Foros de Centro Pokémon
Archivo histórico
Estás viendo el archivo de los foros de Centro Pokémon. Ya no se pueden crear temas, responder ni iniciar sesión.
#141

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Wauuu :D

Un capi muy bonito... hasta que el maldito imbecil del conejo maquillado mato al pobre scizor u.u

Hubo sangre xD Amor, dolor, hisotira, traicion y una excelente decripcion de lugares y de absolutamente todo

No tengo mas que decir que feliz año! :D y que todos sus deseos se hagan realidad

Salu2..!!

Y suerte en este nuevo año

#142

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Waa... como siempre un episodio repleto de miniorgasmos literarios... Qué escritura y qué buen hacer, y encima la batalla contra Blaze fue increíble... Me encantó la parte en que Eve habla con su madre y se pone el collar, ahí se nota que le tiene respeto

Ya espero con ansia el siguiente :3
#143

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Cita de Siro
Waa... como siempre un episodio repleto de miniorgasmos literarios... Qué escritura y qué buen hacer, y encima la batalla contra Blaze fue increíble... Me encantó la parte en que Eve habla con su madre y se pone el collar, ahí se nota que le tiene respeto

Ya espero con ansia el siguiente :3


Tenías que ser tú Siro XD
Pos lo sé, muchos detestan a Tymime, más él tiene sus razones u.u . Creo que nadie se ha dado cuenta y esa es la idea, tal vez en algún momento alguien se de cuenta o sino tendrán que esperar muuuuuuuuuuuuucho para averiguarlo XD.
Este capitulo no es tan interesante, y poco a poco, nos estamos acercando al momento en el que el fic de Richie (El Pokémon de la Luz) se cruza con este.
Espero y disfruten, a pesar de que esto solo sea el preámbulo de una parte importante en el fic... No emocionante todavía XD



Capítulo 35 – Convirtiéndonos en prófugos
- Creo que ya está despertando… -.
- ¿Estás segura? –.
- Como si de mi vida se tratara –.
Mewtwo escuchaba voces a su alrededor, también se sentía algo ofuscado y cansado, le dolía el hombro y tenía un terrible dolor de cabeza. Escucha una pequeña explosión, como si fuese un petardo.
- Debe de tener fiebre, se está disparando su poder psíquico –.
- Pero eso es fácil de curar con algunas efusiones de hierbas –.
Mewtwo trata de abrir sus ojos, pero le cuesta un poco, sus párpados le pesaban como si fuesen Wailord.
- ¡Bájenme! ¡Bájenme! –
- ¡Ay por Gea! ¡Agarren a Rocknight! –
- Déjalo, debe sentirse realizado por flotar si ponerle mucho esfuerzo -.
Poco a poco, un pequeño haz de luz inundó la retina de Mewtwo. Abrió un poco más los ojos, pero todo se veía muy borroso. Parpadeó varias veces y enfocó un poco más, pero aún todo lo que le rodeaba se veía muy difuso.
- ¡Miren, ya abrió los ojos! – exclama Sfear - ¿Cómo te sientes? – le pregunta amablemente. Entonces, se escucha un ruido sordo y un “¡Auch!”
- Yo… - balbucea Mewtwo, moviendo sus ojos a todos lados en busca de algo nítido.
- ¡Compadrazo Mewtwo! – exclama Moonghost, levantándolo apenas y dándole un abrazo - ¡Pensé que te perderíamos! – exclama entre lágrimas.
- Déjalo recostado, Moonghost – ordena Icestar, viendo a su hermano perspicazmente.
- Me alegra que estés bien – le dice una voz conocida.
Mientras Icestar volvía a recostar a Mewtwo en algo muy mullido, logró enfocar que agachada a su lado estaba Dyfir.
- Ahora vas a estar más cómodo, te pudimos colocar esta almohada – comenta Dyfir, con una sonrisa en su rostro.
- ¿Dónde estamos? – pregunta Mewtwo.
El cielo estaba lleno de los rojizos colores de un hermoso atardecer, apenas había una que otras estrellas tachonadas en el firmamento. La fría brisa del lugar comenzaba a soplar y Mewtwo podía escuchar la voz del lugar.
- Seguimos en las montañas. No te podíamos mover ni a ti ni a Tymime, si lo hacíamos podrías haberte vuelto loco – responde Moonghost.
- ¿Y tú cómo estás? – pregunta Mewtwo débilmente, fijando su mirada en el fantasma.
- Yo estoy bien. No hubieses cometido esta locura Mewtwo, yo estaba bien aunque estaba inconsciente y aporreado – responde Moonghost, con algo de indignación en su voz.
- Ahora si me siento aliviado – dice Ludo. Mewtwo lo busca con su mirada y lo encuentra a sus pies junto con Ger – No vuelvas a provocar una cosa así Ger, hazme el favor – gruñe al Pikachu.
- Discúlpame Mewtwo, todo esto fue mi culpa… - musita Ger, con la cabeza gacha y las orejas caídas.
- No se preocupen por eso ya – dice Mewtwo, soltando un suave pero largo suspiro.
Barrió con la mirada su alrededor, la mayoría de los hermanos estaban cerca de él, mirándolo muy aliviados (aunque Rocknight estuviese en una posición extraña en el suelo). Cerca de él estaba Tymime, que en esos momentos estaba siendo atendido por Icestar, Shock y el Sr. Fuji; a diferencia de él, Tymime ya era capaz de sentarse y de platicar con facilidad. Siguió buscando con la mirada y encontró a Skyfler, quien reposaba profundamente dormido al pie de un árbol, junto a él se encontraba Nataniel que dormía también. A la única que no encontró ahí fue a Eve.
- Ella no está. Se alejó de aquí para que no intentase curar sus heridas – dice Flowar, adivinando el pensamiento de Mewtwo – Trata de sentarte un momento para que tomes ésta medicina – agrega.
Con ayuda de Dyfir, Mewtwo se reincorpora y acepta el cuenco que Flowar le ofrecía. El líquido que contenía era de color vino, despedía un suave olor y una fina línea de humo. Mewtwo se acerca el cuenco y comienza a beber, el líquido era espeso y tenía un delicioso sabor dulce pero muy fuerte.
- Eso ayudará a que baje la fiebre – comenta Flowar con una sonrisa – Eve debe estar a punto de regresar, todas las noches volvía para saber cómo te encontrabas -.
- ¿Cuánto tiempo estuve así? – pregunta Mewtwo, extrañado.
- Sólo tres días – responde Flame.
- “Tres días… ”- piensa Mewtwo, asombrado.
- Creo que ya puede mantenerse sentado – comenta Rocknight.
- Si, ya no se preocupen tanto. Gracias por su atención – dice Mewtwo, con una pequeña sonrisa. Era cierto, ya podía mantenerse sentado y se sentía mucho mejor.
Le lanzó una mirada al hombro que Tymime le había mordido, la herida había sido profunda, pero ya casi no quedaban vestigios de ella, solo unas cuantas marcas.
- No te preocupes, no quedará ninguna cicatriz. Icestar y yo le pusimos mucho cuidado – dice Flowar.
- ¡Oye Mewtwo! – exclama Dyfir, llamando la atención del pokémon – Te quiero presentar a alguien – dice con una sonrisa.
- ¿A quién? – pregunta Mewtwo, interesado.
Dyfir se voltea y hace unas señas. Unos segundos después, vuelve a voltearse, cargando a un pequeño Cyndaquil en sus brazos.
- Te presento a Belenus – dice con una sonrisa – Es hijo de Llamita ¿No es una lindura? - pregunta sonriente.
- ¿Hijo de Llamita? – pregunta Mewtwo, anonadado.
- Sí. Después de que se fueron ustedes recibí una llamada del Prof. Elm, diciéndome que como Belenus fue el único Cyndaquil de una camada de Vulpix, que cuidara de él por que mi Vulpix no lo quería alimentar – responde Dyfir – Es mi pequeño “Bebe” -.
- Es como si volvieras a comenzar – comenta Mewtwo, viendo como el Cyndaquil bostezaba.
- Si y este Cyndaquil es una lindura – agrega Dyfir, algo sonrojada y abrazando con más vehemencia al pequeño Belenus.
Mewtwo desvió la mirada de Dyfir hacia el cielo. Era un hermoso atardecer sin duda alguna. Tal vez no vaya a ver algún lugar tan hermoso como el Bosque Blanco y todo lo referente a el, pero lugares como aquél le infundían una paz exquisita. La brisa acariciaba su rostro y solo esperaba a su querida amiga, aunque no sabía con exactitud si era lo que quería; sentía que sólo la vería con lástima.
- Señores… - carraspea el Sr. Fuji, poniéndose donde todos los hermanos que estuviesen despiertos o presentes le escucharan – Cuando llegue la señorita Eve debo informarles de algo delicado -.
Mewtwo parpadeó varias veces, mirando con curiosidad al Sr. Fuji, desvía su mirada hacia Tymime que parecía algo sorprendido aunque no era tan evidente.

Eve se encontraba a la orilla del lago al que siempre se acercaban para buscar el agua. Aún le quedaban algunas heridas en su brazo derecho y unos raspones en su rostro, gracias a la habilidad de Reconstrucción de Icestar no le quedarían las cicatrices, aunque lucir hermosa no era importante para ella en absoluto.
Tenía la vista fija en el reflejo que le brindaba el lago de sí misma. Mewtwo jamás se había dado cuenta de que los espejos y el agua mostraban a Enurta, por lo cual se sentía aliviada. Con cierta melancolía y rencor, recordaba la causa de sus heridas…
Corría entre los arbustos como no lo había hecho en mucho tiempo. En pocos minutos, llegó al lugar de la disputa. Con temor, observó que Tymime había apresado a Mewtwo en sus hilos y ya estaba a punto de lograr que Mewtwo se suicidara.
- ¡Déjalo ir! – exclama Eve, mientras arremetía contra Tymime.
Tymime voltea a mirarla, algo impresionado, justo cuando Eve lo golpea con un Cabezazo en pleno estómago. El golpe deja a Tymime privado por unos segundos y a Eve, por no ser su fuerte, con una ligera jaqueca. Su hermano se recupera más rápido que ella y libera algunos hilos más con una fuerza tremenda, su mirada estaba llena de furia.
Los hilos no apresaron a Eve, pero se balanceaban, retorcían y rodeaban a su presa, produciéndole gran cantidad de finos cortes en todo el cuerpo.
Eve se había cubierto los ojos para que no se los lastimasen. Su decisión aumentó a cada herida que le producían los hilos, y de un segundo a otro, la rodeó un candente fuego y arremetió contra su hermano.
Eve quemó la piel de Tymime pero no se conformó con ello.
- ¡Libéralo! – vuelve a exclamar antes de rasgar el pecho de su hermano varias veces y de colocarse en una posición y locación adecuada para hundir sus colmillos en el brazo izquierdo de Tymime.
El pokémon arlequín gruñó para expresar su dolor e intentó quitarse de encima a su hermana a punta de arañazos torpes con su mano derecha.
- ¡Déjalo! -.
Después de tantos forcejeos, Tymime logró zafarse de ella y alejarla un poco, entonces, Tymime le muerde el brazo derecho, provocándole un profunda herida. Eve liberó un grito de dolor y volvió a rodearse de fuego, alejando así a Tymime de ella y causándole más quemaduras; con la misma agilidad de la vez anterior, mordió el brazo izquierdo de Tymime. Por unos segundos logró estar así, hasta que Tymime la empujó de nuevo, pero con mayor fuerza. Cuando apenas Eve se hubo reincorporado, Mewtwo quebró la esfera de su hermano…

- Ya será mejor que vuelva… susurra Eve, soltando un suspiro. Le da la espalda a su reflejo y hace su camino de regreso.

- Oye Mewtwo, te quiero comentar algo – susurra Dinya, acercando su boca a dónde Mewtwo debería tener oídos.
- Dime qué quieres, Dinya – musita Mewtwo, mirándola inquisitivamente.
Cada vez que la pokémon mariposa se le acercaba, era para darle lata con el supuesto amor que sentía hacia Eve y lo cuál Dinya no daba pie de aceptar que eso sólo fuese un sentimiento de amistad muy fuerte.
- Pues… No quiero darte muchas esperanzas… - balbucea Dinya con una pícara mirada – Pero creo que como Eve te salvó y se enfrentó a Tymime, cabe una posibilidad de que también sienta algo por ti… -
- ¿Nunca has pensado que ella y yo nos queremos como ella te quiere a ti? – espeta Mewtwo, harto ya.
- Ella no es odiosa contigo – espeta Dinya bruscamente.
- Ya Eve llegó – dice Icestar, interrumpiendo su conversación y provocando que Dinya y Mewtwo pegaran un respingo.
Mewtwo rápidamente buscó a Eve con la mirada y cuando la encontró se sintió un poco mal, ella tenía algunos raspones en su rostro y unas cuantas cicatrices en el brazo que comenzaba a sanar, aunque no al mismo ritmo que la herida de Mewtwo.
Entonces, Mewtwo recordó de sopetón todo lo que había visto mientras estuvo inconsciente y agachó la mirada, no podía verla directamente a los ojos y no sabía a ciencia cierta el por qué.
Al contrario, Eve observaba a Mewtwo aliviada, al fin podía sentirse mejor al ver que ya había recobrado el conocimiento y que por ende la esfera se hubiese regenerado. Se acerca a Mewtwo tímidamente y esboza una pequeña sonrisa en su rostro al comprobar que sus heridas sanaban satisfactoriamente; Icestar y Flowar habían hecho un buen trabajo, tal como ella esperaba.
El Sr. Fuji carraspea de improviso, llamando la atención de todos los presentes y despertando a Skyfler y Nataniel, quienes comenzaron a desperezarse. Con solemnidad, el anciano dijo:
- Señor Tymime, Señor Mewtwo, si me permiten decirlo y recalco que es mi opinión, la actitud que tuvieron hace tres días lo tacho de infantil y absurdo, algo que no es esperaba de pokémon tan astutos e inteligentes como ustedes. Ahora, si dejamos esto a un lado y ahora me dirijo a todos, haré el intento de que inviertan seriedad en este asunto delicado que les vengo a comunicar, el cual se suma a sus ya agobiantes tareas – hace una pausa para lanzarle un rápida ojeada a Tymime y prosigue – Durante el tiempo que estuvieron ausentes, las autoridades policiacas reunieron mucha evidencia de los hechos ocurridos en la Torre Pokémon, incluidos testimonios de sobrevivientes que alegaron la presencia de la Srta. Eve, el Sr. Moonghost y el Sr. Ruffi… -.
- ¡Ni ze de ocuda temina de deci ezo! – exclama Baby rápidamente, llamando la atención de todos - ¡Ez Zeñod Baby! ¡B-A-B-Y! ¡Ba-by! ¡BABY! –
- ¡Silencio! – espeta Tymime, su voz sonaba algo débil pero aun poseía su don de la influencia porque Baby no dijo ni una sola palabra más.
- Como decía… - carraspea de nuevo el Sr. Fuji, acercando su puño a sus labios – Hubo personas que atestiguaron sobre ustedes y la policía ha logrado hacer… - se interrumpe para hurgar en un pequeño bolsillo que tenía en su camisa, sacando un papel arrugado –un retrato dibujado… -
El Sr. Fuji alisa lo más que puede el papel y les deja ver que tenía dibujado un boceto casi idéntico de Eve. Todos los hermanos intercambian una rápida mirada nerviosa para luego volver a observar el papel, tenía escrito en letras grandes y coloridas: “Se Busca”.
Tymime gruñe por lo bajo y le lanza una mirada a Fuji.
- ¿Y cuan grave es el asunto? – pregunta seriamente.
- Mucho mi Señor. Los asesinatos que efectuó Enurta fueron bastante numerosos y muy sanguinarios. Muchos han exigido que los capturen para degollarlos en público, por eso la información ha sido enviada a las regiones principales hasta los momentos, pero en muy poco tiempo todo el país los estará cazando y progresivamente el mundo entero – responde el Sr. Fuji.
Eve frunce levemente el ceño y baja la mirada.
- Debí… - musita Tymime, dirigiendo su mirada a la parte más alta de las montañas.
- ¿Debiste qué? – pregunta Shock, quien estaba al lado del arlequín.
- Yo estuve cerca de la Torre cuando llegaron las autoridades – comenta Tymime, plantando la mirada en su hermano – Debí asesinar a los sobrevivientes con mis maniquíes -.
- ¿Acaso estás loco? – pregunta Mewtwo de sopetón. Observaba a Tymime con rabia, el arlequín le devolvía la misma mirada aunque con cierto odio agregado – Son seres vivos y además naciste para protegerlos ¿Cómo pudiste siquiera pensar en asesinarlos? –.
- Creo que tú [CENSURADO], viste lo suficiente como para saber lo que soy – espeta Tymime con frialdad – Y para acotar, estoy bastante orgulloso de ser un asesino. El no haber hecho lo me dictaba mi instinto provocó esta [CENSURADO] -.
- Aunque sea por instinto o por que poseas alguna enfermedad psiquiátrica, nada te da el derecho de quitarles la vida a seres inocentes – espeta Mewtwo, a quien Dinya tenía agarrado del brazo para que no se levantara a golpear al arlequín.
- Tienes razón, no me da el derecho – sisea Tymime con una cruel sonrisa, a éste lo tenía sujetado Shock pensando lo mismo que Dinya – Aunque, no existe algo o alguien que me otorgue ese derecho, por ende no existe absolutamente nada que me lo prohíba –
- Eres un… -
- ¡Ya basta! – exclama Eve en modo cortante. Mewtwo le lanzó una mirada confundida y Tymime la miraba con cierto recelo. Eve levantó por fin la mirada y la dirigió directo al Sr. Fuji - ¿Qué nos sugiere, Sr. Fuji? –
- Viajar – responde son simplicidad – He pensado en esto y aún tenemos una posibilidad de ganar tiempo. A la región de Dorigan, aún no llega ni siquiera la noticia de lo sucedido en la Torre Pokémon, además que hay dos Creyentes que se residencian en un lugar de la región conocido como Isla Ávida. Ahí podremos reorganizarnos y ocultarnos por un tiempo -.
- Entonces no se diga más – dice Eve, tomando el mando extrañamente, lo que produce una ligera expresión de sorpresa en el rostro de Tymime - Partamos lo más pronto posible hacia Isla Ávida, preferiblemente mañana -.
- Claro Srta. Eve, solo déjeme trazar una ruta poco frecuentada para llegar al puerto y de ahí lo que Gea quiera… - informa el Sr. Fuji.
- Bien… - dice Eve, soltando un suspiro – Ahora lo que quedaría es esperar hasta mañana. Usted haga lo que dijo que haría. Tymime, Mewtwo, concéntrense en recuperarse lo más posible esta noche, descansen, no quiero más peleas o se las verán conmigo, con todo respeto hermano – agrega, lanzándole una mirada solemne a su hermano mayor – Espero que de aquí en adelante se lleven mejor, no necesitamos de tontas batallas. Desconozco por completo la causa por la que pelearan, pero no podemos darnos el lujo permitir rivalidades entre nosotros -.
Entonces, se levanta y camina hacia los arbustos. Mewtwo la sigue con la mirada, algo triste por que Eve no se hubiese quedado un rato más, también apenado por volver a discutir con Tymime.
- Perfecto, ya la oíste. Así que come para que Flowar te de otra medicina – le dice Dyfir a Mewtwo con una sonrisa, mientras le ofrecía un pan de melón empaquetado.

Eve hizo su camino de vuelta al lago, pero cuando ya se había alejado un poco del campamento, sintió que alguien la seguía y se puso alerta. Entonces, siente que alguien la sostiene por el brazo herido, produciéndole una mueca de dolor. Cuando fija la mirada en quien la agarraba, descubre a Tymime.
Éste la veía sin tanta severidad como hacía de costumbre, era como siempre la veía a ella en algunas ocasiones, exclusivamente a ella...
Tymime suelta un suspiro, cerrando suavemente sus ojos, soltando a Eve para sentarse al pie de un árbol cercano.
- Acércate – le dice Tymime débilmente y con dulzura, aún con los ojos cerrados.
Eve obedece, acercándose con lentitud y sentándose en frente de Tymime. El arlequín abre sus ojos con lentitud y agarra el brazo derecho de Eve con suma delicadeza, posando su mano derecha sobre el brazo de su hermana. La gema negra que Tymime tenía incrustada en su blanco brazo, comenzó a brillar ligeramente con un aura blanca y muy difusa.
Con bastante suavidad, Tymime recorrió el brazo de su hermana, acariciando las heridas como si se tratasen de un frágil rosa. Casi instantáneamente, las heridas desaparecían y la piel quedaba tan suave como la de un bebé humano. Tymime repitió el procedimiento con el rostro de Eve.
A Eve, el método de sanar heridas que implementaba su hermano mayor, le gustaba mucho y se sentía dichosa de poder sentir algo de amor por parte de alguien tan desalmado como Tymime. Para disfrutar de aquello, Eve cerró sus ojos con suavidad hasta que Tymime hubo terminado.
Era bastante extraño que hace tres días se estuviesen agrediendo de tal manera que pareciera que desearan matarse el uno al otro y que ahora parecían verdaderos hermanos.
Cuando Tymime hubo terminado de sanar el rostro de Eve, deja caer su mano y suspira. Eve suelta un bostezo y se acurruca al lado de Tymime, él le lanza una mirada inquisidora pero cargada de cariño, entonces, apoya su cabeza en la de su hermana y cierra sus ojos, aquello le hacía regresar hace mucho tiempo atrás, cuando apenas Eve era recién nacida y pasaba las noches en vela por ella. Al pasar los minutos, Eve y Tymime se dejaron dominar por el sueño.

Giovanni observaba con asombro, como un Banette realizaba la labor que harían varios científicos juntos. A su lado, se encontraba el extraño ser que respondía al nombre de Drakar.
Loki trabajaba en la armadura a la que le había echado el ojo la otra vez, mejorándola y agregándole algo especial.
- ¿Cuándo comenzaremos con su plan? – pregunta Giovanni. En ese momento, su Persian se acerca cautelosamente.
- Dentro de muy poco – responde Drakar – Solo necesitamos algo primordial para que no escapen -.
- Para lo cual no tendrá que esperar mucho, mi Señor – dice Hela.
Giovanni y Drakar dirigen su mirada hacia la entra del laboratorio y ven a Hela en el umbral, con una piel de Arcanine que envolvía algo misterioso. La Gardevoir se acerca hasta Drakar y se postra de “rodillas” ante él, ofreciéndole la piel.
- Lo que usted pidió. Balac se encargó del metal, yo del veneno y Namtar de la forjadura. Ni la misma Grounday podría detener una parálisis y ni de contrarrestar su efecto, y Flowar requeriría de mucho tiempo para curarlo con sus medicinas – decía Hela mientras Drakar recibía la piel.
- Entonces sólo falta porque termine Loki… – comenta Drakar, observando de una manera extraña la piel de Arcanine.
- No es necesario esperar, mi Señor – dice Loki de sopetón, alejándose de la armadura – Ya rediseñé ésta armadura, implementando el material que Kronos me ordenó utilizar. También le implanté lo que el humano llama “chip”, no tendremos problemas en cuanto a este punto. Su pokémon está asegurado, Giovanni -.
- Eso es perfecto – susurra Giovanni, esbozando una sonrisa de maquiavélica satisfacción en su rostro.
Seguidamente, Kronos apareció de improvisto en la sala y se acercó directamente hasta Drakar y Giovanni, portando su Báculo Ea. Mirando fijamente a ambos líderes, carraspea para llamar su atención.
- Como le dijimos, el único que no le pertenece es el Lethilian que vio primero, ese morirá – dice Kronos – En cuanto a usted mi Señor, deberemos permanecer hasta que Eve suelte su último suspiro, así recibiremos a Enurta nuevamente -.
- ¿Estás seguro de que si Eve muere, Enurta podrá usar ese cuerpo? – pregunta Drakar.
- Sin duda alguna, mi Señor – dice Kronos, agachando levemente su cabeza y cerrando sus ojos.
- Si es así… - dice Hela, reincorporándose con una sonrisa llena de maldad y psicopatía - ¿Qué estamos esperando? -…




Bien Damas y Caballeros, eso es todo por ahora. Pero antes de irme, les dejo algo muy especial.... La era Photoshop *0*
Spoiler


Espero y les guste, no habñia ningun dibujo decente de Eve.

Eso es todo por ahora, trataré de agilizarme, pero pido un poquito mas de paciencia por que ya volvimos a clases n_nU

SaYoNaRa

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#144

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Wauuu

A pesar de la falta de accion si estuvo interesante

Misterio, cariño, disputas etc...

Ha sido de los mejores señorita onix ^^

Siga asi, un excelente capi :P

Salu2..!!

PD: Isla Ávida *¬*

#145

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


La era del photoshop :)
Bastante util y muy bonita la imagen eh - w -
El cap. anterior.... me dio pereza leerlo - w -U
Aunque estuvo realmente interesante, y mas con la muerte de Zuen...
Aunque me dio algo de... tristeza [?] (Dios mio!! que me pasa??!! o-O)
Ahora... este.. nu se.... tuvo weno mediante informacion pero seh! le falto accion pero....
Como es eso de la piel de Arcanine?! TT w TT
Me gusto la parte donde Eve y Tymime ahora seh parecian hermanos :O

Saludos TT . TT

PD: Me lleva, me gano Richie =O
#146

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


O_o a pesar de la falta de acción, es un gran episodio. Es un poco corto en compración a lo que nos tienes acostumbrados, pero no por ello es peor. Es un episodio excelente y con un popurrí de sentimientos y disputas que deja a uno sin palabrs

felicidades y sigue así
#147

Capítulo 36 - Emboscada y secuestro

Capítulo 36 - Emboscada y secuestro

Hola señores ^0^ (y señoritas XD).
por fin les traigo el siguiente capítulo, comienza una parte que me entusiasma escribir :3.
Como siempre, espero sus comentarios, cr´ticias y sugerencias (valga la rebundancia... o como sea esa palabras, siempre en broma le dicen "rebuznancia" entonces ya me dañaron el léxico @~@).
Sin más bla-bla-blá, les dejo el capítulo 36 ^^


Capítulo 36 – Emboscada y secuestro
Amanece en las montañas después de una fría noche, en la que la neblina hizo acto de presencia. Con pereza, una figura esbelta sale de una colcha de dormir, con sus castaños cabellos alborotados y soltando un gigantesco bostezo.
La chica comenzó a intentar aplacar sus largos cabellos, su piel era de un tono claro, con unos hermosos ojos color miel. Se internó en una camioneta gigantesca y a los pocos minutos surgió de ella vestida con una camiseta negra, unos pantalones que le quedaban inmensos y que estaba lleno de bolsillos, tenía un gran cinturón que no permitía que se le cayeran los pantalones y que, además, le servía para colocar seis pokebolas.
- ¡Levántense holgazanes! ¡Ya es hora de trabajar! - grita, acercándose a un segundo saco de dormir y pateándolo. Ante esto obtiene un “¡Ouch!”.
- ¡Déjame dormir Lenore! – exclama el bulto, el que se encontraba adentro se ocultaba dentro de el - ¡Tú no te quedaste toda la noche construyendo unos Reductores! ¡Así que déjame en paz! –
- ¡Blaze! – chilla efusivamente Lenore - ¡Ayúdame a levantar a Zack! –
- Detesto los buenos días – refunfuña Blaze entre bostezos.
Blaze se acerca al bulto que era Zack e imitando a Lenore, le da una fuerte patada al bulto. Lo que hizo que Zack se levantara de un sopetón no fue la patada como tal, sino la garra que tenía el insecto en la punta de su pie.
- ¡Bicho desgraciado! – exclama Zack, saliendo al fin de su saco mientras se sobaba el lugar afectado.
Lenore lo mira como tal arpía y el chico de grisáceos cabellos corre hasta la camioneta. Cuando sale, llevaba puesta una camisa color vino, con unos pantalones casi idénticos a los de la chica en respecto a la cantidad de bolsillos, también le sostenía el pantalón un cinturón con sus respectivas pokebolas. Saliendo de la camioneta se comenzaba a colocar un chaleco también repletos de bolsillos, entre sus dientes tenía unos guantes que llegaban hasta un poco más allá de la muñeca.
Con pereza, Zack se sentó frente a una laptop que tenía conectada a una fuente de energía extra que estaba insertada en la camioneta. Con sus ojos aguamarina leyó lo que había realizado la noche anterior y comenzaba a darle unos últimos ajustes tecleando efusivamente.
- ¿Cuánto tardarás? – pregunta Blaze.
- No mucho – responde Zack – Apenas termine de darle unos últimos ajustes a los Reductores podremos ir en busca de esos pokémon -.
- Yo vigilo si se movilizan – dice Lenore, entrando de nuevo a la camioneta.
Blaze aparta la mirada de la pantalla de la laptop de Zack y la sigue. Cuando entra en la camioneta, encuentra a Lenore sentada en frente de otra laptop, que estaba rodeada por un montón de aparatos y pantallas extras.
En las pantallas podían visualizarse imágenes satelitales de la zona montañosa. Lenore había concentrado las pantallas en una sola zona específica hace dos días, cuando al fin pudieron encontrar a quienes buscaban.
Zack se había infiltrado en la computadora de una organización militar y así obtuvo el acceso para poder utilizar el satélite. Había que admitir que el chico era un genio, pero a Blaze lo que le importaba era obtener lo que deseaba.
- ¡Se están moviendo! – exclama Lenore - ¡Zack! ¡Ayúdame a recoger todo! ¡Se están moviendo! -.
- Menos mal que no comenzaron antes. Ya termine con los Reductores – comenta Zack alegremente, mientras apagaba la laptop y comenzaba a recoger todos los aparatos con rapidez.
- ¡Vamos! ¡No dejemos que se nos escapen! – exclama Lenore alegremente, imitando a su compañero.

El Sr. Fuji encabezaba la marcha que se abría paso entre las montañas que habían subido hace ya casi dos semanas.
Mewtwo levitaba para no caminar tanto, se sentía cansado físicamente pero mentalmente estaba a la perfección, era más fácil así.
Eve se había aparecido junto a Tymime justo unos instantes antes de partir, aunque lo que alegró a Mewtwo fue que las heridas que la pokémon tenía habían desaparecido por completo. Además, la alegría también era grande por la simple presencia de Eve.
Ambos platicaban animadamente mientras avanzaban y Eve le relató qué hizo cuando despertó para buscar a sus hermanos.
No sintió la esencia de ninguno de sus hermanos al instante, y como todo lo de la actualidad era nuevo para ella, comenzó a instruirse alimentada por la curiosidad. Le contó que se filtraba en una gigantesca biblioteca todas las noches a las 12 en punto, para aprender a dominar el lenguaje humano, su primer paso fue utilizar unos CD que les colocan a los niños de 4 años para que aprendieran a leer. Luego, comenzó a devorarse todos los libros y posteriormente utilizó la Internet para ampliar aún más el conocimiento que estaba adquiriendo. Pasó más de un mes hasta que ella sintiera algo, y en el momento que ella liberaba a sus hermanos, hacía alguna clase de traspaso de datos para que sus hermanos pudieran entender y utilizar la lengua humana a la perfección.
Alrededor del mediodía, el grupo llegó a un camino. Del camino se podía deducir a simple vista que no era usado ya o era muy poco frecuentado, debido a que al frente suyo tenían un cartel completamente destrozado y podrido.
El Sr. Fuji les indicó que siguieran, por que esa era la ruta que había escogido y que era una vía segura hasta el puerto.
- Tymime… Cuando estemos en el barco desearía nadar un rato en aguas saladas ¿Me lo permitirías? – pregunta Sfear, quien caminaba detrás de su hermano mayor y lo miraba esperanzada – Hace mucho que no siento el mar en mi cuerpo… -.
- Dependiendo de que tal estén las aguas – responde Tymime, sin voltear a verla.
- ¡Gracias, hermanito! – exclama Sfear alegremente y con una gran sonrisa en su rostro.
- Mewtwo, con tú permiso, voy a charlar un rato con Icestar – le dice Eve.
- Claro – dice Mewtwo.
Eve le sonríe y se adelanta para colocarse al lado de Icestar. Mewtwo la miraba y se sentía agradecido, además que comenzaba a apegarse mucho a ella.
Mientras Eve platicaba con Icestar, Mewtwo recuerda que Ludo y Ger habían vuelto a partir, en busca de más cosas interesantes que explorar y observar, aunque sin recordarle antes de que partieran que sus caminos se volverían a cruzar seguro. Justo en ese momento, Skyfler se le acerca, soltando un gigantesco bostezo.
- Hola – dice Skyfler, con una perezosa voz.
- Skyfler, debo agradecerte mucho – dice Mewtwo.
- ¿Por qué? Tampoco es que hice mucho – comenta Skyfler entre risas.
- Creo que gracias a tu ayuda Tymime no me mató, además, me permitiste saber más sobre Eve – dice Mewtwo, con una pequeña sonrisa.
- Si no lo hacía, ella no te diría nada – dice Skyfler con simplicidad.

Cerca de ellos, escondidos sobre una pendiente que se alzaba sobre el camino, se encontraban Blaze, Lenore y Zack, observando al grupo en su marcha.
- ¿Cuándo entramos en acción? – pregunta Lenore, echándole una mirada a sus compañeros.
- Cuando sea el momento apropiado – responde Zack, observando a sus objetivos a través de unos modernos binoculares – Te agradezco que en esta ocasión tengas paciencia… -
- Trataré, pero esos conejos súper desarrollados de pacotilla me deben una muy grande – comenta Lenore.
- Mejor guarda silencio. Esos pokémon poseen un buen oído ¿Recuerdas? – espeta Zack en un susurro.
- Eso lo sé, pero están bastante ocupados. En especial la novia de Blaze – agrega Lenore con una maliciosa sonrisa – No se como te aguantas que alguien más corteje a tu novia -.
Lenore espera pacientemente la reacción de su compañero insecto, pero no obtiene ninguna, así que le lanza una inquisitiva mirada y descubre que Blaze la miraba con desprecio. Lenore se asusta, pero Blaze le dirige una sonrisa de satisfacción.
- Ese pokémon no sabe ni siquiera dónde está parado, no podría conquistar el corazón de alguien como Eve – comenta Blaze, fijando nuevamente su mirada en su objetivo.
Con una gran expectativa creciendo en su pecho, esperaba el momento adecuado para darle la señal a sus compañeros y así entrar en acción. Pero algo hizo olvidar al pokémon tijera de sus propósitos.
Blaze sintió un ligero escalofrío en su espalda mientras dirigía su mirada a un lugar, que no quedaba tan lejos de donde se encontraban, pero entre aquel lugar y éste había una distancia considerable. Sobre una de las tantas pendientes que había alrededor de ese camino, se encontraba un impotente Aggron con una gran cantidad de dibujos extraños en su cuerpo.
Con asombro, el pokémon tijeras no retiró la mirada del gigantesco pokémon de acero, el cual tenía sus azules ojos clavados en el grupo de Eve.
Sin previo aviso, justo cuando Eve pasaba cerca de la pendiente del desconocido Aggron, este libera un rugido.

Eve y todos los demás se llevan un buen susto al escuchar el rugido de una criatura desconocida. La pokémon blanca busca rápidamente la fuente del rugido y con ira descubre a Balac en la punta de una pendiente.
El resto de sus hermanos también se da cuenta de la presencia del Malsumi y se colocan en guardia. Tymime, Icestar y Skyfler se colocaron al frente del Sr. Fuji, Nataniel y Dyfir para protegerlos, mientras que Flame, Grounday y Rocknight se encargaban de proteger el final de la marcha.
Frente a estos últimos tres, habían aparecido alrededor de unos diez Mightyena, todos ellos con una extraña sigla en el hocico.
- ¡Tymime! ¡Tenemos a unos cuántos servidores de los Malsumis por aquí! – exclama Flame, mientras le gruñía a los Mightyena.
- Más problemas causa un Magikarp en una pecera – comenta Shock entre risitas.
- Creo que en momentos como este no es bueno hacer chistes – dice Moonghost, colocándose en posición al ver como Namtar se materializaba ante él.
- ¿A qué creen que se deba esta “grata” visita? – pregunta Dinya con un toque irónico, viendo por su parte, a Hela materializándose frente a Sfear y Flowar.
- Tal vez no será tan grata para ustedes – responde Namtar entre risas.
- Tymime, te ves exhausto – comenta Hela, fijándose en cierto cansancio que se notaba en los ojos del arlequín - ¿Acaso la vida ya está cobrándote los años? -.
- Como todos, tienes que decir un comentario idiota con el que tratas de desmoralizar al oponente – espeta Eve con desprecio, colocándose en guardia en frente de Mewtwo.
Hela le dirige una gélida mirada a Eve y casi se dejaba llevar por sus impulsos, pero resistió la tentación de abalanzársele y recuperó a medias la calma. Eve sonríe con satisfacción, pero su sonrisa se desvanece rápidamente cuando se dio cuenta de que una figura se materializaba en frente de ella. Cuando Eve reconoce a la figura, se ríe por un segundo y sonríe maquiavélicamente.
- Vaya, vaya. Kronos en persona – espeta Eve, observando a un Alakazam con las mismas marcas que el resto de los Malsumis en su cuerpo. La mirada de Eve recorría los ojos del Alakazam, y con cierto temor, identificó el Báculo Ea en las garras del pokémon psíquico – No sé si considerar esto como un honor, algo beneficioso para mí o una desgracia… Era al único de los Malsumi a quien no tuve la desdicha de conocer en los tiempos en que Gea era una deidad –
- En tú lugar, lo tomaría como una desgracia, joven imbécil – espeta Kronos, con una asombrosa seriedad.
- ¿Es acaso usted de aquellos que piensan que la sabiduría la conceden los años? – pregunta Eve – Usted no es más que una criatura que se oculta detrás de los Libros Negros de Gea, denominándolos hechizos o conjuros, cuando no son más que simples rituales sin gracia alguna -.
- Tu juventud y altanería te ciega – susurra Kronos.
- Pensé que usted, conociendo previamente a mis hermanos, sabría que la gran mayoría tenemos el defecto de padecer de índoles de superioridad – espeta Eve.
- No me cabe duda. Tal vez en ti eso sea una cualidad, los líderes deben manejar a sus subordinados con mano dura, algo que tu hermano mayor maneja a la perfección y que en el resto es una simple deficiencia – comenta Kronos – Más, todo esto se acaba hoy, así que no tendrás tiempo de comprobar tus habilidades de estrategias ni en un tablero de ajedrez – agrega con una extraña sonrisa.
Las orejas de Eve se ponen muy en alto y se queda observando al Alakazam con el ceño levemente fruncido, tratando de asegurarse de que lo que había escuchado era cierto. El resto de los hermanos, con cautela, fueron cubriendo más a Dyfir, Nataniel y al Sr. Fuji, para prevenir cualquier cosa en el caso de que intentasen atacarles.
- Tú eres el único obstáculo que existe para nosotros. Incluso con tu simple mención entorpeces nuestros planes y estratagemas. Pero eso se termina hoy, como ya dije – espeta el Alakazam, generando unas esferas de luz pequeñas alrededor de él y liberándolas repentinamente, su movimiento era un Poder Oculto.
- ¡Esquívalo! – grita Eve dirigiéndose a Mewtwo, el cuál atendió rápidamente a la orden y dio un salto hacia la izquierda. A ella no le hubiera dado tiempo de levantar una Pantalla de Luz.
Cuando Eve vuelve a plantarse con seguridad en el suelo, Kronos genera una Bola Sombra y la dispara hacia Eve, quien la vuelve a esquivar con facilidad. Pero cuando estaba en medio del aire…
- Eve – le susurra alguien desde atrás.
La aludida voltea extrañada y, para expresar su sorpresa, abre desmesuradamente sus ojos al ver a Kronos justo a menos de un metro de ella.
- ¿Qué me decías hace rato? – pregunta Kronos, triunfante.
Entonces, Eve sintió un fuerte dolor en el lado izquierdo del pecho y una punzada en el corazón. Cuando baja la mirada a ver que era, descubre que una fría estaca, brillante y de un color negruzco, le atravesaba el corazón.
- ¡EVE! – gritan Tymime y Mewtwo, al darse cuenta de lo que sucedía.
Tymime se lanza con furia para socorrer a Eve. Unos Mightyena se abalanzaron para detenerlo, pero Tymime materializó su esfera e hizo aparecer a unos cuantos Persian para que se encargaran de los Mightyena. Pero lo que no había previsto, era que Hela se lanzara al ataque también y cuando Tymime estaba más ocupado de detener la caída de Eve (quien había perdido estabilidad en la levitación), la Gardevoir le clava una estaca idéntica a la de Eve en el corazón de Tymime.
El arlequín solamente soltó una exclamación y su esfera desapareció como si fuese polvo, y así Tymime se desplomó al suelo. Los Persian, que se habían caído a colmillazos y zarpazos con los Mightyena, desaparecieron como vapor.
- ¡Sr. Tymime! – grita Fuji, sacando una pokebola.
En eso, unos extraños aros aparecen de la nada y apresan a Dyfir, Nataniel y al Sr. Fuji, quienes habían sacado sus respectivas pokebolas. Los hermanos, se descuidan al ver a sus amigos humanos atrapados en esos artefactos, lo que Kronos aprovecha para sacar las estacas restantes.
Con su poder psíquico, Kronos dirigió las estacas, una a una, al corazón de los hermanos.
Ninguna falló, debido a su sorpresa o por un simple descuido.
A diferencia de Eve, los demás hermanos habían caído inconscientes casi al instante y la pokémon blanca temblaba paralizada en donde había caído, observando la escena con rabia y temor.
Mewtwo era el único que quedaba libre y los Mightyena lo rodeaban, lanzándole gruñidos amenazantes, haciendo gala de sus afilados colmillos blancos.
Con mucha habilidad y rapidez, Mewtwo generó una Llamarada y la dirigió hacia abajo, haciendo que chocara contra la tierra y de ahí la expandió con su poder mental, para que alcanzara a todos los Mightyena. Los pokémon canino chillaron, adoloridos por sus quemaduras, debilitándose todos sin excepción.
Mewtwo se aleja en un salto del grupo de pokémon derrotados, justo cuando Namtar se abalanza sobre él mientras generaba un haz dorado, que resultaba ser un Hiper Rayo.
Siendo más rápido que Namtar, Mewtwo se impulsa hacia atrás y dispara una Bola Sombra hacia la fuente de poder del naciente Hiper Rayo. El impacto de la esfera de energía oscura, produce una explosión en las narices del Gengar.
Hela tratando de ayudar a su compañero, rodea su cuerpo con un aura azulada, generando un Psíquico con intenciones de neutralizar a Mewtwo. Aunque lo único que logra es sorprenderse, al ser impulsada hacia atrás de imprevisto.
- Es inútil – espeta Mewtwo, observando a los Malsumis mientras descendía y se plantaba sus pies suavemente en el suelo. Balac y Kronos lo observaban con atención – Aunque sean los temibles Malsumis de millones de años atrás, no están preparados para combatirme -.
- ¿Lo dices por el hecho de ser una creación humana? – pregunta Kronos.
A Mewtwo se le forma un nudo en la garganta y le lanza una mirada rápida a Eve.
Ella apenas tenía fuerzas para moverse y comenzaba a sentirse muy débil en todos los sentidos, pero había escuchado a la perfección las palabras de Kronos, mejor dicho, solo dos: “Creación humana”. En esos críticos momentos, ella no lograba entender muy bien, pero si podía distinguir entre su turbada vista la expresión de Mewtwo. Estaba muy consternado y comenzaba a avistarse algo de rabia en sus ojos violeta.
- Me duele admitirlo… Pero es justo por ello por el que no podrán conmigo tan fácilmente. Podrán dominar a su voluntad a criaturas como aquellos Mightyenas, pero criaturas como yo… Les costará bastante – espeta Mewtwo.
- ¿Tú crees? – le pregunta alguien completamente desconocido para él, muy de repente.
Mewtwo voltea con rapidez, aunque no logra ver quien le hablaba, porque recibe un fuerte golpe en el lado derecho de su rostro.
El impacto lo levanta del suelo unos centímetros y lo impulsa hacia atrás, aterrizando a casi cinco metros de donde se encontraba.
Con un pequeño dolor en su hombro debido a la herida que le había causado Tymime, Mewtwo se reincorpora y descubre con asombro quien le había golpeado.
- ¿Qué… Ha-a-ces… a-a-q…? – titubea Eve con esfuerzo, trataba de levantarse y a pesar de que sus ojos estaban muy alicaídos, podía notarse el odio, casi palpable. Si estuviese en buenas condiciones, estaría insoportablemente rabiosa.
- Ocupándome de las cosas por mi mismo – le responde Drakar, quien se acercaba a Mewtwo – Te recomiendo que no te muevas mucho. Esa estaca está hecha a partir del cuerpo de un Steelix, que fue fundido en el estómago de un Arcanine y que luego absorbió una mezcla de venenos de distintos pokémon altamente tóxicos – agrega, observándola con sus demoniacos ojos.
- ¡Desgraciado…! – grita Eve con un alto esfuerzo. Una punzada de dolor no le permite continuar, haciéndole tragar la gran cantidad de maldiciones que deseaba soltarle.
- No debes tratarme así, querida – dice Drakar, con una extraña dulzura que encolerizó a Mewtwo.
Disimuladamente, Mewtwo intentó moverse, pero la herida comenzó a causarle mucha molestia y dolor ¿Por qué en esos momento la herida le aquejaba tanto? ¿¡Por qué!?
- Te trato como se me venga en gana… - dice Eve, con una débil y entrecortada voz.
- Eve… - musita Drakar, haciendo un además de acercarse a Eve.
- ¡Mi Señor! – le reprende Kronos muy molesto, cortando en seco las intenciones de Drakar - ¡Ya le he advertido! – agrega.
Eve, ante esto, ríe por lo bajo con ganas, y luego fija su mirada, con una mezcla de odio y desprecio, en el líder de los Malsumis.
- Me das asco. Ya te lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir… - espeta Eve – Jamás seré lo que tú deseas. No seré quien te acompañe en el trono, como lo expresas tratando de volverlo estúpidamente romántico. Yo soy tu condena, hijo de… - se interrumpe por una punzada de dolor.
Con rabia, intentó desencajarse la estaca, pero sus fuerzas comenzaban a abandonarla y sólo lograba rozar el trozo de acero.
Mewtwo no podía dejar de quedarse boquiabierto. Con lo que acababa de decir Eve le quedaba todo claro.
El líder de los Malsumis deseaba a Eve para él, no quería asesinarla ¿Acaso el tal Drakar sentía lo que Dinya siempre le explicaba? No… No era lo mismo…
- Como prefieras – dice Drakar con tranquilidad, pero con cierta amargura en su voz – Creo que no hay más nada que hacer aquí… -.
Mewtwo pensaba atacarlo a traición aunque estuviese quebrando sus principios y estuviera muy adolorido, pero hubo algo que se materializó de un momento a otro a sus lados, lo cual lo hizo detenerse en seco debido a la sorpresa.
- No me queda más opción que dejarte aquí muriendo – musita Drakar, dirigiendo su mirada a Mewtwo. Extendió su brazo y comenzó a alzarla lentamente. A medida que el brazo subía, Mewtwo levitaba en contra de su voluntad – Tus seres queridos seguirán viviendo dolorosamente hasta que sus cuerpos lo soporten -.
Unas máquinas extravagantes y modernas terminan de aparecer a los lados del pokémon genético, que de la sorpresa no logra reaccionar ni de tratar de zafarse del poder mental que Drakar imponía sobre él.
- Despídete de él, Eve – espeta Drakar.
Unos haces de luz rodean a las máquinas y ambas disparan unos rayos hacia Mewtwo. El pokémon libera un grito de dolor, mientras los rayos de las máquinas comenzaban a formar una esfera que le rodeaba y encerraba, comprimiendo su cuerpo dolorosamente.
Con una sonrisa de satisfacción, Drakar deja reposar su brazo mientras observaba a Mewtwo retorcerse y lo oía gritar.
Eve observaba con los ojos muy abiertos como Mewtwo volvía a sufrir, no podía soportarlo ¡Debía hacer algo!
Por su parte, Dyfir y Nataniel se sentían molestos e inútiles mientras que al Sr. Fuji se le desmoronaba todo a sus pies.
De un momento a otro, una gran cantidad de camiones aparecen, frenando ruidosamente y abriendo sus puertas velozmente. Varios hombres descienden de los vehículos, todos apresurados. Vestían trajes negros y todos tenían una banda en su brazo derecho con un dibujo que Eve no lograba distinguir.
Con rapidez, los hombres se acercaban en grupos a cada uno de los hermanos para introducirlos en unas extrañas cápsulas.
- ¡¿Qué creen que hacen?! - grita Dyfir, corriendo para intentar detener a los hombres.
Dos hombres interceptaron a Dyfir a mitad de su corrida, sosteniéndola fuertemente de los brazos, provocándole una pequeña molestia a la chica que se reflejaba en la mueca de su rostro.
- ¡Le están haciendo daño! ¡Suéltenla! – grita Nataniel, corriendo hacia Dyfir, pero también es interceptado por otros dos hombres.
Con brusquedad, otros dos hombres sujetaron al Sr. Fuji. Con las misma “delicadeza”, arrastraron a los tres hacia una de las camionetas y encerrándolos.
- “¡No!” – pensaba Eve, llena de cólera – “¿Por qué?” -.
En eso, se le acerca uno de los tantos hombres que había surgido de las camionetas. El individuo le acerca un extraño aparato, con cierto parecido a una jeringa, al cuello de Eve. Ella siente como unas tres pequeñas agujas se incrustaban en las venas que tenía en esa parte, sintiendo como le quitaban algo demasiado preciado… Su sangre.
- ¡¿Qué están haciendo?! – ruge Drakar, acercándose furioso al hombre.
- No se altere. Sabemos que éste espécimen está fuera de nuestro alcance, pero eso no significa que no podamos extraer su sangre y llevárnosla – dice el hombre, sin inmutarse hasta terminar su labor – Con su permiso -.
Drakar gruñe ante eso y le lanza una mirada inquisitiva a Eve; sus azules ojos comenzaban a perder su hermoso brillo y claro color, su blanco pelaje comenzaba a perder el brillo sobrenatural que lo caracterizaba, dejando de ser puro…
Hela se reincorporaba por fin, observando con ira como Drakar defendía a Eve, observándola de la manera en que ella le detestaba que lo hiciera, como ella deseaba que la viera... Su rabia crecía más cada segundo que pasaba.
A su lado, unas pequeñas grúas dirigieron las máquinas que apresaban a Mewtwo a una furgoneta inmensa. Cuando estuvo ahí, aseguraron todo propiamente. Eve observaba todo con atención, sintiéndose impotente y cada vez más débil; en un segundo, solo por un instante, logró apreciar el símbolo que identificaba a aquellos hombres.
- Refrigeren rápido esta muestra, no podemos perderla – decía el hombre que le había sustraído su sangre.
Una gran R roja decoraba todas las camionetas y las bandas de los hombres. La ira contenida en su pecho crecía más y más, a tal grado que Eve estaba al punto en que rompía a llorar.
Hela por su parte, también observaba con atención y curiosidad. Los miembros del Equipo Rocket, los agentes habían vuelto a los vehículos y ya habían emprendido su marcha de vuelta a la base, mientras que la Gardevoir estaba planeando deshacerse de una vez por todas de su único obstáculo existente a todos sus más profundos deseos y sueños.
- Ahora… Solo hace falta que Eve estire la pata – comenta Namtar, quien estuvo todo el tiempo reposando en el suelo – Yo me retiro, esa cosa me dio un gran golpe – dicho esto, desaparece.
- Solo es cuestión de paciencia y tiempo – susurra Kronos - Balac puedes retirarte – agrega mirando al aludido, a lo que el Aggron obedece y desaparece como si fuese vapor (lo que no tiene explicación lógica) – Solo nos queda esperar a que muera por culpa del veneno, así tendremos a Enurta de vuelta… -
- Yo… También me retiro… Volveré a la base del Equipo Rocket para realizar los últimos ajustes y comenzar con los planes de agrupamiento de fuerzas – dice Drakar, alejándose de donde segundos antes se encontraba plantado.
- Créame que es lo mejor – espeta Kronos, pero ya Drakar había desaparecido – Menos mal que ya nos desharemos de ésta peste… -.
- No esperaré… - musita Hela, con la cabeza gacha y apretando fuertemente sus puños.
- ¿Qué dices? – suelta Kronos.
- Que… Yo… No... – musita Hela mirando al suelo y, con un movimiento rápido, abalanzándose sobre la indefensa Eve - ¡ESPERARE! – grita como histérica.
Hela tenía en sus manos otra estaca, la cual planeaba clavar en el cuerpo de Eve una y otras vez.
- ¡No lo hagas! – exclama Kronos asustado.
- Tonta… - susurra Eve, con una extraña sonrisa de triunfa dibujada en su rostro.
Cuando a la Gardevoir le quedaba poco como para que ni Kronos pudiese detenerla, algo la embiste con mucha fuerza, desviando su trayecto y alejándola de Eve.
- ¡¿Qué…?! – exclama Hela, mientras rodaba por el suelo.
- ¡Ahora! – grita Blaze, volviendo a la mirada de donde había surgido.
- ¡Tú eres…! – exclama Kronos, sorprendido.
Un gigantesco Gyarados embiste al Alakazam y después de lanzarlo lejos, comienza a generar un Hiper Rayo.
- ¡Larguémonos de aquí! – exclama Kronos.
- ¡Pero Enurta…! -.
- Ya Eve está casi muerta. Él nos buscará – espeta Kronos, que se acerca a Hela rápidamente y la abofetea.
El Alakazam agarra uno de los brazos de la Gardevoir con brusquedad, mientras que un aura azulada le rodea al igual que a Hela, provocando que en poco tiempo se desvanecieran en la teletransportación.
- ¡Gyarados! ¡Aborta el Hiper Rayo! – ordena Lenore, corriendo para acercarse al lugar seguida de Zack.
El Gyarados libera un rugido, disolviendo así la masa de energía. Zack corría con un botiquín y se acercó con velocidad a donde Blaze de encontraba postrado.
- Tranquila Eve, ya estoy aquí – musitaba el Scizor, totalmente agitado. Sostenía entre sus brazos el cuerpo de Eve, él temblaba hasta más poder y estaba a punto de botar lágrimas. Eve no le respondía, había cerrado sus ojos – Vamos hermosura, tú eres bastante fuerte, no dejes que un trocito de acero te quite la vida –
- ¡Tranquilízate Blaze! – exclama Zack, algo asqueado de la excesivamente melosa actitud del Scizor - ¡Me vas a poner nervioso a mí también y tengo que extraerle esa estaca a tu novia con mucho cuidado! ¡Si hago movimientos bruscos podría matarla! –
- Al parecer estuvo bastante cerca del corazón – agrega Lenore, observando desde donde estaba – Podremos quitarle esa cosa, pero aún estarían presentes los tóxicos en su cuerpo -.
- ¡Ya lo sé! – gruñe Zack, quien había comenzado la extracción de la estaca - ¡Dios mío! Esta pokémon se siente tan frágil que tengo temor de partirla en dos –
En eso, una risa surge de Eve, pero era una extraña risa debido a que era masculina. Zack se para en seco y la observa. Cuando de repente Eve abre los ojos y da un respingo de la impresión
- Jajajajajaja… ¿Ésta niñata? ¿Frágil? – pregunta Enurta, las marcas no estaban presentes, pero sus ojos azul oscuro y hechos rendijas indicaban quien era – Me muero yo primero… -
- ¿Qué [CENSURADO]? – exclama Blaze asombrado.
- ¡Hmph! No comiencen con estupideces como: “¿Qué eres? ¿Dónde está Eve? ¿Qué sucede aquí?”… - espeta Enurta, plantando sus ojos en Blaze e imitando el tono de un niño de cinco años – En vez de eso, preocúpense de la salud de este cuerpo. Esos imbéciles pensaron que el veneno no me afectaría, pero la muy desgraciada de Eve cedió ante mí por si su cuerpo perecía, así el que moriría sería yo… Esa [CENSURADO]… -.
Dicho esto, Enurta cerró con lentitud sus ojos y no articuló ni una sola palabra más.
- ¡Listo! – exclama Zack alegremente, mostrándoles la estaca a sus colegas.
- ¿Cuándo la sacaste? – pregunta Blaze, aún impactado por lo de hacia unos segundos.
- ¡Lenore, los Antídotos! Si se los suministramos aguantará hasta que lleguemos al Centro Pokémon que está a pocos kilómetros de aquí – dice Zack, ignorando la pregunta de Blaze.
- ¡Claro! – exclama Lenore, corriendo velozmente hacia la furgoneta.
- Preciosa… - musita Blaze titubeante, olvidándose de Enurta – No dejes que te venza la muerte… -

Eve no podía ver nada, sentía sus párpados muy pesados y esa era la razón de su ceguera. Podía escuchar con claridad las palabras que le dirigían y los sonidos que le rodeaban.
- Ya vas a estar mejor… Te han dado antídotos y pronto estaremos en un Centro Pokémon para que te atiendan, mi belleza de blanco –
Eve entreabrió los ojos con esfuerzo. Ahí pudo avistar la silueta del Scizor negro, pero ella no tenía noción de más nada, sentía un traqueteo, escuchaba voces humanas y escuchaba muchos pokémon. Lo único que siempre veía era la negra silueta.
- “Zuen…” – piensa Eve con cierta nostalgia - “No… No eres él… Perdona, Blaze… Zuen está muerto… Debo velar por el corazón latiente, por esa tibia alma, por el ser que me da fuerzas ahora y que lo hará más adelante… No…” – todo se volvió negro y lo último que Eve pudo escuchar fue un agudo pitido…





No sé si dieron cuenta, pero jamás describí el aspecto físico de Zack y Lenore, así que en este capítulo le agregué eso. FUe un horrible desliz mío :S
No se me ocurre nada que preguntarles... Ahhh si!
Parejas? XD
Me imagino que algunos habrán formado algunas parejas entre los personajes, tal vez no.

Quiero saber sus opiniones sobre el "amor" en este fic XD
También otra pregunta:
¿Por qué creen que Tymime reacciona de maneras tan... agresivas XD?
En otras palabras:
¿Por qué Tymime "sobreprotege" a Eve? ¿Qué creen al respecto?

Bueno, eso es todo por ahora.
Trataré de ternerles el siguiente capítulo en diez días o tal vez en menos tiempo

SAyoNAra Whata?

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#148

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Un capi recontraarchimegasuperhiperbueno XP

Esta genial ^^

En la parte de orto y redaccion no me meto, siempre esta perfecta ^^ Y en la historia esta genial, hubo de todo, fue un capi muy hermoso

A las preguntas:

Amor: Obvio Dyfir y Nataniel... bueno, no mas Nataniel, Dyfir no ha mostrado indicios de eso xD Y Mewtwo y Eve... pero Eve no quiere y Mewtwo no sabe com ose siente amar jeje

Tymime: quiere mucho a su hermana XD Y reacciona asi porque es asi... salvaje XD

Espero el otro capi Whata ^^

Salu2..!!

#149

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Bonito contraste de sucesos :grin:
Me ha gustado mucho el toque humorísitico de este episodio, a lo burro "A DESPERTARSE"!!!! XD

El amor para mi en este fic... es simple: Mewtwo y Eve, y el pobre de Mewtwo se siente despechado creo yo xD

Tymime reacciona de manera tan agresiva pq es así, agresivo xD y supongo que también porque es quizás el más excéntrico y por ello debe de mantener su "status" XD. Quizás por eso también sobreprotege a Eve...

En fin, genial por todo y sigue así, ya quiero el próximo \:D/
#150

Capítulo 37 – Anhelos, deseos, sueños y miedos

Capítulo 37 – Anhelos, deseos, sueños y miedos

Hola de nuevo ^0^
Tiempito sin publicar XD. QUe cosa, ahora solo RIchie y Siro opinan TT - TT... Bueno, no está tan mal... Pensándolo mejor si o.oU
Quería anunciarles a los que leen frecuentemente que he comenzado a editar las batallas de capítulos anteriores, quitándoles el formato de:
XXXXX: Ataca con
YYYYYY: Contrarresta con
Por ahora solo he editado: Capítulo 6 - Contratiempos en Viridian (2da. Parte)
Por cierto,hoy les dejo una actividad (otra? XD). Quiero que me hagan en la crítica de este capítulo, un comentario Subjetivo (pensmaiento propio, sentimientos) y otro comentario Objetivo (completamente científico? XD). Eso es todo
Sin extenderme mucho, les dejo este capítulo. Disfrútenlo:


Capítulo 37 – Anhelos, deseos, sueños y miedos
Abre sus ojos con lentitud, sus deseos no eran abrirlos, pero algo la obligaba. No tuvo que enfocar su campo óptico ya que logró ver todo a la perfección al instante. Estaba recostada en un frío suelo hecho de varias piedras de río; se encontraba en el patio de una gran edificación, con grandes portones de madera oscura y ventanas enmarcadas con verjas de acero.
Muy despacio, se reincorporó y se mantuvo sentada en su lugar, muy quieta, observando el panorama. Una brisa barría las hojas secas esparcidas por el suelo, acariciando el ennegrecido tronco de los árboles muertos que se postraban a los lados de todo el camino dibujado por las piedras, que llevaba hasta la entrada de la edificación.
Se levantó y paso a paso, se dirigió hacia la edificación, prestando atención a todo lo que le rodeaba. Las nubes grises se cernían sobre el lugar, impidiendo que ni un solo y diminuto rayo de sol las atravesara, evitando que el astro rey aniquilara su peligrosa advertencia de tormenta. La brisa seguía soplando, permitiendo que las hojas muertas juguetearan con sus manos y pies al andar sobre sus cuatro extremidades.
Al fin pudo llegar a la gran puerta doble de madera y hierro, que la recibió permitiéndola pasar al interior del lugar, expresándole todo lo que sentía al verla con su chirrido. Observó, con sus azules ojos entreabiertos, con mucha calma a las puertas abrirse, y hasta que no se hubieran abierto a la par no continuó su lenta marcha…


- ¡Apresúrense! – exclama Dómino, recibiendo a la caravana de camionetas que habían sido escoltadas por Namtar, quien observaba sentado cómodamente en el capote de uno de los tantos vehículos lo que acontecía - ¡Lleven a esos pokémon al Laboratorio 66…! –. En eso, suena un teléfono celular, lo saca de su bolsillo y responde la llamada - ¿Sí? Hola… Lo dudo mucho, ahora está muy ocupado… ¡No es culpa mía…! Mejor quédate donde estas… Él ya te dijo que no hasta que mejoraras tú carácter… ¡Escucha, ahora no puedo perder el tiempo contigo!... -.
Dómino cuelga y lanza el celular muy lejos, con furia. Luego de haber logrado controlar su extraña crisis de nervios, prosiguió con su trabajo. Namtar la observó todo el tiempo con curiosidad, dibujando una sonrisa en su rostro. El pokémon fantasma salta de su lugar de descanso y se acerca a la miembro Elite.
- ¿Qué órdenes recibiste de Giovanni? – pregunta Namtar, maliciosamente.
- Enviar rápidamente a los pokémon al Laboratorio 66, para extraerles muestras para un proyecto muy importante que elaboró Giovanni a raíz de nuestro convenio; luego, estas muestras serán llevadas a otra base, donde se tienen los laboratorios adecuados para el proyecto de Giovanni – explica Dómino, mientras supervisaba cómo llevaban a los hermanos en unas mini grúas.
Cuando todos los hermanos ya habían sido introducidos a la base, otras grúas se encargaron de trasladar a Mewtwo al interior, con mayor cuidado debido a que si hacían un movimiento brusco, el foco de las máquinas reductoras se desviaría y Mewtwo tendría una posibilidad de escapar.

Cuando traspasó el umbral de la puerta, éstas volvieron a cerrarse, dejándola en una penetrante oscuridad. De un momento a otro, una pequeña llama ilumina su pálida tez, brindándole brillo a sus azules ojos. La llama jugueteó frente a ella unos instantes hasta cansarse y posarse en un pequeño candelabro insertado en la pared. Otras llamas más pequeñas surgieron de aquella, y fueron posándose en cada uno de las velas de los dos candelabros de le flaqueaban. Las observó con atención, pero al final no les dio mucha importancia y siguió su lenta marcha, internándose en la profunda oscuridad de un largo pasillo.
Mientras avanzaba, otras llamas nacían de las que se posaron en las velas, e iban haciendo el mismo procedimiento, alumbrando todo el pasillo al haber ella dado veintiún pasos. A pesar de este hecho maravilloso, siguió avanzando sin darle importancia.
El largo pasillo no parecía tener fin, se veían puertas y más puertas, habiendo entre ellas espejos enmarcados en hermosas obras artesanales de hierro. Los espejos solo crearon una leve perturbación en su razón, pero no había nada dentro de ella, así que prosiguió con lentitud. Cuando hubo dado otros veintiún pasos, muchas sombras aparecieron a su alrededor de repente, y con la misma rapidez desaparecieron.
Ahí escuchó sus propios latidos, es como si aquel lugar quisiese demostrarle que aún su cuerpo albergaba vida. Aunque haber escuchado ese rítmico sonido no cambió la perdida expresión de su rostro y continuó…


Giovanni se encontraba en el Laboratorio 66, observando todo y saboreando su triunfo y regodeándose de que pronto obtendría todo el poder que él siempre había deseado. A su lado se encontraba Drakar, observando todo sin mostrar ningún interés. Los asistentes de los científicos habían hecho un eficiente trabajo y habían colocado a los hermanos dentro de unos tubos llenos de un líquido azulado, dónde flotaban inertes y con máscaras de oxígeno. En cuanto a los rehenes humanos, ellos se encontraban en el mismo laboratorio, debido a que uno de sus aliados le había contado que ellos tenían información que podría servirle sobre aquellos pokémon, en especial el anciano, así que Giovanni decidió retenerlos teniéndolos bien custodiados.
Los subordinados de Giovanni tecleaban con vivacidad con las pantallas de computadores modernos al frente, muchos se mantenían al pendiente de gigantesca máquinas que escupían datos como locas, mientras que otros estudiaban muestras de sangre, aunque a la que todos les interesaba estudiar haya sido enviada a otra base.

Su paciencia se acababa, el pasillo era interminable, con su piso negro, liso y brillante. Con curiosidad por delante, intentaba abrir las puertas desde donde estaba, pero sin éxito, no le permitirían tan fácil que observara lo que albergaban y ocultaban.
Sus pasos la llevaron hasta casi la mitad del pasillo cuando avistó una puerta abierta. Titubeó por largo tiempo, hasta que una de las sombras que había visto antes aparece repentinamente y desaparece en el umbral de dicha puerta en menos de un segundo. Se acercó con lentitud y se asomó con timidez. Era un gigantesco cuarto, lleno de altares e infestado de un intenso olor a incienso, con grandes ventanales que mostraban el acercamiento de la tormenta y un jardín de rosas multicolor.
En el centro de ella había un ataúd abierto de par en par. Con curiosidad y tal vez un toque de temor, se acercó con rapidez y se elevó para comprobar qué había en su interior, pero el ataúd estaba completamente vacío.
Repentinamente, las ventanas se abrieron de golpe, permitiéndole a una potente brisa traspasarlas y recorrer con furia la habitación. Ella se cubrió los ojos, sintiendo una inquietud muy grande. A sus oídos llegaba el sonido de un cristal chocando con otro, una dulce melodía. También escuchó como otros objetos caían y se quebraban al estrellarse contra el suelo. La brisa cesó y los ventanales se cerraron con la misma brusquedad con la que se abrieron, dejándole oler un penetrante aroma a alcohol.
Volvió a abrir sus ojos y encontró botellas de vino desparramadas y destrozadas por el suelo. El líquido que antes contenían se extendía y pudo sentir el fuerte olor con mayor fuerza. Lentamente se posó en el suelo y se acercó a uno de los charcos, con delicadeza acercó su mano derecha y la mojó en el vino. Volvió a elevar su mano, dejándole que le goteara el líquido de la punta de sus dedos, al ver la palma de su mano, descubrió el color del vino: tinto…


Giovanni había ordenado que le colocaran una silla en la parte más alta del laboratorio, donde pudiese observar todo lo que se realizaba. El momento que más esperaba se acercaba.
Unas grúas aparecieron nuevamente en el laboratorio, llevando a un débil Mewtwo atrapado en una esfera de luz y energía. Una sonrisa macabra nace en el rostro de Giovanni y da la señal para que procedan al siguiente paso.
Esta vez no fueron sus subordinados quienes se encargaron de lo siguiente. Un Loki muy servicial surgió de las sombras, les indicó a los cadetes del equipo que trasladaran a Mewtwo cerca de un pedestal donde reposaba una negra armadura.
Mewtwo no había abierto sus ojos, aún no asimilaba lo que sucedía y no deseaba hacerlo. Pero unos conocidos ruidos le hicieron volver al pasado y se despertó con brusquedad. Los recuerdos se agolparon en su mente al ver la negra armadura.
Los cadetes estuvieron a punto de oprimir el botón que liberaría a Mewtwo, pero Loki los detuvo y tomó los controles. Giró una pequeña ruedita que tenía el control y sintió como su dolor aminoraba a medida que el Banette giraba la ruedecilla. Cuando terminó, Loki se le acercó lo más que pudo y lo miró inquisidoramente.
- Ya debes saber para que funcionará – dice Loki, observándolo con cautela –Tú nacimiento no fue el mejor y jamás tuviste amigos. Armaste un plan para destruir a los humanos y a los pokémon a la vez, y tú plan fracasó cuando te dejaste cautivar por la amistad entre dos seres distintos. Luego te recluiste junto a unas creaciones de tu antiguo plan, diciéndoles que debían vivir aislados por ser distintos a otros pokémon, cuando lo que en verdad sucedía era que tenías temor de que te abandonaran, dejándote solo. Al final volviste a quedar sumido en la soledad, libre pero muy solitario – Mewtwo escuchaba todo con un nudo en la garganta y una triste mirada – Cuando Eve apareció tuviste un presentimiento, y con el paso del tiempo te diste cuenta que ella era lo que buscabas… -.

Observaba el vino escurrirse entre sus dedos cuando sintió que algo la llamaba. Dirigió su mirada a la puerta de la habitación, y con vehemencia echó a correr para salir y recorrer el pasillo hasta el final.
No debía detenerse, debía seguir corriendo, debía encontrar a quien la llamaba, debía saberlo… Sabía lo que debía, pero se detuvo bruscamente frente a un espejo, mirándolo mientras trataba de recuperar el aliento. No había cambiado nada en ella, solo que le faltaba algo, algo que se había convertido en una cosa tan importante como su vida; también, notó que a su lado no estaba su maldición eterna. Mientras observaba su reflejo, una puerta comenzó a abrirse lentamente, con un agudo chirrido. Con lentitud, se volteó asombrada y se quedó plantada por unos instantes antes de decidirse a cruzar el umbral.
La habitación no era tan grande como la anterior y era un cuarto. Una cama con dosel blanco y encajes rosa pastel era parte de la habitación, con paredes tapizadas de motivos florales pálidos, repleto de peluches esponjosos, con juguetes esparcidos alrededor de la cama, una peinadora ocupada por perfumes, cepillos para el cabello, aretes, collares y ganchos para el cabello: era el cuarto de una niña humana (seguramente).
Comenzó a caminar, pero un leve “plin” la hizo detenerse con brusquedad. Elevó la mirada y por primera vez prestó a tención a lo que colgaba del techo: con cadenas se asían al techo, las cadenas variaban en tamaños y sostenían diversos objetos filosos, horripilantes, y otros utilizados para la tortura.
Otro sonido le hizo alejar la atención de aquellos objetos y volver a ojear la habitación, sobre la peinadora había aparecido una caja de madera oscura, muy hermosa. Con cautela, caminó hacia ella y se detuvo, quedándose unos instantes ahí, acariciando la fría y lisa tapa. Comenzó a abrir la caja y una dulce canción deleitó sus oídos.
La abrió por completo, dejando que la música sonará para celebrar su alegría, había encontrado lo que buscaba. El único presente material que había recibido, un hermoso collar dado por alguien que realmente significaba algo para ella. Con felicidad, lo colocó en su cuello y cerró el broche.
Apenas hubo hecho “tlick”, volvió a sentir que la llamaban, pero esta vez con más apremio. Emprendió de nuevo su marcha, corriendo velozmente sin mirar atrás, escuchando como la puerta de ese cuarto se cerraba tras ella y encarcelaba a la música de su alegría.
Corrió por el pasillo sin volver a entretenerse, a pesar que volvió a sentir que se hallaba incompleta, no se detuvo hasta lograr vislumbrar el final del pasillo, que era otro inmenso portón, pero que a diferencia del resto, sus puertas estaban abiertas de par en par. Corrió con mayor vehemencia, hasta que sintió que algo húmedo se estrelló contra su rostro con suavidad, acariciando su mejilla con suavidad…


- Tú mayor anhelo era tener a alguien con quien te sintieras identificado, alguien que no tuviese prejuicios sobre ti – seguía diciendo Loki, caminando de un lado a otro frente a Mewtwo, quien tenía la mirada perdida en el vacío – En mi más vaga opinión, tú deseabas llegar a tener el vínculo que tiene un humano con su pokémon subordinado, pero sin tener que degradarte a ser un pokémon faldero, más tú lo veías como algo completamente imposible al no sentir simpatía por los humanos, a pesar de que ya te hayan dado varias lecciones… -.
- ¡Ya déjalo en paz! – gritó Dyfir temblorosa.
Un cadete Rocket se le acercó rápidamente y le selló la boca con una extraña masa que parecía goma de mascar. Loki la miraba desdeñosamente y luego volvió a concentrarse en Mewtwo.
- Encontraste lo que buscabas en Eve y te apegaste mucho a ella – dijo Loki con malicia – Pero ella murió, Mewtwo. Dudo que tengas algo por lo que sentir afecto, pronto ellos morirán también. Así que… ¿Por qué no mejor ahorrarte todo eso? Puedes huir… - mientras le decía esto, el Banette le señalaba a Mewtwo la armadura.
Sus ojos violeta intenso se fijaron en la armadura, mirándola sin parpadear, meditando al parecer…

Un relámpago iluminó su rostro y el trueno retumbó en sus oídos. Una intensa lluvia la empapó en un segundo, haciendo que el pálido brillo que emitía su pelaje la hiciese ver mucho más difusa de lo normal. Ante ella pudo distinguir una figura que le daba la espalda. Cuando ella estuvo a punto de dar un paso para acercarse, la figura se voltea y la observa con sus ojos de un intenso color violeta. No era necesario que hablara…
“Todo ha cambiado… Debo partir, debo alejarme de todo”
La lluvia intensifica su fuerza y otro relámpago enceguece sus azules ojos, y el trueno la hace estremecer al retumbarle en la cabeza. Cuando recupera la visión, se siente asustada, y con mucha desesperación inundando su corazón, vuelve sobre sus pasos con mayor vehemencia que hace unos instantes.
Muchos sonidos la asolaron hasta llegar a un lugar que conocía… La puerta de la habitación donde estaba el sarcófago seguía abierta. Al ver unas sombras cruzar el umbral, aceleró su paso. Cuando vio en el interior de la habitación, encontró a todos a quienes ella había conocido, todos mirando el sarcófago con unos ojos de los que nada podía esperarse.
Con cierto temor, volvió a acercarse al sarcófago…


- Yo… - balbuceó Mewtwo. Loki expectante, se acerca un poco más a él…

Se elevó con cautela, cerrando sus ojos sin razón alguna, con fuerza. Tenía un gran temor de ver lo que contenía el sarcófago, si es que tenía a alguien yaciendo eternamente ahí…

- No… - dice entrecortadamente Mewtwo – Yo… No tengo nada más que perder… -.

Cuando abre sus ojos y ve el sarcófago, su corazón comienza a latir desenfrenadamente. Eso no era posible… No era cierto… ¡Todo era mentira!
“¡NO ES CIERTO! ¡NO ES VERDAD! ¡SÁCAME DE AQUÍ!”


- ¡Al fin está reaccionando! – exclama la enfermera Joy con alegría - ¡Los impactos eléctricos funcionaron a la perfección! -.
- Bien hecho, Raichu – murmura Zack, acariciando a su pokémon, que disfrutaba su recompensa y le demostraba su alegría a su entrenador con una gran sonrisa.
Blaze observaba todo desde una esquina, temblando levemente, acababa de llevarse un gran susto. Eve yacía en la camilla, con el pecho vendado pulcramente. En su rostro tenía una máquina de oxígeno y en su brazo tenía inyectada la aguja que le había suministrado suero y antídotos para contrarrestar el extraño veneno. Hacía pocos instantes, la máquina que mostraba a los ocupantes de la habitación si Eve continuaba con vida, había producido un agudo e ininterrumpido pitido por segunda vez, Blaze pensó que esa vez si no habría marcha atrás.
- ¿Cuándo se recuperará, enfermera? – pregunta Blaze tembloroso, dirigiéndose a la enfermera Joy – Ya lleva dos días así… - agrega preocupado.
- ¡Acaba de sufrir un colapso! – exclama Joy, mirando al Scizor con el ceño fruncido, ya se había acostumbrado a hablar con un pokémon - ¡¿Cómo esperas que se recupere de un momento al otr…?! -.
Se detiene en seco al mirar reincorporarse a Eve. La pokémon posó su mano en donde nacía su dolor, respirando entrecortadamente pero con calma.
- ¿Cómo es posible? – balbucea Joy sorprendida.
- ¡Eve…! – exclama Blaze contento – Mi musa, me alegra que estés bien… -
- Ni un paso más… – sisea Eve, sin siquiera mirarlo.
El Scizor se queda en seco, mirándola con cierta tristeza. La pokémon blanco se arranca todo lo que tenía en su cuerpo, como había hecho ya hace un tiempo en el hospital de Altomare, sin importarle el pequeño dolor que le causaban.
- No hagas eso – dice rápidamente Joy, acercándose más a la camilla – Te harán bien -.
- Lo que ha estado haciendo daña mi cuerpo – espeta Eve antipáticamente - ¿Qué me sucedió…? – pregunta, interrumpiéndose por una punzada de dolor en la herida.
- Uso sueros especiales, no producen nada negativo contra nadie. Y bueno… Estas personas te trajeron con una herida en el pecho producida por ese extraño utensilio… - responde Joy, señalándole a Eve una mesa de la habitación. Eve posa su mirada en la bandeja que tenía la estaca de acero, la habían limpiado y no había rastros de sangre – Rasgó tu pulmón izquierdo solo un poco, y a pesar de tener unos tejidos extrañamente fuertes, ese pequeño rasgón te causó muchos problemas. Debo decir que me sorprende tu anatomía interna… Tienes el corazón en el centro del pecho, no al costado izquierdo como cualquier ser vivo que he operado; si no fuese por ese pequeño detalle, ese artilugio hubiera dañado tu corazón -.
Eve sonríe maliciosamente para sí. Esa era una verdadera curiosidad suya (aparte de su variedad de ataques y habilidades y de que su pelaje absorbiera luz lunar), el resto de sus hermanos si tenían su corazón donde debía estar, pero por razones completamente extrañas, su madre colocó su corazón en el centro de su pecho y era algo que le daba cierta ventaja contra los Malsumis… Si no hubiese sido por eso, tal vez estaría muerta.
- ¿Cuánto tiempo cree que debo permanecer aquí? – pregunta Eve, mirando a la enfermera.
- Posiblemente unos quince días, o más… Aún tienes veneno en tus venas, es demasiado potente y las preparaciones que tengo aquí no han hecho mucho contra él – responde Joy.
Eve agacha la mirada y se queda pensativa unos momentos. El pecho le dolía sin duda alguna y también podía sentir los efectos del veneno aunque no lo aparentaba, pero su ira era más grande que su dolor. Sin dudarlo tomó su decisión, con habilidad se bajó de la camilla y comenzó a caminar a la puerta de salida de la habitación.
- ¡Oye! – exclama Lenore, cortándole el paso a Eve – Digamos que arriesgamos el pellejo por ti, Blaze se porta como gente… ¿No oíste a la enfermera? Aún te falta mucho para recuperarte -.
- Si guardara reposo por cada vez que he estado delicada de salud estaría toda mi [CENSURADO] vida en casa – espeta Eve. Sus ojos brillan violáceamente y Lenore se eleva del suelo. Eve levanta su brazo y con un simple ademán, Lenore es lanzada hacia la camilla y depositada en ella con cierta suavidad.
- ¡Pedazo de…! – grita Lenore molesta saltando de la camilla, mirando a Eve salir de la habitación.
Blaze corre hasta alcanzar a Eve, que no voltea a mirarlo pero se mantiene atenta. Zack, Lenore y Joy siguen los pasos de Blaze y se mantienen a una precaria distancia, el Raichu de Zack caminaba detrás de éste y asoma tímidamente la cabeza.
- Tú estado de salud es muy delicado – dice Blaze seriamente, agarrando suavemente con su tenaza la cola de Eve.
- Tengo asuntos más importantes que mi salud – espeta Eve cruelmente, volteando a ver a Blaze y haciendo un brusco movimiento con su cola para que la soltara – No te entrometas más – dicho esto sigue su camino.
- ¡Eve, entiende! – exclama Blaze, siguiéndola – Estás mal, si haces algo podrías morir y no quiero eso. Esos pokémon que te atacaron son muy extraños, no quiero que estés en peligro… -.
Eve suelta un resoplido que expresaba su fastidio, aparte de la perorata de Blaze, se había encontrado con que el Centro tenía largos y pulcros pasillos. Comenzó a caminar con más prisa aún, buscando salir rápido de ese exasperante lugar.
- Ese es problema mío – espeta Eve, respondiendo por fin al comentario de Blaze – Además, si tengo que morir, espero poder zanjar mis asuntos y mis obligaciones antes –
- ¿Cómo puedes hablar como si tú vida no tuviese valor? – pregunta Blaze, confundido.
- Por que jamás lo tuvo – responde Eve, saliendo del Centro por fin, estaba harta de recorrer tantos pasillos.
- ¡Claro que sí tiene valor! ¡La vida de cualquiera lo tiene! – exclama Blaze, quién usa Agilidad y se interpone en el camino de Eve, ésta le dirige una fría mirada - ¿Por qué eres tan terca? –
- Herencia –
- El Scizor tiene razón – dice Joy, deteniéndose cerca de ambos pokémon y mirando fijamente a Eve – La vida de todo ser vivo es importante, ya sea un Magikarp o un árbol, existen y se les ha otorgado la vida por alguna razón. Todo cumple una función en este mundo… -.
Eve se queda mirando anonadada a la enfermera, por unos instantes no salió de su asombro, pero luego su expresión se suavizó y una dulce sonrisa se dibujó en su rostro mientras cerraba con suavidad sus ojos.
- ¿Tiene un libro? – pregunta Eve, abriendo sus ojos y viendo con complicidad a Joy.
- Por supuesto señorita. De aquí en adelante, haré todo lo posible en ayudarle y no me interpondré en sus deseos a pesar de sus heridas – responde Joy, inclinando levemente la cabeza - ¿Necesita algo de inmediato? –
Lenore, Zack y Blaze observan a la enfermera extremadamente confundidos ¿De cuándo acá se trataban así? Era un cambio radical tratándose de un pokémon de zendo carácter.
- ¿Sabe algo del Equipo Rocket? – pregunta Eve con rapidez.
- No y lo siento – responde Joy, cerrando sus ojos a muestra de vergüenza – Pero no se preocupe, tenemos una aliada en la policía. Ella ha estado retrasando los boletines… No se si ya se haya enterado – se interrumpe apresuradamente.
- Si – informa Eve.
- Entonces, déjeme llamarla… - salta Joy con simpatía y haciendo un además de volver al Centro.
- ¿Necesitas localizar algo? – pregunta Zack.
Eve le lanza una inquisitiva mirada y el chico se pone algo nervioso, sus azules ojos eran penetrantes, digna característica de un pokémon psíquico. Eve desvía la mirada y se queda algo pensativa, luego de unos segundos vuelve a mirar a Zack.
- Necesito cualquier cosa donde haya información secreta del Equipo Rocket – contesta Eve al fin.
- No necesitamos de una instalación, si a eso te refieres – alega Zack – Puedo infiltrarme en alguna base de datos y mostrarte lo que consiga, a ver si encuentras lo que buscas -.
- ¿Me ayudarías en eso? – pregunta Eve, algo sorprendida de la caridad del humano.
- ¿Por qué no? – pregunta Zack.
- Los humanos son avariciosos, muchos no hacen cosas si no reciben algo a cambio – le responde Eve, cerrando un poco sus ojos.
- Lamento informarte que no soy como Lenore, así que te ayudo – dice Zack.
- ¡¿Qué quisiste decir con eso?! – grita Lenore, que sujeta a Zack por el cuello y comienza a propinarle una larga cadena de golpes y mordiscos.
Blaze y Eve dan un respingo de sorpresa y miedo ante la violenta reacción de Lenore, ambos intercambian miradas por unos instantes, luego agachan súbitamente la cabeza y sueltan un suspiro.

Comenzaba a atardecer, Eve había vuelto a la habitación mientras Zack obtenía los datos que necesitaba para poder ir en busca de sus hermanos. A ciencia cierta, no sabía si lo que haría sería salvarlos o recuperar sus cuerpos. Lo que la tenía preocupada a sobremanera era que Enurta no hacía acto de presencia, como suele hacer.
Con un tenedor de plástico, Eve mezclaba la comida que le habían llevado. A pesar de sentirse tan mal, adolorida y en la expectativa, su rabia era incontrolable, si no conseguía lo que necesitaba sucedería algo muy malo. De hecho, tarde o temprano sucedería… Sentía que podía hacerlo todo.
- ¿Cómo se siente? – pregunta Joy, entrando a la habitación y acercándose para verificar las medicinas – Señorita, debería comer algo, estos días solo ha estado subsistiendo con sueros. Agréguele además que está delicada de salud – agrega mientras acomodaba las almohadas, pero al no recibir ninguna clase de respuesta, le lanza una dubitativa mirada a Eve - ¿Señorita? –
Eve miraba fijamente a la puerta, con un seria expresión en su rostro. Justo entonces…
- He hecho todo lo humanamente posible – anuncia Zack, entrando inmediatamente en la habitación con una laptop en mano – Creo que esto es lo que estás buscando: “Laboratorio 66 – Base 145, Montañas cercanas a Lavender – Inicio de experimento 456 y retoma del Proyecto…” -.
- Con eso me basta – lo interrumpe Eve, saltando de la cama y acercándose velozmente a Zack, quitándole la laptop de sus manos.
- Cuidado con mi querida laptop – chilla Zack, con los ojos brillosos.
- Lo tengo – dice Eve y lanza la laptop al aire y sale por la puerta.
- ¡Ahhhhh! – grita Zack asustado, atajando la laptop por poco.
Eve apenas cruza el umbral de su habitación, comienza a correr por los pasillos con prisa. Casi habían pasado tres días, debía apresurarse, mientras más segundos dejaba escapar, más posibilidades de que sus hermanos siguieran vivos morían. En cuestión de segundo, cruzaba la salida del Centro.
El ocaso le recordaba el tiempo que pasaba, el conocido viento gélido que asolaba en las noches a las montañas comenzaba a acariciar su piel y la neblina comenzaba a nacer entre los arbustos. Se detuvo por unos instantes, para observar el tono naranja del sol que se ocultaba detrás de las montañas.
Apretó con fuerza sus puños y emprendió de nuevo su marcha, dirigiéndose al Sur. Cuando había apenas avanzados unos metros, choca de narices con la camioneta del grupo de cazadores, donde se encontraban por cosas de la vida, Blaze y Lenore.
Blaze se encontraba apoyado en el tronco de un árbol y se yergue al escuchar el seco sonido del choque de Eve. Con premura, el Scizor se acerca a Eve, que se acariciaba la nariz. Blaze se agacha para que sus rostros quedaran casi a la misma altura y comienza a acariciar a Eve en la cabeza.
- ¿Qué haces aquí? – pregunta Blaze, tratando de aguantarse la risa.
- Ya me voy – responde Eve con simplicidad.
- Eso quiere decir que Zack ya te mostró lo que encontró – comenta Blaze, levantándose – Yo voy contigo – declara.
- No lo creo – espeta Eve, mirándolo antipáticamente – Es demasiado peligroso para ustedes… -.
- Déjame aclararte que no eres la única que ha encarado agentes del tal Equipo Rocket – comenta Blaze con su característica altanería – Esos tipejos son unos enclenques, muy pocos dan la talla. Podríamos serte útiles -.
- No me preocupan los Rocket, más peligrosos son otros… - comenta Eve, mirando perspicazmente al Scizor.
- Si te refieres a los que te lastimaron, puedo con ellos. Por eso estás aquí… - alega Blaze inteligentemente.
- Vamos… - apremia Lenore, acercándose a ambos – No somos tan malos entrenadores como te hemos mostrado – dice guiñando el ojo – Déjanos demostrártelo –
Apenas Lenore dijo esto, Eve les dio la espalda. No deseaba llevarlos, no podía decirles que corrían más peligro estando cerca de ella, no por los Malsumis, sino por que en esos instantes, no era la misma de siempre. Una parte que ella desconocía por completo de sí comenzaba a aflorar, eso se fusionaba con su rabia, con su intenso deseo de venganza, con la desesperación de rescatar a aquellos a quienes les había permitido ser… ¿Amigos…?




EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#151

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Un capi fantubulosisimo XD

Esta muy bueno Whata :P Te felicito ^^

Muy interesante y laaaaaargo XD Jajajajajjaa

Me gusto que los dos chicos sean buenos y quieran ayudar ^^

Cuando van a isla avida? xD

Muy bueno :P Espero el otro ^^ Salu2..!!

#152

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Qué decirte a estas alturas? Ya no puedo alagar más tu trabajo ^^.
Como siempre, un episodio largo e interesante, sin dejar de lado el toque humorístico, que aunque ligero, siempre acertado.
Por cierto, Loki me recuerda a Loki O.o me refiero a un personaje de Ragnarok que justamente se llama Loki xD.

En cuanto a los deberes (LOL XD)

Bueno, el comentario objetivo ya te lo dije, que es el gran trabajo que realizas y lo que ya elogié, y un comentario Subjetivo sería lo mucho que me gusta el fic por la idea de los guardianes de la naturaleza. En la vida real también harían faltas unos magníficos guardianes como los que tu has creado, llenando los ojos de tus lectores de lágrimas, muchas veces de tristeza y otras de alegría. Te felicito por enésima vez, y lo haré hasta la saciedad.

Saludos y sigue así!!
#153

Capítulo 38 – Instintos De Furia

Capítulo 38 – Instintos De Furia

Gracias por sus comentarios chicos. Richie, después de esto que sucede van a ir a Isla Ávida, no te preocupes XP. Y si, Loki es ese Loki siro XD. Bueno, no me exttiendo mucho por que capaz me quitan la compu y no publico XD:

Capítulo 38 – Instintos de furia
La noche se cernía sobre ellos, una noche en la que la Luna no hacía acto de presencia, donde la única luz provenía de las estrellas y de los faroles del gigantesco vehículo en el que se transportaban. El terreno era muy rústico, pero el transporte podía pasar a través de él, claro, causándoles ciertas incomodidades a los pasajeros.
Alrededor de la medianoche, la camioneta se detuvo entre dos árboles y el motor dejó de emitir ese constante rugido, tal vez imperceptible para Blaze, Zack y Lenore, pero fastidioso para Eve.
Con prisa, la pokémon blanca desciende, saliendo de las profundidades de la camioneta. Se queda plantada en donde había aterrizado, barriendo con la mirada el lugar: Tan pacífico, tan solitario, era como estar en un hospital, pero sin tanta blancura… Era exasperante.
- Ya estamos cerca – informa Zack mientras también salía del vehículo, sacando a Eve de las profundidades de sus pensamientos – Solo unos cuantos metros y daremos con la base -.
Eve seguía observando el punto donde había colocado la mirada, sin dar ninguna señal de haber escuchado a Zack. El chico asume que lo había escuchado y se concentra en lo suyo.
- Raichu, Vileplume – dice Zack, lanzando dos pokebolas al aire.
Dos haces de luz blanca surgen de las esferas metálicas, dejando, al opacarse, admirar al fornido Raichu de Zack, que lanza una exclamación de alegría y unas cuantas chispas surgen de sus amarillas mejillas. Atrás no se quedaba su formidable Vileplume, que a pesar de despedir un extraño olor agradable (algo anormal en este pokémon), podía determinarse que por el tamaño de sus pétalos su polvo paralizador era muy potente; su tierna mirada ocultaba su verdadero potencial.
- ¿No es mejor que utilices a tú Absol? Siempre utilizas a Raichu para estas cosas – argumenta Lenore, mientras despegaba una de las pokebolas de su cinturón – Nidoking – dice, lanzando la pokebola que había escogido al aire.
De la pokebola sale el impotente pokémon, con su robusto y fuerte cuerpo color violeta. Sus ojos mostraban una brutalidad de gran tamaño, un instinto incontrolable; sin duda alguna, era un espécimen al que había que temerle más de la cuenta.
Si vieras a Lenore por primera vez y ella eligiera a este Nidoking, pensarías que la chica no podría controlar a esa mole de criatura, pero al parecer tenía muy bien controlado a ese titán como si fuese un Growlithe faldero.
- Absol es un pokémon fuerte, pero si utilizas a tu Nidoking lo mejor será que Raichu esté, así nos ayuda su velocidad – responde Blaze en lugar de Zack, el Scizor acababa de salir de la camioneta – La estrategia de Zack, más la fuerza bruta de Lenore… Nunca han fallado mi bella musa de blanco –.
Eve tampoco respondió al comentario dirigido a ella. No había prestado mucha atención a lo que hacían los que se encontraban con ella. Viéndolo bien, no sentía ni pensaba nada, de hecho, no deseaba sentir o pensar.
Por inercia, comienza a caminar en dirección a su objetivo. El trío de cazadores intercambian unas cómplices miradas y la siguen a la final, escoltados por el Raichu, el Vileplume y el Nidoking. No habían avanzado mucho cuando, escondidos entre los arbustos, divisaron la entrada a la base.
Oculta entre las altas montañas y los espesos árboles, una edificación se alzaba a una altura de máximo tres metros, pero en realidad era una completa fortaleza, debido a que la gran parte de la base era subterránea. Frente a su escondite había una entrada, vigilada por una mísera cantidad de cinco cadetes Rocket, que platicaban entre ellos y se reían frenéticamente, sin saber que los espiaban…. Ni de lo que les esperaba…
- Así son las cosas - musita Zack – La vigilancia de esta entrada se basa simplemente en un interruptor de alarma, el cual lleva el mensaje a la sala principal de vigilancia y de ahí procede a dar la señal de emergencia. Resolví que lo mejor sería paralizarlos con Vileplume, atarlos bien e ingresar -.
- Me parece bien – asiente Lenore, con el mismo tono de voz de su amigo.
- De acuerdo – susurra Blaze, intercambiando miradas con Zack - ¿Y tú imagino que estás de acuerdo no? – pregunta, volteando a ver a Eve.
Desde que habían partido, la pokémon no había articulado palabra. En esos momentos en que le preguntaban, tenía la mirada puesta sobre los cinco guardias, pero sus ojos estaban tan faltos de expresión alguna que a Blaze se le hacía difícil intuir alguna respuesta.
- ¡Hey! ¡Rapidash llamando a Slowbro! – sisea Blaze, buscando hacer reaccionar a la pokémon - ¡Eve! -.
- No estoy de acuerdo – responde al fin.
- ¿Por qué? Es un buen plan – musita Zack, indignado.
- El interruptor de alarma no es el único método de aviso que posee ésta entrada. También posee una gran cantidad de fibra óptica, cámaras de vigilancia tanto a la vista como ocultas, sensores, zonas que requieren identificación de voz o en defecto una tarjeta especial al traspasar esa puerta (que también viene siendo un problema por lo que veo) – responde Eve hablando rápidamente y señalando su única entrada, todo sin quitarles la vista de encima a los guardias. Agacha la cabeza – De aquí en adelante… - susurra con una débil voz – es decisión suya si continúan a mi lado… -.
- ¿De qué hablas? – pregunta Blaze, perturbado por lo que acababa de escuchar.
Eve sale de los arbustos con un hábil salto, revelándose ante los Rocket.
- ¡Oigan! – exclama uno de los guardias, al darse cuenta de la presencia de Eve quien caminaba lentamente hacia ellos - ¿Qué rayos…? -.
Eve se detiene en seco y su cuerpo es cubierto por un aura violácea. Todos los guardias se le quedan viendo extrañados hasta que alguien suelta un gemido. Uno de los Rocket había sido apresado por unas gruesas raíces, con sus tallos cubiertos de unas finas espinas, que a pesar de tener una frágil apariencia, la cantidad no dejaba ganas de tocarlas. El hombre aullaba de dolor ante la estupefacta mirada de sus amigos.
Eve observaba al hombre gritar de manera indiferente, no había nada que perder, nada la detendría ¿Para qué perder el tiempo siendo sigiloso? El hombre suelta otro aullido de dolor cuando las ramas comenzaron a cubrir y a clavársele en el rostro, justo entonces, Eve hace un rápido movimiento con su mano y las raíces se apretujan entre ellas con fuerza. Un crudo y desagradable sonido de huesos ahoga el último grito del hombre, la sangre recorría los tallos de la espinosa planta como si fueran las gotas de una lluvia de otoño, que posteriormente eran absorbidas como si de agua realmente se tratase.
El trío de cazadores observaba con asombro y terror lo que Eve acababa de hacer. El que más afectado parecía, y era muy notable su perturbación, era Blaze.
Los hombres restantes observaban con terror como había acabado su compañero. Las raíces suavizan su presión, dejando caer a la masa de carne y huesos rotos que antes era un ser humano. Con terror los hombres comienzan a soltar gritos y se lanzan con desespero hacia el interruptor.
Eve frunce el ceño y con velocidad se abalanza sobre ellos. Su mano derecha se torna negra y comienza a deformarse, formando unas manos terroríficas que terminaban en unas afiladas garras. Con rápidos movimientos, fue rasgando las espaldas de sus víctimas, a aquel que dejaba atrás era aprisionado por otras raíces que lo llevaba al mismo destino que el primero.
Cuando Eve hubo interceptado al último y quinto guardia, se interpuso en su camino al interruptor de aviso. El hombre miraba con temor a los azules ojos de Eve, que no tenían brillo y mucho menos alguna señal de ser compasiva o lo que realmente era. Eve da un paso hacia el Rocket y este pega un grito, voltea corriendo para intentar huir, pero Eve lo vuelve a interceptar, interrumpiendo su paso usando una Agilidad (justo como Blaze había hecho) y con una extraña suavidad, le rasga el pecho al hombre con sus garras.
El hombre suelta un alarido de dolor y cae duramente al suelo, pero aún estaba vivo y podía moverse, solo que su estado de shock y el intenso dolor lo inmovilizaban. Eve se proponía darle la estocada final, pero se detiene a unos escasos milímetros. Observa al agonizante hombre por unos segundos, viendo como las lágrimas brotaban de sus ojos. Entrecerrando sus ojos, Eve aparta la fatal arma en la que se había convertido su mano de aquella agonizante criatura y una sonrisa malévola se dibuja en su rostro, mientras su mano regresaba a su forma y color original. Entonces, lanza una rápida mirada a la puerta y por unos breves instantes frunce el ceño, para luego volver a ver al hombre.
- Acciona el interruptor – ordena Eve, sonriéndole cruelmente al moribundo.
- Por favor, no me mates… - lloriquea el hombre en respuesta.
- Si accionas el interruptor no lo haré – articula Eve, cambiando su malévola sonrisa por otra dulce.
- ¿Lo prometes?- pregunta el hombre, inseguro aún y desconcertado por el cambio de expresión.
El trío de cazadores estaba desconcertado, asustado y angustiado, les parecía un acto cruel y brutal, pero escuchaban y observaban todo con suma atención. Eve observa dulcemente al hombre y su sonrisa se torna más gentil de lo que Blaze había visto jamás.
- Si, lo prometo -.
- ¿Para qué necesita que el hombre accione el interruptor? Es un simple botón – titubea Zack tembloroso.
El Rocket con lágrimas en los ojos, se reincorpora con dificultad, con más esfuerzo, se dirigió hacia la entrada. Eve lo sigue tranquilamente y por primera vez se fija con más detenimiento en la estructura de la puerta. Era sin duda una puerta de titanio, de triple capa y con un cerrojo de alta seguridad. El hombre herido introduce la mano en su bolsillo, sacando una llave pequeña y de una figura extraña. Eve observa como el hombre se acerca a una pequeña parte que sobresalía al lado de la puerta; el hombre introduce la llave en su lugar y se quita el ensangrentado guante para posarlo sobre una pantalla. Una luz verdusca iluminó la palma de la mano del Rocket y justo entonces, se pudo escuchar como una incesante alarma inundaba los alrededores.
Se escucharon varios extraños sonidos que provenían de la fuerte puerta de titanio, haciendo desde “click” hasta un extraño “piu”. El hombre, colocando fuertemente su mano libre sobre su pecho y con lágrimas en los ojos, se voltea a ver a Eve, que observaba y escuchaba con atención a la puerta.
- Gracias… Gracias… - musitaba el hombre, mientras huía.
Eve entonces voltea para observar al hombre tambaleante, de nuevo la malévola sonrisa se esboza en su rostro y otra vez con una Agilidad intercepta al hombre, que le lanza una mirada de terror.
- Usted dijo… - titubea el hombre, haciéndose encima.
- Se lo que dije. Pero aún necesito algo de usted – sisea Eve mientras se elevaba hasta que sus ojos quedaran a la altura de los del hombre.
Sus ojos brillan violáceamente y el hombre abre desmesuradamente los ojos. No pasó más de un segundo cuando el hombre volvió a estar como antes, mirándola con terror. Volteó a otra dirección y comenzó a cojear, tratando de huir lo más rápido posible, pero de repente, siente un intenso dolor en la espalda y cae de bruces al suelo. Tembloroso y sin voz por culpa del dolor, se voltea con dificultad y observa a Eve.
- Dijiste… Dijiste que me dejarías… - titubea el hombre con debilidad.
- Mentí – admite Eve, ensanchando su sonrisa.
Unas raíces más delgadas y sin espinas se enrollan en el cuello del hombre, que comienza a agitarse y a tratar de cortar las enredaderas. Eve camina hacia la puerta mientras el hombre forcejeaba, y cuando estuvo a la altura de la pequeña plataforma sobresaliente al lado de la puerta, un temblor cerca de la cabeza del hombre alertó a este, y de un segundo a otro, una gigantesca raíz había atravesado el rostro del hombre, destrozándolo. Una segunda raíz surgió, pero esta vez atravesando el corazón.
- Patético – susurra Eve para sí, mientras tecleaba algo en la pantalla táctil que su última víctima había utilizado. Cuando hubo terminado, la alarma había cesado.
- Desconocía esa habilidad tuya. Permíteme halagarte al decir que superas mi brutal técnica de homicidio – comenta alguien detrás de ella.
- Hasta que al fin apareces – espeta Eve, que seguía tecleando en la pantalla táctil - ¿De cuando acá te fugas y dejas de atormentarme? -.
- Desde que al maniático enamorado de mi subordinado se le ocurrió la brillantísima idea de intentar matarte conmigo dentro de ti – responde Enurta con amargura – Niñata… ¿Te has dado cuenta de algo? – pregunta burlonamente.
- Ahora mismo no tengo cabeza para pensar – responde Eve, dejando de teclear justo cuando la puerta cedía - ¿Acaso tú sí? – pregunta también a son de burla.
Cuando la puerta terminó de abrirse, Eve se adentró en la base, encontrándose con un largo pasillo color plomo.
- Te parecerá increíble, pero sí – platica Enurta, siguiendo a Eve – En estos mismos instantes, por tú forma de pensar, actuar y moverte… Matar… Algo que jamás habías hecho… Es como si ahora mismo, nosotros fuéramos uno… - comenta con malicia.
Lenore y Zack observaron todos perplejos y temblaban del temor, sus pokémon sentían lo mismo que sus entrenadores. Blaze estaba contrariado, pero… no se quedaría ahí. Se levantó de donde estaba y salió al fin de su escondite para seguir a su querida. Zack y Lenore se vieron las caras y decidieron entrar junto a su compañero.

Kronos se encontraba muy inquieto, caminado de un lado al otro para intentar de dominar su frustración. Por su parte, Loki se encontraba frente a un computador tecleando frenéticamente, Hela observaba aburrida el tubo que contenía al inconsciente Tymime, Shiva dormitaba, Balac permanecía quieto en una oscura esquina, Aegir buscaba con qué distraerse, Namtar escuchaba música gracias a un reproductor que le habían proporcionado y Drakar estaba tan frustrado como Kronos, pero su frustración estaba mezclada con depresión.
Por su lado, Giovanni observaba la labor de sus científicos con regocijo, puesto que todos sus planes habían salido a la perfección al fin después de hacía tanto tiempo. Por otra parte, por órdenes de Giovanni, un corro de Rocket rodeaban a Dyfir, Nataniel y al Sr. Fuji. Todos se encontraban en el Laboratorio 66 y Dyfir observaba con prepotencia lo que hacían.
Se sentía completamente inútil, era una entrenadora que había ganado siete medallas en Jotho y no fue capaz de hacer nada para evitar aquella situación, no tenía a sus pokémon con ella, no sabía cómo se encontraban sus amigos ni dónde estaba Mewtwo, también la embargaba la tristeza por el sólo hecho de pensar que Eve estuviera muerta.
Justo entonces, una alarma la ensordece a la vez que pone en alerta al resto de los Rocket y a los Malsumi.
- ¡Jijiji! Ya creo que no debes esperar más Kronos, tú amorcito Enurta ya está aquí – comenta Namtar entre risas.
- Cuida tus palabras, asqueroso engendro – espeta Kronos cruelmente, aunque había un extraño brillo en sus negros ojos.
- Gracias por el cumplido – responde Namtar entre risas.
Pero la alarma no duró más de un minuto, dejando un silencio abrumador en el Laboratorio. Giovanni se acerca a un panel que se encontraba cerca de él y aprieta un botón.
- ¿Qué ha sucedido? – pregunta tajante.
- “Señor, aún no lo sabemos con certeza. El interruptor de la Zona 12 Oeste, en la superficie, fue activado, pero a los pocos instantes introdujeron la clave para desactivar los sistemas de alarma. Quizás los guardias lo presionaron por accidente” – le responde una voz distorsionada por la señal de radio, pero podía escucharse su nerviosismo.
- Eso es extraño viejo, no es el estilo de Enurta – comenta Hela burlonamente.
- Bien… Despida a esos guardias y procuren que no vuelva a suceder tal… - decía Giovanni hasta que fue interrumpido por otra alarma.
- ¿Decías? – pregunta Kronos triunfante.
- ¡Investiguen qué está sucediendo! – ordena Giovanni furioso, en eso se voltea para mirar a Kronos - ¿Ustedes saben qué sucede? -.
- Por supuesto – responde Kronos – Es sólo aquel integrante de nosotros que se encontraba ausente, por cuestiones que usted no entendería. No debe preocuparse por él, sólo que me excuso debido a que asesinará a algunos de sus cadetes por hambre -.
Giovanni solo frunce el ceño levemente, se voltea para prestarle atención de nuevo a lo que realizaban sus subordinados, había decidido que lo mejor sería no replicarles nada, además que no le importaban mucho esos cadetes “desafortunados”.

Corría rápido y cualquiera que se interpusiese en su camino pagaba las consecuencias. La segunda alarma que se había activado la ensordecía y perturbaba, pero debía seguir corriendo, no importaba qué.
- ¡Detengan a ese pokémon! – grita un cadete, encarándosele a Eve junto a un Hondour.
Eve le vuelve a importar un comino todo y se abalanza sobre el Houndour, mordiéndole el cuello e incrustándole sus colmillos. El Houndour soltó un chillido y Eve lo libera, pero ya el mal estaba hecho y el Houndour sangraba desmesuradamente. El dueño pega un grito, pero Eve lo acalla destajándole la garganta en una ágil maniobra.
En ese instante, Blaze logra alcanzarla. Eve se voltea y casi le hace al Scizor lo mismo que al cadete. Blaze se detuvo en seco, su corazón palpitaba tanto que capaz explotaba como Electrode.
- Eres tú… - dice Eve, alejando las garras y dejando que sus manos regresaran a la normalidad – Ten más cuidado para la próxima. A propósito… ¿Qué haces aquí aún? – pregunta despectivamente.
- Te dije que te ayudaría – responde Blaze tembloroso – A tus amigos seguramente les quitaron sus pokémon, debes llevárselos – mientras decía esto, Zack y Lenore llegaron junto con sus pokémon, aunque el Vileplume no estaba.
- No estoy pensando en eso, pero imagino que Zack debe saber donde están los depósitos de pokebolas. Yo ahora no tengo tiempo que perder, debo zanjar asuntos – espeta Eve y hace un ademán de continuar su camino.
- ¡Tampoco te voy a dejar sola! – exclama Blaze llevándole el paso. A Eve le estaba irritando tanto el Scizor como la bendita alarma – Además, recuerda que aún estás bajo los efectos del veneno, esto te podría salir caro… -.
Blaze no pudo terminar lo que decía por que Eve echó a correr para no seguirlo escuchando. Siguió recorriendo los pasillos, con la alarma taladrándole la cabeza y su razón comenzando a desaparecer, ahora solo tenía ganas de estrangular, cortar, perforar, arrancarle el corazón y demás a cualquiera que se le interpusiese en su camino.

La alarma era incesante y comenzaba a producirle jaqueca, lo único que lo distraía era acariciar a su preciado Persian, pokémon venerado por antiguas civilizaciones por que se creía eran místicos. Su Persian era hermoso sin duda, aunque comparado con Mewtwo era un vil insecto.
No se molestaba en volver a preguntar en la Sala de Vigilancia por que de seguro era lo que sus socios le habían dicho, y como no le importaban muchos los cadetes que residían en esta base no había nada que carcomiera su conciencia.
Por fortuna, la alarma cesó y por fin sus oídos pudieron descansar… Pero… ¿Por qué las alarmas dejaban de sonar? ¿Si el compañero de los Malsumis le importaba un comino todo aquello por qué se tomaba la molestia de apagarlas? Había algo muy extraño en todo eso…
Con cierta impaciencia y ansiedad, se vuelve a acercar al panel de control que tenía cerca, vuelve a apretar un botón y habla como si fuera un teléfono:
- ¿Qué es lo que sucede? – pregunta Giovanni con seriedad, pero no recibe respuesta, aunque no tuvo que esperar mucho para saber la razón de todo aquello.
Las puertas del laboratorio comenzaron a abrirse con un extraña lentitud y con un sonido sordo… ¡La estaban forzando!
- “¡Enurta!” – pensó Kronos, muy emocionado y observando la entrada con expectativa.
No había nadie que despegara la mirada de la puerta. Giovanni y sus empleados la observaban con curiosidad, los Malsumis con emoción y el trío de cautivos con temor… Vislumbrar esas garras negras, estrujando la placa de acero, era parte del escalofriante recuerdo de su anterior encuentro.
La puerta estaba decidida a no dejar entrar a quien se encontraba del otro lado. Las negras garras se rodearon de un aura violácea, y de ellas emanaron chispas que recorrieron toda la estructura de la entrada. El plasma averió el sistema eléctrico y dejó ingresar por fin a la criatura.
- ¡Bienvenido sea, Nuestro Señor! – exclama Kronos con una asquerosa alegría.
Kronos se acercaba con premura a la entrada, pero se detiene en seco al darse cuenta de que quien lo miraba con furia desde el alfeizar eran los ojos de Eve. El Alakazam se detiene en seco y le dirige una mirada de terror mezclada con desprecio.
- ¡Se supone que deberías estar muerta! – exclama Kronos con demencia.
- ¡Eve! – exclama Dyfir con alegría.
Eve cierra sus ojos con lentitud mientras caminaba un poco hacia el interior del recinto y sus manos volvían a su forma original. Los Malsumis, exceptuando a Kronos y a Drakar, comenzaban a rodearla, preparándose para lanzarle un ataque mortal si se atrevía a hacer algún movimiento. Drakar la observaba con sorpresa y cierta dulzura, en su pecho se formaba una burbuja de alegría que no le era permitida expresar.
- Fue un error que hayas venido, Eve – le dice Hela, que la miraba con desprecio.
- ¡Eve, a Mewtwo lo…! – gritaba Dyfir pero un cadete Rocket la abofetea, haciéndola callar.
- Lo mejor será que te doblegues – espeta Kronos – O tus amigos sufrirán por ti… Tú detestas eso ¿no pequeña…? -.
Eve no respondía, se limitaba a estar ahí, en el centro de sus enemigos, muy quieta… como si estuviera meditando. El que al parecer tenía más ansias de atacar era Aegir, moviendo su cola con impaciencia.
- No tienes oportunidad, niña…. No puedes controlar tú propia psiquis. ¿Cómo piensas encararnos siendo tan débil? – espeta Kronos.
Los ojos de Eve comenzaron a abrirse lentamente y se fijaron en Kronos, que dio un paso para atrás al ver que los ojos grandes que conocía se volvieron una simple rendija, aunque no eran azul oscuro, no era Enurta… ¡Seguía siendo ella! Esos ojos lo miraban con una infinita furia, odio, resentimiento…
Un sonido comenzó a surgir de las paredes pero era muy débil, en cuestión de segundos fue intensificándose poco a poco y a los que ocupaban el lugar comenzó a inquietarles.
- ¿Son… son las tuberías? – titubea uno de los científicos.
El sonido se podía escuchar con claridad en toda la habitación y los Malsumis tomaron esto como una señal de prepararse, así que fueron disminuyendo el espacio que había entre ellos y Eve. Mientras, el intercambio de desprecio entre Eve y Kronos no había cesado.
Eve vuelve a cerrar sus ojos y en menos de un segundo los abre desmesuradamente con un brillo violeta. Las paredes se resquebrajan y el sonido se hace más violento, el agua comenzaba a surgir a chorros, encaminándose a Eve y comenzando a formar un remolino alrededor de ella, cada vez más grande, todo esto en cuestión de segundos. Los Malsumis observan como el agua les pasaba por un lado e iba hacia Eve, que comenzó a elevarse del suelo y quedo levitando a un metro sobre él.
- ¡¿Qué hacen ahí parados?! ¡Destrúyanla! – chilla Kronos furioso.
El primero en abalanzarse sobre Eve fue Namtar, disparando una Bola Sombra, pero un chorro rápidamente surgió del remolino que cubría a Eve interceptando la Bola Sombra y deteniéndola a mitad del trayecto, el tiempo de retención prolongado provocó una explosión. A su vez, Loki y Hela le habían dirigido un Pulso Oscuro y una Bola de Energía respectivamente; en el caso de la Bola de Energía sucedió lo mismo con la Bola de Sombra de Namtar pero el chorro fue más fuerte y la estrelló contra el suelo donde explotó; el Pulso Oscuro siguió su camino, pero de repente, el remolino se convirtió en hielo y sólo logró que rebotara y apenas se agrietara, el reflejo del Pulso Oscuro no era tan fuerte y sólo le causó molestias a los más cercanos (es decir: Hela y Loki).
El hielo se quebró en grandes pedazos sin razón alguna pero quedaron flotando, dejando revelar que aún existía un remolino. De la gigantesca fuente de agua comenzaron a salir varios chorros que se dirigieron a todas partes del laboratorio, lo mismo sucedió con los trozos de hielo que destruyeron las computadoras provocando el caos entre los científicos y entre los Rocket. En el caso de los Malsumis, era una gran molestia, o los esquivaban o atacaban…. No les alentaba que los golpearan esos chorros o lo strozos de hielo restantes.
- ¡A la carga! – exclamó una voz femenina que inundó todo el laboratorio.
De repente, el remolino deja un espacio libre y un fornido Nidoking aparece corriendo a una velocidad brutal y embiste a Balac, poniendo cuidado en que su cuerno impactara en el estómago del Aggron, Balac es impulsado hacia atrás apenas un metro puesto que aunque el Nidoking tenía una fuerza exagerada la diferencia de tamaño influía. Balac no tarda nada en recuperarse y levanta su brazo derecho para propinarle una Garra Metal al Nidoking, pero recibe una Cabeza Férrea en uno de sus costados haciendo que se detuviera y uno de los chorros del remolino le da en el pecho y comienza a arrastrarlo, mientras el Aggron rugía del dolor.
- ¡Misión cumplida, mi Musa! – exclama Blaze, que se acariciaba la cabeza con una garra. En eso, se acercan a él Zack (acompañado de su Raichu y un hermoso Absol) y Lenore – Adelante, es hora de ser buenos -.
- Mejor deja de decir cosas estúpidas y prepárate a pelear – espeta Lenore mientras sacaba una pokebola y la lanzaba - ¡Gyarados! -.
El Gyarados surge del haz de luz y suelta un gigantesco bramido, entonces el remolino se deshace en menos de un segundo dejando ver a Eve, aunque unos cuantos restos de agua la rodeaban aún, formando círculos alrededor de ella; Eve miraba a Kronos con el ceño fruncido y era atemorizante.
Eve se abalanza sobre Hela que era a quien tenía más cerca, la Gardevoir se coloca en posición y dispara una Bola Sombra a lo que Eve responde con lo mismo provocando una pequeña explosión. Eso no significó ningún impedimento y Eve surgió de entre el humo y las ascuas, con su mano derecha rodeada de un aura oscura se acerco lo suficiente y rápido a Hela y le propinó un Tajo Oscuro en el pecho. La Gardevoir soltó una exclamación de dolor y unas cuantas chispas doradas comenzaron a surgir de su cuerpo, Hela dirigió un Rayo a Eve que lo anuló rodeándose de plasma. Hela se dio cuenta de su error y dispara una Bola de Energía y al instante una Bola Sombra. Eve logró anular la Bola de Energía con el mismo rayo negro que Tymime usaba, pero la Bola Sombra le dio en pleno pecho y la llevó hasta el techo, donde impactó duramente.
Adzu ve una espectacular oportunidad y se lanza rápidamente hacia Eve realizando un Pico Taladro, pero a mitad trayecto, unas hoz de aire se atraviesan en su camino y una de ellas le roza el pecho. Los pequeños ojos negros del Fearow se posan en un Absol que lo miraba desafiante con sus profundos ojos carmesí.
- Tú encárgate de este, Absol – ordena Zack.
El Absol asiente y su cuerpo comienza a emitir chispas doradas. Adzu ve que perdió su oportunidad al percatarse que Eve había vuelto a su lucha contra Hela, así que se abalanza sobre el Absol efectuando nuevamente un Pico Taladro. El Absol, cuando Adzu estuvo cerca de él, emitió un poderoso Trueno que dio de lleno a Adzu. Una mueca de dolor se ve en el rostro del Fearow y al fin el Trueno se detiene, Adzu bate rápidamente las alas para despabilarse y pone en ejecución un Golpe Aéreo más rápido de lo que el Absol pensaba, golpeándolo duramente. El Absol es impulsado hacia atrás un buen trecho, pero en el trayecto da un salto e incrusta sus garras para detenerse; no espera ni un segundo y se abalanza sobre el Fearow y le practica un Psico-Corte. Adzu le responde con un Ataque Furia. Mientras ambos peleaban…
- ¡Vamos por los cautivos! ¡Necesitaremos más ayuda de la que pensaba! – exclama Lenore, mientras veía como su Gyarados luchaba contra Aegir y a su Nidoking contra Balac, a su vez, el Raichu de Zack luchaba contra Shiva.
- Claro… - responde Blaze, que recién le acababa de propinar al fin una Garra Metal a Loki – Necesito que alguien se encargue de este para cubrirte -.
Lenore asiente y comienza a correr en dirección a Dyfir y los demás, mientras despegaba dos pokebolas más de su cinturón y las lanzaba al aire.
- ¡Arcanine! ¡Salamance! – exclama Lenore, viendo como ambas pokebolas se abrían y revelaban a los pokémon (más grandes de lo normal, cabe acotar) - ¡Arcanine, encárgate de ese Banette! ¡Salamance, tú del Gengar! -.
Justo cuando Loki estaba por dedicarle un Trueno a Blaze, el Arcanine de Lenore libera una potente Llamarada. Mientras, Salamence evita que Namtar lastime a Lenore liberando un Aliento Dragón, que le dio a Namtar en pleno rostro.
Lenore siguió corriendo y pronto se le unió Blaze.
- ¡Detengan a esos dos! – grita Giovanni.
Varios cadetes Rocket corren para cerrarle paso a Lenore con pokebola en mano, pero Blaze aumenta la velocidad y comienza a propinarle golpes a cada uno de los que le interpusiese. Pero un cadete Rocket logró escapársele y lanzo su pokebola a Lenore dejando libre a una Nidorina, aunque Lenore no le hace mucho caso y la deja atrás olímpicamente de un salto para propinarle un puñetazo en pleno rostro al Rocket. El cadete cae noqueado al suelo mientras su Nidorina se le quedaba viendo anonadada y Lenore continuaba su camino como si nada.
Blaze seguía dándole zapes noqueadores a los cadetes cuando Lenore pasó junto al grupo, no había ya nada que se le interpusiese a llegar hasta Dyfir cuando Kronos se le atravesó y se proponía lanzarle una Bola de Energía, Lenore se detiene en seco y se cubre con los brazos, esperando su final. Pero le sorprende ver como unos Pin Misil destruyen la Bola de Energía y un Viento Plateado abate el cuerpo del Alakazam. Lenore busca frenéticamente con la mirada y se encuentra con un gigantesco Ariados y como un Togekiss se posaba al lado del arácnido. Lenore voltea y ve como Zack se acercaba corriendo.
- ¡¿Estás bien?! – grita Zack, que aún estaba lejos.
- ¡Sí! – responde Lenore - ¡Gracias! ¡Pero sigo pensando que tengas un Togekiss es de homosexuales! – grita y sigue corriendo.
- ¡Claro que no! – grita Zack furioso.
Lenore dejó atrás al Alakazam y le quedaba poco cuando una figura negra se interpuso, cuando la observó bien las piernas comenzaron a temblarle por primera vez en mucho tiempo. Drakar se erguía sobre ella, mirándola con esos endemoniados ojos rojos. Lenore abrió sus ojos desmesuradamente, dejando mostrar el temor que sentía. Drakar sonríe con crueldad y cuando está por arrancarle el corazón, Blaze aleja las garras del Malsumi golpeándolo con una Garra Metal y luego lo golpea en el pecho con una Cabeza Férrea.
Lenore pega un respingo de sorpresa y sigue corriendo hacia Dyfir. Drakar se reincorpora y mira con furia a Blaze, que se sobaba la cabeza pero que le devolvía la misma energía con la mirada.
- Tú… - musita Drakar – No es posible que sigas vivo…. Sería imposible -.
- No se de que rayos estés hablando, bicho raro – espeta Blaze, irguiéndose por completo y colocándose en posición de ataque – Sólo sé que estoy más vivo que un Buneary en medio de una manada de Mightyena -.
Lenore llega al fin junto a Dyfir, Nataniel y el Sr. Fuji, ahí se percata de con qué los tenían atados.
- No son cuerdas comunes, son de titanio – dice Dyfir rápidamente – No podrás romperlas… -.
- Yo no… - dice Lenore con una astuta sonrisa en su rostro mientras hacia crecer una pokebola entre sus dedos – Pero mi amigo sí ¡Torterra! – exclama lanzando la pokebola. El gigantesco pokémon hierba se posa en el suelo produciendo un ligero temblor - ¡Torterra, corta eso con una Hoja Afilada! -.
- ¡¿Qué haces?! ¡Nos vas a matar! – grita Nataniel asustado.
El gigantesco Torterra ruge y, por increíble que parezca, logró quebrar el aro de titanio sin dañar a los cautivos. Dyfir y Nataniel se revisaban asombrados y el Sr. Fuji estaba al punto de desmayarse, Lenore se acerca a ellos y les tiende a Nataniel y a Dyfir dos cinturones, mientras que al Sr. Fuji tres pokebolas.
- Creo que esto les pertenece – dice Lenore.
Dyfir mira con asombro y alegría sus pokebolas y las agarra velozmente mientras escoge una, lo mimo hacen Nataniel y el Sr. Fuji.
- ¡Muchas gracias! – exclama Dyfir con lágrimas en los ojos - ¡Bien, es hora de que ayudemos! ¡Shade! – exclama lanzando la pokebola. El haz de luz dejó libre a su pokémon, pero en vez de que surgiera un Sneasel apareció un Weavile - ¡Vamos Shade, ayúdame a sacar a los hermanos de Eve de ahí! – ordena corriendo hacia el tubo más cercano y seguida de su Weavile.
- ¡Leafeon! – exclama Nataniel lanzando la pokebola y dejando libre a su lindo pokémon - ¡Sígueme! -.
- Señorita, debemos salir todos de aquí y dejarle esto a la señorita Eve – dice Fuji dirigiéndose a Lenore.
- No podemos señor, tengo un pokémon que está reacio en dejarla sola ahora – le dice Lenore, mientras le indicaba a su Torterra que debía quedarse con ella.
- No se de eso señorita, pero debemos buscar a otro pokémon que está cautivo. No sabemos siquiera dónde está – dice Fuji.
- Pero… - balbucea Lenore, pero es interrumpida por una explosión.
Eve acababa de noquear a Hela disparando un Hiper Rayo y ahora miraba con temor la batalla entre Blaze y Drakar.
Shade acababa de quebrar el tubo de Grounday y Dyfir lo cargó en brazos y siguió a su siguiente objetivo. Eve se percató de ello y un aura violeta la rodeó: todos los vidrios de los tubos comenzaron a agrietarse, y de un momento a otro se quebraron, dejando esparcir el líquido por el suelo y la fuerza psíquica de Eve evitó que sus hermanos cayeran.
Dyfir le lanza una mirada de complicidad mezclada con alegría y saca otras dos pokebolas.
- ¡Dartiniant, Llamita! – exclama lanzando ambas pokebolas, dejando libres a sus pokémon - ¡Ayúdenme a recoger a los hermanos! ¡Rápido! -.
Ambos se lanzan en diferentes direcciones para recoger a los pokémon flotantes. Dyfir observaba eso con cierto alivio en su interior, pero un débil gemido la saca de sus pensamientos.
- Dyfir… - musita Grounday, que apenas tenía los ojos abiertos y observaba el caos.
- ¡Grounday! ¡Estás bien! – exclama Dyfir, dejando que más lágrimas resbalaran por sus ojos - ¿Pero cómo…? -.
- Jeje… Pues… en parte soy un pokémon veneno… Por eso puedo recuperarme… No hace tanto efecto sobre mí… aunque si me dañó… - musita Grounday, interrumpiéndose por una punzada de dolor en el pecho – Dyfir… No es Eve… -.
- ¿De qué hablas? ¡Claro que es Eve! – exclama Dyfir.
- Tal… tal vez… Pero no parece ella… -.
Cuando todos sus hermanos fueron puestos a resguardo, Eve dejó de brillar y volvió a concentrarse en la batalla entre Blaze y Drakar, aunque la tranquilidad no le duró mucho puesto que Kronos se había deshecho de sus contrincantes y se proponía a ir en contra de Lenore y el Sr. Fuji.
Kronos caminaba apresuradamente hacia ambos humanos escoltados por el Torterra, el gigantesco pokémon se percata de ello y comienza a ejecutar una Tormenta Hoja la cual Kronos retuvo con su poder psíquico y sin explicación alguna, todas las hojas se quemaron ante los ojos de Lenore. Kronos siguió su camino y con un Psíquico elevó al Torterra por los aires y con un movimiento de la mano lo arroja contra la pared. El Sr. Fuji saca una de sus pokebolas, pero una mueca de dolor se forma en su rostro y la pokebola cae al suelo sin abrirse; Kronos estaba implementando un Psíquico sobre el Sr. Fuji. Lenore gruñe y se abalanza sobre Kronos, pero sufre el mismo destino de Fuji, quien comenzaba a tornarse violeta.
Eve da un respingo y se lanza velozmente hacia ellos, pero una Hela maltrecha interrumpe su camino con una Bola Sombra. Eve maldice por lo alto, pero Hela dispara una Bola de Energía. Era difícil decidir… ¿Pelear contra Hela o ayudar al Sr. Fuji y a Lenore? No podía dejarlos ahí.
Eve frunce el ceño mientras esquiva otra Bola Sombra de Hela y entre sus manos aparece una esfera negra de vidrio, idéntica a la de Tymime…
- Perdóname… Jamás quise tenerte para esto… - susurra Eve para sí.
- ¿Creyeron que bazofias como sus enclenques, a los que llaman “pokémon entrenados”, podrían contra mí? – pregunta Kronos con crueldad, observando como sus víctimas se ahogaban – Están muy equivocados si eso pensaban… -.
Un fuerte golpe en el rostro lo obliga a anular el Psíquico, dejando caer a Fuji y a Lenore en el suelo. Lenore aspiro profundamente en una gran bocanada, sintiéndose aliviada por que alguien la hubiese ayudado en el momento justo. La chica eleva la mirada y una sonrisa se dibuja en su rostro.
- Gracias Blaze… - dice Lenore, pero su sonrisa se borra al notar que…
Era el Scizor, pero su cuerpo estaba destrozado, tenía una profunda marca en el cuello y en el costado izquierdo de su pecho… pareciese que alguien le hubiera colocado un parche a un muñeco. Sus ojos eran rojos pero estaban vacíos, sin brillo y un tanto opacos. Sus alas estaban algo descuidadas… En resumen, su aspecto era deplorable.
Lenore escucha un fuerte golpe al lado suyo y casi pega un grito al ver a Hela estampada en el suelo, con una estaca de hielo incrustada en el corazón. Lenore ve en la dirección de la que había venido la Gardevoir y encuentra a Eve, observando al Scizor negro malogrado con unos ojos llenos de nostalgia y algo más…
En eso, el Scizor negro al lado de ella se desvanece como si fuese polvo. Lenore miraba consternada el punto en cuestión, impactada e incapaz de moverse, era increíble. En eso, el Sr. Fuji se le acerca.
- Señorita, debemos irnos de aquí. Una estaca en el corazón no basta para detenerlos, se recuperaran en cualquier momento – dice Fuji apresuradamente.
El Sr. Fuji ayuda a Lenore a levantarse y la sostiene por los hombros para avanzar, pero Lenore le indico que ella podía y regreso a su Torterra su pokebola. Eve por su parte, se acerco volando hasta Dyfir, que aún sostenía a una débil Grounday en sus brazos.
- ¡Eve, no sabes cuanto me alegra que estés bien…! – exclama Dyfir aún con lágrimas resbalando por sus mejillas.
Eve se limita a mirarla con cierto desdén y a echarle un ojo a las demás batallas. El oponente de Adzu casi no podía sostenerse y ahora solo se limitaba a esquivar los encarnizados ataques de su atacante. Aegir era mucho más fuerte que un Gyarados común. Balac hacía trizas a su oponente. Shiva emitía tales sustancias tóxicas que el Raichu quedaría tan o peor que Eve. Namtar y Loki, a pesar de que sus oponentes fueran inmensos y poderosos, podían dar la talla ante estos. Kronos había derrotado a sus oponentes hacia un rato y por ello había tenido oportunidad de intentar atacar a Lenore. Y la lucha entre Blaze y Drakar se había puesto pareja…
Giovanni miraba como su laboratorio quedaba destruido y sus hombres huían como podían, de las tuberías rotas brotaba aún agua a montones, sus aliados aún peleaban y él sabía que debía largarse de allí, pero algo le interesaba.
Sin duda ese pokémon blanco era magnífico, con un asombroso poder y al igual que Mewtwo en sus principios, era una criatura que no sabía controlar su infinita fuerza. Debía tenerlo, pero esos ojos habían presenciado lo que ese pokémon era capaz de hacer, así que si quería capturarlo para él debía combatir fuego con fuego.
- Deben irse de aquí ya – le dice Eve a Dyfir.
- ¿Cómo? Mira el caos que hay aquí, no me imagino como estará afuera – aposta Dyfir, mirando con seriedad a Eve.
- Zack y Lenore los ayudaran, conocen el camino – dice Eve, devolviéndole la misma mirada. Dyfir se intimidó un poco puesto que los ojos de Eve se habían vuelto de nuevo una rendija.
- Pero… ¿Y tú? – tartamudea Dyfir.
- Yo tengo asuntos que zanjar – responde Eve con simplicidad – Dyfir… ¿Dónde está Mewtwo? – agrega, acordándose de ello, la incertidumbre había vuelto a invadir su corazón.
- Él… - titubeó Dyfir, abrazando con más fuerza a Grounday.
De repente, los ruidos de las batallas cesaron y todo se sumergió en una profunda calma. Ambas, tanto Dyfir como Eve, se quedaron como piedra al sentir ese extraño cambio, con temor se atrevieron a ver a los demás. Los pokémon de Zack y Lenore no estaban y Blaze se encontraba frente a ellos, mirando cierto punto del laboratorio. Los Malsumis se habían congregado en donde había retenido a Dyfir y a los demás, el Sr. Fui estaba junto a Nataniel sin ningún pokémon que los acompañase.
- Eve… Shade y Llamita regresaron a sus pokebolas sin que yo se los ordenase… - tartamudea Dyfir, algo asustada.
Eve no volteo a verla, pero recorrió con temor el lugar con la mirada, el resto de los hermanos yacía en el suelo. Eve tomó a Dyfir de la mano y ambas desaparecieron, a los pocos segundos ambas se encontraban al lado del Sr. Fuji y de Nataniel, que a su vez, Eve agarró de la mano a Nataniel y al Sr. Fuji lo toco con la punta de su cola y desaparecieron para aparecer al lado de Lenore, Zack y Blaze. Dyfir vio sorprendida a Eve.
- ¿No tenías miedo de teletransportarte? – pregunta Dyfir con un hilo de voz.
En eso es interrumpida por el ruido de unos crudos pasos que producían un eco metálico. De repente vieron a Giovanni caminar hasta quedar al lado de Drakar, quien lo miraba interrogativamente.
- Debo felicitarlos, han sido de los pocos idiotas que han querido venir a una base del Equipo Rocket a “desarmar” sus planes de contrabando pokémon – dice Giovanni, con una extraña sonrisa en su rostro – Muy pocos han tenido las agallas y la inteligencia para hacer tal cosa, pero los poco que lo han intentado han perecido entre estas paredes. Y debo resaltar que en esas ocasiones no he tenido a mi más preciada arma conmigo… - agrega con malicia y chascando los dedos.
Una de las pocas paredes intactas produjo un chasquido y una línea dejó verse, rebelando que allí había una compuerta, que fue abriéndose poco a poco.
- Tengo una ventaja sobre ustedes – comenta Giovanni – Mi pertenencia jamás les mostró su verdadero potencial, jamás lo ha hecho ante casi nadie. Pero no debería quejarme, gracias a eso obtendré dos pokémon poderosos, me atrevería a decir que los más poderosos que existen… entre esos te incluyo a ti… - sisea señalando a Eve.
- No vea mi fuerza como una virtud – espeta Eve con crueldad – Como se ha impuesto en la vida, todo tiene un balance y por este poder se paga. Alguien como tú no lo entendería, pues tu razón está cegada por la ambición -.
- Vaya, vaya, vaya… Otro pokémon que se da aires de filósofo – dice Giovanni, las compuertas ya casi se habían abierto en su totalidad - Tal vez tú no lo conozcas de esta forma, pero conozco a un pokémon que fue creado en mis laboratorios que alega que a al no nacer como un verdadero pokémon no debe cumplir lo que hacen con sus entrenadores, es decir, obedecer. Pero no se dio cuenta de que era al contrario, mejor dicho es que no quiere asimilarlo, que el debía obedecer con más razones por que los humanos le dimos vida… -.
- Cada quién es libre de pensar como le plazca – alega Eve.
- No… Los pokémon no tienen ese derecho, ellos solo están para obedecernos a nosotros los humanos y te lo voy a demostrar… -.
Las compuertas terminaron de abrirse al fin y los pasos metálicos volvieron a resonar en el laboratorio y hasta con mayor intensidad. Eve enfocó la mirada hacia la oscura apertura, lo mismo que sus acompañantes, aunque ninguno aparte de Eve expresó su sorpresa hasta que salió a la luz.
Una negra armadura lo cubrí por completo, las zonas más importantes como el pecho, la cabeza, manos, etc. tenían una forma peculiar y de una mayor resistencia que las otras partes que cubrían por ejemplo las piernas o la cola. La figura de Mewtwo era inconfundible a pesar de llevar esa tecnología de punta encima.
Eve lo miraba con los ojos desmesuradamente abiertos. ¿Tendría algo que ver con…? Estaba asustada, no quería que tal cosa sucediera, aunque tal vez era algo interpretativo, pero aquello, tener a Mewtwo enfrente y del lado de sus enemigos la batía hasta en su última partícula.
- Eve, no pienses que Mewtwo está de su lado – dice Dyfir, sacándola de sus desvariaciones – Le lavaron el cerebro o algo así, a Mewtwo le dicen que salte y lo hace… ¡Lo están controlando! ¡Y todo comenzó desde que le pusieron esa cosa! – exclama.
- No perdamos tiempo. ¿Sí querida? – espeta Giovanni chascando sus dedos.
Los ojos de Mewtwo comenzaron a brillar en un tono celeste, solo dejando ver el contorno de ellos a través de la negrura del casco. Eve no pudo darse siquiera cuenta cuando sintió una horrible presión en el cuello. Se llevo las manos al cuello y cerró fuertemente sus ojos, no podía respirar. Mewtwo levantó con delicadeza el brazo y luego lo hizo a un lado con un brusco movimiento. Al movimiento de Mewtwo, Eve salió volando y fue impulsada fuertemente hacia atrás, arrastrándose por el suelo varios metros, lo más doloroso es que se arrastró sobre miles de trozos de vidrio, haciéndoles pequeños pero numerosos cortes en el lado izquierdo de su cuerpo.
Eve soltó un ahogado sollozo y comenzó a reincorporarse con dificultad, torciendo su expresión con una mueca de dolor al incrustarse más vidrios en la mano.
- ¿Ves? ¿No es mejor ahorrarte cosas así? – pregunta Giovanni.
Eve temblaba y observaba como su sangre se deslizaba por su piel y entre sus dedos, mezclándose con la de sus víctimas; frunció el ceño y apretó con dureza su puño, incrustando aún más los vidrios.
- ¡No has abierto la boca más que para decir cosas estúpidas! – grita Eve con furia.
Eve termina de levantarse y se abalanza sobre Mewtwo con una velocidad tremenda, preparando una de sus garras con una buena suma de plasma. Cuando está cerca, da un pequeño salto y rasga la parte que protegía el pecho de Mewtwo, haciendo que el plasma llenara cada parte de la armadura.
- Que ilusos fueron… Esa armadura debe tener algo que altere las ondas cerebrales de ese pokémon para que puedan controlarlo así, y mi linda Eve puede suprimir cualquier cosa como esa – musita Blaze para sí.
Eve observaba como su corte hacía efecto, pero de repente, un extraño gas verdoso comenzó a surgir de la armadura. El gas hirió sus ojos y comenzó a surgir un fuerte picor en la tráquea. Eve se alejó de un gran salto lo más que pudo de Mewtwo, y donde cayó comenzó a respirar desesperadamente, intentando recuperarse, pero le era muy difícil… ¿Qué rayos era eso?
- A nuestro amigo Giovanni se le olvidó comentarte Eve – dice Loki de repente, con una inmensa sonrisa en su rostro – Ellos tenían un modelo base muy enclenque e infantil, así que les ayude a rediseñarlo, cambiándole hasta el material a la armadura. Está hecha del litio que se conseguía en la Fosa de la Eternidad, así que recordaras que es un metal que casualmente reacciona a tu plasma de una forma muy interesante, liberando un tóxico más fuerte del que implementamos en las estacas de Acero de Steelix, además de que anula el plasma -.
- Debo admitir que es una jugada brillante, Loki – dice Kronos, entre risas. Todos los Malsumis le acompañaban en la risa.
Eve los miraba con odio, pero se encontraba inmóvil ante el extraño veneno.
- Y recordarás otra cosita, el litio ese se regenera, así que no importa lo que hagas, esa armadura es indestructible – dice Loki. Y en efecto, el corte que Eve le había hecho a la armadura comenzaba a cerrarse y volvía a estar como si nada.
- ¡Ustedes…! – grita Eve furiosa.
- ¿Nosotros qué, princesita? – espeta Hela, interrumpiendo a Eve - ¿Qué creías? Que por ser la más pequeña todo te saldría perfecto ¿cierto? -.
Las risas de los Malsumis continuaron, pero el único que no reía era Drakar, que intentaba controlar sus impulsos de hacer algo para que Eve pudiese huir sana y salva.
- No… No estoy destinada a que todo para mí sea perfecto – espeta Eve, logrando levantarse, pero aún respiraba entrecortadamente.
Los Malsumis aún reían, pero ella sólo los veía y comenzó a flotar, llegó hasta cierta altura y los observo reírse. Giovanni y Drakar observaban con atención.
Eve cerró sus ojos y comenzó a brillar tenuemente, cada vez brilló más hasta que un aura violeta la rodeó. Dyfir se preguntaba que iba a hacer Eve, pero se asusta al ver que Grounday había comenzado a brillar, le echó una mirada al lugar y vio con confusión como los demás hermanos disgregados por el laboratorio también comenzaron a brillar. Los Malsumis aún reían a mandíbula batiente y no se percataron de ello, los únicos eran Giovanni y Drakar y ninguno sabía qué se proponía Eve.
Con suavidad, el aura violeta de Eve se volvió blanca, y del blanco pasó al dorado. Eve brillaba más que nunca, al igual lo hicieron sus hermanos. Unas líneas aparecieron y rodearon a Eve, aparecieron varias y empezaron a armar un figura dejando a Eve en el centro; cuando hubo terminado de formarse se podía ver una estrella de doce puntas, que giraba sobre su eje que era Eve.
Los Malsumis rieron hasta que se dieron cuenta de aquello y se quedaron estupefactos. Los demás hermanos brillaron aún más y unas esferas comenzaron a aparecer rodeando la estrella, aparecieron doce en total. Cada vez brillaron más y más, y la estrella gritó más rápido cada vez…
- ¡Mi Señor, debemos irnos! – exclama Kronos desesperado.
- ¿Por qué? – pregunta Drakar.
- Mi Señor, no hay tiempo – dice Aegir, con la misma desesperación de Kronos… De hecho, todos los Malsumis se veían agobiados.
- Sólo vámonos – espeta Namtar.
- ¿Qué sucede? – pregunta Giovanni.
- No hay tiempo para explicar – responde Kronos, levantando el Báculo Ea y dándole un golpe al suelo.
Como si aire fueran, los Malsumis se desvanecieron ante los ojos de todos. Giovanni se encontraba consternado, al igual que el resto en la habitación. Entonces, los hermanos dejaron de brillar y la intensa luz dorada que había inundado el laboratorio hizo lo mismo. Eve se posó en el suelo con suavidad y casi se desploma, pero se aguantó apenas sobre sus cuatro extremidades.
- Dyfir… saca a mis hermanos de aquí – dice Eve débilmente.
- Pero… - titubea Dyfir.
- ¡Hazlo! – grita Eve furiosa, entonces incrusta su furiosa mirada sobre Giovanni – Ahora esto será entre tú y yo -....




Me disculpo por la demora, tuve un estanco literal XD
Les dejo otra tarea que ojala nos divierta a todos:

Cosas que no dírian o harían los personajes

Ahí se ven

SaYoNaRa

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#154

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Raíces asesinas que retienen guardias, Eve mostrando parte de su poder, mentiras y gente que se sincera, combates, cazadores asquerosos, ¡¡ENURTA!! Aaaaaaaaaagh pero menudo episodio Onixacia... cada dia te superas! es que es orgásmico! ^^' Es que ya no sé que decirte a estas alturas, la historia parece llegar a una conclusión? Me equivoco? Veo a Eve un poco harta de la situación, al menos eso me transmitió... pero me gusta!!

En cuanto a la tarea...

Nunca creería que Moonghost se sonrojara (ROLF, es negro xD)
Nunca creería que Tymime hablara sin soltar sacarcasmos
Nunca creería que Enurta fuera NO-Sádica xD
Nunca creería que los guardianes sacrificaran a Eve para ningún propósito... ¡¡ESO ESPERO!! ¬¬''

saludos!
#155

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


JAJAJAJAJAJA Onixaciaaaa!! XDD Ta weno Whata ^^ Ahi te voy

-En la ortografia y la redaccion: Excelente como todo el tiempo, pero este capitulo me gusto mas en ese aspecto... lo vi mas completo ^^
-En la drama del capi: *¬* Wau... Esta perfecta... me encanto, sobretodo en las peleas y demas situaciones


En fin... este es el capi que mas me ha gustado

A las preguntas:

-Nataniel nunca se le declararia a Dyfir
-Eve no seria muy divertida
-Tymime no dejaria de ser rival de mewtwo
-Grounday nunca dira una mentira a lo que le parece el sujeto xD

Salu2 Whatica!!

(>¬.¬)> Whata? ^(O.O)^ Whato.. xD

#156

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Fan Fic Apto (Primera Evaluación Oficial de Centro Pokémon)
Nota: 45.8/50 (Muy Apto)
Taiyô Siro, Sodatsu Richie, Edu y Dark Sneasel
#157

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Simplemente uno de los mejores fics q he leido...hora aproximada de lectura 3 horas xD


Siro: ¿Tres horas? ¡¡Qué rápido lees!! ¬¬'
Spoiler

No es un Adios, es un Hasta Luego
#158

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Es un muy buen fic, lo lei desde el Capitulo 1 hasta ahora, y comence desde hoy a las 4 pm, del domingo!!! me llevo toda la tarde leerlo, me encanta!!! Y por como me incluiste (XD)... espero con ansias el siguiente Capitulo
Watashi wa dareda? Watashi wa Myuutsu, sekai no seikyou Pokémon!
(¿Quién soy? Soy Mewtwo, ¡el Pokémon más poderoso del mundo!)

#159

Capítulo 39 - Sólo por...

Capítulo 39 - Sólo por...

Hi-hi!!!! ^^
Hola de nuevo chicos y chicas.
Gracias a todos por sus comentarios ^^.
Me alegra ver nuevos lectores y debo al menos darle las gracias a Myutsuu, que Se tomó la molestia de leer todo lo que va de Fiction y hasta me dió ánimos XD

Siguen con sus tareas, es una clase juego esto XD. No solo es lo que no harían los personajes, sino que también inventen ustedes frases que jamás saldrían de las bocas de los personajes de EGN.
Haré algo especial para aquel que haga que me reír hasta decir basta XD

Debo darles gracias de verdad a todos, por estar al tanto e ir a la mano de la historia ^^

Sin más preambulos, les dejo este capi, que tal vez no sea muy largo y posiblemente algo chafo (en mi opinión T.T):


Capítulo 39 – Sólo por…
Ya todos cargaban con los hermanos, mientras, Eve observaba con furia a Giovanni para evitar que le diese una orden a Mewtwo de lastimar a los demás. La ira que la embargaba comenzaba a cegarla, además de las heridas, el cansancio y ahora los dos venenos que recorrían sus venas y sus vías respiratorias.
Blaze se quedó en el alfeizar de la puerta mientras cargaba a Dinya, se giró para lanzarle una temerosa mirada a Eve. No quería dejarla ahí, corría mucho peligro, pero la voluntad de Eve era prácticamente ley ahora. Le asustaba irse más no tenía opciones, así que a regañadientes desapareció del lugar.
- No importa cuanto huyan tus amigos, los encontraré y los seguiré utilizando para realizar experimentos con ellos – comenta Giovanni con crueldad – Mis científicos han descubierto una gran cantidad de códigos genéticos muy valiosos en ellos, son como una mina de oro -.
Eve se limitó a observar a Giovanni, escuchándolo atentamente.
- Vaya que este humano tiene agallas, pero poco cerebro – comenta Enurta a su lado entre risas – Vamos, se lo que quieres hacer… Destájale el cuello, o bien puedes incrustarle las garras en el estómago y jalarle de una todos los órganos que hayas podido sostener – agregaba con malicia.
- ¿Solo piensas escuchar lo que digo? No debería sorprenderme, es de suponer que estar ante el pokémon más poderoso del mundo haga temblar las pantorrillas hasta al más gigantesco Rayquaza - comenta Giovanni en tono burlón.
- Ese trozo de carne tiene razón, solo estás ahí escuchándolo – espeta Enurta, frunciendo levemente el ceño, luego se dio cuenta de que casi no podía respirar – [CENSURADO] -.
Eve cerró suavemente sus ojos y casi desfallece, pero se sostuvo como pudo, sentía un calor intenso en su cuerpo pero no podía dejar ahora que las desventajas la derrotaran. Jamás impidió que su salud o bienestar le impidieran cumplir sus cosas, esa ocasión no sería la excepción.
- Mejor dejémonos de juegos. ¡Mewtwo, encárgate de ella! – exclama Giovanni chascando los dedos.
Los ojos de Mewtwo vuelven a brillar y Eve vuelve a sentir una opresión en el cuello, el dolor y la falta de oxígeno cegaron aún más su razón y la dejaron completamente en blanco. Poco a poco, Mewtwo la fue levantando del suelo sin dejar de presionar sus vías respiratorias con su poder mental, Eve se sostenía la zona afectada sin poder hacer nada. Giovanni sonreía triunfante y con satisfacción, cuando Mewtwo la desmayara obtendría otro pokémon poderoso para formar su ejército y ser el líder del mundo, quizás del universo entero. Su sonrisa era grotesca, llena de locura, pero se borró al notar una extraña marca que había aparecido en uno de los brazos de Eve; su sonrisa dejó paso a una mueca de estupefacción al ver como marcas distintas aparecían en el cuerpo de ese pequeño pokémon.
Cuando le cubrieron todo el cuerpo, algo impulsó a Mewtwo hacia atrás y dejó caer a Eve. Mewtwo se estrelló contra la pared más cercana, pero el impulso no había sido muy potente, Eve por su parte recuperaba el aliento y las marcas desaparecían en menos de lo que habían surgido. Una arcada la desarmó por completo y comenzó a toser descontroladamente, soltando borbotones de sangre coagulada; poco a poco, las marcas en el cuerpo desaparecieron.
- Siento decepcionarte… - susurró Eve débilmente – Pero no soy tan fácil de conquistar… -.
Eve comienza a reincorporarse lentamente con los ojos cerrados y Giovanni se percata de que Eve tenía entre sus brazos una esfera negra. De la nada, a la diestra de Eve comienza a formarse el mismo Scizor negro deformado de antes. Cuando Zuen termina de aparecer, Eve abre sus ojos violentamente, con las pupilas brillando de un color violeta oscuro.
Zuen se dispara velozmente en dirección a Mewtwo realizando un Tajo Oscuro, el cual propinó en la parte que protegía el pecho de Mewtwo. El vapor verdusco del mortal veneno emanó con una tremenda fuerza, pero al Maniquí del Scizor no lo afectó y continuó propinándole Tajos Oscuros a la Armadura; lo extraño de aquello era que el Litio no parecía regenerarse.
- ¡Mewtwo, defiéndete maldición! – chilla Giovanni histéricamente.
Mewtwo es rodeado por un aura azulada y sus ojos a través del yelmo comienzan a brillar también, seguramente para repeler al Scizor. Pero Eve cierra sus ojos y cuando los abre, sus ojos brillaban completamente con un aura violácea al igual que su cuerpo; inmediatamente, lo mismo le sucede a los ojos y cuerpo de Zuen pero con un tono carmesí. Zuen continuó propinándole Tajos a la armadura de Mewtwo, haciendo que este retrocediera a cada impacto y el Litio no se regeneraba.
La estrategia hubiera funcionado si no fuera por que el vapor del veneno comenzó a expandirse por toda la habitación, los cortes de Zuen eran rápidos, demasiado rápidos, y el veneno comenzaba a cernirse sobre Eve y Giovanni.
- ¡Llamarada! – ordena Giovanni, protegiéndose la nariz y la boca con un pañuelo, para así evitar aspirar algo del veneno.
Mewtwo juntó sus brazos y una estrella de fuego se formó delante de ellos, al extender sus brazos, la Llamarada salió disparada y dañó bastante al Maniquí de Eve. Zuen no se quejó, pero Eve podía sentirlo.
Zuen se desvaneció como polvo y Eve hizo desaparecer su esfera, ahora había otro problema. La Llamarada se había juntado con el vapor del veneno y había provocado una explosión considerable. Eve casi se le va el alma al inframundo, pero al ver que Mewtwo estaba bien (aunque aún tuviese la ya magullada armadura) se tranquilizó.
Pero al contrario, Mewtwo no tenía nada por lo cual preocuparse y de nuevo sus ojos brillaron y apresaron la tráquea de Eve…
La presión volvió a aumentar en la cabeza de Eve, no podía respirar, no podía pensar, solo podía sentir más dolor y fatiga. De la nada, pudo recordar algo, algo que jamás consideró importante o útil siquiera…
No perdió tiempo y con el poco aire que le quedaba comenzó a producirlo desde su estómago, luego fue subiendo hasta quedar en su garganta. Abrió la boca lo más que pudo y de ella emanó un espantoso ruido… ¡No! No era un simple ruido, eran RUIDOS descomunales, chirriantes (más que las de unas garras arañando una pizarra), macabros y escalofriantes, pero más que todo insoportables y de tal agudeza que podrían romper los tímpanos de cualquiera.
Al parecer para Mewtwo, bajo control y demás, era imposible evitar retorcerse al igual que Giovanni y su Persian. La presión en el cuello de Eve desapareció, pero ella se mantuvo firme, entonando esas bizarras notas: el “Coro Fúnebre” de Moonghost, al que él solía referirse burlescamente como “Lamento de la Tumba” o cosas por el estilo.
Verdaderamente, ese Coro Fúnebre era una maldición convertida en canción, entonada con los más agudos tonos y en el lenguaje de Gea, pero era el lenguaje más oscuro de ese antiguo idioma.
Cuando Eve no pudo más dejó de entonar aquella maquiavélica melodía, pero apenas terminó, una brutal fuerza la golpeó y la mandó atrás varios metros hasta chocar duramente contra la pared. Eve soltó una exclamación ahogada y otro poco de sangre salió volando de su boca.
Cayó al suelo, el dolor ahora era más que insoportable, comenzó a reincorporarse de nuevo con más esfuerzo que la última vez. A Mewtwo lo había afectado el Coro Fúnebre, pero el control de ese yelmo era tal que pudo recuperarse aunque le doliera la cabeza.
- ¡[CENSURADO]! – exclamó Giovanni, aún arrancándose los cabellos por el Coro Fúnebre.
Eve dejó que Giovanni le dijera hasta del mal que moriría mientras cerraba sus ojos lentamente. Su cuerpo comenzó a tornarse todo negro y mientras continuaba expandiéndose la negrura en su piel, corrió hacia Mewtwo, estaba utilizando la habilidad de Moonghost para cambiar de forma, pero lo único que cambiaba en Eve era la punta de su cola, que comenzaba a adquirir una forma muy parecida a la de Shock.
Eve pegó un gran salto y comenzó a girar sobre sí misma, y junto a ella, una gran cantidad de chispas doradas comenzaron a rodearla hasta convertirse en una especie de Trueno… Mejor dicho, era la Sierra Eléctrica de Shock, que dio contra el yelmo; Eve mantuvo unos diez segundos el ataque, resquebrajando el yelmo considerablemente. El vapor verdoso salía disparado con furia.
- ¡¿Qué demonios estás haciendo?! - chilla Giovanni furioso.
Eve detiene la Sierra Eléctrica y recupera su forma y colores naturales; el vapor le caía en pleno rostro, pero sus manos se llenaron de plasma y incrustó sus garras en las grietas del yelmo, las cuales intentaron repararse.
El veneno emanó más que nunca, pero Eve no se retiró, continuó con sus garras incrustadas en el yelmo, produciendo más plasma que nunca. Al parecer Mewtwo era incapaz de movilizarse ni de atender a las órdenes del desesperado Giovanni, algún efecto extraño estaba produciendo el plasma de Eve. Eve cerró fuertemente sus ojos, no soportaba más el veneno, no podía respirar por quincuagésima vez… Pero debía… Impuso más presión y sus dedos comenzaron a dolerle, sentía como comenzaba a escocer su piel, se quemaba…
Con una profunda exclamación, Eve liberó un Pulso Umbrío a la vez que presionaba más con sus garras llenas de plasma… Finalmente, el yelmo se quebró en pedazos, dejando visible el rostro de Mewtwo. La fuerza del Plasma y del Pulso Umbrío separó a ambos, lanzándolos y dejándolos de espaldas en el suelo.
Eve respiró efusivamente el poco aire limpio que quedaba en el lugar. Con una dificultad mucho mayor, se reincorporó, pero apenas podía mantenerse sobre sus cuatro extremidades; comenzó a avanzar, prácticamente arrastrándose hacia Mewtwo, que estaba inconsciente.
- ¡No…! ¡¿Cómo es posible que hayas derrotado al pokémon más poderoso que existe?! – gritaba Giovanni, tenía los ojos desorbitados y parecía un demente.
- Por que no derroté al pokémon, sino al artefacto que lo manipulaba ¡pedazo de imbécil! – espeta Eve con frialdad, mientras seguía avanzando – Mewtwo será el más poderoso quizás, pero su armadura no era la mas resistente del mundo – al fin llegó, pero cuando lo hizo se desplomó, sus piernas y brazos no le daban para más.
- ¡Es imposible! ¡No pude haber sido vencido de nuevo por un pokémon! ¡No es así! – exclamaba Giovanni dementemente - ¡Ustedes no saldrán de aquí…! ¡NUNCA! – grita apretando un botón de su panel de control.
- Mi hermano siempre me ha dicho que nunca diga nunca – espeta Eve con suficiencia.
Apenas dijo esto, sus ojos comienzan a brillar violáceamente, un aura la rodea y a cada segundo que pasaba, el aura se expandía más y más.

En las afueras de la base Rocket, las cosas no estaban muy tranquilas que digamos.
- ¡¿Por qué [CENSURADO], maldita sea, la dejaron ahí?! ¡[CENSURADO]! – gritaba Tymime, que intentaba zafarse de las garras del Weavile de Dyfir y de Blaze.
Los hermanos aún tenían veneno en las venas, pero ya muchos habían recobrado el conocimiento pero no la fuerza, por ello era fácil retener a Tymime pero eran insoportables sus palabrotas.
- ¡Porque ella lo quiso así! – responde Blaze.
- ¡Me importa [CENSURADO]! ¡Suéltenme bastardos…! – exclama Tymime furioso.
En eso, ante sus ojos, observan como la base desaparece en una gran explosión. Todos ahogaron un grito y salieron corriendo aunque no pudieran o tuviesen dificultades.

- ¡Tú no pudiste vencerlo! ¡Y a mí no me vencerás! ¡Es imposible! – exclama Giovanni, viendo como el aura de Eve se expandía.
- Solo llego a esto… - balbucea Eve con un tono de voz muy bajo – Solo hago esto… por quienes quiero de verdad… -.
Dicho esto, Eve cierra sus ojos con fuerza y a su alrededor comienzan a producirse explosiones, aumentando de magnitud cada vez más. Giovanni y su Persian sienten el peligro y con premura, comienzan a correr por el pasillo que los alejaba de la plataforma en la que se encontraban. Eve abrió apenas sus ojos de nuevo, solo para ver como la luz de las explosiones y sus llamas rodeaban a ambos pokémon…

Ahora todo volvía en sí. Sus sentidos actuaban a su voluntad, no eran controlados por esa extraña sombra demoníaca. Sentía su cuerpo pesado y tenía un ligero dolor de cabeza. Presentía que debía abrir sus ojos, pero su estado era tal que no sabía si podría abrirlos. Hizo un esfuerzo y comenzó a parpadear torpemente.
Con extrañeza comienza a examinar el sitio que lo rodeaba, y no se levanta de sopetón por que le dolía el cuerpo entero. Estaba enterrado seguro, lo sabía por que una pálida barrera violácea impedía que le cayeran un montón de escombros encima, era extraño…
- Espera… yo conozco ese color de irradiación de psiquis… - musitó Mewtwo. Entonces, se percató que a su diestra, muy cerca de él estaba… - ¿Eve? Eve, Eve… ¡Eve! – balbuceaba sorprendido y a la vez con regocijo.
Entendió que era ella la que mantenía el campo, así que el levantó otra barrera y estrechó a Eve contra su pecho, abrazándola fervientemente. Extrañamente, al hacer esto, la barrera de Eve desapareció dejando solo la de Mewtwo. El pokémon psíquico observó con horror como Eve tenía su cuerpo todo golpeado y magullado, sus manos estaban quemadas y… ¡Ni siquiera sentía su respiración!
- No… Tú no puedes estar muerta… - susurró Mewtwo. Quiso tomarle el pulso, pero su mano tenía aún puesta la armadura, hizo todo lo que pudo para quitársela y así pudo tomarle el pulso. Se sintió aliviado, tenía pulso pero muy débil – Pronto te sacaré… Dame unos momentos para saber a cuanta profundidad estamos, sé que puedes escucharme… -.
En eso escuchó un crujido… Mewtwo se alarmó de tan solo pensar en que su campo no resistiría si lo que tenían arriba sucumbiera, pero para su asombro, un pequeño haz de luz, sólo un pequeño resquicio, provocó que su pupila se contrajera.
- ¡Ahí están! ¡Ahí están! ¡Están vivos! – exclamaban con euforia y júbilo las voces de Grounday y Skyfler.
Excavaron más y más, con bastante premura, retiraban todo con emoción y lágrimas en los ojos. Al rato, Mewtwo pudo contemplar el rostro de Grounday y Skyfler.
- Haz desaparecer la barrera, yo estoy haciendo una – le dice Skyfler, mostrándole que en su mano tenía una de sus plumas brillando.
Mewtwo cerró sus ojos y dejó ceder la barrera, pero nada los aplastó. Cuando volvió a abrir los ojos, entre Moonghost, Skyfler, Dinya y Flowar lo ayudaron a subir, a Eve la llevaban Icestar y Tymime.
Al fin pudieron respirar un aire más puro, más fresco, era como un éxtasis. Rocknight comenzó a quitarle lo que quedaba de la armadura y mientras, Mewtwo escuchaba preocupado, entre los brazos de Dyfir, a Icestar y a Tymime.
Los ojos de Icestar brillaban de un pálido azul claro y una gran cantidad de símbolos extraños pasaban como si fuera el monitor de un computador, con elocuencia iba anunciándole a todos los que escuchaban el estado de Eve.
- Gran cantidad de agentes tóxicos altamente dañinos en la sangre, mucosidad en los pulmones, astillados algunos huesos de las manos, quemaduras de primer grado, ritmo cardíaco débil, alta temperatura corporal, hay muchos músculos destrozados… - enumeraba Icestar, sus ojos dejaron de brillar y miraron por primera vez, con una notable preocupación a Tymime – Su estado está muy mal, hermano –
Mewtwo no pudo articular nada, pero sintió algo muy extraño… Por todo su cuerpo sintió los pálpitos de un corazón, pero esos no le pertenecían, era el corazón de alguien más. Con sus ojos violeta intensos fijos en Eve, presenció por primera vez el cambio total entre Eve y Enurta…





EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#160

Re: Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza


Tu buscas que llore cierto ¬¬

Pedazo de Whata! X3

Que capitulo we! Me encanto, todo fue desgarrador (nah... no llego a siro con los orgasmos XD) En ortografia y reddaccion lo de siempre... todo perfecto y el capitulo como tal esta genial ^^

Me gusto cuando eve salvo a mewtwo ^^

A ver.. una frase que no dirian

...

No se me ocurre nada XD

Jajajja salu2..!!

Whata? (>^.^)> o(u_u)o zZ Whato...