Re: Pokemon: Desastre Temporal
Gracias a todos por sus respuestas... Estuve casi un mes sin postear... Es que lo tenía escrito pero no tenía ganas de ponerlo, je. Gracias al chico nuevo, grimer, que se animó a leer la historia, ¡volvimos a los 4 comentarios! Ahora sí, un nuevo capi...
Capitulo 23: Los primeros pasos en la región Kalama
Spoiler
En el capítulo anterior, Enu se enfrenta al líder del primer Gimnasio. Tras una dura batalla el mismo queda reconocido como un buen gimnasio y avanzan ahora hacia el próximo. Pero antes...
Los chicos salieron del gimnasio y de la ciudad. Debían avanzar rápido, la próxima que iban a visitar estaba en una isla, y aun les quedaba atravesar mucho camino para llegar a la costa. Claro que como era de noche, decidieron acampar.
Trugar y Nasha se tiraron tranquilamente a descansar y Mailen llamó a Enu para “hablar” unos metros más lejos del campamento.
—Mmm… una cola así no la he visto ni en un Ninetales —le habló Enu a las espaldas de Mailen cuando llegó. La chica se dio vuelta con mala cara—. ¿Pasa algo?
—No te hagas el gracioso, Enu. ¿Qué pasó hoy con Nasha?
—¿Qué pasó? ¿Cuándo? ¡Ah, el incidente después de la batalla con los Omega! No sé qué le pasó.
—¿Incidente? ¿Sólo así lo llamas? ¡Enu, se te echó encima! ¡Y vi su mirada, te estaba desnudando con ella!
—¡Ah, no seas exagerada, Mailen! ¿Nasha? No, ella es totalmente inofensiva. Sólo se sintió alagada y feliz de que alguien la trate bien.
—¡Es que no lo entiendes, Enu! ¡Eres muy atractivo, demasiado, eres un… seductor por naturaleza! Aquí en el futuro, todos los hombres son iguales, hacen siempre lo mismo, pero tú no, transgredes todas las normas de esta época, eres diferente y los diferentes llaman la atención ¡y eso gusta! Me gusta a mí, le gusta a Nasha y les gusta a todas las demás. Y yo soportaría que estés con otra, pero no con Nasha.
Enu se quedó chiquitito como cabeza de alfiler después de todo lo que Mailen le dijo. Agachó la cabeza y de pronto sonrió maliciosamente.
—¿Qué te pasa?
—¿Segura que soportarías que este con cualquier otra?. —El chico se acercaba tranquila y seductoramente, Mailen se echó hacia atrás acorralada. Enu le apretó las muñecas con firmeza.
—Basta, Enu, me haces mal, me estas lastimando. —Mailen hizo un vago esfuerzo por liberarse pero en cuanto sintió la respiración del muchacho dejó de luchar y se entregó a su voluntad.
—Dime, Mai, ¿hay alguna forma de que yo componga lo que hice mal esta mañana? —Las manos de Enu acariciaban el cuerpo de Mailen con alguna vez acariciaron el abrigo de piel de su madre buscando monedas.
Mailen… como decirlo… había olvidado no solo lo que pasó esa mañana, sino también lo que pasó con el resto de su vida. Estaba desvanecida, recostada sobre un árbol con las manos de Enu recubriéndola como sabanas. Sentía una sensación muy placentera, como cuando una persona está haciendo algo mal. Los niveles de adrenalina casi la doparon. El abdomen de Enu se pegó al suyo arrancándole un suspiro necesario para contener la tensión hormonal de su cuerpo. Tenía miedo de olvidarse de respirar y morir, cuando Enu hacía eso pasaban cosas de ese estilo. La muchacha cerró los ojos y abrió un poco la boca mientras le temblaban las piernas. Estaba totalmente fuera de esta dimensión, el chico podría haber hecho con ella lo que quisiera, y en cierto lugar de la cabeza de la chica el único pensamiento era que lo hiciera, que hiciera lo que quiera con ella… Un beso húmedo en la frente la despertó del magnífico sueño.
—Vamos a dormir, tengo sueño, mañana hay que caminar mucho. Wartortle no fue el único que se cansó. —Enu se dio la vuelta y regresó al campamento.
Mailen quedó con los ojos desorbitados, su corazón aun latía intensamente. ¿Cómo podía ser que ese chico hiciera esas cosas? ¡Para males casi ni la había tocado! El gran pokémon de fuego que había nacido en el interior de la chica había sido congelado por un bloque de hielo salido de la nada y eso… se sentía terrible… necesitaba que el mismo que lo había encendido volviera a descongelarlo.
Los muchachos continuaron caminando al otro día por una estepa con pastos altos... Se veían algunos pokémon de pradera que corrían con gracia y libertad...
De repente algo se choca muy fuerte con Enu haciéndolo tambalear.
—¡Ahhh! Ve Chikorita, Hoja Afilada.
El ataque del pokémon daño a Enu en sus brazos.
—¡Ahhh! ¿Qué te pasa, niña?
—No permitiré que robes mi pokémon.
Los cuatro chicos se miraron asombrados.
—¿Robar tus pokémon? ¿Y por qué haríamos algo como eso?—pregunto Trugar.
La niña pareció bajar la guardia.
—¿Ustedes no quieren robarme?
—¡Claro que no! —contesto Enu, malhumorado—. No deberías atacar a cualquier persona solo porque no la conoces.
—¡Lo siento mucho! —se disculpó la niña—. Es que hay un ladrón que les roba los pokémon a la gente de mi aldea.
—A ver, cuéntanos así te ayudamos —habló Trugar.
—¿Ayudarla? Perderemos el tiempo —dijo Enu a quién aun no le caía bien la niña.
Mientras caminaban los cinco hacia la aldea la niña les contaba.
—Mi aldea es un pequeño lugar que vive de la agricultura, y el alcalde es la persona más rica y justa del pueblo. El compró un pokémon y lo usó para atrapar pokémon para todos los habitantes de la aldea. Pero desde hace un tiempo un joven solitario anda por la aldea con un pokémon fuerte y les roba los pokémon al primero que se cruza en su camino.
Los chicos parecieron evaluar la situación y quisieron ayudar. Según la niña el delincuente frecuentaba la aldea todos los días, pero nunca a la misma hora. La aldea era un pequeño asentamiento de no más de 10 casas y la única que sobresalía era una gran casa blanca, hogar del alcalde del pueblo. Los muchachos pasearon por el pueblo investigando, pero no había indicio de ningún delincuente. Nasha se notaba emocionada por la artesanía del lugar que estaba hecha en su mayoría de flores y piedras preciosas. Enu y Mailen recorrieron juntos la aldea lanzándose miradas coquetas.
Trugar, que era el más responsable, se quedó buscando pistas y fue el quién escucho primero los gritos de uno de los hombres de la aldea.
—¡El ladrón, el ladrón!
El robusto muchacho preparo su pokebola. Un sujeto alto con el cabello tapado por un gorro y la cara oculta tras una bufanda lo encaró.
—¿Quién eres tú? Vete del pueblo, no es problema tuyo... No querrás salir de aquí con una golpiza.
—No tienes ni idea de lo que estás hablando —le respondió Trugar tranquilamente.
—¿Ah, no? Jejeje, ya veremos ¡ve, Mightyena!
—Ve, Loudred.
Los pokémon se observaron rudamente. El Migthyena daba miedo, pero ni Trugar ni Loudred parecían temer.
—Migthyena, usa Mordisco.
—Este combate es nuestro Loudred, solo esquívalo.
Loudred tenía una gran experiencia, mucho más que ese joven Migthyena y nada que hiciera el pokémon oscuro lo sorprendería. Luego de evitar algunos mordiscos y derribos, Trugar decidió que era el momento de atacar.
—¡Doble Patada, Loudred!
El ataque golpeó con fuerza a Migthyena, que recibió el embate con el costado de su cuerpo dejándolo completamente debilitado. El joven delincuente cayó al suelo sorprendido e impotente. No podía creer a la velocidad que habían vencido a su Migthyena. Se sacó su gorro con furia y su bufanda cayó por sus constantes movimientos de negación. Parecía muy frustrado.
Enu y las chicas felicitaron a Trugar y entre los cuatro le cerraron cualquier vía de escape al ladrón que no salía del shock.
—Así que por fin encontraste a alguien que te dé tu merecido. —La voz era de un hombre anciano que apareció de entre la multitud.
—¡Tío! ¡Perdóname! ¡No estaba viendo lo que hacía! Yo sólo quería liberarme…
La gente comenzó a murmurar y los jóvenes le preguntaron a la niña que los llevó allí qué era lo que pasaba.
—Es el sobrino del alcalde —les comentó algo impactada—. Siempre fue un muchacho muy listo y estudioso, nunca salía de su casa… no entiendo por qué hizo estás cosas…
—Trauma opuesto psicológicamente a causa del estrés —afirmó sabiamente Trugar—. También me sucedió a mí. Sucede cuando basas tu vida en un solo objetivo y te autoflagelas intentando lograrlo. Posiblemente este muchacho se sobreexpuso a un aprendizaje corriente intentando llegar a ser una persona muy sabia y con muchos conocimientos, y al despertarse todo este revuelo de los pokémon posiblemente sienta frustración hacia los sabios pokémon psíquicos que tienen mucha más facilidad que él entonces se alió con un pokémon oscuro e intentó hacer lo opuesto a lo que quería un delincuente… suele suceder.
Todos los habitantes del pueblo quedaron estupefactos ante esa explicación, salvo el sobrino del alcalde que asentía alegremente al ver que alguien lo entendía.
—¿A ti te pasó algo como eso? Nunca lo habría imaginado —se sorprendió Enu.
—Entonces, Bill, ¿dónde están los pokémon?
—Están debajo de mi cama, tío, completamente a salvo, no quería lastimarlos, solo quería sentirme poderoso.
Los muchachos terminaron de aclarar malentendidos y continuaron con su viaje conversando sobre lo ocurrido.
—Traen problemas también los pokémon —dijo Enu—. Es posible que en alguna ciudad encontremos un sujeto como yo, que no le caigan bien y que esté harto de que todos nosotros hablemos de ellos. ¿A dónde vamos ahora?
—El siguiente gimnasio que debemos probar está en una isla, la isla Marihn. Dice aquí que serán pokémon roca.
—Bien, yo utilizaré mis pokémon de hierba —dijo Mailen—. Si no les importa.
—No, yo creo que sería bueno que todos lucháramos una vez, así nos entrenamos para el Alto Mando. ¿Tenemos que tomar un barco? Es una buena posibilidad para dar unas vueltas por el mar y que capturen un pokémon de agua —pensó Trugar.
—Yo quiero un pokémon de agua, tal vez incluso encuentre uno que sea agua/hielo y pueda entrenarlo desde ya para la liga…
Trugar, Mailen y Enu se miraron. Estaban en aguas tropicales, jamás aparecería un pokémon de hielo por allí…
Así mismo los muchachos llegaron a un pequeño puerto y pagaron un botecito que los llevaría hasta la isla. El tramo que debían ir por mar no era largo, la isla podía verse desde la parte continental, así que en un momento ya estaban llegando. Pero justo antes de llegar las dos mujeres que conducían el barco salieron de la chalupa.
—¿Estamos por llegar? —preguntó Trugar.
—De hecho, creo que aquí mismo se bajan… —Una de ellas tenía la mirada dura y los pelos revueltos, un cuerpo delgado y sin curvas.
—A menos que quieran que los dejemos en la isla a cambio de sus pokémon. —La otra tenía la mirada perdida y soñadora, con cabello corto y erizado, y cuerpo robusto con senos grandes.
—¿De qué hablan? ¿Dónde es que vimos unos trajes tan ridículos como esos? —preguntó Enu.
Las muchachas llevaban una camisa blanca con rayas rojas y naranjas, pantalones amarillos y zapatos rosados.
—Yo soy Nerea —dijo la de pelo alborotado.
—Y yo soy Dariane. Somos del equipo Omega división femenina. Estamos aquí por sus pokémon.
—¿De qué hablan? —preguntó Mailen—. Vamos Nasha, hay que darle su merecido a éstas atrevidas.
Los chicos salieron del gimnasio y de la ciudad. Debían avanzar rápido, la próxima que iban a visitar estaba en una isla, y aun les quedaba atravesar mucho camino para llegar a la costa. Claro que como era de noche, decidieron acampar.
Trugar y Nasha se tiraron tranquilamente a descansar y Mailen llamó a Enu para “hablar” unos metros más lejos del campamento.
—Mmm… una cola así no la he visto ni en un Ninetales —le habló Enu a las espaldas de Mailen cuando llegó. La chica se dio vuelta con mala cara—. ¿Pasa algo?
—No te hagas el gracioso, Enu. ¿Qué pasó hoy con Nasha?
—¿Qué pasó? ¿Cuándo? ¡Ah, el incidente después de la batalla con los Omega! No sé qué le pasó.
—¿Incidente? ¿Sólo así lo llamas? ¡Enu, se te echó encima! ¡Y vi su mirada, te estaba desnudando con ella!
—¡Ah, no seas exagerada, Mailen! ¿Nasha? No, ella es totalmente inofensiva. Sólo se sintió alagada y feliz de que alguien la trate bien.
—¡Es que no lo entiendes, Enu! ¡Eres muy atractivo, demasiado, eres un… seductor por naturaleza! Aquí en el futuro, todos los hombres son iguales, hacen siempre lo mismo, pero tú no, transgredes todas las normas de esta época, eres diferente y los diferentes llaman la atención ¡y eso gusta! Me gusta a mí, le gusta a Nasha y les gusta a todas las demás. Y yo soportaría que estés con otra, pero no con Nasha.
Enu se quedó chiquitito como cabeza de alfiler después de todo lo que Mailen le dijo. Agachó la cabeza y de pronto sonrió maliciosamente.
—¿Qué te pasa?
—¿Segura que soportarías que este con cualquier otra?. —El chico se acercaba tranquila y seductoramente, Mailen se echó hacia atrás acorralada. Enu le apretó las muñecas con firmeza.
—Basta, Enu, me haces mal, me estas lastimando. —Mailen hizo un vago esfuerzo por liberarse pero en cuanto sintió la respiración del muchacho dejó de luchar y se entregó a su voluntad.
—Dime, Mai, ¿hay alguna forma de que yo componga lo que hice mal esta mañana? —Las manos de Enu acariciaban el cuerpo de Mailen con alguna vez acariciaron el abrigo de piel de su madre buscando monedas.
Mailen… como decirlo… había olvidado no solo lo que pasó esa mañana, sino también lo que pasó con el resto de su vida. Estaba desvanecida, recostada sobre un árbol con las manos de Enu recubriéndola como sabanas. Sentía una sensación muy placentera, como cuando una persona está haciendo algo mal. Los niveles de adrenalina casi la doparon. El abdomen de Enu se pegó al suyo arrancándole un suspiro necesario para contener la tensión hormonal de su cuerpo. Tenía miedo de olvidarse de respirar y morir, cuando Enu hacía eso pasaban cosas de ese estilo. La muchacha cerró los ojos y abrió un poco la boca mientras le temblaban las piernas. Estaba totalmente fuera de esta dimensión, el chico podría haber hecho con ella lo que quisiera, y en cierto lugar de la cabeza de la chica el único pensamiento era que lo hiciera, que hiciera lo que quiera con ella… Un beso húmedo en la frente la despertó del magnífico sueño.
—Vamos a dormir, tengo sueño, mañana hay que caminar mucho. Wartortle no fue el único que se cansó. —Enu se dio la vuelta y regresó al campamento.
Mailen quedó con los ojos desorbitados, su corazón aun latía intensamente. ¿Cómo podía ser que ese chico hiciera esas cosas? ¡Para males casi ni la había tocado! El gran pokémon de fuego que había nacido en el interior de la chica había sido congelado por un bloque de hielo salido de la nada y eso… se sentía terrible… necesitaba que el mismo que lo había encendido volviera a descongelarlo.
Los muchachos continuaron caminando al otro día por una estepa con pastos altos... Se veían algunos pokémon de pradera que corrían con gracia y libertad...
De repente algo se choca muy fuerte con Enu haciéndolo tambalear.
—¡Ahhh! Ve Chikorita, Hoja Afilada.
El ataque del pokémon daño a Enu en sus brazos.
—¡Ahhh! ¿Qué te pasa, niña?
—No permitiré que robes mi pokémon.
Los cuatro chicos se miraron asombrados.
—¿Robar tus pokémon? ¿Y por qué haríamos algo como eso?—pregunto Trugar.
La niña pareció bajar la guardia.
—¿Ustedes no quieren robarme?
—¡Claro que no! —contesto Enu, malhumorado—. No deberías atacar a cualquier persona solo porque no la conoces.
—¡Lo siento mucho! —se disculpó la niña—. Es que hay un ladrón que les roba los pokémon a la gente de mi aldea.
—A ver, cuéntanos así te ayudamos —habló Trugar.
—¿Ayudarla? Perderemos el tiempo —dijo Enu a quién aun no le caía bien la niña.
Mientras caminaban los cinco hacia la aldea la niña les contaba.
—Mi aldea es un pequeño lugar que vive de la agricultura, y el alcalde es la persona más rica y justa del pueblo. El compró un pokémon y lo usó para atrapar pokémon para todos los habitantes de la aldea. Pero desde hace un tiempo un joven solitario anda por la aldea con un pokémon fuerte y les roba los pokémon al primero que se cruza en su camino.
Los chicos parecieron evaluar la situación y quisieron ayudar. Según la niña el delincuente frecuentaba la aldea todos los días, pero nunca a la misma hora. La aldea era un pequeño asentamiento de no más de 10 casas y la única que sobresalía era una gran casa blanca, hogar del alcalde del pueblo. Los muchachos pasearon por el pueblo investigando, pero no había indicio de ningún delincuente. Nasha se notaba emocionada por la artesanía del lugar que estaba hecha en su mayoría de flores y piedras preciosas. Enu y Mailen recorrieron juntos la aldea lanzándose miradas coquetas.
Trugar, que era el más responsable, se quedó buscando pistas y fue el quién escucho primero los gritos de uno de los hombres de la aldea.
—¡El ladrón, el ladrón!
El robusto muchacho preparo su pokebola. Un sujeto alto con el cabello tapado por un gorro y la cara oculta tras una bufanda lo encaró.
—¿Quién eres tú? Vete del pueblo, no es problema tuyo... No querrás salir de aquí con una golpiza.
—No tienes ni idea de lo que estás hablando —le respondió Trugar tranquilamente.
—¿Ah, no? Jejeje, ya veremos ¡ve, Mightyena!
—Ve, Loudred.
Los pokémon se observaron rudamente. El Migthyena daba miedo, pero ni Trugar ni Loudred parecían temer.
—Migthyena, usa Mordisco.
—Este combate es nuestro Loudred, solo esquívalo.
Loudred tenía una gran experiencia, mucho más que ese joven Migthyena y nada que hiciera el pokémon oscuro lo sorprendería. Luego de evitar algunos mordiscos y derribos, Trugar decidió que era el momento de atacar.
—¡Doble Patada, Loudred!
El ataque golpeó con fuerza a Migthyena, que recibió el embate con el costado de su cuerpo dejándolo completamente debilitado. El joven delincuente cayó al suelo sorprendido e impotente. No podía creer a la velocidad que habían vencido a su Migthyena. Se sacó su gorro con furia y su bufanda cayó por sus constantes movimientos de negación. Parecía muy frustrado.
Enu y las chicas felicitaron a Trugar y entre los cuatro le cerraron cualquier vía de escape al ladrón que no salía del shock.
—Así que por fin encontraste a alguien que te dé tu merecido. —La voz era de un hombre anciano que apareció de entre la multitud.
—¡Tío! ¡Perdóname! ¡No estaba viendo lo que hacía! Yo sólo quería liberarme…
La gente comenzó a murmurar y los jóvenes le preguntaron a la niña que los llevó allí qué era lo que pasaba.
—Es el sobrino del alcalde —les comentó algo impactada—. Siempre fue un muchacho muy listo y estudioso, nunca salía de su casa… no entiendo por qué hizo estás cosas…
—Trauma opuesto psicológicamente a causa del estrés —afirmó sabiamente Trugar—. También me sucedió a mí. Sucede cuando basas tu vida en un solo objetivo y te autoflagelas intentando lograrlo. Posiblemente este muchacho se sobreexpuso a un aprendizaje corriente intentando llegar a ser una persona muy sabia y con muchos conocimientos, y al despertarse todo este revuelo de los pokémon posiblemente sienta frustración hacia los sabios pokémon psíquicos que tienen mucha más facilidad que él entonces se alió con un pokémon oscuro e intentó hacer lo opuesto a lo que quería un delincuente… suele suceder.
Todos los habitantes del pueblo quedaron estupefactos ante esa explicación, salvo el sobrino del alcalde que asentía alegremente al ver que alguien lo entendía.
—¿A ti te pasó algo como eso? Nunca lo habría imaginado —se sorprendió Enu.
—Entonces, Bill, ¿dónde están los pokémon?
—Están debajo de mi cama, tío, completamente a salvo, no quería lastimarlos, solo quería sentirme poderoso.
Los muchachos terminaron de aclarar malentendidos y continuaron con su viaje conversando sobre lo ocurrido.
—Traen problemas también los pokémon —dijo Enu—. Es posible que en alguna ciudad encontremos un sujeto como yo, que no le caigan bien y que esté harto de que todos nosotros hablemos de ellos. ¿A dónde vamos ahora?
—El siguiente gimnasio que debemos probar está en una isla, la isla Marihn. Dice aquí que serán pokémon roca.
—Bien, yo utilizaré mis pokémon de hierba —dijo Mailen—. Si no les importa.
—No, yo creo que sería bueno que todos lucháramos una vez, así nos entrenamos para el Alto Mando. ¿Tenemos que tomar un barco? Es una buena posibilidad para dar unas vueltas por el mar y que capturen un pokémon de agua —pensó Trugar.
—Yo quiero un pokémon de agua, tal vez incluso encuentre uno que sea agua/hielo y pueda entrenarlo desde ya para la liga…
Trugar, Mailen y Enu se miraron. Estaban en aguas tropicales, jamás aparecería un pokémon de hielo por allí…
Así mismo los muchachos llegaron a un pequeño puerto y pagaron un botecito que los llevaría hasta la isla. El tramo que debían ir por mar no era largo, la isla podía verse desde la parte continental, así que en un momento ya estaban llegando. Pero justo antes de llegar las dos mujeres que conducían el barco salieron de la chalupa.
—¿Estamos por llegar? —preguntó Trugar.
—De hecho, creo que aquí mismo se bajan… —Una de ellas tenía la mirada dura y los pelos revueltos, un cuerpo delgado y sin curvas.
—A menos que quieran que los dejemos en la isla a cambio de sus pokémon. —La otra tenía la mirada perdida y soñadora, con cabello corto y erizado, y cuerpo robusto con senos grandes.
—¿De qué hablan? ¿Dónde es que vimos unos trajes tan ridículos como esos? —preguntó Enu.
Las muchachas llevaban una camisa blanca con rayas rojas y naranjas, pantalones amarillos y zapatos rosados.
—Yo soy Nerea —dijo la de pelo alborotado.
—Y yo soy Dariane. Somos del equipo Omega división femenina. Estamos aquí por sus pokémon.
—¿De qué hablan? —preguntó Mailen—. Vamos Nasha, hay que darle su merecido a éstas atrevidas.
Bien, sé que no es muy largo pero últimamente ando con poca inspiración... La mayor parte de ella se concentra en el Colegio Virtual

Gracias a todos por recordarme
Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.Re: Pokemon: Desastre Temporal
bill?
de que epoca era enu cuando estaba en elpasado?
porque si entendi bien es el msimo bill que el poekmaniaco de la pc>_>
estuvo bein el cap,me hubeira gustado mas pelea peor estuvo buenolo que el hizo enu a mailenxDD
Spoiler





Spoiler

Re: Pokemon: Desastre Temporal
AL FIN!
ya hiba a darme por vencido a estar viendo si posteabas algo nuevo
aparte de eso buen cap
lastima no pusiste la batalla
IDIOTA MAILEN!IDIOTA ENU! los dos son los mas grandisimos idiotas de esta vida(no te ofendas)
sigue haci
salu2
Adios, bye, cuidense, sean felices. Yo me voy de aqui, es hora de concentrar mi tiempo en otras cosas y de desengancharme un poco, gracias por los buenos recuerdos! Chao!
Re: Pokemon: Desastre Temporal
Konichiwa minna-san, gomenn por no postear antes, pero sólo tenía tiempo para leer >_>
Demian, el rumbo que está tomanjo la historia me sorprendío, aunque no esperaba menos de vos. seguí así y vas a llegar muy alto....cuidado, no te caigas! D:
Re: Pokemon: Desastre Temporal
demian muy bueno el cap,no postee antes porque pense que habias abandonado el fic no me vuelvas a asustar asi,espero el siguiente cap
Re: Pokemon: Desastre Temporal
Debo decir que de ahora en adelante voy a utilizar los nombre de ataque que hay en los juegos de pokémon, anteriormente usaba el nombre que le daban en la serie, pero como de ahora en más van a aparecer muchos pokémon más, y sobre todo de las series nuevas las cuales aún no he visto más que capítulos sueltos, he decidido usar los nombres en español que hay en los juegos, puede que no coincidan con algunos nombres que ustedes conocen, si es así solo deben preguntar.
Fabri, no es el mismo Bill, aunque ¿quién sabe en qué época está Enu? Nadie descarta que se cruze con la serie televisiva XD
Paul, te agradezco que te guste mi fic, pero ¿por qué Mailen y Enu son idiotas? ¿No te gusta el romance-comedia del fic? Voy a dejarles una pregunta debajo.
Grimer, y también para los demás, no postee la batalla en el capítulo anterior para darle "suspenso" al fic... Así se mantienen intrigados hasta hoy, ahora sí hay batalla
Gouka, yo no sé si decir que estás loco u ocupado... Pero gracias igual por tu ánimo
Gracias Vice por tu apoyo.
¿5 comentarios? ¡Vaya! Cada vez mejor, les agradezco mucho. Ahora si el capi, con una extensión regular.
Capitulo 24: Gabrielle
Spoiler
En el capítulo anterior los chicos fueron emboscados por el equipo Omega división Femenina. Dos muchachas extrañas que decidieron retar a Mailen y Nasha a duelo.
Enu y Trugar observaron emocionados y se sentaron tranquilos a ver el combate.
—Apuesto 200 monedas a la loca de cabello extraño —dijo Trugar.
—No, amigo, ¿no te das cuenta la potencia que tiene la otra? Uff, debe tener como 120 de poder destructivo…
Nasha y Mailen casi aplastaron a los chicos con cachetadas.
—¡Dejen de apostar por las rivales y mucho menos hablar de sus pechos! —los increpó Mailen—. Ve, Gloom.
—Ve, Masquerain.
—No sean rebeldes, entréguenos sus pokémon sin rechistar, ¡Corsola, al ataque!
—No llegaran a ningún lado, ¡ve, Snubbull!
—Masquerain, entretenlos con Tornado.
—Gloom, recarga tu Rayo Solar.
Enu y Trugar se observaron con sorpresa ante tal agresividad de las chicas.
—¿Ah, sí? No se dejen tratar así, Corsola, Cañón de Picos a Masquerain.
—Snubbull, Mordisco a Gloom.
El Tornado de Masquerain cumplió su objetivo y distrajo a Snubbull, pero tuvo que sufrir los picotazos de Corsola con toda su furia y cayo debilitado. Sin embargo, el Rayo Solar estaba listo y Gloom lo disparó con fuerza hacia Corsola, que también cayó. Sólo quedaban Gloom y Snubbull en la lucha y se observaban con ferocidad.
—Snubbull, Derribo.
—Gloom, Hojas Filosas.
El daño del derribo fue grande, pero también lo fueron las hojas navajas, ambos pokémon estaban débiles, pero no se querían rendir.
—Vamos chicos, quiero que me apoyen — le dijo Mailen a Enu y Trugar.
—¿Nosotros? ¿Se supone que somos los porristas? ¡Ánimo, Gloom! —gritó Enu.
—¡Tú puedes, Gloom! —animó Trugar.
—¡Les dije que me apoyen a mí, no a Gloom! Uff, basta. Usa tus semillas, Gloom.
Las drenadoras del pokémon atraparon al Snubbull entre lazos vegetales y absorbieron su poder, y en ese momento Mailen aprovecho para atacar.
—¡Rayo Solar, Gloom!
—¡No dejes que lo use, muerde esas lianas y desátate! ¡Usa Mordisco!
Al pokémon le costó liberarse y en cuanto lo hizo atacó fuerte al pokémon de hierba, pero ya era tarde, el tremendo rayo de energía sacó a volar al Snubbull y a sus entrenadoras.
—Wuau… sí que estabas puesta, Mailen… se están convirtiendo en todas unas maestras pokémon, mis dos chicas… —les comentó Enu sonriente y coqueto
—¿Tus dos chicas? —preguntaron ambas mirándolo de reojo—. No sueñes, somos de los ganadores, no de los perdedores.
—Jaja, cuando encuentren un tipo en este planeta que gane más que yo, sólo señálenlo, yo mismo cavaré mi tumba.
—Oigan, trío hormonal, va a ser mejor que vayamos a ver el segundo gimnasio… Si no les parece un trabajo demasiado pesado —pidió el chico robusto.
—¡Cárgame, Trugar! —ordenó Nasha sonriente mientras saltaba sobre su espalda.
—¿Cargarte? ¿Estás loca? Eso debe ser como 70 kilos sobre mi espalda…
Decirle que estaba gorda era lo peor que se le podía hacer a Nasha.
—¡Que maldito! Yo sólo peso 46 kilogramos, ni un kilo más ni un kilo menos…
—Tu trasero no dice lo mismo —bombardeó Enu.
Nasha le metió una piña que a Enu lo tuvo que cargar Trugar para llegar al gimnasio.
—No te metas con mi trasero.
Llegaron a un gran edificio donde había un letrero que decía: ¡PowerRock!
—Parece el letrero de un club nocturno —Mailen se encontraba sorprendida.
—Espero que haya tragos y música… —pensó Enu en voz alta.
—¿Tragos? ¿A qué te refieres? —preguntó Trugar
—Uff, por favor, ¡tragos! Estoy hablando de…
—¿Quiénes son ustedes?
El que hablaba era un tipo grande, de rasgos duros y mirada profunda. Su voz era grave y quebrada. Así mismo, un par de bolsas de supermercado que llevaba en la mano con detergente, un Shampoo, crema dental y verduras le sacaban todo aspecto de rigurosidad.
—Somos de la corporación pokémon, venimos a evaluar el gimnasio, ¿conoce al dueño? —habló Mailen.
Al tipo casi se le caen las bolsas de la mano, tropezó y su cara se volvió completamente roja.
—¡Vieja, vinieron a evaluar el gimnasio!
Una mujer salió de la parte de atrás de gimnasio limpiándose las manos. Traía puesto un delantal de cocinera y un pañuelo en su cabeza, su mirada era amable y sonreía.
—¡Por fin! ¡Qué ilusión!
—Pasen muchachos, deben tener hambre, ¿cierto?
Trugar y Enu se miraron sorprendidos, hacía desde que salieron de la mansión que no comían bien. Los cuatro entraron a la casa y la mujer les sirvió a los chicos un gran plato de pastas con pescado y morcilla que les deparaba un terrible futuro en el escusado.
—Hace desde que aparecieron nuevamente estas geniales criaturas que mandamos una carta para ser gimnasio. Yo mismo lo construí con mis manos, pienso inculcarles a mis hijos el camino de los pokémon de roca para que lo continúen cuando ya sea muy viejo —el hombre hablaba con mucha esperanza.
—¿Quieres más, Enu? —preguntó la mujer al ver que su plato estaba vacío.
—Sí, muchas gracias, está delicioso, ¿sabe mi nombre?
—¡Cómo no voy a saberlo! Si mi hija…
—¡Hola mamá y papá!
Una muchachita de 15 años entró en la casa con un uniforme escolar, parecía una chica alegre, animada y simpática. Además era muy bonita y tenía un cuerpo celestial tras ese uniforme. Arrojó sus carpetas en un sillón y observó la mesa con todos los invitados. Cuando llegó a Enu se tapó la boca con las manos de sorpresa.
—¡Enu Henkatori! ¡Imposible! ¡En mi casa! ¡Enu, soy tu más grande admiradora!
La chica se arrodilló a un lado de la silla del chico y sacó pecho demostrando que tenía unas grandes… ganas de que firmara su remera.
—¡Por favor, firma mi uniforme, nada me haría más feliz en esta vida!
Enu no podía sacar los ojos de los pechos de la chica, tenía un trozo de papa en la boca que estaba a punto de caerse… sí, se cayó. Y justo dentro de su sujetador… entre medio de ambos senos. La sorpresa de Enu era descomunal, era una vergüenza terrible, la muchacha miró el pedazo se papa semi masticada que resbalaba de a poco en su tórax.
—¡Ah, está caliente, sácala!
—¡Mira si voy a sacarla! —dijo Enu preocupado mirando a los padres de la muchacha. Ellos estaban lavando los platos y cantando, ni se daban cuenta. Trugar ya estaba en el gimnasio observando el edificio, no le caían muy bien las fanáticas de Enu. Y a las que tampoco le caía bien esa muchacha era a Nasha y Mailen, que ardían de celos y observaban la escena incapaces de perderse un detalle, en cuanto Enu metiera una mano ahí… —. Mira si la voy a sacar aquí, hay gente, se van a asustar…
—Estoy hablando de lo que cayó de tu boca —dijo en voz baja y se acercó al oído del chico—. Firma mi camisa y sácala sin que nadie se dé cuenta, me estoy quemando.
—¿No puedes sacarla tú?
—¡Mis padres me matan si toco mis pechos! ¡Es algo indebido!
Enu no estalló en carcajadas porque era una situación incómoda. Tomó una pluma y dijo en voz alta para que todos oyeran.
—¡Firmaré tu uniforme!
—¡Si, por favor, ay, que emoción, siento una extraña sensación en el pecho por eso! Apresúrate… —dijo al final la muchacha en voz baja.
Enu estampó su nombre sobre la tela que cubría el seno derecho y lentamente pinchó el pedacito de papa con la pluma y la extrajo del incomodo lugar. Mailen y Nasha no pudieron ver nada porque la espalda de la muchacha les tapaba la misión.
—Oh, gracias Enu, eres mi ídolo, eres fantástico, un increíble maestro pokémon. —La chica le hablaba embobada mientras estrechaba la mano derecha de Enu contra su pecho. Eso ya fue suficiente.
—Yo creo, Stoch, que deberíamos empezar la batalla para evaluar su nivel—dijo firmemente Mailen al hombre.
—Es cierto… ve a cambiarte, Gabrielle, esta señorita quiere tener una batalla contigo —dijo el tipo.
Enu observó a Stoch sorprendido. Mailen y Nasha observaron a la muchacha que tenía la hermosa mano de Enu sobre sus sucios pechos.
—¡Voy a cambiarme y bajo!
—¿Ella? —se preguntaron Mailen y Nasha—. Ella… —se pusieron a pensar las consecuencias que esto traería—. ¡Ella! —era el momento de demostrarle que ellas eran las dueñas de Enu, porque ellas eran mejores entrenadoras.
—¡Vamos, Enu, camina!
—Sí, vamos al gimnasio, quiero terminar con esto y salir de este pueblo.
El chico se fue a sentar a un banquito al lado de la madre de Gabrielle, estaba asustado como un pequeño Rattata en la guarida de un Luxray, Mailen y Nasha podían ser muy malas cuando se lo proponían.
La muchacha bajó con un vestido más sobrio que no dejaba tan expuestos sus dotes naturales. Se colocó en la cabecera de la arena de combate y habló.
—Será un duelo de tres contra tres. Yo sólo usaré pokémon de roca. El retador puede cambiar de pokémon las veces que quiera, no así el líder. Lucharemos en un ambiente favorable para mis pokémon.
Había grandes picos y rocas filosas en el campo de batalla. Claro que Mailen se veía muy confiada con sus pokémon de hierba.
—¡Ve, Geodude!
—¡Ve, Gloom!
Enu se paralizó al oír el nombre del máximo exponente de Mailen, no pensó que empezaría con tanta fuerza.
—Geodude, comienza con Lanzarocas.
—Gloom, resiste y usa tu drenado para agotarlo.
El pokémon de roca atacó con fuerza al de hierba aunque no le causó mucho daño. Gloom absorbió mucha vida del Geodude y repuso de la suya. Gabrielle estaba en un problema.
—Geodude, Avalancha.
—Gloom, Danza Pétalo.
La avalancha apenas le causó daño a Gloom, pero el ataque de este destruyó completamente a Geodude.
—Geodude, amigo, regresa a tu pokebola, tomate un descanso. ¡Ve, Onix!
El pokémon de roca era enorme. Gloom se veía muy diminuto a su lado, pero Mailen no retrocedió ni un poco.
—Lanzarocas, Onix.
Mientras el pokémon atacó con su poderoso ataque de roca Gloom seguía danzando y haciendo volar sus pétalos. El daño que las delicadas hojas era terrible para el rustico pokémon. Así mismo, Gloom se debilitó mucho con el pesado ataque del gran pokémon.
—Onix, bajo tierra.
El pokémon se metió bajo tierra y la danza terminó confundiendo a Gloom.
—Gloom, mientras esperas que salga carga tu Rayo Solar.
Rápidamente el pokémon de roca emergió del suelo atacando con fuerza al Gloom que ya tenía su rayo a tope. El terrible ataque de planta golpeó con gran fuerza al Onix dejándolo completamente debilitado. Gloom aun podía continuar, aunque estaba muy cansado.
Gabrielle estaba transpirando con pesadez. Se le hacía muy difícil ganar con un solo pokémon a los tres de Mailen, pero debía intentarlo, además, aun le quedaba su pokémon más poderoso.
—Eres mi última oportunidad, ¡ve, Rampardos!
El gran pokémon de roca prehistorico emergió de la pokebola con soberbia. Parecía acostumbrado a vencer. Observó con furia a Gloom.
—Gloom, usa Danza Pétalo.
—Rampardos, Golpe de Cabeza.
El pokémon de hierba estaba terriblemente confuso y su ataque sólo le jugó en contra. En cambio, Rampardos embistió con toda su fuerza dañando completamente a Gloom y dejándolo debilitado.
—Lo hiciste excelente, Gloom. ¡Ve, Shroomish!
El pequeño pokémon de hierba afloró alegremente de su pokebola.
—¡Vamos con Paralizador, Shroom!
—¡Usa Cabezazo Zen, Rampardos!
El ataque de paralizador logró afectar a Rampardos, pero el ataque Psíquico fue terrible y le hizo mucho daño al pequeño pokémon de hierba.
—Resiste, Shroom, ¡Drenadoras!
—Rampardos, termina con Derribo.
Mientas las pequeñas semillas de pokémon de hierba se pegaban por todo el cuerpo del pokémon de roca, este embistió a Shroomish a toda potencia dejándolo fuera de combate rápidamente.
—¡Genial, Rampardos, ahora si igualamos!
—Argg, regresa Shroomish, lo tenemos en donde queremos. —Mailen sabía que Rampardos estaba paralizado y que las Drenadoras afectarían su salud periódicamente, así mismo, tenía ataques muy fuertes que podían dañar demasiado a sus pokémon—. ¡Ve, Nuzleaf!
Gabrielle tambaleó… Cabezazo Zen era su arma secreta contra los pokémon de hierba, pero ahora no podría utilizarla.
—Vamos, Nuzleaf, confío en ti, amigo. ¡Usa tu Lazo Hierba!
Finas ramas brotaron de los brazos de Nuleaf y anudaron los pies del pesado Rampardos haciéndolo caer de rodillas.
—¡Rampardos, trata de liberarte, necesito que lo hagas, amigo!
El pokémon utilizó sus fuertes piernas para forcejear con los lazos y se vio recuperado, aunque estaba cansado por el tiempo que llevaba luchando, por la parálisis y ahora porque sus poderosas piernas estaban algo lastimadas.
—¡Usa Cola de Acero! —gritó su entrenadora y el pokémon de roca corrió hacia Nuzleaf para darle un golpe con su devastador ataque. El pokémon de Mailen cayó duramente al piso pero poco a poco se repuso.
—¡Bien, Nuzleaf, vamos a usar Gigadrenado! —El pokémon oscuro disparó varias semillas que impactaron en el cuerpo de Rampardos absorbiéndole muchísima energía.
—¡Rampardos, no! —El pokémon de roca dio su máximo esfuerzo por mantenerse en pie—. Amigo, óyeme, necesito que utilices tu último y más poderoso Rompecabezas.
Rampardos escuchó lo que su entrenadora dijo y como pudo corrió rápidamente en una mortal embestida.
—Nuzleaf, esquiva y dale con Pulso Oscuro.
El Nuzleaf de Mailen tenía una excelente agilidad y con una difícil acrobacia logró evitar el terrible cabezazo de su oponente. Por último lanzó la onda umbría que terminó chocando contra la espalda del gran pokémon provocando que patinara con su vientre varios metros por sobre el suelo del estadio. Rampardos ya no pudo reaccionar.
—¡Genial, Nuzzy! —La entrenadora abrazó a su pokémon con brío.
En cambio Gabrielle cayo de bruces al piso con pesar. Su pokémon había dado lo mejor de sí forzándose demasiado y sin embargo no había podido ganar.
—Oye, Gaby, no estés triste, ¿sí? Fue un combate genial, ese Rampardos es una torre de roca —le sonrió Mailen que se había acercado y le tendía una mano.
Gabrielle levantó su triste mirada y observó cómo su rival intentaba animarla. Le sonrió y se incorporó secándose la humedad de los ojos. Se limpió un poco la tierra de sus ropas y sonriendo le dio la mano.
—Tus pokémon son excelentes Mailen, te felicito por entrenarlos tan bien.
Enu, Trugar y Nasha se acercaron sonrientes a la chica.
—Fue un buen combate chicas, ambas dieron lo mejor de sí. No creo que haya problemas en validar tu gimnasio Gabrielle, solo mantén entrenado a tu Geodude para que siga el ritmo de tu Onix y tu Rampardos.
—Rampardos es un excelente pokémon, si trabajan duro es capaz de aprender ataques como Rayo de Hielo o Rayo que lo pueden sacar de más de una complicación contra los tipos contra los que es débil —sugirió Trugar.
—Es cierto, gracias, hace poco que tengo a mis pokémon pero he estado trabajando muy duro con ellos.
Los padres de Gabrielle se acercaron al grupo de chicos.
—Agradecemos que hayan venido desde tan lejos hasta aquí para evaluar nuestro gimnasio —dijo Stoch alegremente con un gran Pupitar a su lado y un Bonsly en su hombro derecho—. Toma, Mailen, te la has ganado.
El sujeto le ofreció a la chica una pequeña medalla algo rústica, parecía una piedra pulida con diminutas gemas de algún mineral.
—Oau, ¡como brilla esta medalla! Gracias, señor, es bonita.
—Me halagas —dijo la madre de Gabrielle—. Yo la hice.
—Pues no hay nada más que ver aquí. Serán informados, mientras tanto ya pueden recibir retos y otorgar medallas de forma no oficial, pero cuando se haga oficial todas las medallas serán válidas —informó Trugar.
—Gracias por venir, Enu, fue un gusto verte —dijo Gabrielle tomando las manos del chico y apoyándolas nuevamente contra su pecho.
—Jeje, el gusto fue mío también. Alguna vez vendré a retarte con mi Wartortle, espero que tu Rampardos este mucho más fuerte.
—Así será, muchas gracias a todos —terminó la jovencita mientras se acercaba a sus padres y saludaba al grupo con las manos.
Los chicos salieron pronto del gimnasio de Gabrielle y fueron al Centro Pokémon de esa ciudad a hablar con Morgo por teleconferencia.
—Hola chicos, ¿que cuentan? ¿Cómo esta mi preciosidad? —pregunto Morgo refiriéndose a Nasha.
—¡Hola, papi! Estoy muy bien
—Sí, Morgo, la estoy cuidando, no se preocupe —Enu sonrió mientras abrazaba alegremente a Nasha. La chica casi se desmaya de vergüenza. Mailen agarro a Enu del cuello para separarlo de la muchacha rubia.
—Jóvenes, tengo una importante misión para ustedes, luego pueden seguir con lo que están haciendo. Trugar, fija tus coordenadas al laboratorio Fonk, hay allí un interesante espécimen de Relicanth, no se ha podido hallar ninguno vivo, intentaremos usar un método de clonación por el momento. En la ciudad Algarbia hay uno de mis corresponsales esperándolos, sólo deben llevar el espécimen hasta allí. Mandaría a otro si no fuera porque es una misión delicada y sólo confío en ustedes. Espero novedades, adiós.
Los chicos se miraron entre si y sonrieron con gusto.
Enu y Trugar observaron emocionados y se sentaron tranquilos a ver el combate.
—Apuesto 200 monedas a la loca de cabello extraño —dijo Trugar.
—No, amigo, ¿no te das cuenta la potencia que tiene la otra? Uff, debe tener como 120 de poder destructivo…
Nasha y Mailen casi aplastaron a los chicos con cachetadas.
—¡Dejen de apostar por las rivales y mucho menos hablar de sus pechos! —los increpó Mailen—. Ve, Gloom.
—Ve, Masquerain.
—No sean rebeldes, entréguenos sus pokémon sin rechistar, ¡Corsola, al ataque!
—No llegaran a ningún lado, ¡ve, Snubbull!
—Masquerain, entretenlos con Tornado.
—Gloom, recarga tu Rayo Solar.
Enu y Trugar se observaron con sorpresa ante tal agresividad de las chicas.
—¿Ah, sí? No se dejen tratar así, Corsola, Cañón de Picos a Masquerain.
—Snubbull, Mordisco a Gloom.
El Tornado de Masquerain cumplió su objetivo y distrajo a Snubbull, pero tuvo que sufrir los picotazos de Corsola con toda su furia y cayo debilitado. Sin embargo, el Rayo Solar estaba listo y Gloom lo disparó con fuerza hacia Corsola, que también cayó. Sólo quedaban Gloom y Snubbull en la lucha y se observaban con ferocidad.
—Snubbull, Derribo.
—Gloom, Hojas Filosas.
El daño del derribo fue grande, pero también lo fueron las hojas navajas, ambos pokémon estaban débiles, pero no se querían rendir.
—Vamos chicos, quiero que me apoyen — le dijo Mailen a Enu y Trugar.
—¿Nosotros? ¿Se supone que somos los porristas? ¡Ánimo, Gloom! —gritó Enu.
—¡Tú puedes, Gloom! —animó Trugar.
—¡Les dije que me apoyen a mí, no a Gloom! Uff, basta. Usa tus semillas, Gloom.
Las drenadoras del pokémon atraparon al Snubbull entre lazos vegetales y absorbieron su poder, y en ese momento Mailen aprovecho para atacar.
—¡Rayo Solar, Gloom!
—¡No dejes que lo use, muerde esas lianas y desátate! ¡Usa Mordisco!
Al pokémon le costó liberarse y en cuanto lo hizo atacó fuerte al pokémon de hierba, pero ya era tarde, el tremendo rayo de energía sacó a volar al Snubbull y a sus entrenadoras.
—Wuau… sí que estabas puesta, Mailen… se están convirtiendo en todas unas maestras pokémon, mis dos chicas… —les comentó Enu sonriente y coqueto
—¿Tus dos chicas? —preguntaron ambas mirándolo de reojo—. No sueñes, somos de los ganadores, no de los perdedores.
—Jaja, cuando encuentren un tipo en este planeta que gane más que yo, sólo señálenlo, yo mismo cavaré mi tumba.
—Oigan, trío hormonal, va a ser mejor que vayamos a ver el segundo gimnasio… Si no les parece un trabajo demasiado pesado —pidió el chico robusto.
—¡Cárgame, Trugar! —ordenó Nasha sonriente mientras saltaba sobre su espalda.
—¿Cargarte? ¿Estás loca? Eso debe ser como 70 kilos sobre mi espalda…
Decirle que estaba gorda era lo peor que se le podía hacer a Nasha.
—¡Que maldito! Yo sólo peso 46 kilogramos, ni un kilo más ni un kilo menos…
—Tu trasero no dice lo mismo —bombardeó Enu.
Nasha le metió una piña que a Enu lo tuvo que cargar Trugar para llegar al gimnasio.
—No te metas con mi trasero.
Llegaron a un gran edificio donde había un letrero que decía: ¡PowerRock!
—Parece el letrero de un club nocturno —Mailen se encontraba sorprendida.
—Espero que haya tragos y música… —pensó Enu en voz alta.
—¿Tragos? ¿A qué te refieres? —preguntó Trugar
—Uff, por favor, ¡tragos! Estoy hablando de…
—¿Quiénes son ustedes?
El que hablaba era un tipo grande, de rasgos duros y mirada profunda. Su voz era grave y quebrada. Así mismo, un par de bolsas de supermercado que llevaba en la mano con detergente, un Shampoo, crema dental y verduras le sacaban todo aspecto de rigurosidad.
—Somos de la corporación pokémon, venimos a evaluar el gimnasio, ¿conoce al dueño? —habló Mailen.
Al tipo casi se le caen las bolsas de la mano, tropezó y su cara se volvió completamente roja.
—¡Vieja, vinieron a evaluar el gimnasio!
Una mujer salió de la parte de atrás de gimnasio limpiándose las manos. Traía puesto un delantal de cocinera y un pañuelo en su cabeza, su mirada era amable y sonreía.
—¡Por fin! ¡Qué ilusión!
—Pasen muchachos, deben tener hambre, ¿cierto?
Trugar y Enu se miraron sorprendidos, hacía desde que salieron de la mansión que no comían bien. Los cuatro entraron a la casa y la mujer les sirvió a los chicos un gran plato de pastas con pescado y morcilla que les deparaba un terrible futuro en el escusado.
—Hace desde que aparecieron nuevamente estas geniales criaturas que mandamos una carta para ser gimnasio. Yo mismo lo construí con mis manos, pienso inculcarles a mis hijos el camino de los pokémon de roca para que lo continúen cuando ya sea muy viejo —el hombre hablaba con mucha esperanza.
—¿Quieres más, Enu? —preguntó la mujer al ver que su plato estaba vacío.
—Sí, muchas gracias, está delicioso, ¿sabe mi nombre?
—¡Cómo no voy a saberlo! Si mi hija…
—¡Hola mamá y papá!
Una muchachita de 15 años entró en la casa con un uniforme escolar, parecía una chica alegre, animada y simpática. Además era muy bonita y tenía un cuerpo celestial tras ese uniforme. Arrojó sus carpetas en un sillón y observó la mesa con todos los invitados. Cuando llegó a Enu se tapó la boca con las manos de sorpresa.
—¡Enu Henkatori! ¡Imposible! ¡En mi casa! ¡Enu, soy tu más grande admiradora!
La chica se arrodilló a un lado de la silla del chico y sacó pecho demostrando que tenía unas grandes… ganas de que firmara su remera.
—¡Por favor, firma mi uniforme, nada me haría más feliz en esta vida!
Enu no podía sacar los ojos de los pechos de la chica, tenía un trozo de papa en la boca que estaba a punto de caerse… sí, se cayó. Y justo dentro de su sujetador… entre medio de ambos senos. La sorpresa de Enu era descomunal, era una vergüenza terrible, la muchacha miró el pedazo se papa semi masticada que resbalaba de a poco en su tórax.
—¡Ah, está caliente, sácala!
—¡Mira si voy a sacarla! —dijo Enu preocupado mirando a los padres de la muchacha. Ellos estaban lavando los platos y cantando, ni se daban cuenta. Trugar ya estaba en el gimnasio observando el edificio, no le caían muy bien las fanáticas de Enu. Y a las que tampoco le caía bien esa muchacha era a Nasha y Mailen, que ardían de celos y observaban la escena incapaces de perderse un detalle, en cuanto Enu metiera una mano ahí… —. Mira si la voy a sacar aquí, hay gente, se van a asustar…
—Estoy hablando de lo que cayó de tu boca —dijo en voz baja y se acercó al oído del chico—. Firma mi camisa y sácala sin que nadie se dé cuenta, me estoy quemando.
—¿No puedes sacarla tú?
—¡Mis padres me matan si toco mis pechos! ¡Es algo indebido!
Enu no estalló en carcajadas porque era una situación incómoda. Tomó una pluma y dijo en voz alta para que todos oyeran.
—¡Firmaré tu uniforme!
—¡Si, por favor, ay, que emoción, siento una extraña sensación en el pecho por eso! Apresúrate… —dijo al final la muchacha en voz baja.
Enu estampó su nombre sobre la tela que cubría el seno derecho y lentamente pinchó el pedacito de papa con la pluma y la extrajo del incomodo lugar. Mailen y Nasha no pudieron ver nada porque la espalda de la muchacha les tapaba la misión.
—Oh, gracias Enu, eres mi ídolo, eres fantástico, un increíble maestro pokémon. —La chica le hablaba embobada mientras estrechaba la mano derecha de Enu contra su pecho. Eso ya fue suficiente.
—Yo creo, Stoch, que deberíamos empezar la batalla para evaluar su nivel—dijo firmemente Mailen al hombre.
—Es cierto… ve a cambiarte, Gabrielle, esta señorita quiere tener una batalla contigo —dijo el tipo.
Enu observó a Stoch sorprendido. Mailen y Nasha observaron a la muchacha que tenía la hermosa mano de Enu sobre sus sucios pechos.
—¡Voy a cambiarme y bajo!
—¿Ella? —se preguntaron Mailen y Nasha—. Ella… —se pusieron a pensar las consecuencias que esto traería—. ¡Ella! —era el momento de demostrarle que ellas eran las dueñas de Enu, porque ellas eran mejores entrenadoras.
—¡Vamos, Enu, camina!
—Sí, vamos al gimnasio, quiero terminar con esto y salir de este pueblo.
El chico se fue a sentar a un banquito al lado de la madre de Gabrielle, estaba asustado como un pequeño Rattata en la guarida de un Luxray, Mailen y Nasha podían ser muy malas cuando se lo proponían.
La muchacha bajó con un vestido más sobrio que no dejaba tan expuestos sus dotes naturales. Se colocó en la cabecera de la arena de combate y habló.
—Será un duelo de tres contra tres. Yo sólo usaré pokémon de roca. El retador puede cambiar de pokémon las veces que quiera, no así el líder. Lucharemos en un ambiente favorable para mis pokémon.
Había grandes picos y rocas filosas en el campo de batalla. Claro que Mailen se veía muy confiada con sus pokémon de hierba.
—¡Ve, Geodude!
—¡Ve, Gloom!
Enu se paralizó al oír el nombre del máximo exponente de Mailen, no pensó que empezaría con tanta fuerza.
—Geodude, comienza con Lanzarocas.
—Gloom, resiste y usa tu drenado para agotarlo.
El pokémon de roca atacó con fuerza al de hierba aunque no le causó mucho daño. Gloom absorbió mucha vida del Geodude y repuso de la suya. Gabrielle estaba en un problema.
—Geodude, Avalancha.
—Gloom, Danza Pétalo.
La avalancha apenas le causó daño a Gloom, pero el ataque de este destruyó completamente a Geodude.
—Geodude, amigo, regresa a tu pokebola, tomate un descanso. ¡Ve, Onix!
El pokémon de roca era enorme. Gloom se veía muy diminuto a su lado, pero Mailen no retrocedió ni un poco.
—Lanzarocas, Onix.
Mientras el pokémon atacó con su poderoso ataque de roca Gloom seguía danzando y haciendo volar sus pétalos. El daño que las delicadas hojas era terrible para el rustico pokémon. Así mismo, Gloom se debilitó mucho con el pesado ataque del gran pokémon.
—Onix, bajo tierra.
El pokémon se metió bajo tierra y la danza terminó confundiendo a Gloom.
—Gloom, mientras esperas que salga carga tu Rayo Solar.
Rápidamente el pokémon de roca emergió del suelo atacando con fuerza al Gloom que ya tenía su rayo a tope. El terrible ataque de planta golpeó con gran fuerza al Onix dejándolo completamente debilitado. Gloom aun podía continuar, aunque estaba muy cansado.
Gabrielle estaba transpirando con pesadez. Se le hacía muy difícil ganar con un solo pokémon a los tres de Mailen, pero debía intentarlo, además, aun le quedaba su pokémon más poderoso.
—Eres mi última oportunidad, ¡ve, Rampardos!
El gran pokémon de roca prehistorico emergió de la pokebola con soberbia. Parecía acostumbrado a vencer. Observó con furia a Gloom.
—Gloom, usa Danza Pétalo.
—Rampardos, Golpe de Cabeza.
El pokémon de hierba estaba terriblemente confuso y su ataque sólo le jugó en contra. En cambio, Rampardos embistió con toda su fuerza dañando completamente a Gloom y dejándolo debilitado.
—Lo hiciste excelente, Gloom. ¡Ve, Shroomish!
El pequeño pokémon de hierba afloró alegremente de su pokebola.
—¡Vamos con Paralizador, Shroom!
—¡Usa Cabezazo Zen, Rampardos!
El ataque de paralizador logró afectar a Rampardos, pero el ataque Psíquico fue terrible y le hizo mucho daño al pequeño pokémon de hierba.
—Resiste, Shroom, ¡Drenadoras!
—Rampardos, termina con Derribo.
Mientas las pequeñas semillas de pokémon de hierba se pegaban por todo el cuerpo del pokémon de roca, este embistió a Shroomish a toda potencia dejándolo fuera de combate rápidamente.
—¡Genial, Rampardos, ahora si igualamos!
—Argg, regresa Shroomish, lo tenemos en donde queremos. —Mailen sabía que Rampardos estaba paralizado y que las Drenadoras afectarían su salud periódicamente, así mismo, tenía ataques muy fuertes que podían dañar demasiado a sus pokémon—. ¡Ve, Nuzleaf!
Gabrielle tambaleó… Cabezazo Zen era su arma secreta contra los pokémon de hierba, pero ahora no podría utilizarla.
—Vamos, Nuzleaf, confío en ti, amigo. ¡Usa tu Lazo Hierba!
Finas ramas brotaron de los brazos de Nuleaf y anudaron los pies del pesado Rampardos haciéndolo caer de rodillas.
—¡Rampardos, trata de liberarte, necesito que lo hagas, amigo!
El pokémon utilizó sus fuertes piernas para forcejear con los lazos y se vio recuperado, aunque estaba cansado por el tiempo que llevaba luchando, por la parálisis y ahora porque sus poderosas piernas estaban algo lastimadas.
—¡Usa Cola de Acero! —gritó su entrenadora y el pokémon de roca corrió hacia Nuzleaf para darle un golpe con su devastador ataque. El pokémon de Mailen cayó duramente al piso pero poco a poco se repuso.
—¡Bien, Nuzleaf, vamos a usar Gigadrenado! —El pokémon oscuro disparó varias semillas que impactaron en el cuerpo de Rampardos absorbiéndole muchísima energía.
—¡Rampardos, no! —El pokémon de roca dio su máximo esfuerzo por mantenerse en pie—. Amigo, óyeme, necesito que utilices tu último y más poderoso Rompecabezas.
Rampardos escuchó lo que su entrenadora dijo y como pudo corrió rápidamente en una mortal embestida.
—Nuzleaf, esquiva y dale con Pulso Oscuro.
El Nuzleaf de Mailen tenía una excelente agilidad y con una difícil acrobacia logró evitar el terrible cabezazo de su oponente. Por último lanzó la onda umbría que terminó chocando contra la espalda del gran pokémon provocando que patinara con su vientre varios metros por sobre el suelo del estadio. Rampardos ya no pudo reaccionar.
—¡Genial, Nuzzy! —La entrenadora abrazó a su pokémon con brío.
En cambio Gabrielle cayo de bruces al piso con pesar. Su pokémon había dado lo mejor de sí forzándose demasiado y sin embargo no había podido ganar.
—Oye, Gaby, no estés triste, ¿sí? Fue un combate genial, ese Rampardos es una torre de roca —le sonrió Mailen que se había acercado y le tendía una mano.
Gabrielle levantó su triste mirada y observó cómo su rival intentaba animarla. Le sonrió y se incorporó secándose la humedad de los ojos. Se limpió un poco la tierra de sus ropas y sonriendo le dio la mano.
—Tus pokémon son excelentes Mailen, te felicito por entrenarlos tan bien.
Enu, Trugar y Nasha se acercaron sonrientes a la chica.
—Fue un buen combate chicas, ambas dieron lo mejor de sí. No creo que haya problemas en validar tu gimnasio Gabrielle, solo mantén entrenado a tu Geodude para que siga el ritmo de tu Onix y tu Rampardos.
—Rampardos es un excelente pokémon, si trabajan duro es capaz de aprender ataques como Rayo de Hielo o Rayo que lo pueden sacar de más de una complicación contra los tipos contra los que es débil —sugirió Trugar.
—Es cierto, gracias, hace poco que tengo a mis pokémon pero he estado trabajando muy duro con ellos.
Los padres de Gabrielle se acercaron al grupo de chicos.
—Agradecemos que hayan venido desde tan lejos hasta aquí para evaluar nuestro gimnasio —dijo Stoch alegremente con un gran Pupitar a su lado y un Bonsly en su hombro derecho—. Toma, Mailen, te la has ganado.
El sujeto le ofreció a la chica una pequeña medalla algo rústica, parecía una piedra pulida con diminutas gemas de algún mineral.
—Oau, ¡como brilla esta medalla! Gracias, señor, es bonita.
—Me halagas —dijo la madre de Gabrielle—. Yo la hice.
—Pues no hay nada más que ver aquí. Serán informados, mientras tanto ya pueden recibir retos y otorgar medallas de forma no oficial, pero cuando se haga oficial todas las medallas serán válidas —informó Trugar.
—Gracias por venir, Enu, fue un gusto verte —dijo Gabrielle tomando las manos del chico y apoyándolas nuevamente contra su pecho.
—Jeje, el gusto fue mío también. Alguna vez vendré a retarte con mi Wartortle, espero que tu Rampardos este mucho más fuerte.
—Así será, muchas gracias a todos —terminó la jovencita mientras se acercaba a sus padres y saludaba al grupo con las manos.
Los chicos salieron pronto del gimnasio de Gabrielle y fueron al Centro Pokémon de esa ciudad a hablar con Morgo por teleconferencia.
—Hola chicos, ¿que cuentan? ¿Cómo esta mi preciosidad? —pregunto Morgo refiriéndose a Nasha.
—¡Hola, papi! Estoy muy bien
—Sí, Morgo, la estoy cuidando, no se preocupe —Enu sonrió mientras abrazaba alegremente a Nasha. La chica casi se desmaya de vergüenza. Mailen agarro a Enu del cuello para separarlo de la muchacha rubia.
—Jóvenes, tengo una importante misión para ustedes, luego pueden seguir con lo que están haciendo. Trugar, fija tus coordenadas al laboratorio Fonk, hay allí un interesante espécimen de Relicanth, no se ha podido hallar ninguno vivo, intentaremos usar un método de clonación por el momento. En la ciudad Algarbia hay uno de mis corresponsales esperándolos, sólo deben llevar el espécimen hasta allí. Mandaría a otro si no fuera porque es una misión delicada y sólo confío en ustedes. Espero novedades, adiós.
Los chicos se miraron entre si y sonrieron con gusto.
El capítulo es más o menos largo, lo hice así para que se entretengan hasta quien sabe cuándo que publique el próximo...
Y les quiero preguntar una cosa a los que leen ¿Que les parecen los juegos románticos entre los chicos (Enu y Mailen, más adelante intervendrán otros personajes)?
Yo puse esos detalles porque pienso que a ustedes les gusta ver como los chicos se pelean y quieren (sobre todo Paul, con lo cariñoso que esta últimamente en el Shout no debería quejarse de algo así). Así que pongo eso para ver si quieren que deje un poco de lado tanto romanticismo o siga por donde voy. Gracias a todos

Gracias a todos por recordarme
Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.Re: Pokemon: Desastre Temporal
demian, tengo entendido que es nudo hierba,no lazo hiebra>_>
cualqueircosa peude ser problema de traducionD:
lso ataques de psiquico no son superefectivos contra lso de plantaxD(pareica que dijeiras que si>_>)
estuvo muy beuno el fic,me mori de la risaxD
sigue asi>_>
Spoiler





Spoiler

Re: Pokemon: Desastre Temporal
Muy excesiba, bastarda, y exageradamente buen cap.
No es que me parezcan del todo idiota pero lo tengo que decir Enu en un per**(si entienden a que me refiero)
muy gracioso el cap me gusta la mailen mala
Buena batalla
espero el proximo con ansias
saludos
Adios, bye, cuidense, sean felices. Yo me voy de aqui, es hora de concentrar mi tiempo en otras cosas y de desengancharme un poco, gracias por los buenos recuerdos! Chao!
Re: Pokemon: Desastre Temporal
muy buen cap,me gusto la pelea y espero ver el siguiente cap para saber que pasara co relicanth,y algo mas te habias dado cuenta de que los pokemones de gabrielle son los mismos que los de roark?
Re: Pokemon: Desastre Temporal
pos....poco a poco le estas dando un toque ecchi clasico y muy apreciado por algunos, le da mas emocion al fic.
cada vez me gusta mas este fic, esta entre mis 3 favoritos ^w^
suerte Demian...esperate, que es eso de que estoy loco? o.ó
yo no lo estoy, sólo me dan arranques de ilusiones que no son verdad, el doc. me dijo que se me quitaria con el tiempo >_>
Re: Pokemon: Desastre Temporal
me agrado mucho el capitulo,ademas algunas partes fueron tan gracias que me caí de la silla(
),pero igual esta bueno el ficy por la pregunta que iciste yo diria que sigas con eso de "romance" porque si intervienen otros personajes es más gracioso,ya que las chicas se ponen celosas
,ademas parecia que Enu se "llevaria bien" con Nasha,luego dices que lo que acordaron con Mailen en el bosque sobre sus pero de todos modos es bueno el fic,y espero con ansias el proximo capitulo
bay 
Frases
Perdonar siempre a tus enemigos, pero no olvides nunca sus nombres. (J Kennedy)
Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano. (I Newton)
No pueden hacerte sentir mal sin tu consentimiento. (E Roosevelt)
Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. (W Shakespeare)

Perdonar siempre a tus enemigos, pero no olvides nunca sus nombres. (J Kennedy)
Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano. (I Newton)
No pueden hacerte sentir mal sin tu consentimiento. (E Roosevelt)
Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. (W Shakespeare)

Re: Pokemon: Desastre Temporal
¡Oau! ¡6 Comentarios! Esto bate todos los records de mi fic... Les agradezco mucho a todos, gracias!
Fabri: Sí, es la traducción, en alguna página... creo que en la de centro pokémon, lo encontré como Hierba Lazo, pero en sí es el mismo ataque, creo que se entiende, es una Liana Látigo. Ya sé que los ataques psíquicos no son superefectivos contra los de hierba, no quise decir eso, quise decir que era el arma secreta que tenía contra ellos ya que los demás ataques eran de roca o normales...
Paul: Digamos que casi cualquier personaje principal de dibujo japonés es pervertido... Y Enu es un poco pervertido, pero tienes que ver también en la época en la que está inmerso, es como muy maduro para ella y eso lo hace ver como una persona más adulta... Creo...
Vice: No sé quién es Roark, no veo la serie ni juego al D/P/PL, solo usé pokémon al azar, será una coincidencia. Gracias...
Gouka: Jejeje, gracias por tus buenos comentarios, son graciosos y me ayudan a seguir.
Grimer: Gracias por tu apoyo, pero nunca sabrán si el Relicanth es clonado o no... Ya verán...
F27YOM(me gustaría que me dijeras un nombre por el cual llamarte): Te agradezco tu primer comentario en este fic, pero por lo que veo ya tenías una parte leida por lo menos... Gracias por seguir mi historia y proximamente habrá más romance, pero no tanto no se preocupen.
Ahora sí, un nuevo capítulo:
Capitulo 25: ¡Problemas con Relicanth!
Spoiler
—Así que no encontraron ningún Relicanth vivo... bueno, no es una gran pérdida —decía Enu mientras se sumergían en las aguas del mar en un submarino de alta tecnología.
—Es una gran pérdida, Enu. Es un pokémon necesario para desentrañar muchos misterios del mundo —explico Trugar.
—Bueno, como digan, prefiero a Corsola. Entonces, ¿por qué vamos al fondo del mar?
—Fonk es una central científica sumergida. Fue construida en cuanto los pokémon volvieron a salir, para estudiar las actividades en el mar. Esperamos que nadie que no sea de la organización la encuentre —dijo Nasha.
Por uno de los ojos de buey del submarino los muchachos pudieron apreciar la gran fortificación en forma de burbuja que estaba pegada al lecho oceánico. Desde fuera se podía ver como las personas caminaban por los pasillos de un lado a otro.
—¿Cómo es posible que no encuentre esto cualquier persona que se ponga a bucear? —preguntó Enu incrédulo.
—Hay vigilancia y guardia Slowpoke. Cualquier humano o pokémon domestico que lo vea será secuestrado, su memoria borrada y devuelto a su casa con la idea de que pasó unas hermosas vacaciones —dijo Trugar.
El submarino penetraba la instalación mientras Enu soltaba a Wartortle para que nadara unos momentos en el mar y regresara en cuanto tuvieran que volver.
Los jóvenes ingresaron a la gran burbuja que era ese centro científico y los recibió un ejército de científicos que los admiraban como si fueran bichos extraños.
—Esta gente necesita salir de aquí... por lo menos una horita —dice Enu mirando algo sorprendido a los extraños científicos.
—Estoy de acuerdo — concordó Mailen.
—¡Señorita Nasha! —se oyó una voz que decía a lo lejos.
—No, por favor, que no sea... —se quejaron Trugar y Mailen.
—¿Quién? —pregunto Enu que no entendía.
—¡Pierre! —exclamo Nasha entusiasmada.
Al final del pasillo que recorrían había un muchacho joven de unos 20 años, de pelo negro, tez pálida, labios refinados y ojos profundos observaba sonriente al gran grupo. Tenía una bata de científico y usaba unos pequeños lentes de aumento. Nasha se acercó a abrazarlo y Enu observó la escena algo confundido.
—Ya llevo tanto tiempo trabajando aquí que hasta olvidé lo bella se ve, señorita, y debo decir que cada vez se parece más a su hermosísima madre —decía calida y alegremente el muchacho.
—¡Ay, no! —dijo Nasha ruborizándose—. Que cosas dices, Pierre…
—¿Y este quién es? —preguntó Enu en voz moderadamente alta para que todos lo oyeran, pero en realidad hizo de cuenta que solo quería que Trugar lo oyera.
—Oh, no les he presentado. Enu, él es Pierre Nagashi, manejaba el escuadrón agua de científicos, es muy inteligente y desde que estás en esta época él fue trasladado aquí para realizar experimentos.
—Ella conoce más de mi propia vida que yo mismo. Supongo que estoy hablando con la persona a la que debo darle las gracias por tener hoy mi adorable Mantine ¿cierto?
—Sí, es él —confirmó Nasha.
—Debo decir que es mucho mal alto en persona, señor Henkatori.
Nasha se abrazó del brazo izquierdo de Pierre mientras éste la conducía hacia una gran habitación con computadoras. Mailen se acercó a Enu a informarlo mejor porque no había forma de borrar su cara de sorpresa.
—Era uno de los que se encargaba de buscar pokémon en el agua, claro que nunca encontró nada. Fue el primer gran amor de Nasha, es un tipo que sabe cómo hacerse encantador, saca a relucir todo lo bueno que tienes o te gustaría tener, es tan adulador que aburre… Pero a Nasha parece gustarle.
—Ya lo creo —dijo Trugar—. Si yo fuera ella también me gustaría, pero a mí nunca me dijo nada bueno, de hecho creo que trata de evitarme para no quedarse sin palabras al ver que no tengo ningún complejo.
—No digas eso, Trugar, eres lindo —se opuso Mailen.
Trugar la escaneó con la mirada.
—Gracias Mai, pero tú le dirías lindo hasta a un Croagunk…
—¡Oye! —se ofendió Enu.
—¿A ti también te lo ha dicho? Lo siento, amigo —dijo Trugar con pesar.
—Ya basta —se quejó el chico del pasado—. Quiero buscar ese Relicanth así lo llevamos y volvemos a nuestras tareas.
Los tres chicos, junto con Nasha y Pierre entraron a un lugar donde había muchos tubos grandes con cosas dentro. La mayor parte eran restos fósiles de pokémon marinos.
—Recientemente hallamos tantos fósiles que ya no nos alcanza la base para ponerlos. Teníamos que esperar a que terminen el laboratorio de clonación para poder experimentar con ellos. Aún hay fósiles en el océano, todo ellos los encontramos unos días después de que ustedes volvieran a sellar el pacto de paz con los pokémon, pero aún no podemos sacarlos hasta no tener espacio físico para albergarlos. Este es el Relicanth… este pokémon era raro ya en la época en que el señor Henkatori vivía, al tener que refugiarse todos los pokémon en un solo lugar algunos de estos fueron desapareciendo, es por eso que especies como Relicanth, Octilery, Mantine y Clamperl son difíciles de encontrar. Si logran clonar a este pokémon va a ser un gran avance, sino es posible que de a poco vayamos descubriendo que algunas especies desaparecieron y eso sería una verdadera catástrofe.
—Cuanta razón tienes, Pierre — dijo Nasha mirándolo extasiada.
—Pero… — agregó el joven científico mientras presionaba un botón liberando al tubo que contenía al raro fósil de Relicanth—, si ustedes llevan este valioso espécimen no temeré por él… Son los mejores entrenadores del mundo después de todo.
El muchacho colocó la liviana silueta escamoteada y arcillada del pokémon extinto en las manos de Enu. El chico no pudo evitar sentir un gran peso sobre sus espaldas.
Luego de que enumeraron todas las precauciones para con el fósil decidieron partir y Pierre tuvo la amabilidad de acompañarlos en el submarino hasta la superficie, alegando que ya era hora de que se liberara un poco después de tanto trabajo. Enu sentía un poco de apatía por él, no sabía si era por el hecho de su encantadora personalidad o si era por alguna otra cosa…
—Bueno chicos, aquí me quedo yo, los muchachos pidieron que compre algunas cosas en el mercado — relató sonriente el joven—. Cuídense, y suerte en su camino, Algaria no está muy lejos.
Y era cierto, Algaria era una ciudad alpina que se encontraba emplazada en una de las cumbres de la cordillera cercana a Dorioga que era la ciudad donde se encontraba el próximo gimnasio. Claro que antes debieron abandonar la isla en un bote y al llegar a la costa recorrer un gran trayecto a pie con la pesada carga de llevar un pokémon extinto.
—¿De qué es el próximo gimnasio, Tru? —preguntó Nasha desganada. Enu se había propuesto llegar a las montañas en un día y ya estaban cansados de caminar, además que el trayecto en bote fue también bastante pesado.
—Pokémon de Lucha, y espero que me permitan hacer el honor.
—Claro que sí —dijo Enu—, pero ¿no crees que le costará a tu Loudred?
—Oye, Loudred no es mi único pokémon. Pienso que Ralts hará lo suyo. Y está Torchic…
—Está bien, si tú lo dices —comentó Enu.
De repente un espeso humo comienza a rodear a los muchachos que se agruparon al instante y trataron de descubrir qué pasaba.
Desde fuera de la humareda un pokémon golpea a Enu haciéndolo caer y le roba su mochila donde tenía oculto al Relicanth.
—¡Oigan, devuélvanme eso! ¡Taillow, deshazte de esta porquería!
El ave batió sus alas y alejó el humo. Allí pudieron divisarse los dos extraños sujetos que habían encontrado en el bosque de Arcoré.
—¡Son los payasos de la otra vez! —gritó Nasha enfurecida.
—Así es, vemos que aún no se acostumbran a nuestros nombres… ¡Somos Mark!
—¡Y Edward!
—Me importa un cuerno como se llamen, devuélvanme mi mochila —dijo Enu enfurecido—. ¡Tengo mis pokebolas aquí en mi cinturón, tontos!
—El tonto eres tú, no queremos tus débiles y poco rentables pokémon… —Acto seguido el sujeto comenzó a revolver la mochila—. Tienes… una remera, un pantalón, unos calzoncillos…
—¡Son boxers! —dijo Enu ofendido.
—…papel higienico ¡es del acolchadito!
—¡Pues sí! Es el que me gusta—comentó Enu ruborizado.
—¡Aquí esta! Un extinto e invaluable fósil de Relicanth…
—¡Oigan! ¿Ustedes como sabían? —preguntó Enu desubicado. Sus compañeros estaban igual que él, ninguno entendía como estaban tan bien informados.
—Pues tenemos medios de observación… Tenemos cámaras ubicadas en todo el mundo gracias a nuestra tecnología de punta. Así que si quieren su tonta mochila vengan por ella, ¡Ve, Muk!
—¡Ve, Luxio! —gritó Edward.
Los pokémon se acomodaron en posición amenazante frente los muchachos.
—Vamos Taillow, confió en ti —animó Enu a su pokémon mientras se posaba elegantemente en tierra.
—Déjame intervenir, Enu, me servirá como entrenamiento ¡ve, Ralts!
Los cuatro pokémon en lucha midieron distancia con las miradas.
—Taillow, Golpe Aéreo a Muk —gritó Enu rápidamente.
—Luxio, Onda de Voltios a Taillow— bramó Edward.
—Muk, Bomba Lodo a ese Ralts —indicó Mark.
—Ralts, Confusión a Muk —ordenó Trugar.
Taillow realizó unas acrobacias en el aire y golpeó fuertemente a Muk cuando caía. En cuanto logró remontar vuelo, el Luxio atacó al pokémon volador con un gran impacto eléctrico que lo dejó totalmente fuera de combate. Muk lanzó su cuerpo hacia Ralts para ejecutar una potente Bomba Lodo que cubrió totalmente al pokémon Psíquico.
Trugar y Enu no se veían en la mejor posición, pero en ese momento Muk fue lanzado a toda velocidad contra un árbol. La confusión de Ralts logró deshacerse del pokémon venenoso. Ahora solo Luxio y Ralts quedaban firmes en combate, aunque Ralts estaba algo más cansado.
—Luxio, vamos con Mordisco —sentenció Edward.
—Ralts, Hipnosis —aventuró Trugar.
Las mandíbulas del pokémon eléctrico se cerraron con fuerza sobre el cuerpo del pokémon que no quería por ninguna razón fallarle a su entrenador, por lo que hacía todo su esfuerzo por concentrar la hipnosis en su objetivo. Luxio no pudo contener la pesadez de sus parpados y tuvo que ceder al mordisco.
—¡Ataquemos ahora Ralts, Hoja Mágica!
El pokémon psíquico daño al Luxio que aún no caía dormido. El ataque terminó por despertar al pokémon y su entrenador decidió atacar.
—Colmillo Eléctrico, Luxio —sugirió Edward.
—Vamos Ralts, Confusión
La pantera eléctrica se lanzó rápidamente hacía Ralts con chispas en su boca, el pokémon preparó su mente para hacerla chocar contra la de Luxio. El psíquico apenas recibió un chispazo cuando mandó a volar al eléctrico. Su entrenador no podía creerlo.
—¡Genial, Ralts, lo hiciste increíble!
—¡Es imposible! ¡No pueden vencernos! ¿Qué es eso?
Ralts hacía levitar con sus poderes mentales la mochila de Enu hacia él. Cuando el equipo Omega posó su mirada en Mailen pudieron observar la gigantesca carga de energía solar de Gloom.
—¿Qué piensan hacer con eso? —preguntaron asustados los delincuentes.
—Diles adiós, Gloomy —sonrió maliciosa Mailen.
El Rayo Solar golpeó a los tipos que volaron con ímpetu por el cielo.
—Uff, debo tener más cuidado la próxima —dijo Enu limpiando su mochila y acomodando con cuidado al fósil—. ¿Podemos terminar nuestro viaje?
Así los cuatro se pusieron de acuerdo para terminar el recorrido, ahora solo había que seguir el camino de la montaña.
El viaje hasta Algarbia no trajo ningún contratiempo. Subieron por un camino sinuoso que había en la colina y llegaron a los lindes de la ciudad donde los esperaba un auto deportivo con un científico dentro que recibió el espécimen con regocijo. La ciudad en sí no llamaba mucho la atención, era una de tantas, sin escuela pokémon ni gimnasio, pero con una gran vista y la cadena de hoteles pokémon más lujosa de la región.
Nasha quiso pasar una noche en alguno de esos hoteles con baños de burbujas de Krabby, con baños de lodo de Marshtomp, y tratamientos faciales con bayas y ungüentos extraídos del fondo del mar. Tanto Enu como los demás se negaron y tuvieron que arrastrarla hasta la salida de la ciudad. Debían llegar rápido a la próxima, que no estaba lejos, estaba a los pies de las montañas.
Dorioga era una ciudad muy vieja, en el sentido en que era una de las que menos había crecido con el tiempo. A Enu le recordaba mucho a las ciudades de su época, con grandes cableados aéreos para darle luz a las casas y a las calles, no como en Riden que la luz era proporcionada de forma inalámbrica por sistemas de red WI-FI. Aparte del sistema de iluminación, las casas también eran viejas y estaban despintadas. Una de las más grandes era el gimnasio que se notaba que aún estaba en construcción. Tenía pinta de haber sido, en antaño, el bar de la ciudad. Los muchachos entraron por la puerta principal y… ahora confirmaban lo del bar. Cuatro borrachines musculosos estaban sentados en una mesa cercana a la arena de combate tomando de una gran botella que contenía un líquido extraño.
Esto les dio mala espina a los muchachos, pero igualmente Trugar se acercó a ellos con valor.
— Hola, buenas tardes. Venimos desde Riden, de la Corporación Pokémon a evaluar el gimnasio, ¿quién es el líder?
Los cuatro sujetos lo observaron de mala manera con la boca abierta. Desde donde estaban Enu y las chicas pudieron sentir el terrible olor a cognac y whisky que despedían. Trugar que estaba a unos pocos metros no solo sintió el olor sino que casi se embriagó con él.
Por fin los tipos reaccionaron y sonrieron.
— ¡Eso es bueno! Yo soy el líder, mi nombre es Augost, solo siéntense aquí en la mesa y beban un poco de este rico licor.
Nasha se ofendió muchísimo con ese comentario y además de cómo le tenían puestos los ojos en sus piernas descubiertas.
Mailen no estaba mejor que ella, se ocultó detrás de Enu al ver como uno de ellos tenía un hilo de baba en su mentón mientras le miraba la carita.
Enu negó con la cabeza y se golpeó la cara con la palma derecha.
—No deberían estar… —intentó decir Trugar.
—¡Dejen de tomar y pónganse a trabajar, borrachos de cuarta! —los increpó Enu con su prepotente voz del pasado, sabía que se iban a acobardar esos tipos del futuro que se hacían los rudos…
Lejos de acobardarse, los tipos lo observaron con su mirada más asesina y le arrojaron una bomba atómica visual que desintegró el ego de Enu. Augost se levantó y se encaminó hacia él.
—¿Cómo nos llamaste, duendecillo?
A Enu le temblaban las manos. Observó hacia atrás y vio como Mailen retrocedía y como Nasha intentaba ahogar una risa ante el comentario del tipo. Esto hizo que Enu se envalentonara.
—¡Dije que son unos ebrios sin ningún tipo de códigos y que este gimnasio de porquería para lo único que servirá va a ser para realizar experimentos nucleares en él! —Enu se afirmó en su posición con valor.
Al tipo se le inflaron las venas y lo observo con su más furiosa mirada.
—¡Eres niño muerto, te mataré con mis propias manos! —lo retó el sujeto.
—Claro que no, usaremos pokémon, PO-KE-MON, ganaremos, tú perderás y sufrirás un deshonor por toda tu existencia y trataras de buscarnos para volver a tener un combate, pero sabrás muy bien que volverás a perder.
—Rrrrg, tienes agallas niño, ¡te haré pedazos!
—Seee, a mi tal vez, pero no le ganaras a él.
La sorpresa de todos se posó en Trugar que era la persona que Enu señalaba. Incluso él estaba sorprendido, Enu lo había mandado a la muerte, lo había cargado con una importante mochila, debía ganar para no ser humillado, pero si ganaba estaba seguro que ese tipo lo mataría a golpes.
—Es una gran pérdida, Enu. Es un pokémon necesario para desentrañar muchos misterios del mundo —explico Trugar.
—Bueno, como digan, prefiero a Corsola. Entonces, ¿por qué vamos al fondo del mar?
—Fonk es una central científica sumergida. Fue construida en cuanto los pokémon volvieron a salir, para estudiar las actividades en el mar. Esperamos que nadie que no sea de la organización la encuentre —dijo Nasha.
Por uno de los ojos de buey del submarino los muchachos pudieron apreciar la gran fortificación en forma de burbuja que estaba pegada al lecho oceánico. Desde fuera se podía ver como las personas caminaban por los pasillos de un lado a otro.
—¿Cómo es posible que no encuentre esto cualquier persona que se ponga a bucear? —preguntó Enu incrédulo.
—Hay vigilancia y guardia Slowpoke. Cualquier humano o pokémon domestico que lo vea será secuestrado, su memoria borrada y devuelto a su casa con la idea de que pasó unas hermosas vacaciones —dijo Trugar.
El submarino penetraba la instalación mientras Enu soltaba a Wartortle para que nadara unos momentos en el mar y regresara en cuanto tuvieran que volver.
Los jóvenes ingresaron a la gran burbuja que era ese centro científico y los recibió un ejército de científicos que los admiraban como si fueran bichos extraños.
—Esta gente necesita salir de aquí... por lo menos una horita —dice Enu mirando algo sorprendido a los extraños científicos.
—Estoy de acuerdo — concordó Mailen.
—¡Señorita Nasha! —se oyó una voz que decía a lo lejos.
—No, por favor, que no sea... —se quejaron Trugar y Mailen.
—¿Quién? —pregunto Enu que no entendía.
—¡Pierre! —exclamo Nasha entusiasmada.
Al final del pasillo que recorrían había un muchacho joven de unos 20 años, de pelo negro, tez pálida, labios refinados y ojos profundos observaba sonriente al gran grupo. Tenía una bata de científico y usaba unos pequeños lentes de aumento. Nasha se acercó a abrazarlo y Enu observó la escena algo confundido.
—Ya llevo tanto tiempo trabajando aquí que hasta olvidé lo bella se ve, señorita, y debo decir que cada vez se parece más a su hermosísima madre —decía calida y alegremente el muchacho.
—¡Ay, no! —dijo Nasha ruborizándose—. Que cosas dices, Pierre…
—¿Y este quién es? —preguntó Enu en voz moderadamente alta para que todos lo oyeran, pero en realidad hizo de cuenta que solo quería que Trugar lo oyera.
—Oh, no les he presentado. Enu, él es Pierre Nagashi, manejaba el escuadrón agua de científicos, es muy inteligente y desde que estás en esta época él fue trasladado aquí para realizar experimentos.
—Ella conoce más de mi propia vida que yo mismo. Supongo que estoy hablando con la persona a la que debo darle las gracias por tener hoy mi adorable Mantine ¿cierto?
—Sí, es él —confirmó Nasha.
—Debo decir que es mucho mal alto en persona, señor Henkatori.
Nasha se abrazó del brazo izquierdo de Pierre mientras éste la conducía hacia una gran habitación con computadoras. Mailen se acercó a Enu a informarlo mejor porque no había forma de borrar su cara de sorpresa.
—Era uno de los que se encargaba de buscar pokémon en el agua, claro que nunca encontró nada. Fue el primer gran amor de Nasha, es un tipo que sabe cómo hacerse encantador, saca a relucir todo lo bueno que tienes o te gustaría tener, es tan adulador que aburre… Pero a Nasha parece gustarle.
—Ya lo creo —dijo Trugar—. Si yo fuera ella también me gustaría, pero a mí nunca me dijo nada bueno, de hecho creo que trata de evitarme para no quedarse sin palabras al ver que no tengo ningún complejo.
—No digas eso, Trugar, eres lindo —se opuso Mailen.
Trugar la escaneó con la mirada.
—Gracias Mai, pero tú le dirías lindo hasta a un Croagunk…
—¡Oye! —se ofendió Enu.
—¿A ti también te lo ha dicho? Lo siento, amigo —dijo Trugar con pesar.
—Ya basta —se quejó el chico del pasado—. Quiero buscar ese Relicanth así lo llevamos y volvemos a nuestras tareas.
Los tres chicos, junto con Nasha y Pierre entraron a un lugar donde había muchos tubos grandes con cosas dentro. La mayor parte eran restos fósiles de pokémon marinos.
—Recientemente hallamos tantos fósiles que ya no nos alcanza la base para ponerlos. Teníamos que esperar a que terminen el laboratorio de clonación para poder experimentar con ellos. Aún hay fósiles en el océano, todo ellos los encontramos unos días después de que ustedes volvieran a sellar el pacto de paz con los pokémon, pero aún no podemos sacarlos hasta no tener espacio físico para albergarlos. Este es el Relicanth… este pokémon era raro ya en la época en que el señor Henkatori vivía, al tener que refugiarse todos los pokémon en un solo lugar algunos de estos fueron desapareciendo, es por eso que especies como Relicanth, Octilery, Mantine y Clamperl son difíciles de encontrar. Si logran clonar a este pokémon va a ser un gran avance, sino es posible que de a poco vayamos descubriendo que algunas especies desaparecieron y eso sería una verdadera catástrofe.
—Cuanta razón tienes, Pierre — dijo Nasha mirándolo extasiada.
—Pero… — agregó el joven científico mientras presionaba un botón liberando al tubo que contenía al raro fósil de Relicanth—, si ustedes llevan este valioso espécimen no temeré por él… Son los mejores entrenadores del mundo después de todo.
El muchacho colocó la liviana silueta escamoteada y arcillada del pokémon extinto en las manos de Enu. El chico no pudo evitar sentir un gran peso sobre sus espaldas.
Luego de que enumeraron todas las precauciones para con el fósil decidieron partir y Pierre tuvo la amabilidad de acompañarlos en el submarino hasta la superficie, alegando que ya era hora de que se liberara un poco después de tanto trabajo. Enu sentía un poco de apatía por él, no sabía si era por el hecho de su encantadora personalidad o si era por alguna otra cosa…
—Bueno chicos, aquí me quedo yo, los muchachos pidieron que compre algunas cosas en el mercado — relató sonriente el joven—. Cuídense, y suerte en su camino, Algaria no está muy lejos.
Y era cierto, Algaria era una ciudad alpina que se encontraba emplazada en una de las cumbres de la cordillera cercana a Dorioga que era la ciudad donde se encontraba el próximo gimnasio. Claro que antes debieron abandonar la isla en un bote y al llegar a la costa recorrer un gran trayecto a pie con la pesada carga de llevar un pokémon extinto.
—¿De qué es el próximo gimnasio, Tru? —preguntó Nasha desganada. Enu se había propuesto llegar a las montañas en un día y ya estaban cansados de caminar, además que el trayecto en bote fue también bastante pesado.
—Pokémon de Lucha, y espero que me permitan hacer el honor.
—Claro que sí —dijo Enu—, pero ¿no crees que le costará a tu Loudred?
—Oye, Loudred no es mi único pokémon. Pienso que Ralts hará lo suyo. Y está Torchic…
—Está bien, si tú lo dices —comentó Enu.
De repente un espeso humo comienza a rodear a los muchachos que se agruparon al instante y trataron de descubrir qué pasaba.
Desde fuera de la humareda un pokémon golpea a Enu haciéndolo caer y le roba su mochila donde tenía oculto al Relicanth.
—¡Oigan, devuélvanme eso! ¡Taillow, deshazte de esta porquería!
El ave batió sus alas y alejó el humo. Allí pudieron divisarse los dos extraños sujetos que habían encontrado en el bosque de Arcoré.
—¡Son los payasos de la otra vez! —gritó Nasha enfurecida.
—Así es, vemos que aún no se acostumbran a nuestros nombres… ¡Somos Mark!
—¡Y Edward!
—Me importa un cuerno como se llamen, devuélvanme mi mochila —dijo Enu enfurecido—. ¡Tengo mis pokebolas aquí en mi cinturón, tontos!
—El tonto eres tú, no queremos tus débiles y poco rentables pokémon… —Acto seguido el sujeto comenzó a revolver la mochila—. Tienes… una remera, un pantalón, unos calzoncillos…
—¡Son boxers! —dijo Enu ofendido.
—…papel higienico ¡es del acolchadito!
—¡Pues sí! Es el que me gusta—comentó Enu ruborizado.
—¡Aquí esta! Un extinto e invaluable fósil de Relicanth…
—¡Oigan! ¿Ustedes como sabían? —preguntó Enu desubicado. Sus compañeros estaban igual que él, ninguno entendía como estaban tan bien informados.
—Pues tenemos medios de observación… Tenemos cámaras ubicadas en todo el mundo gracias a nuestra tecnología de punta. Así que si quieren su tonta mochila vengan por ella, ¡Ve, Muk!
—¡Ve, Luxio! —gritó Edward.
Los pokémon se acomodaron en posición amenazante frente los muchachos.
—Vamos Taillow, confió en ti —animó Enu a su pokémon mientras se posaba elegantemente en tierra.
—Déjame intervenir, Enu, me servirá como entrenamiento ¡ve, Ralts!
Los cuatro pokémon en lucha midieron distancia con las miradas.
—Taillow, Golpe Aéreo a Muk —gritó Enu rápidamente.
—Luxio, Onda de Voltios a Taillow— bramó Edward.
—Muk, Bomba Lodo a ese Ralts —indicó Mark.
—Ralts, Confusión a Muk —ordenó Trugar.
Taillow realizó unas acrobacias en el aire y golpeó fuertemente a Muk cuando caía. En cuanto logró remontar vuelo, el Luxio atacó al pokémon volador con un gran impacto eléctrico que lo dejó totalmente fuera de combate. Muk lanzó su cuerpo hacia Ralts para ejecutar una potente Bomba Lodo que cubrió totalmente al pokémon Psíquico.
Trugar y Enu no se veían en la mejor posición, pero en ese momento Muk fue lanzado a toda velocidad contra un árbol. La confusión de Ralts logró deshacerse del pokémon venenoso. Ahora solo Luxio y Ralts quedaban firmes en combate, aunque Ralts estaba algo más cansado.
—Luxio, vamos con Mordisco —sentenció Edward.
—Ralts, Hipnosis —aventuró Trugar.
Las mandíbulas del pokémon eléctrico se cerraron con fuerza sobre el cuerpo del pokémon que no quería por ninguna razón fallarle a su entrenador, por lo que hacía todo su esfuerzo por concentrar la hipnosis en su objetivo. Luxio no pudo contener la pesadez de sus parpados y tuvo que ceder al mordisco.
—¡Ataquemos ahora Ralts, Hoja Mágica!
El pokémon psíquico daño al Luxio que aún no caía dormido. El ataque terminó por despertar al pokémon y su entrenador decidió atacar.
—Colmillo Eléctrico, Luxio —sugirió Edward.
—Vamos Ralts, Confusión
La pantera eléctrica se lanzó rápidamente hacía Ralts con chispas en su boca, el pokémon preparó su mente para hacerla chocar contra la de Luxio. El psíquico apenas recibió un chispazo cuando mandó a volar al eléctrico. Su entrenador no podía creerlo.
—¡Genial, Ralts, lo hiciste increíble!
—¡Es imposible! ¡No pueden vencernos! ¿Qué es eso?
Ralts hacía levitar con sus poderes mentales la mochila de Enu hacia él. Cuando el equipo Omega posó su mirada en Mailen pudieron observar la gigantesca carga de energía solar de Gloom.
—¿Qué piensan hacer con eso? —preguntaron asustados los delincuentes.
—Diles adiós, Gloomy —sonrió maliciosa Mailen.
El Rayo Solar golpeó a los tipos que volaron con ímpetu por el cielo.
—Uff, debo tener más cuidado la próxima —dijo Enu limpiando su mochila y acomodando con cuidado al fósil—. ¿Podemos terminar nuestro viaje?
Así los cuatro se pusieron de acuerdo para terminar el recorrido, ahora solo había que seguir el camino de la montaña.
El viaje hasta Algarbia no trajo ningún contratiempo. Subieron por un camino sinuoso que había en la colina y llegaron a los lindes de la ciudad donde los esperaba un auto deportivo con un científico dentro que recibió el espécimen con regocijo. La ciudad en sí no llamaba mucho la atención, era una de tantas, sin escuela pokémon ni gimnasio, pero con una gran vista y la cadena de hoteles pokémon más lujosa de la región.
Nasha quiso pasar una noche en alguno de esos hoteles con baños de burbujas de Krabby, con baños de lodo de Marshtomp, y tratamientos faciales con bayas y ungüentos extraídos del fondo del mar. Tanto Enu como los demás se negaron y tuvieron que arrastrarla hasta la salida de la ciudad. Debían llegar rápido a la próxima, que no estaba lejos, estaba a los pies de las montañas.
Dorioga era una ciudad muy vieja, en el sentido en que era una de las que menos había crecido con el tiempo. A Enu le recordaba mucho a las ciudades de su época, con grandes cableados aéreos para darle luz a las casas y a las calles, no como en Riden que la luz era proporcionada de forma inalámbrica por sistemas de red WI-FI. Aparte del sistema de iluminación, las casas también eran viejas y estaban despintadas. Una de las más grandes era el gimnasio que se notaba que aún estaba en construcción. Tenía pinta de haber sido, en antaño, el bar de la ciudad. Los muchachos entraron por la puerta principal y… ahora confirmaban lo del bar. Cuatro borrachines musculosos estaban sentados en una mesa cercana a la arena de combate tomando de una gran botella que contenía un líquido extraño.
Esto les dio mala espina a los muchachos, pero igualmente Trugar se acercó a ellos con valor.
— Hola, buenas tardes. Venimos desde Riden, de la Corporación Pokémon a evaluar el gimnasio, ¿quién es el líder?
Los cuatro sujetos lo observaron de mala manera con la boca abierta. Desde donde estaban Enu y las chicas pudieron sentir el terrible olor a cognac y whisky que despedían. Trugar que estaba a unos pocos metros no solo sintió el olor sino que casi se embriagó con él.
Por fin los tipos reaccionaron y sonrieron.
— ¡Eso es bueno! Yo soy el líder, mi nombre es Augost, solo siéntense aquí en la mesa y beban un poco de este rico licor.
Nasha se ofendió muchísimo con ese comentario y además de cómo le tenían puestos los ojos en sus piernas descubiertas.
Mailen no estaba mejor que ella, se ocultó detrás de Enu al ver como uno de ellos tenía un hilo de baba en su mentón mientras le miraba la carita.
Enu negó con la cabeza y se golpeó la cara con la palma derecha.
—No deberían estar… —intentó decir Trugar.
—¡Dejen de tomar y pónganse a trabajar, borrachos de cuarta! —los increpó Enu con su prepotente voz del pasado, sabía que se iban a acobardar esos tipos del futuro que se hacían los rudos…
Lejos de acobardarse, los tipos lo observaron con su mirada más asesina y le arrojaron una bomba atómica visual que desintegró el ego de Enu. Augost se levantó y se encaminó hacia él.
—¿Cómo nos llamaste, duendecillo?
A Enu le temblaban las manos. Observó hacia atrás y vio como Mailen retrocedía y como Nasha intentaba ahogar una risa ante el comentario del tipo. Esto hizo que Enu se envalentonara.
—¡Dije que son unos ebrios sin ningún tipo de códigos y que este gimnasio de porquería para lo único que servirá va a ser para realizar experimentos nucleares en él! —Enu se afirmó en su posición con valor.
Al tipo se le inflaron las venas y lo observo con su más furiosa mirada.
—¡Eres niño muerto, te mataré con mis propias manos! —lo retó el sujeto.
—Claro que no, usaremos pokémon, PO-KE-MON, ganaremos, tú perderás y sufrirás un deshonor por toda tu existencia y trataras de buscarnos para volver a tener un combate, pero sabrás muy bien que volverás a perder.
—Rrrrg, tienes agallas niño, ¡te haré pedazos!
—Seee, a mi tal vez, pero no le ganaras a él.
La sorpresa de todos se posó en Trugar que era la persona que Enu señalaba. Incluso él estaba sorprendido, Enu lo había mandado a la muerte, lo había cargado con una importante mochila, debía ganar para no ser humillado, pero si ganaba estaba seguro que ese tipo lo mataría a golpes.
Bueno, aquí lo corto, quiero que coman ansias. Suerte compañeros, espero sus comentarios...

Gracias a todos por recordarme
Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.Re: Pokemon: Desastre Temporal
=O
esta beuno ekl capitulo
ya sabia yo que habria un gym que reprobarian>_>
"-Debo decir que es mucho mal alto en persona, señor Henkatori."
escribiste mal "mas", el resotno habia ningun error
a mi tambien em cae malpeirre, sera malo camuflado?ò.o
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Re: Pokemon: Desastre Temporal
buen cap,quiero ver(o mejor dicho leer)como va a salir trugar de esta,espero el siguiente cap(ahh demian roark es el lider de roca de sinoh an el anime tiene los mismos pokemones)
Re: Pokemon: Desastre Temporal
me encanta tu fic...

NEO-TEAM ROCKET CLUB
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Re: Pokemon: Desastre Temporal
esta muy bueno, y la trama tambien es espectacular .
aunque me quedaron unas dudas: ¿porque al pricipio de todo aparecio celebi , si fueron dialga y palkia quienes atacaron?
y la ultima: cambiando el futuro no cambia el pasado, tendrian que haberlo mandado al futuro (como lo hicieron) y despues volver al pasado y prevenir el futuro , no?, o ¿estoy mal yo?
igualmente muy bueno , me re gusto ! chau
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Re: Pokemon: Desastre Temporal
esta bueno el capitulo,pero tengo la misma duda que shadow:si va al futuro¿no cambia como tenia que ser?
me refiero a que:sino hubiera ído al futuro,nunca habrian despertado a groudon, y no hubieran tenido que pedirle ayuda a kiogre
pero igual bueno el cap.
PD
or lo que me pediste:basta con que me digas fpd2:con mayuscula
Frases
Perdonar siempre a tus enemigos, pero no olvides nunca sus nombres. (J Kennedy)
Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano. (I Newton)
No pueden hacerte sentir mal sin tu consentimiento. (E Roosevelt)
Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. (W Shakespeare)

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Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano. (I Newton)
No pueden hacerte sentir mal sin tu consentimiento. (E Roosevelt)
Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. (W Shakespeare)















