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#1

Celaje.

notesé que este es mi segundo fic, espero que esté no fracase como el primero, aunque tuvo un poco de aceptación, pero fracaso es fracaso, véase por donde se vea.



Evaluación.
Evaluación del Fic: Celaje

Autor: Leoleo



Evaluación.


Tema y Trama del Fic: 13/15
Me ha gustado mucho el comienzo… has sabido describir un tema tan duro como es la ausencia de libertad y el cautiverio con palabras bellas y nitidez, tienes buen vocabulario. Por lo que he podido deducir será un fic de suspense/terror, no he visto demasiados fics de ese tipo… la mayoría suelen ser de aventuras, por lo que está bien que innoves. Este tema exige un mínimo de realismo si quieres causar el pavor del lector, trata de no convertirlo en una comedia de terror absurdo.

La Gramática, Ortografía y Estructura de la Escritura: 10/15
No has seguido ningún tipo de estructura con respecto a las oraciones, colocando comas por todos lados... me da la sensación de que has usado los signos de puntuación sin pararte a pensar el significado o función de las oraciones. Haz uso de los puntos (seguido y aparte), punto y coma, puntos suspensivos, comas… y sobre todo la separación de párrafos teniendo en cuenta donde empiezan y terminan las distintas ideas o puntos temporales, todo ello para que el lector no se angustie y se pierda dentro de tu “selva”. Con respecto a las tildes… cuidado con las palabras ambiguas.


El Desarrollo del Fic (la forma de expresar del autor): 14/20
Como ya te mencioné anteriormente utilizas buenas palabras y recursos literarios. Pero no dejes que la idea de lo que estás contando/describiendo se pierda, teniendo en cuenta todo lo que te dije en el punto anterior la lectura es fluida dentro de lo que cabe… al menos con respecto al vocabulario. El formato que le das al fic es muy importante para una lectura placentera, piensa dónde acabas de describir una acción o suceso y sepáralo del resto.


Total: 37/50 (Con un mínimo de 30)


Conclusión: Fiction cualificado para su Publicación.


Comentarios:
Me ha agradado el comienzo, veo que has utilizado el mismo recurso que usé yo en su momento. La idea de colocar un sueño al principio hace que el lector quede sorprendido e intrigado cuando llega la parte “real” del capítulo, por lo que para un fiction de suspense o terror es muy útil. La idea de lo que has escrito en cuanto a trama, vocabulario y demás es muy prometedora… pero si no corriges lo que te he remarcado todo será en vano. Se trata de transmitir una historia, con sus respectivos sentimientos y emociones… si está lleno de fallos gramaticales y no se entiende bien lo que quieres decir esto es prácticamente imposible. Ánimo, se que puedes hacerlo mucho mejor.

Evaluado por:
Akane.












Bueno esa es mi evaluación, me avergüenza decirlo pero saqué 37/50 pero que más da, a leer y nada más! :p


Capítulo I





Desperté de pronto, no sabía donde estaba, aquella cosa me había arrastrado hasta un lugar que jamás había visitado; tanta era la oscuridad que me sentía asfixiado, no se podía ver nada, todo estaba totalmente a oscuras. Ni siquiera podía distinguir mi mano teniéndola frente a mí, pareciese como si la luz huyera de aquel recinto. De pronto un horrible chirrido metálico se oyó por todo el lugar, el eco de este se adentraba hasta las profundidades de mi cabeza atormentándome con un insoportable dolor además el eco lo hacía aún más intolerable.

Luego del estruendoso chirrido una puerta se abrió; hacia un sonido horrible, al esta figura estaba allí, inmóvil como si de una estatua se tratase. Su figura se reflejaba a contraluz de tal forma que me fue imposible de distinguir los rasgos de su cara, sólo estaba seguro de algo… su silueta… era la de una mujer. De pronto la luz inundó parte de la habitación dejándome ciego hasta que mis ojos se acostumbraran a ella. La luz también dejaba ver las sucias paredes de color beige, había algo parecido a gotas que caían de la pared. Desde el borde del techo hasta el suelo que también se encontraba muy sucio, como si nunca lo limpiasen.

Mí voz era poca, al tratar de hablar no se escuchó más que un simple susurro de mi parte. Intentaba gritar y salir corriendo de allí, cuando me di cuenta de que un grillete estaba atado a mi tobillo y me mantenía preso, con una movilidad considerablemente reducida. Trataba de rogarle a aquella silueta de mujer que me liberase pero mi voz no era más que un simple susurro que no tenía fuerza suficiente para resonar ni con ayuda del eco de la habitación.

Pude sentir como los ojos de aquella “mujer” se clavaban en mi, estaba seguro de que me estaba viendo aunque yo no pudiera distinguir sus ojos, parecía como si disfrutase viéndome sufrir en aquel lugar, sin siquiera una gota de agua para tomar; mis labios estaban resecos. Con ayuda de la poca luz que había, en mi forcejeo por librarme vi que mi ropa estaba sucia. No eran más que harapos en comparación a lo que estaba acostumbrado a vestir. Al ver que "ella" no se movía y mi forcejeo era inútil, sólo era un gasto innecesario de energía, recordé un poco cómo había llegado a aquel tétrico lugar, y pensar que un simple error me conduciría al lugar en el que ahora me encuentro prisionero…



···






Me encontraba en mi alcoba. Acababa de despertar gracias al horrible y estruendoso sonido del despertador, que me hacía levantarme sin consultar conmigo primero. Odiaba su sonido y todos los días maldecía al creador de aquel horrible pero necesario aparato que interrumpía mis sueños siempre en su mejor parte, y una vez que mi sueño es interrumpido es imposible que pueda volver a dormir.

Comencé con mi rutina, lo primero en mi lista imaginaria era apagar el despertador para hacer cesar aquel sonido. Inmediatamente después de eso abrí las cortinas de mi habitación para dejar que la luz de los rayos del sol entraran y cobijaran cada rincón de mi cuarto, tomé un momento pues la luz me cegó por unos segundos hasta que mis ojos se acostumbraron. Me estiré frente a la ventana, estaba listo para comenzar mi día.

Ir a la secundaria y encontrarme con mis “amigos”, aunque es una palabra que les queda grande, es mejor llamarlos “amistades”. Abrí la puerta y me dirigí hacia el baño, la casa estaba muy tranquila como de costumbre, al parecer mis padres ya se habían ido a su trabajo y tenía la casa para mi solo aunque no por mucho tiempo pues el reloj nunca detiene su curso y no podía llegar tarde a clases nuevamente o me castigarían… de nuevo y ya era más que suficiente permanecer más de seis horas retenido contra mi voluntad en aquel recinto de tortura como para soportar dos horas más luego de que las clases terminaran.

Entré al baño y me cepillé los dientes como de costumbre, y me metí en la regadera. Hice las cosas de siempre, que no mencionaré porque no vienen al caso.

En fin, una vez que terminé tomé la toalla que allí había colgada, me sequé y envolví en ella. Salí del baño con toda prisa y me fui directamente a mi habitación a vestirme, cuando de pronto… estaba abriendo la puerta y un fuerte escalofrío recorrió mi espalda, instintivamente miré hacia un lado, el derecho para ser exactos y vi como la figura de una mujer bajaba rápidamente las escaleras dejando una estela blanca en su camino. Todo esto sucedió en menos de un segundo, lo que me pareció extraño; así que me dirigí hacía las escaleras a ver si había alguien allí, lo hice con todo cuidado, caminado de puntillas era imposible escuchar mis pasos, pues no hacían ningún ruido. Cuando llegue a la escalera… no había nadie.

— ¿Mamá? ¿Estas aquí? —pregunté para aclarar mi duda, pero el silencio fue inminente. Yo sabía que ni ella ni papá estaban en casa, debieron haberse ido hace unas horas a sus respectivos trabajos.

Me fui a mi cuarto y me vestí con el uniforme del colegio, no era totalmente reglamentario pues me gustaba usar la camisa por fuera en vez de hacerlo por dentro del pantalón como lo dictaban las reglas del instituto. Me miré al espejo para peinar mi cabello y ver mis ojos marrones chocolate, era una de las pocas cosas con las que en realidad me sentía bien conmigo mismo. Mis ojos, dicen que son la puerta del alma y apoyo esa teoría, mientras muchos se colocan lentes de contacto para tapar su color natural de ojos y cambiarlo por otro más de moda como el azul celeste o el verde, yo siempre he preferido mis ojos marrones. Así se ven mejor.

Tomé mis cuadernos y los metí en la mochila azul que siempre llevaba al colegio, abrí la puerta de la habitación y fui hacia las escaleras. Las bajé a toda velocidad y justo enfrente estaba la puerta de entrada, vi con el rabillo del ojo hacía los lados, del lado derecho estaba la sala y del otro la cocina; la casa era grande y espaciosa, ya que mi madre que es arquitecta la diseño para que se viera espaciosa, sin obstáculos visuales, y mi padre que tiene una constructora la sacó de los planos y la hizo realidad. Ya que había visto todo a mi alrededor fui hacía la puerta. En cuanto agarré la manilla para abrirla… otro escalofrío recorrió mi espalda, volví a ver hacía la derecha y de nuevo la figura de aquella mujer desapareciendo y dejando una estela blanca por donde pasaba nuevamente. Está vez decidí ignorarlo pues cuando vi el reloj que estaba en mi muñeca me di cuenta de que iba muy tarde, y esto traería serías consecuencias.
Por cierto, mi nombre en Dante.







Índice de capítulos.


Capítulo I
Capítulo II

Capítulo III
Capítulo IV
Capítulo V
Capítulo VI -Nuevo-
Capítulo VI -Próximamente-

Pronto, disponibles para descarga en PDF, para que sea más fácil la lectura.

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#2
esta calidad muy original me gusto espero con ansias el siguiente capitulo
Gracias Myno
#3
Hola leo, paso a leer lo que has escrito.
Me gusta la trama. Primero el sueño te da una idea de por donde irá la historia, luego la parte "real" ayuda para comenzar a conocer a los personas -el protagonista, en este caso- y el contexto donde se desarrollará la historia. Me imagino de que tratará la historia y me agrada, siempre me intrigan esa clase de relatos.
En cuanto a la escritura, me gusta como te expresas, usas un vocabulario sencillo pero completo, la historia se entiende perfectamente y es fácil de leer. Eso si, tienes muchas faltas, varias de ellas errores de tipeo o falta de palabras, pero no te preocupes demasiado, son cosas que se corrigen con la práctica. Te cuidado con las comas, ya que a veces le dan un sentido diferente a la oración y no se comprende bien que has querido decir.
Bueno, eso es todo por ahora. Saludos.


#4
Bueno, voy a leer sólo para darte ánimos a continuar :)

¿Por qué has separado el capítulo en una parte pequeña y una más larga? Sólo dificulta la lectura, Leo, intégralos.
Tienes algunos problemas con los acentos diacríticos, amigo. Son esos que el Word no te marca porque la palabra existe tanto con acento como sin acento, por ejemplo “mi y mí” “escucho y escuchó”… es difícil corregirlos, tienes que ponerte a leer bien y tratar de corregirlos mientras escribes de manera consiente.
También hay muchas repeticiones de palabras, amigo, aprende a usar sinónimos, sin ir más lejos en el primer párrafo repites mucho “figura”, “luz” y “sucio”.
Veo la escritura muy forzada, como si trataras de utilizar palabras elegantes que nunca usas y terminaras escribiendo cualquier cosa que ni tú terminas por entender. Quizá tratas de hacer muy poética la cosa y a veces no se necesitan tantas descripciones, yo me aburrí en los primeros tres párrafos.
Si el protagonista odia el reloj por qué no se deshace de él simplemente ._. Hay cosas incoherentes en tu fic, como por ejemplo, ¿Cuál es la diferencia que piensas que existe entre “amigos” y “amistades”? Para mí son la misma cosa con distinta entonación.
Cita:
Hice las cosas rutinarias de siempre

He aquí un ejemplo más que claro de la escritura forzada. Estás tratando de hacer las cosas más elegantes de lo que deberían ser, Leo. ¿No has pensado que sería más fácil poner “Hice lo que siempre hago” o “llevé a cabo mi rutina” o simplemente “me enlisté para ir a la secundaria”? Esa frase que pusiste queda horrible, malsonante y redundante. Ten cuidado con la palabra “cosas” y no pongas palabras que signifiquen lo mismo en una frase (algo rutinario es algo que haces siempre, estás repitiendo la idea)
En fin, pasó la gran parte de los retos. No te sientas mal, eres un autor amateur y lo que te digo es para que mejores la escritura D: Si no quieres hacerme caso no lo hagas, se entiende lo que escribes, pero tu calidad es baja. El tema es interesante, tiene mucho suspenso y me gusta el suspenso, pero al ser sólo el primer capítulo lo hace aún muy difuso. Espero que lo continúes y puedas mejorar la escritura, al menos un poco, trata aunque sea de corregir uno de todos los errores que te marqué. De a poco irás haciéndote un mejor escritor. Mucha suerte y hasta la próxima!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#5
¿Que mejor que leer un fic mientras escuchas los Openings y Endings de Digimon en Piano? Nada (?)
Empezare con una pequeña correccion ortografica, "Trataba de rogarle a aquella silueta de mujer que me liberase pero mi vos no era más que un simple susurro" Voz se escribe con Z, vos con S es del Español Castellano.
"Hice las cosas rutinarias de siempre, que no mencionaré porque no vienen al caso." ¿Fapearse como de costumbre? (?)

Hay algo que no me queda claro, en el parrafo siguientes hablaste de que viste una silueta en forma de mujer y luego no viste nada? Se me hace raro, no se si fue intencional o no pero me llamo la atencion.
Otra vez esa figura! D:>! Me estas asustando..~

Deberias explicarme que diferencia hay entre amigos y amistades, pues.. amistades para mi es algo general y amigos es un grupo especifico pero si tienes con alguien una amistad es porque es tu amigo :/

Como primer capitulo estuvo muy bien, me gusto, aunque siento que hablas muy como refinado y haces reiteraciones de palabras, como sugerencia eliminalas para que no se haga repetitivo lo que escribes y sea mas ameno para el que lo lee.

Un buen fic, no tengo idea de la trama a la que le quieras llevar pero me da la impresion de que sera historia de suspenso, ¿Right? Continuala, creo que al ver que no muchos comentan no has posteado un segundo capitulo pero continualo! Quiero ver la parte 2 :)
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Pokemon Y Trainer ~ FC: 4313-1330-5307.


#6
Ya me he leído el primer capítulo!!! Bueno,como hay poca gente que comenta,ahí voy yo. No se me da muy bien,pero lo voy a intentar:

Me gusta como escribes pero hay pequeños fallos que he encontrado:

Cita:
no se podía ver nada todo estaba totalmente a oscuras.
Aquí, quizás soy yo,pero creo que faltaría una coma quedando así: no se podía ver nada,todo estaba totalmente a oscuras. Creo que quedaría mejor.

Cita:
el eco de esté
No se si por ahí ''este'' se escribe con acento o no, al menos en España no.

Cita:
mi nombre en Dante.
Se que ha podido ser un fallo de prisa,pero vigila. Tendría que ser: mi nombre es Dante.

Yo no se demasiado de esto,pero si decirte que vigiles en los acentos,he encontrado varios mal puestos y también algunos sin poner. También he visto que en algunos sitios faltan o sobran comas,y,como ya te han dicho anteriormente, a veces cambian el significado y no se entiende bien. Otra cosa que he visto es que has puesto ''a el'',creo que normalmente de escribe ''al'' directamente.

Me ha gustado el vocabulario pero creo que es muy ''elegante'' por el tipo de fic que es. Te animo a que sigas escribiendo y espero con ganas el siguiente capítulo n_n

Saludos.





<3


#7

Capítulo II

Capítulo II

Yupi, al fin acumulé varios comentarios, los suficientes para subir el segundo capítulo, pero primero como es lo típico es hora de responder comentarios!

Comentarios
Volt125: Bueno, gracias por comentar. Me alegro que te haya gustado el capítulo, aquí tienes otro más para que lo disfrutes.

Maty~Gracias por tu comentario. Me agrada que te haya gustado el capítulo y que ya te des una idea de por donde irá la trama, en cuanto al temas de las comas (,), las tildes (´) y los puntos (.) trataré de corregirlos en el capítulo anterior y traté de hacerlo con este. También releí el capítulo varias veces y siempre le conseguía errores que iba corrigiendo hasta que al final ya no encontré ninguno, pero cuento con todos ustedes los lectores para que em ayuden a corregir cualquier error que encuentren. ^^ Gracias por tu comentario.

Demian: Wow, habló el Dios de los Fans Fics (?) Gracias por tu comentario, de verdad significa mucho para mi y más aún porque se siente bien que te haya gustado el capítulo y me alegra más aún que me hayas ayudado a corregir errores. En cuanto a lo de "amistades" y "amigos" pues normalmente aunque sean prácticamente lo mismo cada persona los usa de manera diferente. Por ejemplo para mí un amigo es ese que esta contigo en las buenas, las malas, salud y enfermedad. Sería como tu pareja pero sin estar casados y sin importar de que sexo sea! XD pero sin embargo las amistades son esas que tratas bien y compartes con ellos, pero ellos no llegan a ser tus confidentes y si estás en un problema normalmente te dejan u observan desde lejos y esperan a que los resuelvas por ti mismo. Ese sería solo como un pequeño ejemplo, pero para evitar más problemas y cosas por el estilo colocaré siempre la palabra "amigo" como un término general para evitar enredos.

En cuanto a la forma de escribir, trataré de cambiarla y no hacerla tan formal y elegante, esto me costará un poco pues prácticamente escribo como hablo y esa es una de las tantas cosas que por la que me criticas, loe bueno es que me puedo adaptar a cualquier cosa, así que lo intentaré. Y reconozco que tuve varios errores en el capítulo anterior como los que me remarcaste, mis disculpas si esto dificultó to lectura.

Espero disfrutes este capítulo, traté de corregirle la mayos cantidad de errores posible, pero si detectas otro por favor me lo haces saber.

Centaur: Gracias por tu comentario! ^^ Gracias por la corrección de la palabra "voz" de verdad se me pasó por alto, y shitt, tenías que guardarte eso, todos sabemos cuales son sus cosas de su rutina cada vez que va al baño, perno no por eso debemos estarlas divulgando! (?) Si quieres saber cual es la diferencia entre amigos y amistades según yo, lee lo que le contesté a Demian para no tener que repetirlo! XD y sí, de ahora en adelante utilizaré el término "amigos o amigo" de forma general para evitar más confusiones.

Trataré de cambiar la forma de redactar y hacerlo menos elegante y refinado, trataré también de hacer la lectura más amena. Y bueno, aquí tienes el capítulo 2 para que lo leas y me des tu opinión, si consigues otro error me lo hacer saber por fis! ^^

BGirl: Niñaaaaaaaa. Gracias por tu comentario y por recalcar varios de mis fallos, en la primera me dí cuenta de que falta una coma (,), nuevamente gracias por recalcarlo. En cuanto al segundo, pues esta palabra es muy funcional pues tiene tres acentos que le dan un significado distinto siempre: éste, este esté.

El primero es para referirse a una persona, ejemplo: éste niño de aquí esta perdido.
El segundo es para referirse a objetos, ejemplo: este zapato es más grande que aquel.
El tercero y último se usa para señalar que algo o alguien esta en un lugar, normalmente en tiempo futuro, ejemplo: Donde quiera esté.

Espero me hayas entendido, pues la verdad no soy muy bueno aclarando las cosas, normalmente termino enredando más a las personas, porque tengo mi propia forma de aprender! XD

En cuanto a "mi nombre es Dante" jeje se me paso la palabra "en" en lugar de "es" lo siento, error mío. Gracias por corregirlo.


Bueno, ya respondí a todos los comentarios. Quiero que sepan algo, iré corrigiendo cada uno de los fallos que me recalcaron para así hacerle más fácil y entendible la lectura a aquellos otros usuarios que por alguna razón quieran leer el fic y lo vayan a hacer desde el principio.

Ahora sí, el capítulo, en el Word parecía muy largo, pero aquí se ve sumamente corto, esto siempre destruye mis ánimos. T.T

Capítulo II


Ya llegaba a la escuela, faltaban poco más que unos segundos para que el timbre sonara. Decidí acelerar mi paso para llegar al salón de clases; la señora Floppy no me perdonaría que llegara tarde otra vez, o peor aún una inasistencia.

Estaba ya en el pasillo y el timbre sonó, inmediatamente las personas que allí estaban se fueron a sus respectivas aulas dejándome al fin el pasillo para mi solo, como que no era tan buena. Por suerte me encontraba a pocos metros de mi clase e iba corriendo como loco para entrar en ésta.

— ¡Espere, espere! –grité al ver que la puerta del salón ya se cerraba.

La señora Floppy vio que venía corriendo desbocadamente y esperó un segundo a que me detuviera frente a ella para darme un sermón.

— ¿Tarde de nuevo señor Harrys?
— ¡Casi señorita Floppy! Casi. –dije con el poco aliento que me quedaba después de aquella carrera.
—Solo le falta una señor Harrys. Solo una.
—Ya lo sé señora. –suspiré- Ahora si me permite voy a entrar. –Le dije mientras le esquivaba para entrar al salón de clases y sentarme en mi pupitre fijo.

La clase comenzó, la señora Floppy era la profesora de álgebra. Me tenía una rabia increíble porque me dedicaba a interrumpir su clase cada cinco minutos y nunca le entendía nada.

— ¡Buenos días alumnos! –exclamó con su tono serio de siempre- Saquen sus libros y ábranlos en la página quince. Hoy estudiaremos los conceptos básicos del álgebra, haremos un pequeño repaso de ambas páginas, quince y dieciséis para luego en la próxima clase seguir con nuestro próximo objetivo.

— ¡Eh!. ¿Escuchaste lo que le pasó a Amanda ayer? –me preguntó uno de mis amigos. Chris.
— ¿Amanda?, ¿qué le pasó?
—Al parecer la atacó una serpiente. En el bosque.
— ¿Bosque? –pregunté sorprendido- ¿acaso estamos hablando de la misma chica?
—Claro que estamos hablando de la misma chica. ¿Eres bobo o qué? –dijo entre susurros.
—Pero Amanda odia la naturaleza, prefiere irse de comprar que poner un pie en un jardín, y menos en un bosque.
—Lo mismo pensé, pero según me contaron ella tuvo una especie de sueño o alucinación donde le decían que tenía que ir al bosque.
— ¿Y como sigue ella, con quien fue?
—Eso es lo más raro de todo, fue sola. Pero al menos esta bien.
— ¿Te parece…
— ¿Está interesante la conversación señor Harrys? –preguntó la profesora al notar que Chris y yo susurrábamos sin parar y no le prestábamos atención a su clase.
— ¿Qué conversación señora Floppy?
— ¡No se haga el loco señor Harrys!, hágame el favor y se me sienta acá adelante.
—Pero…
—Sin peros, usted perfectamente sabe que necesita aprobar esta clase para graduarse. A menos que quiera repetir el año.
—Como diga profesora. –callé y baje la cabeza.- Me cuentas luego –susurré mientras le dirigía una fugaz mirada a mi compañero, en ese momento no sentía ganas de discutir con mi profesora pues lo que ella había era muy cierto. Si no aprobaba su materia tendría que ir a revisión, y si de por sí era incapaz de grabarme una clase de las que daba en la semana mucho menos me aprendería todo lo que dio en el lapso. Pero en fin.

Me senté en la fila de adelante sin protestar, cosa que era rara en mí. Podía sentir como cada mirada curiosa de mis compañeros se clavaban en mí. El puesto vació era justamente en el mi compañera ausente; Amanda.

La clase transcurrió sin problema o interrupción alguna, por vez primera presté atención a la clase como debía de ser y entendí un poco. Aunque la verdad los minutos se me hicieron eternos pero lo soporté.

—Y así termina la clase de hoy. Para la próxima clase hay un pequeño remedial de lo que vimos hoy, estudien sino quieren reprobar. –hizo gran énfasis en ese palabra, reprobar. También sentí como me miraba mientras gozaba al pronunciarla.
—No se preocupe señora Floppy, estudiaré y le apuesto a que pasaré su examen. –dije mientras me levantaba de mi asiento, recogía mis cosas y evitaba ver su cara.
—Eso está por verse señor Harrys.
—Como usted quiera señora. –Le respondí mientras me volteaba y le quedaba de frente, ella miraba mis ojos y yo los suyos. Sabía que me estaba retando y ella tenía plena confianza en si misma de que yo reprobaría.
—Me parece bien. –dijo mientras sostenía mi mirada con la suya.
—Ahora si me disculpa me tengo que ir. –Le advertí. Me colgué la mochila a la espalda, la esquivé y me salí del aula a toda prisa. De verdad me interesaba saber que es lo que Chris tenía que contarme sobre Amanda.

— ¡Espera!, no te vayas aún. –gritó Chris cuando vio que salía del salón.
—Te estoy esperando, muévete. –Me planté afuera del salón, recostado junto a la cartelera que allí había para esperar a Chris que no demoró.
—Bueno como te seguía diciendo, es raro que Amanda haya ido al bosque, y mucho más raro que haya ido sola. Todos sabemos cuanto odia la naturaleza, y todo lo que tenga que ver con ella.
—Pero ama las pieles de los animales, sino no las llevara puestas siempre. –exclamé.
—Sí, sabemos que es rara pero no podemos hacer nada; y sigo. Según lo que Brittany me contó, al parecer tuvo una especie de sueño donde una voz le decía que debía ir al bosque.
— ¿Algún lugar en específico? –pregunté.
—No lo sé, pero preguntémosle a Brittany.
—Me parece bien.

Caminamos en dirección a las escaleras, íbamos ahora en busca de Brittany, que de seguro se encontraba en la cafetería cuando la señora Floppy gritó.

— ¡Maldición! Porque se empeñan en destruir todo. ¿Acaso no pueden cuidar nada estos mocosos?

Me volteé para ver de donde provenían los gritos que me parecieron aullidos, enseguida reconocí la voz.

— ¿Chris, acaso no es la señora Floppy la que grita como loca?
— ¿Cómo loca? Jajaja, ella ya está loca. Y sí, ella es la que esta gritando, ¿por qué?
— ¿No deberíamos ir a ver porque lo hace?
—Ahora el loco eres tú, yo no me atrevo a acercarme a ella cuando esta molesta. Me da miedo, además no quiero que después termine yo pagando los platos rotos.
—¡Venga, no seas cobarde! Vamos a ver que le pasa.

Fuimos, o mejor dicho fui aceleradamente hacía el salón, Chris por su parte me seguía con paso lento pero constante; sabía que no debía dejarme solo en una situación como esta ya que estaba la señora Floppy de por medio. El cabo de unos pocos segundos llegamos de nuevo a la puerta del aula, donde la profesora profería gritos e insultos a más no poder y a toda voz. Antes de entrar, tomé una bocanada de aire y luego lo exhalé, para hacerlo más fácil; suspiré.

— ¿Qué le pasa señora Floppy, a que se debe tanto griterío?
— ¿A qué se debe tanto griterío? –preguntó con tono sarcástico- Pues dígale a su amiguita Amanda que deje de estar destrozando todo lo que consigue.
—Primero, Amanda no es amiga mía. Y segundo, ¿qué dañó?
— Pues venga y véalo usted mismo señor Harrys, y usted también señor Monet. Mientras más testigos mejor.

Nos acercamos a la mesa, la cual era el puesto que ocupaba Amanda cada vez que venía a clases. La superficie de ésta estaba toda rallada con inscripciones que yo no reconocía y palabras difíciles de entender. Todas, absolutamente todas estaban escritas con un color rojo intenso, como el de la sangre.

— ¿Ve señor Harrys, ve lo que su amiguita hace en vez de prestar atención a mi clase? –preguntó la profesora con su típico tono de enfado.
—Señora Floppy… recuerde que yo me senté aquí hoy, mejor dicho usted me sentó aquí hoy. Y le puedo asegurar por todo lo que más quiero que eso no estaba allí.
—Entonces, eso significa… ¡que fue usted el que rayo el pupitre! –me acusó.
— ¡Yo no he rayado nada!, eso no estaba allí cuando yo me fui y a usted le consta, recuerde nuestro pequeño “altercado”
—A mi no me consta nada señor Harrys. Está ¡castigado!
— ¿Me pueden explicar, qué es lo que pasa aquí? ¿a qué se debe toda esta bulla? – exclamó una voz proveniente de la puerta. Seguidamente una figura masculina entró en el salón.
— ¡Director Cradford! –exclamó la profesora sorprendida.
—Señorita Floppy. –dijo con voz serena mientras le dirigía una mirada- ¿Qué sucede aquí?
—Que el señor Harrys rayo uno de los pupitres del aula.
— ¡Yo no he hecho nada!, director Cradford se lo juro, yo no los he rayado. Si no me cree pregúntele a Chris, él estaba conmigo.
— ¡A mi me consta! –dijo Chris aún sorprendido y algo asustado de la presencia del director en aquel salón, no era común encontrarlo fuera de su oficina. Era el primero en llegar y el último en salir de la institución.
— ¡No mienta señor Monet!
— ¿Tiene pruebas contra el señor Harrys, señorita Floppy?
— ¡No! Pero él era el único que estaba sentado allí.
—Pero sin pruebas o alguna evidencia no se le puede acusar señora Floppy, usted bien lo sabe.
—Pe… pero.
—Sin peros, señor Harrys, Monet. Se pueden retirar.
—Enseguida. –dijo Chris- vámonos, Dante. –Me haló por un brazo y me sacó a toda prisa del salón.

Ambos salimos del salón apresuradamente para alejarnos lo más posible de aquella escena. Yo ahora debía ir a Castellano la cual era mi materia favorita; pero lamentablemente Chris y yo no compartíamos todas las clases, el debía ir a Física. Yo caminé cabiz bajo y actué como si nada hubiese pasado, al igual que Chris.

— ¡Te dije perfectamente que pagaríamos con los platos rotos, es su costumbre echarnos la culpa a nosotros de todo lo malo que pasa!
—Olvídalo ya, ¿tomaste fotos? –pregunté.
—Apenas entré. –me dirigió una sonrisa, dejando ver sus blancos y reluciente dientes.
—Al rato me las pasas, quiero tratar de entender que había allí escrito.
—Con gusto, nos vemos.

Ambos nos separamos, yo tomé el pasillo izquierdo hacía mi próxima aula y él tomó el derecho.

Sorprendentemente no llegaría tarde a clases pues caminaba velozmente sin darme cuenta, pero siempre cabiz bajo y con las manos en los bolsillos del pantalón. Mientras recorría los pocos metros que me superaban de mi próxima clase, imágenes pasaban por mi mente a toda prisa, algunas pertenecían a lo que había visto en aquella mesa del salón, peo las otras no me eran familiares; no eran recuerdos, de eso estaba seguro.

Ver estas imágenes pasar rápidamente por mi mente y tratar de comprender a qué venían me dio una fuerte jaqueca. Me sentí mareado, pero por suerte había llegado a la puerta del salón, me recosté del marco hasta que la señorita Adams me trajo de nuevo a la realidad.

— ¿Te vas a quedar allí toda la clase, Dante?
—Em… ¿qué? –reaccioné.
— ¿Qué si te quedaras a ver toda la clase allí parado?, ¿te pasa algo?
—Em… no, solo me duele un poco la cabeza, pero deje que me siente y de seguro se me pasa.

Entré al salón que estaba prácticamente vacío, al parecer los demás estudiantes aún no llegaban. Solo estaba Brittany y unos cuantos chicos y chicas más, por suerte mi asiento estaba justo al lado del de ella.

Una que me senté, mi mente se aclaró. El dolor de cabeza desapareció en el acto, es como si no hubiera tenido nada.

—Bueno chicos, comenzaremos la clase con los que están, los demás que se incorporen a media clase si quieren. Por favor, saquen sus libros y la novela que le asigne a cada uno.

La profesora a mi me había asignado una llamada Doña Bárbara, escrita por Rómulo Gallegos. El que en su tiempo fue un gran escritor, poeta y presidente de Venezuela.

Saqué mi libro de castellano junto con la novela, abrí el libro en la página que la profesora había indicado en el pizarrón y me encontré con un papel. Era más como una postal; en el frente aparecía la imagen de un abismo y por detrás había algo escrito en letras rojas que decía: “Cuida tus pasos que en cualquier momento te puedes caer”

Al leer esto me asusté un poco y sin querer el papel cayó al suelo. Brittany se dio cuenta y se inclinó para recogerlo al mismo tiempo que yo, cuando lo recogió lo leyó, pues había caído con el mensaje hacía arriba. Su sorpresa fue muy grande, el miedo se hizo presente en su rostro, y lo único que llegó a decir fue:

—¡Tú también!

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#8
Con respecto a la devolución de mi comentario, Leo, está perfecto lo que dices acerca de “amigo” y “amistades”, como tú dices, cada uno lo utiliza de manera diferente pero lo importante es que tú sepas expresar la diferencia. Ahora me lo has diferenciado muy bien pero debiste haberlo hecho en tu relato. Es muy útil que en el relato pongas lo que crees que significa cada cosa, no me lo expliques sólo a mí, díselo a todos, no creas que los demás entienden lo que tú.
Yo la verdad creo que escribes bien, la devolución que me diste fue clara y está bien escrita, en verdad yo creo que tu problema es que te pones nervioso al escribir un fic… nada más. Sólo, escribe como estuvieras hablando con la gente ._.


Veamos este capítulo:

Spoiler
Está bien la extensión del capítulo. Hay una herramienta en Word que es el contador de palabras, si te fijas y tienes más de 1500 está bien la extensión. El tuyo tiene 2000 así que está más que bien, pero que el capítulo sea corto no quiere decir que sea malo.

Es un buen capítulo, sin duda has mejorado muchísimo del capítulo anterior a este. No pareces tener los errores que tenías antes, de verdad te lo digo. Sí, tienes varios errores ortográficos aún y no usas bien los guiones de diálogo pero eso no influye demasiado en la lectura. Puedo leer de forma fluida y entendiendo perfectamente todo.

Sigue habiendo algunas repeticiones Leo, trata de no poner la misma palabra en el mismo párrafo a no ser que sea sumamente necesario.

Mmm, me gustó el capítulo, es bastante interesante, sobre todo la parte en que el pupitre aparece misteriosamente rayado.

¡Oau! Qué buen final, Leo. Has escrito muy gratamente, debo felicitarte, disfruté leyendo y no fue como en el primer capítulo que todo se hizo difícil. ¡Espero que sigas así! No creo que lo que te dije haya influido tanto como para que mejoraras, debes haberlo hecho solo para que sea en tan poco tiempo. Seguiré leyendo mientras actualices con capítulos tan buenos.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#9
Con respecto al capitulo odie fue horrible no me gusto no mentira me gusto el final muy genial sigue escribiendo me gusto el fic pero deberias escribirlo con más frecuencias :P
Gracias Myno
#10
Veamos que nos traes hoy, Leo...

Je, entiendo al pobre Dante, yo también suelo sentirme perdido en esas clases...
Mmm interesante lo de la mesa rayada, parece que la bestia está despertando... Y sí, he ahí los problemas de la honestidad, pagar los platos rotos xD
Interesante final, da un claro guiño de como sigue la historia, y por lo que pienso, me gustará mucho.
Muy bueno capítulo Leo, la trama está muy bien, y tanto la gramática como la ortografía han mejorado considerablemente, apenas noté unas pequeñas fallas con la puntuación, nada grave.

En fin, gran trabajo, sigue así, esta historia es muy prometedora.


#11
Bueno Leo, ya estoy por acá, no pienses que me olvidé de de comentar xD Seré breve:

El capítulo ha sido prácticamente sólo diálogos, a penas has narrado ni has hecho descripciones, no nos has introducido a los nuevos personajes; debes pensar que el lector no está dentro de tu mente, no sabe cómo imaginas tú la historia... por tanto debes describir todo, desde el tono de rubio de los personajes, los lunares que tienen, el movimiento que ejerce el viento sobre sus ropas, y sobre todo los pensamientos y emociones del protagonista ya que es narración en primera persona.

No vi muchas tildes, pero deberías repasar las tildes diacríticas, sobre todo en el tema de los pronombres y determinantes. a veces te repites mucho en las palabras, trata de buscar sinónimos.

Con el tema de los guiones... se utiliza siempre guión largo, para introducir las partes de la narración en éstos también. Además cuando lo haces los puntos van detrás de ellas, y no olvides poner las mayúsculas correspondientes. EJ: —Enseguida. –dijo Chris- vámonos, Dante. –Me haló por un brazo y me sacó a toda prisa del salón ----> —Enseguida—dijo Chris—. Vámonos, Dante—me jaló por un brazo y me sacó a toda prisa del salón.

La historia me sigue gustando, es muy entretenida y creas suspense para atraer al lector. En general has mejorado mucho desde la primera vez que me enviaste la evaluación, así que sigue mejorando más todavía.

Eso es todo. Saluditos y abracines n_n





A la la long~~



Just me~


#12

Capitulo III

Capitulo III

Holis! ^^
Pues como veo que más nadie va a comentar actualizo. Primero agradezco a todos los que lo hicieron, sus comentarios me animan a seguir.

Es hora de responder comentarios:
Comentarios
Demian:Hola Dem. Gracias por comentar, me parece bien que hayas logrado captar mi diferencia entre "amigo" y "amistad" pero come te dije, ahora lo usaré de forma general.
Gracias por tu comentario, este capítulo espero te guste. Es casi puro diálogo pero se revelan importantes cosas, si lees bien y analizas sabrás lo que sigue. Como te dije en el capítulo anterior, en el Word se ve largo, pero acá desmotiva el como se ve. Así que me propuse que cada capítulo sobrepase las mil palabras, colo he hecho con este. Lo he revisado varias veces para evitar que hayan errores ortográficos, y cada vez que lo hacía conseguía más errores, espero haberlos corregido todos.
Espero que te guste el capítulo, espero tu comentario.

ElrubiusOMG: ¿Qué hay de nuevo volt? gracias por tu comentario, acá te dejo un nuevo capítulo para que leas y te entretengas. Ojala te guste y comentes!
Por cierto, odio tu nuevo nick, es horrible, pero no importa. Cada cabeza es un mundo. XD

Maty~:¡Maty-as! gracias por tu comentario, me alegra que te haya gustado el capítulo. Acá te dejo otro para que me des tu opinión. Con respecto a la ortografía y la gramática, intento corregirla lo más posible antes de postear. Leo el capítulo muchas veces muy detalladamente para asegurarme de que no hayan errores ortográficos, pero siempre hay uno que se me pasa por alto.
Gracias por tu comentario, te dejo este capítulo, espero te guste y comentes.

Akane: Akaneee. Gracias por tu comentario y por hacerme notar esos errores. De verdad te lo agradezco, tendré en cuenta todos y cada uno de los consejos que me has dado, y comencé con este capítulo. Espero no se me haya pasado por alto ningún error ya que leí detalladamente el capítulo, peri si encuentras unos, te lo agradezco si me lo haces saber! : D
Acá te dejo este capítulo espero te guste. Gracias por comentar.


Comentarios respondidos, ahora es tiempo del capítulo! ^^

Capítulo III


— ¿Yo?... ¿yo qué? —Pregunté como si no supiera nada, aunque esa era la realidad. No sabía a que se debía a
aquella misteriosa postal que había descubierto en mi libro de castellano.
—Tú… tú también… tienes la misma carta. ¿Quién te la dio? ¡dime! ¡dime! —preguntaba ella con voz temblorosa sin darme tiempo de responder.
—Cálmate, por favor. Primero, es una postal no una carta, y segundo no sé; la acabo de conseguir en mi libro.
—No… no puede ser… ¡Simplemente no puede ser! —susurraba en voz baja pero tratando de gritar, el miedo seguía presente en su cuerpo y temblaba descontroladamente. Parecía como si un terremoto la estuviera sacudiendo exclusivamente a ella, sus ojos miraban a todos lados; era incapaz de quedarse quieta.

La profesora interrumpió su explicación cuando se dio cuenta de nuestra pequeña plática, y de que estábamos ignorando completamente su clase, a lo cual reaccionó como cualquier profesor.

— ¿Me dicen por favor a que se debe su conversación? Y… Brittany, ¿te pasa algo? —exclamó seriamente al percatarse de cómo la chica parecía fuera de sí.
—Na… nada profesora. —dijo Brittany, la cual se sorprendió al igual que yo cuando la profesora se dirigió a nosotros.
—Exacto, disculpe que no hallamos captado, yo le estaba contando… em...
— ¡Lo que te dijo Rick! —Brittany completó mi oración salvándome ya que no se me ocurría nada para decir.
— ¿Se refiere usted al señor Monet, señorita Betancourt? —preguntó.
— ¡Sí! Exactamente a ese. —asintió algo nerviosa.
—Entonces debería saber que su nombre es Chris y no Rick. ¿No le parece?
—Lo siento, es que me equivoqué; normalmente no compartimos mucho, por eso no me sé su nombre.
—Pasaré por alto este pequeño retraso. Espero que no vuelva a repetirse; a si se siente mal por favor digamelo.
—Así será, no se preocupe señorita Adams —exclamé ya que era mi turno de participar para no dejarle todo el problema a Brittany—. En lo que terminen las clases hablamos, ¿te parece? —le dije en voz muy baja, casi un susurro cuando la profesora se volteó.
—Sí sobrevivo. —susurró aún más bajo que yo. Me fue casi imposible entenderle, pero quería estar seguro.
— ¿Qué dijiste?
—Nada, nada. Puras tonterías.
—Puedo escuchar sus susurros desde aquí, esta es su última oportunidad o estarán castigados —gritó la profesora desde su escritorio.

Ambos nos concentramos en la clase y no la interrumpimos más, pero nos era imposible no vernos entre nosotros así sea con el rabillo del ojo pero lo hacíamos. La curiosidad nos invadía completamente como a un niño al ver un regalo que aunque sabe que es para él no se atreve a destaparlo y sólo imagina que puede ser. Eso mismo es lo que ocurría en la mente de nosotros, al menos en la mía aunque podía asegurar que en la de mi compañera también.

Aunque esta asignatura siempre me entretenía y se me pasaba rápido, hoy era todo lo contrario en lo que respecta al tiempo. Se me hizo larga aunque igual me entretuve. No dejaba de mirar el reloj de la clase y también sentía como la mirada curiosa de mis compañeros se clavaban en mí disimuladamente; el timbre sonó finalmente, todos salieron de clases mientras Brittany y yo recogíamos nuestras cosas.

—Ustedes dos. Acérquense por favor. —exclamó la profesora sentada en su escritorio.
—Diga señorita. —dije de primero y me acerqué.
—Quiero que dejen sus conversaciones para otro momento, pero que no sea durante mi clase. Saben que me molesta que no me presten atención cuando explico. —Musitó amable pero firmemente.
—No se repetirá más, se lo aseguro. –Dijo Brittany integrándose a la conversación.
—Eso espero. Ya pueden irse.

Ambos salimos del aula y cada uno fue en una dirección diferente aunque compartíamos la siguiente clase.

— ¡Espera! —grité del otro lado del pasillo cuando recordé lo que me había dicho dentro. Quería estar seguro de que nuestra cita seguía en pie— ¿Después de clases? —pregunté mientras me acercaba.
—No es muy seguro, pero intentaré estar allí. Espérame al lado del roble de la plaza, trataré de llegar allí.
— ¡Okey!

Yo seguí mi camino hasta la siguiente clase la cual era geografía. Tenía falsas ilusiones de que ella llegara, pero como era de esperarse no lo hizo. Fue la única faltante, desde que le hablé mi mundo daba vueltas, preguntas sin respuestas; creíbles o coherentes se paseaban por mi cabeza atormentándome, y por si fuera poco trataba de prestar atención a la clase. Sentía que iba a explotar pero debía contenerme.

El resto del día pasó lentamente, era eso o la curiosidad por saber las respuestas a tantas preguntas y el ansiado encuentro con Brittany ocupaban la mayor parte de mí tiempo y de mí cabeza.

Al final de las clases volví a encontrarme con Chris en la salida del instituto donde él ya me esperaba.
— ¿Qué tal tu día? Maníaco. —preguntó Chris.
— ¿Maníaco? ¿en serio?
— ¡Sí! Maníaco. ¿Algún problema con eso? —dijo en tono burlón.
—Pues la verdad no, a decir verdad me da igual. —Suspiré y caminé hacia las escaleras de la entrada a la escuela— ¿Vienes o qué?
— ¿En serio? ¿no te molesta ni un poco que te diga maníaco? Eres raro ¿sabes?
—Eres un retrasado Chris, ¿te vienes dando cuenta a estas alturas?
—Olvídalo, ¿a donde vamos, a tu casa o la mía?
—A la plaza.
— ¿La plaza? ¿a qué, Me brindarás un helado?
—No te emociones, no eres mi novia. Tú puedes comprarte todos los helados que quieras pero con tu dinero. Yo en cambio voy e encontrarme con alguien.
— ¿Con alguien? ¡conseguiste novia! —gritó alegre— ¿y como se llama, la conozco? ¿de donde es? —preguntó alegre y curioso, tal cual niñito pequeño.
—Cállate ya idiota, estas peor que mi mamá. Solo vamos a la plaza tu te compras tus helado y yo hablo con quien voy a hablar y todos felices.
— ¿Estas seguro que quieres que vaya? Me voy a sentir incómodo y puede que los incomode a ustedes dos.
— ¿Crees que si me fuera a encontrar con mi novia te llevaría a ti? —le dije secamente— Porque si eso es lo que crees estas bien equivocado, no me gusta pasar pena en la calle.
—Buen punto. —se quedó pensativo— pero espera… ¿pasar pena? ¿a que te refieres con eso?... aguarda un momento, ¿cómo qué pasar pena? Sabes perfectamente que soy muy serio.
—Será a la hora de caminar y sin embargo das pequeños saltitos cuando lo haces.
—Eres una persona muy mala. No sé como es que eres mi amigo. —hizo pucheros.
—Lo sé, a veces yo también me preguntó como es qué nos llevamos tan bien.

Seguimos hablando mientras caminábamos hacia la plaza, el seguía empeñado en que le regalara un helado y yo se lo negaba, mi mente solo estaba enfocada en una cosa y era hablar con Brittany.

Cuando llegamos a la plaza allí estaba ella, sentada en una de las bancas que rodeaba el enorme roble, la pieza central de esta redoma. Apenas me vio se levantó y yo apresuré mi paso para encontrarme con la chica.

— ¿Brittany? ¿es en serio, estas saliendo con ella?
—Te dije que te callaras, ella y no estamos saliendo. Solo tenemos que hablar de una cosa.

Ambos nos acercamos al roble, ella estaba parada allí esperándonos. Tuvimos que cruzar una pequeña calle para poder llegar al centro de la plaza que era donde ella se encontraba.

—Viniste. –exclamé.
—No te imaginas lo que me costó.
— ¿Por qué faltaste a las demás clases?
—Eso no importa, necesito que sepas lo que te voy a contar.
—Se ven tan lindos los dos tortolitos. —Dijo Chris pero ambos lo ignoramos.

Mi amigo quedó boquiabierto, no creía lo que veía pues normalmente ella y yo no nos llevábamos bien. Nuestra relación no era de las mejores ya que ella profería insultos a diestra y siniestra hacía mi porqué una vez la rechacé en una fiesta. Aunque según las malas lenguas ella estaba enamorada de mí, pero yo nunca le dí atención a esos rumores.

—Us… ¿ustedes están saliendo?
— ¿Saliendo? –preguntó ella- ¿Le dijiste que somos novios? —Me preguntó- Pues no, no estamos saliendo.
—Solo tenemos que hablar algo y tú puedes estar aquí o irte a la heladería y comprarte tú helado.
—Creo que eso es lo que voy a hacer.
—Entonces hablamos en un rato. —le dije.
—Perfecto.

Una vez que se fue me quedé a solas con Brittany, entre lo que cabía, pues aunque habían muchas personas en la plaza ninguna de ellas era conocida.

—Entonces… dime, porque estoy aquí. —comencé para romper el hielo.
—Porque estamos en el mismo problema, y tienes preguntas y yo las respuestas a ellas… bueno a la mayoría.
—Comienza a contarme de una vez.
—Bueno —suspiró— yo no debería de estarte contando esto, es más ni siquiera debería estar aquí, pero… yo sé lo que le sucedió a Amanda. Y también se como llego la postal.
— ¿Quién lo colocó allí? —pregunté sumamente curioso y a la vez con un poco de miedo e intriga.
—No es quién sino que, pero primero iremos con lo de Amanda. Lo que sucedió fue lo siguiente: Ella y yo estábamos de compras en una tienda del centro comercial, era un día cualquiera y esa era muestra rutina, pero de pronto algo raro pasó cuando Amanda sacó su cartera para pagar por lo que había comprado una postal cayó de ésta. Decía lo mismo que lo que decía la tuya, “Cuida tus pasos que en cualquier momento te puedes caer”. Ella no le dio mucha importancia y tal parece que ese fue su error. Yo por mi parte si me asusté mucho, ya había escuchado historias sobre eso de las postales malditas y ese tipo de cosas, y yo sí me asusté. Le pregunté: ¿Quién te dio eso? Y ella solo respondió: “De seguro fue algún estúpido que quiere asustarme por haberlo rechazado…”

Yo no me quedé tranquila, pero tampoco se lo hice saber ya que a ella no le importaba. Salimos del centro comercial y nos fuimos a su casa, fuimos a su habitación y algo más raro aún había sucedido; su cuarto estaba completamente desordenado y destruido, su ropa estaba toda rasgada sus libros destruidos con las hojas arrancadas, el colchón de su cama estaba cortado en trozos que dejaban ver su contenido y sus resortes. Las paredes… también estaban ralladas y decían lo mismo que la postal, “Cuida tus pasos que en cualquier momento te puedes caer”. Estaba esa frase escrita por todos lados incluso sobre las puertas del armario y el espejo… que también estaba roto.

Las dos nos asustamos mucho y llamamos a la madre de ella, la señora Courtney la cual no sabía nada pues no había entrado en su cuarto en todo el día. Llamamos a la policía, ellos vinieron y registraron la habitación pero no encontraron nada; la puerta no estaba forzada y la ventana tampoco estaba rota, nadie la había tocado. Luego de que se fueran Amanda se puso a llorar, intentamos consolarla y arreglar aquel desorden que había. Lo recogimos todo con la ayuda de la madre de ella, ya que su papá se encontraba de viaje al exterior, nosotras subimos a la habitación luego de botar todo lo que no servía y encima de la mesa de noche que se encontraba al lado de donde estaba su cama; encontramos algo. Era otra postal con la misma imagen del abismo pero atrás decía algo diferente. “¿Sí un árbol cae en lo más profundo del bosque donde la gente no llega, produce algún ruido?”

Ella tuvo un ataque de pánico, acabábamos de salir de ese cuarto y no había nada encima de esa mesa cuando nos fuimos, pero volvimos y la postal estaba allí. Y para hacer más raro todo esto; en el suelo de la habitación había un pequeño paquete. No nos atrevimos a abrirlo ya que no sabíamos que era ni que o quién lo había puesto allí. Llamamos a la señora Rogers, que subió las escaleras tan rápido como pudo y fue a ver que nos pasaba. ¿Qué pasó? ¿Están bien?


Nos preguntó preocupada, ambas asentimos pero Amanda no dejaba de llorar, tenía mucho miedo y no quería estar sola por lo que decidimos que lo mejor era que se quedara en mi casa. Esa noche Amanda durmió en mi cuarto y yo decidí investigar más sobre las postales y las historias. Conseguí muchas cosas, existen muchos foros, páginas web y demás cosas sobre personas a los que les ha pasado lo mismo. Me quedé sorprendida, todas las historias tienen mucho en común sobre todo porque todas empiezan con una misteriosa postal que tiene una imagen dantesca, puede ser desde un mundo envuelto en llamas como imitando el infierno o la postal de abismo que tú, Amanda y yo recibimos.

—Espera. ¿Tú también la recibiste? ¿Qué decía? –pregunté, ya el miedo se había apoderado de mi.
—Sí, por eso es que estás aquí, pero déjame seguir con la historia. Todos los relatos comienzan con una postal, por eso investigué más a fondo, y los cuentos no son solo sobre las tarjetas sino que existen otros objetos como lápices, sillas, libros e incluso ahora mediante llamadas desconocidas desde números inexistentes.

Pero todas las historias terminan igual cuando alguien muere. Una nueva postal aparece con la imagen de un ángel enfrentándose a un demonio. Detrás de ella un mensaje. “la maldición te perseguirá hasta que tu cuerpo no de más, luego al infierno llegarás y la tortura será tu amiga fiel, hambre y sed serán tus compañeras y una silueta de mujer te observará desde las sombras riendo al ver tu dolor y tu sufrimiento, cuando seas inútil serás despedazado y tu cuerpo será ofrenda para el demonio.”

— ¿Figura de mujer? ¿acaso no sabes como la describen en esas historias?
—Sí, me leí casi todas esa noche, y todas la describen como una mujer pálida, de vestido blanco, largos cabellos negros como el azabache y una macabra sonrisa.
—Y… ¿Cuándo dicen el infierno, se refieren al infierno que dice la biblia o uno diferente?
—No lo sé, pero si quieres busca, en todos los relatos siempre dice “las apariencias engañan pero todos caemos, nunca hay que confiar sino quieres perder”
—Pero hay algo que no entiendo.
— ¿Qué cosa?
—El porque de todas las historias, ¿las personas de las postales sobreviven o que?
—Hasta ahora solo han sobrevivido 2 personas, pero ambas están en graves condiciones médicas, la primera esta en coma desde hace cuatro años y la segunda… ahorita esta luchando por su vida.
— ¿Una de esas es Amanda verdad?
—Sí. Y ya descubrí como evitar lo que nos esta pasando, pero estoy en peligro, ayer me llegó otra postal, apareció sobre mi cama.
— ¿Qué decía?
— “No te acerques tanto a la orilla, sería lamentable que un pequeño resbalón acabara con tu vida” —me dijo mientras temblaba al recordar aquellas palabras
— ¿Eso decía? —era definitivo, el miedo se había apoderado de mi, ya no sabía que hacer, por suerte vi que Chris se acercaba con su helado en mano— ¿Y cual es la forma de evitar que sigan llegando las postales Brittany?
—La única forma es… —su teléfono sonó y contestó— ¿Diga? —estuvo largo rato sin hablar, solo escuchando por el auricular— Okey, ya voy hacia allá. —el color se fue de su rostro mientras colgaba la llamada.
— ¿Qué paso?
—Amanda, esta muy grave, parece que esta muriendo. Voy al hospital.
—Voy contigo. —grité.

Ambos corrimos hacía la acera, pero Chris me llamo.

— ¡Oye! ¿A dónde van?, y tú teléfono esta sonando, lo dejaste aquí —dijo mientras me señalaba la banca en la estábamos sentados Brittany y yo hace unos segundos.
—Voy— dije mientras me devolvía hacia el banco de madera a tomar mi teléfono. Mientras corría escuché el sonar de una corneta de camión que pitaba fuertemente, luego un frenazo muy fuerte.
— ¡NOO! —gritó Chris.
— ¡¿QUÉ?! —dije mientas me volteaba rápidamente a ver que pasaba, era Brittany. Había sido atropellada por un camión, era como si hubiese salido de la nada— ¡BRITTANY! —grité fuertemente mientras iba hacia la calle con la mayor rapidez que pude, Chris me siguió— ¡NO PUEDE SER!

Chris y yo nos acercamos al cuerpo de nuestra compañera que yacía tirada en el suelo rodeada de un charco de sangre. Se había roto la cabeza con el impacto del choque a tal punto que su masa encefálica se escurría entre los trozos de carne y hueso dejándose ver completamente; de su boca salía sangre a borbotones, traté de contener el líquido que salía, pero ya era tarde no había nada que hacer. Del otro lado de donde nos encontrábamos el conductor se excusaba diciendo que no la había visto mientras todos los que por allí caminaban se paraban y veían el cadáver de aquella chica que hace unos instantes estaba caminando y ahora, estaba tirada en medio de la carretera.

Todos veíamos al conductor del camión con cierto odio, yo estaba molesto quería ir y golpearle la cara pero sabía perfectamente que eso no resolvería nada. No la traería de vuelta a la vida.

— ¡Llama una ambulancia, a los bomberos, la policía! Lo que sea, pero ¡llama ya! —le exigía a Chris el cual temblaba al tratar de sostener el teléfono.

Pasados unos minutos una ambulancia llegó, la policía también. Examinaron la escena y arrestaron al conductor del camión, por otro lado las personas de ciencia forense me separaron del cuerpo para recoger a Brittany. Tanto ella, Chris y yo estábamos completamente cubiertos de sangre. Yo lloré y mi amigo lo hizo conmigo, vimos como envolvían su cuerpo en la típica bolsa negra y los restos de cráneo y cerebro que quedaron en el suelo lo recogieron con pequeñas bolsas pláticas. La policía nos llevaría hasta el hospital donde nos custodiarían porque luego debíamos ir a que nos interrogaran.

Nos llevaron y subieron a una patrulla, una vez allí Chris seguía consolándome, yo sequé mis lágrimas con la manga de mi camisa, era el único trozo de tela que no estaba cubierto de sangre pero daba igual ya que toda mi cara si lo estaba.

—Pásame mi teléfono por favor, aún no he leído el mensaje que me salvó la vida. –le dije a Chris entre sollozos.
—Ten, ¿vas a llamar a tu mamá? ¿O prefieres que la llame yo?
—Llámala tú, no me siento bien, solo quiero irme a casa. —en ese momento registré el móvil para buscar el mensaje, ya que no encontraba ninguna llamada perdida del momento en que arrollaron a mi compañera.
— ¿Seguro que quieres que la llame yo?
—Hazlo de una vez y ya —yo seguía registrando el teléfono y encontré el mensaje, del cual me llevé una sorpresa muy grande. Un miedo aún peor del que sentía en ese momento se apoderó de mi dejándome completamente paralizado, seguido esto un escalofrío me recorrió la espalda mientras leía el texto—. “Yo se lo advertí pero ella no hizo caso, se acercó mucho a la orilla y resbaló cayendo a lo más profundo. Pero tranquilo, aún quedan algunos metros para que sea tu turno” —luego de leer esto, intensas imágenes pasaron por mi mente al igual que cuando estaba a punto de entrar a clases; esta vez eran las mismas imágenes pero se le sumaban las del accidente y… las del sueño que había tenido. Todo era muy confuso y el dolor de cabeza era muy fuerte, me retorcía del dolor.
— ¿Estas bien? —me preguntó Chris.
—Me duele… me duele mucho la cabeza. —solté un pequeño gruñido de dolor.
—Descuida ya vamos a llegar al hospital.

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#13
A ver qué has escrito, Leo.

El relato es bueno, tiene mucha intriga y tiene buenas analogías aunque a veces se te van de la mano un poco las comparaciones y no te salen bien, tienes que analizarlas bien porque cuando quedan muy largas por ahí la gente se termina perdiendo en lo que querías decir. Mira:

“La curiosidad nos invadía completamente como a un niño al ver un regalo que aunque sabe que es para él no se atreve a destaparlo y sólo imagina que puede ser.”

Esa es una, no es tan larga, pero podrías haberla cortado en destaparlo. Hay otras, trata de no forzar demasiado las cosas, una de las mejores cosas que haces son esa clase de comparaciones así que trata de pulirlas lo más posible.

La cantidad de tildes diacríticas que te faltan es enorme xD Pasé el texto a Word y en los diálogos me aparecen casi todas las palabras subrayadas en azul. Fíjate los que y lo qué, los cómo y como… tienes que diferenciar cuales van con acento y cuáles no.

O: La muchacha está muy enamorada del prota entonces… mira vos que cosa. Es medio típico :P

No entendí por qué la insistencia de Chris en decir que son novios si el protagonista ya le había dicho anteriormente que no lo eran o.o

Qué trágico lo que pasó con la pobre Britanny D: Pensar que se murió antes incluso que Amanda.

Bueno, el capítulo estuvo muy bien, más allá de los errores estás llevando un muy buen fic, sólo espero que lo continúes más a menudo porque es vital para un fic de misterio o terror como el tuyo tener una dosis continuamente.

¡Hasta el próximo!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#14
¡Buenas Abdy! Soy relativamente nuevo por estos lares pero me gustaría comentar tu fiction.
Capítulo 1
Errores Ortográficos

"no se podía ver nada todo estaba totalmente a oscuras"
A mi parecer, le vendría bien una coma entre nada y todo para separar el contexto de cada frase.

"el eco de esté se adentraba hasta las profundidades de mi cabeza atormentándome con un insoportable dolor y el eco lo hacía aún más intolerable. "
Ese esté debería ir sin tilde y creo que sería mas útil utilizar "además" en vez de ese "y".

"De pronto la luz inundo parte de la habitación dejándome ciego hasta que mis ojos se acostumbraran a ella."
Ese inundo llevaría tilde, sería inundó.

"Desde el borde del techo hasta el suelo que también se encontraba muy sucio como si nunca lo limpiasen"
Creo que hubiera sido una mejor idea utilizar comas en esa oración.

"al tratar de hablar no se escucho más que un simple susurro de mi parte"
Escuchó, con tilde.

"Trataba de rogarle a aquella silueta de mujer que me liberase pero mi vos no era más que un simple susurro que no tenia fuerza suficiente para resonar ni con ayuda del eco de la habitación. "
Voz, con z. Tenía, con tilde.

"Al ver que “ella” no se movía y mi forcejeo era inútil, solo un gasto innecesario de energía recordé un poco de cómo había llegado a aquel tétrico lugar,"
Sólo con tilde. También creo que esta oración esta mal narrada. Faltaría una coma entre energía y recordé, y también el "un" lo hubiera cambiado por era. Finalmente, también hubiera quitado de la oración el "de"

"Al ver que "ella" no se movía y mi forcejeo era inútil, sólo era un gasto innecesario de energía, recordé un poco cómo había llegado a aquel tétrico lugar,..."

Así creo que está mejor :D Bueno, continúo.

"Me encontraba el mi alcoba."
Ese "el" sería en.

"Acaba de despertar"
Acababa, en primera persona.

"gracias al horrible y estruendoso sonido del despertador que me hacía levantarme sin consultar conmigo primero."
Creo que le vendría bien un coma entre "despertador" y "que".

"todos los días maldecía a el creador de aquel horrible pero necesario aparto que interrumpía mis sueños siempre en su mejor parte,"
a el sería "al" y aparto, aparato, supongo(?)

"Me estire frente a la ventana, estaba listo para comenzar mi día."
Estiré, con tilde.

"y ya era más suficiente permanecer ..."
Y ya era mas que suficiente permanecer..." Corrección.

"Entré al baño y me cepille"
Cepillé.

"Hice las cosas rutinarias de siempre,"
Esta oración esta muy forzada, ya te lo ha dicho otro usuario creo, intenta utilizar palabras mas "sencillas" para no confundir a tus lectores.

"instintivamente mire hacia un lado,"
miré con tilde.

"caminado de puntillas era imposible escuchar mis pasos pues no hacían ningún ruido"
Podrías utilizar una coma entre mis y pasos, para pausar un poco la narración.

"–pregunte para aclarar mi duda, pero el silencio fui inminente."
Pregunté, con tilde en la e y en vez de fui, fue.

" no era totalmente reglamentario pues me gustaba usar la camisa por fuera en vez de hacerlo por dentro del pantalón como lo dictaban las reglas del instituto."
No entendí muy bien el sentido de la oración, pero creo que vendría mejor utilizar pero.

"esto traería serías consecuencias."
serias, sin tilde.

Crítica sobre el capítulo 1

Dejando atrás las faltas de tipeo y algunas faltas de palabras, para mi ha sido un gran capítulo.
Creo que tienes una narración bonita, "clara", no sé si me entiendes... Todo lo que escribes, lo haces con una narración minuciosa, dejando todo claro desde el principio. Leí antes que te avergonzabas de la nota de tu fic, claramente te digo que tu fic es bastante bueno y que cuando lo sigas un poco mas, pidas un re-evaluación. Ya verás como la nota aumenta considerablemente.
Por lo demás, nada mas que agregar. Creo que los demás usuarios te han hecho una buena crítica.
Para terminar esperó que tengas mas cuidados con las faltas de ortografía, no son graves, pero si son molestas, tenlo en cuenta.
Me encanta el nombre de Dante (?) Punto extra xD


Crítica capítulo 2

La verdad, este capítulo creo que se desvía algo de la trama inicial, pero hay toques que involucran un misterio con lo que pasará al final, lo presiento. Pocas descripciones, pero igualmente, pocas faltas. Creo que este capítulo podría verse descrito algo mejor, pero no ha estado nada mal.
Me gustan los nombres en ingles, sobre todo la profesora Floppy, me imagino a mi profe de álgebra... A mi también me da miedo xD.
Sigo comentando, creo que Dante esta muy tranquilo, ¿no? Yo creo que si me encontrara dos veces con un espíritu en mi casa no estaría tan tranquilo. Además con el caso de Amanda, ¿Dante no sospechará nada?Espero que mis dudas se resuelvan próximamente. Quiero saber a cuál de tus personajes le darás mas un papel secundario, me interesaría bastante. No tengo nada más que añadir, capítulo corto pero bueno, pocas descripciones, pocas faltas. Felicitaciones, seguiré leyéndome este gran fic.

Después o mañana editaré con las correcciones del segundo cáp y la crítica del tercero.
¡Nos vemos! ¡Escribes un gran fic! ¡Felicitaciones!


Gracias Miku
DESCONECTADO DE CP HASTA NUEVO AVISO
#15
Bueno, ya pasó algo más de un mes y como más nadie comentó pues actualizo, pero primero... !comentarios!

¿Comentarios? aquí no están.
Demian:¡Hola de nuevo Dem! :D Gracias por tu comentario, intentaré pulir las comparaciones que dices lo mayor posible a partir del siguiente capítulo (este no, ya que ya estaba escrito) en cuanto a los acentos, pues sí, ya me he dado cuenta de que hay varios y los voy a arreglar en un momento, es que mi Word es una porquería por lo viejo que es, peor igual peor es nada.

No, Brittany no está... bueno estaba enamorada de Dante, aunque así lo hice parecer. Una lástima me pregunto que hubiera sido de ellos si no ella... bueno ya sabes. Q.E.P.D xD
Y la insistencia de Chris pues digamos que él es la personificación de ellos amigos molestos que te llevan la contraria el 90% del tiempo y casi nunca creen una palabra de lo que dices, algo así como el amigo fiestero! XD

De verdad agradezco tu comentario, te dejo aquí otro capítulo, espero que te guste, aunque en realidad no creo! XD

Hikaru~:Un nuevo lector ¡Que alegría! xD
Primero que nada, agradezco que te hayas tomado el tiempo de leer, créeme significa mucho, es bonito para cualquier escritor que la gente lo lea y más aún que le ayuden a mejorar. Gracias por resaltar los errores que tuve, de verdad que ni me había fijado de verdad te lo agradezco e incluso ya los corregí usando los soncejos que me diste.

Me alegra también de igual forma que te hayan gustado los primero dos capítulos, y Dante... pues te puedo adelantar que tiene ese nombre por una razón al igual que cada personaje que aparezca aquí xD más adelante lo sabrás.
También puedo decir que Dante es tranquilo porque es una de mis tantas facetas, soy tranquilo y a veces algo distante, él es una parte de mí. En cuanto a Amanda... ¿seguro que no sospecha? lee y verás! XD Y en realidad aunque por loco que parezca el capítulo 2 no se desvía de la trama, solo digamos que aflojé un poco la tensión de la cuerda porque sino mi imaginación se y ¡Puff! termino escribiendo una comedia de chistes malos para disimular! XD
Gracias nuevamente por tu comentario, espero te guste este capítulo.


Comentarios respondidos, ahora a lo que vine pero antes aclaro algo: Los padres de Dante aún carecen de nombre, razón por la cual solo les dice, papa y mamá.

También, como veo que FF se va por la borda porque son muy pocos los usuarios que comentamos en algunos fic y la mayoría de ellos son como yo, que comentamos esporádicamente (¿o yo soy como ellos? XD) quisiera hacer algo nuevo con esto. No sé si ya lo habían hecho antes en algún otro fic, pero quiero que aquí ustedes los que leen tengan participación dentro de la historia. No significa que me van a decir que tengo que hacer con la historia, ni que van a escribir el capítulo por mi porque NO.

¿Como pretendo hacerlo? Pues quisiera que ustedes crearan su propio personaje describiendo todo de él. Desde su ropa, sus gustos, su actitud y de ser posible hasta su signo. Así ustedes también podrán ser parte de este Fiction.

No sé como vaya a resultar esto, digamos que es algo así como una prueba, si sale bien me quedo con los derechos de autor de mi idea (?) sino no será más que una prueba fallida pero igual me alegro de haber intentado hacerla.

También pueden ayudarme a elegir los nombres de los padres de Dante! ^^
De verdad no se me ocurre ninguno para estos dos seres! u.u

Si quieren mantener sus personajes en el anonimato pueden enviar un email a este correo: [email protected] no es mi correo personal así que no se alegren! e.e

Ahora sí, después de tanto hablar el capítulo.

Capítulo IV


La sirena de la patrulla aún sonaba, su sonido empeoraba mi dolor de cabeza. Yo esta recostado sobre el hombro derecho de Chris, él tenia su mano derecha sobre mi cabeza. Seguíamos rodando y por la ventada del auto pude ver que nos acercábamos al hospital.

—Cuando lleguemos… después de que nos atiendan, quiero ir a ver a Amanda.
—Está bien, luego de que nos revisen a ambos la iremos a ver —me dijo Chris—.

Una vez que estuvimos en el estacionamiento, los policías nos bajaron de la patrulla y nos llevaron hasta la sala de emergencias. Eran dos, estaban vestidos con sus respectivos uniformes azul marino, y uno de ellos hablaba por radio. Me percaté que la placa del policía que hablaba por la radio era diferente e a la de su compañero, pues aquella era más alagada y curvilínea que la del otro hombre, el que me había llevado a mí y a mi amigo hasta la sala de emergencias.

—Hola chico. ¿Cómo te sientes? —preguntó la enfermera
—Me duele mucho la cabeza.
— ¿Eres el amigo de la chica que arrollaron verdad? —preguntó mientras revisaba mis pupilas.
—Sí ¿por?
—Solo por curiosidad. Siento mucho lo de tu amiga —fue hacia un estante que estaba al lado de la camilla donde me habían sentado y tomó un blister de pastillas—. Al menos a ti no te paso nada, eso es bueno.
—Sí. Al menos me salvé, pero igual. Ella murió por no darse cuenta de que ese camión venía; pero la comprendo. La acababan de llamar diciéndole que su amiga estaba muriendo. Amanda Rogers ¿la conoce?
— ¿Esa fue la chica que… ¡Claro! Obvio que la conozco. Está en el piso 8, ya esta estable.
—Que bueno. Como lograron estabilizarla, hace menos de treinta minutos estaba casi muriendo. Si que trabajan rápido ustedes.
— ¿Bromeas? Ya tiene tres días estable. Va mejorando, hoy no ha tenido ningún cambio. Ten, tomate esto —me dio una píldora que sacó del empaque—.
— ¿Entonces…?
—Parece que a tu amiga le hicieron una broma de mal gusto, pobrecilla ahora está muerta por alguna persona sin nada mejor que hacer —me miró con lástima, luego se fue—.
—Maldición —murmuré.

Me quedé allí sentado por unos minutos, sin pensar en nada. Sólo me encontraba sentado con la vista perdida, luego llegó el policía y me sacó de mi trance. A Chris y a mi nos volvieron a llevar al auto de policía para llevarnos a la comisaría a declarar; ambos estuvimos en silencio todo el camino, no dijimos ni una palabra. Yo solo contemplaba todo lo que se movía por la ventana del carro.

Ya en la estación nos dividieron y llevaron hasta pequeños cuartos separados donde cada uno de nosotros dio su testimonio de lo que pasó. Afuera se encontraban nuestras mamás, ambas hablaban entre sí y la preocupación era visible. Cuando nos sacaron de las habitaciones cada una se paró de su asiento y vinieron a nosotros.

Mi madre me preguntó como estaba pero yo no respondí, estaba como ido. Luego se puso a hablar con el oficial que le dijo que todo estaba bien y que podíamos ir a casa. Los cuatro salimos de la comisaría, todos se despidieron entre sí pero yo seguí sin articular palabra, todos creyeron que aún estaba en shock por lo que pasó.

Subí al auto y nos fuimos a casa, el camino se hizo eterno. Por mi mente preguntas sin respuestas se paseaban atormentándome, por fortuna la tableta que me habían dado de tomar en el hospital hizo efecto y el dolor disminuyó a un punto en el que casi no lo sentía.

— ¿Quieres hablar de esto? —preguntó mi mamá sin apartar la vista de la carretera.
—No tengo ganas… de verdad —dije con la cabeza baja y en un tono tan bajo que pareció un susurro—.
—Como quieras. Pero deberíamos hablarlo para poder…
—Te dije que no quiero hablar del tema —musité aún con la cabeza baja—. Por favor.
—Está bien —vi con el rabillo del ojo como me miró y se mordió el labio antes de responder—.

Pasaron unos minutos más, la tarde ya había caído y para cuando llegamos a casa ya se había anochecido. Para mi todo fue silencio, no dije ninguna otra palabra; sólo llegué a la casa subí a mi cuarto y me encerré. Me lancé sobre mi cama mirando al techo, todo estaba a oscuras a excepción de una tenue luz que pasaba por la ventana.

Intentaba no pensar en lo que había pasado en todo el día, en lo de Brittany y lo de las tarjetas pero me resultó imposible. La imagen del cuerpo ensangrentado de ella tirada allí en medio de la vía era algo imposible de olvidar y más… su sangre, como salía de su cuerpo como queriendo huir de aquella escena; sin darme cuenta había caído de lleno en mis pensamientos hasta que alguien tocó la puerta.
—Toc toc. ¿Estás ahí?
—Em… sí. Sí, pasa.

La puerta se abrió y mi padre entró a la habitación vestido de ejecutivo, con su traje y corbata negro sin una solo arruga visible, su cabello marrón relucía gracias al brillo que le daba la luz del bombillo que estaba detrás. Mientras yo me sentaba en mi cama y le hacía un espacio.

— ¿Estas bien hijo? —preguntó con tono de comprensión y lástima
—Sí, supongo. Me dio un fuerte dolor de cabeza pero ya se me calmó gracias a la pastilla que me dio la enfermera.
—Sé que debe ser duro, no es fácil ver morir a alguien a quien quieres —fijó su mirada en el suelo—.
— ¿A ti te paso lo mismo?
— ¿Qué? —parpadeó y me miró— No, no, no. Claro que no pero… solo imaginarlo —por un momento se puso nervioso pero luego se calmó—.
—Um… Okey —me acosté en la cama y él se levantó—.
— ¿No te piensas ir a bañar?
— ¿Por qué?
—Mira tu camisa, está toda cubierta de sangre.

Efectivamente, miré mi camisa de la escuela y estaba toda sucia de la sangre de Brittnay, que ya estaba seca. Lo había olvidado por completo.

—Sí, ya voy. Dame unos minutos.
—Como digas —salió del cuarto y cerró la puerta dejándome a solas de nuevo en la casi absoluta oscuridad.

Rápidamente me quité la camisa y la tiré al suelo, estaba aterrado. La agarré nuevamente y la envolví junto con mis pantalones y los metí a una bolsa. Tomé una toalla de baño, abrí la puerta y me fui al baño. Dejé el paño tirado y me metí a la regadera, allí fue cuando sentí que todo se había calmado.

El agua me caía encima, me senté en el piso y me quedé pensativo. Las gotas formaban pequeños caminos por mi piel que todas las demás seguían hasta llegar al suelo e irse por el desagüe. Sentí que el tiempo pasaba cada vez más lento, el único ruido era la del agua cayendo al piso salpicando todo lo que hubiese a su alrededor, decidí que ya era hora de levantarme e intentar superar todo lo que había pasado.

Me bañe, me envolví en la toalla y salí del baño lentamente. En el pasillo me encontré con mi papá de nuevo.

— ¿Te bañaste tan rápido?
— ¿Rápido?
—Sí, no han pasado ni quince minutos desde que estaba en tu cuarto.
—Sorprendente. Sentí que pasé toda una eternidad allí.
—Pues no hijo, apenas duraste cinco o diez minutos cuando mucho —se carcajeó—.

Yo me fui a mi alcoba y sobre la cama… estaba tendida la ropa que me había quitado hace unos minutos. Me asusté.

— ¡Papá! —grité
— ¿Qué pasa? —respondió él desde el baño
— ¿Tu o mamá entraron a mi cuarto?
—No. Ella y yo estábamos en la cocina, ¿por qué?
—No por nada.
Cerré la puerta del cuarto, esta vez todo quedó en total oscuridad. La luz que provenía de la ventana no entraba, alguien había cerrado la cortina.

Encendí la luz, recogí toda la ropa y la metí a la bolsa de basura de nuevo. Seguía aterrado pero no quería que esto afectara también a mis padres por lo que decidí callármelo. Después de vestirme y cambiar las sábanas de mi cama de acosté a intentar dormir; el sueño llegó más rápido de lo que creí pues cuando me di cuenta ya era de día y mi alarma sonaba de nuevo.

Me levanté con una fuerte jaqueca, todo me daba vueltas por lo que me volví a tirar a la cama, allí se me fue gran parte del tiempo. Mi puerta se abrió de pronto, de pronto comencé a temblar a causa del miedo que se había apoderado de todo mi cuerpo en apenas una fracción de segundo e imaginé que mis pupilas se dilataban al ver a alguien entrar por allí.

— ¿Estás despierto hijo? —preguntó mi mamá mientras se asomaba. Exhalé un suspiro de alivio al verla.
—Sí, ¿Qué haces aquí?, deberías estar trabajando.
—Decidí faltar al trabajo para estar contigo. Sé que no debe ser fácil perder a un amigo y más aún haberlo sostenido en tus manos.
—Entiendo… gracias pero… ¡debo ir al instituto!
—Tranquilo, hoy no habrá clases. Ellos también guardaran duelo por la terrible muerte de… —hizo una pausa.
—Britanny —completé su frase—. Así se llamaba, entonces sino hay clases intentaré dormir un rato más.
— ¡Perfecto! Descansa hijo, cuando te levantes baja a desayunar.
—Esta bien. Cierra la puerta en lo que salas por favor —después de la pequeña charla con mi madre me di la vuelta dándole la espalda, ella cerró la puerta. Yo esta indeciso, solo me arropé otra vez, coloqué la mano debajo de mi almohada y me quedé viendo a la cortina que cubría mi ventana—.

No sé cuanto tiempo estuve acostado pensando en lo que había sucedido, ya mi mente solo recordaba aquel suceso y no podía olvidarlo por más que quisiera; luego mi estómago comenzó a retorcerse dentro de mi. Ya el hambre me era insoportable por lo que me paré de una vez y fui directo al baño, descalzo y con el pijama puesta.

Ya eran las diez de la mañana y todo era normal, a excepción del susto que me había hecho pasar mi madre por el hecho de no haber ido a trabajar para quedarse conmigo. Todo lo demás era como antes y no tenia porque cambiar; me cepillé los dientes y me lavé la cara, por un minuto me vi al espejo intentando de convencerme a mi mismo de que lo que paso ayer había quedado en el pasado y no tendría porque repetirse.

Después del baño bajé las escaleras y fui a la cocina, allí estaba mi mamá, estaba hablando por teléfono y me hizo señas de que mi comida estaba en el horno de microondas a donde fui casi automáticamente. Tomé mi plato que aún estaba tibio y me deslicé por el mesón de mármol a tomar una taza para llenarla de café en la cafetera que se encontraba al lado de donde había sacado mi comida. Me encanta el café caliente por la mañana, mientras más temprano mejor.

Me senté a la mesa, mi madre aún seguía hablando por su celular recostada del mesón cerca de la máquina para hacer café. De pronto el horno microondas se encendió solo y algo dentro de él comenzó a echar chispas; mi madre se asustó ya que estaba prácticamente al lado y soltó su teléfono el cual cayó al suelo donde literalmente se desarmó.

— ¡Qué susto! —gritó horrorizada.
— ¿Estas bien?
—Sí. Pero mi teléfono no. ¿Dejaste algo calentando?
— ¿Yo? No. No puse nada a calentar, sólo saqué mi comida y listo —le dije mientras recogía las partes del teléfono que se habían salido—. ¿Y tú?
—No tampoco. Entonces… ¿será que está fallando? Déjame y lo desconecto.
—Buena idea, yo quiero ver como quedó por dentro.

Al abrir la puerta me sorprendí por lo que encontré adentro. El interior estaba intacto y en el plato, en todo el centro había una pulsera metálica, lo más seguro es que eso haya originado las chispas.

—Mamá. ¿Dejaste una pulsera en el microondas?
— ¿Qué? No que yo sepa —vio sus muñecas— una, dos… las tengo todas. A ver
—Pues revísate de nuevo, aquí hay una y no es mía. Toma —la tomé en mis manos, aún estaba tibia—.
—Dante… esto no es mío.

Mi madre tomó el brazalete en sus manos, detallándolo ya que no recordaba que fuera suyo, y efectivamente cuando le dio vuelta vio una pequeña inscripción en ella: “Para el ángel más hermoso de todos, Brittany”

—Esto no es metal, es plata. Y creo… —me vio a los ojos— creo que era de Brittany. ¿Qué hace esto aquí, Dante?
—Yo… ¡yo no sé! Creí que era tuyo.
—Más te vale que no me estés jugando una broma de mal gusto o sino…
— ¡Lo juro! ¡Lo juro! No sé que hace eso aquí —me asusté al ver la figura de madre sobre protectora, tenía años sin ver a mi mamá en esa faceta. Desde que me peleé con un niño en la escuela y me sacó sangre por la nariz.
—Más te vale… —refunfuñaba mientras hablaba— ¿cómo explicas que haya aparecido aquí?
— ¡No lo sé! ¡De verdad! Ya no quiero tener más nada que ver con Brittany ni con su muerte. Por favor déjame en paz.
—Hijo pero… —se calmó.
— ¡Pero nada! No sabes lo que se siente tener a una persona en tus manos mientras su cerebro se sale de su cabeza. ¿Lo sabes, lo sabes? —le gritaba incesantemente. Me sentía mal al hacerle eso a mi propia madre pero necesitaba desahogarme.
— ¡Se acabó! Necesitas un psicólogo de inmediato. Vístete que nos vamos.
—Yo no voy a ningún lado.
—Te estoy diciendo que vamos. Tú no te mandas así que muévete a vestirte —adquirió su postura de madre sobre protectora de nuevo.


Espero les guste, este es un... [frase eliminada por spoilea de la trama]

¡Gracias por leer!

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#16
Bueno, ¿qué te digo, Abdy? A ver, puedes hacer mi personaje: Demian Stuart, cabello castaño largo, ponele la edad que quieras, altura normal, fornido, de mirada penetrante y algo sádico. Signo: Libra. Ponele cualquier ropa no gay, ropas anchas, no muy pegadas al cuerpo. Lo demás definilo vos.

Nombres de los padres… te tiro Alfonso y Fernanda.

Si bien me gustó mucho el detalle ese de que haya sido mentira que la chica estaba empeorando y que el mensaje Bri lo hayan enviado a propósito creo que la parte donde lo escribes le quitas bastante emoción… cuando estás en diálogos y vas a decir algo importante que cambia el pensamiento del lector como eso tienes que detenerte antes de decirlo describiendo algo, ya sea alguna acción de la enfermera o el protagonista, así creas un poco más de intriga y no parece que las cosas sucedan tan rápido.

Me gusta la forma en la que expresas el shock del protagonista, como si necesitara que todas las cosas que le dicen le explicaran por qué.

Pero si cinco o diez minutos está bien para un baño D: ¿Qué es tan raro? Fuera que se metió sólo dos minutos…

Muchas palabras que deberían ser “estaba” pusiste “esta” como si hubieras escrito apurado.

Difícilmente en una pulsera entre una frase tan larga como esa de “para el ángel más hermoso de todos, Brittany” D:

Al final se fue todo al carajo o.o Una pelea un poco fría pero buena, y me dejaste con mucha intriga. Las cosas paranormales que están sucediéndole a Dante son muchas… me gustaría saber qué pasa ahora en ese psicólogo. ¡Nos vemos en el próximo!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#17
¡Hola de nuevo Abdy! Lo siento por no haberme los capítulos antes u.u pero como no te veía por aquí creía que lo habías abandonado D: Fortuitamente no es así! :D
Capítulo 3
Spoiler
Me dejaste todo el capítulo con una gran intriga D:, la idea de las postales malditas esas es muy buena en un fic de misterio como es este. Pobrecita Brittany, no quería que muriera, maldito(??) xDD
Tu forma de narrar me parece muy buena Abdy, pero creo que si describieras algo mas estaría mucho mejor. Sobre todo el momento del asesinato, eso debería estar descrito con pelos y señales ya que es muy importante. Dejando de lado esto, he podido encontrar alguna que otra falta de ortografía, fraseo mas que todo. Como dije antes el capítulo deja con intriga desde el principio hasta el final y eso es algo muy positivo para los autores de relatos de intriga como es este, ¡te felicito!
Dante tuvo mucha suerte al final, si no fuera sido por Chris también hubiera muerto...
Abdy te maldigo por matar a Brittany, no tienes perdón(? xDD

Capítulo 4
Spoiler
Como en el segundo capítulo la tensión baja, en respecto con la trama , claro. Creo que narrar muy bien este tipo de capítulos "enlazadores". Siempre dejas la imtriga al final del capítulo e incluso pequeños matices en el cuerpo del relato para atraer mas la atención del lector, eso me fascina.
Con todos los fics que me he leído, el tuyo es uno de los que me engancho mas rápidamente, primero por su trama y después por tu forma de narrar tan clara y limpia.
Esa idea del psicólogo al final, quiero leer el siguiente D:
Como balance general, tengo que decir que hay algo mas de descripciones en este, pero podría sacar mas de ti, eso seguro. Faltas ortográficas de, sobretodo, fraseo y alguna que otra por prisas.
Creo que no tengo nada mas que decir Abdy, espero que sigas este fic porque poco a poco se ven tus mejorías.

Respecto a lo del personaje, no sabría decirte... y sobre los nombres de los padres. No sé, el padre de Dante siempre me recuerda a un nombre elegante, véase Hugo, Guillermo... Quizás la madre pueda llamarse, María o Mercedes (Como los coches xDD)
Personaje: Jacob Freeman
Descripción física: Alto de pelajes oscuros, ojos marrones y no muy ancho de caderas. Siempre viste con ropa de deporte, pantalón gris y camisa de manga corta de color rojo con bandas azules. No le gusta mucho la idea de la vida social así que siempre está solo, además siempre lleva auriculares para no escuchar lo que los demás digan de el. Una de sus grandes manías es meter sus manos en los bolsillos de su pantalón de deporte.

¡Eso es todo, nos vemos en el próximo capítulo!
¡Saludos!


Gracias Miku
DESCONECTADO DE CP HASTA NUEVO AVISO
#18

Capítulo V

Capítulo V

Hello, Hola! (?)

Pues yo aquí de nuevo, actualizando Celaje. Había estado un tiempo ausente por motivos personales, y este vez no fue el internet el causante de ello! XD

Tuve un pequeño bloqueo con este capítulo pues quería cumplir las exigencias tanto de ustedes los que leen como las también las mías, tuve que reescribirlo varias veces hasta que anoche por fin me llegó la inspiración y escribí como diez páginas en mi cuaderno que son todo este capítulo.

Agradezco a Taylor Swift, Foster the People, F.U.N., y Miley Cirus por inspirarme a escribir este capítulo, si prestan atención podrán ver que hay algo de las canciones de ellos en este capítulo, específicamente de: Red, Safe & Sound de Taylor Switf, FUN con We are Young, We can´t stop de Miley Cirus y Houdini de Foster de People. Obviamente algo distorsionado el sentido de estas pero sí, esta presente.

Y no son en realidad mis gustos musicales, pero sus canciones me inspiraron!

Espero que les gusta esta ida de Dante al psicólogo.

Y a responder comentarios:

Comentarios
Demian: Dem! Gracias por tu comentario, de verdad me ayudas a seguir con esto. Y sí, el otro capítulo lo escribí apurado y al principio no me gustó mucho. Con este intenté mejorar y darle más acción, drama, intriga, e incluso algo de comedia para que todo saliera bien y fuera más llamativo.

Espero que te guste este y cumpla con tus expectativas, y si la pelea fue algo fría, digamos que así son mis peleas con mi madre, me inspiré en una de tantas de las que he tenido con ella para escribirla.
Y pues coloqué ese tiempo, pues no sé, cuando uno esta como "ido" siente que todo el tiempo le parece una eternidad aunque hayan pasado tan solo unos segundos.

Hikaru~:¡Hola! Gracias nuevamente por tu comentario, de verdad me agrada que te guste este fic. La verdad no he abandonado este Fic, no al menos mientras haya alguien que lo lea, de verdad muchas gracias por tus correcciones me sirven de mucho y me ayudan a mejorar.

Te dejo este capítulo para que me digas que te parece, y a ver su alcanza o supera tus expectativas.


Sin más a que hacer referencia, les dejo el capítulo 5:

Capítulo V

Después de una larga discusión sobre mi ida al psicólogo no me quedó de otra que hacer lo que ella decía. Para mi era una total pérdida de tiempo, yo no tengo nada que superar y aún no me creo totalmente la historia de las postales malditas ni nada de eso, sin embargo aún no consigo una explicación razonable para todo lo que ha pasado en tan corto tiempo.

Subí a mi cuarto a regañadientes, me rehusaba totalmente a ir con alguien para que me dé consejos sobre algo que yo soy el único que puede solucionar, además si necesitara desahogarme tengo a Chris pero… tampoco sería justo para él, pues el está en una situación similar a la mía con todo esto; no quisiera que lo que está pasando también le salpique a él.

Busqué la ropa en el armario y fui al baño, en total me tomó como treinta minutos en estar listo porque quería tardarme todo lo posible para ver si mi mamá cambiaba de opinión, cosa que en realidad dudo, una de sus cualidades es que es perseverante; nunca se da por vencida y siempre hace hasta lo imposible por obtener lo que quiere.

—Hablé con tu papa, él esta totalmente de acuerdo con que te lleve al médico —dice cuando aún estoy bajando las escaleras para ir hacia la cocina—. Dice que es la mejor forma de ayudarte a cargar con todo esto.

Ella aún no está lista, aún le falta peinarse y maquillarse, lo que me da más tiempo alrededor de una hora por lo que vendríamos saliendo a la una de la tarde y con algo de suerte tendré suficientes personas adelante como para que no me atiendan.

—No me importa. De verdad no me importa en lo absoluto, no necesito a nadie que me ayude a superar la muerte de una compañera con la que apenas compartí. ¿Sabes para que sí necesito ayuda, y no solo de uno sino de miles de psicólogos? Para entenderlos a ustedes, para adaptarme a todo esto de la familia feliz y la gran imagen que quieren proyectar a la sociedad para “mantener nuestros intereses” —dije. Un tono de frustración era perceptible en mi voz, todo esto salió desde mis adentros y no lo pude contener, lo dije involuntariamente y me sentí desahogado. Pero sabía perfectamente que esto la iba a herir, no sólo a ella sino a todos.
—Da… Dante —dijo mi madre sorprendida, al parecer las palabras no podían salir de su boca.
—¿Dante qué? Sé lo que vas a preguntar, ¿qué te falta si tienes todo lo que quieres? Y es cierto, en cuanto a lo material no me falta nada, pero… ¿ustedes acaso son materiales? Nunca están aquí, nunca podemos hablar; ¡a veces ni siquiera nos vemos durante meses! ¿Crees que eso es justo?
—Dante… no pensé… no pensé que te sintieras así –era más que visible, sus ojos se humedecieron y repentinamente las lágrimas caían por su rostro como pequeños ríos atravesando una montaña.
—¿Y… —al verla llorar mi corazón se achicó— cómo ibas a saberlo…? —de pronto bajé mi tono de voz hasta que no fue más que un susurro y luego mi voz era de compasiva— Lo… lo siento, no quería lastimarte, perdóname —la abracé fuertemente como nunca lo había echo en mi vida, de pronto todo ese rencor que había sentido secretamente durante años se había ido y ahora estaba llorando junto con mi madre.
—¿Sabes qué? Definitivamente debemos ir al psicólogo, no solo tú, sino todos nosotros. Voy a llamar a Henry —me dio un beso en la cabeza, se soltó de mis brazos y secó sus lágrimas. Después subió las escaleras con su teléfono en mano mientras marcaba teclas.

Quedé en shock, literalmente, sabía que las personas, más las mujeres podían ser manipuladoras pero jamás había visto a una mamá en acción. El tiro me salió por la culata y ahora no iba a ir al psicólogo una sino quién sabe cuantas veces y acompañado de mis papás; todo me había salido al revés de lo planeado. Pero estaba decidido a no jugar este juego, tenga que hacer lo que tanga que hacer, si es necesario mentiré.

Mientras yo me recobraba de aquella escena, mi mamá estuvo lista y bajó para irnos.

—Dante, vamos o llegaremos tarde.
—Voy —dije con desgano.

Ya en el auto me limité a observar por la ventana sin ver nada en realidad, solo estaba sumido en mis pensamientos cuando el sonido de mi teléfono me volvió a la realidad. Era una llamada… de Chris.

—¿Dante? —preguntó él cuando contesté.
—Sí. Dime.
—Oye ven aquí para que veas algo. ¿Recuerdas las fotos que tomé en clases, cuando el problema de la profesora Floppy y todo eso?
—Si, sí. Claro que las recuerdo ¿Por qué?
—Pues he descubierto algo anormal en ellas. ¡Ven rápido! —exigía. Su voz era algo confusa, parecía alegría y enojo al mismo tiempo.
—Ya voy, dame cinco…
Mi madre me arrancó el teléfono de entre las manos y comenzó a hablar sin dejar de ver el camino. Con una mano al volante —Él no va a ningún lado ahorita Chris, está ocupado.
—Pero señora…
—Pero nada Chris, ahorita está ocupado y no puede ir. Quizás mañana —yo solo observaba desde mi asiento, confuso por lo que acababa de presenciar. Me había quitado el teléfono para hablar ella en mi lugar, eso jamás había sucedido.
—Esta bien señora Esser.

Después de esto Chris colgó la llamada y yo tomé mi teléfono de vuelta.

—¿¡Pero que acabas de hacer!? —grité atónito.
—Lo que debí haber hecho hace mucho tiempo. Ocupar mi papel como buena madre.

Solo solté un pequeño gemido de rabia, y durante todo el camino no le volví a hablar más.

—Llegamos —dijo mientras detenía el auto en el estacionamiento de la clínica.
—Que mal —fue lo único que dije mientras me bajaba del auto y cerraba de un portazo.

Mi madre andaba vestida formalmente como si fuese una empresaria que va a una reunión de negocios; una falta azul, ceñida al cuerpo que resaltaba las curvas naturales de sus piernas, trasero e incluso sus pechos.

Se veía muy bonita, ella es muy bella y eso es algo que no se puede negar, cualquier hombre moriría por estar con mi madre, pero ese no era mi caso; por más que quisiera no podía verla con otros ojos más que los de un hijo que, al igual que ella, es sobre protector. También llevaba una camisa mangas cortas blanca y encima un chaleco del mismo tono azulado de la falda. El cabello lo traía arreglado en un simple pero bien hecho moño o “cebolla” como ella acostumbra a decirle; y por último sus favoritos… tacones. Cada par es más alto que el anterior y este no es la excepción.

—¿Venimos a una reunión de trabajo o al médico? —pregunté con indiferencia.
—Un poco de ambas, el doctor Henry es mi cliente así que tengo que estar presentable en todo momento.

Recorrimos la poca distancia que separaba nuestro auto de la puerta de la clínica en pocos segundos, que fueron largos para mí. Mi madre sostuvo la puerta de vidrio para que yo entrara lo cual hice pero sin ganas; en realidad quería salir corriendo de allí.

Odio a los psicólogos por una razón: te sacan todo lo que quieren saber envolviéndote en trampas mentales poco a poco sin que te des cuenta, y cuando reaccionas ya es demasiado tarde porque él o ella ya lo sabe todo y tú mismo has sido quien se lo dijo.

Cuando llegamos a la sala de espera, ésta estaba completamente vacía. Los tres sillones de líneas simples y color beige estaban solos. Sin nadie que les hiciera compañía ni disfrutara de su comodidad.

—Siéntate —ordenó mi mamá, mientras tocaba la puerta del consultorio.
—Adelante —dijo una voz proveniente del otro lado de la puerta.
—¿Henry? Soy yo Madeley.
—¡Madeley! —dijo con euforia el hombre mientras abría la puerta. Luego le dio a mi mamá un beso en la mejilla y ella se lo devolvió.
—Hola Henry. Vengo a mi cita con Dante.
—Perfecto, pasen adelante. Hoy he venido exclusivamente para atenderte a ti, este siempre es mi día libre —exclamó con su voz grave, mientras se dirigía a mí.
—Se hubiera quedado en su casa haciendo lo que tenía que hacer en vez de venir. No se imagina el favor que me estuviera haciendo —respondí con brusquedad. Mi madre apretó mi mano.
—Oh, Henry. Por favor perdónalo, es que lo que ha pasado últimamente lo ha afectado mucho.
—No te disculpes Madeley, es de lo más normal; todos los adolescentes se rehúsan a venir aquí. Creen que pueden con todo y que no necesitan ayuda.

Después del pequeño intercambio de palabras, él y mi madre se dieron un pequeño apretón de manos y un abrazo, otra vez. Típico en ella con todos sus amigos.

—Bueno Dante, pasa a mi consultorio por favor. Siéntate en el diván.
—No me queda de otra —caminé con muchos desgano, pero no podía desobedecer a mi mamá y armarle un espectáculo frente a él; nunca lo hice cuando pequeño y esta no sería la primera vez.

Entré y me senté en el diván de color negro y líneas sencillas que estaba junto a la ventana, al frente de éste estaba el sillón que él va ocupar durante nuestra cita de una hora. Eso es… la hora.

Busqué un reloj por toda la habitación y vi uno en la pared al lado de la puerta, aquello era perfecto podría mirarlo medir el tiempo y saber cuanto falta para salir de la tortura. Ya tenía un plan que tenía que seguir al pie de la letra, evitar decirle cualquier cosa que le permitiera hacer un análisis sobre mí.

Henry entró al cuarto, cerró la puerta y se sentó al sillón tal cual yo había imaginado.

—Bien, ya estoy aquí, ¿qué tengo que hacer? —pregunté con frialdad.
—Hablas conmigo —respondió con voz calmada.
—¿Qué quiere que diga? —pregunté con indiferencia. A partir de ahora mi plan entraba en acción y el tiempo comenzaba a correr.

El psicólogo suspiró y solo se limitó a observarme por un momento para luego hablar:

—Se supone que eso debes de decírmelo tu —tomó una libreta de notas y un lapicero de la pequeña mesita que estaba al lado derecho del sillón y me miró—. Sé perfectamente que lo único que quieres es que el tiempo se pase, no hace falta ser adivino para saberlo; todos quieren eso —hizo una pausa.
—Esta en lo correcto Doctor —asentí—, pero…

Me interrumpió.

—Pero nada Dante, al hacer eso no ganarás nada. Tu madre tendrá que pagarme de todas formas, así que solo será dinero perdido.
—Eso no sería muy ético de su parte ‘Henry’.

Él solo me miró por un segundo y continuó.

—Luego en tu casa tendrá una charla contigo y terminará regañándote —jugueteaba con el bolígrafo entre sus dedos y me miraba fijamente a los ojos sosteniendo mi mirada con la suya.

Podía sentir como el intenso color marrón de sus ojos me recorría de arriba abajo, fijándose en cada detalle de mí; su mirada era fuerte y muy intensa estuve a punto de soltar todo pero me contuve, por más intimidante que fuera y por más que usara todos sus jueguitos mentales no conseguiría nada de mi. Estaba decidido.

—¿Quieres hablar? Perfecto, hablemos —dije fríamente, aquello ya era un reto.
—Te escucho —asintió. Su voz era igual de calmada que en un principio.
—Pero primero… —me detuve, y él me interrumpió.
—¿Primero qué?
—Tú tendrás que contestar mis preguntas. No te voy a dar toda la información que quieres sin nada a cambio.
—Eso no puede ser, Dante. Se supone que estoy tratando de ayudarte, tú tienes que hablar conmigo, no compliques las cosas.
—Entonces no hay trato —dije secamente y me crucé de brazos tal cual niño al no conseguir lo que quiere—. No sé porque no quieres responder, apenas nos acabamos de conocer, literalmente, no hay mucho que pueda preguntar.

Me miró, tener sus ojos clavados en mí ya era bastante inquietante. Y que tardara en responder era aún más frustrante, resultó ser más inteligente de lo que pensé pues descubrió mi plan al principio. Pero yo no estaba dispuesto a dar mi brazo a torcer, y sé que él tampoco.

El plan de las preguntas, fue de manera improvisada, pero me venia como anillo al dedo en este momento, el tiempo pasaba y cada instante de silencio no podríamos recuperarlo, por suerte para mí.

Treinta minutos restantes.

Asombrosamente ya habían pasado quince minutos de los cuarenta y cinco que dura la cita; el tiempo corría lento para mí y rápido para él, todo el tiempo lo habíamos pasado prácticamente en silencio total. Él pensaba en que decir, seguramente en como sacar toda la información de mi cabeza y yo… estaba activo, pensando bien mis palabras y las preguntas que ahora iba a hacer, atento a sus palabras también para evitar caer en sus trampas.

—Pero ya me tuteas —respondió después de un minuto. Igual de calmado que siempre.
—Tu comenzaste… digo ‘usted’ comenzó —dije con sarcasmo e indiferencia.
—Muy cierto. ¿Entonces que te parece un dos por uno?
—Explícame —respondí.
—Es fácil, tú contestas a dos de mis preguntas y yo contesto una tuya. Debes entender que no puedo ceder más de eso, es más, ni siquiera debería estar cediendo a tu propuesta; no es profesional pero solo lo hago por tu madre.
—¡Mi madre! Que bueno, parece que al menos tengo un punto a favor en todo este juego.
—Esto no es un juego Dante. Esto es serio.

Quedé pensativo, solo podía mirar al techo para huir de ver su mirada, tranquila aunque intimidante al mismo tiempo, ahora pensaba en su propuesta.

Lo tenía justo donde quería o al menos eso parecía, el reloj andaba, el tiempo pasaba y aún no tenía ni una palabra de mi.

Veinticinco minutos restantes.

Mi plan original estaba saliendo a la perfección, ahora debía aprovechar esta pequeña jugarreta que me había inventado, pero igual debía hacer preguntas que le ocuparan mucho tiempo en contestar. Debía pensar… debía… mentir.

—Me parece justo; he considerado tu propuesta y me parece justo. ¿Qué quieres saber?
—Primero, por qué estás aquí.
—Muy simple; por mi madre —mi voz era risueña, como si aquello fuera una broma.
—Se más específico, por favor. Eso lo sé perfectamente. Dudo mucho que te trajera aquí de paseo.

Estaba en lo correcto, y yo estaba casi seguro de que él sabía perfectamente el por qué de mi visita.

—Estoy más que seguro de que ya lo sabes, mi madre tuvo que habértelo dicho por teléfono.
—No es lo mismo que me lo diga ella a que me lo digas tú. Necesito escucharlo de ti para poder hacer tu diagnóstico —dijo en su defensa. Su actitud era tranquila, inquebrantable. Estaba fallando en mi intento de hacerlo molestar, pero no importaba siempre y cuando mi plan marchara como debía.

Me tardé un tiempo en responder, era necesario buscar las palabras adecuadas para decirle esto pero sin caer en mayores detalles, una tarea difícil pues ellos son amos de la deducción.

Veinte minutos restantes.

—Está bien —suspiré con flojera—. Para resumir toda esta historia, ella cree que necesito ayuda para superar la muerte de una compañera de estudios.
—¿Por qué te afecta tanto? —preguntó.
—Bueno… esta es tu segunda pregunta —le recordé—, y en realidad no lo hace pero ella cree que si.
—Pues por algo debe ser, dime.
—¡Oh! No. Ahora es mi turno de hacer las preguntas aquí.
—Lo último no fue una pregunta; solo te pedí que me dijeras, no te pregunté.

Miré el reloj por un segundo fugaz para ver cuanto faltaba; alrededor de dieciocho minutos. Solo debía entretenerlo un poco más y podría largarme de allí.

Él estaba comenzando con su juego, no iba a hacer preguntas más sin embargo me haría decirle todo, usando la lógica para obtener lo que quiere.

—Okey —gemí, sus jugarretas parecían ser muy elaboradas y si no prestaba suficiente atención iba a caer en ellas—, pues murió arrollada.
—Entonces…

Imaginé que esperaba una respuesta, estuve a punto de dársela por alguna razón pero logré contenerme. El silencio reinó nuevamente la habitación.

Él esperaba y yo solo observaba el techo; el tiempo transcurría de a poco y cada vez faltaba menos para que toda esta tortura terminara. Cansado de esperar rompió el silencio.

—¿La mataste? —preguntó. La frustración era perceptible en su voz, de seguro jamás había trabajado con alguien como yo, o todos caían en sus juegos.
—No —exclame. Hice una pausa antes de seguir—. Ahora es mi turno de preguntar.

Tratando de cumplir mi cometido tardé un poco en hacer la pregunta, noté como Henry se impacientaba en su sofá moviendo el lapicero entre sus dedos cada vez más rápido pero sin decir alguna palabra.

Quince minutos.

—Listo. Después de pensarlo seriamente, mi pregunta es: ¿Qué te traes tú con mi mamá? —pregunté con toda la seriedad que me fue posible en ese momento.

Me quedé mirándolo, en su cara se notaba cierta sorpresa; pero cuando fue capaz de responder la tranquilidad volvió a su rostro.

—Nada —respondió apaciblemente.

Me sorprendió, tenía una gran capacidad para ocultar sus emociones. De seguro se lo habían enseñado en la facultad de psicología, pues según tengo entendido ellos no pueden permitirse expresar ningún tipo de sentimientos hacia sus pacientes, ni antes ni durante la cita.

Tuve que pensar mi siguiente pregunta, y se me vino a la mente rápidamente.

—No te creo —ahora faltaba menos, trece minutos exactos para que dieran las tres.

Mi talento para mentir debía salir a flote en este momento, me pareció rarísimo que mi pregunta lo hiciese dudar tanto, ahora quién quería saber era yo.

—¿Sabes por qué no te creo? Pues porque mi madre, se la pasa día y noche al teléfono. Sale en ocasiones y regresa a la madrugada, es más a veces ni regresa —él se estaba constipando, pero intentaba mantener la compostura; mis palabras lo ponían muy nervioso—. ¿Y sabes qué es lo más curioso de esto? Que lo hace cuando papá está de viaje.

Pensó un momento antes de responder para defenderse.

—Me parece que tus acusaciones están fuera de contexto, eso no significa, o mejor dicho, no tienes pruebas de que sea mi culpa todo lo que tu madre hace cuando tu padre no está —se defendió, había un tono de frustración en su voz.
—Ja ja ja —me carcajeé con sarcasmo y levanté del diván—. En realidad sí. Un día dejó su teléfono en la cocina y la curiosidad, como con todo adolescente, me ganó.

>Lo revisé y para mi sorpresa en su buzón habían muchos mensajes de un tal Henry C. En ese preciso instante el teléfono sonó en mis manos y era el mismo Henry C.

El mentir se me estaba dando bien. Al momento que hablaba caminaba de un lado a otro a lo largo del diván. Eché una fugaz mirada al escritorio donde vi su placa.

Diez minutos restantes.

—¿Cómo me dijiste que es tu apellido? —hice una mueca como si estuviera pensando de verdad— Ah ¡Ya sé!, Collins. Doctor Henry Collins, ¿mucha casualidad verdad? No lo creo —le acusé fríamente, lo que mejor se me daba.

Él me miraba desde su asiento, estaba nervioso, demasiado en realidad. Permaneció en silencio esperando a ver cuales eras las siguientes acusaciones que echaría sobre él.

—¿Qué opinaría mi papá de esto? —pregunté con ironía— ¿Sabes qué, por qué no preguntarle ahora? Voy a hacerlo ahora mismo —saqué mi teléfono del bolsillo de mi pantalón.
—¡Para! —gritó. Se levantó de la silla— Maldición —se quejó consigo mismo, mientras inhalaba y exhalaba con frustración.
—¿Por qué? ¿Algún problema con que mi padre se entere? —musité. Mi sarcasmo parecía no tener límites, incluso en una situación como esta que yo sabía que no iba a terminar bien.
—No sé como decir esto pero… —se acariciaba el cabello con preocupación mientras se movía de un lado a otro—, estamos saliendo ¿Sí?

Ahora el de cara de sorpresa era yo. La rabia se apoderó de mí, por fortuna la supe contener y lo único que hice fue darle un empujón que lo hizo caer sentado de nuevo al sofá. Me di medía vuelta y llegué a la puerta, y viéndolo de perfil le dije:

—Ya se acabó la cita —exclamé. Fui lo más serio y educado posible para evitar insultarle y cometer alguna estupidez. Abrí la puerta, salí y la cerré de un portazo.

Afuera estaba mi mamá, que se levantó del sillón angustiada al verme salir así del consultorio.

—¿Qué pasó? —preguntó visiblemente angustiada.
—¡Tú a mi no me toques! —le grité con todas mis fuerzas y salí corriendo a toda velocidad de ese lugar. Ella intentó alcanzarme pero los tacones no se lo permitieron por lo que se devolvió al consultorio.

Mientras corría no sabía que pensar, ¿cómo iba a poder ver a mi papá a la cara después de saber esto?, ¿se lo digo o no?.

En realidad no sabía que debía hacer más que correr y correr, no quería ir a mi casa. Mi teléfono timbró pero no le di importancia, debía ser ella; pero ni lo revisé.

Agarré el primer taxi que vi, por suerte cargaba algo de efectivo encima. Tomé la decisión más apresurada que pude y le dije al taxista que me llevara al único lugar al que podría ir y sentirme seguro.

La casa de Chris.



Linda forma de descubrir una infidelidad por error ¿verdad? Y estoy más que seguro de que ninguno de ustedes se acorbada de las fotos que había tomado Chris en el salón.

No estoy dispuesto a dejas ningún detalle al aire y muchos menos suelto, a ver como voy a tejer esta telaraña de misterios, secretos y revelaciones.

Aviso además que ya tengo pensado y hasta echa una ficha con los personajes de Hikaru~, y Demian con el papel que jugarán en el próximo capítulo de esta historia.

Espero les haya gustado el capítulo y comenten! :D

Chao, y gracias por leer.

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#19
Empezaste muy bien el capítulo, muy bien escrito y centrado; con ideas muy lógicas, bien por ti.

Cómo si el psicólogo fuera a solucionar algo... sólo empeora las cosas jugar con la psicología.

LOL! Yo tengo un compañero de apellido Esser u.u Ahora no voy a poder evitar acordarme de él cuando nombres a Dante.

Realmente que sea un fic en primera persona y que describas el trasero de la madre es algo incestuoso casi diría... cualquiera que lea al narrador siendo el hijo de la persona que describe mientras la describe tan sensualmente es como si la deseara. Y otra cosa que en este caso no se aplica: si describes el trasero tienes que describir los pechos casi por obligación.

¿Ese tipo es cliente de la mamá de Dante? Sabes que los psicólogos no pueden atender pacientes que ya conocen con anterioridad, ¿cierto? Menos si ya son amigos, pierden visión objetiva si lo hacen.

"me produció un leve escalofrío que me recorrió la espalda"

Tan bien que veníamos y escribes esa burrada u.u por dios, Leo.

¿Solamente respondió dos cosas en cuarenta y cinco minutos? Eso no es creíble, Leo u.u

Dante descubrió que su madre tenía una aventura con el psicólogo sólo mintiendo? o.O No me lo presentaste como un Sherlock Holmes cuando comenzaste el capítulo, esto es inesperado y un poo raro, Leo...

También qué poca idea la de la madre llevarlo justo con ese psicólogo o.O

Bien, entonces esperaré el siguiente capítulo en la casa de Chris, vamos a ver qué se trae nuestro compañero. ¡Nos leemos pronto, Leo, sigue así!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#20
Hola Leo, vengo a comentar toodos los capítulos que me faltan de tu fic xD pero como dudo que si hago una de esas super críticas exhaustivas te vaya a servir de algo (más que nada porque pasó ucho tiempo desde que los escribiste y además me da pereza, piensa que llevo meses sin pasarme por el foro xD) van a ser críticas bastante leves, sobre todo será sobre la historia.

En el Cap 3: Lo de las postales ha estado genial O: tienes muy buena imaginación para cosas de suspense, querido. Me gusta que vayas matando personajes desde el principio jajajaja las cosas bonitas no inspiran a nadie, el dolor es más inspirador, se le puede sacar más provecho. He de decir que todos los nombres o casi todos en tu fic son anglosajones o.o OH! Y lo de "hola, soy la coprotagonista, enamórate de mí, por favor" está un poquito visto, era predecible xD Algunas de tus oraciones son larguíiiiisimas, a veces me da miedo asfixiarme mientras leo D: haz un mejor uso de las comas. ¡Y cuidado con las tildes diacríticas!

En el Cap 4: Cuidado con los fallos de tipeo! y las tildes! y... prácticamente tienes los mismos fallos xD Lo del psicólogo me ha dejado un poco descolocada o_O debes intentar por todos los medios de que la historia y los sucesos que la enlazan tengan sentido entre sí! vale que sea algo ficticio, pero debe ser creíble! xD Echo en falta muchas descripciones, piensa que hay millones de adjetivos que puedes utilizar para describir las cosas tal y como las imaginas en tu mente, el lector no debe imaginal una historia, debe imaginar TÚ HISTORIA.

En el Cap 5: Desde luego que con la descripción del trasero de la madre te has lucido, ahí sí has llamado la atención del lector... lo malo es que describes solamente lo que te interesa xDDDD La madre es como un poco superficial, no? o.o Te digo lo mismo que en el anterior: trata de que los hechos tengan coherencia!!!!!! ¬¬ Y también intenta no usar palabras típicas de tu región o país, eso es importante :p


En general me he dado cuenta que tienes problemas a la hora de escribir los diálogos, recuerda (creo que los puse todos):
—Diálogo.
—¿Diálogo?
—¡Diálogo!
—Diálogo—narración.
—Diálogo—narración—. Diálogo.
—Diálogo—narración—, diálogo.
—Diálogo—narración—: Diálogo.
—¿Diálogo?—narración—. Diálogo.
—¡Diálogo! —narración—. Diálogo.

Eso es todo, amigo, espero que sigas escribiendo la historia, sabes que me gusta mucho (sobre todo si siques con la línea principal que fue lo que me llamó la atención precisamente) si no no comentaría (?) =D
Cuidate, un beso!




A la la long~~



Just me~