Cita de Siro
Waa... como siempre un episodio repleto de miniorgasmos literarios... Qué escritura y qué buen hacer, y encima la batalla contra Blaze fue increíble... Me encantó la parte en que Eve habla con su madre y se pone el collar, ahí se nota que le tiene respeto
Ya espero con ansia el siguiente :3
Tenías que ser tú Siro XD
Pos lo sé, muchos detestan a Tymime, más él tiene sus razones u.u . Creo que nadie se ha dado cuenta y esa es la idea, tal vez en algún momento alguien se de cuenta o sino tendrán que esperar muuuuuuuuuuuuucho para averiguarlo XD.
Este capitulo no es tan interesante, y poco a poco, nos estamos acercando al momento en el que el fic de Richie (El Pokémon de la Luz) se cruza con este.
Espero y disfruten, a pesar de que esto solo sea el preámbulo de una parte importante en el fic... No emocionante todavía XD
Capítulo 35 – Convirtiéndonos en prófugos
- Creo que ya está despertando… -.
- ¿Estás segura? –.
- Como si de mi vida se tratara –.
Mewtwo escuchaba voces a su alrededor, también se sentía algo ofuscado y cansado, le dolía el hombro y tenía un terrible dolor de cabeza. Escucha una pequeña explosión, como si fuese un petardo.
- Debe de tener fiebre, se está disparando su poder psíquico –.
- Pero eso es fácil de curar con algunas efusiones de hierbas –.
Mewtwo trata de abrir sus ojos, pero le cuesta un poco, sus párpados le pesaban como si fuesen Wailord.
- ¡Bájenme! ¡Bájenme! –
- ¡Ay por Gea! ¡Agarren a Rocknight! –
- Déjalo, debe sentirse realizado por flotar si ponerle mucho esfuerzo -.
Poco a poco, un pequeño haz de luz inundó la retina de Mewtwo. Abrió un poco más los ojos, pero todo se veía muy borroso. Parpadeó varias veces y enfocó un poco más, pero aún todo lo que le rodeaba se veía muy difuso.
- ¡Miren, ya abrió los ojos! – exclama Sfear - ¿Cómo te sientes? – le pregunta amablemente. Entonces, se escucha un ruido sordo y un “¡Auch!”
-
Yo… - balbucea Mewtwo, moviendo sus ojos a todos lados en busca de algo nítido.
- ¡Compadrazo Mewtwo! – exclama Moonghost, levantándolo apenas y dándole un abrazo - ¡Pensé que te perderíamos! – exclama entre lágrimas.
- Déjalo recostado, Moonghost – ordena Icestar, viendo a su hermano perspicazmente.
- Me alegra que estés bien – le dice una voz conocida.
Mientras Icestar volvía a recostar a Mewtwo en algo muy mullido, logró enfocar que agachada a su lado estaba Dyfir.
- Ahora vas a estar más cómodo, te pudimos colocar esta almohada – comenta Dyfir, con una sonrisa en su rostro.
-
¿Dónde estamos? – pregunta Mewtwo.
El cielo estaba lleno de los rojizos colores de un hermoso atardecer, apenas había una que otras estrellas tachonadas en el firmamento. La fría brisa del lugar comenzaba a soplar y Mewtwo podía escuchar la voz del lugar.
- Seguimos en las montañas. No te podíamos mover ni a ti ni a Tymime, si lo hacíamos podrías haberte vuelto loco – responde Moonghost.
-
¿Y tú cómo estás? – pregunta Mewtwo débilmente, fijando su mirada en el fantasma.
- Yo estoy bien. No hubieses cometido esta locura Mewtwo, yo estaba bien aunque estaba inconsciente y aporreado – responde Moonghost, con algo de indignación en su voz.
- Ahora si me siento aliviado – dice Ludo. Mewtwo lo busca con su mirada y lo encuentra a sus pies junto con Ger – No vuelvas a provocar una cosa así Ger, hazme el favor – gruñe al Pikachu.
- Discúlpame Mewtwo, todo esto fue mi culpa… - musita Ger, con la cabeza gacha y las orejas caídas.
-
No se preocupen por eso ya – dice Mewtwo, soltando un suave pero largo suspiro.
Barrió con la mirada su alrededor, la mayoría de los hermanos estaban cerca de él, mirándolo muy aliviados (aunque Rocknight estuviese en una posición extraña en el suelo). Cerca de él estaba Tymime, que en esos momentos estaba siendo atendido por Icestar, Shock y el Sr. Fuji; a diferencia de él, Tymime ya era capaz de sentarse y de platicar con facilidad. Siguió buscando con la mirada y encontró a Skyfler, quien reposaba profundamente dormido al pie de un árbol, junto a él se encontraba Nataniel que dormía también. A la única que no encontró ahí fue a Eve.
- Ella no está. Se alejó de aquí para que no intentase curar sus heridas – dice Flowar, adivinando el pensamiento de Mewtwo – Trata de sentarte un momento para que tomes ésta medicina – agrega.
Con ayuda de Dyfir, Mewtwo se reincorpora y acepta el cuenco que Flowar le ofrecía. El líquido que contenía era de color vino, despedía un suave olor y una fina línea de humo. Mewtwo se acerca el cuenco y comienza a beber, el líquido era espeso y tenía un delicioso sabor dulce pero muy fuerte.
- Eso ayudará a que baje la fiebre – comenta Flowar con una sonrisa – Eve debe estar a punto de regresar, todas las noches volvía para saber cómo te encontrabas -.
-
¿Cuánto tiempo estuve así? – pregunta Mewtwo, extrañado.
- Sólo tres días – responde Flame.
-
“Tres días… ”- piensa Mewtwo, asombrado.
- Creo que ya puede mantenerse sentado – comenta Rocknight.
-
Si, ya no se preocupen tanto. Gracias por su atención – dice Mewtwo, con una pequeña sonrisa. Era cierto, ya podía mantenerse sentado y se sentía mucho mejor.
Le lanzó una mirada al hombro que Tymime le había mordido, la herida había sido profunda, pero ya casi no quedaban vestigios de ella, solo unas cuantas marcas.
- No te preocupes, no quedará ninguna cicatriz. Icestar y yo le pusimos mucho cuidado – dice Flowar.
- ¡Oye Mewtwo! – exclama Dyfir, llamando la atención del pokémon – Te quiero presentar a alguien – dice con una sonrisa.
-
¿A quién? – pregunta Mewtwo, interesado.
Dyfir se voltea y hace unas señas. Unos segundos después, vuelve a voltearse, cargando a un pequeño Cyndaquil en sus brazos.
- Te presento a Belenus – dice con una sonrisa – Es hijo de Llamita ¿No es una lindura? - pregunta sonriente.
-
¿Hijo de Llamita? – pregunta Mewtwo, anonadado.
- Sí. Después de que se fueron ustedes recibí una llamada del Prof. Elm, diciéndome que como Belenus fue el único Cyndaquil de una camada de Vulpix, que cuidara de él por que mi Vulpix no lo quería alimentar – responde Dyfir – Es mi pequeño “Bebe” -.
-
Es como si volvieras a comenzar – comenta Mewtwo, viendo como el Cyndaquil bostezaba.
- Si y este Cyndaquil es una lindura – agrega Dyfir, algo sonrojada y abrazando con más vehemencia al pequeño Belenus.
Mewtwo desvió la mirada de Dyfir hacia el cielo. Era un hermoso atardecer sin duda alguna. Tal vez no vaya a ver algún lugar tan hermoso como el Bosque Blanco y todo lo referente a el, pero lugares como aquél le infundían una paz exquisita. La brisa acariciaba su rostro y solo esperaba a su querida amiga, aunque no sabía con exactitud si era lo que quería; sentía que sólo la vería con lástima.
- Señores… - carraspea el Sr. Fuji, poniéndose donde todos los hermanos que estuviesen despiertos o presentes le escucharan – Cuando llegue la señorita Eve debo informarles de algo delicado -.
Mewtwo parpadeó varias veces, mirando con curiosidad al Sr. Fuji, desvía su mirada hacia Tymime que parecía algo sorprendido aunque no era tan evidente.
Eve se encontraba a la orilla del lago al que siempre se acercaban para buscar el agua. Aún le quedaban algunas heridas en su brazo derecho y unos raspones en su rostro, gracias a la habilidad de Reconstrucción de Icestar no le quedarían las cicatrices, aunque lucir hermosa no era importante para ella en absoluto.
Tenía la vista fija en el reflejo que le brindaba el lago de sí misma. Mewtwo jamás se había dado cuenta de que los espejos y el agua mostraban a Enurta, por lo cual se sentía aliviada. Con cierta melancolía y rencor, recordaba la causa de sus heridas…
Corría entre los arbustos como no lo había hecho en mucho tiempo. En pocos minutos, llegó al lugar de la disputa. Con temor, observó que Tymime había apresado a Mewtwo en sus hilos y ya estaba a punto de lograr que Mewtwo se suicidara.
- ¡Déjalo ir! – exclama Eve, mientras arremetía contra Tymime.
Tymime voltea a mirarla, algo impresionado, justo cuando Eve lo golpea con un Cabezazo en pleno estómago. El golpe deja a Tymime privado por unos segundos y a Eve, por no ser su fuerte, con una ligera jaqueca. Su hermano se recupera más rápido que ella y libera algunos hilos más con una fuerza tremenda, su mirada estaba llena de furia.
Los hilos no apresaron a Eve, pero se balanceaban, retorcían y rodeaban a su presa, produciéndole gran cantidad de finos cortes en todo el cuerpo.
Eve se había cubierto los ojos para que no se los lastimasen. Su decisión aumentó a cada herida que le producían los hilos, y de un segundo a otro, la rodeó un candente fuego y arremetió contra su hermano.
Eve quemó la piel de Tymime pero no se conformó con ello.
- ¡Libéralo! – vuelve a exclamar antes de rasgar el pecho de su hermano varias veces y de colocarse en una posición y locación adecuada para hundir sus colmillos en el brazo izquierdo de Tymime.
El pokémon arlequín gruñó para expresar su dolor e intentó quitarse de encima a su hermana a punta de arañazos torpes con su mano derecha.
- ¡Déjalo! -.
Después de tantos forcejeos, Tymime logró zafarse de ella y alejarla un poco, entonces, Tymime le muerde el brazo derecho, provocándole un profunda herida. Eve liberó un grito de dolor y volvió a rodearse de fuego, alejando así a Tymime de ella y causándole más quemaduras; con la misma agilidad de la vez anterior, mordió el brazo izquierdo de Tymime. Por unos segundos logró estar así, hasta que Tymime la empujó de nuevo, pero con mayor fuerza. Cuando apenas Eve se hubo reincorporado, Mewtwo quebró la esfera de su hermano…
- Ya será mejor que vuelva… susurra Eve, soltando un suspiro. Le da la espalda a su reflejo y hace su camino de regreso.
- Oye Mewtwo, te quiero comentar algo – susurra Dinya, acercando su boca a dónde Mewtwo debería tener oídos.
-
Dime qué quieres, Dinya – musita Mewtwo, mirándola inquisitivamente.
Cada vez que la pokémon mariposa se le acercaba, era para darle lata con el supuesto amor que sentía hacia Eve y lo cuál Dinya no daba pie de aceptar que eso sólo fuese un sentimiento de amistad muy fuerte.
- Pues… No quiero darte muchas esperanzas… - balbucea Dinya con una pícara mirada – Pero creo que como Eve te salvó y se enfrentó a Tymime, cabe una posibilidad de que también sienta algo por ti… -
-
¿Nunca has pensado que ella y yo nos queremos como ella te quiere a ti? – espeta Mewtwo, harto ya.
- Ella no es odiosa contigo – espeta Dinya bruscamente.
- Ya Eve llegó – dice Icestar, interrumpiendo su conversación y provocando que Dinya y Mewtwo pegaran un respingo.
Mewtwo rápidamente buscó a Eve con la mirada y cuando la encontró se sintió un poco mal, ella tenía algunos raspones en su rostro y unas cuantas cicatrices en el brazo que comenzaba a sanar, aunque no al mismo ritmo que la herida de Mewtwo.
Entonces, Mewtwo recordó de sopetón todo lo que había visto mientras estuvo inconsciente y agachó la mirada, no podía verla directamente a los ojos y no sabía a ciencia cierta el por qué.
Al contrario, Eve observaba a Mewtwo aliviada, al fin podía sentirse mejor al ver que ya había recobrado el conocimiento y que por ende la esfera se hubiese regenerado. Se acerca a Mewtwo tímidamente y esboza una pequeña sonrisa en su rostro al comprobar que sus heridas sanaban satisfactoriamente; Icestar y Flowar habían hecho un buen trabajo, tal como ella esperaba.
El Sr. Fuji carraspea de improviso, llamando la atención de todos los presentes y despertando a Skyfler y Nataniel, quienes comenzaron a desperezarse. Con solemnidad, el anciano dijo:
- Señor Tymime, Señor Mewtwo, si me permiten decirlo y recalco que es mi opinión, la actitud que tuvieron hace tres días lo tacho de infantil y absurdo, algo que no es esperaba de pokémon tan astutos e inteligentes como ustedes. Ahora, si dejamos esto a un lado y ahora me dirijo a todos, haré el intento de que inviertan seriedad en este asunto delicado que les vengo a comunicar, el cual se suma a sus ya agobiantes tareas – hace una pausa para lanzarle un rápida ojeada a Tymime y prosigue – Durante el tiempo que estuvieron ausentes, las autoridades policiacas reunieron mucha evidencia de los hechos ocurridos en la Torre Pokémon, incluidos testimonios de sobrevivientes que alegaron la presencia de la Srta. Eve, el Sr. Moonghost y el Sr. Ruffi… -.
- ¡Ni ze de ocuda temina de deci ezo! – exclama Baby rápidamente, llamando la atención de todos - ¡Ez Zeñod Baby! ¡B-A-B-Y! ¡Ba-by! ¡BABY! –
- ¡Silencio! – espeta Tymime, su voz sonaba algo débil pero aun poseía su don de la influencia porque Baby no dijo ni una sola palabra más.
- Como decía… - carraspea de nuevo el Sr. Fuji, acercando su puño a sus labios – Hubo personas que atestiguaron sobre ustedes y la policía ha logrado hacer… - se interrumpe para hurgar en un pequeño bolsillo que tenía en su camisa, sacando un papel arrugado –un retrato dibujado… -
El Sr. Fuji alisa lo más que puede el papel y les deja ver que tenía dibujado un boceto casi idéntico de Eve. Todos los hermanos intercambian una rápida mirada nerviosa para luego volver a observar el papel, tenía escrito en letras grandes y coloridas: “Se Busca”.
Tymime gruñe por lo bajo y le lanza una mirada a Fuji.
- ¿Y cuan grave es el asunto? – pregunta seriamente.
- Mucho mi Señor. Los asesinatos que efectuó Enurta fueron bastante numerosos y muy sanguinarios. Muchos han exigido que los capturen para degollarlos en público, por eso la información ha sido enviada a las regiones principales hasta los momentos, pero en muy poco tiempo todo el país los estará cazando y progresivamente el mundo entero – responde el Sr. Fuji.
Eve frunce levemente el ceño y baja la mirada.
- Debí… - musita Tymime, dirigiendo su mirada a la parte más alta de las montañas.
- ¿Debiste qué? – pregunta Shock, quien estaba al lado del arlequín.
- Yo estuve cerca de la Torre cuando llegaron las autoridades – comenta Tymime, plantando la mirada en su hermano – Debí asesinar a los sobrevivientes con mis maniquíes -.
-
¿Acaso estás loco? – pregunta Mewtwo de sopetón. Observaba a Tymime con rabia, el arlequín le devolvía la misma mirada aunque con cierto odio agregado –
Son seres vivos y además naciste para protegerlos ¿Cómo pudiste siquiera pensar en asesinarlos? –.
- Creo que tú [CENSURADO], viste lo suficiente como para saber lo que soy – espeta Tymime con frialdad – Y para acotar, estoy bastante orgulloso de ser un asesino. El no haber hecho lo me dictaba mi instinto provocó esta [CENSURADO] -.
-
Aunque sea por instinto o por que poseas alguna enfermedad psiquiátrica, nada te da el derecho de quitarles la vida a seres inocentes – espeta Mewtwo, a quien Dinya tenía agarrado del brazo para que no se levantara a golpear al arlequín.
- Tienes razón, no me da el derecho – sisea Tymime con una cruel sonrisa, a éste lo tenía sujetado Shock pensando lo mismo que Dinya – Aunque, no existe algo o alguien que me otorgue ese derecho, por ende no existe absolutamente nada que me lo prohíba –
-
Eres un… -
- ¡Ya basta! – exclama Eve en modo cortante. Mewtwo le lanzó una mirada confundida y Tymime la miraba con cierto recelo. Eve levantó por fin la mirada y la dirigió directo al Sr. Fuji - ¿Qué nos sugiere, Sr. Fuji? –
- Viajar – responde son simplicidad – He pensado en esto y aún tenemos una posibilidad de ganar tiempo. A la región de Dorigan, aún no llega ni siquiera la noticia de lo sucedido en la Torre Pokémon, además que hay dos Creyentes que se residencian en un lugar de la región conocido como Isla Ávida. Ahí podremos reorganizarnos y ocultarnos por un tiempo -.
- Entonces no se diga más – dice Eve, tomando el mando extrañamente, lo que produce una ligera expresión de sorpresa en el rostro de Tymime - Partamos lo más pronto posible hacia Isla Ávida, preferiblemente mañana -.
- Claro Srta. Eve, solo déjeme trazar una ruta poco frecuentada para llegar al puerto y de ahí lo que Gea quiera… - informa el Sr. Fuji.
- Bien… - dice Eve, soltando un suspiro – Ahora lo que quedaría es esperar hasta mañana. Usted haga lo que dijo que haría. Tymime, Mewtwo, concéntrense en recuperarse lo más posible esta noche, descansen, no quiero más peleas o se las verán conmigo, con todo respeto hermano – agrega, lanzándole una mirada solemne a su hermano mayor – Espero que de aquí en adelante se lleven mejor, no necesitamos de tontas batallas. Desconozco por completo la causa por la que pelearan, pero no podemos darnos el lujo permitir rivalidades entre nosotros -.
Entonces, se levanta y camina hacia los arbustos. Mewtwo la sigue con la mirada, algo triste por que Eve no se hubiese quedado un rato más, también apenado por volver a discutir con Tymime.
- Perfecto, ya la oíste. Así que come para que Flowar te de otra medicina – le dice Dyfir a Mewtwo con una sonrisa, mientras le ofrecía un pan de melón empaquetado.
Eve hizo su camino de vuelta al lago, pero cuando ya se había alejado un poco del campamento, sintió que alguien la seguía y se puso alerta. Entonces, siente que alguien la sostiene por el brazo herido, produciéndole una mueca de dolor. Cuando fija la mirada en quien la agarraba, descubre a Tymime.
Éste la veía sin tanta severidad como hacía de costumbre, era como siempre la veía a ella en algunas ocasiones, exclusivamente a ella...
Tymime suelta un suspiro, cerrando suavemente sus ojos, soltando a Eve para sentarse al pie de un árbol cercano.
- Acércate – le dice Tymime débilmente y con dulzura, aún con los ojos cerrados.
Eve obedece, acercándose con lentitud y sentándose en frente de Tymime. El arlequín abre sus ojos con lentitud y agarra el brazo derecho de Eve con suma delicadeza, posando su mano derecha sobre el brazo de su hermana. La gema negra que Tymime tenía incrustada en su blanco brazo, comenzó a brillar ligeramente con un aura blanca y muy difusa.
Con bastante suavidad, Tymime recorrió el brazo de su hermana, acariciando las heridas como si se tratasen de un frágil rosa. Casi instantáneamente, las heridas desaparecían y la piel quedaba tan suave como la de un bebé humano. Tymime repitió el procedimiento con el rostro de Eve.
A Eve, el método de sanar heridas que implementaba su hermano mayor, le gustaba mucho y se sentía dichosa de poder sentir algo de amor por parte de alguien tan desalmado como Tymime. Para disfrutar de aquello, Eve cerró sus ojos con suavidad hasta que Tymime hubo terminado.
Era bastante extraño que hace tres días se estuviesen agrediendo de tal manera que pareciera que desearan matarse el uno al otro y que ahora parecían verdaderos hermanos.
Cuando Tymime hubo terminado de sanar el rostro de Eve, deja caer su mano y suspira. Eve suelta un bostezo y se acurruca al lado de Tymime, él le lanza una mirada inquisidora pero cargada de cariño, entonces, apoya su cabeza en la de su hermana y cierra sus ojos, aquello le hacía regresar hace mucho tiempo atrás, cuando apenas Eve era recién nacida y pasaba las noches en vela por ella. Al pasar los minutos, Eve y Tymime se dejaron dominar por el sueño.
Giovanni observaba con asombro, como un Banette realizaba la labor que harían varios científicos juntos. A su lado, se encontraba el extraño ser que respondía al nombre de Drakar.
Loki trabajaba en la armadura a la que le había echado el ojo la otra vez, mejorándola y agregándole algo especial.
- ¿Cuándo comenzaremos con su plan? – pregunta Giovanni. En ese momento, su Persian se acerca cautelosamente.
- Dentro de muy poco – responde Drakar – Solo necesitamos algo primordial para que no escapen -.
- Para lo cual no tendrá que esperar mucho, mi Señor – dice Hela.
Giovanni y Drakar dirigen su mirada hacia la entra del laboratorio y ven a Hela en el umbral, con una piel de Arcanine que envolvía algo misterioso. La Gardevoir se acerca hasta Drakar y se postra de “rodillas” ante él, ofreciéndole la piel.
- Lo que usted pidió. Balac se encargó del metal, yo del veneno y Namtar de la forjadura. Ni la misma Grounday podría detener una parálisis y ni de contrarrestar su efecto, y Flowar requeriría de mucho tiempo para curarlo con sus medicinas – decía Hela mientras Drakar recibía la piel.
- Entonces sólo falta porque termine Loki… – comenta Drakar, observando de una manera extraña la piel de Arcanine.
- No es necesario esperar, mi Señor – dice Loki de sopetón, alejándose de la armadura – Ya rediseñé ésta armadura, implementando el material que Kronos me ordenó utilizar. También le implanté lo que el humano llama “chip”, no tendremos problemas en cuanto a este punto. Su pokémon está asegurado, Giovanni -.
- Eso es perfecto – susurra Giovanni, esbozando una sonrisa de maquiavélica satisfacción en su rostro.
Seguidamente, Kronos apareció de improvisto en la sala y se acercó directamente hasta Drakar y Giovanni, portando su Báculo Ea. Mirando fijamente a ambos líderes, carraspea para llamar su atención.
- Como le dijimos, el único que no le pertenece es el Lethilian que vio primero, ese morirá – dice Kronos – En cuanto a usted mi Señor, deberemos permanecer hasta que Eve suelte su último suspiro, así recibiremos a Enurta nuevamente -.
- ¿Estás seguro de que si Eve muere, Enurta podrá usar ese cuerpo? – pregunta Drakar.
- Sin duda alguna, mi Señor – dice Kronos, agachando levemente su cabeza y cerrando sus ojos.
- Si es así… - dice Hela, reincorporándose con una sonrisa llena de maldad y psicopatía - ¿Qué estamos esperando? -…
Bien Damas y Caballeros, eso es todo por ahora. Pero antes de irme, les dejo algo muy especial.... La era Photoshop *0*
Spoiler
Espero y les guste, no habñia ningun dibujo decente de Eve.
Eso es todo por ahora, trataré de agilizarme, pero pido un poquito mas de paciencia por que ya volvimos a clases n_nU
SaYoNaRa