Luego de una buena siesta, Ranzu y Blaziken avanzaron con muchas ganas de salir del lugar y llegar a la ciudad. Faltaba muy poco y cuando llegáramos a esa ciudad sería inevitable enfrentar al líder en un duelo mortífero.
Esa parte de la cueva era más caliente, sobre todo porque había un río de lava cerca. Había algo ahí que no me gustaba para nada… Cuando dos Lanzallamas cruzaron frente a nosotros, nos percatamos de que un Charizard y un Thyplosion estaban luchando. Despiadadamente se azotaban con ataques de fuego. Pero no lo hacían porque tenían ganas de gastar aire caliente, lo hacían por una Rhydon que había allí, orgullosa esperando a que sus pretendientes terminen la batalla para quedarse con el más fuerte.
- Je, esta batalla durará mucho. ¿Se sienten con fuerzas? Ranzu, tú contra Charizard, Blaziken contra Typhlosion. Prepárense, será una batalla muy dura.
Sexo: Macho.
Habilidad: Mar Llamas.
Naturaleza: Afable.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 39
PS: 121
Ataque: 82
Defensa: 69
Ataque Especial: 112
Defensa Especial: 83
Velocidad: 95
Sexo: Macho.
Habilidad: Mar Llamas.
Naturaleza: Mansa.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 39
PS: 121
Ataque: 82
Defensa: 77
Ataque Especial: 112
Defensa Especial: 83
Velocidad: 85
- ¡Ranzu, Premonición! ¡Blaziken, Ataque Rápido!
Mi pokémon se activaron. Blaziken fue el primero en golpear. Le dio con todo el cuerpo a Typhlosion, sacándolo de su batalla con Charizard y haciendo que se enfureciera. El pokémon de fuego estaba ya asolado por tener un rival tan fuerte en la conquista de su amor, y ahora venía Blaziken, posiblemente a disputar el mismo trofeo. Eso no lo iba a permitir. Usó su ataque Rapidez, enrollándose en sí mismo y haciendo saltar chispas de su espalda que castigaron a mi pokémon y lo dejaron sin escape. Por suerte el ataque no era muy fuerte, pero Blaziken sabía que no se enfrentaba a un enemigo normal. Ranzu, por su parte, ejecutó su vista al futuro pero como es de esperarse no provocó ningún efecto instantáneo. Charizard admiró a Typhlosion que ahora estaba en una nueva lucha y luego detectó al Absol que parecía querer enfrentarlo. Eso lo ponía furioso, porque quizá quería a su chica. Aunque vio que mi pokémon no efectuaba ningún daño, igualmente atacó de manera precavida, y lo hizo con un nocivo Lanzallamas que rodeó de fuego a Ranzu y lo hirió, quemándole la piel y un poco de su pelaje. Por suerte, Ranzu ya se estaba acostumbrando al fuego de ese lugar.
- Bueno, veamos… ¡Ranzu, Golpe Bajo! ¡Blaziken, Doble Patada!
El pokémon siniestro saltó sobre Charizard en cuanto éste quiso usar de nuevo su Lanzallamas. Le clavó en el estómago las garras dejándolo sin aire. El pokémon de fuego no esperaba recibir un daño tan contundente, esa garra negra de verdad que le había hecho sentir un gran dolor. Con los ojos lagrimándole, atacó sin compasión arrojando su chorro de flamas hacia Ranzu, quien se cubrió el rostro y el pecho con las patas, pero recibió el corrosivo elemento en la espalda. Los pokémon esos se veían muy fuertes. Blaziken no dudó ni un segundo y estiró su pierna izquierda. Llegó cerca de Typhlosion y con dos patadas fuertes en el pecho lo empujó hacia atrás, dejándolo totalmente entumecido y sin poder respirar. El pokémon se levantó como pudo y usó Lanzallamas, golpeando a Blaziken en la cara y en el cuerpo. Sin embargo, mi pokémon era de fuego, muy resistente a ese tipo de ataques y apenas tuvo que frotarse un poco el lugar del golpe para suavizar la herida y calmar un poco el dolor. Blaziken estaba más confiado.
- ¡Ahora acábalo, Ranzu, Tajo Umbrío! ¡Blaziken, otra Doble Patada!
Esta vez, Typhlosion fue quien se apresuró a atacar. Usó Ataque Rápido sobre Blaziken haciéndolo moverse hacia atrás, pero no fue muy fuerte, ese pokémon no era bueno en la lucha cuerpo a cuerpo, y Blaziken sabía defender muy bien. El luchador respondió con otras dos patadas, golpeando en la cabeza y en el estómago al rival. El Typhlosion de echó hacia atrás y tosió con dificultad. Esos golpes eran fuertes, si no hacía algo rápido iba a terminar cayendo. Ranzu, como buen acechador que es, se concentró en buscar un punto débil de Charizard. Sabía que sus alas eran frágiles, pero no estaba volando en ese momento así que no serviría de nada. Lo único que podría golpear para hacer sufrir al pokémon era su elegante cuello, del cual salía tanto fuego. Ranzu corrió a gran velocidad para ejecutar por primera vez su cortante ataque. Llegó cerca de Charizard mientras su cuerno brillaba con una potente aura mortecina. El pokémon volador se cubrió al saber lo que se le avecinaba. Ranzu martilló con su cabeza sobre el cuello del Charizard, haciéndolo aullar de desesperación. El tajo fue preciso, directamente a lastimar, cortó el cuello de Charizard dejándole una profunda cavidad con sangre. El lastimado pokémon se enfureció y caminó hacia Ranzu un poco con la mandíbula cubierta de fuego. Abrió la boca para morder a Ranzu pero cuando iba a hacerlo un balazo psíquico lo golpeó por la espalda haciéndolo caer. El pokémon de fuego intentó levantarse del suelo con toda la fuerza que tenía y cuando lo logró pegó el tarascón. El Absol no tuvo problemas en esquivarlo cuando se acercó, haciendo que el Charizard quedara completamente frustrado.
- Je, bueno Ranzu, termina con un Tajo Umbrío más. Blaziken, Doble Patada, tienes que acabar.
Mi siniestro compañero de nuevo ejecutó su ataque, esta vez no se concentró en buscar un punto débil porque Charizard ya estaba más que acabado. Cortó con su cuerno encendido en energía negativa sobre el pecho de pokémon de fuego, haciéndolo caer de espaldas llorando de dolor y angustia por haber quedado deshonrado frente a la hembra que quería. Del otro lado, Blaziken rugió con furia y corrió hacia Typhlosion que lo esperaba con sus manos en alto para defenderse. No pudo hacer mucho contra las letales patadas del luchador. Un golpe con la pierna derecha le llegó en la rodilla a izquierda al rival y quedó tendido en el suelo, en cuclillas. Para finalizar, la segunda patada con la pierna izquierda fue el mentón, rompiéndole los dientes al Typhlosion, haciéndolo caer de espaldas totalmente desmayado. Mis pokémon obtuvieron la victoria sin problemas.
+75% de experiencia para Absol
+75% de experiencia para Blaziken
Felicité a mis pokémon, pero no era el único que quería hacerlo. La Rhydon se acercó sonriente a ellos e hizo todo tipo de gestos y caras graciosas, seguramente para demostrarles que quería que alguno de ellos fuera su macho. Ranzu y Blaziken se admiraron un poco confundidos y apesadumbrados.
- Jeje, ¿no es simpática, chicos? ¿Cómo? ¿No les gusta? Bueno, entonces si no les gusta acábenla…
Ranzu y Blaziken sonrieron con malicia mientras la pokémon retrocedía amedrentada.
Sexo: Hembra.
Habilidad: Pararrayos.
Naturaleza: Alocada.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 42
PS: 153
Ataque: 127
Defensa: 118
Ataque Especial: 60
Defensa Especial: 49
Velocidad: 51
- ¡Tajo Umbrío y Doble Patada!
Mis dos pokémon atacaron juntos a la desprevenida Rhydon, que cayó al suelo después de recibir ambos golpes. Claro que era un pokémon con una gran resistencia, y en cuanto vio que era atacada se puso a la defensiva y usó su Brazo Martillo contra Ranzu, conociendo que eso le haría buen daño. Pero Blaziken fue ágil y lo empujó con fuerza hacia un costado para evitara el ataque. Ranzu quedó un poco confuso por el empujón que no vio venir, pero al menos no quedó lastimado por el gran golpe que le iba a dar esa pokémon.
- Ambos repitan ataques.
Otra vez el corte y las patadas castigaron el duro cuerpo de la Rhydon. La pokémon cayó al suelo muy adolorida, pero aun tuvo fuerzas para levantarse y juntar con sus poderosas manos unas piedras. Ahora me daba cuenta por qué los pokémon peleaban por ella, era muy fuerte y además resistente… no se tiene una novia así todos los días. Arrojó una pedrada sobre Blaziken, quien resistió con sus fuertes músculos el ataque mientras Absol se acercaba sigilosamente al pokémon de roca buscando su punto más vulnerable.
- Acábala, Ranzu, ¡ahora!
Con un sombrío tajo en la espalda, la Rhydon arqueó la espina dorsal muy adolorida por el ataque. Cayó de rodillas al piso y luego se colocó en posición fetal. Le sería imposible levantarse luego de eso. Ambos la habían vencido.
+25% de experiencia para Absol
+25% de experiencia para Blaziken
Sexo: Macho.
Habilidad: Afortunado.
Naturaleza: Firme.
Estatura: 1,2 m.
Peso: 45 k.
Nivel: 53
PS: 148
Ataque: 174
Defensa: 85
Ataque Especial: 90
Defensa Especial: 85
Velocidad: 100
Sexo: Macho.
Habilidad: Mar Llamas.
Naturaleza: Audaz.
Estatura: 1,9 m.
Peso: 52 k.
Nivel: 49
PS: 152
Ataque: 150
Defensa: 88
Ataque Especial: 127
Defensa Especial: 88
Velocidad: 88
¡Blaziken olvidó Pájaro Osado!
Descansamos un poco cerca del sitio de la batalla. Luego había que seguir viaje y al sentir un poco de brisa cálida que nos llegaba a la cara nos percatamos de que la salida del lugar no estaba muy lejos.
Cuando retomamos el viaje, con mis pokémon en completa forma, encontramos rápido un lugar por donde abandonar la cueva. En cuanto salimos de allí, por fin sentimos al aire fresco golpearnos en la cara. La ciudad estaba muy cerca, encajada en un valle y las casitas eran pequeñas y de adobe con un gimnasio muy particular del cual hablaré luego. Entramos en la ciudad y buscamos el Centro Pokémon para descansar de la caminata y luego buscar batallas. De seguro habría algunos rivales por allí que tuvieran pokémon de roca, agua y tierra. Ideales para Ranzu, que no era débil a ninguno de ellos, pero aun le faltaba entrenamiento a Blaziken, y sólo podría luchar contra alguno de roca, los demás serían fuertes para él.
Pensamos en las posibilidades… Pokémon tipo fuego/hierba no existía, así que no habría problemas para Whiscash, aunque alguno podría tener un ataque de ese tipo. Lo único que podría poner en aprietos a Ranzu es algún Fuego/Lucha como Blaziken, esperábamos no tener tanta mala suerte. Pero para Blaziken sería un problema, sus ataques no harían mucho daño y muchos pokémon de fuego conocen ataques de tierra o vuelo… Sin embargo, hasta el momento había hecho buen trabajo con los pokémon de fuego que se le habían cruzado.
Encontramos una entrenadora en el parque de la ciudad que era bastante agradable, aunque se hallaba cubierto de cenizas volcánicas por doquier. Se decía que las aguas termales eran también muy conocidas allí, que mucha gente iba de turista para pasar un momento de relax. La entrenadora con la que nos topamos de encontraba entrenando a su Blastoise, haciéndole disparar grandes chorros de agua contra una árbol, convirtiendo la ceniza que había cerca en un engrudo. Le pedí una batalla de dos contra dos y aceptó gustosa.
- ¡Ve, Hippowdon!
Sexo: Hembra.
Habilidad: Chorro Arena.
Naturaleza: Seria.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 38
PS: 141
Ataque: 101
Defensa: 106
Ataque Especial: 52
Defensa Especial: 68
Velocidad: 71
- ¡Ranzu, al ataque!
Los dos pokémon se midieron frente a frente. El gran y tosco pokémon de tierra comenzó a desprender de su cuerpo un fino aire cubierto de partículas arenosas y molestas. Una tormenta de arena se levantó y limpió las cenizas del lugar para darle paso a la tierra. Ranzu no retrocedió ni un milímetro.
- ¡Ranzu, usa Premonición!
- ¡Hippowdon, Bucle Arena!
Ranzu era una despiadada bestia veloz y se adelantó a postergar su ataque psíquico para el futuro, viendo que la batalla duraría lo suficiente. El pokémon rival, en cambio, preparó su gran boca para dejar salir un gran hilo grueso de arena que encadenó a Ranzu y le trituró lentamente los huesos, mientras la arena de la tormenta seguía golpeando sin piedad. Era un pokémon fuerte, con una gran resistencia posiblemente, pero no podrá contra Ranzu y sus despiadados ataques oscuros.
- ¡Amigo, Tajo Umbrío, córtalo a la mitad!
- ¡Hippowdon, Derribo!
El ataque siniestro de Ranzu fue rápido y doloroso. Junto en la cara del rival dejo la marca de su filoso cuerno negro. El Hippowdon pudo sentir el gran dolor calentándole la cara, haciéndolo desprender una gran cantidad de sangre. De verdad le dolía muchísimo. Pero de igual manera, caminó entre la arena que salía de cuerpo y embistió sin miedo a Absol. Mi pokémon cayó tras el golpe y se arrastró por la espesa masa de tierra que ahora cubría el campo de batalla. Los hilos de arena que lo tenían enredado lo apretaban más y más, y la tormenta de arena le pegaba fuerte en la cara haciéndole difícil la movilidad. Ambos pokémon estaban lastimados, Hippowdon quizá un poco más, pero era más grande y eso hacía que el porcentaje de su cuerpo lastimado fuera muy poco.
- Ranzu, prueba con Golpe Bajo.
- ¡Hippowdon, Colmillo Fuego!
Mi pokémon atacó sin piedad al monstruo, con su zarpa derecha cubierta de poder siniestro, lo golpeó en la llaga del ataque anterior, haciéndolo gritar aun más desconsolado por lo que había ocurrido. Luego se repuso, aunque se lo veía cansado y sin muchos ánimos de pelea. Abrió su gran boca para morder al Absol, pero la vista al futuro llegó providencialmente y lo golpeó muy duramente en la espalda, haciéndole perder la concentración y fallar su ataque de fuego. La entrenadora retrocedió al ver su mala suerte y Ranzu sonrió, aunque el collar de arena que tenía y el clima lo golpearan otra vez muy fuerte.
- ¡Ranzu, Tajo Umbrío, ultímalo!
- ¡Hippowdon, trata de usar un Derribo para hacerle el máximo daño posible!
El Absol tenía preparado su cuerno para propinarle el tajo más certero y letal de todos. Cuando el pokémon rival se apresuró a caminar para embestir, Ranzu se apegó firmemente a él y le hizo un feroz corte en el cuello dejando al pokémon de tierra llorando sobre su propia arena, incapaz de levantarse con ese dolor tan agudo.
+50% de experiencia para Absol
- Regresa, Hippowdon, lo has hecho bien.
- ¡Fantástico, Ranzu! ¿Puedes continuar?
Mi pokémon asintió al momento que se liberaba del collar de arena que lo mantenía preso.
- ¡Ve tú, Blastoise!
Sexo: Macho.
Habilidad: Torrente.
Naturaleza: Ingenua.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 40
PS: 125
Ataque: 83
Defensa: 97
Ataque Especial: 85
Defensa Especial: 90
Velocidad: 86
Había enviado a su pokémon máximo al parecer… Ranzu tenía pocas energías y temía que Blaziken no pudiera contra él.
- ¡Ranzu, tienes que usar un certero Tajo Umbrío!
- ¡Blastoise, usa Acua Cola y destrózalo!
Ranzu estaba muy cansado, la tormenta de arena aun no cesaba, pero ahora la sufrían ambos. Preparó su cuerno y se lanzó rápidamente a las piernas de Blastoise. El corte fue en la derecha, haciendo que el pokémon de agua se inclinara pesadamente sobre su pie lastimado para sostenérselo y no sentir tanto dolor. Así mismo, no se olvidó de atacar y cuando Ranzu estuvo cerca de él, dio un giro de de 180º y lo golpeó con su pequeña cola chorreante. El ataque era fuerte y dejó en el suelo a Ranzu, desmayado, muy débil. Mi pokémon intentó levantarse para poder seguir combatiendo mientras la arena de la tormenta lo golpeaba cruelmente.
- No es necesario, Ranzu, no te debilites tanto que mañana hay un combate importante, ven aquí. Blaziken se hará cargo.
Saqué de la pokeball al pokémon de fuego, quien se mostró serio ante su firme rival. Tenía una gran ventaja sobre él que era su estado físico, Blaziken estaba en otro nivel. Sin embargo, contra una de esas Acua Cola las energías de mi pokémon bajarían increíblemente.
- ¡Blaziken, Doble Patada, fíjate que hay un lugar donde es más vulnerable, ya lo descubrió Ranzu!
- ¡Blastoise, Hidropulso!
Mi pokémon caminó hasta su oponente mientras este cargaba energías para realizar su ataque acuático. Blaziken descansó todo el peso de su cuerpo sobre la pierna derecha y con la izquierda golpeó exactamente donde debía, en la pata derecha ya lastimada. Los dos golpes fueron ahí, la primera lo hizo poner casi de rodillas y la segunda lo derribo totalmente de espaldas al piso, sufriendo de dolor por los golpes y la arena que se le metía en la herida. Sin embargo, el pokémon estaba bien entrenado y arrojó su ataque de agua desde el suelo mientras se levantaba. El Hidropulso le dio en la cara a Blaziken, haciéndolo bramar por el dolor del agua chorreándole por las fogosas facciones.
- ¡Blaziken, aun tienes fuerza, puedes darle una Doble Patada más! Le estás haciendo mucho daño con eso.
- ¡Blastoise, Acua Cola, acábalo!
El pokémon de fuego se repuso y, encendido en llamas, desparramó la arena que llegaba de la tormenta y también evaporó el agua del ataque anterior. De nuevo, antes de que su rival se levantara completamente, le dio dos golpes con su pie derecho en la pierna lastimada. El pokémon de agua volvió a caer de espaldas al suelo incapaz de contener tales golpes, pero se dio cuenta que girando podría golpear a su rival con su Acua Cola en los pies. Lo hizo y barrió a Blaziken, quien cayó hacia atrás al sentir algo tumbándolo. El daño no había sido mucho, pues las piernas de mi pokémon estaban llenas de músculos que soportaban sin problemas ese tipo de golpes. De cualquier manera, eso era malo, porque ahora con su pierna mojada y golpeada, iba a ser muy difícil darle patadas.
- ¡Blaziken, usa Lanzallamas, aprovecha tu habilidad!
- Blastoise, otra Acua Cola.
Blaziken sintió como mucho fuego corría por sus venas, estar tan cerca de la derrota lo llevaba a aumentar increíblemente su furia y fuerza. Sopló desde su boca una gran hilera de flamas que cortó la corriente de la tormenta de arena y golpeó en pleno rostro al pokémon de agua, quien soportó el ataque, aunque con el cansancio y la tormenta de arena le doliera mucho más que de costumbre. Cuando las flamas dejaron de llegar pudo avanzar firmemente, aun con su pie derecho totalmente masacrado, y usó su cola para golpear a Blaziken. Mi pokémon se corrió sutilmente a la derecha, quebró su cintura y se arrojó a la izquierda. El ataque de Blastoise fue a la derecha, obviamente teledirigido al lugar donde pensó que se correría el rival. Se produjo el fallo y Blaziken se levantó sonriente, intentando soportar los duros embates de la tormenta sobre su cuerpo. Blastoise ya no aguantaba más, no podía moverse, le dolía mucho la pierna y la tormenta le empeoraba los movimientos.
- ¡Blaziken, acaba con Ataque Rápido!
- ¡Blastoise, usa Hidropulso!
Intentara lo que intentara, Blastoise no podría contra el ataque de Blaziken. A una velocidad asombrosa se abalanzó sobre él y lo empujó son sus garras para que rodara en la arena. El ataque no había sido muy fuerte, pero lo suficiente como para que el dolorido pokémon no pudiera levantarse con su pierna como la tenía.
+75% de experiencia para Blaziken
+4000 monedas.
Mi rival regresó a su pokémon y se acercó a mi algo apesadumbrada.
- Buena batalla. Fue un gran espectáculo.
- Sí, opino igual. Fue mínima la diferencia. Te agradezco.
Nos despedimos y yo volví al centro pokémon. Ambos estaban cansados y no quería que se debilitaran tanto si mañana había que luchar. Aun era temprano y buscaríamos un oponente más, pero buscaríamos alguno que fuera un poco más fácil.
Luego de haber reposado un buen rato, cuando ya caía la tarde y el sol se iba perdiendo en el horizonte, fuimos de nuevo a la ciudad con ánimos de conseguir un rival que despierte temor pero no acabe completamente con las fuerzas de mis pokémon.
Encontramos a un muchacho, más joven que nosotros, que se encontraba sentado en un banco de la plaza jugando con dos pokaball. Lo llamé y lo reté a duelo, aceptó gustoso, al parecer estaba esperando eso.
- ¡Yo usaré a Luxray!
Sexo: Macho.
Habilidad: Intimidación.
Naturaleza: Alegre.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 36
PS: 114
Ataque: 102
Defensa: 73
Ataque Especial: 75
Defensa Especial: 73
Velocidad: 72
- Bien, yo usaré a mi Absol.
Los pokémon se observaron seriamente, ese Luxray daba miedo, era grande y parecía despiadado, pero a Ranzu nadie le presentaba dificultad. Iba a ser un duelo rápido seguramente, pero feroz al mismo tiempo.
- ¡Ranzu, Golpe Bajo!
- ¡Luxray, usa Giga Impacto!
Ese niño sí que se lanzaba… El ataque del Absol fue preciso y certero, justo en las patas de Luxray, que se patinó y golpeó con la mandíbula en el suelo torpemente haciéndose mucho daño. Claro que quien saldría lastimado ahora sería Ranzu, que recibió sobre su cuerpo un golpe descomunal, con toda la fuerza física del rival. El embate fue muy poderoso, Ranzu rodó varios metros por el suelo y se quejó con pesar por el gran daño. El Luxray quedó estático, muy firme, pero sin aliento a causa de la tremenda carga que había tenido que desarrollar. Ranzu se levantó con las piernas temblándole.
- ¿Estás bien, amigo? Tomate tu tiempo para reponerte y ataca con tajos umbríos a discreción.
- ¡Lux, otro Giga Impacto!
El pokémon siniestro se compuso y se movió lo más ligero posible hacia Luxray, quien todavía estaba respirando con dificultad. Con su cuerno brillando en un negro resplandor, primero le cortó la cara con un tajo desde la derecha y luego le abrió el cuello con una incisión desde la izquierda. El pokémon eléctrico se desparramó en el suelo sin fuerzas.
- ¡Luxray, levántate, atácalo!
El pokémon eléctrico se levantó con todas las fuerzas que le quedaban y raspó el suelo con una de sus patas delanteras para atacar. Corrió lo más salvajemente que pudo hacia Absol, pero mi pokémon regateó hacia la derecha para evadir el ataque.
- ¡Ahora termínalo con Golpe Bajo!
Luego de esquivar, Ranzu se movió con suma rapidez y elasticidad. Golpeó con su garra izquierda el sensible estómago del Luxray logrando que volviera a quedarse sin aire y que, además, cayera vencido al suelo.
+75% de experiencia para Absol
Sexo: Macho.
Habilidad: Afortunado.
Naturaleza: Firme.
Estatura: 1,2 m.
Peso: 45 k.
Nivel: 54
PS: 150
Ataque: 178
Defensa: 86
Ataque Especial: 91
Defensa Especial: 86
Velocidad: 102
El rival regresó a su pokémon.
- Bien, bien. ¡Veamos que haces con esto, Hariyama, es tuyo!
- Regresa, Ranzu, ya no te esfuerces. El rival de tu Hariyama será… ¡Blaziken, sal a combatir!
Sexo: Macho.
Habilidad: Sebo.
Naturaleza: Rara.
Estatura: ???
Peso: ???
Nivel: 36
PS: 160
Ataque: 102
Defensa: 59
Ataque Especial: 44
Defensa Especial: 59
Velocidad: 52
Ese pokémon parecía fuerte. Además, con toda la grasa que tenía podría soportar los ataques de fuego de Blaziken sin ningún problema. Sería casi como enfrentar a un pokémon de fuego.
- Blaziken, usarás Lanzallamas.
- ¡Je! Estás perdido, he venido aquí a enfrentar pokémon de fuego… Tu Blaziken caerá sin problemas. ¡Usa Surf, Hariyama!
Es cierto, debí haber pensado eso. Pero Blaziken ya había vencido a un Blastoise siendo éste de agua… El asunto fue que Blaziken disparó su Lanzallamas con gran furia a la cara del pokémon. Y esa pelota de grasa era resistente, pero contra los tempestuosos ataques del luchador era casi imposible resistir demasiado. El daño fue hecho, casi como si el Hariyama fuera tan delgado como un Scizor. Claro que luego, Blaziken tendría que aguantar… De los poros del pokémon comenzó a salir una cantidad increíble de agua que se propago como una oleada y abatió a mi pokémon haciéndolo chocar duramente contra un árbol. Blaziken, escupió agua por la boca y tosió con dificultad, pero se levantó sin dificultad. Estaba bastante sonriente. Yo también sonreí.
- Es un buen ataque… Lastima que tu pokémon tenga tan poca fuerza especial. No es bueno tener pokémon tan físicos con ataques que utilizan tanto la cabeza. ¡Blaziken, Doble Patada!
- ¡No quieras darme una lección, verás como Hariyama te acaba! ¡Usa Surf!
Blaziken corrió pisoteando los charcos de agua que había dejado el anterior ataque. Le metió dos patadas en la cara desprovista de Hariyama y lo hizo caer pesadamente hacia atrás. Eso sería más fácil de lo que imaginaba. Otra gran ola se desplegó desde los húmedos poros del pokémon, pero Blaziken se quedó firme y lo resistió como pudo. El agua sin dudas hacía estrago en su piel, pero al no tener mucha fuerza especial, la presión con la que emanaba era muy poca y se podía aguantar.
- Ahora Blaziken, debes acabarlo con una Doble Patada.
- ¡Hariyama, no te preocupes, no te acabará, usa Surf!
Ese muchacho sin duda no sabía lo que hacía. Hariyama estaba muy cansado, no era bueno que un pokémon luchador usara tanto su mente y recibiera golpes físicos. Cuando llegó la patada izquierda de Blaziken sobre su voluminoso estomago ya no podía continuar. Se había quedado totalmente sesgado ante el golpazo que recibió. Y luego vino la segunda patada, directa en la entrepierna, sin ningún tipo de miramientos por parte de Blaziken. Eso acabó de desarmar al pokémon luchador que se desmanteló sobre el suelo, incapaz de reponerse de eso dolor por varias semanas.
+50% de experiencia para Blaziken
Sexo: Macho.
Habilidad: Mar Llamas.
Naturaleza: Audaz.
Estatura: 1,9 m.
Peso: 52 k.
Nivel: 50
PS: 155
Ataque: 154
Defensa: 90
Ataque Especial: 130
Defensa Especial: 90
Velocidad: 90
+3600 monedas.
Tras esto, el joven regresó a su pokémon y con lágrimas en los ojos escapó corriendo y maldiciéndome. Era imposible conformar a todos… sólo felicité a Blaziken por el buen trabajo. Esperaba que mis dos pokémon estuvieran tan bien como hoy mañana. Mañana… que día tan importante. Se definiría si conseguía o no esa sexta y tan buscada medalla. Sólo había que seguir creciendo poco a poco, aprender la lección de cada y nunca bajar los brazos, porque la liga estaba a pocos pasos, y sólo manteniendo la firmeza podríamos llegar a ser los mejores.