Evento - Meteo 05
Evento - Meteo 05
Yey, primero en postear
... hola mamá (?)
Y sigo sin terminar de leer los fics que me había propuesto leer, pero en fin siempre se puede editar y resaltar.
Tras poder vencer los desafíos de unas ruinas y salir al exterior en un desolado desierto, los tres jóvenes empezaron a deambular en dirección había un edificio. Esta estructura era un observatorio curioso y en medio de la nada. Sin perder el tiempo se fueron a buscar sombra dentro de este, aunque no fue todo alegría debido a que se dieron cuenta que no habían avanzado mucho al mirar atrás.
Meditandolo bien todos llegaron al acuerdo de que estaban bajo una ilusión de un vengativo Claydol que enfrentaron y no sabían cómo salir de la misma. Dentro del edificio encontraron con una biblioteca circular espaciosa, pero todo fue interrumpido cuando unos seres rosados con alas y danzando les pidieron que se vayan. Confundidos ya que no sabían cómo salir de aquella misteriosa ruina e ilusión en la cual seguían atrapados, fueron concedidos y los seres pidieron ayuda a los pokémon salvajes de la cercanía.
Ahora, en plena batalla con los refuerzos de aquellos pokémon rosados alados, pidieron piedad no por encontrarse en desventaja, sino por querer evitar más malentendidos y empeorar su situación. Ahora todo dependía de que si aquellos Clefairy entendieran sus intenciones de paz, o seguirán atacando hasta verlos caer. Todo se decidía ahora…
“ Por favor retirense... se los ruego.”
Davuxz: Esperen un segundo, ¡Noah ha desaparecido! - Asustado giraba la cabeza con esperanza de encontrarlo.
Alex: Pero ¡Si estaba hace un segundo aquí! - Reaccionando de la misma forma lo buscaba.
Davuxz: ¿Acaso habrán sido los clefairy?
Alex: Devuelvanos a nuestro amigo. Nosotros queremos irnos en paz.
Davuxz: Muestrenos la salida y con gusto nos iremos. - Dijo muy preocupado al ver como la situación se tornaba más peligrosa de lo que estimaron.
Alex: Pero ¿Y Noah? ¿Qué pasará con él?
“ Entiendo… Relajaos”
Al decir esto luego de esa pequeña súplica por parte de los dos jóvenes, la entidad empezó a danzar armoniosamente, un baile delicado mientras con una melódica y relajante voz cantaba en un idioma ajeno. Levantando unos libros del suelo, haciéndolos levitar al ritmo de su canto los entrenadores poco a poco sentía un cansancio inesperado en sus ojos conforme escuchaban a la entidad. Resistirse era inútil, el bostezar mientras se les iban las energías indicaba que el cántico era un ataque, pero no tenían fuerzas para resistirse o hacer algo al respecto.
Alex, se quedó dormido primero y Davuxz estaba a unos segundos de hacerlo también, pero antes notó como la entidad los hizo levitar en lo que caían rendidos al sueño. Sintiendo una sensación similar rodeándolo, el despeinado y adormilado joven se dio cuenta que estaba a punto de recibir un teletransporte.
" Los llevaré al final de este viaje. Si deciden salir o pelear a vuestro criterio queda."
Davuxz: Espera, qué significa… - susurraba antes de quedarse profundamente dormido.
El sueño ya era insoportable por lo que ahora ambos se quedaron profundamente dormidos en medio de un teletransporte. Al desaparecer, toda la biblioteca regresó a la normalidad y la entidad desaparecía también a su hogar, dejando atrás un solo libro en el piso, debajo de una mesa, oculto, el mismo libro que los jóvenes encontraron hace unos momentos.
Un clima más fresco, rodeado de sonidos de aves en la lejanía, árboles muy verdes y próximos uno del otro con gran altura. En este ambiente nuevo, los dos jóvenes seguían descansando en su sueño profundo del cual despertarán pronto. Al cabo de unos minutos, ambos despertaron y con el nuevo hábitat que los rodeaba estaban más que confundidos, pero no se desesperan ya que parecía no haber peligro alguno por la misma tranquilidad que se percibía en aquel lugar.
Tomando un merecido descanso tras tantos problemas e inoportunos encuentros con pokémon salvajes, los dos entrenadores sacaron a ambos los pokémon que usaron en batalla para ver alguna forma de cómo tratarlos a ellos y a sí mismos, que los vendajes ya estaban muy sucios.
Alex: Desearía tener una súper poción para mis pokémon.
Davuxz: Me parece que yo tengo un poco de eso. Hyper poción.
Alex: Wow no, eso es demasiado fuerte para mis pokémon. Los paraliza de sobredosis.
Davuxz: Y yo trato de no usarlas tampoco, son muy caras a decir verdad, pero no podemos estar postergando que nuestros pokémon sigan heridos o cansados.
Alex: Si tanto insistes lo aceptaré, después de todo no sabemos si volveremos a peleas en lo pronto o no.
Davuxz: Ok, ten cuidado de no aplicar mucho, sino se queda adormecido por unas horas debido a lo fuerte que la medicina.
Alex: Ok Charmander tu primero, luego vas tu Jol… Hey espera, vuelve aquí.
Impacientes por curar a sus pokémon, ambos iban a usar la potente medicina que Davuxz ofrecía usar ; sin embargo el pequeño arácnido eléctrico vio en lo denso de aquel ambiente, en un árbol, unas bayas muy curiosas. Subiendo con facilidad debido a su especie arácnida, escaló rápidamente aquel árbol y usando sus pequeñas mandíbulas cortó el tallo de muchas de aquellas bayas, de rama en rama dejándolas caer al fresco césped.
Alex: Ten cuidado Joltik, no sabes si es peligroso.
Davuxz: Puede ser, ellos son pokémon que suelen habitar en el bosque. Tal vez sepan diferenciar bien estas bayas.
Alex: Por el mismo principio pensarías que todos los hongos silvestres se pueden comer.
Davuxz: Mmh...buen punto.
El Joltik repartía las bayas con los pokémon de los entrenadores. Infernape, Gallade y Charmander confiaron en la deducción del pequeño pokémon eléctrico al comer aquellas bayas sin dudar. Una sola mordida bastó para que los efectos de esta extraña baya surtan efecto, ya que de pronto los pokémon comieron con más ganas hasta dejarla solo con el tallo. Parecía ser que ahora los pokémon tenían sus energías de vuelta, a pesar de seguir un poco sucios por la arena y la batalla pero sus energías estaban a tope, como si estuviesen descansados y listos para la siguiente pelea. Era un milagro.
Alex: ¡Es un milagro! Están revitalizados.
Davuxz: Hey, estas bayas si que son útiles. ¿Crees que deberíamos llevarnos algunas? - Dijo buscando con la mirada si habrían más en los alrededores. - Digo, evitó que use mi hiper poción.
Alex: Sería buena idea a decir verdad. Joltik ¿Podrías traernos unas cuantas más? - Decía al agradecerle a su pequeño pokémon.
Al escuchar esto, el pequeño Joltik fue a buscar más de estas bayas milagrosas adentrándose entre los árboles de un denso bosque. Los entrenadores iban limpiando las heridas con el último uso de aquellas vendas sucia evitando una infección inminente en sus heridas.
Al cabo de unos minutos Joltik, regresaba a toda velocidad con solo un par de bayas en su espalda y extrañamente temblando al llegar a los brazos de su entrenador. Era todo extraño pero tenía sentido ya que unas misteriosas sombras se acercaban al lugar hasta que la luz reveló sus identidades, un furico Absol dispuesto a pelear cargado en su espalda a una pequeña ave de plumaje champoso blanco conocida como Rufflet.
La situación indicaba que los pokémon salvajes cuidaban de la vegetación de este bosque ya que no había rastro de intervención humana en el hábitat, siendo un resort salvaje tranquilo para la vida de los pokémon sin temor a ser despojados de su hábitat.
Alex: crees que tengamos que retirarnos?
Davuxz: solo son dos bayas, dos solamente, es mucho pedir?
Alex: Recuerda, somos extraños para ellos, no estoy seguro de que deberíamos incomodarlos.
Davuxz: supongo que si. Ganamos el perdón de ese Clefairy, justifiquemos su confianza.
Alex: Joltik, regresa las bayas, lamento decirte esto pero es lo mejor.
Siguiendo las órdenes de su entrenador, la pequeña araña eléctrica se acercó muy tímida a dejarles aquellas bayas en frente de los pokémon. Una vez en el piso, la arañita se regreso de camino a su entrenador pero no sería tan fácil ya que un dolor muy agudo sentía en su espalda, siendo atacado por el Rufflet y su picotazo, provocando mucho daño.
Alex: ¡Hey espera! Devolvimos las bayas, ¿Por qué nos atacan?
Davuxz: Juego sucio. Queremos paz pero ahora debemos defendernos. Luxray ayuda nos un poco. - Lanzando su pokeball llamó a su amigo para la batalla.
Viendo como la inesperada reacción hostil por parte de los salvajes, los entrenadores no tuvieron de otra que pelear para defender a sus pokémon a pesar de haber devuelto las bayas. Dividiendo los enemigos para tener una batalla no tan compleja, el despeinado entrenador iba a por el ave lanzando una pokeball e invocar al felino eléctrico sombrío que estaba dentro de ella.
De un rugido fuerte y una mirada firme de este intimidó a ambos pokémon salvajes que temblaron por un segundo y bajaron sus ánimos de atacar. A pesar de esto decidieron atacar a sus respectivos oponentes, un lanzallamas para el pokémon de Aley un As aéreo para el Luxray.
El felino reaccionó ante el ataque del pequeño pájaro mofándose un poco por la poca rapidez que tenía a pesar del ataque usado y de solo un salto lo evadió. El ave pequeña se enfada al ver cómo lo subestimaban por su estatura. En su ira, el ave empezó a poner un gesto muy intimidante, lo cual no se veía venir de un ave tan adorable como lo hacía lucir su plumaje pero haciendo efecto en el felino siniestro con sus brillosos ojos, bajandole un poco la velocidad.
Davuxz: Cuidado Luxray, no te confies mucho. Recuerda que nos hizo pasar un mal rato el exceso de confianza en el pasado.
Escuchando a su entrenador, el felino mostró más seriedad en la batalla ya que era irrespetuoso subestimar a un pokémon. El ave pequeña nuevamente venía a atacar y decidió evadir seriamente, pero esta vez el ave era más rápida y empezó a picotear con un Ataque Furia, lastimandolo con varios golpes. El ave dió una pequeña vuelta en el aire para venir a atacar nuevamente mientras que el perplejo felino se sacudía el golpe al darse cuenta que era el ataque anterior que lo hizo más lento.
Ahora el que se mofaba de los ataques parecía que iba a ser Rufflet muy pronto, lo cual hizo que el orgullo del felino sea herido. Esperando al pajarito se acerque para su nuevo ataque, el Luxray empezo a reunir electricidad en su pelaje para liberar un ataque que tomaría por sorpresa al ave. Justo, con un Ataque Ala, listo para conectar, el pajarito cayó en la trampa del felino siniestro que reuniendo el acumulo de electricidad de su pelaje podría liberar una gran Descarga que iba en todas direcciones como la luz en la oscuridad, atrapando al ave en esta y resultando en una parálisis en sus alas, haciendo que caiga al suelo.
Davuxz: Lamentaré lo que va a pasar, pero.... ¡Fire Fang!
Con las alas paralizadas, el Rufflet no podía moverse tan libremente como antes lo que lo convertía en una presa fácil para un Luxray que empezaba a emitir brasas desde sus colmillos filosos. El ave quería escapar y haciendo un esfuerzo desesperado al ver como se acercaba el felino con sus colmillos calientes el ave emprendió vuelo tratando de ignorar las paralizantes descargas, pero todo esto fue en vano debido a que Luxray de un salto atrapó al ave en el aire. Parecía que la biología había jugado un papel importante en esta batalla, como cuando se disponen a cazar aves, pero esta vez el Colmillo de Fuego sí que pegó mucho y lo lastimó lo suficiente para dejarlo expuesto a otro ataque.
Davuxz: ¡Espera Luxray! Este Rufflet si que se esmera. Sé que es un poco contradictorio, pero creo que lo voy a capturar. Me gustó cómo usó su fuerza de voluntad para seguir peleando a pesar de estar en desventaja.
Alex: Terminé mi batalla… espera, ¿Lo vas a capturar?
Davuxz: Creo que sí. ¿Tú capturaste al Absol? - Mencionó al ver como él tenía una pokeball en sus manos que acababa de recoger del piso.
Alex: Sí, pero ese es otro asunto. - Dijo al ver como se contradecía sin notarlo. - Ok, suerte capturandolo.
Davuxz: ¡Con fé! - Lanzando una pokeball.
En lo que la pokeball se movía al impactar al lastimado Rufflet, Alex notó cómo un pokémon entre los árboles pasaba caminando con tranquilidad, pero unas hojas en su camino lo cubrían para saber cual especia era. Se robó toda la atención del momento, se notaba que no era un pokémon común y las ansias aumentaron cuando vieron que entraba a través de una columna de luz que parecía no desaparecer.
Corriendo a toda velocidad, luego de regresar sus pokémon y esperar el resultado de esas captura, ambos saltaron a través de los arbustos y agachándose por debajo de ramas cogiendo un poco de suciedad y hojas en su ropa en el proceso para ver a ese misterioso pokémon que sin duda sería una buena experiencia más tarde.
Notas:
Intendo de captura del Rufflet. Lanzar 1 honorball, 1 pokeball y 1 superball. Espero los resultados de Overly para hacer válido o no el intento de captura.
@RioLuck
Saludos, ya casi se acaba el evento. Y espero el bono extra que mencionaron x)
Yey, primero en postear
... hola mamá (?) Y sigo sin terminar de leer los fics que me había propuesto leer, pero en fin siempre se puede editar y resaltar.
Spoiler
Tras poder vencer los desafíos de unas ruinas y salir al exterior en un desolado desierto, los tres jóvenes empezaron a deambular en dirección había un edificio. Esta estructura era un observatorio curioso y en medio de la nada. Sin perder el tiempo se fueron a buscar sombra dentro de este, aunque no fue todo alegría debido a que se dieron cuenta que no habían avanzado mucho al mirar atrás.
Meditandolo bien todos llegaron al acuerdo de que estaban bajo una ilusión de un vengativo Claydol que enfrentaron y no sabían cómo salir de la misma. Dentro del edificio encontraron con una biblioteca circular espaciosa, pero todo fue interrumpido cuando unos seres rosados con alas y danzando les pidieron que se vayan. Confundidos ya que no sabían cómo salir de aquella misteriosa ruina e ilusión en la cual seguían atrapados, fueron concedidos y los seres pidieron ayuda a los pokémon salvajes de la cercanía.
Ahora, en plena batalla con los refuerzos de aquellos pokémon rosados alados, pidieron piedad no por encontrarse en desventaja, sino por querer evitar más malentendidos y empeorar su situación. Ahora todo dependía de que si aquellos Clefairy entendieran sus intenciones de paz, o seguirán atacando hasta verlos caer. Todo se decidía ahora…
“ Por favor retirense... se los ruego.”
Davuxz: Esperen un segundo, ¡Noah ha desaparecido! - Asustado giraba la cabeza con esperanza de encontrarlo.
Alex: Pero ¡Si estaba hace un segundo aquí! - Reaccionando de la misma forma lo buscaba.
Davuxz: ¿Acaso habrán sido los clefairy?
Alex: Devuelvanos a nuestro amigo. Nosotros queremos irnos en paz.
Davuxz: Muestrenos la salida y con gusto nos iremos. - Dijo muy preocupado al ver como la situación se tornaba más peligrosa de lo que estimaron.
Alex: Pero ¿Y Noah? ¿Qué pasará con él?
“ Entiendo… Relajaos”
Al decir esto luego de esa pequeña súplica por parte de los dos jóvenes, la entidad empezó a danzar armoniosamente, un baile delicado mientras con una melódica y relajante voz cantaba en un idioma ajeno. Levantando unos libros del suelo, haciéndolos levitar al ritmo de su canto los entrenadores poco a poco sentía un cansancio inesperado en sus ojos conforme escuchaban a la entidad. Resistirse era inútil, el bostezar mientras se les iban las energías indicaba que el cántico era un ataque, pero no tenían fuerzas para resistirse o hacer algo al respecto.
Alex, se quedó dormido primero y Davuxz estaba a unos segundos de hacerlo también, pero antes notó como la entidad los hizo levitar en lo que caían rendidos al sueño. Sintiendo una sensación similar rodeándolo, el despeinado y adormilado joven se dio cuenta que estaba a punto de recibir un teletransporte.
" Los llevaré al final de este viaje. Si deciden salir o pelear a vuestro criterio queda."
Davuxz: Espera, qué significa… - susurraba antes de quedarse profundamente dormido.
El sueño ya era insoportable por lo que ahora ambos se quedaron profundamente dormidos en medio de un teletransporte. Al desaparecer, toda la biblioteca regresó a la normalidad y la entidad desaparecía también a su hogar, dejando atrás un solo libro en el piso, debajo de una mesa, oculto, el mismo libro que los jóvenes encontraron hace unos momentos.
Un clima más fresco, rodeado de sonidos de aves en la lejanía, árboles muy verdes y próximos uno del otro con gran altura. En este ambiente nuevo, los dos jóvenes seguían descansando en su sueño profundo del cual despertarán pronto. Al cabo de unos minutos, ambos despertaron y con el nuevo hábitat que los rodeaba estaban más que confundidos, pero no se desesperan ya que parecía no haber peligro alguno por la misma tranquilidad que se percibía en aquel lugar.
Tomando un merecido descanso tras tantos problemas e inoportunos encuentros con pokémon salvajes, los dos entrenadores sacaron a ambos los pokémon que usaron en batalla para ver alguna forma de cómo tratarlos a ellos y a sí mismos, que los vendajes ya estaban muy sucios.
Alex: Desearía tener una súper poción para mis pokémon.
Davuxz: Me parece que yo tengo un poco de eso. Hyper poción.
Alex: Wow no, eso es demasiado fuerte para mis pokémon. Los paraliza de sobredosis.
Davuxz: Y yo trato de no usarlas tampoco, son muy caras a decir verdad, pero no podemos estar postergando que nuestros pokémon sigan heridos o cansados.
Alex: Si tanto insistes lo aceptaré, después de todo no sabemos si volveremos a peleas en lo pronto o no.
Davuxz: Ok, ten cuidado de no aplicar mucho, sino se queda adormecido por unas horas debido a lo fuerte que la medicina.
Alex: Ok Charmander tu primero, luego vas tu Jol… Hey espera, vuelve aquí.
Impacientes por curar a sus pokémon, ambos iban a usar la potente medicina que Davuxz ofrecía usar ; sin embargo el pequeño arácnido eléctrico vio en lo denso de aquel ambiente, en un árbol, unas bayas muy curiosas. Subiendo con facilidad debido a su especie arácnida, escaló rápidamente aquel árbol y usando sus pequeñas mandíbulas cortó el tallo de muchas de aquellas bayas, de rama en rama dejándolas caer al fresco césped.
Alex: Ten cuidado Joltik, no sabes si es peligroso.
Davuxz: Puede ser, ellos son pokémon que suelen habitar en el bosque. Tal vez sepan diferenciar bien estas bayas.
Alex: Por el mismo principio pensarías que todos los hongos silvestres se pueden comer.
Davuxz: Mmh...buen punto.
El Joltik repartía las bayas con los pokémon de los entrenadores. Infernape, Gallade y Charmander confiaron en la deducción del pequeño pokémon eléctrico al comer aquellas bayas sin dudar. Una sola mordida bastó para que los efectos de esta extraña baya surtan efecto, ya que de pronto los pokémon comieron con más ganas hasta dejarla solo con el tallo. Parecía ser que ahora los pokémon tenían sus energías de vuelta, a pesar de seguir un poco sucios por la arena y la batalla pero sus energías estaban a tope, como si estuviesen descansados y listos para la siguiente pelea. Era un milagro.
Alex: ¡Es un milagro! Están revitalizados.
Davuxz: Hey, estas bayas si que son útiles. ¿Crees que deberíamos llevarnos algunas? - Dijo buscando con la mirada si habrían más en los alrededores. - Digo, evitó que use mi hiper poción.
Alex: Sería buena idea a decir verdad. Joltik ¿Podrías traernos unas cuantas más? - Decía al agradecerle a su pequeño pokémon.
Al escuchar esto, el pequeño Joltik fue a buscar más de estas bayas milagrosas adentrándose entre los árboles de un denso bosque. Los entrenadores iban limpiando las heridas con el último uso de aquellas vendas sucia evitando una infección inminente en sus heridas.
Al cabo de unos minutos Joltik, regresaba a toda velocidad con solo un par de bayas en su espalda y extrañamente temblando al llegar a los brazos de su entrenador. Era todo extraño pero tenía sentido ya que unas misteriosas sombras se acercaban al lugar hasta que la luz reveló sus identidades, un furico Absol dispuesto a pelear cargado en su espalda a una pequeña ave de plumaje champoso blanco conocida como Rufflet.
La situación indicaba que los pokémon salvajes cuidaban de la vegetación de este bosque ya que no había rastro de intervención humana en el hábitat, siendo un resort salvaje tranquilo para la vida de los pokémon sin temor a ser despojados de su hábitat.
Alex: crees que tengamos que retirarnos?
Davuxz: solo son dos bayas, dos solamente, es mucho pedir?
Alex: Recuerda, somos extraños para ellos, no estoy seguro de que deberíamos incomodarlos.
Davuxz: supongo que si. Ganamos el perdón de ese Clefairy, justifiquemos su confianza.
Alex: Joltik, regresa las bayas, lamento decirte esto pero es lo mejor.
Siguiendo las órdenes de su entrenador, la pequeña araña eléctrica se acercó muy tímida a dejarles aquellas bayas en frente de los pokémon. Una vez en el piso, la arañita se regreso de camino a su entrenador pero no sería tan fácil ya que un dolor muy agudo sentía en su espalda, siendo atacado por el Rufflet y su picotazo, provocando mucho daño.
Alex: ¡Hey espera! Devolvimos las bayas, ¿Por qué nos atacan?
Davuxz: Juego sucio. Queremos paz pero ahora debemos defendernos. Luxray ayuda nos un poco. - Lanzando su pokeball llamó a su amigo para la batalla.
Viendo como la inesperada reacción hostil por parte de los salvajes, los entrenadores no tuvieron de otra que pelear para defender a sus pokémon a pesar de haber devuelto las bayas. Dividiendo los enemigos para tener una batalla no tan compleja, el despeinado entrenador iba a por el ave lanzando una pokeball e invocar al felino eléctrico sombrío que estaba dentro de ella.
De un rugido fuerte y una mirada firme de este intimidó a ambos pokémon salvajes que temblaron por un segundo y bajaron sus ánimos de atacar. A pesar de esto decidieron atacar a sus respectivos oponentes, un lanzallamas para el pokémon de Aley un As aéreo para el Luxray.
El felino reaccionó ante el ataque del pequeño pájaro mofándose un poco por la poca rapidez que tenía a pesar del ataque usado y de solo un salto lo evadió. El ave pequeña se enfada al ver cómo lo subestimaban por su estatura. En su ira, el ave empezó a poner un gesto muy intimidante, lo cual no se veía venir de un ave tan adorable como lo hacía lucir su plumaje pero haciendo efecto en el felino siniestro con sus brillosos ojos, bajandole un poco la velocidad.
Davuxz: Cuidado Luxray, no te confies mucho. Recuerda que nos hizo pasar un mal rato el exceso de confianza en el pasado.
Escuchando a su entrenador, el felino mostró más seriedad en la batalla ya que era irrespetuoso subestimar a un pokémon. El ave pequeña nuevamente venía a atacar y decidió evadir seriamente, pero esta vez el ave era más rápida y empezó a picotear con un Ataque Furia, lastimandolo con varios golpes. El ave dió una pequeña vuelta en el aire para venir a atacar nuevamente mientras que el perplejo felino se sacudía el golpe al darse cuenta que era el ataque anterior que lo hizo más lento.
Ahora el que se mofaba de los ataques parecía que iba a ser Rufflet muy pronto, lo cual hizo que el orgullo del felino sea herido. Esperando al pajarito se acerque para su nuevo ataque, el Luxray empezo a reunir electricidad en su pelaje para liberar un ataque que tomaría por sorpresa al ave. Justo, con un Ataque Ala, listo para conectar, el pajarito cayó en la trampa del felino siniestro que reuniendo el acumulo de electricidad de su pelaje podría liberar una gran Descarga que iba en todas direcciones como la luz en la oscuridad, atrapando al ave en esta y resultando en una parálisis en sus alas, haciendo que caiga al suelo.
Davuxz: Lamentaré lo que va a pasar, pero.... ¡Fire Fang!
Con las alas paralizadas, el Rufflet no podía moverse tan libremente como antes lo que lo convertía en una presa fácil para un Luxray que empezaba a emitir brasas desde sus colmillos filosos. El ave quería escapar y haciendo un esfuerzo desesperado al ver como se acercaba el felino con sus colmillos calientes el ave emprendió vuelo tratando de ignorar las paralizantes descargas, pero todo esto fue en vano debido a que Luxray de un salto atrapó al ave en el aire. Parecía que la biología había jugado un papel importante en esta batalla, como cuando se disponen a cazar aves, pero esta vez el Colmillo de Fuego sí que pegó mucho y lo lastimó lo suficiente para dejarlo expuesto a otro ataque.
Davuxz: ¡Espera Luxray! Este Rufflet si que se esmera. Sé que es un poco contradictorio, pero creo que lo voy a capturar. Me gustó cómo usó su fuerza de voluntad para seguir peleando a pesar de estar en desventaja.
Alex: Terminé mi batalla… espera, ¿Lo vas a capturar?
Davuxz: Creo que sí. ¿Tú capturaste al Absol? - Mencionó al ver como él tenía una pokeball en sus manos que acababa de recoger del piso.
Alex: Sí, pero ese es otro asunto. - Dijo al ver como se contradecía sin notarlo. - Ok, suerte capturandolo.
Davuxz: ¡Con fé! - Lanzando una pokeball.
En lo que la pokeball se movía al impactar al lastimado Rufflet, Alex notó cómo un pokémon entre los árboles pasaba caminando con tranquilidad, pero unas hojas en su camino lo cubrían para saber cual especia era. Se robó toda la atención del momento, se notaba que no era un pokémon común y las ansias aumentaron cuando vieron que entraba a través de una columna de luz que parecía no desaparecer.
Corriendo a toda velocidad, luego de regresar sus pokémon y esperar el resultado de esas captura, ambos saltaron a través de los arbustos y agachándose por debajo de ramas cogiendo un poco de suciedad y hojas en su ropa en el proceso para ver a ese misterioso pokémon que sin duda sería una buena experiencia más tarde.
Notas:
Intendo de captura del Rufflet. Lanzar 1 honorball, 1 pokeball y 1 superball. Espero los resultados de Overly para hacer válido o no el intento de captura.
@RioLuck
Saludos, ya casi se acaba el evento. Y espero el bono extra que mencionaron x)


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(10)
(9)
(16)
(12)
(12)
(15)
Nivel: 23
Nivel: 13
Nivel: 10
Nivel 10
Nivel: 23





lv 30
lv 26
lv 19
lv22













´(Nv23) Gana 25 Exp
(11) Gana 50%
Gana 50% 








Pokéball x 3




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