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#41
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Tarde unos pocos segundos en reaccionar, mi mente me daba mil vueltas con todo lo que estaba sucediendo. Respire y exhale varías veces para tranquilizarme.

Podía ayudar a quienes me ayudaron, aunque realidad no hicieron mucho por mí, la herida seguía abierta, pero al menos no dolía tanto como antes. No me sentía muy bien como para ayudar, pero eran muchos, si no lograban controlarlos los tendríamos encima muy pronto ¿Sería la mejor opción lanzarme a atacar en este estado?

Debía quedarme tranquilo, relajarme para que mi mente se calmara. Si la situación se tornaba muy fea, en último terminaría luchando mientras tanto descansaría un poco


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#42
Perdon la tardanza, ya te explique porque tarde tanto pero bueh )?

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Lo que sea que les esté haciendo eso a los guardaespaldas debe ser algo fuerte pero tengo confianza en que puedo contra lo que sea que los haya matado, tengo una enorme pinza en vez de brazo y espero que sea lo suficientemente fuerte como para matar a eso. Además necesitamos a la muchacha viva y si hace mucho escandalo es posible que se nos escape, lo mejor será que me encargue yo lo más rápido posible.

Me arme de valor y entre al edificio para enfrentarme a lo que sea que pueda haber dentro.


+That's all






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#43
Disculpa la tardanza, Negro, es que anduve medio embolado estos días... te dejo la misión:

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Atravieso la puerta pequeña con el corazón, por no decir otra cosa, en la garganta. Cada paso lo doy con menos ganas que el anterior, aún así logro juntar las fuerzas suficientes e ingreso en ese extraño lugar.
Se trata de una habitación completamente vacía. Insoportablemente vacía. Sólo hay una gran cama y sobre ella la muñeca más horrible que alguna vez haya visto... hasta me atrevería a decir que la más horrible de todas.
Es endiabladamente grande y alguna clase de incendio la ha deformado de tal manera que causaba nauseas el sólo verla, me sentía como dentro de la carnicería de los horrores de nuevo.
Su cabeza gira y pestañea con su ojo totalmente al descubierto. Quería vomitar. Me habla. Sabe mi nombre. Mierda.
Dice que quiere jugar conmigo... ¿qué rayos significa eso?
Una voz suena en toda el área o dentro de mi cabeza, no estoy seguro. Me advierte de que he cometido un gran error, de que eso era su pasado (fuere quien fuere la persona... ¿persona? de la que hablase) y que en realidad debía buscar su pasado. Por lógica si la puerta pequeña representaba el pasado seguramente la mediana era la que debía seguir para enfrentar al presente...
Tenía que salir de ahí cuanto antes. Pero había un problema, era fácil. Demasiado fácil. ¿Podré dejar esta habitación así sin más? No puedo evitar ver otra vez a la muñeca.
Es asquerosa, repulsiva, pero a la vez me da lástima. Es sólo un juguete, pero no puedo evitar compadecerme. ¿Y si me quedo? Me atrapó, lo sé. ¿Cómo? no tengo idea, pero lo hizo... Será sólo un momento, luego me iré. Espero.
La miro de frente intentando no mostrarme asqueado y vomito una palabra...
-Hola.


#44
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Primero gritos y ahora un castillo... Esto es cada vez más raro. Agarré la guadaña, la cual salió disparada al chocar con el castillo cuando aun era invisible y fui por la entrada principal. Ya no me importaba nada, estoy harto de esto y me quiero ir.


Disculpa por la tardanza, tengo problemas con internet u_u


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#45
Lamento el retraso, no había visto que Empo había actualizado :P


Misión 8:

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Albert:

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Decides descansar un momento antes de que el cansancio te termine desmayando. Eso a Rebeca no le gustó demasiado pero los jóvenes médicos dijeron que era necesario que descanses. Te ayudan a llegar un poco más lejos, te inyectan un calmante para el dolor y vendan bien tu brazo. El calmante por suerte no tarda en hacer efecto pero viene acompañado con un sueño insoportable que no puedes evitar y caes dormido.

Para cuando despiertas te hallas recostado en un lugar distinto. Ya no estás al aire libre, estás dentro de una casa. Te levantas para ver qué haces ahí. En el mismo lugar encuentras a los dos médicos, a dos hombres de aspecto rudo, una niña rubia y temerosa de algunos años menos que tú y a la mujer incrédula que viste hace rato. Todos parecían estar muy pero muy cansados.

Mientras oyes ruidos de golpeteos fuera del lugar tratas de enderezarte con bastante dificultad porque tienes mareos.

Entonces, percibes la sombra que proyecta una vela débil en medio de una mesa. La sombra de todos sobre la pared es inmensa y deforme. Recuerdas haberlas visto así de deformes en las sombras de tus antiguos compañeros de trabajo en el quirófano. No comprendes por qué, parecen tener cuernos y cuerpos peludos en sus sombras, ¿qué es lo que son?

La mujer se percata de tu lucidez y se acerca a ti.

—Hasta que despertaste. Mientras dormías hemos tenido que salvarte el pellejo varias veces. Gracias a tu debilidad perdimos la ciudad. Los muertos están por todos lados. Sólo te mantuvimos vivos porque pensamos que eres el único capaz de nivelar esto. Dame la razón para no matarte de un tiro ahora mismo.

Esa mujer, como se llame, ya se está pasando. Sacó su arma y te apuntó. Vos te levantaste y algo enojado estiraste el brazo para sujetarla. La tomaste del cañón y la oprimiste con tus dedos hasta dejarla como una lámina. La mujer y los dos tipos rudos te miran incapaces de creer lo que ven.

—Parece que lo de tu fuerza no era sólo suerte —dijo uno de los tipos, calvo y con los dientes en terrible mal estado.

—Niña, encárgate de él.

La pequeña con rostro miedoso corrió diligente a buscar algo al otro lado de la casa. La mujer tiró su arma inútil y se sentó dispuesta a hablar.

—No pareces saber mucho del problema. Lo que sucedió tiene como fuente a uno de los nuestros que diseñó un experimento muy raro, un experimento que le daría una fuerza sobrehumana… como lo que tienes tú. Desgraciadamente, ese tipo nunca supo que la fórmula que había creado lo convertiría en una de esas cosas cuando muriera.

La niña se acercó a ti con agua, pan y fruta para que repongas energía. Recién en ese momento te das cuenta de lo famélico que estás. Comes mientras la mujer sigue hablando.

—La cosa es que repartió la formula entre sus socios y todos la usaron. Pero se pelearon y, dejándose llevar por ese nuevo poder, se mataron entre ellos. Sólo uno quedó vivo y presenció cómo poco a poco todos se convertían en lo que ahora ves, que no es algo que se termine sino que al morderte es como si te contagiaran la formula, te mueres y te conviertes en ellos.

—Pero tú no moriste —dijo obviamente uno de los médicos—. Eso es algo muy interesante.

Todos te miran sonrientes y no entiendes bien por qué. Entiendes la situación, pero hay algo más detrás de todo.

—En fin, lo que pensamos es que tu sangre puede ser un antídoto —dijo el otro sujeto rudo, moreno de cabello bien corto.

—Si fuiste mordido y mantuviste la fuerza pero no tienes dentro la infección —comentó la mujer—. Quiere decir que contigo hay algo distinto que en todos. Lo que queremos hacer es encontrar al creador de esto. Antes de tratar de curarlos hay que eliminar la mente maestra. No sabemos bien dónde se encuentre ahora, ya han tomado la ciudad entera. Por cierto, yo soy Frida.

Te encoges de hombros sin saber qué decir. Sólo comes.

—¿Qué hacías en ese hospital? ¿Eras un paciente? ¿Cómo fuiste mordido? ¿Qué te pasó después de ser mordido? ¿No recuerdas si alguien te inyectó algo extraño? —te pregunta intensamente Frida.

—Frida, están enviando la señal. Van a hacer un avance al centro de la ciudad, creen saber dónde está el laboratorio —le explicó uno de los médicos.

Ella gruñe y se levanta para vestirse. Parece muy ocupada pero deberías dar las respuestas a sus preguntas aunque… ¿y si son compañeros de los tipos en el quirófano y darles información sobre ti te convierte en un nuevo blanco? ¿Crees que debes darles respuestas o mejor cambiar de tema y preguntar a dónde van a ir?

Porcentaje de daño físico: 20%
Porcentaje de daño psicológico: 40%

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Ariel:

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Ingresas sin mucho trámite en el castillo. Estás dispuesto a enfrentar lo que sea pues después de tantas cosas raras que pasaste ya estás empezando a acostumbrarte a ese mundo horrible. La gran puerta te permite el paso fácilmente aunque antes de entrar te detienes al oír otro grito. Hay algo sin dudas terrible en el castillo.
Entras camuflándote lo más posible aunque el castillo parece estar abandonado a simple vista. Hace mucho frío dentro y una brisa siseante recorre los pasillos hasta ti. Ciertas cosas en ese lugar no cuadran… la mayoría de las antorchas están apagadas aunque hay algunas encendidas. Te preguntas si quizá no es la fuerte ventisca la que las apaga. El techo también te llama mucho la atención porque es altísimo. El segundo y el tercer piso están recortados para que puedas verlos y hay una larga y tétrica escalera a un costado que posiblemente sea la única que te lleve esos pisos superiores.
Portas la guadaña como un escudo, listo para acuchillar a quien se aparezca aunque no muy seguro de poder hacerlo si te toman por sorpresa. Te diriges hacia la escalera pero cuando estás llegando puedes ver la puerta de un cuarto entreabierta a tu lado derecho. Tu atención se centra en ella, es imposible que dejes verla… debe haber algo en ese cuarto.
Entonces empiezas a oir un reloj. Como si hubiera comenzado a andar en ese momento. Un tic-tac constante y potente que te perfora los oídos. Levantas la cabeza buscando la fuente del ruido pero no vez de dónde pueda salir. Al final de la escalera parece estar todo despejado y lo mejor sería avanzar por ella ya que, quien sea que haya gritado, debería estar en pisos superiores.

Antes de subir o ir hacia la puerta entreabierta decides girar tu cabeza hacia la izquierda. Hay un arco grande que da paso a una especie de sala de estar con un fuego encendido y unos cuantos sillones y alfombras. Y te aterrorizas al ver que hay alguien sentado en uno de los sillones. No alcanzas a ver mucho, sólo la parte trasera de su cabeza que muestra un cabello cano muy largo. No puedes evitar un rotundo escalofrío al darte cuenta de su presencia. ¿Sabrá que estás ahí? ¿Será realmente el mago del que hablaba el campesino? Si es así quizá deberías aprovechar la ocasión y acercarte con tu guadaña por detrás.

¿Qué harás? ¿Subirás la escalera en busca de respuestas? ¿Ingresarás al cuarto con la puerta entreabierta para saciar tu curiosidad? ¿O te dirigirás dispuesto a luchar con el sujeto de cabello cano?


Porcentaje de daño físico: 40%
Porcentaje de daño psicológico: 50%

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Nith Lockhart:

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Decides entrar, pase lo que pase. Abres la puerta del edificio y penetras en él. No alcanzas a dar muchos pasos cuando ya te encuentras con algo que no corresponde. Sangre en el suelo. Lleno de ella en un costado. Lo que sea que mató a los guardaespaldas ya está dentro y tienes el presentimiento de que busca lo mismo que tú.

Lentamente te acercas al elevador. Lo llamas y esperas un momento sin dejar de ver a tu alrededor esperando que algo pase en cualquier momento.

No pasa nada luego de un rato. Quizá está averiado, deberás subir por las escaleras. Cuando te acercas a ellas te encuentras con más pistas de lo que allí ocurre. Las paredes están rasgadas y rodas, las barandillas fueron apaleadas con algo y los escalones están llenos de huellas de zapatos con sangre.

Tratas en seco mientras comienzas a ascender. No es mucho lo que tienes que subir, las chicas están en el tercer piso. Al llegar a él tienes la desgracia de darte cuenta que las pisadas ensangrentadas continúan en ese piso.

Ya un poco aterrado de que la misión falle empiezas a correr hacia el departamento mencionado y oyes un estruendo y luego varios gritos femeninos. Doblas en un pasillo y encuentras el polvillo en el aire generado por la destrucción de una pared.

Con determinación caminas hacia allí y enfrentas a lo que sea que esté causando el alboroto. Es una persona y las chicas están asustadas en un rincón protegiéndose con una mesita. La persona en cuestión es un muchacho rubio que aun estando de espaldas puedes ver lo que tiene en lugar de brazos. Como tú, tiene un par de brazos de repuesto, pero no son pinzas… son brazos robóticos, largos y chirriantes.

Las chicas vuelven a gritar y el intruso estira sus brazos para hacer pedazos la mesa que las cobijaba. Tu misión está en peligro, es hora de actuar.

Estiras tu brazo-pinza y lo golpeas. Realmente es muy fuerte, tanto que el tipo sale despedido contra una pared. Las chicas están enloquecidas, no debe ser fácil ver dos medio humanos peleando entre sí por ellas. Ahora que lo piensas bien, no tienes idea cuál de todas es tu presa.

Entonces recibes un golpe en tu espalda y caes sobre una de las chicas perforando su vientre con tu pinza. La chica chilla de dolor y se desangra al instante. Esperas que no sea esa.

Sientes el metal golpearte otra vez en un costado y te desplazas. Percibes a tu rival tomar con sus brazos metálicos a dos de las muchachas y hacerles pedazos en cráneo con sus manos. Sólo queda una. Una chica rubia, de piel pálida, con la cara bañada en lágrimas y un gesto de total tristeza en el rostro. Debe ser esa.

El androide la toma con sus fuertes brazos y se la carga sobre uno de sus hombros. Se la va a llevar si no haces algo. Se acercó a la ventana y de un golpazo destruyó la pared. Posiblemente quiera bajar por el edificio. Es un poco peligroso eso, tanto para él como para ti, pero más para ti ya que él puede trepar con sus manos pero a vos con tu pinza se te va a complicar.

Perseguirlo sería la mejor opción para cumplir tu misión, pero también puedes avisarle a tu compañero que lo espere abajo y lo detenga mientras tú bajas por la escalera para auxiliarlo. ¿Qué piensas elegir? ¡Rápido, tienes un tiempo límite antes de que se escape con la chica!

Porcentaje de daño físico: 25%
Porcentaje de daño psicológico: 60%

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Matías (para estar desmotivado es muy buena misión ;) ):

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Spoiler
Le hablas a la muñeca y te devuelve una sonrisa. Con pasmosa calma se mueve un poco al costado y mira a su lado dándote a entender que quiere que te recuestes allí. Su cabeza gira de un lado a otro sin que sus hombros se muevan. Es aterradora. Pero has decidido quedarte y ya no puedes dar marcha atrás. Te acercas rápido para que todo eso termine y te sientas a su lado algo temeroso. Su sonrisa desaparece y te mira a la cara.

—Acuéstate a descansar, vamos. Hace mucho que nadie duerme conmigo, por favor.

Tragas en seco. Sin dejar de pisar el suelo, como para estar cerca de él para huir cuando sea necesario, apoyas tu cabeza en la almohada. Te sientes de repente reconfortado y no puedes evitar cerrar tus ojos. Suspiras con tranquilidad. Esa cama es genial. Entonces, sientes el peso de la cabeza deforme de la muñeca sobre tu pecho y su bracitos cortos rodeando tu cintura. Allí se queda un rato. Extrañamente sientes más alivio aún, como si estuvieras en tu casa. Admiras la cabeza medio calva del juguete y te estremeces.

—Estás nervioso, Maty. Abrázame, anda, como si fuera tu muñeca. Oh, cierto que los chicos no juegan con muñecas.

Levanta su mirada entristecida a verte. No puedes evitar centrar tu atención en su inexpresivo ojo sin párpado y la carne quemada de su hemisferio izquierdo. Es algo que nunca habías sentido antes, sin duda esa muñeca tiene más vida que muchos seres humanos.

—¿Prefieres el oso de peluche? Todos lo prefieren… entiendo que sea más calentito pero yo soy buena, también puedo darte calor.

Y acompaña sus palabras con suaves caricias de su manita en tu muslo. No deja de mirarte y no puedes dejar de mirarla tampoco. Su manito ya empieza a acariciarte cada vez más cerca de la zona pélvica. Inclinas una de tus cejas algo extrañado.

—¿Sientes el calor? Quédate aquí, conmigo, dormirás bien y no pasarás frío. Además nos divertiremos, conozco muchos juegos que podrían gustarte.

Ya su mano toquetea groseramente tu entrepierna y vuelves a tragar saliva. Es una sensación extraña, no te gusta para nada verla a los ojos pero tampoco puedes dejar de hacerlo y mucho menos irte de allí. Incluso te sorprendes a ti mismo subiendo tus piernas a la cama para ponerte más cómodo.

Entonces, gimes al sentir una fuerte presión en tus testículos.

—¡Abrázame! —te amenazó.

No hizo falta que lo diga dos veces, al instante cruzaste tu mano por su cuello con fuerza y la muñeca sonrió.

—Así… así… nunca te vayas, Maty. Nunca te vayas. Te quiero —y la muñeca volvió a posar su cabeza en tu pecho mientras te acariciaba el vientre.

“¡Al diablo con esto! ¡Tenemos trabajo que hacer! ¡Vete de aquí, vete, vete!”

La cabeza en tu mente te obliga a irte y quizá tengas razón… no estás en un mundo real y tienes que salir de alguna forma. Estar ahí recostado con esa muñeca semiquemada no resolverá las cosas. Sin embargo… la calma que sientes ahí no la has sentido en todo el juego. Aún no entiendes si la muñeca te cae bien o si la odias. Parece algo posesiva y agresiva pero… te acaricia y te dice que te quiere, ¿qué tiene de malo eso?

¿Piensas que fue suficiente y que hay que retomar el camino o te quedas con la muñeca a reponer fuerzas? Si te quedas podrías averiguar qué es ese lugar aunque si te vas crees saber exactamente cuál es la puerta a seguir para salir de ahí.

Porcentaje de daño físico: 35%
Porcentaje de daño psicológico: 55%

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¡Nos vemos pronto!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#46
Here's my mision (?

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El maldito androide había matado a las chicas, eso era innecesario y no podía dejar que se me escapara, esa chica era mía y no iba a dejar que por ningún motivo se la llevara.

Podría decirle a mi compañero pero si no llegara a bajar lo perderíamos de vista y no lo permitiré, no después de todas las personas inocentes que mato. No es que yo no hubiera matado a los guardias, pero no hubiera matado a las chicas.

En fin, ya no tenía tiempo de filosofar y ver lo que estaba bien y lo que estaba mal, así que lo empezare a perseguir vaya a donde vaya.


+That's all






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#47
Dejo la misión Dems, disculpa la demora:

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La horrible muñeca me hace acostarme junto a ella... la repulsión que siento carece de límites, y sólo era superada por la maldita lástima que me generaba ese engendro.
Me acuesto a medias, dejando una pierna en el suelo a modo de poder escapar rápidamente de allí. Me pide que la abrace... eso sí que no, mi compasión tiene un límite.
Comienza a hablar mientras yo oigo con atención y asiento... habla de sus penurias y se compara con un oso de peluche y no sé cuantas cosas más. Sigue insistiendo con que me acerque a ella, o eso o lo que sea... aléjate, ¿no ves el asco que te tengo?
Comienza a acariciarme el vientre mientras habla de calor. Dioses, esto sí que es raro, creo que la muñeca y su juego no eran tan inocentes como pensaba...
Posa su mano sobre mi sexo. A la mierda, yo me largo... Lo haría, si no fuera porque me hizo retorcer de dolor al sentir una dura presión en mis testículos mientras me obliga a abrazarla.
Lo hago sin dudarlo, ese solo de testículos fue horrible y no quiero un bis. Trago saliva y la abrazo... la odio y no la odio, más allá de ser repulsiva no parece ser mala... si un tanto posesiva, pero justamente yo no soy el más indicado para criticar a alguien por eso.
Aquella extraña voz vuelvo a resonar en todo el cuarto, y tiene razón, debo irme cuanto antes. Mi primer impulso es salir de allí, pero desconfío de la muñeca, parece muy entusiasmada como para dejarme ir tan fácilmente. Además, a pesar de todo esa cama era demasiado cómoda y no me había sentido tan confortado desde mi entrada a ese mundo. Tenía ganas de dormir una larga siesta allí. ¿qué hacer? ¿ofender al pedazo quemado de plástico para continuar por un camino cuya única certeza de ser el correcto pasa por mi exceso de confianza en mi mismo? ¿o seguir ahí, reponer energías y tal vez sacarle algo de información? Al demonio, me quedare. Necesito descansar, y bueno, en cuanto a lo otro... siempre he tenido un estómago muy fuerte.


#48
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Veía al tipo canoso sentado, sentía miedo, entré al castillo sin medir las consecuencias. Quería irme, quería volver a mi vida, volver a ese momento en que estaba con mis amigos antes de entrar a este lugar.
A pesar de mi enorme temor, caminé sigilosamente hacia ese hombre con la guadaña lista para cortar su cabeza, estaba harto de esto y no me importaba que haya alguna persona gritando.


Eh... Mi vieja mula ya no es lo que era, ya no es lo que era (?)


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#49
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Suspire, eran muchas más preguntas de la que debía responder. Pero no sabía sin responder de manera sincera… Como fueran amigos de aquellos locos enfermeros, tendría problemas ¿O tal vez no? Había algo que nunca pensé, y ahora con la situación actual me llego a la cabeza

¿Y si aquel niño en realidad era un Zombie transformándose? Fue una cuestión que nunca pensé, pero además aquellos Enfermeros sabían algo más sobre mí. Comenzaba a pensar que huir no fue tan buena idea, tal vez ahora podría tener más respuestas.

Tomé un respiro.

-Era un médico. El caso es que tenía que operar un niño que estaba a punto de morir, pero en el momento no pude y mis enfermeros ayudante lo mataron, no parecían normales. Me dejaron inconsciente luego del asesinato, cuando desperté, lógicamente trate de huir. Así fue como llegue a la Morgue del hospital, donde me mordió uno de los muertos. Volví a caer inconsciente y cuando desperté este desastre ya había ocurrido –Dije, omitiendo lo del fantasma del niño. No quería parecer loco- Pero lo que te puedo decir, es que esos enfermeros sabía algo sobre mí, que era especial.


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#50
Misión 9:

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Albert:

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Frida escuchó con atención todo lo que le dijiste pero no pareció sorprenderse con nada.

—¿Entonces nadie te inyectó nada raro? Bueno, supondremos que lo tuyo es natural. Ten.

Y te arrojó un cuchillo. Abrieron la puerta del lugar y pudiste ver como rápidamente los muertos vivos se agolpaban en la puerta queriendo entrar. Los sujetos rudos empezaron a sacárselos de encima a golpes.

—Iré adelante con ellos. Tú, los dos médicos y ella vengan por detrás. Espero que tengas la fuerza y las agallas como para protegerlos. Vamos al laboratorio a ver qué encontramos; ustedes van a ir al hospital a investigar la sangre.

Frida y los dos tipos rudos rápidamente encabezaron la marcha. Tú, los dos médicos y la jovencita rubia fueron un poco más atrás.

Con el cuchillo en tus manos y a golpe limpio fuiste abriéndote paso para llegar al hospital. Estaban muy lejos, se habían movido bastante mientras te desmayaste pero la buena noticia era que no parecía haber tantos muertos. La chica rubia te tironea de las ropas como si no quisiera despegarse de ti de ninguna manera. Los dos médicos intercambian entre ellos un montón de palabrería que no entiendes . Sigues estando un poco cansado y suspiras varias veces.

—Yo me llamo Vanesa y ellos dos son Carl y Alexis.

Asientes sin decir nada ya que estás muy concentrado en tus enemigos. No crees que sea momento para andar con presentaciones.

Entonces, cuando estás llegando al hospital, dos o tres no muertos se te arrojan encima y te cuesta apartarlos. Cuando al fin los tienes bajo tu control, oyes el grito de uno de los médicos y ves que por detrás hay varios. Arremetes contra ellos con fuerza, a patadas y empujones, recibiendo algún que otro rasguño o mordiscón. Tardas un buen rato en aplastarlos y dejar las cosas en orden. Te cansa bastante lo que estás haciendo, no sabes si es por la gran fuerza que tienes que usar o porque no estás acostumbrado a agitarte tanto.

Centras tu atención en tus acompañantes. Los médicos te admiran impresionados y pálidos del susto. Se levantan y vuelven a discutir sonoramente. La chica rubia se acerca a ti mirándote un poco aterrada y refregándose los hombros. No te dice una palabra, sólo mira alrededor como buscando nuevos peligros.

—Será mejor que nos dividamos —dijo uno de los médicos, Carl—. ¿Por qué no van primero ustedes dos a asegurar el hospital mientras nosotros buscamos el laboratorio y empezamos los preparativos para analizar tu sangre?

—Yo creo que tendría que quedarme aquí… afuera… vayan ustedes tranquilos —dijo la muchacha rubia depositando su mirada en el suelo.

¿Qué vas a hacer? ¿Realmente piensas que está bien la división que hizo Carlos? ¿Ir con la chica será tu mejor opción? Y la chica dice querer quedarse sola afuera, eso es imposible, si se queda sola ahí se va a morir… ¿por qué será que quiere hacerlo? Puedes obligarla a ir contigo o con los doctores, el que tiene la fuerza eres tú así que decide. Incluso si quieres que todos sigan juntos hacia el laboratorio, pueden hacerlo.

Porcentaje de daño físico: 30%
Porcentaje de daño psicológico: 45%

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Ariel:

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Decidiste avanzar hasta el sujeto que estaba sentado allí, a terminar de una vez por todas con eso. Esperabas atraparlo por sorpresa, pero en cuanto diste un paso dentro de la habitación, el sujeto carraspeó con potencia.

—Bienvenido, no pensé que fueras a llegar tan pronto. La verdad que estoy sorprendido.

Puedes ver al hombre levantarse del gran sillón. Es un tipo grande y corpulento con una tupida barba blanca tan larga como su cabello. Está vestido con traje y camisa, muy elegante. Sus ojos te llaman mucho la atención, están completamente blancos, como si no tuviera pupilas.

Te aferras aún más a la hoz, esperando que haga algún movimiento. Sólo habla por el momento.

—Verás, muchacho, has venido aquí sólo para una cosa: para entregarme tu alma. Soy el duque Frank Gilshark. Este es mi castillo y a quien viste hace rato debió ser mi nigromante, Renka. He oído por ahí que apareciste aquí de la nada, como transportado por algo mágico. Es muy interesante porque aquí la magia la controlo yo.

Entonces el tipo sonrió y oíste varias voces agudas reír una y otra vez haciendo eco en la sala. Cuando menos te diste cuenta, tres presencias fantasmales atravesaron tu cuerpo haciendo que un cruel escalofrío te poseyera. Eran tres espectros verdosos, brillantes y gaseosos que luego de atravesarte fueron a fundirse con el cuerpo del supuesto duque.

No pudiste soportar la horrible sensación de lo que te pasó por mucho tiempo. Tu mente se estremeció y gritaste mientras te arrojabas al suelo y te sostenías el cráneo percibiendo lo caliente que estaba. Tu psiquis ya no se aguanta la presión.


Te despiertas y estás muy adolorido. Sin embargo, no tienes golpes ni cortes en el cuerpo, el dolor lo causa tu mente. Estás desvanecido en un cuarto oscuro de piedra muy húmedo. Tiemblas como si estuvieras muerto de frío pero tienes el cuerpo caliente. La guadaña que llevabas no está por ningún lado. A cambio de eso, hay una pequeña mesita con tres frasquitos. Cada uno contiene líquidos de color verde, rojo y negro. La puerta del cuarto está cerrada.

¿Qué vas a hacer? Podrías esperar a que alguien se aparezca y te diga algo, sea lo que sea, seguro te tienen prisionero. Y tu otra opción es tomar alguno de los tres frascos. Tienes sed pero tras ver sus colores no quieres ni saber lo que contienen, seguro es algo sumamente peligroso aunque… sientes mucha curiosidad por saber qué son. ¿Qué elijes? ¿Esperas o te dejas llevar por uno de esos líquidos tan llamativos?

Porcentaje de daño físico: 40%
Porcentaje de daño psicológico: 70%

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Nith Lockhart:

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Decides seguirlo a donde vaya con tal de salvar a la chica y ser tú quien la secuestre. Así que mientras el androide baja tomándose de la pared con sus brazos robóticos vos te asomás por la ventana y clavás tu tenaza en la pared hasta que notas que quedó firme. Sin dudas podés trepar pero es peligroso porque se podría destruir la pared. Alcanzas a darle una patada a tu rival y él cae. Sigues bajando y puedes ver como él hace lo que puede por recuperarse de la caída. La chica para entonces está desmayada.

El androide comienza a correr y para cuando llegas al suelo ya te sacó bastante ventaja. Corres detrás cuando ves alguien más adelante en un auto que espera al androide. Es cuando tenes que sacar el arma. Con tu mano buena sacas la pistola y disparas a los pies para evitar herir a la chica. Fallas todos los tiros, no es fácil darle a un objetivo lejano y en movimiento.

Entonces, el androide sube al auto y puedes ver al conductor del auto: es aquella muchacha rubia que viste al comienzo del juego. La que te sedujo y llevó a que te cortaran los brazos. Ella es la jefa del androide y te preguntas si no serías un ciborg ahora en caso de no haberte ido. El coche ruge y están por irse, sin embargo unos disparos en las ruedas le impiden la huida. Es Sheshko que no te ha dejado solo. Llega con el auto desde la calle opuesta a la que transitas y se cruza frente a la mujer.

Entonces la puerta del auto rival se abre y el androide sale de él con un rifle. Con temor, corres a un costado mientras escuchas los disparos llegar. Te desparramas por el piso con dolor cuando sientes una puntada en el pie, seguro que una de las balas te alcanzó. Te colocas contra una pared y allí pones en orden tu mente tratando de pensar qué hacer. Cambias el cartucho de la pistola. ¿Qué vas a hacer?

Con ese rifle no tardarán en sacarse de encima a Sheshko o sea que son minutos los que tienes. La primera loca opción que te aparece en la cabeza es enfrentarlo cara a cara a tiros en un último duelo. Otra opción que se te ocurre es trepar el edificio contra el que estás que no es tan alto. De esa manera, estar en un lugar más alto te da la ventaja aunque podrías tardar mucho y es posible que se fueran. Tu última opción es la más segura, esperar a que el androide se acerque y allí emboscarlo aunque no estás seguro que te vayan a buscar y si se escapan tu misión fracasa. ¿Qué vas a hacer?

Porcentaje de daño físico: 35%
Porcentaje de daño psicológico: 60%

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Matías:

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Spoiler
Con bastante repugnancia desoyes las voces de tu cabeza y cierras los ojos. La muñeca hace lo mismo mientras refriega su cabeza semi achicharrada sobre tu pecho.

—Ja, te late fuerte el corazoncito. Eso quiere decir que me quieres.

Y como para que no te lata fuerte, está a punto de salirse de tu pecho del miedo que te da eso. Sientes cortos y tímidos besos en el pecho y en el cuello. Comienzas a temblar pero no quieres abrir los ojos… si no ves las cosas todo parece más fácil.


No sabes bien como pero de un momento a otro caíste dormido. Cuando te despiertas abres al fin los ojos para ver que sigue. Sientes un frío bastante extraño…

Y ese frío es extraño porque estás desnudo, sólo llevas la ropa interior. No recordabas que haberte quitado nada, de hecho ni siquiera recuerdas haber dormido más de dos minutos. Pero lo que más te sorprende no es eso sino el roce en tus pies… cuando quieres ver a la muñeca a tu lado te encuentras con que casi ha duplicado su tamaño y que está en ropa interior también pero… no tiene para nada el cuerpo de una muñeca es el cuerpo de una mujer e incluso su cabello… está largo, nada anudado y no tiene mechones afeados por las quemaduras. Levanta la cabeza para verte a la cara y ya tu sorpresa no cabe en tus ojos. Su rostro perfecto, sin quemaduras ni arrugas, con sus ojos enmarcados en hermosos párpados. No puedes evitar sonreír al ver tan magnífica aparición.

—Gracias, Maty. Gracias por quedarte conmigo.

Sus palabras de agradecimiento fueron acompañadas al final por un débil beso en tus labios. Además del sentimiento de haber tomado bien las decisiones al fin te invade una profunda sensación de tranquilidad y tus heridas son bastante más leves. Ahora pasa por tu mente la idea de si realmente hiciste algo con esa muñeca… si no lo hiciste por qué no hacerlo ahora.

—Te tenés que ir, Maty. Tenés que acabar con mi antigua y malvada ama. No dejes que le haga a nadie más lo que me hizo a mí.

Y ante tus ojos, como por arte de magia, volvió a convertirse en la muñeca, con el rostro destrozado y el cuerpo opaco y sucio. La única diferencia era que ahora ya no hablaba. No tenía rastros de vida.

¿Todo eso fue parte de tu imaginación? Sea como sea te sentías mejor…

“¿Podemos irnos ya? ¡Vamos a la puerta de en medio! ¡Ahí está su presente! ¡Ve a matarla!”

La voz dentro de tu cerebro ya comenzaba a agobiarte. Era obvio que se había equivocado hasta el momento, no lo habías pasado en ningún lado mejor que ahí.

Igualmente, ya no hay nada que hacer en la habitación así que decides salir de ella. Abres la puerta de forma lenta y acostumbras tus ojos a la nueva oscuridad.

“¿Qué dia…?”

La voz en tu cabeza se sorprende y tú también porque las puertas que quedan tienen ahora el mismo tamaño. ¿Qué fue lo que sucedió? ¿A cuál debes ir? ¿La que está arriba o la que está abajo?

Entonces, de la puerta de arriba, tres o cuatro seres similares a gusanos pero de enorme tamaño salen de allí. Como salieron fueron directo a atacarte y no tenes otra defensa más que la daga. Tratás de flotar en el extraño ambiente para alejarte pero son muy rápidos y te dan alcance.

Uno de ellos te muerde el costado del cuerpo clavando unos largos y filosos dientes allí. Te retuerces de dolor y lo acuchillas en la cabeza, o lo que esperas que sea la cabeza. De otro costado viene uno que te muerde el brazo de manera brutal y no podrás usarlo. Por suerte no es el brazo del cuchillo y le devuelves la gentileza con una profunda puñalada.

El último gusano trata de ir por ti pero lo evitas. Ninguno de los tres ha caído, pueden atacarte, pero podrías tener la oportunidad de llegar a alguna de las puertas. ¿A cuál entrarías? ¿Por la que salieron esos feos gusanos? ¿O por la que no se ha abierto aún?

Porcentaje de daño físico: 50%
Porcentaje de daño psicológico: 40%

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¡Gracias, pibes, por seguir acá! ¡Vamos terminando, falta muy poco! ¿Quien llegará con menos daño al final?


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#51
-Veamos, creo que a algunas personas se le olvida el pequeño e insignificante detalle que estamos siendo invadidos por Zombies –Los mire severamente- No creo que sea momento para separarnos, seriamos unas presas más fáciles así, debemos mantenernos juntos.

Analicé la situación detenidamente.

-Lo primordial sería analizar mi sangre y buscar la vacuna contra esta peste, así podríamos luego al hospital y darle sus medicinas a esos Zombie, de esta manera podremos asegurarlo con mayor facilidad. Así que vamos todos al laboratorio.


Spoiler


#52
Misión:

Spoiler
Bueno no todo resultó tan horrendo como imaginaba... o eso espero, poco recuerdo de todo lo ocurrido con aquella muñeca que resultó no serlo tanto. El retorno de mi extraña acompañante a su forma original esfuma de mi cabeza cualquiera vaga idea de un segundo tiempo y decidí abandonar la habitación para hallar la puerta indicada...

Las puertas han cambiado tanto en forma como en tamaño y posición... ¿por qué no me sorprende? Ya.
Unos enormes gusanos me atacan, me los quito de encima pero no piensan rendirse. Debo actuar rápido. No puedo mover mi brazo izquierdo, pero creo que el derecho me bastaría para hacerles probar el sabor de mi cuchillo a esos endemoniados adefesios... pero no vale la pena, no tengo tiempo para perder en cosas así, además de que arriesgarme a más lesiones puede ser peligroso.

La cuestión es... arriba o abajo? De arriba surgieron estas desagradables criaturas... es sin duda el camino más arriesgado, pero por lógica si tales monstruos me atacan con tanto fervor algo deben estar ocultando. Aunque claro, ya sé de sobra que la lógica de este mundo... bueh, las palabras sobran. Es arriesgado, es idiota y es impredecible lo que puede pasarme... pero me arriesgaré yendo por abajo.

Comienzo a correr hacia la puerta inferior deseando dejar atrás a esos repugnantes gusanos.


#53
Y aca esta mi mision (?

Spoiler
No tenia mucho tiempo si se escapaban con la chica, toda esta misión seria un fracaso y no podría volver a tener mi mano, para eso ya ni vivir.

Asi que pensé rápido y la opción mas “segura” podía fallar ya que podía ser que no me busquen, no podía dejar que toda la misión se fuera por el drenaje y prefiero morir aquí que vivir con este brazo, este era mi todo o nada, asi que me arme de valor y le grite:

-Oye pedazo de hojalata! Aquí!
Iba a enfrentarlo en un ultimo duelo cara a cara a tiros, si tenia algo de suerte sheshko me ayudaría.
Es mi ultima oportunidad, y no la desperdiciare.


+That's all






Spoiler
#54
Spoiler
Dios... cada vez estaba más destruido, no aguantaba más.
Ahora estaba encerrado en una habitación con tres frascos que vaya uno a saber que tienen. Seguramente sería una perdida de tiempo esperar, así que me voy a arriesgar más aún. El verde me parecía el más "amigable", pero... ¿Y si es veneno? Tal vez el rojo sea jugo de frutilla y el negro Coca-Cola. No sabía que elegir así que destapé los tres frascos y bebí los líquidos al mismo tiempo.


Disculpa la demora.


Spoiler






#55
Bueno, gente, después de bastante, nuevas misiones :D Estas están muy rlz. Ah, les digo que posiblemente algunos estén su anteúltima misión, todo depende de la elección que escojan. Cuando se termine tendrán que esperar a que todos terminen para ver quien tiene más daño y quien se corona entonces ganador del RPG. ¡Escojan con mucho cuidado en estas misiones!

Misión 10:

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Albert:

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Spoiler
Decides poner orden y que sigan todos juntos. Los médicos te hacen caso con pocas ganas. La chica sigue un poco confusa y no tiene ganas de ingresar al hospital pero los médicos acompañantes la empujan a seguir.

En el lobby de entrada al hospital no hay nada para suerte de ustedes por lo que toman el camino indicado hacia el laboratorio. Tú encabezas la marcha. En cuanto ingresan al pasillo que da al laboratorio se encuentran con un par de muertos vivientes merodeando por ahí que al instante reduces con tu fuerza aplastándolos contra la pared. Te sientes realmente invencible con tu nuevo poder pero te duele mucho la cabeza, el estrés te está matando.

Abres de un golpe la puerta del laboratorio y allí no hay nadie. Está bastante despejado pero decides asegurarte de que nada esté pasando así que hechas un vistazo detrás de cada mueble. Estás tranquilo buscando cuando sientes el grito de Vanesa, la muchacha rubia. Te volteas a ver qué está pasando y ves a tres zombies en la puerta de entrada que al parecer se escaparon de sus ojos cuando ingresaron al pasillo. ¿Cómo puede ser si te pareció que no habías dejado ninguno? Tienes la mala suerte de ver como uno de los muertos ataca a un médico y lo muerde directamente en el cuello haciéndolo chillar de dolor mientras la sangre se esparce por el lugar.

Llegas hasta él y le das un golpe al atacante. Empujas también a los otros dos fuera del lugar y cierras la puerta para mantenerlos alejados. Carl, el médico sano, se arrodilla al lado de su compañero y ejerce presión en la herida para evitar que pierda más sangre aunque es inútil, la mordida es grande y profunda. Ves como Vanesa empieza a llorar con mucha congoja y se sienta a un lado mientras se estruja el estómago con los brazos.

Estás muy conmovido y decides no intervenir aunque el tiempo se les esté acabando. Sientes a los enemigos golpear la puerta con todas sus fuerzas y pareciera que cada vez hay más. Carl se levanta del suelo con lágrimas en los ojos y comienza a buscar algo en la mesa de experimentos. Ves como Alexis, el médico herido, sufre espasmos a causa de la falta de sangre. Carl, luego de conseguir una jeringa, se acerca a ti.

—Voy a sacarte sangre. Si logro descubrir rápido qué tiene tu sangre que inhibe el virus puedo evitar que mi compañero se convierta. A él no le importa morir, sólo quiere hacerlo sin volver con ganas de matarnos.

Asientes, después de todo estabas esperando eso, no vas a poder sostener la puerta mucho tiempo más, se romperá. Carl trata como puede de obtener la sangre pero te estás moviendo mucho a causa de las sacudidas de los monstruos. Ahora es cuando te arrepientes de no haberse dividido para despejar el área primero.

Después de clavar la aguja varias veces donde debería, el médico extrajo un poco de sangre y se movió hasta la mesa de experimentos para analizarla. Echas un vistazo al médico herido… ya no se mueve, el suelo está manchado de sangre y su cuerpo empalidece. Parece muerto… Vanesa está a un costado, pálida también, con la cara húmeda por las lágrimas y la mirada perdida en un punto fijo de la habitación.

La cabeza ya te duele mucho y la puerta detrás de ti se golpea con más fuerza. Respiras con dificultad, si no te calmas volverás a desmayarte como varias veces ya te ha sucedido. De pronto, como si no fuera suficiente para alterarte, empiezas a ver como algunos elementos de la habitación flotan. Sin entender lo que pasa ves cómo se acercan a ti algunos tubos de ensayo y lupas. La puerta está por ceder, en cualquier momento. ¿Qué está pasando ahí?

Vuelves a ver el cadáver del médico y te das cuenta que se mueve lentamente. Eso es un problema. Ni Vanesa ni Carl lo van a poder detener y corres hacia él para frenarlo vas a dejar desatendida la puerta y muchos zombies van a entrar. Además, ¿qué está pasando en ese cuarto con los objetos? ¿Acaso ahí hay un… fantasma? Es probable… recuerdas la vez que te encontraste con uno.

¿Qué vas a hacer? Puedes abandonar la puerta para frenar al compañero que se está convirtiendo; puedes quedarte en la puerta y esperar de arreglártelas de alguna forma sin moverte aunque no sabes si podrás sostenerla por mucho tiempo de igual manera y lo último que puedes hacer es tratar de averiguar lo que pasa con esos objetos flotantes, diciéndole al posible fantasma que aparezca o golpeando el aire.


Porcentaje de daño físico: 35%
Porcentaje de daño psicológico: 55%

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Ariel (me sorprendiste, la verdad):

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Spoiler
Indeciso e incapaz de esperar decides coger un frasco pero no te decides por cual. Ante la duda decides tomarte los tres juntos.
Las bebidas no tienen sabor alguno pero sientes que te queman la garganta al bajar hasta tu estómago, como si fuera alcohol.
No tardas en sentir un dolor agudo en el vientre, como si tu hígado se estuviera pulverizando por la sintetización de los tres líquidos. Gritas tan fuerte que sabes que te oirá todo el castillo. El dolor es insoportable, tu cabeza se siente estallar. No puedes seguir controlándote, otra vez te desmayas.

Cuando despiertas de nuevo te sientes muy raro. Tu cuerpo está raro, pareces más alto. Admiras tus pies… ya no tienes zapatos y los pantalones que llevas se han destrozado. Tienes los pies peludos. Aterrado, te admiras las manos, las cuales ya no existen. Ahora en vez de manos tienes una especie de alas membranosas, como las de un murciélago. ¿Qué te ha sucedido? ¿Cómo pudiste ser tan tonto como para tomarte los frascos con contenido extraño? No quieres ni mirarte al espejo para conocer tu cara.

Otra vez vuelven las puntadas en tu estómago. Tienes lesiones internas, necesitas urgente alguna curación, no podrás resistir mucho en ese estado. Adolorido y cansado empujas con todo tu cuerpo la puerta y esta cede como si fuera de papel. No esperabas que sea tan débil, si lo hubieras sabido la hubieras empujado antes… aunque es raro, después de todo es una puerta de madera fuerte con bisagras de acero.

Algo te llama la atención y te distrae de la puerta. Son gritos de ayuda que provienen de una puerta cercana. Posiblemente haya más gente presa ahí. Tu deber en un principio había sido ir a rescatar a esas personas pero estás con muchos dolores y no sabes cuanto más aguantarás sin desmayarte.

A un lado hay una escalera que va hacia abajo, quizá encuentres por ahí algo que te calme el dolor, que te tiene desesperado y con la mente hecha cenizas.

Tu última opción, es tratar de escapar del castillo, rompiendo la ventana que hay a un costado y esperando que tus nuevas alas funcionen para llevarte lejos de ese aterrador sitio. ¿Qué harás, hombre murciélago-lobo?

Porcentaje de daño físico: 60%
Porcentaje de daño psicológico: 90%

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Nith Lockhart:

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Spoiler
Con toda la energía que tienes sales rengueando del callejón dispuesto a dar una batalla a todo o nada contra el androide.
En cuanto sales percibes que le dispara el auto de Sheshko donde el muchacho está oculto disparando también.
Logras disparar con tu arma y luego de fallar bastantes tiros le das uno en la pantorrilla a tu rival que queda tendido en el suelo y deja de dispararle a Sheshko. Por el contrario, te apunta dispuesto a darte a ti. En su condición es difícil apuntarte con el rifle pero en la tuya es imposible cargar el arma con una sola mano. Por ende, la única opción que te queda es el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Con tu mano-tenaza usada como escudo frente a tu cara y tu corazón corres a toda velocidad. El rival te apunta bien y dispara. Un tiro, en el brazo tenaza. Segundo tiro, en el mismo brazo. El tercer tiro perforó con monstruosidad tu hombro derecho y del golpe te hizo girar casi hasta derribarte. A pesar del dolor no te das por vencido y sigues adelante. El cuarto tiro te da en la pierna ya lastimada y eso duele como el diablo, ya no la puedes usar así que con tu alma vas a los saltos con la pierna buena.

Llegas hasta tu rival y extiendes tu potente extremidad para alcanzarlo mientras él trata de interponerse. Uno de sus brazos robóticos frenó tu pinza. Mientras él empuja en un esfuerzo por sacarte de encima tú intentas forzar tus nuevos tendones para que la pinza se cierre.
Puedes ver a la jovencita metida en el auto llorando y admirando la escena totalmente aturdida. También ves a la mujer que anteriormente fue tu captora buscando la forma de salir del auto sin que Sheshko logre apuntarle.

De pronto, sientes el metal crujir bajo tu pinza y el rostro de tu oponente empieza a ponerse pálido. No lo puedes creer cuando el brazo robótico se hace trizas. Abres nuevamente la pinza, la estiras un poco más y llegas al cuello. Presionas y la cabeza de tu contrincante salta llenándote de sangre. Acto seguido, te desplomas en el suelo, exhausto y con el cuerpo totalmente adolorido.

La puerta del auto de los contrarios se abre y la mujer baja de él con una pistola en su mano, apuntándote, pero Sheshko llega justo a tiempo para detenerla apuntándole a ella con la suya.

—Muy buen trabajo, Nith. Reclama tu premio.

Con dificultad te levantas, abres la puerta trasera del auto y te agachas renegando por el dolor en tu hombro. Le tiendes la mano no asquerosa a la chica para que salga. Ella duda un buen rato, respirando con dificultad pero viéndote a los profundos ojos que adornan tu cara. Al final, te toma la mano y sale del auto aferrada a tu cuerpo, muy asustada.

—Genial, nos llevamos a las dos, tráela, Nith.

Sheshko empieza a llevar a la mujer al auto a punta de pistola y tú admiras a la chica como esperando que no ponga resistencia. Entonces te devuelve la mirada muy triste ya te abraza por la cintura.

—Por favor, no me lleves a ningún lado. Yo sé lo que quieren hacerme, no me entregues, te lo suplico.

Con sus ojos llorosos no deja de insistirle a los tuyos. Estás cansado, muy lastimado y te desangrarás en cualquier momento si no recibes cuidados médicos. Además, tu misión es llevarla y recuperar tu brazo pero… ahora que la vez, algo sucia, con su cabello rubio enredado, su mirada tierna… da un poco de cosa hacerlo. Además, ese gran brazo no está tan mal, te fue muy útil a la hora de sobrevivir. ¿La obligarás a ir con los extraños seres o te escaparás de Sheshko con la muchacha para salvarla?

Porcentaje de daño físico: 75%
Porcentaje de daño psicológico: 50%

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Matías:

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Spoiler
Decides ir por la puerta de la que no ha salido nada. Rápidamente te acercas, la abres, ingresas por ahí y la cierras detrás de ti para evitar que los gusanos entren. Cuando te giras y admiras tu panorama para darte cuenta dónde estás no lo puedes creer. ¡Es la carnicería! Y la que acabas de cerrar es la puerta del frigorífico. Ves nuevamente a tu jefe ensangrentado con el hueso clavado en su pecho, la cabeza cercenada de la morena que él atendía, la niña con la boca abierta y los largos tentáculos sosteniendo al desfallecido adolescente nervioso y por último el jovencito que había sido baleado aún vivo. La anciana no está por ningún lado.

La niña y el muchacho te admiran al verte entrar. Ella chilla con un sonido agudo y horroroso; el muchacho en cambio te sonríe. Sientes un dolor profundo en el pecho y muchas ganas de vomitar. Te inclinas hacia adelante y tratas de contener las arcadas. De un momento a otro, cuando abres la boca, percibes que de ella sale una sustancia brillosa y transparente. No lo puedes creer, es el fantasma que te había empujado antes de ingresar en ese angustioso lugar. El fantasma del joven muerto.

—¡Aquí es donde debíamos llegar, bien! ¡Enfréntala, Maty, sos el único que puede hacerle frente a ese demonio!

No sabes cómo reaccionar. Todo te parece muy confuso, tu mente da vueltas y la sensación de que un fantasma salga de tu cuerpo te perturba más aún. Por eso sentías voces dentro de tu cuerpo. Ahora estás ahí un momento antes de lo que habías salido realmente. La niña se ve temible pero el joven que está ahí, aterrado, sólo te admira sonriente como si estuviera seguro que no vas a fallar.

Entonces, más tentáculos salen de la boca de la niña y se aferran a su cuerpo para aplastarte contra la puerta. Te crujen los huesos pero sostienes los tentáculos con tu mano derecha para evitar que se enrollen en tu cuerpo y terminar como el tipo del arma. La niña te admira con sus ojos brillosos y empieza a caminar lentamente hacia ti. Ves entonces a sus espaldas el chico que te asiente con la cabeza como diciendo que todo va a estar bien. No crees que todo esté bien, esos tentáculos te están presionando el pecho con mucha fuerza, hacen mal. Podrías tratar de forzar tu brazo izquierdo para extraer el cuchillo y cortar los tentáculos y así enfrentarla aunque no sabes qué tan útil sea eso.

Levantas la mirada como último recurso y el fantasma del muchacho te susurra:

—El arma te puede ayudar pero es arriesgado una batalla contra ella. Esta niña demonio debe tener algún punto débil, algo que la dañe más que un cuchillo.

Repasas las opciones en tu mente. ¿Quizá la luz? ¿Alumbrarla con la linterna? No estás muy seguro de ello pero es una opción. Recuerdas también a la muñeca y las cosas que ella decía. Si la niña era la dueña de la muñeca puede que tenga alguna dependencia a ella, por eso estaba en un lugar tan importante. También te acuerdas que la muñeca supo decir que fue reemplazada por un oso de peluche. ¿Ese oso significará algo para ella? Puedes probar la idea de calmarla hablándole de esas cosas que conoces de su pasado, las niñas demonio deben tener alguna necesidad… algo que las haga frágiles.

¿Elegirás la linterna? ¿Hablar de la muñeca? ¿Hablar del oso? Puedes probar también cualquier cosa que se te ocurra con tal de detenerla.

Porcentaje de daño físico: 50%
Porcentaje de daño psicológico: 40%

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¡Hasta la próxima!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#56
Veamos lo que pasa (?

Spoiler
La mire a los ojos y vi las lágrimas caer por su rostro, y el dolor y el miedo que tenía.
Debía estar muy asustada para abrazar a alguien que acaba de sacarle la cabeza a alguien más con una pinza enorme.
Le seque las lágrimas con mi mano normal y le dije en voz baja:

-Muy bien, te ayudare. Pero debes prometerme que harás todo lo que te diga, ¿sí? Si nos atrapan no podre contra ellos, ¿comprendes? Ven vamos, tengo que cubrir o amputarme este brazo si quiero pasar desapercibido.

La tome de la mano y empecé a irme, y le dije:

-Por cierto, yo soy Nith. Eres la primera persona que parece amable, no traiciones mi confianza y mi visión de ti, no te lo recomendaría a menos que quieras que te lleve con ellos y hagan lo que quieran contigo.

-Vamos tenemos que encontrar algún lugar que refugiarnos o algo, necesito curar mis heridas.



+That's all






Spoiler
#57
Listo el pollo:

Spoiler
Corro sin detenerme hasta la puerta selecta. Al atraversarla y oír como se cierra detrás de mí no puedo sentir otra cosa más que alivio. Respiro con tranquilidad unos segundos intenta recomponer la velocidad de mi corazón que parecía tener ganas de salir corriendo de mi interior.
Como ya me era costumbre, la paz interior duró sólo unos instantes. Al levantar la mirada veo aquella misma carnicería donde todo comenzó. La misma putrefacción reinante, la misma aura de horror y misterio... ah, y los mismos cadáveres, todos esparcidos por el suelo. Y allí estaba, junto al otro chico, la pequeña demonia, la culpable de todos mis males... ¿de todos los clientes, por qué mierda la elegí a ella?
Tras una serie de eventos de rutina en aquella distribuidora de carnes infernal, como dolores de pecho infinito, escupidas de almas, vómito tentacular y telekinesis desde dentro, acabé nuevamente atrapado entre la espada y la pared.
El demonio me sostenía con sus tentáculos y sólo mis manos le impedían aplastarme la traquea. Debía actuar rápido o mi muerte sería un hecho. Mi primer impulso fue tomar el cuchillo y despedazar todo a mi alrededor, pero recapacité rápidamente, aquello no parecía una buena idea ante un ser sobrenatural como aquel.
Recordé las palabras de la muñeca... sí, tenía que ser suya. No porque sí se hallaba ahí, debía haber alguna relación con aquel ser inmundo.... Con dificultad por hablar por obvias razones, intenté razonar con ella.

-Alto. Detente por favor! Conozco a tu... amiga. Ella me dijo que te conocía y que un oso de peluche se interpuso entre ambas. Yo podría... hacerlas hablar, y que solucionasen sus problemas; sería lo mejor para ambas en vez de hacer tanto lío. No quiero problemas, sólo ayudar.

Jamás destaqué por ser demasiado convincente, y aquel día no fue la excepción. Ese era mi mejor esfuerzo; si funcionaba bien, sino... que la suerte y la violencia estén de mi lado.


#58
Spoiler
Ahora era un monstruo con un fuerte dolor de estómago que al parecer tiene una gran fuerza, esa puerta no pudo derribarse tan fácil.
Podía intentar volar, pero seguramente sería un fracaso, no sé como usarlas, además, puede que no aguanten el peso de un humano... o lo que queda de él.
Decidí ir al lugar donde se encontraban los gritos, tal vez sepan como curarme. En su defecto tendré que hacer otras cosas, soy medio murciélago, tal vez ahora sea un vampiro.


Disculpa la demora, falta de internet, vagancia y problemitas personales.


Spoiler






#59
Bueno, venimos con algunas misiones. Ya uno de ustedes terminó y deberá esperar un par de misiones más a que los demás terminen. Una lástima que Teos a último momento se esté retirando o no pueda postear, voy a darle una misión con la opción más desastrosa posible en estos días. Nero y Empo, traten de acelerar así les doy cuanto antes sus continuaciones. ¡Gracias a todos por seguir!


Misión 11:

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Albert:

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Spoiler
Decides ir y acabar con tu compañero que está convirtiéndose. Desatiendes la puerta, lo tomas por la cabeza y se la arrancas de cuajo con columna vertebral incluida. Te das vuelta a ver la puerta que estabas sosteniendo y… sí, se abre de golpe y los muertos vivos tratan de entrar apiñándose en el marco de la puerta uno tras otro.

Te levantas y les das un empujón para sacarlos afuera pero cuando tratas les rompes las costillas. Están muy trabados. Hay algo que los detiene y no te imaginas que es hasta que…

Una fuerza poderosa empuja a los cadáveres andantes a un costado como si fueran hojas de papel. Entonces sientes que algo anda mal pero te quedas paralizado esperando a ver qué rayos será lo que te enfrentes… te giras un instante a ver si las cosas siguen flotando pero se han detenido y parecen estar en el lugar que siempre estuvieron. Comienzas a pensar que estás alucinando un poco.

Entonces llega la parte que estabas esperando. En el marco de la puerta aparece la figura enorme de un sujeto que debió ser fisicoculturista en sus buenos tiempos… pero ahora sólo es un zombie con una enorme cantidad de músculos y un agujero en el costado donde debería estar su pulmón.

Que se vea tan grande sólo es un poco atemorizante, no quiere decir que tenga mucha fuerza… ¿o sí?

Te lo demuestra dándote un puñetazo que te manda a volar hasta la pared opuesta. A pesar de que has sentido el golpe no te duele demasiado pero oyes tus huesos crujir a medida que te levantas para enfrentar ese desafío. Entonces ves a tus compañeros.

La chica está recostada contra una pared con los ojos apenas abiertos y muy pálida… parece que algo malo le pasa. El médico está trabajando a un costado como loco y al ver que te detienes en él te dice que en un momento tendrá todo listo así que sólo va a ser necesario que lo detengas.

Detenerlo un rato no será difícil pero crees que dejar esa cosa suelta sería un peligro en el futuro. ¿Prefieres enfrentarlo hasta matarlo aunque te cueste algunos golpes? ¿O sólo vas a detenerlo hasta que todo esté listo?

Porcentaje de daño físico: 50%
Porcentaje de daño psicológico: 60%


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Ariel:

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Spoiler
Con el estómago revuelto y la cabeza a punto de estallar usas tu nueva fuerza sobrehumana para abrir las otras puertas. A medida que las vas abriendo una a una te vas encontrando con seres semihumanos cruzados con toda clase de animales y bichos asquerosos: hombres lagarto, hombres rata, hombres cerdo hasta que en una habitación encuentras a una mujer que parece estar cruzada con una especie de ciervo y una muchacha normal un poco más joven que tú y esa muchacha… es extrañamente parecida a aquella que viste morir en el parque de atracciones y que te siguió como un fantasma. Te acercas lentamente a ellas pero, atemorizadas, se arrinconan contra la pared para alejarse de ti.

Luego de explicarles bien a todos que eres un prisionero más que se bebió todo lo que podía, propones crear un conjunto para salir todos de ese lugar. La mayoría teme a los espectros que viste antes y casi todos prefieren volver a las celdas antes de ser convertidos totalmente en animales. Con la cabeza a punto de convertirse en una bomba atómica, ya no puedes tratar de convencerlos ni con tu alma. Te arrojas al piso retorciéndote mientras tratas de hacer un esfuerzo sobrehumano por no desmayarte.

Cuando el dolor cesa un poco ves la vestimenta de la chica. Es una vestimenta humilde, de campo… y como son las únicas mujeres allí crees que pueden ser las mujeres del granjero que viste antes. Como puedes, hablas y les comentas lo que viviste, pidiéndoles por favor que te ayuden a salir de ahí.

La mujer cierva y la chica se miran sorprendidas e intercambian susurros entre ellas. Entonces, la mujer da unos pasos adelante y les habla a todos los presentes.

—¿Vamos a seguir quedándonos aquí con miedo hasta cuando? ¡Tenemos a nuestras familias afuera, si no logramos escapar de este duque y de su ejército de brujos y espectros nunca vamos a volver a verlos y a disfrutar nuestra libertad!

—Pero… nuestras familias se van a horrorizar si nos ven así —respondió un hombre rata.

—¿Y eso es mejor que no verlos nunca más?

La mujer y los hombres discutieron un buen rato mientras la muchacha te daba una mano para poder sostenerte

—Vamos, te voy a ayudar, vamos a salir de aquí.

Ahora recuerdas el momento en que la muchacha necesitaba ayuda en los autos chocadores y no la ayudaste… no sabes si es la misma persona o no, no puede ser, eso parece otra dimensión pero no puedes evitar sentirte peor todavía.

Lentamente bajan por la escalera, ella ayuda tus pasos aunque no lo necesitas, físicamente estás bien, sólo tienes mareos y dolor de cabeza. Muchísimo dolor de cabeza, desearías haberte convertido en un cerdo antes de seguir con ese padecimiento. Y para colmos las escaleras eran en espiral y parecían interminables.

Cuando logran terminar de bajarlas empiezan a sentir el ruido de las demás personas bajando por ellas, sin embargo, la aparición de tres espectros verdosos frente a ustedes los hacen detener. Por detrás de los espectros aparecen un sujeto que es mitad humano con patas de cabra, un gallardo mago con una túnica resplandeciente y el cabello cano atado a sus espaldas y por último… el sujeto que viste al entrar ahí, el duque. Los tres se apostaron delante de los espectros, sonrientes mientras oían el ruido de todos al bajar.

—Estaba esperando el momento en que alguien decidiera tomarse las tres pociones juntas. Casi todos tomaron una… la chica que tienes al lado posiblemente no la tomó, lo hizo su madre por ella y al ver lo que ocurrió decidió morirse de sed antes de probar otra opción —comentó el mago.

—Parece un buen resultado, Kunei. ¿Ahora qué sigue? —comentó el duque.

—Bien. Verás, compañero perfecto, esas tres pociones tienen diferentes resultados. Una te transforma en un híbrido humano/animal, el otro te produce un malestar terrible que puede llegar a durar días y uno de ellos te da una potencia sobresaliente. Si los tomas como ellos, uno por uno, no sentirás mucha diferencia pero vos los tomaste a los tres juntos, por eso tu cuerpo hace ese esfuerzo por sintetizarlo. Lo mejor es que los efectos se han intensificado al tomarlos todos juntos, por eso te has convertido en un monstruo por completo. Supongo que eres muy poderoso además —te contó el mago, sonriente y entusiasmado.

Pero vos casi no escuchaste lo que decía, tu mente simplemente está abriéndose en dos, ya no te puedes sostener parado ni con la ayuda de la chica. Gritas de dolor con todas tus ganas mientras los que están detrás de ti tratan de ayudarte y los malvados al frente se ríen.

—¡Únete a nosotros, anda! ¡Yo puedo curar tus dolores, sólo hace falta una poción! —dijo el mago.

—Mátalos. Mata a esas basuras y serás parte. Te ayudaremos a pasar esta horrible parte y a utilizar tu poder como corresponde —gruñó el tipo de las patas de cabra.

Vuelves a gritar. No puedes ni pensar en lo que te están hablando. Harías cualquier cosa porque te pase el dolor pero algo dentro de ti te dice que no debes aceptar unirte a ellos. ¿Matarás a la gente que rescataste para curarte o te rehusarás a hacerlo?

Porcentaje de daño físico: 50%
Porcentaje de daño psicológico: 100%

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Nith Lockhart:

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Spoiler
Dejándote llevar por tu lado humano esperas a que Sheshko se voltee para meter en el auto a su prisionera y empujas a la muchacha para que se pierda junto contigo por el callejón que anteriormente usaste para esconderte.

Vagan por allí un buen rato sin encontrar nada de utilidad. No hay ruidos en el ambiente, sólo viento. Ella, atemorizada, se aferra a tu ropa como alguien se aferraría al borde de un precipicio. Te duele el pie herido, tu cabeza no da más, estás a punto de desmayarte.

Entonces, ven un gato negro. Te recuerda la vez que entraste al juego que también había uno. El pequeño felino te admira un momento y luego se da media vuelta para meterse por un portón semidestruido. Miras a tu protegida y ella asiente y se aferra más a ti.

Tea diriges al lugar donde el gato entró. Cruzas el portón que está abollado como si lo hubieran agarrado a golpes y allí te metes con la chica. Es un lugar sucio, lleno de ratones y gatos con un terrible olor a humedad y a podrido. Esperas no pasar allí mucho tiempo.

Te sientas a descansar un poco tus articulaciones. La muchacha se sienta a tu lado. Parece recién en ese momento caer en la cuenta de que sus amigas murieron y ella está siendo buscada por algunos locos.

—Yo… me llamo Irene. Gracias por no entregarme a esos tipos.

Asientes a lo que te dice y te das a la tarea de cuidar un poco tus heridas. Es bastante difícil con esa pinza. Sin duda es útil para cortar las telas pero cuando tratas de vendarte te es imposible sólo con tu mano humana. Irene se da cuenta y se acerca a ayudarte.

Te pantalón rápidamente se ve reducido a unos cortos shorts que convierten tus piernas en un frío páramo de hielo. La chica venda los golpes de tus brazos y de tu cara. Sólo queda el de la pierna, pero primero hay que sacar la bala.

—No me animo a sacarla, Nith.

Tú tampoco puedes. Por el momento no tienes la fuerza. Decides decirle que la vende así como está, descansar un poco y luego sacarla. Irene hace lo que le dices y tu pierna queda totalmente vendada.

Entonces, la chica se sienta a tu lado, coloca una de sus manos en tu pierna sana y la siente helada.

—Hace frío aquí…

Se acurruca más junto a ti sin dejar de mirarte a los ojos. Tiene unos ojos celestes impresionantes y están barnizados con lágrimas que los hacen brillar a más no poder. La situación de poder que tienes sobre ella te está excitando un poco y quizá no sea bueno que tu sangre fluya tan rápido hacia las partes bajas y lastimadas de tu cuerpo.

—¿Qué hacemos ahora? ¿Nos quedamos?

Se te ocurre la idea de que conseguir alcohol para tu herida y para embriagarte y sentir menos el dolor cuando saques la bala sería bueno. Podrías pedirle que vaya por los alrededores a tratar de conseguir algo. Sacar esos pedazos de metal en tu herida es algo que debes hacer. Pero si prefieres quedarte a descansar y decirle a ella que haga lo mismo, sólo hazlo. Aunque el olor y el lugar es tan horrible ha dejado de ser tan desagradable cuando sentiste los brazos de la chica aferrarse al tuyo para compartir calor. ¿Qué harás?

Porcentaje de daño físico: 70%
Porcentaje de daño psicológico: 40%

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Matías:

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Spoiler
Intentas razonar con ella pero sin dejar de pensar en tu cuchillo como próxima opción. Sientes que al mencionar al oso los tentáculos aflojan el ataque. Ella se acerca más a ti, como intrigada.

—¿Viste a Valkiria? —te habla con una profunda y masculina voz infernal.

¿Valkiria? ¿Esa será la muñeca? Parece que lo que dijiste ha tenido algún efecto. Te inspecciona un poco desde lejos y parece razonar lo que le has dicho. Luego de un instante, los tentáculos vuelven a hacer fuerza, más que antes. Tus manos intentan detenerlos pero ya es imposible. Se enrollan en tu cuerpo y en tu garganta.

—¡¿Qué fue lo que te dijo esa muñeca estúpida?! ¡La aplastaré!

Con fuerza te azota contra la puerta y contra el piso. Sientes cómo se te hacen añicos los huesos y como las astillas empiezan a perforar tu interior. El dolor que te provoca ese demonio es impresionante. Llega un momento donde te vuelve a colocar contra la puerta y se acerca a ti, levitando. Está a un palmo de ti.

Adolorido, haces tú último esfuerzo y sacas tu cuchillo para atacar los tentáculos. Cortas un par y oyes chillar a la bestia como adolorida. Te suelta pero en vez de escapar lo único que puedes hacer es tomarte las costillas que crees que están bastante destruidas. El cuchillo funcionó bien pero ya es tarde para usarlo, no puedes abandonar el lugar.

Los tentáculos vuelven a tomarte, esta vez por la cabeza y te recargan contra la puerta, de cara a ella. El demonio te tiene totalmente sometido, de espaldas a él.

A pesar de que el dolor no te permite pensar, un rápido recuerdo acude a tu mente. Es un recuerdo de hace unos instantes, cuando estabas en la habitación con la muñeca. Antes de dormirte… la muñeca besa tu pecho y arroja sus medio calcinados cabellos sobre tu cuerpo. Ella te dice algo seriamente, algo que lentamente vas recordando.

“—Antes mi ama dejaba que yo hiciera esto con ella. Hasta que llegó el oso. El oso siempre fue malo. Él… siempre decía que necesitaba un ama virginal para poder usar su cuerpo.”

“¿Entiendes?” resuena la voz en tu cabeza. “¡Buscábamos un punto débil y ese es! Vamos, Matías, atácala, haz un último esfuerzo, golpea sus genitales.”

Tenías los brazos hechos polvo, ¿cómo ibas a quitarte de encima a esos tentáculos y realizar romper con la virginidad de esa chica sin fuerzas? Si tan sólo tuvieras el cuchillo quizá podrías pero se cayó luego del primer ataque… no puedes levantarlo.

Entonces, al ver los chorizos colgando a un costado la idea se te viene a la mente como un torbellino. ¡El gancho! Aquel preciado gancho que tomaste en un principio y que nunca te fue demasiado útil ahora podría llegar a ser un elemento ideal. Sólo tenías que extraerlo de tu bolsillo y tratara de clavarlo con fuerza en la parte baja de la niña.

Lo intentas. Extraes el gancho sin problemas pero de espaldas es muy difícil apuntar al lugar indicado. Tratas de girarte con todas tus fuerzas.

—¿Qué haces? ¡No puedes librarte de mí, soy el demonio más poderoso de este maldito mundo!

Entonces, sientes que los tentáculos aflojan y puedes voltear la cabeza. Cuando admiras a la niña no puedes creer lo que sucede. El muchacho, aquel asustadizo niño que anteriormente murió y ahora todavía estaba con vida, sostenía los tentáculos y los apretaba con fuerza. La niña, poseída con los ojos en blanco, se retorcía tratando de quitárselo de encima. Los tentáculos se soltaron de ti y fueron contra el muchacho.

La viste aplastarle la cabeza contra el techo con fuerza. La sangre bañó el cuerpo del chico y los tentáculos del demonio. Cuando se dio vuelta, ya tenías tu brazo izquierdo en alto sujetando el gancho, listo para enterrarlo en su vagina.

—¿Qué estás…? …

Sin piedad, metiste por la cavidad el elemento punzante desgarrando su himen y haciéndole saltar sangre hasta cubrir toda tu mano.

—Jajaja, ¿piensas que eso me hará daño? —volvió a decir cruelmente la criatura mientras te azotaba con sus tentáculos como látigos.

Te desparramas en el suelo. Todo tu esfuerzo lo utilizaste en seguir el instinto pero aún así no sirvió de nada. Los tentáculos del demonio se fueron entrelazando en tu cuello pero ya no tienes fuerza para liberarte de eso. Lentamente sientes que tus pulmones van a colapsar por la falta de aire. Cierras los ojos esperando que tu cabella estalle por la presión.

Entonces, la niña empieza a toser con fuerza y te suelta. Mareado y adolorido te alejas como puedes mientras ves que extrañamente la carnicería parece apagarse y desaparecer. Algo parece estar sucediendo en ese universo extraño en el que estás. El fantasma del joven muerto se te acerca sonriente.

—Mi familia tiene este extraño maleficio de seguir vivos aún después de la muerte pero eso sólo es hasta que nos propongamos y cumplamos un objetivo. El objetivo que me propuse fue dejar de ser un cobarde y enfrentar a la persona que acabó conmigo. No sólo lo hemos hecho sino que has eliminado el demonio que llevaba dentro. Te lo agradezco, Maty. Espero que ten…

Entonces la imagen falla completamente. Se pone en negro y ya no vuelven a aparecer imágenes. Estás en la nada misma. Entonces te das cuenta que tienes los ojos tapados ya tratas de quitarte lo que te los tapa.

Es el casco de realidad virtual que te pusiste hace rato. Has terminado el juego y los empleados del lugar te felicitan por el buen trabajo realizado. Te piden que esperes para ver cómo les fue a los demás y esperar tu premio.

—Sólo espera aquí, en un rato cuando ellos terminen vas a tener el resultado. Puedes ver tu puntaje aquí.

El empleado te muestra una tableta electrónica. Allí tienes tu puntuación:

Porcentaje de daño físico: 90%
Porcentaje de daño psicológico: 50%

Puntuación: 60 puntos

(espera que los demás terminen para ver quien salió primero. Buen trabajo, negro, gracias por llegar hasta el final :) )

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Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#60
Well here's everything (?

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No puedo dejar que Irene vaya sola sería muy peligroso alguien podría encontrarla y llevársela, debo descansar un poco y reponer fuerzas, luego ambos podremos ir y sacarme estos pedazos de metal en la herida. Además… quería disfrutar de algo de paz y tranquilidad con una chica bonita como ella.

-Irene, por ahora nos quedaremos debemos descansar… sé que este lugar no es lo mejor del mundo, pero por ahora es seguro y no puedo dejar que vayas sola tratando de buscar alcohol para mis heridas, sería muy peligroso.

>Necesito que te quedes conmigo y esperes a que me reponga, ¿sí?

> Y ya no llores por favor, se por todo lo que pasaste y todo lo horrible que tuviste que presenciar, pero ya todo está bien estas a salvo y viva, piensa en eso y no lo olvides, recordar ese mal momento solo te pondrá triste. Ahora descansemos, los dos lo necesitamos.


+That's all






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