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Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Hola Damas y Caballeros ^0^
Después de tanto retraso, problemillas y de que casi resetearan la computadora con el capítulo 42 incluído, aquí les dejo lo pendiente ^^
Antes que nada, estamos entrando en el "Choque" entre este Fiction y el de Sodatsu Richie, el cual es llamado "Un Capítulo de mi vida: El Pokémon de la Luz", así que los que quieran saber más de lo que se relatara más adelante están invitados a leer ese fiction, que por cierto ya está terminado. *Publicidad Subliminal XD*
Otra cosa que quero decirles es que además de los problemas ya planteados, me retrasé en la publicación debido a... que el capítulo no me convencía ._.U. Hay ciertas cosas que aún no me convencen pero que en parte son vitales o para pasar el rato ._.U, pero en fin, creo que eso ya se lo dejare a sus criterios... Que Gea me guarde TT__TT
Y otra NOTICIA: Los primeros 4 capítulos han sido editados ^^. Pueden leerlos si gustan, he dejado los originales en Spoiler de recuerdo XD

Sin más preambulos, el capítulo 42:



Capítulo 42
Madison, una peculiar Creyente. Rencores del pasado


Cuando los distintos grupos llegaron al jardín de la glamorosa y excesivamente pomposa mansión rosa pastel desde sus diversas situaciones experimentaron una caótica bienvenida. En el jardín había una gran variedad de pokémon roca y planta y al ser unos completos desconocidos, los pokémon mascota atacaron a los pequeños grupos hechos por los viajeros. Todo fue un desastre excepto para el grupo formado por Tymime, Skyfler, Mewtwo y Enurta, debido a que tuvieron la suerte de encontrarse con la Señora Madison en persona.
Madison los había recibido de una manera excesivamente zalamera, lo que mostró a los recién llegados la forma de ser del exuberante personaje. Sus ropas eran todas de cualquier tono de rosado, tenía maquillaje en exceso, ni que hablar de las joyas que llevaba puestas, además de todo era una señora de confección robusta y su voz eran tan aguda y chillona que causaba molestia al oído. En cuanto a su actitud hablaba con un acento aristocrático y lo más relevante, no paraba de darle a la lengua.
A pesar de que hubiesen pasado veinticuatro horas de que hubiesen llegado y se hubiesen acomodado en el lugar, aún faltaba mucho para que lograran acostumbrarse a la personalidad de aquella Creyente.
- Me siento tan dichosa de que hayan decidido hospedarse en mi humilde morada – decía Madison a la tarde del segundo día mientras todos tomaban el té, exceptuando a Enurta claro estaba que estaba en el no tan pequeño sótano de la morada – Jamás pensé que tuviese tal honor. La labor de resguardarlos de las virtuosas garras de la justicia aunque yo pueda luego convertirme en prófuga del ente imparcial, sólo por ser cómplice de aquellos a cuales debo guiar… -.
- No debería exagerar tanto – interrumpió Flame con una risilla algo nerviosa, los demás estaban algo fuera de capacidad para decir algo no porque no tuvieran ganas, sino que el melodrama que montaba Madison era tan poderoso que sus cerebros se desactivaban para evitar adherir alguna cualidad de la señora – Lo está convirtiendo en algo excesivamente dramático y además, no somos unos criminales por gusto, solo que como es obvio no todos nos conocen y tampoco tienen ni la más mínima noción de nuestros verdaderos propósitos -.
- Eso lo sé “Flancito”, pero es que es tan excitante todo esto – dijo Madison retorciéndose de emoción – Es como una de esas novelas dramáticas que pasan por la televisión -.
- Gea nos guarde – susurró Shock tapando con su mano su rostro.
- ¿Que sino? Si ha Flame lo ha apodado “Flancito” ¿qué nos esperará al resto? – comentó Moonghost en voz baja.
- Que se atreva a colocarme uno y mi lengua no tendrá compasión de su integridad y/ó autoestima – argumentó Grounday, la cual tenía un tic nervioso.
- ¿Por qué no conocen el lugar? – preguntó Madison repentinamente – Es una Isla pequeña pero muy hermosa y además tiene su propia historia, que es muy interesante cabe agregar -.
- Suena bien – dijo Dyfir con una afable sonrisa - ¿No creen que es una buena oportunidad? Así lograrían descansar de todo lo que ha acontecido en menos de un mes, que no ha sido poco -.
- A mi me gusta la idea, quiero relajarme un poco – dijo Flowar, apoyando el comentario de Dyfir.
- Muchos de nosotros lo necesitamos, así que no habrá ningún inconveniente – dijo Skyfler con una pequeña sonrisa.
- ¡Sí! – exclamó la mayoría de los hermanos con alegría.
- ¡Que feliz me hacen! – exclamó Madison tan de repente que le produjo un pequeño susto a todos los de la sala – Si desean ir a la playa podrán recrearse en mi playita privada -.
- ¡Genial! – exclamó Sfear maravillada.
- ¡Cuánto me alegra su entusiasmo! – exclamó Madison con demasiada energía, ocasionando otro susto entre los presentes – Ordenaré que preparen todo para mañana y saldremos a primera hora -.
- Gracias Madison – dijo el Sr. Fuji con una mueca extraña en su rostro y con una gotita de sudor surcando su rostro.
Después de aquella reunión de té salieron al jardín a disfrutar del clima del lugar, algo caliente y húmedo, una pésima mezcla pero agradable cuando se lograba acostumbrarse. Los jardines de la mansión eran bastante amplios, así que podían estar a sus anchas además de que la propiedad era privada y estaba fuertemente custodiada por Arcanine entrenados por la propia Madison.
Muchos estaban tranquilos y no había nada que les quitara la calma, pues Enurta estaba recluido en el sótano de la mansión. El dilema erradicó cuando el Sr. Fuji expresó que aunque Enurta estuviese en el puesto de Eve debían llevarlo al exterior de cuando en cuando, todo para que no se saliera de control por culpa del aburrimiento. Algo también relevante y preocupante a la vez era que a medida que el Malsumi exiliado recobraba las fuerzas y la estabilidad de su salud, más métodos de retención debían colocársele, los cuales llegaría un momento en los que no serían suficientes.
Cuando lo sacaron esa tarde todos observaron que estaba encadenado de pies a cuello, con más cadenas aún que cuando llegaron la noche anterior, un bozal más resistente y el aparato que había hecho Zack para suprimir las ondas cerebrales; todos estaban completamente seguros de que la seguridad extra había sido colocada por Tymime.
Tomando en cuenta a Tymime, algo que alegraba más a todo el mundo que tener unas pequeñas vacaciones era el hecho de que Tymime se encontraba atendiendo unos asuntos junto con Icestar y Skyfler, dejando sin participación al resto de sus hermanos. Al contrario de lo que muchos pensarían, ellos no estaban disgustados por ello, puesto que descansar de todas las órdenes y castigos de Tymime era lo mejor del mundo para los hermanos.
Sin duda la que más feliz se hallaba era Dinya, que en esos momentos estaba sentada al lado de Mewtwo, quien a su lado tenía a Enurta; Mewtwo se había comprometido con vigilar a Enurta hasta que Eve volviese. El problema de tener a Dinya al lado era la gran diferencia entre el pensamiento de la Lethilian y del Ex – Malsumi.
En aquellos momentos, el trío observaba como Dyfir y Nataniel charlaban entre ellos mientras acicalaban a sus pokémon. Al parecer la conversación entre ellos consistía en métodos de crianza y cuidado, en lo cual Nataniel era un experto teórico pero a lo que Dyfir tenía experiencia ya en el ámbito de la práctica. El punto con el cual comenzó una pronta discusión fue la percepción de Dinya sobre el hecho de la conversación entre ambos jóvenes humanos.
- Percibo que a Dyfir comienza a interesarle Nataniel. Era algo natural, los dos tienen bastantes cosas en común en cuanto a gustos, aunque sus metas en lo que a pokémon se refiere sean distintas – comentaba Dinya en esos momentos aunque con cierta altanería, como si quisiese llamar la atención ó presumir sus habilidades de percepción e intuición – Es increíble que alguien tan torpe esté comenzando a moldear los sentimientos de Dyfir, realmente es interesante -.
- No creo que tenga que ver con toda esa sarta de idioteces sentimentales y el resto de cosas sin sentido con la que estás sazonando el asunto – alegó Enurta de repente.
- ¿Qué quieres decir? ¡Claro que si! – exclamó Dinya, algo molesta – Sin duda es amor y probablemente, por las vibras positivas que he comenzado a sentir en ellos, hay posibilidades de que su amor perdure tanto que se casen y vivan juntos hasta la muerte… -.
- ¡Ja! Es increíble la cantidad de cosas patéticamente sin razón que puedes soltar en cuestión de segundos – espetó Enurta – La atracción que sienten esos humanos es simple química. Las hormonas crean un aroma peculiar en cada ser vivo que las tenga, los pokémon las percibimos y nos acercamos a aquel pokémon que tenga el aroma más agradable a nuestro olfato. En el caso de los humanos es imperceptible a su sentido del olfato por estar pobremente desarrollado, pero aún así se acercan inconscientemente. Estoy 95% seguro de que eso es lo que les sucede a esos humanos -.
- No me digas. ¿Y qué pasa con el otro 5%? – pregunta Dinya a la defensiva.
- Que el chico está tan desesperado por perder la virginidad que le vale un [CENSURADO] con quien tenga que cortejar para acabar con ese martirio de dudas sobre el asunto. Que te lo digo yo, que con toda esa cantidad de idioteces que dices sobre amor he podido quitarme más que excesivamente demasiado las dudas que tiene ese humano – responde Enurta con una pervertida sonrisa en su rostro.
- ¡AHHHHHHH! ¡Serás un vil cochino! ¡Puerco! ¡Pervertido ignorante! ¡Sádico inmoral! – gritó Dinya furiosa, tal era su enojo que Mewtwo tuvo que interponerse para que la mariposa no moliera a golpes a Enurta.
- ¿Qué? ¿Te molesta que diga esa clase de cosas? – preguntó Enurta, muy divertido por la reacción de Dinya – En tal caso el “amor” me parece una droga, al final te vuelves tan adicto que quedas dependiendo de eso para poder subsistir y cuando te lo arrebatan se siente ansiedad, pero una ansiedad tal que se busca desesperadamente otra fuente y sino se logra conseguir vivirás sintiendo que algo te falta -.
- Pero admites que se necesita – argumentó Dinya triunfante.
- Yo no dije eso. Lo que dije es que daña la cabeza, ¡mira lo que te ha hecho a ti! – exclamó Enurta de una manera muy insolente.
- ¡Hijo de…! – gritó Dinya.
- ¡Ya es suficiente Dinya! – exclamó Mewtwo, algo molesto por la absurda discusión – Estas dándole lo que el quiere, sacarte de casillas. Así que mejor date una vuelta y regresa cuando estés más calmada y cuando tengas la suficiente paciencia para soportarlo -.
- Ni siquiera Rocknight soportaría a este tipo. ¡Me largo! – exclamó Dinya con un tono que casi rayaba en berrinche mientras se daba la vuelta para irse.
- Cielos, Gea existe – dijo Enurta entre malévolas risillas.
- ¡Te voy a…! – gritó Dinya devolviéndose con altas intenciones de ahorcar a Enurta.
- ¡Dinya! – exclamó Mewtwo, llamándole la atención a Dinya.
- ¡Bien, bien, bien! ¡Ya me voy! – exclamó Dinya frustrada.
- Si sigues actuando de esa forma no volveré a interceder por ti – dijo Mewtwo cuando Dinya ya se había ido.
- ¿Y quién te pidió que lo hicieras? – preguntó Enurta con pedantería.
- Ten en cuenta que no lo hago por ti, lo hago porque a pesar de que tú seas el que le diga todas esas cosas al resto sigues estando en el cuerpo de Eve y por lo que tú andas diciendo no lastimarán más ese cuerpo – respondió Mewtwo con el ceño levemente fruncido – Más de lo que ya está - agregó con un hilillo de voz que resultaba cómico.
- A todas estas… ¿Qué con la niñata? – preguntó Enurta entrecerrando un poco sus ojos.
- Explícate – espetó Mewtwo entrecerrando los sus ojos levemente.
- ¿Acaso crees que por estar encerrado en este cuerpo no se qué sucede a mi alrededor? Si es así estás muy equivocado, cosa amorfa – dijo Enurta con altanería – Se perfectamente que Dinya te abordó antes de que fueran a las montañas diciéndote que estabas enamorado de Eve y toda esa sarta de “bobalicadas” -.
- Si me vas a comenzar a decir lo mismo que Dinya me dice, te juro que me olvido que estás en el cuerpo de Eve – siseó Mewtwo, sus pupilas se habían tornado de un brillante azul.
- ¿Por qué te molesta tanto que vaya a decirte lo mismo que esa Mariposa sin oficio? – preguntó Enurta con elocuencia.
- Porque no es cierto, a ella solo la quiero porque es mi amiga. Y si lo que sintiese por Eve fuese algo más que cariño no intentaría expresárselo, porque sé perfectamente que ella no está al pendiente de esta clase de cosas – respondió Mewtwo molesto.
- Si tú no sabías qué rayos era “amar” ¿cómo puedes asegurarme que en realidad no sientes más que amor fraternal hacia ella? – preguntó Enurta con una mirada perspicaz. Mewtwo quería contestarle pero de repente se encontró con que no tenía nada que alegar, a lo que Enurta sonrío triunfante – No seguiré dándote lata con este asunto, ya muchos lo han hecho o lo harán de aquí en adelante, solo te quiero decir que no te encariñes mucho -.
- Si vas decir algo, dilo de una buena vez – dijo Mewtwo, todavía estaba algo contrariado.
- Esta niñata ha hecho mucho por ti y no había sido tan amigable con alguien desde el altercado con Zuen… Y sí, sé lo que viste mientras estabas inconsciente por lo de la esfera del gay de Tymime – dijo Enurta ante la cara de duda de Mewtwo – El problema de Eve es que es muy fiel, por ello se encuentra confundida ante lo que se le está presentando contigo en estos instantes, no sabe qué hacer o qué sentir. Toma en cuenta que el miedo de que Tymime te haga lo mismo que a Zuen no le deja tiempo de ordenar sus sentimientos y eso es malo porque falta nada para que pelee con mis subordinados -.
- No te entiendo. Hablas de una manera como si te importara Eve, tengo entendido que tú la detestas tanto como al resto, además que son enemigos naturales – le recordó Mewtwo, realmente extrañado de esa conversación – Y estás hablando de cosas que le hacen mal a ella, que es la clave para derrotarlos a ustedes, no se cómo pero sé que es así -.
- Que casualidad que mencionas el hecho de que Eve es la única que puede matarnos, cosas como los detalles específicos del por qué la niñata sea tan especial son los que todavía me hacen conservar cierta dignidad – comentó Enurta mirando con frialdad a Mewtwo – Y mira cosa amorfa, aunque los Lethilian logren derrotar a los Malsumis no lograran mucho, pues si ellos quieren revertir todo lo que acontece en estos momentos con la naturaleza tendrían que destruir a los humanos -.
- ¿Disculpa? – soltó Mewtwo de sopetón.
- ¡Vamos! ¿No es de lógica? El problema ya no somos los Malsumis, el problema son los humanos. Ellos son los que dejaron en esta situación al mundo, no tienen conciencia de lo que hacen y no saben que sus acciones conllevan consecuencias. Otra cosa es que Growlithe viejo no aprende trucos nuevos, si no tomaron conciencia desde el amanecer de la era industrial y tecnológica no lo harán ahora, aunque estén entre la espada y la pared. Además mira todo el desastre que tienen en todas partes: problemas políticos, hambre, guerras, pobreza, destrucción… Dime tú ¿qué es más peligroso? -.

Tymime, Icestar y Skyfler seguían a Madison por un estrecho y oscuro pasillo, teniendo como único respaldo la luz de una vela, aquel corredor era subterráneo y su destino estaba bastante apartado de la mansión. Según Madison, en el lugar al que se dirigían guardaba algo que sería de utilidad, pero los tres hermanos que la seguían no tenían ni la más mínima idea de qué sería lo que resguardaba la Creyente.
Después de mucho tiempo de recorrer aquel pasillo interminable, por fin se toparon con una puerta de hierro. A pesar del pesado material éste tenía grabado en su superficie una gran cantidad de figuras alusivas a humanos y pokémon. Madison rebuscó en los bolsillos de su pomposo abrigo de plumas rosadas hasta que encontró lo que busca, sacó la mano del bolsillo, los hermanos pudieron ver que entre sus dedos Madison tenía una gigantesca llave, de hierro también.
Con un cuidado inusual, Madison introdujo la llave en un orificio que tenía una de los humanos grabados en la puerta y giró la llave hacia la izquierda. Los hermanos escucharon claramente el chirrido del metal oxidado de la cerradura y Madison empujó un poco la puerta, se detuvo antes de abrirla por completo y les dirigió una mirada a sus hermanos.
- Todo lo que tengo aquí es lo que he podido resguardar y recuperar – dijo Madison – Gran parte de mi fortuna la he dirigido a excavaciones arqueológicas con el fin de recuperar tesoros del legado de su Madre. Tuve que borrar todo de la memoria de los descubridores pues esto no debía descubrirse al mundo hasta el momento adecuado – mientras decía esto había terminado de abrir la puerta.
Ante ellos había una habitación no más grande que un cuarto convencional, en el había una gran cantidad de reliquias, estatuillas, trozos de lo que antes debieron ser monumentos gigantescos, esferas que emitían un leve resplandor y muchos trozos de piedra con extraños símbolos tallados sobre su superficie.
- No es posible – musitó Icestar. Su expresión hubiese sido de asombro si lograra sentir de verdad aquella sorpresa y de paso expresarla.
- Hay tantas cosas que me parecen tan familiares… - susurró Skyfler algo cohibido.
- Es natural – comentó Tymime, quien también estaba asombrado pero solo se notaba ligeramente – La mayoría de lo que está aquí es del Templo que tú resguardabas, Skyfler -.
- Excepto esto – dijo Skyfler quien se acercaba a unas estatuillas, aquellos tenían una forma distinta a la de las demás estatuillas en la habitación – Ni siquiera recuerdo haber visto algo así alguna vez… -.
- Eso se debe a que eran poco usuales – dijo Tymime mientras se acercaba a su hermano – Son Piedras Retentivas, es el equivalente a lo que los humanos llaman “Pokebolas”. Gea solo las utilizaba en caso de que necesitara que alguien durmiera -.
- ¿Algo parecido a lo que hizo con nosotros? – preguntó Skyfler.
- Así es – respondió Madison acercándose a ellos.
Madison tenía intenciones de agregar algo más, pero Tymime había fijado su atención en algo en particular y había comenzado a caminar hacia aquello. El arlequín se había acercado a una de las lápidas con símbolos tallados y la miraba con suma atención y con cierto aire melancólico.
- ¿Qué es eso? – preguntó Skyfler mientras se acercaba a su hermano.
- Según mis investigaciones, es la tablilla que la propia Gea hizo refiriéndose a ustedes – respondió Madison – Pero la verdad no estoy muy segura, no he logrado traducirla muy bien porque la escritura es distinta a la que yo conozco… -.
- La escritura es más antigua que la que a usted le han enseñado – explicó Icestar, observaba los símbolos labrados sobre aquella piedra que Tymime miraba tan intensamente.
Madison iba a expresar su sorpresa y seguramente a pedirle a Icestar que le enseñara algo de ese antiguo idioma, pero Tymime había comenzado a recitar lo que estaba escrito en aquella lápida. Lo leía de una manera que hacía entender que Tymime se había olvidado de que estaba acompañado; su voz había cambiado un poco debido a la pronunciación y era más espeluznante que su voz casual:
- “Tainqto le xuodre eptayer puoryer guantief evet altav requ oh hidre, xu liorte. Deiantetio xudio testinmun gandriarxe ix dantibrionte ciosor, requ gijir fasto vecta dio diar matden fasto xuodi ragnotria. Deiaxuodi xuogrop Mancrox xuodioderto grandiarx ix pialdux ziaxco leid Artarux, niaqxuot tra requ bevitnirt xuodi notria. Ux xuodi feistoreh, qiuxdem ev odivtrajtiasz et wayeti tranteri” – recitó Tymime.
Mientras él recitaba Icestar le seguía el ritmo a las palabras, traduciendo lo que su hermano decía al mismo tiempo que él las leía:
- “Cuando el hombre sucumba ante su arrogancia y a la inteligencia que le fue otorgada, yo enfermaré. Por ello, de mis entrañas concederé a doce criaturas que tendrán como objetivo de vida actuar como mi medicina. Por mi propia ley he de concebir a nueve engendros del Tártaro, quienes son los que agravaran mi salud. A mis hijos protéjanlos y guíenlos por la senda correcta” – decía Icestar, cuando Tymime hubo terminado explicó: - Gea no es nada explícita cuando quiere dar información dirigida directamente a los Creyentes como usted, Sra. Madison -.
- Me siento tan complacida – comentó Madison con los ojos brillantes de emoción – Antes de que se me olvide, las estatuillas que vio Skyfler… -.
Se acercó de nuevo a las Piedras Retentivas y se acercó de nuevo a Tymime, extendiendo sus manos hacia el pokémon.
- Estas estatuillas han pasado de generación en generación dentro de mi familia, junto a las estatuillas ha pasado el secreto de lo que contienen también, porque están ocupadas – dijo Madison mientras dejaba las Piedras a los pies de Tymime y luego se reincorporaba – Ustedes deben saber cómo liberar a sus inquilinos. Háganlo por favor -.
Tymime observó por largo rato las estatuillas, como si las examinara por si contenían lo contrario a un aliado. Cuando hubo decidido que posiblemente no había enemigos dentro de las Piedras Retentivas, acerco su mano derecha a sus labios y con un rápido movimiento se hizo un corte en la palma de la mano con sus colmillos. Con cierto recelo, acarició la superficie de cada Piedra manchándolas con su sangre; la gema negra que tenía incrustada en el dorso de la mano ensangrentada había comenzado a brillar levemente.
Tymime retiró su mano pero su gema seguía brillando. A los pocos segundos, la sangre que había dejado en las Piedras también comenzó a brillar del mismo tono que la gema y posteriormente las Piedras brillaron. Poco a poco se fueron deformando y tomaron su forma natural respectivamente. Cuando dejaron de brillar lograron vislumbrar a las criaturas que se encontrabas recluidas en las Piedras.
- ¿Morrigan? ¿Tuoni? – balbuceó Skyfler, bastante sorprendido.
- ¿Uqre? – balbuceó Tuoni.
- Demonios, no hablan español – dijo Skyfler, tapando su rostro con su mano.
- Xor… - susurró Morrigan, haciendo una leve reverencia a Tymime.
- Sería mejor que les enseñáramos español, no todos estamos familiarizados con el idioma o lo hemos olvidado ya hermano – sugirió Icestar.
- Ribe tix Istari, xonefinte priengto le hegualmi avroriat ev xotererse ix xoredore – dijo Tymime, dirigiéndose a los pokémon fantasma.
- Dosete – dijeron Tuoni y Morrigan al unísono mientras asentían.
Icestar les indicó a través de señas que la siguieran y así hicieron los pokémon fantasma. Cuando se hubieron retirado, Madison se quedó observando como Tymime sanaba su propia herida y como Skyfler curioseaba las demás cosas.
- Ahora analizando bien lo que decía la tablilla de Gea, al parecer no tenía previsto que la Srta. Eve naciera – dijo Madison de repente – Como solo menciona a doce es muy probable que la lápida sea más antigua que ustedes -.
- Quizás – dijo Skyfler volviendo a sonreírle – Cuando tomé la responsabilidad de encargarme de aquel Templo esa “profecía” ya estaba ahí, así que hay altas probabilidades de que sea bastante antigua. ¿No crees que sea así, Tymime? -.
- Aja… - respondió Tymime distraídamente, estaba leyendo otras tablillas.
Al parecer Skyfler sintió que molestaba a Tymime así que no preguntó ni dijo más nada. Madison había comenzado a sentirse algo incómoda, aún no se acostumbraba a ellos y no sabía como tratarlos: si como unos adultos, como una celebridad ó como niños pequeños.
- ¿Subimos mis queridos? Ya falta poco para que sirvan la cena – dijo Madison para romper el silencio.
- Claro Sra. Madison, estoy hambriento - respondió Skyfler alegremente, casi de inmediato y con una gentil sonrisa - ¿Tú cenas? – preguntó viendo a su hermano.
- Si, pero adelántense ustedes – respondió Tymime aún distraído.
- Entonces le esperamos – dijo Madison – Nos veremos luego, Sr. Tymime -.
Dicho esto, Madison desapareció por la puerta y a los pocos segundos Skyfler también. Tymime seguía contemplando las tablillas de una manera extraña y la puerta comenzó a cerrarse con lentitud, sin duda por deseos de Tymime. Cuando se hubo encerrado Tymime sintió cierta amargura y desazón en la boca.
- Doce hijos, nueve engendros. Trece hijos, nueve engendros. Doce hijos, nueve engendros y un accidente habrás querido decir – dijo en voz alta con cierto desdén y odio en su voz, era como si recitara una canción o algo por el estilo – Aún así, son doce hijos y diez engendros -.
Tymime terminó de decir esto y siguió curioseando lo que le rodeaba, pensando en voz alta:
- Poemas idiotas, revelaciones absurdas, profecías incoherentes… - susurraba mientras lanzaba las distintas tablillas a un lado, sin importarle que se resquebrajaran o se rompieran – Lo mismo de siempre solo que peor por ser dirigido a humanos. Al menos las malditas tablillas que utilizó como diario personal las hice desaparecer en mis principios – espetó mientras lanzaba otras dos tablillas y éstas se quebraban – Claro que Eve estaba planeada, lo que no estaba pautado era su función en esta historia tan absurda. Y todo cambió para ella por… - se interrumpió mientras rugía con una rabia profunda y con un manotazo (que produjo una extraña onda oscura) quebraba muchas de las otras cosas que le rodeaban.
Comenzó a sentir nauseas, volvía a recordar aquello que tanto detestaba, era inevitable observar repentinamente esa cantidad de imágenes que lo azotan desde siempre, sucesos desde que abrió sus ojos a la vida por primera vez hacia mucho tiempo. Respiró profundo, tratando de recuperar el control y la concentración, intentando borrar esas imágenes y de evadirlas como siempre lo hacía. De a poco comenzó a calmarse de nuevo y a recuperar su serenidad, pero aún respiraba entrecortadamente.
- Al menos un consuelo me queda – susurró débilmente con mucha amargura mientras terminaba de recuperar la compostura – Cuando esto acabe, también terminará todo para mi… -.

El amanecer en Isla Ávida sin duda era una de las cosas más hermosas que debía existir. A pesar de que el sol se asomará desde lo más lejano en las salitres aguas del mar, aún quedaban atisbos de la noche en el cielo como lo era el color violeta oscuro e intenso, algunas estrellas no se dignaban a desaparecer por la luz solar y en ocasiones se podía ver a la Luna como si fuese un fantasma, pues por el color que adquiría pareciese transparente. Además, el frescor que dejaba la noche combinado con el aire del mar te hacía sentir que volvías a la vida.
Cuando Mewtwo fue a admirar aquel espectáculo se encontró a Rocknight en el jardín. El hermano miraba con pereza las pocas estrellas que quedaban en el firmamento, éstas se reflejaban en sus plateados ojos y los hacía brillar más de lo normal.
- Buenos días Rocknight, madrugaste – saludó Mewtwo mientras se le acercaba.
- ¿Madrugar? ¡Por supuesto que no! – exclamó Rocknight entre risas – Yo no duermo de noche, tengo hábitos nocturnos. Cuando termine de amanecer me iré a dormir -.
- No me había fijado en ese detalle de ti – admitió Mewtwo algo avergonzado mientras se sentaba a su lado.
- Es normal, a pesar de estar juntos en todo este embrollo no nos hemos molestado en conocernos mutuamente – dijo Rocknight – Y no te preocupes por eso, ya habrá tiempo después -.
- Seguro – asintió Mewtwo observando como el Sol comenzaba a salir.
- ¿Hoy irás a la playa? – preguntó Rocknight.
- Aún no lo sé, recuerda que estoy encargado de Enurta – respondió Mewtwo.
- Cierto… Ayer vi a Dinya bastante molesta, ¿fue culpa de él? – preguntó Rocknight, tenía algo en su tono de voz que hacía suponer que lo sucedido le parecía bastante gracioso.
- Así es, Dinya hablaba de sus puntos de vista y Enurta le buscó discusión con los suyos. La verdad es un desastre – respondió Mewtwo mientras dejaba libre un largo suspiro.
La luz ya inundaba el jardín y los rostros de los dos pokémon. El rocío brillaba en las hojas de las exóticas plantas de la suntuosa mansión y los pokémon planta comenzaban a despertar con un aire perezoso y descansado. Rocknight liberó un gigantesco bostezo y se levantó, luego miró a Mewtwo y le dijo:
- Yo jamás comprendí el carácter de Enurta, ni antes ni ahora. Al contrario del resto posee una actitud bastante bromista e incluso puede llegar a ser agradable, muy contradictorio para un Malsumi y más para un líder, pero lo que lo hacía merecedor de ese título era su increíble inteligencia, además de su poder y habilidad en batalla – comentó Rocknight algo distraído – Ninguno sabe qué llevo a que los demás Malsumis lo abandonaran cuando él más los necesitaba, pero mi hipótesis es que su actitud de pelear a menos que fuese necesario y esa personalidad algo “buena” en él es lo que lo hizo merecedor de traición -.
- ¿Tú le ves algo bueno a Enurta? Es extraño imaginar que “posee” una actitud “medio pacifista” cuando recuerdo lo que sucedió en Lavender – ironizó Mewtwo.
- Cada quien tiene su forma de ver, admirar e interpretar lo que le rodea. Por eso todos los seres vivos somos como… - dijo Rocknight interrumpiéndose algo confundido – como… como bordar en punto cruz -.
- ¿Qué tiene que ver el punto cruz con la percepción? – preguntó Mewtwo realmente extrañado.
- No tengo ni la más mínima idea, fue lo primero complejo se me ocurrió. Imagínate que las figuras hechas con esa técnica de bordado están hechas punto por punto, tienes que ir contando para que te quede bien hecho, algo que requiere de mucha paciencia y tiempo libre – respondió Rocknight con bastante naturalidad - Pero de verdad no se qué tiene que ver con la percepción. Con tu permiso, ya me voy a dormir, buenos días – agregó soltando otro bostezo y desapareciendo por la puerta.
Dejando a Mewtwo algo confundido con el asunto del bordado punto cruz, éste se quedó observando su entorno. No había pasado mucho rato en solitario cuando sintió que alguien más salía al jardín, ese alguien era Tymime. Mewtwo sintió como el aborrecimiento que sentía por Tymime se manifestaba en su estómago. El arlequín también notó la presencia de Mewtwo y le dirigió una antipática mirada, luego la dirigió hacia el Sol y se quedó mirando los colores que le rodeaban. Se formó un silencio bastante tenso hasta que, por milagro, Moonghost llegó también al jardín.
- ¡Libertad! – exclamó a todo pulmón, lo curioso es que llevaba puesto unos lazos en las orejas los cuales se quitó rápidamente.
- ¿Qué rayos hacías con esas ridículas cosas en las orejas? – preguntó Tymime con acidez.
- Te parecerá curioso, pero la Sra. Madison tiene una criada que tiene una hija pequeña. Bueno, resulta que la pequeña encontró el lugar donde duermo y se aprovechó de mí inocencia mientras vagaba en el mundo de los sueños y me vistió de muñeca – respondió Moonghost – Cuando desperté parecía toda una quinceañera -.
- A ti te sucede cada cosa – dijo Mewtwo riendo.
- No sabes cuanta razón tienes – dijo Moonghost, luego miró a su hermano con curiosidad - ¿Nos vas a acompañar hoy? – le preguntó.
- Por supuesto que no, este clima ya me tiene lo suficiente cabreado como para simular que lo disfruto – respondió Tymime arrastrando las palabras y con bastante fastidio, no mentía en cuanto a como lo tenía el clima – Además, tengo cosas más importantes que hacer -.
- Ah bueno, que lástima – dijo Moonghost con un aire lastimero mientras seguía con la mirada a su hermano que volvía a la casa.
Cuando Tymime hubo desaparecido Moonghost se puso a dar saltitos de alegría, al parecer entonando un silencioso canto de alegría. Mewtwo lo observaba mientras reía.
Una hora después todos estaban tomando un abundante desayuno para irse a la playa. Mientras los últimos en despertar terminaban su desayuno Dyfir, Nataniel, Flowar y Grounday preparaban los bocadillos que serían el almuerzo.
- Si sigues haciendo esas combinaciones raras a todos nos vas a mandar directo al baño, Flowar – regañaba Grounday, con su linda habilidad de ser tan abierta.
- Son bocadillos orgánicos. De vez en cuando sería bueno que comieran de esto para que su cuerpo se limpie de impurezas – argumentó Flowar.
- Hermana, cuanto lamento no poder compartir mi opinión contigo, pero yo prefiero trabarme las arterias de grasa, la comida chatarra es demasiado sabrosa como para dejarla pasar – dijo Moonghost mientras engullía su desayuno con avidez.
- Te veo en Terapia Intensiva – siseó Flowar con crueldad.
- Pues si me atiende una bella enfermera no me pondría a reclamar – dijo Moonghost con picardía.
- Me imagino que te refieres a una Chansey – dijo Dinya con una rara mirada.
- ¿Las pelotas grandes y rosadas? – preguntó Moonghost anonadado - ¡Nada que ver! Me refiero a las otras enfermeras -.
- ¡Válgame Gea! No me vengas a decir ahora que te gustan las humanas – dijo Grounday con un tono extraño en su voz.
- ¿Y qué si fuese así? – preguntó Moonghost.
- ¡Que es raro! – contestó Dyfir alterada, interviniendo en la conversación – Moonghost, que loco estás -.
- Pero no le veo nada de malo, he visto humanos que están con sus pokémon – dijo Moonghost.
- Entonces el meollo del asunto no es que tengas solo una desvariación psicológica, sino el “¿qué rayos has estado viendo en la televisión?” – respondió Enurta, que recién llegaba para tomar su desayuno. Su escolta esta vez era Tymime – Lo mejor que puede haber para secar la masa gris: televisión por cable con más de mil canales. Eso ó lo que le hiciste en las montañas lo afectó profundamente en el cerebro – agregó mirando a Tymime.
Tymime no le prestó atención al comentario y dejó a Enurta cerca de la mesa, luego de haberlo sentado se disponía a devolverse por donde se vino.
- ¡Espera hermano! – llamó Sfear - ¿No piensas darle de comer a Enurta? -.
- ¿Por qué habría de hacerlo? Eso es obligación de ustedes – espetó Tymime sin voltear a verlos, seguía alejándose.
- ¡Pero…! – reclamó Sfear, pero Tymime ya se había alejado.
- Bueno, tengo hambre… ¿A quién le toca? – preguntó Enurta con un tono burlón.
- Yo lo hago – dijo Dyfir con un resoplido de fastidio mientras se le acercaba a Enurta con un plato en mano.
- Oh gracias – agradeció Enurta sin dejar su tono burlón – Por cierto, ¿voy a ir a la playa con ustedes no es así? -.
- Ni que estuviésemos locos – espetó Dinya, sin duda alguna seguía resentida por lo del día anterior.
- Si no va él no podré ir yo – dijo Mewtwo repentinamente – Pensé que te había quedado claro, Dinya -.
- Que vaya Enurta – dijeron todas las hermanas al unísono.
- ¿Qué es esto? ¿Acaso les gusta Mewtwo? – preguntó Moonghost con picardía.
- ¿A poco y se drogó? – preguntó Grounday sarcásticamente, dirigiéndose a sus hermanas.
- ¡Ni hablar Moonghost! Mewtwo nos cae bastante bien, nada más de ahí – argumentó Flowar – Que mente tan sucia tienes -.
- Muy cierto Flowar, ni que eso fuera así de sencillo – asintió Dinya apoyando el comentario de su hermana.
- Y miren quien lo dice – bufó Moonghost irónicamente.
- Ya está todo preparado para partir – dijo Flame, quien entraba a la cocina por la puerta del jardín - ¿Les falta mucho? -.
- Creo que no, ya terminamos los bocadillos – respondió Flowar.
- Y ya termine de darle el desayuno a Enurta – agregó Dyfir mientras se levantaba algo asqueada, puesto que el desayuno de Enurta consistía en carne cruda.
- Creo que podría acostumbraré a esto – comentó Enurta satisfecho.
- Perfecto, cuando quieran vayan a la entrada principal, ahí nos espera Madison con el transporte – dijo Flame y se retiró.
- Bueno… Si Enurta nos acompaña sería mejor que fueran trasladándolo al vehículo mientras terminamos con las canastas – sugirió Nataniel.
- Yo me encargo – dijo Mewtwo mientras se levantaba de su asiento – Ya acabé -.
Mewtwo se acercó a Enurta y comenzó a brillar tenuemente de azul, Enurta también comenzó a brillar y se elevó levemente de donde se encontraba. Mewtwo comenzó a caminar por el pasillo que daba hacia la entrada principal, acompañado por Moonghost quien tuvo que apresurar su comida.
Ambos pokémon caminaron hacia la entrada platicando alegremente, ambos bastante relajados a pesar de todo lo que hubiese sucedido. Cuando salieron se encontraron con una gigantesca limusina blanca, en la que los esperaban Flame, Rocknight, Baby, Madison y el Sr. Fuji.
- ¿Y los demás? – preguntó Flame.
- Aún están terminando unas cositas, no deben tardar mucho – respondió Moonghost.
- Espero y no tarden de más, sino cuando lleguemos nos dispondremos a almorzar de una – suspiró Flame.
- No creo que fuese un inconveniente – dijo Mewtwo, mientras ayudaba a acomodar a Enurta en la limusina.
- Depende de cómo lo veas – dijo Flame con bastante seriedad – Si llegamos comiendo tendrían que esperar media hora antes de poder nadar, eso no le sucede a Sfear pero ella tiene que dar el ejemplo. Además, con todos estos problemas el Sol es más dañino, estar expuesto al mediodía va a ser fatal -.
- No quiero sonar grosero ni nada por el estilo, pero estás exagerando un poco – dijo Mewtwo con una risilla nerviosa.
- No exagero, solo digo que si no nos cuidamos saldremos con quemaduras de primer o de segundo grado – dijo Flame.
- Te preocupas mucho por los demás -.
- Lo sé, pero eso es algo que ya no se me puede quitar. Ha sido así desde siempre, cuando Tymime y Skyfler pierden los estribos soy yo el que debe ponerle orden al resto, sino sería todo un desastre y no habría la armonía que ves ahora – dijo Flame.
- Sin duda alguna hermano – dijo Moonghost con una gran sonrisa – Y la otra cosa innata que tiene este condenado es atraer féminas -.
- Aquí vamos… - rezongó Flame.
- ¿Cuándo me dices el secreto? ¿Y cuando me vas a presentar a alguna? – preguntó Moonghost.
- Por si no te das cuenta, no he convivido más que con mis hermanos en estos últimos meses, lo otro es que a todas las pokémon que conocía vivieron hace miles de millones de años – respondió Flame algo frustrado.
- Cierto, se me había olvidado – balbuceó Moonghost con una rara risilla.
- Moonghost, quisiera quitarte un poco de tiempo si no es mucha molestia – dijo el Sr. Fuji, que se había acercado al grupo.
- No, dígame – dijo Moonghost sonriendo.
- Pues… Como ya había comentado hace tiempo, aquí reside otra Creyente, y el Sr. Tymime quiere que tú fueras a buscarla – dijo Fuji.
- ¡¿Qué?! ¿Por qué yo? – balbuceó Moonghost.
- Fueron órdenes de Tymime, no se el por qué… - respondió el Sr. Fuji.
- Pero… - balbuceó Moonghost.
En ese momento llegó el resto con todas las cosas para el almuerzo, el Sr. Fuji los vio y esbozó una sonrisa en su rostro, y deteniendo el balbuceo de Moonghost dijo:
- Que Dyfir te acompañe – dijo el Sr. Fuji rápidamente.
- ¿A qué? – preguntó Dyfir algo consternada.
- A buscar a la otra Creyente que vive aquí, si Moonghost se niega tienes el permiso de ajusticiarlo – dijo el Sr. Fuji con una amplia sonrisa.
- ¡No! ¡Yo no quiero ir! – lloriqueó Moonghost.
- Madura – espetó Shock, propinándole un fuerte coscorrón a Moonghost, lo que dejo a Moonghost tirado en el suelo y medio noqueado.
- ¿Y Skyfler? – preguntó Rocknight, con su adormilada voz de siempre.
- Tymime le dijo al último momento que lo necesitaría, así que no vendrá – dijo Sfear con las orejas algo caídas.
El resto de los hermanos imitaron su gesto con las orejas, exceptuando a Shock. A pesar de estar alicaídos por la ausencia de Skyfler, terminaron de acomodar todo, se metieron en la limusina y por fin partieron a un día de diversión… Al menos eso esperaban todos…

Tymime reposaba en el marco de una ventana, parecía estar cómodo, ojeaba a través de los vidrios el panorama que ofrecía la planta más alta de la residencia, su mirada tenía un atisbo de paz algo bastante fuera de lo común. Entre sus manos tenía su esfera negra, con la que jugueteaba inconscientemente haciéndola rodar de una mano a otra.
En la habitación estaban Skyfler, Icestar, Morrigan y Tuoni, viendo con suma concentración a Tymime. El arlequín observó como la limusina blanca se alejaba por la carretera y cuando la hubo perdido de vista les dirigió la mirada a los presentes.
- ¿Entienden lo que digo? – preguntó dirigiéndose a Morrigan y Tuoni.
- Sí, nuestro señor – respondieron ambos a la vez.
- Eso es un progreso – suspiró Tymime - ¿Qué hacían en esas Piedras? – preguntó.
- Señor, su Señora Madre creyó apropiado que le sirviésemos en la posteridad como apoyo – respondió Morrigan con cordialidad.
- ¿Qué clase de apoyo? – preguntó Skyfler.
- Ella vaticinó que posiblemente se les presentarían muchos disgustos con los Malsumis, así que nos permitió dormir por millones de años para que les sirviéramos en momentos críticos… - dijo Tuoni.
- Si, si, si, se todas esas parafernalias y excusas que da Gea – espetó Tymime obstinado – En parte tiene razón en algo finalmente, necesitamos organizarnos lo más pronto posible -.
- ¿A qué se refiere? – pregunta Tuoni.
- Estamos a un solo paso de llegar al desenlace de todo este juego de muñequitos – espetó Tymime, dirigiéndole una mirada de desdén al Mismagius – Y por lo que me he podido informar los Malsumis pretenden hacer una guerra de proporciones colosales, pero aún no se el motivo por el cual desean formar un ejército entero. Tampoco tengo el conocimiento de dónde será la batalla y mucho menos tenemos algo con qué contrarrestar esa masa de seguidores, porque estoy seguro que reclutaran a todos los que puedan. Además, recordemos que tienen al Equipo Rocket como aliado, que es la organización mafiosa humana más grande de todo Kanto y Jotho – dijo con amargura.
- ¿Entonces qué? – preguntó Skyfler algo impaciente.
- La única idea que tengo en mente es reunir la mayor cantidad de aliados posible en el poco tiempo que nos debe quedar – respondió Tymime – No sabía cómo, pero con Morrigan y Tuoni aquí se nos ha resuelto algo de este dilema tan intrincado -.
Tymime enmudeció por largo tiempo, con la mirada fija en el horizonte. Pasaron largo rato en silencio, lo que impacientó un poco a los presentes, pero de repente Tymime volvió a hablar:
- Cualquier seguidor tiene una marca invisible para todos, pero se revela ante los ojos de los pokémon fantasma. Los fantasmas tienen una vista mucho más… susceptible y espiritual, por decirle de alguna manera, así que pueden distinguir a los aliados – explicó Tymime – Por eso le ordene a Fuji que enviara a Moonghost a buscar al segundo Creyente que reside aquí, es el único fantasma entre todos nosotros -.
- E imagino que dos Malsumis tomaron figuras de pokémon fantasma por ello, ¿no es así? – preguntó Skyfler.
- Es factible, porque es muy arriesgado mantener esa forma ante la debilidad contra los Siniestros, que es el tipo dominante de Tymime – argumentó Icestar – Sería suicidio transformarse en algo así siendo Tymime de los más poderosos entre nosotros -.
- Eso está bien, pero detalles como aquel no nos importan por ahora – dijo Tymime, dirigiéndoles una seria mirada a los presentes – Ahora todo depende de ustedes, Morrigan y Tuoni, necesitamos que encuentren a la mayor cantidad que sea posible, denles algo con lo que podamos avisarles en donde será la batalla -.
- ¡Si, Señor! – asintieron Morrigan y Tuoni al unísono.
- Entonces vayan… - ordenó Tymime.
Apenas Tymime hubo dicho esas palabras, los pokémon fantasma se desvanecieron lentamente ante la vista de todos. Tymime volvió a sumergirse en el paisaje y a jugar con su esfera, a pesar de ello sus hermanos no se movieron, expectantes ante la posibilidad de que su hermano agregara algo más.
- Icestar, lo mejor será que vayas preparándote, ya sabes que hacer – dijo Tymime repentinamente.
- Así lo haré, hermano – asintió Icestar con suavidad.
- Y tú Skyfler, necesito que vigiles a Enurta. Se está recuperando bastante rápido, lo que supone un riesgo porque podría intentar escapar – dijo Tymime.
- Pero Mewtwo se está encargando de eso, yo confío en su capacidad… - dijo Skyfler con cautela, pero Tymime le dirigió una fría mirada que lo hizo tragarse sus palabras.
- Yo no confío en ese imbécil. Tú mantente cerca de Enurta, asegúrate que no intente nada raro – dijo Tymime.
- Está bien… Lo que digas hermano… - susurró Skyfler con la cabeza gacha.
- Si ya está todo claro, pueden irse a hacer lo que les plazca – dijo Tymime, volviendo a concentrarse en su ociosidad.
Icestar y Skyfler no lo pensaron dos veces y salieron de la habitación, dejando a Tymime solo y encerrado. El arlequín no se bajo del marco de la ventana hasta que sintió que sus hermanos se hubiesen distraído con algo más. Con la esfera aún en sus manos, cerró la ventana con su poder psíquico, corrió las cortinas y accionó el seguro de la puerta.
Se quedó a obscuras durante un largo rato, con la mirada vacía fija en su apreciada esfera. De repente, Tymime soltó la esfera con cuidado y esta quedó flotando así sin más, luego el arlequín posó su mano izquierda sobre ella y la gema blanca que estaba incrustada en el dorso de su mano comenzó a titilar.
Ante los ojos de Tymime comenzaron a dibujarse en las paredes una gran cantidad de símbolos extraños, con un trazo muy irregular pero estilizado y que cambiaban a la velocidad del sonido.
Pero repentinamente las paredes quedaron en blanco y Tymime separó su mano de la esfera, se acercó la misma mano a los labios y se hizo un corte en todos los dedos. Permitió que la sangre brotara en una cantidad considerable, lo que manchó un poco la alfombra que tapizaba aquella habitación, pero aquello no le parecía importante. Con cierto nerviosismo, acercó los dedos ensangrentados a la esfera y comenzó a hacer trazos con su sangre sobre la lisa superficie del esferoide, parecía estar escribiendo y era algo que podía comprobarse por el hecho de que las figuras que trazaba en la esfera se dibujaban en las paredes
- "Tenía mucho tiempo que no necesitaba hacer esto, sin duda ver lo que tenía Madison en esa habitación subterránea me afectó considerablemente. He perdido el temple, cosa que no ha pasado por alto a los ojos de Icestar y Skyfler, necesito un tiempo de concentración sin lugar a dudas" – pensó Tymime - "¿Por qué esto aún me sigue afectando? Pensaba que ya lo había podido superar, no es momento para que mi mente sufra perturbaciones; pero el pasado es muy cruel, no me dejará en paz tan fácilmente" -…






Bueno, espero que haya sido de su agrado. Como andaba de ociosa le "puse sonido" a las palabras que no entendía algunas veces Mewtwo XD.
Ahora un Xtra =D.... Imágenes!!!!! Wiiiii!!!! XD

Dyfir:
Spoiler


Grounday
Spoiler


Flame
ADVERTENCIA: Aún no he terminado de colorear el dibujo, pero yo se los había prometido, así que el que quiera verlo lo ve, sino tendra que esperar a verlo terminado =(
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Tymime
Spoiler


Su versión Photoshop:
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Otras cosas:
Spoiler


Y eso es todo por ahora ^^


Sayonara Whatos

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#182

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Wow, buen capítulo Onix, lo lei de principio a fin, me pregunto, que es lo que le afecta a Tymime? Y espero que Enurta no intente una cosa rara, aunque creo que un servidor (XD) lo cuidara bien, buen trabajo Onix.

PD. Espero que hayas leido mi respuesta que dejaste de tarea en el capítulo 41.

Bueno, me despido, sigue asi Onix, ANIMOS!!!
Watashi wa dareda? Watashi wa Myuutsu, sekai no seikyou Pokémon!
(¿Quién soy? Soy Mewtwo, ¡el Pokémon más poderoso del mundo!)

#183

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


muy bueno el capitulo
tengo ganas de ver la continuecion


Sexo: Macho
Nivel: 6 +75%
Tritutar
Rugido
Ascuas

Sexo: Macho
Nivel 6 +75%
Latigo
Refuerzo
Placaje
Objetos
Spoiler
- Licencia Pokémon/Pokedex
- Dinero:3800 monedas
- Pokéball (4 Unidades)
#184

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Wauu!! Mi primer post despues de mucho tiempo ausente XD (que rayos... estaria mas tiempo de no ser por... xD sigo con el tema)

Me encanto el capitulo fue larguito y muy weno ^^ Y pos gracias al capi ya hay varios que han leido mi fic xD Espero el otro rapidito whata!! no sigas mis pasos ^^U

~Salu2..!!

#185

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


- ¿Que sino? Si ha Flame lo ha apodado “Flancito” ¿qué nos esperará al resto? – comentó Moonghost en voz baja.

Tal vez... ¿Moongolito? xD Me ha gustado mucho este epi, aunque lo he notado bastante larguito O.o Como siempre, Enurta tiene que hacer sus comentarios fuera de tono, aunque traten algo tan delicado como la virginidad... -__-' XD DE todos modos, estoy satisfecho, por que Dynia salió mucho y es mi Guardiana favorita *Babea*

¡Los dibujos son fantabulosos! Me encantaron, en especial Tymime.

Chuu!!
#186

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Reevaluación global 2008.


[ot]Puntos a evaluar:

1. El tema del fic y su trama – 15/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura – 24/25 puntos
3. La madurez del fic – 9/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 19/20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 5/5 puntos.

Puntaje total: 70/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan fiction apto para su publicación.[/ot]

Si me necesitas simplemente mándame un Mensaje Privado AQUÍ

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#187

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


hace casi dos meses no es por meter prisa pero esque esta interesante y tengo muchas ganas de leer el siguiente capitulo


Sexo: Macho
Nivel: 6 +75%
Tritutar
Rugido
Ascuas

Sexo: Macho
Nivel 6 +75%
Latigo
Refuerzo
Placaje
Objetos
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- Licencia Pokémon/Pokedex
- Dinero:3800 monedas
- Pokéball (4 Unidades)
#189

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Hola a todos!!!!! ^0^
Si, se que muuuuuchos de ustedes deserían ahorcarme (ligera o totalmente) por haberme tardado ya más de 3 meses en volver a publicar un capítulo. No les servirán las explicaciones o simplemente no les importaran, pero si hay varias para tanto retraso.


POR FAVOR, LEAN LO SIGUIENTE:

Spoiler
- Primero que nada, en este capítulo está muy mezclada la historia de "Un Capítulo de mi Vida: El pokémon de la Luz" y sobre este crossover lo he querido empaquetar todo en un solo capítulo. Al querer empaquetarlo en uno solo todo lo que tardó Richie enacabarlo (no es fácil XD) el capítulo no está completo. Y ustedes dirán "¿Para qué publicas?", pues resulta que el capítulo hasta ahora lleva 18/19 páginas a letra 12 en Word y ni siquiera está terminado, voy escrito hasta el Climax de "Un Capítulo de mi Vida" y eso va a ocupar mínimo otras 5 páginas más, por eso ya había decidido publicarlo por partes y hoy les traigo la primera. Al igual que ustedes, soy lectora de Fanfiction y también me desespera que se retrasen mucho las publicaciones, pero aquí viene mi segunda explicación...

- En Octubre empecé a cursar la universidad y como tengo que estudiar ó estudiar, los pocos tiempo libres en la noche los usaba o para tareas, leer los libros o platicar con los amigos. Los fines de semana agarraba y escribía algunos párrafos, no muchos a la final ._. . A lo que quiero llegar con este punto, es que de ahora en adelante me tardaré de más en las publicaciones por el simple hecho de casi no tengo tiempo para escribir, pero descuiden, tengo todo, solo falta plasmarlo en palabras.

- Se que me tardé mucho, pero he hecho algunas cosas que espero compensen el tiempo. Primero, agregué una imagen al Segundo Capítulo. Segundo, de ociosa hice una cosa, vean el primer post del tema. Tercero, veanlo el resto al final XD


Sin extenderme de más, les dejo la PRIMERA PARTE de este capítulo ;D


Capítulo 43
El Pokémon de la Luz


Sin duda el clima de la isla era bastante traicionero. A Flame, Grounday y Rocknight no les afectaba de manera relevante, puesto que no sentían mucho la diferencia. Sfear estaba más que contenta debido a que en las noches podía irse a sumergir en las cristalinas aguas del mar que poseía el lugar, Flowar a veces sufría por el inclemente sol pero bastaba con quedarse en el jardín cuando se activaban los aspersores para recuperar su alegría, por su parte Dinya en los días de extremo calor se quedaba tumbada en el suelo con sus alas replegadas y la lengua por fuera, sin tener fuerzas siquiera para fisgonear los pasos de Dyfir y Nataniel. Shock se la pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo porque le ayudaba a olvidar el sofocante ambiente, a Baby parecía no afectarle del todo el clima pues se la pasaba jugando todo el día con el nuevo Kangaskhan de felpa gigante que Madison le había proporcionado junto a otra cantidad exorbitante de juguetes. Skyfler solo se la pasaba en el resquicio de una de las ventanas del piso superior agitando un abanico de papel para darse una brisa solo en momentos de extremo calor, Icestar en cambio debía ser encerrada en el refrigerador destinado a las carnes para que no sufriera un desmayo, Tymime por su parte se volvía insoportable, lo que resaltaba el comentario de que el clima lo molestaba a sobremanera.
Así había transcurrido una semana, pero claro, los inconvenientes no se ausentaron ni un momento durante el transcurso de ese tiempo.
- ¿Cuándo vas a ir a hacer lo que te ordené? – le preguntó Tymime furioso a Moonghost, quien tuvo que desvanecerse para que su hermano no lo ahorcara.
- Ya te dije que NO quiero ir – respondió Moonghost desde alguna parte de la habitación donde se efectuaba la discusión, en la que estaban reunidos todos los hermanos, incluyendo a Enurta y a Mewtwo.
- No es que quieras, es que debes ir – espetó Tymime.
- Pues lo siento, pero no – espetó Moonghost con necedad.
- Moonghost, deberías ahorrarnos problemas e ir a buscar al otro Creyente – rezongó Dinya, quien estaba tumbada en el suelo como ya se ha descrito – Si no lo haces te voy a moler a golpes cuando el calor me permita mover mi cuerpo… -.
Tymime le indicó a su hermana con una mirada que guardara silencio, entonces cerró sus ojos y con una sonrisa cruel en su rostro dijo:
- Haz de tener un motivo o argumento para no querer ir, Moonghost. ¿Me dices cuál? -.
- Si y es: ¿por qué he de ser yo quien busque al otro? – preguntó Moonghost con un falso tono de indignación – Algún otro de ustedes ha de poder buscarlo perfectamente, todos pueden verles las marcas en el cuello, no son tan discretos que digamos -.
Apenas acabó de decir esto, todos los presentes en la habitación, exceptuando a Tymime, Icestar, Skyfler, Mewtwo y Enurta, intercambiaron una mirada de confusión y luego cada quien la volvió a dirigir llena de preocupación o con gracia al punto donde creían estaba Moonghost.
- ¿De qué marcas estás hablando, tontito? – preguntó Sfear confundida.
- No se hagan los locos ahora, que ese es mi papel en la familia. Hablo del tatuaje que tienen los Creyentes en la nuca, se la veo al Sr. Fuji todo el tiempo y a Madison cuando se recoge el cabello en un moño – respondió Moonghost rápidamente.
- Moonghost, eres el único que ha visto esos “tatuajes” – dijo Tymime entre risas burlonas.
- ¿Y sabes por qué? – preguntó Enurta con una aparente intención de decir algo grosero, pero al parecer todos se equivocaron - Se debe a que eres un Fantasma, los fantasmas tienen la mejor vista en este planeta porque son capaces inclusive de percibir lo paranormal. El tatuaje que siempre ves en los Creyentes es algo que sólo pueden ver esos ojos – explicó al aire y luego entre risotadas - ¡Bien pelmazos que son todos ustedes al no saber esto tan básico! -.
- Eso es mentira, lo están diciendo para que yo vaya – chilló Moonghost angustiado.
- ¿Cuál es tú drama al fin y al cabo? – preguntó Flame – Ni que tuvieras algo importante que hacer -.
- Pues si tengo algo muy importante que hacer – dijo Moonghost – La Sra. Madison tiene en su biblioteca de videos la serie de Rozen Maiden completa y yo la quiero ver -.
Esta respuesta causo una reacción general bastante cómica, ya sea de estupefacción o de caerse de sus puestos. Tymime, por supuesto, no consintió aquella respuesta y de repente caminó rápidamente hacia un punto de la habitación, dio un zarpazo violento en el aire y todos observaron que cerraba sus dedos como si sostuviese algo.
- Vas a ir. ¡Y no es una petición! ¡Es una orden! – dijo con crueldad y frialdad.
Así fue como se logró convencer a Moonghost de que fuera a buscar al otro Creyente que residía en la isla. Eso había ocurrido hace dos días.
Como el Sr. Fuji había propuesto, Dyfir acompañaría a Moonghost para que el pokémon no reclamara tanto y también para que tuviese supervisión, pues Tymime no confiaba en el sentido de responsabilidad de su hermano.
Justo en esos momentos Dyfir y el Sr. Fuji preparaban la mochila (que no era nada pequeña) para lo que ella supuso serían varios días, ya había acomodado sus cambios de ropa y cosas para aseo personal, ahora preparaba los alimentos.
Lo alistaban todo en el salón de juegos, pues ahí estaba fresco por los grandes ventanales que había y porque además, estaba la televisión de pantalla gigante, aunque para Dyfir no había nada interesante que ver.
Tymime se había apoderado del aparato, tirado boca abajo en el sofá por culpa del calor que azotaba la mañana, mirando las noticias con cierta indiferencia. Ya sea desde la farándula hasta problemas de alimentos en diversas regiones o países del mundo, el arlequín lo observaba todo con indiferencia o con cierto rencor.
A pesar de que fuese el hermano más antipático del mundo, Dyfir le tenía cierta compasión, su intuición le decía que algo debía volverlo tan seco y frío, no era normal encontrar un pokémon tan maquiavélico. Siguió pensando y observando con atención a Tymime hasta que esté hizo un rápido movimiento con las orejas y abrió desmesuradamente los ojos al escuchar una noticia en particular.
- Estas son las imágenes de los pokémon que son buscados… - anunció el comentarista mientras los bocetos de los hermanos se proyectaban en la pantalla, luego cambiaron a las fotografías de Dyfir, Nataniel y el Sr. Fuji – Se ha deducido que los entrenadores de estos pokémon son estas tres personas, dos jóvenes y un anciano que residía en el Pueblo Lavender. A estos pokémon se les busca por ser las armas utilizadas en la gran masacre que hubo en la Torre Pokémon del Pueblo Lavender, la peor en la historia del pequeño lugar y de Kanto. Estén alertas “avidenses”, la policía ha deducido según sus rastros que pudieron haber tomado rumbo hacia nuestra apacible isla. La condena de los pokémon es sacrificio inmediato y la de los entrenadores, depende del jurado, tienen elección entre cadena perpetua y la silla eléctrica… -.
Antes este comentario, Dyfir reaccionó ahogando un grito. La conmoción que tuvo fue tal que comenzó a temblar tremendamente y el Sr. Fuji tuvo que llamar rápido a Flowar y a Icestar para que le ayudasen a calmarla. Tymime no prestó atención al temor de Dyfir y como tal estatua siguió escuchando.
- Se harán chequeos en todas las casas, todos bajo orden escrita, para evitar que se escondan en la residencia de alguno de nuestros humildes ciudadanos. Como tenemos conocimiento de los salvajes que pueden llegar a ser estos pokémon bajo la tutela de estos desquiciados entrenadores, la policía local actuará de forma estricta en el chequeo de los hogares y en patrullajes constantes por la… -.
Tymime había pagado el televisor finalmente. Ya habían llegado Icestar y Flowar y ambas trataban de calmar a Dyfir, que aún estaba sumida en su estado de shock al enterarse de lo que le esperaba si la cachaban.
- Ya decía yo que se habían tardado mucho en llegar las noticias a esta región – musitó Tymime, se reincorporó y observó al grupo que ahí se encontraba – Será mejor que la disfracen de chico y que Moonghost se haga pasar por una gorra -.
Dyfir le lanzó una mirada de soslayo a Tymime mientras intentaba recuperar la calma. Tymime le sostuvo la mirada por unos cuantos segundos, hasta que llegó Madison acompañada de un escándalo y del Sr. Fuji.
- ¡¿Qué sucedió aquí?! ¡¿Qué le hicieron a mi adorable Dyfir?! – preguntó Madison muy alarmada mientras corría y se tiraba al suelo para abrazar a Dyfir, rompiendo así el contacto visual entre ella y el pokémon.
- No es nada grave, solo está alterada – respondió Icestar con su natural tranquilidad.
- ¿Pero qué la alteró? – preguntó Flowar, mirando inquisidoramente a su hermana.
- En esta ocasión, no soy yo la causa – dijo Tymime con tranquilidad, pues ya sabía que en la cabeza de Flowar se habían comenzado a hacer conjeturas – Ya no podemos estar tan relajados como lo hemos estado, ya nos hemos vuelto famosos aquí y probablemente en toda Dorigan. Y a sus amigos, en el mejor de los casos les espera una vida sin libertad -.
Cuando acabó de decir esto, volvió a fijar sus ojos en los de Dyfir y ella se la devolvió, sintiendo temor de todo aquello. Dyfir lo supo, quizás fue algo inconsciente porque ya sabía cómo era Tymime, pero él pudo palpar el temor de Dyfir y hasta saborearlo. Por un breve instante, Dyfir sintió un ligero toque de compasión por esos ojos vacíos, pero seguramente fueron ideas suyas sin duda.

No supo cómo y quizás nunca lo sabrá, pero pudo sentir el ir y venir de las patrullas por toda la isla, recorriendo las calles con fervor con tal de mantener a los nativos y a sus familias a salvo, a salvo de un peligro ficticio. Seguramente sintió todo aquello por su temor, el miedo al destino que le depararía la captura ó quizás era simple esquizofrenia, no importaba lo que fuese, así había transcurrido toda una semana.
Siete días se habían esfumado como si el viento arrastrara los restos calcinados de un bosque que había ardido con furia. Eso le parecía a Dyfir, quien sumida en los densos territorios del bosque en la isla, junto a Moonghost, se había colocado en una postura algo filosófica u ociosa, además de haber pasado un susto terrible.
A los dos días de estar en el bosque, un grupo formado por dos policías dio con ellos. Por mucha suerte, Dyfir tenía puesta la peluca que le había proveído Madison y Moonghost se transformó en una gorra en un abrir y cerrar de ojos, por lo que los policías no se percataron.
Le hicieron muchas preguntas por estar acampando en aquel sitio y al parecer, desconfiaron de sus palabras porque le pidieron su Pokedex.
Gracias a que Icestar le fabricó un Pokedex completamente nuevo y de que hubo ingresado una identificación con información falsa en el Sistema Oficial de Registro de Entrenadores, los policías disiparon sus sospechas después de revisar la ID que mostraba aquella Dex. Después de aquel incidente, decidieron ser más cautelosos y acampar en las partes más profundas del bosque para evitar toparse con otros oficiales.
Aún así, su verdadero contratiempo era el que no tenían un rumbo fijo ni nada que les indicara por dónde ir. Madison les había explicado que sabía de la existencia de la otra Creyente, pues eran amigas, pero que por decisión propia había decidido colocar un hogar en el bosque de Isla Ávida, Madison jamás supo con qué propósito hizo esto pues no dejó dicho más nada, solo dejó esa información.
A Dyfir no le importaba seguir buscando, aunque ya a Moonghost comenzaba desesperarlo aquella situación. Lo único que habían encontrado una mañana en la que aún no salía el Sol era una Torre muy extraña, más blanca aún que la nieve más pura que pudiese existir y su altura seguramente permitía que fuera vista desde cualquier lugar elevado de la isla.
- ¿Y esta cosa? – preguntó Moonghost extrañado - ¿Será la casa de la Creyente? -.
- No lo sé… Dudo que si quería esconderse se hubiese mudado a algo tan poco discreto – respondió Dyfir extrañada.
- Ya lo averiguaré rápido – dijo Moonghost alegremente. Entonces, arremetió contra la pared, al parecer queriendo traspasarla, pero rebotó olímpicamente después de que su nariz se golpeara con dureza en la superficie -¡¡¡[CENSURADO] MADRE!!! -.
- ¡Moonghost! – lo reprendió Dyfir - ¿Qué sucede? -.
- ¡Esta pared no me deja traspasarla! ¡¿De qué rayos está hecha esta [CENSURADO] Torre?! – exclamó Moonghost sobándose la nariz con ambas manos, sus ojos estaban humedecidos de lágrimas de dolor.
- ¿Y crees que yo lo sé? – preguntó Dyfir de manera irónica.
- Bueno, ya olvidémonos de ese detalle y busquemos una entrada – sugirió Moonghost que comenzó a rodear la Torre flotando, seguido de Dyfir. Recorrieron los alrededores de la Torre, pero no encontraron ni una entrada ni ventana alguna siquiera - ¡A la [CENSURADO]! – exclamó frustrado después de acabar en el mismo sitio del principio.
- ¡Ya deja de decir groserías Moonghost! – exclamó Dyfir frunciendo levemente el ceño. Luego su rostro se suavizó y lanzó un suspiro – Es un hecho, aquí no ha de vivir nadie, probablemente sea una edificación conmemorativa o algo así, no debe de tener nada por dentro… Lo mejor será que sigamos -.
Dicho esto, Dyfir tomó otro camino entra los árboles seguida de Moonghost, quien no podía contradecirla. Por fortuna para ellos, cuando el Sol indicaba que eran alrededor de las nueve de la mañana, se toparon con su segunda esperanza después de tanto tiempo perdidos en el bosque (dos semanas exactamente).
Ante ellos se erguía una casa de un tamaño recatado pero considerable, la fachada de dos pisos era blanca con techo de tejas rojas, tenía numerosas ventanas de gran tamaño y de puerta principal poseía una pieza de madera tallada bastante simple pero que proyectaba elegancia; sin duda, un lugar acogedor.
- ¿Será posible…? – musitó Moonghost con lágrimas en los ojos, su rostro formaba una mueca de alegría bastante cómica.
- Solo hay una forma de averiguarlo – le dijo Dyfir con una gran sonrisa en su rostro.
Ambos intercambiaron miradas de emoción y corrieron hasta la entrada. Dyfir se detuvo a unos centímetros de la puerta para recuperar un poco el aliento. Cuando se hubo recuperado, con cierta emoción y con Moonghost detrás de ella para cuidarla en casos de emergencia, tocó el botón del timbre. Se escuchó un gracioso “tulun” y ambos se mantuvieron en la expectativa.
- ¡Si hay alguien en la casa! Puedo escucharlo… Ya viene – musitó Moonghost emocionado.
Apenas Moonghost terminó de decir esto la puerta se abrió. Ante ellos estaba plantada una señora ya entrada en años, su blanco cabello estaba sujetado en un fuerte moño, su piel era casi transparente por su palidez, tenía unos hermosos ojos azul cielo, llevaba una ropa simple y discreta, con un delantal de cocina blanco sobre sus ropajes. Resultaba muy familiar…
- Hola joven, ¿se te ofrece algo? – preguntó la anciana con amabilidad, aunque no podía ocultar la sorpresa que le había dado que alguien tocara su puerta.
- Buenos días, señora… - balbuceó Dyfir, sin saber que decir… Se le hacía muy conocida aquella señora – Pues… verá… - tartamudeó mientras bajaba la mirada a su cinturón de pokebolas, encontrando de primero la de Dartiniant – Espere un momento… - musitó extrañada, observando con más atención la pokebola de su Dragonite y luego viendo a la anciana – Yo la he visto antes… ¿Teresa? – se atrevió a decir.
- Sí, soy yo – respondió la anciana que respondía a Teresa, sumamente sorprendida porque una desconocida supiese su nombre.
- ¿No te acuerdas de mí? – preguntó Dyfir, bastante emocionada por el encuentro - ¡Soy yo! ¡Dyfir! – exclamó con alegría.
Teresa la observó por unos breves instantes, escudriñando en los brillantes ojos de Dyfir hasta que los de ella misma brillaron de alegría.
- ¡Oh! ¡Cariño! ¡Cuánto has crecido! – exclamó Teresa, mientras se acercaba a Dyfir y la estrechaba entre sus brazos, la chica comenzó a reír modestamente.
- Y tú casi no has cambiado nada – dijo Dyfir con alegría.
- Pero por favor, pasa, pasa – incitó Teresa, señalándole con su mano el interior de la casa.
Dyfir, encantada, pasó a la sala directamente, seguida muy de cerca por Moonghost del cual aparentemente Teresa no se había percatado.
Dyfir estaba bastante feliz por encontrar a alguien conocido inesperadamente. Teresa vivía antes en Jotho, en el Pueblo de New Bark, siendo su vecina en aquel entonces y muy amiga de su familia. Era como la abuela que jamás pudo conocer y gracias a ella obtuvo su primer pokémon, que fue Dartiniant, quien en ese entonces era una pequeña Dratini. En eso, Dyfir se percató de que había alguien más en la habitación.
De la cocina había salido un chico que debía tener alrededor de trece años, tenía una tez blanca, con ojos negros y con cabellos de color castaño, de una estatura promedio para su edad. Vestía una franela negra y sobre ella una chaqueta del mismo color pero con detalles color rojo en las mangas y en otras partes, blue jeans y zapatos deportivos negros con detalles rojizos. El chico veía a Dyfir con curiosidad y detrás de él habían unos cuantos pokémon, que supuso eran suyos.
- Disculpa Tere, ¿quién es él? – preguntó Dyfir con curiosidad.
- ¡Oh cierto! Discúlpenme ambos – dijo Teresa rápidamente, algo apenada por su mala educación - Dyfir él es Danny. Danny, te presento a Dyfir -.
- Mucho gusto, Dyfir – saludó Danny mientras se acercaba a Dyfir y le extendía la mano para estrecharlas.
- Es un placer conocerte, Danny – dijo Dyfir con una sonrisa mientras estrechaba la mano de Danny – Teresa, este chico es muy lindo. ¿Acaso es tu nieto? – preguntó.
Moonghost notó cómo Danny se ruborizaba levemente por el comentario de Dyfir. Teresa por su parte, rió modestamente y se acercó a ambos.
- No querida, Danny es un entrenador pokémon que pasaba por aquí y lo invité a que pasara la noche aquí – dijo Teresa.
Teresa quedó un momento dándole la espalda a Moonghost. El fantasma, con emoción vislumbró la marca en la nuca de Teresa, tenía un leve resplandor verdusco y era un símbolo bastante extraño, muy parecido a cualquiera de los sellos de Gea.
- “Te encontramos” – pensó Moonghost, con una sonrisa de victoria en su rostro. Después de festejar para sus adentros, decidió que era momento de dejarse ver – Soy un fantasma, pero no estoy en planes de pasar desapercibido – dijo flotando sobre Dyfir. Teresa se sobresaltó y lo mismo Danny, que miraba anonadado al pokémon. Teresa lo observó de hito en hito y se fijó en la gema que tenía en la frente, ahí al parecer, se percató quién era el pokémon - ¡Yo soy Moonghost! – agregó con una sonrisa de satisfacción.
- ¿Eso es un pokémon? – preguntó Danny sorprendido.
- ¡No! Soy una estrella de pop… - ironizó Moonghost – Obviamente soy un pokémon, ¿acaso hay otra clase de criaturas vivas aparte de bacterias, hongos, humanos y pokémon? -.
- ¿Y cómo es que puedes hablar? – preguntó Danny rápidamente, todavía sin poderse creer esa parte.
- Es uno de los grandes misterios de la vida – argumentó Moonghost. Luego se acercó a la oreja de Dyfir y le susurró: - Creo que he pasado mucho tiempo con Rocknight -.
- Ya veo… - titubeó Danny ante la respuesta de Moonghost.
- Pero Moonghost, ¿dónde están los otros? – preguntó Teresa – Pensé que vendrían el mayor y el menor, se me hace realmente muy extraño que te hubiesen enviado a ti y me causa mayor sorpresa aún que conozcas a Dyfir – dijo rápidamente.
- Mi hermana menor tiene ciertos contratiempos, no está muy bien de salud – explicó Moonghost rápidamente – Y Tymime, el mayor, horita está ocupado en otras cosas y también pareciera que tuviera la menopausia porque anda con unos calorones que lo vuelven insoportable – espetó con cierto tono burlón.
- Pero además dio otra razón… - dijo Dyfir pensativa - ¿Cómo fue que lo dijo? -.
- “Como no podíamos cuidar de Enurta sin que asaltara la nevera de carnes era mejor que nos encargara esto, así no éramos tan inútiles” – recitó Moonghost.
- Aunque lo dijo dirigiéndose especialmente a ti. Desde que Enurta se comió la pata de Mamoswine entera y Madison se exasperó, Tymime está evitando malos vigías – dijo Dyfir encogiéndose de hombros – Y a mí me recomendaron acompañarte para que no te perdieras y para que no hicieras que fuiste y no encontraste a nadie – agregó a son de burla.
- Pensaba que eso era un secreto entre ambos – gruñó Moonghost mirando con antipatía a Dyfir.
- Está bien, tranquilícense ambos – dijo Teresa entre risas – Me disculparan pero ahora mismo no puedo atenderlos, debo hacerme cargo de otras cosas primero -.
- “¡¿Qué?! ¡¿Acaso vine hasta aquí para nada?!” – pensó Moonghost angustiado.
- Vamos a la Torre de la Luz, ¿cierto Tere? – dijo Danny, observando a la anciana con avidez.
- Exactamente – asintió Teresa.
- “¿Torre de la Luz? ¿Qué rayos…?” – pensó Moonghost.
- ¿Dyfir y Moonghost puede venir con nosotros? – preguntó Danny con una sonrisa entusiasta.
Ambos intercambiaron unas rápidas miradas. Si se quedaban ahí no sabrían cuándo regresaría Tere y no se les pasaba por la mente regresarse, Tymime los empalaría seguro. ¿Qué era lo mejor?
- Los acompañamos – respondió Dyfir con una risilla nerviosa igual a la que tenía en ese momento Moonghost.
Apenas dijeron esto, Danny sonrió y regresó a varios de sus pokémon a sus pokebolas, exceptuando a un pequeño Eevee y Piplup, ambos con pañuelos de colores diferentes. Junto a estos estaba un Houndoom algo entrado en años que se colocó luego al lado de Teresa.
El grupo salió de la casa y se adentró nuevamente en el bosque. Una oportunidad que aprovecharon ambos entrenadores para charlar entre ellos.
- Que lindos son tus pokémon Danny – dijo Dyfir observando a las dos pequeñas criaturas - ¿Puedo cargar a tu Piplup? – preguntó.
- Claro – dijo Danny y Dyfir se agachó a recoger al pequeño pokémon – Muchas gracias por los cumplidos a mis pokémon, Dyfir -.
- No hay por qué, Danny. Son una verdadero dulzura – dijo Dyfir con una sonrisa y mientras acariciaba la cabeza del pequeño Piplup.
- ¿Y yo? – preguntó Moonghost con unos ojos grandes y brillantes. Se sentía un poco desplazado y celoso de que otros pokémon acapararan la atención de Dyfir - ¿No me ves lindo, esponjoso y como la cosita más linda que exista? – preguntó esperanzado.
- Prefiero no contestar – respondió Dyfir con una sonrisa extraña en su rostro.
Moonghost le lanzó una mirada de antipatía a Dyfir y luego se acercó al Eevee de Danny. Mientras flotaba sobre el pequeño eon, le agarró suavemente las orejas por la punta y las movió de arriba hacia abajo repetidas veces.
- Tus orejas son bonitas. Se parecen mucho a las mías y a las del resto de mi familia – comentó Moonghost, dicho esto, se acercó a los brazos de Dyfir en donde aún yacía el Piplup - ¡Que pingüinito más adorable! – exclamó imitando la voz de Dyfir. Luego, con malicia reflejada en sus ojos, le dijo telepáticamente al Piplup, aún imitando la voz de Dyfir: - Mejor no te acomodes mucho en esos brazos, disfrútalos mientras puedas -.
El Piplup miró asustado a Moonghost y este le sonrió macabramente. Pero Danny interrumpe ese pequeño altercado:
- Tú también eres muy lindo, suave y cariñoso Moonghost – dijo con alegría mientras se le acercaba y le pellizcaba las mejillas. Danny comenzó a estirar las mejillas y cuando se percató, los cachetes de Moonghost eran tan amplios como sus brazos abiertos a sus anchas. Danny se asustó algo y comentó temeroso, mientras soltaba las mejillas del pokémon - ¡Que flexible! – exclamó asombrado.
- Si que lo es – dijo Dyfir sonriéndole.
- ¿A qué se debe eso? – preguntó Danny.
- Verás, Moonghost tiene una estructura bastante elástica, es una cualidad única en él. Gracias a esa característica, puede adquirir la forma que desee y otra de las cosas que es capaz de hacer es imitar voces y sonidos a la perfección. Eso ya lo viste hace rato, imitó mi voz – explicó Dyfir.
- ¡Genial! Moonghost, me caes bien – dijo Danny con una gran sonrisa.
- Por eso te quiero – dijo Moonghost sonriente.
- Ya llegamos muchachos – anunció Teresa.
Dyfir y Moonghost miraron al frente y maldijeron por dentro. Era la Torre blanca con la que se habían topado temprano en la mañana y desde ese encuentro le había cogido cierto rencor a aquella edificación.
- ¿Ahora me dirá cómo se entra, Sra. Teresa? – preguntó Danny con curiosidad.
- Es bastante sencillo – respondió Teresa.
Teresa se acercó más a la pared de la Torre y de un momento a otro, comenzó a traspasar la pared como si no existiese ó fuese un fantasma, era algo verdaderamente increíble. Aunque lo que les causó a Dyfir y a Moonghost fue una gran estupefacción, pues Moonghost que era un fantasma no había podido traspasar ni una sola pared, empujara donde empujara; sin duda, las muecas de sus rostros eran algo para llorar de risa.
- ¿Entramos, Dyfir? – preguntó Danny, su voz temblaba un poco, quizás era emoción ó temor.
- Sí, claro… - respondió Dyfir con un hilillo de voz.
Danny le sonrió y se acercó al punto donde Teresa había desaparecido, se recostó sobre la pared y poco a poco comenzó a traspasarla, como si se estuviera hundiendo en agua pantanosa o fango. A los pocos segundos, desapareció igual que Teresa.
- ¡Agh! ¡Insertaré una queja en la gerencia! ¡Esto rompe los establecimientos de la razón! – exclamó Moonghost frustrado – ¡Ellos son simples humanos y pudieron traspasar esa [CENRUADO] pared del [CENSURADO]! – agregó furioso y se detuvo porque el Piplup replicó que no le gritara a su entrenador.
- No te pongas con esas, Moonghost – regañó Dyfir – Mejor entremos… -.
Dicho esto, Dyfir comenzó a caminar hacia la Torre seguida de Moonghost. Cuando comenzó a traspasar la pared al principió sintió un frío desgarrador y todo se volvió oscuro, se sentía como si estuviese sumergida en agua helada; pero luego, sintió calor y una hermosa luz le hizo cerrar fuertemente sus ojos. Cuando volvió a abrirlos se encontró con un amplio y hermoso jardín de flores de las más diversas variedades, el aroma que exhalaban era de la más amplia variedad pero todos eran suaves y exquisitos. Dyfir no encontró de dónde provenía la luz, pero era acogedora.
Dejó al Piplup correr alegremente hacia su entrenador y buscó con la mirada a Moonghost. El pokémon se hallaba examinando una extraña esfera negra que flotaba alejada apenas de una de las paredes de la Torre. Dyfir miró con curiosidad esa esfera, pues le recordaba a la esfera en la que Moonghost dormía, se acercó al pokémon y observó con mayor detenimiento aquel extraño objeto.
- ¿Qué eso? – preguntó Dyfir.
- Sin duda alguna una Bola Sombra – respondió Moonghost – Lo más probable es que haya provenido del exterior, esta Torre es muy rara – agregó.
Moonghost dejó de prestarle atención a la Bola Sombra y observó su alrededor. En el horizonte, pudo vislumbrar una blanca estatua y caminando hacia ella a Teresa y a Danny. Dyfir también se percató de ello comenzaron a ir en aquella dirección. Moonghost se adelantó olímpicamente a todo el grupo y cuando llegó a la estatua, la observó muy de cerca y la rodeó varias veces mientras el resto llegaba.
La estatua era la de un hombre joven, su indumentaria era muy extraña. La estatua brillaba más que ninguna otra cosa en el lugar, pero no era por algo sobrenatural, sino que su blancura era tan pura que la luz rebotaba sobre ella y la hacía brillar con ese esplendor espectacular. Además del joven, la figura de una criatura extraña estaba tallada al lado del humano; Moonghost jamás lo había visto
- ¿Y quién es este tipo? – preguntó Moonghost cuando ya todos hubieron llegado.
- Se paciente Moonghost, ya todos lo sabremos – dijo Teresa con solemnidad. Le dirigió una mirada de seriedad a Danny y prosiguió: - Danny, de esto quería hablarte. Les contaré una historia… Hace más de dos mil años ésta isla no llevaba el nombre de Isla Ávida, su verdadero nombre era Isla Feliz, todos vivían en paz y tranquilidad – dijo en un susurro arrullador - ¿Ves la estatua de este chico? – preguntó señalando.
- Sí… - asintió Danny, echándole una rápida mirada a la estatua.
- Este joven era un mago muy poderoso, respondía al nombre de Alexander y era el dueño del pokémon que yace a su diestra; ese pokémon es conocido como Lighty, el Pokémon de la Luz – Teresa hizo una pausa, en la que observó con soslayo su alrededor y luego prosiguió: - Un día, el corazón de Alexander fue rodeado por las sombras llenándose de odio, rabia y envidia.
<< Lighty no pudo soportar la maldad de Alexander y tomó la decisión de no apoyar a su amo en sus planes de dominar la isla. Ante su desobediencia, Alexander encerró a Lighty en un medallón, el cual es llamado el “Medallón de la Luz”.
<< El pequeño pokémon se sintió traicionado por aquél al que no veía solo como su amo sino como su amigo y logró salir del medallón. Lighty comenzó a destruir todo lo que se atravesara en su camino, esta tragedia tomó muchas vidas y muy pocos sobrevivieron al poder de Lighty.
<< Lighty de repente cayó en cuenta de lo que había hecho y se arrepintió, por ello volvió a encerrarse él mismo dentro del medallón. Las pocas personas que conservaron su vida reconstruyeron todo lo que había sido arrasado por el pokémon y renombraron la isla como Ávida, que significa “sin vida”.
Teresa terminó con su relato y todos se le quedaron observando, esperando que la anciana dijera algo más al respecto. Pero al parecer, no había mucho más que decir, pues se mantuvieron en silencio un rato considerable, hasta que Dyfir se dignó en hablar:
- ¿Y qué sucedió con Alexander? – preguntó.
- Se dice que desapareció en el océano, nada se supo acerca de él – respondió Teresa con un dejo de tristeza y observó de nuevo la estatua - ¿Ven la mano derecha de Alexander? -.
- Si – contestaron Danny, Dyfir y Moonghost al unísono.
- Allí reposaba el Medallón de la Luz hasta hace dos días, cuando fue robado – dijo Teresa con cierto resentimiento y volvió a mirarlos con seriedad – Lighty aún se encuentra adentro de ese medallón, no es nada ficticio. Los relatos dicen que si el medallón cayese en malas manos el pokémon en su interior pediría ayuda a través de la telepatía; pero no a cualquier persona, no, acudiría a… -.
- Espere un momento – la interrumpió Danny – Anoche tuve un sueño muy extraño, soñé con el tal Alexander y con destrucción, una destrucción que provoca un pequeño ser… ¡Coincide mucho con la historia que no está contando! – exclamó repentinamente y con el ceño levemente fruncido.
- ¡¿Ah?! – soltaron Dyfir y Moonghost al unísono, realmente extrañados.
- Y no es todo Tere. Ayer, cuando llegué a la isla, una extraña voz resonó dentro de mi cabeza pidiéndome ayuda – dijo Danny con un tono con el cual exigía una explicación.
- ¡Santo cielo! – exclamó Teresa con verdadera sorpresa – Entonces mi sospechas eran muy ciertas… ¡Danny, tú eres la reencarnación de Alexander! – exclamó con emoción – La profecía era cierta, ¡la isla ha estado en peligro desde hace dos mil años! –.

Después de que salieran de la torre Danny había tomado otra camino mientras Teresa, Dyfir y Moonghost habían retornado a la casa de la Creyente. El pequeño parecía algo perturbado o sólo fueron ideas de Dyfir, pero para pesar de ella, no podían estar ayudando mucho pues ellos tenían asuntos que atender.
Le explicaron lo más breve posible la situación en la que encontraban. Desde el accidente en la Torre Pokémon, la aparición de Enurta y los Malsumis, la unión entre el Equipo Rocket y los Malsumis, que Eve estuviera grave y que no saben qué paso darán los Malsumis en adelante, además del hecho que eran los más buscados en varias regiones del país. Estuvimos discutiendo todo hasta muy entrado el día, incluso había anochecido, hubiesen continuado con su relato a Teresa si ella no hubiera intervenido con un comentario fuera de lugar
- Algo malo le ha sucedido a Danny – dijo Teresa repentinamente y con un tono lúgubre.
- ¿Ah? – soltaron Dyfir y Moonghost al unísono.
- ¡Búsquenlo! ¡Búsquenlo por favor! Temo por su bienestar – dijo Teresa con un tono poco alentador.
- Nana, no quiero sonar grosero ni como un pseudo-Tymime, pero horita no estamos en una situación apta para ser niñeras ni mucho menos para ocuparnos de algo que no nos incumba - dijo Moonghost rápidamente – Estamos mal parados, muy mal… -.
- Pero mi deber ha sido este, mi deber ha sido proteger al Pokémon de la Luz… Y Alexander ha vuelto, debo proteger la Isla… Danny debe recuperar lo que le han robado – musitaba Teresa, lo raro era que parecía estar en una clase de trance.
- ¿Qué le sucede? – balbuceó Dyfir muy asustada mientras se acercaba a la anciana.
- Solo tengo dos cosas que decir – dijo Moonghost – La primera es que estamos [CENSURADO] y la segunda es que estamos [CENSURADO] porque la anciana ingiere estupefacientes -.
- ¡Moonghost! - gruñó Dyfir, reprendiendo al pokémon.
- En serio Dyfir, esta cosa me tiene de muy mal humor, estuvimos dos semanas buscándola y ahora nos sale con estas – dijo Moonghost con un tono frustrado – Ahora no se si molestarme con ella o con mi mamá que pare hijos a diestra y siniestra -.
- Que sutileza tienes – espetó Dyfir.
- No ando para sutilezas… ¡Oh por Gea! – exclamó Moonghost asustado.
- ¿Qué sucede? ¿Un Malsumi ó un policía? – preguntó Dyfir de sopetón, sacando una pokebola y agrandándola.
- ¡Algo peor! ¡Me estoy volviendo Tymime dos! – exclamó Moonghost trágicamente.
- ¡Moonghost, maldición! – exclamó Dyfir frustrada – Mejor busquemos a Danny, porque ahora que lo pienso es preocupante que no haya vuelto todavía -.
Dicho esto, Dyfir guardó la pokebola que había sacado y salió de la casa como alma que lleva el diablo. Moonghost se mantuvo en donde estaba por unos segundos observando el punto por el cual Dyfir había desaparecido. Luego, después de restregarse la cabeza efusivamente con las manos, exclamó con frustración:
- ¡Me lleva la que me trajo! ¡Me van a azotar en las [CENSURADO] después de esto! –.
Apenas dijo esto salió volando para darle alcance a Dyfir, cuando lo hizo, se transformó en gorra para encubrir a Dyfir y a él en caso de algún encuentro indeseable. Dyfir llamaba con voz en cuello a Danny, sin duda preocupada por el joven entrenador; en cambio Moonghost permanecía en completo silencio, sin duda fastidiado de aquella pequeña misión improvisada.
- ¡Danny! – llamó Dyfir por milésima vez y ya se sentía derrotada.
- Escuché algo – musitó Moonghost.
- ¿Ah? – soltó Dyfir.
- Alguien viene hacia acá – gruñó Moonghost, tomando su forma original – Viene de por allá – agregó señalando hacia unos arbustos.
Dyfir, apenas Moonghost le señaló el lugar se acercó rápidamente y Moonghost la siguió. A los pocos instantes, caminando efusivamente entre unos arbustos y al salir, se encontraron con Danny directamente.
- ¡Danny! – exclamó Dyfir aliviada y apresando entre sus brazos al chico – Que bueno que te encontramos, Teresa está muy preocupada por ti – le informó al joven, pero al instante le lanzó una mirada asesina a Moonghost que había musitado “drogada” entre dientes y carraspeos. Luego, observa al pokémon que tenía Danny a su lado y descubre que… - Oye… ¡Tú Piplup evolucionó! – exclamó maravillada – Pero aún sigue siendo tan adorable como antes – agregó con una gran sonrisa.
- Ya dejemos el saludo atrás ¿quieren? – espetó Moonghost con una amargura que era irreal en él – Lo mejor será que regresemos antes que a la anciana le dé un paro cardiaco si no le llevamos al nene feo -.
- Pensé que te agradaba un poquito, Moonghost… - susurró Danny, al parecer levemente dolido por la actitud del pokémon.
- Si me agradas niño, mi dilema es que ambos tenemos asuntos importantes que zanjar y el gran problema es que nuestros problemas tienen como base a la misma persona – argumentó Moonghost mientras comenzó a dirigir al grupo en el camino de regreso a la casa de Teresa – Si Teresa no estaba loca, dijo que perdiste algo y que debemos ayudarte a recuperarlo. No sabes cuánta de mi integridad como “mua” estoy arriesgando por desviarme de mi misión. Si mi hermano se entera que me estoy entrometiendo en donde no me han llamado… - se interrumpió debido a que Danny había soltado una risilla discreta.
- ¿Y tú hermana es…? – preguntó Danny, aún riendo.
- Hermano – lo corrigió Moonghost con cierta amargura.
- Mejor es hacerle caso – dijo Dyfir, recordando el “Factor Tymime”.
- Perfecto… Entonces apresurémonos para llegar con Tere – dijo Danny decidido y aceleró el paso.
- ¿Quién es esa? - preguntó la chica que acompañaba a Danny.
Apenas habló, Dyfir y Moonghost notaron que estaba ahí. Era una chica muy hermosa que media alrededor de 1.75 metros de altura, su cabello era castaño con algunas luces doradas, sus ojos eran color avellana y su piel era clara y reflejaba un aspecto muy lozano. Vestía una chaqueta rosada con un top negro debajo, sus pantalones eran color negro y las sandalias que llevaba eran del mismo rosado de su chaqueta.
- Te explico en el camino, Fionna – respondió Danny.
El recorrido fue más rápido de lo usual y apenas vislumbraron la casa, Danny se apresuró a tocar el timbre. Se escucharon pasos apresurados al otro lado de la puerta y en pocos segundos Teresa los observaba desde el umbral con una clara preocupación en su rostro. A su lado, apareció su bella Houndoom, que parecía sentir lo mismo que su entrenadora.
- ¡Gracias al cielo! – exclamó Teresa aliviada – Eres tú Danny, ¿te encuentras bien? – preguntó rápidamente mientras se apartaba para dar paso.
- Si Sra. Tere… No se preocupe – contestó Danny algo apesumbrado.
- No sabes cuanto me alivia el saber que estás bien – dijo Teresa, con unas obvias ganas de querer abrazar al chico; sin duda parecían abuela y nieto. En eso, Teresa se percata de Fionna y pregunta: - Dime Danny, ¿quién es esta bella chica? -.
- Cierto, que descuidado soy… Ella es mi hermana, Fionna – respondió Danny rápidamente – Quizás la conozca, ha causado mucha sensación en los Concursos Pokémon aquí, en Dorigan -.
- ¡Oh! Si la he visto – exclamó Teresa maravillada – Es un verdadero placer conocer a una de las mejores Coordinadoras que he visto en mi vida – agregó mientras le tendía la mano a la hermana de Danny.
- Muchas gracias señora, el placer es todo mío – dijo Fionna con una gran sonrisa y recibiendo la mano de la anciana.
- Disculpen que las interrumpa, pero debo relatarles lo que me sucedió – las interrumpió Danny – Es algo urgente -.
Entraron todos y se dirigieron directamente a la sala. Ahí, Danny relató por qué había desaparecido de repente. Unas extrañas lo secuestraron cuando se había quedado dormido en una loma del bosque, cuando hubo despertado se encontró como prisionero junto a dos de sus pokémon (sometidos a tortura si no hablaba) y el resto le había sido arrebatado. Ahí, cautivo en una base secretaria submarina, las secuestradoras (llamadas Taylor y Katrina) le mostraron a Danny el Medallón de la Luz, ellas querían que Danny liberara algo que yacía dentro de ese medallón pero se negó y sus pokémon fueron torturados. Después de muchos chantajes, Danny accedió a cumplir los deseos de Taylor y Katrina por lo que sostuvo entre sus manos el Medallón de la Luz, con aquel objeto en sus manos Danny sintió una gran cantidad de sensaciones y liberó a un pokémon que resultó ser Lighty.
Danny rápidamente se percató que Lighty podía comunicarse por telepatía. Danny pensó que con el pokémon ya liberado lo dejarían irse junto a sus pokémon, pero esas arpías (como les dijo Danny) les mintieron y los volvieron a amarrar después de una pequeña disputa entre los pokémon de las chicas, dejándolos ahí para que Danny decidiera o irse sin Lighty o seguramente sufrir severas torturas.
Danny y Lighty a pesar de eso, conversaron durante largo rato y como dijo Danny, habían estrechado una gran amistad en poco tiempo; entre las cosas que conversaron era el tipo extraño que poseía Lighty, que era el Tipo Luz. Además de eso, Danny también descubrió que el Mago Alexander no era malvado pues quiso salvar a Lighty de que le carcomiera la maldad.
El tiempo pasó y las villanas (otra vez palabras textuales de Danny) regresaron y le exigieron prácticamente que les entregara a Lighty; Danny obviamente se negó y las ladronas estaban a punto de comenzar a torturarle cuando llegó su hermana Fionna y lo rescató. Tuvieron una batalla contra las villanas y su Piplup evolucionó, pero antes de que pudieran escapar Taylor lanzó una extraña pokebola y capturó a Lighty. Trataron de recuperarlo, pero las ladronas fueron más rápidas y escaparon gracias a la ayuda de un artilugio explosivo. Salieron como pudieron de la base submarina, se encontraron con Moonghost y Dyfir y ahí estaban. Danny cuando terminó de relatar todo tenía los ojos un poco aguados de tristeza.
- ¡No puede ser! ¡No puede estar pasando esto! – exclamó Teresa bastante alarmada, temblaba levemente en su asiento, muestra del impacto que había tenido sobre ella el relato de Danny.
- ¿Qué puede tener de malo? – preguntó Moonghost con un tono de voz que hacía notar la poca importancia que le daba al asunto. Estaba recordando cuando los Malsumis, en confabulación con el Equipo Rocket, los habían “secuestrado” y Eve logró salvarlos pero con graves consecuencias, con eso corrieron mucho el riesgo de que su propia misión fallara por completo; al lado de eso, lo del tal Lighty no parecía tan importante.
- Es muy importante Moonghost, trae muchas consecuencias – musitó Teresa, algo consternada por el poco interés del pokémon – Si Lighty cae en manos equivocadas, con el corazón corrompido que tienen esas personas, seguramente ocurrirá los mismo que sucedió hace dos mil años. ¡La Isla puede ser destruida de nuevo! – exclamó horrorizada.
- Eso quiere decir que debo rescatar a Lighty lo más pronto posible… - dijo Danny, con la cabeza gacha.
Teresa se recostó en el respaldar de su asiento, respiró profundamente y miró a Danny con cierto dejo de misericordia en sus ojos y le dijo:
- No tienes ninguna otra opción, pequeño… -.
- Tranquilo hermanito – dijo Fionna acercándose un poco más a Danny y colocando su mano en el hombro de su hermano – NO estás solo, te ayudaré en todo lo que pueda – agregó con una pequeña sonrisa.
Dyfir comenzó a sentir un poco de remordimiento, sería muy mal de su parte no ayudar a Danny. También, ella comenzó a recordar todas aquellas historias de entrenadores legendarios que habían hecho grandes hazañas junto a pokémon muy extraños, irónicamente todas esas historias se las había relatado Teresa. Con eso en mente, no pudo contenerse…
- Moonghost y yo les ayudaremos – dijo Dyfir con una gran sonrisa en su rostro.
- ¡¿Qué?! – exclamó Moonghost alarmado y pegando un gran respingo - ¡Un momento! ¡Yo en ningún momento dije que ayudaría a este…! – exclamó consternado.
- Moonghost – lo interrumpió Teresa - ¿El resto de tus hermanos está aquí, en la Isla? – preguntó.
- Obviamente – espetó Moonghost, levemente molesto por la situación.
- ¡Que no se hable más! – exclamó Teresa, levantándose bruscamente de su asiento con una energía singular – Iremos hasta ellos, les hablaremos y los convenceremos de que no ayuden en esto – dijo muy animada, Moonghost tenía una expresión tan estupefacta que hasta risa daba, luego Teresa observó a los demás – Las batalla sería muy difícil para ustedes tres solos, tampoco queremos que nadie en la Isla resulte herido -.
- ¡Me parece excelente, Sra. Teresa! – exclamó Fionna, también bastante emocionada – Iremos hasta allá, les patearemos el trasero a esas bichas y salvaremos… -.
- ¡No! – exclamó Moonghost repentinamente, pero su tono de voz y su actitud tan antinatural en él fue lo que hizo callar a todos en la habitación - ¡Me opongo rotundamente a intentar convencer a mis hermanos de ayudar! Este asunto no nos incumbe en nada Teresa, mi hermano no accederá a que aceptemos ayudar a este chico y a su pokémon feo… -.
- Seguramente es mucho más lindo que tú – espetó Dyfir mientras le sacaba la lengua groseramente, interrumpiendo a Moonghost. Pero de repente, después de que Danny le lanzara una suplicante mirada, cambió de estrategia - ¡Oh! Moongholito bello y hermoso… - suspiró Dyfir, con unos extraños ojos brillantes. Moonghost la observó con el ceño levemente fruncido - ¿Por qué no nos ayuda pequeñín? – preguntó con un raro tono infantil.
- Muchas razones… - balbuceó Moonghost, sin duda cayendo ante la influencia de Dyfir.
- Ayúdanos… ¿Si? – musitó Dyfir, poniendo la cara más enternecedora que podía y que quizás hasta sería capaz de ablandar el corazón de Tymime.
Moonghost gruñó por lo bajo, no podía decirle que no a su mejor amiga humana. El pokémon fantasma liberó un largo y resignado suspiro.
- Está bien – dijo Moonghost con las orejas algo bajas.
- ¡SI! – exclamaron Dyfir, Danny y Fionna al unísono, bastante contentos porque Moonghost había accedido.






Bueno, ahí acabo el capítulo, pero no lo que les traigo =D. Como se habrán dado cuenta, hay una nueva imagen para el "Continuará" =D. Para los que deseen el render, aquí se los dejo:

Render:
http://i36.tinypic.com/30i9bf6.png

Es muy cómica y todo, pero dibujé esto porque resulta que hace ya más o menos 3 meses descubrí un segundo RIP de EGN. Es decir, que alguien lo publicaba bajo nombre y potestad suyo. El primero lo reporté en el foro correspondiente y no fue tan grave. El por el cual comencé algo como una campaña contra el RIP de Fanfiction es porque fue bastante descarado. Colocaron a EGN como un proyecto de tres personas y que yo era la tercera persona y que era la que menos había colbarodo. Esta es la verdadera función del render:



Ahora, vamos a lo mejor =D. Les dejo estos dibujos que fui haciendo en los pocos ratos libres que tenía =D.

Eve Tamaño Wallpaper =D:
http://i33.tinypic.com/288cn4k.jpg

Otro Dibujo de Eve. Hecho 98% en Marcadores y 2% en Creyones de madera. Modificado en Photoshop:
(MODIFICADO) http://i35.tinypic.com/b483et.jpg
(ORIGINAL) http://i38.tinypic.com/296117c.png

Enurta (Remake). Con más estilo y con más hambre que nunca XD. NO APTO PARA SENSIBLES:
http://i34.tinypic.com/f2n4lj.png

BOCETOS. Pronto los pasaré por Photoshop:
Eve & Mew Shiny: http://i38.tinypic.com/2rdjh9s.jpg
NOTA: No tiene nada de Shiny, pero como no me gusta el rosado es Shiny XD

Lucy (Lucrecia) & Belcebú: http://i37.tinypic.com/7263np.jpg
Lighty (Onix Fan Art): http://i33.tinypic.com/23upva1.jpg


Ahora, algunos Pixel Art que me han dado, son como Fan Arts =D

Sprites de 12 hermanos (Cuando lo hicieron no había dibujo de Grounday):

By Nephesto

Sprite de Eve:

By giancapa

Nadie conoce aquí a los que hicieron los sprites, pero debo darles su mérito ^^

Espero y todo haya sido de su agrado y que compence en parte todo lo que me he tardado. En un tiempo, quizás una semana publique la otra parte del capítulo, así también me da chance de acabarlo XD.

Sayonara Whatos x_O

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#190

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


muy buen capi onix, valio la pena la espera^^
pero ahora toy ancioso x el siguiente :?
pero bueno, ya va a llegar :D:
#191

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


buenodesde hace unos dias leo tu fic y me engancho tanto q podia pasar horas solo leyendolo me encanta la trama los personajes todo jte felicito por tener un fic tan bueno , hasta hay me llaga la inspiracion pero me encanta tu fic

salu2
Adios, bye, cuidense, sean felices. Yo me voy de aqui, es hora de concentrar mi tiempo en otras cosas y de desengancharme un poco, gracias por los buenos recuerdos! Chao!
#192

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


WUUUU!! Excelente whata xP Es dificil contar mi historia desde los ojosd e Dyfir... :| te mereces un aplauso y mis felicitaciones!!! Excelente capi... y amo el dibu de lighty xD

Salu2..!!

#193

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


wa!!!genial lei de cabo a rabo de el cap 1 aki i soy geniales

eve i los 12 son..muy buenos fakes
#194

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Buenas, soy nuevo en el foro. Me inscribi para poder opinar sobre tu obra.

Simplemente es buenisimo (me demoré tres dias en leerlo todo), te felicito por tu habilidad con los recursos y la redaccion.
Sigue así.


P.D.:¿Cuando publicaras una imagen de Nataniel?
#195

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


O_O
Vaya... ¡¡Que genial!!
Hace ya bastante que había leido este fic y me había gustado mucho aunque ya tuviera tiempo
sin que publicaran.
Bueno pues que puedo decir aparte de que este es un de mis fics favoritos (aparte de ACP),
me encanta como narras y la forma en que descrbes, simple pero correcta, ademas...

¡¡¡¡ME ENCANTA COMO DIBUJAS!!!! *¬*

Siempre me ha gustado la forma en que les das vida en la hoja en blanco tanto artisticamente
como literalmente (de literatura xD).
Haces que se vean bien fluidos los movimientos de los personajes y que se vean super elegantes
es genial wow...
Bye
#196

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Buen capitulo Onix, lo espere con ansias, y buenas imagenes, me encantaron, sigue asi, espero el siguiente pronto, cuiadate :mrgreen:
Watashi wa dareda? Watashi wa Myuutsu, sekai no seikyou Pokémon!
(¿Quién soy? Soy Mewtwo, ¡el Pokémon más poderoso del mundo!)

#197

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


¿acaso nataniel no habia sido asesinado por tymime por soplon?
Spoiler










Spoiler

#198

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


bueno acabo de empezar a leer los 2 primeros cap. y ps me encantaron y me he quedado picadicimo con el tema es muy interezante y esta spr padre...bueno voy a terminar de leer y pues dejare mas comentarios

soy nuevo y pues me gustaria hacer esto bien porque ps no se si se mucho de pokemon y pues como mi nick lo dice amo a eevee es mi poke favorito
#199

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Muy bueno el capitulo,valio la pena esperar 3 meses
ahora a volver a esperar el siguiente


Sexo: Macho
Nivel: 6 +75%
Tritutar
Rugido
Ascuas

Sexo: Macho
Nivel 6 +75%
Latigo
Refuerzo
Placaje
Objetos
Spoiler
- Licencia Pokémon/Pokedex
- Dinero:3800 monedas
- Pokéball (4 Unidades)
#200

Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]


Hay este fic es genial no he participado mucho conforme a opiniones o cosas x el estilo pero (oye esperate...que no has participado nada) esta bien gevi, ademas capturaste tan bien las emociones de Mewtwo, eso me encanto, esta increible sigue asi!