¡HOLA! =D
Después de tanto tiempo, por fin, por fin he acabado =D. Me siento happy, y ustedes querrán matarme xD, porque han pasado 7 meses desde que les traje algo nuevo. Pero damn, chicos, créanme, las cosas son fuertes con esto de la universidad y no me ha ido tan bien como he deseado que me fuera. En fin, es algo que espero poder superar este semestre, el cual empecé el lunes pasado; les digo esto porque aspiro a tener más tiempo para no hacerlos esperar tanto...
Pero, ¡hey! No crean que tanto tiempo pasó en vano, porque he hecho varias cosas, varios dibujos (o eso espero xD) y quizá algunas cosas que podría gustarles
.
Sé que no querrán escuchar mis peroratas, pero lean todo lo que tengo que decirles al final del post. Por los momentos... Showtime :3:
Capítulo 45
Princesas en conflicto

Un trueno retumbó a lo lejos, avisándoles que una inesperada tormenta se avecinaba, aunque no era nada relevante. Unas nubes oscuras que devoraban la poca luz que quedaba acompañaban los eventuales relámpagos que hacía que todo resplandeciera intermitentemente por menos de un segundo, pero tampoco era importante. La suave llovizna comenzó a caer, empapando apenas todo lo que rociaba, siendo la antesala a lo que pronto vendría, pero… ¿qué importancia tenía todo aquello en ese momento?
El temor no te permite moverte algunas veces, otras veces sí. No te permite pensar racionalmente, sólo te permite pensar instintiva y espontáneamente. Te invade la desesperación, el deseo de que ese temor se vaya, de que todo acabe y muy pocas veces, con suerte de no paralizarte, activa tu instinto de supervivencia.
La rabia algunas veces no te permite moverte, sólo te deja actuar estúpida e inmediatamente. No te permite pensar racionalmente, tampoco instintiva y espontáneamente, bloquea por completo tu capacidad para pensar. Te invade la violencia, el deseo de desencadenar tu rabia, de mitigarla, de acabar todo y muchas veces, con tal de sentirte “satisfecho”, activa tu capacidad de arreglar todo a los golpes.
Eve no sabía en esos momentos si sentía temor o rabia. Era una mezcla tan mortífera que le estaba helando la sangre, no la dejaba respirar con normalidad y hacía todo el esfuerzo posible para no temblar. ¿Qué debía hacer? Eso estaba más que claro, tenía que distraer a Hela todo lo posible para que el resto escapara. ¿Cómo hacerlo? Ese era el dilema; debía tener una batalla, pero no se sentía lo suficientemente capaz de hacerlo… completamente sola esta vez…
Era seguro de que Hela no tenía ningún estímulo negativo que la hiciera titubear. Sentía confianza por su forma tan relajada de tomar la situación, pero también sentía rabia y odio, pero en su caso activaba su adrenalina y no la paralizaba ni en cuerpo ni en mente. Y por todo esto, sin chistar, de sus mortíferas fauces disparó un potente Ácido color verduzco.
Eve se sobresaltó y levantó una Pantalla de Luz en el instante justo antes de que el Ácido cayera sobre ella, pero se sobresaltó aún más al notar que el ácido corroía la barrera. Movió los brazos como si lanzara algo hacia arriba e hizo que el ácido se elevara un poco, lo que aprovechó para quitarse del medio.
La sustancia tóxica, cuando tocó el suelo, comenzó a derretirlo a una velocidad increíble y en cuestión de nada se perdió todo rastro, quedando un agujero colosal en la tierra.
Eve observó el agujero, anonadada, y cuando fijó su mirada en Hela y notó que ésta la observaba burlonamente, no puedo evitar rechinar los dientes y dedicarle una mirada de odio con el ceño fruncido.
Sin pensárselo por un momento más, los puños de Eve comenzaron a brillar tenuemente de azul y se lanzó en dirección a Hela. Le propinó rápidos puñetazos una y otra vez, los cuales Hela lograba esquivar con una facilidad increíble a pesar de su gran tamaño. Los puños de Eve despedían un tenue humo blanco bastante compacto y con ciertos brillantes; todo lo que golpeaba por error se congelaba, por lo que atacaba a su oponente con Puño Hielo.
Inesperadamente y rompiendo el ritmo, Hela hizo un rápido movimiento evasivo, sin chistar azotó a Eve con su cola como si fuera una pelota de tenis y logró clavarla duramente en el suelo. Eve ni siquiera pudo percatarse de su situación cuando la Hehebi se abalanzó sobre ella con su boca abierta de par en par e intentó tragársela. Eve pudo reaccionar en el momento justo y evitó convertirse en bocado sosteniendo la dentadura de su oponente, la parte superior con sus manos y la parte inferior con sus patas, estirándose todo lo que su cuerpo le permitía y combatiendo a la fuerza con el antojo de Hela de tragársela entera.
Hela se sacudió afanosamente de un lado al otro, intentando en vano que Eve diera el brazo a torcer, pero era inútil. La Hehebi continuó sacudiéndose y llegó un momento en que Eve pensó que no podría soportar por mucho tiempo, tenía que librarse de ese embrollo y en ese momento ¡se le ocurrió…! Abrió ligeramente su propia boca y unas pocas ascuas comenzaron a nacer tímidamente y, en cuestión de nada, Eve disparó una Llamarada hacia el interior de Hela.
Hela gritó estruendosamente mientras Eve se escapaba de los filosos dientes de su contrincante y se dejaba caer libremente; mientras caía disparaba un potente Lanzallamas y quemaba todo lo que lograba alcanzar del cuerpo de la víbora.
- ¡DESGRACIADA! – bramó Hela, furiosa y adolorida, mientras su cuerpo comenzaba a liberar extrañas y tenues ondas de energía oscura.
Las ondas se volvieron más potentes en menos de un segundo y la primera ola de energía del Pulso Umbrío de Hela hizo que Eve se estremeciera de dolor y un escalofrío invadiera su espina dorsal, las olas siguientes se volvieron más potentes y le producían tal dolor y agonía que le era inevitable hacerse un ovillo y retorcerse.
- ¡Esto es un completo desastre! – vociferaba Skyfler mientras se abría paso a las afueras del invernadero, a pesar de haberse alejado considerablemente, podía escuchar la batalla de Eve y Hela, y sabía que Moonghost también podía - ¡Debemos buscar al resto! ¡Y a Tymime tenemos que buscarlo pronto! ¡Eve no podrá contra Hela! -.
-
¡¿Entonces por qué no nos quedamos junto a ella?! – espetó Mewtwo, siguiendo a Skyfler –
Podríamos estarla ayudando en vez de huir… ¿Desde cuándo le hacemos caso? -.
- ¡No es nada que se pueda tomar a la ligera, Mewtwo! – dijo Moonghost, poniéndose a la par de Mewtwo – Es una Malsumi y no somos capaces de combatirlos por nuestra cuenta sin apoyo… ¡No somos tan poderosos si no estamos los tríos completos! -.
-
¡¿De qué me estás hablando?! – exclamó Mewtwo, confundido.
- Es simple de explicar. Nuestro símbolo es una estrella de doce puntas construida con triángulos y en su centro reside otro símbolo. Cada punta representa a uno de nosotros y el centro representa a Eve, ahora, como supondrás, el hecho de estar en triángulos significa que tres estamos interconectados de alguna manera, y así es – explicó Skyfler cuando llegaron a la fachada este de la mansión – Cuando están juntos quienes conforman un triángulo nuestras habilidades aumentan considerablemente. La única excepción es Eve, toda su capacidad podemos atribuírsela a ella, pero aún así, todavía no tiene experiencia total en batallas de alta presión… Pero aún así Moonghost, activar tal cosa no es nada sencillo… -.
Y siguieron discutiendo. Era increíble que aún hubieran cosas ocultas en cuanto a los hermanos y además de eso Eve pareciera una niña mimada, Mewtwo todavía no podía terminar de superar su asombro y mucho menos el dejar de sentirse molesto. Más bien… Se detuvo bruscamente y lo mismo Moonghost y Skyfler.
- ¿Qué sucede? – le preguntó Moonghost extrañado.
Pero le hizo caso omiso a la pregunta. ¿Qué rayos hacía corriendo primero que nada? ¿Por qué dejó a Eve sola? Ella no lo abandonó aunque estuviera en mal estado, aún perdido en la inconsciencia que él mismo, estúpidamente, quiso sumergirse al pensar que ella había muerto. ¿En qué estaba pensando?
- Por favor Mewtwo, no tenemos tiempo que… - dijo Skyfler pero deteniéndose bruscamente.
Cerca de donde estaban había una puerta que se abrió bruscamente. En cuestión de un parpadeo, Skyfler se arrancó una pluma que se convirtió en una daga brillante con la cual el pokémon pretendía someter a su oponente, pero Skyfler se vio acorralado cuando se percató que unas garras que despedían un extraño humo blanco estaban cerca de su propio cuello. Moonghost y Mewtwo observaron todo, asustados y muy quietos.
- Icestar… - balbuceó Skyfler con una voz débil.
- Skyfler – dijo Icestar con demasiada tranquilidad mientras retiraba sus garras del cuello de su hermano – Sé más cuidadoso y avispado, dudo que quisieras que te hubiera hecho un pequeño rasguño por error -.
- Eso no lo dudes… - dijo Skyfler aún algo impactado - ¿Qué haces aún aquí? -.
- Hice una pequeña “limpieza” y recolecté los objetos personales que dejaron Dyfir y Nataniel, también otros que pensé son de nuestro interés o útiles… - se detuvo bruscamente y los miró con severidad - ¿Dónde está Enurta? – preguntó. Las expresiones en los rostros de sus hermanos y de Mewtwo bastaron para responderle – El resto no ha de estar en apuros. Vámonos -.
Retomaron la marcha en fila y a velocidad considerable; a pesar de que podía pisarles los talones, Mewtwo aminoró la velocidad poco a poco para que no se notara. No era su estilo ser tan terco, él detestaba serlo, pero podía irse así…
- ¡No puedo más! – chilló Flowar angustiada mientras intentaba esquivar en vano a un Scizor que la atacaba sin parar y ya había hecho estragos con ella - ¡Ayuda…! – exclamó, pero un ataque le quebró la voz y se convirtió en un simple susurro.
- ¡Demonios! – gritó Shock rabioso, intentando no recibir golpes, pero no tenían piedad de él - ¡Que alguien asista a Flowar! -.
- ¡No puedo! – chilló Grounday llena de frustración, que estaba en la misma situación que todos.
El Scizor seguía atosigando a Flowar, comenzando a hacerle cortes cada vez más profundos. La pokémon flor intentaba escapar, pero su oponente lograba interceptarla y seguir con su acoso; el desespero no dejaba que pensara bien, lo único que pasaba por su cabeza es que era su fin, ni siquiera podía ejecutar algo que pudiera curarla lo suficiente para aguantar más. Cayó vencida al suelo, quedando a merced de su oponente, solo sería cuestión de segundos; ya el Scizor se preparaba… pero una pequeña figura negra lo embistió, alejándolo de Flowar, y comenzó a propinarle golpes a diestra y siniestra, como si de una simple almohada se tratara.
Repentinamente, a todos los oponentes que atosigaban a los hermanos comenzaron a salirles por todo el cuerpo heridas largas y delgadas por doquier, pero no había nada que las causara…
- ¡Tymime…! – exclamó Shock volteando, respiraba entrecortadamente y estaba exhausto, apenas había podido articular el nombre de su hermano.
En efecto, Tymime los observaba desde lo que quedaba del muro de la mansión con su esfera entre sus manos. Los enemigos heridos habían caído, inertes en el suelo, señal que no daba dudas de que Tymime no se conformaba con sacarlos de combate y que jamás se le pasó por la cabeza dejarlos con vida.
Tymime desapareció y en nada apareció al lado de Shock, detrás del cual se habían congregado el resto. Grounday, apenas se vio desocupada, corrió enseguida hacia Flowar para ayudarla, la levantó haciendo de muletilla y se acercaron con la mayor prisa que su hermana herida podía para juntarse con el resto. La situación se había volteado por completo sin duda, pues los subordinados estaban a la defensiva ante la presencia de Tymime y al contemplar a sus compañeros convertidos en cadáveres.
- Llegaste justo a tiempo… - suspiró Shock aliviado y viendo al maniquí favorito de Tymime (un Weavile desgastado) mientras se ponía al lado de su hermano - ¿Por qué te tardaste tanto? – preguntó frunciendo levemente el ceño.
Tymime no le respondió, seguía observando a sus contrincantes con detenimiento y dibujó una media sonrisa en su rostro. Tardó unos segundos más en echarle una ojeada a su hermano.
- Por un momento seguí la sugerencia de Icestar de llevar a los Creyentes al puerto sanos y salvos… - respondió con cierto tono divertido en su voz que resultaba espeluznante - ¡Que error! ¡Ni siquiera sé por qué acepté escoltar a un montón de ancianos! Se los dejé a Morrigan cuando apenas estábamos llegando al centro del pueblo -.
- Flowar está mal… - comentó Grounday preocupada (como el resto) – Icestar podría ayudarla a sanar lo suficiente para que pueda auto-curarse… ¿dónde está? -.
- No tengo idea, se supone que estaría haciendo lo mismo que ustedes… Incluso esperaba verla aquí – respondió Tymime con un ligero toque de impresión en su voz.
Los subordinados no eran problema para Icestar, entonces ¿por qué no estaba ahí asistiendo a los demás? ¿En dónde se habría metido? Quizá ya estaba en el puerto…
- Váyanse al puerto – agregó Tymime, la media sonrisa, que había desaparecido por unos instantes de duda, había vuelto a dibujarse en su rostro pero con un ligero matiz de satisfacción.
- ¿Podrás solo? – preguntó Flame inseguro, a pesar de que habían derrotado a cualquiera que se cruzó por su camino y que Tymime se deshizo de muchos más en segundos, aún quedaba una cantidad considerable de subordinados.
- Juego de niños – dijo Tymime altaneramente mientras su Weavile se colocaba en posición de batalla.
- ¡Idtad! – gritó Baby repentinamente con alegría, agitando su brazo.
Los hermanos voltearon y vieron como el pequeño grupo se les acercaba con prisa.
- Menos mal que llegaste, Icestar. Flowar está malherida – dijo Dinya sin esperar a que llegaran hasta ellos, tenía dibujada en el rostro una expresión de preocupación que nadie podía quitarle, el color predominante en su cuerpo era amarillo.
- ¿Se puede curar? – preguntó Sfear angustiada sin moverse de donde estaba.
Icestar se acercó hasta Flowar flaqueada por Dinya y se le quedó observando fijamente. Las miradas de Sfear y Dinya la incomodaban un poco, pero era natural su gran preocupación por la salud de Flowar, entre ellas formaban un Trío y aunque también adoraban al resto de sus hermanos entre ellas había una adoración fraternal aún mayor y les dolía el sufrimiento físico de su hermana como si estuvieran en la misma situación, aunque en realidad eso no tenía mucho que ver con que fueran un Trío.
Tymime observó detenidamente el examen que le hacían a Flowar sin bajar la guardia. Llamó a Skyfler al poco con una seña, había algo que no encajaba.
- ¿Dónde está Enurta? - dijo rápidamente.
- Ya no está. Eve volvió, pero Hela... Quiso matar a Eve aún estando Enurta en su lugar y no sé cómo es que se hizo el cambio sin el procedimiento de costumbre… Y Eve nos dijo que nos fuéramos… - respondió Skyfler tan atropelladamente que dejaba frases inconclusas.
- ¡¿Qué?! – exclamó Tymime abriendo los ojos de par en par y Skyfler se encogió un poco - ¡¿Dejaron a Eve sola con Hela?! ¡¿En qué estaban pensando?! – agregó con histeria.
- Flowar estará bien, pero tengo que sacarla de aquí. Vayamos con los demás – dijo Icestar colocando su mirada sobre su hermano mayor – Recupera tú compostura. Si acabas pronto, podrás ir a ayudarla, nosotros tenemos que ir al puerto, es lo mejor para Flowar y para huir eficazmente -.
Tymime dejó de gritarle a Skyfler y miró a Icestar con recelo. Claro, la compostura, el autocontrol… Era muy fácil decirlo y lamentablemente tenía razón, y sin duda eso lo molestaba. Resopló y le dirigió una mirada envenenada a Skyfler. En verdad no importaba si perdía mucho la concentración, su psiquis no estaba completamente ligada a la “descarga eléctrica” que le producía el miedo y ¡vaya que había pánico en el aire! Era un éxtasis y justo esa pequeña droga es lo que le permitía… ¿Cómo decirlo? ¿Alterar su acostumbrada forma de ser? Patético, pero tristemente así era… ¡Demonios! A pesar de ser tan maduro aún necesitaba aprender, ¡qué [CENSURADO]!
- Lárguense – dijo finalmente con frialdad, dándoles la espalda – Hace mucho que no tengo un tiempo para mí y ustedes me estorban – agregó sanguinariamente y dibujó una sonrisa cruel en su rostro. Tenía con qué desquitarse, ante él estaban como en fila una cantidad de individuos que le importaban absolutamente un comino; no necesitaba concentrarse esta vez, haría las cosas a la antigua, con sus propias garras. No había nada peor para sus víctimas que Icestar lo hubiera regañado.
No era posible… Se sentía capaz de haber durado a la evasiva y defensiva por más tiempo… Otra estampada contra el suelo. ¡Gea! Era nada comparado con los ataques de Roca Afilada que le habían lanzado hace poco, pero igual… dolía. Sintió como la envolvían sólo para lanzarla al aire como si fuera una pelota y luego golpearla para estrellarse contra un montón de estantes y macetas. No podía seguir permitiendo que la lanzaran de un lado para el otro, tenía que levantarse y recuperar el ritmo… ¡Ay! Otra vez dolorosas esquirlas incrustadas en las manos y los pies, ¡debería acostumbrarse de una vez por lo frecuente que se volvía! Sintió el peligro y se apartó justo a tiempo para evitar ser devorada… por enésima vez.
Eve respiraba entrecortadamente y miraba a Hela con cautela, estaba exhausta y adolorida. La Hehebi le devolvió la mirada con petulancia, estaba disfrutando de lo lindo del sufrimiento de su contrincante. Hela no le permitía respirar ni una sola vez a Eve, así que le lanzó una Llamarada que surgió de sus fauces. ¡Esquívalo! Lo logró justo a tiempo, su fuerza de voluntad era lo único que le quedaba ahora para mantenerse un tiempo más en pie, ¿eso era todo? No debía ser así.
La punta de la cola de Hela brilló con un tono violáceo y como si fuera un látigo y comenzó a atosigar a Eve. De nuevo a la evasiva, saltando de aquí para allá, corriendo, a flote… Pero finalmente, golpeada como si fuera una mosca; aunque pudo evitar lo que sería una estocada final. Si no se hubiera incrustado esas esquirlas...
- Deja de luchar, es completamente inútil, nada de lo que intentes te salvará. Sólo estás posponiendo lo inevitable – siseó Hela, se podía apreciar en sus ojos el placer que le provocaba la sensación de tener a Eve a su merced – No importa que me ataques, que me evadas, que intentes defenderte, que saltes o hagas cualquier clase de pirueta… Nada es útil, no puedes contra mí -.
Eve tenía deseos de contestarle con la grosería más hostil que pudiera ocurrírsele, pero tenía que pensar… ¡Maldita sea! ¡¿Acaso no podía pensar algo antes de que a la sádica que tenía por oponente le diera por asediarla otra vez?! Una lluvia de Picotazos Venenosos la obligó a echar una carrera, ¡no lo soportaba más!
Eve aumentó la velocidad y dio un gran rodeo a Hela, esquivando la lluvia de agujas púrpura y el montón de cachivaches del invernadero. Una esfera de vidrio oscuro comenzó a materializarse en sus manos con mucha lentitud, todavía no dominaba del todo la especialidad de Tymime, pero la situación requería medidas extremas, por más que le desagradaran. Por fin la esfera se solidificó y en menos de un parpadeó una figura negra planeaba a la par de ella: el maniquí de Zuen.
El cuerpo sin vida le lanzó una rápida mirada inexpresiva a Hela, que seguía atacándolos con Picotazos Venenosos, y luego la posó sobre Eve sin ningún cambio, como si estuviera preguntándole en qué aprieto se había metido esta vez. No tenía alma, pero a Eve no terminaba de sorprenderle que el único maniquí que poseía tuviera un atisbo de poseer algo de inteligencia cuando era… un simple cadáver. No se detuvo a pensar un rato más en eso y le ordenó atacar a Hela con lo que se le pudiera ocurrir, sus ataques de veneno no lo afectarían y por ser Zuen podría causarle problemas por ser capaz de usar ataques psíquicos… Aunque eso tampoco le ayudaba mucho a ella, porque las Hehebi eran en parte del Tipo Siniestro.
El Scizor obedeció sin chistar y se abalanzó sobre su oponente, preparando una Garra de Acero. La velocidad de Zuen era impresionante y cuando Hela se percató de que Eve le había ordenado atacarla, ya Zuen iba de un lado al otro, rasgando el cuerpo de Hela, que siseaba de pura frustración e intentó como loca atrapar a su inesperado atacante.
¡Perfecto! Una distracción que le haría la existencia imposible a Hela por unos segundos, los suficientes. Se detuvo bruscamente, derrapando un poco. Era hora de improvisar un poco, guardó la esfera pero Zuen seguía atormentando a contrincante.
La punta de su cola se volvió negra y comenzó a deformarse, convirtiéndose en una silueta zigzagueante exactamente igual a la cola de Shock; Eve esperaba que además de la forma, también hubiera logrado imitar el delicado filo. Volvió a correr, aumentando la velocidad lo más que podía pero sin llegar al límite. El invernadero no era lo suficientemente espacioso para tomar el impulso que necesitaba, estaba a punto de estrellarse contra los muros de cristal. Con un Psíquico los quebró en un instante y siguió de largo, había alcanzado la velocidad que quería, pegó un buen salto y comenzó a girar, enrollando su cola sobre ella. Giró cada vez más y más rápido, unas cuantas chispas doradas comenzaron a surgir de su cuerpo y en un segundo estaba rodeada de electricidad.
La Sierra Eléctrica, el ataque especial de Shock, era un movimiento bastante complejo porque no sólo tenías que girar sobre ti mismo, tenías que girar en la dirección apropiada para que primero se hundiera la punta de la hojilla y luego un corte bastante definido y doloroso; girar del lado contrario servía si querías intentar cortar en dos a tu oponente, pero eso era todavía más difícil. Además de eso, debías mantener la cantidad de electricidad correcta, para que el ataque fuera más letal. Y por si no fuese poco, tenías que moverte con ligeros impulsos psíquicos. La especialidad de Shock sin duda era mortífera si llegaba a acertar, pero era completamente ofensiva y quedas expuesto a cualquier otro ataque que pudiera atravesar la barrera de descarga eléctrica, pues el que realiza el ataque está demasiado concentrado (y mareado) para defenderse.
Eve ya estaba completamente preparada y se lanzó en contra de Hela, estaba completamente aturdida, mareada, pero era una de sus pocas esperanzas ofensivas poderosas. Calculó mal y atravesó unos vidrios de la estructura que no se habían roto, pero luego logró sentir a Hela y comenzó a cortarla casi desde la punta de su cola. El quejido de Hela retumbó en el invernadero, pero cuando lo hizo ya Eve iba a mitad de camino por todo su largo cuerpo. Cuando sintió que había llegado a la cabeza, se alejó lo más que pudo y se plantó en el suelo mientras levantaba una barrera, estaba completamente desorientada.
- ¡Eres una [CENSURADO]! – gritó Hela con un dolor desgarrador. Por donde Eve le había cortado sangraba, no descomunalmente pero si era considerable, y aparte la electricidad quemó los bordes de sus heridas.
Zuen seguía materializado, así que Eve le ordenó que siguiera atacando. El Scizor obedeció y siguió asediando a Hela con ataques de gran variedad. Eve terminó de recuperarse del mareo y se preparó para lanzar su próximo ataque. Un puñado de energía dorada se concentró en su boca y disparó un potente Hiper Rayo que dio de lleno en el rostro de Hela.
Eve quedó satisfecha, pero luego sintió que había cometido un error, no podía moverse hasta recuperar un poco las energías. Sin poder hacer nada, Hela la golpeó con una Cola Venenosa que la estrelló de cara contra otro estante rebosante de macetas y luego le disparó una gran cantidad de Picotazos Venenosos que se incrustaron en toda su espalda, no pudo evitar gritar de dolor cuando sintió que de repente su sangre comenzaba a escocer. Hela había logrado envenenarla.
Zuen volvió a atacar a Hela, intentando que fijara su atención en él de nuevo, pero Hela lo golpeó con su cola en medio del aire y le disparó una Llamarada que hizo desaparecer de una al maniquí. Ahora no había nada que distrajera a Hela de apalear a Eve. No quiso devorarla, por lo que continuó azotándola fuertemente con su cola ahí donde había quedado una y otra vez. Quería que se le quebraran los huesos, que sufriera un dolor tan insoportable en todo su cuerpo que deseara morir, que las astillas de sus huesos se incrustaran en sus órganos, que sufriera como jamás lo había hecho. Los gritos de Eve, cada vez más altos y pastosos, eran una hermosa melodía para Hela.
Justo cuando iba a aumentarle la potencia a los golpes, algo gigantesco la golpeó fuertemente en el rostro y prácticamente le aplastó la cabeza contra el suelo. Se removió histérica para poder levantarse de nuevo. Cuando logró sacarse lo que tenía encima pudo apreciar que era una roca gigantesca, por suerte no le rompió la cabeza, pero buscó desesperada al culpable. De repente, vio que Eve no estaba en donde la había dejado y la buscó frenéticamente y la encontró al otro lado junto con… Hela siseó de una manera terrorífica, amenazando, Mewtwo le devolvía la mirada con furia.
- ¡Tú! – siseó Hela furiosa.
- Te dije que te fueras… - le dijo Eve a Mewtwo con un débil susurro. Le dolía todo el cuerpo y aún tenía incrustadas las esquirlas y las agujas.
-
Soy algo testarudo – le susurró Mewtwo, mirándola con ternura –
Y menos mal, estás fatal -.
- No… sólo me descuidé – musitó Eve más débil que al principio.
-
Yo me encargo – dijo Mewtwo y la acomodó con cuidado en el suelo.
- No… -.
- Sabes que vas a morir y que después de ti viene ella – espetó Hela con arrogancia.
-
Me has estado subestimando todo este tiempo, incluso cuando estuve en manos de Giovanni. ¿Estarás tan segura de ti misma cuando te muestre realmente quién soy? – dijo Mewtwo con total seguridad, cosa que inquietó a Hela.
La Hehebi se abalanzó sobre Mewtwo para usar Triturar, pero él la esquivó con facilidad levantando una pantalla que desvió a Hela. Entonces, Mewtwo le clavó la mirada y sus ojos brillaron. Hela sintió que algo en ella dejaba de funcionar y cuando volvió a retomar el rumbo de sus dientes hacia Mewtwo, sintió una fuente punzada de dolor en la cabeza y luego en todo el cuerpo.
Eve observó eso impresionada, Mewtwo estaba usando Psíquico sobre Hela cosa que era increíble, la parte Siniestro de Hela la hacía inmune a esa clase de ataques, ¿Mewtwo había encontrado la forma de hacer nula la ventaja de tipo de Hela?
Mewtwo continuó usando Psíquico, colocando cada vez más presión sobre Hela, que no dejaba de retorcerse y de gritar. Él no quería darle ninguna oportunidad a Hela, así que frente a él comenzó a concentrarse energía que era invisible para todos excepto para él, y la liberó en una forma de media luna que se estrelló contra el cuerpo de Hela, rasgándole la piel; no estaba mal, el Psico-Corte ya no era tan difícil después de todo. Mewtwo no esperó a que el Psico-Corte impactara contra Hela y se abalanzó para golpearla con Demolición.
Eve entonces se percató de que Hela comenzaba a poner resistencia contra el Psíquico de Mewtwo, quiso advertirlo, pero no podía, ya el veneno le estaba haciendo estragos, si seguía así… Ahora pudo notar que Hela fingía el dolor que le causaba el Psíquico, y Mewtwo estaba tan ocupado aprovechando su pequeña ventaja que no se había dado cuenta de que sea lo que haya hecho ya no tenía efecto. Pero no podía ni moverse.
-
No hay que negar que es fuerte – le dijo una vocecilla, ladeó la cabeza y vio a Enurta al lado suyo, otra vez como su conciencia. Observaba a Hela con una mirada bastante extraña, parecía que estuviera analizándola y lo mismo hacía con Mewtwo -
¡Hum! Vaya que no me había equivocada, el Mewtwo ese estuvo ocultando su poder todo este tiempo, incluso cuando se peleó con Tymime – agregó dibujando una sonrisa en su rostro y luego miró a Eve.
Justo en ese momento, Eve escuchó algo fuera de lugar y con el corazón en la garganta se dio cuenta de que la cosa había cambiado en menos de un segundo. Ahora Hela azotaba a Mewtwo de la misma manera en la que lo estaba haciendo con ella antes de que la rescatara. ¿Qué hacía ahí como una estúpida? ¡Tenía que hacer algo!
-
En el estado en el que te encuentras, no podrás moverte – le dijo Enurta apenas terminó de pensar aquello –
De hecho, si te mueves, el veneno se expandirá más – agregó y comenzó a desvanecerse.
Cuando desapareció por completo, Eve tuvo una extraña sensación en todo su cuerpo, era como si alguien más estuviera controlándola pero aún siguiera consciente. Logró escuchar las palabras que surgieron de sus labios:
- ¡Jeje! Tú eres fuerte Eve, todavía no eres capaz de imaginar en lo más mínimo el alcance de tu poder, es casi infinito; pero no lo sabes usar – dijo -. De ahora en adelante experimentarás cosas que son incapaces de enseñarte cualquiera de tus hermanos, pero no me malinterpretes, no es por ayudarte, tengo mis propios motivos y además… Voy a estar aburrido a partir de ahora porque ya no puedo fastidiar ni a Dinya, ni a Mewtwo, ni a nadie -.
Eve sintió que su cuerpo dejaba de tener forma y se volvía como una masa moldeable. La sensación se acentuó cada vez más, pero a la par, la sensación de ardor que le provocaba el veneno y el dolor de las apaleadas comenzaron a aminorar. De un momento a otro, su vista quedó completamente nublada.
- Es hora de mostrarte mi ataque favorito, lo que era mi especialidad, aunque lo que estamos por hacer es una versión bastante burda –.
Hela seguía apaleando a Mewtwo, aunque su contrincante pudo levantar una Barrera y se le hacía difícil poder aplastarlo, pero ya era suyo.
- ¿Qué me habías dicho, insecto? – espetó Hela mientras comenzaba a agregarle a sus latigazos una dosis de Cola Venenosa – Que te había estado subestimando todo este tiempo, que titubearía cuándo viera tú “verdadero potencial”, que lo lamentaría… ¡No me hagas reír! ¡A mi lado no eres nada! ¡Soy poderosa! ¡Soy una de las Malsumis más poderosas de todos! ¡Jamás me han vencido y jamás lo harán! ¡Mucho menos un parásito como tú! – gritó con histeria.
Hela había estallado en locura, estaba decidida a triturar los huesos de ese pokémon, ¡¿cómo se osaba a pensar que la podría vencer?! ¡A ella! De repente sintió que algo atravesó su cola cerca de la punta, de lado a lado. No sintió dolor, ya tenía demasiadas heridas como para sentir algo más. Con los ojos abiertos de par en par y con mucha lentitud, le echó una mirada a su cola y descubrió que algo de un negro abismal, bastante sólido a su parecer, frío, con una punta bastante afilada y cubierta con su sangre, era lo que la había atravesado. La cosa negra no era el pedazo de algo, seguía conectado a otra cosa; la siguió con la mirada y una mezcla de sorpresa y pánico invadió todo su ser.
Al final, había un cuerpo completamente oscuro que irradiaba un aura violácea bastante oscura y apenas perceptible. En el aire se agitaban una gran cantidad de extensiones sin forma definida, pero aparentaban ser cientos de Ekans súper desarrollados con una textura parecida a las hebras de cabello.
Hela conocía ese ataque, no era posible que él siguiera aquí. Pero sus dudas se despejaron cuando el manto negro más definido comenzó a hacerse a un lado. En toda la negrura, se vislumbró un trozo blanco tan pálido como la luna. Era el rostro de Eve, poco a poco ella abrió los ojos y parecía estar sorprendida por lo que estaba haciendo.
La Malsumi no le daría oportunidad, no la podía matar, no con ese ataque. La Hehebi se deshizo de lo que la atravesaba con un rápido movimiento y se abalanzó sobre Eve con las fauces abiertas de par en par, se la tragaría entera.
Eve abrió de par en par sus ojos y el manto negro volvió a cubrirle el rostro justo antes de que la Hehebi se la tragara. Hela se irguió satisfecha, sintiendo como Eve se dirigía a su estómago, era una simple botana. Pero repentinamente, sintió que se detenía a mitad del camino y algo comenzó a molestarla, algo punzante, ¡eran como miles de agujas! Hela sintió como algo salía desde su interior, rajándole la piel.
Sorprendida y en un completo estado de shock observó cómo surgía la masa oscura y deforme que se había tragado. ¡Era Eve! La masa oscura se posó en el suelo y volvió a hacerse a un lado para mostrar nada más el rostro de Eve, quien miró a Hela con mucho desdén.
¿Cómo era posible que no tuviera ni un rasguño? Dentro de ella había una cantidad inimaginable de veneno y ácido que eran capaces de desintegrar a las presas en segundos. Entonces, ¿cómo seguía intacta? Y lo que era más extraño todavía, no estaba manchada de sangre para nada, ¿acaso absorbió su sangre al igual que…?
Eve frunció levemente el ceño y una cantidad considerable de “tentáculos” se lanzaron sobre ella, perforando su cuerpo por todas partes. Hela gritó de agonía e intentó atacar a Eve, pero cuando quiso azotarla otra gran cantidad de tentáculos se abalanzó sobre ella y retuvieron su cola. Mientras la sostenían, sintió como una gran cantidad de espinas se incrustaban una tras otra y volvió a gritar de sufrimiento.
Mewtwo observó anonadado mientras se reincorporaba, a pesar de que lo habían golpeado un poco seguiría ayudando. Sus ojos comenzaron a brillar de nuevo y pudo ver cómo la inmunidad de Hela desaparecía ante él, así que comenzó a dispararle Bolas Sombra en gran cantidad.
Eve volteó a verlo apenas vio la primera esfera de energía oscura, sonriendo. Dejó de atacar a Hela repentinamente, todos los tentáculos parecían retroceder desapareciendo dentro de ella, de un momento a otro su cuerpo había vuelto a la normalidad. Dejó de mirar a Mewtwo para clavar sus ojos sobre Hela, la Malsumi había comenzado a deformarse hecha un ovillo en el suelo y en poco tiempo ambos apreciaron que había vuelto a adquirir la figura de una Gardevoir.
Eve la miró con frialdad y un profundo odio mientras que caminaba con lentitud hacia ella.
Mewtwo la observó con cautela, no sabía qué pretendía hacer, pero notó que entre las manos de Eve se estaba materializando algo de la nada y que comenzaba a brillar a la par que un montón de marcas se dibujaban por toda su superficie. Eve comenzó a brillar también y apreció que Hela la miraba con terror, la Malsumi intentó escabullirse, pero lo único que lograba era arrastrarse con dolor sobre algunos restos de macetas y vidrios. Eve llegó al frente de Hela y ésta le lanzó una mirada de pánico.
- No… por favor… - balbuceó Hela apenas con fuerzas, contempló como Eve levantaba el objeto sobre ella y notó que era… - Ten algo de compasión… -.
- Toma, te la devuelvo – espetó Eve frunciendo el ceño e incrustándole la estaca de acero envenenada con la que habían intentado matarla en el pecho de la Malsumi.
Un gigantesco resplandor deslumbró a Mewtwo (de nuevo) y se vio obligado a cubrirse. Aunque sintió que el resplandor había acabado, era incapaz de abrir los ojos, sólo se sentó sin saber qué había pasado, estaba adolorido. Pero al poco sintió que algo cálido lo abrazaba a la altura de su pecho.
- Estoy… muy cansada… - escuchó musitar a Eve, apenas podía hablar – No puedo… -.
Mewtwo abrió los ojos con cuidado y vió que Eve estaba completamente recostada sobre el y apenas tenía los ojos abiertos. La miró sorprendido y, a la vez, un tanto apenado por la situación, estaba comenzando a sentir un extraño calor en las mejillas. Buscó con la mirada a Hela y con más sorpresa aún la descubrió en el mismo sitio, con los ojos cerrados y una estaca en el corazón.
-
¿Está…? – balbuceó Mewtwo bastante consternado.
- No… No puedo matarla, tengo que destruir a Drakar para que ella muera – dijo Eve débilmente – Quiero irme… - susurró.
-
Te voy a cargar, espero no te moleste… - le dijo Mewtwo.
- No me importa… - dijo con suavidad.
Mewtwo la envolvió en sus brazos, se levantó y luego la aseguró bien para que no se cayera. Alzó el vuelo y salió con lentitud del lugar, él también había recibido su escaramuza pero Eve estaba peor que él, además, él era capaz de usar Recuperación… De hecho…
-
¿Puedes usar Recuperación, Eve? – preguntó cuando salían a los amplios terrenos del jardín y recorrían el camino que había tomado con Skyfler y Moonghost.
- Si, pero estoy demasiado… - contestó débilmente, interrumpiéndose por una pequeña punzada de dolor.
-
Entonces es mejor que no hables mucho, pronto estaremos con el resto, Icestar y Flowar te curarán -.
- Si me duermo… va a ser muy difícil… ¿Cómo…? -.
-
Hazme caso aunque sea una vez, deja de hablar, haces un esfuerzo innecesario. No te preocupes por lo de dormirte, te mantendré despierta – dijo Mewtwo atajando los balbuceos de Eve con un tono severo.
Habían llegado rápidamente a la fachada principal y estuvo a punto de chocar con alguien. Mewtwo se despabiló colocándose a la defensiva y se sorprendió al ver a Tymime, no sólo por el muy repentino tropiezo, sino que el arlequín estaba cubierto de sangre casi por completo. Tymime era sanguinario, de eso no cabía duda, pero Mewtwo siempre lo había visto impecable, jamás logró encontrarle ni la más mínima mancha de sangre.
- ¡¿Qué demonios?! – espetó Tymime, también impresionado por el encuentro, pero clavó rápidamente su mirada en Eve - ¡¿Qué le pasó?! – agregó mirando con odio a Mewtwo.
-
Escucha Tymime, no discutamos ahora – le dijo Mewtwo cautelosamente, adivinando las intenciones del arlequín, que lo miró con más odio después de lo que había dicho –
Hay que llevar a Eve con Icestar y Flowar, necesita atención de inmediato… -.
- ¡Deja de ser tan majadero! – espetó Tymime con desdén y posó su mano derecha sobre el pecho de Eve, que lo miró con unos ojos muy apagados.
-
¿Qué estás haciendo? – preguntó Mewtwo frunciendo el ceño.
- ¡Cállate! – siseó Tymime mientras la gema negra en el dorso de su mano comenzó a brillar.
El brillo envolvió a Eve, pero a diferencia del resplandor de la gema, en el cuerpo de Eve se veía de un blanco bastante brillante que se extendió y la cubrió por completo. Mewtwo apreció que la luz era extrañamente cálida y pasmado vio que las heridas que ella tenía se curaban.
Tymime retiró su mano y Eve le sonrió, a pesar de estar aparentemente curada, todavía tenía un aspecto apagado. Tymime le indicó con señas que se reincorporara y ella le obedeció, ella le dio a entender a Mewtwo que le agradecía mucho su ayuda y levitó entre ellos dos con cierta dificultad. Aunque parecía que podía seguir ella sola, cuando ambos pokémon pensaron en esa posibilidad el flote de Eve cesó y Mewtwo la atajó antes de que chocara con el suelo.
-
Mejor sigo cargándola, al menos hasta que lleguemos al puerto – dijo Mewtwo.
- Por favor, sólo vámonos… - dijo Eve débilmente.
El pokémon arlequín la miró con recelo, bufó, dio la media vuelta y emprendió la marcha a regañadientes, no le gustaba que le dieran órdenes, más si beneficiaban al pokémon genético. Mewtwo sabía que Tymime no se quedaría tan tranquilo, estaba seguro que luego se la cobraría, pero en ese momento no era relevante.
- No me cargues más – le dijo Eve mientras volvía a flotar, pero sin retirar las manos de sus hombros – Sólo dame apoyo, es lo mejor para que mi hermano no se moleste más de lo que está -.
-
Por mí no hay problema -.
Comenzaron a avanzar, siguiendo a Tymime. El lugar no estaba destruido pero sí hecho un desastre, algunas personas seguían corriendo de un lado al otro, intentando resguardarse de los pocos pokémon que quedaban del escuadrón de Hela. Por supuesto, todo aquel que intentaba atacar a Mewtwo y a Eve se encontraba con los hilos de Tymime y no vivía para contarlo. Durante el primer “atentado”, Mewtwo quedó un poco sorprendido porque no esperaba que Tymime lo protegiera (el pokémon venía de su lado), aunque luego se le despejó esa absurda idea al lograr concentrarse lo suficiente como para ver la sombra de los hilos y notar que los rodeaban a los tres a modo de escudo.
El método del arlequín era bastante eficaz, pero no pasaba desapercibido para los habitantes asustados, mucho menos con lo ensangrentado que estaba Tymime. Eve notó la incomodidad de las personas y escuchaba con atención los murmullos, no le gustaba para nada…
- Hermano – llamó Eve, un movimiento de las orejas de Tymime le indicó que la escuchaba – No nos has teletransportado al puerto por si alguien se quedó atrás, ¿cierto? -.
- Así es, ¿por qué la pregunta? – dijo Tymime con cierta curiosidad.
- Es que… Sinceramente, tu aspecto no les parece agradable a los humanos, mucho menos que masacres a estos Malsumis… - dijo Eve y justo en ese momento un Houndoom intentó atacar directamente a Tymime, el resultado fue un picadillo de pokémon.
- Sabes lo poco que me importa – espetó Tymime.
- Lo sé, pero lo digo porque… -.
Estaban pasando por una de las avenidas más abiertas cuando un sonido interrumpió a Eve. Tymime se colocó muy en alerta, no conocía ese sonido, pero Mewtwo sí. Él revisó rápidamente a su alrededor, pero sintió que el peso sobre su hombro se alivianaba y vio a Eve agachada en el suelo, agarrándose el hombro izquierdo y retorciéndose un poco.
Mewtwo todavía no podía asimilar lo que había sucedido cuando Tymime se les acercó más y un montón de hilos formaron una cúpula impenetrable sobre ellos, en cuestión de nada volvieron a escuchar el mismo sonido pero una y otra vez… ¿Disparos?
- ¡Maldita sea! – exclamó Tymime furioso - ¡¿Dónde te dieron?! -.
- En el hombro… - musitó Eve temblorosamente, el rostro demostraba cuanto le dolía.
-
¡Teletranspórtanos! – exclamó Mewtwo mientras ayudaba a Eve a reincorporarse… ¡Arceus! ¡Estaba sangrando demasiado!
- ¡Ya lo hubiera hecho si pudiera! – gritó Tymime furioso – ¡O me concentro en transportarnos al puerto ó mantengo la [CENSURADO] barrera! ¡¿Qué crees que escojo?! – espetó y volteó a verlo - ¿Eres capaz de levantar una barrera que aguante un segundo los impactos de bala? -.
-
Es un juego de niños – dijo Mewtwo con una sonrisa petulante, la cual Tymime no le devolvió.
Mewtwo levantó una cúpula por encima de la de los hilos de Tymime. Los hilos se retiraron y la esfera desapareció; repentinamente, Mewtwo escuchó los sonidos de los disparos pero más apagados, en poco cesaron y se percató de que el arlequín los había teletransportado en menos de un segundo. De hecho, calculó que su barrera sólo había sido útil menos de un segundo, así que la hizo desaparecer.
Tymime estaba cerca, junto a Eve, con la mano derecha sobre la herida, pero no intentaba curarla.
- Hay que sacar la bala, pero no quiero intentarlo, mejor le dejo esto a Icestar – dijo Tymime, bastante desconcertado por la impaciencia con la que sus ojos inspeccionaban la herida. Separó a Eve de Mewtwo y acomodó el brazo derecho de su hermana sobre sus hombros, haciendo función de muleta - ¿Es lo que tratabas de decirme? -.
- No exactamente… - dijo Eve con la voz entrecortada.
-
Todavía estamos lejos del puerto… - dijo Mewtwo percatándose que todavía estaban en el pueblo.
- Ya cállate – espetó Tymime groseramente y mirándolo con desprecio.
Mewtwo parpadeó y se encontró sobre un suelo de madera, su nariz captó el olor del mar y sus oídos el tenue sonido de las olas. Tymime los había teletransportado sin avisar y al parecer eso le había disgustado un poco a Eve por el tono verdoso que había coloreado su rostro; aunque ahora había otro problema…
- ¿En qué barco estarán…? – preguntó Eve débilmente.
- Es bastante fácil… - dijo Tymime – Busca el barco más excéntrico -.
- ¿Por qué? -.
- Porque el barco lo puso Madison -.
- ¿Eh? -.
-
Tranquila, sabrás cuál es de inmediato, apenas lo veas – comentó Mewtwo con un tono bastante acorde a lo que cualquiera pensaría del insólito gusto de la Creyente multimillonaria.
- Ustedes vayan buscando el barco – dijo Tymime mientras le devolvía a Eve a Mewtwo (de mala gana) – Tengo que hacer algo -.
- ¿Qué vas a…? - preguntó Eve algo asustada.
- Sólo busca el barco y que Icestar te cure esa herida – la interrumpió Tymime, se alejó de ellos y desapareció.
Eve se quedó observando el punto en el que su hermano había desaparecido, pero una punzada en el hombro le recordó el dolor y soltó un gemido ahogado mientras se apretaba el brazo. Mewtwo la sostuvo y empezaron a buscar, pero no tardaron mucho.
Era imposible que el barco resaltara más de lo que la hacía, era de un fucsia fosforescente que era más que un hecho que podría verse a miles de kilómetros, más si le ponían reflectores encima. Además de ese estrambótico color, tenía un montón de ornamentos demasiado elaborados y pomposos para que a alguien de gustos normales le diera un paro respiratorio de la risa.
- No me digas que en eso es en lo que nos iremos… - musitó Eve, que todavía no podía asimilar la apariencia del barco.
-
No hay duda – dijo Mewtwo con un hilo de voz, era demasiado estrambótico.
- Me sangran los ojos de sólo verlo – comentó Eve con un tono bastante realista al respecto.
Mewtwo se percató de unas orejas que se asomaban por uno de los bordes del barco y pronto distinguió a Moonghost asomándose.
- ¡Mewtwo! ¡Eve, estás viva! – exclamó sorprendido - ¡¿Te devolviste?! ¡¿Acaso Skyfler no te había dicho que la dejaras sola?! ¡Casi le da un patatús cuando nos dimos cuenta de que no estabas con nosotros! -.
- Vaya hermano me gasto… - musitó Eve.
-
No la podía dejar sola, llegué en buen momento… O eso es lo que supongo… - dijo Mewtwo acercándose más al barco –
Voy subiendo. Busca a Icestar, le dispararon a Eve y necesita que la atiendan -.
- ¡¿Cómo que le dispararon?! – exclamó Moonghost alarmado.
El fantasma, a pesar del impacto de la noticia, reaccionó de inmediato y corrió mientras llamaba a Icestar. Mewtwo se impulsó suavemente y aterrizó con delicadeza en la popa del barco.
Más que un barco, era un yate, pero más que eso aún, parecía una casa flotante de lujo. Mewtwo posó en el suelo a Eve y la recostó contra una pared.
-
¿Cómo te sientes? – preguntó Mewtwo mirándola con seriedad.
- ¡Ay! He estado en peores condiciones – bromeó Eve forzando una sonrisa. Mewtwo la miró con severidad y agregó: - Vamos, fue un chiste -.
-
¿Y desde cuándo haces chistes? – preguntó Mewtwo algo sorprendido, era demasiado extraño.
- Bueno… - suspiró Eve mirando hacia delante, sin mirar nada en realidad.
En eso llegó Icestar, seguida de la mayoría de los hermanos que querían saber cómo se encontraba Eve. Icestar rápidamente revisó el brazo de su hermana pequeña y en poco ya estaba sanándole la herida, era asombrosa la eficacia con la que podía sanar una herida con sólo sus manos y algunos líquidos extraños.
- No tardarán en llegar los agentes de la policía. Si son astutos, ya han de haber construido la hipótesis (al menos) de que alguien nos ayudó a escondernos en la isla y que debemos estar en el puerto a punto de partir – dijo Icestar mientras recibía unos vendajes que le había pedido a Baby y se los colocaba a Eve – Avísenle a Madison que debemos irnos de inmediato -.
- Pero Tymime… - dijo Shock.
- Nos puede alcanzar – dijo Icestar cortantemente.
- No tienen que esperarme – dijo una voz y cuando todos voltearon vieron a Tymime, que había saltado hasta donde estaban - ¡Vámonos de una vez! – exclamó con prisa.
Los hermanos tardaron un poco en reaccionar por el aspecto de Tymime, como Mewtwo había imaginado el arlequín jamás se había ensuciado tanto de sangre. No tuvieron mucho tiempo para observarlo de hito en hito porque Tymime les dirigió una mirada asesina y casi todos fueron corriendo a avisarle a Madison; los únicos que quedaron fueron Eve y Mewtwo.
- No los mataste, ¿verdad? – musitó Eve con la mirada en el suelo y luego en su hermano – Me refiero a los policías… -.
- No necesitas saberlo – dijo Tymime con suavidad, acercándose a ella y revisando la herida sin tocarla, pues sus manos estaban empapadas de sangre fresca - ¿Cómo te sientes? Pasaste mucho tiempo dormida -.
- Estaré bien – dijo Eve con un tono extraño en la voz – Hermano… Quiero estar un rato a solas… Pero, diles a todos que necesito que se reúnan y me expliquen qué ha pasado mientras estaba dormida, también necesito decirles algo que creo es importante -.
Tymime quedó un poco confundido pero Eve no le dio ni siquiera tiempo de decirle si o no y se levantó para caminar. Buscó con impaciencia una puerta, la encontró y traspasó el marco; continuó buscando desesperadamente, revisando puerta por puerta, para su suerte no se tropezó con nadie y consiguió lo que buscaba con tanto apuro: un baño.
Siempre repudió los espejos o cualquier cosa que la reflejara porque todo el tiempo le mostraban lo que dormía dentro de ella, pero por primera vez en mucho tiempo se vio a sí misma. Sus ojos azules, cristalinos como el agua, le devolvían una mirada de espasmo; no eran aquellos que eran una rendija de color azul marino llenos de malicia, tampoco tenía un montón de maldiciones tatuadas por toda su piel… A pesar de eso, sus manos estaban llenas de sangre en el reflejo.
Recordó lo que había hecho mientras estaba sumergida y enceguecida por la rabia, el miedo, la desesperación y el dolor, algo que jamás haría si tuviera todos los cabos bien colocados en su sitio… Jamás se podría perdona el haber asesinado, porque cuando le quitas la vida a alguien, no sabes si le estás quitando algo a alguien más.
Había buscado el baño por si se encontraba con algo similar, pues sospechaba que así sería; abrió el grifo y se enjuagó las manos y parte de los brazos con efusividad, como deseando borrar las evidencias de su fatídico error.
-
No te molestes – le dijo una voz a su lado -
Tampoco te lamentes por lo que hiciste, la sangre que quedó en tus manos y garras está sucia y eso significa que tus víctimas no tenían almas inocentes. Esas manchas seguirán en tus manos y jamás desaparecerán sólo si así tú lo deseas. Como dicen en otras tierras: Vagar con esa carga sería tu forma de pagar tus pecados. En mi opinión, sería una estupidez que no vale la pena que cargues a cuestas -.
Eve vio sobre su hombro la sombra difusa de Enurta. De un tiempo hasta acá se había formado un extraño vínculo entre ellos tan insólito que les causaba escalofríos a ambos.
- Creo que… Creo que ambos hemos de estar de acuerdo es que esta extraña… camaradería… entre nosotros es demasiado rara – dijo Eve, dejando salir un suspiro - ¿Cómo sucedió esto? -.
-
No tengo ni la más remota idea – rezongó Enurta –
Pero por algo es… Y ahora que lo pienso… Le encuentro algo de lógica… - dijo con aire pensativo.
- ¿Cuál? – preguntó Eve con rapidez y un brillo de gran interés en sus ojos.
-
No te lo diré – espetó Enurta con recelo –
Deja las cosas tal cual están ahora -.
- Bien… - dijo Eve con recelo, la cosa no se quedaría así, lo dejaría tranquilo por un rato… Al menos hasta que ella se recuperara por completo - Pero quiero pedirte algo –.
La decisión en el tono de voz de Eve dejó perplejo a Enurta, que la miraba con los ojos abiertos de par en par, sin saber lo que le esperaría.
La extraña embarcación de Madison por fin había partido, con bastante premura, puesto que algunas sirenas comenzaban a escucharse a lo lejos e Icestar también les había advertido de que pondrían en funcionamiento a la guardia costera para perseguirlos y no les convenía que averiguaran que Madison los ayudaba, porque perjudicaría económicamente a la Creyente.
- ¿Te dijo eso? – preguntó Skyfler extrañado.
- Es demasiado extraño… ¿Desde cuándo Eve tiene que decirnos algo importante? - preguntó Grounday – Si ni siquiera nos da los buenos días… Sólo le habla a Skyfler y a Tymime… ¡Ah! ¡Y a Moonghost para insultarlo! -.
- ¡Lo certifico! – exclamó Moonghost poniendo sus orejas muy en alto.
- Pero eso lo hacemos todos, ¿qué tienen de especial los insultos de Eve que los de nosotros no? – preguntó Rocknight bostezando, después de tanto ajetreo estaba pensando en echarse una siesta.
- Nada… Pero ella lo puede golpear – dijo Grounday con una gran sonrisa maliciosa.
- ¡Te oí! – refunfuñó Moonghost frunciendo el ceño levemente.
En ese momento llegó Eve y todos se callaron al instante. Sin demorar mucho tiempo, Eve les pidió que le contaran todo lo que se había perdido mientras dormía. Le contaron el rato que habían pasado en el Centro Pokémon, también de cómo habían terminado en la isla, todo el dilema de Danny y Lighty por el cual dieron con Teresa, y Tymime agregó sus hipótesis de lo que pretendían hacer los Malsumis. Esto último fue lo que captó más la atención de Eve y todos lo notaron por su expresión.
- ¿Hay algo que quieras decir? – preguntó Tymime, intrigado.
- Si… musitó Eve bastante contrariada y fijando uso ojos que estaban abiertos de par en par sobre su hermano – Creo que sé en dónde será… -…

Bueno, espero que haya sido de su agrado =D. No me quiero extender tanto por miedo a exceder el límite del post, porque sí señores, los post tienen límites D:. Pero en fin, vayamos directo al grano.
Primero que nada, quiero responder a sus comentarios, pero por aquí... Tendría que hacer doble post... Entonces para evitarme eso les contestaré en mi blog u_u... Seh, tengo un blog =D, no hablo de mí, no me gusta hacer eso en internet y si lo hago son cosas muy banales o_O. En líneas generales, trato de que el blog trate de EGN y de Fanfictions en general, aunque hasta ahora no me he tomado el tiempo de dedicarme a esa parte...
Pueden acceder a dicho blog por el link de mi firma ^^. Aunque igual se los dejo aquí:
http://carpathiawhiteforest.blogspot.com/
Lo segundo es que, si lo notan, en mi firma tengo una pequeña Eve... Gracias a una amiga, me topé con una página de adoptables en la que puedes hacer los tuyos propios... ¡Y adivinen! Hice de Eve =D. No sólo de ella, sino de todos prácticamente, sólo me faltan Dinya, Flowar y Shock. Del resto están todos disponibles para ser adoptados ^^.
Ahora, por último, lo acostumbrado: DIBUJOS =D. Espero y sean suficientes para saldar en cierto modo mi tardanza...
Imagen del Capítulo 3:
http://onixtymime.deviantart.com/art/C- ... -119058649
Skyfler:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Skyfler-121470337
Dinya:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Dinya-121483174
Icestar (aquí me regalaron una tableta gráfica, haciendo que todo el proceso sea más fácil y rápido :3):
http://onixtymime.deviantart.com/art/Icestar-121862276
Pérdida (algo que el photoshop no me dejó salvar):
http://onixtymime.deviantart.com/art/Tr ... -125743680
Solitude:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Solitude-127132811
Moonghost & Baby:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Mo ... -128252007
Es el mismo, pero le coloqué dibujos viejos para comparar:
http://onixtymime.deviantart.com/art/A- ... -128257297
Eve Thing (me puse como loca a dibujar incoherencia en una misma hoja xD):
http://onixtymime.deviantart.com/art/Ev ... -128275357
Dyfir & Belcebú (Coloreado):
http://onixtymime.deviantart.com/art/Dy ... -128315837
Moonghost & Eve:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Br ... -129069154
Matando la fiebre de los manga:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Ch ... -131024057
Enurta & Tymime (!?):
http://onixtymime.deviantart.com/art/Wh ... -134781792
Imagen del Capítulo 4:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Ch ... -134782081
Otra vez con el manga:
http://onixtymime.deviantart.com/art/EG ... -136516699
The Dream:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Th ... -137710679
Tretsenl & Belcebú:
http://onixtymime.deviantart.com/art/Tr ... -138590471
Bueno... espero que haya compensado todo el tiempo que estuve ausente... Incluso con la imagen de inicio del capítulo :3
Disculpen también si no he escrito nada aparte ni muy ordenado, es tarde y tengo un poco de sueño, aunque aún faltan cosas por hacer.
Si se pasan por el blog me agradaría de suma manera que comentaran, si no me equivoco, tengo activada la opción del escritor "Anónimo", es decir que no necesitarían ninguna cuenta para poder dejar sus comentarios ^^
Nos estamos viendo y espero que no me tarde tanto en publicar xDU
Pokiu!