Capítulo 08: El Laboratorio Bioquímico
Se escuchó un gran estruendo, y el gemido de un pokémon. Reconocieron a Infernape como el pokémon que gemía de dolor, al parecer había sido atacado por su contrincante. Mientras los efectos de la transportación desaparecían, y el grupo lograba distinguir la situación, lograron identificar al entrenador del Infernape: era Kazuki.
–¡Kazuki! ¡¿Qué haces aquí?! –Le gritó Siro, alegre de haber encontrado a quien había ido a espiar.
–¡Cállate! –Le ordenó Kazuki– ¡Infernape, regresa! –¡Adelante, Empoleon! –Kazuki tras regresar a su pokémon de fuego, lanzó una pokebola de la cual salió un imponente Empoleon.
–Guau, un Empoleon…–dijo Ignis, admirando el pokémon– ¿Pero contra quien pelea? No logro ver bien a su oponente… –el novato trató de mirar mejor a través de la ventisca, pero por la larga distancia a la que se encontraba el oponente de Empoleon, solo consiguió ver su silueta sin distinguirlo.
–¡Cállense! –Dijo Kazuki– ¡Empoleon, hidro bomba!
El pokémon de agua obedeció, y lanzó una poderosa hidro bomba la cual golpeó a su oponente, el cual todavía el grupo no podía distinguir. Su oponente recibió el golpe pero ni se movió.
–No me hagas reír, esa hidro bomba fue patética –dijo una voz, y notaron que el pokémon contra el cual se enfrentaba Kazuki no tenía entrenador. ¿Estaría hablando el pokémon?– ¡Siente mi poder psíquico! ¡Psíco-corte!
No pudieron ver bien que sucedía, pero si lograron ver como Empoleon caía debilitado con un solo golpe por parte de su oponente. Kazuki, desesperado, regresó a Empoleon a su pokebola.
–Ahora, Garchomp, ve y… –empezó a decir Kazuki.
–Ríndete, ninguno de tus pokémon puede conmigo –dijo el oponente de Kazuki–. ¡Hidroesfera! –Vieron como una esfera de luz celeste impactaba en el suelo a pocos metros delante de Kazuki, provocando que nieve y humo salieran disparados por todos lados. Cuando todo se disipó, parecía que el oponente de Kazuki había desaparecido.
–¡Maldición! –Gritó Kazuki, enojado por haber perdido.
–¡Cálmate Kazuki! –Dijo la voz firme de Naxo.
–¡¿Quién era ese pokémon?! –Le gritó Siro, desesperado por lo que acababa de ocurrir.
–Tenia que capturarlo… con solo capturarlo ya lo hubiera conseguido… –empezaba a decir Kazuki, pero nadie le entendía de qué hablaba– es artificial, no puede ser tan fuerte…
–¡No me digas que lo liberaste! –Dijo Naxo, aparentemente había entendido.
–Sí… –dijo Kazuki, débilmente, golpeando el suelo cubierto de nieve con su puño.
–¡Eres un idiota! –Le gritó Siro, y fue corriendo hacía Kazuki. Lo agarró del cuello de su campera, lo levantó y lo golpeó en la cara. Kazuki ni se quejó, se quedó unos segundos inmóvil, sin hablar, únicamente sostenido por el firme agarre de Siro.
–Necesitaba capturarlo… necesitaba la pokebola… fracasé… nunca volverán… –vacilaba Kazuki. Siro lo soltó, y el entrenador cayó a la nieve devuelta.
–¿Alguien me explica qué sucede? ¿Qué liberó? –Preguntó Ignis, quien hasta entonces solo había sido espectador de la conversación.
–Ni yo sé… –dijo Rean, quien tampoco entendía nada.
–Todo sucedió un año antes de que entraras al instituto, Rean –empezó a decir Siro–. Aunque la historia empezó mucho antes… supongo que reconocen el Equipo Rocket, bueno, ellos hace mucho tiempo, consiguieron ADN de un pokémon muy raro… querían recrear ese pokémon, pero lo querían hacer mucho más fuerte… crearon un clon de Mew… era un segundo Mew… Mewtwo… –dijo Siro, sin poder continuar.
–Ese pokémon fue enfrentado por el mismo Ash, cuando apenas iniciaba –comentó Naxo–. Ese pokémon había creado varios clones de otros, tenía su propio ejército, y planeaba que el mundo entero perteneciera a los clones. Pero abrió los ojos tras una pelea con Mew, su original, y huyó y vivió en paz con los clones que había creado.
Tomó una pausa, esperando que Ignis y Rean asimilaran lo que les contaba. Luego, tras respirar profundamente, continuó hablando:
–Todo iba bien con Mewtwo, dejó que los clones vivieran en paz, como si fueran originales –dijo Naxo–. Y Mewtwo huyó nuevamente, pero esta vez solo. Viajó por todo el mundo, viviendo oculto bajo una capa. Sin embargo, hace ocho años, un humano lo encontró. Ese humano lo retó a una batalla, e increíblemente, lo venció. Además, mientras Mewtwo se encontraba debilitado, le lanzó una pokebola, y Mewtwo fue capturado. Ese entrenador, no era ni más ni menos, que nuestro subdirector.
Ignis y Rean abrieron los ojos exageradamente. No se esperaban eso. ¿El subdirector del IEP había sido capaz de capturar a Mewtwo? Ambos habían oído leyendas del pokémon clonado, pero nunca habían escuchado que había sido capturado.
–El subdirector ya trabajaba en el IEP, y ese año, vino hasta aquí, en esta parte de la isla –explicó el profesor Naxo–. Inició la construcción de un laboratorio, en el cual cuando se terminó, liberó a Mewtwo. Lo sacó de la pokebola, y frente a los ojos del pokémon, destruyó la esfera. Mewtwo no entendía, pero el subdirector le dijo que volvía a ser libre, siempre y cuando viviera en ese laboratorio, y le aseguró que nadie lo molestaría.
–Pero hace cuatro años, cuando yo era un novato en el instituto… –dijo Siro– Alguien volvió a intentar capturar a Mewtwo. El director del IEP, hasta entonces vivía en la isla, pero desconocía la presencia de ese pokémon. Hasta que los rumores empezaron a correr sobre que un pokémon psíquico vivía en las montañas heladas del IEP. El director quiso comprobarlo, y una vez que llegó hasta estas nieves y vio el laboratorio, descubrió al pokémon clon, e intentó capturarlo.
–Algunos dicen que la batalla duró días… –dijo Kazuki, quien seguía tirado en el piso– Pero el punto es que Mewtwo fue capturado por segunda vez… cuando el subdirector se enteró, intentó obligar a su jefe a que lo liberara, pero este se negó. El subdirector decía que Mewtwo al fin estaba con su verdadero amo, y esto al pokémon no le gustó para nada.
–Resulta que el director se aprovechaba del pokémon psíquico… lo usaba en todos sus combates –agregó Siro–, y lo obligaba a usar una armadura extraña, que según el director potenciaba su fuerza. Pero Mewtwo un día se liberó. Se hartó de ser un esclavo de los humanos, se destruyó la armadura que le obligaban a usar, y atacó a su entrenador… le provocó heridas muy graves, algunos dicen que casi lo mató… desde ese entonces, el director está en coma en el hospital hasta hoy en día.
–Esa parte de la historia es muy variada, son leyendas en sí… –dijo Naxo– Nadie sabe si esa es la verdad de lo que sucedió, ya que la familia del director asegura que fue atropellado y por eso se encuentra en ese estado. Pero lo que sí es verdad, y el subdirector nos confirmó a los profesores, es que luego del accidente, el subdirector visitó a Mewtwo, y el subdirector casi sufre el mismo destino que su jefe. Mewtwo intentó matarlo por haberlo encerrado en ese laboratorio, aunque el subdirector aseguraba que era para su bien. Entonces, tras otra pelea entre ellos, el subdirector volvió a ganar, pero no lo capturó. Simplemente, lo congeló… sí, lo congeló –repitió al ver la cara de intriga de Ignis y Rean–. Lo congeló en una cámara criogénica en ese mismo laboratorio… y seguía allí, hasta que Kazuki lo liberó…
–¡¿Por qué lo hiciste, bastardo?! –Le gritó Siro a Kazuki. Pareciera que lo volvería a golpear.
–Me prometieron una pokebola… si lograba capturar a Mewtwo me dijeron que me darían una pokebola capaz de capturar a cualquier pokémon… –respondió Kazuki.
–¿Todo por una Master Ball? –Dijo Naxo– ¿Y como fue que lo liberaste?
–Lo liberé antes de que inicien las clases… y desde entonces he estado intentando capturarlo… –explicó el entrenador.
En ese momento, Ignis conectó neuronas. Varios pensamientos recorrían su mente a la vez… lo sucedido con Mewtwo… Kazuki lo había liberado… le hizo dar cuenta de algo.
“¿Lo liberó antes de las clases? ¿Y desde entonces ha estado intentado capturarlo? En la cueva Kazuki buscaba un pokémon… ¿habrá estado buscando a Mewtwo cuando los Unowm lo atraparon? Mewtwo empezaba con “m”… sería Mewtwo el pokémon que vivía en la cueva? ¿El pokémon que controlaba los Unowm? Sí, eso debía ser… ¡Mewtwo era el pokémon que vivía en esa cueva controlando los Unowm!” pensó el novato, asombrado por su gran descubrimiento, pero no era momento de mencionarlo.
–Ahora lo que debemos hacer es atraparlo devuelta y congelarlo nuevamente… ya perdonó a la humanidad una vez, no creo que lo haga devuelta… –dijo Siro, tratando de idear un plan.
–El laboratorio era bioquímico, estudiaba la vida –explicó Naxo–. Allí había información sobre Mewtwo que el subdirector recopiló… tal vez encontremos una manera de capturarlo –sugirió el profesor.
–Buena idea –dijo Siro–. Beakman, ¿puedes teletransportarnos a todos hasta el laboratorio bioquímico donde vivía Mewtwo?
–Alak –asintió el pokémon del subdirector. Todos se le acercaron, incluyendo Kazuki quien se había levantado. Una vez que todos estaban agarrando fuerte a Beakman, este los teletransportó hasta un laboratorio algo destruido, lleno de aparatos extraños y computadoras. En el fondo había como unas cápsulas de vidrio, de las cuales salía un vapor helado.
–¿Este es el laboratorio? –Preguntó Siro a Kazuki, quien asintió con la cabeza.
–Que feo el lugar en que retenían a Mewtwo… –dijo por lo bajo Rean.
–Vayamos a la computadora principal, de seguro allí encontraremos algo –sugirió Naxo, acercándose a una computadora que estaba en el centro, y tenía un monitor mucho más grande. Esta estaba ya prendida, y había un archivo abierto.
–¿Tiene juegos? –Preguntó Ignis, mirando el ordenador.
–No, no tiene juegos, Ignis –le dijo Naxo, respondiendo a una pregunta idiota.
–¿Puedo instalar un juego? En mi compu no anda, pero acá capaz que sí –dijo el joven devuelta.
–No, no puedes instalar un juego –le volvió a decir Naxo, con un tono de voz más irritado.
–¿Pero puedo…? –Empezó a preguntar nuevamente Ignis.
Naxo dirigió una mirada asesina al novato, quien se calló.
–Bueno… ¿eh? Este archivo abierto tiene el nombre de Mewtwo en el título… –empezó a decir Naxo, revisando la computadora.
–Leámoslo –dijo Siro, mirando fijamente la pantalla.
“Mewtwo es un pokémon fascinante, en los estudios que me ha permitido realizarle, he descubierto el ADN de Mew, y puedo colocarlo en una Pokédex para localizarlo. Ya empecé la búsqueda con el director de la escuela, Giovanni. Más allá de que ya no es tan joven, se mostró muy interesado en el proyecto. Le he confiado un secreto muy importante al decirle que Mewtwo está aquí encerrado”, leyó Siro. Al final del archivo, se encontraba el nombre del subdirector; él lo había escrito.
–No lo puedo creer… –dijo Naxo– El subdirector nos dijo que Giovanni había encontrado por su cuenta a Mewtwo, pero en realidad el subdirector le mostró el laboratorio.
–¿Y eso qué? –Preguntó Ignis, sin entender.
–El archivo está abierto… –vaciló Naxo– Kazuki, cuando estuviste aquí, ¿tú abriste este archivo?
–No, de hecho la computadora estaba apagada –respondió el joven, ya había recobrado la compostura.
–Entonces, el que lo abrió… –empezó a decir Naxo, con los ojos muy abiertos. El profesor veía un peligro invisible al ojo de los demás.
–…fui yo –acabó la frase una voz, la cual reconocieron. Era la misma voz de quien peleaba contra Kazuki cuando salieron de la cueva.
Todos voltearon, dejaron de observar la computadora, y admiraron a Mewtwo, flotando usando sus poderes. El pokémon se veía muy tranquilo, pero se notaba que una ira profunda lo invadía.
–Mewtwo… –dijo Naxo– ¡Detén lo que planeas!
–¿Quién dice que todavía no hice lo que planeaba? –Respondió el pokémon usando telepatía, y provocando mayor temor en los humanos.
–Mewtwo, volviste a odiar la humanidad, y si planeas ser un peligro para ella, ¡deberás ser congelado devuelta! –Dijo Naxo, subiendo el tono de voz al final.
–No me hagan reír… ¿pero que tal si combatimos? Si yo gano, soy libre; si ustedes ganan, me congelan nuevamente –sugirió el pokémon psíquico.
–De acuerdo, yo pelearé –dijo Naxo, sacando una pokebola.
–No, tus pokémon son del tipo luchador, perderás enseguida –le dijo Siro–. El que peleará, seré yo.
–Ni hablar coordinadorcito –le dijo Kazuki–. Yo lo liberé, yo lo venceré.
–Ya fuiste derrotado por él antes, que te hará pensar que no te derrotará devuelta –le dijo Ignis.
–¿Entonces pelearás vos, Ignis? –Preguntó Rean.
–¿Estás loco? ¡Me matará! –Dijo el novato, muy alterado.
–Ya basta… pelearé contra los cinco –dijo Mewtwo, nuevamente con su telepatía.
–¿Cinco contra uno, estás seguro? –Dijo Kazuki, muy seguro de sí mismo.
–¿Quién dijo que yo pelearé? Ustedes, los humanos, no pelean sus batallas, hacen pelear a sus pokémon. Yo también pelearé con otros pokémon –informó Mewtwo, mientras que nadie le entendía.
–¿Acaso irás y capturarás pokémon salvajes ahora? –Dijo Naxo, muy confundido.
–¿Quién dijo que usaré pokebolas? –Lentamente habló el pokémon– En todo el tiempo que estuve aquí, aprendí un nuevo ataque…
–¿Un nuevo ataque? ¿Cuál, confusión? –Se burló Kazuki.
–No, pedazo de simio sin pelo, el ataque que aprendí es… ¡invocación! –Gritó el pokémon psíquico, mientras que sus ojos se llenaban de un resplandor violeta, al mismo tiempo que una extraña aura del mismo color recorría su cuerpo.
De repente, alrededor de Mewtwo, aparecieron unas especies de portales en el suelo, cinco de ellos para ser exactos. Estos portales eran del mismo color que el aura que rodeaba a Mewtwo, y tenían unos extraños círculos y marcas en ellos. De repente, de los portales, empezaron a emerger pokémon de hielo, como los que habitaban esa zona de la isla. Estos pokémon también tenían una especie de aura extraña. Pronto, cuando los cinco pokémon emergieron de esos extraños circulos, los portales desaparecieron mientras quedaron cinco pokémon con los ojos violeta, igual que Mewtwo. Estos pokémon eran: Abomasnow, Mamoswine, Walrein, Glalie y Weavile.
–¡¿Qué fue eso?! –Gritó Naxo, muy desesperado.
–Mi nuevo ataque: invocación. Me permite traer a algunos pokémon salvajes cercanos para que peleen por mí –explicó Mewtwo–. Estos cinco pokémon, pelearán contra ustedes.
–Maldición… –dijo Rean, asustado por el combate.
–Cálmense, se ven fuertes pero nada nos confirma que lo sean… vayamos uno contra cada uno –dijo Naxo–. Yo contra Mamoswine.
–Yo pido a Abomasnow –dijo Siro.
–Entonces yo me quedo con Walrein –dijo Kazuki.
–Yo con Glalie… –dijo Rean, recobrando el ánimo al ver que los más difíciles ya fueron tomados.
–Y yo con Weavile… forma evolucionada de Sneasel, interesante –dijo Ignis, con una sonrisa maquiavélica en su cara.
–Bien, empecemos –dijo Naxo, y lanzó una pokebola de la cual salió un Machamp.
–Adelante, Garchomp –dijo tranquilo Kazuki, sacando una pokebola de la cual salió un Garchomp.
–¡Acábalos, Eiden! –Dijo Siro, el más animado de todos, enviando un Kumoro, forma evolucionada de Ariados, a la batalla.
–¡Gánales, Salamence! –Exclamó Rean, lanzando la pokebola de un gran Salamence.
–¡Vamos Glacetar! –Dijo Ignis, enviando a Glacetar a la batalla.
–¡¿Qué?! –Le dijeron Rean y Naxo a la vez.
–¿Estás loco? ¡Glacetar no está entrenado! –Le gritó Naxo.
–Estoy seguro que podrá, je, je –dijo confiado Ignis, mirando a su Glacetar.
–De acuerdo, a pelear –dijo Mewtwo, con una voz seca y profunda. Los cinco pokémon invocados, caminaron lentamente hacía los pokémon de los entrenadores.
¡Batalla! ¡Salamence vs Glalie!
El Glalie invocado con sus ojos de un aura violeta, se acercó hasta el Salamence de Rean. Ambos pokémon se miraron fijamente, deseando iniciar ya el combate.
–Hagamos esto rápido, ¡lanzallamas, Salamence! –Gritó Rean, deseando que su pokémon obedezca.
Sin embargo, el dragón no obedeció. Simplemente voló hacía Glalie y le mordió, usando su ataque triturar. El pokémon de hielo no se preocupó mucho por el ataque, simplemente le lanzó un rayo hielo, el cual provocó graves heridas en Salamence.
–No… –dijo Rean– ¡Salamence, obedece! ¡Lanzallamas!
Salamence volvió a ignorar la orden de su entrenador, y simplemente voló muy alto y cayó en picada contra Glalie. Sin embargo el pokémon de hielo utilizó protección, defendiéndose del ataque vuelo del dragón.
–Maldición… bueno, si no me obedece… ¡triturar! –Ordenó Rean.
Como Rean esperó, Salamence desobedeció la orden, y utilizó un potente lanzallamas contra Glalie, quien no se pudo defender. El pokémon de hielo quedó gravemente herido, pero no se rindió, y utilizó colmillo de hielo contra su oponente. Salamence quedó muy herido tras un segundo ataque del tipo hielo, ya que es extremadamente débil ante esos movimientos.
–Sé que puedes Salamence, ¡cabezazo zen! –Dijo Rean, pero su pokémon desobedeció nuevamente.
En vez de utilizar cabezazo zen, simplemente volvió a utilizar triturar contra Glalie, quien retrocedió ante este movimiento.
–Bueno, tan mal no estuvo… ¡lanzallamas!
Salamence voló por los aires, alrededor de Glalie. Lo rodeaba velozmente, y empezó a lanzarle lanzallamas desde varios puntos diferentes. Sin embargo, el pokémon de hielo usaba protección ante cada ataque de fuego, y prevenía ser derrotado.
El dragón persistió con sus movimientos, dispuesto a acabarlo rápido. Pronto, sucedió lo que el dragón y su entrenador esperaban. La protección de Glalie falló, y el lanzallamas golpeó al pokémon de hielo, arrojándolo contra una pared, mientras el ataque de fuego persistía. Pronto, Glalie cayó debilitado, y el mismo portal que apareció cuando fue invocado, se dibujó en el piso. Glalie desapareció en el portal, probablemente devuelta a su entorno salvaje.
–Bien hecho, Salamence –le felicitó Rean a su pokémon, acercándose y queriéndole hacer una caricia en la cabeza, pero el dragón movió la cabeza, e hizo un rugido que daba a entender que el crédito era solo suyo.
¡Fin de la batalla! ¡Salamence gana!
¡Batalla! ¡Garchomp vs Walrein!
–Bien Garchomp, acabemos rápido con esta foca –dijo Kazuki, confiado y mirando a su pokémon.
–Gaaar –rugió el dragón, mirando a Walrein.
–Una buena garra dragón –dijo claramente Kazuki, y Garchomp con una increíble velocidad, efectuó el movimiento contra Walrein, quien apenas se percató de lo sucedido.
–¡Waaal! –Gimió de dolor el pokémon invocado. Aprovechó que Garchomp seguía a poca distancia de sí mismo, y utilizó un colmillo hielo contra el dragón. Sin embargo, Garchomp lo esquivó sin problemas, sin recibir ningún daño.
–Bien hecho –le dijo Kazuki a su pokémon–. Ahora usa terremoto.
Garchomp dio un gran salto, y cayó en el suelo del laboratorio, provocando que este se moviera dañando gravemente a Walrein.
–Excelente, ahora un bucle arena –ordenó Kazuki.
Garchomp efectuó la orden, y realizó bucle arena contra Walrein, quien fue atrapado y empezó a sufrir daño. Walrein no pudo hacer nada para defenderse del bucle arena, pero una vez atrapado lanzó un rayo aurora al dragón, quien lo recibió pero no sufrió grandes daños.
–Bien Garchomp, acábalo con cola de hierro –dijo el entrenador del dragón.
Garchomp se acercó a Walrein, y utilizó un poderoso cola de hierro, el cual dejó gravemente herido al pokémon acuático.
Walrein apenas podía moverse del gran daño recibido, pero logró utilizar un ataque… frío polar…
Walrein miró fijamente a Garchomp, y utilizó frío polar, antes que bucle arena le restara los pocos PS que le quedaban. Increíblemente, frío polar hizo efecto y golpeó a Garchomp, quien se debilitó al instante. Sin embargo, el combate no acabó allí, ya que el bucle arena también debilitó a Walrein, terminando todo en empate.
–Maldición… al menos Walrein se debilitó también –sacó su pokebola y regresó a Garchomp en ella.
Otro portal apareció debajo del Walrein invocado, y el pokémon acuático desapareció en él.
¡Fin de la batalla! ¡Empate!
¡Batalla! ¡Glacetar vs Weavile!
–Bien, veamos que sabes hacer, Glacetar –dijo Ignis, observando a su pokémon, el cual estaba haciendo frente a Weavile–. ¡Polvo nieve!
Glacetar se acercó a Weavile, quien lo esperaba. Utilizó su mejor polvo nieve, pero el pokémon siniestro ni se movió, y sufrió un daño mínimo. Weavile le atacó con tajo umbrío, provocando grandes heridas por las pocas defensas de Glacetar.
–Eh… ¡ataca con algo! –Ordenó el novato.
Glacetar voló alrededor de Weavile, y en cuanto pudo utilizó giro rápido. Glacetar empezó a girar a gran velocidad y golpeó a Weavile, pero nuevamente el pokémon oscuro tampoco recibió grandes daños.
–Ni siquiera sé que ataques tiene Glacetar… –decía Ignis, sin saber que hacer, ya que sus ataques no dañaban tanto a Weavile.
El pokémon siniestro, molesto por el giro rápido recibido, observó a Glacetar por unos momentos, y luego lo empezó a perseguir, queriendo arañarlo con sus garras. Sin embargo, el pokémon copo de nieve huía, y trataba de mantenerse lejos del alcance de Weavile.
–¡No huyas y golpéalo! –Le gritó Ignis– ¡O por lo menos defiéndete!
Al terminar esa frase, Glacetar decidió defenderse. Flotó por encima de Weavile, y luego una especie de niebla empezó a surgir alrededor de él. Luego, además de la niebla, un aura celeste rodeó a Glacetar, y luego se acercó hasta su oponente.
Una vez con el aura, Glacetar dejó de preocuparse por lo que Weavile hiciera, más allá de que su entrenador no entendía la estrategia. De repente, Weavile corrió hacía Glacetar y lo golpeó con ataque rápido. Glacetar salió volando contra una pared y se debilitó, sin embargo, Weavile no quedó en perfecto estado. Pocos segundos después del ataque, su cuerpo empezó a cubrirse de hielo hasta que se congeló.
–¿Eh? ¿Qué pasó? –Preguntó Ignis confundido. Luego sacó su pokedex y apuntó a Glacetar, convencido de que él había provocado el congelamiento de Weavile.
Glacetar, el pokémon copo de nieve. Tipo: hielo. Este pokémon vive en zonas heladas, cerca de montañas. Las esferas de sus puntas son muy frías, y pueden crear hiel y nieve. Puede flotar y tiene un cuerpo muy liviano por lo que es dañado fácilmente. Se dice que tiene la capacidad de enfriar y hasta congelar su entorno. Es muy buscado por criadores por ser uno de los únicos pokémon que aprenden aura fría.
–¿Aura fría…? –Repitió el novato al escuchar la última parte– ¡Ya recordé! ¡Si el pokémon recibe ataques físicos el oponente se congela, pero el usuario le baja mucho la defensa! Bueno, se sacrificó por el equipo… ¡Glacetar, regresa! –Ignis sacó su pokebola y regresó en ella a Glacetar. Luego sacó a Charmander al combate.
–¡Char, char! –Rugió el pokémon.
–¡Charmander, ascuas antes que se descongele! –Ordenó el novato.
Charmander se acercó al Weavile congelado y empezó a lanzarle gran cantidad de ascuas. Por más que derretían el hielo, también le hacían mucho daño. Pronto, el hielo quedó descongelado, y Weavile pudo moverse devuelta, aunque quedó con una quemadura.
–Weavile… –se resintió de la quemadura. El pokémon oscuro empezó a intentar apagarla, y se olvidó de su oponente.
–¡Aprovecha que se distrajo con la quemadura, y usa arañazo! –Ordenó Ignis.
Charmander corrió hasta Weavile y una vez que estuvo a corta distancia lo arañó en el rostro. Weavile cayó hacía atrás al recibir el golpe, y se debilitó. El mismo portal apareció debajo y lo teletransportó a su entorno salvaje.
–¡Bien Charmander!
¡Fin de la batalla! ¡Charmander gana!
¡Batalla! ¡Machamp vs Mamoswine!
–Bien Machamp, hagamos un encuentro rápido –dijo Naxo, mirando a su pokémon luchador.
–Machamp –afirmó el pokémon.
–Dale al gigantón un buen tajo cruzado, seguido de demolición –ordenó el profesor, mientras su pokémon obedecía.
Machamp se acercó a Mamoswine y utilizó tajo cruzado, seguido de un potente demolición, dejando gravemente herido a Mamoswine. Pero recibió un vuelto, ya que el pokémon de hielo utilizó terremoto, mezclado con ventisca. Ambos ataques impactaron en el pokémon luchador, también provocándole unas heridas graves.
–Descuida Machamp, no es tanto daño… ¡usa sustituto! ¡y luego danza espada! –Gritó Naxo.
El luchador utilizó sustituto, y luego empezó a danzar, elevando su ataque. Mamoswine, mientras, aprovechó el momento para atacar con golpe bajo, aunque también recibió daño él mismo.
–¡Ahora tajo cruzado devuelta! –Dijo el entrenador de Machamp.
El pokémon luchador volvió a utilizar un poderoso y potente tajo cruzado en Mamoswine, quien casi se debilita.
–¡Ya falta poco, ahora…! ¿Eh…?
Mamoswine se levantó débilmente, y empezó a utilizar ataques de hielo sobre sí mismo. Básicamente lo que hizo, fue cubrirse de nieve, hasta autocongelarse a sí mismo.
–Lo que faltaba… glaciación… el usuario se congela a si mismo para recuperar la salud y curarse de los problemas de estado –refunfuñó Naxo, con una mano tapándose la cara–. Machamp, golpéalo antes que se descongele.
El pokémon luchador empezó a golpear al congelado Mamoswine, utilizando gran cantidad de veces tajo cruzado y demolición. Pronto, no solo rompió el hielo, sino que volvió a dejar casi debilitado a su oponente.
–¡Ahora, tu mejor demolición! –Ordenó Naxo.
Machamp golpeó con todas sus fuerzas a Mamoswine, quien salió volando y se golpeó contra una de las paredes del laboratorio. Se debilitó, y mediante el portal violeta volvió a su vida en el exterior.
¡Fin de la batalla! ¡Machamp gana!
¡Batalla! ¡Kumoro vs Abomasnow!
–Bien Eiden, por más que yo soy un coordinador, no quiere decir que no me gusten las batallas… tú eres mi mejor arma de combate, así que acabemos con ese arbusto-helado de frutas –dijo Siro, mirando a su Kumoro.
–Kumo –dijo la araña.
–¡Tijera X! –Gritó el entrenador.
Eiden usó un poderoso tijera X en Abomasnow, quien lo resistió y le devolvió una mezcla de ventisca y hojas afiladas, las cuales golpearon al pokémon bicho.
–Resiste Eiden, y contraataca con tajo umbrío –dijo Siro.
El pokémon bicho se acercó a Abomasnow y utilizó tajo umbrío contra él, provocándole unas buenas heridas. Luego, sin que su entrenador lo ordenara utilizó otra vez tijera X.
–Gran extra, Eiden. ¡Devuelta tijera X! –Ordenó Siro, mientras su pokémon obedecía.
La Kumoro atacó con tijera X. Sin embargo, tras el ataque, Abomasnow contraatacó con hojas afiladas. Luego, utilizó puño hielo, el cual provocó un daño considerable en Eiden.
–Sé que puedes… ¡utiliza un tajo umbrío para acabarlo! –Gritó Siro, y Eiden usó tajo umbrío en Abomasnow, quien tras recibir el daño se debilitó. El pokémon se teletransportó por medio del portal a su entorno salvaje.
¡Fin de la batalla! ¡Kumoro gana!
El grupo, tras haber derrotado a los pokémon invocados por Mewtwo, se reúne junto con Beakman, para hacer frente al pokémon psíquico. Todos con sus pokémon enfrente, estaban dispuestos a derrotar a Mewtwo y volverlo a congelar.
–Es inútil, soy el pokémon más poderoso de todos –decía Mewtwo, sin miedo ante tantos pokémon en su contra– ¿No entienden que no pueden contra mí? Ríndanse y su derrota no será tan humillante.
–Suenas como el típico villano presumido de su poder… ¡Charmander, ascuas! –Dijo Ignis, sin miedo al pokémon psíquico.
–Entiendan que no pueden conmigo –dijo Mewtwo–. Ya perdieron.
–Eso lo veremos… ¡te venceré Mewtwo, y te capturaré! –Rugió Kazuki, sacando otro pokémon al combate. De una de sus pokebolas, salió un poderoso Torterra– ¡Triturar, Torterra!
El pokémon de hierba usó su ataque contra Mewtwo, quien además de recibirlo, retrocedió.
–Bastardo… ¡ya verán! ¡Sentirán mi máximo poder…! –Gimió el pokémon psíquico.
–Alak, alakazam –dijo Beakman, mirando fijamente a Mewtwo.
–Conque aún sigues de esclavo de ese traidor… de acuerdo Beakman, te haré caso, pero dile a él que lo estoy buscando –dijo Mewtwo dirigiéndose al Alakazam. Luego miró al grupo–. Esta vez los perdonaré… pero si vuelven a entrometerse… verán…
El extraño color de los ojos de Mewtwo reapareció, y se teletransportó fuera del laboratorio, dejando a los entrenadores y sus pokémon solos. Tras haberse marchado la amenaza, el grupo regresa a sus pokémon a sus pokebolas.
–Debemos estar preparados… –dijo Siro por lo bajo.
–No, ustedes no se volverán a entrometer en esto –dijo autoritariamente Naxo–. Esto no es una simple pelea contra un pokémon salvaje, es contra Mewtwo. Ese pokémon ya tiene con quien pelear, y no nos entrometeremos, no estamos al nivel de ese ser.
–¡Pero…! –Empezó a decir Kazuki.
–Cállate Kazuki, tú lo liberaste, pero no lo capturarás. Ni siquiera tú estas al nivel de Mewtwo, ninguno de nosotros lo está –informó Naxo–. Más allá de los motivos que hayas tenido al liberarlo, deja todo como está. El subdirector se encargará. Mewtwo lo tiene como objetivo, pero estoy seguro que no atacará pronto.
–Pero quedaron muchos cabos sueltos, profesor –dijo Rean–. Explíquenos que planea Mewtwo.
–No deben saber, no es asunto de ustedes… es muy peligroso, no se metan –dijo el profesor–. Beakman, llévanos devuelta.
El Alakazam acercó al grupo y empezó a utilizar teletransportación, dispuestos a llevarlos devuelta a la oficina del subdirector.
–Digan lo que digan, la pelea contra Mewtwo es mía… –susurró Kazuki, por lo bajo, sin que nadie lo escuchara.
***CONTINUARÁ***
Próximo capítulo: El Bosque De Turtwig
Información extra:
Fakesmon:
Spoiler
Kumoro - Creador: Siro

Cuando Ariados es hembra y es expuesta a una Piedra Noche ésta evoluciona sorprendentemente a esta bestia de combate. Destaca por su gran tamaño (Igualable al de Titanes como Metagross) y por su extraña habilidad, "Urticaria". Cada vez que Kumoro es atacada y entra en contacto con el pokémon enemigo, ésta suelta unos pelos urticantes de su cuello que dañan notablemente al enemigo (1/12 del total de HP). Conserva su tipo Bicho pero adquiere el tipo Siniestro que sustituye a su antiguo tipo veneno, lo que no implica que pierda sus habilidades tóxicas. Sus estadísticas base son equiparables a los mejores, como Salamence, Metagross o incluso Deoxys, sin llegar a superarlos.
Estadísticas
HP
Base: 95 - Total: 394
Ataque
Base: 130 - Total: 394
Defensa
Base: 85 - Total: 295
Ataque Especial
Base: 80 - Total: 284
Defensa Especial
Base: 80 - Total: 284
Velocidad:
Base: 108 Total: 346
Total de Estadísticas base: 578, que ocuparía el Ranking número 44 de todos los pokémon por debajo de Uxie, Mesprit y Azelf.
Ataques nuevos:
Spoiler
Nombre: Invocación
Tipo: Psíquico
Poder: ---
Presición: ---
PP: 10
Categoría: Otro
Descripción: Invoca pokémon cercanos para que peleen. Falla si recibe daño.
Efecto: Invoca un pokémon salvaje del área en que se encuentre. No funciona en lugares donde no haya pokémon salvajes. El pokémon tendrá el mismo nivel y ataques que tendría si se encontrara salvaje, y ataca por su cuenta, no se puede controlar. El pokémon invocado es elegido al azar.
Nombre: Aura Fría
Tipo: Hielo
Poder: ---
Presición: 90
PP: 5
Categoría: Otro
Descripción: Crea un aura helada de 2 a 5 turnos que congela al ser atacado pero baja la defensa.
Efecto: El pokémon crea un aura que lo rodea de 2 a 5 turnos. Si el pokémon es atacado con un ataque físico mientras el aura está en efecto, el oponente es congelado automáticamente, pero sin anular el daño recibido. Al usar le ataque, la defensa y la defensa especial bajan mucho.
Nombre: Glaciación
Tipo: Hielo
Poder: ---
Presición: ---
PP: 10
Categoría: Otro
Descripción: El usuario se congela por dos turnos, recuperando PS y el estado.
Efecto: El pokémon es congelado durante dos turnos, y recupera todos sus PS y soluciona sus problemas de estado.
Bueno, perdón por la laaaaaaaaaaaaaaaaaaarga tardanza, es que con Reality, vacaciones, y que no tenia ganas xP tarde un poco en hacerlo (cuando al fin lo empece a escribir, lo termine en tres dias, asi que imaginense que el resto del tiempo en que no lo publique estuvo haciendo nada xP).
Aparecieron nuevos ataques, un nuevo fake (creado por Siro

) y Mewtwo. Al igual que en el reciente capitulo de Reality, aqui tambien hubo informacion dee golpe, como la suposicion de Ignis sobre que Mewtwo era el pokemon protegido por los Unowm de la cueva, el nombrar a Giovanni en el fic, y la postura de Mewtwo como amenaza en futuros capitulos.
Espero que el cap les haya gustado, muchas gracias por los comentarios ^^
Y pasense por mi otro fic
-Pokémon Reality-