Foros de Centro Pokémon
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#21
Muchas gracias por tu atención, Elven, espero que tú y todos disfrutéis el devenir de los acontecimientos.

Spoiler
Peligro sobre el horizonte
Danger over the horizon

Bajo el sol abrasador de julio, una pokéball se abrió para revelar un destello que pronto tomó forma de un gran lagarto como un dragón, bípedo y alado, de escamas naranjas cubriendo la mayor parte de su cuerpo. Su vientre era color crema y el interior de sus alas, verde oscuro, mientras que ardía con intensidad una llama en la punta de su cola. La bestia, un charizard, al igual que Sieglinde y Scarlett, rugió con fuerza e hizo que Gaius se relamiera los colmillos, con ganas de sangre. Pero no iba a ser un asalto tan fácil como el de Houndoom, tanto Wander como Josh lo sabían.

— ¡Pulso dragón!— comenzó Cinaed.

Acumuló energía azulada en su boca el pokémon llama y la disparó en forma de esfera a toda velocidad camino del garchomp con la posibilidad de hacerle mucho daño...

— ¡Empieza la embestida!— decidió Wander.

El terraburón se colocó en posición aerodinámica y arrancó a correr a toda velocidad al frente, no sin antes dar un paso lateral que le sacara de la línea de peligro del pulso dragón, que dejó atrás en un tercio de segundo.

— ¡Carga dragón!— siguió el agente especial.

Arrancó entonces Gaius, con los dos pies a la vez y las aletas colocadas como las alas de un jet, en un planeo destructor en dirección a su objetivo que levantó cuchillas de aire a sus lados, saliendo frontalmente a por su presa...

Presa que batió las alas y salió de la línea de golpeo usando el despegue vertical, colocándose justo encima del garchomp y dejando a este algo confuso, que miraba a ambos lados tras frenarse, pues su embestida había sido tan rápida que al frenarse, había perdido de vista a su objetivo...

— ¡Pulso dragón!— aprovechó Josh.

Y Charizard escupió una esfera de energía dragoviana de color azul eléctrico hacia abajo camino del cráneo de Gaius...

— ¡Excava!

Se fugó Gaius del golpe utilizando el eje vertical, al igual que su oponente, pero con un pequeño detalle, rompiendo la tierra cual tiburón hundiéndose en el agua cabeza por delante, logrando desaparecer del rango visual de su oponente...

— ¡Calienta el suelo con lanzallamas!— comandó el líder, con el claro objetivo de forzar al terraburón a revelar su posición.

Se frenó en el aire, a la altura del centro del campo de batalla, el charizard, con el objetivo de tener una mejor panorámica de la arena. Fue entonces cuando comenzó a disparar bocanadas de llamas camino del suelo...

— ¡Cometa draco!— sacó ventaja Wander.

Emergió de la tierra el dragón con ferocidad y mucho momento tras él, y sobre todo, con la boca abierta y una bola de energía naranja de gran tamaño cargada en ella, que procedió a disparar hacia arriba, más rápido de lo que Charizard pudo interrumpir su lanzallamas.

La esfera ascendió y explotó, transformándose en un montón de meteoros que acertaron uno tras otro a un Charizard desesperado que batía las alas con esperanzas de aguantar en el aire a pesar de los impactos que sufría en la espalda. Hasta que un último cometa, de mayor tamaño, le alcanzó, haciéndole un daño importante y mandándole al suelo sin respuesta posible. A territorio de su enemigo, que ya pisaba con los dos pies.

— ¡Terremoto!— finalizó "Ashton Wymond".

De nuevo un rugido de Gaius hizo el suelo temblar y reventar bajo su rival, levantándolo por los aires y destrozándole el tórax, pues estaba boca abajo. Fue durante su viaje cuando fue devuelto a su pokéball, inconsciente y totalmente derrotado.

Sorprendido estaba Josh Cinaed de verse con un marcador tan abultado en contra aún estando utilizando los mejores pokémon de los que disponía, definitivamente el tal Ashton y su garchomp no eran moco de pavo. Pero no se las habían visto con la verdadera estrella del equipo... lanzó la cápsula que lo contenía a la cancha.

Reveló una criatura que se sostenía sobre el suelo, una enorme polilla con seis alas rojizas que desprendían ardientes chispas y que agitaba con majestuosidad para sostenerse en el aire, mientras su brillo obligó a Gaius a taparse los ojos con una aleta. Sus ojos azules, compuestos, analizaron al terraburón desde una cabeza negra que emergía de un cuello cubierto por pelaje blanco, mientras que el resto de su cuerpo poseía un vientre negro y estaba flanqueado por zonas de color azul claro con puntos oscuros. Motas negras tenían también las alas, al estilo de quemaduras. Imperial como el sol entre la ceniza, un volcarona.

— ¡Carga dragón!— comenzó Wander.

Posición aerodinámica, piernas flexionadas y despegue del jet, como un ariete camino de su objetivo...

— Danza aleteo.

La polilla comenzó a mover grácilmente sus alas y a bailar cual boxeador, utilizando una trayectoria curva para evitar la línea de impacto de su oponente, que se vio obligado a frenar en seco tras errar el blanco, concediendo la espalda...

— ¡Zumbido!— pasó al ataque Cinaed.

Las alas de volcarona vibraron, resonando con potencia, para producir una serie de ondas expansivas que viajaron por el aire atizando de frente a Gaius e hiriéndolo hasta derribarlo con el fuerte sonido de semejante peso al caer sobre el piso. Pero no acabaron con su voluntad de luchar, rápido se puso en pie el dragón.

— ¡Roca afilada!

— ¡Vendaval!

Anillos de energía se formaron alrededor del dragón-tiburón, que pronto se convirtieron en rocas puntiagudas y afiladas cual hojas de afeitar. De un rugido, estas fueron propulsadas en dirección a Volcarona.

Pero la polilla no se iba a quedar quietecita, su poderoso batir de alas logró levantar vientos huracanados que desviaron el aluvión de piedras que amenazaban con rajarla, y además, alcanzar a Gaius, herirle y levantarle del suelo hasta estrellarle contra la pared, momento en el que perdió la consciencia definitivamente y tuvo que ser guardado por su entrenador, que arrancó otra ball del cinturón y la lanzó al campo de batalla.

De un fulgor tomó forma la manifestación física de la lealtad, un dragón de escamas claras y vientre anillado, con alas de interior de un profundo verde agua. Poseía, sobre la cabeza, dos antenas que caían hacia atrás, no tensas, con facilidad. Knight hacía su aparición sobre el campo de batalla. Con sus pies apoyados en el suelo, miró a Volcarona, y se preparó para ejecutar lo mejor posible los comandos de su entrenador.

— ¡Danza...

— ¡Aqua jet!

Con mucha más decisión atravesó el aire la orden de Wander, que llegó pronto a los tímpanos de un Knight que se propulsó envuelto en agua a la velocidad de una bala, cabeza por delante, colisionando contra el tórax de Volcarona para conseguir un derribo y daños graves. Pero no era hora de cesar en el acoso...

— ¡Zumbido!— ordenó Cinaed, forzado.

La polilla se levantó unos centímetros del suelo con un vibrante aleteo que propagó una onda expansiva por vía aérea.

— ¡Híper rayo!— fue a por todas el agente especial.

El rugido del dragón dejó ir un tremebundo haz de energía, un cañonazo continuo, de color morado, que destrozó la onda sonora antes de alcanzar de lleno al volcarona y romper su voluntad de pelear en mil pedazos con una enorme explosión de energía que le hizo saltar por los aires, totalmente inconsciente, contra la pared, de donde cayó al suelo. Imposible resistir semejante impacto.

El combate finalizó y ambas bestias fueron guardadas en sus cápsulas contenedoras, con Ashton Wymond siendo declarado como vencedor del desafío, ante lo que líder y aspirante se reunieron en el centro de la arena, donde se saludaron con respeto estrechándose las manos.

— Impresionante, realmente impresionante, Ashton. Debí tomarte más en serio desde el primer asalto, aunque no creo que eso hubiera cambiado el resultado— admitió Cinead, mientras le entregaba la insignia que reconocía su victoria en el gimnasio.

— Un honor— respondió Wander, serio y parco en palabras. Guardó la medalla de gimnasio en una pequeña caja metálica.

Un par de horas después, el merodeador de Esgaria vagaba por una de las sendas que llevaban desde la ciudad de Buren hacia la costa, concretamente, hacia el puerto costero de más al sur, Tropicosta. Paso ligero, firme y seguro, la soledad, que él llamaba falta de compañía de humanos, pues mientras tuviera a sus más leales amigos con él no estaba realmente sólo, era una compañera de viaje más a la que estaba habituado tras su gran fuga de Estahl. Se cruzó con unos cuantos pokémon salvajes durante el viaje, que poco pudieron hacer a la hora de defender su territorio ante el fuego de Scarlett, finalmente cediendo el paso al joven y su charizard.

Tras cruzar unas cuevas ocultas bajo los acantilados llegó a la bella ciudad de Tropicosta, una ciudad con un ambiente mucho más amigable a los ojos que Buren. Contubernio general en las calles, bastante animadas, con un mercado que parecía estar celebrándose en la plaza de la localidad. Los edificios estaban mayormente pintados de blanco con el suelo empedrado, dándole un ambiente tradicional de ciudad costera. No había rascacielos como en la capital nacional.

Sin embargo, Wander decidió tomarse una mañana libre contemplando el mar de sur, sentado en un muro de piedra de un metro de alto que separaba el paseo de la playa junto a su dragonite.

— No estaría mal que aprendieras surf, Knight. Poder arrasar con olas a los rivales estaría bien.

El dragonite lo miró y se rió, siempre pensando en lo suyo, si bien es cierto que el peso de una nación descansaba sobre sus hombros, todo se lo tomaba demasiado en serio el joven de falsa identidad.

Guardó al dragonite y procedió a dar la espalda al océano y ponerse de pie, preparado para buscar el gimnasio que tocaba desafiar. Sólo llegó a desplomarse de frente sobre la arena de la playa al notar un cosquilleo en el brazo derecho.

Lo próximo que empezó a sentir fue su espalda recostada contra un muro de ladrillo mientras él estaba malamente sentado sobre un suelo de cemento. No veía, una bolsa negra le cubría la cabeza, y tampoco estaba en posición de quitársela, atado con soga de pies y manos. No notaba en su cinturón el pequeño peso extra de las seis pokéballs que solía llegar, por lo que empezó a maldecir en su interior, sabedor que había sido víctima de un secuestro exprés. Pero, ¿por quién?


Spoiler

#22
¡Atención todos! Siguiente capítulo, ¿dónde acabará Wander?

Spoiler
Duelo aéreo
Dogfight


— ¡Tú!

Y el manto de tejido negro fue apartado mediante la dura mano de un hombre adulto de la cabeza de Wander.

— ¡Tu puta charizard ha matado a uno de los nuestros!

El hombre, de cabeza rapada y ojos oscuros, vestía un chaleco negro con camisa blanca por debajo y pantalones vaqueros claros. Amenazó con el puño a su presa, que ahora se vio en un sótano iluminado por la tenue luz de una bombilla colgante y sin amueblado alguno, donde estaba a solas con uno de sus captores.

— ¿Y qué quieres que haga al respecto?— escupió "Ashton".

— ¡No te me pongas chulo!— vociferó el delincuente antes de asestarle un puñetazo en la parte izquierda del rostro a Wander, enrojeciéndosela y sacándole un rugido al joven.

— ¿Quiénes sois y qué queréis de mí?

— Digamos que tuviste un roce con alguien con quien no debiste tenerlo... y te va a salir caro.

— Yo me llamo Ashton Wymond y no recuerdo deber dinero a nadie de la mafia de la Costa Nostra— insistió él.

— Tú te llamas Jack Pryce y desapareciste de Estahl hace medio año con la única piedra activadora que teníamos además de quemar los planos y matar a tu padre. Esta operación está dirigida por tu hermana Raine, por si quieres echarle la culpa a alguien, nos ha costado un montón seguirte el rastro hasta Sassienne. Tenemos tu piedra, ahora, ¿cómo funciona?

— No estoy tan loco como para probarla— espetó Wander al secuestrador.

— Pues lo estarás.

En cuestión de segundos, Wander volvió a recibir su trato de honor, siendo "encapuchado" otra vez y cargado a cuestas por el hombre en cuestión camino de otra sala, empezó a oír gruñidos que enseguida identificó. No le gustaron para nada, pues sabía lo que iba a ver en cuanto le quitaran la bolsa de la cabeza, que fue pronto.

Un pokémon de agua, un cocodrilo bípedo de escamas azul claro como el de su hermano Gilliam, rugía hacia una malherida charizard, naranja, tumbada en el suelo y aterrorizada tras haber recibido varias hidrobombas.

— ¡Scarlett!— chilló un preocupado Wander.

Inmediatamente el entrenador de la pokémon de fuego recibió un puñetazo en la espalda que lo puso de rodillas.

— ¡Hazla megaevolucionar! ¡Ya hemos hecho todo lo que dice la investigación, el pokémon incluso ha absorbido la megapiedra!— le espetó el guardián del feraligatr, con pelo negro y vestido de uniforme militar.

La piedra activadora le esperaba sobre una mesa, sus ataduras fueron desatadas por el calvo que le recibiera tan amigablemente en la primera sala. Podía intentar una fuga y ser atacado por los dos y todos los agentes que tuvieran apostados en el edificio. Pero lo más importante, dejaría a sus mejores amigos atrás. Se acercó a una mesa de madera a un lado de la habitación, donde le esperaban una caja con seis pokéballs que tenía la prohibición de tocar, so pena de ser atacado por el feraligatr y una piedra preciosa esférica que desprendía un brillo digno del mayor arcoíris.

Wander agarró la piedra activadora y comenzó a elevar sus plegarias para salir de aquella situación con todos sus amigos. Sin dejar a uno solo atrás. Sujetó la gema a la altura de sus ojos y comenzó a mirar a su charizard a través de ella.

— Scarlett, por favor... te necesito, más que nunca...

La pokémon cerró los ojos, su entrenador, también. Y piedra y bestia empezaron a brillar, resonando la una con la otra.

Una explosión de luz y una llamarada arcoiris se sucedieron...

— ¡Hidrobomba!— comandó el militar.

Un zarpazo rajó el lateral del cráneo del feraligatr, mandándolo a dormir, antes de que la luz comenzara a desvanecerse para que todos pudieran apreciar su verdadera forma. Una dragona bípeda corpulenta, físicamente poderosa. Sus escamas eran ahora negras como la noche, mientras que la zona que llevaba desde la parte baja de su hocico hasta la cola, pasando por el vientre, era ahora de un color azul celeste algo falto de luminosidad. Sobre sus fuertes brazos, en los hombros, poseía parejas de pinchos azules al rojo vivo de calor. Sus alas, ahora oscuras, tenían un patrón de rasgado. Pero, sin embargo, el rasgo más llamativo era su fuego el de su cola, que se había tornado azul, llamas dragovianas que también respiraba la bestia a ambos lados de la boca. Con un pie sobre el pokémon acuático, expresaba superioridad y ferocidad, como si las heridas pasadas no existieran. Tal era el poder de la megaevolución.

Tardó segundos Wander en aprovechar el revuelo para recoger sus seis pokéballs de la caja, incluyendo una vacía que debería contener a Scarlett, que redujo a cenizas a los otros dos humanos de la estancia con un poderoso lanzallamas de fuego azul que calcinó a ambos hombres dándoles un cálido último recuerdo antes de pasar a mejor vida.

El entrenador guardó las pokéballs en el cinturón y la piedra en el bolsillo antes de que la cosa fuera a mayores y optó por buscar una vía de escape, devolviendo a la poderosa bestia megaevolucionada a su cápsula. La necesitaría más tarde.

Corrió por pasillos desconocidos y subió escaleras, hasta que, al final llegó a la superficie. Estaba en un viejo edificio derruido y en ruinas, aparentaba por maquinaria antigua ser una clínica médica, pero poca medicina se podía ejercer en aquel sitio, a las afueras de la ciudad, con pisos derribados uno encima de otro.

Echó a correr y ascendió, con sumo cuidado, pisos destrozados en busca del tejado, desde donde tendría una mejor perspectiva del lugar. Llegó a una azotea antigua, llena de hoyos y deformaciones donde, para su sorpresa, podía divisar Tropicosta en la distancia. Un vuelo de Knight y a salvo...

Pero no se había dado cuenta de que no estaba a solas en aquella azotea.

— Jack, hermano. Vamos a jugar un poco, como en los viejos tiempos, ¿de acuerdo?

En seguida identificó la voz. En seguida lanzó al aire la pokéball que reveló a la charizard en forma mega, respirando fuego azul. En una esquina de la "atalaya" le esperaba, mirando hacia él. Raine, rubia, metro ochenta, ojos azules, vestida con una blusa rojo sangre y pantalones grises. Un par de elegantes zapatos de tacón negros remataban su atuendo. Una de las hermanas mayores de Wander, mayor que Gilliam y el propio Jack y miembro del escuadrón de inteligencia de Estahl. Toda una especialista en operaciones encubiertas. Como esta.

— Ya suponía yo que esto no iba a ser tan fácil— asumió el menor de los Pryce mientras se sentaba en uno de los bordes de la azotea.

— Cuidado, Jack— le interrumpió ella, desde el otro extremo— no querría que nada le pasara a mi hermano pequeño. Preferiría llevarte vivo a casa— añadió, sarcástica. Sabía defenderse a pesar de ser principalmente una marionetista.

Wander pareció hacerle caso y se volvió a poner en pie mientras sacaba una pokéball, la del actual arma número uno. La lanzó al cielo, gesto que su hermana imitó prontamente, con lo que dos criaturas emergieron a ambos lados del destrozado tejado, ambas en el aire, para no tener que lidiar con los problemas de la inestabilidad del suelo.

— ¡Scarlett!

— ¡Noivern!

La ball del joven de veintiún años reveló a la charizard en forma mega, cubierta de escamas negras y con un vientre azulado, mismo color que el de las llamas de su boca y cola. Se estableció en el aire con un batir de alas, preparada para pelear.

Mientras tanto, Raine había optado por otro pokémon de tipo dragón, uno con apariencia de murciélago y dos enormes orejas de interior verde sobre su cabeza preparadas como un preciso sónar. Era principalmente negro, con pecho y vientre morados, poseía dos patas y una cola, ambas negras, y se sostenía en el aire con la ayuda de unas alas mitad negras, mitad moradas, que poseían zarpas rojizas mediada su longitud. También tenía una importante melena de pelaje blanco rodeando su cuello.

Ambos pokémon se miraron desde la distancia, serios, tanto el noivern como la charizard, hasta que la armonía fue rota por un rugido de esta última que hizo temblar el suelo además de subir la temperatura un par de grados, haciendo sudar a su entrenador.

— ¡Pulso dragón!— comenzó Raine.

— ¡Llamarada!— siguió Wander.

Disparó por su boca Noivern la esfera de energía dragoviana, de color azul, con increíble celeridad, contra una Scarlett que respondió con una potentísima llamarada azul en forma de kanji "dai". Ambos chocaron en el aire, más cerca de la charizard que de su rival, dándole un indicativo a Jack Pryce de la agilidad de ese murciélago con rasgos de dragón, y un torrente de fuego azul procedió a explotar...

— ¡Tiene sonar!— reaccionó el hermano menor— ¡Scarlett, muévete!

Batió alas la hembra y se apartó rápidamente de los afilados colmillos del noivern, una potentísima dentellada a punto de desgarrarle las carnes según la bestia emergió de la humareda que se había formado tras la explosión. Un súper diente que sin duda habría herido a la criatura megaevolucionada... si no fuera porque ahora era el murciélago dragón el que exponía su flanco.

— ¡Garra dragón!—aprovechó la oportunidad Jack Pryce.

— ¡Gira en barrena!— se defendió Raine Pryce.

Giros súbitos en el aire, como los de un taladro, suficientemente veloces para hacer parecer a Noivern una fiera de bordes redondeados, fue la maniobra defensiva utilizada para desviar con un ala el brazo entrante, no con muy buenas intenciones, de Scarlett, y fugarse del rango de cuerpo a cuerpo hacia la seguridad de la larga distancia.

— ¡Scarlett, persigue!

Cuando el pokémon de Raine recuperó su forma de vuelo habitual, miró atrás a la vez que mantenía la trayectoria, buscando a su oponente. Mayor no pudo ser su sorpresa al encontrárselo trazando su estela, buscando su cola, batiéndose en persecución.

— ¡Abrásalo, lanzallamas!— insistió en su acoso Wander.

— ¡Un looping!— intentó salirse con la suya su hermana.

En el momento en el que las calcinadoras llamas azules encañonadas desde la boca de la dragona estaban al borde de alcanzar a Noivern, éste se salió de la línea del lanzallamas trazando una curva hacia arriba que pronto se convirtió en circunferencia ante una confusa Scarlett, tardó poco la joven dragona en pasar de ser la piloto dominante a la dominada en aquel duelo aéreo.

— ¡Pulso dragón!— se lanzó Raine desde su nueva posición ventajosa.

Un misil de energía dragoviana amenazaba con golpear la retaguardia de la charizard, mas ésta lo dejó atrás con un viraje ágil en el aire mientras su oponente seguía en su cola, y por muchas maniobras que ella intentara, no podía sacárselo de encima.

Wander todavía tenía una opción, era arriesgada, peligrosa. Pero Scarlett tenía que callar, volar a ciegas y confiar. Su entrenador sería sus ojos y sus oídos, tomaría el control de todos los recursos del cuerpo de una megacharizard.

— ¡Me he cansado de jugar! ¡Estruendo!— atacó Raine.

— ¡Ala de acero!

Fe, eso era lo que necesitaba, fe en que Scarlett frenaría en seco y la inercia de su rival le haría precipitarse contra ella antes de poder desatar su ofensiva. Fe en que las rasgadas alas de la charizard se tornaran férreas y fe en que, en un medio giro y con la parte trasera del ala izquierda, el rostro de Noivern fuera atizado y éste obligado a recular, aturdido.

— ¡Cierre y garras dragón!— sentenció Wander.

La dragona sacó ventaja de la situación del combate para acercarse a su rival aturdido y entrarle con un agarre usando la mano izquierda, atrayéndolo hacia ella, antes de comenzar a destrozarle el rostro con una sucesión de zarpazos que lo dejaron aún más tocado. Cuando se hartó, decidió aumentar la presión de su cierre usando el brazo completo e iniciar un descenso a tumba abierta, directo al suelo. Le iba hundiendo en las carnes garras ardientes con su otra mano mientras tanto.

— ¡Hunde este sitio en la miseria!— acabó con todo.

Le clavó las zarpas por última vez para asegurarse un agarre poderoso, y lanzó a su inconsciente presa, desgarrándola con la garra dragón, en línea recta y de cabeza contra el inestable suelo. No le dio tiempo a reaccionar a Raine debido al músculo de la charizard sumado a la gravedad y su noivern fue el ariete que hizo un enorme boquete en la azotea del hospital y en los sucesivos pisos hasta llegar al bajo, provocando una reacción sísmica que hizo que el edificio comenzara a venirse abajo.

— ¡Jack! ¿Qué diablos haces?— chilló la hermana mayor, alterada.

— ¡Nos vemos, hermana!

Y el desertor estahliano se subió a uno de los bordes de la azotea antes de dar un ágil salto. Scarlett estuvo rápida y recogió a su entrenador al vuelo con sus brazos, poco después de recuperar su forma original, la adrenalina le había bajado demasiado para mantener la megaevolución. La charizard, ahora naranja, mantenía en sus brazos, a la altura de su vientre, a su entrenador, al cual bajó pronto para que pudiera ver el derrumbe del hospital abandonado.

Ruinas, ladrillos rotos, cemento y una polvareda. Y una caída importante, además, era a lo que Raine tenía que sobrevivir si se quería volver a enfrentar a Wander, que esperaba en un suelo azotado por el sol, con poco césped y seco, que se incendiaría con facilidad si Scarlett le prendía mecha. Cosa que no pasaría, pues el trabajo de la charizard fue considerado como suficiente por su entrenador, que, tras agradecérselo, la devolvió a su pokéball. Tenía que confirmar esa baja o llevarla ante la justicia de Esgaria. Ya no se estaba batiendo en retirada en su país natal, era un agente especial y tenía trabajo que hacer. Una pena que esta misión exigiera que se dejara su placa con Elincia...

Agarró una pokéball del cinturón y comenzó a acercarse a las ruinas del derrumbe con cuidado, Raine habría caído muerta en la punta opuesta del edificio. Pegó la espalda a la pila de escombros y miró a ambos lados, antes de proceder a salir por su izquierda y rodear ciento ochenta grados lo que quedaba del hospital.

Sólo una pila de escombros enorme, su única posibilidad era que su metagross se pusiera a cavar entre ellos para confirmar que tenían un cadáver...

De repente, una de las pokéballs de Wander se abrió, sin que él lanzara ni ordenara nada, la bestia emergió a su espalda y él se dio la vuelta para comprobar de quién se trataba. Sólo se dio cuenta de una cosa, había absorbido un golpe.

— ¿De verdad creías que me ibas a matar tirándome una pila de escombros encima, Jack? Soy la mujer con más recursos de operaciones especiales de Estahl, y si me lanzas este guante, yo lo recojo— se regodeó ella— dale gracias a ese togekiss por salvarte la vida de mi alakazam.

Una criatura blanca con cuerpo ovoide y dos alas anchas y triangulares había encajado el psicorrayo sin ningún miedo, y por lo visto, sin heridas mayores. Tenía una cara relativamente plana y tres mechones de pelo, un central blanco y dos laterales rojo y azul. Rojas y azules también eran las motas triangulares que cubrían su vientre, con el que había parado el golpe. Se trataba del togekiss de Wander, Joker.

Se encaraba con una criatura más o menos humanoide, con un cuerpo algo esquelético de color ocre. Su cara, con un hocico largo y delgado, se caracterizaba por su bigote, similar al de un hombre humano, aunque algo más corto que el de un macho de la especie, lo que daba a entender que era una alakazam hembra. Poseía hombreras y protección en todo el tronco, además de jugar usando malabarismos telekinéticos con dos cucharas, dando a entender que su capacidad psíquica no era menospreciable.

Entre la cuchara de una alakazam y la pared que formaban unos escombros se encontraba Wander, con Joker como única línea de defensa. Una mala situación... o una buena, todo depende de cómo se miren las cosas.



Spoiler

#23
Sin duda alguna tu fuerte es la descripción de las batallas, no sé si lo había dicho antes, y está enriquecido por tu amplio vocabulario. Me gusta también que el protagonista siempre está ocupado en algo, termina algún evento importante y empieza otro de inmediato. Espero pronto otro capítulo.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#24
Pues bien, al fin he terminado de leer hasta el último capitulo escrito por Killa y ya por fin me he decidido en postear porque ya me lo han dicho algunas veces, quizás lo haga mas seguido pero bueno a lo que voy.
Killa que buena historia! la ambientación es casi perfecta y lo digo porque hay algo que no me encaja del todo, por un momento al principio de la historia pensé que estaba ambientado en algún punto del pasado pero poco después hablan de computadoras y metros y demás cosas.
He visto un par de errores ortográficos pero nada que sea tan grave como para señalarlo con el dedo, de todas formas creo que deberías hecharle un ojo a toda la historia.
Como recomendación el Fic está basado en Pokémon y creo que la marca y el nombre de cada uno de los Pokémon deben estar escritos en mayúsculas.
Ya mencioné que me gusta el hecho de que haya un Blaziken en el equipo de Jack? Lástima que no haya tenido mas protagonismo que derribar de dos golpes a un Aerodactyl.
Me gusta también el detalle que le das a las batallas y también el detalle que das a los Pokémon cada vez que salen de sus Pokéballs
En fin, la historia atrapa! E invita a seguir leyéndola, esperaré a que escribas mas capítulos para leerlos todos de una vez.
Saludos y sigue adelante con el Fic!
Terminal Global
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ACADEMIA
#25
Me alegro mucho que os gusten las batallas, pues es una de las partes del fic que escribo con más mimo. Y en cuanto a lo que menciona @Photolinkeeper de los nombres de los pokémon, sólo escribo los nombres con mayúscula cuando es nombre propio, cuando se trata de simplemente nombre de especie, lo escribo con minúscula. Te fijarás si sigues el hilo de una batalla una vez más.

Sin más dilación, el siguiente episodio

Spoiler
Baja confirmada
Kill confirmed


— ¡Psíquico!— comenzó, agresiva, Raine.

Las cucharas de Alakazam se doblaron y la fuerza telekinética comenzó a hacer efecto sobre Joker, desplazándolo hacia atrás mientras éste oponía resistencia con todo. Logró sacar la cabeza hacia adelante, con rabia en la cara, sacudiéndose las fuerzas invisibles con su capacidad de resistir.

— ¡Tajo aéreo!— contraatacó el acorralado Wander.

El togekiss dibujó una curva horizontal al vuelo, que se convirtió en una cuchilla de viento que viajó a toda velocidad contra la alakazam, impactando para un corte superficial a la altura del tórax, forzándola a tambalearse y echarse la mano a la zona afectada.

— ¡Velocidad extrema!— combinó Jack Pryce.

Como si fuera Knight. El pokémon felicidad desapareció y en una décima le había conectado un coscorrón a su oponente, obligándole a sufrir un traumatismo craneal que lo mandó al suelo. Alakazam estaba severamente aturdida.

— ¡Doble rayo!— finalizó la combinación el hermano menor.

Abrió la boca el togekiss y desprendió un rayo de dos señales distintas que se combinaban de manera helicoidal, al estilo del ADN y que fue a aplicar toda su presión directamente al cráneo de la alakazam para un daño supereficaz que la mandó al reino de lo onírico. Juego, set y partido.

— ¡Onda trueno!— ordenó como puntilla final el joven Pryce para doblegar a su hermana.

Demasiado fácil. Los escombros a su espalda se rompieron y Wander probó el tacto de la tierra con su cara. Después el gélido acero en su nuca, tenía encima algo puntiagudo, algo que le atravesaría la tráquea si osaba alzar la cabeza.

Raine guardó a su alakazam con calma mientras un preocupado Joker se giraba para poder contemplar a su entrenador. Nada le gustó lo que vio. Un pokémon pesado, un topo de piel marrón y hocico blanco más claro, bípedo y con motas rojas en el vientre, pero especialmente caracterizado por el acero de sus enormes garras y el de su cabeza, que se podían juntar para formar un potente taladro. Un peligroso excadrill.

— Un movimiento en falso y el cuello de Jack será perforado por Excadrill— advirtió la hermana mayor— Así que, querido togekiss, coge la piedra de tu entrenador y entrégamela. A cambio, su vida.

Joker miró a Excadrill previo paso por su entrenador, indefenso en el suelo, mantuvo sus ojos fijos en él. Y poco a poco el frío del metal empezó a desaparecer de la nuca de Wander... de repente el topo se dio cuenta de que sus pies ya no estaban en el suelo, estaba levitando, e intentó asestarle una estocada mortal al joven Pryce, pero su alcance no era el suficiente. Levantó la cabeza en ese momento el entrenador del togekiss y echó a correr hacia adelante.

— ¡Esfera aural!

El excadrill fue demolido en el aire por una esfera de energía espiritual de color azul emitida cual misil por Joker y que le golpeó de lleno en el cráneo, lanzándolo contra los escombros para daño añadido antes de desplomarse inconsciente boca abajo sobre el suelo.

— ¡Velocidad extrema!— acabó con todo Wander.

Pero no cómo quería. Antes de arrancar, un haz brillante de tonalidad metálica, refulgente cual filo de plata, alcanzó de lleno a Joker mientras este se daba la vuelta tras acertar al excadrill. Un poderoso foco resplandor de doble eficacia sobre el togekiss que le conectó en el costado, derribándolo con una explosión de luz blanca.

Jack no quería perder tiempo, devolvió a su pokéball a Joker agradeciéndole el esfuerzo la protección que le había brindado y lanzó otra ball para parar la mancha azulada que le venía encima. Una mole de músculo cubierta de escamas ocres lo consiguió.

Una tanqueta metálica con cuerpo en forma de disco y cuatro patas metálicas como las de una araña. Cubierto de metal azul, usaba una de sus patas delanteras para intentar someter a un dragón bípedo que sujetaba dicha extremidad con ambos brazos, impidiendo que él y su entrenador fueran aplastados.

— ¡Aplástalos, Metagross!— chilló Raine, que poco a poco se iba quedando sin artimañas.

Un metagross, al igual que Ironclad, mantenía a Knight contra las cuerdas, usando su puño meteoro y la fuerza de la gravedad para mantenerlo pegado al suelo mientras éste intentaba contener el embate.

— ¡Lanzallamas!

Pero al dragón le dio tiempo a abrir la boca y dejar ir por ella una miríada de abrasadoras llamas que pusieron al rojo vivo el cuerpo de su rival además de ejercer suficiente presión como para obligarle a retirarse del cuerpo a cuerpo, herido y humeante.

— Knight, me imagino que habrá sido él el que acabó con Gilliam, ¿no? Sólo esas escamas podrían resistir los embates de su slaking— analizó la hermana mayor.

— No vas desencaminada— admitió su hermanito— ¡Lanzallamas!

Otra bocanada más de fuego dejó ir el poderoso dragonite, que quemó oxígeno camino de su oponente...

— ¡Agilidad!— respondió la Pryce mayor.

Metagross abrió las patas y comenzó a levitar, relajando su metálico cuerpo para aumentar su velocidad, permitiéndole evitar el lanzallamas con un ágil desplazamiento lateral en el aire, antes de salir como una bala de cañón contra su objetivo sin necesidad de orden de su entrenadora.

— ¡Cabezazo zen!

— ¡Danza dragón!

La parte delantera de la cabeza de la tanqueta metálica comenzó a desprender un brillo azulado mientras se batía en su embestida contra el dragón, que abrió los brazos y comenzó a desprender un ardiente aura de ambición bélica...

Pero esto implicó recibir un poderoso testarazo en el vientre... de considerable gravedad para cualquiera que no tuviera un blindaje de escamas de dragonite. Aún así, el golpe hizo retroceder a Knight cinco pasos y le obligó a echarse la mano derecha a la zona abdominal mientras forcejeaba mentalmente para no retorcerse de dolor contra la sustancia P.

— ¡Puño meteoro!— aprovechó la situación Raine para encadenar un golpe más.

— ¡Puño fuego!— contestó Wander.

Levantó demasiado el puño con aura astral Metagross y la mano recta de Knight directa entre las cejas, ardiente como el infierno a donde Wander quería mandar a su hermana, conectó primero, forzando al blindado a retirar su ataque entre la agonía del ardor que sentía en su rostro. Knight se precipitó hacia adelante para asestarle un golpe más, esperando el comando de su entrenador...

— ¡Puño bala!— se sacó como reacción la de operaciones encubiertas de Estahl.

Arrancó metagross, como un proyectil del .44, a gran velocidad y dispuesto a repartir dolor con su gran peso, colocándole un puñetazo con su zarpa delantera izquierda al dragón en el pecho para sacarle el aire de los pulmones de un golpe. El factor sorpresa del impacto logró que éste mandara al pokémon de Wander a la lona.

— ¡Puño meteoro!— siguió Raine.

Un remate, le hundiría en el pecho su puño cargado de estrellas, eso pensó metagross cuando se acercó con tres patas clavadas en el suelo a su rival y levantó la cuarta para ejecutarle de una vez por todas...

— ¡Terremoto!— se sacó de la chistera Jack Pryce.

Uso la cola Knight para golpearla contra el suelo y causar un seísmo que hizo estallar el suelo bajo su rival, haciéndolo volar por los aires desequilibrado e impidiéndole atinar con su golpe final, lo que le dio tiempo al dragonite de recuperar la verticalidad. y echarle un buen ojo a su contrincante indefenso en el aire.

— ¡Vuela a por él!— se puso agresivo su entrenador.

Ni se lo pensó el dragón, que se impulsó con su tren inferior y un batido de alas para ponerse por encima de su rival, en persecución, a medida que éste caía, logrando una posición dominante.

— Puño certero— masculló Wander con rabia.

Y Knight armó la derecha, cerrando el puño, concentrado. Apuntó bien, cerró los ojos por un segundo, el tiempo no existía para él mientras descendía con ese metagross hacia el suelo, sólo quería darle en el momento exacto... y lo halló.

Justo cuando su rival iba a tocar tierra le asestó un puñetazo salvaje de potencia descontrolada, poderoso como el disparo de una escopeta y capaz de generar una onda expansiva que causó grietas en el suelo y un desmoronamiento importante. El sonido retumbó por bastantes metros a la redonda y se levantó un vendaval fruto del choque que obligó a ambos entrenadores a cubrirse con los brazos.

Metagross yacía boca abajo, en un cráter de reciente aparición, totalmente inmóvil, inconsciente y sin ninguna posibilidad de represalia ante un Knight que se posicionaba de pie sobre su vientre mientras sacudía algo dolorido, el puño con el que había destrozado a su víctima. Y no tenía precisamente una buena cara para con la hermana mayor de su entrenador...

— No puedes matarme... Jack— balbuceó ella.

Tardó dos segundos el dragonite en empaparse la mano derecha de sangre tras utilizarla para atravesar el pecho de Raine y reclamar su corazón, o al menos el poco que ella tenía. Se lo destrozó en pedazos sacándole medio brazo por la espalda como si de una lanza se tratara, reventando su caja torácica y varios puntos vitales. La muerte de Raine fue sangrienta, pero indolora. Usó su izquierda Knight para generar un punto de apoyo que le permitiera sacar el brazo del cuerpo de su enemiga. y finalmente tirar el cuerpo inerte a la pila de escombros, como si de basura se tratase.

Tampoco es que la justicia de Sassienne fuera a hacer algo con los proestahlianos al filo de revolución...

— No es cuestión de poder o no poder... hay cosas que simplemente tienes que hacer— masculló un furioso Wander tras comprobar la ejecución. Herir a uno de sus seres queridos era algo que no podía permitir. Bajo ningún concepto.


Además, me gustaría hacer un pequeño obsequio a uno de mis lectores. El premio es el primer pokémon que megaevoluciona en la historia que se lee en Wanderer y para entrar en el sorteo sólo hay que contestar correctamente la siguiente pregunta:

Spoiler
¿De todas las maneras que utiliza Wander para intentar matar a su hermana Raine, cuál es la primera y con qué pokémon lo intenta?


Debe contestarse por MP, ya sea del foro o del shout.


Spoiler

#26
:O!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Muerte sangrienta, no lo puedo creer, ese momento fue el que mejor me imaginé, con detalle y todo. También me imaginé la cara de Wander y su mirada. La descripción como siempre muy buena. Creo que estoy llegando a la parte en que me empiezo a fijar más en la trama que en los detalles, pero la verdad es que no encontré nada malo, más allá de un acento que faltó en una parte que ya no me acuerdo. Tal vez hayan más cosas que decir y que no me percaté, PORQUE LO QUE ESTABA LEYENDO ESTABA MUY BUENO. En fin, espero otro capítulo. Ciao.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#27
Tardía pero segura es mi lectura de este fiction, sin lugar a dudas tiene un buen inicio con un planteamiento de la fatal guerra del pasado, la guerra, la guerra nunca cambia, solo cambia el arma portada para matar a un hermano, por ello también creo que utilizar la mega evolución como un arma con ventaja contra los enemigos es buena combinación con esta trama ya que es algo raro de hallar agregando que muchos pokémon llegan a superar a legendarios por ella. Con un buen desarrollo además de buenas descripciones pero lo de gimnasio no pega mucho, sí sé que es un golpe de estado pero con el título tiene mucha discrepancia en cuanto "Battlefield Wanderer" que no ha estado rondando por un campo de batalla, yo me esperaba que pudiera ver muerte por su alrededor mientras sus amigos y compañeros que también luchan van cayendo conforme el tiempo pasaba observando los horrores de la guerra; sin embargo aún está por las sagas iniciales ¿no? puede que venga más con esta historia.
Las peleas, sí son buenas aunque la del hermano se me hizo un poco lineal pero las últimas me parecen bastante bien hechas, sobretodo la de la hermana con la pelea de Charizard X contra Noivern me gustó mucho ese enfrentamiento como lo desarrollaste, aunque a veces te exaltas demasiado con repetir la descripción de un pokémon cuando sale de la pokébola es un poco tedioso, me recuerda al anime cuando a cada rato se repite la misma animación de ataque aún cuando se usan diferentes una y otra vez; fuera de eso todo está bien me gustan las palabras que utilizas además de escenarios magníficos que siento que les falta algo, una pizca, excepto el de la última batalla, me encanta ese aire de edificio en ruinas por la batalla.
Por el momento tengo expectativas altas de como va a seguir la historia de Wander nuestro querido desertor favorito; sigue esforzándote y no te rindas que ya me dejaste picado así que no te lo perdonaré sí dejas esto sin terminar.
PD: Desde el próximo capítulo estaré revisando por errores ortográficos, por ahora no lo he hecho por que fueron muchos capítulos.


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#28
Muchas gracias a @Thranduil y a @xpoke por pasaros a comentar mi trabajo, se agradece mucho. En cuanto a lo último, xpoke, tiempo al tiempo. Aunque ya tengo mucho escrito y no pueda mejorarlo demasiado, la trama es la que es. Tiempo al tiempo. Sin más, el décimo episodio.

Spoiler
Tres fases del infierno
Three stages of hell


El cadáver de una miembro destacada de operaciones especiales coronando, cual joya de la corona, cual guinda del pastel, una enorme pila de escombros, fue lo que dejó Wander en el lugar de la batalla.

En eso pensaba, de vuelta en Tropicosta, aquella tarde, mientras buscaba al líder de gimnasio por el paseo de playa de la ciudad costera. No tenía foto ni descripción de ningún tipo, o al menos nada le habían dado en el edificio cerrado a cal y canto y con una nota por dentro de una puerta de cristal que rezaba: "Estoy en la playa".

El joven desertor estaba malhumorado y quería cumplir con su trabajo para abandonar la ciudad cuanto antes. No llevaba bien escapar por los pelos de un secuestro exprés asesinando a su hermana mayor, lo cual le dejaba con un hermano vivo.

Pero era el momento de buscar a una persona, hombre o mujer, que tuviera aspecto de ser líder de gimnasio. O por lo menos de pasar el rato hasta que volviera a su correspondiente lugar de trabajo. Pero sus ojos vislumbraron una muchedumbre en la arena de la playa. Algo estaba ocurriendo...

Una explosión entre la marabunta y un grito de alucine general se sucedieron, hechos que inmediatamente llamaron la atención de Wander y le hicieron movilizarse a investigar lo que ocurría en tan agradable lugar.

Se abrió paso a empujones, brazadas y golpes de hombro entre una multitud que comenzaba a dispersarse, por lo que no le costó demasiado, para terminar contemplando una escena que le aclaró la situación. Bastante.

— Supongo que tu tropius ya no da más da sí.

El autor de la frase se protegía tras una gran tortuga de dos patas, pero apoyada también sobre los brazos, necesarios para contrarrestar el retroceso de un colosal ataque de disparo. De escamas azules y con una mandíbula color crema, su rasgo más distintivo eran los dos enormes cañones que portaba a los hombros, sobresaliendo de su caparazón marrón. Identificativos de un blastoise.

El otro pokémon, seguramente abatido y exhausto tras una agotadora pelea, fue retirado en forma de una haz rojo antes de que el agente de falsa identidad pudiera analizar nada, solamente que pertenecía a una joven de más o menos su edad de melena rubia, a la que Wander veía de espaldas, que pronto retrocedió entre el gentío...

— ¿Alguien más quiere retarme por la medalla?

Inmediatamente estalló el radar de desafíos del desertor, que avanzó al frente sin dudar sobre sus actos, quizá algo temerario, apartó los granos de arena con sus zapatos y asentó sus pies en ella, listo para un combate.

— Quiero luchar— afirmó. Un grito silencioso, pero contundente, cualquiera podría oír el deseo de batallar que portaban tan simples palabras— contra lo mejor que tengas— dijo, sin cortarse un pelo.

El líder era un hombre, alto y atlético, vestía con un bañador largo de color rojo que le llegaba por la rodilla y que dejaba al descubierto su torso, bronceado, delgado y con los abdominales marcados. Estaba de hacer ejercicio. Sus ojos verdes y su pelo negro bien peinado, junto con unos rasgos suaves, conformaban el rostro de una persona atractiva capaz de suscitar la envidia de los varones.

El exmilitar era un hombre físicamente poderoso con su espalda ancha, pero no era ningún maromo de ese nivel. Lo peor de todo, es que no estaba para guapitos de cara ni gente sonriente. No cuando acababa de escapar de un secuestro exprés y tenía que salir de esa ciudad cuanto antes, mejor.

— No pareces de aquí, chico, ¿cómo te llamas?— le inquirió el líder.

— Ashton.

— Bueno, Ashton, tranquilízate, yo me llamo Bruce— dicho lo cual se quedó mirándolo un segundo— ya sé quién eres... eres el chico que ganó en Buren a Cinaed contra todo su arsenal. Me ha enviado un vídeo del combate y tengo el desafío perfecto para ti.

— ¿El desafío perfecto?— investigó el retador.

Ante el guante del desafío recogido la multitud se comenzó a congregar ante los dos combatientes que iban a batirse previa explicación del líder.

— Será al mejor de tres, una batalla normal en tierra, en la arena de la playa; una batalla en el aire en la que no se podrá tocar el suelo y una batalla en el mar. Elige tus pokémon porque empezamos cuando quieras, en el primer asalto está prohibido usar el mar de la playa o volar.

Tierra, arena, necesitaba un tren inferior fuerte para maniobrar entre las arenas y por qué no, bajo ellas. La decisión estaba clara. Se dieron la espalda, acordaron los pasos atrás y los curiosos abrieron espacio para que el combate pudiera producirse. Diez pasos, como los pistoleros, al mismo ritmo, contados por la voz del líder. Con cada zancada el pulso de ambos temblaba más y más. Hasta que...

— ¡Y diez!

Wander se giró ciento ochenta grados mientras lanzaba la pokéball con el brazo derecho extendido, el del lado hacia el que se giró. Sin comerlo ni beberlo, cuando de esa pokéball se materializó Gaius, ya tenía al blastoise del anterior combate encima con cara de malos amigos.

Al haber salido de la pokéball con anterioridad la tortuga, esta contaba con más impulso que el terraburón de escamas azules y vientre anaranjado, con el que se enganchó en un forcejeo, sujetando con los brazos la cabeza de martillo del dragón. Con el momento adicional, logró propinarle un empujón al garchomp y abrir tres cruciales metros de distancia en los que se levantó arena.

— ¡Rayo hielo!— atacó Bruce.

— ¡Carga dragón!— se lanzó un kamikaze Wander.

Tres metros cruciales para demostrar la maestría del terreno por parte de un tiburón de las arenas o que podían ser su tumba. Flexionó piernas y arrancó mientras Blastoise cargaba frío en su boca. Colocó las aletas paralelas al suelo y despegó.

Fue casi un teletransporte, un ariete supersónico, lo que golpeó el vientre de la tortuga de artillería haciéndolo retumbar como un bombo con tanta fuerza que le levantó los pies del suelo y lo hizo salir disparado por los aires. Acabó aterrizando en la arena dando vueltas de campana y cubierto por granos, cual croqueta, sobraba decir que no había tenido tiempo de disparar su ataque congelante, lo que confirmaba la elección de Wander como la correcta.

Blastoise se levantó, algo dolorido, y volvió a intentar acercarse a la zona del choque para llevarse una desagradable sorpresa, su rival no estaba.

— ¡Debajo de ti!— le avisó su entrenador.

Y unas arenas movedizas comenzaron a engullir al pokémon marisco, que se vio indefenso, mientras se hundía en un torbellino de arena. El tiburón tenía la presa en la trampa y ya olía sangre.

— ¡Triturar!— sentenció Wander.

Y el cráneo de la tortuga fue inmediatamente enganchada por un par de filas de afilados colmillos cuya procedencia no alcanzó a distinguir. Su cabeza fue inmediatamente desgarrado gracias a las sacudidas propiciadas por el cuello del tiburón mientras este surgía de la arena como un géiser, elevándose, antes de usar su potencia muscular para lanzar al blastoise contra el suelo, dejándolo ir de sus fauces.

Con la cabeza severamente magullada, mareado y con un evidente aturdimiento, el marisco se arrastró, intentando recuperar la verticalidad ante un terraburón que acababa de aterrizar en la arena. Pronto se volvió a poner en pie para intentar encarar lo que parecía una pesadilla en la playa.

— ¡Hidrocañón!

Oyó Blastoise el comando de su entrenador e inmediatamente apuntó con sus cañones a Gaius mientras se ponía a cuatro patas para encajar mejor el retroceso. El ataque que se sucedió fue un espectáculo visual: dos disparos de agua más grandes que el propio pokémon, a tanta presión que se tornaron blancos y arrasaron el suelo camino del garchomp. El ataque le cazó de pleno, arrollándole y calándole hasta los huesos mientras el agua lo envolvía cual ola a un humano y le obligaba a aguantar la respiración mientras salía despedido hacia atrás, sintiéndose enormemente presionado por el líquido, hasta que finalmente aterrizó en tierra firme, empapado y agotado.

Blastoise jadeaba y buscaba el apoyo de sus cuatro patas, intentando no derrumbarse, pues la paliza recibida, además de la fatiga que suponía lanzar ese ataque, implicaban un gran castigo sobre el marisco, mientras que su rival clavaba sus cuchillas en el suelo para intentar ponerse de pie mientras escupía algo del agua que había tragado de camino a la posición vertical, se levantó lleno de arena que se le había pegado por culpa del agua.

Con ambos pokémon de pie, una vez más, se reanudó la acción, pues el tiempo de recuperación de cada uno fue aprovechado por el otro para hacer lo propio. Pero había prisas por acabar el asalto ahora que ambas bestias estaban al límite de sus fuerzas.

— ¡Rayo hielo!— usó como golpe final Bruce.

— ¡Carga dragón en tonel!

Blastoise aprovechó la distancia, suficiente para que la fuerza explosiva de su rival no le permitiera alcanzarle, disparando por la boca un haz de frío puro camino del dragón terrestre. Gaius tenía su respuesta lista, desde su posición de despegue, se lanzó en tromba contra su objetivo, adoptando la típica postura aerodinámica con las aletas de los brazos paralelas al suelo y la dorsal perpendicular.

Volar no valía... ¿pero y lo que iban a hacer ahora? El garchomp fue girando sus aletas para virar e ir trazando una curva en el aire, esquivando por cuestión de centímetros el rayo congelante. Pero no huyendo de él por completo, ya que el cuello de su oponente comenzó a girar para darle caza con el haz. La contestación de Gaius fue mantener su giro, fugándose poco a poco y acercándose cada vez más... hasta que se puso totalmente al revés de s posición de partida y con su cabeza a la altura de la de su rival. Demasiado tarde para que levantara el disparo el marisco...

Como un caza volando en posición invertida, así fue como Gaius se estampó contra el cráneo de su oponente, noqueándolo definitivamente mientras lo mandaba a la arena con un fuerte retumbar ante el rugido general de la multitud, que no creía posible semejante maniobra, un medio tonel en planeo.

— No dijiste nada de planear— repasó las normas Wander.

— Muy listo, Ashton, te concedo este asalto— admitió, mientras ambos entrenadores devolvían a sus pokémon a las respectivas cápsulas— veamos qué tal se te da el cielo.

Wander tenía su elección muy clara para el combate aéreo, y así se lo dejó saber a Bruce en cuanto el líder empezó a rebuscar entre sus pokéballs, dejando entender que no cambiarían la localización del combate y solamente el reglamento. Una cuerva de considerable tamaño sobrevolaba al desertor tras salir de su cápsula, con un sombrero de ala ancha hecho de plumas negras y una larga barba blanca del mismo material.

— Ahora no se puede tocar el suelo ni el agua bajo ningún concepto. Sólo se puede volar— explicó el experto en pokémon de agua, que pronto lanzó una pokéball al aire.

Omertá se paró y mantuvo la altitud esperando la aparición de su rival, que emergió de la pokéball, majestuoso como pocas bestias conocidas. Un cisne blanco y elegante como un traje recién planchado. Tenía un pico largo y amarillo con un anillo de cera negra en su principio, un cuello largo y curvo y dos alas de larga extensión. Llamaban la atención, sin embargo, dos piezas aparentemente protectoras, aunque más que nada eran dos embellecedores, de plumas azuladas en el pecho de la criatura, de la misma forma que los que tenía en la cabeza, sin embargo, blancos estos últimos. Un swanna, que se mediría contra la honchkrow sobre la playa de Tropicosta.

Ambos pájaros tomaron altura para iniciar el duelo y clavaron la mirada el uno en el otro desde la distancia, lamiéndose los picos, preparados para iniciar la contienda.

— ¡Viento hielo!— comenzó el segundo asalto el líder.

— ¡Onda ígnea!— contestó el retador

Aleteó Swanna y dejó ir una brisa helada capaz de irritar con frío a cualquier fiera y causarle daños severos, especialmente importante por su capacidad de helar las alas de Omertá. Pero la brisa con algún que otro cristal de hielo fue parada en seco por una corriente de aire caliente con una ligera incandescencia. Ambos ataques chocaron a la mitad de distancia entre los dos y levantaron una explosión de vapor, indicando lo igualadas que estaban las fuerzas, al menos, en el choque de reconocimiento.

— ¡Pájaro osado!— siguió Bruce su asalto.

— ¡Bombardeo negativo!— se defendió Wander.

Swanna tomó altura y plegó las alas para arrancar en una salvaje embestida aérea a toda velocidad, de cabeza contra la honchkrow, que reaccionó envolviéndose en un aura de oscuridad. Dicha aura explotó con un bramido de la cuerva, convirtiéndose en varias ondas expansivas de gran potencia y distintos ángulos que se extendieron desde el pokémon del exmilitar, acribillando al cisne y ralentizando su carga.

Pero no evitándola. El coraje del pájaro acuático fue suficiente para resistir la energía negativa golpeando su cabeza y embestir directamente a través de ella, con menos celeridad que antes, directamente el pecho de Omertá, obligando a esta a recular aleteando, ligeramente herida.

— ¡Golpe aéreo!— sacó ventaja "Ashton".

El momento que llevaba hacia atrás fue aprovechado por la cuerva para hacer un loopìng con el que coger velocidad y precipitarse sobre su rival a una velocidad imperceptible para el ojo humano, logrando golpearlo en forma de una mancha negra. El envite conectó y era ahora la otra criatura la que retrocedía dolorida, intentando mantener la altitud.

— ¡Rayo burbuja!

El pokémon cisne respondió a la orden, disparando por su boca burbujas de agua contra la honchkrow ante las que nada pudo hacer ésta más que encajar el castigo. La velocidad con la que desenfundaba el rayo burbuja era estratosférica.

— ¡Pulso umbrío!

Pero las burbujas se rompieron y Swanna se llevó un impacto considerable cuando Omertá lanzó otra onda expansiva más, nigérrima, que absorbía la luz y le impactó de lleno, aumentando la distancia entre ambos una vez más...

— ¡Tajo umbrío!— cerró distancias Wander.

El ataque de la cuerva no se hizo esperar, con un fuerte batir de alas se sacudió el agua de sus plumas y se lanzó a por su rival, antes de propinarle un fuerte golpe con el ala derecha, que ahora desprendía un aura oscura, en la cabeza.

Logró aturdir a Swanna y maquinó su siguiente movimiento...

Cuando, de repente, un chorro de agua hirviente a presión acertó sobre el pecho de Omertá, causándole un dolor muy severo y quemaduras muy graves, además de empaparle las plumas y haciéndole retroceder por la presión del agua. Swanna se había recuperado como un buen guerrero.

— ¡Vendaval!— quiso acabar con todo Bruce.

El cisne se colocó sobre su rival y empezó a batir con todas sus fuerzas sus largas alas, generando vientos huracanados que comenzaron a arrastrarla contra el suelo a la vez que levantaban una ligera tormenta de arena que obligó a ambos entrenadores a cubrirse la cara.

Omertá peleaba con toda la fuerza de sus alas, mientras luchaba contra los vientos y las quemaduras, por no tocar tierra y perder el asalto, contaba con los ánimos de su entrenador. Wander no sabía qué hacer, tenía que concentrar el cien por cien de los recursos de su pokémon en salir de ese atolladero, lo cual implicaba que cualquier otro ataque le haría tocar tierra de manera inmediata y perder el combate...

De poco le sirvió comerse la cabeza, en un segundo la pokémon aguantaba el vendaval en tierra con las plumas despeinadas y las patas bien apoyadas en la arena mientras éste cesaba.

— Lo has hecho bien, Omertá. Lo siento, muchas gracias— le dedicó su entrenador, antes de devolverla a su pokéball.

— Bueno— avisó a su rival el líder mientras guardaba a su victorioso swanna— parece que nos vamos al último asalto.


Spoiler

#29
Perdón la tardanza, días ocupados-suspira-
Bueno comenzamos ahora con las correcciones, sobre el primer párrafo ya hablamos de ello y me hubiera gustado que hubieras hecho más impactante la escena de la hermana muerta sobre los escombros, no tanto por que ella se merezca una muerte memorable más bien que tenga un final placentero para los que odiaban su personaje y querían su fin, como terminar un ciclo ya que es el final de un arco argumental.

Cita:
o al menos nada le habían dado en el edificio cerrado a cal y canto y con una nota

Está muy desordenada esta parte, además la segunda y está de más, sería:
Cita:
o al menos no le habían dado nada en el edificio cerrado a cal y canto con una nota



Cita:
la atención de Wander y le hicieron movilizarse a investigar

Uso innecesario de la y, puede ser cambiado "cual/es le hi(zo/cieron) movilizarse a investigar.

Cita:
aclaró la situación. Bastante.

Esto es personal pero se me hace exagerado y fuera de lugar separar el bastante, la verdad no creo que sea tan dramático.

Cita:
Un grito silencioso, pero contundente,

En verdad, un grito silencioso no creo que exista, sí acaso apagado o ahogado, pero no silencioso

Cita:
acordaron los pasos atrás

Se lee muy mal esto, debes considerar que el lector no siempre podrá saber de lo que hablas y no todos se imaginarán la marcha atrás que hacen por ejemplo en los duelos del viejo oeste.

Cita:
se lanzó un kamikaze Wander.

Sería "ordenó" un kamikaze, ya que no lo lanza Wanderer, sé que te refieres a tomar la decisión de hacer una técnica kamikaze pero en verdad no pega nada :/




Cita:
le llegaba por la rodilla y que dejaba al descubierto su torso

Sería "por la rodilla que dejaba descubierta la parte de su torso" para evitar el uso de la y, en serio evita la y a menos que sea en enlistado o simplemente no la hayas usado ni usarás pronto

Cita:
tenía que salir de esa ciudad cuanto antes, mejor

El mejor desentona, por que cuanto antes mejor es una frase aparte, en este caso el cuanto antes forma parte de otra oración así que queda mal.

Cita:
entre las arenas y por qué no, bajo ellas

Debería ir entre signos de interrogación.

Cita:
un ariete supersónico, lo que golpeó el vientre de la tortuga de artillería haciéndolo retumbar

Empiezo a ver un problema con la fluidez ahora que voy más entrado, haces demasiadas pausas innecesarias que retienen la lectura del lector, con un "con el cual golpeó el vientre" podrías arreglar la pausa para que quede más fluida o simplemente cambiar a: "golpeó con un/el ariete supersónico en el vientre de a tortuga de artillería, haciéndole retumbar"

Cita:
suelo y lo hizo salir disparado por los aires.

Quedaría mejor "haciéndole salir disparado por los aires" que las acciones que van sucediendo no quedan nada bien en enlistado por que imagínate a ti mismo contando la historia "y se fue a la playa y caminó y encontró un...." las y se notan bastante y destruyen el ambiente que estás formando.

Cita:
por granos, cual croqueta

La coma está de más.

Cita:
Oyó Blastoise el comando

Sería escuchó por que oír es cuando escuchas algo de paso sin detenimiento, normalmente sin entender, mientras que escuchar ya es poniendo atención. Aparte sería Blastoise escuchó e

Cita:
para encajar mejor el retroceso

¿No sería mejor aguantar, resistir, disminuir, entre otros verbos? por que encajar es como ayudar al retroceso

Cita:
y arrasaron el suelo camino del garchomp.

¿Qué? (perdón no entendí esto)

Cita:
arrollándole y calándole hasta los huesos

Quedaría mucho mejor:
Cita:
arrollando al pokémon/dragon/terraburón/etc..., calándole hasta los huesos

para evitar el uso de la y también por que no pasan secuencialmente ambas acciones para utilizar la y, sí no que pasa a la vez que el Garchomp está siendo arrollado.

Cita:
totalmente al revés de s posición de partida

Se te pasó la u, suele pasar

Cita:
y así se lo dejó saber a Bruce en cuanto el líder empezó a rebuscar

Sería mejor un "así que se lo dejó" en lugar el de y así, de nuevo para evitar la y

Cita:
rebuscar entre sus pokéballs

Por reglas de nintendo el plural de pokéball es pokéball igual pokébola y pokémon, también los nombres de los pokémon entran en esta regla

Cita:
ondas expansivas de gran potencia y distintos ángulos

Esto no se entiende bien que quiere expresar.

Bueno por ahora son todos los errores que he notado, aparte que noto que uno no nota bien los nombres de los pokémon cuando los mencionas, recomiendo ponerlos en mayúsculas.

En cuanto a la historia me parece buena por el momento, aunque solo fue una batalla el personaje nuevo pega bien con el ambiente de playa además de su fama que lo persigue hasta cuando va a relajarse en la playa. De buenas a primeras Wander debió haber tomado un descanso ¿no? para reponerse de tan brutal pelea con su hermana o haber pensado algo del pasado con ella sin dejar atrás todo, pero se puede explicar fácilmente por que aborrece el pasado con ella jajajaja.
La primer pelea estuvo bien un poco lineal pero frenética pero a pesar de tanta potencia entre ambos pokémon me gustó más la aérea por como se amerretían cin piedad los dos pájaros con un ataque tras otro, en verdad espléndida a mi parecer y con un tono más intenso, no sé esto creo que es mi gusto.
Espero el siguiente capítulo :D


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#30
Bueno, xpoke te ha mencionado varios errores, por eso no le presté atención a eso cuando leí (a veces primero leo el comentario antes de leer un nuevo capítulo). La explicación y descripción de los hechos es lo que más me agrada de tu fic, la cantidad de palabras que empleas es muy variada.

El desafió del líder me pareció oportuno, para darle más drama a la batalla. Pero creo que xpoke tiene algo de razón al decir que Wander debería haber tomado un descanso, o explicar dentro de la narración que descansó por algunos días o algo así. A veces poner batalla tras batalla es bueno para cuando los hechos hacen que así sea, pero de vez en cuando falta algo que obligue a que no haya un duelo, o que la lucha no sea el centro del capítulo (a mí también me pasa eso), podrías poner cosas similares a cuando Wander habló con el ministro falso, creo que era, ese sujeto importante con el que habló cuando llegó al país, o también se me ocurre que podrías poner como evoluciona la situación en el país, qué dice la prensa, si es que los aires están tensos o no, y algún comentario de Wander sobre eso (o tal vez lo pusiste y no me acuerdo).

No sé qué más decir. Espero pronto un nuevo capítulo. Ciao.


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#31
Muchas gracias por los comentarios. Los tendré en cuenta más adelante, sin más, les dejo con el siguiente episodio:

Spoiler
Un día lluvioso en el infierno
A rainy day in hell


De pie, con un chaleco salvavidas rojo y buena distancia de seguridad. Así era como estaba un Wander que miraba en la distancia cómo la multitud que había observado los dos primeros asaltos se diluía, salvo aquellos previsores con prismáticos. Lo hacía desde una lancha motorizada negra con línea de flotación roja, una zodiac, igual que la de su rival, situada bastante lejos de la suya.

Bruce y él se miraban desde sus lanchas, mientras, a una distancia menor y en la misma línea recta que unía estas, otras dos criaturas intentaban amenazarse, sólo asomando sus cabezas por encima de las cristalinas aguas tropicales.

Al lado del retador nadaba un dragón alado, un guardián del mar. Con escamas ocres y vientre color crema, se apoyaba en sus alas para maniobrar en el agua, mucho más densa que el aire en el que acostumbraba a volar. Pero ni por asomo se defendía mal en los mares Knight.

Por el otro lado, una bestia bípeda, un pez de lodo no acostumbrado a tan bellas aguas, le esperaba. Con un gran cuerpo azul cobalto y cuatro extremidades acabadas en tres dígitos de considerable tamaño, poseía una importante aleta dorsal oscura a modo de cola, además de otras dos en la cabeza justo sobre los ojos. Poseía, también, protectores amarillentos en los codos y un par de bigotes del mismo color. Se trataba de un swampert sin lugar a dudas.

— Empecemos, Ashton— le concedió Bruce— por cierto, está permitido volar.

Sin más, el duelo iba a dar comienzo. Pero no sin que el líder lo condicionara.

— Danza lluvia— ordenó.

Y con un rugido del pez lodo, un microclima de nubes tempestuosas se formó sobre el campo de batalla. Empezaron sin más a rociar a ambos combatientes con goterones fríos de lluvia que hicieron un tanto menos plácida la sensación de flotar en el mar. Por suerte, la tormenta no alcanzaba a los entrenadores.

— Sin miedo, sal— comenzó Wander.

— Sumérgete— respondió Bruce.

Mientras su rival desaparecía entre las aguas, un batir de alas levantó al dragonite del agua e hizo que se alzara entre la torrencial lluvia mientras las gotas se deslizaban por sus escamas, parecía majestuoso, como un juez divino, apunto de bajar la maza para dictaminar culpabilidad...

— ¡Velocidad extrema!

En tromba. Así entró Knight a dictar sentencia sobre el swampert rival, zambulléndose en el agua en diagonal a semejante velocidad que dejó una estela de aire dentro del mar antes de colocarle el cabezazo a su oponente en el cráneo. Si bien el impacto fue amenizado por el agua que el dragón tuvo que atravesar para llegar a su objetivo, no fue cosa de poca magnitud al poder usar el aire para acelerar. Ahora ya estaban a corta distancia.

— ¡Derribo!— aprovechó el líder la reducción en la separación de las bestias.

Y la aceleración de Swampert fue puesta a buen uso con una embestida de cabeza al pecho de Knight, aprovechándose de sus excelentes capacidades de nadador para coger el impulso sin que éste reaccionara para hacerle recular con la mano en la herida.

— ¡Vuela fuera!— se preparó el retador para el próximo ataque.

— ¡Agárralo de la pierna!

El pokémon de Wander intentó nadar hacia la superficie todo lo rápido que pudo, pero antes de arrancar, una mano le jaló de su pierna derecha y tiró de él. Craso error fue darle la espalda a su rival y sufriría grave castigo por ello.

— ¡Puño certero!— aprovechó Bruce.

La derecha de Swampert le entró como una escopeta y le deformó la espalda con una brutalidad que no podía recordar ni en el slaking de Gilliam. Tanta que ni su blindaje de escama parecía protegerle de la absurda cantidad de dolor que sentía mientras intentaba volver a encarar a su rival.

— ¡Puño incremento, que no se dé la vuelta!— insistió el líder, intentando mantener indefenso al dragonite todo el tiempo posible.

— ¡Usa la cola!— reaccionó "Ashton".

El puñetazo, con los nudillos envueltos en un aura rojiza, del pez lodo fue repelido por un barrido de la cola del dragón, que le golpeó en la muñeca, apartando el punto de ataque mientras lograba dejar indefenso a su rival y lo encaraba para contraatacar...

— ¡Garra dragón!

Con las garras ardiendo en fuego de dragón que se prendió bajo el mar, la derecha de Knight fue la espada que cortó tanto el agua como el hombro de Swampert, obligándolo a pasar de largo herido y perdiendo algo de movilidad en su brazo derecho. Ese momento fue aprovechado para buscar la superficie por la bestia alada.

Llegó a tiempo arriba para contemplar el cielo negruzco y tempestuoso, que ya se había expandido y alcanzaba a los entrenadores y amenazaba con quebrar la concentración de un Wander que hacía lo que podía mientras las gotas de lluvia corrían por su rostro. Pero inmediatamente el dragón se dio la vuelta para encarar el mar.

Una explosión de agua rompió desde el mar, y algo ascendió de él cual torpedo. El pokémon de Bruce, con la zurda cargada para un golpe devastador en medio de la tromba de agua que estaba cayendo...

— ¡Puño certero!— gritaron ambos entrenadores.

Izquierda de Swampert contra derecha de Knight. Ambas chocaron como misiles causando una onda expansiva que levantó un vendaval y causó oleaje además de repeler las gotas de lluvia que caían sobre ambos y lastimarles los brazos. Ambos salieron despedidos hacia atrás, el dragón a las nubes y el pez al agua, a precipitándose con un doloroso estruendo de plano con la espalda. Pero el pokémon de Wander todavía tenía fuerzas para aguantar el vuelo y asestar su estocada final desde los cielos como sol destinado a hacer aparecer el arcoiris.

— ¡Híper rayo!— ordenó el desertor.

Y con un rugido, Knight disparó el rayo de energía pura, de color morado, directo contra el mar. Lo atravesó como un cuchillo cortando mantequilla antes de llegar hasta su rival e infringirle un dolor tremendo, y eso que no había llegado a presionarle contra el fondo marino. Cuando lo hizo, una gran explosión de agua procedió, tan grande que poco le faltó para volcar las lanchas motoras, llegando a ponerlas casi paralelas al suelo con una ola descomunal. Sin embargo, mientras el dragón jadeaba en el aire cubierto en agua marina y de lluvia, no terminaba por salir a la superficie el cuerpo inconsciente del swampert al que acababa de aniquilar...

Wander comenzó a sospechar y elevó una plegaria en lo más profundo de su alma, sabedor de que, si bien el tiempo de recuperación de su dragonite era más rápido de lo habitual, lanzar un híper rayo era algo muy fatigador para cualquier criatura y sólo las más poderosas podían recuperarse en un corto espacio temporal después de disparar semejante ataque. Y no se equivocaba. Ese tiempo de recuperación acabaría siendo crucial.

Otro torpedo, otra vez Swampert como un misil de artillería pesada, esta vez con mucha más fuerza que antes, como si el híper rayo no le hubiera dolido, como si el cloroformo no bastara para ponerlo a dormir. Jaló al indefenso Knight del cuello y era tal su impulso saliendo del agua que logró incluso llevarlo más arriba.

— ¡Machada!— atacó Bruce.

El cráneo del dragón fue martilleado constantemente por el brazo libre del pez lodo, que parecía no sentir dolor de los envites pasados del duelo. Cada golpe tornaba la vista del caballero dragoviano más y más borrosa, hasta que en la caída ambos se sumergieron en el agua y las fuerzas por fin volvieron a abrazar al pokémon de Wander.

—¡Para ese puño!

— Estrangúlalo— sentenció el líder.

Si las dos manos de Knight iban dirigidas a detener el golpeo machacón cual taladro mecánico de un brazo, el que inmovilizaba al dragón sólo tendría que esforzarse más en oprimir su cuello hasta la inconsciencia. El plan no podía fallar, pues el posicionamiento de Swampert era perfecto.

Un Swampert confiado miraba a su entrenador mientras tenía en posición a su rival para conseguir la victoria obligando a un Wander en estado de shock a retirarlo, pero mientras el entrenador de origen estahliano miraba el forcejeo, algo ocurrió...

Retirar a Knight era lo mejor, podía desafiar al líder al día siguiente, lo que sea con tal de que no le hicieran daño a su mejor amigo. Pero... ¿querría Knight dejar de luchar por no hacerse más daño? ¿o querría luchar hasta el amargo final?

Con un esfuerzo tremendo, ambos pokémon ascendieron, el ahogamiento se estaba produciendo ahora con ambas cabezas en la superficie, la de Swampert sobre la de Knight. Pero, una señal, un guiño. Una mirada le indicó al joven que debía tramar una manera de salir de ahí, que la fe de la criatura no tenía final.

— ¡Cometa draco y escúdate!— ordenó como guinda del pastel.

Alcanzó a vomitar con sus últimas fuerzas una esfera naranja de energía que ascendió, antes de pelear con su tren inferior por cambiar la posición en la que se encontraba, poniéndose paralelo al nivel del mar y haciendo que su rival obviara el hecho de lo que ocurría sobre él...

— ¡Swampert, sal de ahí!— intentó el líder.

Demasiado tarde. Cuando el brazo del swampert dejó de asir el cuello de su rival, éste usó velocidad extrema para fugarse de la zona de impacto de la lluvia de meteoros que se avecinaba, que se hundieron a Swampert en el mar, en la miseria y en la inconsciencia. Los cometas se estrellaron contra su espalda sin piedad, destrozándole y mandándole al reino de los sueños.

Knight volaba triunfante, aunque algo renqueante de sus heridas, mientras intentaba recuperar el aliento, a la vez que la tormenta amainaba y surgía del mar el cuerpo inconsciente del pez lodo, que fue retirado a su pokéball por Bruce, perdedor por dos a uno en el cómputo global.

Pero no fue el esperado el reencuentro entre los dos contendientes cuando el líder dirigió su lancha camino de la costa al máximo de velocidad posible sin mediar palabra, al menos para un Wander cuya falta de experiencia con esa clase de vehículos le impidió seguirle tan rápido mientras su pokémon volaba a su vera.

Cuando llegó a la playa, por mucho que girara su cuello, sus ojos no podían localizar al hombre contra el que se había batido. Decidió guardar a su dragonite, no fuera a ser que el barullo armado por una bestia de semejante tamaño en la ciudad costera avisara al líder de la presencia del retador del que acababa de escapar, suponiendo que tuviera que localizarle.

El exmilitar, mientras esperaba en la playa, intentando decidirse por un curso de acción, no podía evitar que las dudas lo asolaran, quizá simplemente habría ido al gimnasio a por una la medalla de rigor. O quizá escondía algo, como el propio "Ashton" hacía ocultando hasta su mismo nombre en clave de la gente de Sassienne. Pero en ese caso, ¿por qué diablos negarse a dar una medalla a un competidor que la había ganado con toda justicia? ¿puro orgullo? ¿algún motivo subyacente? Tomó la decisión de actuar dirigiéndose al gimnasio.

El cartel ya no estaba, y estaba colocado por dentro, recordaba el joven, lo cual indicaba que alguien había entrado. Una puerta automática de cristal blindado que impedía el paso de Wander hiciera lo que hiciera, pues con el gentío que atravesaba la calle a sus espaldas no podía permitirse el lujo de llamar la atención usando a uno de sus pokémon como especialista en demoliciones. Estaban todos alerta, tanto, que la percepción extrasensorial de Ironclad le permitió, desde su pokéball, localizar algo fuera de lugar y empezar a agitarse desde dentro de ésta violentamente...

— ¿Qué pasa, Ironclad?— le preguntó su entrenador mientras sujetaba la ball a la altura de sus ojos.

Respondió el metagross, que el humano podía ver a través de la zona carmesí, ligeramente traslúcida, levantando una de sus patas delanteras hacia arriba. Un par de alas en el horizonte en batida, las de un pájaro, que llevaba a un jinete, acababan de ponerse a la vista detrás del edificio. Un jinete con una espalda sospechosamente familiar. Pronto, Wander salió tras él a lomos de Scarlett ante la asustada multitud.

El viento le azotaba en la cara al jinete de la dragona mientras esta volaba a toda velocidad, alejándose de Tropicosta e intentando dar alcance al pokémon pájaro que llevaba al supuesto Bruce hacia un supuesto lugar seguro. Poco a poco la silueta se fue haciendo más grande y Wander empezó a apreciar la espalda inequívocamente del líder de gimnasio al que se había enfrentado y a un pokémon cuya parte baja constaba de plumaje color crema y la parte superior, marrrón, con una "melena" rosa por los lados y amarilla por el centro. Un pidgeot, que intentaba alejarse de la charizard mientras ésta se colocaba para cogerle el rebufo con eficacia.

— ¿Qué pasa aquí?— grito el retador en las alturas.

— ¡Ashton! ¡No puedo darte la medalla! ¡No es nada personal! ¡Son gajes del oficio!

Se había acabado la guasa. Inmediatamente Scarlett aprovechó el rebufo para dar alcance a su rival y morderle la cola con sus ardientes colmillos.

— Nosotros también tenemos gajes de nuestro oficio.

Esto inmediatamente hizo que el pidgeot perdiera la orientación, infringiéndole un grave dolor y quemaduras que hicieron mantenerse en el aire un desafío... lo que hizo que su entrenador se tirara al vacío sin mediar palabra quedando su pokémon sujeto por la boca de la charizard.

— ¡Lo necesitamos vivo!

Scarlett se afanó por arrancar a máxima velocidad, pero la acción del líder de gimnasio le había pillado por sorpresa...

No así a otro, que pronto lo tuvo en sus brazos. Contra las heridas, contra la fatiga, contra todo y contra todos, un dragón de escamas ocres sujetaba con sus manos el cuerpo de un Bruce que había perdido el conocimiento tan pronto como se arrojó a los brazos de la muerte...

Antes de que un preocupado Wander pudiera preguntarle nada, Knight le miró y asintió con la cabeza, asegurándole de su bienestar, momento en el que el joven decidió emprender el vuelo de regreso a Tropicosta con las dos presas que había capturado. Tenía planes para la pieza de caza mayor.



Spoiler

#32
Hola. no sé por qué, pero cada vez que lo una batalla en este fic es como si fuese una batalla épica. Le pones descripciones enriquecidas con un amplio vocabulario que hacen del enfrentamiento más simple algo digno de leer y tomar enserio. Creo que ese es tu mayor fuerte. Debo decir que me imaginé toda la batalla mientras sucedía, los ataques, el sufrimiento de los Pokémon y la lluvia que no paraba de caer.

Pero tuve un drama. No sé si mi comprensión lectora falló o no, pero no entendí bien lo que sucedió al final. Tengo que reconocer que el giro que dio fue bastante inesperado y me agradó bastante, porque fue sorpresivo, pero resulta que no me quedó muy claro lo que pasó. ¿Alguien intentó llevarse al líder o el intentó escapar en ese Pidgeot?

Bueno, creo que no tengo ninguna crítica en esta ocasión. Espero pronto un nuevo capítulo. Ciao.


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#33
Hola Killa! vengo a dejar mis impresiones de los dos últimos episodios
Primero que nada no tengo ninguna observación destacada, en cada capítulo vas mejorando y eso es muy bueno! Por otro lado tengo que decir que la batalla de Wander contra Bruce por alguna razón me pareció predecible, de todas formas el toque que tienes al momento de narrar las batallas es impecable, sencillamente es como estar ahí.
Podría imaginarme la batalla con resultados predecibles pero no es así tu lo haces diferente, por cierto muchos puntos a tu favor al cambiar las batallas de gimnasio casuales.
Al final todo fue muy repentino tuve que leerlo otra vez para entender lo que leía quizás era porque me perdí en la batalla anterior. espero el siguiente capítulo con ganas!
Saludos y adelante!

Pd: te comiste una "u" en el camino
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#34
Lo del final se os aclarará todo ahora, a su debido tiempo...

Spoiler
Guerra psicológica
Psychological warfare


Wander miró a su víctima, el líder de gimnasio de Tropicosta, recostado contra una de las paredes pintadas de color azul claro de su propio gimnasio. El pidgeot apresado ya había sido devuelto a su pokéball mientras el joven retador, ya vencedor en dicho desafío, esperaba, de pie, que el premio de su cacería despertara de su inconsciencia.

Recorría mientras tanto, inquieto, los alrededores de una piscina de fondo de azulejos azul claro y agua dulce cristalina, perfectamente mantenida y a cuyos extremos se situaban un par de zonas rectangulares pintadas como áreas para los entrenadores. La humedad se respiraba en el ambiente, que sería agradable de no ser por la situación, por lo que el entrenador había aprovechado para que su dragonite se relajara en la piscina tras el combate, pues era necesaria una recuperación. El lugar estaría totalmente a oscuras si no fuera por una cristalera traslúcida colocada en el techo, que podía ser abierta por alguien con una montura voladora y la suficiente destreza, pues así se la encontró Wander.

Seguía esperando, mientras se rascaba la cabeza y notaba sus cabellos, ya secados por el viento aparente dada la persecución en los cielos. Fue a pararse sobre el líder, esperando que éste despertara de su inconsciencia, mas la fortuna no le fue propicia.

Pero el rechinar de una puerta de metal algo oxidada al abrirse sacó al joven desertor de sus pensamientos y lo puso inmediatamente en guardia, no podía permitirse ser emboscado otra vez. Esperaba que de verdad fuera alguien, puesto que de ser solamente algo de corriente, le tendría con un punto de paranoia no deseado durante toda su estancia en el lugar.

Knight abrió los ojos y dejó de disfrutar de su pequeña sesión de spa para adelantar los brazos y recortarle décimas al tiempo de reacción en caso de tener que atacar. En ese momento, su entrenador oyó un pequeño sonido, un silbido, que le sonaba familiar...

— ¡Sube!

No dudó el dragón antes de saltar con todo y añadirle al movimiento un batido de alas, logrando así salir del agua. Su amigo se lo había ordenado por algo, pues pronto toda esa piscina se convirtió en una pista de de hielo al ser alcanzada por un haz de frío. El pokémon volaba intentando localizar al autor de la glaciación, pero era en vano. Parecía que había gastado una oportunidad muy valiosa, y más cuando la criatura localizó el ruido que le había alertado, una puerta metálica entreabierta frente a él, ligeramente a la izquierda de su ángulo de visión.

— ¡Sal de ahí!— vociferó Wander, mientras su dragonite tocaba tierra tras la masa helada.

La puerta súbitamente salió por los aires en dirección a Knight mientras un pokémon salía disparado tras ella, usándola como cobertura para intentar herirle...

— ¡Puño incremento!— reaccionó el exmilitar.

Y el dragonite soltó ágilmente su diestra contra la puerta reventada, con un brillo ligeramente rojizo. Sintió un impacto al otro lado e incluso algo de frío, probablemente un ataque de tipo hielo de contacto. Bastante poderoso, a decir verdad, pues empujaba bien, pero el dragón aprovechó la ventaja que eran sus pies bien asentados en el suelo para repeler tanto a la puerta como al asaltante con su fuerza bruta.

La lámina de metal cayó a un lado, con un trozo de hielo en una de sus dos caras, mientras el misterioso atacante se revelaba en la forma de un pokémon renacuajo de dos patas y dos brazos, mediano tamaño e imponente musculatura. Su piel azul estaba interrumpida por un vientre blanco que tenía dibujado un patrón de espiral negro, mientras que en sus manos había lo que parecían dos guantes de boxeo. El poliwrath apretó los puños, preparado para enfrentarse al dragón, cuya mejoría en cuanto a la fatiga del combate de gimnasio era notable.

El entrenador del dragón alcanzó a oír una voz mientras impartía la orden de usar maniobras evasivas, acertado comando, pues el desplazamiento lateral de la bestia alada le ahorró recibir un fuerte rayo hielo.

— Velocidad extrema— firmó, sereno, Wander.

Un batir de alas suave antes de arrancar en línea recta, como una bala de cañón, golpeando el vientre del poliwrath con la testa y obligándolo a recular dolorido mientras la distancia física entre ambos se reducía...

— ¡Aparta!— terminó "Ashton".

Se echó a un lado el dragonite, logrando poner a su rival en el punto de mira de de los ojos de su entrenador... y de algo mucho peor. Una cuchilla de aire concentrado se deslizaba a través del viento hasta que cazó al renacuajo entre los ojos, infringiéndole un corte muy severo que lo mandó al suelo sin posibilidad de réplica, inconsciente. Y el tajo aéreo venía firmado por una imponente charizard de nombre Scarlett, que, con las alas plegadas, rugía ante su dueño.

Dueño que se sabía no muy bien acompañado en aquel edificio, pues quizá estaba algo paranoico, pero había descartado la posibilidad de que fuera un pokémon del líder el que hubiera hecho eso. Su fino oído, alerta, se lo había indicado...

Tal y como le indicó unos aplausos. Lentos, irónicos, de la clase que incitaron a Knight a dar un salto, apoyándose en sus alas para controlar la trayectoria, e ir a parar a la vera de su entrenador y su compañera.

— Conque tú eres Ashton. Eres bueno, muy bueno.

Del umbral se reveló un hombre joven, algo más bajo y delgado que Wander, pelirrojo y con los cabellos engominados. De tez pálida y cuerpo cubierto por una camisa azul y una chaqueta negra, del mismo color que sus pantalones largos.

— ¿Quién eres?— masculló Wander ante la persona que "le conocía".

— Un humilde servidor de la patria— respondió el misterioso hombre, al otro lado de la piscina helada.

— Dime tu identidad o te la saco a golpes— le advirtió el desertor estahliano.

— Brillantes palabras para un simple deportista, señor Ashton.

"Deportista" "Ashton". Estaba dejando caer que era un proestahliano y que le tenía cazado haciendo referencia a la conversación con Garrett en Buren.

— Bueno, señor Ashton— prosiguió— ¿qué hace un simple competidor secuestrando a un líder de gimnasio?

Wander miró a su alrededor y analizó la situación. El tipo en cuestión estaba dando su discurso al otro lado del estanque helado mientras era una duda si el gimnasio permanecía cerrado a cal y canto. Tenían su identidad... su única posibilidad era que esta nunca llegara a confirmarse...

— ¡Parad!

Un chillido se oyó por toda la estancia antes de que el joven desertor pudiera ordenarle a Knight la reducción de su oponente. Bruce, líder de gimnasio de Tropicosta, se había despertado de su desvanecimiento y contemplaba el ruido de sables que ascendía entre las otras dos personas que se encontraban en la sala.

— Ashton, si te doy la medalla, él me matará— dijo señalando al misterioso intruso.

— ¡Bruce, cállate!— le instó él— ¡Este hombre puede frustrar nuestro plan!

Fue en ese momento cuando Wander decidió sacar algo de ventaja de la situación.

— ¿Qué plan os traéis entre manos?— preguntó, expeditivo, como si no supiera nada de la situación de los proestahlianos.

— Nada de tu incumbencia— le espetó el intruso— Espera... puede que ya lo sepas, de hecho, es por eso por lo que estás aquí, ¿verdad?

— Vengo a reclamar la medalla que he ganado justamente. Nada más y nada menos. Quizá la duda sea por qué hay alguien aquí tratando de impedirme obtener mi justa conquista— insistió el agente especial, intentando mantener la calma.

— No te hagas el tonto, Ashton— le contestó el invasor— conoces el plan.

Fue entonces cuando Bruce decidió interrumpir el intercambio in crescendo de los miembros de bandos antagónicos.

— Déjame darle la medalla. Si vuestro plan no tiene remedio para un único hombre, no merecéis lo que buscáis— intentó poner sentido común en el asunto el líder.

— Si te empeñas, dásela, no te perseguiremos— concedió— Pero, Ashton— le avisó el misterioso hombre— esto no acaba aquí.

El proestahliano de origen misterioso recogió su poliwrath abatido en un haz rojo de vuelta a su ball y se giró para abandonar el edificio por la puerta principal, abierta por él mismo, antes de dejar caer las llaves ante la entrada. Wander y sus pokémon se prepararon para disparar a matar, pero se toparon con una señal con la palma de la mano abierta del líder, indicándoles que frenaran cualquier intento de ataque preventivo.

Unos minutos después, el líder ya estaba totalmente recuperado de su aturdimiento previo y los pokémon del joven de origen estahliano reposaban de vuelta en sus balls tras fundir el hielo de la piscina, devolviéndola a su estado original. En un banco al lado del agua se sentaban los dos humanos que quedaban, conversando.

— No podías haber atacado a ese hombre, se llama Sid, es el hijo bastardo del gobernador de Sassienne. Digamos que le ha pagado el favor a su padre uniéndose a la facción contraria.

— Entiendo, ¿sabes algo de su plan?— inquirió Wander.

— Sé que tiene algo que ver con el torneo, pretendían alejar a todos los entrenadores fuertes de él. De momento no habían requerido de ningún servicio similar al de ahora, pero parece que te tienen respeto.

¿Pero no estaban tan seguros de su as? Él no tenía tanta confianza en sí mismo como para creer que podía sacudir las convicciones de un bando entero con su simple llegada y una exhibición de fuerza en Buren. Tenía que haber meowth encerrado.

Sin embargo, quedarse pensando no le iba a arreglar nada, así que decidió abandonar Tropicosta, haciendo ejercicio físico y desplazándose hacia el siguiente gimnasio mientras le daba vueltas a la cabeza. Descubrió entonces una importante clave, que no podían coincidir proestahlianos con el servicio de inteligencia de Estahl, momento en el que se acordó de lo bien que le venía la muerte de Raine, pues tendrían más motivos para sospechar de él si lograban vincular la identidad del desertor Jack Pryce a la del entrenador Ashton Wymond.

Partió camino de una ciudad a diez kilómetros de la costa oeste de Sassienne, de nombre Cosd, mientras pensaba en todo esto. Los senderos eran transitables y estaban despejados, y guiado y escoltado por la leal Omertá, alcanzó las afueras de la localidad a llegada la madrugada.

Para su sorpresa, no era hora de echarse a dormir entre los lugareños.

Justo por donde Wander había entrado a la ciudad, había un bonito parque lleno de exótica vegetación, que, casualmente, tenía un enorme claro en el centro, lleno de tierra. Pero el exmilitar a penas lo podía contemplar, pues estaba rodeado de gente gritando furiosa. En el centro, dos pokémon se batían, embistiéndose con rabia, mientras a ambos lados, los entrenadores hacían cola para continuar los enfrentamientos en cuanto el anterior concluyera.

Parecía un festejo local que se celebraba con un festival de combates, si los lugareños eran hospitalarios, quizá pudiera apuntarse...

— ¿Qué dices, Ashton?

Wander inmediatamente activó todos los protocolos de alarma al escuchar esa voz masculina, profunda. Se giró para ver a un hombre alto, fuerte, con algo más de pelo rubio que la última vez y los mismos penetrantes ojos verdes. Probablemente la persona que había orquestado la historieta de Tropicosta, Garrett.

— ¿Es una festividad?

— Es mi ciudad natal y esta es su tradición. Somos muy agradables con los forasteros, serás bienvenido.

¿A qué venía ese cambio de actitud? Ni de broma le recordaba tan agradable.

— Sabes, Ashton, me gustaría que conmemoráramos este encuentro, ¿qué te parece si bajamos a la arena y combatimos?
Wander asintió, no se olía nada bueno, tampoco tenía elección. Pero hay cosas que tenían que ser, y, para frustrar los planes de los proestahlianos, tenía que demostrar que podía vencer a Garrett.


Spoiler

#35
:o!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Ahora todo me calza, esos proestahlianos lo tienen todo planeado. Me gusta todo eso de las conspiraciones de trasfondo y las organizaciones, cuando se enfrentan y la complejidad que todo eso conlleva, sobre todo si están bien relatadas. La historia sigue siendo consecuente y se explica todo a su debido momento. No me imagino qué trama ese Garret, y justamente esa es una de las cosas que más me gusta de este fic, que no se hace predecible. Me agradó eso del "meowth encerrado".

En el sexto párrafo pusiste esto: "...en una pista de de hielo al ser...".

No tengo nada de qué quejarme. Espero pronto un nuevo capítulo. Ciao.


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#36
Hola Killa vengo a dejarte mis impresiones de este capítulo, pues no se déjame decirte que por primera vez en toda la historia me siento un poco decepcionado no por tu forma de escribir que es impecable si no de la forma en la que se desarrolla la historia, yo se que es tu historia y tu sabes como la desarrollas pero creo que se llega a un punto de predecir las cosas que sucederán con Wander, no totalmente pero si vagamente, por ejemplo creo que en casi todos los capítulos Wander tiene una pelea y eso no esta mal de hecho eso te engancha en la lectura pero tantas peleas seguidas... Creo que Wander necesita algo de descanso o al menos hacer algo diferente.
Con respecto a tu forma de escribir no tengo quejas ni observaciones lo haces muy bien!
Recuerda que esta es solo mi opinión espero no haberte ofendido de alguna manera
Saludos!
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#37
Buenas killa, ahora por andar de distraído me tengo que leer los 2 capítulos, más Wanderer para mí pero como tengo que hacer crítica a fondo me pesa más jajaja. Como sabes comienzo con errores.

Cita:
De pie, con un chaleco salvavidas rojo y buena distancia de seguridad. Así era como estaba un Wander

sé que es parte de tu escritura escribir que hacer o como se encuentra alguien pero queda un poso soso en verdad y aparte el "un Wander" como sí hubiera más Wanders no cuela para nada, "este Wander" sí acaso pasa ya que es una persona.

En sí todo el párrafo el tiempo y orden de las acciones está todo revuelto y muy apurado, yo que tu reescribía todo aunque es tu elección.

Cita:
Bruce y él se miraban desde sus lanchas

No es error pero agregaría respectivas lanchas para acentuar que estén en diferentes además que queda mejor en cuanto a descripción del ambiente.

Cita:
Pero ni por asomo se defendía mal en los mares Knight.

Está mal escrito esto aunque trató de parecer de toque diferente en verdad no queda nada.
Cita:
Pero ni por asomo era un problema para Knight por que este no se defendía(o desenvolvía) nada mal en los mares

Queda más largo pero sigue describiendo la impotencia de nuestro Dragonite favorito.

Cita:
— ¡Derribo!— aprovechó el líder la reducción en la separación de las bestias.

Repetir palabras con la terminación "ción" es un error como repetir dice y dice en la misma oración. Podría quedar
Cita:
— ¡Derribo!— aprovechó el líder que la distancia entre las dos bestias había sido reducida

Está bien hacer batallas de corrido pero siento que es mejor dejar fluir los movimientos más que hacer un dictado de acciones.

Cita:
Y la aceleración de Swampert fue puesta a buen uso con una embestida de cabeza al pecho de Knight, aprovechándose de sus excelentes capacidades de nadador para coger el impulso sin que éste reaccionara para hacerle recular con la mano en la herida.

Esta parte se puede mejorar, sí me lo permites hago una corrección.
Cita:
Dicho esto Swampert se puso en marcha acelerando para embestir de cabeza directamente al pecho de Knigt, sus excelentes capacidades de nadador fueron aprovechadas permitiéndole coger el impulso necesario impidiendo que el pokémon dragon reaccionara haciéndole recular con la mano la herida causada.

O algo por el estilo, también creo que podría mejorarse lo que escribí. También es tu gusto.

Cita:
— ¡Vuela fuera!— se preparó el retador para el próximo ataque.

En realidad apenas está indicando que vuele fuera el enemigo, no es algo que haya sido preconcebido por eso "preparó" no queda en este diálogo, sería más un "se prepara".

Cita:
La derecha de Swampert le entró como una escopeta y le deformó la espalda

"La derecha" podría ser cambiado por "La palma derecha" "El puño derecho" o "El derechazo" ya que queda muy seco la derecha. Aparte el "y le deformó" es una enlistación de acciones que queda mal, podría quedar mejor "deformándole"
o "deformando"

Cita:
Tanta que ni su blindaje de escama parecía protegerle

Falta algo que vincule con que que hizo que el blindaje no parecía protegerle, como un "La brutalidad había sido tanto" o "Esta había sido tanta".

Cita:
Ese momento fue aprovechado para buscar la superficie por la bestia alada.

Sé que hay formas de escribir pero para una de acción te reprime mucho para leer el comenzar con el verbo y proseguir con el sujeto, el releer las cosas para entender mejor te detiene en una batalla desenfrenada.

Cita:
el cielo negruzco y tempestuoso, que ya se había expandido y alcanzaba a los entrenadores y amenazaba con quebrar la concentración de un Wander

Quedaría mejor como:
Cita:
el cielo negruzo y tempestuoso (sin coma) que ya se había expandido para alcanzar a los entrenadores, amenazando con quedar la concentración de Wander


Cita:
El pokémon de Bruce, con la zurda cargada para un golpe devastador en medio de la tromba de agua que estaba cayendo...

Aquí el falta aclarar específicamente que sujeto realiza la acción, o bueno de una manera agradable de leer, con un simpler "Era el pokémon de Bronce, que con la zurda..." ya quedaría bien para no tener que releer las acciones.

Cita:
Izquierda de Swampert contra derecha de Knight. Ambas chocaron como misiles causando una onda expansiva que levantó un vendaval y causó oleaje además de repeler las gotas de lluvia que caían sobre ambos y lastimarles los brazos. Ambos salieron despedidos hacia atrás, el dragón a las nubes y el pez al agua, a precipitándose con un doloroso estruendo de plano con la espalda. Pero el pokémon de Wander todavía tenía fuerzas para aguantar el vuelo y asestar su estocada final desde los cielos como sol destinado a hacer aparecer el arcoiris.

Este no es error, solo déjame elogiarte esta escena, sublime.

Cita:
sabedor de que

Sabedor es una palabra muy fea, recomiendo cambiarla.

Cita:
Otro torpedo, otra vez Swampert como un misil de artillería pesada, esta vez con mucha más fuerza que antes, como si el híper rayo no le hubiera dolido, como si el cloroformo no bastara para ponerlo a dormir.

Puedes hacer algo mejor que esto con el mismo drama que trataste de poner, vamos edítalo y sé que harás una escena tan buena como la que elogié.

Cita:
Demasiado tarde. Cuando el brazo del swampert dejó de asir el cuello de su rival, éste usó velocidad extrema

Un narrador no debe contestar los diálogos de los personajes, con un "Para cuando el líder dio su orden ya era demasiado tarde" sé que quieres darle emoción con pausas pero esto no son palabras de un comentarista para adornar la batalla (podrías poner uno de vez en cuando en batallas lo que quedaría chulo) es un narrador así que debes describir el tiempo y acciones con orden y cuidado.

Cita:
El exmilitar, mientras esperaba en la playa, intentando decidirse por un curso de acción

Esto debería estar en presente.


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Lee mi Fanfic: Pokémon Shi Daos


#38
Spoiler
Una miradita
A sneak peek


Había bastado la imperativa voz de Garrett para despejar el estadio improvisado al final del duelo que se estaba librando, dejando impresionado a Wander con el nivel de carisma que tenía su rival y el respeto que comandaba de sus vecinos. O eso o miedo.

Inmediatamente la muchedumbre hizo hueco para lo que se anticipaba como un festival de destrucción. Jack Pryce a un lado, Garrett Ghalib al otro, ambos enfrentándose con las normas tradicionales de los festejos, combate singular con un pokémon cada uno. Se presumía que cada uno usaría su arma de preferencia en tan importante asalto, así que la ball del desertor estahliano ya estaba más que decidida. Tomó su decisión también su rival y ambos, a la vez, lanzaron.

Era un tanto obvia la elección de Wander para el combate, ante lo imperativa que era esa victoria, contra un gran oponente y en territorio hostil, decidió tirar del dragón de escamas ocres y alas de interior verde. Su amigable rostro pronto se tornó serio, dispuesto a servir a su entrenador en todo lo posible, como un caballero a su rey. Rey que no dejaría que su servidor sufriera en la medida que su buen comando pudiera evitarlo. Knight estaba listo para presentar batalla.

Frente a él, se materializó un pokémon de aspecto violento y gran tamaño, con un cuerpo blindado por una armadura de roca y metal que puede que hasta Ironclad envidiara. Con dos patas, cortas, pero no por ello débiles, un cuerpo grande y pesado de color negruzco, del que salían dos brazos terminados en brillantes garras plateadas, del mismo color que su cabeza. Cabeza que tenía dos cuernos enormes sobre los ojos, justo sobre una protrusión que formaba un tercer cuerno, como el de un triceratops, que bloqueaba algo la vista de unos ojos de escleróticas azules. La bestia, un aggron, hizo temblar el suelo con dos pasos y una batida de su cola antes de ponerse en guardia ante su rival.

— Steellion, muéstrale a ese dragonite tu máximo respeto— incidió Garrett ante su pokémon.

Inmediatamente, el aggron dejó su ritual de intimidación y fijó sus pupilas en las de Knight mientras la sangre las empezaba a rodear. Wander y Knight preferían una aproximación más cautelosa, intentando analizar a su oponente para hallar maneras de dañarlo con eficiencia.

— ¡Testarazo!

Y la bestia de férreo blindaje explotó contra su oponente, cabeza por delante, en una carga suicida con descomunal potencia intentando arrasarlo.

— ¡Arriba!— reaccionó Wander.

Knight empujó hacia el suelo y batió con fuerza sus alas para despegar lo más rápidamente posible y ahorrarse un cráneo tatuado en el pecho, lo que obligó al aggron a frenar en seco su embestida para no perderle de vista.

— ¡Rayo!— aprovechó su oportunidad el desertor estahliano.

Las antenas cargadas del dragonite dispararon un relámpago que le atizó una buena sacudida a Steellion, obligándolo a ponerse en posición fetal para encajar el dolor. La electricidad que recorría su cuerpo pronto se tradujo en una explosión debido a la sobrecarga.

Inmediatamente, Knight notó un ligero fresco y se apresuró a mover las alas. Tarde, fue acertado por un puño hielo justo en el vientre, el aggron había emergido del humo como un misil con la mano derecha congelada y la había usado para golpear con fuerza al dragón aprovechando el momento de su salto. Usó además su poderío físico para dirigirlo contra el suelo sin que pudiera reaccionar.

— ¡Knight!— saltó un preocupado Wander mientras veía a su amigo aterrizar de espaldas contra el piso con la zona abdominal congelada.

— ¡Cuerpopesado!— combinó Garrett.

Steellion bajó el hombro desde el aire y se posicionó para colisionar en caída libre con su rival, utilizando todo su peso para someterlo. Era increíblemente ágil para su tamaño y peso, un portento físico como el desertor no había enfrentado jamás. Y estaba a punto de destrozar a su dragonite. Era la hora de tomar una decisión, lo lamentaba, o por lo menos eso susurraba con la cabeza gacha, mientras agarraba la ball del dragón. No quería que le hicieran daño.

"Le falta el instinto asesino, no lo despierta"

Y la bestia estaba de pie. Y cargaba su brazo derecho para ir al choque contra todo el peso del aggron, un puño certero demoledor que acabaría impactando contra el lateral del cráneo y que abrió bocas en la multitud y obligó al joven entrenador a recalcular de nuevo la estrategia. El puño certero fue tan potente que desvió a Steellion de su trayectoria y evitó que aplastara a Knight, además de causarle una fuerte conmoción craneal mientras lo mandaba brevemente por los aires y al suelo. Pero el precio a pagar fue alto, el dragón jadeaba, el puño hielo era un peaje muy fuerte, y su brazo derecho estaba muerto colgando de su cuerpo tras sufrir semejante castigo, golpeando tanto peso en caída libre.

— Steellion, levanta— ordenó el proestahliano, lo cual el aggron hizo de inmediato, sacudiéndose el mareo de la cabeza.

El brazo derecho inmóvil de Knight era una fuente de preocupación para Wander, pues el dragón se echaba su otra mano a la extremidad herida. Pero tenía una guía, para ganar, tenía que seguir atacando la cabeza hasta hacer mella en la conmoción que Knight había creado.

— ¡Cola férrea!— atacó Garrett.

Steellion se precipitó sobre Knight con la cola despidiendo un brillo metalizado...

— ¡Terremoto!— aprovechó el desertor.

Un rugido del dragón hizo que el suelo reventara a los pies del su rival, causándole graves daños en la mitad inferior de su cuerpo y mandándolo por los aires sin equilibrio de ningún tipo...

— ¡Aqua cola a la cabeza!— siguió Wander.

No necesitaba el brazo derecho para meter a ese aggron en vereda, tenía cuatro extremidades más, una de ellas, la cola, envuelta en un aura de agua, fue suficiente para atizarle en el cráneo previo despegue del dragón, con un barrido tan salvaje del apéndice que desató una ola que mandó a la fiera férrica de nuevo al suelo.

Aterrizó de pie el titán metálico, pero sacudía su cabeza, intentando estabilizar su visión, que se nublaba y percibía los objetos por duplicado en ocasiones.

— ¡Este es el golpe, aqua jet!—se vino arriba el joven de origen estahliano.

— ¡Defensa férrea!— se cubrió las espaldas su rival.

Asumió posición de recibir un impacto el aggron y endureció su cuerpo, especialmente la parte craneal, para ahorrarse el dolor del coscorrón empapado que se le venía encima presa de un Knight que descendió sobre él a una velocidad de vértigo.

Tras un embate espectacular ambas cabezas salieron rechazadas y ligeramente aturdidas del roze. Steellion aguantó bien su posición, con los dos pies asentados sobre el piso, mientras que su oponente tuvo que obrar un verdadero milagro con sus alas para mantener la verticalidad.

— ¡Testarazo!— aprovechó la situación Garrett.

Bajó la cabeza la bestia de metálica coraza y explotó contra un rival desequilibrado y sin apoyo terrestre, que nada podría hacer para evitar llevarse un buen tatuaje en el torso. Así fue, le descolocó los órganos internos al dragonite con un cabezazo fuera de lo común antes de lanzarlo hacia atrás como un misil, infringiéndole un dolor abismal. Knight aterrizó con la mano izquierda, la que podía mover en el vientre, retorciéndose de dolor, pero aún consciente. Situación que dejaba de nuevo a su entrenador en una encrucijada.

"No me puedo creer que estos dos se conozcan de toda la vida. Es como si su fuerza de voluntad no se hubiera terminado de desarrollar"

Un peso demasiado pesado para "Ashton Wymond", que optó por retirar de la batalla al dragonite en el que tanto confiaba para protegerlo de futuras heridas, pues con las costillas destrozadas y un brazo inutilizado, lo que mejor le venía era un centro pokémon. Cabeza gacha, falto de convicción, sin más remedio, un aura roja iluminó al sorprendido Knight, que se vio de vuelta en su ball antes de lo esperado.

Steellion intentó demostrar su superioridad con un rugido, pero acabó echándose una mano a la cabeza presa de una conmoción importante antes de ser devuelto a su cápsula por un Garrett que fue vitoreado por todos sus paisanos.

Con su rival siendo manteado, Wander aprovechó, cabizbajo, la marabunta para perderse entre la multitud y salir de todo aquel entuerto a un lugar donde nadie le pudiera ver autocompadecerse, aunque sólo fuera por una hora, antes de retomar su rutina al día siguiente. Parecía que si no podía derrotar a ese hombre, su misión completa no tenía sentido. Tenía que haber más entrenadores capaces en Esgaria, al menos más que él, pensaba mientras apoyaba la espalda en un árbol y miraba las celebraciones de la localidad continuar.

— Porque tú todavía no sabes lo que realmente vales. Nadie había llegado hasta el Ministerio de Defensa de Esgaria desde la capital de Estahl, sobreviviendo a la cordillera de Astada, sin que ningún mando político se diera cuenta y, con lo tarde que lo hicieron, fueron incapaces de pararte. Tú puedes conseguir todo lo que te propongas, Wander, Ashton, o cómo diantres te llames. La única clave es que te lo creas, que realmente lo desees.

La voz iluminó al cabizbajo exmilitar estahliano, que apenas había servido en el ejército de su madre patria, fue una voz masculina y potente, pero que hablaba con cierta calidez. No era capaz Wander de reconocerla, sin embargo, aunque sí que le asignaba un tono familiar. Venía justo desde su espalda, las ondas sonoras estaban cruzando el aire alrededor del árbol.

— Sé que no eres escoria estahliana, pues me habrías recogido aquí mismo y tu voz me suena, pero no precisamente de mi poco tiempo en el ejército, ¿qué quieres de mí?— le contestó el joven de veintiún años.

— Yo puedo ayudarte a conseguir a ti algo que quieres y que necesitas... y tú puedes ayudarme a mí a conseguir algo que quiero y que necesito. Llevar un helicóptero por bases de contrabandistas queda muy feo. Wander, seré claro: tú me conseguirás el asilo político, a cambio, yo te enseñaré todo lo que no aprendiste en la academia militar y algo más. Te convertiré en un combatiente.

— ¿Desertor?

— Lawrence Cain, a tu servicio, desde que me subí contigo a ese helicóptero, supe que eras de fiar.


Spoiler

#39
Y aquí estoy para comentar. Nuevo personaje, tengo la sensación de que tendrá algún rol importante dentro de la trama, la forma en que lo presentas da a entender eso. No me esperé la manera en que terminó la batalla contra Garret, creo que estoy un poco acostumbrado a que terminen algo dramáticas, pero creo que fue apropiada. No tengo más que comentar sobre la historia de este capítulo.

Respecto a lo técnico. me percaté de algunos errores que deduzco que son de tipeo, porque no parecen ortográficos. Todo lo demás sigue igual de impecable. Espero pronto un nuevo capítulo. Ciao.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#40
Spoiler
¿Cuánto lo quieres?
How bad you want it?


Lawrence Cain, cuyo nombre era secreto de estado, se había dejado algo de pelo corto y afeitado la barba hasta quedarse con una cuidadosamente recortada. Se le notaban algo menos las cicatrices mientras presenciaba a su recién aceptado pupilo a la luz del amanecer tras dormir en unos sacos tirados en el aeródromo de unos contrabandistas que la leyenda negra de la guerra había echado de ahí a patadas.

El gigantón se levantó con el primer sol de la mañana y no se rezagó demasiado Wander para encontrarse con un vendaval derribándolo de nuevo, haciéndolo caer de **** sobre el suelo duro del triste aeródromo.

— Vendrán unos cuatro a por él, los que consiguieron escapar. Quiero que los mates a todos, será tu primera prueba. Sólo son cuatro contrabandistas de poca monta, puedes hundirlos en la miseria con la mirada— le asignó la misión su nuevo mentor.

El joven se apoyó contra uno de las paredes laterales del hangar esperando que las sombras le protegieran de lo que podía ser una ofensiva a gran escala con factor sorpresa incluido. Entonces la desesperación por haber perdido contra Garrett comenzó a invadirle, tenía que salir vivo de ahí como fuera, aunque fuera con cuatro cadáveres a cuestas. Esa frustración pronto se convirtió en rabia...

Tal y como Cain anticipó, cuatro matones vestidos con chalecos de cuero y camisetas negras, uno de ellos con una barba blanca, que aparentaba ser el mayor de ellos y el líder de emergencia. Cuchicheaban ante la vista de su aeródromo vacío, antes de encontrarse con que no lo estaba, pues emergió de entre las sombras la figura de Wander, pokéball en mano.

— Fuera de aquí o estáis muertos— firmó con dureza el nuevo dueño del "establecimiento".

Les llevó una décima comenzar a reírse, ¿un crío iba a pararles en el campo de batalla en un cuatro contra uno?

Inmediatamente brilló una pokéball del lado de los traficantes y un cánido de pelaje negro, más denso en la parte de la espalda, una hiena, se lanzó a por Wander. Poco le duró la euforia, pues se llevó un zarpazo de escándalo en la cara que lo mandó directamente por donde vino de parte de una furiosa charizard naranja. El mightyena fue retirado a su pokéball, malherido por culpa de los desgarrones en su rostro.

— Lanzallamas.

Scarlett tragó aire y escupió una bocanada de fuego que hubiera segado las vidas del cuarteto de contrabandistas si no fuera porque corrieron atrás y se echaron cuerpo a tierra, sin embargo, la potencia del ataque fue tal que subió un par de grados la temperatura del lugar.

Se levantaron tres del grupo, el cuarto no necesitó asistencia de sus propias extremidades, pues ya le sujetaba una veloz greninja con una mano por el cuello mientras un shuriken de agua se aproximaba peligrosamente gracias a la otra mano.

— Os vais, herida menor, lucháis, herida mayor. Elegid— puso Wander a su disposición. Todo esto mientras los contrabandistas tenían encima la atenta mirada de una charizard con muy malas uvas.

El trío restante salió corriendo campiña abajo y, cumpliendo lo prometido, Shimizu le apuñaló suavemente el estómago a su víctima, el mayor de los asaltantes, antes de lanzarla con sus compañeros para que lo llevaran a un médico y le estabilizara tras la pérdida de sangre.

...

— Lo siento, señor Cain, no los asesiné como me ordenó, no fui capaz...

— En realidad sólo tenías que repelerlos, e hiciste muy bien haciéndolo. Sólo mencioné la palabra matar por una cosa, Wander, para que te dieras cuenta de algo. Para que quisieras herir, porque cuando quieres herir no tienes miedo, y cuando no tienes miedo eres mucho mejor entrenador. Ayer me contaste todo lo que hiciste para llegar hasta aquí, tienes una fuerza de voluntad inhumana, muchacho. Pero cuando luchas por tu vida, cuando te enfurecen, cuando sacas tu verdadero potencial a relucir, eres un director de orquesta como hay pocos. Contra Garrett no pudiste serlo porque tenías miedo, miedo a que Knight resultara herido, miedo a perder, miedo a no poder cumplir tu misión. Incluso tu propio pokémon te dio con ese golpetazo en el que perdió el uso de la mano derecha un aviso de que dejaras de autocompadecerte y empezaras a luchar. Yo aprendí una cosa en el campo de batalla, Wander: no tengas miedo, es peor y no sirve para nada. No te pido que seas un temerario pues eso es no percibir los peligros del combate y eso es aún más peligroso que sobrerreaccionar a ellos, sino que te pido que los valores correctamente. Y recuerda que Knight se partió el brazo porque creía en ti. No todos los pokémon creen en sus entrenadores de esa manera.

— ¿Y cómo pretendes arreglar todo este desaguisado?

— Formaremos un nuevo Wander. Mejor aún, dejaremos que el que siempre ha estado ahí florezca. Súbete al helicóptero, tenemos mundo que recorrer, ganarás tus medallas restantes de paso.


...

De vuelta en la soleada playa de Tropicosta, concretamente en una zona rocosa y desierta, un par de dragonites peleaban por posición dominante en un duelo de grappling, con la peculiaridad de las escamas negras y el menor tamaño de uno de ellos, que sin embargo no perdía ni una sola pulgada y con habilidad y un súplex sometió a su rival atacando su centro de gravedad más alto.

— ¡Te falta instinto, ahora Knight es vulnerable a una situación de golpeo en tierra!— le espetó el Desertor mientras el pokémon variocolor retiraba la monta de su rival.

Ambos pokémon se volvieron a enzarzar en el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, previa orden de sus entrenadores.

— Agresivo, Wan, pero no en exceso. No tengas miedo... ¡Entra por abajo!

El dragonite variocolor aprovechó su menor estatura y colosal fuerza física para sacudirse hacia arriba las zarpas de su rival y entrarle a aún menor distancia, donde podría disponer de un mejor agarre y someterlo.

— Usa la inercia— contestó Wander, no dejándose paralizar esta vez

Y Knight respondió con una voltereta hacia atrás rodando por el suelo que lo dejó con un buen punto de apoyo para cargar y entrar con un excelente ángulo de ataque a su presa.

— ¡Carga dragón!— siguió con la combinación.

Como si fuera Gaius, arrancó como una bestia descontrolada contra su objetivo, al que alcanzó con el cráneo a la altura de las costillas, hundiéndoselas en el cuerpo antes de lanzarlo por los aires, herido de gravedad, lo que obligó a Lawrence a devolverlo a su ball.

— Eso ya me gusta más, Wander, debes centrar el cien por cien de tus recursos mentales en la batalla o te irá mal. Como has hecho ahora, que has demostrado cuánto querías ganar y proteger a Knight. Sigamos con más aspectos

...

Tres combates singulares de tres contra tres fue lo que le esperó en los siguientes gimnasios que visitó, pues le había hecho una visita a uno más antes de partir en el helicóptero a recorrer Sassienne. Combatió con todos los líderes, contra sus mejores equipos y despachó a todos con semejante facilidad que ni el propio Wander se lo creyó. Estamos hablando del momento en el que salió del edificio, pues dentro de la zona de batalla era una persona totalmente distinta.

Con todas las medallas en su haber, repasó el formato del torneo. Era conocido como "El Gran Baile" y se clasificaban para la fase final un total de sesenta y cuatro entrenadores. En el caso de exceder ese número, se haría un pequeño torneo en el que se lucharía hasta quedar uno sólo que se uniría a los otros sesenta y tres. Los sesenta y cuatro contendientes deben pasar pruebas de clasificación para decidir a los cabezas de serie en el sorteo.

Estaban a tres semanas del baile y el helicóptero seguía recorriendo la península haciendo paradas en sitios estratégicos en los que se pudiera entrenar, y particularmente, en parajes que se pudieran destrozar. Pronto las sesiones de fartlek se convirtieron en un habitual para trabajar la musculatura del "Team Wander" entre otros tipos de ejercicio físico que el propio entrenador hacia con su equipo para ser uno más.

Shimizu afilaba puñales de agua concentrada con los que podía rajar incluso metal mientras los utilizaba más rápido que un parpadeo, la explosividad de Gaius comenzaba realmente a llegar al potencial de un garchomp adulto, mientras que Alaz se las apañaba para sacar partido a su habilidad impulso y desarrollaba nuevos juguetes. La chistera de Omertá se iba ampliando, mientras que el poder destructivo bruto del fuego de Scarlett ya era inconmensurable. Todos alerta a cualquier ataque sorpresa que podía hacer con su habitual picardía Joker, que además servía como diana de prácticas, lo que no le importaba, pues no eran capaces de derribarle del aire. Memorable también fue la destrucción masiva que provocó Ironclad en una montaña, reventando el pico con un puñetazo y haciéndolo saltar en pedazos. A todos se les notaba de mejor humor, más dispuestos a ganar, como si no fuera una misión. Como si fuera su misión.

...

Mochila a cuestas, Wander volvía de la pequeña aldea en la que se había estado abasteciendo para la siguiente excursión, pero la situación con la que se encontró no fue nada agradable. Su próximo viaje era a la Federación, en Buren, a registrarse para el torneo.

— ¿Licencia de vuelo?

— No eres nadie a quién deba enseñársela

— Pero puedo llamar a alguien a quién sí que se la tengas que enseñar. Eso y puede que tus órganos.

El joven desertor reconocía la enorme espalda de Lawrence y su voz, afirmándose en su postura, mientras que una cara conocida acababa de darse cuenta de su presencia en aquel claro, con el helicóptero cubierto por un enorme manto. Pelirrojo y con el pelo echado hacia atrás con gomina, no excesivamente alto pero sí muy delgado. El joven echó cuerpo a tierra y comenzó a rodear el área

— ¡Sid!— le llamó al orden Lawrence Cain— aparta tus sucias manos de este asunto.

— ¿Y por qué debería? Soy el hijo bastardo del gobernador y tú estás en el bando contrario. Además tengo explosivos puestos por todo el helicóptero...

— Es un farol, un tipo como tú no se ensuciaría las manos— le retó Cain.

— ¿Ah, sí? ¿Y esto?

Sacó el joven un pequeño dispositivo con un botón rojo y una antena que, posiblemente, estaba vinculado a una frecuencia de cargas de C4, tenía a una leyenda de guerra agarrada por los huevos, como se solía decir vulgarmente, farol o no.

Hasta que pegó un grito de dolor que hizo temblar las hojas de los árboles y empezó a caer sangre de su mano derecha, que dejó caer el dispositivo directamente en la de un Wander que le había rajado con uno de sus cuchillos de supervivencia, el mismo que hundió en un lateral del detonador para desconectarlo.

— Ríndete y te dejaremos huir— le espetó el menor de los dos desertores.

— No os queda otra, la influencia política de mi muerte sería demasiada...

Y, súbitamente, una llamarada y un montón de piezas metálicas fue en lo que se convirtió el método de transporte de Wander y su mentor. De no estar bajo el manto, hubieran sido machacados por los fragmentos voladores del helicóptero, que quedó reducido a una sombra de su ser anterior, y lo peor de ello, es que su piloto no necesitaba ni verlo para saberlo mientras intentaba mantener la calma, sabedor la necesidad de llevar a su protegido a Buren lo antes posible.

— Y ahora, mientras mi helicóptero personal viene a buscarme... que os den.

Un helicóptero de transporte de tipo militar, con dos hélices, una en cada extremo, flotó sobre el claro y le extendió una escalera a Sid para ascender.

— Y no os olvidéis, no podéis subir aquí, no me podéis tocar— afirmó, mientras soldados con rifles de tranquilizantes vigilaban la entrada del vehículo para vigilar que no subía nadie... inesperado.

— Déjalo ir— le susurró Law a Wander.

De vuelta con los proestahlianos, Garrett recibía las noticias de cómo Wander tenía un nuevo mentor y se había quedado estancado en un bosque en medio de las montañas del norte, lo que daba por seguro que Wander, si no era un agente esgariano, estaba en contra de su facción.

— Podíamos habernos hecho con ese helicóptero— se quejó el joven.

— Pero no era lo que teníamos que hacer ahora mismo— le contestó su mentor— Vas a hacer volar al equipo de la redención.

Un rato después, Wander y su mentor finalmente separaban sus caminos, con la promesa de volver a verse, mientras las escamas de Knight hacían algo de daño a las manos de su entrenador, pero el caballero dragón no volaba solo, Joker llevaba la retaguardia y Omertá y Scarlett, los flancos. El entrenador, lomos de su dragonite, vestía un viejo poncho que seguramente le volaría con el vendaval aparente, y unas gafas de piloto de avioneta, ambas regaladas por el hombre que le había enseñado lo que había podido en tan poco tiempo, que él esperaba suficiente para cumplir su misión.

— ¡Redeem Team! ¡Despegamos!


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