Foros de Centro Pokémon
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#81





Tema de rol para: Caídos del Cielo.













MISIÓN FINAL
Visitante desconocido para un epílogo perfecto.




Son invadidos por un sentimiento que les estruja el corazón. El que se hace llamar Deoxys les ve con un dolor sin igual, rodeándolos de más y más imágenes mutantes... que se quiebran, se vuelven añicos y caen reducidas polvo en el espacio infinito. Le han derrotado, pero aún se sostiene en pie, agotado, pero lo hace guardándose su presunto último aliento.

Ahí lo ven, otro escenario. Prosperidad en una tierra que ahora es el desierto, el júbilo en los rostros de los agricultores, la lluvia tocando gentilmente el futuro que les esperaba a todos, la paz que se creía eterna. Justo después, se ve al fuego de la guerra de un universo ajeno al nuestro, invadiéndolo todo a su paso; era como si los recuerdos volviesen a ser tan vividos como en el momento que ocurrieron, ¿o este era otro de los poderes de Deoxys, el de transmitir sus emociones? Quienes son más empáticos pueden sentir el calor que se volvió agresivo y escuchar los lamentos de una amistad de la que sólo queda el recuerdo. Deoxys nada pudo hacer para cambiarlo, pero...

"No me arrepiento de haber convivido con los humanos. Fue el deseo de volver a verlos lo que me trajo aquí. Pero su rechazo… ¿por qué me rechazan?".


Mientras tanto, la tierra del silencio en la que se encontraba Teo empieza a derrumbarse a un ritmo alarmante, junto con las bayas y una fauna que ya no se la ve; por no mencionar las ruinas, el oasis, e incluso a las arenas movedizas, nada está libre del caos. Kal mira extrañado a su acompañante sin comprender por qué se ha asustado, pero pronto le empuja por la columna de luz prometiéndole que todo estaría bien y que no hay tiempo.

“¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué me odian? ¿Por qué sois todos iguales…?”.


— ¡No te odian! Sólo responden a tu rencor. ¡Y quieren proteger la amistad que alguna vez existió de los intrusos! — La voz resuena en todas las dimensiones, lo que trae efectos ciertamente extraños. — ¡Y no son iguales! ¡Son diferentes! — Dice Kal, el alienígena azul que estuvo acompañando a Teo durante la mayor parte del evento.

Finalmente, todos son capaces de verse las caras. Ni Alfredo ni Rafael están solos, no ven a sus compañeros, pero pueden ver a Alex, a Teo, a Silver y a muchos más a lo lejos, igual de impresionados e igual de metidos en este lio.

Los Deoxys desaparecieron uno a uno, dejando a uno solo en el centro.



— Los humanos o los monstruos, no son malos. Y no hay a quien odiar, el conflicto ya se quedó atrás. Quienes nos siguieron ya no están más. Volvamos, mi amigo, a hogar.

Anonadado, Deoxys mira al visitante azulado, cuya piel comienza a tornarse anaranjada y sus ojos dorados cambian a negros y profundos. Kal es ahora un Deoxys también.

— Me quedé atrapado y debilitado, fui un rehén de los humanos. La maquinaria que construyeron me impedía escapar, suprimía mis poderes, pero no podían matarme; así por siglos. — Le explica el visitante, en una charla rara. — Gracias a que has interferido, finalmente he sido libre. Gracias, mi amigo. Ahora volvamos, no guardemos rencores. Estos chicos son fuertes, tienen valor y cuidan a sus amigos. Está bien si volvemos a ser amigos de los humanos, ¿no podemos ser amigos? ¡Así como Teo es amigo de Kal!

El nuevo Deoxys alza una de sus “manos” hacia un muchacho al que no le salen las palabras. Los demás le miran, algunos sospechando que podrían estar aliados, otros temiendo lo peor y que los extraterrestres tomen las vidas de todos los presentes; pero no faltaron los que hicieron los comentarios más vagos y más locos posibles. Y por supuesto, también estaban quienes ya sólo querían volver a su hogar.

“¿Yo estuve equivocado durante tantos siglos? Kal, ¿cómo es que no los odias? Yo… no, tienes razón. Lamento no haber escuchado vuestras voces antes”.


Era como si al fin hubiese abierto los ojos. ¡Al fin podían respirar tranquilos!

Una suave luz, tan gentil como el abrazo de una madre, los rodea y al mismo tiempo los empieza a teletransportar a un lugar seguro. Así sucede también para quienes se quedaron deambulando por los otros sub biomas, ya sea porque se perdieron o porque se quedaron congelados en el tiempo; todos son enviados hasta el punto del comienzo.

“Confiaré en ustedes, me han demostrado que son diferentes. Por favor, transmitan la sabiduría de esta historia a los demás humanos, de ese modo nunca más tendremos que pelear; podemos ser finalmente… ¿amigos?”.

Y desaparecen de ese espacio.

• • •


Algunos tragan arena, no faltó a quien se le atrofió los sentidos y seguía escuchando voces. Finalmente abren los ojos y pareciera que todo ha sido una pesadilla de media noche. Atrás ven la imagen de un desierto inhóspito, uno desolador. Ven a sus amigos, ven desconocido, es un espectáculo de nuevas emociones.

Y a lo lejos ven los puestos de los científicos, quienes no se percatan de ustedes.

Al revisar entre sus cosas, bolsillos o bolsas, encontrarán una agradable sorpresa. Los meteoritos no se han perdido, ¿no son buenas noticias? Es más, ha pasado mucho tiempo, ¿no lo creen? ¡A darse en el gusto! Se lo tienen merecido.

Hasta la próxima aventura.


Apreciaciones:

¡80 respuestas! Wow, me atrevería a decir que este es el evento más duradero que he llevado y sin duda uno de los mejores de Odisea, por no decir el más complicado. ¿No? Yo sí lo creo. Gracias a todos por esforzarse y llevarlo tan lejos, quizás algunos porque rolear es lo suyo, otro buen pedazo porque los posibles premios eran tentadores y seductores; aunque no faltaría quien tuvo falta de tiempo, pero trató de hacerlo igual y cumplir. A quienes se quedaron trabados por la mitad, ¡no pasa nada! Se agradecen las intenciones e igualmente podrán llevarse alguna que otra cosa de recuerdo, postead sin miedo.

Espero contar con vuestra participación a futuros eventos. Si tienen sugerencias, ya saben dónde hacerlas, si tienen dudas, comentarios personales, quejas, o amenazas de muerte contra mi persona, para eso están los Mensajes Privados y... venga ya, sobra decirlo.

Siento haber posteado un poco a la "apurada", quizás algunas cosas están faltas de coherencia (oye, que yo también puedo verlo), pero si piensan que esto no tiene lógica, ni ton ni son... piensen que los asuntos extraterrestiles están más allá de nuestro mundano entendimiento, ya es un milagro que Deoxys hable nuestro idioma (que no, que no son excusas, lo juro).

Tengan un buen día y que Deoxys no los vuelva a intentar matar.
RECOMPENSAS
Esto es lo prometido.



— Tienen de límite cinco días para canjear premios (puede ser on-rol u off-rol), luego cerraré el tema. Quienes me justificaron su ausencia podrán hacerlo después, pero notificándomelo.

— El conteo está debajo de la tabla.

— Sólo quienes llegaron hasta el Paraje del Silencio, es decir, postearon mínimo 5 misiones a lo largo del evento, podrán canjear la mega piedra. Es una recompensa para quienes lo dieron todo y llegaron lejos, pero también para que puedan ver sus esfuerzos rendir frutos. Sólo es posible canjear una y eso va para todos.




















































Cantidad

Recompensa

Descripción

key-item-meteorite-shard x25

fossil-claw

Un pokémon fósil a elección. El susodicho pokémon tendrá nivel 15 (10 para quienes tengan al inicial en un nivel inferior) y un movimiento huevo a elección.
key-item-meteorite-shard x20


Un shinyficador. Permite cambiarle la combinación de colores a variocolor a un pokémon.
key-item-meteorite-shard x30


Un shinyficador PRO. Permite cambiar el color de un pokémon a uno que normalmente no tendría (ejemplo: Squirtle blanco y negro).
key-item-meteorite-shard x10


El potenciador aumenta el ratio de captura de cualquier pokeball en un 10%. No se puede usar más de un potenciador por pokeball y sí, se gastan.
key-item-meteorite-shard x12

medicine-rare-candy

Sube de nivel a un pokémon.
key-item-meteorite-shard x30

medicine-ability-capsule

Capsula habilidad. Considera la Habilidad Oculta.
key-item-meteorite-shard x25


Una extraña y diminuta piedra de color (a elección) que parece irradiar un poder sin precedentes. Tiene una "Z" dibujada en su interior.
key-item-meteorite-shard x35

etc-unknown-pkmn

¿Qué es este objeto? ¿Es un pokémon? Si lo canjeas, en un tiempo más podrás averiguarlo.
key-item-meteorite-shard x40

etc-ball-mega

Megapiedra a elección.*


CONTEO FINAL:
@Alfredo+ 87 + 6 = 95 meteoritos.
@Matthew Crown 54 + 6 = 60 meteoritos.
@DaVuXz & @RioLuck 123 + 27 = 150 meteoritos.
@PyriteWolf 79 + 27 = 110 meteoritos.
@RafaSebas 98 + 18 = 120 meteoritos.
@Braixx 78 + 18 = 100 meteoritos.
@Lisacabot & @Skov = 50 + 9 = 60 meteoritos.
@Kiba.6 45 + 25 = 70 meteoritos.
@AlKapparra Mágica & @Exerux 86 + 6 = 95 meteoritos.
@Albert & @NEET Samurai & Overly. = 131 + 3 = 135 meteoritos.

Algunos resultados han sido redondeados.

Mención especial a Kiba, quien ha sido a quien más disfruté rolear (una lástima los contratiempos, pero espero que puedas concluir bien este evento).

EDITO: ¡¡Le regalaré un caramelo raro a quienes posteen un epílogo de al menos 600 palabras!!



— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#82
Bueno, haré las cosas OFF ROLL (?

Tengo 95 mitiorito,

compro dos capsulas habilidad (60)
un shynificador (20)
un caramelorarus (12)

en total sería 92, me sobran 3 meteoritus que los dono al hogar de cristo (??)

muchas gracias por el evento <3

Edit: haré el epílogo (?)










#83
Canje: (sera off rol)

Pues tengo 95 fragmentos de meteorito.

Me llevo una mega piedra a elección la cual cuesta 40 fragmentos.

95-40= 55

Me llevo el "coso aleatorio" ese que cuesta 35 fragmentos de meteorito

55-35= 20

Y me llevo el shinyficador ese, quería lo de movimiento Z pero como que nanai

20-20= 0

Un placer haber estado en este evento esperare al siguiente.

Team::658: lv 36:059: lv 30 :547: lv 26:397: lv 19:277:lv22
Promedio:lv:27
Inventario
Cronología
#84
Canjeo Off-Rol

-Megapiedra a elección (Sceptilita) - 40 Meteoritos
-Objeto misterioso - 35 Meteoritos
-Pokémon Fósil a elección (Aerodactyl) - 25 Meteoritos
-Shinificador - 20 Meteoritos
TOTAL= 120 METEORITOS

Muchas gracias por este evento, esperare con ansias el próximo :)
Academia Pokémon: Cronología / Inventario

Odisea Pokémon: Índice & Datos

#85
Venga las drogas.
Solo 5 caramelos raros, soy un chico simple.

Una lástima no haber llegado con el tiempo, mejoraré para la próxima [?

Gracias Eli <3
#86
Spoiler
Comía un Sándwich, llenó de arena, sentado en un derruido mural de piedra; veía a la gente caminando de un lado a otro, entre los puestos estratégicamente establecidos en aquel pequeño pueblo olvidado en medio del desierto, cada uno metido en sus propios asuntos, otros negociando con hábiles comerciantes que les ofrecían suculentas ofertas a cambios de los preciados trozos de meteoritos que llevaban consigo, todos y cada uno de ellos ignorando la historia que había acontecido en sus propias narices, una que solo unos pocos selectos habíamos tenido el privilegio de presenciar; un peso cargaba sobre nuestros hombros, una memoria se había grabado en nuestros corazones, un legado que debíamos transmitir a aquellos que lo desconocían.

Slime el Goomy me hacía compañía, sentado a mi lado. Había decidido pasar algo de tiempo con él para tratar de estrechar nuestros lazos, pero al dragón no parecía poder importarle menos, pues solo se dedicaba a dormir sin prestarme mucha atención. Si esto seguía de esa manera… ¿en serio podría seguir teniéndolo conmigo? No podía evitar recordar las palabras de Deoxys ¿era lo correcto mantenerlo en este estado cuando era obvio que no le gustaba?

Hombre: ¡Alguien detenga a ese engendro del demonio por favor! —El agobiado grito de un hombre irrumpió en el aire, interrumpiendo mi hermoso momento filosofo en el que trataba de conseguir respuestas a mi problema con Goomy—

Una criatura de aspecto prehistórico corría a toda velocidad, levantando la arena tras de sí, llevando sujeto una especie de paquete en su boca y dejando atrás a la pobre alma que suplicaba por ayuda a las personas solo que se dedicaban a mirar atónitos la escena.

:408:


El pequeño monstruito venía directamente hacía donde yo estaba y no planeaba detenerse.

Albert: ¡Eeh, amigo, tranquilo! ¡Stop! ¡Stop! —fue lo que me dedique a hacer, en vez de intentar algo verdaderamente útil como quitarme o tratar de detenerlo con algunos de mis Pokémon.

La criatura saltó hacia mí y la embestida fue inevitable; caí de espalda desde un metro de altura, pero por suerte lo hice sobre la comodidad de la arena. El Pokémon había caído también sobre mí, pero eso no duro mucho tiempo pues enseguida se levantó para seguir corriendo. En ese instante me di cuenta de que no era un paquete lo que sostenía entre dientes, sino una especie de roca. Y sus ojos, sus ojos estaban completamente rojos, como si hubiera estado llorando a más no poder.

Hombre: ¡Lo siento mucho de verdad, chico! —escuché decir a la que era la voz de su perseguidor cuando trataba de sacudirme la arena de algunas partes bastante privadas.

Albrty: ¡Hey, no sé qué pasa aquí, pero me debes un Sándwich, hombre! —le reclamé al tipo, por mi merienda de jamón perdida entre la arena. Había caído un grande, desgraciadamente.— Argh… ¡Y claro, ahora tú si me prestas atención? — le regañe malhumorado al Goomy que no dejaba de reírse, aún en el muro, de mí. Sin embargo, eso no duro mucho; como quien se había dado cuenta de algo muy tarde, Goomy reacciono hacía por donde se había ido Cranidos y luego de unos segundos, comenzó a correr tras él. Bueno, tan rápido como podía correr una especie de babosa, lo cual no era mucho. — ¿Eh? ¿Qué te pasa amigo? —Dije caminando lentamente a su lado mientras él hacía su mayor esfuerzo por ir lo más rápido posible— ¿Estás preocupado por ese Cranidos, es eso? —Asintió ante mi pregunta— De serte sincero, a mí también me llamó la atención que estuviera llorando, algo definitivamente no pinta bien aquí… ¡Diablos! ¿Qué hago aquí diciendo todo eso? ¡Mejor vamos, no perdamos tiempo, más vale que te agarres bien! —Y sin derechos a queja, tomé a Goomy y lo coloqué sobre mi hombro para luego correr rápidamente hacia donde se habían ido el dinosaurio y el tipo.

La persecución transcurrió rápidamente; el hombre, con ayuda de otros tipos que decidieron ayudarlo, rodearon rápidamente al Cranidos contra una pared.

Hombre: De esta si no te escapas sin vergüenza ¡ahora regrésame ese fósil, vale mucho dinero! —El hombre camino hacia el dinosaurio de manera amenazadora; el pequeño se posó firme y lo miró desafiante; no planeaba entregar por la vía fácil aquel objeto que llevaba tan bien agarrado en su boca— Entonces no me dejas de otra… ¡le daré Caramelos a aquel que logré quitarle el fósil a esta sabandija!— Y tras decir eso, dio un paso atrás para servir de espectador a la escena que se estaba por armar.

Y llamados por la codicia, los ojos de quienes rodeaban a la criatura brillaron con fulgor. Sin pensarlo mucho más, cada uno saco una Pokeball y se prepararon para arrojarlas para liberar a sus compañeros contra el Cranidos; el pequeño no tenía mucho que hacer estando acorralado, pero aun así no se dejó intimidar por la sombra del peligro que se alzaba sobre él.

En aquel momento, al son de los gruñidos de molestia de Goomy, no pude evitar escuchar las palabras de Deoxys resonando de nuevo en mi cabeza, cómo un vívido recuerdo

“Sólo pensáis en vosotros, ¿podéis mirarme a los ojos y negar aquello?”

Aquellos entrenadores, ni siquiera cuestionaban lo que estaba ocurriendo frente a sus ojos; no se preocupaban por preguntarse si lo que estaban haciendo era lo correcto. No se paraban ni un segundo a pensar en el porqué de los ojos rojos de Cranidos, solo pensaban en sí mismos y en la recompensa que se les ofrecía. Pero, yo…

Sin siquiera darme tiempo de pensar en algo, Slime saltó de mi hombro disparando su furia en forma de un mar de fuego azulado. El ataque paso peligrosamente a través de los entrenadores, llegando a quemar parte de su ropa, pero sin llegarles a quemar verdaderamente a ellos. Algunos por instinto, a huir del ataque, involuntariamente soltaron sus Pokeball.

Hombre: ¡Eh! ¿¡Pero qué crees que haces babosa de mierda!? —Bramó histérico él principal perseguidor mientras trataba de apagar desesperadamente el fuego que se había prendido en su ropa; Goomy le saco la lengua de manera burlona, y desafiante, y en seguida se paró frente a un inaudito Cranidos, dispuesto a defenderlo como sea— ¿¡Quieres defender a esa mierdecilla!? Bien, como quieras ¡los dos sufrirán! ¡El doble de recompensa para quien los debilite a los dos, se me acabo la paciencia!

Esa fue la gota que derramó el vaso. Definitivamente, ya no podía seguir viendo más.

Albert: ¡Luck, sal y usa pantalla de humo! —Grité, pasando a traves de los entrenadores para llegar hasta los dos acorralados. Apenas Charmander salió de su esfera siguió mis órdenes, al pie de la letra, liberando una gran cantidad de humo negro que se esparció rápidamente por los alrededores, nublando la vista de todos. —

No titubeé ni un segundo, tomé a los dos Pokémon entre mis brazos y eche a correr fuera de aquella capa de humo, con Charmander siguiéndome el paso. Cranidos se zarandeaba con fuerza entre mis brazos para tratar de soltarse y eso sumado a su peso, hacía difícil que lograra movilizarme correctamente.

Albert: ¡Cranidos, tienes que calmarte, por favor! ¡Yo no te haré dado, sólo quiero ayudarte! —Sin embargo, mis palabras no lograron atenuar su desesperación y sus revoltijos se hacían cada vez más insostenibles.

Goomy: Goo, Goomy, goo, my —dijo la criaturita en su extraño dialecto; y por más que yo no entendiera nada, Cranidos pareció captar el mensaje a la perfección, pues enseguida se quedó tranquilo. Solo esperaba que le hubiera dicho lo amable y fantástico entrenador que era –realmente lo que dijo Goomy fue “Tranquilo, puede tener pinta de retrasado, pero nos ayudara, está bien entrenado”- .

Los perseguidores estaban detrás de nosotros, pisándonos los talones, y Luck hacía su mejor esfuerzo para cubrirnos las espaldas manteniéndolos a raya a punta de pulso dragón; pero sabía que eso no ayudaría para siempre, no pasaría mucho hasta que uno de esos listillos sacara un Pokémon y…

Y como si lo hubiera invocado con el pensamiento –estúpida ley de la atracción- un rayo de hielo rosó peligrosamente cerca de mi pantalón, haciendo que un escalofrío helado recorriera todo mi cuerpo; un poco más, y habría valido madres. Cuando volteé a ver, descubrí que el ataque procedía de un Nidorino; pero eso no era todo, como si se tratara de un mesías para retrasados, el resto de los entrenadores siguieron el ejemplo del dueño de Nidorino y liberaron a algunos de su Pokémon; pronto tenía a una trulla de bichos siguiéndonos: Pidgeotto, Croconaw, y otros tanto.

Albert: ¡Vamos, esto es ridículo! ¿¡Y ahora qué!? ¿¡Me van a lanzar una sil…!? —me callé en el acto; iba a decir silla, pero no quería retar al destino, ya tenía suficiente con los Pokémon. — Slime, miras sé que estas muy cómodo acurrucado en mi pecho ¡pero apreciaría mucho que subieras a mi hombro y ayudaras a Luck a espantar a esos Pokémon! Y empieza por Pidgeotto, tengo el mal presentimiento de que ese desgraciado nos quiere cagar encima. —El Goomy bostezo, pero aun así no rechisto a mi orden y subió atraves de mi brazo hacia el hombro para empezar disparar su furia hacia los perseguidores y así ayudar a Charmander— Bien, puedes estar tranquilo Cranidos, no dejaremos que te tengan, de seguro vamos a salir de esta ¡no dejaremos que te pongan una mano encima! —

Seguimos corriendo; Luck y Slime hacían su mayor esfuerzo por tratar de mantener controlado a los Pokémon enemigos, pero desde que lo superaban en número las cosas eran muchísimo más difícil. No podríamos seguir más tiempo así, lo sabía, sería solo cuestión de tiempo para que nos quedáramos sin que hacer.

O eso pensaba, pero un rayo de esperanza se presentó ante nosotros. Era una mujer, una mujer llevando el inconfundible uniforme azulado de policía parada, en medio de nuestro camino, a unos escasos metros de distancia. Acompañándola había un alto y robusto canino que tenía más pinta de león que de perro: Arcanine

Policía: ¡Alto en nombre de la ley! —gritó de manera autoritaria; era una frase ridícula robada de una película, pero aun así, no podía negarme ante su autoridad.

Albert: ¡Gracias a Dios! ¡Señorita, por favor tiene que escucharme! Estos desgraciados tratan de apalear a este Cranidos y… —antes de que terminara de hablar, la policía me dio un fuerte golpe que me hizo, además de soltar a Cranidos, caer a la arena por segunda vez en el día— ¿¡Pero qué…!?

Policía: Queda bajo arresto por disturbio a la paz, robo de Pokémon y propiedad ajena. Todo lo que diga desde ahora será usado en su contra —Entonces supe de qué se trataba todo ese acto; vi al hombre que perseguía a Cranidos, parado justo al lado de la oficial, riendo.

Albert:¡Eh, que yo no he hecho nada! Todo es culpa de él ¡en serio!

Hombre: Miente oficial; ese chico interfirió mientras estas amables personas y yo tratábamos de recuperar a mi Cranidos y mi costoso fósil, y trató de robárselo.

????:¿Ah, sí? Es curioso Jack, porque yo recuerdo las cosas de manera diferente — era una voz masculina, pero no pude ver a su dueño, pues la oficial tenía mi cabeza contra la arena—

Jack: ¡Tú!... ¿Qué haces aquí? —Al fin supe el nombre del individuo que acechaba al Cranidos—

????: Oficial, disculpe que la interrumpa, pero este hombre es verdaderamente un malhechor. Ha estado estafando a un sinfín de entrenadores, prometiéndole fósiles falsos a cambio de meteoritos.

Jack: ¡Tch! ¡Cómo te atreves a decir eso! Mis fósiles son 100% reales, no Fake.

Oficial: ¡Cállese! ¿Es cierto eso que dice, señor?

????: No me atrevería a mentirle señorita; soy un experto paleontología, podría reconocer un fósil falso a metros de distancia. Los que ese señor canjeaba a entrenadores inocentes, eran completamente falsos ¡y además! —Hizo gran énfasis en aquello y luego guardó un segundo silencio, para aumentar la tensión— La sabandija de alguna manera se ha enterado de que yo tenía un fósil real guardado en el modesto laboratorio que tengo aquí ¡Y se ha colado para robármelo! Por supuesto, habló de ese que tanto proclama como suyo; por suerte tenía a Cranidos haciendo guardia y por suerte, logró frustrar sus planes antes que fuera muy tarde. Puedo mostrar los videos de seguridad que lo prueban. —¿Cómo shit es que tenía cámaras de seguridad en un desierto apenas descubierto? La velocidad con la que se movían los científicos era aterradora.

Policía: No, no hace falta señor. Creo en su palabra, absolutamente. Disculpe las molestias —La mujer de repente, parecía intimidada y apenada. Parecía que se hubiera dado cuenta de algo, muy tarde— Ven, levántate ¿estás bien chico? ¡Lo siento mucho! —me ayudo a pararme ¡hasta me sacudió la ropa! ¿Pero por qué ese cambio de actitud tan brusco?- ¡Ahora ven aquí sucio rufián ¡pagaras por lo que hiciste! Y todos los demás… ¡más vale que se pierdan antes de que decida llevármelos también! —se refería a los otros entrenadores que habían sido contratados como gamberros; todos se perdieron de lo lindo junto a su Pokémon en cuestión de segundos-

Hombre: ¡Maldita sea! ¡Te odio…! —dijo su nombre, pero no pude escucharlo bien porque aún me quedaba algo de arena en los oídos que interfirió justo en el momento.

????: Espero que para cuando pagues tú crimen, seas un hombre mejor y dejes de estafar y robar —le dio el sermón antes de que la policía se perdiera de vista con él; no podía evitar preguntándome ¿Dónde se suponía que lo encerraría en aquel desierto? Bueno, si había laboratorios de avanzada en pocos días, imagino que también alguna oficina de policía— Muchas gracias por ayudarme, chico; de no ser por ti no creo que hubiera llegado a tiempo para evitar que dañaran a mi Cranidos —el nombrado, al frente de mí, se veía repentinamente feliz y sonreía ampliamente con el fósil esta vez entre sus manos y Goomy sirviéndole de corona.

Albert: No hay de qué... ¡OH POR DIOS, TÚ…! —grité impresionado al darme la vuelta para ver a quién fue él que me saco de aquella situación antes de que tuviera que llamar a mi mamá para que me viniera a sacar de una cárcel en medio del desierto.

El sujeto era de tez blanca, ligeramente bronceada, y tenía una reluciente cabellera plateada bastante despeinada. Vestía con un elegante traje negro –algo impresionante considerando el calor del lugar- del cual resaltaba una elegante corbata roja y una camisa morada que reposaban bajo su chaqueta.

????: Si, yo soy…

Albert: ¡…TIENES UN PIN DE SPINDA QUE GUAY! —El pin descansaba por debajo de la chaqueta, en la camisa morada, y era apenas visible ¡pero aun así lo pude ver! Y era tan genial—

Tipo de pin de Spinda: Eh… ¿en serio era solo eso? —una gota de sudor le resbalaba por la frente—

Albert: Bueno, también tienes un traje bastante imponente. Aunque aparte de eso, debo agradecerte a ti también; no sabía cómo iba a explicarle a mi mamá que me habían arrestado en un desierto, me iban a dar la coñiza de la vida por eso, seguro. —Le confesé, asintiendo con la cabeza; el tipo me miraba incrédulo— Por cierto ¿cómo es que la policía te creyó sin muchas evidencias? ¿Es qué es tu novia o qué?...

Tipo de pin de Spinda: Em… bueno, digamos que tengo una fama que me precede —dijo rascándose la cabeza, un poco incómodo. Y no decía una mentira, no podía dejar de sentir las miradas hacia nosotros de todas las personas que pasaban por allí—

Tras decir aquello, el hombre se acercó hasta su Cranidos y le acarició la mandíbula con delicadeza; Cranidos sonrió ante el gesto y mordió en manera de juego la mano de su entrenador, para luego entregarle el fósil que tan celosamente custodiaba.

Tipo del pin de Spinda: Lo siento, sé que debiste sentir mucho miedo Rocky, pero ahora tú y tu madre están bien —acarició de vuelta su mentón, mientras sostenía la roca con mucho cuidado.

Albert: ¿Madre? ¿Cuál madre? —Volteé hacia todos lados, buscando entender a qué se refería—

Tipo del pin de Spinda: El fósil que cuidaba Cranidos, es el de su madre; los conseguí a los dos hace algunos días mientras exploraba el desierto —explicó— Usando la tecnología que tengo aquí pude revertir la forma fósil de Cranidos y revivirlo, pero lamentablemente el fósil de este Rampardos perdió mucha información genética durante el paso del tiempo, así que su estado es irreversible… algo que no sabía Jack cuando lo robo. —Tomó un minuto de silencio— La madre murió sobre su hijo, protegiéndole, y en ese estado se quedaron durante los milenios siguientes, con el fósil de la madre cubriendo al de Cranidos, soportando el paso de los años, solo para protegerlo. Es una historia hermosa ¿no? Desde que revivió este pequeño no se ha despegado del fósil ni un solo segundo, a pesar de que sabe que su madre ya no volverá, él se ha prometido a si mismo que será quien la proteja.

Tuve que hacer mi mayor esfuerzo para contener una lagrima ante la historia que me contaba aquel hombre joven; ahora entendía porque tal devoción para proteger aquel objeto.

Tipo del pin de Spinda: ¿Sabes? Hoy me he dado cuenta de que yo no puedo cuidar de él; mi estilo de vida es muy agresiva y agitada como para darle los cuidados y atención que necesita una cría como él… en cambio tú ¿eres un entrenador novato, no? —“Este novato venció a un Deoxys” le quise decir porque la pregunta no sentaba bien, pero sabía que no lo hacía con la intención de tratar de ofenderme, así que asentí— ¿Te gustaría cuidar de él? Parece que se ha hecho amigo muy rápido de Goomy, y considero que te ganaste su confianza luego de lo que hiciste por ayudarlo; me sentiría más cómodo si se quedará contigo —Y tras decir eso me miró fijamente a los ojos, esperándome mi respuesta.

Ahora Cranidos jugaba con Goomy a reventar las burbujas de moco que el segundo hacía y Luck el Charmander se dedicaba a mirar divertido el espectáculo. Si bien era cierto que Slime parecía llevarse bien con el dinosaurio ¿y no había sido gracias a él en un principio que yo me lancé a salvarlo? No quería quitarle esa felicidad a Goomy, ni que tampoco Cranidos volviera a pasar por una situación similar porque su entrenador no podía hacerse cargo de él. El presupuesto de comida me iba ascender hasta los cielos, otra vez, por lo que estaba a punto de hacer, pero no me podía quejar. Así Goomy estaría más a gusto conmigo y Cranidos, en un lugar seguro.

Albert: Estaría encantado de cuidarlo —le conteste viendo fijamente a Cranidos que seguía jugando con Goomy sin prestarnos mucha atención—

Tipo del Pin de Spinda: ¡Bien! Entonces, ven —me hizo señas para que me acercara y juntos nos agachamos para estar a la altura del dinosaurio, quien había dejado de jugar con Slime para ahora dedicarse a mirarnos confundido— Te llevas muy bien con ese Goomy ¿no, Rocky? —El pequeño asintió entusiasmado— ¡Maravilloso! Eso es una buena noticia, entonces. —Le acarició sonriendo y luego, enserió la mirada— Escúchame bien Rocky, desde ahora no podremos seguir estando juntos, sería irresponsable de mi parte llevarte conmigo cuando no puedo cuidarte correctamente. Pero, no te desanimes —se apresuró a decir viendo como los ojos de Cranidos se enrojecían y amenazaban con comenzar a llorar— Ahora viajaras con Goomy y su entrenador, ellos cuidaran de ti y de tu madre; ¡con ellos podrás vivir muchas aventuras y divertirte un montón mientras te haces cada vez más fuerte para tu madre!

Aún ante aquella explicación, Cranidos no pudo evitar estallar en llanto y saltar sobre el tipo, tumbándolo al suelo.

Tipo del Pin de Spinda: Ya, ya, tranquilo, todo estará bien. Te aseguro que esta no será la última vez que nos veamos, presiento que nos volveremos a encontrar ¡y entonces podremos volver divertirnos juntos! Pero hasta que eso pase, tienes que prometerme que serás fuerte y seguirás adelante, sin llorar. —le consoló; Slime también se acercó un poco para decirles algunas palabras; Cranidos lo escuchó atentamente y luego se quitó de encima de su entrenador y detuvo su llanto para fijar su mirada en mí y apuntar su cráneo hacía mi—

Albert: ¿¡Qué!? ¿¡Acaso me quiere embestir!? —Me asusté en vano, pues no se movió ni un centímetro del lugar—

Tipo del Pin de Spinda: No es eso, quiere que choques tu puño contra su cabeza. Su especie sellaba sus alianzas chocando sus cráneos, así probaban la valía y la fuerza del otro; así que te aconsejo que si no lo quieres decepcionar, usa toda tu fuerza. —explico mientras sacudía sus ropas.

Albert: Si no queda de otra —suspiré y con toda la fuerza posible, estrelle mi mano contra su azulado cráneo. Fue como estrellarse contra una maciza pared de roca, pero aun así supe resistir — Prometo que seremos buenos amigos desde ahora Rocky, no te decepcionare —Y con eso, sellé el pacto, conteniendo las ganas de maldecir y gritar por el dolor que recorría mi brazo. Si no me lo había partido sería mucha suerte—

Tipo del Pin de Spinda: Spongo que con eso está todo listo; solo falta esto —extendió el fósil de la madre de Cranidos hacía mí y también la Pokeball de Cranidos— Ahora están a cargo tuyo, los dos.

Albert: Si… ¡prometo que tampoco te decepcionare a ti! —le decía mientras me a sobaba la mano adolorida.

Tipo del Pin de Spinda: Entonces… creo que ya es hora de que me retire, tengo unos asuntos que resolver. Pero antes de irme ¿me dirías tú nombre?

Albert: Albert, Albert Hitori, señor.

Tipo del Pin de Spinda: ¿Hitori? —Preguntó pensativo— ¡Jajajaja! Vaya que es pequeño el mundo, sí que sí —pensó en voz alta— Entonces Albert, fue un gusto conocerte –dijo regresando en sí, mientras se marchaba— Tengo el presentimiento de que nos volveremos a encontrar más pronto que tarde, eso es seguro.

Albert: ¡Espera! No me has dicho tú nombre —le grité viendo cómo se alejaba por el camino de arena, pero no alcanzó a escucharme y solo me quedo ver junto a Cranidos, como su entrenador se marchaba. —

???: Vaya suerte que tienes muchacho —dijo de repente el dueño de uno de los establecimientos cercanos que había estado mirándonos todo ese tiempo— Mira que recibir un pokémon de Steven Stone… me pregunto cuántos tendrán esa suerte en esta vida.

Albert: ¿Eh?... —tardé un segundo en relacionar los nombre— Espera… ¿!ESE ERA STEVEN STONE!? ¿EL MISMO STEVEN CAMPEON DE HOENN!?

???: En carne y hueso ¿en serio no te diste cuenta? Vaya, tienes que ser retrasado en serio —y tras decir eso, el tipo no volvió a decir más nada—

Casi me dio un simposio al enterarme de que había estado hablando con Steve Stone… ¡Y no le había pedido un autógrafo! Ahora no tenía evidencias para lucirme y hacer que mis otros dos amigos tuvieran envidia de mí.

Albert: Y seguro creerá que soy un retrasado… —Me lamenté al recordar como lo identifique como “el tipo del pin de Spinda” — Aunque… —miré a Cranidos y no pude evitar esbozar una sonrisa estúpida— Steven Stone me confió a uno de sus Pokémon… ay que me da, ay que me da.

En serio sentí que me iba a desmayar, pero pude aguantar como los mejores. No podía permitirme aquel acto vergonzoso luego de que Steven Stone decía que confiaba en mí.

………

Pasó el tiempo hasta que finalmente regresé al laboratorio para encontrarme con Karla y Silver de nuevo

Silver: ¿Acaso fuiste a comerte un Sándwich a la ciudad? — preguntó; ya hasta me había olvidado que les dije que saldría a comerme un Sándwich y de eso hace varias horas.

Karla: Y además… ¿de dónde has sacado esta pequeña ternurita? ¿Acaso te fuiste a explorar sin nosotros? Porque no creo que esto sea un Sándwich —agregó la muchacha mientras se acercaba a Rocky; el dinosaurio retrocedió tímidamente ante su presencia, pero luego al darse cuenta que era confiable se dejó acariciar por la chica.

Albert: Les contaría que sucedió, pero no me creerían. Así que dejémoslo en que ese Cranidos es la recompensa que tuve por mi sándwich caído. —descanse en paz el Sandwich que ahora reposa en las arenas del desierto, 2016-2106.

Y con eso, daba por cerrado nuestras desventuras en aquel infernal desierto. Había tenido sus momentos buenos, y sus momentos malos, pero bueno o malo, cada uno habían logrado grabarse en mis recuerdos por el mismo calor infernal que nos abrazaba.

Nunca olvidaría el desafío que nos impuso atravesar aquellas pirámides, ni el susto de muerte que me dio el primo momia de Karla, Cofrafigus, ni tampoco nuestro encuentro con Deoxys que había sido lo más impactante de todo. Mucho menos que había conocido a Steve Stone.

Ahora cuando comenzara nuestra nueva aventura mañana, fuera lo que fuera lo que nos deparara el destino, no podría evitar sentir que desde las estrellas nos observaba Deoxys esperando que cumpliéramos con la misión que nos encomendó, y que desde la misma tierra por la que caminaba, estaba un campeón a la espera de volver encontrarnos.

Algo me decía que de verdad nuestros caminos se volverían a cruzar, no solo con Steve, sino también con Deoxys. Tal vez más temprano que tarde… pero no podía evitar quitarme una pregunta de encima.

¿Sería para bien, o para mal?


Bueno, hay va el sin sentido de cierre. Ahora como no aclaré todo lo que canjeaba allí, lo hago aquí

Canjeo (dispongo 135 M)

—Gallardita (40 M)
—Capsula Habilidad (30 M)
—Caramelo Raro x3 (36 M)
— Fósil (25 M)
Total: 131 - 135 = 4.

Bueno, ya que el buen amigo Pyrite regalo 8 fragmentos, + 4 los cuatros que ya tenía = 12. Con esos 12 que me quedaron compro un caramelo raro que le doy a mi recien intercambiado Skull para dejarlo al nivel once.


Rocky/Cranidos
Nv 15
Tipo: Roca
Habilidad: Rompemoldes
Sexo: Macho
Ataques:
— Headbutt//Golpe Cabeza
— Pursuit//Persecución
— Hammer Arm// Machada
— Leer // Malicioso


Intercambio
Spoiler








pkmn-larvesta
Ignus ♀
HA: Enjambre.
— Chupavidas.
— Ascuas.
— Fortaleza.
— Sol Matinal.
→
←
pkmn-duskull
Skull ♀
HA: Levitación.
— Divide dolor.
— Tinieblas.
— Anulación.
— Bola sombra [MT].


*Según las reglas del intercambio, Skull pasa a estar al nivel 10.

*Nota: Le doy 2 Caramelos a Hippopotas, dejandolo al 16 y uno a Ralts, dejandolo a 17. Cambio la habilidad de Honchkrow a Moxie con la Capsula.


Spoiler


#87
was off roll:

Blazikenita 40x
Fosil a elección (Cranidos) x25
2 caramelos raros x24

89 meteoros - 95 meteoros = 6 meteoros que dono a caridad

PD: Luego edito con los datos de Cranidos

Los 7 caramelos raros (5 deoxys + 2 de aqui ) le doy 3 a Poliwag (14) 2 a zorua (16) y dos a pancham (20)

Ibuki Mioda <3
#88
Iba a escribir algo, pero no supe por dónde empezar y seguro que se me iba el tiempo de postear si lo seguía intentando, así que canjearé off-rol.

Tengo 135 caramelos + 4 que me afano de los de @AlKapparra Mágica si no le molesta c:

mega-stone-medichamite Medichamite [40]
Z Crystal x3 [75]
medicine-rare-candy Rare Candy x2 [24]


Total = 139 meteoritos

Los Cristales Z los escogeré cuando vea las animaciones de todos y sepa los que son exclusivos.
Los Caramelos le daré uno a Meditite (sube al nivel 10) y otro a Pikachu (sube al nivel 10).
#89
Nota: Gracias por el evento, fueron los posteos en que mas me divertí en Odisea hasta ahora.

Caídos del cielo - Epilogo


Demostremos a Deoxys nuestra amistad

Alex comprobó que Davuxz se encontraba en buenas condicionas al igual que sus pokemon, al menos no se llevó la peor parte de la pelea. En cambio Alex se encontraba arruinado, tanto cuerpo como en mente; completamente cansado.

Al final fue Davu quien se encargó de atender las heridas de Alex, su cuerpo había sufrido de la misma manera que lo hicieron sus pokemon. Pero alli estaba, al rededor suyo bastante mas alegres al ver que la batalla sin duda habia llegado a su fin; Deoxys no decidió volver atacar. Charmander y Litwick jugaban juntos compartiendo llamas y fuego, Joltyk se recostaba sobre el lomo de Shinx para saborear una jugosa siesta (y aprovecharse de Shinx como buena garrapata que es) y Shinx haciéndose el distraído por esta vez. Zorua ahora era toda felicidad entre los brazos de su entrenador, aullaba alegre y orgullosa por la victoria de su equipo ante el jefe final.

De pronto la voz de Deoxys se pudo escuchar una vez mas, pero no denotaba ningún sentimiento de ira o agresividad. Sonaba cansado y triste, tristeza a base de dudas. El espació se esclareció, fantasmas de otras personas alli aparecieron, pero no eran fantasmas en si. Las imágenes de los otros entrenadores que también enfrentaron a su respectivo Deoxys miraron al ahora único Deoxys en el centro de la sala. Sus brazos apuntaban al suelo y sus hombros estaban arqueados por el cansancio.

Es como si Deoxys estuviera pidiendo respuestas, esta vez sinceramente lo hacia. Un segundo Deoxys apareció para consolarlo para sorpresa de todos. Ambos discutieron unos minutos en un idioma extraño, pero todos sabian exactamente de que hablaban. Aquel que se hacia llamar Kal le pedia a Deoxys que intentara una vez mas comprender aquel simple sentimiento de amistad entre humanos y pokemon, que se fijara en cada uno de los humanos alli presente.

Deoxys miró a todos con su determinado tiempo. Por unos segundos miró a Alex, mas precisamente a Zorua.

"Que por que peleamos? .... Alguien como tu puede entender siquiera eso? No puedes entender el valor de la amistad? Si no puedes comprender este sentimiento... Jamás podrás entendernos!"

Un sentimiento demasiado simple, pero a la vez demasiado complejo como para explicarlo. Demasiado endeble como para ser fácilmente mal interpretado y realmente fuerte como para obligarnos a dar la vida por alguien mas. Demasiado oscuro, ya que puede generarnos sufrimiento por otras personas; pero también realmente brillante y sincero por que en la mas oscura desesperación son los amigos los que nos iluminan y nos llenan de voluntad para seguir adelante.

Zorua lo había enfrentado, se puso enfrente de su rabia por que su deber era proteger a sus amigos de la misma manera en que antes la habían protegido a ella, no peleaban por que había alguna guerra que librar, peleaban por que eran amigos de los humanos y estos amigos de los pokemon. Si había una razón por la cual luchar, era por los propios amigos. Y allí estaba su respuesta.

Deoxys se inclinó hacia los humanos y pokémon presentes entregando sus disculpas, sus mas sinceras y profundas disculpas antes de partir. ¿A donde? Nadie sabia exactamente, pero los Deoxys ya no tenían razón de permanecer allí. Ambos, Kal y Deoxys, les pidió que puedan compartir esas mismas enseñanzas que aprendió recién al resto de la humanidad; que puedan predicar con el ejemplo de su propia amistad.

Deoxys a la vez que se fue desapareciendo saludó cordialmente con su mirada a cada humano y pokémon presente. Cuando su vista se cruzó con la de Zorua ella le devolvió la mas cálida y sincera de sus sonrisas, quizás la primera y única vez que haya sonreído de esa manera.

De pronto, toda luz a su alrededor bañó la sala completamente. Se sintió relajante, diferente a todas las demás sensaciones sufridas anteriormente.

Y de pronto. El desierto, la luz del dia. La verdadera luz de dia y su calor golpeando en la piel y los ojos. Deoxys uso sus fuerzas restantes de la batalla para enviarlos a todos devuelta al campamento. ¿Como? ¿Por que? Alex comprobó que todo su cuerpo se encontraba consciente, el dolor seguía allí. ¿Y sus cosas? Los fragmentos no desaparecieron!

Da igual, ya pasaron un montón de cosas difíciles de explicar y entender, y menos ahora con todo el cansancio encima. Y sus pokémon también necesitaban recuperarse. Decidieron tomarse el dia para dormir y relajarse hasta la noche, más tarde ya entregaría sus fragmentos conseguidos.

Anochecía, Alex terminaba de bañar a sus pokemon regalandoles un momento de relajación y disfrute luego de tantas batallas.

Pero en la entrada de la tienda de Alex unos ojos rojos y brillantes se posaban en el grupo. Todos se alarmaron, pero Shinx corrió hacia la entrada para darle la bienvenida. Absol les había seguido hasta allí desde el mundo de Deoxys. Sin duda sentía curiosidad por los humanos y por aquel entrenador que se ofreció entrenarla a cambio de viajar juntos en su aventura.

Absol sentia tambien un poco de miedo... ¿Como la tratarían? Eso ya no importa, Shinx ya la habia arrastrado hasta frente de todos.

Absol: (Em....Ummm)
Shinx: Sientete bienvenida Absol! No seas timida, aquí somos todos amigos. Casi una familia! Cierto.. Maestro?
Alex: Asi es. Absol puedes sentirte a gusto entre nosotros.

Lo cierto es que Alex la habia capturado, pero tambien le dió libre elección en cuanto hacer ya que la pelea resulto en una situacion simular que con Deoxys, ella dudaba de cualquier extraño. Y Alex insistía en demostrar el valor que tenia su amistad con sus pokemon.

Absol se acercó y dejó caer su cabeza en una reverencia. Alex acercó su mano para acariciar la cabeza de Absol, pero Zorua salto para morder su mano.

Alex: Aaarg.... Zorua!?
Zorua: (Miren todos! Ya se hace tarde para canjear los premios!!) - Gritó Zorua señalando el reloj pulsera de Alex.
Alex: Maldicion, es cierto! - Se reprendió a si mismo mientras se colocaba su chaqueta. - Tardamos demasiado. Vamos grupo, en marcha!

Zorua, Shinx, Charmander, Litwick y Joltyk ya formaban fila para seguir los pasos de su entrenador. Alex se volteó hacia Absol que los miraba estática y nerviosa. Se acercó y acicaló su rostro amigablemente.

Alex: Absol tu también vienes, ya eres parte del grupo. Si?

Shinx arrastró del pelaje de Absol.

Shinx: Vamos, no hay tiempo que perder!!

En el paseo por el campamento los Pokemon de Alex se dividieron para curiosear con los extraños artefactos de los cientificos. Shinx se auto encargo "cuidar" de Absol mientras Alex se encargaba de encontrar algo ideal por lo que intercambiar los fragmentos conseguidos. Charmander y Joltyk recorrian a su antojo como si una feria de atracciones se tratase, ocasionando muchos problemas por alli. Y Litwick... fastidiaba a Zorua.

Litwick: (Vamos, se quieres hacerlo... matalos, robales el alma... te re conviene.)

Litwick caminaba a la derecha de Zorua y rapidamente paso a su izquierda, interpretando una voz diferente.

Litwick: (Litwick tiene razon, Absol solo se burla de tí... Zorua, mátala junto a Shinx!
Zorua: (Ya basta Litwick! Eso no es gracioso!?) - Aulló fastidiada.
Litwick: (De hecho si lo es. Para cuando una Zorua yandere que aniquile a la humanidad solo por su querido senpai?)
Zorua: (Kgh... no estoy celosa Litwick. Alex puede elegir a quien incluir en nuestro grupo, es nuestro entrenador. Ademas eso no quita que sigo siendo la mas fuerte, incluso frente a Absol!)
Litwick: (No me refieria a Alex, despues de todo eres su inicial.)
Zorua: (...Eh?)
Litwick: (Ya sabes... S-H-I-N-X) - Pronuncio detenidamente.
Zorua: (L..Litwick!?) - Respondió ruborizada.
Litwick: (Sabes, el asesinato doble suele ser lo mas romántico en estos casos. Puedes hacer que sea tuyo para sieeeeempre) - Agregó en un tono siniestro.
Zorua: (Eres una maldita psicopata Litwick!)
Litwick: (Jeje, Si.. lo se)
Zorua: (No vuelvas a repetir algo como eso! Esas bromas de verdad no tienen gracia!)
Litwick: (Jeje...jejeje...)
Zorua: (De que demonios te ries?)
Litwick: (Es que, te fastidias de la misma manera.. que él)
Zorua: (Ya dejame en paz!) - Gritó mientras corría tratando de escapar de Litwick.

En su corrida, entre varias tiendas grandes Zorua se topó precisamente con Shinx y Absol. Ambos discutían alegremente sobre el mundo humano. Mas precisamente Shinx expresaba toda su admiración hacia ellos y como consideraba a Alex una de las personas mas importantes para él, intentando mermar la aversión de Absol hacia ellos. Incluso en ese momento, se sentia algo incomoda rodeada de muchos humanos extraños.

Zorua miraba escondida detrás de unas maquinas muy atenta a lo que se decian el uno al otro. Pero por desgracia...

Litwick: (Sip. Yo los shippeo.) - Gira hacia la otra oreja de Zorua. - (La vela fantasma tiene razón, tienen todas las chances de ser canon!)
Zorua: (Kgh... Litwick dejame en paz! No me interesa lo que hagan esos dos!) - Dándose media vuelta para partir. Pero justo vio a Alex acercarse.

El entrenador traía consigo un collar negro entre manos, junto con una extraña piedra luminosa incrustada en su centro. Zorua jamas habia visto algo como eso, pero sabia perfectamente que era algo valioso y no en cuanto a su valor monetario.

Alex: Absol, Shinx por fin los encuentro!
Shinx: Maestro, nos buscabas?
Alex: Precisamente. Quise hacerle un regalo a Absol, como prueba de amistad y confianza.

Alex acercó a Absol el collar que portaba una mega piedra hacia el cuello de Absol y delicadamente lo abrochó al rededor. Sin duda era un tipo de regalo demasiado importante como para un pokemon que recién conoce a su entrenador.

Alex: Me siento un poco nervioso por esto, pero no tiene importancia. Absol, sabes bien que es esa piedra?

Absol asiente, dando a entender perfectamente que lo que ahora portaba en su cuello era una Absolita.

Alex: Se supone, que el poder que lleva consigo solo puede activarse mediante un lazo fuerte entre un entrenador y el pokemon con el que lo comparte. Absol, podemos intentar fortalecer nuestro lazo para liberar ese poder. No lo lograremos hoy, ni mañana... pero es el mejor reto que se me ocurre ahora. Voy a esforzarme por entrenarte bien Absol!
Absol: (Gra...gracias...) - Ladró entre cortado y a cabeza baja por los nervios.
Shinx: Absol te da las gracias maestro!

Y a lo lejos observaba Zorua, empezando a sentirse incomoda, por muchas razones y sin saber por que exactamente. O quizas si sabia y no queria admitirlo. Despues de todo Zorua era demasiado orgullosa. Orgullosa de ser fuerte, inteligente y diferente; sentia orgullo de ser quien eligió a su entrenador y no al revés. Pero ahora no era la única, sus compañeros tambien tomaron su decisión y siguieron al mismo entrenador que ella. La incomodidad de Zorua es ante la posibilidad de ser remplazada de alguna manera. Empezaba a sentir celos por los mismos pokemon que hace unos momentos lucharon a su lado todos juntos por sus vidas.

Zorua salió corriendo en dirección opuesta. Corrió dejando atras a Litwick incluso.

Joltyk y Charmander correteaban huyendo de alguien. Shinx los notó y les hizo llamado de atención en humano para que Alex tambien se enterara.

Shinx: Ustedes alto ahi! - Gritó con vehemencia.
Alex: Que sucede? Joltyk, Charmander!? Que hacen correteando asi!?

Ambos pokemon escapaban de un científico enfurecido, pero por desgracia Shinx, Absol y Alex les cerraron el paso. Resulta que Joltyk y Charmander se pasaron de "bromas" y terminaron robando mercancías de intercambio de los científicos. Podria esperarse eso de un ex gamberro como Charmander, pero Joltyk?

Cientifico: Esos pokemon robaron de nuestra tienda! Entrenador mas vale que los castigue apropiadamente!
Alex: Lo siento mucho señor! Juro que me haré cargo.
Charmander: (Esperen, esperen esperen! Podemos explicarlo!)
Shinx: Mas vale que tengan una razón, que no creo que la tengan!
Joltyk: (Pero es asi! Esuchen no robamos nada, solo queríamos mostrarle a Alex algo que nos puede servir mucho.)
Shinx: Robar no nos sirve de nada, par de idiotas!
Charmander: (Pero decimos la verdad! Shinx diles que es asi, traemos cosas interesantes.)
Cientifico: Alguien puede explicarme que sucede?
Alex: Shinx... por favor.
Shinx: Uff... es que estos dos... dicen que solo traían consigo algo interesante para ti maestro.
Alex: Interesante? - Se dirige al científico - Que se supone que robaron estos dos?
Cientifico: De hecho. - Se acomoda los lentes para iniciar un vivaz discurso. - Se trata de una maravilla. Uno de los mayores descubrimientos pokemon, semejantes a la mega evolucion. Unas rocas especiales capaz de liberar un increíble poder que se ajusta y proviene de los mismos pokemon. Unas rocas E-LE-MEN-TA-LES ZE-TA que con su uso aplicado son capaces de lo inmaginado.

(...)

Cientifico: Y precisamente con ellas, es posible demostrar los fuertes vinculos entre humanos y pokemon! Algo que puede llegar a trascender mundialmente. - Frunce el ceño. - Y es por eso que no puedo permitir que unos pokemon rebeldes se queden con estas piezas!
Charmander: (Pero es por que las necesitamos! Ayudaran a Alex a hacernos mas fuertes! Diles, diles Shinx!)
Shinx: Aaagh... Charmander cree que las rocas que robaron pueden servirnos. Pero no creo que...
Alex: Espera Shinx. Tanto Joltyk como Charmander se metieron en problemas para traernos esto. - Mirando al cientifico. - No quiero sonar problematico, pero puede ser que me quede con lo que mis pokemon me trajeron? Le daré lo que sea a cambio. Me es muy importante confiar de esta manera en mis pokemon.
Cientifico: Si piensas pagar... entonces que sea con tus fragmentos de meteorito! Y no creas que te saldrá barato! Serán cincuenta fragmentos!
Alex: Muy bien, pagaré los cincuenta.
Científico: Que.. que!? Habla en serio?
Alex: De hecho, los fragmentos en si no me sirven como objetos. Ademas es por eso que fuimos a buscarlos y recolectarlos en lugar de ustedes.
Cientifico: T..tienes razón. De igual manera. Que no se vuelva a repetir algo como esto o lo pagarán caro!

Luego del breve intercambio, el grupo revisó lo que se supone que habían intercambiado. Dos piedras con una Z marcada en sus centros, una roja y otra negra. Charmander o ayuda de Shinx dio una explicación de lo que interpretaron de como funciona.

Shinx: Se supone que, su se combinan con un pokemon o un movimiento del mismo tipo que la roca se puede liberar un poder enorme. Maestro, tiene algo que ver con la mega evolución?
Alex: Creo que en realidad es diferente, pero funcionaria de la misma manera. Tanto humanos como pokemon tienen que poseer un vinculo fuerte.
Shinx: Y por eso trajiste una roja para ti solo, verdad Charmander?
Charmander: (Eh no es tan asi! Era para Litwick tambien!)
Alex: Ufff.. podemos salvar de momento el breve egoísmo de Charmander por ahora. Que hay de la otra piedra?
Absol: (Eso es... lo presiento, eso es para los pokemon con poderes oscuros. Puedo estar segura)
Shinx: Absol cree que sirve mas que nada para los pokemon siniestro.
Charmander: (A eso queria llegar! La traje pensando en nuestra lider. A poco soy tan egoista, verdad!? ... Bueno, tambien pensando en Absol)
Shinx: Pudiste traer para todos en primer lugar...
Alex: Shinx, aun que quisiera, creo que no podria llevar tantas en sus pequeñas manos.
Charmander: (Alex me apoya! Caso cerrado)

Y precisamente, la piedra negra era algo que podría interesarle mucho a Zorua. Pero... donde estaba? Litwick tampoco parecía estar cerca.

Alex: Bueno... mientras a Litwick no se le ocurra incendiar el campamento entero estaremos bien... Hay que ir por Zorua.

Y Zorua donde estaba? Se encontraba en alguna parte detrás de unas maquinarias, un acuario al aire libre controlado por un sistema ecológico artificial. El ruido de las maquinas ayudaban a tapar su llanto. Zorua lloraba sin saber por que, solo sabia que algo ocurrido últimamente la dejó muy preocupada. O si sabia el por que? Su vida había cambiado bastante en tan poco tiempo.

Habia vivido adversa a cualquier tipo de amistad o contacto con los humanos, y de igual manera con otros pokemon. Viviendo en la rudeza y la violencia para sobrevivir, aun cuando no era necesario... solo para después encontrarse con un entrenador lo suficientemente fuerte como para entusiasmarla lo suficiente para querer viajar juntos y ser mas fuertes. Un deseo tan simple y esperanzador, que fue lo que la llevó a enfrentar cara a cara a Deoxys sin pensarlo dos veces. Le había arrojado a la cara todos sus sentimientos y apreciación sobre la amistad, ¿solo para ahora duda de eso mismo?

Zorua sin duda estaba celosa de Absol. Primero Shinx, y luego Alex se abrieron a la nueva integrante del grupo. Sentia celos de Absol por que quizás, Absol fuese un caso similar a ella encontrándose con un entrenador fuerte y mas amigos pokemon en quien confiar. Y no queria hacerse amiga de Absol por que sentia celos a pesar de que no habia razon para ello.

Zorua: Shinx es un idiota. Eso esta bien para mi, ese idiota puede hacer lo que quiera.

No habia razon alguna para sentirse de esa manera. Sabia que tampoco Alex la reemplazaría a ella, su primer pokemon esta aventura y él su primer entrenador.

Zorua: (Zorua tu y tu maldito orgullo. Reivindicas la amistad y tienes miedo de ser amiga de Absol. Por que tienes miedo de tener mas y mas amigos? Viviste sola mucho tiempo! Igual que se Deoxys... y ahora que tienes compañeros tienes miedo...)
Tirtouga: (Tienes miedo de perder a tus amigo. Es eso verdad?)
Zorua: (Santa Creselia de los cielos! Maldicion!)

Zorua saltó espantada a un lado, no se percató de que la pecera tuviera algún ser vivo. Desde el otro lado del cristal una toruga azul le hablaba directamente a ella, como si hubiera otra persona con quien hablar.

Zorua: (Maldita tortuga! Como es que lograste darme un infarto!)
Tirtouga: (Eeeeehh? Te dio un infarto? Pero sigues viva....)
Zorua: (Es una expresion, imbecil... Y cual es tu problema conmigo!?) - Comienza a estar a la defensiva.
Tirtouga: (Problema? No... la tortuga no tiene problemas. Pero creo que el pokemon Zorua tiene algun problema y por eso llora)
Zorua: (N..no estaba llorando! Estaba... practicando mis habilidades de pelea!)
Tirtouga: (Ohh.. entiendo... y que tiene que ver un Absol en eso? Planeas luchar contra algun Absol?)
Zorua: (Kgh.... ese es MI problema! Por que un reptil de pecera le interesaría los problemas de alguien que vive afuera de su vaso de agua?)
Tirtouga: (Puede seeeer.... si, quizas vivo en un vaso de agua... pero puedo ver que hay alli afuera tambien. Quizás este reptil de pecera puede ayudarte. Después de todo creo que tengo tres o cuatro veces mas años de vida que el pokemon que llora afuera de mi pecera ahora)
Zorua: (Tres o cuatro...? Cuantos años tienes en realidad? Espera, y por que sigues pequeño si tienes tantos años de vida)
Tirtouga: (La primera; no se exactamente. No soy cientifico. Apenas recuerdo el momento en que esos humanos de blanco me despertaron entre rocas rotas en alguna parte. Y a la segunda; resulta que jamas opte por entrenar... emm se dice asi? Que un humano te escoja para entrenar?)
Zorua: (Mas o menos)
Tirtouga: (Bueno... la realidad es que lo mio es vivir relajado... No tengo un cuerpo fuerte. Ni siquiera he evolucionado. Pero lo que si se es mucho sobre la vida)

Zorua comenzó a sentirse intrigada por lo que la tortuga marina tenia para contarle. Mas allá de su curiosidad, si no le gustaba lo mas minimo siempre podia irse y dejarlo atras junto con su pecera.

Zorua: (Tienes algo que decirme?)
Tirtouga: (Em.... pueeede... que no?)
Zorua: (Te estas burlando de mi!?)
Tirtouga: (....Noo.... bueno, no se.......)
Zorua: (Kgh.. Voy a mandar a explotar el maldito estanque!) - Amenazó preparando una bola sombra.
Tirtouga: (Bueno niña!... que mal genio tienen los niños ahora.)
Zorua: (Para que sepas, no estoy para bromas.)
Tirtouga: (Pero tampoco deberías estar para derramar lagrimas.)
Zorua: (...)
Tirtouga: (Deberias estar junto a tus amigos disfrutando de la noche y el paisaje)
Zorua: (Yo quisiera... )
Tirtouga: (Pero?)
Zorua: (Pero... Shinx es un Idiota. Litwick también ademas de una psicopata, y Absol... ella...)
Tirtouga: (Si no la conoces, por que esa enemistad?)
Zorua: (....)
Tirtouga: (Niña... estas cosas, son parte de la amistad que hablabas anteriormente. No hay algo como la amistad perfecta. Toda relación esta llena de grietas y abolladuras, desde pokemon hasta humanos.)
Zorua: (Pero Alex no es así. El es... solo quiero... el...)
Tirtouga: (....Si?)
Zorua: (El.. ante todo, humano o pokemon...es mi primer amigo. El primero que tuve alguna vez. Solo quiero ser tan fuerte como él para poder pelear siempre al frente. Es en eso en lo que soy buena! Se pelear, dar patadas y aplastar a mis rivales!)
Tirtouga: (Pero hay algo de malo en tener mas amigos?)
Zorua: (......)
Tirtouga: (Niña... te sonará raro... pero puede que este reptil viejo sienta un poco de envidia de lo que cuentas. Alguien por que lucha codo a codo? Suena maravilloso por donde lo mires. Eso solo de por si lo es... el resto puede o no importar. O mejor dicho, no importa)
Zorua: (Nunca tuviste amigos?)
Tirtouga: (Ohh.. si, los tuve... pero terminaban siendo llevados consigo por algún humano. Y yo les decia "Hey, buena suerte!" y volvia a mi roca a descansar bajo la luz de sol)
Zorua: (...Genial... ahora me esta consolando un reptil viejo solitario y lleno de delirios....)
Tirtouga: (Ughh uuugh uughh... si eso hubiera sido un Impactrueno ya me hubiera muerto...)
Zorua: (Lo siento....)
Tirtouga: (Perdonada niña)
Zorua: (Señor tortuga... muchas gracias...)
Tirtouga: (Oh?)
Zorua: (Me siento mejor ahora... creo que lo estaba pensando demasiado. No puedo ver a Alex como mi único amigo. Todos mis compañeros también lo son. Me toman como su líder por que confían en mi, yo tengo que hacer lo mismo.)
Tirtouga: (Me gusta escuchar eso! Ese el espíritu de alguien joven!)

Zorua comenzó a alejarse del estanque artificial buscando de regreso a sus amigos. A quienes sin duda ahora podía considerar sus amigos. Aunque la persona con quien se topó primero fue...

Absol: (Zorua! Por fin.)
Zorua: (Absol?)
Absol: (Los demás te buscaban por todo el campamento)
Zorua: (Si, lo se... estarán preocupados por su lider) - Respondió en un tono irónico.
Absol: (Deberíamos volver pronto) - Agregó secamente sin querer alargar la discusión.

Zorua: (Absol...)
Absol: (...?..) - Volteándose hacia ella.
Zorua: (Lo siento... es de alguna manera te ofendí hasta ahora. No fue mi intención) - Pidió disculpas agachando su cabeza.
Absol: (Descuida, yo tambien estoy nerviosa con todo este asunto.) - Respondió con una leve sonrisa.
Zorua: (Si..eso... quiero decir... Intentemos ser amigas. Yo... Prometo ayudarte también a liberar el poder de esa piedra que llevas contigo) - Dijo, señalando la Absolita.
Absol: (Lo dices... enserio?)
Zorua: (Si... es que. Es que a pesar de la envidia que pueda tener, sigue siendo mi deber de líder ayudarte. No solo por el simple titulo. Quiero ayudarte como lider y como amiga)
Absol: (Zorua... muchas gracias) - Respondió liberando su sonrisa mas amplia.
Zorua: (Por cierto...) - Se acercó hacia Absol mostrando su cara mas intimidante posible. - (Quiero que lo sepas... Cuidado con Shinx. El es un idiota... pero.. El es mi idiota, ante todo.)
Absol: (Eh...?) - Respondió nerviosa sin saber el por que de eso ultimo.

Ambas regresaron juntas hasta donde Alex y el resto del grupo. Alex recibió a Zorua muy alegre y ansioso por mostrarle el nuevo artefacto para ella. La Darkinium Z, ideal para Zorua, la dejó maravillada ante la belleza de dicha roca. Sintió como esa cosa escondia en si misma un enorme poder que podria competir incluso con la Absolita.

"No Zorua, no pienses asi. No hay por que competir. Ambas pertenecen al mismo bando"

Era un reto diferente. Zorua tenia intensión de alcanzar a liberar el poder de la Darkinium Z. Era el reto que tenia junto a Alex para demostrar que clase de lazo poseían ambos. No era el mismo poder que una mega piedra, pero su fundamento era el mismo. Zorua estaba convencida ahora aun mas del valor que tenia su amistad para con sus pares alrededor.

Alex: De hecho, fueron Charmander y Joltyk quienes la consiguieron.
Zorua: (E..Enserio!? Ustedes dos?)
Charmander: (Lo primero que pensé al ver la piedra negra es que sin duda te serviria. Es lo menos que puedo hacer por la lider!)
Joltyk: (Si Charmander queria traerlo, por que negarme?)
Zorua: (Chicos...snif... Maldicion no me hagan llorar)
Shinx: (Vas a llorar Zorua?)
Zorua: (Cierra el hocico lince despeinado! Ya pudiste ser mas considerado como ellos dos!)
Shinx: (Kgh... y ahora por que se enoja conmigo?)

Rapidamente Zorua se acordó de las palabras de la tortuga. Asi es como debería funcionar la misma amistad. Con grietas y abolladuras. Sin miedo a hacer nuevos amigos y pelearte con los viejos.

Zorua: (Cierto! Alex! Hay un pokemon que quiero que veas! Shinx, dicelo!)
Alex: Eh?
Shinx: Dice que quiere que veas un pokemon. Espera... Zorua que clase de pokemon?
Alex: De que va todo esto?
Zorua: (Solo siganme!)

Zorua los guió hasta aquel estanque artificial hasta toparse otra vez con el pokemon tortuga.

Tirtouga: (Oh... Estas de regreso niña... y veo que traes a tus amigos.)
Zorua: (Exacto! Quiero que conozcas a los amigos que ahora aprecio gracias a tus palabras)
Tirtouga: (Es un placer, pero no era necesario tantos halagos)
Zorua: (Por cierto, que tal si nos acompañas?)
Tirtouga: (Que.. que!? Bromeas? Este cuerpo viejo moviéndose en aventuras! Ni lo pie..)
Zorua: (No eres tan viejo! Yo cumplo seis dentro de poco, y sacando cuentas tienes cerca de veinte años! Eso en años tortuga es muy poco! ERES UN HOLGAZÁN Y POR ESO MIENTES!)
Tirtouga: (Bueno, lo admito! Soy un holgazán. Pero eso no quiere decir que...)
Zorua: (Da igual. Señor tortuga, al menos parecer ser alguien sabio. Necesitamos alguien como tu en el grupo! Si no tu, quien va a detenerme que de que me cargue a todo el mundo en ataque de furia!?)
Tirtouga: (E..eso es una amenaza?)
Zorua: (Si... no... no se. A caso no decías que me tenias envidia? Que importa si eres debil y holgazan? Alex te entrenará bien!)
Tirtouga: (E...ee...entrenar? Cansarme.... nononono...)
Zorua: (Vamos! Esta podría ser tu ultima oportunidad de salir de esta pecera. Imagina lo que puedes aprender del mundo si nos acompañas?)
Shinx: Espera! Estas invitando a Tirtouga a unirse?
Zorua: (Tu invitaste a Absol... asi que no hay problema)

Alex: Ya veo... asi que era eso. - Dijo mientras se acercaba lentamente hacia Tirtouga. - Hola pequeñín. Como estas?

Tirtouga dudo unos segundos. Estaba listo como para dejarse llevar? Lo cierto es que era la ultima criatura marina en esa pecera. No habia nadie mas. Era una oportunidad de oro para salir de una buena vez. Pero... si Zorua confiaba lo suficientemente como para eligirlo a Alex desde un comienzo, por que no el podría hacer lo mismo? A pesar de que sea una fe ciega, puede que no haya sido coincidencia este encuentro.

Alex se acercó al grupo científico a cargo y preguntó por ese ultimo TIrtouga. Poder llevárselo le costaría sus ultimos 25 fragmentos luego de gastar antes en la Absolita, las dos piedras Z y una caja misterio por que le picaba la curiosidad.

Alex: Tirtouga... quieres venir con nosotros de viaje?

La tortuga estaba a punto de responder con un contundente y decidido "SI" cuando hubo una explosion por alli cerca.

"QUE DEMONIOS" pensaron todos... todos excepto Alex que sabia la razon de la explosión de fuego.

Alex: Oh no... Litwick!? Rayos rayos rayos... - Maldijo mientras sostuvo a Tirtouga entre sus brazos y salio corriendo hacia donde se originaban las llamas. - Tirtouga voy a necesitar tu ayuda en esto!

Litwick estaba pasada de rosca...

Litwick: (Mirenme! Mirenme! He aqui a la futura Reina Antorcha del mundo! Extenderé mis llamas por todos lados! Esta vela maldita, entre todas la velas! Esta vela que solo quiere ver el mundo arder! Muajajajaja!)

Alex: LITWIIIIIIIICK!

Continuara?


Zorua: (Ya decia yo que estaba loquita... pero esto es absurdo)
Absol: (Es seguro estar cerca de ella?)
Zorua: (Evidentemente no) - Suspira. - (Pero es otro pan de cada dia. Como lider es mi deber detenerla. Y mi deber de amiga tambien)
Absol: (Espera, déjame ayudarte. Voy a hacer mi parte tambien si es que tenemos que luchar.)
Zorua: (Si...) - Zorua sonrie y asiente. Asiente con fuerza para reforzar la ultima afirmación. - (Es cierto, luchamos por nuestros amigos.... Cierto cierto cierto. Incluso si tenemos que pelear contra nuestros propios amigos, luchamos por ellos mismos.)

Zorua: (Absol, vamos a hacerlo! Demostremos a Deoxys nuestra amistad!)
Absol: (Si! Allá vamos!)

...

...

...

Litwick: (Me voy a quedar con todas vuestras almas!)

Continuará....




Aclaración de lo canjeado:



150 Fragmentos disponibles

Fosil x 1 (Tirtouga) - 25FM
Darkinium Z (Negra)- 25FM
Firium Z (Roja) - 25FM
Absolita - 40FM
La Caja Misterio - 35FM


Total: 150

Usé todos los fragmentos :P

Los 5 Carameloraros van a la mochila junto al resto (Pasan a ser 10 en total ahora)

Tirtouga:

Sexo: Macho
Nivel: 15

Habilidad: Roca Sólida
— Defensa Ferrea (Mov. Huevo)
— Aqua Jet
— Desenrollar
— Pistola Agua








#90
Agradecimientos
Spoiler
@Overly. Muchas gracias por el evento. Me divertí bastante. Y me siento complacido en que hayas disfrutado rolearme. :)

@Alfredo+ Gracias por regalarme los tres meteoritos que te sobraban. Con estos me alcanzaron para un carameloraro. Perdón por la sencillez de tu aparición. :(
[/SPOILER]

Misión Final: Visitante desconocido para un epílogo perfecto
Spoiler
[/COLOR]Teo y Kal entraron en la columna de luz pero nada pasó. Aparentemente llegaron tarde. Salieron de ella y un temblor los sacudió. La extraña tierra en donde estaban comenzaba a derrumbarse.
El chico se asustó pero no debido a la catástrofe sino porque extrañas imágenes venían a su mente. Alguien estaba contando una historia, una de varios siglos atrás. Sin embargo lo que más atormentaba a Teo eran las fuertes emociones que provenían con la historia: odio, miedo, tristeza.
Kal estaba confundido y no fue hasta tocarlo que entendió lo que le pasaba.
- Tranquilo, Teo. No dejes que sus emociones te consuman. – Tomó de la mano al joven y lo arrastró nuevamente a la columna de luz. – Prometo que todo estará bien. No tenemos tiempo que perder.
Kal abrazó gentilmente al muchacho y ambos fueron transportados a un nuevo lugar.
- Por favor no pienses mal de él. También está sufriendo. – dijo telepáticamente a Teo. – Estoy seguro que si eres tú, podrás entenderlo. – Un aura rodeo a ambos, dando tranquilidad a la mente del chico.
- Kal… ¿Tú eres…? - preguntó comenzando a comprender las imágenes que vio.
- Estoy recuperando todos mis poderes. Pronto lo sabrás.
- Cálido… - susurró aferrándose al hombre.

-------------------------------------------------


La luz los transportó a un nuevo lugar, uno aún más raro que el anterior. Pero no estaban solos, había otros aventureros y sus Pokémon. Todos lucían exhaustos y bastante apaleados. Claramente hubo una feroz batalla y Teo se la perdió. Se sintió algo decepcionado pero al ver a quien se enfrentaron el alivio lo invadió. Sus compañeros no eran rival contra Deoxys, y no era uno sino varios de ellos. El chico era realista, no estaban listos para tal batalla.
- ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué me odian? ¿Por qué son todos iguales…? – dijeron los Deoxys al unísono.
- ¡No te odian! Sólo responden a tu rencor. ¡Y quieren proteger la amistad que alguna vez existió de los intrusos! - La voz de Kal resonó en todo el lugar. Todos se sorprendieron. - ¡Y no son iguales! ¡Son diferentes!
Los Deoxys desaparecieron uno a uno, dejando a solo uno en el centro.
- Los humanos o los monstruos, no son malos. Y no hay a quien odiar, el conflicto se quedó atrás. Quienes nos siguieron no están más. Volvamos, mi amigo, a hogar. – Teo permaneció callado, al igual que todos los demás. Escuchaba atentamente a su misterioso acompañante.
Anonadado, Deoxys miró al hombre, cuya piel comenzó a tornarse anaranjada y sus ojos dorados cambiaron a negros y profundos. Kal era un Deoxys también. Teo estaba impactado, sabía que el hombre era extraño pero nunca imagino que era un Pokémon.
- Me quedé atrapado y debilitado, fui un rehén de los humanos. La maquinaria que construyeron me impedía escapar, suprimía mis poderes, pero no podían matarme; así por siglos. - explicó. “¿Quizás por eso me costaba tanto entenderlo?”, pensó el chico. - Gracias a que has interferido, finalmente he sido libre. Gracias, mi amigo. Ahora volvamos, no guardemos rencores. Estos chicos son fuertes, tienen valor y cuidan a sus amigos. Está bien si volvemos a ser amigos de los humanos, ¿no podemos ser amigos? ¡Así como Teo es amigo de Kal! – dijo señalando al chico.
El nuevo Deoxys-Kal alzó una de sus “manos” hacia el muchacho. Teo se sintió incomodo al ser observado por todos los demás.
- ¿Verdad, Teo? – preguntó psíquicamente al chico, quien recordó el largo día junto al hombre. Si bien le dio algunos problemas, se divirtió estando con él. Gracias a su ayuda encontró nuevos compañeros.
- Sí. – respondió alzando su mano para juntarla con la de Kal. Y aún con su verdadera forma, el chico pudo ver la tonta sonrisa del asustadizo hombre que conoció esa tarde.
- ¿Yo estuve equivocado durante tantos siglos? Kal, ¿cómo es que no los odias? Yo… no, tienes razón. Lamento no haber escuchado vuestras voces antes. – exclamó el otro Deoxys arrepentido de sus acciones. La expresión de sus ojos se suavizó. Su miedo, ira y odio por fin habían desaparecidos.
Los Pokémon se juntan y de ellos nace una suave luz, la cual inunda a todo el desierto.
- Confiaré en ustedes, me han demostrado que son diferentes. Por favor, transmitan la sabiduría de esta historia a los demás humanos, de ese modo nunca más tendremos que pelear; podremos ser finalmente… ¿amigos?”. – Fueron palabras llenas de esperanza.

-------------------------------------------------


Cuando la luz se disipó, Teo aún se encontraba en el mismo lugar de antes. Solo los demás aventureros fueron teletransportados.
- ¿Por qué aún estoy aquí… Kal? – No podía verlo pero sabía que estaba ahí.
- ¿Puedes sentirme? – preguntó intrigado.
- Es extraño… No estoy seguro pero puedo decir dónde estás… - Se dio la vuelta y ahí estaba Deoxys, mirándolo con su inexpresiva cara.
- ¿Qué sucede Teo? – preguntó mientras daba vueltas alrededor del chico. - ¿Por qué te encuentras tan inquieto?
- Ayudaría si dejarás de dar vueltas y me hablarás de frente.
- ¿Así está bien? – puso su cara a solo centímetros de la del chico.
- No tan cerca. – contestó sin inmutarse. Kal se alejó un poco. – Ahí está bien. Entonces… Has estado atrapado en este planeta por años. Y por fin podrás regresar a tu hogar… donde quiera que éste sea. – hizo un pausa. – Me alegro por ti.
- ¿Qué sucede Teo? – repitió.
- Estoy algo cansado, hoy fue un día realmente largo y lleno de sorpresas. Una detrás de otra.
- Cansado… ¿A eso llaman “cansado” los humanos?
- El cansancio es la falta de fuerzas que resulta de haberse fatigado.
- Entiendo. De hecho estás fatigado. Lo puedo sentir. Pero hay algo más. ¿Cómo se llama eso, Teo? – El chico permaneció en silencio. - ¿Tristeza? ¿Así llaman los humanos a ésta forma? – El joven se sorprendió.
- ¿Estás leyendo mis pensamientos?
- Sí. ¿No puedes leer los míos?
- Los humanos no pued… Bueno, la gran mayoría no pueden. Yo no puedo. – explicó cuidadosamente. Ahora Deoxys permaneció en silencio.
- Que raro. – exclamó desconcertado. – Puedes entender a los Pokémon.
- Eso es distinto… Solo tengo una idea de lo que dicen. Tampoco es que los entienda a la perfección.
- Que raro. - agrego nuevamente.
- No es rar…
- ¿Será que no te has dado cuenta? – inquirió pegando su cara a la del joven, el cual, ésta vez se sorprendió.
- ¿Darme cuenta de…? – No pudo terminar la pregunta porque fue interrumpido abruptamente.
- ¿Qué es tristeza?
- Es… es una emoción.
- ¿Por qué estás triste?
- Estás leyendo mi mente. No hace falta que lo diga. – Kal no habló. – Ni yo lo entiendo. ¿Por qué me siento tan abrumado por tu parida? Tampoco estaría rebosando de alegría porque te fueras. Te acabó de conocer hace unas horas atrás. Pero me siento extrañamente… triste. – confesó. – Es un gran acontecimiento que regreses a tu hogar después de tantísimo tiempo. Es algo bueno… y me siento feliz por ti. Pero… - De pronto miró detalladamente la cara de Deoxys. - ¿Por qué estás triste? Deberías estar saltando de felicidad… Entonces, ¿por qué te ves tan triste?
Deoxys le contó su historia. Los humanos lo acusaron de traidor. Lo encerraron con una maquina antigua, la cual redujo drásticamente sus poderes. Sin embargo, con la ayuda del otro Deoxys pudo liberarse y poco a poco fue recuperándose. Por precaución, tomó la forma de un humano y copió la vestimenta de otro. Deambuló por el desierto buscando a su amigo. Sus poderes aún eran muy débiles pero sabía que se encontraba ahí, sufriendo. En su camino encontró muchos meteoritos y los guardó esperando que lo ayuden a recuperar más rápido sus poderes. Cayó en la misteriosa cueva submarina y luego llegó al oasis. Pero como había estado tanto tiempo encerrado, el mundo actual lo asustaba demasiado, pues había cambiado increíblemente. No conocía a los Pokémon y tampoco sabía que él mismo era considerado un Pokémon. Ante el miedo, se refugió con Teo, ya que era el único en el oasis en ese momento. Pero luego entendió que el joven podría ayudarlo al presenciar el lazo que tiene con sus Pokémon. Más tiempo pasaba con el chico, más seguro estaba de ello. Tomó prestada de la mente de Teo, la imagen de un alíen con el que éste familiarizado. De esta manera no lo asustaría ni revelaría su verdadera forma y así podría usar más de sus habilidades. Cuando volvió a la cueva submarina, alcanzó a ver a su amigo Deoxys. Entonces trató de comunicarse psíquicamente, aunque fue en vano. Su mente estaba completamente cegada por la ira.
- ¿Pero entonces para que me necesitabas? Llegamos tarde a la batalla y dudo que mis Pokémon y yo hubiéramos sido de gran ayuda.
- No lo creo. Me ayudaste más de lo que crees. Verte cuidar y preocupar por tus Pokémon, protegerme cuando nos acabamos de conocer y ayudarnos mutuamente. Presenciar eso, me hizo pensar en ti como un amigo. Más específicamente, me hizo querer ser tu amigo. – El chico se sintió abrumado nuevamente. Por fin comprendía la razón de su tristeza. – Una vez que los demás aventureros debilitaron a Deoxys, logré hacer contacto con su mente y calmarlo. Le trasmití lo que vi. Le trasmití mis sentimientos, Teo. Así pudo recordar los suyos y volver en sí. – El chico estaba callado con la cabeza hacia abajo. Kal usó sus poderes psíquicos para tomar las Pokéball del bolsillo del joven y liberar a sus Pokémon, quienes escuchaban toda la conversación. – Y estoy seguro que si hubieras llegado a tiempo, hubieras dado todo de ti para ayudar a mi amigo. De eso no tengo dudas.
- Me estás sobrestimando. No soy tan buena persona. – se quejó. – Te ayude porque eras muy insistente. – confesó avergonzado.
- Lo sé. Pero aún así lo hiciste. Muchas gracias. A ti y a tus Pokémon. – agradeció gentilmente. El muchacho se conmovió, estaba sin palabras. – Bien, ya es hora. – dijo Kal.
- Espera. Antes de irte, ¿te importaría… - Se quitó la mochila para buscar algo.
- Adelante. – Teo sacó una cámara de fotos.
- Muy bien. Todos juntos. – dijo y Eevee, Sandile, Deino y Kal se agruparon alrededor del chico.
Tomaron la fotografía y cuando Teo estaba por verla, rápidamente Deoxys usó sus poderes psíquicos para sostener la cámara y tomar algunas más: Kal variando en su apariencia de hombre, alíen azul y Pokémon, Sandile y Deino mordiendo a Kal y Teo, Kal con los tres Pokémon, Teo y Kal abrazados, entre otras.
- Es hora, Kal. – interrumpió una voz. Era el otro Deoxys.
El joven regresó la cámara a su mochila. La despedida era inevitable.
- Adiós Eevee, Sandile y Deino. Sé que cuidaran bien de Teo. – se dirigió a los Pokémon, quienes asintieron con un poco de amargura en sus rostros. – Adi…
- Oye. - dijo el joven interrumpiéndolo. – Si nos volvemos a encontrar, ¿te gustaría viajar conmigo y mis Pokémon? S-Seguro nos divertiremos muchísimo. – Su voz temblaba y sus ojos se humedecieron. – Po-Podríamos explorar muchos lugares juntos. ¿Q-Qué dices? ¿Te gustaría?
- Sí. – contestó. Su rostro lucía inexpresivo pero el chico sabía la verdad, Kal mostraba una tonta sonrisa llena de felicidad.
- Después de todo… yo también quiero ser tu amigo. – dijo Teo con una gran sonrisa.
Una luz blanca volvió a cubrirlo todo. El chico cerró los ojos sabiendo que al abrirlos, su miedoso acompañante no estaría más.

-------------------------------------------------


Cuando Teo abrió los ojos vio a lo lejos el puesto de los científicos. Advirtió que sus Pokémon estaban a su lado. Y luego de cerciorarse que estén sanos y salvos, se percató que el desierto se encontraba justo a sus espaldas. Habían regresado al comienzo.
Todavía conmovido por la ida de Kal, el chico se mostraba melancólico. Y no fue hasta que notó a un chico pasar frente a él con una enorme bolsa que recordó una de las razones por las que se adentró al desierto: los meteoritos. “No es momento para deprimirse.”
Buscó a su alrededor y encontró el pequeño cofre siendo custodiado por sus compañeros.
- ¿Qué haría yo sin ustedes? – dijo alagando a sus Pokémon. – Muy bien. Veamos cuantos tenemos.
Abrió el cofre y descubrió que había más meteoritos que antes. “Gracias, Kal.”, pensó.
El chico estaba conforme con su recolección hasta que notó a otra chica pasar con una gran bolsa. “¿No es poco grande?” Luego apreció a un grupo de tres llevar bolsas aún más grandes. “¿Tantos encontraron?” Y un poco más lejos, un par llevaban bolsas igual de grandes, a lo que Teo se quedó sin palabras. Varios aventureros pasaban llevando grandes cantidades de meteoritos.
- ¡Está bien! ¡Lo admito! ¡Tengo pocos! – gritó ante la cruda verdad. Sus pokémon se desanimaron. – Pero situaciones desesperadas requieren de medidas desesperadas. – comentó a sus compañeros. Tomó su mochila y de ella sacó la capa que usó para cruzar el desierto y un marcador. – Sandile entierra el cofre en la arena de modo que no se pueda ver y luego vigila que no lo encuentren. Eevee, Deino, busquen ramas o palos por los alrededores. No me daré por vencido todavía. – Los Pokémon se movieron a la brevedad ante el entusiasmo de su entrenador.
Solo minutos después, el chico había armado un improvisado y oportunista puesto de caridad.
Con la tela de la capa y las ramas recogidas por Eevee y Deino armó una modesta pancarta, donde escribió Fundación K: Meteoritos para Teo.
A cualquier persona que pasaba, el joven se les acercaba y les pedía colaboración. Algunos lo tomaron de loco, descarado y aprovechado. Otros se le rían en la cara, le hicieron bromas e incluso se enfadaron e insultaron. Pero poco le importó a Teo.
Muy pocos buscaron pelea pero se vieron desanimados al ver a los Pokémon del joven listos para defender a su entrenador. Aunque fueron aún menos los que colaboraron realmente con algún meteorito. Y de entre ellos hubo un chico en particular, quien gentilmente ofreció tres de sus rocas.
- Toma, son tuyos. – dijo un joven amablemente. Junto a él iba un Slowpoke, el cual usó sus poderes psíquicos para entregar los meteoritos a Teo. Y sin esperar respuesta, continuaron con su camino. Parecía un entrenador más experimentado. Sin embargo… “¿Por qué un Slowpoke?”, fue lo primero que vino a la mente del muchacho.

-------------------------------------------------


El joven continúo hasta la puesta del Sol sin grandes resultados. Ordenó a Sandile desenterrar el cofre y desarmó la pancarta para guardarla en su mochila.
Entre las cosas que las personas le dieron encontraron: envoltorios de carameloraros; una piedra con una hoja pegada con cinta adhesiva, otra con el dibujo de un rayo o una llama, quizás indirectas para Eevee; un par de manzanas, las cuales compartió con sus Pokémon; algunas donuts, las cuales arrojó porque no le gustan; y botellas de agua vacías. Los únicos meteoritos fueron los del chico con el Slowpoke.
Sus Pokémon se desmotivaron pero Teo rápido les subió el ánimo diciendo que algo bueno conseguirían con lo que tienen y arrastrando el cofre, se dirigieron al puesto del científico que conoció al mediodía.
El lugar estaba mucho más callado que esta mañana. Los científicos estaban concentrados en sus investigaciones, pues habían conseguido lo que querían.
El chico entró en el puesto del investigador y le mostró el botín. El hombre se mostró complacido y le acercó una lista de objetos bastante raros. Le explicó que canjearía los objetos, los cuales estaban a la vista en una mesa, por la cantidad de meteoritos indicados en el papel. Teo examinó las cosas una por una. Todas prometían ser útiles e inusuales pero dos llamaron su atención. Un pequeño cristal que nunca había visto antes y una caja con aspecto muy misterioso. Escogió ambas, más un carameloraro. Quedándose con un meteorito para el recuerdo.
Teo pidió al científico si podía enviar el cofre hasta su casa en Pueblo Origen. Éste aceptó de muy buena gana, estaba de un esplendido humor gracias a los meteoritos recolectados por los aventureros. Y cuando estaban sacando las rocas del pequeño cofre, en el fondo, encontraron otro carameloraro. “Kal”, pensó el chico con una leve sonrisa en su rostro.
Terminado el canje y sin otro asunto, Teo se marchaba hasta que fue detenido por la voz del investigador.
- ¿Encontraste algo más en el desierto? Recibimos extrañas lecturas toda la tarde. – inquirió. El muchacho se giró a verlo. Su pregunta parecía casual pero sus ojos rebosaban de sospechas.
- Nuevos amigos. – respondió abandonando la tienda.

-------------------------------------------------


El cielo nocturno estaba despejado. Se podían ver las estrellas y la hermosa luna llena. Era una noche bastante tranquila. La anterior solo parecía un recuerdo distante.
Teo caminaba hasta la ruta más cercana junto a sus Pokémon, planeaban acampar y cenar para luego dormir hasta el mediodía. Se lo habían ganado.
De repente, el chico se detuvo. Levantó su vista al cielo estrellado, tratando de ver más allá de la completa oscuridad del espacio. De su bolsillo, sacó el caramelo encontrado en el cofre y lo sostuvo en la palma de su mano. Entonces una lágrima se deslizó por su mejilla. “Hasta pronto, Ysuzdizakal.”
[/SPOILER]

Canje de Recompesas
Spoiler
[/COLOR]Meteoritos Totales = 70 de Kiba.6 + 3 de Alfredo+ (Regalados) = 73

Meteoritos Gastados = 12 de 1 Carameloraro + 25 de 1 Cristal Z + 35 de 1 Regalo misterioso = 72

Meteoritos Sobrantes = 73 - 72 = 1

Reporte Final
Spoiler
[/COLOR]






Nv.9
Vitalidad 75%
Experiencia 0%

Nv.9
Vitalidad 75%
Experiencia 0%

Nv.9
Vitalidad 100%
Experiencia 0%
















medicine-rare-candy Carameloraro x2
Cristal Z x1
etc-unknown-pkmn Regalo misterioso x1
key-item-meteorite-shard Meteorito x1
#91
Y CON ESAS TEMBLOROSAS MANOS
Apunta al futuro.

Spoiler
Se me apagó el apetito. Los deseos de separarme no estaban ahí, hubiera preferido ir con mis compañeros a donde quiera que fueran, pero a estas alturas cada uno debía disfrutar por su cuenta y a su manera lo que restaba del día. ¿Quién era yo para negarme? Sólo suspiré y traté de centrarme en cualquier otra cosa; no me haría ningún bien preocuparme demasiado, ni del agónico Albert, ni del ajetreado Sil, quien parecía haber despertado de un encuentro con el mismísimo Darkrai.

Así, pues, el vil astro rey acarició los puestos del desierto con la calidez que le era propia. La sombra se elevaba bajo las sombrillas, si es que no eran otras telas u otros pokémon llevándose el calor con sus extrañas habilidades, como si los rayos solares le fueran alimentos y sus entrenadores se aprovechasen del momento. Pasearse entre tantas cosas se suponía y sería divertido, era lo que nos arrastró principalmente hasta este sitio…

Pero ya se me había quitado el entusiasmo de encima, a mala hora.

Karla: Hombre, qué fastidio. Se suponía que encontraría pistas para volver a casa, pero al final he vuelto a quedar en cero. — Me lamenté, lloriqueando entre puestos que cuál ofrecía la cosa más brillantes de todas. — ¡Y un Darkrai...!

Abrazada a mí misma, apenas le tomé peso al asunto que nos sedujo hasta este paraíso; bueno, paraíso si tomamos en cuenta que la aventura de antes fue el pasaje gratuito a la muerte, y ahora este Edén nos revelaba todos esos "premios" a nuestro esfuerzo, con una sonrisa pícara y unos precios de lamento que no me permitirían llevarme todo cuanto quería.

En serio que deseaba ir a casa.

Karla: ¡A-AH!

De repente, el bullicioso sonido de una alarma pasó muy cerca de mí, provocando que cayese de bruces contra el suelo. A lo lejos se podían ver un par de motocicletas blancas en las que iban montados unos uniformados azules.

Karla: P-pero que... ¡e-esto no tiene sentido!

Duskull: «Fufufufufu».

Cómo no, el fantasma pokémon estaba ahí para reírse de mi desgracia. No podía evitar preguntarme porque tenía la manía esa de quedarse fuera de su pokeball.

Karla: ¡Ya! ¡Que no es gracioso, joder! Creo que comienzo a entender porque no te he decidido un nombre. — Le miré al fantasma, primero con el odio de un crío al que han osado molestar, pero luego esperanzada de nuevo. — E-espera, tú estabas en esas ruinas, ¡¿sabes algo sobre dar saltos entre dimensiones y todo eso?!

Duskull: «¿Dimensiones? Los humanos tenéis muuuucha imaginación. Fufufufu».

Eso despejó todas mis dudas: quedé en menos cinco, no cero, ¡no! ¿Qué es eso? Menos diez, seguro. Ni ánimos tenía de ponerme en pie, preferí hacerme bolita.

Karla: Q-qué molesto. ¿Por qué no te has ido? — ¿Sería que en estas tierras, nadie podía sentir mi autentica presencia? Espectros del otro mundo incluidos. — En serio, todo sería mejor si vuelvo donde pertenezco.

Duskull: «Porque no quieeerooo».

Acompañado de mis lamentos y las casi lágrimas, sentí un tirón de pelo. Cuando me percaté, noté a una criatura a mi lado. Su mandíbula era enorme, sus ojos negros y el resto del cuerpo opaco. No le reconocí, nunca antes vi a un pokémon igual morderme el pelo con tanto ahínco… y menos mal que no apuntó a mi cabeza, era del porte de un crío de unos siete años de edad.


[Nivel 15]


Pokédex: "Tyrunt, el pokémon heredero. Es un pokémon recreado a partir de fósiles. Cuando sucede algo que no es de su agrado, se enfurece y se vuelve violento".

Karla: ¿Qué...?

¿?: Disculpa, no he podido evitar escucharte y pensé que tendrías problemas. ¿Estás bien?

Se me abrieron los ojos de par en par. Oh Arceus santo, no podía creerlo. ¡Podía escuchar a un pokémon tan claramente! Las palabras nunca antes se sintieron tan sólidas. Miré de arriba a abajo al Tyrunt, incluso agachándome en el proceso, sin dar crédito a lo que mis ojos veían, mientras que éste me miraba como quien ve a un bicho raro.

¿?: Eh, atrás tuyo.

La ilusión se esfumó. Giré a ver la figura de un chico mayor que yo, mínimo tendría veinte años, si es que no eran más. De pelo medio que largo y desordenado, llegándole un poco más allá del cuello, ojos de carbón, tenía un anillo de plata en la oreja derecha y la tez morena. Vestía una capucha negra con detalles en rojo sobre una camiseta blanca y pantalones con detalles escarlata. Cargaba una mochila sobre un solo hombro.

¿?: ¿Estás bien? — Me preguntó, gentilmente.

Karla: S-sí... gracias. — Me puse de pie gracias a que me ofreció su mano. — N-no es nada, sólo tuve un pequeño inconveniente. Este Tyrunt, ¿es tuyo? — Le pregunté por el dinosaurio, desviando la mirada a otro lado.

¿?: No exactamente. Me lo ha regalado un amigo, es una larga historia. — Se encogió de hombros dándole poca importancia al asunto, luego sonrió, como si se le hubiese ocurrido alguna idea. — Venga, vamos a hablar, yo invito. Parece que has tenido un mal día.

Para mi mala suerte, la única comida que se ofrecía a cambio de los meteoritos era de dudosa procedencia, de modo tal que hasta el más sencillo caramelo parecía contener alguna sustancia química que alteraría el orden de las cosas. Por otro lado, sí los había puestos normales para sentarse a comer, un tanto alejados de los demás, lo que resultaba refrescante dada la brisa que corría.

¿Y qué más refrescante que comer un delicioso helado con una sonrisa dibujada a base de frutos? Congelaba mis dientes, pero me enfriaba el espíritu; justo lo que necesitaba mientras hablaba. Y si omitía alguna cosa, el muchacho me la preguntaba e iba llenando los vacíos… podría apostar porque me hizo la misma pregunta más de dos veces, pero de distintas formas, ¿quizás para corroborar que no le estaba mintiendo?

Noel: Lo que cuentas suena irreal. — El chico, presentado con el nombre de Noel, me miraba con duda. — Si no fuera porque lo he visto con mis propios ojos, no te creería.

¿Fue buena idea decirle todo de golpe? Incluso yo, de estar en su lugar, me culparía a mí misma de ser una farsante y buscar aprovecharme de los inocentes. Viajes interdimensionales... ¡qué locura! La clase de locura de la que serías testigo sólo en la ciencia ficción.

Karla: Oye, si es la verdad, te lo juro. — Le ofrecí una mordida de mi helado al Tyrunt que descansaba sobre el suelo, pero éste lo rechazo con sus pequeños bracitos. — ¿No comes?

Noel: Los dragones no congenian muy bien con el frío. — Me explicó, mientras sacaba unos dulces de su bolsillo para desenvolverlos y ofrecerlos al susodicho dragón.

Karla: Eso explicaría porque nunca he visto uno en Heart Town, qué lástima... — Miré hacia la nada, ¿aquí existiría la Heart Town, que es mi pueblo natal?

Noel: ¿Heart Town...? — Vale, parecía que no. — Ese pueblo ya no existe, hace siete años sufrió un lamentable incidente y… bueno, digamos que no lo pasaron bien.

¡¿Qué?! Un lamentable accidente, ¿cómo algo así podía suceder? ¿Acaso un dragón gigante lo hizo desaparecer? ¿Fue incendiado hasta sus cimientos? ¿Se lo tragó un vórtice dimensional o uno del tiempo? Le pedí detalles a Noel casi gritándole, quien al poco rato ya se sentía totalmente convencido de mi historia. Dentro de lo inverosímil, también estaba ese libro de ilustraciones que cargaba conmigo a todos lados, mismo que contenía preciosos dibujos de pokémon legendarios; al mostrárselo, el de pelo negro cayó en cuenta que si bestias como Palkia y Dialga existían, ¿por qué no intervendrían en el mundo tal cual lo conocemos? Los ojos le brillaban, había dado con el tipo correcto, pues era de los que disfrutaban todos estos hechos sobrenaturales y relacionados con las leyendas de antaño.

Noel: Creo que puedes volver.

Karla: ¡¿De verdad?! ¡Venga ya, no me dejes con el suspenso! — Me puse de pie, estaba lista para echar a correr en cualquier momento.

Noel: Sí, ¿no son buenas noticias? — Sonrió, luego sacó un lápiz de entre sus pertenencias para ponerse a escribir. — A cambio de creerte y ayudarte, te pediré un favor.

Nada viene gratis en la vida, ¿cierto?

Karla: Mientras no sea poner mi cuello sobre la soga, soy toda oídos. — Mencioné, cruzándome de brazos.

Noel: Esa es la actitud. — Terminó de anotar y también se puso de pie. — Es simple, te he dicho antes que vi algo así con mis propios ojos, ¿no? Encárgate de Tyrunt y te contaré sobre la persona que podría poner fin a tu problema.

Quedé boquiabierta, no imaginé que sus intenciones caían en deshacerse del dragón. ¡Si era tan agradable! Tan lindo y cariñoso, a juzgar por cómo se pegaba a mi pierna al estar pendiente de nuestra charla. Oye, ¡era inteligente y todo! ¿Por qué…?

Karla: ¡Auch! — Ahí estaba la razón.

El dinosaurio me mordía la pierna con sus enormes fauces, traté de despegármelo con todas mis fuerzas, porque sus colmillos dolían y tal parecía que ese hábito de no diferenciar entre jugarretas y peligro creó un cierto rechazo hacia Noel.

Noel: Travieso, ¿no? En cierta forma, se parece a ti. — Cuando vio mi expresión de tristeza, rio por lo bajo y se dispuso a explicarse. — Quiero decir, viene de un tiempo distinto al nuestro. Lo tuyo es dimensional, lo de este chico es temporal. Sé que podrás cuidarlo mejor que yo. ¿Podrías?

Karla: B-bueno… — Cuando logré quitármelo, le acaricié la cabeza, la cual era áspera. Me lamentaba en parte que no podría llevarlo entre mis brazos como si fuera un peluche, pero la criatura era amigable. — Me lo quedo, ¡sin devoluciones, eh!

Noel: Gracias, en serio, gracias. — Suspiró aliviado. — No puedo encargarme de él tanto como quisiera, pero no podía decirle que no a mi amigo.

Karla: En cuanto a ti. — Le miré al Tyrunt, antes de que Noel me ofreciera su pokeball. — Te llamaré A… ¡Allen! ¡Sí! Es perfecto, ¿querrías acompañarme en un viaje lindo y emotivo, Allen?

El dragoncito asintió y dio un par de saltos, contento con la idea.

Duskull: «¿Eehhh? ¿Qué es esto? A mí no me das nombre. Buaa, Karla no me quiere, buaa, quiero irme a casa». — Gimoteó, con lágrimas de cocodrilo.

Karla: ¡O-oye! (¡¿Estuvo afuera todo este tiempo?!) T-te llamaré… ¡oh, ya sé! Skull, sí, suena lindo, ¿por qué no? Ya, deja de llorar, que si no te regreso a…

Skull: «Me gusta ese nombreee, fufufu».

Noel me entregó dos sobres, para finalizar el encuentro fortuito. Uno era rojo y el otro era blanco, me dijo que el segundo (de tener la oportunidad) debía pasárselo a su “yo” de mi dimensión, pues me sería de mucha ayuda, mientras que el rojo me ayudaría a volver a donde pertenezco.

Podría decirse que sonreía como a quien le han dicho que le concederán un deseo a antojo.

De camino a reunirme con mis compañeros, sin querer terminé chocando con alguien mientras me despedía de Noel. En eso se me cayó una de mis pokeball, la cual había olvidado guardar en mi mochila con la esperanza de poder encontrarle un lindo nombre a su contenido; por desgracia, se terminó mezclando con otra esfera que pertenecía a un chico de pelo alborotado. Rápidamente me apuré a recogerlas.

Karla: ¡Discúlpame! No era mi intención. — Fue lo que le dije, sin mirarle.

Observé la esfera, sólo una a decir verdad. Me alivié al ver la oscurecida imagen de un Rufflet más allá de ese material resistente así como vidriado y le ofrecí la otra pokeball al chico; confiada de que por defecto sería la suya. No nos enteraríamos del enredo sino hasta mucho tiempo después.

Karla: Realmente lo siento. — Me despedí con una mano y fui corriendo al punto de encuentro. — ¡Déjame disculparme apropiadamente en un futuro no tan lejano!

• • •


Karla: ¡Eres tan lindo! — Fue lo que le dije a un dinosaurio gris un poco más alto que Tyrunt, al acariciarle la cabeza que era tan dura como el concreto. — ¡Eres una monada! ¿A qué sí?

Me había encontrado con Silver y Albert al atardecer, parecía que el primero ya había decidido su destino y había llegado la hora de separarnos; aunque no sin antes disfrutar de una primera y última merienda juntos. Al final, y antes de despedirnos le tomé de la mano al que llevaba consigo su valiente Meditite, aguantándome las lágrimas.

Karla: Sil, fue poco tiempo, pero ha sido muy divertido. — Con la derecha me sequé la exageración del momento, para luego suspirar. — Espero que nos veamos en algún otro momento, Sil. ¡Buena suerte con tu viaje!

Silver: E-eh… no es como si me fuera a morir. — Claro, él no sabía que yo estaría buscando la forma de no volverle a ver; bueno, no exactamente, pero lo que hacía se acercaba a esa realidad, ¿no? Aun así, era verdad que les extrañaría a todos. — Gracias, suerte a ustedes también.

Alcé la mano para decirle adiós en la medida que se alejaba. Fue emotivo, fue genial, pero ya había llegado a su final. Y en cuanto a Albert…

Karla: Así que, pasándola bien en mi ausencia. — Le miré con reproche, pero luego suspiré y apunté la mirada a Duskull, quien se había puesto a jugar con Cranidos.

Albert: Oye, que perdí mi sándwich, aún me duele su perdida.

Karla: Venga ya, mira, te daré algo para animarte… ¡hey, Skull!

Con un chasquido de dedos, el fantasma desapareció, tuvieron que pasar cinco segundos exactos para que volviese a aparecer con un sándwich en sus manos. Desde la primera capa de pan hasta la última, era decorado por tomates, lechuga, carne, jamón y condimentos que harían que una Cangreburger saborease la envidia.

Albert: ¡¿Mi sándwich?! No, espera, a mí no me engañas. Mi pan ya descansa bajo las arenas. — Me miró acusadoramente. — ¡Genial! Le enseñaste a uno de tus pokémon a robar, ¿qué sigue? ¿Asaltar un banco? ¡Mira que ya casi me arrestan hoy, no quiero más guerra!

Karla: ¡No seas exagerado! Y eh, no puedes negar que lo he intentado. — Negué a lo último con la cabeza. — Que por cierto, te lo cambio por Ígnus, de hace tiempo que…

Albert: ¡¿Estás loca?! ¡La he criado con cariño y amor desde que era una bebe! No puedes pedírmela por un fantasma profanador de comida, es… es… e-es insa… no. — Alcanzó a decir, en lo que Duskull se acercaba hasta un contenedor de basura con el sándwich. — ¡Noooooo!

Karla: ¡Pero si Skull es genial! Venga ya, la cuidaré con tanto o más cariño.

Tras discutirlo por una hora exacta, con diez minutos contados, accedió, al menos sería un “breve” intercambio hasta la ciudad. Y así tal cual, nos fuimos caminando hasta el siguiente destino. Por mi parte, tenía algo útil entre manos que me podría llevar hasta mi dimensión, pero por la otra lo estaba apostando todo a la incerteza. Si al final del camino estaban las respuestas, estaba dispuesta a jugármela con todo.

Sólo mirando atrás, recordaría a Deoxys, quien nos confió sus últimas palabras antes de volver a su planeta. ¿Podía vivir y demostrarle lo contrario? No sólo a él, sino también a este amigo blanco quien me ha grabado una maldición encima; era como tentar a mi suerte.

Vaya que lo era de ese modo.

Equipo actual:
pkmn-snorunt color-shiny [20] pkmn-scyther [16] pkmn-ralts [17] pkmn-treecko [19] pkmn-zorua color-shiny [16] pkmn-litwick [18]

Detalle del reporte:
+ $1900 De la NPC "fantasma" (que se me olvidó sumar).
+ 2 Niveles a Scyther de los niveles de Deoxys.
+ 2 Niveles a Zorua de los niveles de Deoxys.
+ 1 Nivel a Snorunt de los niveles de Deoxys.

Canjeados:
+ Mega Piedra (Scizorita).
+ 1 Fósil (Tyrunt).
+ 1 Shinyficador PRO (Tyrunt).
+ 1 Shinyficador.
+ 1 Piedra Z (tomada la generosa donación).

Obtenido:
pkmn-tyrunt
+ Nivel 15 + 1 (Carameloraro). HA: Mandíbula Fuerte.
+ Movimientos: Colmillo Ígneo, Trampa rocas, Venganza, Placaje.

Intercambios:
Spoiler




pkmn-rufflet
Rufflet ♂
HA: Potencia Bruta.
— Picotazo.
— Ataque Furia.
— Ataque Ala.
— Garra Umbría.
→
←
pkmn-rufflet
Rufflet ♂
HA: Entusiasmo.
— Vuelo.
— Respiro.
— Corpulencia.
— Pájaro Osado.

Tradeo mi Rufflet por el Rufflet de @DaVuXz ahora les gano a todos por 40 niveles.
Rufflet queda en nivel 20 dada las reglas del centro de intercambio.






pkmn-duskull
Skull ♀
HA: Levitación.
— Divide dolor.
— Tinieblas.
— Anulación.
— Bola sombra [MT].
→
←
pkmn-larvesta
Ignus ♀
HA: Enjambre.
— Chupavidas.
— Ascuas.
— Fortaleza.
— Sol Matinal.

Tradeo mi Duskull por el Larvesta de @Albert
Larvesta queda en nivel 20 dada las reglas del centro de intercambio.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#92

Premios ♫

Premios ♫

YEY el final del evento por fin llegó. Tras arduas horas de emocion y estrategias planeadas por fin se puede descansar y con que mejor que un premio valioso :D

En fin. Posteo desde ya mi epilogo que sino no podré acabar el evento en paz...o dormir.

Meteo: Epílogo del Desierto


Aquella situación en donde se encontraban los dos entrenadores muy al suspenso de lo que podría o no decidir el mítico y pokémon leyenda llamado Deoxys, que en silencio los observaba detenidamente tras escuchar su seria explicación. Cerrando los ojos lentamente este empezó a desprender un aura que distorsionaba todo el ambiente, como cuando empezaron a atravesar aquella columna de luz cuando se dirigían aquí por lo que el temor los hacía temblar y cerrar sus ojos al ver que tal vez podía acabar su existencia allí mismo y ahora, aunque no contaban con lo que estaba a punto de ocurrir.

Al abrir los ojos observaron como el Deoxys descendía lentamente al terreno actual y el ambiente empezaba a dejar de estar distorsionado, acomodándose existencial y empezando a recuperar forma, llegando así a una árida y desolada zona desértica que les resultaba muy familiar y desconcertante. Aquel desierto que una vez maldijeron con todas sus ansias ahora era el nuevo hábitat donde se encontraban, con la mínima diferencia de que Deoxys se encontraba con ellos ahora aún sin decir palabra alguna solo dándoles la espalda mientras veía a lo lejos a un grupo de humanos que se juntaba en una especie de campamento.

Los chicos no sabían que hacer, no había mucho realmente debido a que estaban bajo la custodia de un mudo y mítico pokémon que aún no respondía desde aquella explicación anterior sobre sus acciones, hacer algo ahora sería una falta de respeto aún si era por contener las ganas de ir al baño. No pasaron más de un par de minutos antes que el Deoxys por fin decidiera hablar y girando completamente para volver a ver aquellos jóvenes que lo desafiaron anteriormente empezó a hablar.


“ Vosotros merecen estar con los suyos… Dejad aquel ambiente libre de toda civilización. La flora y fauna merecen estar en total balance en este santuario, al igual que vosotros humanos, mereceis estar con los suyos…”

Alex: Ok, lamentamos todo lo ocurrido, señor. - Dijo muy seriamente sin faltarle el respeto. - Gracias por su consideración.

Davuxz: Lo mismo que mi compañero. - Dijo igual de serio, pero muy, muy, muy en el fondo carcajeaba por el acento del Deoxys aunque sin mostrarlo físicamente. - Agradezco todo.

“ Las especies merecen cuidarse unas a otras. Como seres vivos, como humanos, como plantas y como pokémon… todos merecen coexistir en este espacio llamado Tierra. Ahora vayan con los suyos, esto será una experiencia que valorarán de por vida, para bien o para mal. Los volveré a ver algún día, si es que rompen esta simbólica promesa que hicieron conmigo. ”

Alex/Davuxz: Lo comprendemos muy bien. ¡Muchas Gracias! - Estando en posición de firmes agregaron a la frase de despedida.


Sin más que hacer, el pokémon se regresó a su propio hogar, distorsionando solo el ambiente donde se encontraba él, como un agujero negro y luego volver a retomar su forma física en el espacio tiempo conforme el había desaparecido, dejando todo en total normalidad. Ambos entrenadores respirar hondamente ya que la situación peligrosa que habían vivido sin duda sería un recuerdo invaluable para el resto de su vida, pero arreglándose ligeramente su vestimenta y ajustando sus mochilas decidieron regresar a donde pertenecían. Aquel campamento que originó todo este viaje impredecible.

Llegando al campamento al fin, luego de un muy estable clima en el desierto, los jóvenes decidieron no hablar nada de lo sucedido con nadie ya que podría originar problemas para el mismo santuario como para Deoxys. Ignorando el tema, se acercaron hacia los científicos para entregarles aquellos fragmentos que habían recogido a lo largo de su peligrosa aventura en el último día.



Científico: Riquezas, tesoros, nuestra entera inves… -

Davuxz: Sí, sí, ya regresamos. - Dijo interrumpiendo al científico sentado en la mesa principal. - Vayamos al grano, que luego de lo ocurrido, quiero olvidarme de todo esto.

Alex: Lamento la rudeza, pero en realidad esta vez apoyo su comentario. Quisiéramos terminar con todo esto al instante.

Científico: Me parece bien, señores. Ustedes me dan los fragmentos y pueden reclamar a cambio. No hay devoluciones eso sí.

Davuxz: Lo que sea, pienso retomar mi camino al intercambiar lo acordado. - Sacando los fragmentos de su mochila de hombro hablaba con cansancio. - Te toca Alex.

Alex: Aquí está mi parte. Cuentelos bien por favor. - Decía al terminar de vaciar su mochila de las rocas espaciales que tanto codiciaban los hombres en bata.

Científico: Veamos que tanto han juntado en todas estas horas



La baba no podía ser más indiscreta, literalmente el hombre de bata blanca estaba anonadado con la cantidad de fragmentos espaciales estaban en la mesa, no podía resistirse a abrazarlos de la codicia de haber reunido tantos gracias al encargo que les encomendó a desconocidos, prácticamente las lágrimas de alegría no le cabían en sus mortales ojos. Recomponiendo la compostura al sacudiéndose el polvo de su bata el científico puso nuevamente su serio rostro queriendo pasar la falsa poca importancia que le tenía aquellos fragmentos estelares tratando de regatear lo más posible el precio.



Científico: Como saben chicos, nosotros no ofrecemos dinero, pero sí ofrecemos una basta variedad de artículos e información muy valiosa. - Ajustándose los lentes señalaba hacia una mesa donde estaban varios entrenadores haciendo cola para ser atendidos por otro señor.

David: ¿Cuánto valen nuestros esfuerzos?

Alex: No olvides el sudor y sangre, Davuxz.

Científico: Viéndolo de una perspectiva distinta, debo decir que son los que más fragmentos han recolectado. Ciento cincuenta no es un número pequeño debo decir. Diría que tienen el equivalente en créditos. - Dijo él fanático al empezar a guardar los fragmentos en una especie de baúl que tenía al lado de su asiento.

Alex: Sí que nos costó. ¿Pero como canjeamos aquellos objetos?

Científico: Tomen este vale, les escribiré la cifra exacta de su “crédito” obtenido. - Escribía en una especie de tarjeta ticket especial para la ocasión y se las daba a cada uno en sus manos. - Listo, ahora sí, eso sería todo señores. Disfruten sus canjeables. Hasta una nueva oportunidad.



Sin mucho que refutar, los jóvenes decidieron ir apresurando el paso hacia aquella fila para terminar con todo el tema. Unos aburridos veinte minutos pasaron para que por fin pudiese ser su turno en la repartición, entusiasmados por la variedad de items que estaban en esa rectangular mesa de manto tela verdoso como si se tratase de una venta de garaje o exhibición de objetos.

La colección era muy vasta, desde piedras raras que mejoran el rendimiento y vitalidad de sus pokémon, algunas medicinas super eficaces que servirían en las peores situaciones e incluso objetos evolutivos y otros con misteriosos objetos que no se llegaban a reconocer. Luego de una exhaustiva decisión, ambos chicos decidieron sus objetos e intercambiaron sus créditos con aquel ticket que les dió el científico jefe a cargo de toda esa recolección y se dirigieron a sentarse a comer un poco en el buffet que montaron a pesar del arenoso clima. Los dos tomaron un plato cada uno y junto a varias personas más se sirvieron comida pasando de olla en olla para luego sentarse a tranquilamente a conversar.



Alex: Se me antojaba un guiso con nuggets. Suerte que estaban en el menú. ¿Tú que te serviste? - Preguntaba mientras cogía un tenedor y servilletas de una charola para todos los comensales.

Davuxz: Sí que disfrutare este puré de patatas. Y ni hablar de un poco de mazamorra morada para acompañar de postre.¡Sí que hacía falta comer! Nada podría ponerme de mejor buen hum----.



Alegre y hambriento el despeinado muchacho, este fue interrumpido por un choque casual con una chica que también estaba algo despistada en su propio mundo. Al chocar, el puré de patatas le cayó en todo el rostro a Davuxz, dejándolo temporalmente ciego sin poder ver mientras caía al piso y toda la comida al suelo para la suerte de no caer en su ropa, más que el puré. Aquella joven de gafas y cabello largo oscuro también se ensució las cristales con un poco de su comida por lo que también tuvo que quitarse sus accesorios de la vista para poder limpiarlos adecuadamente.

Además de la comida derramada, las pokeball de ambos estaban por el piso y la chica estaba muy angustiada como para reaccionar ante un accidente tan vergonzoso. No parecía importarle a muchos pero el accidente si que te ponía en ridículo siendo la víctima o el causante, a pesar de que ambos fueron los despistados.



Davuxz: ¿Qué pasó? ¡Mi puré! ¡Lo tengo en toda la cara!...no es que me queje. - Dijo el despeinado joven mientras se limpiaba la comida del rostro, sin poder ver nada aún.

????: ¡Lo lamento! Cabeceo un poco del cansancio, a pesar de tener comida en mi bandeja. De verdad lo lamento. - Dijo la angustiada chica de cabello oscuro mientras recogía sus cosas y pokeball correspondientes. - Lamento todo, pero ando con prisa, nos vemos.

Davuxz: Ok, nos vemos, a pesar de que no te llegué a ver hahaha. - Reía tratando de disimular su vergüenza y seguir limpiando toda la comida del rostro y del cabello.

Alex: Te ayudaré. Toma esta toalla, ya de por si tengo toda la ropa sucia, aprovecharé en pedir prestada la lavadora de este campamento.

Davuxz: Gracias Alex. - Agradecido respondió - ¿Por cierto podrías recoger mis pokeball? No puedo ver nada aún, se me metió puré en el ojo… no es que me queje.

Alex: Ok ok, tu ve a la mesa, te llevaré un plato de lo mismo que te serviste. - Dijo con una gota de sudor al escuchar los comentarios de su compañero.

Davuxz: Gracias, de nuevo.



Si algo deben todos acordar es que la comida no se puede desperdiciar, sea el caso que sea es algo que no muchos pueden tener en alguna parte del mundo, pero eso es un tema muy ajeno al actual. Un accidente no iba a evitar que ambos se pudieran relajarse comiendo de una cena digna de sus heridas obtenidas en lo que pasó del día, ahora ya con calma, cubiertos y mucha hambre saborearon al máximo aquella cena que parecía un regalo a su paladar y a su suerte después de los hechos ocurridos.

Durante aquel almuerzo, los jóvenes observaban con calma los objetos que habían canjeado en con el científico. Una rara piedra en forma de canica con unos colores que brillaban mucho, un spray de envase cristalizado color muy peculiar que parecía gelatinoso, entre otras cosas al probar cada bocado mientras jugaban con sus nuevos items. Entre la cena y dejar los servicios sucios donde corresponden, los entrenadores decidieron relajarse un rato y esperar a que toda la muchedumbre desaparece un poco, quedando solo pocos entrenadores en el campamento y el sol a punto de ponerse en el crepúsculo. Ahora que ya no quedaban muchos era tiempo de que cada uno recorra su propio camino.



Davuxz: Bueno Alex, creo que debería decir que, fue un gusto. A pesar de haber sido algo super inesperado el habernos encontrado en aquel oasis, sin duda terminó siendo muy crucial para haber salido de regreso al mundo real.

Alex: Si, aunque sigo preocupado por Noah. Nunca supimos qué fue de él.

Davuxz: Si Deoxys pudo reflexionar bien con nosotros, estoy seguro que también lo hará con él, así que trata de no preocuparte tanto.

Alex: Sí, es lo más lógico. - Reía un poco al recordar la personalidad de aquel náufrago que terminó ayudándolos en el camino.

Davuxz: Entonces...nos vemos muchacho. - Dijo al extender su mano esperando una amistosa despedida de hombres. - Que te vaya bien de aquí en adelante. Recuerda no rendirte y qué debes lavar aquella ropa que te ensució Noah.

Alex: Lo mismo digo. Ojalá pueda secar para mañana esa ropa, pero regresando al tema, cuídate tú también. Suerte en todo. - Agregó al estrechar su mano en respuesta, apretandola y despidiéndose con fuerza de su nuevo amigo.



Así una aventura terminaba en aquel cruel desierto que parecía no terminar de causarle problemas a todo el que se atrevía a querer atravesarlo y una búsqueda muy peculiar que ahora todo parecía estar más tranquilo y no tan caótico como las últimas horas vividas. La experiencia de haberse encontrado con un pokémon que solo aparece en libros de texto como referencia escrita o plasmada en forma de interpretación artística era invaluable, tal vez esto sea una señal de que no siempre hay que quedarse en casa o al margen de las cosas que pudiesen pasar de ir a un lugar o hacer algo que quieres hacer pero te da miedo intentarlo y fracasar. Supongo que es una experiencia buena o mala, pero sobretodo una experiencia que podrás recordar o aprender de ella...

Mientras tanto en otra parte de Odissey, un entrenador comía un emparedado lleno de arena y su hambrienta compañera se sorprendió al ver que su pokémon no era el mismo que había capturado a pesar de ser de la misma especie... justo al mismo tiempo que el despeinado entrenador Davuxz, que se encontraba en la dirección opuesta a esta pareja de amigos aventureros, notó lo mismo con su pokémon a pesar de que el mismo pokémon parecía agradarle su nuevo dueño. Una muy curiosa situación a decir verdad...



Mando un saludo grande a @RioLuck por acompañarme en este largo y exhaustivo evento. Si bien fue todo improvisado y de última hora el armar el equipo agradezco que se hayas quedado hasta el final final del mismo. Sobretodo, gracias por aguantar mis horarios complicados en las ultimas partes del evento x)


Premios:
Fragmentos totales 158 [150 de Evento+ 4 de Albert +4 de PyriteWolf]

x 1 MegaPiedra [¿Es importante decir cual? x)]

x 2 Ability Capsule

x 1 Crystal Z

x 1 Shinyficador

x 2 Rare Candy (1 de evento y uno de Epílogo)


Precio: 40 + 30 + 30 + 25 + 20 + 12 = 157 Fragmentos


Experiencia:
+3 niveles a Gligar de Deoxys
+2 niveles a Drifloon de Deoxys
+2 niveles a Luxray de los 2 Rare candy ganados en este evento.


Intercambio: Entrego yo a @Overly. Debido a la regla del starter, este pasaría a estar en el nivel 59 (al igual que Luxray) pero obviamente se le bajará el nivel al nivel del pokemon de Overly, según las reglas del Intercambio, solo lo resaltaba por si las dudas. Recuerden que mi indice lo actualizo cada tanto tiempo, así que en estos días estaría posteando los cambios hechos en este evento que dejarían de coincidir con mi índice ahora...ya que mi odisea esta lenta por los trabajos RIP



Rufflet
Habilidad: Defiant
• Fly (Hidden Machine)
• Roost (TM)
• Brave Bird
• Bulk Up (TM)





IMPORTANTE

Al parecer el usuario PyriteWolf decidió donar sus fragmentos a la caridad total del evento. Pero eso sí, me pidió resaltar que solo podrían ser 8 fragmentos por persona para que todos tengan una cantidad igualada y así evitamos que uno tome más de 15 para sus propios fines, es lo más justo ¿Cierto? Tal vez no todos quieran usar estos nuevos fragmentos por cuestión de precios de items, pero tal vez puedan re-acomodar sus premios actuales o sino dejarlos tal cual y decidir no añadirlos. Creo que deberían aclarar si usan o no los fragmentos otorgados para evitar confusiones con los Rol Masters.

En fin, yo solo ocupo usar 4 de mis 8 fragmentos. Supongo que los otros 4 se los estaría regresando a Albert por haberme donado 4 anteriormente. Sorry si no te di intereses extra D:



¡Saludos! Y hasta el próximo evento con un tiempo de posteo moderado x)


#93
Vengo a gastar los meteoros obtenidos, luego de encontrar la salida de aquella ruina deoxys me dio otra oportunidad.

Fósil x1: Aerodactyl
Shinyficador x2
Es un Pokemon? ¿Es una cosa extraña? x1

Serian 100 meteoritos hací que me quede sin uno de recuerdo.
@Overly. ¡Gracias por la oportunidad de canjear los meteoritos!