron avance más. Necesitaré un poco de ayuda. - Agregó mientras se tronaba los dedos y tomaba una pokeball.



Usando la orilla del pozo para levantarse de allí, los tres muchachos se separaron para no se acorralados en ataques. Sacudiendo un poco mientras el Aggron se acercaba un poco más, el entrenador mandó a llamar a uno de sus pokémon para que lo ayude. Lanzando con mucha fuerza en dirección hacia la gran montaña de metal, la pokeball giraba en el aire y eventualmente de esta salio el pokemon llamado. Con una verdosas armas en sus brazos, muy afiladas, una mirada valiente sin dudas en su mente y una posición de caballero en guardia, Gallade brillaba por el destello de ser invocado a batalla, listo para luchar.

El Aggron se encontraba demasiado cerca y se dispuso a atacar, tratando de aplastar al caballeroso pokemon con sus manos. Sin dar un paso atrás, Gallade intercepto las garras del oponente con sus propias manos, jugando a quién tenía más fuerza, pero no tomo en cuenta que la montaña metálica al mismo tiempo que lo empujaba con fuerza usaba sus garras afiladas tratando de hacer un puño con su mano, lastimando tanto interna como externamente los puños de Gallade. Dando un salto atrás, este se puso a salvo mientras sacudía el dolor de sus puños.





Este Aggron no le gusta perder el tiempo. Tenemos que atacar, pero antes de eso. Will-o-Wisp. - Dijo el entrenador. - Luego ve por Double Team y atacalo.



Concentrándose, decidió arrodillarse con una pierna y esperar a su oponente. Aggron, por su parte, no quería esperar y decidió atacar viendo que su posición parecía burlarse de él, así que fue con todo usando toda su Fuerza Bruta, rodeandose por una energía azulesca y golpeando fuerte a Gallade que voló varios metros de allí. Levantándose con un poco de dolor, el caballeroso pokemon sonreía mientras se sacudió el polvo de la tierra y se levantaba corriendo para atacar a su oponente. El Aggron miró desconcertado viendo que su ataque tuvo poco efecto, pero luego vio su cuerpo que estaba con cenizas y desgastado. Había sido quemado de alguna forma y ahora los golpes que diera le dolería más a él, provocando que trate de usar menos fuerza.

Gallade no perdía tiempo, corriendo hacia él, usando sus poderes psíquicos, sus ojos brillaban y a su vez parecía como que se dividía en dos, o tres o cuatro incluso. El Doble Equipo había funcionado bien, el Aggron parecía confundido al ver como habían ahora cuatro caballeros rodeandolo. Lo cual lo molestó más, pero la quemadura hacía que se distraiga y sufra daños.



Su ofensa está baja, y la defensa descubierta ¡Close Combat! - Gritó Davuxz mientras señalaba a la montaña metálica.



Todos las copias de Gallade atacaron, causando más daño psicológico que real, pero el Aggron no diferenciaba esto y se cuestionaba a sufrir daños sin siquiera tenerlos. Cansado de esta confusión, decidió usar Terremoto, sacudiendo así todo el lugar, haciendo que del techo llueva un poco de arena y el agua del pozo cercana retiemble mojando a todo el que estuviese cerca. Las copias desaparecieron todas a la vez, parecía que había logrado su objetivo, pero no contó con que el verdadero pokemon estuviese arriba, saltando y brillante en contraste con la luz del agujero por donde venían todos.

Usando el impulso de su caída, pisó fuertemente al Aggron, haciendo que la fuerza sea tanta que lo haga retroceder mucho y está muy cerca del pozo de agua. Tratando de recuperar la estabilidad, el Aggron usó sus brazos para apoyarse en el piso y pararse, pero no contaba con que Gallade estaba esperando a que este hiciera justo lo que acababa de hacer, dejando descubierto su abdomen. La montaña metálica se enfureció y estaba dispuesto a atacar, dándole un leve golpe, pero más que un golpe, no era nada para el caballeroso pokémon que al ver que la quemadura le hizo sufrir daños más a Aggron que él recibiendo aquel golpe, sonrió levemente confiado de la situación y se dispuso a dar su ataque final.

Con su defensa más expuesta que antes y sufriendo daños por la quemadura, Aggron no pudo detener la avalancha de golpes que empezó a recibir. Un gancho, un golpe bajo, dos golpes en el abdomen, otro golpe bajo, otro gancho y por último y golpe con ambos puños a la vez en el abdomen nuevamente, el Gallade sin duda castigó el descuido del pokémon, dándole así gracias al impacto de estos últimos dos golpes, la fuerza suficiente para empujarlo al pozo de agua que estaba a la espalda del Aggron. Un gran sonido de chapuzón se escuchó en toda la zona, dando así por otorgada la victoria del Gallade mientras este se inclinaba en signo de respeto por su oponente.



¡Lo logramos! ¡Vencimos! - Dijo Davuxz mientras celebraba, aunque no por mucho debido a que al estirarse y saltar recordó que los rasguños aún le dolían, haciendo que se calme. - Gracias Gallade, creo que mereces el último pedazo de comida que tengo, toma. No te preocupes, come este pan dulce que guardaba. - Añadió mientras de su mochila sacaba la comida que tanto parecía disfrutar el caballeroso pokémon.

¡LO SABIA! - Se escuchó una voz muy familiar, proveniente del otro campo de batalla, que al parecer era de Noah.

Cierto, debemos ir a ver cómo están ellos. Vamos Gallade, seguro aún necesitan ayuda. No Hay que subestimar a un pokémon de tierra cuando está en su elemento.



Corriendo así a auxiliar a sus amigos, el despeinado entrenador y su pokémon corrían a toda velocidad. Por su parte al llegar notaron que el Charmander de Alex logró obtener la victoria por lo que dejaron de preocuparse. Después de descansar por un momento y tratarse las heridas con algunos trapos formados por prendas que debieron sacrificar de su guardarropa diario, decidieron seguir avanzando, esperando que ya nada malo sucediese.


RESUMEN

Gallade (50% Aggron)



Espero todo este en orden, espero la siguiente parte con ansias.


#32


Tema de rol para: Caídos del Cielo.











MISIÓN 03
Aquello que nos insta a avanzar.





Todo el elaborado plan de Alfredo resulto como su situación en ese momento: yéndose al diablo. Mateo, habiendo caído en las traicioneras arenas y, en un desesperado intento por salvarse, terminó aferrándose al tobillo de su reciente compañero, haciendo que los dos terminaran siendo jalados hacia la oscuridad eterna. Cierran los ojos esperando el final. Sus cuerpos inmóviles finalmente son succionados por las arenas y por unos segundos no pueden sentir más que a la granulada materia comprimiendo sus cuerpos y adentrándose a través de sus fosas nasales. Una muerte horrible sin duda alguna.

O eso se creía.

Cayeron ambos en seco, sobre una acolchada capa de arena, Alfredo fue el primero en abrir los ojos, sorprendido, para comprobar que tenía razón: habían caído en un amplio y largo pasillo subterráneo tenuemente iluminado por unas antorchas. Del techo se filtraba poco a poco la arena, que los habías arrastrado hasta allí, que caía poco a poco para formar una fina capa en el suelo. Mateo abrió los ojos más tarde que Alfredo y con la misma confusión.

Más importante… ¿por qué aquel pasillo estaba iluminado con antorchas? Deberán caminar para descubrirlo. Tienen dos caminos posibles para ir hacia delante, o hacia atrás, no hay más rutas y ambas se extienden por varios extremos. Y ambas, además, estaban obstaculizada por dos criaturas. Antes de llegar a cualquier acuerdo, deberán lidiar con aquellos dos monstruos que parecen decididos a no dejarlos seguir.


pkmn-rhyhorn
Habilidad: Cabeza Roca.
— Trampa Rocas.
— Cornada.
— Látigo.
— Ataque Furia.
pkmn-numel
Habilidad: Simple.
— Gruñido.
— Placaje.
— Ascuas.
— Foco Energía.

Meteoritos encontrados: [12] + 12 + 8 = 32.



La llama se apagó en el momento que pusieron un pie en la habitación. Quedaron sumergidos en una oscuridad absoluta; algo de suma rareza considerando la luz natural que se filtraba en la anterior habitación. El paso de los segundos se hacía eterno, tus tres Pokémon se acurrucaron a tu lado en busca de protección. Y, finalmente la luz volvió.

Las antorchas se encendieron solas, esta vez con más vigor que antes. Ahora por alguna razón que no entendías, te encontrabas en un cuarto completamente diferente. Más amplio que el anterior, tenía varios dibujos marcados con detalles en la pared, muchos de ellos se encontraban borrados por el paso de los años y sólo uno podía ser distinguido con claridad de entre el resto. Piedras caían del cielo hacia una tierra abundante de vida; personas desde sus chozas miraban el suceso con una mezcla de sorpresa y horror. Pero lo que más llamaba tu atención era una extraña criatura, una criatura como nunca habías visto antes que coronaba a la lluvia que venía de las alturas.

Estás pensando en que podría significar ese dibujo cuando un ruido te pilla por sorpresa, provenía de una habitación que estaba completamente a oscuras detrás de ti. Decides que debes ir a investigar y tomas la antorcha con el fuego para apresurarte hacia la oscuridad. Pero antes de cruzar el portal, algo se hizo presente para atacarte.

¡Tendrás que enfrentarlo para poder continuar!

pkmn-lunatone
Habilidad: Levitación.
— Rayo Hielo.
— Fuerza Lunar.
— Placaje.
— Confusión.

Meteoritos encontrados: [14] + 11 = 25.


Recomendación: Te sugiero unir fuerzas con RafaSebas.



El frescor de una brisa primaveral jugueteaba con ambas en la medida que se adentraban por el estrecho túnel, creyendo que las llevaría a un sitio indescifrable; no estaban tan equivocadas, he de decir. Los fantasmas que les acompañaban la tenían fácil, sólo con asomar sus cabezas por entre los muros de rocas, e incluso paredes, podrían detectar a tiempo cualquier tetra de los que alguna vez habitaron aquel territorio.

Se sentía la humedad atrofiando el aire, hierba nacía entre algunas rocas y un fino canal de agua les acompañaba. Y si bien todo partió en orden, los problemas llegaron en cuando una resbaló con la otra por causas desconocidas y rodaron hacia abajo, yendo cada vez más profundo y más rápido de lo que originalmente planearon. Cuando cayeron, se vieron de cara con dos pokémon cuya tranquilidad fue interrumpida.

No, no es todo. El túnel dejó de ser un túnel, parecía alguna clase de retrato vegetal y encantado encerrado en una cámara secreta. La luz a duras penas se colaba, pero les dejaría ver y avanzar… sólo que, ¿a dónde? No podían ver ningún camino. ¿Tendrían que crear uno? ¿O descubrir uno? Como sea. ¡Cuidado con la electricidad!


pkmn-tynamo
Habilidad: Levitación.
— Placaje.
— Onda Trueno.
— Chispa.
— Rayo Carga.
pkmn-sandile
Habilidad: Intimidación.
— Mov. Huevo.
— Ataque Arena.
— Furia.
— Mordisco.

Meteoritos encontrados: [16] + 11 + 13 = 40.



No esperar más peligro es demasiado pedir, ¿no lo creen? ¿No? Lo es. El laberinto les dejó una herida que más tarde ardería con fuerza, pues el tratamiento básico parece no estarles jugando a su favor. Una vez que se reúnen, deben avanzar con todo lo que les queda de aliento; sin desperdiciar ni un solo segundo, ya que las ruinas son sacudidas por un movimiento sísmico, pero no son detenidos por algo de ese calibre.

Cuando llegan al presunto final del laberinto entran a una sala que es totalmente distinta de la anterior, tras una puerta con todavía más lenguaje extraño. Ya no hay murales con Unown, pero ahora son pillados de frente por una pokémon que se sostiene firme y les amenaza con la mirada. La meditación es su fuerte, y los golpes certeros su mayor ofensa; parece ser alguna clase de guardián. Pero la criatura blanca no es la única que desea expulsarlos, pues se encuentran con la fuerza psíquica de una mole de tierra que no durará ni un segundo en usar sus movimientos para expulsarlos de las ruinas.

¡Pero no todo es tan malo! Ven una salida más allá del salón, lejos, pero ahí está. Se ve algo peligrosa a juzgar por la estrecha escalera de caracol bañada en un carmesí de dudosa procedencia, pero es mejor a nada, ¿no? ¡A unir fuerzas y sincronía!



pkmn-meditite
Habilidad: Telepatía.
— Venganza.
— Meditación.
— Confusión.
— Detección.
pkmn-claydol
Nivel: 45.
Habilidad: Levitación.
— Teletransporte.
— Psicorrayo.
— Tumba Rocas.
— Masa Cósmica.
pkmn-baltoy color-shiny
Habilidad: Levitación.
— Fortaleza.
— Confusión.
— Giro Rápido.
— Bofetón Lodo.

Meteoritos encontrados: [16] + 10 + 15 + 15 = 61.



Descendieron pos las escaleras a un mundo desconocido bañado en la oscuridad. Dan cada paso con cuidado guiándose por la poca luz que aún se filtra a través de la parte superior; además escuchan las escaleras crujir y ruegan porque no se rompan por lo frágil. Master estuvo por sugerirle a su compañero que fueran a buscar un medio de iluminación y luego regresaran, pero, antes de poder pronunciar aquellas palabras, un “clic” interrumpió el silencio y pronto las escalas bajo sus pies terminaron por quebrarse. Alguno de los dos había activado una trampa.

La caída no fue muy larga, y para peor ambos habían caído sobre un esponjoso suelo, ¿arena tal vez? No lo sabían, estaban completamente a oscuras. Se prepararon para liberar a sus pokémon, pero antes de hacerlo, una calidad luz les llamó. Era la llama de una antorcha colgada en la pared. Se encontraban en una habitación grande, la única salida que podían distinguir era el agujero en el techo por el que habían caído, mas se encontraba muy alto como para poder alcanzarlo. La otra cosa destacable en esa habitación era una especie de roca que sobre salía de una pared, ¿sería un botón? A saber.

Antes de poder levantarse sintieron como el suelo temblaba y se revolvía. ¡¿Un temblor?! Ya quisieran. Resulta que la cosa esponjosa contra la que habían caído no era una capa de arena, sino dos pokémon que se veían furiosos porque ustedes dos estaban ahí muy cómodamente usando sus cuerpos como cojines. ¡Iban a tener que pelear, otra vez!


pkmn-trapinch color-shiny
Habilidad: Corte Fuerte.
— Ataque Arena.
— Mordisco.
— Venganza.
— Bofetón Lodo.
pkmn-trapinch
Habilidad: Corte Fuerte.
— Fuerza Bruta.
— Garra Metal.
— Golpe Cabeza.
— Bofetón Lodo.

Meteoritos encontrados: [12] + 6 + 3 = 21.



Sigues avanzando en la oscuridad de las ruinas; tus ojos poco a poco se acostumbran cada vez más a las sombras eternas que te rodeaban y en poco tiempo ya te movías con confianza de sobra por el pasillo en el que avanzabas. Prosigues con tu caminata hasta que finalmente vas a dar a una amplia sala que se dividía en cuatro pasillos. Uno descendía hacia más allá en el subsuelo, otro ascendía a una planta superior, mientras que los restantes iban hacia la izquierda y hacia la derecha, en sentidos contrarios.

Estas pensando en cual camino debes tomar cuando algo una escalofriante voz se cuela a través de tus pensamientos, sin tu debido consentimiento.

“Ellos vinieron del cielo a ocultarse en la tierra. Nos prometieron ofrendas, a cambio de nuestros rezos. Nos dieron su bendición, pero después llegó la traición”.

Y como si esas palabras lo hubieran invocado, algo desde de las alturas sin previo aviso, agrietando el techo. El pequeño ser giraba sobre sí mismo y te miraba con furia a los ojos. No ibas a poder seguir adelante hasta que no lo vencieras. Sea cual fuera el camino a elegir, primero debías derrotarlo. ¡Venga, tú puedes lograrlo!

pkmn-baltoy
Habilidad: Levitación.
— Fortaleza.
— Confusión.
— Giro Rápido.
— Bofetón Lodo.

Meteoritos encontrados: [4] + 2 = 6.


Recomendación: Te sugiero unir fuerzas con Braixx.



Los reflejos no son malos, ni seguir al instinto lo más acertado, pero, sólo por esta vez, podrían decir lo contrario e inflarse el orgullo por burlar las trampas mortales. Finalmente llegan al espectáculo de toda pirámide: unas catacumbas. Se ven impetuosas columnas sosteniendo el techo, junto a unos murales que siguen siendo adornados por motivos extraños, pero arcaicos y atractivos, así como temidos.

Al acercarse a unos cofres antiguos y medio abiertos, se verían las figuras de cadáveres envueltos en vendajes y, justo en frente de ellos, unos recipientes de cerámica cuyo contenido no querrían averiguar. Por si fuera poco, algunos huesos se reúnen en algunos rincones… es la clase de lugar donde nadie quiere estar, salvo, quizás, los amantes de la historia. El aire nunca antes fue tan envolvente y tan espeluznante.

Ven una puerta, pero antes también ven a un fantasma con múltiples manos asecharles de cerca. ¿Y cómo no? Un Koffing les ha seguido desde la cámara anterior. Por otro lado, un fantasma acompaña al Cofagrigus y está dispuesto a colaborar en impedir el escape de los tres, puesto que toma algunas cosas y las lanza al azar, mientras ríe maquiavélicamente. Esta vez nadie estará ahí para decirles qué hacer. ¡A salvarse!



pkmn-duskull
Habilidad: Levitación.
— Mov. Huevo.
— Tinieblas.
— Anulación.
— Impresionar.
pkmn-cofagrigus
Nivel: 40.
Habilidad: Momia.
— Niebla.
— Tinieblas.
— Viento Aciago.
— Bola Sombra.
pkmn-koffing
Habilidad: Levitación.
— Bomba Lodo.
— Gas Venenoso.
— Pantalla Humo.
— Placaje.

Meteoritos encontrados: [33] + 1 + 12 + 12 = 58.



Con ayuda de Eevee, desentierras al hombre, quien te mira anonadado y después con una profunda expresión de alivio.

— ¡Uff! G-gracias, pensé que había muerto. — Dijo levantándose de sopetón y sacudiéndose la arena que le quedaba sobre el cuerpo. — P-pensaba que de verdad iba a morir aquí, esa criatura me daba tanto miedo, todo esto lugar es tan espeluznante. —Hablaba más que para sí mismo que para ti. — C-creo que debería agradecerte. Por salvarme, de no ser por ti y tu criatura… de verdad que las entiendes muy bien ¿no? —Aquello último lo dijo de manera pensativa.

No entendías mucho de lo que hablaba y pensabas que tal vez aquel hombre estaba demente. Te dispusiste a dejarlo y seguir con los planes que tenías, pero antes de abrir la boca para despedirte…

— ¡Ya lo sé! ¡T-tú serás quien me ayude a regresar a casa! — Antes de agregar algo más, te jala por el brazo sin previo aviso. ¡¿Te estaba secuestrando?! Trataste de zafarte de su agarre, pero tenía una fuerza impresionante; Eevee los seguía desde atrás sin entender que estaba ocurriendo. — ¡Mi nombre es Ysuzdizakal, pero tú puedes decirme Kal! — Apenas entendiste la tercera parte de su nombre.

Sin que pudieras hacer nada para impedirlo, Kal te llevo a la fuerza hasta un lago. Por alguna razón desconocida, empero antes de que pudiera llegar, algo se interpuso en el camino del hombre y rugió con fuerza: un pequeño cocodrilo quien se atravesó en su camino, a pocos pasos a la orilla del lago. En seguida el hombre soltó un gritico ahogado y sin previo aviso, se escondió detrás de ti otra vez.

— ¡M-monstruo! — Gemía. De verdad se veía asustado.

Al parecer, no te iba a quedar de otra que volver a pelear, pues aquel Sandile parecía dispuestos a atacarlos. ¡A demostrarle a este tipo de qué estás hecho!

pkmn-sandile
Habilidad: Irascible.
— Malicioso.
— Mordisco.
— Ataque Arena.
— Tormento.

Meteoritos encontrados: [11] + 3 = 14.


Objetivos de la tercera misión:
#1. Lucirse.
#2. Y vivir para contarlo.

ACLARACIONES

¡Sólo un par más!



— Tienen para postear hasta el día 24/09/2016.

— Los grupos de tres innevitablemente se quedaran con un miembro que no tenga batalla. ¡Toca compensar con creatividad! Les aconsejo no ir de frente contra los pokémon fuertes.


— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#33


Capitulo 3: Cuadro vegetal

Por Lizzy Eriksen con Nyxeria Anubis ( @Skov)

Al llegar al final del túnel termine tumbada boca arriba, posición en la que me quede durante varios minutos, observando sin comprender como hojas verdes cubrian mi vista del techo rocoso.

- Pesas. - Escuche que decía Nyxeria desde debajo mía.

Levantándome me sacudí el polvo de la ropa y me arregle el pelo ignorando a mi compañera la cual estaba corriendo ya hacia la zona vegetal y agarrando un cocodrilo de arena.

- Aaaaawww no eres la cosa mas linda.

Decía esta mientras el scraggy se quedaba mirando amenazante al Pokemon quien sonreía sonrojado a nyxeria.

Girándome me la quede mirando con confusión en la cara, sin poder evitar sonreír ante la escena. Aprovechando para observar el lugar en el que habiamos terminado. Una sala enorme de bordes rocosos pero lleno de plantas de diferentes formas y tamaño que le daban un color verde al lugar. A un lado un pequeño lago seguido de arena de la que procedia el Sandile que Nyxeria abrazaba y achuchaba sin pensar en las posibles consecuencias.

Mientras la observaba apareció flotando detrás suya un pequeño pokemon que le lanzo un ataque eléctrico por la espalda para intentar que liberase al Sandile.

Con un suspiro lance a Mariette al ataque, la cual se interpuso entre el pokemon y la muchacha sin mucha ilusión por protegerla.

Sin necesidad de tener que darle ordenes Mariette golpeo al Tynamo con Desarme hasta que este cayo debilitado al suelo. El pequeño me habia caido en gracia agacando de esa manera a Nuxeria y no se habia rendido ni por un segundo, pues estaba muy decidido a defender a su amigo el cual estaba ahora siendo capturado por la chica de pelo rizado. Un poco arrepentida por la brutalidad de mi pokemon, el cual no habia ni recibido un golpe termine tirandole una pokeball al pequeño pokemon electrico, pokeball que desapareció teletransportada al pc.




Reporte:
Spoiler


Equipo:











Mei
(Furfrou)
Nivel: 6
Ps:
Exp:
:570:
Nogitsune
(Zorua)
Nivel: 7
Ps:
Exp:
:092:
Michizane
(Gastly)
Nivel: 6
Ps:
Exp:
:353:
Mariette
(Shuppet)
Nivel: 6
Ps:
Exp:
:025:
***
(Pikachu)
Nivel: 5
Ps:
Exp:
:283:
***
(Surskit)
Nivel: 6
Ps:
Exp:


Dinero: 5600$

Objetos: (Usables)
Spoiler
pokeball-poke 8 Pokeball
pokeball-premier1 Honorball
Academia pokemon:




Odisea:




#34
¡Baltoy, Lunatone y un explorador en las mismas situaciones!


Un Lunatone enfadado estaba frente a mi, estaba sustado, no podía moverme, Fennekin y Shuppet estaban alertas por si el Pokemon intentaba hacer algo.

-¡Shuppet usa Chirrido! - le ordene, Shuppet comenzó a gritar y el Pokemon se descontroló, decidí cruzar el portal con el Pokemon salvaje, cuando salimos del portal estábamos en otra parte de las Ruinas, estos lugares eran mas diferentes como si estuviéramos en lo profundo de las Ruinas, los dibujos en la paredes eran muy difíciles de entender, el Lunatone enfadado se recuperó de aquel Chirrido que Shuppet uso en el, al parecer le había afectado mucho.

-¡Ascuas! - le ordene a Fennekin.

Lunatone uso Rayo Hielo para detener el movimiento, la explosión del choque de los movimientos creo un humo blanco el cual usamos a nuestro favor, comenzamos a correr para alejarnos de dicho Pokemon para evitar tener conflictos con el. No sabía a dónde ir, Shuppet nos guiaba aunque no estaba muy seguro de a donde ir ya que nunca se había adentrado tanto a las Ruinas, cuando corríamos por el lugar escuche la voz de alguien, decidí seguir la voz y saber a dónde me llevaría.

-Esquivalo Treecko. - le ordenó un entrenador a su Pokemon.

El chico tenía una batalla contra un Baltoy el cual se movía muy rápido, corrí para ayudar al chico, el parecía estar bien aquel Pokemon no le había causado mucho dañó.

-¡Mi nombre es Eliott! - me presenté.

-¡Soy Rafael! - me respondió

El chcio se veia muy amable y confie un poco en el, aunque el no tenía problemas con el Baltoy yo si con el Lunatone que me seguía, me asuste al ver a Lunatone, Rafael al ver a Lunatone decidió enfrentarse a el.

-¡Es fuerte! -me dijo muy seguro.

El decidió enfrentarse a Lunatone, y yo tendría que luchar contra el Baltoy, estaba listo y Shuppet quería ayudarme, algo le decía que sería una batalla fácil, Fennekin eataba cerca para ayudarlo pero el queria hacer esto sólo.



vs

Fennekin lo único que podía era bajarle la defensa a Baltoy, era muy rápido y eso era lo unico que podía hacer, atacando con Ascuas mientras que el giraba muy rápido para evadir el ataqué flamenante.



Shuppet quería luchar, con la defensa baja y esquivando los movimientos de Fennekin el único que podía derrotar a aquel Pokemon, Shuppet con su tipo fnatasma podía desaparecer y aparecer en cualquier lugar, gracias a eso logro derrotar a Baltoy




Por alguna razón Baltoy me comenzó a interesar, no quería dejarlo debilitado en aquel lugar, le lanze una pokeball para capturarlo, quería capturarlo.

-Que no se escape. - comenzó a suplicar.

El pequeño Pokemon se quedó dentro de la pokeball, me alegré mucho, esta exploración por las Ruinas me estaba llenando de nuevas amistades, estaba muy alegre que olvide que Rafael estaba combatiendo contra aquel Lunatone.


Spoiler


:653:
Nivel: 9
HP: 50%

:304:
Nivel: 6
HP: 75%

:353:
Nivel: 9
HP: 75%

:343:
Nivel: 9
HP: 100%



Fics:
Insurrección Pokemon
@RafaSebas


#35
Anteriormente un Pokémon apareció enfrente de mí, sin embargo ahora...¡Un Pokémon nos atacaba perforando el techo para acercarse! Aún se me dificulaba ver por la falta de iluminación, pero cuando el Pokémon se acerco lo suficiente, pude notar que se trataba de un pequeño Baltoy. Mandé a Treecko a combatir, sin embargo, Baltoy nos atacó con uno de sus movimientos preferidos: Giro Rápido; apenas si me dió tiempo de ordenarle a Treecko que eludiera el ataque, sin embargo, en ese momento pude escuchar unos pasos a la distancia, que cada vez sonaban más fuertes. En unos instantes, tuve contacto visual con otra persona, seguramente se encontraría aquí por el mismo motivo que yo: los fragmentos de Meteoritos.

-Hola, ¡Mi nombre es Eliott! - se presentaba aquel sujeto.

-¡Soy Rafael! - le dije, un poco agitado por el combate con Baltoy

Eliott no tenía ningún rastro de Malicia en su rostro, sino que aparentaba ser una persona muy de fiar, sin embargo aquél encuentro se vió interrumpido por la llegada de un Lunatone, quien aparentemente se encontraba persiguiendolo.

-¡Es fuerte, deja me encargo de él! - le respondí para defenderlo

Tras darse cuenta de que le iba a ayudar con el Lunatone, Eliott decidió hacer lo propio con aquel Baltoy para ello saco un Shuppet que le ayudara a combatir. Considerando la ventaja de tipo, no debería tener problema.

Combate

Como ya es una tradición, comencé con Espeon el combate. En una batalla de Pokémon Psíquicos, hubo un choque entre nuestro Bola Sombra y el Rayo Hielo de Lunatone, llevándose Espeon la peor parte del daño. Considerando ventaja de tipo, Venipede, Trubbish y Roserade no eran viables en el combate, así que decidí cambiar a Sudowoodo, quien fue recibido por un Fuerza Lunar que le hizo un daño considerable. Intentamos contraatacar, pero Lunatone fue más rápido y de un Confusión consiguió derribar al suelo a Sudowoodo; afortunadamente fue capaz de levantarse una vez más y con las pocas energías que aún le quedaban pudo acertar un Patada Baja que igual dejo bastante cansado a Lunatone. El próximo ataque era un riesgo, Lunatone podía debilitar a Sudowoodo y atacar eficazmente a cualquiera del resto de mi equipo, pero no tenía elección: cambié a Sudowoodo por Treecko esperando no atacara con Rayo Hielo, y para nuestra fortuna no lo hizo, pues decidió utilizar Fuerza Lunar que aunque si hizo un daño considerable, Treecko había resistido con relativa facilidad. Aprovechando su velocidad, Treecko pudo rematar a Lunatone de un Megaagotar. Sin duda alguna, todo Pokémon de este sitio merecía ser capturado, demostraban una fortaleza impresionante, así que le lancé una Ultraball:
(...)(...)(...)...¡El Pokémon se había escapado! No quedaba más remedio, tenía que lanzar otra e implorar a la suerte
(...)(...)(...)...¡Lunatone había sido capturado!

Posiblemente haya algo más que agregar luego de que Braixx edite con los datos faltantes, así que de la misma forma editaré en esta parte el resto del capítulo

REPORTE:

Compañero: @Braixx
Equipo: :196: (9, 60% PS) :407: (8) :568: (10) :185: (11, 80% PS) :543: (11) :252: (15, 75% PS)
Nivel Promedio: 10.66
Pokémon Capturados: Gastly (Capítulo II) y Lunatone (Capítulo III)
Academia Pokémon: Cronología / Inventario

Odisea Pokémon: Índice & Datos

#36

Evento - Meteo 03

Evento - Meteo 03

Por fin pude postear temprano esta vez. Supongo que estaba un poco inspirado así que perdonen lo extenso que puede ser esto, realmente estaba emocionado al recordar viejas batallas.


Spoiler


Llegados a una batalla intensa contra la montaña metálica llamada Aggron, Gallade pudo brillar con su imbatible estrategia de batalla junto a su entrenador. Mientras que por otro lado Alex y Noah luchaban contra un Baltoy que girando como un trompo se negaba a rendirse. Afortunadamente el Charmander de Alex resultó ganador con sus ardientes ataques de fuego, lo cual dejaba fuera de peligro al grupo, por ahora, ya que el lugar seguía moviéndose con ese característico sonido de grandes bloques de piedras siendo empujadas lentamente. No había tiempo que perder, la salida debían encontrar y sus heridas tratar.


El laberinto se mueve por sí mismo, ¿Pero cómo exactamente sabe en donde nos encontramos? Aún siendo un mecanismo posiblemente aleatorio, no hay forma de rastrear nuestra posición si ya es algo mecánico. - Decía Alex mientras encontraba alguna explicación.


¿Tal vez somos muy predecibles? - Respondió el despeinado entrenador. - No, tienes razón, esto es demasiado perfecto.

Tal vez, solo tal vez, estamos siendo vigilados. - Dijo Noah, haciendo que todo el grupo mire cuidadosamente a su alrededor. - ¿Pero quién?

Nos estamos sugestionando mucho, psicoseando. Deberíamos avanzar. - Dijo Alex.

¿Pero hacia dónde? El laberinto ya nos trajo una vez aquí. Y de saber que vamos a gastar energía en vano, mejor nos quedamos aquí y pensamos en otra solución. - Dijo Noah.

Lo tengo, probaré con Drifloon, dudo mucho que logremos salir por el techo, pero vale la pena intentarlo. Sino, tengo otra idea. - Contestó Davuxz, al sacar la pokeball correspondiente.

Yo sí debería poder subir, no he comido en un buen rato. Mi prima se llevó todo lo que tenía. - Decía Noah mientras le rugía el estómago.

¿Y aún así la iras a buscar, cierto? - Dijo Davuxz con un tono un poco burlón, pero no tan en serio.

Familia es familia. - Agregó Noah, lamentándose sobre sus lazos familiares.



Al dejar de hablar y mantener el silencio en el ambiente, un aerostático y pequeño globo púrpura salió de la pokeball lanzada, Drifloon estaba listo para sacar a todos de aquí. Respirando hondamente e incrementando su masa corporal, parecida a un globo siendo inflado, Drifloon se hizo 4 veces más grande aproximándose al tamaño de un televisor. Alex era el primero en la fila, y agarrando de los frágiles brazos al pokémon globo, este empezó a levantarlo lentamente, centimetro a centimetro del suelo en dirección ascendente. Parecía funcionar, el ascenso era lento pero eficaz, ya casi estaban a mitad de camino aunque el característico color púrpura del globo ahora era un color rojo borgoña, lo que significaba que estaba en su límite.

Descendiendo muy rápido, ambos se vinieron abajo, pero Drifloon se aseguró que su pasajero no sufra daño a pesar del rápido descenso. Una vez abajo, el cansado globo regreso a su tamaño normal mientras que su entrenador lo atendía y le agradeció por el esfuerzo, regresando a su pokeball para que descanse. Las opciones se veían limitadas para el grupo, pero había algo que Davuxz estaba guardando aún.



Fue un buen intento, de todas maneras creo que todos sabíamos que era más probable a que fallase. Drifloon no puede aprender vuelo por esa misma razón. - Decía su entrenador tratando de disculparse.

Descuida muchacho, al menos lo intentas. Si tan solo mi Deino o el Charmander de Alex estuviesen en una etapa más avanzada, la historia sería otra. - Se lamentaba Noah.

Ahora que lo recuerdo, como no lo pensé antes, tenemos a Gallade. - Decía el despeinado entrenador al inquietarse y sacar la pokeball correspondiente. - De verdad ¡Como no lo pensé antes!

Sigo sin entender. En que nos ayudará él, no tiene alas o habilidad de levitar. - Dijo Alex todo confundido.

No volará, ni levitará, ni tendrá el poder psíquico para suspendernos en el aire ya que ahora es parte lucha y físico, pero tiene un movimiento muy útil que he vuelto a pasar por alto. ¡Teleport! - Gritaba con alegría al ver que posiblemente su salvación había llegado. - Solo debemos hacer contacto con el, agarrarnos de las manos y saldremos de aquí.

Espera, ¿Esto es seguro? Mayormente para hacer Teleport, él necesita haber estado en el lugar o conocer el lugar para ubicarse bien, geográficamente hablando. - Dijo Alex un tanto nervioso y preocupado por el riesgo.

No hay problema, no es la primera vez que lo hago. Si tienes dudas, te comento que la especie de Gallade, tiene un gran apego con sus entrenadores. Esa pronunciación de su pecho, el cuerno magenta, es un cuerno que percibe las emociones de su entrenador y así crean un lazo más allá del normal, como una hermandad. - Dijo orgulloso mientras explicaba la magia del mundo pokémon.

Pero, eso no resuelve el hecho de que no haya estado fuera de su pokeball para ver el lugar. Es peligroso. - Contestó Noah a toda la explicación que le daba el despeinado joven.

Es por eso mismo. Lo he comprobado. Si he estado yo en el lugar con eso basta. Gallade usa su cuerno para percibir toda la información que yo tengo en la cabeza. Si bien su Teleport es limitado ya que no puede viajar de aquí hasta mi ciudad por razones de estamina y energía, solo puede hacerlo por unos cuantos kilómetros antes de cansarse. El hueco está a menos de 30 metros de nosotros, es pan comido. - Añadió a la explicación Davuxz, mientras lanzaba la pokeball. - Ahora vamos, salgamos de aquí.

¡Genial! - Dijeron los otros dos jóvenes entusiasmados por encontrar una solución.






Sin perder tiempo, ya que la angustia era elevada, todos se prepararon mientras que la pokeball lanzada ahora se abría, de la cual salía un blanco pokémon con versos brazos con unas cuchillas pegadas a ellos como parte de su extremidad, relacionadas como una tonfa. Gallade salía y brillaba como siempre, aunque esta vez no para batalla. Cada uno de los jóvenes puso una palma en espalda, teniendo cuidado con el cuerno magenta que tenía en su espalda, y Davuxz estando apoyándose en el pecho de su pokémon, todos empezaron a cerrar los ojos listos para el teletransporte.

Teniendo un poco de vértigo o mareos debido al teletransporte, los dos trataron de no levantar su espalda de la espalda del pokémon, mientras que Davuxz, ya acostumbrado a este proceso, simplemente se dispuso a esperar. Iniciado, todos desaparecieron de allí dejando un pequeño viento de arena tras ellos mientras se perdían en el tiempo y espacio por unos segundos. El teletransporte era una magia del mundo pokémon, una utilidad muy eficiente para viajes a distancias cortas, congelándose por unos segundos en el tiempo y luego apareciendo en el lugar deseado del espacio, con ciertos límites por supuesto, pero aún así era el escape perfecto de estas ruinas que los encarcela.

Apareciendo nuevamente, Alex y Noah estaban muy mareados, pero al saber que estaban fuera de todo esto valía la pena esa sensación. Todos abrieron los ojos al mismo tiempo, pero se llevaron la amarga sorpresa de que seguían en el mismo lugar, el teletransporte había fallado y la frustración era gigante.



¿Q-qué? ¡Imposible! - Gritó Davuxz, en shock completo. - ¡No es posible! ¡El teletransporte es infalible!

Parece que alguien está abusando mucho de su pokémon. ¿Recuerdas que lo hiciste batallar hace un rato? Puede que sea por el cansancio. - Dijo Alex, un poco decepcionado.

N-no, Gallade no gastó tanta energía en esa batalla. Como máximo la mitad de su estamina, es totalmente capaz de hacer el teletransporte. - Respondió el entrenador exaltado por lo mencionado.

Hey, hey, calma. Solo está dando una explicación. Puede que no sea por eso, no lo puedes culpar de dar suposiciones totalmente creíbles. - Dijo Noah, colocando su brazo en el hombro del despeinado entrenador para evitar que se agite. - También me estoy apoyando, eso me dio nauseas.

Bueno esa era nuestra última opción fácil para escapar. Supongo que tendremos que seguir forzando nuestra suerte en estas ruinas. - Decía Alex al resignarse y afrontar el destino inevitable.

¡Esperen! Gallade está sintiendo algo. - Dijo Davuxz.



Y era cierto, el caballeroso pokémon alba se detuvo un momento cerrando los ojos y haciendo brillar su cuerno magenta que tenía en el pecho. El ambiente seguía igual de arenoso, el silencio era interrumpido por el constante leve sonido de bloques de piedra moviéndose, pero nada de esto desconcentra a Gallade, él seguía meditando mientras buscaba algo. Todo se volvía negro en la mente de Gallade, solo se ubicaba a él en un espacio vacío en la misma posición de soldado tratando de meditar, hasta que de pronto, sintió un chispazo en su concentración, de pronto abrió los ojos y empezó a correr.

Sin entender nada de lo que pasaba, todos trataron de seguirlo aún sin explicación alguna. El caballeroso pokémon uso su sentido de telepatía psíquica para comunicarle a su entrenador lo que sucedía. Sin usar palabras o algún medio de comunicación humano, aún así Davuxz pudo entender lo que había sentido su pokémon, y trato de explicárselo a sus compañeros.



¡Hay una interferencia magnética en el lugar! - Dijo él mientras seguía trotando detrás de su pokémon. - Un pokémon está interfiriendo con todo este asunto.

Eso explica porque no funcionaban nuestros celulares, pero ¿Un pokémon? ¿Por qué? - Dijo Alex confundido. - En todo caso no podemos ir corriendo así como así. Nos volveremos a perder.

Gallade está consciente de eso, pero esa presencia que sintió no la podrá ignorar por más que se mueva. Es nuestra ocasión para escapar. - Dijo Davuxz muy entusiasmado. - ¡Vamos Noah!

Tengan cuidado al subir las escaleras, el lugar está empezando a vibrar. - Respondió Noah tratando de no perder el equilibrio en los escalones.



Así pues había una nueva ruta que Gallade les otorgaba a ellos, y gracias a sus poderes psíquicos esta vez era muy confiable. El rastreo no podía desaparecer, era como tener un dolor de cabeza pero sin sentir nada alguno, solo sentir unas pulsaciones que se hacían más y más fuertes conforme avances. Los entrenadores seguían avanzando confiando en el pokémon caballeroso, evitando los pasillos por donde él no pasaba, agachándose cuando él lo hacía y saltando una que otro pequeño acantilado de menos de 2 metros. Parecía que la velocidad era su amiga y la salida estaba próxima.

Las trampas que habían en el lugar no eran problema, Gallade las anticipa y destruía antes de que ocurran. Destruyendo las flechas, resistiendo bloques sorpresa que amenazaban con aplastarlos y rompiendo una que otra telaraña todos avanzaron hasta llegar a una especie de salón cubierto de arena, con una muy llamativa escultura en el medio.

Esta escultura, parecida más a un tótem, estaba compuesta de una torre hecha por varios Baltoy, apilados muy cuidadosamente mientras recibían la luz del sol en un agujero por arriba muy en lo alto, más alto que un edificio. A pesar de estar bajo el sol, los Baltoy no brillaban gracias a este, sino ellos mismos emitían su propia luz que indicaba un movimiento psíquico continuó, dándoles ese característico brillo cyan que tanto llamaba la atención.

Los jóvenes no podían creer lo que veían, pero al parecer todo encajaba en sus experiencias, fueron los Baltoy quienes movían todas las ruinas junto con las trampas y haciendo que cambien constantemente, convirtiéndolos en un laberinto viviente. En las paredes había un lenguaje indescriptible, muy extraño e ilegible, pero seguro se trataba de un ritual para darle vida a aquellas ruinas, junto con los Baltoy. Al darse cuenta de que eran observados, los estos tomaron un rojizo color en su ataque, pero no podían moverse debido a la sincronía que tenían, por lo que mandaron a solo uno de ellos, y lo que parecía ser un Meditite que ayudaba también con su meditación a atacarlos mientras ellos seguían.

El pasadizo detrás de ellos se cerró lentamente, como estuviesen atrapados dentro de allí; sin embargo eso no era lo peor de todo, ya que de pronto todo el suelo arenoso empezó a temblar muy fuertemente, haciendo que los jóvenes cayeran sentados ante el movimiento sísmico. De la arena, muy densa arena, empezaba a levantarse un Baltoy más grande, mucho más grande de lo normal, de otro color y con más iris que los demás. Un Claydol, era la nueva amenaza que apareció desde abajo para llevarlos a todos.

El pequeño grupo de jóvenes no sabía como reaccionar, se quedaron perplejos ante la cantidad de presión enemiga que tenían. A pesar de eso no estaban dispuestos a rendirse y decidieron luchar por sus vidas, siendo este el enemigo que los mantenía encerrados desde la tormenta de arena hasta los pasillos cambiantes. Noah y Alex empezaron a sacar una pokeball, listos para la batalla, mientras que Davuxz veía sus opciones, al ver a un cansado Gallade con respiración agitada constante.






Nosotros nos llevaremos a los otros dos ya que hay amplio espacio para usar en este salón. - Dijo Noah emocionado y listo para ser libre de las ruinas. - Esta vez si podré ser yo el que podrá desquitarse. Junto con Deino, tenemos la ventaja de tipo.

Creo que deberías cambiar a Gallade, después de guiarnos corriendo y facilitarnos el camino al interceptar las trampas, estará cansado. - Decía Alex, al ver sus opciones de pokémon para la batalla.

Tienes razón. Gracias por la ayuda Gallade, realmente no puedo seguirte presionando más. Aún si estas bien de salud, tu estamina te agotará pronto. Descansa amigo. - Dijo el despeinado muchacho mientras regresaba al caballeroso pokémon a su pokeball.

¡Esperen! Si solo mandaron solo a un Baltoy, significa que no pueden moverse o romperán el control de las ruinas. El Meditite no es parte del tótem por lo que tiene sentido. - Dijo Noah, muy astutamente observando a aquellos pokémon salvajes.

Tratemos de vencerlos y salir de aquí. Fuera de estos dos medianos pokémon psíquicos y el Claydol no creo que puedan moverse aún más. De eso depende seguir controlando toda esta zona. - Dijo Alex.

Ok, entonces tenemos un plan. ¡Luchemos! - Decía Davuxz mientras lanzaba una pokeball al aire invocando a un pokémon de su equipo.



El ímpetu y espíritu de batalla se sentía hervir muy fuerte, el saber que la causa que los mantenía encerrados estaba a una victoria de ellos era todo el estímulo que necesitaban. Lanzando su pokeball cada uno para luchar, decidieron correr y separarse para no interferir en la batalla de cada uno o que sus propios pokémon se ataquen entre sí de casualidad. El despeinado muchacho lanzó su pokeball en dirección a los enemigos, mientras que esta se abría y con un destello rojizo dejaba salir a su inquilino.

Con una familiar forma redonda, púrpura y relajada, el pokémon globo conocido como Drifloon salió a la batalla. Tanto Alex como Noah se les hacía muy rara la decisión de su amigo al elegir a Drifloon como opción, pero decidieron no discutirlo y confiar él, tanto como él confiaba en ellos con sus respectivas batallas. Por su parte, el despeinado entrenador les hizo un gesto de seguridad, dándoles a entender de que tenía planeado algo al usar a Drifloon, despreocupado así solo un poco a sus amigos.





Bien Drifloon, es hora de que protagonices como debes. - Dijo todo emocionado él mientras le daba ánimos a su pokémon. - Vamos Claydol, te estamos esperando.

Espero que sepa lo que hace, al provocar a un pokémon como Claydol - Dijo tanto Noah como Alex en sus pensamientos.



Una falta de respeto provocar a un pokémon de tierra estando en su elemento, por lo visto no sabía con quién se metía ese joven, pero Claydol se iba a encargar de demostrarlo. Girando a velocidad, como un trompo golpeándose contra las paredes hacía que el techo rocoso se desmorone un poco, cayendo así su ataque de Tumba Rocas directamente encima de Drifloon. La pequeña evadía muy de cerca las gigantes rocas que caían sobre ella, aunque eventualmente una le raspó un lado de su aerostático cuerpo, haciendo que el pequeño empujón sea suficiente para llevarla debajo de la última que estaba por caer, siendo arrastrada por el peso e impactar al suelo.

Tras unos segundos de tensión, en los que Noah tenía su batalla y Alex lo asistía, Davuxz se preocupaba mucho sobre el estado de su pokémon tras ese impacto. Afortunadamente, en cuestiones de un par de segundos más, la pequeña pokémon apareció trasluciendo su cuerpo gracias a sus poderes fantasmales, pero el daño que había recibido no se lo podía quitar así como así.



Cierto, a pesar de la inmunidad que tiene Drifloon, eso no evita que Claydol aproveche mucho el ambiente. - Dijo el despeinado lamentando su decisión, pero ideando rápidamente un nuevo plan. - Devuélvele el favor, usa Psychic!



Ascendiendo a mediana velocidad, la gran roca que daño a Drifloon anteriormente ahora era un arma que ella usaba gracias al poder Psíquico que usaba para lanzarla. El proyectil fue directo contra el tótem de tierra con una amenazante velocidad, pero esto no era nada para el oponente que girando también en dirección de la roca proyectil, la deshizo como si fuese gelatina. A pesar del fallido intento Claydol no sabía a donde había ido el pequeño globo púrpura que tenía como amenaza, quien estaba encima suyo ocultándose de su periférica visión.

A pesar de elevarse para evitar ser visto, el globo fue golpeado duramente por una onda de poder Psíquico que lo hizo impactar el techo rocoso y luego caer lentamente hacia la arena. Sin impactar el suelo, el pequeño globo flotó mientras que las heridas le empezaban a pasar factura, aunque empezó a morder un poco de sus Restos de comida para recuperar energías.



¿Cómo es que ----? ¡Los Baltoy! - Dijo perplejo Davuxz al darse cuenta que no solo los ojos del tótem de tierra contaban en la batalla, sino los de sus aliados también. - No queda de otra, es hora de poner un señuelo y luego atacar con----Esperen, ¿Qué?



Sin darse cuenta por concentrarse en la batalla, el entrenador cada vez sentía cómo se sumergía cada vez más en las arenas. Estas estaban ahora por la altura de las rodillas al quedarse quieto. Asustado, levantó sus extremidades para volver a estar en la superficie, pero sin entender lo que sucedía ya que ningún rastro de un ataque de arena se veía notaba.

Desde el otro lado de la habitación Alex le gritó a su amigo, muy asustado debido a la causa del aumento de arena. Explicando en pocas palabras, los Baltoy parecieran estar usando su poder en las ruinas para hacer que el gran salón en donde se encontraban cada vez se haga más y más pequeño, empujando así la arena a su paso y aumentar su nivel poco a poco.

Esto se salía de control, estaban con el tiempo limitado, Noah se encontraba dando buena batalla por su parte, pero ahora la prioridad era otra. Sin pensarlo dos veces, Alex se acercó hacia donde se encontraba Davuxz mientras el que el Claydol se encontraba super cómodo al empezar a usar su Poder Cósmico, aumentando así su resistencia para los golpes y empeorar las posibilidades de los jóvenes humanos y sus pokémon.



T-tenemos que salir de aquí. Con tantos ojos en la mira no nos quedará tiempo de poder salir. - Dijo el despeinado muchacho super estresado.

Mientras ayudaba a Noah, noté que hay una escalera en forma espiralada que va directamente hacia la parte de arriba, está oculta, pero podemos usarla para escapar. - Explicó rápido Alex. - Tenemos que movernos. Déjame ir primero y asegurar todo. Usaremos a Joltik para apoyarnos en el escape y desde arriba los podré ayudar retrasando a los baltoy si es que nos siguen.

Creo que Noah tampoco discutiría contigo, necesitamos quien nos cubra mientras te alcanzamos. Ok adelante, ya podemos prolongar la batalla. - Respondió Davuxz, mientras trataba de idear un nuevo plan.

Ok, voy avanzando. Les daré la señal, ustedes sabrán cual es en el momento. - Dijo el mientras se alejaba y sacaba una pokeball de sus bolsillos. - ¡Joltik! Necesitamos de tus habilidades.

Bien ahora Drifloon, cambio de planes, usa Shadow Ball. Necesitamos cansar al oponente para poder escapar. - Dijo él mientras le ordenaba al pokémon globo a atacar. - Presiónalo constantemente por favor.






Con una nueva limitación en la batalla, todo cambiaba, ahora escapar era la prioridad número uno nuevamente y esto estaba en la mente de todos. Por su parte, el Claydol estaba muy rebosante de tranquilidad al ver que solo era cuestión de tiempo para ganar, así que por seguridad nuevamente usó su Poder Cósmico para aumentar aún más su fortaleza. En lo que hacía esto, la pequeña Drifloon avanzaba y formando una gran bola oscura con sus poderes fantasmales creando así la Bola sombra lista para atacar y disparar.

A pesar de la gran efectividad que estos ataques suelen tener, el Claydol se vio poco afectado por eso, usando nuevamente Poder Cósmico para elevar su resistencia hasta el más allá. El pequeño pokémon globo trataba de seguirle atinando con las Bola Sombra que producía insaciablemente, pero ninguna de ellas lograba impactar. Si bien Claydol es un pokémon grande y pesado haciéndolo lento en velocidad, esto lo solucionaba usando Teletransporte desapareciendo y reapareciendo de un lado a otro.

Drifloon no se rendía y se movía de acuerdo a sus movimientos del oponente, pero ninguna de aquellos ataques logró atinar. Cansado de solo esquivar el pokémon usó su poder Psíquico para empujar a la pequeña, recibiendo daño también de paso. Drifloon se cansaba más y más y veía que atacar era inútil mientras masticaba un poco de sus Restos para recuperarse un poco.



¿Debería cambiar de pokémon? Lo dudo, Drifloon es la más apta por ahora, mis demás pokémon recibirán un ataque de tipo tierra directo sin posibilidades de escapar. -

¡Genial! ¡Eso es Deino! - Gritó desde el otro lado del salón, Noah, muy entusiasmado al ver que ya habían vencido a uno de sus oponentes. - Aún siendo vigilados, siempre podremos encontrar un punto ciego.

¿Punto ciego? Pero si todos estos Baltoy ayudan al Claydol a verlo todo con sus miles de ojos. - Dijo el despeinado mientras se lamentaba. - Esperen, son miles de ojos. ¡Son ojos al final! Drifloon cambio de planes.



El tótem de tierra no vacilaba en seguir aumentando sus defensas, el Poder Cósmico era su máximo aliado y la visión periférica de sus ayudantes lo hacían invencible a un ataque sorpresa. Aún con las adversidades al entrenador de la pequeña pokémon fantasma se le ocurrió un plan, pero fue interrumpido por el gran Claydol que nuevamente girando como un trompo se dispuso a golpear las paredes, haciendo que el techo rocoso nuevamente suelte grandes pedazos de rocas grandes.

Estas rocas amenazaban no solo a Drifloon, sino esta vez a todos en el salon. Noah por poco era impactado por una, pero Deino lo salvó empujando aún presionado con la batalla. Davuxz también se movía y evitaba ser asesinado por la colosal masa rocosa, mientras que Drifloon hacía lo que podía para evitar los daños. Finalizado el ataque, la pequeña comía un poco más de sus Restos antes de el siguiente movimiento y el gran tótem de tierra seguía incrementando su poder defensivo, estando cerca de el máximo.

A la par con los sucesos del salón, Alex corría hacia la escalera con su pokémon bicho eléctrico en sus hombros. Una vez estando en lo más alto posible vio que la salida había sido bloqueada por las Tumba Roca que tanto usaba el Claydol para atacar, lo que lo hizo desesperarse al ver que la salida estaba bloqueada y no poseía ningún pokémon que la pueda romper. Pero, oh, desde la gran alturo en la que estaba en esas escaleras podía ver como el hueco que iluminaba el salón con luz solar estaba lo suficientemente cerca como para salir por allí y no había necesidad de forzar la roca.



¡Joltik usa String Shot! Hazlo super resistente y en dirección hacia allá. Todo depende de esto. - Dijo Alex muy nervioso. - Si esto funciona todo se solucionará.



El pequeño pokémon bicho siguió las indicaciones de su entrenador, usando un hilo de seda de un grosor notable hizo una especie de cuerda en forma de pequeños arcos pegados al techo, por donde podían pasar con sus manos un arco a la vez. Estando preparado para lo peor, Alex decidió probar este extraños arcos colgantes para llegar hasta el agujero esperando no caer en el intento. Todo se veía muy de lejos, la caída sin duda era mortal pero los arcos parecían resistir muy bien y sin problemas, más que resistencia de brazos, logró llegar al agujero en donde usando más hilo de seda con mucho grosor, logró mantenerse pegado a la pared.


Nunca pensé estar así de cerca y a la vez tan lejos de la muerte. ¡Siento la adrenalina! - Dijo Alex extrañamente entusiasmado con el peligro. - Joltik, sigue subiendo y asegura una gran cuerda de hilo por la cual escalar, rápido por favor.



Obedeciendo a su entrenador, estando pegado a salvo de caer, el pequeño bicho amarillo decidió subir rápidamente usando sus hilos como impulsadores. Una vez arriba, se dio cuenta que necesitaba algo en lo cual apoyar su cuerda antes de soltarla; sin embargo no encontró nada a su favor para hacerlo ya que estaban en un área desértica.

No obstante, en una fracción de segundo se le ocurrió usar sus habilidades arácnidas y al regresar a la boca de la salida, empezó a tejer una telaraña lo más rápido que pudo. Era prioritario asegurar bien las uniones que iban pegadas a la pared rocosa, pero al ver que no será suficiente hizo muchas más capas debajo de esta. Todo esa salida en forma de túnel ascendente tenía varias capas de gruesas y bien diseñadas telarañas que sostendrán un hilo final por donde bajaba el bicho eléctrico al regresar junto a su entrenador. Para finalizar el seguro, Alex se tomó la molestia de jalar bien la cuerda y se veía muy resistente, por lo que la descendio a altura suficiente para que la agarren saltando de aquellos arcos de agarre.


¡Ya es hora! ¡Vamonos muchachos! - Dijo Alex mientras seguía prendido de la pared y apoyándose con sus pies para no caer.

Listo, vámonos Deino, justo terminamos con la batalla. ¡Ayuda a Davuxz con Dark Pulse! - Dijo él mientras regresaba su pokémon a su bolsillo después de usar su ataque. - ¡No demores tanto Davuxz!

¡Drifloon es hora de correr! - Dijo el despeinado mientras avanzaba junto a su pokémon.



El sombrío ataque, un pulso de color oscuro y denso llegó hasta los Claydol que no tuvieron de otra que resistir el ataque sin poder defenderse, o romperían el equilibrio. El Claydol estaba más que complacido de ver que no les queda de otra que escapar, por lo que simplemente dejo que se alejaran una distancia moderada para hacerlos confiarse; sin embargo, antes de poder gritar victoria por el escapo el gran tótem de tierra decidió tomarlos por sorpresa y usar el teletransporte para ubicarse entre ellos y el inicio de la escalera espiralada.


¿Es que acaso nunca nos dejarán salir? Rayos, tienen ojos por todas partes. - Gruño Noah mientras estaba listo para volver a luchar sacando una pokeball.

Drifloon ahora ¡Ominous Wind! - Gritó el entrenador de la pequeña.

No surtirá efecto, este gigante se ha boosteado lo suficiente como para resistir eso. No será suficiente para vencerlo. - Dijo Noah muy preocupado.

No es necesario venderlo, sino escapar. ¡Vamos! - Agregó el despeinado entrenador.



Sin entender lo que pasaba, Noah observó como el Drifloon empujaba al tótem de tierra, alejándose de la entrada de la escalera. Mientras los jóvenes empezaban a subirla rápidamente, el aerostático pokémon empezó a girar y girar para crear su ataque de Viento Aciago, que golpeaba a todos en el lugar. Los Baltoy se veían adoloridos por el ataque, pero tenían la protección de Claydol para ayudarles, quien no iba a dejar que sigan lastimando a sus compañeros.

Tratando de alcanzar al Drifloon y a los otros, el tótem de tierra quería avanzar, pero el Viento Aciago era sorpresivamente más fuerte que él. ¿A qué se debía? Era muy fácil, el tipo de ataque efectivo era un hecho, y a pesar de que resistía el ataque, no notó que ligeramente pequeños pedazos de Hilo de Seda, el mismo hilo que había soltado Alex hace unos momentos, se empezaba a mezclar con el viento sombrío, haciendo que este pierda poco a poco la visión y los Baltoy queden parcialmente cubiertos de hilo en sus ojos.

Enfadado por lo ocurrido y viendo como los entrenadores empezaban a escalar, el gran tótem de tierra que se encontraba sin la visión periférica que le comunicaban sus aliados Baltoy ahora estaba decidido a acabar con ellos. Estaba dispuesto a usar una Tumba Rocas, pero el hilo era tan resistente debido al grosor dado, que no podía girar con facilidad. Frustrado con esto, aún así se abalanzó contra una de las paredes, chocando con todo su peso, para al menos lograr que una roca logre impactar a los muchachos.

Casi en la cima de la escalera, a unos pasos de los arcos de seda para empezar a cruzar colgados, una gran roca que caía desde el techo destrozó la escalera espiralada en la que se encontraban. El movimiento que sacudía el impacto fue tan fuerte que casi logra hacer caer a Davuxz, pero Noah logró agarrarlo por su chaqueta y así salvarlo.



Eso estuvo muy cerca, demaciado. - Dijo el despeinado chico mientras trataba de recuperar la respiración. - Por poco y caigo.

No te desesperes todavía. Esto no me lo esperaba. - Dijo Noah, mientras trataba de pensar en una solución. - ¡Hey Alex! Danos un poco más de hilo. - Añadió con un grito.

Creo que se lo que tienes en mente. ¡Joltik! - Gritó devolviendo el llamado. - Necesitamos a Drifloon, Davuxz, usaré un poco más de seda para repetir la estrategia.

Drifloon nuevamente Ominous Wind. Y necesitamos de tu ayuda aquí por un segundo. - Gritó el entrenador para que su pokémon la escuchara.



Debido a que el primero hilo fue destruido, Joltik nuevamente creo otro hilo muy grueso y resistente para que puedan usarlo. Disparando al pecho de Noah y en la otra extremidad volvió a subir para envolverlos en las distintas capas de telaraña y asegurar la resistencia por el peso. Noah estaba listo para ascender, pero debido a la destrucción de aquella escalera, debía esperar a Drifloon para poder salir.

Dos podían jugar ese juego, demostrando que no era necesario ser un Baltoy para poder usar ataques giratorios. Nuevamente usando el Viento Aciago, la pequeña púrpura empezó a girar y girar mientras retrocedía en dirección a donde estaba su entrenador. El Joltik asistió al ataque de viento soltando mucho hilo hacia abajo, haciendo que este sea arrastrado y destrozado por la ráfaga, expandiéndose como partículas pegajosas por todo el aire y terminando de obstaculizar a la gran torre de tótems llamada Baltoy. Y en cuanto a Baltoy, este ya estaba en su límite de paciencia por su frustración al no poder moverse o ver hacia dónde se avanzaba gracias a los fragmentos de hilos en el Viento Aciago.

Drifloon aprovechaba el momento de calma para ir hacia donde estaban los jóvenes. Inflándose con mucha rapidez, logrando ser el cuádruple de su tamaño normal, Drifloon se convirtió en el ascenso de Noah manteniéndolo en el aire y subiendo lentamente. Esto no era problema ya que solo era un sistema de seguridad y reducción de peso que tenía tanto Noah como Davuxz, la verdadera velocidad del ascenso de ambos sería el Hilo de Seda que estaba pegado en el pecho de Noah, el cual era jalado por Alex desde su ubicación en el principio del túnel para salir.



¡Hey! Esto es en verdad muy listo. Aligerar mi peso para que Alex solamente se dedique a jalar como si pesara menos que un libro es una buena idea para contrarrestar la falta de velocidad de Drifloon por ser pequeña. - Dijo Noah muy impresionado mientras estaba casi junto con Alex. - La vista es terrorífica, a pesar de todo.

Parece que pensamos en lo mismo, Davuxz. - Gritó Alex mientras terminaba de jalar el hilo y ayudaba a Noah a pegarse a la pared gracias a su Joltik. - Ahora sigues tú. Solo faltas tú y podremos escalar para salir.

Iré escalando para ser yo quien los ayude a subir usando el hilo que tienen pegado. No tarden mucho. - Dijo Noah mientras usaba la poca telaraña que le quedaba para pegarse bien a la pared e ir subiendo. - Les avisaré cuando esté listo.



Solo faltaba uno de ellos para librarse de todo este problema. Drifloon fue rápidamente hacia su entrenador para levantarlo y volvía a inflarse, incrementando su tamaño exponencialmente. Agarrando los frágiles brazos de su pequeña pokémon, Davuxz se aseguró que el hilo de seda que acababa de disparar Joltik a su pecho fuese resistente para aventarse a la altura y flotar con su pokémon.

Impotente viendo el escape de los intrusos humanos, el Claydol fue lentamente acercándose a ellos, para embestirlos contra el techo rocoso que podría lastimarlos mucho. Al ver lo que podía ocurrir, Alex, quien jalaba con fuerza el hilo para apresurar el rescate de su amigo, le ordenó a Joltik usar Hilo de Seda hacia el tótem de tierra, cegando por completo y estando flotando en una dirección equivocada.

A pesar de estar cegado, el tótem de tierra impactó el techo rocoso y provocó una Tumba Rocas que favorecía más a los jóvenes que al mismo Claydol. Estas rocas indebidamente caían sin precisión, era muy fácil para Drifloon evadirlas mientras sostenía a su entrenador y Alex estaba muy bien asegurado con lo pegajoso que era el hilo de seda de su pokémon. El mismo Claydol fue quien selló su incapacidad, tras estar muy limitado de movimiento y visión no pudo observar que una de sus propias rocas caía sobre él, haciendo que lo regrese hasta el arenoso suelo a varios metros de donde se encontraban los jóvenes, no derrotado, pero sí atrapado por mano propia.



Listo, ya estás aquí. ¡Ahora vamos! - Dijo Alex mientras empezaba a escalar. - No demores estamos a un paso.

Esas rocas casi me entierran a mi. Por suerte Drifloon pudo maniobrar muy bien. - Decía él mientras se disponía a escalar justo detrás de Alex.



Ambos entrenadores veían la luz de la salida encima de ellos, como si fuese una luz mágica y radiante que los llenaba de calma. Noah se encontraba ya fuera, jalando así el hilo de seda de ambos amigos con la ayuda de Deino, para subirlos rápido mientras estos solo daban salto tras salto ascendiendo. Al final, muy al final, la tranquilidad por fin llegó y todos pudieron salir y lo primero que todos hicieron a la vez fue dar un gran respiro de tranquilidad.

Noah caía sentado del agotamiento de haberlos jalado para salir, Alex se echó boca arriba en el piso ya que hizo más fuerza para ayudarlos a todos, Davuxz estaba echado boca arriba con los ojos cerrados mientras se concentraba en respirar bien. Era muy irónico que la arena nunca se había sentido tan bien, parecía un sueño el haber salido por fin de aquella ruina y todo esto fue gracias a sus pokémon, pero sobretodo a Joltik y Drifloon que tuvieron un papel protagónico en el escape.



¡Por fin! ¡Logramos escapar! Eso fue intenso, muy intenso. - Dijo Noah mientras trataba de tragar saliva por el cansancio. - Gracias Deino, realmente gracias.

Lo mismo va para ustedes dos Drifloon y Joltik, no lo pudiésemos haber hecho sin ustedes. - Decía Alex al sentarse sin energías.

Estoy muy cansado, siento que no podría caminar más. - Dijo el despeinado joven mientras abrazaba a su pequeña pokémon fantasma. - Gracias Drifloon.

Las heridas me están matando, estos rasguños sí que han molestado con tanta arena. - Agregó Noah. - Igualmente, ahora que estamos fuera, rezo con fuerza para que no suceda nada más.

Cuenta con ello, secundado. Por lo menos descansemos un poco. - Dijo Davuxz.

Exacto, de todas formas no bajemos la guardia. Un pequeño break. - Añadió Alex, mientras estiraba los brazos y volvía a echarse en la arena.



La tranquilidad la mayor recompensa de las últimas horas, una vez fuera y haber sentido una presión mayor a la vivida alguna vez, ahora trataban de recuperar energías. Regresando sus pokémon a sus pokeball para que descansen, ahora todos olvidaban cualquier problema o preocupación, lo único que importaba ahora era descansar, se lo merecían.


Con respecto a los fics, sigo sin comentar. Los postearé antes de la fecha limite y los resaltaré para que la Moderación / Rol masters puedan verlo y contarlo valido.

@PyriteWolf y @RioLuck ¡Ya esta listo!


#37













> THE ONE WITH THE PATH

— ¿Y tú que te crees maldito lisiado? —le grité al tipo después de caer por su culpa, ya que había agarrado mis tobillos.

— Esto no es caigo yo y caen todos —seguí reclamando mientras me limpiaba de la arena. Por un momento creí que íbamos a morir pero al final resulté tener la razón. Las arenas movedizas se movían porque abajo de ellas había vacío.

Cuando decidí empezar a moverme e investigar me di cuenta que un Numel medio salvaje que no dudó en tirar llamas y más llamas furioso por haber interrumpido lo que parecía ser una cosa muy importante dentro del desierto. ¿Será un protector de aquí?
:322:


Luego del enfrentamiento le tiré tres Poké Ball, y antes de poder finalmente saber si lo había atrapado o no, empecé a hablar con mi compañero.

— Las antorchas van en dos caminos, frente a nosotros y atrás de nosotros. Creo... creo que si vamos hacia atrás llegaremos de dónde provienen. ¿Qué pasa si realmente este camino es para salir de lo que sea que conducen estas cosas? No vayamos por frente, tomemos el camino contrario. Creo que si lo hacemos llegaremos al origen de todo esto.

— Che y vos ¿para que querés llegar al "origen" si no sabemos por qué estamos aquí?

— Maldito lisiado ya estamos en esta qué más le vamos a hacer. Ahora, necesito tu ayuda porque no quiero terminar como tu Totodile.

— Pinchi pendeju.
@Matthew Crown




















> EQUIPO
:079: HP: 50% - Nivel: 11 (50%)
TAMBOR, PISOTÓN
PIST. AGUA, BOSTEZO
:498: HP: 75% - Nivel: 10 (50%)
PLACAJE, FUERZA BRUTA
ASCUAS, RASTREO
:300: HP: 75% - Nivel: 9 (50%)
SORPRESA, GRUÑIDO
PLACAJE, CANTO










#38
#3: Regla número 1
NUNCA TOMES LOS OBJETOS DE UNAS RUINAS




Spoiler
Albert: ¿Soy al único que este lugar le dice “maldición” por todos lados? —Pregunté; ante a nosotros se levantaban unas antiguas catacumbas.

El techo era sostenido majestuosamente por unas columnas más detalladas que la de la anterior habitación; las paredes adornadas con los dibujos y motivos extraños se veían más pulidas y, extrañamente, mejor conservadas que las otras, aunque claro como toda ruina del terror, tenía varias telarañas hasta donde el ojo alcanzar a ver. Varios recipientes con dudoso contenido estaban repartidos por todo el espacio y los más espeluznantes de todos: Huesos de muerto –si pues que no hay de otra, genio- estaban esparcidos por ahí y un sarcófago en mitad de la habitación.

Albert: Karla, te agradezco que no toques nada, mira que tú eres la propensa a recibir maldiciones aquí —le comenté, entre temblores y conteniendo las náuseas que subían por mi estómago. Aquel lugar no me gustaba en lo más mínimo—

Karla: No me lo tienes que recordar loco, estoy que me ato las manos de verdad. —un escalofrió le recorrió la nuca— ¡Pero cuidadito tú también! Mira que estoy muy segura de que fue por tu culpa de que esa piedra al mejor estilo Indiana Jones amenazo con aplastarnos c_c

Albert: ¿¡Vas a seguir con eso!? Te juro juradito que yo no fui ;W; —me lo iba a seguir recriminando por más que no tuviera la culpa; y mientras nosotros discutíamos por esa niñería, nos olvidamos del más peligroso de nuestro grupo.

Silver: Oigan chicos, miren lo que me he encontrado aquí —Silver alzó un extraño collar que lucía una calavera ojos rojos, que venga a saber de dónde carajo ha sacado, llenó de polvos y telarañas.

Albert: M-al-mal ¡MALDICION! —grité espantado; definitivamente esa cosa lucía como un objeto maldito. ¡Maldito!

Karla: ¡SILVER! —Le regaño, con la cara pálida— ¡Primera regla de al investigar unas ruinas! N-unca toques ningún objeto ¡más si estos lucen 100%... no 200% malditos! —Suspiró— ¡ay Silver! Ahora has quedado condenado a la misma suerte de nosotros, que desgracia y pensar que eras tan joven y feliz… seguro vas a parar a quedar como un maldito lisiado —acotó luego—

Albert: Yo le veía futuro a ese chico —dije mientras me alejaba de él y retrocedía para alejarme lo más posible, como si tratara de huirle porque tuviera riesgo de contagiarme alguna enfermedad letal—

Silver: Vamos, solo están exagerando… ¿c-cierto? —Y al preguntar eso, su propia respuesta llegó sola. Los ojos de la calavera se encendieron como por arte de magia, y en la habitación hubo un ligero temblor.

De pronto, y antes de que alguno pudiera darse cuenta, el sarcófago en medio de la habitación se levantó como si eso fuera lo más normal del mundo. Cuatro brazos de sombra le crecieron a los costados, unos ojos rojos le nacieron en la parte superior y una boca que esbozaba una tétrica sonrisa debajo de estos.



Karla: Ay, que me lleva el Darkray —susurró palidecida

Albert: Santa Cresselia, madre de Arceus, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. —Yo no era creyente, pero en situaciones como esta… bueno, mejor prevenir que lamentar. Retrocedí, asustado, de la criatura y sin darme cuenta fui a tropezar con uno de los jarrones de la estancia y, sin querer, lo tumbe al suelo causando un ruido seco que resonó en la estancia.

Volteé lentamente a ver que fue, y descubrí un montón de órganos esparcidos en el suelo, además de una muy poca simpática criatura que levitaba sobre ellos.



El Pokémon, con cara de calavera, saco la lengua para hacer una extraña expresión. Y eso fue la gota que rebaso el vaso, el explosivo que detono mi cordura.

Karla: ¡Ay! ¿qué te pasa, Albert Teos? —se quejó Karla, al momento que salté sobre ella para protegerme al estilo de las caricaturas de televisión—

Albert: Eh… y-o yo quería ver si estabas a salvo ¡s-i! si era eso —le mentí mientras la soltaba, me sacudía un poco la ropa y luego la observaba como si estuviera buscando alguna herida—

Karla: ¡Y un comino! Estas asustado, seguro solo tratabas de usarme de escudo ;W; Y como si no si fuera suficiente con el sarcófago macabro cuatro brazos de la muerte enviado por Darkray, vienes y te traes a otro bicho más y-y… ¿e-sos son órganos? — se quedó espantada, viendo en la dirección donde los susodichos estaban tirados—

Silver: Chicos, no los quiero interrumpir, pero tenemos aún más malas noticias —Gracia Silver, justo lo que quería oír. Volteé a ver a hacía la dirección apuntada, y descubrí lo que se refería.



Albert: ¡Oh vamos! Como si ya no fueran suficientes invitados, viene otro de esas cosas feas a invitarse. ¡Shu shu! ¿No sabes que es de mala educación auto-invitarse a la masacre ajena? —Ahora tenía una extraña mezcla de irritación y miedo. Y como si fuera poco, juro creer que en mi mente se pronunciaron las siguientes palabras “Mi bro Cofagrigus me invitó, me dijo que aquí servían deliciosos humanos”

Los tres Pokémon rápidamente nos fueron acorralando contra una pared. La situación se complicaba cada vez más, y me preocupaba que en cualquier momento Koffing empezara a soltar su desgraciado veneno.

Albert: Bueno chicos, es un gusto morir con ustedes. Y Karla, siempre quise decirte… tienes un pedazo de chocolate atorado entre los dientes desde que salimos —Es un don mío que mi mayor nivel de estupidez se presentara en los peores momentos.—

Silver: Seamos serios por un momento, creo que podemos salir de esto. Ese Duskull y Koffing no se ven tan fuertes, el problema es ese Cofagrigus. Con una sola mirada se puede ver que es demasiado poderoso —comentó— Si queremos tener una oportunidad, tendremos que atacarlo los tres a la vez.

Karla: Eso no creo que vaya a funcionar, no le haríamos más que rasguño… Y están esos dos bichos feos también.

Los tres Pokémon cada vez estaban más cerca de nosotros, pronto iba a ser el final y ni siquiera íbamos a poder llegar a un acuerdo.

Albert: Supongo entonces que solo hay una manera de salir de esto…–suspiré, sabiendo que no quedaba de otra; los dos me miraron, esperando que contara alguna clase de súper estrategia ganadora, pero… — ¡Alguien tendrá que hacer de señuelo! ¡Mira cofre estúpido, por aquí! ¡Desde aquí puedo oler que te apesta el interior! ¿Qué tienes adentro? ¿El cadáver de tu mamá? —grité a la vez que corría y me deslizaba por una abertura al lado de él; mi plan no pareció funcionar, pues no llame su atención, por lo que en seguida me fui a lo bruto y llamé a Oz para que usara una bola sombra en contra de él.



El cuervo rápidamente salió de su Pokeball y siguiendo mi repentina orden, atacó con su esfera oscura al cofre. Esto no pareció hacerle más que unas cosquillas, pero al menos fue suficiente para llamar su atención hacia nosotros

Albert: ¡Chicos ustedes encárguense de los otros dos y huyan! ¡Yo me encargaré de esto!— El plan no me gustaba para nada y sobraba decir que apenas podía contolar el temblor de mis piernas. Pero, si podía ganar tiempo para que esos dos lograran salvarse...

Karla: ¡Albert eso es suicidio, loco!

Albert: ¡Estaré bien, si no me han matado hasta ahora viajeros en el tiempo, monstruos interdimensionales ni reyes antiguos, ni zombies, menos va a poder un cofre estúpido. ¡Ya nos reuniremos! —y dicho eso, crucé en un pasillo de la catacumba, con el cofre siguiéndome muy de cerca. Lo último pude ver por el rabillo del ojo era a Karla a punto de iniciar una pelea contra Duskull y a Silver contra Koffing

Un largo corredor se alzaba ante nosotros; Honchkrow volaba cerca de mí, sin despegarle el ojo al cofre que nos seguía rápidamente usando sus cuatro brazos como patas.

Albert: ¡Oz mantelo lejos con otra Bola Sombra! —le ordene rápidamente. El cuervo siguió mi orden inmediatamente y disparo una bola de sombra, sin embargo esta vez de recibirla de lleno, sólo la repelió con un movimiento de uno de sus brazos, como si no se tratara de nada — ¡Sht así no vamos a llegar a nada! Estúpido ataúd todo terreno

Nos llevaba una gran ventaja, una que no íbamos a poder superar, por más que me doliera aceptarlo. Pero si podía hacerle tiempo a ese par…

Albert: ¡Tengo una idea! Con esto podremos ganar algo de tiempo y dificultarles la cosa ¡Baru! ¡Usa tu habilidad! Envié al Hippopotas al campo de batalla y tan rápido como ocurrió, un montón de arena salió del hoyo en su lomo y se arremolino en el angosto pasillo en forma de una tormenta de arena.



Los pequeños granos golpeaban mis ojos y me dificultaban la vista, además de que raspaban a la vista, pero ya habíamos logrado algo ¡seguro Cofagrigus pasaba por la misma incómoda situación! — Muy bien ¡ahora te toca a ti, Rogue ¡adelante, ve y usa Profecía!



No pude ver a Rogue, sin embargo supe que salió justo al lado de mí para usar su ataque profético.

Albert: ¡Encuentra a Oz e indícale donde esta Cofagrigus para que ataque con Bola Sombra! ¡Baru, tu usa Excavar debajo de sus pies!

La tormenta de arena impedía que Honchkrow, a diferencia de Hippopotas, pudiera ver bien. Por esa misma razón envié a Tyrogue para que con sus instintos y profecía pudiera predecir la ubicación de él y el enemigo. No podía ver, pero supuse cuando escuche el sonido de algo raspando el aire hasta impactar contra algo, supuse que mi plan había funcionado.

Albert: ¡Muy bien Baru, ahora sal delante de Cofrafigus y deja un agujero tan grande como puedas! ¡Los otros dos manténganse atrás!

Si ordene atacar a los otros dos, fue para que Cofagrigus no sintiera la presencia de Baru bajo sus pies y nuestro plan pudiera surtir efecto. La idea era cavar la tumba donde debieron enterrar a ese maldito sarcófago en vez de dejarlo en una catacumba. Y el plan funciono, porque perfectamente pude escuchar el ruido seco de algo golpear contra el piso.

Albert: ¡Muy bien Baru, ya puedes terminar con la tormenta de arena! ¡mira que se me ha metido por los pantalones… —la incomoda tormenta de arena tan rápido como lo ordene fue absorbida por la espalda de Hippopotas, como si se tratara de una aspiradora. Pronto pude ver el resultado de mi plan: Cofrafigus se hallaba en un agujero de al menos un metro de altura, tratando de salir desesperadamente— ¡Muy bien, no dejemos que salga de ahí! ¡Oz, bola sombra en el techo!

La bola sombra creada por Honchkrow impacto en el destino deseado, haciendo que inmediatamente este se rescrebejara y un montón de escombros cayeran sobre Cofrafigus, enterrándolo en su agujero.

Albert: Parece que otro problema fue enterrado —traté de sonar épico, mientrás hacia una pose de super héroe –me llavaba las manos a la cintura y alzaba ligeramente la cabeza— Y por favor, maldito cofre, quédate donde siempre debiste estar ¡bajo el suelo! —Dije viendo las pilas de escombros que repozaban en el lugar donde estaba Cofragigus— Aunque… seguro Karla me va matar cuando vea el desastre que he hecho. Y yo que pensaba haberme salvado —recaí en ello cuando vi el agujero que se asomaba en el techo. Y si no me mataba ella, de seguro me mataba la maldición que ahora si definitivamente me había ganado. Vaya desdicha—

Aun así, no podía negar mi suerte. Si hubiera tardado un poco más de tiempo en detenerlo, o no hubiera actuado, esa cosa me iba a terminar matando. ¿Por qué? Pues, de haber seguido aquella ruta había chocado contra una pared que no había visto antes cuando me lancé por el pasillo que era un callejón sin salida.

Albert: Uf, bueno chicos, mucha gracias por todo. Supongo que es hora de regresar con los demás —les indiqué, luego de regresarlos a sus correspondiente Pokeball, y con orgullo me dirigí hacia mis compañeros para contarles sobre mi contundente victoria.

Sin saber que la sombra del Cofagrigus se alzaba sobre mí. Sin saber, que fui un idiota al creer que algo tan sencillo podría derrotar a ese cofre del demonio.


@Overly. @NEET Samurai . No es un capitulo tan bueno como los otros, pero hice el intento al menos (?

Reporte

pkmn-honchkrow (Nv22) pkmn-hippopotas (Nv11) pkmn-buizel (Nv16) pkmn-charmander (Nv16) pkmn-ralts (Nv14) pkmn-tyrogue (Nv16)

*Charmander despierta para la siguiente misión


Spoiler


#39
http://replay.pokemonshowdown.com/pandora-hackmons-4604594

Habíamos caído en una trampa gracias a que un subnormal activo una trampa, habíamos caído en una zona que no conocíamos, algo amortiguo el impacto así que no me preocupe mucho, en la sala donde caímos había una luz que provenía de una antorcha era muy interesante, también había una especie de roca con forma de botón. Tenía que ir por ese botón, pero antes tenía que encargarme del pokémon que había aparecido, eran dos Trapinch pero no eran iguales, uno era verde totalmente y el otro naranja, el color natural de Trapinch era naranja así que el verde seguramente era un Trapinch "shiny".

—Yo voy por el verde. —dije sacando a Bear de su pokéball.

El Trapinch apenas vio a Bear lo ataco ferozmente sin parar, sin dejarlo reaccionar ni un momento, quisiera o no, el Trapinch seguía atacando, Bear no podía liberarse de tales mordidas que se incrustaban en Bear, en ese momento se me ocurrió una idea.

—¡Bear! ¡Usa Golpe Karate en él y luego salta!

Bear uso golpeó en toda la cabeza al Trapinch haciendo que se suelto, luego Bear saltó muy alto.

—¡Avivar!

Bear se fortaleció y mientras aún se mantenía en el aire le di la siguiente orden.

—¡Cae y atacalo con un Elbow Drop!

Bear preparó su codo, gracias a Avivar y a la fuerza de gravedad iba a hacer mucho daño, impacto al Trapinch y con lo dejo debilitado con solo ese ataque.

—¡Bien! ¡Ahora, pokéball!

Lancé la pokéball con suerte que capturara al Trapinch pero no se capturó, lancé otra pokéball y esta si emitió el sonido de que el pokémon había sido capturado.

Luego de capturar al Trapinch proseguí el camino hacía el botón de piedra que había al fondo de la sala


Resumen:

Spoiler


:674: Nivel 17 (Misión donde subo estos niveles aún no publicada)
HP: 50%

:256: Nivel 23
HP: 100%

:060: Nivel 9
HP: 100%

:570: Nivel 13
HP: 100%

:165: Nivel 9
HP: 100%

:304: Nivel 22
HP: 100%

Ibuki Mioda <3
#40







@DaVuXz | @RioLuck

Capítulo 2 — ¡El laberinto viviente!




Antes de que me diera cuenta, ya habíamos pasado por varias trampas, habíamos sido atacados por Baltoys y Aggron, teníamos el cuerpo cubierto de heridas, arena en partes donde no debería llegar la luz del sol y para colmo estábamos atrapados en este laberinto cambiante.

Los tres intentamos varias formas de salir del laberinto. No teníamos pokemones que pudieran sacarnos volando, pues Deino y Charmander estaban en su etapa inicial. Davuxz sacó a su Drifloon e intentó sacarnos haciéndonos flotar junto a él. Alex se sostuvo de los pequeños brazos de Drifloon y se fue elevando varios metros lentamente a la vez que el pokemon globo expandía su cuerpo hasta cuadruplicar su tamaño. Lamentablemente el ascenso no duró mucho, pues Drifloon tuvo que bajar a Alex porque se estaba agotando y corría el riesgo de soltarlo.

—Fue un buen intento, de todas formas todos sabíamos que era más probable que fallase, Drifloon no puede aprender vuelo por esa razón. —se disculpaba Davuxz

De pronto la expresión de Davuxz cambio, como si hubiese hecho el descubrimiento del siglo. El sacó a su Gallade y nos explicó que este conocía teletransportación, un movimiento que podía sacarnos de este apuro. Aunque tenia mis dudas sobre que tan segura era la teletrasportación, Davuxz me explicó como funcionaba y finalmente me convenció a mí y a Alex de intentarlo. Gallade salió de su pokeball y adoptó una pose gallarda y fuerte, era como ver a un caballero medieval. Todos nos sujetamos de Gallade y por unos momentos sentimos como todo el tiempo se detenía y el espacio se doblaba, un leve mareo se hizo presente y sentí que estaba dando vueltas sinfín en la nada.

Todo es espacio dejó de doblarse y el tiempo volvió a transcurrir, nos habíamos teletrasportado, ya estábamos afuera. Abrí los ojos esperando encontrarme con el abrasador sol del exterior, pero lo que encontramos fue peor.

—¿Q-que? ¡Imposible! ¡La teletrasportación es infalible! —dijo Davuxz entre sorprendido e indignado.

—Parece que alguien esta abusando mucho de su pokemon, recuerdas que lo hiciste luchar hace un momento, puede que sea por el cansancio. —Sugirió Alex, lo cual era muy lógico.

—¡Esperen! ¡Gallade esta sintiendo algo! —¿Cansancio? me vi tentado a responderle pero desistí al ver que lo que decía Davuxz era serio.

Gallade cerró los ojos y se quedo parado totalmente concentrado en sus habilidades psíquicas. Luego abrió mucho los ojos y comenzó a correr intempestivamente.

—¿Pero que demonio? —Me dije al ver esta extraña escena. Al instantes los tres comenzamos a correr detrás de Gallade, todo esto era muy raro y parece que Davuxz se dio por lo que comenzó a hablar.

—Hay una interferencia magnética en el lugar, un pokemon esta interfiriendo con todo este asunto. —dijo Davuxz con total naturalidad.

Seguimos corriendo siguiendo a Gallade, saltando cada vez que él lo hacia y corriendo sin preocupación por las trampas porque él las descubría antes de que incluso se activaran. Seguimos corriendo hasta llegar a una enorme sala con una enorme escultura en el centro. Nos acercamos más y pudimos notar que no era una simple escultura, sino que eran varios Baltoy apilados cuidadosamente entre ellos hasta formar ese tótem. El cuerpo de los Baltoy estaba irradiando energía psíquica constantemente lo cual los envolvía en una brillante aura psíquica, estaban utilizando fuerza psíquica constantemente.

De pronto todas las piezas comenzaron a encajar, aquellos Baltoy eran los responsables de controlar el laberinto y todas sus trampas gracias a su fuerza psíquica conjunta. Estábamos tan sorprendidos por nuestro hallazgo que no nos dimos cuenta de que los Baltoy habían notado nuestra presencia. Los pokemon de barro quisieron atacarnos, pero si dejaban su concentración por un instante en el laberinto muy probablemente todo el lugar se vendría abajo.

Solo un Baltoy salió de la extraña formación aunque este Baltoy tenia colores inusuales, junto a él un Meditite estaba listo para ayudarlo. Ya estaba listo para hacerles frente cuando el suelo comenzó a temblar. Los tres caímos sentados mientras veíamos con asombro como una moles de barro oscuro emergía de entre la arena del suelo. Aquel pokemon nos miraba furioso con cada uno de los ojos que poseía —que eran muchos— mientras una estela de arena nos llegaba a los ojos debido al ascenso de Claydol. La entrada por la que llegamos se había cerrado —Obra de los Baltoy seguramente— y no nos quedaba otra que luchar. Davuxz fue contra Claydol con su Drifloon, Alex y yo nos extrañamos por su elección pero no lo cuestionamos, seguramente el debería tener algo en mente.

|Combate|

.... VS....



Saqué la pokeball de Deino y la lancé listo para la batalla. Un destello de luz se hizo presente y de ella salió mi compañero dragón. El primer en atacar fue el Baltoy, el pokemon de arcilla daba vueltas de trompo a la vez que disparaba lodo por todos lados.

—¡Deino, usa pulso oscuro!

Deino cargo la energía oscura en sus fauces y la liberó en forma de rayos de onda directo a Baltoy. El pokemon arcilla solo seguía girando y evadiendo los ataques gracias a la arena y a los constante bofetón lodo que ejecutaba. En un momento dado, el Baltoy aprovechó la ventaja que le daba el estar en su elemento y girando como trompo fue directo contra Deino usando la púa de su cabeza como taladro.

—Toda la arena y el lodo que nos lanza Baltoy esta que interfiere con la puntería de Deino. —dijo Alex, y era cierto, el ataque bofetón de lodo se caracterizaba por bajar la precisión de su oponente lanzándoles lodo, tierra y arena a los ojos, eso sumado a que Deino es una especie con una visión limitada —sus ojos están cubiertos por su denso pelaje— hacia que Baltoy pudiera esquivar casi todos los pulsos oscuros que Deino le lanzara. Debía utilizar algo más arriesgado.

—¡Deino usa furia dragón!

Deino cesó de lanzar pulsos oscuros y se puso a concentrar una cantidad considerable de energía dragón, era un movimiento muy difícil de ejecutar en etapa temprana para cualquier dragón, pero el daño que causaba era devastador para cualquier enemigo. Los demás Baltoy alarmados quisieron ayudar en la batalla a Baltoy y a Claydol usando fuerza psíquica, si bien le dieron un buen golpe al Drifloon de Davuxz, ese movimiento no le hizo ni cosquillas a Deino.

—¡Los movimiento psíquicos son inútiles contra los tipo siniestro como Deino sesos de arcilla! ¡Ahora Deino, usa furia dragón! —dije en tono de burla hacia los Baltoy.

Deino hizo caso a mí orden y disparó la energía dragón. ¿Por que era un movimiento devastador? Por que no podías a escapar a él, igual te iba a golpear. La energía dragón salió disparada contra Baltoy en forma de un dragón furioso con las alas extendidas y sus fauces abiertas listas para engullir a Baltoy. El pokemon arcilla intento escapar dando giros por toda la sala, pero era perseguida por el aura dragón que solo quería devorarlo. Los Baltoy del tótem intentaron detener al aura dragón pero no pudieron hacer nada, la energía dragón eventualmente alcanzó a Baltoy se lo tragó de un bocado y luego hizo explosión. Una espesa capa de arena de extendió por la sala y se vio la sombra de un Baltoy caer debilitado.

Spoiler

Imaginen que es Deino[?]


No importa cuantos ojos tengan para vigilarlos siempre iba a encontrar un punto ciego para finalmente vencer a mis rivales. Davuxz rio al oír que dije punto ciego, debe de habérsele ocurrido. Al ver al Baltoy debilitado una idea cruzó mi mente, no seria mala idea atraparlo. Saqué una pokeball y se la lancé, esta dio tres movimientos y luego dio un último chispazo indicando una captura exitosa.

—¡Eres mío Baltoy! —dijo emocionado por la captura, me acerqué para coger la pokeball pero esta levitó fuera de mi alcance hasta posarse en las manos de Meditite.

—¡Diablos! ¡Me olvidé de ti! —dije al ver al pokemon psíquico lucha parado mirándome con suficiencia. Luego fue directo a la carga contra Deino, por suerte mi amigo lo vio venir y esquivó justo a tiempo.

Meditite utilizó confusión en Deino y como era de esperarse, no funcionó. Al ver que sus ataques no funcionaban, decidió derrotar a Deino a puño limpio, lo cual no era bueno pues también era tipo lucha. Meditite daba saltos, patadas y ganchos mientras Deino esquivaba como podía. Debía hacer algo para que dejara de ser un problema.

—¡Lo tengo! ¡Deino , usa poder terrestre!

El cuerpo irradió una luz dorada, se levantó sobre sus patas traseras y cual saurópodo dio un pisotón en la tierra creando grietas rebosantes de energía, las grietas alcanzaron a Meditite e hicieron explotar la tierra a sus pies de manera violenta, el cuerpo de Meditite salió volando por los aires y cayo al enorme hoyo que creó la explosión anterior de poder terrestre provocándole un fortísimo daño. Medite se levantó a duras penas y trató de arremeter contra Deino pero fue secundado por un ultimo movimiento.

—¡Pulso Oscuro!

Las ondas negras viajaron a través del aire y golpearon a Meditite mandándolo a volar hasta una pared cercana y dejarlo debilitado, me pareció que esta vez los Baltoy no hallan intervenido y me di cuenta de que Davuxz y Alex se habían encargado de ellos segándolos con hilos de seda de Joltik. Saqué otra pokeball de mi bolsillo y se la lancé a Meditite para capturarlo, una vez capturado me acerque para recoger la pokeball y también la de Baltoy que estaba tirada unos metros mas adelante.

Alex dio la señal de que ya nos teníamos que ir, al parecer el había estado trabajando en darnos una salida mientras nosotros distraíamos a los pokemon.

—¡Listo! Ya terminé la batalla. Deino ayuda a Davuxz con pulso oscuro. ¡Dav no te demores demasiado!

Deino ejecutó el movimiento para ayudar a Davuxz y darle tiempo de correr se Claydol, después de eso lo guardé en su pokeball. Corrí hasta donde estaba Alex con Davuxz a mis espaldas y su Drifloon repeliendo a Claydol, rápidamente subimos las escaleras y casi estábamos en la salida. De pronto Claydol se interpuso en nuestro camino antes de llegar a la salida, pero fue rápidamente repelido por Drifloon y el Joltik de Alex que le lanzaba hilos de seda constantemente, Claydol segado comenzó a impactar las paredes del salón y usa tumba rocas destruyendo una sección de la escalera. Por suerte pudimos escapar gracias a la ayuda de Drifloon y a que Alex nos jalaba sostenidos por un hilo de seda en el pecho. Al llegar hasta donde estaba él, solo nos quedaba escalar a para salir.

Ante la idea de escalar yo me emocioné, soy hijo de escaladores, era pan comido para mí subir hasta la salida y después ayudar a los demás jalando el hilo que tenían pegado en el pecho. Me sostuve de la pared con los hilos pegajosos de Joltik y trepé rápidamente la pared hasta llegar al la cima, saqué a Deino y Pansage para que me ayudaran a jalar a los chicos. Yo y Deino jalaríamos el hilo de seda y Pansage nos daría soporte con su látigo sepa si algo salía mal.

—¡Chicos ya estoy listo! ¡Suban!

Les dije, ellos comenzaron a trepar como yo lo hice a la ver que jalaba junto a mis pokemon para que subieran más rápido aun, después de un tiempo jalando Davuxz y Alex salieron del lugar y se pusieron a recobrar el aire, yo me tire al suelo más que todo agotado.

—¡Por fin logramos escapar! ¡Eso fue intenso! —Casi me vi tentado a decir que lo repitiéramos pero me calle, tal vez no se lo tomarían tan bien como yo.

Tenia arena en todo el cuerpo y en mis heridas, además de que mi boca pedía agua a gritos pero aun así me sentía bien, ojala nada malo vuelva a pasarnos otra vez.



Datos
pkmn-deino(11) (0% exp) (75% PS)
pkmn-aipom (10) (0% exp) (100% PS)
pkmn-axew (9) (50% exp) (100% PS)
pkmn-pansage (10) (0% exp) (100% PS)
capturados:
pkmn-meditite (11) (0% exp) (100% PS)
pkmn-baltoy color-shiny (11) (0% exp) (100% PS)


#Perdonen la tardanza(?
#Edito para poner comentarios de fics


I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.