Foros de Centro Pokémon
Archivo histórico
Estás viendo el archivo de los foros de Centro Pokémon. Ya no se pueden crear temas, responder ni iniciar sesión.
#41
Hola!

Pues... primero que nada. ¡Orden! Me he leído el capítulo 1 y debo de decir que está muy bueno más sin embargo... Dios, por favor ordena ese Post. Ese sería el primer consejo que te doy; veamos... me gusta la forma en que va la historia... es simplemente buena, no puedo decir más.
Ahora bien, veo que Onix sobretodo te ha hecho todas las correcciones que se pueden hacer acerca de este capítulo y pues... ya que es el capítulo uno, no puedo decir nada más que eso (sí, solo he leído el primer cap), pero te recomiendo que por favor ordenes el post.

Para los títulos: En tu caso "Parte I" colocalo centrado, en negritas. Separalo de todo lo demás y así se sabrá fácilmente donde comienza el capítulo.
Los párrafos: Esta bueno que quieras darle ese estilo de libro donde los párrafos se hacen solo cuando son extremadamente necesarios pero... ¡esto no es un libro! Así que por favor intenta separar este capítulo en párrafos; no hagas un párrafo cada dos líneas pero al menos mantén párrafos de diálogos y de narraciones por separados, eso le dará a tu post mayor calidad narrativa y facilitará el leer.
Los diálogos: Veo que ya en el capítulo dos los mejoraste bastante así que no diré más.

Ahora bien, esos son los consejos que te doy, son los más fáciles de seguir. Desconozco si mejoraste luego de este capítulo pero ten presente que comento a medida que leo. Si me equivoqué en algo solo ignóralo y ya.

¡Saludos!

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#42
Thranduil, gracias por el comentario, sí debo mejorar las cosas como las comas y eso. Photolinkeeper espero que los demás capítulos sean de tu agrado y si me han dicho que tengo que mejorar la ambientación, espero hacerlo mejor la próxima vez. Abdy gracias por tu comentario, espero haber mejorado desde el primer capitulo. Sin mas espero disfruten la continuación:

Parte XVII

Anduvieron por al camino de tierra por varias horas hasta llegar a una sección que estaba bloqueada por una gigantesca roca. Redel saco a su Tyranitar para moverla y ambos pudieron pasar. Después de colocar la piedra en el lugar donde se encontraba originalmente, regreso a Tyranitar a su pokebola y siguieron caminando entre los matorrales. Pasando entre las plantas espinosas tuvieron que subir una ladera bastante inclinada durante un par de horas más. Esto los dejó agotados a ambos y al llegar a la cima de ese monte se detuvieron a tomar un almuerzo de carne seca. No hubo conversación durante este receso ya que aunque la chica se moría de curiosidad, sabía que no podría sacarle nada de información a Redel. Al terminar siguieron por la cadena montañosa durante horas hasta que se empezó a bajar el sol. El chico al ver que quedaba poco tiempo apresuro el paso, lo cual no hizo muy feliz a Eliza, pero decidió tratar de alcanzarlo. De repente el chico se detuvo y miro debajo de donde se encontraban. La chica miro hacia abajo y vio un lago, oculto entre las montañas. Era hermoso, brillante, cristalino y reflejaba la luz de la luna a la perfección era como ver dos lunas, una en el cielo y otra en la tierra.

—¿Esto es lo que querías mostrarme? Un lago, digo si esta bonito y todo eso, pero yo esperaba…—La chica se notaba fastidiada pero antes de terminar fue interrumpida por Redel.

—SHHHH—La calló el chico y le hizo una señal de que se ocultaran tras unos arbustos. Ella como no queriendo muy bien se inclinó también y se quedó así durante horas hasta que la luna llegó a su punto más alto. Sus piernas se le acalambraron pero justo cuando iba a decirle algo a Redel apareció de entre las sombras una pequeña criatura rosada y otras le siguieron.

Poco a poco se llenó de esas hadas alrededor del lago y empezaron a cantar, con una voz tan melodiosa como la de los mismos ángeles. La chica quiso decir algo pero el chico le tapó la boca de inmediato y le señalo la escena que se estaba llevando a cabo a poca distancia de ellos. Las tiernas criaturas entonces iniciaron la danza, con movimientos tan agiles y precisos, pero al mismo tiempo tan salvajes e improvisados que dejaron boquiabierta a la chica. Entre el coro y las danzas salieron cuatro criaturas más grandes que las demás, al parecer los líderes de todos y se pusieron en las cuatro esquinas del lago e hicieron lo imposible, caminaron sobre el agua dando pequeños saltos casi sin mover la superficie hasta llegar al centro. Entonces hubo un silencio absoluto. Las criaturas más grandes sacaron unas rocas cada uno y las elevaron justo sobre el reflejo de la luna y de sus manos salieron unos rayos de luz que iluminaron toda la escena y fusionaron las rocas en una sola. Esta roca flotó por el aire hasta alcanzar cierta altura y luego estallo en mil pedazos como si fueran fuegos artificiales y cayeron las cenizas como si fueran gotas de lluvia sobre las pequeñas hadas las cuales al entrar en contacto con el polvo brillaron. Sus cuerpos se transformaban en un instante y se parecían a los cuatro mayores que se encontraban en el lago. Una vez que hasta el último de los seres se hubo transformado se unieron a los que estaban en el cuerpo de agua y empezaron a bailar otra vez con ánimos renovados como si su energía se hubiera revitalizado. Saltaban, daban piruetas y el espectáculo se extendió durante horas. Pero mirarlo era hipnotizante, a pesar del tiempo transcurrido a la chica le parecieron pocos minutos. El baile finalmente se detuvo y las criaturas se fueron alejando del lago. Entonces el chico le dio las nueve ultrabolas a la chica y saco a su Tyranitar nuevamente el cual levanto una nube de polvo y esto confundió a las criaturas, las cuales se iban de un lugar a otro sin saber hacia donde huir.

—Este es el momento Eliza, atrapa a cuantos puedas ahora— Le dijo Redel a la chica la cual aún seguía anonadada por lo acontecido. Pero se repuso en un instante y su instinto de cazador se puso al máximo. Lanzó ultrabolas a las hadas las cuales rompieron tres de ellas, pero seis si fueron capturadas. El resto de ellas simplemente desapareció entre los matorrales y rumbo a las montañas. Eliza entonces reaccionó en cuanto a lo que había hecho y se sintió mal por las criaturas.

—Pero que hice…—Dijo la chica con tono de lamentación en la voz.

—Atrapaste a seis de los pokemon más difíciles de conseguir en la tierra, Clefable. Te dije que te recompensaría ¿No es cierto?— La voz de Redel era una de total satisfacción como maestro se sentía bien ver como su alumna había usado su instinto tan satisfactoriamente como lo había hecho y como planificador de este plan que tenía desde hace tanto tiempo había rendido sus frutos.

—Pero no creo que lo que hice estuvo bien. Digo, es cierto que capture a una especie rara, pero cuando estaba más indefensa. Además que pasará con el ritual, tal vez nunca vuelvan a realizarlo, y todo por mi culpa— Ella tenía lágrimas en los ojos al decir estas palabras. Al ver esto Redel decidió tranquilizar a la chica.

—Tú eres una entrenadora, viste la oportunidad y la aprovechaste. No hay nada de malo en eso. Sobre lo del ritual, ellos llevan haciendo lo mismo, en este mismo lugar por siglos, no creo que se detengan solo porque una chica se apareció de la nada y capturo a un par de ellos— El chico hablaba convincentemente además de un poco fastidiado por la actitud de la chica ante la situación.

—¿En serio?—A la chica se le iluminaron los ojos.

—Sí, ahora ayúdame a hacer una fogata, tengo hambre y tengo sopa de verduras para hacer—El chico estaba sonriendo, pero la chica no, definitivamente había llegado a odiar esa sopa como nunca a un alimento en su vida. Pero no habiendo más le ayudó a preparar la fogata. Cuando todo estuvo listo comieron y entonces la chica le preguntó:

—¿Cómo supiste de este lugar?— la pregunta era obvia, se la habría hecho antes pero él la había callado anteriormente.

—Bueno en mis viajes, el año pasado para ser exacto, estaba investigando la migración y nidos de los Clefairy, cuando di con este lugar por accidente y bueno vi el ritual. Después de esto señale el lugar en un mapa y la fecha en el siguiente año que coincidiera con el número de lunas llenas. Veraz los Clefable que viste son los lideres, ellos hayan rocas precursoras de piedra lunar y con el poder de la luna y sus poderes hada los transforman en piedra lunar y hacen evolucionar a los Cleafairy que están listos para llegar a la madurez. Ya que solo los Clefable pueden procrear cuando están en estado salvaje—Al dar la explicación hizo la voz de una manera que le era familiar a Eliza, era su voz de maestro. Para la chica esta era una señal de que estaba volviendo a la normalidad.

—Y ahora ¿Cómo los probaremos?—Dijo la chica acostumbrada ya a el método de Redel de selección de los pokemon.

—Bueno es bastante simple, los sacas de sus pokebolas, los marcas y primero los expones a la tormenta de arena de Tyranitar para ver cuales tienen la habilidad de guarda mágica. Después los que pasen la prueba los expondremos al fuego, lo suficientemente fuerte como para que sientan el calor, pero no como para quemarlos ya que eso no nos sirve, lo que buscamos es defensa especial, el que aguante más tiempo el calor ese será tu nuevo pokemon.—La voz de Redel era algo monótona era como si estuviera recitando de un manual, era obvio que ese plan tenía mucho tiempo en su mente.

—Muy bien— La chica obedeció lo que le mandó hacer. Metió a sus pokemon a la caja y despues sacó a sus hadas y las numero del uno al seis. Redel por su parte regreso a Tyranitar a su pokebola y lo volvió a sacar lo cual inicio la tormenta de arena. Tres Clefables, el cuatro, el dos y el seis se sintieron golpeados por la arena, pero los otros tres parecían inmunes a los golpes de la misma. Después, a esos tres, les ordeno que se acercaran al fuego y esperaron. Las hadas hicieron su mayor esfuerzo soportando el calor, ninguna quería perder en ese juego. Lentamente sus fuerzas se fueron acabando y el primero en caer fue el número uno, mientras el tres y el cinco siguieron soportando un largo rato. Se miraban mutuamente con una mirada retadora, sabían que solo uno de ellos podría resistir y ganar lo era todo. El número tres se puso de rodillas, poco después lo hizo el cinco. Finalmente se desmayó el tres y como ganador quedó el número cinco.

—Es hora de liberar a los que no pertenecerán a mi equipo—Dijo felizmente Eliza, pero fue interrumpida por Redel.

—¿Estás loca? Lo que vas a hacer es darme los otros a mí para que los venda —Redel hablaba muy seriamente.

—Pero pensé que lo que se debía hacer era liberarlos—Dijo Eliza algo confundida.

—Pero estos son pokemon muy valiosos solo transfiéremelos a mí y yo los venderé a Larry. Créeme estarán bien, la mayoría de quienes los comprarán son tipos ricos que les darán todo lo que puedan querer—El chico trataba de sonar convincente además creía que lo que decía era cierto. Entonces Redel hizo la transferencia y ahora los Clefable eran de su propiedad, por lo que podría venderlos. Eliza no estaba muy de acuerdo, pero sin embargo el chico le estaba pagando todos sus gastos en cuanto a entrenamiento y sin él no los habría podido capturar. No la hacía feliz pero sin embargo creyó que era lo correcto.

Poco después se le ocurrió hacerle otra pregunta al chico:

—Redel ¿Qué fue lo que te pasó con lo del Grupo X y que solo empeoró en el Centro Pokemon?—La chica lo miró con unos ojos de preocupación, era obvio que era más que simple curiosidad lo que la movió a hacer la pregunta.

—NADA, y no volveremos a hablar del tema— El chico se puso a la defensiva.

—Pero…—La chica insistió.

—Si sigues con eso, se acaba el entrenamiento ahora mismo— La voz del chico era tajante, las palabras eran como punzadas en el pecho, no estaba bromeando ni blofeando.

—Está bien, quédate con tus secretos, una que se preocupa por ti y así respondes. Ahora entiendo bien porque estas solo— Las palabras de la chica le llegaron a lo más profundo a Redel, simplemente lo había herido de una manera en la cual no podía defenderse. Eliza entro en cuenta de lo que había hecho y trato de remediarlo.

—Redel lo siento, yo…—Ella no sabía qué hacer, había sido innecesariamente cruel y lo peor es que lo sabía.

—Mira, no te disculpes, no tengo porque hablar nada más contigo, mejor déjalo así y durmamos ¿Te parece?—El chico trato de no mostrar lo herido que se encontraba, no quería reprenderla, solo quería que lo dejara en paz, tal vez al día siguiente se le pasaría el enojo.

—Si…—Dijo la chica llena de remordimiento. Ambos se acostaron y Redel dejo de vigía a Tyranitar y se dispusieron a dormir.
#43
Holis. Perdón por haber tardado tanto en leer y comentar, pero últimamente la universidad no me da tiempo y como que no he tenido muchas ganas de leer cosas y todo eso. Pero aquí estoy.

Tal vez cualquiera pensaría que en este capítulo no pasan nada más que Eliza captura unos Clefable y se queda con el mejor, pero en dos momentos ella estuvo en desacuerdo con Redel, en la manera de capturar a estos Pokémon y luego venderlos, a pesar de que terminó cediendo, ella no estaba convencida del todo, lo que eventualmente podría llevar a una disputa.

La verdad, es que hace rato que vengo esperando un quiebre entre ambos personajes, para hacer las cosas más interesantes.

No me fijé en la ortografía ni gramática, se me olvidó.

Sin más que decir, me despido. Espero pronto otro capítulo.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)