Caminamos y descansamos. Desde que empezamos el viaje era lo único que hacíamos… Había pasado apenas un mes desde que salimos de la casa y ya habíamos avanzado tanto. Que manera de perder el tiempo en el colegio pokémon, sólo aprendí la mitad de las cosas en tantos años, y ahora sé el doble en tan sólo un mes. Ranzu había crecido tanto en ese lapso, ¡era imposible compararlo con el día en que lo adquirí! Realmente era diferente, incomparable. Ahora era un pokémon completamente salvaje y a la vez calculador. Eficiente en cada mínima fibra de su cuerpo. Y tenía dos compañeros que de verdad hacían bien las cosas. Debía usarlos un poco más antes de llegar a la ciudad que no estaba muy lejos.
El río que habíamos dejado atrás ahora se abría unos metros por debajo de montaña, nos desviaríamos un poco, pero tenía que sacar a Whiscash a tomar aire. Ahora el brazo de agua era mucho más grueso, podría moverse con mayor facilidad. Saqué de la ball también a Blaziken, quien estiró un poco sus músculos y se preparó para combatir.
- Bueno, ya saben para qué están aquí. Vamos a hacer una pequeña batallita y luego nos vamos. ¡Manos a la obra, a buscar pokémon!
Ranzu llegó corriendo desde atrás y me llamó la atención. De manera muy eficiente ya había encontrado rivales para sus compañeros. Había a lo lejos, un Drapion furioso que nos admiraba posicionado sobre una roca. Y cerca de él, un Clefairy admirando asombrado. Yo admiré a Ranzu sin entender.
- Vaya diferencia entre los rivales… Vayan juntos ustedes, acaben con ese Drapion primero.
Sexo: Macho.
Habilidad: Armadura Batalla.
Naturaleza: Tímida.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 40
PS: 118
Ataque: 87
Defensa: 105
Ataque Especial: 65
Defensa Especial: 77
Velocidad: 93
Sexo: Hembra.
Habilidad: Gran Encanto.
Naturaleza: Grosera.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 40
PS: 118
Ataque: 53
Defensa: 55
Ataque Especial: 65
Defensa Especial: 75
Velocidad: 40
Blaziken se acercó haciendo largos trancos hacia ellos. Whiscash nadó lo más rápido posible. El pokémon siniestro y el normal mantuvieron sus posiciones y adoptaron poses defensivas.
- ¡Blaziken, usa Lanzallamas! ¡Whiscash, Bomba Fango!
El pokémon de lucha avanzó unos metros y desde allí disparó una bocanada de fuego que cubrió por completo el cuerpo del rival haciéndolo aullar de pavor. Las calientes llamas lo lastimaban, lo azotaban sin piedad alguna. El rival se sacudió de un lado al otro para poder deshacerse de las brasas que lo carbonizaban terriblemente, y en cuanto logró avanzar hacia delante, mostró sus colmillos llenos de veneno y con ellos atacó. Blaziken fue mordido en la pierna derecha y bramó furioso. Eso le había dolido, ahora quería aplastar a ese pokémon. Whiscash, desde el río lanzó una Bomba Fango que le dio en la espalda al Drapion, haciéndolo chocar de cara contra el suelo, lleno de ese espeso lodo que tanto daño le hacía en su húmedo cuerpo venenoso. El Clefairy, que aun no se había movido, comenzó a mover sus deditos para invocar energía espacial. El Metrónomo era un ataque que podría resultar incómodo si se tenía mala suerte. Un poderoso Rayo Hielo salió de la boca de Clefairy y chocó contra el cuerpo acuático de mi pokémon hundiéndolo dentro del río.
- ¡Acaben con ese Drapion! ¡Blaziken, Lanzallamas! ¡Whiscash, si sigue con vida usa Hidropulso, sino usa el mismo ataque contra Clefairy!
Blaziken volvió a cargar su mortal ataque de fuego y lo arrojó sobre el cuerpo embarrado del pokémon siniestro, haciendo que se quejara aun más por el terrible dolor que lo azotaba. El Drapion quedó negro totalmente por el ataque, muy débil, el fuego y la tierra sobre su piel eran letales. Pero resistió cuanto pudo, no podía caer sin ejecutar otro golpe. Se acercó de nuevo a su rival, andando con dificultad y mordió con fuerza en la pierna izquierda. Las mordidas venenosas en el cuerpo de Blaziken comenzaban a hacerle más daño del que pensaba. Así iba a ser difícil luchar. Pero por suerte tenía una aliada que iba en su rescate. Whiscash ya tenía en la boca una gran cantidad de agua, preparada para terminar con ese Drapion de un solo golpe. Disparó su pulsación y a gran presión el agua fulminó al pokémon venenoso, haciéndolo caer de espaldas en el suelo, con los ojos idos por el desmayo. Clefairy admiró esto y supo que sería su fin si no hacía algo. Comenzó a brillar fuerte y su cuerpo se infló como un globo. Había ganado más cuerpo para protegerse de ataques físicos y especiales gracias a su masa cósmica.
- ¡Lo están haciendo muy bien! ¡Ahora acaben con esa pokémon! ¡Blaziken, Doble Patada! ¡Whiscash, Cabezazo Zen!
Ambos atacaron con furia. Blaziken se lanzó atropelladamente hacia el pokémon y lo golpeó con ambos pies, aun sintiendo el dolor de los ataques que había recibido de Drapion. Así mismo, las fuertes patadas no tenían en cuenta los daños, fueron precisas y acabaron destrozando el cuerpo pequeño del pokémon normal, quien apenas pudo levantarse con cierta dificultad. Claro que en cuanto lo hizo recibió el cabezazo de mi otro pokémon y quedó aun más malherida. Casi sin nada de fuerzas, utilizó Luz Lunar para curar un poco sus heridas, las energías de su astro amigo le serían muy útiles en ese momento. El Clefairy se izó al instante para poder soportar los nuevos ataques que le propinaran.
- ¡Acábenla, usen Doble Patada y Rayo Hielo!
El Blaziken fue de nuevo a querer atacar, pero cuando admiró a esa pelotita rosada tan tierna no pudo pegarle, tenía que dejarla tranquila, tenía que dejarla huir y ser feliz. Whiscash disparó sin piedad su Rayo Hielo contra la pokémon, totalmente extrañada porque su compañero se quedó tan embobado con esa cosa. El Clefairy usó su Metrónomo, y agitando sus dedos creó un ataque de avalancha que cayó sobre Blaziken, utilizando las piedras de los alrededores como arma. El pokémon de fuego quedó muy dolido por haber sido golpeado por esa cosita tan dulce. Fue más el daño psicológico que físico.
- ¡Blaziken, tienes que golpearla! ¿No ves como te trata? ¡Usa Doble Patada en ella sin piedad! Whiscash, tu que puedes ataca con Cabezazo Zen.
El pokémon de lucha admiró a su pequeño y dulce rival. Parecía tener un conflicto interno importante, luchaba contra sí mismo para ver si atacaba o no. La veía linda, pero estaba perplejo por haber recibido tal ataque de ella. Su cara se desfiguró de odio de un momento a oro y con su pierna izquierda le dio dos fuertes patadas en la cara, haciéndolo rodar hacia el río. La poca energía que le quedaba terminó por quitársela Whiscash, quien se hizo un banquete cuando la pokémon quedó cerca de él. El cabezazo fue terrible, dejó completamente desmayada a la Clefairy. Lo habían logrado después de todo.
+50% de experiencia para Blaziken
+50% de experiencia para Whiscash
- Bien, muchachos, lo hicieron muy bien. Te repusiste bien, Blaziken. Vamos, sigamos andando, debe haber más de estos facilitos cerca.
Blaziken caminó mientras Whiscash lo regañaba de cerca arrojándole pequeños chorritos de agua a la cara. Yo sonreía por detrás mientras los veía jugar. Eso era bueno, ya habían entrado en confianza, de seguro trabajarían sin problemas como un todo funcional.
Entre las rocas encontramos dos oponentes. Parecían bravos, aunque para dos armas mortales como mis dos pokémon no serían demasiado. El primero era un Ampharos y el segundo un Vibrava
Sexo: Hembra.
Habilidad: Elec. Estática.
Naturaleza: Osada.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 37
PS: 125
Ataque: 63
Defensa: 78
Ataque Especial: 101
Defensa Especial: 83
Velocidad: 57
Sexo: Hembra.
Habilidad: Levitación
Naturaleza: Mansa.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 38
PS: 97
Ataque: 69
Defensa: 54
Ataque Especial: 59
Defensa Especial: 54
Velocidad: 62
- Bueno, esta vez ataquen separados. Whiscash, contra el Ampharos, usa Bomba Fango. Blaziken, al Vibrava, usa Doble Patada.
El pokémon de lucha saltó hacia su volador rival con las piernas en alto y las estiró para acabar con él sin problemas. Lo golpeó fuerte en las alas, dos veces, la primera con al derecha y la segunda con la izquierda. El pokémon de tierra se desplomó sobre las rocas e intentó levantarse momento después para ejecutar un ataque. Abrió su boca y sopló de ella un Dragoaliento que le produjo serios daños al cuerpo de mi pokémon, aunque Blaziken podía resistir eso y aun más, estaba con el total de sus energías, la batalla anterior casi no le había presentado dificultades. Whiscash, por su lado, llenó su boca de lodo, identificó bien a su rival y le arrojó su ataque de tierra en la cara, haciendo que el pokémon eléctrico gritara de dolor mientras intentaba despejar sus ojos inútilmente con sus cortos brazos. El rival eléctrico, en cuanto pudo componerse un poco, comenzó a lanzar al aire una gran parte de lana de su cuerpo llenando a Whiscash con una espesa capa de algodón que al fundirse en el agua se hicieron pesados, dificultándole el movimiento.
- ¡Blaziken, otra vez Doble Patada, tu puedes con él! ¡Whiscash, vas bien, Bomba Fango!
El pokémon de fuego se puso firme para poder atacar a su rival. Hizo dos pasos hacia delante, que había retrocedido por el Dragoaliento, lo tomó de un ala con una de sus garras y le colocó dos terribles patadas izquierdas en todo el cuerpo dejándolo revolotear con dificultad. El Vibrava resistió como pudo los ataques e intentó quitarse de encima a mi pokémon con un Bucle de Arena, una gran cadera arenosa se colgó de los brazos y de las piernas de mi pokémon, constriñéndolo con fuerza. La batalla se veía ruda, pero ese Vibrava era muy pequeño, no duraría mucho ante los furiosos golpes de Blaziken. El pokémon eléctrico ahora podía moverse más rápidamente que el mío, entonces con uno de sus bracitos encendido en llamas le dio un golpe fuerte en la espalda, aunque el fuego no fuera lo suficientemente efectivo en su húmedo cuerpo. Whiscash tenía la situación controlada, disparó una gran bola de lodo sobre el cuerpo del pokémon eléctrico, haciendo que entrara en un cortocircuito. El Ampharos se encontraba lleno de tierra, muy lastimado por los ataques. No sabía cuanto más podría llegar a durar de pie.
- ¡Terminen con esto, muchachos! ¡Blaziken, la Doble Patada a pura sangre más fuerte que tengas! ¡Whiscash, crea con toda tu energía la Bomba de Fango más grande que puedas armar!
Blaziken dio un salto con sus pies hacia delante y ejecutó a Vibrava con dos terribles y fulminantes patadas que lo dejaron inconciente en el suelo. Los golpes fueron en sus alas, haciendo que perdiera el equilibrio y se estrellara sobre las rocas. Los fuertes pies del pokémon habían acabado totalmente con las fuerzas de su oponente. El Ampharos, por su lado, parecía no tener otra salida más que usar Puño Fuego, sus ataques eléctricos posiblemente no servirían de nada con mi pokémon. El Whiscash aguantó el golpe sin problemas y terminó de cargar su fuerte ataque. Lo disparó y le dio al cordero en el largo cuello, tumbándolo de espaldas sobre la fría tierra del lugar, arrancándole lastimeros suspiros de sufrimiento. Tres ataques de tierra sobre un cuerpo tan sobre cargado eran lo necesario para extinguirlo por completo.
+50% de experiencia para Blaziken
+75% de experiencia para Whiscash
Sexo: Macho.
Habilidad: Mar Llamas.
Naturaleza: Audaz.
Estatura: 1,9 m.
Peso: 52 k.
Nivel: 55
PS: 170
Ataque: 169
Defensa: 99
Ataque Especial: 143
Defensa Especial: 99
Velocidad: 99
Sexo: Hembra.
Habilidad: Despiste.
Naturaleza: Mansa.
Estatura: 0,9 m
Peso: 23,5 kg.
Nivel: 51
PS: 189
Ataque: 100
Defensa: 95
Ataque Especial: 107
Defensa Especial: 93
Velocidad: 73
Whiscash olvidó Cabezazo Zen
Whiscash aprendió Premonición
Felicité a mis pokémon y los devolví a sus pokeball para que descansaran. Era otra que Ranzu y yo retomáramos la senda de la montaña y llegáramos de una vez por todas a Ciudad Cuarzo. Nos esperaba una difícil batalla, no la daríamos ese día, pero había que estar preparados para ella.
La ciudad encastraba perfectamente en un cañón que se formaba en una de las montañas de esa larga cierra. Allí habían construido las casas, algunas en la base y otras en la altura. El gimnasio se encontraba a mediana estatura y parecía internarse en lo más profundo de la montaña. Claro que aun no iríamos, había que reponer a mis pokémon. El Centro Pokémon estaba en la base, construido con techos fuertes y resistentes como las demás casas, posiblemente para evitar sufrir daños en avalanchas.
Blaziken y Whiscash no tenían nada, estaban perfectos, sólo les pusieron algunas vendas en unos raspones y listo, incluso hasta estaban descansados. Así que iba a aprovechar para entrenarlos, sobre todo por que el río que veníamos siguiendo atravesaba cerca de la ciudad y había entrenadores allí, por lo tanto sería perfectos para estar 10 puntos para el gimnasio.
Había un joven cerca del lago que hacía nadar allí a su Poliwhirl. Yo me acerqué y le pedí una batalla de dos contra dos para pasar el rato. El joven aceptó gustoso.
- ¡Ve, Hitmontop!
Sexo: Macho.
Habilidad: Intimidación.
Naturaleza: Huraña.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 41
PS: 104
Ataque: 104
Defensa: 85
Ataque Especial: 46
Defensa Especial: 107
Velocidad: 75
- ¡Blaziken, sal!
Nuestros pokémon se admiraron. Ese Hitmontop se veía fuerte, pero mi pokémon estaba en otro nivel, tenía la ventaja. Cuando estuvieron listos la pelea comenzó.
- Blaziken, Patada Ígnea.
- Hitmontop, Agilidad.
El pokémon de fuego se adelantó con su pierna izquierda cargada de flamas y con ella pateó sin piedad el cuerpo de su oponente. El golpe y las quemaduras hicieron estragos en la piel del luchador, quien rápidamente se vio disminuido en sus fortalezas físicas. Pero se levantó y con una gran concentración se hizo más liviano y se dejó llevar por el aire, ganando una velocidad impresionante. Tendría que tener mucho cuidado.
- ¡Blaziken, Doble Patada!
- ¡Hitmontop, Triplepatada!
Los dos entrenadores reímos al ver la coincidencia, pero nuestros pokémon se pudieron más que serios. El Hitmontop corrió velozmente, hizo una vertical posicionando el peso de su cuerpo sobre su cuerno y comenzó a girar, golpeando repetidamente a Blaziken en las piernas y haciendo que tuviera que apartarse para no recibir tanto daño. No eran patadas muy fuertes, mi pokémon podía resistirlas sin problema alguno. En cambio, cuando el peligro cesó, estiró su pierna derecha y golpeó a Hitmontop dos veces, primero en la cabeza, para romper el giro, y después en las piernas, para lastimarlas y evitar que vuelva a atacar.
- ¡Hitmontop, Patada Giro!
- ¡Blaziken, termínalo con Lanzallamas!
El pokémon de lucha fue primero a golpear, se estabilizó de nuevo girando como un trompo sobre su cabeza y golpeó una sola vez pero con mucha fuerza a mi pokémon, tumbándolo al suelo y haciéndolo retroceder.
- ¡Ahora que está ahí usa otra Patada Giro!
- ¡No, Blaziken, tienes que ejecutar tu Lanzallamas!
El Hitmontop se acercó girando a Blaziken y le iba a imprimir su pie en la cara, pero Blaziken ya conocía todos los movimientos de su rival y estiró su mano para interceptarlo. Atajó uno de sus pies, deteniendo el ataque. Hitmontop se quedó observándolo muy sorprendido. El pokémon de fuego ya tenía en la boca una gran cantidad de fuego que pugnaba por salir. El ataque roció al pokémon de lucha dejándolo completamente inconciente en el suelo, quejándose por el gran dolor que el elemento le producía en la piel.
+50% de experiencia para Blaziken
- ¡Oh, no! Bueno, no importa. Regresa, Hitmontop, hiciste lo que pudiste. ¡Ve tú, Dugtrio!
Sexo: Hembra.
Habilidad: Trampa Arena.
Naturaleza: Ingenua.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 40
PS: 90
Ataque: 81
Defensa: 57
Ataque Especial: 57
Defensa Especial: 65
Velocidad: 124
Esta vez las cosas serían diferentes. Blaziken estaba en forma, pero ese Dugtrio se veía veloz y poderoso, posiblemente no resistiera más de dos Doble Patada, el principal problema sería dárselas.
- ¡Blaziken, usa Patada Ígnea!
- ¡Dugtrio, Excavar!
El pokémon se sumergió rápido como un rayo en la tierra y la Patada de Blaziken fue a dar a la nada. Mi pokémon estaba furioso, sabía que pronto saldría debajo de él, golpeándolo con toda esa tierra que había allí. Odiaba que lastimaran sus pies.
- ¡Blaziken, cuando salga lo rocías con un Lanzallamas!
El pokémon de tierra no tardó en salir por debajo de Blaziken, mi pokémon no pudo evitarlo y cayó de espaldas al suelo. Golpeado por la caída y con sus pies lastimados por el ataque de tierra, lo único que pudo hacer fue sentarse en el suelo y desde allí lanzar su poderoso ataque de fuego que barrió con el cuerpo de los gusanos haciéndoles un daño terrible. Sin embargo, pudieron resistir bastante el ataque.
- ¡Blaziken, otro Lanzallamas!
- ¡Dugtrio, Golpe Bajo!
Si bien mi pokémon era resistente a los ataques siniestros, estaba muy lastimado y el veloz golpe de Dugtrio fue terminante, directamente en la entrepierna de Blaziken, haciendo que chillara de dolor y se retorciera en el suelo muy cansado. No pudo ejecutar su ataque, había caído de espaldas y no podía incorporarse para atacar. Dugtrio había vencido, pero no por mucho tiempo.
- Muy bien, Blaziken, recupérate para la próxima, es hora de que tu compañera se encargue. ¡Ve, Whiscash!
Sin duda mi pokémon acabaría con ese Dugtrio. El pokémon de tierra ya estaba muy golpeado por el ataque de Blaziken y Whiscash soportaba gran cantidad de golpes. La pokémon nadó en el agua esperando indicaciones.
- ¡Dugtrio, Terremoto!
- ¡Whiscash, Hidropulso!
El ataque del pokémon de tierra hizo vibrar el agua, sacudiendo completamente a Whiscash, quien sintió el sismo en todo su esqueleto. El ataque era potente, pero podía soportarlo sin problemas, había soportado golpes más fuertes que ese, y en el gimnasio todos serían aun más dolorosos. Whiscash pudo generar un fantástico Hidropulso que vapuleó el cuerpo del rival por la presión, llenándolo le humedad y con los poros totalmente cargados por el dañino líquido.
- ¡Dugtrio, Terremoto nuevamente!
- ¡Whiscash, Rayo Hielo, termina con él!
El ataque de tierra movió el lecho del río y las aguas también. Whiscash se meció con ellas y chocó con la orilla y con algunas rocas haciéndose daño. Lo soportó sin problemas, apenas estaba agitado al terminar el sismo. En su boca juntó rápidamente una gran cantidad de energía que lentamente se convirtió en escarcha. Se disparó como un cañón hacia Dugtrio que recibió el ataque de lleno y quedó tendido en el suelo, con su seco cuerpo lleno de gotas congeladas.
+50% de experiencia para Whiscash
+4100 monedas
El muchacho me felicitó y juntos llevamos a los pokémon para que sean atendidos en el Centro. Whiscash se quedó con Ranzu en el río, pues estaba bien y no necesitaba cuidados. En cuanto las enfermeras suavizaron las heridas del pokémon de lucha, volvimos al río a descansar un poco del duro combate de recién. Ranzu y Whiscash no se habían movido del lugar y charlaban alegremente.
Luego de pasar allí unas horas, cuando el sol comenzaba a caer, una muchacha se acercó a hablarme. Me dijo que tenía un pokémon de fuego y uno de agua como yo, que quería saber si podía enfrentarlos entre sí. Yo acepté sin problemas y admiré a mis decididos pokémon.
- ¿Empezamos con los de agua? Yo escojo a Whiscash.
- ¡Bien! ¡Starmie, ve por él!
Sexo: ???
Habilidad: Cura Natural.
Naturaleza: Floja.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 40
PS: 110
Ataque: 77
Defensa: 93
Ataque Especial: 97
Defensa Especial: 76
Velocidad: 109
Los pokémon de agua saltaron a su hábitat favorito y adoptaron poses de batalla. Había que dar el máximo en esa batalla.
- ¡Starmie, usa Surf!
- ¡Whiscash, Bomba Fango!
El ataque de agua del rival, dentro del río, fue enorme y cubrió completamente a Whiscash, haciendo que su cuerpo tocara el fondo a la vez que era golpeado por las tempestuosas aguas. En cuanto pudo reponerse juntó en su boca una gran cantidad de barro y la disparó sin piedad hacia el rival, golpeándolo justo en el centro, logrando que perdiera equilibrio y que quedara enredado entre todo ese lodo.
- ¡Starmie, ten cuidado! ¡Usa Psíquico!
- ¡Whiscash, otra Bomba Fango!
El rival se concentró en mi pokémon y atacó a su mente con un fuerte golpe psicológico. El Whiscash se retorció de dolor sin que nada lo tocara, como si estuviera sufriendo un ataque de vudú en ese momento. Resistió cuanto pudo y, algo agotado, disparó su ataque de tierra de nuevo al corazón del pokémon acuático, hundiéndolo dentro del río. El pokémon de agua salió un momento después, muy cansado también por lo que había sufrido.
- ¡Starmie, no te dejes golpear así! ¡Usa Rayo Hielo!
- ¡Whiscash, arrójale una Bomba Fango con todas tus fuerzas!
El ataque de hielo azotó a mi pokémon y le congeló levente la cola, impidiéndole el movimiento por un momento. Mi pokémon estaba adolorido y aunque lo intentara apenas tenía fuerzas para sostenerse nadando en el lugar donde estaba. Por lo tanto, preparó como pudo su ataque de tierra, apuntó con precisión y lanzó el ataque, haciendo que el rival lo recibiera en todo su cuerpo y se desparramara en el agua, con su joya central titilando de cansancio.
+50% de experiencia para Whiscash
Sexo: Hembra.
Habilidad: Despiste.
Naturaleza: Mansa.
Estatura: 0,9 m
Peso: 23,5 kg.
Nivel: 52
PS: 192
Ataque: 102
Defensa: 97
Ataque Especial: 110
Defensa Especial: 94
Velocidad: 74
- Oh, no, Starmie… En fin, hiciste un buen trabajo. ¡Ve tú, Rapidash!
Sexo: Hembra.
Habilidad: Absorber Fuego.
Naturaleza: Seria.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 42
PS: 119
Ataque: 102
Defensa: 76
Ataque Especial: 85
Defensa Especial: 85
Velocidad: 106
- ¡Lo has hecho genial, Whiscash! Aguantaste muy bien los golpes, ahora regresa a la ball. Blaziken, tu turno.
Los pokémon de fuego esta vez se enfrentaron en el piso rocoso. Ese Rapidash era elegante, parecía muy fuerte y además nefastamente veloz. Blaziken debía ser resistente también si quería acabarlo.
- ¡Rapidash, al ataque, usa Pisotón!
- ¡Blaziken, Doble Patada!
El oponente corrió a toda velocidad hacia Blaziken y cuando llegó a él, relinchó y se paró en sus piernas traseras para asentarle una fuerte pisada a mi pokémon, quien la recibió en el pecho y fue impulsada hacia atrás. Se levantó al instante y admiró al unicornio que intentaba amedrentarlo con su dura mirada. Blaziken no retrocedió ni un paso y con su pierna izquierda elevada castigó sin piedad. El primer golpe fue el largo cuello del pokémon, dejándolo sin aire y haciendo que se agazapara para intentar soportar el daño. El segundo en una de sus patas delanteras, que al ser tan delgada se dobló provocándole una queja sutil y lastimera. Ahora le sería más difícil galopar.
- ¡Rapidash, Puya Nociva!
- ¡Doble Patada otra vez, Blaziken!
El pokémon de fuego se acercó con su cuerno en alto y empezó a cruzar estocadas envenenadas que apuntalaron varias veces el cuerpo de Blaziken, quien con sus brazos trató de cubrirse un poco. En cuanto el rival se cansó de golpear llegó su turno, y levantó entonces su pie derecho golpeando al Rapidash dos veces en las costillas. El unicornio relinchó de dolor y recayó sobre el suelo, respirando con dificultad por los golpes en un lugar tan sensible.
- ¡Vamos, Rapidash, tienes que levantarte, tienes que dar el máximo, debes usar Pisotón!
- ¡Blaziken, acaba con ella, usa Doble Patada!
Rapidash se encontraba muy lastimada, pero se levantó con todas sus fuerzas y, trotando a la par de que se quejaba, se acercó a Blaziken para asentarle un duro pisotón en la rodilla, que lo hizo rodar por el suelo, completamente adolorido por el golpe. Aunque intentó, Blaziken no pudo ejecutar su ataque, ya que para cuando se levantó, Rapidash ya estaba preparado para volver a golpear.
- ¡Rapidash, Puya Nociva!
- ¡No lo permitas, Ataque Rápido!
Blaziken se levantó y a toda velocidad atacó antes que su oponente. Con todo su cuerpo impactó sobre el unicornio, empujando y haciendo que se cayera sobre las duras rocas, haciéndose un nudo con sus largas piernas. El pokémon quiso levantarse, pero sus costillas estaban muy golpeadas y sus pies temblaban, impidiéndole la reacción.
+50% de experiencia para Blaziken
Sexo: Macho.
Habilidad: Mar Llamas.
Naturaleza: Audaz.
Estatura: 1,9 m.
Peso: 52 k.
Nivel: 56
PS: 172
Ataque: 171
Defensa: 100
Ataque Especial: 145
Defensa Especial: 100
Velocidad: 99
+4200
La joven muchacha regresó a su pokémon y nos dimos la mano, felicitándonos por la buena y peleada batalla. Ella se retiró y yo me quedé allí, esperando a que el día terminara. Estaba ansioso, como otras veces, y seguro de que mañana debería dar mi mejor esfuerzo como entrenador. Con pokémon como los que tenía no habría problemas, estaban dando lo mejor siempre, y de seguro al día siguiente demostrarían aun más que eran dignos de ser nombrados como los mejores pokémon.