Foros de Centro Pokémon
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#41
La situación se había vuelto desesperada. Por un lado Albert corría del poderoso Cofagrigus con el fin de servir de señuelo, mientras que Silver y Karla aún se encontraban rodeados por el Duskull y el Koffing.

—No tenemos tiempo que perder, acabemos con esto rápido para ir con Albert —sugirió Silver con seriedad como intentando dejar en claro que era un adulto.

En eso, el recién llegado hace su primera aparición como integrante del equipo de Silver, dejando unos bellos destellos que fueron absorbidos por un espeso humo oscuro que no tardó en envolver la situación. Sujentando a Karla del brazo, Silver le arrastró hasta invertir la situación dejando a los atacantes contra la espada y la pared una vez el humo se dispersó.

—¡Primum! ¡Psycho Cut!

Sin desaprovechar ningún instante, el Meditite que aparecía de la pokéball envolvía sus manos en unas cuchillas psíquicas e interceptó con ellas al Koffing enemigo en pleno vuelo hasta incrustarlo en la pared. El Koffing volteó con una cara que indicaba venganza y demostraba el poco daño que había recibido a pesar de lo doloroso que se vio ese ataque.

—¡Usa Psycho Cut de nuevo!

Primum atacó repetidamente al Pokémon dando saltos para alcanzar su altura, pero este se negaba a retroceder aún sin tener algo con lo que apoyarse.

—¡Ahora!

Aún en la escena, el Koffing de Silver flotó a toda la velocidad que pudo, dándole un impacto por el costado al Koffing rival que no pudo prever. Al recuperar su posición, el Koffing lanzó un Sludge Bomb a toda potencia que impactó en el Pokémon brillante, aunque este no fue tan eficaz como hubiese sido en otro Pokémon.

—De nada te servirá tu gas venenoso ahora. ¡Koffing, Tackle!

Como si los dos siguieran la orden de Silver, ambos Koffing comenzaron a chocar una y otra vez, aunque el cansancio acumulado por el del entrenador comenzó a hacerse notar; no soportaría muchos impactos más.

—Lamento hacerte luchar cuando estás envenenado, pero te necesito... ¡Thunder Shock!

Desde el hombro del chico, el Pikachu que luchaba contra el veneno de la batalla anterior lanzó el ataque más potente que pudo, venciendo al Koffing enemigo quien cayó al suelo envuelto en chispas que se disiparon una vez haciendo contacto a tierra.

—Lo hicieron bien, se merecen un descanso.

Regresando a los tres peleadores a sus pokéballs, Silver vio como Karla también daba los últimos ajustes para terminar con su batalla. Al terminar, ambos corrieron en busca del temerario chico que atrajó al Cofagrigus.

—¿Crees que esté bien? —preguntó Silver mientras corrían.

—¿D-d-de qué hablas? Seguro ya derroto a ese bicho —respondió Karla intentando convencerse de que el chico aún se encontraba bien.

Su búsqueda terminó de golpe. Llegaron a un punto en que vieron un montón de sangre desparramada tanto en el suelo como por las paredes del pasillo, incluso podían verse algunos miembros.

—No... ¡no puede ser! —gritó la chica arrodillándose ante la escena.

Silver observaba en silencio la escena, aunque no se encontraba para nada tranquilo. La entrenadora repetía sus palabras en un tono casi inaudible mientras una lágrima se asomaba por su rostro.

—¡¡CORRAAAAAAAAAN!! —se oyó desde lo profundo del oscuro pasillo.

—Incluso desde el más allá Albert se preocupa por nosotros —se lamentaba Karla.

—Espera un momento, mira.

Apareciendo desde las sombras, las siluetas de un joven y su Honchkrow hacían aparición a toda velocidad atravesando el pasillo como si sus vidas dependieran de ello, cosa que en realidad ocurría.

—¿Qué hacen allí descansando? El Cofagrigus ya viene —dijo Albert.

—¡Nada que te interese! —dijo Karla intentando ocultar sus lágrimas.

Silver intentaba evitar la mirada del otro chico por pura vergüenza, pero al notar la presencia del Pokémon fantasma comenzaron a correr por el interminable pasillo intentando escapar.

—Tengo una idea, pero podría ser peligrosa —dijo Silver observando una de sus pokéballs—. ¿Tienen algún Pokémon que pueda lanzar fuego?

Haciendo su aparición nuevamente, el Koffing de Silver levitaba junto a los tres entrenadores sin entender la situación en su totalidad.

—Koffing, deja un rastro del gas más fuerte que tengas.

—¿De qué hablas? Si yo no pude derrotarlo no hay manera de que ese gas pueda.

Molesto por las palabras de Albert, el Koffing se esforzó dejando una gran cantidad de gas sin detenerse mientras avanzaban, aunque de todas formas no había manera de que ese gas pudiera derrotarlo...

—¡Aún se escucha destrás de nosotros! ¡Vamos a morir! ¡Moriremoooos! —irrumpió Karla en pánico.

—Esta pirámide... vamos a volarla.

Albert y Karla no creían lo que decía el chico con lo tranquilo que les parecía hasta el momento, aunque sin dudas era la única opción de sobrevivir que les quedaba.




Reporte
pkmn-meditite +50% exp. > Lv.8 0% Exp. // -25% HP > 75% HP
pkmn-pikachu color-shiny +25% exp. > Lv.5 50% Exp. // -20% HP > 60% HP
pkmn-koffing color-shiny +50% exp. > Lv.7 50% Exp // -25% HP > 75% HP
@Overly. @Albert

Te toca la mejor parte (?)
#42
Caidos del cielo Parte 3

Aquello que nos insta a avanzar.


@DaVuXz @PyriteWolf



Spoiler

Luego de derrotar al Baltoy y caminar unos metros en la oscuridad. Alex se topó con sus camaradas en la accidentada aventura. Noah y Davu se encontraban dentro de todo bien. Pese a las ultimas dificultades lograron salir indemnes de los previos peligros. Pero separarse como la ultima vez pudo costar les muy caro. Los tres se pusieron de acuerdo en estar mas atentos a su alrededor y a cada uno sobre los otros dos, trabajo en equipo en esencia.

Las pisadas hacían eco en las frías baldosas de piedra, el ambiente seco y helado agotaba lo poco que quedaban de sus fuerzas. Charmander con cada paso se agitaba mas y mas, sin embargo su cola brillaba con mas fuerza a medida que aumentaba su cansancio. Para bien irónicamente, podían ver un par de metros mas alla en cada pasillo.

Para romper el macabro silencio de las ruinas Alex quiso reflexionar sobre el laberinto.


Alex: Puede que la oscuridad nos haga pasar malas jugadas. Pero creo que estamos literalmente en la boca de un monstruo omnipresente.
Noah: A que viene eso ahora? - Preguntó extrañado.
Alex: Me refiero a estas mismas ruinas. Ya intentó separarnos una vez, como si fuera un mecanismo de defensa. - Respondió Alex señalando las claras baldosas trampa del suelo para que sean evitadas.
Davu: Me gustaría oír en detalle eso. - Asintió rascándose la cabeza.
Alex: El laberinto se mueve por sí mismo. - Hizo una pausa - ¿Pero cómo exactamente sabe en donde nos encontramos? Aún siendo un mecanismo posiblemente aleatorio, no hay forma de rastrear nuestra posición si ya es algo mecánico.

Alex quería agregar la posibilidad de que todo sea controlado por un pokemon o ente psíquico sumamente poderoso, pero ya se había enredado estúpidamente en su propia explicación que no sabia como continuar.

Davu: ¿Tal vez somos muy predecibles? - Respondió confundido - No, tienes razón, esto es demasiado perfecto.
Noah: Tal vez, solo tal vez, estamos siendo vigilados. ¿Pero quién?

Noah agregó eso ultimo con un tono algo angustiado, es como si incluso le hubiera leído la mente a Alex.

"El Ente Psíquico Superior"

Pensó Alex.

"No, eso es estupido... enserio"

Alex: Ya basta con esto... - Agrego en un tono inaudible. - Nos estamos sugestionando mucho, psicoseando. Deberíamos avanzar.

¿Pero a donde exactamente? Noah recalco el hecho de que posiblemente están caminando en círculos y que antes de seguir así, lo mejor seria descansar mientras ideaban un nuevo plan.

Davu: Lo tengo! - Dijo al chasquear los dedos.

Todos escucharon atentos al plan que propuso. Con la ayuda de Drifloon quizás podrían salir desde el techo flotando. Alex miró hacia arriba solo para ver nada mas que oscuridad. Estaba claro que se encontraban muy en lo profundo, pero nada mal haría intentarlo.

Alex era el primero en la fila de la caminata, ademas de ser el portador de la antorcha Charmander, asi que se ofreció como primer voluntario sin dejar de observar el "cielo".

Drifloon se infló bastante y dejo caer sus brazos sobre Alex para que este se sujetara. Drifloon comenzó a elevarlo centímetro a centímetro entre las columnas del pasillo. Columnas largas y firmes se extendían bajo los pies de Alex y a su vez, sobre su cabeza. La cola de Charmander no alcanzaba a iluminar ningún limite hacia arriba, la oscuridad seguia siendo un monstruo que los engullía enteramente.

Drifloon empezó a alcanzar su limite, de manera que Alex lo invitó directamente a bajar. Con la misma suavidad con la que lo elevó lo volvió a llevar a tierra firme.

Alex suspiró algo decepcionado por no alcanzar a ver siquiera alguna estructura que pudiera ayudarlos a guiarse.

Pero aun había otro plan.

Davu: Ahora que lo recuerdo, como no lo pensé antes, tenemos a Gallade. - Chasqueó sus dedos y busco su pokebola entre sus cosas. - De verdad ¡Como no lo pensé antes!

Alex dudó unos momentos, aun concentrado en desvelar el secreto de la estructura del laberinto para poder salir hacia arriba.

Alex: Sigo sin entender. ¿En que nos ayudará él? No tiene alas o la habilidad de levitar.

En efecto, no poseía ninguna de esas habilidades. Gallade podía hacer algo incluso mejor.

Davu: (...) ¡Teleport!

Alex ahora si le prestó atención completa a Davu.

Davu: Solo debemos hacer contacto con el, agarrarnos de las manos y saldremos de aquí!

Davu sin duda sonaba muy alegre por hallar una muy probable respuesta al asunto. Pero Alex reaccionó sumamente exceptico.

Alex: Hey hey hey... Espera dos segundos. ¿Estas seguro? Mayormente para hacer Teleport, se necesita haber estado en el lugar o conocer el lugar para ubicarse bien, geográficamente hablando. - Terminó por resaltar ese punto señalando con su indice la palma de su mano como si se tratara de un mapa.

Davu insistía en dar una firme explicación sobre la habilidad que podría salvarles la vida. Pero Noah se puso del lado de Alex.

Noah: Pero, eso no resuelve el hecho de que no haya estado fuera de su pokeball para ver el lugar. Es peligroso.

Pero Davu estaba convencido. Confiaba en la firme relación de fraternidad que te poseía con su pokemon. Y eso era mas que suficiente para que Gallade persiviera los pensamientos de su entrenador.

Davu: Si bien su Teleport es limitado ya que no puede viajar de aquí hasta mi ciudad por razones de estamina y energía, solo puede hacerlo por unos cuantos kilómetros antes de cansarse. El hueco está a menos de 30 metros de nosotros, es pan comido.

"30 metros."

Alex hizo uno cálculos rápidos en cuanto a las distancias que pudo percibir en la oscuridad y lo que estuvieron caminando dentro del laberinto. Si. Muy probablemente estén cerca de los 30 metros de la superficie y el punto de origen de esta desventura.

Alex golpeo su puño contra su palma como si fuera un mazo para darle la razón a Davu.

"¡Genial!" Gritaron Alex y Noah al unisono.

Todos cerraron los ojos y trataron de relajarse para que Gallade pueda hacer "su magia". Zorua se acomodo en su hombro al igual que Charmander. Alex sintió como todo a su alrededor empezaba a dar vueltas, comenzando con un mareo leve hasta llegar a un fuerte dolor de cabeza. Los poderes psíquicos de Gallade sin duda estaban fuera de su alcance y comprensión.

Cuando su cuerpo empezaba a alcanzar su limite por la extenuación, tanto los mareos como el dolor de cabeza cesaron completamente. Gallade habia terminado de usar sus poderes.

Alex abrió sus ojos entusiasmado esperando ver la luz del sol o la luna en su cara. Sea lo que sea, no importa si lo cegaba, cualquier señal de libertad bastaba.

Pero no. Todos seguían exactamente en el mismo lugar en el que se habian posicionado antes de que Gallade usara sus poderes. Zorua resopló muy despectiva mientras que Charmander se entristeció bastante. Tanto Noah como Alex apartaron la mirada en silencio.

La situación empezaba a ser realmente estresante, especialmente para Davu.

Davu: ¿Q-qué? ¡Imposible! - Gritó en shock completo. - ¡No es posible! ¡El teletransporte es infalible!

Alex intentó calmarlo, sabiendo que estas cosas podían pasar cuando se presiona mucho a un pokemon podria haber una explicación razonable.

Alex: Parece que alguien está abusando mucho de su pokémon. ¿Recuerdas que lo hiciste batallar hace un rato? Puede que sea por el cansancio. - Dijo en un tono apagado.

Rápidamente reflexionó sobre los poderes de Gallade. ¿Y si en realidad hubiera cerca un ente con poderes superiores a los de Gallade? Con el pokemon agotado tras una batalla, esa podría ser una razón factible a que su poder no funcionara.

Noah: Hey, hey, calma. Solo está dando una explicación. Puede que no sea por eso, no lo puedes culpar de dar suposiciones totalmente creíbles. - Respondió poniéndose de lado de Alex.

Alex seguía sumergido en sus reflexiones. No era la primera vez que sus acciones eran repentinamente neutralizadas. Puede que sea por mecanismo de las ruinas o la presencia de un pokemon, pero no aparecian otras alternativas a tener que seguir deambulando hasta encontrar una definitiva salida escondida en algún lugar.

Alex: Bueno esa era nuestra última opción fácil para escapar. Supongo que tendremos que seguir forzando nuestra suerte en estas ruinas.

Y suerte es lo que menos tienen con cada segundo en las ruinas. Davu se resignaba a bajar los brazos.

Davu: ¡Esperen! Gallade está sintiendo algo.

Noah miró a Gallade buscando interpretar alguna reacción del pokemon. Alex miró hacia la misma profunda oscuridad que Gallade observaba, comenzó a sentir nuevos dolores de cabeza tan fuertes que tuvo que apoyarse en una pared.

Perdio la nocion del tiempo, lo que para él fueron solo unos segundos en realidad fueron unos largos momentos en que Gallade usaba su poder para rastrear algo. Cuando Alex volvió sobre si mismo tanto Noah como Davu le llevaban la delantera. Tuvo que esforzarse en caminar para alcanzarlos.

Con cada paso los mareos y dolores de cabeza aumentaban otra vez. Ya se había sentido parecido en el Gimnasio Ilusion, sin embargo los poderes psíquicos del área le eran abrumadores.

Davu: Hay una interferencia magnética en el lugar! - Dijo él mientras seguía trotando detrás de su pokémon. - Un pokémon está interfiriendo con todo este asunto.

Alex: Eso explica porque no funcionaban nuestros celulares, pero ¿Un pokémon? ¿Por qué? En todo caso no podemos ir corriendo así como así. Nos volveremos a perder.

En efecto, las suposiciones de Alex casi se confirmaron. Sin embargo a pesar de que un pokemon sea algo con lo que pudieran lidiar, no quiere decir que podrían enfrentarlo fácilmente considerando su supuesto poder.

Alex seguía al grupo desde atrás, totalmente concentrado en no ser derribado por la acumulación de poderes psíquicos. Se limitó a imitar las acciones de sus compañeros a la hora de esquivar las trampas.

De pronto alcanzaron la parte final del camino que Gallade les habia guiado. Una enorme sala sumida en oscuridad, Alex no lograba ver demasiado lejos pero si una luz brillante desde algun lugar alto.

¿Luz solar filtrándose?

¿Pokemon?

Formas amorfas se movían y titilaban en diferentes luces de colores se movían entre las sombras. Sin duda debían ser los pokemon responsables de todo estos problemas.

De pronto el suelo comenzó a vibrar de repente haciendo que el grupo se cayera al suelo. Alex escuchó decir algo sobre los pokemon presentes pero no logró interpretar bien que. La vista nublada ya era un problema, ¿ahora también el oído y el equilibrio?

Sin embargo tenia su sexto sentido aun intacto, su instinto de batalla. Alex buscó en su cinturón y llamó a su Joltyk para que lo ayudase. Con su habilidad Ojo Compuesto, podría ver lo que Joltyk viera.

La primera amenaza visible resultaban ser un grupo de Baltoys, esos debían ser los encargados de mantener el laberinto funcionando. Pero apartado se encontraba un Claydol dispuesto a dar todo para derrotar a los intrusos. Alex no necesito de su pokedex para saber estaba en presencia de un pokemon fuera de su alcance, incluso del alcance de todos allí presentes.

Alex:Creo que deberías cambiar a Gallade, después de guiarnos corriendo y facilitarnos el camino al interceptar las trampas, estará cansado.

Davu: Tienes razón. Gracias por la ayuda Gallade, realmente no puedo seguirte presionando más. Aún si estas bien de salud, tu estamina te agotará pronto. Descansa amigo. - Dijo llamando de regreso a su pokemon.

Noah: ¡Esperen! Si solo mandaron solo a un Baltoy, significa que no pueden moverse o romperán el control de las ruinas. El Meditite no es parte del tótem por lo que tiene sentido.

Alex: Tratemos de vencerlos y salir de aquí. Fuera de estos dos medianos pokémon psíquicos y el Claydol no creo que puedan moverse aún más. De eso depende seguir controlando toda esta zona.

Davu: Ok, entonces tenemos un plan. ¡Luchemos!

Davu envió a su segundo pokemon listo para la batalla. Decidieron dividirse para aprovechar mejor el espacio de la sala. Mientas Davu y Drifloon se encargaban de del Claydol, Alex siguió a Noah hacia los otros dos rivales.

Una vez parados frente a frente pudo notar que Noah lo guió hacia un Baltoy y un Medite. Pero lo que le llamó la atención fue lo que se encontraba mas atras. Una posible salida. Joltyk tuvo que hacer un esfuerzo visual para divisar entre las sombras una escalera, o mejor dicho los primeros escalones de piedra de una escalera caracola que se retorcía hacia arriba.

Pero el camino estaba bloqueado mirase hacia donde mirase.

No se había percatado de que Noah ya estaba luchando junto a su Deino contra ambos pokemon. Las descargas psiquicas casi lo tumbaban por lo que tuvo que dar unos pasos hacia atras.

Pero no podía ignorar el ultimo descubrimiento. Sus pensamientos se desordenaron completamente cuando Joltyk le hizo un llamado de atención. Las vibraciones percibidas en sus patas fueron el anticipo del mal terrible que estaban a punto de enfrentar.

Alex apoyó la mano en el suelo de piedra y sintió como arena era desplazada, empujada y acumulada de alguna manera. Joltyk miró hacia todos lados, habia decenas de compuertas trampa activadas escupiendo arena y mas arena. La situación no era para nada alentadora.

Davu y Noah seguian luchando, Alex no creía que se hayan percatado del nuevo peligro. Antes de caer completamente en el pánico. Trazó un nuevo orden de prioridades para que todos pudieran escapar.

Alex: Noah! Debemos terminar esto pronto. Creo que encontré una salida.

Noah se giró un segundo hacia Alex y asintió. Le hizo una señal con la mano para que tambien le avise a Davuxz.

Alex alzó su voz tanto como pudo hacia donde su compañero luchaba. Davu le resmpondió.

Davu: T-tenemos que salir de aquí Con tantos ojos en la mira no nos quedará tiempo de poder salir.

Alex: Mientras ayudaba a Noah, noté que hay una escalera en forma espiralada que va directamente hacia la parte de arriba, está oculta, pero podemos usarla para escapar. Tenemos que movernos. Déjame ir primero y asegurar todo. Usaremos a Joltik para apoyarnos en el escape y desde arriba los podré ayudar retrasando a los Baltoy si es que nos siguen.

Davu: Creo que Noah tampoco discutiría contigo, necesitamos quien nos cubra mientras te alcanzamos. Ok adelante, ya podemos prolongar la batalla.

Alex: Ok, voy avanzando. Les daré la señal, ustedes sabrán cual es en el momento.

Alex comenzó a correr en dirección hacia las escaleras tanto rápido como pudo. Las constantes vibraciones y los escombros lanzados por los combates hicieron que tropezara varias veces, pero totalmente convencido de si mismo se levantó otra vez y continuó corriendo.

Los Baltoy empezaron a atacar a Alex a turnos para detenerlo. Rocas volaban en todas direcciones hacia él.

Alex: Charmander, Metal Claw! Zorua Shadow Ball!

Charmander saltó hacia su derecha y Zorua a la izquierda. Ambos pokemon bloquearon las rocas lanzadas con sus ataques haciéndola estallar en miles de pedazos. Alex siguió corriendo sin detenerse mientras sus pokemon lo cubrían la espalda.

Los ataques continuaron. Le llovieron ataques Psiquicos y Bolas Sombra ahora. Alex tuvó que llamar al resto de sus pokemon.

Alex: Shinx, Chispa! Litwick rayo Tinieblas!

Litwick salió despedida de su pokebola y bloqueó los ataques psiquicos apuntando su Tinieblas como su fuera un latigazo. Shinx liberó un veloz rayó que alcanzó interceptar las Bolas Sombra.

Ya había recortado la mitad del camino, aun así quedaba la parte importante. Uno de los nuevos temblores hizo que volviera a caerse al suelo. Pero esta vez iba a ser fatal. Una de las columnas de piedra se dirigia en picada directo hacia él para aplastarlo, y Alex ni Joltyk la vieron.

Zorua desde lo lejos vio como la columna se había partido y empezado a caer. Pero estaba demasiado lejos como para hacer cualquier cosa rescatarlo. Estaba a punto de llorar del miedo, cuando se le ocurrió algo mejor.

Zorua uso Llanto Falso, aullando tan fuerte como pudo para avisarle a Alex del peligro. Joltyk miró a Zorua y al mismo tiempo hacia la misma dirección que ella apuntaba.

Alex: Kgh.. String Shot!

Joltyk disparó hacia una de las columnas opuestas sujetando su seda bien fuerte contras las rocas. Alex se sujetó de la seda y Joltyk hizo que esta sea arrastrada por la roca saliente hacia el suelo, haciendo que la columna funcione como eje y levantandolo a Alex del suelo, logrando esquivar las rocas que estallaron contra el suelo.

A media altura la cuerda de seda se cortó enviándolos devuelta a suelo. Sin embargo el impulso les permitió recortar casi todo el camino restante.

Joltyk le dió animos a Alex para que se levantara y avanzara. Y los ánimos dieron efecto. Alex subió a duras penas por la escalera debido a la constante perdida de equilibrio y el amenazante vértigo.

Al final de la escalera lograba filtrarse pequeños rayos de luz. No necesitaba de Joltyk para apreciarlos. Su corazón se alegró al igual que cayó en la angustia. Las pequeñas filtraciones de luz eran debido que la salida estaba bloqueada por enormes rocas. Una verdadera tumba de piedra impuesta alli mismo para evitar el escape. Alex se enfureció y golpeo las rocas con su puño totalmente futilizado.

Podria intentar destruirlas, pero Charmander estaba alli abajo protegiendo la escalera y Joltyk no podría lidiar con ella. Alex se dejó caer de rodillas dejandose atrapar por la desesperación. Joltyk se molestó por eso y le dió una energizante descarga eléctrica.

Sus varios ojos llenos de luz literalmente le estaban diciendo:

"Levantate! Aun no hemos terminado! Arriba! Ariba arriba arriba arriba arribarribarribarribarribaribaaaaaaa!"

Se le escapó una segunda descarga electrica. Dos Ondas Voltios que envés de paralizarlo, le devolvieron los ánimos y la energía.

Alex: Cierto Joltyk, aun no estamos derrotados.

Alex se arrastró hacia el borde de la escalera para ver que sucedía allí abajo. Cada uno luchaba tan aguerridamente como podía, incluso sus pokemon hacían el esfuerzo de luchar sin tener a alguien quien les guié en la batalla. Zorua tomaba el liderazgo moral recibiendo ataques y levantándose una y otra vez.

Davu y Noah parecían estar dominando sus combates. Si habia una oportunidad para escapar, Alex debia encontrarla ahora mismo. y lo hizo.

El salon era extrañamente iluminado en picada desde algo arriba. Desde mas arriba que la posición de Alex incluso. Él alzó la mirada y encontró lo que literalmente fue un claro entre tanta oscuridad.

Un hueco en el techo de roca maciza permitía que la luz blanca de sol entrara como si una revelación divina se tratase. ESA ERA LA VERDADERA SALIDA!

Alex: Ahora o nunca Joltyk! String Shot!

Joltyk escupió su seda haca el hueco en el techo alcanzando a tocar el borde de este. Alex sujeto la seda con sus manos e hizo fuerza para comprobar su resistencia.

Alex: Es perfecta. Pero tenemos que crear la forma de que todos puedan subir. Joltyk tenemos que usar las columnas como ejes.
Joltyk: Jiaaaal!

Joltyk chilló entusiasmado por el nuevo plan. Apuntó hacia las dos columnas cercanas que sostenían la escalera y Alex las sujetó atandolas unas con otras en una trenza. Alex suspiró profundamente antes de actuar.

Alex: Aqui vamos...

Alex saltó al vació sujetándose de las sogas en dirección a una tercer columna con la cual empezar a tejer una red base. El pendulo alcanzó para que se acercara a las rocas salientes pero no pudo sujetarse completamente. Joltyk saltó contra la pared y escupió una seda para que Alex pudiera sujetarse. Literalmente permanecía colgando de un hilo.

Alex: Rayos.. Nunca pensé estar así de cerca y a la vez tan lejos de la muerte. ¡Siento la adrenalina! - Dijo entusiasmado con el peligro. - Joltik, sigue subiendo y asegura una gran cuerda de hilo por la cual escalar, rápido!

Joltyk subió hasta el orificio llevándose consigo las sedas anteriormente sujetadas por Alex, de manera que empezaba a dibujarse una red en el aire con las columnas sosteniéndolas como estructura.

Joltyk ya arriba en la boca de salida tejió tan rapido como pudo una red compleja de tela usando las salientes como puntos de anclaje, generando una rudimentaria escalera/soga que alcanzaba a la superficie. Una vez terminado el trabajo, era el turno de Alex de actuar.

Alex: ¡Ya es hora! ¡Vamonos muchachos! - Dijo mientras seguía prendido de la pared y apoyándose con sus pies para no caer.

Noah: Listo, vámonos Deino, justo terminamos con la batalla. ¡Ayuda a Davuxz con Dark Pulse! - Dijo él mientras regresaba su pokémon a su bolsillo después de usar su ataque. - ¡No demores tanto Davuxz!

Davu: ¡Drifloon es hora de correr! - Dijo Davu mientras avanzaba junto a su pokémon.

Alex usaba su cuerpo como contra peso para que la cuerda que utilizarían Davu y Noah pueda soportar el peso sin ser arrastrada hacia abajo.

Alex: Zorua! Ustedes tambien! Vengan Ahora!

Zorua: Ruagh! Riaaah! (Ya lo escucharon! Vamos!)
Charmander: Charmander chaar! (Adelantensen, yo los distraigo!)

Zorua tomo la delantera guiando a Shinx y Litwick hacia la posicion de Noah y Davu mientras Charmander escupió una enorme cortina de humo que empezó a bañar la sala, permitiendo que el resto subiera por las escaleras.

Alex saltó de una columna a otra para dirigir la segunda soga hasta el alcance de Davu y Noah que empezaron a escalar a travez de la estructura de seda. Sin embargo los diferentes pokemon del lugar empezaron a usar sus habilidades para hacer temblar todas las ruinas, quieriendo destruir la seda de Joltyk. Sin embargo estaba tan bien armada que se necesitaría la fuerza de varios Machoke para romperla.

El Drifloon de Davu los ayudo hasta alcanzar la altura adecuada en la estrucutra. Mientras Joltyk ayudaba a los pokemon de Alex alcanzar su posicion en la boca del tunel de salida, Alex se arrojó otra vez al vació usando uno de los arcos de la seda como bara horizontal para salir impulsado hacia arriba. Cualquier error de calculo podria ser fatal, sin embargo Joltyk estaba allí para sostenerlo desde los pies.

Ya en la puerta de escape solo basta hacer subir a sus compañeros. Noah fue el primero en alcanzar la boca mientras Alex lo levantaba hacia su posición con la ayuda de Drifloon. La sangre comenzaba a fluir hacia su cabeza debido a su posicion aracnida.

Noah: Yo me encargo desde aqui, voy hacia arriba y los ayudo a alcanzar la salida.
Alex: Te lo encargo.... Davu! Solo faltas tu!
Davu: Entendido!

Pero el Claydol estaba decidido a atraparlos o morir en el intento. Se abalanzó contra el techo impactando y haciendo temblar toda la estructura.

Alex: Ese maldito!

Alex ya estaba bastante enfadado. En un principio evitó entrar en contacto con Claydol pero no dejaria que sus poderes psiquicos detuvieran su espíritu de Lucha.

Alex: Joltyk! Seda de araña a Claydol!

La seda impactó en todo el rostro del pokemon tótem cegándolo por la abrumadora cantidad de seda sobre él. Aun insistiendo en detenerlos, Claydol siguió avalanzandose contra todo a su alrededor pero sin lograr acertar a nada. Drifloon terminaba de ayudar a su entrenador alcanzar la posicion de Alex en la subida hasta la boca.

Mientras Noah se encargó de asegurar la ultima linea de escalada, Davu y Alex empezaron a completar los últimos tramos del escape.

Pero Claydol se habia liberado de sus ataduras y se lanzó una ultima vez contra los jóvenes usando su cuerpo como uno de varios proyectiles de su Tumba Rocas.

Alex era el ultimo en escalar y por eso fue el único en percatarse del ataque.

Alex: Sujetense!

Alex se dejó caer de la boca en dirección al Claydol mientras Joltyk lo sujetaba desde sus piernas con su seda.

Alex: Aléjate de una vez maldito seas!

Gritó agitando su puño contra este. Claydol se resistió usando sus poderes psiquicos para bloquear el futil puñetazo de Alex en un intento de burla. Sin embargo habia caido en su trampa. Alex fue impulsado hacia arriba por el impacto mientras que las enormes rocas que caian del techo terminaron por aplastar al Claydol contra el suelo. Joltyk se encargó de levantarlo hasta la boca del tunel.

Los ultimos metros en la escalada fueron los momentos mas placenteros de todo el viaje. Ansiosos por ver la luz del sol se arrastraron hacia arriba hasta alcanzar por fin la libertad.

Oh.. dulce libertad.

Alex abrió tan grande como pudo sus ojos y se dejó quemar completamente por el sol. No importaba, igual apenas podia ver algo. Apenas empezó a recuperar la sensibilidad de sus ojos sonrió soltando un fuerte suspiro y se dejó caer completamente contra el suelo, agotado tanto mental y físicamente.

Noah lucia mucho mas animado.

Noah: ¡Por fin! ¡Logramos escapar! Eso fue intenso, muy intenso. Gracias Deino, realmente gracias.

Alex: Lo mismo va para ustedes dos Drifloon y Joltik, no lo pudiésemos haber hecho sin ustedes. - Dijó al sentarse en la arena estirando sus brazos hacia atras.

Davu: Estoy muy cansado, siento que no podría caminar más. - Dijo mientras abrazaba a su pequeña pokémon fantasma. - Gracias Drifloon.

Noah: Las heridas me están matando, estos rasguños sí que han molestado con tanta arena. Igualmente, ahora que estamos fuera, rezo con fuerza para que no suceda nada más.

Davu: Cuenta con ello, secundado. Por lo menos descansemos un poco.

Alex: Exacto, de todas formas no bajemos la guardia. Un pequeño break.... porfavor.. - Añadió en un tono apagado., mientras estiraba los brazos y volvía a echarse de espaldas en la arena. Jamas había pensado que aquella arena fina seria tan cómoda.

Alex: Hey, Zorua, Charmander, Shinx, Litwick... gracias también a ustedes.

Sus pokemon asintieron alegremente por ver a su entrenador sano y salvo por fin. Los 5 se tiraron al rededor de el para descansar un poco.

De momento, todos los problemas parecían haber terminado.

つづく





Reporte:
Spoiler
Zorua

Sexo: Hembra

Nivel: 15
Exp en Evento: 000%
Salud: 75%

Habilidad: Ilusion

Movimientos:
-Golpes Furia
-Persecución
-Llanto Falso
-Bola Sombra (Movimiento-MT)

- FinalShadowball (Bola Sombra concentrada) / (Bola Sombra + Salud para volverla instantanea)

Charmander

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp en Evento: 000%
Salud: 50%

Habilidad: Mar llamas

Movimientos:
-Garra Dragón (Movimiento MT)
-Ascuas
-Pantalla Humo
-Garra Metal


Litwick (Evento Haunted Forest)


Sexo: Hembra

Nivel: 13
Exp en Evento: 000%
Salud: 75%

Habilidad: Absorbe fuego

Movimientos:
-Llama Embrujada
-Armadura Acida
-Sustituto
-Tinieblas

Shinx

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp en Evento: 000%
Salud: 75%

Habilidad: Intimidación

Movimientos:
-Placaje
-Carga
-Chispa
-Malicioso


Joltik (Evento A Gift to you)

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp en Evento: 000%

Habilidad: Ojo Compuesto

Movimientos:
-Disparo demora
-Cortefuria
-Onda Trueno
-Gigadrenado


Nota: Todos mis pokemon salvo Joltyk perdieron 25% de salud por recibir daños durante el escape pese a que no lucharon ni vencieron concretamente a ningún pokemon.





#43
EL MUNDO EN EL QUE ESTUVIMOS AYER
No fue más que una armonía pre-establecida

Spoiler
Las cosas se torcían a un ritmo maquiavélico, lo que no me daba tiempo a procesarlo todo.

Bromas de lado, el sitio en cuestión me daba bastante miedo, ¡se lo veía espeluznante! Me llevaba a abrazarme a mí misma, aún sin ser capaz de poder encontrar el confort tras mi propio gesto; pero avanzar, sólo avanzar sin mirar atrás, era nuestra única opción. Y entre más lo hacía, más me daba cuenta del detalle de estas catacumbas. El patrón de los muros, esos sarcófagos que recordaban a una cultura de antaño, esa oscuridad sólo apagada por causa de unas antorchas que colgaban... no es la clase de lugar al que unos aventureros, de no más de unos dieciseis años en promedio, quieren llegar a parar.

Y todo empeoró en cuando una criatura de oro, pero pasada a otra vida, hizo acto de presencia. Sus manos invisibles lo atravesaban todo, y aun así lo sostenían y tiraban todo, incluido un jarrón con viseras que pude evitar por lo poco. Tragué seco, en serio, quería huir a otro lado, pero YA.

Karla: Fa-fa-fa-fa...

Di unos pasos hacia atrás instintivamente, apenas escuchando todo lo que le gritaba al suicida de Albert y los comentarios no tan desacertados de Sil. No fue hasta que el mismo Silver jaló de mi brazo, que logré aterrizar en la realidad, cubriéndome con mi capa temporal para evitar inhalar el veneno.

Sólo entonces, al fin, me encontré con el que sería mi oponente.


[Nivel 18]


Pokédex: "Duskull, el pokémon réquiem. Una única mirada lanzada por su ojo escarlata basta para dejar petrificado de miedo al rival más fuerte. Deambula sin rumbo al amparo de la noche".

Karla: Ugh, uno difícil. Venga, Hiro, confío en tu potencial. — Susurré al enviar a la batalla a, quizás, uno de mis compañeros más leales, quien con sus flacuchos brazos y llamativo pañuelo azul se ponía en posición de combate.

El Duskull pareció mofarse de nosotros, como si estuviese esperando por un pokémon de su altura y nivel. Si bien el pokémon geco podía verse pequeño en esos momentos, la verdad es que era un rival que podía hacerse de temer. ¡Y estaba a punto de demostrarlo!

Karla: ¡Comienza con maquinación, mi amigo!

Treecko se cruzó de brazos, probablemente para resistir lo que le fuese arrojado mientras concentraba sus fuerzas. Duskull se vio anonadado, pero ignorando los esfuerzos de su oponente se rodeó a sí mismo de una tenebrosa aura rojiza; ¡el ataque tinieblas volvía a hacer su regreso triunfal! Y por más que el geco se defendiese, nada podía hacer para evitar el daño.

Karla: Resiste un poco más, yo sé que puedes... — Me mordí una uña de la diestra. Los fantasmas no hacían más que hacerme sentir el escalofrío por mi espalda.

Hiro: «¡Lo hare!».

Sin comprender, el fantasma se abalanzó al pokémon con una cara espantosa. Yo fui quien dio el salto ante esa jugada sucia, y por supuesto que el temeroso pokémon planta también se asustó por lo repentino del impresionar; mas seguía resistiendo, porque sólo de ese modo su ataque aumentaría, y sin embargo...

Karla: ¡Cuidado!

Duskull no estaba para perder el tiempo. Volvió a concentrar las tinieblas en su cuerpo, las cuales al materializarse golpeaban una por una a un geco quien no podía hacer más que retroceder y lamentarse del dolor. Treecko le observó y finalmente dejó de brillar con la intensidad de la luna nueva, para dejarme claro que ya estaba listo para el primer golpe.

Karla: ¡Perfecto! — Le animé, levantando un puño en gloria. — ¡Ahora, usa megaagotar!

Esas bolitas verdes salieron del cuerpo del pokémon réquiem, quien comenzó a ir de un lado a otro por la pirámide, muros y techo descartados, para deshacerse del ataque. Esa energía volvía a un aliviado Treecko, puesto que a la par que iba recuperando sus fuerzas perdidas, también le hacía daño al ser de presencia gris. Todo fue amor y victoria hasta que el Duskull desapareció de nuestro rango visual.

Karla: Estate alerta. — Le advertí.

Asintió con la cabeza a modo de respuesta, observando su alrededor.

Sin avisar, y sin las intenciones de ser notado, Duskull apareció por detrás para golpear a Treecko, pero estaba equivocada, dado a que no pretendía atacarle precisamente. Su forma incorpórea, brilló de blanco al mismo tiempo que el de mi camarada lo hacía también. Esto era raro... no lo entendía, no del todo. Decidí analizarlo con la pokédex, pues mi amigo apenas podía sostenerse de pie, intentando no retorcerse por el agudo dolor.

Pokédex: Divide dolor. Absorbe la energía del oponente y la fusiona con la energía del usuario quien emplea el ataque, para dividirla en partes equitativas entre ambos.

Karla: ¡Y UN DARKRAI! ¡HIRO! — Traté de llamarle, hasta que el ataque se detuvo.

Gimoteando, el ser verde se notaba cansado, pero no podía decir que Duskull se encontrase en las mejores condiciones. El solo levitar le significaba un suplicio, podía percatarme de ello pese a la oscuridad.

Karla: Vamos con todo. ¡Tormenta floral!

Reuniendo sus brazos, para después alzarlos al aire, Treecko invocó varios pétalos alrededor suyo para dispararlos contra un escurridizo fantasma, quien pensó que por esconderse en uno de los jarrones estaría libre de semejante movimiento; para su desgracia, y para la mía también, Hiro aún no dominaba del todo su poder, tanto así que el ataque incluso me alcanzó a mí en su trayecto y no tuve más opción que cubrirme de nuevo.

Cuando me di cuenta, vi al del ojo rojo tirado en el suelo, dispuesto a darnos más batalla. No se lo iba a permitir, venga ya, ¡no soy tan generosa!

Karla: ¡No me vengas a joder y vete a descansar de una maldita vez, espectro del Darkrai! — Le grité, lanzando una de las pokeball que cargaba conmigo.

Sinceramente, ¿para qué quería yo a un fantasma? Ni idea, me dejé llevar.

En tanto, fui a tomar a Hiro en brazos, tratando de confortarlo. No iba a devolverlo a su pokeball, no por el momento, quería hacerle saber que todo estaría bien, pasara lo que pasara.

Tras tentar a la suerte, seguí a Silver, debíamos encontrar a Albert.

Claro que, aún en aquellas circunstancias, no estaba preparada para lo peor. Traté de tragarme el odio junto al miedo, atorándose ambos en mi garganta e insistí a Silver de que todo estaría bien, ¿de qué otra forma podía irnos, sino? Alguien tiene que contar esta historia, ¿no? O eso creía yo.

Al ver el carmesí al que me guio Sil, sentí como mis rodillas se raspaban al ser las únicas que resistieron todo mi peso al caer. En serio que estuve a punto de que las lágrimas rodasen por mis mejillas; siendo testigo de cómo, por segunda vez, un amigo desaparecía ante mis ojos. Hay momentos en que mi suerte maldita rompe mis sentidos y juega con el pesar, pero esta vez fui salvada a tiempo.

Albert: ¿Qué hacen allí descansando? ¡El Cofagrigus ya viene! — Fue todo lo que el castaño tuvo para decirnos. ¡Pero qué desagradecido! — No me lloren, sigo vivo. Por ahora.

Karla: ¡Nada que te interese! — Le grité, algo exaltada, sólo un poco. — ¡¿Y llorar?! ¡Es que está lloviendo, no se quieran confundir!

Silver: Tengo una idea, pero podría ser peligrosa. — Mencionó Silver, con los ojos clavados en una de sus pokéballs. — ¿Tienen algún pokémon que pueda lanzar fuego? — Decidido e ignorando nuestro teatro, volvió a hablar con determinación. — Esta pirámide... vamos a volarla.

Vale, ya no estaba un poco exaltada, derechamente entré en pánico. Pero caí en cuenta que esto era lo necesario para salvarnos el pellejo de una vez, de eso no me cabía la menor duda.

Rogando porque la idea de Silver diera sus frutos, me volví a poner de pie y saqué a la velita pokémon.

Albert: ¡¿ESTÁN LOCOS?! ¡NOS VAMOS A MORIR ENTERRADOS, SEREMOS UNAS MOMIAS!

Karla: Lo sé, pero prefiero ser momia que parte de esta legión de fantasmas. — Cerré los ojos, tratando de sonar heroica. — ¡No les daré el placer de tenerme en sus filas! ¡Adelante, Kid, usa tu llama embrujada!

Albert: Ay madre Cresselia, ¿en qué me fui a meter? — Se lamentó, pero se nos unió a la causa.

Con la ayuda de Charmander, Litwick estaba preparado para mi orden. La lagartija naranja arrojó pequeñas brazas que se mezclaron con un torrente de fuego que la vela invocó a partir de un anillo del mismo elemento, formado con diminutas llamas que salieron de su propio fuego violeta. Los dos ataques ígneos, sumados al gas inflamable del nuevo y reluciente Koffing de Silver, impactaron para generar una explosión de la que tuvimos que salir arrancando con todas nuestras fuerzas.

Sobra decir que al final volamos debido al terrible impacto, sintiendo como una corriente de aire caliente nos abrazaba sin piedad. Por suerte, al final, se formó una pared de desprendimientos y estatuas caídas que le impedirían el paso al fantasma.

Karla: Estamos claros que pokémon como Duskull puede pasar sin problemas, ¡pero ese bicho era un maldito sarcófago! — Fue lo único que atiné a decir. — De todos modos, yo no me fio.

Y con la última palabra dicha, regresé a Litwick para darle paso a Yuki, también conocida como Snorunt. Con el rayo hielo congelo ese sitio, lo que provocó algo de niebla.

Karla: ¡Huyamos! Ugh...

Me golpeé fuerte por la explosión de antes, pero no fui la única. Dándonos aliento mutuo, seguimos andando. Eso sí, la sonrisa picara por el gran trabajo en equipo no nos la quitaba ni Arceus; más orgullosos de tal hazaña no podíamos estar, por más que Albert lo negase para sus adentros.

Equipo actual:
pkmn-snorunt color-shiny [18] pkmn-scyther [14] pkmn-ralts [16] pkmn-treecko [19] pkmn-zorua color-shiny [14] pkmn-litwick [18]

Detalle del reporte:
Acompañantes: @NEET Samurai @Albert
Combate:
pkmn-treecko 75% EXP [Acumulado] +50% EXP = 1 nivel [25% EXP]. Cansancio: 75/100.
Tres pokeball contra Duskull.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#44
Equipo: los 2 weones @AlKapparra Mágica


LLegamos a una sala muy oscura donde no se veia nada de nada y pise una placa de presión y Master y yo caímos en una trampa, Caímos unos segundos y algo suave paro nuestra caída creíamos que era arena hasta que algo me mordió el trasero.

-Demonios! que dolor!.-Grite.

Era un pequeño trapinch que me estaba agarrando muy fuerte, parecia que me quedaría sin trasero en cualquier caso, esas pinzas no cedían para nada hasta que se medio durmio y me lo pude quitar, esto de verdad dejara marca.











Equipo de Carlos. Trapinch lo supongo.
:220: :152: :403: :304: :328:



Swinub empezó la pelea, tenia miedo que se debilitara de un golpe del trapinch por lo cual Shinx entro en combate para bajarle el ataque a Trapinch pero su habilidad corte fuerte se activo la cual no deja que sus características disminuyan en combate, Trapinch le dio un golpe cabeza a shinx que lo dejo medio muerto y por ello decidí cambiar a Shinx por chikorita con la esperanza de que aguantara un golpe pero trapinch le metio otro golpe cabeza y lo dejo medio muerto, Era la hora de jugar mi ultima carta por lo cual entro Aron al combate y recibió un golpe cabeza que no le hizo mucho daño pero trapinch era un poke de tipo tierra si Aron seguía en combate estaba en mucho peligro si el trapinch utilizaba un golpe de tipo tierra.

-Esto no avanza.-Dije mientras Swinub me hacia señas.-Bien entonces ve.-Dije mientras Swinub cambiaba con trapinch.

Swinub era mas rápido que trapinch por lo cual le tiro un Chuzos pero fallo por mala suerte, y el aron le tiro a Swinub un bofetón lodo el cual le bajo la precisión a swinub.

-Ultima oportunidad, Chuzos!.-Grite a swinub el cual conecto el ataque y dejo K.O al trapinch.


Mientras el trapinch esta K.O le tire una pokeball en todo el 90% de cabeza que tiene y lo capture.

-Perfecto, tu nombre sera Pinzita, por los loles.-Dije Mirando la pokeball de trapinch.

Master ya se había adelantado un poco, lo unico que tenia que hacer era seguir y no preocuparme por nada más.

Equipo pokémon del weon No 2:
:220:
lv12
vitalidad: 50%
EXP: 75%

:152:
lv9
vitalidad:50%
EXP: 0%

:403:
lv11
vitalidad: 50%
EXP:0%

:304:
Lv11
Vitalidad: 75%
EXP: 50%

:328:
Lvl 11
Vitalidad: 100%
EXP:0%

Team::658: lv 36:059: lv 30 :547: lv 26:397: lv 19:277:lv22
Promedio:lv:27
Inventario
Cronología
#45
Mateo Derleth

♦ Batalla

Caí en un tunel interno al desierto en el que me encontraba, arrastrando conmigo a aquel compañero tan extraño. El lugar poseía una humedad particular que me resultó un alivio al infierno que estaba viviendo en la superficie. El extenso... ¿pasillo? en el que me encontraba estaba iluminado por antorchas, lo que indicaba una presencia humana reciente... ¿o la de algún pokemon?

De pronto, siento los sonidos irritados de un Pokemon salvaje, ya que no veo a su entrenador por ningún lado. Libero a mis dos Pokemon a la vez, odio admitir que aún no me siento lo suficiente entrenado como para liberar solamente a Abra. Entre los Puños Truenos e Incineraciones, aquel Rhyhorn pareció debilitarse. El espacio que tenía como campo de batalla era limitado, por lo que el enemigo varias veces aplastó contra las paredes de arena a mi equipo, sacándoles un poco de salud. Cuando terminó la batalla y el único debilitado fue Rhyhorn, le lancé varias Pokeballs para asegurarme la captura.

—Vamos hacia adelante... ¿qué tal si eso es lo que nos lleva al lugar importante? Ir hacia atrás podría llevarnos a la salida al mundo exterior... —Al ver lo insistente y molesto que se estaba poniendo, decido aceptar y acompañarlo, recorriendo ese tunel hacia el lado opuesto.

Equipo
○ :063: — Nvl 6 — 0/100 Exp — 50/100 Salud.
○ :554: — Nvl 5 — 50/100 Exp — 75/100 Salud.
○ :111: — Nvl 5 — 0/100 Exp — 100/100 Salud.


Gracias Eli <3
#46
Misión 3: Aquello que nos insta a avanzar
Spoiler
- ¡Oh, mil gracias gran Arceus! ¡Gracias por escuchar mis plegarias! ¡Las plegarias de simple humano! – agradeció arrodillado sobre una de sus piernas, extendiendo uno de sus brazos hacia el firmamento, tratando de ver más allá del cielo. – Prometo atrapar y criar adecuadamente a mis Pokémon.
Kal se cuestionó la cordura del chico. Eevee solo permaneció a lado de su entrenador, conteniéndose.
- ¿E-Estás bien…? – pregunto el hombre con inseguridad.
El chico volvió en sí, recordando donde estaba. Se dejó llevar por la emoción. Se paró y guardó silencio por unos segundos. Su cara estaba roja, estaba avergonzado.
- E-Estoy bien. – Teo se percató que Eevee no lo miraba. Entonces lo levantó para observarlo cara a cara. Su pokémon permaneció serio, sin hacer gesto alguno. - ¡N-no te rías! – Y estiró la cara de su compañero.
El hombre nuevamente no entendía lo que pasaba. Él solo quería volver a su hogar, estaba cansado física y mentalmente.
- ¡ARGGH! – gritó interrumpiendo a sus acompañantes, quienes nuevamente se olvidaron de él. Pero antes de que pudiera decir algo más.
- Ah, cierto. Me olvide por completo. – Echo un vistazo a Sandile pero no lo encontró. Busco rápidamente por los alrededores hasta que lo encontró. Solo sus ojos y su nariz sobresalían de la arena, la demás parte de su cuerpo estaba enterrado en ella. Se estaba alejando del lugar.
- Eevee, vigila a Kal por un momento. – dijo lanzando a su pokémon y mochila hacia el hombre, el cual no logró reaccionar a tiempo, cayendo al suelo con el pequeño sobre su pecho. – Si grita de nuevo, golpéalo. – ordenó apresurándose en alcanzar a Sandile. Eevee asintió mientras que Kal yacía en el suelo sin saber qué hacer.
- Espera un segundo. ¿A dónde crees que va? – dijo Teo interponiéndose en el camino del Pokémon. – Pensé que los de tu especie eran del tipo territorial. ¿Me siento decepcionado? – menciono tratando de provocar a Sandile.
Pero éste no reacciono. Solo giró y reanudó su retirada. El chico volvió a interponerse.
- No dejaré que te vayas tan fácilmente. Juega un rato conmigo. – Sacó una Pokéball de su bolsillo y la hizo girar con su dedo índice, desafiando a Sandile. Esta vez el pokémon respondió. – Eevee está ocupado en estos momentos. Estamos cortos de personal, ¿sabes? ¿Qué opinas? ¿Te gustaría darnos una mano? O pata, si prefieres. – El pokémon abrió su mandíbula, haciendo relucir sus dos colmillos delanteros. – Mandíbula será. – corrigió escondiendo las manos en sus bolsillos.
Teo miro a Sandile una vez más. Sus ojos indicaban que no sería fácil, pero no le importó. Es más, eso lo alentó.
Apretó fuertemente su mano derecha. Sandile reaccionó ligeramente ante este gesto. Y con solo un movimiento, Teo lanzó el objeto al Pokémon. Éste esquivó saltando de la arena pero fue interceptado en el aire por el chico, quien lo agarró fuertemente con su brazo, presionando su lomo contra el suelo. Sandile se agitó de un lado a otro tratando de zafarse, golpeando al chico con su cola y sus patas hasta que logró liberarse. Se escondió en la arena y atacó por detrás al chico. Teo se movió ligeramente hacia el costado y lo agarró antes de que se escabulla nuevamente. Se tiró de espalda presionando al pokémon con sus brazos. Sin embargo, en el forcejeo la cola de Sandile golpeó una de sus manos aflojando el agarre. Viendo la oportunidad, el pokémon mordió el brazo de Teo. El chico soltó un pequeño gemido de dolor, no obstante lo agarró con su brazo libre, aferrándolo contra su pecho. Y esta vez, cayó de cara contra el suelo, aplastando a Sandile con todo su cuerpo para inmovilizarlo. Éste no cedió con su mordida.
Los movimientos de ambos se detuvieron por unos cuantos minutos. Ninguno parecía ceder y justo cuando el joven estaba por darse por vencido, Sandile lo soltó.
- ¿Eh? ¿Estás seguro? – pregunto el chico sentándose y agarrándose el brazo lastimado. El pokémon le indico el lago con una de sus patas. – No me hubiera gustado ganar así. – hizo una pausa. – Bueno… Tampoco ésta es la forma en que debería atraparte. – Sandile le hizo una pregunta. – Al ver que te ibas, se me ocurrió intentarlo. – El pokémon guardó silencio y se dirigió hacia Eevee y Kal. Pero se giro hacia Teo cuando vio que no lo seguía y le hablo.
El chico se levantó, movió su brazo y se adelantó.
- ¿E-estás bien? – pregunto el hombre con ojos aterrorizados.
El joven no lo escuchó, solo alzó a su pokémon, el cual lo miraba preocupado.
- Tranquilo. En verdad no duele tanto. Más importante, tenemos una batalla. – explicó a su compañero. Pero Eevee no podía quitarse la preocupación e insistió. – Está bien. Primero lo primero, ¿cierto? – Puso en el suelo a su compañero y pidió su mochila a Kal. – Por favor, espera un poco más. – le dijo a Sandile, el cual acepto tranquilamente.
- Ah, cierto. Eevee, ve a traer el meteorito que arroje antes. – ordeno y su compañero fue corriendo a buscar el objeto que había lanzado para engañar a Sandile.
Teo saco un pequeño botiquín de su mochila y una botella de agua. Lavó su brazo y aplicó un poco de alcohol. Le pidió ayuda al hombre con la venda.
- Oye… ¿E-Estás bien? Vámonos de aquí. Estoy asustado.
Teo suspiró e ignoró al hombre. Si le explicaba la situación en la que se encontraban solo lo asustaría más. “Eevee estaba cansado, no sé cuánto más pueda pelear. Pero con otro pokémon y uno que conozca el lugar, sería más fácil.”, eran los pensamientos del chico.
Eevee regresó con el meteorito en su boca. Su entrenador lo felicitó, guardó todo en su mochila y enseñó el brazo vendado a su pokémon, el cual se sintió más relajado.
- Estamos listos. – dijo a Sandile poniéndose de pie. Éste esperó pacientemente contemplando la situación, con especial atención en el chico.
El pokémon salvaje se puso en guardia.
- Deseo. – ordenó. Y mientras Eevee juntaba energía interior, Sandile se ocultó en la arena, salió por debajo de su contrincante y lo sujeto ferozmente con su mandíbula. Teo fue tomado por sorpresa, el pokémon iba con todo lo que tenía. – Usa ataque arena. – El chico no estaba seguro si un ataque así funcionaría con las membranas negras que protegen los ojos de Sandile. Por ello cambió de estrategia. – Apunta a su boca. – Eevee, aún atrapado, obedeció y llenó con arena la boca de su oponente, haciendo que lo soltara.
Eevee recuperó sus fuerzas gracias a su primer ataque mientras que Sandile limpió su boca.
- Antojo. – Pero con lo cansado que estaba no pudo atacar con todas sus fuerzas, dando la oportunidad a su contrincante para esconderse en la arena. – ¡Viene por tu izquierda! – gritó el chico al ver los ojos del pokémon sobresalir por la arena. El pequeño esquivó justo a tiempo la mordida. – Otra vez, antojo. – Golpeó a Sandile antes de que pueda esconderse. Entonces se detuvo por unos segundos y habló a su contrincante. – Eevee, no lo escuches. No dejes que te provoque. – Pero la advertencia fue inútil, su pokémon se encontraba molesto.
Sandile lanzó arena con su cola y el chico ordenó a su pokémon usar el mismo ataque. Los ataques impactaron en el aire y la arena cayó al suelo. Sin embargo, el pokémon no estaba a la vista, se ocultó nuevamente. Cuando Teo lo encontró era demasiado tarde. Mordió una de las patas de Eevee y lo arrojó por los aires.
- Placaje, Eevee. – Aunque éste se quedó inmóvil en el lugar. Estaba dolorido por el ataque anterior.
Sandile fue directo a él, nadando entre la arena con su boca lista para atacar. El pokémon no pudo evitar el ataque y otra vez fue mordido y arrojado, sin mencionar que todavía estaba irritado, dificultando a Teo dar órdenes.
- Tranquilízate. No te dejes engañar. Estoy bien. – Su pokémon no reaccionó. En ese momento, Sandile volvió a atacar pero Eevee más acostumbrado a sus ataques lo esquivó. – Ahora, Antojo. – azotando contra el suelo a su oponente y alejándose rápidamente.
Los dos Pokémon estaban cansados. Sin embargo, Sandile lanzó una vez más arena con su cola.
- Bloquea con ataque arena. – Y cuando estaban listos para el ataque por debajo del suelo, Sandile iba a toda prisa desde el frente. Eevee salió a interceptarlo. Teo quiso detenerlo pero decidió confiar en su compañero.
Cuando estaban por chocar, Eevee saltó hacia el costado. Sandile también saltó, tratando de agarrarlo pero su ataque fue esquivado por muy poco. La maniobra le significó el aterrizaje, dejándolo indefenso por unos segundos. Suficientes para que el Pokémon del chico estuviera a su lado listo para atacar.
- ¡Placaje! – exclamó y su compañero asestó un golpe critico en la barriga de su adversario, haciéndolo deslizar por la arena.
El chico sacó, esta vez sí, una Pokéball de su bolsillo y se preparó para lanzarla. Eevee estaba difícilmente de pie esperando. Esperaban que la batalla haya llegado a su fin, aunque se impresionaron al ver como Sandile se levantaba y de él emanaba más fuerza que antes. Teo tragó en seco.
Sandile vio a los ojos del chico, luego a los de su compañero. Comprobó la determinación de ambos. Entonces relajó su postura y el joven lanzó la Pokéball, que golpeó en la cabeza del Pokémon. Y antes de que éste entre en la esfera, miró una vez más a Teo y asintió.
La Pokéball giró tres veces y se cerró, indicando que la captura fue todo un éxito. Aunque el chico sabía que funcionaría, Sandile se lo dijo.
Eevee volvió a la normalidad, su entrenador lo levantó y fueron a recoger la esfera.
- ¿Estás bien? – preguntó a su amigo, el cual asintió algo cansado. – Lo hiciste fantástico. Bueno, conozcamos a nuestro nuevo compañero. Sal, Sandile. Mi nombre es Teo y él es Eevee. – dijo agachándose para hablar con su nuevo pokémon. Éste se presentó formalmente, diciendo que aquí es donde vive… o vivía. Teo pensó un momento y colocó a su compañero sobre su hombro. - Eres bastante serio, ¿no? – Alzó a su nuevo pokémon y comenzó a hacerle cosquillas en la barriga y debajo de la mandíbula. Éste se retorcía de la risa. – Eevee, ayuda también. – Y los tres comenzaron a jugar. Sandile se liberó y mordió el brazo de Teo. Un gritó ahogado se escuchó detrás de ellos. Era Kal, quien miraba espantado.
- No se asuste. Es su forma de jugar, ¿verdad? – Sandile soltó el brazo y sonrió. – Así que tú tampoco te asustes. – dijo a Eevee al notar que estaba listo para atacar. Entonces Sandile mordió gentilmente su cola en gesto de amistad. Eevee se sorprendió pero luego entendió al ver la sonrisa amigable del pokémon. El hombre solo estaba aterrado.
- Y-yo solo quiero regresar a mi hogar. – repitió tomando el brazo lastimado de Teo. El chico hizo una mueca de dolor y a sus pokémon no pareció agradarle la actitud descuidada del hombre. Entonces Kal lo soltó al ver los colmillos de Sandile. El joven tuvo una idea.
- Antes de todo. Mi nombre es Teo, y ellos son Eevee y Sandile. Son pokémon. – explicó recordando el primer encuentro con el hombre. – Teo, Eevee, Sandile. Sandile, Eevee, Teo. Eevee, Teo, Sandile. Teo, Sandile, Eevee. Eevee, Sandile, Teo. Sandile, Teo, Eevee. Nada de monstro ni criaturas. Pokémon, ¿entendido?
- ¿Eh?
- ¿Entendido? – repitió indicando los colmillos de su pokémon.
- ¡Sí! ¡Teo, Eevee, Sandile! ¡Pokémon! ¡Entendido! – exclamó todo nervioso. El chico sonrió complacido y prosiguió.
- Muy bien. ¡Firmes! – dijo con voz fuerte pero sus pokémon no entendieron. – Deben pararse derechos en línea recta mirando hacia arriba y en dirección a mí. – susurró. Entonces se posicionaron. Kal, aún asustado, solo observó en silencio. – En nuestras filas tenemos un nuevo recluta. Bienvenido, Sandile. Ahora mismo estamos en medio de una misión. Básicamente, estamos buscando unos meteoritos que cayeron anoche del cielo. Pero, como dije antes, estamos faltos de personal. Por ello, recluta Sandile le asignaré una tarea ahora mismo. – hizo una pausa y miró maliciosamente a Kal. – Vigilarás a este individuo. – El hombre saltó de susto. – Grita, lo muerdes. Dice monstro o criatura, lo muerdes. Huye, lo muerdes. Jala de mi brazo, lo muerdes. Cualquier comportamiento problemático, lo muerdes. ¿Acepta la tarea? – Sandile asintió. - ¿Entendido? – preguntó el chico al hombre.
- ¡S… - se contuvo de gritar al ver la boca abierta del Pokémon. Sus filosos dientes relucían con la luz del inquebrantable sol. – Si. – dijo conteniéndose.
- Muy bien, ahora nos entendemos. Lo escoltaré hasta su casa pero con una condición. – explicó en tono más amable. – En el camino, quiero que me ayude a encontrar tantos meteoritos como sean posibles. – Sacó uno de su bolsillo y se lo mostro. Kal lo miro fijamente y estuvo de acuerdo. Mejor dicho, no tenía otra opción.
También enseñó la roca a Sandile. Y éste al verla, se sumergió en la arena hasta desaparecer.
- ¿Eh, Sandile? ¿A dónde fuiste? – No hubo respuesta.
El chico estaba confundido pero decidió confiar en su nuevo compañero. Y en lugar de preocuparse, se desvistió hasta quedar en ropa interior y se metió al lago con Eevee. Necesitaban refrescarse y quitarse la arena que llevaban encima.
- ¿No quiere meterse también? – pregunto al hombre.
- ¿También puede haber… Pokémon en el lago? – pregunto. Estaba sentado bajo la sombra de las palmeras.
- Mmm… ¿Quizás? – respondió.
- No, gracias.
“Si tan solo supiera que en las palmeras también podría haber Pokémon.”, pensó Teo para sí mismo.
Luego de un corto pero refrescante baño, Entrenador y pokémon se sentían renovados. Se sentaron junto a Kal, esperando a Sandile. El hombre había terminado de colocar las vendas al chico cuando el pokémon regresó. En su boca traía tres meteoritos. Cuando Teo los vio, saltó de felicidad hacia su nuevo compañero. Lo puso boca abajo y comenzó a hacerle cosquillas. Eevee se les unió. Kal los vio y se pregunto si algún día volvería a su hogar.
[/COLOR]
Spoiler

Nv.7
Vitalidad 50%+Cansancio
Experiencia 0%
#47









Nyxeria observó con el Sandile en brazos, como Elizabeth lanzaba su Shuppet al ataque del otro Pokémon. Era una curiosa manera de pelear, mientras que Simbad sacó de sus brazos al cocodrilo. Una vez el Sandile se debilitó, lanzó una pokeball en su dirección, atrapándolo y viendo a través de la carcasa como su nuevo Pokémon descansaba.

Spoiler

Elizabeth lanzando al shuppet(?)



Su compañera la esperaba delante de la enorme y extraña vegetación de la sala, con expresión concentrada.

- Al parecer no hay salida…

- Debemos buscar una –dijo ella asintiendo-. Es probable que haya alguna oculta.

La muchacha sacó a un Gastly y su Frufrou, antes de desaparecer entre la maleza. Nyxeria se encogió de hombros, liberando al pequeño Flare.

- ¿Mi pequeño topo, me ayudas a buscar una salida?

El Cyndaquil dio un pequeño bostezo y con energías renovadas, se dirigió a las paredes de la sala. Llevaban media sala recorrida, cuando notó que un ladrillo sobresalía. Sin pensar en las consecuencias, presionó y escuchó un fuerte grito.

- Esa parecía Elise… ¡Vayamos a ver!

Adentrándose en la maleza, vio como la joven Elizabeth se encontraba en el suelo delante de otro enorme agujero en el suelo.

¿Qué habría allá abajo?







Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#48


Tema de rol para: Caídos del Cielo.











MISIÓN 04
Entre la vida y el coraje.





Entre más profundo van bajo tierra, más se ahogan en un manto de incerteza. Los meteoritos a vuestro paso pareciera que alumbran el camino y lo mismo sucede con ese nuevo pasadizo descubierto. Es una desgracia, pero los nuevos integrantes de vuestros equipos no conocen más allá del cuadro anterior, hasta los fantasmas pueden entregar más ayuda de la que puedan creer. Pero no hay tiempo para cuestionarse nada, sólo avanzan, porque devolverse tras llegar tan lejos parece la opción más disparatada de todas.

En fin. Pasamos de lo tibio al frío, sin un término medio. Lo que antes fue una vegetación que recordaba al Edén, tras un oasis en el desierto, es ahora todo lo contrario. Se encuentran en una sala que trae a la memoria al continente antártico, ya es un milagro si no tropezáis por culpa del hielo a vuestros pies. Y antes de que penséis en dar un paso atrás, la puerta se cierra de golpe como una mazmorra que no quiere dejar ir a sus víctimas predilectas.

— Pereceréis aquí. — Es lo que dice una voz.

En el otro extremo se ve una imagen, como una doncella de cristal. Dos pokémon flotan alrededor de ella y uno de ellos parece que es quien lleva los hilos de este terreno.

Pero eso no es todo. Tendido en el suelo, más allá de donde se encuentra la presunta figura de una mujer, un pokémon les espera, moribundo. Es verdoso, las gemas que adornan su cuerpo se hallan apagadas; es la clase de criaturas que espera a que su presa le devoren de una buena vez, en lugar de dejarle agónico. Y finalmente, su respiración es agitada.

pkmn-elgyem
[No capturable]


Pelear es una obligación, pero... ¿qué sucederá con ese pokémon? A vuestro criterio queda.




pkmn-frillish
Habilidad: Cuerpo Maldito.
— Tinieblas.
— Burbuja.
— Absorber.
— Tóxico.
pkmn-solrock
Habilidad: Levitación.
— Placaje.
— Confusión.
— Lanzarrocas.
— Giro Fuego.
pkmn-cryogonal
Habilidad: Levitación.
— Canto Helado.
— Atadura.
— Giro Rápido.
— Afilar.
pkmn-frillish gender-female
Habilidad: Cuerpo Maldito.
— Tinieblas.
— Burbuja.
— Absorber.
— Fuego Fatuo

Meteoritos encontrados: [40] + 1 + 5 = 46.



Al vencer, comienzan a revestirse con una confianza impenetrable. Vuestra apresurada presentación fue pequeña, pero eficaz; sólo con saber vuestros nombres e intenciones ya erais capaces de pelear codo con codo cuan amigos de la infancia, lo cual en estas ruinas, donde la anormalidad se ve en cada uno de sus rincones, una buena compañía nunca viene mal. Pánico de lado, es hora de retomar la marcha. Sobre si intercambiaron diálogos, vivencias o experiencias en las ruinas, eso ha quedado en vuestra voluntad.

En algún momento, mientras avanzan por un pasillo estrecho, las letras Unown que daban formas a los escritos de los muros comienzan a brillar y el lugar a temblar, eso es razón suficiente para que apresuren sus pasos así como el aliento. Los desprendimientos dejan de ser una amenaza, para volverse una realidad… ¡estas ruinas quieren llevárselos al infierno! ¡Deben correr! Y sólo al correr es como llegan hasta una sala.

Cuando entran, un temblor hace que el techo ceda por su propio peso. En eso, el Lunatone de Rafael se estremece, su fuerza psíquica desplaza a un lado los peligrosos escombros de la ruina formando un escudo transparente y redondo. Cuando el polvo desaparece, ambos ven en carne y huesos a dos muchachos por delante de vuestras narices. En realidad, son dos entrenadores que son clavados a ustedes en cuanto a físico, de pies a cabeza y en lo que a colores respecta hasta en eso se parecen; pero tienen algo distinto y es que... sus ojos están apagados, es como si hubiesen sido desprovistos de emociones, como dos cuerpos vacíos que se movían sin un alma y sin un corazón.

— Dejadnos en paz. — Les suplican en unísono.

Tanto el Eliott falso como el Rafael falso comienzan a darles órdenes a unos cuantos pokémon que han invocado a sus lados. Y detrás de ellos, se ve una puerta. ¿Será que al fin podrán volver a ver la luz del día? Hay que averiguarlo, ¡es hora de enfrentaros a vuestros fantasmas oscuros!




pkmn-fennekin
Habilidad: Mar Llamas.
— Arañazo.
— Ascuas.
— Látigo.
— Protección.
pkmn-aron
Habilidad: Robustez.
— Placaje.
— Fortaleza.
— Bofetón Lodo.
— Golpe Cabeza.
pkmn-roserade
Habilidad: Punto Tóxico.
— Meteorobola.
— Picotazo Ven.
— Dulce Aroma.
— Hoja Mágica.
pkmn-sudowoodo
Habilidad: Robustez.
— Copión.
— Azote.
— Patada Baja.
— Lanzarrocas

Meteoritos encontrados: [25] + [6] + 13 + 11 = 55.



Lo que creyeron y sería el astro rey recibiéndolos con sus candentes e invisibles brazos, no fue más que una ilusión. Es cierto, ahí arriba hay un cielo, uno donde las esponjosas nubes blancas llenan el firmamento de mentira y sólo notan que es una mentira porque una parte se ve en negro; no, es más acertado decir que es como si el cielo se hubiese desprendido de esa parte. Al repasar vuestra situación se darán cuenta que los tres llegaron a un observatorio, uno adornado por grandes estanterías y librerías como si fuera una biblioteca antigua encerrada en las ruinas. El observatorio está simulando al día exterior, el que probablemente no lleguéis a ver a menos que os esforcéis por salir.

Uno de ustedes recoge un libro que está tirado en el suelo, y se encuentra con el siguiente texto cuyo lenguaje, de milagro, sois capaces de entender:

“Y así hubo una guerra… el paraíso se volvió la desolación. La bendición se nos fue arrebatada… Él luchó por nosotros, mas ellos no estaban solos; un resultado desalentador que a todos nos fue revelado… oh… se apiade….”.

Indescriptible e indescifrable, así son las palabras que siguen.

Así como el libro apareció, lo hicieron unas criaturas rosadas. Danzaban, cantaban, todo al ritmo de una melodiosa voz. Al seguir el origen de esa voz, ahí ven a una “ella”, o a un “algo”, porque no tiene una forma definida.

— Os pediré que os retiréis. — Suplica.

En eso, un ave de acero desciende del cielo. Agita sus alas y sus gruñidos suenan amenazantes. Es un Skarmory, pero no está sólo; otros pokémon, igual o más peligrosos, se acercan por los lados, lo que incluye a los rosados.

El punto es, ¿cómo van a escapar si no tienen idea de dónde está la salida? Quizás, sólo quizás, tendréis que crearla con vuestros propios medios. ¡A pelear!






pkmn-skarmory
Habilidad: Vista Lince.
— Picotazo.
— Ataque Arena.
— Garra Metal.
— Persecusión.
pkmn-clefairy
Habilidad: Muro Mágico.
— Destructor.
— Canto.
— Psicocarga.
— Voz Cautivadora.
pkmn-probopass
Habilidad: Imán.
— Levitón.
— Defensa Férrea.
— Bomba Imán.
— Placaje.
pkmn-clefairy
Habilidad: Gran Encanto.
— Destructor.
— Canto.
— Voz Cautivadora.
— Psicocarga.
pkmn-onix
Habilidad: Robustez.
— Maldición.
— Lanzarrocas.
— Furia.
— Protección.
pkmn-aerodactyl
Habilidad: Cabeza Roca.
— Cabeza de Hierro.
— Colmillo Hielo.
— Ataque Ala.
— Supersónico.

Meteoritos encontrados: [61] + 5 + 10 + 3 = 79.



Resulto ser que Alberto estaba en lo cierto. El camino contrario les llevó a un lado, y eso era ni más ni menos que un escenario inesperado; sólo protegido por una puerta como ninguna, con un lenguaje antiguo grabado en ella y rodeada de una atmosfera terrorífica. Sí, eso mismo les estaba esperando, indescriptiblemente la sala tras la puerta les infunde temor sin tener nada hostil cerca; como si el instinto les advirtiera que lo más sano es volver.

Pero ninguno de los dos iba a hacer caso a sus pensamientos, ¿o sí?

No es como si tuvieran más opción. En cuando entran en la recamara, ambos, vuestro sentidos del olfato y vista, se ven atrofiado por todo el polvo que se agita ante la intromisión del aire. Por otro lado, el calor es abrasivo, sofocante y asfixiante; es como si los segundos se contaran solos. Y aun así, logran abrir los ojos.

Lo que ven es una enorme máquina, con engranajes de oro y otros de plata, se muestra oxidada y en un estado lamentable. Ocupa toda la sala y no sabrían muy bien decir para qué sirve o con qué razón se haya su existencia en tal lado. Pero esto es desconcertante, porque desiertos y maquinas no van de la mano.

E interrumpiendo ese silencio de calor, algo les observa: es una mancha anaranjada.

pkmn-deoxys form-speed


La misma mancha desaparece volviéndose borrosa, no sin antes clavar ojos vacíos y negros en ambos. Deja detrás de sí la figura humanoide de un joven, que sería de más o menos vuestra edad en promedio.

— Peligro, peligro, peligro. — Repite, sin cesar. — Peligro, peligro...

Y así como la repite, se lee la palabra "PELIGRO" con rojo rodearlos como si estuviesen metidos en alguna clase de realidad virtual, pero la realidad de las cosas es que esa máquina la que se está saliendo de control. ¡Es como una maquina a vapor! ¡Y podría explotar en cualquier momento! Al lado de la figura aparecen unas criaturas que les detendrán el paso por si piensan en escapar. ¿Qué harán? ¿Luchar? Sí, porque sólo luchando podrán encontrar la verdad y también la salida.




pkmn-honedge
Habilidad: Indefenso.
— Danza Espada.
— Corte Furia.
— Placaje.
— Persecución.
pkmn-pawniard
Habilidad: Competitivo.
— Arañazo.
— Corte Furia.
— Tormento.
— Excavar.
pkmn-durant
Habilidad: Enjambre.
— Defensa Férrea.
— Agarre.
— Corte Furia.
— Mordisco.
pkmn-golett
Habilidad: Puño Férreo.
— Rizo Defensa.
— Impresionar.
— Bofetón Lodo.
— Desenrrollar

Meteoritos encontrados: [32] + 10 + 12 = 54.



Escuchan algo, son como las voces de las almas en pena:

“¡No huirán, no huirán! Viviréis en ataúdes de tierra para toda la eternidad”.

Es espeluznante, el Cofagrigus les envía saludos desde las catacumbas, o al menos el recuerdo de ellas. Cuando más corren, más se van encontrando con meteoritos a vuestro paso, y eso es suficiente para seguir un rastro que los lleva hasta otra sala.

Y vuestras bocas no pudieron haber quedado más abiertas, porque lo que les espera es la bóveda de un tesoro. Monedas de oro, cálices adornados con rubíes, cofres por todos lados con sellos de diamantes en ellos… se siente demasiado bueno para ser real, demasiado. Quien no esté cegado por la avaricia, verá con sus propios ojos que en los muros hay dibujos, unos donde hay personas que parecen venerar la tierra, mientras que en otros se ven unas figuras redondas que impactan contra dicha tierra. Sí, les recuerda al mismo evento que los arrastró hasta las pirámides.

Rayando esos dibujos, sin embargo, observan a un par de pokémon blancos con una cola acabada en pincel. Garabatean, tiran su pintura y parece no importarles menos el precioso legado de un reino antiguo, si hasta pareciera que se mofan.

— ¿Cuál es el tesoro? — Les pregunta una voz, a modo de acertijo. — ¿Cuál es el tesoro? — Insiste, al no obtener respuesta. — Os podéis enterrar con él.

Entre las montañas de monedas, está una mujer con una túnica elegante y blanca, de tez morena. Cuando mueve las manos, los Smeargle también se mueven y los encaran a los tres, junto a otros pokémon. Los tienen rodeados, sin salida… más que un túnel que pueden ver más adelante, pero que es tan oscuro como la boca de un Lucario. ¿Qué es lo que harán? ¿Y por qué lo harán? La tierra comienza a temblar, los Rhydon reaccionan ante las palabras de la fémina, además de una presencia fantasmal. ¡Van en serio!






pkmn-smeargle
Habilidad: Experto.
— Tinieblas.
— Psíquico.
— Persecución.
— Recuperación.
pkmn-larvitar
Habilidad: Velo Arena.
— Mordisco.
— Chirrido.
— Tormenta Arena.
— Terremoto.
pkmn-rhyhorn
Habilidad: Pararrayos.
— Cornada.
— Ataque Furia.
— Cara Susto.
— Cola Férrea.
pkmn-rhyhorn
Habilidad: Cabeza Roca.
— Tumba Rocas.
— Ataque Furia.
— Cara Susto.
— Cornada.
pkmn-mismagius
Habilidad: Levitación.
— Llama Embrujada.
— Joya de Luz.
— Golpe Fantasma.
— Conjuro.
pkmn-shuppet
Habilidad: Insomnio.
— Desarme.
— Chirrido.
— Tinieblas.
— Fuego Fatuo.

Meteoritos encontrados: [58] + 2 + 6 + 5 = 71.



Master sería el primero en ver aquello. La sala a la que llegó era inofensiva, demasiado para ser cierto. Aparte de ser enorme, tanto que apenas serían capaces de ver el techo (e incluso así, parecía ser infinito) apenas lo encontrarían; el espacio en sí parece haberse maximizado a niveles donde podrían poner un bosque dentro y os perderíais en él sin problemas.

Lo único que adorna el sitio, aparte de unas antorchas de luz azul, son varias llaves voladoras, sí, han leído bien: voladoras. Unos pokémon se pasean de un lado a otro sosteniendo llaves de distintos tamaños, con distinta forma y diversos colores.

Y en lo que a vida se refiere, a lo lejos hay un hombre en armadura, sostiene una lanza y custodia una enorme puerta a sus espaldas, como los caballeros de antaño… vale, está claro, que ruinas y caballeros son conceptos muy raros como para venir a mezclarlos, pero no es momento para cuestionar lo que está bien y lo que no lo está. El caballero en cuestión alza una mano e invoca a unos pokémon a su lado.

— No podéis pasar. Marcharos ya.

Master intenta tocar una de las llaves que pasa volando a su lado, pero entonces un pokémon azul va a embestirlo y falla por poco. ¡Vaya! Si quieren derrotar a un Klefki y probar suerte con la gran puerta detrás del hombre de plata, tendrán que pelear antes. Eso sí, sólo tendrán una oportunidad… ¿quizás alguna llave destaca de entre las otras? ¡Es hora de agudizar la vista! Porque lo que tienen en frente, necesitará de todos sus reflejos y destrezas para poder ser superado.




pkmn-klefki
Habilidad: Bromista.
— Cerrojo Féerico.
— Viento Féerico.
— Placaje.
— Púas.
pkmn-beldum
Habilidad: Cuerpo Duro.
— Derribo.
— Defensa Férrea.
— Cabeza de Hierro.
— Cabezazo Zen.
pkmn-gastly
Habilidad: Levitación.
— Hipnosis.
— Lengüetazo.
— Maldición.
— Tinieblas.
pkmn-aron
Habilidad: Robustez.
— Placaje.
— Bofetón Lodo.
— Golpe Cabeza.
— Tumba Rocas.

Meteoritos encontrados: [21] + 9 + 3 = 33.


¡El Klefki contra el que peleen cuenta como uno de los pokémon del caballero!



Con el cocodrilo de arena en tu equipo, poco a poco este desolado sitio te ha ofrecido sus bendiciones, pues no hay nada mejor que un nuevo compañero. Al tomar descanso, Kal se exalta; como quien recuerda de golpe algo importante.

— ¡Eso...! — Parecía que el comportamiento de nuestro sujeto misterioso no tenía ni ton ni son, se levantó de golpe y apuntó al lago con el índice de su mano derecha, mientras se ponía en marcha. — ¡Eso que buscas! Yo sé dónde los hay. ¡Muchos, a montones!

Llegaba un punto en que su extrañeza naturaleza resultaba cansina, tanto así que te planteas el dejarlo solo, pero eres demasiado benevolente para tamaña maldad. Así que, sin pensarlo mucho, le sigues, sólo para ser testigo de algo que, por una fracción de segundos, Sandile se cuestiona si es o no lo suficientemente extraño como para morder al hombre.

Kal da un paso sobre el líquido cristalino, pero no se hunde en él. Camina... ¡y camina sobre el agua! ¡Como los ninjas! Sería un ninja si no fuera porque su apariencia comienza a mutar. Del escuálido y asustadizo hombre nace un pelaje azulado y en degradé celeste que se vuelve largo por la parte de la cabeza, sus ojos se tornan dorados y casi es como si su piel brillase de un blanco pálido. Se gira a verte con una expresión amigable. Apenas se parece al Kal que conocieron hasta hace unos minutos atrás, pues hasta sus facciones han cambiado.

— ¡Teo, Eevee, Sandile! — Agita una mano, de la que se ven escamas. — ¡Por aquí! — Bajo el agua, donde apuntan los flacos y larguiruchos dedos de Kal, se ve algo así como la entrada a una recamara submarina.

Lo cierto es que no saben lo que les espera, ni siquiera podrían el plantearse ir porque... vamos, el resultado, aunque desalentador, es obvio: los humanos no pueden respirar bajo el agua cuan Magikarp. Pero... ¿qué hay de este nuevo amigo, quien se les ha sumado, con las ganas de volver a su "hogar"? Parece que Kal va dejando más preguntas que respuestas, allá por donde va, pero ya va siendo hora de decidir si quieren avanzar o no al final de este viaje.

Y mientras deciden, un torrente de agua va directo hacia Kal, quien al caerse por esquivarlo no hace más que reprocharle a los monstruos que son unos monstruos. Pero eh, ¡sorpresa! Incluso cuando se cae, pareciera que lo hace sobre un suelo sólido. En eso, vislumbras una figura humanoide y plateada...

— ¡ALEJENSE!

Que los quiere expulsar. ¡A la batalla! No hay opción. Debes pelear.


pkmn-basculin form-red-striped
Habilidad: Audaz.
— Azote.
— Pistola Agua.
— Alboroto.
— Golpe Cabeza.
pkmn-cubone
Habilidad: Pararrayos.
— Gruñido.
— Hueso Palo.
— Malicioso.
— Golpe Cabeza.

Meteoritos encontrados: [14] + 3 = 17.


Confió en ti, chico. ¡Puedes hacerlo! Mientras tú y tus pokémon estén en un rango de unos 5 metros cerca de Kal, podrán caminar en el agua y respirar en ella.


Objetivos de la cuarta misión:
#1. Todos deben pelear, la huida no está permitida... vale, sí, lo está. Pero, ¡no tan rápido! Si la toman, no serán capaces de llegar al clímax de esta historia.
#2. Los NPC no hablan, son incorpóreos y desaparecen al perder. Y sí, los odian.
#3. Los pokémon tienen el mismo nivel de vuestro inicial, así que no será una batalla fácil. Pueden repartirse a los pokémon del mismo modo que lo hicieron con los salvajes.
#4. Ninguno de los pokémon es capturable.

TIEMPO LÍMITE

Poco a poco, poco a poco.



Tienen para postear hasta el día 01/10/2016.


— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#49













> THE ONE WITH THE DANGER SIGN

El enfrentamiento fue definitivo. ¿Qué habíamos visto? Parecía ser un Pokémon muy especial, y también muy escalofriante. Esas máquinas, esa ilusión que nos rodeaba, la palabra peligro flotando en el aire como un recordatorio de algo a lo que había que reuír.

La batalla no fue una complicación para Alfredo, pero no podía decir lo mismo de mi amigo y sus Pokémon, esperaba que lograra con su acometido y sobreviviera lo que parecía ser una perdición.

¿Qué significaba todo esto?

¿Por qué, bajo las arenas movedizas del desierto se ocultaba una fábrica, con engranajes de oro y plata, y la tecnología para recrear la realidad virtual?

¿Eran esos entrenadores holográficos reales, había una persona detrás de ellos? ¿Podría haber personas capturadas por tales criaturas? El solo pensarlo era terrorífico: podríamos nosotros terminar siendo víctimas de lo que eran ellos...

Cuando la batalla finalizó, todo se esfumó, a pesar de que el enfrentamiento fue real y letal, Mis Pokémon habían peleado tal como si se enfrentaran a uno enemigo de carne y hueso.

Cualquiera fuera la respuesta, estaba determinado a obedecer inteligentemente lo que nos pedían.

— Creo que debemos tener cuidado. Vayamos a donde ellos no puedan verlos, pero nosotros sí... tenemos que descubrir cual es la verdad detrás de todo esto.

# No tuve idea que más hacer, lo siento Karla uwu
# Voy a suponer que como son entrenadores ganaremos dinero (?)
@Matthew Crown




















> EQUIPO
:079: HP: 50% - Nivel: 17 (0%)
CONFUSIÓN, PISOTÓN
PIST. AGUA, BOSTEZO
:498: HP: 75% - Nivel: 15 (0%)
NITROCARGA, FUERZA BRUTA
ASCUAS, RASTREO
:495: HP: 75% - Nivel: 14 (0%)
LÁTIGO CEPA, PLACAJE
CONSTRICCIÓN, DESARROLLO










#50
Spoiler
Albert: Y Silver ha superado a los maestros, felicidades te has vuelto oficialmente el más suicida del grupo; te preguntaras ¿hay algún premio que ganes por ese logró? Pues, si: Seguir respirando un día más… —le di unas palmaditas en el hombro— ¡luego de que se te ocurriera explotar toda esta mierda! ¿¡Qué acaso tienes descendencia musulmán!? ¡Y tú que le sigues el juego! —le recriminé a los dos, rompiendo mi aparente tranquilidad. Las piernas aún me temblaban como gelatinas a causa del estridente sonido que causo la explosión tras nosotros, y mi corazón en estos momentos parecía ir al mismo son que el solo de batería de alguna canción de Rock Black Core.

Silver: No es para tanto al menos detuvimos al Cofrafigus ¿no? —aclaró, sin ningún tipo de sentimientos—

Albert: Te lo digo Karla este chico no tiene alma, nos va a llevar a la muerte ¡a la muerte!

Karla: No es como si no tuviéramos problemas en buscarnos la muerte a nosotros solo ¿c-cierto?

Albert: Si bueno, en eso tienes razón. P-ero, solo digo… Cofrafigus es tipo fantasma, fácilmente podría atravesar los escombros ¿no?

Y mi pregunta fue ignorada olímpicamente por los dos chicos que comenzaron a caminar lejos de la pila de basura que se posicionaba detrás de nosotros. Estoy seguro de que sabía que era lo que ocurría aquí, lo había visto antes… “Deux ex Machina” si, así le llamaban a este tipo de conveniencias argumentales. Y la conveniencia argumental era, claro, que Cofrafigus nacio con retraso y no conocía sus propias habilidades.

Team Suicidas 1 - Cofrafigus 0 (lo cual era mucho decir, considerando que dos de nosotros no éramos muy brillantes)

Albert: ¡Y más te vale que esta vez si te quedes enterrado, desgraciado! —fue lo último que dije antes de prepararme para seguir a mis amigos—

“¡No huirán, no huirán! Viviréis en ataúdes de tierra para toda la eternidad”. Escuché susurrar a una punzante voz en mi mente justo cuando me di la espalda; un escalofrío me recorrió todo el cuerpo y como alma que lleva el Darkray, active los propulsores y despegué de ahí antes de que el cofre se diera cuenta de que podía traspasar aquellas rocas.

Alcancé a mis compañeros en cuestión de segundo; Karla llevaba el mismo paso acelerado que yo y estaba pálida como la leche, por lo que supuse que también había oído la voz de Cofrafigus. Por otro lado, Silver parecía igual de inmutado que siempre y comencé a creer que ese chico debía estar muerto por dentro o algo así.

Caminamos por un rato, sin discutir sobre mucha cosa. Estábamos más concentrados dejar al podrido sarcófago lo más lejos posible que otra cosa. Entonces, sin que nos diéramos cuenta, llegamos a aquella habitación amplia, como la primera sala que visitamos, para estamparnos de lleno con la que sería la sorpresa más grata de nuestra vida presente y futuras y la que tal vez con la que fuera el mejor momento de mi corta existencia.

Ante ellos, se levantaba una reluciente pila dorada de todo tipo de objetos bañado en oro. También en el haber de aquel montón se podían presenciar leves destellos rojos provenientes de hermosos ruby, y también algunas esmeralda que adornaban con elegancia las cubiertas de cofres hechos con el mejor roble.

Albert: ¡Somos ricos, somos jodidamente ricos!

Karla: ¡Solo piensa todas las donas que podremos comprar con esto! ¡Seremos los gobernantes de todo el jodido imperio Donuts, loco!

Albert: ¡Desde ahora si la gente del mundo quiere comer una dona, tendrá que alabarnos! —le continué el “juego”.

Ambos salimos corriendo directo al tesoro, pero, fuimos interrumpidos por Silver.

Silver: Regla número uno al visitar unas ruinas: Nunca tomes los objetos que encuentres allí —Nos citó de cuando le regañamos por tomar el collar que despertó a Cofrafigus. Eso me cayó como un balde de agua fría encima, y como perro jalado por su correa regresé a mi lugar de origen. Karla, de igual manera venía detrás de mi.

Albert: Estúpidas ruinas, mis tesoros, idiotas —blasfeme en contra de la antigua estructura, odiando con todo mi corazón cada centímetro de ellas.

Karla: Por primera vez no pasa algo bueno, pero nooo, están esas reglas para jodernos ;W; ¿Por qué todo siempre tienen que estar maldito en las jodidas ruinas?¿Ah? ¡Dame una respuesta Arqeus!

Silver: Miren allá —pasando de lo que decíamos, como siempre, señaló hacia las pared donde habían grabado unos de dibujos. Debí limpiar mis ojos –opacados por las lágrimas del dolor a causa de mi sueño roto- y me fijé en lo que decía: En los muros habían dibujos, dibujos de personas arrodilladas ante una gran extensión de tierra: Y sobre esa tierra habían docenas de objetos esféricos rodeados en fuego que estaban por impactar.

Silver: Llámenme loco, pero eso luce exactamente igual al escenario que vivimos recientemente, con los meteoritos que cayeron del cielo.

Karla: ¿Pudo ser una predicción del futuro? Digo, así estilo la de los Mayas con el 2012… sólo que esta no resulto ser un fraude.

Albert: O tal vez fueran jóvenes perpetuando vandalismo prehistórico —los dos me miraron severamente, con el ceño fruncido— ¿Qué? Es una opción, no la pueden descartar.

Silver: Fíjate mejor —volvió a agregar; y me di cuenta. El dibujo estaba siendo pintado en ese mismo momento por unos artistas Pokémon: Smeargle.

:235:


Albert: Bueno… sigue siendo vandalismo ¿no…?

Karla: Pero… ¿por qué pintan lo que sucedió? ¿No les parece extraño? Además, no parece la misma escena… ¡Pfff! ¿por qué las ruinas siempre tienen que ser tan complicadas? —se quejó, golpeando con fuerza el suelo. La pequeña sacudida causó que una pila de monedas a su lado se desequilibraran y cayeran todas rodando. Una de ella, fue a golpear al pie de uno de los Smeargle, que volteó a vernos sin lucir muy contento.

????: ¿Cuál es el tesoro? — resonó la pregunta por la amplitud de la sala, tomándonos por sorpresa. Obviamente, y para nuestra desgracia, la delicada voz no provenía de ningunos de nosotros— ¿Cuál es el tesoro? — Insistió nuevamente, con irritación— Os podéis enterrar con él. —Sentenció con una voz grotesca que me recordaba a la grotesca voz del peor demonio que conocía…

Albert: ¿Sofía, estas por ahí? —pregunté espantado—

Silver: ¿Sofía? —el chico parecía desconcertado—

Karla: Una dulce chica a la que por alguna razón él le tiene miedo —respondió. Bufé ante la palabra “dulce”; con ella claro que se portaba bien, pero conmigo...—

Me sacudí por un escalofrió solo de pensar el infierno que me hacía vivir cada vez que estábamos juntos. Sacudí espantado ante la idea y en ello, conseguí a la propietaria de tan misteriosa voz: Una mujer sentada sobre la mayor pila de tesoros, luciendo una larga bata blanca que mostraba unas solemnes piernas que las mujeres soñaban por tener.

Karla: ¿S-olo yo ha notado que esa mujer no estaba ahí hace unos segundos?

Silver: No.

Albert: No sé cuando apareció, pero gracias Arques porque no fuera Sofía.

Karla: Loco… u-una tipa que aparece de la nada diciendo cosas raras, en una sala del tesoro dentro de unas ruinas. S-ólo puede significar algo…

Y entonces caí en lo que quería decir, sólo que no quería aceptarlo.

Silver: Fantasma

Y como si esas palabras fueran una activadora del caos, lo peor comenzó. Una fuerte sacudida de suelo nos tomó desprevenido y casi nos hizo caer al suelo.

Albert: Debo asumir que eso no lo causo otro berrinche tuyo ¿cierto? —Le pregunté a Karla que negaba tímidamente con la cabeza.

Antes de que nos diéramos cuenta, fuimos rodeados por 6 Pokémon. Dos de ellos, dos Rhyhorn –como de costumbre, parecían seguirme a todos lados esas cosas ¿tendrían algún tipo de feromona que los atraía?— Un Migamius acompañado de un Shuppet, uno de los Smeargle –el otro por alguna razón prefirió no pelear y se echó a dormir— y un Larvitar.

:111: x2 :246: :353: :429:

Albert: Supongo que ninguno de ustedes tiene gana de jugar Yugioh ¿no? Claro que no… —me respondí a mí mismo al ver como con cara de pocos amigos, no cerraban el paso.

Silver: Parece ser que es la mujer esa quien los controla, se mueven según el movimiento de su mano.

Karla: Y-y para peor, sólo tenemos una salida a este aprieto, y no me gusta como pinta. Parece la entrada al inframundo —Se refería a un pasillo que estaba a poco metros de nosotros y que llevaba directo a la más fría oscuridad—

Albert: Aunque huyamos por ahí, mi instinto de hombre medio muerto me dice que no nos van a dejar en paz con solo correr hacia la oscuridad… no nos queda de otra, tendremos que pelear si queremos salir de esta ¡me pido a los Rhyhorn! —Y al decir eso, me aparte un poco de ellos dos para hacernos espacios y saqué una de mis Pokeball— Tengo al Pokémon perfecto para ustedes dos ¡Kuja, sal!

:418: Vs :111: x2

La nutría de anaranjados colores y flotador en cuello, salió a mi llamado para encarar a los dos rinocerentes plateados que se alzaban frente a nosotros.

Albert: ¡Vamos a tener que acabar con esos dos rápido, antes de que nos entierren vivos! ¡Ve con todo Kuja, comienza usando Danza Lluvia y evade sus ataques!

Tal vez invocar a la lluvia en un lugar cerrado no fuera la mejor idea, pero era mojarnos por la lluvia, o que llovieras cimientos de centena de Kilos sobre nosotros por culpa de los rinocerontes. Con elegantes y diestros movimientos mi compañero danzó mientras un aura azulada se concentraba a pocos metros sobre su cabeza y que se expandia a son de cada paso que daba. Pronto el aura se transformo en una nube y esa nube, dejo caer sobre nosotros la lluvia.

Los rinocerontes asqueados por el agua trataron de acometer en contra de Buizel a la vez, pero bendecido por el don de su habilidad, éste los burlo en apenas un pestañeo saltando sobre uno de ellos para posicionarse detrás.

Albert: ¡Ahora usa pistola de agua!

Buizel escupió de su boca un torrente concentrado de agua que se concentró aún más gracias a la lluvia y a toda velocidad, fue a impactar contra uno de los Rhyhorn quien si poder resistir el impacto fue a dar contra una de las paredes, causando una gran sacudida. Por otro lado su igual se preparó para iniciar una acometida en nombre de él, y cargó a toda velocidad en un intento de golpear a Buizel, pero sólo logro ser “toreado” por él, pues fue evadido con un simple movimiento hacia un lado.

Albert: ¡Bomba sónica!

Aprovechando la cercanía Kuja gritó con fuerza al oído del Rhyhorn; el grito iba acompañado por unas ondas de color grisáceo que se filtraron atraves de los oídos del rinoceronte y que parecieron desconcertado, pues se sacudía con fuerza. Por el otro lado el Rhyhorn que había sido golpeado con anterioridad –y que creí debilitado, por error- se las arregló para continuar en la batalla y tomar por sorpresa Buizel, lanzándole un par de rocas que lo golpearon en la espalda y lo arrojaron contra una pila de moneda, donde quedó enterrado.

Albert: ¡Kuja! —grité, entrando en pánico; el golpe le había tomado con la guardia baja y eso no era un buen indicativo, temí lo peor, pero pronto pude respirar con alivió: Buizel salió de entre las pilas de monedas y dejo que la lluvia volviera a caer sobre su adolorido cuerpo— ¡Pfff, ya lo ven Rhyhorn, necesitarán algo más fuerte si quieren derrotarnos! ¡Ve de nuevo Kuja, usa Pistola de Agua, con todo!

Desde donde se encontraba Kuja disparó su característico ataque contra las criaturas de roca y tierra. Este dio directo contra uno de ellos y siendo empujado por la presión fue disparado hacia atrás y cayó de cuatro patas sobre el suelo, de donde no pudo volver a levantarse. El Rhyhorn que quedaba, obviamente desesperado, acometió creando rocas de energía que se apresuró a lanzar contra Buizel en esperanza de que volviera a tomarlo desprevenido. Sin embargo la nutría corrió a toda velocidad y evadió cada uno de los atentados que se le arrojaban deslizando en zigzag, o simplemente saltando o pasando debajo de ellos, mientras se aproximaba a su enemigo.

Albert: ¡Termínalo, ya sabes que hacer!

Rhyhorn se quedó paralizado al ver cómo, en un pestañeo, Buizel había evadido todos sus ataques y ahora mismo se encontraba a centímetros de su frente. La nutría hizo un gesto con su mano –la movió de lado a lado, como si se estuviera despidiendo- y luego abrió la boca para arrojar su torrente. El impacto del ataque fue tal que incluso Buizel retrocedió unos centímetros mientras lo realizaba; Rhyhorn luego de aquello, no volvió a pararse del suelo.

Albert: ¡Buen trabajo, Buizel! —le felicte a la vez que, por fin, la lluvía acababa. Y menos mal, porque ya estaba todo empapado y seguro Karla y Silver no iban a estar felices conmigo por haberles tirado una lluvia encima ¡pero vamos! Al menos había logrado mi cometido no podían criticarme… ¿cierto?


Repore

:418: (Nv16) Ganó 100% Exp (x2 Rhyhorn) = Sube al nivel 17. Vitalidad= 75%
Gané 2200 Monedas.


Mejor tarde, y apresurado, que nunca (?) @NEET Samurai @Overly.

Replay: http://replay.pokemonshowdown.com/pandora-hackmons-4643483

Post donde conseguí Danza Lluvia http://www.cpokemon.com/foro/threads/6154-Espacio-Remanso/page12?p=367976&viewfull=1#post367976


Spoiler


#51
Equipo: los 2 weones
@AlKapparra Mágica





Master y yo llegamos a lo que parecía ser la ultima sala de las ruina, en ella se encontraban antorchas con llamas de color azul y llaves volando por el lugar antes de que pudiéramos ver bien el lugar un caballero con armadura y todo no grito que deberíamos irnos de este lugar si no afrontaríamos las consecuencias Master intento tocar una llave y un pokemon lo intento de embestir en seguida el esquivo, estoy seguro que si le hubiese dado era un K.O seguro,El Caballero alzo la mano y varios pokemons surgieron de la oscuridad, un Gastly y un aron se mostraron ante mi, esta era un batalla si o si y seria difícil si o si










Carlos´s Team Caballero´s Team
:220::152::403::304::328: :304: :092:

Batalla


La batalla comenzó, Chikorita entro frente a gastly Rapidamente la retire del combate por si el gastly le lanzaba algo que pudiera debilitar la.-Ve Shinx.-En el instante que Shinx entro a la batalla disminuyo el ataque de el gastly pero el gastly lanzo hipnosis y le dio de lleno a Shinx y lo durmió no podía dejar a shinx indefenso frente al enemigo por lo cual cambie a shinx por Swinub el cual resibio un Sombra vil, con el golpe que le pego a swinub metí a trapinch al combate no quería bajas en esta pelea, en ese momento me di cuenta de que trapinch no podia hacer nada frente al Gastly, no tenia nada que le pudiera hacer daño y meti a aron frente de el fantasma y de tres garras de acero el fantasma murió.

Acto seguido entro el Aron del caballero enfrente de mi aron, hice un pequeño cambio para que shinx que estaba aun dormido metiera la intimidación al aron enemigo bajando su ataque, aun shinx estaba dormido y metí a chikorita al frente sabia que nada que pudiera lanzar ese aron podría acabar con chikorita, hice un cambia a trapinch para hacer un 1HitKO Trapinch se comió un cabezazo pero no hizo mucho daño, Aron respondió con tumba roca pero no fue muy eficaz y trapinch le lanzo un fuerza bruta era un golpe x4 pero el aron lo aguanto milagrosamente por su habilidad robustez, Trapinch habia perdido ataque y defensa física, era muy peligroso dejarlo en pelea por lo que Shinx lo relevo y intimido otra vez al aron shinx aun dormido resistió un cabezazo del aron


Mi compañero Master aun seguía en su pelea lo único que me quedaba que hacer era esperarlo y ver que haríamos después de este incidente.














El Equipo:
:220:
lv13
vitalidad: 25%
EXP: 75%
:152:
lv10
vitalidad:25%
EXP: 0%
:403:
lv12
vitalidad: 25%
EXP:0%
:304:
Lv12
Vitalidad: 50%
EXP: 50%
:328:
Lvl 12
Vitalidad: 75%
EXP:0%

Team::658: lv 36:059: lv 30 :547: lv 26:397: lv 19:277:lv22
Promedio:lv:27
Inventario
Cronología
#52
¡La batalla!


Aquellas ilusiones no nos dejarían pasar, el clon de Rafael no me dejaba pasar, debía luchar contra aquellos dos Pokemon.

Roserade era ágil y fuerte, Fennekin no podía esquivar ningún movimiento y sus ataques no golpeaban a Roserade, dicho Pokemon hizo un movimiento que libero una fragancia que a Fennekin la término desconcentrado, Fennekin no me escuchaba y fue la oportunidad perfecta para atacar, Roserade uso Hojas Magicas,no fue muy efectivo pero afecto mucho a Fennekin, el efecto de Dulce Aroma había terminado, Fennekin estaba dispuesta a terminar con aquel Pokemon.

-¡Ascuas y luego Arañazo! - le ordene.

Fennekin desde la distancia uso su movimiento Ascuas, por alguna razón el movimiento parecía un lanzallamas de lo potente que era, de tanto poder Roserade se vio afectada soedno rodeada por un fuego no muy fuerte pero si lo suficiente como para debilitaría, al estar débil por el Ascuas Fennekin uso Arañazo en el Pokemon floral, están contento Fennekin logro derrotar a un Roserade que era muy fuerte. Sudowoodo era el otro Pokemon, no tenía un Pokemon potente pero si alguien que le diera mucha batalla, lanze una pokeball al aire y de ella salió un Pokemon purpura y con avaricia de alga, era un Skrelp que ha Ia capturado en un Pantano, Skrelp estaba asustada ya que nunca había luchado desee que la capture.

-¡Panatalla de Humo! - le ordene.

Comenzó a expulsar de su boca un humo denso y oscuro, solo ella podía moverse gracias a que siempre usaba ese ataque, Sudowoodo no se esperaba que Skrelp pudiera usar Pistola agua, al dispersarse el humo Sudowoodo recibió un ataque directo y casi debilita al Pokemon de tipo roca, Sudowoodo estaba rodesdo por una Aura marrón y luego esa Aura se volvió color azul, de su boca salió un chorro de agua muy potente, estaba usando copion, Skrelp se asustó y regreso a su pokeball, volvió a salir yuso Pistola agua, Sudowoodo copio de nuevo su ataque y al impactar gotas de agua se dispersaron por el lugar, volvió a usar Pantalla de Humo para confundir a Sudowoodo, no funcionó Sudowoodo uso su ataque Lanzarrocas y eso fue casi efectivo para Skrelp, ella se enfadó y uso Pistola Agua y se volvió ligeramente loca y eso debilito a Sudowoodo.

-¡Bien hecho! - las felicité.

Rafael aun seguía en su batalla, no esperaba eso sus Pokemon eran muy fuertes pero los de mi clon eran el doble de fuertes aunque fueran un Fennekin y un Aron, tenia que esperar y si Rafael perdía debía ayudarlo en su batalla


Sorry @RafaSebas salí super mal en un examen y tengo que estudiar dia y noche para poder aprobarlo. ¡Disculpa!

#Fennekin y Skrelp ganan 50% de exp. y pierden 25% de HP

¡Luego edito!


#53
Evento Tierra de la desolación - Parte 4
Entre la vida y el coraje.

Guardianes del conocimiento






Spoiler

Voz: Os pediré que os retiréis. — Suplicaba la voz con un tono frió.

El grupo sintió como volvían a entrar en la boca del lobo y que los problemas volvían a surgir. Desde cada pasillo de estanterías aparecieron diversos pokemon que los rodearon, obligandolos a chocar espalda con espalda para no dejar ningún flanco abierto.

Alex: Y quieres sacarnos a base de golpes, uh? - Respondió en un tono muy molesto.
Noah: Chicos, algún plan? - Preguntó sujetando una pokebola en cada mano, preparándose para luchar.
Davu: Estando asi rodeados no podemos hacer mucho. Tenemos que encontrar espacio mas abierto.
Alex: Estamos en una maldita biblioteca! Todos los pasillos deben ser iguales.
Noah: Y si nos dividimos? Tendrán que perseguirnos por separado. - Respondió mirando a su alrededor buscando alguna ruta de escape.
Alex: O podrían atraparnos uno a uno.
Davu: Suena a buen plan en todo caso, podríamos sorprenderlos con todos nuestros pokemon si es necesario.
Alex: Kgh.. Y luego de eso simplemente nos reunimos y buscamos alegremente la salida?
Davu: Un problema a la vez, primero debemos lidiar con estos pokemon.

Los pokemon al servicio de la biblioteca se acercaban mas y mas, dejando con preciosos segundos menos para actuar. Si iban a hacer algo, tenían que responder ahora.

Alex: Kgh, esta bien les daré una chance de salida. Luego veremos como resolvemos el resto.
Davu: A la cuenta de tres?
Alex: A la de tres.
Noah: Dos
Davu: Uno

...

Alex: Ahora! Joltyk usa onda voltio! Charmander bomba de humo!

Joltyk escaló entre los libros y expulso electricidad por su cuerpo para llamar la atención de los enemigos presentes. Charmander aprovechó y escupió al aire una esfera negra de energía, esta explotó sobre el grupo y una enorme nube de humo bañó completamente el escenario.

La explosión les dio oportunidad de separarse y escurrirse por los diferentes pasillos intentando separarse lo mas posible, y rogando que los enemigos también se dividieran para perseguirlos.

Alex: Charmander usa Metal Claw!

El pokemon de fuego corrió contra una de las estanterías a su lado y la partió a la mitad de un tajazo, derrumbando los libros uno sobre otro formando una montaña de papeles. Rapidamente Alex y sus pokemon corrieron en dirección contraria a la estantería para si confundir su direcciones de huida, con suerte incluso así se dividirían mas los enemigos buscándolos inútilmente.

Durante los próximos minutos Alex corrió en una sola dirección buscando el limite de esa biblioteca para empezar a rodearla y asi buscar una eventual salida. Logró divisar a una decena de metros una columna estantería camuflada como montañas de arena en el horizonte. Pero antes de que pudiera dar otro paso sintió una fuerte ráfaga de viento al lado suyo. Alex saltó sobre sus pokemon para protegerlos.

Alcanzó a observar por detrás como una nube de aura negra se disolvía en el aire, pero a ningún pokemon. Joltyk, Zorua y Charmander rodearon a Alex en posiciones defensivas buscando al enemigo.

Nuevamente una rafaga de vientó se acercó rodeada de aura oscura, pero Alex apenas pudo notar de donde provenía. Un haz negro golpeo a Charmander derribandolo y arrastrandolo varios metros.

La figura en aura negra porfin tomó una forma reconocible. Era un pokemon pajaro!

"Skaaaaarg!"

El Skarmory los había seguido entre el humo con suma facilidad, e incluso habia elegido con sumo cuidado a quien iba a atacar. Entre los tres habia optado por Charmander sabiendo que es quien recibiria el mayor daño.

Alex: Kgh, tendremos que irnos con cuidado.

Alex miró a sus pokemon.

Alex: Tendremos que enfrentarlo 1 a 1, no tendremos mucho espacio de otra manera. Zorua, Joltyk retrocedan!

Efectivamente, a pesar de que en principio Charmander no poseía resistencia a los ataque de Skarmory, podría vencerlo a base de llamas.

Alex: Ademas, con su vista lince la velocidad nos servirá de poco ahora....

VS


Skarmory aulló violentamente en señal de agresión. Charmander se inclino hacia adelante listo para la acción. Skarmory se lanzó extendiendo sus alas en un gran brillo metalico.

Alex: Responde con Metal Claw!
Charmander: Chaaar!

Skarmory planeo en el aire y se lanzó contra Charmander con fuerza. Este giró y golpeo las alas de Skarmory con un zarpazo derecho. Ambas garras/espadas chocaron varias veces antes de separarse de nuevo en el pasillo.

Alex: Kgh.. Es demasiado precavido como para sorprenderlo...

El ave giró sobre si mismo y con sus alas levantó arena directo hacia Charmander quien tuvo que retroceder debido al impacto sobre sus ojos.

Alex: Charmander!?

Skarmory aprovechó y se lanzó contra Charmander en picada hacia él. El ave de metal logró golpearlo con su pico tremendamente fuerte. Charmander casi quedó aplastado contra la arena debido al impacto.

Alex: Charmander puedes levantarte?
Charmander: Chaaaaaar!

La salamandra se sacudió el polvo de encima y con un fuerte rugido su cola se encendió a niveles sorprendentes. Si le quedaban pocos momentos de pelea, iba a dar todo de si.

Alex: Je... Charmander usa brasas!
Charmander: Chaaaarg!

Charmander corrió hacia Skarmory que lo esperaba impaciente. El ave volvió a tomar vuelo para lanzarse agresivamente hacia Charmander usando su pico como flecha.

Alex: Dispara, ahora!

Charmander giró su cuerpo y desde su cola lanzó una enorme bola de fuego contra Skarmory que la recibió de lleno, sus alas de metal comenzaron a teñirse al rojo vivo, sin embargo eso no impidió que continuara su ataque. Skarmory alcanzó a picotear a Charmander con violencia otra vez, mandándolo a volar hacia atras, esta vez sin posibilidad que se levante.

Las llamas de la cola de Charmander regresaron a su tamaño normal, totalmente vencido. Sin embargo, alcanzó a provocar graves daños a Skarmory y a sus alas, que ardian en un fuerte tono rojo debido a las quemaduras.

Alex: Buen esfuerzo Charmander, ahora regresa y descansa.

Dijo mientras buscaba en su cinturón de pokebolas un recambio. No podia seguir arriesgando pelear en desventaja, si quería ganar, debía hacerlo ahora mismo.

Alex: Shinx es tu turno!
Shinx: Ruauurg!
Alex: Shinx, no podemos confiarnos. Skarmory sabe exactamente lo que hace.
Shinx: Entendido!
Alex: Hay que vencerlo de un solo golpe. Usa rayo Malicioso!
Shinx: Ruaurg!

Skarmory respondió tomando vuelo para prepara su siguiente ataque. Shinx rugió disparando un rayo gris hacia Skarmory para bajar sus defensas físicas. Skarmory recibió el rayo de frente en su lanzamiento contra Shinx y arremetió surcando el aire con un filo metalico agudo. Las alas de Skarmory golpearon a Shinx con fuerza.

Alex: Resiste, solo un poco mas!
Shinx: Si! Haré lo que pueda.
Alex: Bien, ahora carga energia!
Shinx: Charge! Ruuuuuuaaaagh!

El cuerpo de Shinx comenzó a electrificarse liberando descargas eléctricas que alcanzaban a tocar las estanterias. Al mismo tiempo Skarmory se preparó para dar su siguiente ataque, extendiendo sus alas de metal tan amplio como pudo.

Alex: Espera...

Skarmory voló hacia Shinx tratando de dar todo de si antes de que las quemaduras lo agotasen.

Alex: Ahora! Golpe Spark!

Shinx corrio hacia Skarmory con su cuerpo bañado en aura amarilla, antes de que el ave girara sus alas para golpearlo con su filo Shinx saltó desde abajo hacia su estomago. El golpe liberó una explosión de chispas que recorrio el cuerpo de Skarmory entero. El ave cayó al suelo totalmente agotada sin poder continuar.

Alex: Eso... estuvo cerca. Buena pelea Shinx, ahora debemos co...

Alex se habia girado hacia Joltyk y Zorua para encontrarse que ambos estaban tirados en el suelo. ¿Agotados? ¿Dormidos?

Alex: Pero que demo...

Shinx habia saltado hacia Alex derribandolo, para si quitarlo del camino de un ataque potente. Por las vibraciones dentro de su cabeza y los mareos, debía tratarse de un ataque psíquico.

Shinx: Maestro! Estas bien?
Alex: Si, gracias Shinx... Debí imaginar que habría alguien mas persiguiéndonos.
Shinx: Zorua y Joltyk?
Alex: Descuida, deben estar dormidos. Zorua no se dejaria vencer facilmente.

La masa de energía purpura termino tomando la forma de un pokemon danzante y alegre. Clefairy parecía un ser dulce, pero totalmente dispuesto a vencer a los invasores. Alex llamo a Joltyk y Zorua para protegerlos.

VS


Alex: Seguro tiene un movimiento para dormir, cuidado con un posible canto Shinx si es que se prepara para algo parecido.
Shinx: Entendido!

Clefairy bailó girando de un lado a otro mientras su cuerpo se tiño de color purpura preparando otra Psicocarga.

Alex: Shinx golpea con Spark!

Ambos pokemon se lanzaron el uno contra el otro golpeándose a mitad de camino. Clefairy retrocedió y continuo bailando alegremente.

Alex: Kgh, es demasiado resistente... Tenemos que golpear duro. Comienza a cargar energía!

Pero Shinx ni se movió. Estaba totalmente embelesado mirando a Clefairy.

Alex: Que!?... Kgh Shinx!? Shinx despierta! Shinx que sucede!
Shinx: No... no puedo.. atacarla.
Alex: Oh... maldicion! Estas enamorado? Mas trampas y estratagemas!? Clefairy se dejo golpear apropósito.

Clefairy aprovechó y se lanzó contra Shinx agitando sus brazos de un lado a otro. Sin mayores problemas alcanzó a zurrarle un puñetazo destructor en toda la frente. Shinx retrocedió expulsado por el fuerte ataque de Clefairy.

Alex: Shinx tienes que reaccionar!
Shinx: ....

Pero su pokemon no le respondió. Alex pudo notar como el cuerpo de Shinx estaba bañado en un aura rosada que le hacia ignorar completamente a su entrenador.

Alex: Shinx!

Clefairy en su baile volvio a invocar sus poderes psiquicos y como una bala de cañon se arrojo contra Shinx sin que este pudiera reaccionar. Shinx volvió a ser expulsado por el impacto de Clefairy.

Alex: Kgh. Ya me estoy hartando de todo esto. Shinx regresa ahora!

Alex se vio totalmente desfavorecido por la situación, pero eso no quería decir que estuviera totalmente acabado.

Alex: No volveremos a caer en la misma trampa. Es tu turno Litwick!
Litwick: Fliii!

VS


Clefairy se rió ante el nuevo rival propuesto. Pese a que la mitad de sus movimientos ya no servirían aun se confiaba para vencer. Clefairy tomo distancia y comenzó a cantar.

Alex: Piensa dormirnos?

Alex retrocedió tratando de averiguar que se tenia entre manos Clefairy, siendo que su Canto no deberia afectar a Litwick. Clefairy cantó suavemente y desde su boca salieron disparadas luces colores brillantes hacia Litwick quien los recibió como si fueran latigazos.

Alex: Kgh, al final era un ataque tipo Hada... Litwick responde con rayo Tinieblas!
Litwick: Liiiiiaa!

Litwick brilló en aura oscura y lanzó su ataque fantasma hacia Clefairy. Su rayó se abrió lugar entre las ondas de sonido de Clefairy alcanzando a golpearla.

Clefairy retrocedió por el impacto bastante molesta debido al inesperado ataque. Su danza se volvió mas agitada buscando invocar una Psicocarga muy potente. Termino rapidamente su baile y se lanzó contra Litwick como una bala psiquica.

Alex: Resistelo con Acid Armor!

Clefairy golpeó a Litwick pero ella se habia protegido con una fuerte aura purpura que rodeaba su cuerpo, alcanzando asi aguantar el impacto.

Alex: Repite ahora! Tinieblas!

Litwick desde cerca disparo su ataque sombrío sin que Clefairy pudiera escapar. Clefairy voló por los aires debido al latigazo del impacto. Pero en el aire se acomodó para continuar su ataque. Se enrollo sobre si misma y salio disparada hacia Litwick tratando de sorprenderla con una veloz psicocarga.

Alex: Litwick a un lado!

Clefairy aplastó a Litwick contra la arena antes de que pudiera moverse siquiera. El impacto habia sido notablemente critico.

Alex: Je...

Clefairy notó como Alex rio levemente, e incredulamente miró como el cuerpo de Litwick se desvanecía en llamas. Desde la espalda de Clefairy se asomaba una luz de vela.

Alex: Mystical Fire!

La llama en la cabeza de Litwick aumentó de tamaño formando una esfera de fuego. Litwick brilló en rojo y controlandola mágicamente la lanzó hacia Clefairy. El cuerpo de Clefairy estalló en llamas sin que pudiera hacer nada mas que ver como el fuego la envolvía.

Cuando las llamas se disiparon Clefairy había caído rendida al suelo.

Alex respiró profundamente durante unos segundos y se acercó a Litwick detenidamente comprobando que no habian mas enemigos cerca.

Alex: Litwick, como te sientes?
Litwick: Wiii wii! Litwick... (Sana y salva!... Pero..)

Litwick lucia alegre por vencer. Pero tambien estaba preocupada por sus compañeros, eso lo demostró señalando el cinturón de pokebolas.

Alex: Descuida, Shinx ya debe estar librado de los encantos de Clefairy. Pero no podemos hacer nada por Joltyk ni Zorua hasta que despierten. En cuanto a Charmander, deberá descansar de ahora en adelante
Litwick: Wii wii Lii (Arriba! Yo aun puedo arder!)

Litwick lanzo ánimos para que Alex confiara en ella en su lugar. Aun se sentía fuerte y con llamas suficientes para quemar un bosque entero.

Alex: Calma calma Litwick... no queremos quemar la biblioteca entera...

Alex lo pensó dos segundos. Quizás podría abrir alguna agujero si quemaba la estructura del edificio. Ademas, con la habilidad de controlar el fuego de Litwick estarían siempre fuera de peligro en caso de incendio. Es mas, varias estanterías ya se estaban quemando rapido debido al fuego de la explosión.

Alex: Deberíamos?
Voz: Detente! Que ni se os ocurra encender nada!

Aquella voz femenina que los había recibido al principio sonaba dentro de la cabeza de Alex. La figura no aparecía por ninguna parte, quizás estaría usando telepatía.

Alex: Kgh... otra vez tu?
Voz: No voy permitir que sigáis haciendo desastres como hasta ahora. Ni mucho menos que destruyáis los sagrados conocimientos aquí guardados.
Alex: Si rompimos o quemamos algo fue debido a la cálida bienvenida que nos dieron, sabes? - Alex comenzaba a irritarse mas y mas. - Poco puede importarme este lugar si mis pokemon ni yo estamos a salvo!

Aquella voz intentaba sonar cordial a pesar de la notable advertencia de actuar en caso de insistir la amenaza, para pero Alex sonaba mas y mas amenazante ante la situación desbordada.

Voz: Hablas de importancia cuando haces que Pokemon luchen por ti como si fueran tus esclavos, no les tienes respeto como tampoco lo tenéis por este observatorio.
Litwick: Lii! Litwic Wii! (Atrévete a repetirlo!)

Litwick se fastidió al escuchar esto. Que su entrenador no la respetaba? Que no tenia sentido luchar por él?

Alex: Hemos trabajado mucho con mis pokemon y luchado de diferente maneras en cientos de situaciones diferentes. No tienes derecho a juzgar mi amistad con mis pokemon cuando tu misma enviaste a Skarmory y Clefairy a cazarnos!
Voz: Nosotros somos los guardianes de este observatorio. Y por eso no podemos permitir que invasores como ustedes vengan a destruir todo a su paso.
Alex: Maldición... Nosotros no queremos destruir, usurpar ni violar la integridad de nada en este lugar! Solo huir de aqui. Davuxz, Noah y los pokemon. Acabamos de pasar por un infierno tras otro topandonos con mas y mas problemas...

Alex respiraba agitado, tuvo que calmarse antes de continuar. Aquella voz esperó pacientemente a que Alex terminara de hablar.

Alex: De hecho, quizás simplemente estamos muy asustados por no poder encontrar una salida a todo este laberinto. Creo que he tenido tanto miedo últimamente que he sobre reaccionado...mas de lo que debía.

Silencio. Un largo e incomodo silencio.

Alex: Quieres una prueba verdad? Por que confiar en las simples palabras de un invasor? Eso eh?.... No puedo hacer mucho por estos últimos desastres, sin embargo...

Alex alzó entre sus brazos a Litwick.

Alex: Litwick, usa tu Mistycal Fire para atraer todo el fuego de las estanterías y absorberlo.
Litwick: Liii! (Entendido!)

Las llamas de los alrededores comenzaron a desprenderse de la madera y el papel, formando un ambiente de ascuas flotantes y chispas pequeñas de fuego anaranjado y amarillos. Estas se elevaron suavemente y se dirigieron hacia Litwick en un baile de luces. El cuerpo de Litwick se iluminó en rojo, naranja, blanco, decenas de colores cálidos que fueron absorbidos por el pokemon vela.

Alex: Buen trabajo Litwick...

Los diferentes incendios se apagaron quedando simplemente unas tristes cenizas. Litwick al terminar lucia mas alegre aun y relajada mientras se acurrucaba entre los brazos de Alex para descansar luego de usar su magia.

Alex: Lo has visto guardiana? Este es el tipo de lazo que tengo con mis Pokemon. No pensamos quedarnos aquí sentados esperando morir encerrados ni tampoco volver a las pesadillas que atravesamos hasta ahora. Eres libre de creerme o no.

Irónicamente Alex se sentó en la arena esperando una respuesta. Cerró sus ojos y se dejó llevar por el cansancio y el sueño durante varios minutos. Probablemente Davu y Noah ya habran hecho lo suyo contra los demás pokemon.

Pasaron los minutos sin una respuesta, pero Alex aun asi esperó quedando totalmente al descubierto ante cualquier ataque. Esperó alli en la arena, abrazando a Litwick que descansaba entre sus brazos. Litwick estaba relajada, por que sabia que su entrenador permanecia a su lado, y siguiendo el ejemplo de sus compañeros ella lucharía hasta el final cuando le tocase hacerlo.

Siguieron esperando, minuto tras minuto, alguna respuesta de la guardiana.

Continuará....


Reporte:
Spoiler

Zorua

Sexo: Hembra

Nivel: 15
Exp en Evento: 000%
Salud: 75%
Estado: Dormida

Habilidad: Ilusion

Movimientos:
-Golpes Furia
-Persecución
-Llanto Falso
-Bola Sombra (Movimiento-MT)

- FinalShadowball (Bola Sombra concentrada)

Charmander

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp en Evento: 000%
Salud: 000%
Estado: KO

Habilidad: Mar llamas

Movimientos:
-Garra Dragón (Movimiento MT)
-Ascuas
-Pantalla Humo
-Garra Metal


Litwick (Evento Haunted Forest)

Sexo: Hembra

Nivel: 13>14
Exp en Evento: 100% (1 Lvl up acumulado)
Salud: 50%

Habilidad: Absorbe fuego

Movimientos:
-Llama Embrujada
-Armadura Acida
-Sustituto
-Tinieblas

Shinx

Sexo: Macho

Nivel: 14>15
Exp en Evento: +100% (1 lvl up)
Salud: 50%

Habilidad: Intimidación

Movimientos:
-Placaje
-Carga
-Chispa
-Malicioso


Joltik (Evento A Gift to you)

Sexo: Macho

Nivel: 14
Exp en Evento: 000%
Salud: 100%
Estado: Dormido

Habilidad: Ojo Compuesto

Movimientos:
-Disparo demora
-Cortefuria
-Onda Trueno
-Gigadrenado





#54
Combate

Habíamos llegado hasta estas alturas con relativa facilidad, sin embargo, un nuevo reto nos aguardaba: un par de réplicas nuestras totalmente carentes de sentimientos nos impedían pasar, tocaba turno de enfrentarlos si queríamos continuar.
El combate inició con Espeon vs Fennekin, nosotros atacamos con Psíquico que Fennekin resistió muy bien, mientras que Fennekin contraatacó con látigo para bajar nuestra defensa. Paara ir entrenando y no exponer a Espeon, la cambie por Sudowoodo, sabia eleccion ya que lo recibieron con un Placaje que seguramente nos habría debilitado de un golpe.
Ya con Sudowoodo en el combate, intentamos atacar con Azote, pero el Fennekin en una actitud defensiva decidió utilzar Protección para anular el golpe. Como yo también se anular golpes, decidí cambiar a Sudowoodo por Gastly esperando un Placaje, situación que si sucedió.
Ahora con Gastly en el campo, atacamos con el nuevo ataque aprendido, Tinieblas, el cual le hizo un daño decente a Fennekin, quien contraatacó con Ascuas, el cual si le hizo un daño considerable a Gastly. Afortunadamente, eramos más rapidos y de otro Tinieblas pudimos vencer a Fennekin sin mayores sobresaltos.
Tocaba turno de Aron para poder continuar nuestro camino. Primero cambiamos a Espeon para que combatiese, pero fue recibido con un Bofetón Lodo que si bien hizo poco daño, bajo nuestra precisión. Confiando en Espeon le ordené usar Bola Sombra, la cual afortunadamente acertó pero sin hacer un daño de consideración, sin embargo Aron nos hizo un poderoso Placaje que si podía debiltar a Espeon en una segunda oportunidad.
Decidí cambiar a Espeon por Roserade, pero fue recibido de otro poderoso Placaje que igual podría debilitarlo de un golpe más. Me esperancé en recuperar suficiente vida con Absorber, pero no fue suficiente, y como me esperaba, de otro Placaje Roserade cayó debilitado.
Ahora saqué a Venipede al combate únicamente para que hiciese algo, no tenía oportunidad real de ganar. Atacamos con Persecusión y el Aron con otro Placaje, aunque esta vez de menor daño, sin embargo no tenía ninguna intención de que permaneciese, así que lo cambié por Gastly.
Yo ya sabía que Aron solo tendría seguramente Placaje y Bofetón Lodo, cosa que posiblemente pude confirmar ya que Aron siempre intentaba atacar sin éxito, y nosotros aprovechando de la situación atacamos con Tinieblas hasta dejarlo lo suficientemente debilitado para que ahora Treecko en un último cambio, pudiese rematar el combate y darnos la victoria.

El combate había sido tan intenso que había olvidado que mi compañero se encargaba de derrotar a mi clon, así que me viré para ayudar, sin embargo cuando lo hice pude percatarme de que ya había terminado hace mucho tiempo, seguramente era un entrenador muy fuerte, o quizá mi clon era muy débil. Cuando miramos hacia adelante con el objetivo de confrontar a estas réplicas nuestras una vez más, éstas habían desaparecido sin dejar rastro alguno.

REPORTE
Compañero: @Braixx
Equipo: :196: (10, 40% PS) :407: (9, 0% PS) :092: (16, 75% PS) :185: (12, 60% PS) :543: (11, 75% PS) :252: (15, 50% PS)
Nivel Promedio: 12.16
Pokémon Capturados: Gastly (Capítulo II) y Lunatone (Capítulo III)
Academia Pokémon: Cronología / Inventario

Odisea Pokémon: Índice & Datos

#55
Y había comenzando la lucha, no sabía que hacer exactamente porque era una armadura en unas ruinas... enserio ¿quienes habitaban en esas ruinas? Era lo único que me preguntaba.

Apenas vi que el Klefki se acercaba velozmente no pude evitar toma la primera pokéball que sentí y de ella salió el recién capturado Aron, con su absoluta defensa me protegió del ataque del Klefki. De un momento a otro el suelo comenzó a temblar, pero el Aron ni se inmutaba.

—No puede ser que Aron sepa tal ataque...

El Aron conocía Terremoto el ataque tipo tierra más poderoso, gracias a eso el Klefki había recibido mucho daño, pero no cayo debilitado, siguió atacando a Aron pero sus ataque no resultaban nada efectivos. Yo seguía impactado por el ataque que había hecho Aron, la fuerza de ese ataque me resuelto increíble, si lo hacía de nuevo iba a cavar mi tumba y la de Carlos, así que regrese a Aron y mandé a la batalla a Darkness.

Darkness cayó derrotado de un solo golpe del Beldum, pensé que aguantaría más, pero no fue así, devolví a su pokéball y saque a Boost, mi pokémon más fuerte... Otro error que no esperaba.

El Beldum con una velocidad increíble acertó un Cabezazo Zen tan fuerte que dejo noqueado a Boost.

—Tendré que usar a Aron una vez más.

Saque a Aron y este se veía molesta, debe ser porque no lo deje derrotar al Klefki y al Beldum.

—Bien pequeño, derrotalos como de lugar, ¡Terremoto!

El pequeño Aron acumuló fuerza en sus patas y de un momento a otro el suelo estaba temblando junto a las ruinas, el Klefki y el Beldum, aunque pueden flotar, fueron derrotados por el Terremoto, cuando fueron derrotado el Aron cambió de molesto a feliz.

La ruinas caerían sobre nuestro si no salíamos, pero primero teníamos que saber que planeaba la armadura parlante.


https://replay.pokemonshowdown.com/pandora-hackmons-4677989

Spoiler


:674: Nivel 17
HP: 50%

:256: Nivel 23 -muerto-
HP: 100%

:060: Nivel 9
HP: 100%

:570: Nivel 13 -muerto-
HP: 100%

:165: Nivel 9
HP: 100%

:304: Nivel 23
HP: 75%

Ibuki Mioda <3
#56
¿QUÉ QUIERO PROTEGER? ¿Y POR QUÉ RAZÓN?
Qué inmaduro

Spoiler
Ahora cojeaba, cuando fuerzas un dolor luego debes aguantarte las consecuencias. Tanto que me lo había repetido y tanto insistía con ello, que no por nada algunos me llamaban "terca" sin pelos en la lengua. Traté de ignorarlo, nada mejor para olvidar que escuchar a Albert gritarle a Silver y eso no podía evitar hacerme reír por lo bajo.

Karla: V-venga ya... nosotros ayudamos, ¡somos algo así como cómplices de crimen! ¿A qué no somos un grupo genial? — De asustadiza a una joven que se reía con fuerza, era como si este terreno sacase todo de mí. — C-claro que tengo miedo, pero luego de un rato ya te acostumbras.

Albert: A veces pienso que al lado de ustedes, yo ya me estoy volviendo normal. — Luego me apuntó con el índice. — ¡Traidora, creí que estabas conmigo!

Karla: ¡Eh! ¡Que somos un grupo ahora!

Silver: Lo que dice Karla... — ¿Soy yo o le vi sonreír ligeramente?

Saqué a Duskull de su pokeball, ¿qué mejor que un pokémon de este sitio para llevarnos afuera? Ya habíamos juntado muchos fragmentos de meteoritos, aún sin apenas darnos cuenta, ya no necesitábamos llenarnos más los bolsillos. Dicen que la avaricia rompe el saco, así que no quería tentar al destino... pero pronto se me olvidaron esos pensamientos, vaya que sí lo hicieron.

Duskull nos guio a otra sala, una que sólo en sueños y películas sobre calabozos podríamos ver en tanto destello y gloria. La enorme bóveda del tesoro puso mis ojos como platos, casi se me cae la baba al imaginarme qué tantas cosas podía hacer con tanto dinero. Tragué saliva al percatarme que no había ataúdes ni presencias misteriosas, sólo nosotros frente al milagro de esta expedición. Quiero decir, ya atravesamos el intento de una momia queriendo matarnos, ¿no era esta la recompensa? ¿No? Era demasiado precioso para ser real.

Karla: ¡Y un Darkrai con las donuts, también quiero mi ración extra de chocolate para esta vida y las siguientes! — Exclamé totalmente emocionada.

Por desgracia, ahí teníamos a Silver para recordarnos que este tesoro podía ser una trampa. Mastiqué duro, ya estaba saboreando toda esa comida que iba a llevarme de los puestos de... sí, eso: comida.

Tras la advertencia acertada, una mujer se mostró entre una pila de oro. Sus ojos son aquello que más se robó mi atención, así como la forma en la que denotaba poderío y altanería. El blanco de su ropa sólo me sugería de que se trataba de la imagen de alguien importante, porque a fin de cuentas...

Karla: Vestir de blanco sólo era un lujo.

Recordar la historia en tiempos de peligro sólo podía significar un mal presagio.

Y si no fuera por esa mujer, no hubiese notado los preciosos dibujos en las paredes. De tinta roja, históricos y detallados, una lluvia de meteoritos que tal parece y estaba programada para esta época, si es que no ocurrió antes. Pero la imagen del pokémon bestia destruyendo su obra... eso era algo desconcertante. Por si fuera poco, se nos acercaron unos cuantos pokémon.

Cada uno tuvimos que encarar a los pokémon que se nos aproximaban. La mujer sólo se quedó ahí, de brazos cruzados.


[Nivel 18]


Pokédex: "Smeargle, el pokémon pintor. Smeargle marca los límites de su territorio liberando un fluido corporal por el extremo de la cola. Hasta la fecha, se han encontrado más de 5.000 tipos de marcas distintas dejadas por este Pokémon".

Karla: Ni si quiera me atreveré a preguntar de qué es el fluido...

El otro pintor retrocedió, era como si quisiese proteger a la dama que lo había invocado. ¿De quién? Pensé que los únicos que debían ser protegidos éramos nosotros. Y convencida de eso, saqué de su pokeball al triangulo celeste quien dio saltitos en jubilo; vale, debo sacar a Yuki más seguido.

Karla: ¡Hey, Yuki! ¿Estás emocionada? Porque te aseguro que yo también. — Sonreí, no podía mentir al respecto. — Muy bien, ¡comencemos con tu doble equipo!

A mi orden, la Snorunt se multiplicó por todo el salón, a una velocidad que parecía ridícula. Miles de copias encararon al pintor, quien se rodeó a sí mismo de una aura rojiza vagamente familiar... ¡familiar y un Darkrai, estaba usando tinieblas! Incluso yo sabía que su único ataque era esquema, así que, si estaba en lo correcto, sus movimientos tenderían a ser del tipo siniestro o fantasma. Una por una, las copias se iban desvaneciendo.

Karla: ¡Aprovecha ahora, meteorobola!

Tres Yukis restantes rodearon a la bestia amarronada para dispararle una bola cuya coloración era blanca. Al recibirla, el adversario resistió con ímpetu al cruzarse de brazos.

Lo único que me inquieta era esa mujer, ¿no le daría órdenes a sus pokémon? Así era pelear contra los salvajes... no, espera, ¿y si estaba usando telepatía? También era una opción, una invisible para nosotros, pero astuta y eficaz para ese dúo.

Karla: ¡¿Qué?!

Smeargle brillaba, pero de forma distinta a como lo hizo al usar tinieblas, este movimiento debía ser algo así como la recuperación. Lo único que interrumpió su baño de energías fue una lluvia que se activó de la nada, empapando a todos los presentes.

Karla: Oh, pero qué genial. — Me animé a decir con sarcasmo. Ya le había ganado un pequeño halito de odio a este estado. — Como sea. ¡Yuki, no le dejes recuperarse! ¡Congélalo con rayo hielo!

Inhalar y después disparar, dos pasos necesarios para ejecutar un rayo de hielo eficaz. Smeargle, sin dejar de sujetarse la cola verde, se movía con estilo para evadir el ataque, el cual impactaba contra pilas de monedas congelando todo cuanto se cruzaba en su paso. Tras un salto de una montaña de dinero a otra, Yuki fue capaz de alcanzarle el ritmo y le alcanzó, haciéndole caer en picada contra el suelo.

Estaba por ordenar otro ataque fiándome de que nuestro oponente se recuperaría, pero mi predicción falló. La pokémon celeste fue rodeada de una fuerza psíquica y le estrellaron con fiereza contra las paredes, lo que provocó que cayese contra el suelo medio que aturdida y medio que agotada.

Karla: Lo hiciste genial, ahora deja que Shiro comparta la victoria. — Le guardé, no quería arriesgarla a que sufriese más ataques directos. — Adelante, Shiro.

Y tras guardarla, lancé la pokeball del pokémon blanco. Una criatura pequeña, con la cabeza verde y la voluntad de oro, estaba listo para el reto, no obstante se vio impresionado por la lluvia.

Karla: Ah, está bien, no te hará nada. — Traté de decirle. — Bien Shiro, debes terminar esto. ¡Ve con tu puño hielo!

Smeargle trató de retener al Ralts por impulsarlo hacia atrás con psíquico, pero tal parece que los esfuerzos de mi pequeño amigo eran más valiosos que sus deseos de eliminarlo. Shiro se acercó, con dificultades, pero lo logró, sólo para intercambiar un puño tras otro con el Smeargle, quien buscaba evadir, pero el hielo en su brazo izquierdo le dificultaba tal hazaña. De nuevo comenzó a brillar.

Karla: ¡Fuego fatuo, ahora!

Reuniendo a las almas en pena a su alrededor, el Ralts las dirigió a todas ellas contra su enemigo, quien fue quemado severamente y forzado a detenerse debido a la interrupción.

Karla: ¡Y de nuevo, puño hielo, mi amigo!

Ahí íbamos de nuevo. Smeargle, ya cansado por el prolongado desenlace de la batalla, dio unos cuantos pasos atrás, pero eso no le libró de los puñetazos escarchados de su rival; por si fuera poco, persistía con esa recuperación que no le ayudaría por más tiempo.

Karla: ¡Y cabezazo zen! — Apreté los puños, esperando que esto funcionara.

Ralts se agachó lo suficiente para hacer brillar su cabeza e ir de lleno contra el pintor, lo que resultó en que este se quedó sin aliento ya que el golpe fue directo a su estómago. Caído y fuera de combate supuse que ya no intentaría recuperarse, ya no más.

Quise ver cómo iban los otros enfrentamientos, pero la mujer volvió a mover la mano.


[Nivel 19]


Pokédex: "Shuppet, el pokémon títere. Shuppet Absorbe los sentimientos de celos y tristeza que albergan los humanos, y se hace más fuerte paulatinamente".

Karla: ¡Epa! A este ya lo habíamos visto antes. Qué recuerdos.

¿Cómo no? Lo recordaba de cierta mansión del terror donde un lindo Misdreavus esperaba mi regreso... sólo para tirarme de una vez por todas al infierno. Al lado de ese encanto de pokémon, este parecía hasta inofensivo. ¡Mira! Si no fuera de una mujer, hasta me hubiera planteado el capturarlo.

Regresé también a Shiro, porque al ver ese fantasma pensé y lo ideal sería envíar a Duskull, aún fuera de su pokeball, pero entonces tuve una idea mejor.

Karla: Hey, Kid, estoy segura que éste te agradará. Digo, recuerdos del pasado.

Tomé la pokeball de la velita y la arrojé sin cuidado. Un somnoliento, pero leal Litwick, se presentó anunciando que esta batalla no duraría demasiado. El pergamino en su frente le daba un cierto aire de simpatía que adoraba.

Kid: «¡Uwaaah! Mis amigos no son tan espeluznantes...»

Karla: ¡Coincidimos en algo! — Me limpié la lágrima que se me caía por la emoción, luego apunté al fantasma que se alimentaría de nuestro sufrimiento. — ¡No le des el gusto, ve con todo de una sola vez! ¡Tinieblas!

Fue como una guerra de tinieblas, ya las había visto tanto en un mismo día que presentía y este movimiento me perseguiría por el resto de mi vida. Shuppet y Litwick combatían cara a cara con el mismo movimiento, ambos con esa expresión de sequedad en sus rostros. ¿Era esto lo que significaba estar muerto?

Karla: ¡Ya basta, llama embruja...! ¡AUCH!

Instintivamente me tapé los oídos, ya que el Shuppet enemigo comenzó a emitir un fuerte ruido como un grito ahogado, pero más tortuoso que eso. El chirrido perforó en nuestros oídos y si Albert y Sil no lo escucharon, pues me alegraría enormemente por ellos.

Karla: ¡Detenlo, por el amor a Arceus, detenlo! — Le supliqué.

Armándose de valor, Litwick soportó el dolor que le provocaba ese agudo sonido y reunió las llamitas de fuego en un círculo para soplar una viva llama en dirección a Shuppet, éste sólo se tuvo que hacer a un lado para evadir, pero Kid sopló de nuevo y esta vez sí le dio a ese espectro del Darkrai.

Karla: ¡Ni lo dejes intentar nada! — Shuppet no tenía recuperación, ¿verdad? ¡Me iba a asegurar! — ¡Tinieblas, pero ya!

¡Una tras otra, y otra! Vale, sí, que estaba un poco desesperada, ¡pero sólo un poco! En algún momento, ese títere fue cayendo de su levitación al recibir tantas tinieblas encima y liberó unas cuantas llamitas azuladas en dirección a Litwick como si intentase hacerle daño con su última voluntad. Y para nuestra fortuna, el absorbe fuego de Kid se activó.

Karla: ¡Llama embrujada una vez más!

El golpe de gracia, potenciado por el fuego fatuo anterior, le dio a un moribundo fantasma, quien ya no pudo más y sólo se dejó caer en el suelo, debilitado. Habíamos dejado bien claro cuál ser espectral era el más fuerte de los dos, de una vez por todas.

Suspiré de alivio. ¡Ya no quería más batallas! Sólo quería salir de este sitio. Cuando miré a la mujer, ésta se desvaneció tras el combate con la misma gracia y sutileza de una doncella encantada; tragué saliva, porque lo de fantasma creí y sólo sería una ilusión mía, nunca algo real. Asimismo, le moví el brazo a mis compañeros, apuntando al Smeargle que no desapareció.

Karla: ¡¿V-ven eso?! ¡No desaparece! Sugiero seguirlo.

Porque así como apareció, se estaba yendo, por un pasadizo secreto que sólo él conocía.

Equipo actual:
pkmn-snorunt color-shiny [19] pkmn-scyther [14] pkmn-ralts [17] pkmn-treecko [19] pkmn-zorua color-shiny [14] pkmn-litwick [18]

Detalle del reporte:
Acompañantes: @NEET Samurai @Albert
Combate:
pkmn-snorunt color-shiny +100% EXP = 1 nivel. Cansancio: 75/100.
pkmn-ralts +100% EXP = 1 nivel. Cansancio: 75/100.
pkmn-litwick +50% EXP = 50% Acumulado. Cansancio: 75/100.

Sinceramente, no me acuerdo contra qué bichos debía pelear [?]. ¡Avísame si le erré, Cynda!

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#57
El plan de Silver había sido éxito si se ignoraban los efectos colaterales: una pirámide destruida y los entrenadores lastimados por la onda de choque. Tampoco tenían la certeza de que el Cofagrigus no pudiera escapar de entre los escombros, pero sus últimas palabras les daban un satisfactorio escalofrío a los tres chicos.

“¡No huirán, no huirán! Viviréis en ataúdes de tierra para toda la eternidad” se escuchaba mientras se alejaban del lugar a duras penas con sus heridas. Su camino fue interrumpido cuando llegaron a una sala que parecía sacada de las más buenas películas de aventureros, ya que estaba llena de gemas y tesoros cuyo valor parecía incalculable al punto en que Karla y Albert comenzaron a fantasear con lo que podrían comprar con ellos, Silver, por su parte, siempre había vivido en una familia rica así que no tenía necesidad de tomar parte del tesoro con él, aún cuando podrían pasar meses en que volviera a pertenecer a esa familia.

La felicidad terminó de golpe cuando la silueta de una mujer de blanco se apareció en medio de la escena, a quien notaron cuando pronunció unas palabras que centraron las miradas de los tres.

—¿Cuál es el tesoro? —dijo para continuar tras una pausa— ¿Cuál es el tesoro?

Siendo rodeados por Pokémon que presuntamente pertenecían a la mujer fantasma que acababa de aparecer, los entrenadores se vieron obligados a luchar. Un pequeño Pokémon verde que se miraba de lo más inofensivo lanzó desde unos orificios cercanos a sus brazos unos montones de arena que pronto envolvían la sala y la transformaban en el desierto del que venían escapando de antes, pero esta se vio opacada por una lluvia que provenía del Buizel de Albert que se enfrentaba a dos Rhyhorn.

—Yo me encargo de este —sugirió Silver al ver que los demás tenían sus manos ocupadas.

De los ya habituales destellos de la pokéball, el Koffing salió preparado para la pelea contra el Larvitar quién se preparó para saltar hacia su nuevo oponente que flotaba sobre él.

—¡Poison Gas! —ordenó Silver.

Justo cuando dio el salto para morder, el Koffing expulsó un gas de tonos violetas que el Larvitar inhaló hasta por la boca, evitando que su mordida acertara. Al aterrizar, el Larvitar mandó un fuerte chirrido que afectó tanto al Pokémon como al entrenador.

—Ahora usa Smokescreen.

El Koffing esta vez soltó un gas de color negro que comenzó a expandirse alrededor del Larvitar, pero debido a la lluvia se fue abajo y solo consiguió envolver al Larvitar en forma de tinta, lo que le dio una idea a Silver.

—¡Ponte sobre el y usa Smog!

Repitiendo las órdenes de su entrenador, el Koffing se elevó unos cuantos centímetros y soltó un espeso gas que no tardó en se llevado hacia el Larvitar por el agua en forma de lluvia ácida, causándole más daño que lo que haría con normalidad y que sumado al daño residual del veneno que había respirado no tardó en acabar con el pequeño.

—Bien hecho, mereces un descanso.

Del lugar donde yacía el Larvitar, una sombra se elevó unos centímetros hasta formar un espectro similar a los que ya habían aparecido. Se trataba del Pokémon fantasma, Mismagius que guiado en un extraño idioma por parte de su fantasmal entrenadora no dudó en atacar al chico con unas joyas de energía tan hermosas como las que se encontraban en el lugar, las cuales hubieran impactado de no ser por el Meditite que salió de su pokéball para defender a su entrenador con sus veloces guadañas de energía psíquica.

—No parece un oponente cualquiera, ve con cuidado, Primum.

Cambiando de objetivo, Mismagius generó un círculo de llamas espectrales que se dirigieron al pequeño Meditite, quien las evadió ágilmente posicionándose debajo del Pokémon.

—¡Salta con todas tus fuerzas y usa Dynamic Punch!

Un ataque tipo lucha no haría efecto alguno en un Pokémon del tipo fantasma como Mismagius, motivo por el cual el pequeño pasó a través con puño y todo, pero en realidad le apuntaba al techo que soltó algunos escombros ante el golpe, los cuales mandaron a Mismagius al suelo.

—Psycho Cut con todas tus fuerzas.

Impulsándose con el techo, Primum envolvió sus brazos con energía psíquica y descendió a toda velocidad hasta su oponente, dejando un corte en el suelo en forma de équis. Silver dio la batalla por terminada, pero su Pokémon parecía estar alerta de sus alrededores como si algo siguiera ahí; el chico le dio la razón cuando Mismagius se apareció desde atrás del Meditite y le golpeó envuelto en un aura morada que le hizo volar hasta los montones de monedas causándoles un daño considerable. Mismagius volvió a desaparecer tras eso.

—Maldición, si no pudiste sentirlo significa que no podrá atacarlo durante su ataque, pero tienes el momento en que reaparece para golpearlo.

Silver sabía que otro golpe de esos acabaría con Meditite, por lo que debía evitarlo a toda costa.

—¡Eso es! ¡usa Confusion para mover unas cuantas monedas a tu alrededor!

Y las monedas comenzaron a girar en torno a Primum a un radio de 20 a 30 centímetros envueltas de la energía psíquica del Pokémon, impactando así a Mismagius cuando apareció para darle un nuevo golpe por la espalda. Al detectarlo Primum lanzó un corte a sus espaldas, interceptando al enemigo por completo, quien voló unos metros hasta chocar con otro montón de monedas.

—Lanza las monedas, ¡Psycho Cut!

Envueltas en filos rosa, algunas monedas volaron en dirección de Mismagius cual shuriken ninja logrando impactarle y derrotarle por fin.

—Bien hecho, Primum.

El Meditite regresó a su pokéball tras expresar una leve sonrisa de victoria, y aunque los tres entrenadores habían terminado sus batallas, su aventura no terminaba allí. Karla había sugerido seguir al Smeargle que no desapareció con la mujer fantasma por un pasillo que parecía ser la salida del lugar.



@Albert @Overly. ya edito con el reporte (?)
#58

Evento - Meteo 04

Evento - Meteo 04

Listo, muy tarde debido al trabajo. Pero bueno, la vez pasada posteé super temprano. Disculpen las molestias.

@RioLuck , @PyriteWolf ... O:

Spoiler


Después de una situación muy, estresante dentro de las crueles ruinas ya una vez fuera de estas, todos decidieron tener un momento de relajo para recuperar energías, aliento y valor de poder seguir continuando en su viaje de camino a casa. Aún quedaban pequeños fragmentos del Hilo de Seda del Joltik de Alex, pero no eran molestia alguna para ellos y con paciencia se arreglaban para volver a retomar el camino en el vasto desierto del cual venían.


Alex: ¿Algún plan ahora? No tenemos a donde ir o alguna pista que seguir. - Preguntaba desanimado por aún no tener señal en su celular. - Sigue muerto.

Noah: No tengo idea, me relaja mucho seguir descansando y viendo esa nubes. ¡Hey! Esa tiene forma de Swirlix.

Alex: ¿Davuxz? ¿Alguna idea? Cualquier cosa.

Davuxz: Pues...no realmente. - Levantaba los hombros. - Mi meta era salir de esas ruinas, no pensé que lo lograríamos por un momento a decir verdad.

Noah: Hey espera, ¿Qué es eso allá en el horizonte? - Señalando con la punta de su dedo índice hacia el sur. - Hay una especie de edificio por allá.

Alex: ¿Dónde? Si es un edificio debemos ir allí. ¡Es señal de civilización!

Davuxz: Emmh, no se si debamos ir a ciegas. Podría ser otro lugar engañoso del cual no podamos salir. Sin mencionar que debemos cruzar de nuevo el desierto.

Noah: Es mejor que nada. Si es un edificio significa que fue construido en el último siglo, a diferencia de aquellas ruinas.


No habían muchas opciones, y quedarse en el mismo lugar por mucho tiempo tampoco era una opción debido a aquella mágica y amenazante tormenta de arena que los transportaba. constantemente hacia lugares peligrosos, por lo que decidieron empezar a moverse. El calor era insoportable al deambular por aquel desierto, a pesar de tener una dirección como referencia, los espejismos que provocaba la temperatura a veces los confunde y les recuerda que no tenían suficiente agua para refrescarse.

Eventualmente, los jóvenes sedientos y con mucha hambre lograron llegar al aquel edificio. Se llevaron una extraña sorpresa, ya que esperando una civilización o por lo menos un pueblo, resultó ser que era un observatorio en el medio de la nada. Algo que les llamó más la atención fue que al mirar atrás estaban a unos pasos de donde se encontraban inicialmente al salir de las ruinas.


Davuxz: ¿QUÉ? No avanzamos nada pero estamos aquí. ¿Qué rayos sucedió?

Noah: Un momento, sigo viendo aquella nube con forma de Swirlix allá arriba, no se ha movido tampoco. ¿Qué está pasando?

Alex: Esperen, el agujero por donde salimos de las ruinas está solo a unos pasos. Si todo está como debe estar pues….Me asomé - Caminaba hacia la salida por la cual escalaron hace unas horas.


Era muy escalofriante, a pesar de haber sudado caminando bajo un sol intenso pareciera como si no hubiesen avanzado nada, todo esto es algo que normalmente le haría dudar su sanidad mentar a cualquiera, pero trataron de no caer en la locura y decidieron entrar al observatorio para encontrar alguna pista o algo.

Libreros, sillas, unas mesas antiguas y libros en cantidad, todo el cuarto era una biblioteca con paredes en curva, haciendo del medio un gran círculo para observar la altura de aquel lugar con libreros que parecían no tener fin. El lugar era muy espacioso, no parecía un observatorio, sino más una biblioteca, y para subir a los libreros más altos se necesitaba una escalera; sin embargo, los jóvenes estaban pensando en cosas más importantes.


Alex: Estos libros no tienen sentido alguno. ¿Estará en otro idioma?

Noah: No conozco ningún idioma como este, tal vez tengas razón.

Davuxz: ¿Han notado que la puerta ha desaparecido?

Noah/Alex: ¿QUÉ? - Reaccionando al mismo tiempo.

Davuxz: Empiezo a creer que estamos bajo una ilusión. Seguro no escapamos del todo de las ruinas. - Dijo mientras ponía sus dedos bajo su mentón para pensar. - Ese Claydol, ¿no habrá utilizado un último ataque antes de caer?

Alex: Si lo hubiese hecho ¿Por qué estaríamos avanzando todavía? Y este lugar no existiría.

Noah: Tal vez nos esté molestando por haberlo molestado. O incluso los baltoy siguen usando su poder psíquico para hacernos la ilusión.

Davuxz: Entonces ¿Todos están de acuerdo con mi teoría de la ilusión?

Noah: Es lo más razonable. No veo ni a Dialga ni Palkia por aquí.

Alex: Tienes razón, como si los pokémon legendarios existiesen. - Burlándose agregó al comentario anterior.


Un ligero temblor ocurrió al momento que ellos se burlaban, pero tal vez sería una graciosa coincidencia por lo que decidieron olvidarlo. Probando suerte con todos los libros que tenían a su alcance ninguno de estos tenía un idioma que ellos podrían entender así que sin más que hacer decidieron regresarlos todos a su respectivo lugar. Curiosamente, un libro de ellos se encontraba debajo de una de aquellas mesas antiguas y llamaba mucho la atención debido a que ellos no habían desordenado nada, tal vez sea rastro de alguna persona estuvo aquí anteriormente, sea cual sea el tiempo que haya estado en el suelo aquel libro. Al abrirlo, milagrosamente, fue el único libro en toda la inmensa biblioteca que tenía un idioma que podían leer. Inglés, tal vez no era el fuerte de muchos pero para ellos era pan comido, así que en voz alta, Noah decidió empezar a leerlo desde que él fue quien recogió el libro.


Noah: Ejem…mi mi mi mi mi ♫ … La la la la la ♫ - Vocalizaba en voz alta para leer con buena entonación.

Alex: ¿Qué haces? Solo leelo. - Inusualmente disgustado le reclamaba.

Noah. Está bien….vaya actitud. Dice: “Así hubo una guerra... el paraíso se volvió desolación. La bendición se nos fue arrebatada...el Lucho por nosotros, más ellos no estaban solos. Un resultado desalentador que a todos nos fue revelado...oh...se apiade”

Alex: Sigue leyendo por favor.

Noah: Pues, eso es todo. Lo demás sigue en el idioma extraño que tanto sufrimos para leer.

Davuxz: Es una metáfora. Tal vez todos nosotros somos plebs, especialmente quien nos está comandando todo eso.

Alex: ¿Plebs? Chicos, deben concentrarse, necesitamos respuestas.

Noah: Es extraño que estés tan agresivo. ¿Te sientes bien?

Alex: No lo sé, tal vez sea toda esta presión y confusión que están poniéndome de mal humor.

Davuxz: Emm … ¿Qué está sucediendo?

Alex/Noah: !!!!


Alrededor de ellos, unos orbes muy extraños empezaban a aparecer. Similar a luciérnagas, pero siendo criaturas de otro mundo, aparecían deambulando con un brillo muy cálido y un tono coral que era agradable a la vista. Se relajaron mucho al estar con estas criaturas; sin embargo, las mismas susurraban un mensaje que puso muy alerta a todos los jóvenes y se hicieron para atrás inmediatamente.


Criaturas: “Os pediré que os retirais” - Suplicaban aquellas mientras continuaban su danza alrededor de ellos.

Noah: ¿Ahora son españolas del castellano gallego? Este observatorio si que tiene varios idiomas. - Dijo mientras se reía en voz baja para no alertar a las extrañas criaturas.

Davuxz: ¿A donde se fue el amor? No podemos salir porque no hay por donde.

Criaturas: “Os pediré que os retirais” - Suplicaban nuevamente.

Alex: Pero no sabemos en donde nos encontramos. ¡Queremos salir!


Oídos sordos a las súplicas que las criaturas decían, estas no tuvieron más opción que pedir ayuda a los pokémon más cercanos. Una grupo peligroso de pokémon empezó a descender desde arriba, mirando fieramente a los jóvenes que no sabían qué hacer al respecto. Evitar pelear sería lo más sano para no crear más malentendidos, pero si no se defendían empezarían a sufrir más daños físicos de los que podían soportar.

Organizándose al instante, cada uno decidió batallar con dos de los seis pokémon que estaban en el lugar. Sacando las pokeballs de sus bolsillos y preparándose para la batalla, todos se separaron en el convenientemente espaciosa biblioteca en donde se encontraban. Lanzando su pokeball, el despeinado entrenador invoco a un pokémon color morado claro, con una gran sonrisa que mostraba sus colmillos y su lengua que se agitaba al mismo tiempo que su venenosa cola.


Davuxz: ¡Tratemos de no demorar! Se nos acaba la estamina a los pokémon.

Alex/Noah: ¡No necesitas decirlo!

Davuxz: Gligar primero atrapemos al Onix, evitemos que se mueva o todo se derrumba. ¡Stone Edge!


El pokémon escorpio decidió usar su cola como impulso para atacar contra la serpiente rocosa, mientras está usaba su ataque de Lanzarrocas en la dirección del pequeño. La criatura no tuvo problemas en evadir el ataque gracias a la agilidad de sus alas que lo ayudaron a planear cuando rebota de una pared a otra. En la última roca, el pokémon pokémon decidió girar su cuerpo unos trescientos sesenta grados y golpear la roca con su Cola Férrea, devolviendola a su dueño. El Onix recibió el ataque, pero no contaba con que Gligar siguiese su camino e invocando un anillo de rocas que lo rodeaban, estas Rocas Afiladas hicieron una pequeña cerca alrededor de él

La serpiente de roca no se sintió intimidada por aquella cerca que lo golpeó, debido a su tamaño esta no era nada aunque al fijarse en esta misma olvidó por completo que el pokémon había desaparecido. Hace unos segundos estaba en frente de el, pero ahora no estaba. de pronto un pequeño temblor se sentía en el lugar. Cuidadoso y sin querer ser lastimado, el Onix usó su escudo de Protección para evitar cualquier ataque, aunque lo curioso fue que nunca llegó, solo fue un temblor y nada más. Al irse el escudo del Onix el pequeño pokémon salió de la tierra por debajo de la serpiente, golpeándolo con sus pinzas luego de Excavar. Eso no era todo, en el impulso que salía de la tierra, el Gligar giró nuevamente y aprovechando la caída del impulso que tomó para atacar, por cuestiones de leyes de gravedad empezó a caer y usando su Cola Férrea nuevamente, logró golpear la cabeza de la serpiente de roca, lastimandolo y dejándolo un poco aturdido, tomándole un poco de tiempo para reaccionar nuevamente.


Davuxz: ¡Perfecto Gligar! Puede que Onix sea una máquina en un escenario rocoso, pero en un observatorio como este esta muy incómodo a pesar de ser un poco grande. Ahora, rápido, antes de que reaccione ayudemos con el siguiente pokémon. ¡Dig!


El siguiente oponente era más resistente y libre de ataque que un incómodo Onix, quien aturdido por el golpe que recibió le tomaría por lo menos un par de minutos antes de volver a atacar, tiempo suficiente para aprovecharlo en pelear con otro sin que sea un injusto dos contra uno. Gligar excavó al instante, pero las cabezas pequeñas del Probopass lo siguieron a través de su agujero. En consecuencia, el Gligar salió lastimado sin poder conectar su ataque mientra seguía siendo atacado por las pequeñas partes del oponente con su Bomba Imán y el Probopass término de regresarlo con su entrenador con un Placaje..

Aún a pesar de tener una buena defensa, el Probopass decidió no correr riesgos y usar su poder magnético para así Levitar en la tierra, evitando cualquier ataque sorpresa del Gligar si decidía usar la tierra como escondite.


Davuxz: El levitar hará todo esto más difícil. Y yo que pensaba que sería suficiente dos minutos. Vamos Gligar podemos aún estamos a unos segundos de que reaccione el Onix. ¡Dig!


La descabellada idea del entrenador llegó a los oídos de sus compañeros, al usar un ataque de tierra contra un pokémon que se encontraba levitando, era muy ilógico en todo sentido. Confiando en su entrenador el Gligar dispuso a Excavar nuevamente, preocupado por el resultado, aunque eventualmente el mismo pokémon se dio cuenta de su plan y continuó excavando. Como la vez anterior, las partes con forma de cabezas miniatura del pokémon oponente siguieron el rastro del pokémon para lastimarlo dentro de su propio ataque, aunque esta vez fue distinto.

Descubriendo ese patrón de ataque, el Gligar se apresuró más y salió debajo del mismo Probopass, inesperado y no preparado para la sorpresa. Al salir lo golpeó con Cola Férrea, no haciéndole tanto daño como esperaba, pero las cabezas miniatura del mismo pokémon oponente atacaron a su dueño, pensando que era el Gligar quien recibiría el golpe.

La confusión era una abertura en la defensa del oponente, el pokémon escorpio no dudo en usar nuevamente su ataque férrico, golpeando así al Probopass y darle un daño extra, pero nuevamente no dándole algo de qué preocuparse y preparándose para su siguiente ataque. La situación se volvía peor aún porque el Onix mismo empezaba a reaccionar y se disponía a atacar por venganza de lo ocurrido anteriormente.


Davuxz: Esto tomará más aún. ¿Cómo van ustedes?

Noah: Yo sigo metido en esto todavía.

Alex: El Skarmory sucumbió antes el fuego de mi Charmander.

Davuxz: Pero ¿no estamos empeorando las cosas? No queremos lastimar a nadie por favor entiendanlo.

Alex: Es cierto, a pesar de haber vencido a mi oponente, no queremos más problemas.

Noah: Yo no tengo problema con ello, pero pensando en nuestras opciones, preferimos perder más energías tanto nosotros como nuestros pokémon.

Davuxz: Por favor, ¡entiendanme! ¡Nosotros queremos paz!


Con la angustia en la garganta y una batalla en pleno curso, el entrenador veía que era complicado batallar en un ambiente tan cerrado. El Onix si quisiera podría derrumbar todo y acabar con la vida de cada uno, ya que no había ningún pokémon que pueda ayudarlos con un desprevenido derrumbe. Ante el llamado de paz de todos, queriendo no empeorar las cosas ante aquellos entes mágicos, esperaban una respuesta de ellos mientras los miraban en suspenso con sus cansados ojos. ¿Habrán entendido el mensaje?







PD: Sí se que faileé con los "entes" rosados que eran en realidad Clefairy. Estuve avanzando offline y__y


Estaré comentando algunas historias del evento pronto, que hay lineas divertidas e interesantes que he leído a lo largo que va este evento. Pero bueno, sería al final del evento en su totalidad (:


#59
Misión 4: Entre la vida y el coraje
Spoiler
Teo no entendía lo que estaba pasando. Sus Pokémons permanecieron a su lado igual de confundidos esperando sus órdenes.
- No es posible. – sacudió su cabeza. - Eevee, Sandile. Definitivamente el cansancio me está afectando. Por ello, necesitaré de su ayuda. – miró a Eevee. Se preocupó al pensar que pudiera estar igual o peor. – Quizás, dependamos más de ti, Sandile. – Su reciente compañero aceptó el reto, quería demostrar su fuerza al chico. – Ahora… - enfocó sus ojos hacia el lago. – Debemos rescatarlo. – dijo con pesar. - ¡Oye, Kal! – exclamó. - Te pedí que no hicieras cosas problemáticas, ¿recuerdas? – sonrió disgustado.
- Y-Yo… lo siento. S-Solo… - Salían lágrimas de sus ojos. – Solo quería ayudarte, Teo.
El joven se conmovió.
- Está bien. – suspiró. – Regresa a la orilla.
- ¡N-No puedo! E-Este m… - hizo un pausa. – No me deja escapar. – señaló al pokémon acuático.
Al escucharlo, Teo corrió al agua. Sin embargo, un Cubone salió de entre las palmeras atacando con un hueso. Los ojos del chico brillaron. Sandile saltó para defender a su entrenador y bloqueó el ataque con su cola.
- ¡ALEJENSE! – gritó nuevamente la figura.
- Gracias. – dijo a su Pokémon. - Basculin y Cubone, ¿eh? Pero no vi alguna Pokéball. –Esta vez, el chico observó detalladamente a la figura. Tenía la apariencia de una persona pero su cuerpo entero era de color plateado, casi como la luna. Entonces entendió que no se trataba de ilusiones producidas por el cansancio y el calor. Aceptó la realidad, cosas extraordinarias estaban pasando. El “entrenador” no era humano y el “hombre” asustadizo tampoco lo era. – Está bien. Lo reconozco. – confesó. - Pero una batalla es una batalla. ¿Están listos? – Sus compañeros asintieron. Sandile por iniciativa propia eligió confrontar a Cubone. Teo se sintió complacido ante tan genial compañero. Aunque tenía otro plan. – Kal, resiste un poco más.
- V-Ven a ayudarme, Teo. – lloraba.
- En un segu… - Y antes que terminará de hablar, Cubone lanzó un poderoso gruñido. – Regresa, Sandile. – Éste no entendió el por qué pero obedeció cambiando de lugar con Eevee. El pokémon aprovecho la oportunidad y atacó nuevamente con su hueso. – Esquiva y usa antojo. - Y unos segundos antes de que el ataque lo alcanzará, el pokémon de Teo se movió al costado y embistió a su oponente robándole su preciado hueso. Teo sonrió satisfecho. – Regresa Eevee. Ahora ve Sandile, es todo tuyo. - Bien regreso al combate, Cubone, quién estaba realmente molesto, expulso un gruñido aún más poderoso, similar a los gritos de su “entrenador”. – Usa malicioso. - Sandile lo amenazo con la mirada.
De repente la figura, quién permanecía inmóvil sin hablar, extendió su mano y señaló la rama caída de una palmera. Cubone la partió para usarla como un palo, la alzó con su mano y corrió a golpear a su oponente.
– Escóndete en la arena, Sandile. – El Pokémon rival azotó contra el suelo, tratando de alcanzar a su contrincante, aunque fue inútil porque éste había desaparecido para luego posicionarse a espaldas de Cubone. – Mordisco. – Sandile lo sujetó por la cola. – Arroj… - Pero el chico nuevamente no terminó de hablar, su pokémon fue golpeado en la cabeza con el palo de su oponente. Sandile retrocedió del dolor. “Hubiera sido más doloroso si no le quitábamos el objeto que llevaba… Aunque también quiero quedarme con él”, confesó para sí mismo.
Cubone, aún disgustado, devolvió la mirada amenazante a Sandile. Si bien el ataque tuvo efecto, el compañero de Teo no se inmutó.
– Bien hecho. Escóndete otra vez en la arena. – El pokémon rival permaneció en su lugar, expectativo al próximo golpe. Pero el chico tenía otra idea. – Usa ataque arena a la distancia y vuelve a esconderte. – Su Pokémon obedeció a la perfección. Cubone se defendía usando su palo y mientras estaba ocupado, Sandile se acercó lo suficiente sin ser notado. – Ahora, atácalo con mordisco.
El Pokémon trato de protegerse con su arma pero Sandile la partió a la mitad con su mandíbula y luego lo mordió fuertemente.
– Resiste lo más que puedas. - Cubone luchó y antes que se liberará por sí mismo, fue arrojado lo más lejos posible. Sin embargo, se recompuso rápidamente y contraatacó con un cabezazo. - ¿Estás bien? – preguntó el chico luego que el ataque alcanzará a su pokémon. Éste asintió. – Ve otra vez bajo la arena. – El Pokémon rival se puso en guardia pero el ataque ésta vez vino por debajo, tomándolo desprevenido sin tiempo suficiente para esquivar. – Muerde su cabeza. - Sandile obedeció, sin embargo el ataque no parecía ser muy efectivo. – Bien hecho. Ahora entiérralo. – Y su compañero se metió por donde había salido, sepultando la cabeza de Cubone. Éste intento zafarse pero no lo logro. – Usa mordisco. – Sandile salió a la superficie, levantó a su oponente por el torso con su boca y no lo soltó hasta estar seguro que lo derrotó. – Excelente trabajo, Sandile. – felicitó Teo a su compañero por su primera victoria.
A la figura plateada no pareció importarle la derrota de Cubone. Giró su vista al lago para centrarse en Kal, quién caminaba de un lado a otro, esquivando los torrentes de agua.
- Quédense aquí. Ayudaré a Kal. – ordenó a sus compañeros.
Entró al agua de un saltó y nadó en dirección al hombre. Éste lo vio y corrió a encontrarse con el chico. Y cuando estuvieron cerca, Teo, quién pensaba en un plan para enfrentar a un pokémon tipo agua, se sorprendió al ver que estaba, de un momento para otro, de pie sobre el agua. Se sintió inseguro sobre si dar o no un paso. Aunque no tuvo la oportunidad para intentarlo. Kal lo alcanzó y rápidamente se ocultó detrás de él. “Es el mismo Kal.”, sonrió algo aliviado. Aunque no tenían tiempo para relajarse, un torrente de agua se dirigía a ellos. Teo empujó al hombre haciéndolo caer mientras él se agachaba. Estaba incómodo caminado en el agua.
- ¿P-por qué hiciste eso? – se quejó Kal.
- Basculin nos sigue atacando. – explicó empujándolo nuevamente. Otra Pistola de agua casi los golpea. – Ve a la orilla mientras lo distraigo.
No lo pensó dos veces y salió corriendo. En cambio, el chico se quedó en su lugar buscando al pokémon para atraer su atención. Sin embargo, de un momento para otro, estaba sumergido en el agua. Y por si no fuera poco casi ahogarse, Basculin, quién vio la oportunidad perfecta, lo golpeó en el estomago con su cabeza, por no decir con todo el cuerpo, arrastrándolo por la superficie, como si no quisiera que fuera al fondo del lago.
- ¡T-Teo! – gritó Kal al notar que el chico era atacado.
Estaba llegando a la orilla pero también estaba demasiado asustado para ir a auxiliar al joven. Y no fue hasta que vio a Eevee y Sandile pasar junto a él, que corrió hacia el chico. Quizás fue por qué no quería quedarse solo. O quizás por qué cuando Sandile pasó a su lado lo amenazó con la mirada.
Basculin dejó a Teo flotando en el agua y desapareció en las profundidades. La figura plateada los observaba a lo lejos, inmóvil pero decidida a no dejarlos acercarse a la recamara submarina.
Cuando el hombre y los Pokémon lo alcanzaron, el chico estaba de nuevo sobre el agua. Aunque ésta vez recostado. Sus compañeros se pusieron en guardia, listos para proteger a su entrenador. Entonces Teo los observó, ellos también caminaban sobre el agua.
- Kal… - dijo aún dolorido del golpe. – Eres tú…
- ¿Q-Q-Qué…? – No entendía la pregunta ni podía dejar de temblar.
- Eres tú quién hace que podamos caminar sobre el agua, ¿cierto? – explicó recuperándose.
- ¿N-No pueden? – pregunto confundido.
- Claro que no podemos. – refutó.
- Q-Que raro. – El hombre se quedó pensativo.
“Eso me gustaría decir a mí.”, pensó Teo. El chico estaba experimentando, aparte del dolor en su estomago, un dolor de cabeza. Sin mencionar que con cada acto de Kal, su paciencia era puesta a prueba. Sin embargo no tenían tiempo, Basculin se acercaba a ellos con intenciones de atacar usando nuevamente su cabeza.
- Luego seguimos hablando. – reaccionó rápidamente. Se arrodilló para que el hombre pudiera esconderse detrás de él. – Sandile, retrocede por el momento. Eevee, usa Antojo para interceptarlo. – Ambos Pokémon acataron las órdenes. Eevee y Basculin impactaron y retrocedieron. Pero el compañero de Teo se veía en peor estado. Con tantas batallas seguidas, estaba llegando a su límite. El pokémon rival lanzó un chorro de agua. – Esquívalo y pide un deseo. - El ataque solo lo rozó, no siendo suficiente para derrotar a Eevee. Entonces junto energía interior. – Intercambia con Sandile, Eevee. – dijo levantándose y acercándose hasta su compañero, el cual se encontraba muy agotado. – Descansa un poco. – Lo alzó. Kal en ningún momento se apartó de la espalda del chico. – Contamos contigo. – Sandile se paro frente a su entrenador sin importar que estaba en clara desventaja. – Basculin no perdió tiempo y lanzó otro chorro de agua, el cual alcanzo a su oponente. El ataque fue muy eficaz dejando gravemente debilitado al pokémon. Fue entonces que el ataque previo de Eevee surgió efecto recuperando la salud de Sandile. - ¿Estás mejor? – preguntó y su compañero asintió. – Otro ataque como ese te derrotará. Esquívalo lo mejor que puedas. – Kal temblaba con la cabeza hacia abajo. - ¿Puedes ver dónde se encuentra Basculin? – El Pokémon se había ocultado luego de su ataque. – Ni bien lo encuentres, usa Tormento en él. – Sandile se concentró en buscarlo y apenas lo vio, le habló haciéndolo enfurecer. – Bien hecho. Ahora no te muevas de tu posición hasta que lo diga.
La figura plateada, quién continuaba observando desde lo lejos, estiró su mano y con su dedo índice señaló hacia abajo. Basculin entendió y se sumergió en lo profundo del lago.
- Casi no habla pero sus órdenes son muy molestas. – se quejó el chico recordando la pelea con Cubone. – Seguimos con el plan, Sandile. No te muevas hasta que diga lo contrario. Porque si no estoy equivocado… - miró debajo de ellos, Basculin se dirigía a toda velocidad contra su Pokémon. – Salta. – ordenó en el último segundo y su compañero esquivó el cabezazo a tiempo. – Sujétalo por el costado usando mordisco. – Sandile abrió sus mandíbulas y clavó sus dientes en su oponente. Pero no pudo sostenerlo en el aire. Entonces solo apoyó su boca en la superficie del agua mientras Basculin luchaba por zafarse. – Resiste. No importa lo que haga no lo sueltes. – indicó. El pokémon rival azotó a su opresor utilizando una de sus aletas sin gran efecto, porque Sandile continuó presionando con su mordida. Entonces Basculin usó Alboroto. Teo y Kal se taparon los oídos mientras que Eevee se escondió entre las ropas de su entrenador. El más afectado era Sandile y el ataque continuaría si no lo derrotaban. - ¡Aprieta con más fuerza! – gritó el chico para hacer llegar su voz a su Pokémon. Éste aplicó todavía más fuerza en la mordida, haciendo que su contrincante se callará. El silencio volvió y todos destaparon sus oídos. – Termínalo. – dijo el chico, molesto por el ruido. Sandile abrió su boca pero su oponente no se movió. Tenía los ojos cerrados, resintiéndose de dolor. Entonces Sandile lo mordió, debilitándolo. Teo se acercó hasta los Pokémon para confirmar que habían ganado.
- ¿E-Estás seguro que lo mataste? – pregunto Kal siguiendo por detrás al chico.
- No lo mate. Solo lo debilite. – refutó. “O eso espero.”
El joven observó al Basculin, quién estaba inconsciente. Entonces tocó la cabeza de su compañero indicándole que estaba bien soltarlo. “Menos mal. ¿Quizás exagere ésta vez?”, fueron los pensamientos que cruzaron por su mente.
Sandile abrió su boca y soltó al Pokémon, el cual una vez en el agua recuperó la consciencia y huyó. Teo miró a la orilla, Cubone no estaba y la misteriosa figura plateada desaparecía ante sus ojos, se desvanecía. Entonces suspiró aliviado, un desafío menos.
El chico se sentó sobre el agua y felicitó a sus compañeros, destacando la gran firmeza de Sandile en combate.
- Excelente trabajo, Sandile. Por un momento pensé… - Se detuvo al ver su sincero rostro. Definitivamente hubiera comido a Basculin si Teo lo ordenaba. – Nada. Estuviste genial, muy genial. – le hizo cosquillas en el cuello. Su Pokémon estaba contento. “Lo siento, Sandile. Posiblemente serás vegetariano por un largo tiempo.”
- En cuanto a ti, Eevee… - Aún lo sostenía con uno de sus brazos. - ¿Puedes ponerte de pie? – Su compañero asintió, entonces lo colocó sobre el agua. – Resiste solo un poco más, ¿sí? – Volvió a asentir. El pequeño se volvía más y más fuerte. Gran parte era gracias a su búsqueda de meteoritos por el desierto.
Eevee preguntó a Teo por su estomago. Sandile también se sumó, revelando la razón del por qué no fue suave en su batalla contra Basculin. El chico se sorprendió al comprender que sus compañeros también se preocupaban por él.
– Estoy bien. Ya no duele tanto. En mi mochila tengo algunos analgésicos. Estos reducen el dolor. - explicó aliviando la preocupación de sus Pokémon.
- ¿E-En serio estás bien? - Teo recordó a Kal, girándose para hablarle.
Con todo lo acontecido, el joven no tuvo tiempo para mirar con detalle a su extraño acompañante. EL sujeto definitivamente había cambiado, mutado dirían algunos. Su cuerpo estaba cubierto por un fino pelaje, excepto en las manos y los pies, donde se apreciaban escamas. Le creció el cabello hasta la nuca, el cual siguió siendo de color negro. Sus orejas se hicieron puntiagudas, su nariz se acható un poco y su cara se alargó. Su vestimenta también era diferente. Llevaba un chaleco marrón abierto no muy largo, lo suficiente para cubrir por encima de su abdomen, y unos pequeños short también marrones, parecidos a los deportivos ideales para correr. Sus botas y gorro habían desaparecido. Ahora caminaba descalzó. Pero había un detalle que sorprendió aún más al chico.
- Wow. Tienes cola. – dijo tocándola con sus manos.
- N-no la toques. – exclamó avergonzado.
- Debe ser genial tener una cola. ¿Puedes moverla a voluntad? ¿La puedes usar para agarrar cosas? – inquirió entusiasmado olvidando todos los problemas que le ocasionó el individuo.
- S-Supongo. ¿Tú no tienes?
- Que respuesta más vaga. – se quejó. – No, no tengo. – respondió a secas al imaginar lo tediosa que sería una explicación más detallada. - Por otro lado… ¿recuerdas la tarea que asigne a Sandile?
Kal se mostró confundido por unos segundos. Para cuando recordó, el Pokémon ya había clavado sus dientes en su pierna. Entonces gritó, pero fue más por susto que por dolor.
- No grites. Si lo haces, no te soltará. – explicó cubriendo sus oídos. Eevee tapó los suyos con sus orejas.
El hombre tapó su boca. Y luego de unos segundos, Sandile lo soltó para luego amenazarlo.
- “¿Recuerdas a Basculin? Tómalo como una advertencia.” dijo – Kal se masajeaba la pierna. – No te molestes con Sandile. – “Después de todo fui yo quién le dio la orden.” – Ahora explícame… ¿Por qué de repente corriste al lago?
- ¡Ah! – se exaltó. – Hay muchos por allá. – señaló a lo profundo del lago.
- ¿Allá? – miró a donde señalaba y vislumbró un pasaje submarino. Teo se sorprendió. - ¿Sabías de esto, Sandile? – su compañero negó. - Y el entrenador plateado, ¿lo conoces? – preguntó ésta vez a Kal.
- ¿Qué es un entrenador? – Estaba tan asustado tratando de escapar que no prestó atención a la figura plateada. El chico se mostró inconforme.
- Olvídalo. ¿Y tú Sandile? – Su pokémon volvió a negar. – Entonces… corres al lago para mostrarnos el pasaje. Momentos después unos Pokémon nos atacan, tratando de alejarnos cuasi eliminarnos, comandados por el tipo plateado, quién, desafortunadamente, no era Eco ni Silver. – concluyó. – ¿O quizás debería decir afortunadamente?
- ¿E-Eliminarnos? – gimió.
- Es tarde para lamentarse. O eso me gustaría decir… No imagino cómo podríamos llegar hasta allí.
- Ah. – exclamó aliviado. – Aunque no entiendo por qué lo decís. Solo tienes que ir. – El chico lo observó desconcertado por la manera tan natural en qué hablaba. Y entonces sospechó.
- Lo dije antes. No podría caminar sobre el agua. Tampoco mis Pokémon. Imagino que si ahora podemos, es solo gracias a ti.
- Ah… - Dejaron de hablar por varios segundos. El hombre veía hacia otro lado evadiendo el contacto visual. Teo y sus Pokémon se miraron y decidieron actuar.
- Oye, Kal. – dijo pasando el brazo por la cabeza de su acompañante.
- ¿Qué?
- No eres de por aquí, ¿cierto? – asintió. – De dónde vienes, pueden caminar sobre el agua, ¿cierto?
- Quizás. – dijo vagamente.
- ¿Pueden hacer algo más? – El individuo permaneció callado apartando la vista. – No estoy seguro… Pero quizás cosas como… cambiar su apariencia… compartir habilidades con otros… y… quizás… ¿respirar bajo el agua? – El hombre se estremeció. El rostro del joven se iluminó y lo abrazó fuertemente. - ¿En serio puedes? ¡Eres increíble! – Kal se mostró tímido mientras el chico continúo llenándolo de elogios. - ¡Muy bien! Iremos a explorar el pasaje submarino. – expresó a sus compañeros.
- ¿Estás seguro? ¿Y si es peligroso? ¿Si nos atacan? – preguntó asustado.
- Por supuesto que nos atacarán. – dijo confirmando los temores de su acompañante. - ¿Ustedes que opinan? – preguntó a sus Pokémon. Eevee dudó por un momento pero al ver a Sandile asentir con determinación lo imitó. – Muy bien. Está decidido. – exclamó y corrió hacia la orilla para recoger su mochila. E igual que antes, de un momento a otro, se encontraba dentro del agua. El hombre salió a alcanzarlo y al acercarse, Teo estaba de nuevo sobre el agua. – Tu… - escupió agua. – Tu habilidad funciona a cierta distancia, ¿cierto? – Asintió. – Gracias por la información. – dijo sarcásticamente pero Kal no entiendo. – Muy bien. – El chico se puso de pie, impresionado por lo que iba a decir. – No te separes de mi espalda.
Todos juntos caminaron hasta la orilla. Una vez ahí, Teo agarro su mochila.
- Tengo una pregunta. – dijo Kal, mientras el joven sacaba muchas cosas de su mochila.
- ¿Cuál es?
- ¿Por qué viniste?
- ¿A dónde? ¿Aquí? ¿Este oasis? En realidad soy yo quién debería preguntar eso. – El hombre esperaba su respuesta. Suspiró. – Estoy viajando. Eevee me acompaña y ahora también Sandile. Y no es como si hubiera elegido venir a este oasis solo para encontrarme contigo. Vine al desierto sin un mapa y llegué aquí por causalidades del destino, o algo así. - confesó encontrando lo que buscaba, una soga.
- ¿Para que vas a usar eso?
- Para que no te alejes mientras nadamos. – reveló atando la soga a la cintura del hombre. – Como dije antes, vine al desierto a buscar meteoritos. Aunque ese es solo uno de mis objetivos. Me gusta explorar. Llegar a lugares desconocidos, presenciar cosas sorprendentes. El pasaje submarino estaba siendo protegido por la cosa plateada. Lo cual significa que debe haber algo escondido. No digo que vayamos a encontrar un tesoro. En realidad estoy interesado en otros tipos de cosas, como objetos para mis pokémon, nuevos ataques, piedras evolutivas y demás. Por eso exploro. Nunca sabes cuándo ni dónde encontrarás algo importante. Y en cierta forma, lo que digo también se aplica a ti. – concluyó terminando de atar el otro extremo de la soga a su cintura. - ¡Y estamos listos! – Kal estaba pensativo.
- Está bien. Te ayudaré a encontrar “algo importante”. Y en su lugar, me ayudarás a regresar a casa.
- Por supuesto. – dijo entre risas. No confiaba en las palabras de su acompañante. – Ahora… ¿Dónde dejaré mi mochila? – el hombre la tomo prestada y la puso en su espalda.
- La llevaré. Puedo evitar que se moje. – El chico estuvo a punto de preguntar cómo lo haría. “Mientras no pierda nada, todo estará bien.”
- Eevee, Sandile, regresen a sus Pokéball. Si necesito de su ayuda los llamaré. – Ellos no estaban muy felices pero no tenían opción. – Muy bien, estamos listos.
Los dos se acercaron a la orilla. Teo dio un paso para confirmar que no caminarían sobre el agua otra vez. Su pie se mojó y juntos se adentraron en el lago.
Fue tal y como el chico dijo. Podía respirar en el agua. Sacó de su bolsillo las Pokéball con sus compañeros y comprobó que estaban bien. Entonces hizo señas a Kal para confirmar que todo estaba en orden.
El lago no era muy profundo. Había unos cuántos pokémon tipo agua que no resultaron agresivos. Pero de todas formas, el hombre se asustó y nadaba sin apartarse del chico. Teo aprovechó la oportunidad para examinar el fondo del lago. Gracias a eso encontró otros tres meteoritos.
Una vez satisfecho, se adentraron en el pasaje. Se trataba de un túnel de agua cristalina, por lo tanto la visibilidad no era un problema. No era recto sino que estaba lleno de curvas y algunos trechos eran más angostos que otros. Tampoco era muy largo. Por ello, luego de nadar unos minutos llegaron a la salida.

Spoiler






Nv.8
Vitalidad 25%+Cansancio
Experiencia 50%

Nv.8
Vitalidad 75%
Experiencia 50%

#60


Tema de rol para: Caídos del Cielo.







MISIÓN 05
El Paraje del Silencio.





Así como aparecieron, se fueron desvaneciendo. Los hologramas, junto al peligro, se apagaron con la enorme máquina que adornaba la sala, como si aquel calor jamás hubiese existido en primer lugar. La pregunta es... ¿qué ha sido de Mateo? No lo ves por ningún lado, pero de repente la salida se sella y un calor sofocante comienza a descender de nuevo; es tan abrasivo que buscas otra salida casi que sin pensártelo demasiado, podrías decir que fue mero instinto de supervivencia. Debajo de una alfombra de mimbre encuentras un pasaje secreto y te lanzas sin más, lo que provoca que caigas y caigas por un estrecho túnel... de golpe contra el suelo de unos diez metros de altura. ¡Fue una caída dura!

Lo que tus ojos ven ahora es distinto a lo de antes. Una ruina envuelta en árboles, con paneles de un lenguaje antiguo, junto a un pokémon cuya mirada presagia las desgracias; te mira cauteloso, pero no te atacará si lo ignoras. Y más allá del pokémon blanco y negro, ves la mancha anaranjada de antes perderse en una columna de luz. ¿Quizás está viajando a otro lado? Escuchas su lamento resonar en tus pensamientos... pareciera que te está invitando a la que podría ser la última batalla de este sitio, si es que no de tu vida. ¿Le harás caso?

pkmn-absol
Habilidad: Presión.
— Rayo Hielo [MT].
— Canto Mortal.
— Premonición.
— Detección.

Meteoritos encontrados: [54] + 12 + 2 = 68.



A diferencia de la mujer, el Smeargle huye como alma que se lleva el Darkrai, cargando con su cola en ambas patas para no dejar un rastro de pintura. Le siguen sin más, porque la entrada de la cual vinieron aún se niega a abrirse... y no les apetece ver de nuevo al Cofagrigus. Aunque está bastante oscuro, eso no representa un obstáculo, pues la cola de Charmander puede guiarlos sin problemas por el pasadizo; así hasta que la luz al final del túnel casi los deja cegados, mas también esperanzados.

Por desgracia, el Smeargle se ha perdido, pero en su lugar ven unos cuantos pokémon en la cercanía. Todos se ven en paz con el entorno, aunque quien los viera sospecharía que aquel no es su origen, dado a que desencajan con el ambiente tan arcaico y misterioso, donde ni el viento tiene un sonido. Uno de los tres apunta a un algo a lo lejos, es una figura que se está perdiendo en una columna de luz... que parece ser la única salida de este sitio. ¿Qué es lo que harán? ¿Y por qué razón? Los segundos comienzan a contarse solos en una cuenta regresiva e inexistente, deben ir a la salida antes de que sea demasiado tarde.



pkmn-goomy
Habilidad: Herbívoro.
— Tóxico [MT].
— Venganza.
— Dragoaliento.
— Absorver.
pkmn-scraggy
Habilidad: Autoestima.
— Patada Baja.
— Ataque Arena.
— Golpe Cabeza.
— Desarme [MT].
pkmn-rufflet
Habilidad: Potencia Bruta.
— Picotazo.
— Ataque Furia.
— Ataque Ala.
— Garra Umbría [MT].

Meteoritos encontrados: [71] + 5 + 13 + 3 + 8 = 100.



— Pueden pasar, de igual forma perecerán. Porque el odio permanece grabado en este lugar. — Es lo que les dice la armadura antes de desmoronarse, reduciéndose a un montón de chatarra; no se podía decir lo mismo de los pokémon, pues ellos sólo desaparecieron.

Al usar uno de los Klefki derrotados, se dan cuenta que la llave coincide en motivos y color con la puerta, así que la usan para salir del sitio antes de que éste se venga abajo y los dejé muertos a ambos. Corren por el sitio, porque ya no da más en pie, el polvo les estorba, mientras que la tierra casi provoca que tropiecen el uno sobre el otro, pero la penuria conoce su final cuando salen saltando hacia el mundo exterior.

No hay ruido, sólo silencio. Lo que si encuentran es el dulce aroma de unas bayas maduras de los árboles... y hablando de árboles, este paraje parece envolver lo que queda de las ruinas. Cuando buscan por la salida, encuentran a dos pokémon dando vueltas, uno más llamativo que el otro, pero no atacan. Y finalmente, una columna de luz a lo lejos, donde si tiran una piedrita podrán darse cuenta de que ésta los llevará a otro lado... uno donde presienten algo que no va bien. ¿Seguirán de todas formas?


pkmn-skorupi
Habilidad: Francotirador.
— Acua Cola [MH].
— Picotazo Ven.
— Desarme.
— Pin Misil.
pkmn-gible
Habilidad: Velo Arena.
— Placaje.
— Furia Dragón.
— Ataque Arena.
— Cola Férrea [MH].

Meteoritos encontrados: [33] + 13 + 8 + 4 = 58.



— Vengan por aquí. Sí, por aquí, por aquí. Les ayudaremos. — Les insiste una voz vagamente familiar, ¿serían las voces de los clones? Estos parece ser que han conseguido su descanso, por más que fueran creaciones artificiales.

Les siguen a partir del origen, ya cansados y casi que sin aliento, pues las batallas no han parado y sus pokémon son los que más sufren; claro, ustedes también, como si fueran parte de un solo ente. Son guiados por un pasadizo sólo iluminado por antorchas a los lados, deben dar muchas vueltas antes de poder salir... sí, han leído bien: salir. Pero este no es el paisaje por el cual entraron, no, es uno totalmente distinto. Lo primero que les llama la atención son unas bayas colgando de los árboles, luego una mancha naranja que se pierde en una columna de luz muy lejos de donde están. Les parece escuchar un lamento ante ello.

Sus pokémon buscan las frutas, o les piden hacerlo. Y en esa búsqueda, es que es topan con unas criaturas bastante pintorescas, así como fornidas, alcanzando la comida que está lejos de sus cabezas. ¿Qué es lo que harán? ¿Buscaran combates, la comida o a la mancha extraña? ¿O las tres a la vez? Buena suerte, porque la necesitaran.


pkmn-elekid
Habilidad: Elec. Estática.
— Ataque Rápido.
— Impactrueno.
— Puño Trueno.
— Puño Incremento [MT].
pkmn-druddigon
Habilidad: Piel Tosca.
— Afilagarras.
— Arañazo.
— Mordisco.
— Puño Fuego [MT].

Meteoritos encontrados: [55] + 12 + 1 + 10 = 78.


Braixx, ¡te sugiero revisar la experiencia y el HP! Recuerda que Sudowoodo es segunda etapa y Roserade tercera.



Silencio, sólo silencio, era como un silencio triple mezclado con un gusto amargo. Entre todo el entretenimiento, si es que algún osado le llamaba de aquella forma, notaron que Noah se había perdido; literalmente, no le veían por ningún lado... bueno, al menos Davuxz se percató, ya que Alex se había sentado en el piso, en una presunta siesta.

— Entiendo. — Les dice la guardiana, haciendo temblar la tierra y con ello levantando motas de polvo a causa de una extraña gravedad, a la par que los pokémon invocados iban desapareciendo. — Os llevaré al final de este viaje. Si deciden salir o pelear, a vuestro criterio queda. — Parecía que no podría llevarlos a la entrada, pero sí a otro sitio.

Terminan siendo teletransportados. Miles de imágenes pasan en sus mentes, ninguna pretendiendo herirles, así hasta que "aterrizan" en las tierras de nadie, donde aprecian vegetación por doquier y los restos de lo que podrían ser las ruinas de antes. Con ello, más pokémon, pero la diferencia es que estos son inofensivos y no les atacaran, no a menos que busquen peleas. Y por si fuera poco, ven un pokémon que ambos pueden reconocer debido a la experiencia de los viajes; uno naranja que desaparece al cruzar una columna de luz. ¿Le seguirán? Ya queda poco tiempo para el final.


pkmn-absol
Habilidad: Justiciero.
— Canto Mortal.
— Premonición.
— Viento Cortante.
— Detección.
pkmn-rufflet
Habilidad: Entusiasmo.
— Picotazo.
— Ataque Furia.
— Ataque Ala.
— Cara Susto.

Meteoritos encontrados: [79] + 14 + 10 + 6 = 109.



Entre más lo conocías, menos cosas descubrías de Kal, era tan misterioso que costaba la vida sacarle algo de información; vale, aquí el problema era la comunicación, ya era un logro que el hombre te entendiera, pero de una forma u otra, el tipo ya te adoraba. Siguieron por debajo del agua hasta llegar a la salida, que se asimilaba a la entrada. Se sintió como si todo el esfuerzo de antes hubiese sido en vano, pues la imagen del exterior no era lo que buscaban, pero no podían decir lo mismo de lo que encontraron ahí.

Un ambiente familiar al del oasis, aunque con un silencio más mortífero que alentador, se presentó. Eevee se movió en seguida hasta un árbol, ya que en él vio unas bayas enigmáticas que sugerían y podrían salvarle de su fatiga. Sandile, por otro lado, encontró un pequeño cofre cerca del agua el cual escondía una jugosa cantidad de fragmentos de meteoritos. En cambio, Kal se quedó boquiabierto mirando en una dirección.

— "E-e-es eso..." — Fue caminando hasta una columna de luz, donde segundos antes había desaparecido la figura de un pokémon humanoide, sólo para quedarse ahí quieto mirándola fijamente. — "E-está aquí, e-eso está aquí".

Era un raro, eso era un hecho. Y más o menos raro que Kal, viste a un dragoncito azul cerca de unas escrituras antiguas grabadas en piedra. ¿Qué harías? ¿Descansar y luego desentrañar todos los misterios de este extraño paraje? Esta sería la oportunidad única de hacerlo.

pkmn-deino
Habilidad: Entusiasmo.
— Placaje.
— Furia Dragón.
— Mordisco.
— Calcinación [MT].

Meteoritos encontrados: [17] + 13 x 2 = 43.


Objetivos de la cuarta misión:
#1. Esta vez no es necesario pelear, directamente pueden ir a la columna y avanzar a la última misión "formal" del evento.
#2. Prepárense para hacerlo.
EXTRAS
Primera misión con extras.



— Tienen para postear hasta el día 10/10/2016. Sí, menos tiempo.

— De los árboles pueden sacar "Bayas Milagro", las cuales pueden curar a sus pokémon por completo. Y sí, también revivirlos (no se las podrán llevar).

— Ya que queda tan poco tiempo y sin embargo se dio tanto tiempo para responder (1 semana, 2 días), le daré un regalo especial a la gente que ha llegado hasta aquí. Eso es la misma "Zona del Silencio" un paraje de meteoritos y pokémon raros (en algunos casos, según sea vuestra suerte). Enjoy it, ¡ya quedan dos misiones para terminar! Animos.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.