Re: Pokemon: Desastre Temporal
Bueno, para todos los que pensaron que el fic terminaba, lamento decirles que no se van a deshacer tan fácil de él... aún quedan varios capítulos. Gracias igualmente a los cuatro por su constante apoyo y sobre todo a Gouka que al parecer volvió con sus respuestas positivas!!! El nuevo capi, está bueno, espero que lo lean.
Capitulo 18: El Equipo Invencible
Spoiler
Dialga lanzó hacía Enu una potente onda de choque, al mismo tiempo que Palkia lo imitaba…
Wartortle se puso rápidamente delante de Enu y utilizó Protección. Los rayos de los pokémon legendarios chocaron contra el fuerte campo de energía de agua que se había creado y riñeron tratando de envolverlos. Palkia y Dialga dejaron de lanzar los rayos espacio—temporales en cuanto vieron que Wartortle opuso resistencia. Los pokémon observaron furiosos al entrenador y su Wartortle.
—Así se hace Wartortle. No nos iremos de esta época, Dialga y Palkia. Logramos reestablecer el vínculo y exigimos algo a cambio, quedarnos aquí. No importa con quien tengamos que enfrentarnos.
Dialga y Palkia se recubrieron de energía para volver a utilizar sus rayos.
—Confió en ti Wartortle —le apoyó Enu mientras el pokémon se aseguraba en su lugar para resistir el ataque.
Los legendarios ya estaban a punto de estallar de energía. Enu los observó furioso y una voz cortó el suspenso.
—(Palkia y Dialga… ¿Qué los trae por aquí? Dos seres tan ancestrales y sabios ¿no estarán tomando una decisión muy apresurada?) —Era aquel Xatu del bosque que habían alcanzado y observaba tranquilamente el desastre del lugar.
Dialga y Palkia lo inspeccionaron con la mirada y pareció que hablaban con él sin emitir ningún sonido. Enu y Wartortle esperaban atentos a cualquier movimiento.
—(Sé que no pertenece a esta época y sé que no debo meterme pero… si no pertenecía a esta época ¿por qué lo trajeron? Estoy seguro que Enu hará cualquier cosa con tal de quedarse aquí.)
—Cualquier cosa —afirmó Enu confiado.
Los pokémon legendarios parecieron deliberar la apuesta. Luego miraron a Enu con cierto gesto de burla. Al lado de los pokémon apareció el Blastoise más grande y musculoso que Enu vio en su vida. Las cicatrices en su cara le daban un aspecto de lo más rudo y sus cañones lo convertían en un tanque pokémon.
—(Enu… este es el Blastoise más poderoso de todas las épocas y de todas las dimensiones. Dicen que si lo vences… te dejaran quedarte para siempre)
Enu y Wartortle observaron al enorme Blastoise con preocupación. El reto era justo, y valía la pena ganarle a ese pokémon para quedarse allí. Pero… no había ley natural que diga que un Wartortle le puede ganar a un Blastoise… y menos al más fuerte de todos los tiempos. El pokémon era cuatro veces más grande que Wartortle.
—Confío en ti Wartortle. Hagámoslo pedazos —gritó Enu con toda la fuerza de su espíritu. Wartortle sonrió y se llenó de valor gracias al grito optimista de su dueño.
El Blastoise se colocó en posición de batalla. Abrió su boca y apuntó sus cañones. Enu y Wartortle lo observaron sorprendidos. De su boca salió un Hiperrayo del grosor de un secoya y de sus cañones emanó la Hidrobomba a pura presión más veloz y potente que Enu había visto en su vida. Wartortle se quedó inmóvil. Enu salió corriendo lo levantó en brazos y saltó con su pokémon a un costado escapando de la parte más peligrosa de la explosión. Así mismo, la espalda de Enu quedó chamuscada, su camisa se deshizo y su brazo derecho quedó completamente lastimado porque cayó sobre él con todo el peso de Wartortle. El pokémon se quedó mirando a su entrenador maravillado. Enu gemía y sufría como nunca había sufrido en su vida. El corazón de Wartortle se descompuso de dolor al verlo así.
—No te voy a fallar nunca más, Wartortle, no como lo hice como cuando casi te aplasta ese Onix. Das lo mejor de vos y a mí no me queda nada para dar. Somos dos, Blastoise es uno solo… tenemos una ventaja atronadora, no podemos perder —habló autoritariamente Enu. Wartortle lo observaba con lágrimas en los ojos.
—War, wartortle—el pokémon, con una determinación que nunca había sentido, se levantó y se puso en posición de batalla.
—Lo haremos. ¡Cabezazo, Wartortle!
El pokémon se lanzó en ataque suicida contra esa mole. Le batió un cabezazo en pleno pecho que ni siquiera lo movió. Blastoise preparó nuevamente su mortal ataque de Hiperrayo e Hidrobomba.
—Maldigo a este Blastoise con Hiperrayo. Wartortle, debes moverte rápido. ¡Ya, a la derecha!
Wartortle esquivó el terrible ataque cuando explotó. Cuando se estabilizó recibió un Megapuño de Blastoise que había corrido a su lado a velocidad Dodrio.
—¡Maldición! ¿Cómo puede ser tan rápido ese Blastoise? ¿Estás bien, Wartortle? —El pokémon apenas podía moverse. Ese Megapuño fue como una roca que cayó sobre él desde un edificio a una presión de 20 atmósferas. Estaba maravillosamente golpeado, pero no le importaba, no iba a defraudar a Enu. Blastoise cargó por tercera vez su ataque máximo.
—¡Mierda! ¿No se cansa de hacer eso? Cuando te diga saltarás, Wartortle. —El pokémon miró a Enu sorprendido, él no era muy bueno saltando—. Confía en mí Wartortle.
La mirada del entrenador y el pokémon se cruzaron y se dijeron todo lo que se tenían que decir. Los tres rayos salieron, Enu dio la orden y Wartortle saltó todo lo que pudo. El chico corrió a sostenerlo y el pokémon cayó sobre sus brazos usándolos de trampolín. Wartortle voló hasta lo que quedaba del techo de la base Alfa. Los rayos explotaron cerca de Enu dañando su rostro y sus ojos. Blastoise, Dialga, Palkia y Xatu miraban sorprendidos a la pareja.
—¡Ahhh! —chilló el muchacho al sentir un ardor insoportable en sus ojos—. ¡Wartortle, no veo nada, si llegas ataca con Mordisco la nuca de Blastoise!
La orden de Enu puso en guardia a Blastoise quien intentó tardíamente esquivar al Wartortle que caía del cielo. El pokémon clavó sus filosos colmillos en el duro cuello de Blastoise haciendo aullar al pokémon como nadie lo había hecho. El gran pokémon intentaba inútilmente golpear a Wartortle con sus cortos brazos, pero sus imponentes cañones se lo impedían y el Blastoise sufría como nunca.
—¡Da resultado, Wartortle! Hasta con los ojos cerrados puedo ver su dolor, no te sueltes, ese mordisco es lo que nos mantiene en este período.
Wartortle masticaba el cuello de Blastoise con todo el esfuerzo de su alma, se le estaban desgarrando las encías pero nada podía frenarlo. El Blastoise con toda su fuerza y su potencia estaba incapacitado y no había forma de sacárselo de encima. En un último esfuerzo el gran pokémon chocó contra la pared más próxima, desesperado y Wartortle tuvo que soltarse.
—¡Jajaja! —reía Enu maravillado—. ¡Estás perdido, Blastoise! Siento como tu cuerpo tiembla de miedo, estás a punto de perder.
Wartortle había quedado semi inconsciente y Blastoise se levantó. Utilizó todas sus fuerzas para apuntarle al pokémon de Enu. El chico se acercó a su Wartortle para protegerlo.
—Pase lo que pase, Wartortle, no perderemos, porque estamos juntos y somos invencibles.
El gran pokémon apuntó sus cañones y abrió su boca, listo para acabar con ellos. Enu y Wartortle se abrazaron con fuerza esperando el impacto. Después de esperar un momento abrieron los ojos para ver porque el disparo máximo de ese pokémon no llegaba. Al hacerlo, sólo se encontraba Xatu frente a ellos.
—Xatu… ¿Qué pasó con Blastiose? ¿Y Dialga y Palkia?
—(Parece que ganaste…)
—Pero… no lo vencimos… —Enu y Wartortle estaban sorprendidos.
—(Tal vez eso fue suficiente. Dialga y Palkia suponen que te superaste a ti mismo en este encuentro, y a la vez se contentaron con que trates a tu pokémon como debe ser. ¿Sabes quién era ese Blastoise?) —le preguntó Xatu a Wartortle.
Enu y Wartortle se miraron sorprendidos, y sus pensamientos fueron los mismos.
—Ese… ¿ese era mi Blastoise? —preguntó Enu confundido.
—(Exacto. Este Wartortle estuvo a punto de vencer a su propia evolución. Y lo habría podido hacer si no fuera porque estaba cansado)
—Pero Xatu… si mi Wartortle ahora es más fuerte que lo que será cuando sea Blastoise ¿debería evolucionarlo?
—(El futuro no puede cambiar. Si pudiera cambiar Dialga y Palkia hubieran evitado que los pokémon y los humanos quebraran sus relaciones. Como no podían evitarlo, decidieron arreglarlo. Tú Wartortle evolucionara, pero no será más débil, al contrario, será más fuerte, sólo que ese Blastoise, como bien dijiste, estaba solo. Otra cosa, debes estar preparado, porque si Dialga y Palkia te necesitan para algo, vendrán por ti)
—¿Qué haremos ahora, Xatu?
—(Lo que quieras, elegiste quedarte en esta época por alguna razón… bien, disfruta esa razón. Buena batalla, los felicito… pero, chicos, estén atentos… la guerra recién comienza.)
Xatu se teletransportó dejando a Enu y Wartortle ensimismados en sus pensamientos.
—Wartortle, war, wartortle, war —habló ensimismada y sorprendida la tortuga.
—Guau… ¿Cómo habré hecho para enseñarte ese… Hiperrayoagua o lo que sea, Wartortle?
Wartortle se encogió de hombros. Abrió la boca para probar si podía lanzar ese ataque y por el contrario salió un chorro de agua que empapó a Enu.
—Sí… no sé cómo tuve la paciencia necesaria para no matarte antes de que fueras un Blastoise.
Wartortle rió con ganas. Enu se puso en la tarea de despertar a sus compañeros dormidos. Al preguntar por qué cayeron dormidos, la respuesta de Enu fue: estábamos muy cansados, todos nos dormimos. Y al parecer todos se conformaron con esa respuesta porque no se quejaron en lo absoluto.
Llevar al equipo Alfa ante la justicia desató una bola de grasa mediática que explotó y terminó pegándose asquerosamente en cada uno de los muchachos. Sobre todo en la gran revelación: Enu Henkatori. Parece ser que Morgo había actuado con rapidez haciéndole oír a todo el mundo que era un niño de esa época que había nacido en Kyoto, sus padres habían muerto misteriosamente aplastados por un tractor que había sido arrastrado por un tornado y luego carbonizado por un volcán. Con esta historia la prensa se abstendría de preguntarle a Enu cosas de su pasado. Así mismo, el presente era lo que le interesaba a los medios, y en cuanto salieron de la jefatura de policías los atacaron.
—¡Buen día, señor Henkatori! Nos informan que fue usted quien desbarató los terribles planes del equipo Alfa ¿es así? —preguntaba una mujer vestida de traje y cabello atado en una cola.
—Este… sí, yo y mis ami…
—¿Seguirá dando clases en el colegio Pokémon de Kalama?
—Supongo que mientras no haya ningún cambio, sí.
—¿Qué opina de la frase “Enu Henkatori es el joven más apuesto y talentoso del planeta, quisiera salir algún día con él y hacerlo mi esposo en el futuro” —disparó una alta periodista. Enu se quedó duro como un Golem.
—¿Qué? ¿Quién dijo esa frase? —preguntó sobresaltado.
—Catorce mil millones de mujeres en un foro por Internet recient44emente publicado. Es la frase más popular del medio.
—Bien… soy un ídolo juvenil, no puedo evitar que las chicas se enamoren de mí. Pero por ahora… lamento mucho decepcionarlas, pasaré de moda en cuanto me llegue el momento para casarme.
—¿Puede mostrarnos a su mítico y ahora evolucionado Squirtle?
—No creo que a él le guste hablar con ustedes…
Wartortle salió solo de su pokebola y se puso a posar delante de los paparazzi.
—Wartortle, metete a tu pokebola.
—War, war, war, wartortle, wartortle—lo regañó Wartortle con una felicidad tremenda en la cara.
—No sé qué dijiste, pero te castigare por eso, Wartortle.
Wartortle se puso rápidamente delante de Enu y utilizó Protección. Los rayos de los pokémon legendarios chocaron contra el fuerte campo de energía de agua que se había creado y riñeron tratando de envolverlos. Palkia y Dialga dejaron de lanzar los rayos espacio—temporales en cuanto vieron que Wartortle opuso resistencia. Los pokémon observaron furiosos al entrenador y su Wartortle.
—Así se hace Wartortle. No nos iremos de esta época, Dialga y Palkia. Logramos reestablecer el vínculo y exigimos algo a cambio, quedarnos aquí. No importa con quien tengamos que enfrentarnos.
Dialga y Palkia se recubrieron de energía para volver a utilizar sus rayos.
—Confió en ti Wartortle —le apoyó Enu mientras el pokémon se aseguraba en su lugar para resistir el ataque.
Los legendarios ya estaban a punto de estallar de energía. Enu los observó furioso y una voz cortó el suspenso.
—(Palkia y Dialga… ¿Qué los trae por aquí? Dos seres tan ancestrales y sabios ¿no estarán tomando una decisión muy apresurada?) —Era aquel Xatu del bosque que habían alcanzado y observaba tranquilamente el desastre del lugar.
Dialga y Palkia lo inspeccionaron con la mirada y pareció que hablaban con él sin emitir ningún sonido. Enu y Wartortle esperaban atentos a cualquier movimiento.
—(Sé que no pertenece a esta época y sé que no debo meterme pero… si no pertenecía a esta época ¿por qué lo trajeron? Estoy seguro que Enu hará cualquier cosa con tal de quedarse aquí.)
—Cualquier cosa —afirmó Enu confiado.
Los pokémon legendarios parecieron deliberar la apuesta. Luego miraron a Enu con cierto gesto de burla. Al lado de los pokémon apareció el Blastoise más grande y musculoso que Enu vio en su vida. Las cicatrices en su cara le daban un aspecto de lo más rudo y sus cañones lo convertían en un tanque pokémon.
—(Enu… este es el Blastoise más poderoso de todas las épocas y de todas las dimensiones. Dicen que si lo vences… te dejaran quedarte para siempre)
Enu y Wartortle observaron al enorme Blastoise con preocupación. El reto era justo, y valía la pena ganarle a ese pokémon para quedarse allí. Pero… no había ley natural que diga que un Wartortle le puede ganar a un Blastoise… y menos al más fuerte de todos los tiempos. El pokémon era cuatro veces más grande que Wartortle.
—Confío en ti Wartortle. Hagámoslo pedazos —gritó Enu con toda la fuerza de su espíritu. Wartortle sonrió y se llenó de valor gracias al grito optimista de su dueño.
El Blastoise se colocó en posición de batalla. Abrió su boca y apuntó sus cañones. Enu y Wartortle lo observaron sorprendidos. De su boca salió un Hiperrayo del grosor de un secoya y de sus cañones emanó la Hidrobomba a pura presión más veloz y potente que Enu había visto en su vida. Wartortle se quedó inmóvil. Enu salió corriendo lo levantó en brazos y saltó con su pokémon a un costado escapando de la parte más peligrosa de la explosión. Así mismo, la espalda de Enu quedó chamuscada, su camisa se deshizo y su brazo derecho quedó completamente lastimado porque cayó sobre él con todo el peso de Wartortle. El pokémon se quedó mirando a su entrenador maravillado. Enu gemía y sufría como nunca había sufrido en su vida. El corazón de Wartortle se descompuso de dolor al verlo así.
—No te voy a fallar nunca más, Wartortle, no como lo hice como cuando casi te aplasta ese Onix. Das lo mejor de vos y a mí no me queda nada para dar. Somos dos, Blastoise es uno solo… tenemos una ventaja atronadora, no podemos perder —habló autoritariamente Enu. Wartortle lo observaba con lágrimas en los ojos.
—War, wartortle—el pokémon, con una determinación que nunca había sentido, se levantó y se puso en posición de batalla.
—Lo haremos. ¡Cabezazo, Wartortle!
El pokémon se lanzó en ataque suicida contra esa mole. Le batió un cabezazo en pleno pecho que ni siquiera lo movió. Blastoise preparó nuevamente su mortal ataque de Hiperrayo e Hidrobomba.
—Maldigo a este Blastoise con Hiperrayo. Wartortle, debes moverte rápido. ¡Ya, a la derecha!
Wartortle esquivó el terrible ataque cuando explotó. Cuando se estabilizó recibió un Megapuño de Blastoise que había corrido a su lado a velocidad Dodrio.
—¡Maldición! ¿Cómo puede ser tan rápido ese Blastoise? ¿Estás bien, Wartortle? —El pokémon apenas podía moverse. Ese Megapuño fue como una roca que cayó sobre él desde un edificio a una presión de 20 atmósferas. Estaba maravillosamente golpeado, pero no le importaba, no iba a defraudar a Enu. Blastoise cargó por tercera vez su ataque máximo.
—¡Mierda! ¿No se cansa de hacer eso? Cuando te diga saltarás, Wartortle. —El pokémon miró a Enu sorprendido, él no era muy bueno saltando—. Confía en mí Wartortle.
La mirada del entrenador y el pokémon se cruzaron y se dijeron todo lo que se tenían que decir. Los tres rayos salieron, Enu dio la orden y Wartortle saltó todo lo que pudo. El chico corrió a sostenerlo y el pokémon cayó sobre sus brazos usándolos de trampolín. Wartortle voló hasta lo que quedaba del techo de la base Alfa. Los rayos explotaron cerca de Enu dañando su rostro y sus ojos. Blastoise, Dialga, Palkia y Xatu miraban sorprendidos a la pareja.
—¡Ahhh! —chilló el muchacho al sentir un ardor insoportable en sus ojos—. ¡Wartortle, no veo nada, si llegas ataca con Mordisco la nuca de Blastoise!
La orden de Enu puso en guardia a Blastoise quien intentó tardíamente esquivar al Wartortle que caía del cielo. El pokémon clavó sus filosos colmillos en el duro cuello de Blastoise haciendo aullar al pokémon como nadie lo había hecho. El gran pokémon intentaba inútilmente golpear a Wartortle con sus cortos brazos, pero sus imponentes cañones se lo impedían y el Blastoise sufría como nunca.
—¡Da resultado, Wartortle! Hasta con los ojos cerrados puedo ver su dolor, no te sueltes, ese mordisco es lo que nos mantiene en este período.
Wartortle masticaba el cuello de Blastoise con todo el esfuerzo de su alma, se le estaban desgarrando las encías pero nada podía frenarlo. El Blastoise con toda su fuerza y su potencia estaba incapacitado y no había forma de sacárselo de encima. En un último esfuerzo el gran pokémon chocó contra la pared más próxima, desesperado y Wartortle tuvo que soltarse.
—¡Jajaja! —reía Enu maravillado—. ¡Estás perdido, Blastoise! Siento como tu cuerpo tiembla de miedo, estás a punto de perder.
Wartortle había quedado semi inconsciente y Blastoise se levantó. Utilizó todas sus fuerzas para apuntarle al pokémon de Enu. El chico se acercó a su Wartortle para protegerlo.
—Pase lo que pase, Wartortle, no perderemos, porque estamos juntos y somos invencibles.
El gran pokémon apuntó sus cañones y abrió su boca, listo para acabar con ellos. Enu y Wartortle se abrazaron con fuerza esperando el impacto. Después de esperar un momento abrieron los ojos para ver porque el disparo máximo de ese pokémon no llegaba. Al hacerlo, sólo se encontraba Xatu frente a ellos.
—Xatu… ¿Qué pasó con Blastiose? ¿Y Dialga y Palkia?
—(Parece que ganaste…)
—Pero… no lo vencimos… —Enu y Wartortle estaban sorprendidos.
—(Tal vez eso fue suficiente. Dialga y Palkia suponen que te superaste a ti mismo en este encuentro, y a la vez se contentaron con que trates a tu pokémon como debe ser. ¿Sabes quién era ese Blastoise?) —le preguntó Xatu a Wartortle.
Enu y Wartortle se miraron sorprendidos, y sus pensamientos fueron los mismos.
—Ese… ¿ese era mi Blastoise? —preguntó Enu confundido.
—(Exacto. Este Wartortle estuvo a punto de vencer a su propia evolución. Y lo habría podido hacer si no fuera porque estaba cansado)
—Pero Xatu… si mi Wartortle ahora es más fuerte que lo que será cuando sea Blastoise ¿debería evolucionarlo?
—(El futuro no puede cambiar. Si pudiera cambiar Dialga y Palkia hubieran evitado que los pokémon y los humanos quebraran sus relaciones. Como no podían evitarlo, decidieron arreglarlo. Tú Wartortle evolucionara, pero no será más débil, al contrario, será más fuerte, sólo que ese Blastoise, como bien dijiste, estaba solo. Otra cosa, debes estar preparado, porque si Dialga y Palkia te necesitan para algo, vendrán por ti)
—¿Qué haremos ahora, Xatu?
—(Lo que quieras, elegiste quedarte en esta época por alguna razón… bien, disfruta esa razón. Buena batalla, los felicito… pero, chicos, estén atentos… la guerra recién comienza.)
Xatu se teletransportó dejando a Enu y Wartortle ensimismados en sus pensamientos.
—Wartortle, war, wartortle, war —habló ensimismada y sorprendida la tortuga.
—Guau… ¿Cómo habré hecho para enseñarte ese… Hiperrayoagua o lo que sea, Wartortle?
Wartortle se encogió de hombros. Abrió la boca para probar si podía lanzar ese ataque y por el contrario salió un chorro de agua que empapó a Enu.
—Sí… no sé cómo tuve la paciencia necesaria para no matarte antes de que fueras un Blastoise.
Wartortle rió con ganas. Enu se puso en la tarea de despertar a sus compañeros dormidos. Al preguntar por qué cayeron dormidos, la respuesta de Enu fue: estábamos muy cansados, todos nos dormimos. Y al parecer todos se conformaron con esa respuesta porque no se quejaron en lo absoluto.
Llevar al equipo Alfa ante la justicia desató una bola de grasa mediática que explotó y terminó pegándose asquerosamente en cada uno de los muchachos. Sobre todo en la gran revelación: Enu Henkatori. Parece ser que Morgo había actuado con rapidez haciéndole oír a todo el mundo que era un niño de esa época que había nacido en Kyoto, sus padres habían muerto misteriosamente aplastados por un tractor que había sido arrastrado por un tornado y luego carbonizado por un volcán. Con esta historia la prensa se abstendría de preguntarle a Enu cosas de su pasado. Así mismo, el presente era lo que le interesaba a los medios, y en cuanto salieron de la jefatura de policías los atacaron.
—¡Buen día, señor Henkatori! Nos informan que fue usted quien desbarató los terribles planes del equipo Alfa ¿es así? —preguntaba una mujer vestida de traje y cabello atado en una cola.
—Este… sí, yo y mis ami…
—¿Seguirá dando clases en el colegio Pokémon de Kalama?
—Supongo que mientras no haya ningún cambio, sí.
—¿Qué opina de la frase “Enu Henkatori es el joven más apuesto y talentoso del planeta, quisiera salir algún día con él y hacerlo mi esposo en el futuro” —disparó una alta periodista. Enu se quedó duro como un Golem.
—¿Qué? ¿Quién dijo esa frase? —preguntó sobresaltado.
—Catorce mil millones de mujeres en un foro por Internet recient44emente publicado. Es la frase más popular del medio.
—Bien… soy un ídolo juvenil, no puedo evitar que las chicas se enamoren de mí. Pero por ahora… lamento mucho decepcionarlas, pasaré de moda en cuanto me llegue el momento para casarme.
—¿Puede mostrarnos a su mítico y ahora evolucionado Squirtle?
—No creo que a él le guste hablar con ustedes…
Wartortle salió solo de su pokebola y se puso a posar delante de los paparazzi.
—Wartortle, metete a tu pokebola.
—War, war, war, wartortle, wartortle—lo regañó Wartortle con una felicidad tremenda en la cara.
—No sé qué dijiste, pero te castigare por eso, Wartortle.
Espero que les haya gustado y que sigan leyendo, y no dejen de visitar "El Colegio Virtual" Un fic demasiado colectivo...

Gracias a todos por recordarme
Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

















