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Cuando volvieron a obtener una imagen de los recuerdos, todos los hermanos, a excepción de Eve, se encontraban reunidos a las afueras de la Catacumba. Todos los hermanos centraban su atención en Tymime, que parecía a punto de soltar algo.
- Se perfectamente que todos ustedes se preguntan el por qué de que naciera Eve – dice Tymime finalmente, con su típico carácter – Al parecer nosotros no seremos suficientes para destruir a los Malsumis en el futuro debido a que… -.
- ¡¿Qué?! – exclama Shock de sopetón - ¿Acaso nuestra madre nos cree unos gusanos al lado de esos…? -.
- ¡Así no son las cosas! – exclama Tymime en tono mordaz – No me han dejado acabar – agrega con un tono misterioso.
- Sospecho que hay algo que no nos has contado – dice Skyfler, mirando a su hermano inquisitivamente.
- Para variar se intercambiaron papeles – espeta Moonghost sarcásticamente.
- ¡Ya basta de tonterías! – espeta Tymime molesto – Las cosas se han agravado de una manera que no estaba prevista ni para la propia Gea. Los Malsumis han desarrollado unas habilidades superiores a las nuestras, podrían ser capaces de derrotarnos si se lo propusieran ahora mismo, en especial con Enurta al mando… -.
- Como me cae gordo ese tipo – comenta Moonghost.
- ¡MOONGHOST! – le gritan todos sus hermanos.
- ¿Qué? – suelta indignado - ¿Ahora no puedo decir lo que pienso sobre ese pelmazo? -.
- No es que no puedas, solamente que no es el momento apropiado – lo reprime Grounday.
- Mira quien habla – susurra Moonghost, desviando su mirada.
- Podré proseguir con los que les decía, agradeciendo que no haya más interrupciones sin sentido – sisea Tymime cruelmente, volviendo a captar la atención de sus hermanitos – En las últimas conversaciones que he tenido con el representante en turno de los Malsumis, he notado cierta ansiedad, eso me ha llevado a la conclusión de que probablemente intenten romper el acuerdo establecido que hice hace muchos siglos atrás con Enurta… -
- ¡Eso no es posible! – exclama Flame – Tú nos dijiste muy claro a cada uno que en ese acuerdo estuvo presente nuestra Madre, y que lo hizo jurar… -.
- El problema es que al parecer Enurta adquirió un objeto que podría cambiar todo y dejar ese juramento como una simple sarta de palabras - lo interrumpe Tymime – Han logrado conseguir el Báculo Ea, según mis fuentes -.
Todos los hermanos ahogan un grito y comienzan a intercambiar entre ellos unas nerviosas miradas.
- Y de aquí parte el por qué Gea creó a Eve – prosigue Tymime – Ésta pequeña, a diferencia de nosotros, tiene una sola meta. Representa al Balance, Dualidad y al Sacrificio. Gea decidió que naciera por que es la única arma capaz de destruirlos -.
- ¿No se supone que nosotros también podemos? – pregunta Rocknight.
- Mejor dicho sería que PODÍAMOS, por que como ya les dije, desarrollaron unas habilidades que no estaban escritas – dice Tymime.
- ¿Y qué tiene ESA cría que no tengamos nosotros? – pregunta Shock agriamente.
- El único ataque que puede derrotar a los Malsumis, el cual necesita de nuestro poder adicionalmente, así que después de todo no seremos inútiles – responde Tymime, frunciendo el ceño levemente – Pero lo más relevante de ese ataque es que debe… -.
En ese momento, la escena comienza a distorsionarse y no podía entenderse nada de lo que decía Tymime. Repentinamente desapareció.
- ¡¿Qué sucedió?! – exclama Mewtwo desesperado. Algo sobre ese recuerdo le hacía creer que lo que decía Tymime era algo de lo que Eve aún le ocultaba, era sobre por lo que se habían peleado en Pueblo Paleta.
- Recuerda que te dije que fue hace mucho que sucedió esto, lo más probable es que Tymime no recuerde muy bien – responde Skyfler.
- Dudo mucho que no se acordara muy bien de algo que dijera y que fuese de mucha importancia – espeta Mewtwo, algo colérico.
Skyfler lo mira reprobatoriamente. Tenía su mano derecha oculta tras de sí, y entre sus dedos tenía una de sus plumas, la cual titilaba débilmente.
- “No podré aguantar por mucho” – piensa Skyfler – “Debo resistir el tiempo suficiente… No debe saber… Eve me degollaría…” -.
En eso, la pluma deja de titilar convirtiéndose en polvo y la escena vuelve a aparecer.
- No es posible… - comenta el Skyfler joven, con un hilillo de voz.
- Es la única manera – dice Tymime, cerrando sus ojos.
- ¿Cuánto tiempo pasará hasta que los Malsumis se rebelen, como tú dices? – pregunta Dinya.
- Posiblemente falte aún mucho hasta que den el primer paso, quizás no, pero cada vez resta menos tiempo y yo me aseguraré de que aprendan a acatar las órdenes de Gea cuando el momento llegue – espeta Tymime cruelmente.
- Es en la única ocasión en la que podría decir que estoy de acuerdo contigo, hermano – dice Flowar.
- Ya para que estén informados, la pequeña comienza sus enseñanzas mañana mismo – dice Tymime, mientras ponía su peso sobre sus dos extremidades traseras y comenzaba a caminar alejándose del árbol – Así que si es necesario, les pediré que compartan con ella sus conocimientos, por que ella posee las habilidades de todos nosotros –
- ¡¿Qué?! - exclaman sorprendidos todos los hermanos al unísono.
En eso, la escena se torna completamente negra y vuelven a quedar en lo que Mewtwo consideraba: El vacío de la cabeza de Tymime (XD).
- ¿Y tú no recuerdas lo que Tymime te dijo en aquella ocasión? – pregunta Mewtwo de sopetón, poniendo muy nervioso a Skyfler.
- Soy casi tan viejo como él, uno con la edad pierde progresivamente los recuerdos – responde, disimulando bastante bien su nerviosismo – Además, agrégale a eso millones de años dormido -.
- Está bien. Gracias… - dice Mewtwo, no muy convencido de la respuesta.
En eso, una nueva escena vuelve a materializarse frente a ellos. Curiosamente, no se encontraban en el Bosque Blanco por que lo que los rodeaba era una gran sabana, llena de una grama verde y alta. Cerca suyo había un profundo precipicio y al otro lado de él se podía ver muy a la lejanía, los picos con la cascada.
- Estamos a las afueras del Bosque Blanco – dice Skyfler antes de que Mewtwo le preguntara – Tymime solía traer aquí a Eve durante la semana, haciendo que llegara aquí caminando o corriendo para así fortalecer su condición física -.
Y en efecto, apenas Skyfler terminó de decir aquello, vieron que Eve corría con una increíble velocidad entre la crecida grama. Era bastante veloz sobre sus cuatro extremidades y sus movimientos eran tan ligeros que pareciera que esa corrida no le implicara esfuerzo alguno. En eso, se detiene de repente, respirando entrecortadamente pero con una sonrisa de satisfacción en su rostro, mirando por donde había llegado.
Era más grande que cuando había nacido, sus ojos tenían aún ese brillo que los hacía lucir hermosos y cariñosos. Su cuerpo había adquirido una contextura más alargada y atlética de cuando era recién nacida, pero aún podía notarse que era una pokémon bastante joven.
- ¡Le gané al fin! – exclama Eve alegremente, mientras recuperaba el aliento.
- No lo creo – le dice Tymime, que se acercaba a ella desde atrás suyo.
- ¡¿Qué?! - exclama Eve indignada - ¿Cómo pudiste ganarme? Corrí más rápido que tú -.
- Te gané debido a que use algo que se llama “Teletransportación” – le dice Tymime – Y justamente eso es lo que aprenderás a usar hoy -.
- ¿Teletransportación? – pregunta Eve, con un aire bastante dubitativo y curioso – Suena interesante – agrega de una manera segura.
- Cada día me sorprendes más – comenta Tymime – Cualquiera de tus hermanos hubiera exclamado una maldición al cielo y me hubiese dicho además que era un completo papanatas y que no hacía más que molestarles la vida -.
- Pero no soy como los demás – dice Eve con una sonrisa – Tú mismo me lo has dicho -.
- Ciertamente… -
- Explícame cómo teletransportarme – dice Eve, rodeando a Tymime.
- Bien. Primero que nada, deja de estarme dando vueltas – dice Tymime severamente.
- Claro – dice Eve, deteniéndose bruscamente.
- Ahora… - carraspea Tymime – Debes concentrarte mucho, la Teletransportación no es nada simple. La cualidad especial de cualquier pokémon psíquico es poder sentir todo lo que le rodea en kilómetros a la redonda. Puedes hacer eso gracias a tu psiquis, la cual aún dominándola eres bastante torpe – agrega.
- Señor “Reproche” al abordaje – comenta Eve.
- De todas formas, inténtalo – le dice Tymime, pasando por alto el comentario de Eve – Cierra tus ojos y concéntrate para sentir tú alrededor, elige un lugar a donde desees llegar y enfócate en llegar allá con todas tus fuerzas -.
- Suena difícil viéndolo bien ahora – comenta Eve apesumbrada.
- Solo hazlo – espeta Tymime mordazmente.
Eve lanza un suspiro de frustración y cierra sus ojos con delicadeza. Pasaron unos cuantos minutos mientras una ligera brisa acariciaba el rostro de la pequeña. Repentinamente, su cuerpo es rodeado por un aura violeta oscuro y de un momento a otro desaparece.
- ¿No se supone que le tenía miedo a usar la Teletransportación? – pregunta Mewtwo.
- ¿Cómo sabías eso? – pregunta Skyfler.
- Dale las gracias a Moonghost – dice Mewtwo.
De repente, la escena de Tymime desaparece y vuelve a aparecer rápidamente en una espesa mata de árboles, donde Mewtwo pudo ver claramente un gigantesco nido de Kakuna.
- ¿Dónde estamos? – pregunta Skyfler, desorientado.
- ¿No sabes? -.
- ¿Pareciera que lo sé? –
Entonces, escucharon un grito lejano que provenía de arriba de sus cabezas, así que levantaron la vista y vieron con sorpresa como Eve caía irremediablemente en dirección al árbol donde estaba el nido de Kakuna. Desapareció entre las hojas, pero se escuchaba claramente como se partían muchas ramas. De un momento, Eve aterriza duramente en el suelo, el aterrizaje había dolido bastante por que se notaba en la mueca que tenía en su rostro. Por si fuese poco, se escucho otro ruido seco. Eve levanta la mirada y da un gran grito justo cuando una cantidad descomunal de Kakuna le caía encima.
- ¿Qué…? – suelta Mewtwo con un hilillo de voz. Tanto Skyfler como él tenían una expresión bastante cómica en su rostro.
Las Kakuna comenzaron a ser desplazadas y la cabeza de Eve surgió de entre ellas, buscando aire desesperadamente. Con un poco de esfuerzo, se liberó por completo de las Kakuna y se sostuvo la parte de su pecho donde debería tener su corazón. De repente, sus orejas se levantaron bruscamente y miro hacia el árbol con horror. De todas partes aparecían Beedrill de un tamaño descomunal y tenían el objetivo de aguijonear a Eve hasta que muriera. La pequeña pega otro inmenso grito y comienza a correr lo más rápido que puede, alejándose de los Beedrill. Mewtwo y Skyfler se ven las caras y la siguen también.
Los Beedrill, por muy sorprendente que parezca, podían perseguirla sin muchas dificultades y algunos eran tan osados y rápidos como para lanzarse en picada para intentar hundir su aguijón en el cuerpo de Eve.
- ¡CONCÉNTRATE! ¡CONCÉNTRATE! – gritaba despavorida - ¡ENFOCA TU PSIQUIS Y SIENTE LO QUE TE RODEA EN KILÓMETROS A LA REDONDA! ¡AHORA! –
Apenas hubo dicho esto, desaparece. Los Beedrill se quedan consternados y muy molestos. En el caso de Skyfler y Mewtwo, estaban muy confundidos.
En eso, la escena se torna negra y vuelve a materializarse sin que pasara ni un segundo: Esta vez estaban en una amplia llanura, donde pastaban una gran cantidad de Tauros y unos cuantos Rhydon comían unas bayas de los escasos árboles que había en el lugar.
En eso, vuelven a escuchar el grito de Eve, que venía de arriba nuevamente. Ahora lograron ver como le caía encima al Tauros más grande que había en la llanura en toda la cabeza. Eve rebota en el Tauros y cae otra vez al suelo, con una mueca de dolor. Cuando la pequeña eleva la mirada, ve que el rostro del Tauros estaba apenas a unos cuantos milímetros de la suya y que su mirada estaba llena de furia. El Tauros muge de furia y se apoya sobre sus patas traseras para intentar pisotear a Eve.
Eve pega un grito descomunal y logra escapar del pisotón por muy poco, el Tauros muge nuevamente de rabia al ver que Eve había logrado escapar y que ya corría tratando de escapar. El descomunal toro vuelve a mugir y los demás Tauros comienzan a seguir a Eve prácticamente por inercia.
- ¡¿QUÉ HICE MAL?! – grita Eve, botando alguna lágrimas de miedo.
En eso, la pequeña pasa al lado de uno de los Rhydon y detrás de ella la manada de Tauros furiosos, los cuales golpearon al Rhydon. El pokémon con el cuerno taladro rugió y el grupo de Rhydon se unió al de los Tauros en la persecución de Eve.
- ¡AHHH SI CLARO! ¡¿NO QUIERES AGREGARLE A LOS BEEDRILL AHORA?! – grita al cielo y corriendo como alma que lleva el diablo.
Y en efecto, los Beedrill habían dado con el paradero de Eve y se unieron a la persecución. Eve mira hacia atrás y lanza un gran grito de terror y comienza a mover más rápido sus patas para intentar alejarse lo más posible de aquella masa de colosales pokémon.
Cuando estaban a punto de alcanzarla, Tymime aparece de la nada, la sostiene y desaparecen. En eso, la escena vuelve a desaparecer y se materializa en el punto donde había partido Eve.
Eve respiraba rápidamente y tenía una expresión de terror en su rostro. Mewtwo suelta una risita, la expresión de Eve era bastante graciosa, al rato Skyfler se le unió.
Mientras tanto, Tymime le preguntaba a Eve qué había ocurrido para que la persiguiesen tantos pokémon, pero ella se negaba a responderle a su hermano. Aún no se le había pasado el susto y Mewtwo en cierto modo ya podía entender el por qué ella no usaba esa habilidad tan preciada.
- ¡Y te lo digo una sola vez! – exclama Eve repentinamente - ¡No vuelvo a usar la Teletransportación más nunca! ¡Tendría que depender algo muy valioso para mí para usarla! ¡Ni siquiera lo usaré para escapar por que posiblemente me meto en más problemas! -.
La escena vuelve a desaparecer y a aparecer a los pocos instantes. Aparecen sumergidos lago, donde Eve se zambullía y curioseaba todo lo que hubiese en el fondo de aquella hermosa fuente de agua. Las aguas eran tan cristalinas que uno podía ver con toda claridad todo lo que le rodease, sin necesidad de usar los protectores humanos.
Mewtwo sentía el frío del agua en su piel pero no sentía que le faltase el aire a pesar de estar bajo el agua. Al parecer, aunque el recuerdo sea tan vívido, no experimentaba lo que sucedería en la realidad.
Después de que Eve se acercara a un Clampearl y lo observara detenidamente, miró hacia arriba y nadó hasta surgir a la superficie, donde salió del agua flotando y voló en dirección al árbol que daba a las catacumbas, seguida de Mewtwo y Skyfler.
- ¿Será que este es el día aquel? – suelta Skyfler, Mewtwo le lanzaba una mirada dubitativa – De seguro lo verás ahora… -.
Eve se detuvo y descendió hasta el pie del árbol, para poder así comenzar su descenso a las catacumbas. Pero repentinamente, se detiene a la orilla de la gruta y eleva sus orejas muy en alto. Comienza a caminar, alejándose de la gruta de entrada y adentrándose en los azules matorrales. Se abre paso entre las hojitas y las ramas, con una extraña cautela. De un momento a otro se detiene y se esconde lo más posible, pero dejando un agujero entre los arbustos para poder ver bien algo. Su blanca piel comenzó a tornarse del mismo azul grisáceo que el del arbusto.
- No tenía conocimiento de que Eve pudiera usar de esa manera el mimetismo – comenta Mewtwo.
- Puede gracias a los genes de un Kecleon, además de que Moonghost también es capaz – informa Skyfler.
Entonces, ambos ven hacia la dirección a la que Eve también observaba con atención.
Todos los hermanos estaban reunidos nuevamente, lo distinto esta vez es que entre ellos había una hermosa Froslass y un atemorizante Mismagius. Ambos estaban hablando con Tymime, que les escuchaba atentamente. A los oídos de Mewtwo, llegaron sus palabras.
- Ya han destruido el templo del sureste – decía la Froslass, con una cantarina pero lejana voz – Todas las tablillas y los escritos de las paredes se perdieron. También destruyeron la pila de su Madre, Señor… -.
- El mismo destino ha sufrido el templo del oeste, Señor – interviene el Mismagius, con una espectral voz, pero estaba llena de preocupación – La diferencia es que han comenzado a cazar y a masacrar algunos humanos y unos que otros pokémon que han tenido el infortunio de caer en sus garras -.
- ¿Acaso ustedes no han hecho nada para evitarlo? – pregunta Tymime, lleno de rabia.
- Lo hemos intentado Señor. El problemas es… - balbucea la Froslass.
- Que Enurta ha conseguido el Báculo Ea – termina el Mismagius, con cierto temblor en su voz.
La reacción de los hermanos reflejó a la perfección lo que sentía Tymime, pero éste no se había inmutado, sus temores se habían reiterado más que suficiente. Tymime simplemente hundió su rostro en sus manos. Cuando hubo recuperado por completo la compostura, lanzó un largo y exasperado suspiro y miró a todos.
- Nos dividiremos y trataremos de impedir que continúen avanzando y destruyendo los Templos de Gea – les dice Tymime a sus hermanos – Hagan todo lo posible de atraerlos al Templo Origen. En cuanto a ustedes… - dice, dirigiéndose a los pokémon fantasma – Convoquen aliados para proteger la Catacumba, no deben de enterarse de la existencia de Eve -.
- Disculpe mi atrevimiento señor ¿Pero por qué ha nacido la pequeña? – balbucea el Mismagius.
Tymime le lanza una inquisitiva mirada. De un momento a otro, su esfera negra se materializa y unos cuantos hilos apresan a la Froslass y al Mismagius, los cuales habían lanzado una exclamación de terror antes de quedar en un estado en el que tenían un aspecto más aterrador aún. Después de unos cuantos segundos, los hilos se repliegan liberando a las víctimas y Tymime hace desaparecer su esfera.
- Tuve que asegurarme de que no fuesen a traicionarnos – dice Tymime, con una increíble naturalidad – Eve solamente tiene una función en esta guerra. Ya ustedes son testigos de los poderosos que se han vuelto los Malsumis, tanto que posiblemente ya nosotros no tenemos la fuerza necesaria para aniquilar tanto su cuerpo como su alma. Así que Eve es la clave para poder destruirlos de una vez por todas, pero debe… -.
Entonces, la escena volvió a hacerse borrosa y turbulenta, ocasionando que Mewtwo no pudiese escuchar nada ni tampoco ver las expresiones de los demás.
- “¡Maldita sea!” – piensa Mewtwo, irritado.
Nuevamente, Skyfler tenía detrás de él una pluma que resplandecía apenas, así que Mewtwo no pudo verla. Cuando la pluma se hizo polvo, la escena volvió a tornarse nítida y el audio se escuchaba a la perfección.
- Gracias por informarnos Morrigan (agachando levemente su cabeza y refiriéndose a la Froslass), Tuoni (refiriéndose al Mismagius) – dice Tymime – Ya pueden retirarse -.
Ambos pokémon agacharon la cabeza en señal de respeto y se desvanecieron. En eso, Mewtwo observa como Eve sale corriendo velozmente de los arbustos y él la sigue por inercia. Cuando pudo alcanzarla, ella ya había comenzado a descender velozmente hacia las catacumbas, pero aunque descendía con una velocidad feroz, Mewtwo pudo ver unas cuantas lágrimas en los ojos de Eve y como resbalaban por sus mejillas.
Cuando Eve llegó al fondo, no se fue hacia donde ella había nacido, sino que se hizo paso en una de las grietas que había allí, se acurrucó y Mewtwo pudo escuchar claramente sus sollozos. En eso, Skyfler se posa al lado de Mewtwo.
- No te vuelvas a echar una carrera así – espeta – Recuerda que te estoy cuidando por si la retorcida mente de Tymime intenta hacerte algo -.
- ¿Por qué… llora? – pregunta Mewtwo, muy conmovido por ver a Eve así. Skyfler vuelve a ponerse algo nervioso, pero al parecer Mewtwo no esperaba una respuesta.
En eso, la escena comienza a distorsionarse suavemente, pero vuelve a volver a la normalidad y en el mismo punto. Eve aún seguía escondida en la grieta, hecha un ovillo, pero ya no se escuchaban sus sollozos.
- ¿Acaso permaneció tanto tiempo ahí escondida? – pregunta Skyfler, algo alarmado.
- ¿Disculpa? -.
- Es que lo que viste fue el preludio de la batalla que Tymime tuvo con Enurta, en donde destruyó su cuerpo y posteriormente encerraron a Enurta en Eve – informa Skyfler – Y eso duró días… -.
Justo en ese momento, escuchan unos ruidos que provenían de la entrada a las catacumbas. Mewtwo es impulsado por la curiosidad y se eleva hasta cierto punto del largo camino de descenso. Entonces, logra ver que Tymime era el que descendía, pero su cuerpo estaba cubierto de heridas y cojeaba; entre sus brazos portaba una esfera de cristal, y su interior estaba ocupado por una extraña sustancia que se arremolinaba y cambiaba de colores entre los negros y los violeta.
Cuando Tymime estaba por llegar al final, le falla la pierna lastimada y cae bruscamente al duro suelo de las catacumbas. Eve se da cuenta de eso y echa una ojeada sin salir de su escondite, cuando ve a Tymime en ese estado, se lleva un buen susto, pero reprime su grito tapándose la boca. Tymime se reincorporaba con mucha lentitud y respiraba entrecortadamente, hizo todo lo posible para que la esfera estuviese a salvo y que no se le escapara de las manos.
El hermano comenzó a abrirse paso con dificultad, pero en una dirección que ninguno de los hermanos jamás había tomado. Eve sale de su escondite, pero solo cuando Tymime se había alejado considerablemente y lo sigue flotando, para evitar así provocar cualquier ruido. Mewtwo y Skyfler siguen a ambos.
El camino que Tymime había tomado era algo oscuro, pero Eve lo seguía con bastante normalidad, así que Skyfler y Mewtwo también. Caminaron por un largo rato, hasta que Tymime desapareció al doblar una esquina. Eve levantó muy en alto sus orejas y se apresuró. Mewtwo y Skyfler imitaron a Eve.
Cuando dieron la vuelta, Mewtwo se quedó boquiabierto al ver lo que tenía ante sí (nuevamente).
Las rocas de la cueva se elevaban hasta el techo en una forma puntiaguda y eran curvadas. Lo curioso es que en el punto donde todas aquellas rocas se unían, había un resplandor azulado, en el cual se veían unas pequeñas esferas que parecían de cristal ir de aquí y allá.
Tymime levanta su mirada, algo moribundo, y se acerca lo más posible a esa luz. Eleva su mano izquierda, con la cual sostenía la extraña esfera, ofreciéndosela a la luz. Tymime frunce el ceño y tose un poco.
- Ahí lo tienes. Así te demuestro que no soy una alimaña como tú misma crees, Madre – espeta cruelmente – Aquí te traigo el alma de Enurta. Te has equivocado en tu predicción, somos capaz de destruir sus cuerpos pero no sus almas ¿Qué haz de hacer con esto ahora, Madre? –
Mewtwo observaba en silencio, detrás de una Eve que tenía la misma expresión de sorpresa en el rostro que él. Tymime estaba moribundo, su cuerpo estaba muy dañado, a Mewtwo le sorprendía a sobremanera que ese pokémon aún tuviese fuerza hasta para respirar.
Tymime seguía observando la fuente de luz del lugar, con el ceño fruncido y con una mirada que tenía un matiz de dolor y rabia. Entonces, una voz lejana, profunda y muy hermosa invadió todo el recinto, era la voz de una mujer:
- Hay que encerrarlo en otro cuerpo –
- Eso sería una estupidez – argumenta Tymime, mientras dejaba la esfera cerca de la luz y se alejaba para acomodarse en el suelo – Le estarías dando otro medio para volver a hacer lo que hizo. Les he logrado arrebata tú Báculo y lo he escondido, pero aún poseen el poder que han adquirido -.
- Eso no es de mucha importancia. Mis intenciones son encerrarlo en un cuerpo que aún posea su propia alma, pero debe ser un alma fuerte y decidida, así Enurta simplemente permanecerá dormido -.
- ¿No sería mejor que lo destruyeras de una buena vez? – pregunta Tymime, con rabia – Sus propios subordinados le han dado la espalda y encerrarlo de la manera que tú propones solamente sería una carga más para nosotros -.
- Deja de contradecirme. No está en mis posibilidades destruirlo, las reglas me lo impiden… -.
- Las reglas no existen sólo cuando te conviene – argumenta Tymime cruelmente – Si hacemos esto corremos un gran riesgo. Para poder encerrar un alma tan turbulenta como ésta necesitaríamos de un cuerpo poderoso aparte de un alma decidida, no me vengas a decir que no sabía eso ¿Pretendías engañarme acaso? Sé tanto de cuerpos y almas como tú, por que me concediste la maldición de hurgar en las inmundas mentes de tus creaciones y de controlar sus inservibles almas y hasta de apagarlas -.
- Eso no viene al caso… -.
- Claro que sí. Destruye a Enurta de una vez por todas, los Malsumis han nombrado a un nuevo líder, no tiene caso que se mantenga con vida -.
- Es imposible. Mis reglas son muy claras y él también es un hijo mío… -
- Gea… - espeta Tymime interrumpiendo a la voz con una risotada llena de malicia - ¿Sabes lo que pienso? Que yo fui un error tuyo y que lo estas pagando caro. Tú sientes amor hacia éste Malsumi, un ser que te destruirá lentamente en el futuro si haces lo que piensas hacer. Mientras que yo soy el otro hijo al que repudias a pesar de ser una de tus creaciones más perfectas, pero perfecto en el sentido de ser el lado que nunca quieres demostrar… -
- Cuida tus palabras, hijo mío… -.
- No sabes el asco que me produces Madre. Y reitero que me niego a que encierres a Enurta en otro cuerpo -.
En eso, Eve sale corriendo de su escondite y se acerca a Tymime quién la mira con inmensa sorpresa cuando la vio a su lado. Cuando Mewtwo se acercó y vio a Eve a los ojos, descubrió que éstos perdieron el brillo y que tenían mucho parecido a los que él conocía. En esos ojos había rabia y un profundo odio.
- Te odio Madre – espeta Eve – Te odio por crearme tan egoístamente, por ser tan cruel y a la vez tan benévola. Odio todo de ti. Odio que hayas creado todo. Me odio a mí misma por culpa tuya -.
- ¿Qué estas haciendo aquí? – pregunta Tymime, con un hilillo de voz.
- Me ofrezco a ser la que contenga a Enurta dormido en las entrañas de su cuerpo. Me ofrezco a ser aquél ser que deba sucumbir nuevamente a tus caprichos y necesidades. Me ofrezco a ser la posible perdición de todo lo que has planeado, por que lo permitiré con gusto si llego a fallar en está mi segunda misión – argumentó Eve, con una furia en su voz y una decisión extraña para un pokémon de su edad.
- No… - dijo Tymime débilmente, agarrando a Eve del brazo con su mano izquierda.
- No te interpongas hermano – siseó Eve cruelmente, alejando su brazo para zafarse de su hermano – Dicta tu decisión, Madre – agrega con desprecio.
El recinto se sumió entonces en un profundo silencio. Después de un minuto aproximadamente, la voz volvió a resonar en el lugar.
- Si es lo que deseas, entonces acércate a mí –
Eve se acercó a la luz de la grieta con paso decidido y con el ceño fruncido levemente, antes de llegar a donde antes había estado, se voltea a ver a Tymime con una expresión más relajada. Unos segundos después, voltea a ver a la luz con la expresión que tenía antes de mirar a Tymime.
La escena entonces se vuelve muy borrosa, pero se escuchaban unos desgarradores gritos de dolor que provenían de la pequeña Eve y que Mewtwo no podía soportar…