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#1

Redel

Redel
Al lector:
Este es un fanfic de pokémon…si lo se, hay muchos y algunos (como el de Ken, por Mewtwo ) son demasiado buenos y otros (muchos y por todas partes) son trillados o pésimos…pero yo soy de los que piensan que si tienes una historia en mente debes hacer lo posible por escribirla, pulirla y compartirla con aquellos que tienen interés en leerla. Cambiando de tema quisiera disculparme por adelantado por cosas que podrían herir la sensibilidad de algunas personas en cuanto a mi (tal vez retorcida) visión del mundo pokémon y para terminar quisiera mencionar que estos no me pertenecen, así como algunos conceptos sacados de los juegos y el anime, estos pertenecen a Satoshi Tajiri, Game Freak, o Nintendo según sea el caso y que este material es de difusión gratuita y sin fines de lucro.
Parte I
En algún lugar del desierto a las afueras de la ciudad, una joven camina en medio de la oscuridad. Es una noche de luna nueva en la que apenas se puede ver. Ella va alumbrando la vereda con una lámpara de mano con cuidado de no hacer mucho ruido, estaba algo cansada por el arduo día que le tocó, había ido a la casa de su tío para entregarle algo importante y se había perdido, pero creía que el camino por el que caminaba la llevaría a su hogar.
—Muy bien, ya casi llego, puedo ver a lo lejos las luces de la ciudad…
Esas palabras estaban en sus pensamientos, cuando de repente escuchó unos pasos y una respiración justo detrás de ella, entonces con un miedo que le hiela la sangre, voltea lentamente para ver lo que la seguía…era una extraña criatura con forma de espantapájaros pero de color verde, con púas y una mirada, amarilla, penetrante y maligna…al verla su cuerpo se llenó de terror, gritó con todas sus fuerzas, y empezó a correr como nunca en su vida, pero pronto se dio cuenta que esta rodeada de esas extrañas criaturas. Entonces lanzó una pokébola de la que sale un pequeño pollo anaranjado.
—Torchic lanzallamas!—gritó la chica desesperada.
La pequeña ave abrió su diminuto pico y de él salio una gigantesca llamarada que quemó a una de esos monstruos…pero poco a poco se fue levantando la arena del desierto formando una tormenta en la que apenas si se podía ver, el diminuto acompañante de la chica es entonces golpeado por todas partes, por los brazos y espinas voladoras, empieza a lanzar fuego en todas direcciones, pero no parece darle a ninguno…la chica lo devuelve y empieza a correr pero es interceptada por el espinoso brazo de una de las criaturas, intenta levantarse pero el veneno de las púas envenenadas empieza a hacer su efecto y apenas se puede mover, todo parece estar perdido, ve a esas monstruosidades acercándose lentamente con el fin de obtener el botín de su cacería…o por lo menos eso parecía, hasta que se escuchó un sonido, como un chirrido muy fuerte que los distrae. Lo último que ella alcanza a ver es un ave metálica y resplandeciente antes de perder el conocimiento.
El enorme pájaro bate su ala tan fuerte que la ráfaga se lleva la tormenta de arena y arrastra a casi todos los monstruos lejos de ahí, los pocos que quedan lanzan su venenoso arsenal de espinas pero no logran atravesar las placas del ave metálica. Este vuela hacía ellos los ataca cayendo en picada con sus garras y pico hasta dejarlos tirados en el piso, solo uno de ellos se levanta y golpea con sus garras lo mas fuerte que puede al ave…pero apenas si le hace un rasguño, enfurecida el ave picotea sin piedad a su atacante dejándole hoyos bastante profundos en su cuerpo.
A lo lejos se va acercando una figura, un joven con un parche en el ojo, un sombrero y una gabardina que le cubren la cara y el cuerpo casi por completo…
—Ya fue suficiente Skarmory— dijo devolviendo al pájaro a su pokebola, y lanza unas cuantas mas para atrapar a algunas de esas criaturas.
Al acercarse a recogerlas ve a la chica en el suelo, saca entonces su botiquín de primeros auxilios y saca unos antídotos, los cuales le inyectó en el brazo y con unas vendas y gasas cubrió sus heridas. Ella no despertaba, pero al escuchar su corazón, aunque levemente aún latía, y al medir su pulso y su respiración parecían normales…entonces la cargó y caminó en dirección al hospital mas cercano.
#2
Bueno, no es que sea una experta en fics. Pero, me llamó mucho la atención el título, así que comento.
Tu redacción es muy buena, no me perdí ni una sola vez. Hay algunos fallos de tipeo, pero no es cosa de otro mundo. Me encantó el capítulo, no es la típica historia de Pokemon, le diste un muy interesante giro a la historia que no pude parar de leer. Me pregunto quien será ese misterioso personaje dueño de tan magnifica ave metálica.

De lo único que me voy a quejar es de la forma en la que posteaste. Puede haber un espacio entre un párrafo y el título de "Parte I". Quizá usar negritas haría que el lector se ubique más.
Sin más que decir, muy buen trabajo, espero ver otro capítulo o continuación de esto.
Está muy original. ¡Me encanta! Y repito... No paré de leer un solo segundo. ¡Tienes talento!

Saludos. c:

#3
Un poco corto, pero no está mal. Naaaada mal.
De hecho, la forma en la que empieza me recuerda cuando me metí en este mundillo de letras y pokámons... aunque nadie fue rescatado tras la emboscada que escribí [?]. De hecho, un día me dijeron que eso era un poco cliché. Pero, ¿sabes qué? No opino igual. Para mí es un buen comienzo. Aunque... quisiera saber de lo que va a tratar antes de considerarlo como un fanfic decente. Pero supongo que tienes algo en mente, después de la gran nota de autor ahí adherida al texto, ¿verdad? ;D

Ahora, lo único que espero es que no haya un romance entre la chica atacada por los cacturnes y el pirata agarbanidado del skarmory. Ni que sean todo perfección, ni fusión de equipos varios... Please, don't [?].

Y en cuanto a la parte técnica...
Bueno. No he visto ninguna falta ortográfica de esas que te hacen llorar, así que, ¡felicidades! (aunque te dejaste un punto de exclamación cuando la chica ordena a su torchic que sacara fuego por el pico [?]). Y luego el tiempo... Hum. Ando un poco confundida con los tiempos. He visto que escribes en presente, pero al parecer al final te descuidaste, creo:

Cita:
Al acercarse a recogerlas ve a la chica en el suelo, saca entonces su botiquín de primeros auxilios y saca unos antídotos, los cuales le inyectó en el brazo y con unas vendas y gasas cubrió sus heridas. Ella no despertaba, pero al escuchar su corazón, aunque levemente aún latía, y al medir su pulso y su respiración parecían normales…entonces la cargó y caminó en dirección al hospital mas cercano.


Yo... francamente, yo misma tengo unos cuantos problemas con los tiempos verbales (aunque eso lo solucioné sin saber cómo, wow [?]), pero me parece un poco raro que, escribiendo todo el rato en presente, acabes usando el pasado como si la hubiera llevado al hospital antes de ser atacada por los cactus andantes y encima antes de ser envenenada. Un poco incoherente, ¿no? Aunque nunca he escrito en presente. Soy más partidaria de escribirlo como si hubiera pasado, no como si estuviera pasando. Supongo que... si queremos seguir el mismo tiempo, este párrafo tendría que ser algo así:

Cita:
Al acercarse a recogerlas ve a la chica en el suelo, saca entonces su botiquín de primeros auxilios y unos antídotos (con una elipsis es suficiente, gracias [?]), los cuales les inyecta en el brazo. Seguidamente, con unas vendas y gasas fue cubriendo sus heridas. Ella no despertba, pero al escuchar su corazón, aunque levemente aún late, y al medir su pulso y su respiración parecen normales…entonces la carga y va caminando en dirección al hospital mas cercano.

... Aunque igual es un poco raro. Y además, poner "late" en una historia... ugh. No. Además, tampoco lo vi muy... incoherente. Pero es que me extraña ese cambio, solo digo eso º_º.

También vi que escribes un poco seguido... tendrías que tratar de usar más los puntos. Pero los puntos suspensivos... no. No en la narración. Si no es en primera, no te recomiendo su uso.
Y supongo que eso son todas las cosas extrañas que vi en este escrito. La presentación tampoco está bien, igual. Lo que tendrías que hacer sería poner el título en el centro y luego en spoiler poner el fanfic. Y también hacer una mínima separación de párrafos, por lo menos. Eso sí, no vayas separando al azar [?].

Pues nada, eso es todo C:.

¡Cheerio!


#4
Vaya, vaya, vaya, no es un mal comienzo para nada. Tus palabras son realmemte inspiradoras, me llegaron al corazón (lo digo en serio) y me recuerdan por qué escribir fanfics es tan genial.

Aparte... ¡conoces La Serie de Ken! Primera vez que me consigo a alguien por acá que conozca ese fic. Es chistoso, jamás me lo terminé (creo que me quedé en una parte en la que Ken se va volando en su Gyarados), pero acabé en el foro en el que estaba y ahí conocí a varias personas que me motivaron a mejorar mi forma de escribir (aparte que recibí el que considero el mejor comentario hasta ahora).

Disculpa tanta palabrería, pero me emocioné, son tantos recuerdos *_*

Vamos a lo tuyo. Como dije, es un muy buen comienzo, vas por buen camino y con el paso del tiempo nos estarás obsequiando una joya. Es bastante corto y lo tomo como el Prólogo, aún así, no deja muy en claro a dónde vamos con esto, por lo que espero respuestas en la siguiente parte.

Por ahora, creaste un buen ambiente con los Cacturne y el misterioso chico con su Skarmory. Ay, ¿por qué esto fue tan corto? Me dio tan poco información que quiero lanzar algo por la ventana (?). Poison habla de la posibilidad de amor entre estos personajes (suele pasar), aunque me da la impresión de que no es tu estilo y si llega a pasar... alguno de los dos estará al borde de la muerte (?).

Ahora, muchas de las cosas que se me cruzaron por la cabeza ya las dijo Poison, aunque no estoy muy de acuerdo con el tiempo... pero esas ya son malas mañas de mi parte... además, es incómodo hacer un comentario bien arreglado desde una tabla...

Pero no te preocupes, eso es algo que se va dominando con el tiempo y con leer varias veces antes de publicar.

Y una cosa más. Deberías arreglar un poco más el post y separar cada cosa. Es más llamativo de ese modo y también te tomarán más en serio... créeme, cualquiera sale corriendo al ver todo tan junto. Échale un ojo a otros fics en la sección, hay muchos que se esmeran poniendo todo bonito en el primer y todos los post.

Eso es todo por ahora. No puedo decir mucho más allá que los Cacturne estuvieron geniales, necesito saber a dónde vamos con todo esto porque aún no está del todo claro...

Como sea, esperaré pacientemente el siguiente capítulo.

Pokiu.

PD: Perdona si dije mucho y a la vez nada, fue culpa de la emoción :'D

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#5
Mishu gracias por tu comentario, tratare de seguir tu consejo. Poisonbird gracias también por tu comentario, me esforzare en mejorar los puntos que dijiste en este capítulo, sobre lo del chico del skarmory y la chica, supongo que tendrás que seguir leyendo para averiguarlo XD. OnixTymime me gusto que te emocionara el capítulo y espero este sea de tu agrado. Sin más que decir posteare el siguiente capítulo de Redel.

Parte II

Es de mañana, los pidgey trillan, los hoppip extienden sus hojas y se dejan llevar por el viento para captar los rayos del sol, y se pueden ver grupos de butterfrees revoloteando de un lado a otro entre la gigantescas flores en el jardín de un edificio pequeño pero extraño, se veía algo rustico, pero tenía unas letras de color rojo que decían CP. Este se encontraba en una ubicación bastante extraña, justo entre el desierto y el bosque, a las afueras de la ciudad.

En la sala de primeros auxilios se despertó la joven, encontrándose algo aturdida y sin idea alguna de en donde estaba, por lo que inspeccionó detenidamente el lugar. Lo que alcanza a ver son repisas llenas de frascos, algunos muebles algo gastados, botiquines de primeros auxilios y varios carteles con anatomía humana y pokemon. También notó que tenía puesta una bata y que su ropa estaba doblada a un lado de la cama. De repente, entró por la puerta una chica, algo alta y vestida de enfermera, en su cara se dibuja una sonrisa amable y cordial, la cual se hace más grande al ver a la muchacha despierta y aparentemente bien.

— Veo que se ha despertado, ¿Cómo se siente señorita Eliza?—pregunta la enfermera.

— Donde me encuentro y ¿Cómo sabe mi nombre?—responde Eliza algo confundida.

— Estamos en el centro pokemon la afueras de Ciudad Gloria, y lo de su nombre, se encontraba en su pokedex—le contestó dándole un extraño aparato de color rosa, rectangular y con botones y una pantalla.

— Ah… ¿de casualidad sabe que me paso?— preguntó la joven algo intrigada, no tenía de la más mínima idea de lo que pasó la noche anterior, solo unas cuantas imágenes borrosas.

— ¿No lo recuerda?, no me extraña. Parece que fue atacada por un grupo de cacturnes. Cuando la encontré en la puerta ya estaba vendada y tenía una nota diciendo que se le había administrado un antídoto, por la clase de heridas, las heridas en su torchic y la clase de antídoto administrado deduje que era un grupo de cactrurnes, suelen atacar a los viajeros de noche en esta época del año —dijo la enfermera mientras se acercaba empezó a revisarla y escuchar con su estetoscopio la respiración de la chica.

— Lo último que recuerdo fue ver un ave brillante, como de metal y después me desmaye—dijo Eliza mientras se intentó levantar de la cama.

— Creo que se encuentra bien, ¿un ave metálica dijo? suena como a...No, no puede ser—dijo la enfermera, con un tono de desagrado.

— ¿Quién?, ¿usted sabe quién pudo haberme atacado?— dijo Eliza angustiada, mientras se cambiaba la bata con su ropa normal.

— No pones mucha atención verdad. Más que atacado debiste decir rescatado, uno de los grandes peligros de la zona son los cacturnes SALVAJES. Uno de cada tres de los atacados vive para contarlo. Por suerte alguien te SALVÓ—dijo un poco molesta por la ignorancia de la joven, era de seguro una novata.

— Entonces… ¿me rescató?—dijo la chica algo confundida.

— No sé si sea él…Pero creo que es algo muy probable ya que es el único de la zona con un skarmory brillante, se dice llamar Redel y vive en alguna parte por el camino a la montaña oeste, aunque a veces baja a comprar víveres—se detuvo pensativamente y notó que Eliza estaba a la expectativa, escuchando con cuidado cada palabra que dice, prosiguió:

— Él ha combatido mucho últimamente, lo sé por los pokemon que sus contrincantes traen a curar, ya que nunca se ha pasado por aquí. Las pequeñas criaturas que traen normalmente están en pésimas condiciones, la mayoría al borde de la muerte como si la intención fuera matarlos. (Suspiró) Por eso mis dudas respecto a él. Pero supongo que no importa lo cruel que seas, no puedes dejar de ayudar a una persona en peligro si estas en condiciones de hacerlo—le dieron escalofríos al recordar a esos pokemon cuya única culpa fue tener esos entrenadores novatos y enfrentarse contra esa cruel persona. En su vida jamás había visto pokemons tan heridos (por lo menos, unos que no hayan sido atacados por pokemon salvajes), lo peor es que el número de estos aumentaba y no podía hacer nada para evitarlo ya que eran batallas legales. Esto la indignaba y a veces deprimía.

— Tengo que saber si es él—pensó Eliza mientras pensaba en la clase de persona que sería su "héroe"— ¿ya puedo retirarme?—dijo con algo de entusiasmo.

— Bueno, aunque me gustaría tenerte en observación, por lo menos este día. La verdad es que el antídoto evitó los daños del veneno y tus heridas son superficiales, y tu torchic también esta recuperado, así que creo que si lo deseas puedes irte, pero por si acaso toma estos antibióticos y toma una pastilla cada tres horas durante los siguientes tres días, ya te puse una antitetánica por si acaso. Pero si te sientes mal regresas, ¿ésta bien?—dijo la enfermera dándole un frasco y llevándola a la salida mientras le daba su mochila y unas pokebolas, sabiendo que no podía detenerla.

— Lo haré, muchas gracias enfermera —se despidió saliendo por la puerta del pequeño centro pokemon, dirigiéndose hacia la montaña, mientras pensaba en encontrarse con ese tal Redel.
#6
Cita:
y se pueden ver grupos de butterfrees revoloteando de un lado a otro entre la gigantescas flores en el jardín de un edificio pequeño pero extraño, se veía algo rustico, pero tenia unas letras de color rojo que decían CP.

...
Por un momento pensé que era el foro. Pero luego me acordé de que el foro se llama Centro Pokémon y que los hospitales y ambulatorios para pokémon también se llaman centro pokémon [?].

Well, anyway...

Uuuuugh, ¡corto, corto, CORTO! ¡Es muy corto, Fenix! Tienes que alargarlo un poco, al menos, que no solo haya un diálogo en un dichoso capítulo ni que pase una sola cosa. Debería de pasar como tres acontecimientos o cuatro para que se pueda disfrutar de la lectura (es más trabajo y tardarás más en publicar, pero por lo menos la calidad compensará). Pero bueno, al menos has separado los párrafos largos. Eso me ha facilitado un poco la lectura, y es de agradecer que lo hayas hecho.

Hum...
What else?
El primer párrafo me ha recordado mucho a los primeros capítulos de mi primer fic. Sí, siempre enfocaba a los pequeños detalles; de lo que hacían los pequeños seres y demás... lo cual es un buen recurso para empezar. Sí, no está mal. Ahora, intenta que no sea una constante a medida que avances. Podrías también centrarte en las condiciones meteorológicas, también. No sé, como veas.

Sigues teniendo problemas de puntuación en la narración. Pero en los diálogos por alguna razón no los veo. ¿Tal vez sea porque pienses que al contar algo se habla más seguido? Podrías usar el mismo truco que uses en los diálogos que en la narración. Al fin y al cabo, son frases que se pausan igual.

En cuanto al argumento... ay, ¿que solo va a tratar sobre Redel y la Eliza? ¿No hay un conflicto externo, acaso? ¿Alguna meta, aparte de conocerse los dos? Bueno, a lo mejor el viaje es arduo y Eliza se encontrará con varios obstáculos, o eso espero. Redel sería el detonante y el conflicto sería "¿conseguirá ella conocer a Redel?"
...
Parece que las clases de narrativa me han afectado un poquito [?].
Bueno, ¿qué más me esperaba? Redel era el título, pues en Redel se queda [???]. Aunque... digo yo que algún pasado más profundo tendrá, aparte de aplastar con su fuerza a entrenadores novatos, I dunno :V [?].

Yyyy a ver la ortografía...
Cita:
lo se por los pokemon que sus contrincantes traen a curar

Acento diacrítico. Se sin acento es un pronombre. Sé con acento es del verbo ser y saber (de conocimiento).
Cita:
Las pequeñas criaturas que traen normalmente están en pésimas condiciones, la mayoría al borde de la muerte como si la intención fuera matarlos.(suspiró) Por eso mis dudas respecto a el.

1. ¡Pero si antes lo hacías bien! Digo, al igual que pones el guión al final de la conversación, pones también los guiones entre el mismo. No sé si me explico.
Total, que en vez de paréntesis tiene que haber guiones. Y no sé si también debería de seguir por unos puntos suspensivos (ya que no acabó la frase) y... ¿alguna que otra coma después del primer guión? ¿Empezaría en mayúscula? Tendría que revisar la norma sobre los guiones. Pero de momento solo ten en cuenta los guiones; para la próxima ya te diré (o busca cómo puntuar después de unos guiones, que tampoco es difícil :V [?])
2. Igual que se; el sin acento es un artículo; con acento es un... pronombre... o no sé. Bueno, el caso es que se refiere a alguien, no a una cosa [?].
Y luego también al final de las frases habladas se puntúan con un punto seguido del guión... o depende de si se intercala con la narración o algo. Ya te digo que es algo que tendría que revisar con detenimiento :V.
Cita:
— Veo que se ha despertado, ¿Cómo se siente señorita Eliza?—pregunta la enfermera.

... No entiendo por qué este error es tan común [?]
A ver, aquí puedes hacer dos cosas:
-Conservar la coma y poner en minúscula la ce (porque sigue siendo parte de la misma frase)
o
-Sustituir la coma por el punto y no cambiar la letra capital.
Pero creo que la segunda opción es más razonable. Normalmente se hace una pausa más larga entre esas dos frases. Igual, ten en cuenta que cuando una pregunta sigue dentro de la frase, no se convierte en otra frase; por lo que no llevaría mayúscula.
Cita:
— Donde me encuentro y ¿Cómo sabe mi nombre?—responde Eliza algo confundida.

¿Eso son dos preguntas en una? ¿Por qué entonces una no tiene interrogaciones y la otra sí? O bien podrías hacer las dos preguntas separadas con sus signos sin el "y", tampoco pasaría nada.
Also, Eliza no sabe dónde se halla, así que el dónde lleva acento.

Y bueno... no hay nada más que pueda destacar. Los acentos diacríticos te fallan un poco, y aún tienes algunos problemitas con la puntuación, pero sí he visto que has mejorado un poco en cuanto a la distribución de comas. Bueno, menos mal.

Sigue mejorando. Cualquier progreso, por pequeño que sea, es fundamental para llegar a ser un buen escritor.

Cheerio~!


#7
Generalmente, no me quejaría por lo corto que es el capítulo, en especial porque estás comenzando, pero el problema con este capítulo es que, en realidad, no pasó nada.

Me gustó cómo inició el capítulo, el describir el ambiente es una buena forma de empezar, así das a conocer un poco más el entorno en el que se encuentran los personajes. Esto es siempre muy agradecido, es un lindo detalle que muchos pasan por alto.

Pero, a medida que fui avanzando hasta que llegué al final, me dije: "Ajá... ¿y entonces?".

Hacer un buen capítulo, incluso si es corto, no es trabajo fácil, pero todavía tenías material para nutrir este capítulo. En el anterior estuvo bien que fuese corto, es una introducción, pero ya para el primer capítulo algo tan corto no funciona, en especial porque creo que los primero capítulos son los más difíciles de hacer agradables porque casi nunca sucede nada interesante hasta el final.

El capítulo pudo haber tenido esta estructura:



  • Eliza despierta en el Centro Pokémon.
  • Eliza comienza a subir la montaña en busca de Redel.
  • Eliza se tropieza con X problema.
    FIN


Esto pudo haber sido la columna vertebral del capítulo, la cual puede desglosarse fácilmente así:

Eliza despierta en el Centro Pokémon
- Eliza no sabe dónde se encuentra.
- La enfermera le cuenta lo sucedido y le habla sobre Redel.
- Eliza decide ir en busca de Redel.

Eliza comienza a subir la montaña en busca de Redel.
- Eliza llega a la montaña.
- Eliza vaga por un par de horas y cree que se perdió.
- Eliza finalmente encuentra un camino que seguir.

Eliza se tropieza con X problema.
- Eliza se encuentra con un bandido.
- El bandido quiere robarle los pokémon (y otras cosas más no aptas para el horario todo público)
- Eliza tiene que combatir.


Claro, es sólo una idea de lo que pudo ser um capítulo con mejor contenido para la historia en general. Digo, la cantidad no significa calidad, pero en verdad que te faltó.

Este tipo de esquema suelo utilizarlo para escribir los capítulos de mi fic, no lo hice desde que empecé, no te voy a mentir, pero a medida que fui avanzando fue muy útil para decidir qué es necesario y qué no, aparte de que te ayuda a pensar en si sería interesante o no.

Continuando con el capítulo... el interés de Eliza por buscar a Redel es debido a... ¿qué? ¿Sólo para darle las gracias por ayudarla? Debería tener un motivo más fuerte que sólo buscarlo porque sí, no tiene mucho sentido.

Sin embargo, debo acotar que lo que hiciste con la enfermera salió bien, ella es la duela de la información en este capitulo y supiste manejarla muy bien.

Sobre detalles técnicos, la mayoría te los señaló Poison, tienes muchos problemas con los signos de puntuación. Mi consejo es que lo leas calmadamente en voz alta y leas varias veces, al menos tres para encontrar fallos.

Pero algo que no puedo pasar por alto, es esto:


Cita:
— Él ha combatido mucho últimamente, lo sé por los pokemon que sus contrincantes traen a curar, ya que nunca se ha pasado por aquí. Las pequeñas criaturas que traen normalmente están en pésimas condiciones, la mayoría al borde de la muerte como si la intención fuera matarlos. (Suspiró) Por eso mis dudas respecto a él.


¿Qué pasó ahí? Me pareció extraño (y chocante) tropezarme con eso cuando es más que obvio que sabes separar los diálogos de las acciones con su respectivo guión (—). No lo vuelvas a hacer, pls.

En general, a tu capítulo le faltó algo que fuera "el gancho" para querer leer el siguiente, algo que dejara al lector con la espectativa, con las ganas de querer más, no preguntándose "¿Eso es todo?".

Ten más cuidado con el siguiente, piénsatelo bien y tómate tu tiempo.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#8
Poisonbird gracias por tu comentario, trataré de mejorar conforme a lo que me has dicho. Sobre el conflicto principal, bueno supongo que tendrás que seguir leyendo para averiguarlo. OnixTymime pues lo que ocurre es que tengo divididos los capítulos en cuanto a lo que pasa. Trato de que ocurra una acción en cada capítulo y por eso algunos van a ser más cortos y otros más largos. Aunque creo que tienes razón en que el anterior le faltó "gancho" trataré de mejorar en ese aspecto. Sin más que decir aqui esta la parte 3 de Redel.

Parte III
Es de tarde en un camino del bosque, se pueden ver pachirisus corriendo de un árbol a otro, y pidgeys volando bajo, buscando caterpies con los que alimentarse.Por el camino andaba una joven que se ve bastante cansada.

—Que cansancio, quisiera saber si ya estoy cerca—pensó mientras caminaba a paso lento, cuando de repente vio a un chico triste que andaba viendo hacia el suelo.

—Disculpa, ¿sabes dónde puedo encontrar a Redel? —preguntó ella, mirando la cara melancólica del joven. Él asintió con la cabeza.

—Sí es por allá, pero si tu intención es retarlo, no te lo aconsejo—dijo con voz quebrada, como con miedo.

—¿Por qué no? —preguntó Eliza intrigada por la manera y la respuesta en sí.

—Yo no quería creerlo, pero me venció con un sólo pokémon a todo el equipo. No solo eso, casi los aniquila por completo. Fue una masacre — Respondió casi llorando, se podía ver en su cara la expresión de terror.
Eliza empezó a pensar en si realmente sería buena idea ir a verlo, pero su curiosidad pudo más y decidió continuar.

— ¡Me las pagaras! — Se oyó un grito con una voz desgarradora. Esta le pareció extrañamente familiar. Dentro de poco vio pasar corriendo a un viejo rival de la infancia, el cual ni la notó. Su nombre era Manuel y desde pequeños él la había molestado con frases del tipo: "Las niñas no pueden ser entrenadoras" y otras como "porque no te haces coordinadora, porque jamás podrás ser tan buena como yo", pero ya no quería pensar en eso. Solo quería saber cómo era ese tal Redel y si este la había salvado o no. Ella sabía que era fuerte pues había vencido a Manuel, a ese otro chico, y a una manada de esos monstruos, pero lo que en realidad quería era conocer su forma de ser, de pensar y lo que había ocurrido la noche anterior. Tenía tantas preguntas, tal vez tenía expectativas muy altas sobre él, pero necesitaba la verdad.

A los pocos metros se encontró a un joven alto, de cabello castaño rizado, y con piel morena. Llevaba un sombrero, una gabardina y un parche en el ojo izquierdo. El miró a la joven como inspeccionando cada centímetro de su cuerpo.

—¿Quieres una batalla, verdad? Bah, mira si eres tan "buena entrenadora" como los otros, mejor retírate y no me hagas perder mi tiempo— dijo con una voz burlona.

—No, no vengo a retarte. ¿Es usted Redel? —preguntó algo insegura, aunque la respuesta era obvia.

—Sí, ¿por qué lo preguntas si no vas a retarme? —preguntó sin realmente esperar una respuesta, ya que esta le era indiferente.

—Es que— Se le quebraba la voz al hablar, había algo en el chico que la intimidaba—quería saber si usted me había salvado de los cacturnes, para agradecerle— dijo con una voz tímida casi inaudible.

—Ah ya me acuerdo, la chica de los cacturnes. Pues sí, bueno si así lo vez tú. Estaba de cacería esa noche, cazaba precisamente a esos cactus andantes, cuando te vi tirada en el suelo y gracias a mi Skarmory te pude llevar al CP— dijo con voz burlona al principio, pero gradualmente más serio hasta el final. Siendo sincera consigo misma, ella lo imaginó diferente, pensó en un héroe que al oír sus gritos de auxilio había ido en su ayuda y viendo a esas terribles criaturas la había salvado y curado, y la había llevado cargando a toda velocidad al centro para que no muriera. Al parecer no era así como pasó y eso la decepciono un poco, pero aun así la había salvado así que no debía ser tan malo después de todo.

—Gracias por salvarme— dijo la chica con una voz amable y sincera.

—La verdad, no me importa, pero te recomiendo que no viajes fuera de la ciudad a menos que sea en auto o en algún otro medio de transporte, es peligroso aquí afuera— dijo el muchacho muy seriamente.

—Pienso viajar por el mundo y conseguir las ocho medallas para ser maestra pokemon algún día—dijo ella con esperanza como soñando despierta.

—Ja, ya enserio— dijo en un tonó bromista pero cambio a completa seriedad al ver la expresión en la cara de la chica, una mezcla de confusión y disgusto, por lo que continuo— Por favor, ni siquiera pudiste escapar del ataque de anoche, por lo visto no sabes nada de ecosistemas, temporadas, supervivencia y pokemon salvajes.
Además, seguramente solo tienes uno o dos de ellos, el que es de la liga y el otro lo atrapaste por suerte, apuesto a que no eres más que una niña mimada, te sugiero que lo olvides y te dediques a otra cosa— lo dijo con una frialdad absoluta y con una voz muy convincente. Ella se sintió indignada al oír todo esto.

—Admito que no conozco mucho de esos temas y que puede ser peligroso, pero si tú me enseñaras creo que podría mejorar mucho y…— ella insistió con una voz que conmovería a cualquiera. Excepto a él, que la interrumpió.

—No, ya sé a dónde va todo esto, ¡NO! No quiero ni pienso en entrenar a alguien. Jamás he querido ni quiero aprendices, alumnos, discípulos, o cosas por el estilo, solo quiero estar solo ¡y no insistas!—gritó con todas sus fuerzas, con una voz grave. Su mirada inspiraba miedo y con esos gritos parecía un monstruo, pero la chica no se inmutó, es más se enojó y también le gritó.

—¡Pues aunque no lo quieras te seguiré! ¡A TODAS PARTES! ¡Aunque a ti no te parezca aprenderé todo de ti! Y sé que no me pasara nada, ¿sabes porque? porque no tienes un mal corazón y que si me pasara algo no te lo perdonarías. Si no, me hubieras dejado ahí tirada—gritó con una convicción, inamovible, fiera. Él se quedó mudo, jamás había visto a alguien con tal decisión (tal vez solo en sí mismo), en su cara se dibujó una sonrisa, la cual rápidamente disfrazo con un ceño fruncido.

—Veo que no podré disuadirte, está bien te enseñaré lo que necesitas saber para no morir, será duro pero justo. Podrás venir conmigo y aprender todo lo que puedas, pero SOLO POR UN MES y después me dejaras en paz, ¿entendido? —dijo con una voz de fastidio. Ella asintió con la cabeza, su semblante cambió totalmente y su cara se iluminó de repente, por poco y lo abraza pero él se hizo a un lado en señal de rechazo.

—Una cosa más, dime tu nombre— ordenó el como si fuera parte de alguna prueba.

—Claro, perdón por no decirlo antes, me llamo Elizabeth Rosalia. — dijo con voz clara y algo avergonzada. Redel se preguntó por un instante donde había quedado esa chica llena de… fuego, de pasión por lo que piensa y lo que quiere que apareció fugazmente hacía unos instantes. Se empezaba a arrepentir de lo que había prometido.

—Muy bien, vamos a comprar víveres a la ciudad— dijo él con un tono amargo. Ambos empezaron a caminar rumbo a ciudad Gloria.

—Si no te molesta, quisiera aprovechar, ya que vamos a la ciudad, hacer algo primero...— dijo la chica sonriendo.
#9
Hola de nuevo.

A mi parecer, este capítulo está mejor que el anterior, aunque insisto que esto pudo haber sucedido en la Parte II. Pero bueh, de los errores se va aprendiendo y en esta parte si encontré un mejor "gancho" con lo que dice Eliza al final.

Pero lo mejor es ir por partes.

Bueno, Eliza ya va por la montaña, obviamente debe llevar rato caminando porque está cansada. Todo bien hasta que se encuentra a al chico cabizbajo. Es muy extraño (y conveniente) que ella asumiera de buenas a primeras que el chico conocía a Redel, no sé, pudo estar triste por cualquier otra cosa (se le murió el Growlithe). Quizás si hubieras hecho un breve recuento de lo que Eliza recordaba de lo dicho por la enfermera y que ella abordara al joven con algo como "Estoy buscando a alguien llamado Redel, ¿lo conoces?", luciría un poco más "natural".

Debo decir que Eliza me está cayendo bien, tiene agallas para que sus ganas de conocer a Redel siguieran vivas luego de lo dicho por el chico, o es demasiado inocente, cualquiera de las dos, sólo es adorable. Hubiera sido divertido que en ese espacio en que Eliza deja atrás al chico triste y se tropieza con Manuel, la hubieras puesto a dudar un poco o que colocaras algo que estuviera pensando con respecto a lo que le acababan de decir porque no fue nada alentador, así no hubiera ocurrido todo tan rápido.

Bueno, bueno, me intriga la importancia que llegará a tener Manuel en su momento, estoy segura que no le agradará para nada saber que a quien humillaba de pequeña ahora será instruida por aquel que lo humilló. Que cruel es eso, me gusta. Y al fin veo los motivos de Eliza, aunque es más que obvio que Redel la salvó, si esa era su intención es de lo que no estamos seguros.

Redel luce como si la estuviera esperando, dudo mucho que recién habien derrotado a Manuel esperase a un contrincante llegar tan pronto, sería bueno que tomaras en cuenta esos detalles para detallar un poco más las acciones de sus personajes, pues a través de ellas es que se puede denotar su personalidad. En fin, igual supondré que Redel se puso a hacer cualquier otra cosa y se percató de la legada de Eliza.

Jajaja, pobre Eliza, debió ser decepcionante darse cuenta de que sólo fue salvada por suerte, no porque Redel fuera un caballero en brillante armadura. Pobrecita. Pero igual, se nota que Eliza tiene algo de carácter, logró convencerlo después de todo. Aunque tampoco es que Redel se hubiera hecho muy de rogar, quizás si lo hubieras hecho un poco más reticente y terco tendrías más material para que Eliza lo fastidiara un poco. Pero lo que sucedió tampoco está mal, me hace pensar que Redel notó algo en ella, quizás le recordó a sí mismo en un pasado muy remoto. No sé, no sé.

Ahora, como te dije más arriba, fue un buen gancho que colocaras que Eliza necesitaba buscar algo en la ciudad, es una buena manera de plantar curiosidad en el lector. Yo al menos lo estoy.

Esperaré la siguiente parte.

Pokiu.


Edit: Estoy empeñada en llamar Elize a Eliza *facepalm*

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#10
Estoy dedicando mis últimos 15 minutos en casa a escribir un breve comentario. Siéntete halagado. O tal vez desgraciado, I dunno. Solo quiero decir unas cosas.

1-¿Elizabeth va a tener por maestro un cascarrabias, amoral y antipático? Oh God, esto no puede acabar bien [?].
2-Pero bueno, al menos no va caminando con... iba a poner mismo camino de siempre, pero ahora acabo de ver que la aspiración de Elizabeth es tener las ocho medallas. ¡Ups!
3-
Cita:
Redel se preguntó por un instante donde había quedado esa chica llena de… fuego, de pasión por lo que piensa y lo que quiere que apareció fugazmente hacía unos instantes. Se empezaba a arrepentir de lo que había prometido.

I see what you did here e_e.
Es sutil, pero ya tengo una idea del rumbo que está tomando. Luego estos acabarán acercándose más y más y... ugh. No quiero ser la típica nerd spoileadora que lo ve todo antes de verlo ni tampoco una plot nazi, así que mejor me reservo el veneno. Todo y que tengo un terrible Dejá Vù.

Y hasta aquí la parte de quince minutos. A continuación, pondremos una crítica más elaborada y sobria hecho dos días después de esta parte breve. No hay de qué [??].

Ya que tuviste la molestia de hacerme un breve comentario en RppC, me tomaré las molestias de no ignorar esto, pese a que Onix se me adelantó. Bueno, lo que tiene estar ocupada.
...
OK, ahora sí; al grano.

Al parecer vas mejorando. Poco a poco, pero lo haces. Al menos ya no veo tantos errores en la puntuación. Aunque... eh... deberías de tener cuidado con las palabras que acaban en zeta.
Cita:
—Ah ya me acuerdo, la chica de los cacturnes. Pues sí, bueno si así lo vez tú.

Porque "vez" es un adverbio de frecuencia (aunque tampoco te fíes, que a mí la gramática siempre se me dio fatal [?]) y la forma presente del verbo "ver" es "ves". Con ese. Y ya puestos con esta frase...
Huh.
Cuando dije que no era conveniente poner puntos suspensivos me refería a que no las pusieras cuando narraras, pero no dije nada de no usarlas cuando hay un diálogo... eh... o cuando hablan, que es lo mismo.
De hecho, personalmente los puntos esos los uso para hacer las frases más reflexivas, o cuando están por acabar. Creo que ahí te habrían quedado bien.
Luego... me dio de nuevo la sensación de que te aceleraste un pelín (tal vez porque aún persiste un poco el exceso de comas, tal vez porque sea solo cosa mía, tal vez porque me faltaron descripciones). Aunque sí es cierto que en cuanto a contenidos, comparado con el anterior capítulo está mejor. Es decir; nos estás presentando mejor a los personajes, y también me haces preguntar: "a ver qué pasa con esos dos" [?]. Después de todo, Redel parece ser una de esas personas que tienen poca moral y que toman el fin como una justificación de los medios. Intriga cómo acabará Eliza con ese maestro ºwº.

Y de momento, creo que nada más. Esperaré el próximo capítulo, a ver cómo evoluciona esto. owo

¡Sigue mejorando, cheerio~!


#11
Gracias por sus comentarios. OnixTymime intentaré de detallar mejor a los personajes conforme avance la historia. Poisonbird trataré de mejorar mi puntuación y en cuanto a como avanza la relación de los personajes, bueno tendrás que seguir leyendo para averiguarlo XD.

Parte IV
Empezaba a atardecer, los hoot-hoot empezaron a buar y los rattata salían de sus madrigueras en busca de alimento. Por el camino se veían dos figuras de un joven y una chica.

—Bien ya casi llegamos, aunque podríamos haber tardado menos si hubiéramos tomado el atajo— dijo la chica cansada de tanto caminar, y después bostezo.

—Oh claro, tu "atajo" en el cual casi mueres, o te refieres al atajo en el que nos tardaríamos EL DOBLE— dijo él de manera sarcástica y brusca.

—Oye, no tienes que gritarme, además ¿qué importa?, ya casi entramos a la ciudad— dijo ella algo ofendida, pero sin ganas de discutir más.

—Me estoy arrepintiendo de este asunto, y otra cosa, repíteme la razón por la cual TENEMOS que pasar por tu casa— dijo él sobre un asunto que habían estado discutiendo durante todo el tiempo.

—Ya te lo dije, porque mis padres deben estar preocupados por mí, digo no me han visto desde ayer y aunque la enfermera de seguro les aviso, no quiero que se preocupen más. Además de que hay otras cosas que necesito para el viaje— dijo la chica con un ánimo renovado al pensar en su hogar y en su futuro viaje.

—Bien, entiendo eso. Pero no entendiste el punto, ¿por qué tengo que ir YO? — dijo el chico con completo disgusto.

—Porque quiero que te conozcan, así no tendrán miedo cuando les diga que viajaré con un chico que apenas acabo de conocer. Cuando vean lo buena persona que eres y sepan lo que hiciste por mí no temerán tanto— contestó la chica completamente segura de cada una de sus palabras.

— ¿Estas segura de eso? digo ni yo mismo si me viera diría "que buen tipo es" —dijo como tratando de zafarse. Aunque en su mente empezó a crear un plan, si se portaba lo suficientemente peligroso frente a sus padres, estos no dejarían a su "pequeña" ir con él y como ella tendría que obedecerlos, su "trato" sería cancelado, lo cual era lo que quería. Tal vez se había precipitado al aceptarla como alumna.

Después de varios minutos caminando llegaron a la casa de Eliza. Era una casa grande, de dos pisos, muy adornada y elegante con colores de crema a marrón, tenía una barda con rejas en la puerta. Ella tocó el timbre y les abrió una señora con un atuendo algo conservador no muy parecida a la muchacha. Era un poco pasada de peso, y ya estaba entrada en años, pero había un algo en ella que la hacía agradable, y la mirada era idéntica a la de Eliza, sobretodo esa "iluminación" en sus ojos que tenía en ese momento al ver a su hija.

— ¡Hija! Por fin te veo, estábamos tan preocupados por ti, sobre todo por lo que nos contó la enfermera, pero al menos ya estás en casa— al decir esto la señora abrazó a la chica tan fuerte que casi le quita el aire.

—Mamá me estas avergonzando— dijo Eliza realmente avergonzada. Redel por su parte, pensó que tal vez podría huir y así no tendría que actuar peligroso u otro truco, así que dio un paso atrás con intención de irse corriendo y no tener que tratar con ella nunca más.

—Él es Redel, es quien me salvó— dijo la chica sonriendo, en esos momentos él estaba a punto de irse pero ella lo tomó fuertemente por el brazo impidiendo su escape. La señora algo desconcertada miró al joven.

—Entonces pasen a cenar, la cena aún no está lista pero mientras, podemos conversar sobre lo ocurrido y todo eso— dijo la señora mientras los invitaba a pasar.

Entraron primero al jardín mientras la puerta se cerraba y con ella las esperanzas de Redel y de su huida, por suerte aún tenía el plan B, que era el A, pero antes de lo del escape. El jardín era amplio, contadas clase de flores y plantas exóticas, era obvio que o tenían a un buen jardinero o la mamá de Eliza tenía demasiado tiempo libre. Por fin llegaron al pórtico y entraron a la casa. Por dentro era bastante grande, estaba adornada con toda clase de muebles y cuadros. En un sillón estaba sentado un hombre maduro, su cara era seria, rígida, fría y daba muestras de preocupación. Al verlos se puso de pie, era más alto de lo que aparentaba y era bastante intimidante.

— ¡Eliza!, ¿Dónde demonios te habías metido? Aquí estamos tu madre y yo con un nudo en la garganta desde que la enfermera nos avisó que venías para acá— Al decir esto miró fijamente a Redel. Después continuó— ¿Y quién rayos es él? — dijo el señor colérico, gritaba tan fuerte que probablemente se escuchaba en toda la cuadra.

—Papá— Abrazó a su padre, y continuó— lamento haberte preocupado, él es el chico que me salvó la vida anoche, su nombre es Redel.—dijo Eliza con voz tierna y consoladora. Él joven no sabía qué hacer. Ese sujeto se era realmente intimidante, su mirada era terrible, y estaba fija en él. Tal vez no era prudente seguir con el plan, al menos por el momento. Durante varios minutos hubo un gran silencio que fue interrumpido por la madre.

—Muy bien, ¿porque no tomamos asiento y nos cuentan lo ocurrido? — hablaba muy cordialmente y cuando dijo esto todos se sentaron.

Eliza empezó a contar todo lo ocurrido de una manera exagerada, dejando a Redel como un gran héroe, mientras éste solo se limitaba a observarla. Poco después de acabada la explicación se escuchó un ruido que señalaba que la cena estaba lista. Todos se dirigieron al comedor, este era amplio, con una mesa y sillas elegantes. La señora puso la mesa y le sirvió a cada uno. Todos se sentaron y se pusieron a comer. La tensión en ese lugar era inmensa, el padre no le quitaba la mirada de encima al joven con una desconfianza total y este hacía lo posible por ignorarla. La madre estaba consternada por lo que había escuchado y no se atrevía a hablar, creando otro incómodo silencio el cual se vio interrumpido, esta vez por la hija.

—Mamá, papá, quiero decirles algo importante. A partir de mañana empezare mi viaje en busca de las medallas y Redel será quién me acompañe. — la chica hablaba con total seriedad y los padres la miraron atentamente. Era como si hubiera lanzado una bomba, no sabían cómo reaccionar. La madre se decidió a decir algo.

—Pero hija, ya viste lo que te paso, es peligroso allá afuera ¿enserio quieres arriesgarte? — dijo ella muy preocupada por su hija, “¿Cómo es posible que lo considerara siquiera después de lo que pasó?” pensó la mujer.

—No te preocupes tanto, me he estado preparando durante meses, además estaré con Redel y él es un entrenador experimentado— dijo la chica tratando de tranquilizar a su madre.

—Sí pero…—dijo la madre con voz tenue. En su cara el semblante era diferente al de hace unos momentos, más parecido al de resignación que al de preocupación.

—Y tú no has dicho nada muchacho. Vas a viajar con mi hija y no dices nada ¿Porque no empiezas por decirnos a que te dedicas?, o mejor aún ¿Qué estabas haciendo esa noche en ese lugar? — preguntó el padre en tono amenazante y retador.

—No tengo que decirlo ahora. Pero francamente lo que hago se podría considerar en los límites de lo legal, y esa noche estaba realizando unos negocios. Además tengo algunos enemigos de los que tengo que cuidarme, pero creo que me las puedo arreglar para cuidarla a ella también, digo si tiene su permiso desde luego, aunque si no quiere que su hija viaje conmigo lo entenderé— la oportunidad se había dado y la estaba aprovechando lo mejor que podía. Claro que lo que decía no era del todo cierto, pero logró el efecto deseado, ya que todos se quedaron callados.

— ¿Vez lo que dijo? ¿Tú ya lo sabías? — dijo el padre firmemente mientras miraba a su hija.

—No lo sabía…— dijo ella algo decepcionada.

— ¿Y así quieres que te dé permiso?, ¡si ni tu misma lo conoces bien! — gritó el padre, en su voz estaba esa desconfianza que esta vez parecía bien fundamentada. Mientras Redel sonreía, su plan había sido exitoso y por fin podría irse de ese lugar y sin culpa.

— ¡No estoy pidiendo permiso!, ¡él me salvó la vida! ¡Sé la clase de persona que es!, ¡Es la clase de persona que rescata a quienes están en peligro! ¡Que sabe más de este lugar que nadie!, ¡y que es la persona con quien podría estar más segura de todas con las que podrían acompañarme a viajar en esta región!— gritó segura de sí misma y de lo que decía. Era obvio que no pensaba cambiar de opinión. Su padre, el cual la conocía perfectamente, comprendió que no podía razonar con ella y que se iría aún sin su consentimiento y que nada podía hacer para evitarlo. Aun así iba a gritar algo pero su esposa lo interrumpió.

—Está bien, es tu decisión y nosotros la aceptamos y te apoyamos—dijo la madre tratando de calmar la situación, el padre miró hacia abajo resignado y Redel vio todo su plan yéndose al drenaje, “¿cómo era esto posible?, ¿que acaso la mujer estaba loca?” pensó él muchacho. Además lo de Eliza, esos gritos, no lo entendía. Ambos padres salieron del comedor.

— ¿Qué ocurre contigo mujer? ¿No vez que puede ser peligroso? Ese tipo podría ser un delincuente o algo peor— dijo el padre muy preocupado.

—Lo sé, tampoco estoy muy segura, pero ella ya tomó una decisión y debemos aceptarla. Además ese chico no me parece mala persona, no me parece que sea un maleante, hay algo en el que me inspira una cierta confianza. Creo que podemos confiar en que estará segura con él, de todas maneras irá con él o sola y lo sabes— dijo la madre en voz baja pero segura. Él sabía que tenía razón en parte.

Pero… lo que dijo… Ésta bien, confiare en ti, pero si ALGO le llega a pasar será TU culpa— dijo a regañadientes, todavía no creía lo que decía. “¿Cómo lo hace?” pensaba él, siempre hallaba la manera de convencerlo.
Volvieron al comedor y se sentaron. La madre recogió los platos, y después de un rato se decidió que Redel dormiría en el cuarto de huéspedes, al cual el padre le puso llave por fuera, y el resto en sus habitaciones.
A la mañana siguiente, apenas amaneció y Redel ya estaba listo, entonces se dio cuenta de que su puerta estaba cerrada. Poco después el padre la abrió y todos se reunieron juntos en el comedor. Fue un desayuno rápido en el cual nadie hablaba más de lo necesario. La mamá fue a lavar los platos y Eliza por sus cosas a su cuarto. Dejando al joven y al padre solos.

—Muy bien, ahora dime. ¿Cuáles son tus intenciones con MI hija? — pregunto el padre con completa seriedad.

—Ninguna, ella fue la de la idea de viajar juntos…— contestó el joven tranquilamente si acaso algo desilusionado por el fracaso del plan, ahora tenía que cumplir su promesa.

—De todas maneras, si le llegas a hacer algo o le pasa algo, cualquier cosa, TE MATARÉ, ¿Entendiste? —dijo el padre con un tono intimidante. El joven entendía esta reacción, lo que no entendía era por qué no la detenía a ella. “¿Qué culpa tengo yo? Pensó el chico.

—No se preocupe, nada le pasará…—dijo en voz baja, tratando de tranquilizarlo, aunque sin mucho éxito.
—Más te vale—terminó de decir el señor.

En eso bajo Eliza y acompañada de su madre y todos se fueron al portón de la casa.
—Adiós mamá—dice la chica mientras abraza a su madre.

—Cuídate mucho hijita— le dijo esta, casi con lágrimas en los ojos. Eliza se acerca al padre, quien la mira de manera dura y fría, aun así esta lo abraza.

—Adiós papá— dijo la joven. El papá fingió no ponerle atención y miró fijamente a Redel, que se encontraba a varios pasos de distancia y se despidió a lo lejos. Eliza se reunió con él y juntos se alejaron lentamente. Redel se hallaba algo decepcionado de que su plan fallara pero ya se había resignado, “total, solo será un mes” pensó mientras caminaban.

Después empezaron a caminar a una parte de la ciudad que la chica no conocía, lo cual la preocupaba un poco, pero sabía dentro de ella que estaba segura junto a Redel.
#12
Cita:
Poisonbird trataré de mejorar mi puntuación y en cuanto a como avanza la relación de los personajes, bueno tendrás que seguir leyendo para averiguarlo XD.

Aw, staph saying this, ya sé que tengo que seguir leyendo para averiguarlo, es algo obvio; yo solo especulo de la peor forma posible para rellenar el comentario [?].
Vamos, son preguntas retóricas, no es necesario que contestes. Pero al menos estás bastante interesado en que siga leyendo. Good.

Y me alegro de que te vayas a disponer a mejorar la puntuación. Veamos si hay resultados pronto. No, si de hecho ya he visto que has mejorado en cuanto a ello. Parece que ser una pesada ha servido de algo o(^w^o) [?]. Ahora, no me bajes la guardia ahora, que vas muy bien.
Sobre las minúsculas en las preguntas, hubo alguna parte en la que no me hiciste... espera, ¿dije que tenías un problema con las letras capitales dentro de una frase?
... Bueno, te pondré un ejemplo.
Cita:
— ¡Eliza!, ¿Dónde demonios te habías metido? Aquí estamos tu madre y yo con un nudo en la garganta desde que la enfermera nos avisó que venías para acá— Al decir esto miró fijamente a Redel. Después continuó— ¿Y quién rayos es él? — dijo el señor colérico, gritaba tan fuerte que probablemente se escuchaba en toda la cuadra.
[...]
—De todas maneras, si le llegas a hacer algo o le pasa algo, cualquier cosa, TE MATARÉ, ¿Entendiste?

A ver, ahí no hacía falta la coma. Y luego... aquí si si sigue la frase, deberías de poner la e en minúscula, porque sigues dentro de la frase. Y otro consejito; si quieres dar potencia a tus preguntas (algo así como para expresar una pregunta hecha a golpe de voz [?]), podrías añadir puntos de exclamación. Así quedaría:
Cita:
—De todas maneras, si le llegas a hacer algo o le pasa algo, cualquier cosa, TE MATARÉ, ¿¡entendiste!?

Aunque no sé, las mayúsculas aquí tal vez me sobren un poco... hum. Bueno.
Pero creo que eso de las mayúsculas, al menos en ese párrafo ha sido algo puntual (lo acabo de ver ahora Dx).
¡Y luego los vez! No es vez; eso es un... es para indicar tiempo... diría que su función es la de adverbio temporal, pero nunca se me dio bien la gramática, diremos que es algo relacionado con algo que ha pasado [?]. Tú lo que pusiste poner es ves (cuando hablan los padres es cuando los estás usando mal. El resto está bien puesto).
Creo que ya va siendo hora de que te pregunte... ¿tú revisas los escritos? Te vendría bien para evitar repetir esos fallos. De verdad uwu.

Bueno... moooving on...

(nOwO)n Bien. Parece que sabemos más sobre los personajes. ¿Eliza es de familia adinerada?
Hum. Espero que solo sea de familia adinerada. Por lo menos no es muy rebelde. Bueno, de momento no creo que está cerca de la línea Mary, así que perfecto.
Ahora, que su padre parece ser el tipo de persona que protege iracundamente a sus hijos del peligro. Y la madre... es... ¿un poco pasiva, tal vez? O sea, respeta la decisión de su hija de ir con Redel, pero... hum. ¿Cómo puede darle confianza Redel? Después de la mentirijilla que le dijo y de sus pintas de pirata... creo que debería de estar más preocupada, no sé. Igual, aquí hay un contraste que puede ser bastante explosivo. Una pena que no parezca que vayan a aparecer más. Al no ser que el padre mande a una horda de mayordomos para llevarla a rastras de nuevo para su casa.
...
Eh... mejor ignora esa ocurrencia. Para un fanfic serio (y algo realista), esa escenita no pinta nada [?].
Luego Redel parece que está bastante indeciso con esa muchacha. Interesante. Querría ver ya cuándo empiezan con las lecciones, a ver qué cosas ocurren. Supongo que será en el capítulo siguiente. Lo estaré esperando, entonces.


#13
Wait... ¿has dicho que la enfermera llamó a sus padres para decirles que su hija estaba en el hospital...? ¿Y me vas a decir que ellos no fueron hasta allá? ¿Es en serio? Viendo como su padre está exhaltado y con la vena protectora por los cielos con el asunto de Redel, eso es absolutamente... ridículo. Lo digo en serio, si te dicen que tu hija estuvo a punto de ser asesinada por un grupo de cactus mutantes y que está en el hospital, un padre preocupado no se va a quedar echándose aires y a esperar a que regrese.

No sé si la dichosa ciudad donde viven está muy lejos del Centro Pokémon en el que fue atendida Eliza, pero parece que su familia está muy bien acomodada, no creo que les haya costado agarrar un carro hasta allá. Me pongo a pensar en todo lo lógico que pudo ocurrir y eso sólo me hace pensar en lo forzada que se ve la relación entre Eliza y Redel.

Siguiendo con los padres, ese señor tiene que calmarse un poco o le va a dar un yeyo, se molesta tanto y para nada, porque igual se deja convencer fácilmente por Eliza y su esposa; claaro, eso muestra que les tiene mucho aprecio, pero este tipo queda mal al hacer mucho ruido y tener pocas nueces. Si vas a hacer un padre sobreprotector y severo, hazlo bien, porque un padre así como trataste de hacerlo no dejaría que su hijita querida se fuera con un extraño con pintas como la de Redel.

No te niego que las madres pueden llegar a ser más fáciles de convencer, sin embargo, si hubieses logrado un buen contrastecon la personalidad del esposo, quizás no me sería tan reprochable la facilidad con que acepta que su hija se vaya con Redel o lo sencillo que le fue tranquilizar a su marido. Es sencillamente una locura, no puedes estar haciendo personajes tan sosos sólo para facilitar las cosas en la trama, debes ponerles algunas trabas a tus personajes y eso sólo lo consigues si logras hacer personajes bien hechos.

Me quejo tanto de los padres de Eliza porque, simplemente, se la pusieron demasiado fácil a su hija. Primero, no contaste las impresiones que tuvieron a ver a Redel, quien dudo mucho tenga una pinta muy agradable a la vista de unos padres como esos; segundo, sus carácter es bastante pobre; y tercero, ¿quiéndeja marchar a su hija con un tipo como ese? En serio, hubiera sido más creíble e interesante que Eliza se escapara, así a lo viva la pepa. Hasta hubiera dido más divertido porque Redel creería que se deshizo de ella y oh sorpresa, es peor que la sarna.

Este capítulo fue realmente decepcionante para mi, en especial porque siento que los personajes son demasiado genéricos, puestos nada más para poder propiciar una situación nada compleja para facilitarles las cosas a Redel y Eliza. Tú eres el escritor y tienes que ponerles obstáculos a tus personajes, porque si todo es tan fácil no tiene sentido leerlo, es aburrido.

Debes tener más cuidado al pensar lo que va a suceder y ayuda muchísimo ponerte en los zapatos del personaje y hacerse cientos de preguntas: ¿Qué haría? ¿Qué piensa? ¿Qué diría? ¿Si hace esto no dejaría de ser quien es? ¿Y si hace esto para mostrar que...? Y así.

Y otra cosa, si quieres hacer mostrar que algún personaje hace énfasis al decir una palabra, no la pongas en mayúscula, porque parece que gritaran y se ve fatal, puedes usar cursiva para eso.

En serio, piensa con cuidado cuando pongas a los personajes en una situación determinada. Tu trabajo es hacerles la vida difícil.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#14
Gracias por sus comentarios. Posionbird, bueno la mamá de Eliza es más bien de la clase intuitiva. Ella sintió que Redel no era un mal sujeto y se dejo llevar por esa intuición. Onyxtimime, perdón por decepcionarte. Sobre lo del hospital, la enfermera les avisó de Eliza en la mañana poco antes de que la chica se fuera, como ellos pensaron que ya venía en camino la esperaron. Sobre los otros puntos que resaltaste, si supongo que es cierto que se las deje muy fácil a los personajes. Supongo que hubiera tenido más sentido que ella escapara. Pero la verdad es que el padre de Eliza sabía que si no la dejaba ella se escaparía de todas maneras, así que dirigió su frustración hacia Redel, aunque no tenía la culpa. O al menos es así como yo lo veo. Sin más aquí esta la siguiente parte del fanfic. Espero que sea de su agrado.

Parte V
Es una hermosa mañana en la ciudad. El sol brillaba con toda su intensidad y varios pidgeys vuelan en el cielo. Pero el lugar no era nada agradable, los callejones eran maltratados y oscuros, había graffiti por todos lados y grupos de personas jóvenes con miradas nada agradables. Por esa calle caminaban Redel y su compañera.

—Redel, este lugar, parece peligroso, ¿no podríamos tomar otro camino?—dijo la chica algo nerviosa, nunca había pasado por esa parte de la ciudad, ni le darían ganas de hacerlo si no fuera por esa situación.

—No, por este camino es más rápido, y no hay tiempo que perder— en parte era cierto, en parte tenía que ir a un lugar para comprar víveres que quedaba por ahí y también quería desanimar a la chica, en otras palabras tenía demasiadas razones como para no hacerlo.

Mientras caminaban se les acercó un muchacho como de la edad de Eliza, pero con el pelo rapado y con tatuajes en los brazos, de un grupo de doce muy parecidos a este último. Todos ellos fijaron la mirada en los viajeros.

—Si le quieren pasar, suéltense con la feria (traducción, si quieren pasar tienen que pagar) —dijo con voz sería y con una pokebola en mano.

—No daremos nada—respondió Redel con voz fría, ante la mirada atónita de Eliza, y continuó de manera retadora— ¿Qué piensas hacer al respecto?—.

La chica estaba muerta de miedo, se preparó para correr pero se dio cuenta de que estaban rodeados por los otros miembros del grupo. En la cara de Redel se dibujó una sonrisa malévola, y antes de que se acercaran más, el joven gritó:

— ¡Sal Jolteon!— de una de sus pokebolas salió un extraño zorro amarillo, sin cola y con los pelos de punta que pareciera estar listo para atacar en cualquier momento. Este empezó a lanzar rayos en todas direcciones paralizando a la mayoría de sus atacantes dejándolos en el suelo.

— ¡Agh! Me las pagarás, muchachos ataquen— gritó uno de ellos, justo después él y otros cinco se levantaron lentamente, todos ellos sacaron sus pokebolas, y de ellas salieron unas criaturas humanoides altas y musculosas de aspecto intimidante y tres bichos enormes con hoces en lugar de garras. — ¡Ataquen a matar! — dieron de instrucción a sus bestias.

Los insectos fueron los primeros en acercarse, volaban a toda velocidad y a pocos centímetros del suelo preparando sus afiladas "armas" amenazadoramente, pero el zorro empezó a sonar raro, como con estática, con muchos "pop" que cada vez eran más rápidos y repentinamente salieron rayos directo hacia ellos. El sonido de la electricidad sonaba como explosiones, el arco eléctrico los atravesó y en un instante se encontraban en el suelo completamente quemados.

No había pasado un segundo y el pequeño cuadrúpedo lanzó sus "espinas" directo a los ojos de uno de los gigantes musculosos dejándolo inmovilizado, los otros dos se acercaron y empezaron a dar golpes, pero la ágil criatura los esquivó y estos agrietaron el piso y las paredes de los edificios cercanos. El pequeño canino brilló de un tono azul y las bestias empezaron a retorcerse mientras inmisericordemente su ofensor lanzaba truenos sin cesar hasta que estos dejaron de moverse. El pequeño zorro miró a los entrenadores de manera retadora como diciendo "¿eso es todo?, siguen ustedes". Ellos se preparaban para sacar sus siguientes pokemon, cuando uno de los que estaban en el piso se levantó con un tono pálido en la piel y una mirada aterrorizada y gritó con voz quebrada:

—No puede ser, es "Mal de ojo", ¡un R20! — al gritar esto todos se le quedaron mirando e hicieron un esfuerzo por levantarse.

— Un R20, no ma#$% — empezaron a murmurar entre ellos.

Entonces Redel sonrió nuevamente sacó una medalla de oro con un R20 grabado en grande.

—Me han descubierto—hizo una pausa y la expresión en el rostro cambió totalmente a una de total seriedad, tal vez con un deje de disgusto, y les gritó a todos con autoridad— Tienen cinco segundos para salir de mi vista. ¡Ahora!—.

Los muchachos al oír esto recogieron a sus pokemon y corrieron despavoridos, dejando solos a Redel y Eliza, la cual no terminaba de entender lo que había presenciado. Ese espectáculo sangriento seguido de un temor generalizado. Todo había pasado tan rápido y la joven tenía tantas preguntas. Redel por su parte se limitó a devolver a Jolteon a su pokebola.

— ¿Qué fue eso? — preguntó la chica con mucha curiosidad, pero todavía impactada por lo sucedido. Redel empezó a ignorarla, como si no la oyera.

— ¡Exijo que me lo expliques! — insistió la joven, mientras se le interponía en el paso.

—No necesitas gritar, ¿a qué te refieres con "eso"? — dijo Redel tratando de evadir el tema.

— ¿Qué es eso de R20?, ¿Por qué huyeron tan rápido?, ¿Cómo pudiste vencerlos tan fácilmente y sin dar ninguna orden? — dijo Eliza desesperada por respuestas.

—Por qué huyeron, es porque son cobardes y lo de vencerlos, porque son débiles. Eso te lo enseñare luego— contestó el joven, de manera confiada, pero evitando el punto de los R20.

— ¿Y lo de R20? — siguió insistiendo, necesitaba saberlo. Como eso, lo que fuera, podía infundir un miedo tan profundo en los demás.

—Ah eso, bueno te lo explicaré—dijo Redel algo nervioso como no queriendo hacerlo— la R se refiere a un ranking de batallas clandestinas y el número se refiere a la cantidad de entrenadores que puedes vencer simultáneamente con todos los pokemon del equipo contra todos los pokemons de esos entrenadores—continuó rápidamente como intentando hablar lo menos posible del tema.

— ¿Qué? — preguntó la chica, la explicación le parecía algo confusa y la manera rápida de hablar no ayudaban.

—Por ejemplo, un R5 puede vencer con uno de sus pokemons, cinco pokemon de entrenadores de poder intermedio, y así hasta con sus seis pokemon vencer los 30 de los demás— el chico trató de sonar más comprensible en esta ocasión, si habrían de viajar juntos era mejor que lo supiera.

— ¡¿Y tú eres un R20?! ¡Eso no es posible!, ¡Eso sería vencer a 120 pokemons! — gritó la chica, con una voz entre asombro y miedo. ” ¿Cómo es eso remotamente posible?” pensó ella.

—Bueno, eso es en teoría, es un sistema mucho más complejo. Si vences a 4 R5 simultáneamente puedes pasar a R20, los únicos literales son del R5 al R10, después de eso todo tiene que ver con niveles y cosas algo confusas. El nivel más alto es el R100 y solo hay cinco en el mundo. La verdad soy R30, pero mis pokemon quedan demasiado heridos, por lo que prefiero no jugar en ese nivel—responde el joven de manera calmada y agregó— ¿ya nos vamos?—.

La chica se quedó pasmada, no tenía idea de que eso existiera. Pero más que asustada, estaba emocionada, porque eso querría decir que podía aprender más de lo que había imaginado.

—Sí— contestó ella y ambos caminaron por la calle vacía.
#15
¿Ningún comentario? Eso quiere decir que debí haber hecho algo muy bien o muy mal XD. En fin aquí esta el siguiente capítulo de Redel, espero lo disfruten.

Parte VI


Era tarde, los caminos extrañamente vacíos, daban mal augurio a aquel que por ellos pasara. Por esos lugares pasaba Redel y la chica que había prometido entrenar. Él sabía que le sería difícil tratar siquiera el llevarse bien con otro ser humano, mucho más lo sería tener un discípulo. “Porque eso es, ¿verdad?, no más que un alumno, aunque en este caso alumna. No muy buena, manipuladora y berrinchuda”, pensó él. No se sentía a gusto acompañado por una chica, y menos por una como ella, pero no había otra opción, si no hubiera aceptado lo seguiría de todas formas. En esos momentos pensaba en como deshacerse de ella, pero recordó que él también tuvo que ser discípulo para llegar a donde llegó. Aunque no le agradaba mucho como terminaron las cosas, además ella tenía un algo que le recordaba a… Se detuvo en seco, volteo directamente a los ojos de la chica y dijo:

—Más vale que hablemos sobre el entrenamiento— hizo una breve pausa, Eliza le devolvió la mirada algo confundida por lo repentino del acto. Continuó— ¿Sabías que el entrenamiento pokémon empezó por supervivencia, para poder adaptarse al medio hostil y terminó siendo una mera competencia comercial como la conocemos hoy en día?

—No—contestó algo intimidada por la convicción del muchacho.

—Pues sí, actualmente no son más que peleas comerciales que han perdido su esencia, en realidad no, aún conserva el espíritu de competencia y el lazo sagrado entre pokemon y humano que ha perdurado los siglos— Su tonó en la última frase fue sarcasmo puro.

—¿Enserio? — la ingenua muchacha preguntó mientras se le iluminaban los ojos al no entender el sarcasmo.

—¡No! — Casi gritó Redel a la joven — crees esas estupideces comerciales del "espíritu de competencia" o "el lazo pokemon humano". En la naturaleza todo es instinto, supervivencia, mutua dependencia pero con un control fijo de quien lleva el mando, actualmente todo se ha tergiversado.

—¿Qué?, entonces todo eso son mentiras…— dijo Eliza su rostro había perdido el brillo anterior, era obvia su decepción.

—Pues veras… no del todo. Si hay una relación pokemon-humano muy interesante que ha sido estudiado por diferentes expertos. Pero eso más que ayudar muchas veces limita al pokemon en lo que puede hacer, no deja salir su instinto nato que es la clave de la victoria— mientras hablaba se notaba un tono de arrogancia hasta que fue interrumpido por la chica.

—Entonces ¿tengo que ser fría con mis criaturas? ¿Insinúas que debo maltratarlas? ¡¿Es eso a lo que te refieres?! — gritó Eliza colérica al oír hablar tan fríamente a Redel.

—Pones palabras en mi boca, jamás dije eso. Debes tratarlos bien, solo hay que despertar su instinto oculto y no mimarlos, demostrarles quien manda y ser firmes en ello— mientras decía esto Redel frunció el ceño y la miró con una especie de desdén por haberle gritado y por tener que explicar algo que, en su opinión, había explicado claramente. — Pasando a otra cosa, ¿tienes otro pokemon? digo aparte de ese pollo que cargas contigo—dijo en tono de burla.

—No le digas pollo, es un torchic y será un gran blaziken algún día. Pero a lo de la pregunta, no, aún no tengo otro. —le contestó mientras tomaba la pokebola y la miraba como viendo el futuro en ella.

—Ok, eso facilitara las cosas, en todo caso lee este libro, te será de mucha utilidad ya que enseña todo lo básico de lo que quiero que aprendas bien en poco tiempo: Supervivencia, Entrenamiento y Tácticas de batalla pokemon. — Le entregó un libro bastante ancho, como de 500 páginas, algo maltratado pero lo suficientemente conservado como para ser legible.

—¿Y en cuánto tiempo tengo que terminarlo? — preguntó ella de manera retadora.

—Para mañana ya deberías haber leído más de la mitad y deberás leerlo como unas seis veces antes de que acabe la semana, ya que tengo mucho por enseñarte y como va a ser un curso intensivo, no puedo entretenerme mucho con lo básico— El chico hablaba con una voz instigadora señalando que hablaba en serio.

Avanzaron por las calles pero la tienda en donde el chico quería comprar los víveres había cerrado y pensó en mejor comprarlos después, ya que a chica le había dado algunos y a él no se le habían acabado los suyos, por lo que no era tan urgente. Siguieron caminando hasta encontrarse en las afueras de la ciudad. Se detuvieron a descansar hasta que el sol empezó a bajar en el horizonte y la chica había aprovechado para empezar a leer.

—Está anocheciendo hay que buscar leña para hacer una fogata— dijo Redel tan serio como siempre.

Eliza, por su parte, seguía leyendo el libro. Ya había leído al menos la mitad, ella leía más o menos rápido, posiblemente por las novelas a las que era asidua lectora.

—Muy bien empezaré a buscar ramas secas — respondió dejando el libro de lado.

Empezó a buscar a su alrededor y encontró unas cuantos troncos secos. Redel encontró otros tantos y empezaron la hoguera. Justo a tiempo, ya que no había luna en el cielo y la oscuridad se hacía presente. Una vez que estuvo lista calentaron agua y la usaron para preparar una sopa. Después de la cena el joven decidió hacerle unas preguntas para ver si la chica había aprendido algo.

—Espero que estés aprendiendo al mismo tiempo que vas leyendo, para comprobarlo te haré unas preguntas — dijo con voz intimidante mientras ella cerraba el libro que recién había tomado nuevamente.

—Estoy lista — contestó bastante segura de sí misma.

—¿Para qué sirve una fogata? — Preguntó Redel de manera desafiante.

—Bueno, sirve para iluminación, preparación de alimentos, dar calor y alejar a los pokémon salvajes — contestó la chica rápidamente como recitando de memoria.

—Sí, — dijo él— tienes razón. Pero olvidas algo importante que el fuego atrae a los pokemons de este tipo si estas en una zona donde estos existen. Si este es el caso, debes procurar hacerla cerca de alguna fuente de agua o tener de vigilante a un pokemon de ese tipo.

—Procuraré no olvidarlo — Ella no podía creer que se le olvidara algo tan importante.

—Más te vale, los pokemon tipo fuego son muchas veces cazadores nocturnos y siempre están hambrientos por la constante quema de calorías. Aunque rara vez se alimentan de humanos si suelen atacarlos para comerse sus suministros — Advirtió Redel, tenía que hacerle ver que todos los detalles de ese libro eran vitales y que una falla podría resultar fatal.

—¿Hay más preguntas? — preguntó algo cansada.

—No, pero será mejor dormir de una vez, nos levantaremos temprano mañana— contestó mientras se quitaba el sombrero y su gabardina, debajo de los cuales tenía un pantalón de mezclilla y una camiseta negra de manga corta. La chica notó que en la muñeca derecha tenía unos vendajes.

—Redel… ¿qué te pasó en la muñeca? — preguntó con curiosidad sin dejar de ver las vendas.

—No es nada, ¡y no preguntes más! — exclamo de manera contundente, siendo evidente que no querían que le preguntaran al respecto. La joven decidió mejor dejar las cosas como estaban y no seguir indagando.

Redel sacó una mochila, relativamente pequeña y gastada, y de ella sacó una cobija que puso sobre el suelo y se acostó en ella. Eliza sacó un sleeping bag de la suya y se acostó quedando profundamente dormida. El joven la volteo a ver, el cómo dormía tan tranquilamente, le recordó a alguien a quien había querido mucho. Pero que no volvería a ver y cuya muerte le causaba un tremendo sufrimiento. Dentro de sí el dolor seguía latente, como una herida abierta, a pesar del tiempo que había pasado, el cual eran ya años y suspiro. Pensó que lo mejor que podía hacer en esos momentos era dormir, sacó a jolteon para que los cuidase mientras dormía.

Sus ojos se cerraron lentamente, y por su mente pasaban un montón de pensamientos sin orden o coherencia. Pero poco a poco empezó a distinguir imágenes. Eran visiones de destrucción, muerte y horror absolutos. Una enorme criatura verde grisáceo rodeada de tormentas de arena causaba terremotos que hacían todo temblar, mientras una tortuga gigante y con cañones lanzaba agua a un grupo de personas con sus pokemons que se encontraban fuera de un gran edificio de unos seis pisos de altura. En el aire una sombra bajaba y cortaba tanto a hombres como a pokemon sin piedad alguna. Oía voces horrorizadas que decían "detente", "para por Dios, para…", pero los atacantes no se detenían. Del gigantesco edificio salía un cacturne con algo entre los brazos y una especie de bicho parecido a un dragón. Después la construcción empezó a temblar y terminó por derrumbarse levantando una nube de polvo y escombros. Al disiparse ésta, se veía el escenario de una verdadera masacre. Cientos de cuerpos humanos y pokemon tirados en el suelo, algunos mutilados, otros golpeados, charcos de agua mezclada con sangre y las ruinas de la edificación antes majestuosa. Esa visión parecía sacada de las peores pesadillas, sin embargo alguien reía. Se reía a carcajadas y decía "Mi venganza, por fin realizada, ¡lo tienen merecidos malditos!, ¡lo merecen!". Redel despertó sudando y jadeando con la respiración entrecortada.

—Estas malditas pesadillas no me dejan en paz…— dijo en voz baja tratando de no despertar a la chica.
Se acostó nuevamente esperando, esta vez, no tener el mismo sueño que lo atormentaba todas las noches.
#16
Feliz noche buena. Dicho esto, siéntanse libres de comentar lo que deseen de este nuevo capítulo.

Parte VII

El sol brillaba iluminando a Redel y a Eliza. Los Butterfree revoloteaban en el claro cielo azul y algunos pokemon planta salían a tomar energía solar. Ella fue la primera en despertar ya que el muchacho había tenido una mala noche y por lo tanto no despertaba. Al principio la chica pensó en despertarlo pero cambio de opinión y decidió aprovechar el tiempo leyendo el libro que se le había prestado. Ya había pasado la sección de supervivencia y la de ecosistemas ahora tocaba la parte de estrategia y entrenamiento. Le sorprendió que a la parte de entrenamiento no se le dedico mucho espacio solo algunos consejos básicos, como si el escritor no quisiera hablar de ello. Pero le faltaba la parte más extensa la de estrategia. Era mucha información, la tabla de los tipos, como construir un buen equilibrio de tipos, cuales tipos eran recomendados, los papeles que un pokemon debe tener en un equipo, etc. Era una lectura pesada pero sabía que bien valía la pena si esto le ayudaría a ser una maestra pokemon.

Finalmente despertó Redel. Al principio pensó que lo de tener una alumna había sido una especie de pesadilla y que todo había terminado. Que equivocado estaba y se dio cuenta de ello al verla sentada ahí leyendo. "Esto no puede ser" pensó en sus adentros.

—Así que leyendo— dijo el con voz burlona como no creyendo lo que estaba pasando.

—Si ya voy en la parte de estrategias— le contesto entusiasmada por la emoción que le causaba el tema

—Muy bien, veo que lees rápido, después del desayuno discutiremos algunas cosas de lo que has leído— Mientras decía esto saco de su bolso unas galletas y barras energéticas. Le ofreció una de ellas a la chica pero rechazándola ella saco una pieza de pan que su madre le había dado antes de irse. El no tomo a mal esto y prosiguió a seguir comiendo. Cuando ambos terminaron hubo un tiempo de silencio que se vio interrumpido por Redel.

— Entonces si ya vas en esa parte me podrías decir ¿que debilidades tiene tu único pokemon y que piensas hacer al respecto?— Pregunto con una seriedad profunda mirándola con fríos ojos como esperando a que fallara.

—Bueno Torchic es un tipo fuego por lo que es débil a agua, tierra y roca, asi que sería bueno conseguir a un tipo planta, como un Oddish o un Roselia— contesto orgullosa de sí misma por saber la respuesta.

—Bien contestado, pero cometes un error— Hizo una pequeña pausa y luego continuo— Tu Torchic se volverá un Blaziken en algún momento y si elijes a uno de los pokemons que mencionas tendrás dos debilidades clave al psíquico lo cual es algo que debes evitar a toda costa. Oddish podría ser si lo evolucionas a Bellossom pero lastimosamente este no se encuentra en esta región ya que habita en zonas más húmedas.—termino de hablar y se quedó pensativo unos segundos.

—Entonces ¿que recomendarías?— dijo la chica algo frustrada por no haber visto ese error antes de contestar.

—Tienes tres opciones si piensas ir por el tipo planta, uno de ellos seria Cacturne, pero creo que por tu mala experiencia no querrás uno de ellos— mientras lo decía se rio un poco, mientras Eliza lo miraba con enojo, era obvio que no le agradaba en nada su respuesta. Continuo— Tambien puedes atrapar un Hoppip ya que son muy rápidos y fáciles de entrenar— mientras decía esto noto que la chica no parecía muy interesada así que continuo— y el ultimo es Sunkern que no parece muy interesante pero creeme que Sunflora puede llegar a ser una amenaza seria, aunque su evolución se logra con una piedra solar, una piedra muy rara.

La chica se puso pensativa por unos momentos, definitivamente elegiría al que fuera más fuerte. Finalmente se decidió.

—Sunkern, creo que ese es el pokemon quiero en mi equipo— Lo dijo con toda seguridad.

—Muy bien, se de unos campos donde se pueden encontrar y no están muy lejos, pero vamos para que no nos tomemos todo el día— mientras decía esto se levantó de donde estaba sentado, recogió todo lo que había usado, la chica hizo lo mismo y ambos empezaron a caminar. Durante el camino Redel no dijo una sola palabra, lo cual le incomodó un poco a Eliza, pero decidió dejarlo ser y ella tampoco empezó conversación alguna.

Después de unas cuantas horas llegaron a unas planicies con un pasto alto. El sol brillaba intensamente como si una fuerza sobrenatural intensificara el calor. En ese campo había un montón de seres pequeños con apariencia de semilla brotante pero con ojos y boca. También había Pidgeys y Rattatas corriendo de un lado a otro. Entonces Redel se acercó a la chica y le dijo:

—Hemos llegado, aquí hay muchos especímenes de Sunkern entre otras especies, como notaras el aire ésta más caliente de lo habitual, los grupos de ese pokemon, que normalmente pertenecen a una misma familia, prefieren lugares con un sol así de intenso para realizar mejor la fotosíntesis alcanzando un nivel de energía más alto, incrementando su velocidad, así huyen de los depredadores. Claro que en estas condiciones secas un pokemon fuego haría mucho daño a los pequeños Sunkerns, pero no hay en esta zona, por eso aquí abundan. De hecho es posible para ellos incrementar la temperatura de un lugar con su ataque de Día soleado, pero solo los especímenes maduros o su evolución Sunflora es capaz de hacerlo.—Mientras hablaba se notaba en lo involucrado que estaba en la explicación como si el tema le pareciera sumamente interesante, cosa que llamó la atención de la chica no sabía que Redel supiera tanto de esas cosas. Además que esto contrastaba con el anterior silencio tan largo de antes.

—Conque un tipo fuego eh— dijo ella con cara pensativa mirando su pokebola, estaba a punto de lanzarla pero el chico la interrumpió.

—Se lo que estás pensando, y tienes razón estas en ventaja, pero antes te tengo que dar tu primera lección de captura pokemon, deberás capturar por lo menos diez o más de cualquier especie que desees entrenar y deben ser de la misma zona todos ellos— dijo Redel con total seriedad.

—Espera, ¿Por qué?—Dijo la chica algo confundida, esa parte no venía en el libro que había leído. Siempre había creído que debías entrenar a todos los pokemon que captures.

—Es simple, porque los pokemon son seres individuales con pequeñas diferencias entre ellos debidas a sus naturalezas y a sus genes, mientras más captures, más probabilidad tendrás de encontrar a un espécimen que sea el más apto para el papel que quieres que lleve en tu equipo, la razón por la cual deben ser de una misma zona es que los pokemon de una zona particular suelen tener el mismo nivel de madurez y experiencia, así estos factores no intervienen en buscar el mejor— Al hablar su voz era en tono lento pero comprensivo era obvio que se estaba tomando su papel de maestro muy en serio.

—Y ¿Qué voy a hacer con los otros pokemon que capture si no los voy a entrenar?— Preguntó la chica, la cual se sentía como en la escuela, también pensaba en sí debería tomar nota de las cosas que le estaba diciendo.

—Bueno eso depende del entrenador, hay quienes les gusta presumir de la cantidad de pokemon que capturan, como si fuera "mientras más mejor", en lo personal yo prefiero liberarlos, cerca de donde los capture, para que vuelvan a su ecosistema como si nada hubiera pasado— Esta vez la forma de hablar parecía más casual como si no pensara mucho en lo que decía.

A Eliza le pareció una buena idea la de liberar a los pokemon que no fueran útiles, para que no se estuvieran en la caja, para siempre en sus pokebolas, acumulando polvo. Pero entonces cayo en cuenta de un pequeño detalle, ella solo llevaba consigo diez pokebolas y haciendo las cuentas, requeriría más de 60 para solo un equipo de seis pokemon, y no llevaba consigo tanto dinero.

—Pero ahora solo tengo diez pokebolas, después no podré conseguir el dinero para las otras que necesito y menos en lo que queda de un mes— La chica se veía triste y algo preocupada, no sabía qué hacer en una situación como esa, tal vez tendría solo un pokemon más durante el mes y eso sería todo. Redel al verla suspiro, él no había tomado en cuenta ese factor. Se puso a pensar y llego a una respuesta, aunque esta no le gustaba "Bueno, no puedo dejar que una chica ande por ahí diciendo que es mi discípula y que no sea al menos una entrenadora decente".

—Bueno, supongo que tendré que ayudarte con eso, mientras estés conmigo en este mes, yo te comprare pokebolas y alguna que otra cosa que puedas requerir— dijo el chico algo resignado, pero sabía que era la única alternativa.

—¿En serio? Gracias, muchas gracias— Sus ojos se iluminaron y una sonrisa en su rostro, ella continuo— Yo te pagaré todo cuando gane más dinero.

—¡No!, en cuanto acabe este mes tomaremos caminos diferentes, además yo tengo mi propio dinero de mis negocios, no necesito del tuyo— le contesto de inmediato y con voz fuerte, obviamente no le gustaba esa idea. La acompañaría un mes, nada más. La chica iba a contestarle pero Redel le dio una mirada que decía claramente que no habría más que decir sobre el tema.

—Ahora ve ahí a atrapar a tus Sunkern, que se irán en cuanto caiga la noche—Redel apuntó hacia el valle con la mirada acusadora de antes.

Eliza, aunque algo molesta aun por lo que había pasado, caminó hasta el pasto alto, y entonces miró a una de esas pequeñas criaturas de frente y todos los pensamientos que tenía se esfumaron. En ese momento supo que era hora de atrapar su primer pokemon. Estaba nerviosa, nunca había hecho eso antes, aunque había leído algo al respecto, esto era diferente. La adrenalina le lleno el cuerpo y saco a su Torchic de su pokebola.

—Ahora ascuas— le ordeno firmemente a su pokemon y este obedeció. El pequeño pollo lanzo un fuego intenso que solo se volvió más fuerte con el calor que hacía en ese lugar. Las llamas envolvieron a la pequeña criatura. Entonces recordó lo que había leído, las pokebolas requieren de la energía del pokemon para hacer la captura pero si tienen demasiada fuerza la pokebola se sobrecarga y se rompe. El arte de atrapar consiste en debilitar al pokemon, pero sin noquearlo. Entonces lanzo la pokebola al aire y dio directo en el blanco. La pokebola dio entonces una luz que engullo al Sunkern y se cerró. Entonces la bola empezó a temblar un poco luego un poco más y después de lo que le parecieron los segundos más largos de su vida, finalmente dejo de moverse. Había atrapado su primer pokemon. La felicidad la invadió, quería saltar de alegría, estaba más cerca de su meta, ser maestra pokemon. Redel la miro a la distancia recordando cuando atrapo su primer pokemon. Era un pequeño Trapinch lo que había atrapado. Lo recordaba como si hubiera sido ayer. Como su Squirtle le hizo chorro de agua a esa pequeña criatura tipo tierra. Pensó en cuanto había pasado desde ese momento, cuantas aventuras había vivido, cuanta experiencia había adquirido.

Entonces la chica vio un Rattata y durante un momento pensó en atraparlo también, pero cambio de idea rápidamente. Ella sabía que tendría que atrapar solo por lo que venía. Siguio buscando y encontró otra de esos brotes con cara, saco a su Torchic, pero esta vez la criatura alcanzo a morderle y empezó a succionar, estaba usando absorber. Al pollo, sin embargo no parecía haberle afectado y le devolvió el favor con una pequeña llamarada, la cual no fue suficiente para desmayar al tipo planta, pero si estaba bastante debilitado. Entonces Eliza arrojo la pokebola y atrapo a ese pequeño. Paso un tiempo más y se encontró con otra de esas criaturas, esta vez la llamarada había sido tan fuerte que lo dejo inconsciente ahí en el acto. No podía atraparlo así, por más que le dolía tenía que continuar buscando. Después de unas horas ya había atrapado a varias de ellas. Al terminarse los seis espacios para pokemon oficiales las pokebolas se teletrasnportaron a su caja en el laboratorio del Profesor Aquiles. Habiéndose acabado las pokebolas regreso con Redel.

—¿Cómo lo hice?—Preguntó la chica algo emocionada.

—Bastante bien— Respondio sonando satisfecho de que lo había hecho por ella sola.— Ahora, primero vamos a tener que curar a tu pollo con una poción— le dijo el chico casi burlándose.

—¡Ya te dije que es Torchic!— Exclamo la chica algo frustrada. Despues de lo duro que fue el día, no se sentía con ganas de soportar bromas. Saco a su pokemon de la pokebola en la que se encontraba y de su mochila extrajo un aspersor con un líquido azul, el cual roció en el Torchic. Las heridas de esté empezaron a cicatrizar y después se desvanecieron. Esa cosa era increíble, era una lástima que solo funcionara por el metabolismo único de los pokemon y no en humanos.

—Bien ahora a probar la velocidad de tus semillas esas, ya que lo que necesitas es que sean rápidas y letales— dijo Redel en tono algo despectivo.

—¿Cómo vamos a probar eso?—Dijo la chica ignorando el comentario sobre sus Sunkern.

—Pues con una carrera desde luego, sacas a tus pokemon los marcas con un marcador de agua y también a la pokebola según un número, el ganador será el que pertenecerá a tu equipo— Dijo Redel confiado en sí mismo. Trazo en el suelo una línea y luego otra de unos cuantos metros de longitud y una línea más que señalaba el final de la "pista". Después le paso un marcador de agua que previamente saco de su bolsillo

—Muy bien— La chica contesto con gusto. Eso sonaba interesante. Saco cinco pokebolas y las enumero con el marcador junto al pokemon que venía en ella. Después los puso en la línea de partida y les dio la orden de correr. La carrera fue dura, las semillitas parecían ir a toda velocidad recorriendo la pista saltando, gastando su energía, dando todo de sí. El ganador fue el número dos.

—Ahora mete a todos menos al dos a tu caja y saca a los cinco restantes para que compitan—Dijo el chico normalmente como si se tratara de cualquier otra cosa. La Eliza obedeció e hizo los cambios requeridos. Enumero los pokemon del seis al diez y empezó la carrera, de nuevo se veía el esfuerzo de las pequeñas criaturas mientras una tras otra daba saltos, esta vez gano el ocho.

—Es tiempo de la final—Dijo Redel en tono serio pero algo emocionado quería saber cuál era el más rápido. Los dos competidores estaban agotados pero eso no impidió que dieran el 100% en esa carrera. Uno parecía ir más velozmente, luego el otro se adelantó, finalmente al cruzar la línea de meta se decidió el ganador definitivo era el número dos.

Eliza se puso pensativa al ver este resultado, tanto esfuerzo para saber que el segundo Sunkern que había capturado era en realidad el mejor de todos. Pero luego se dio cuenta de que si no hubiera sido por todo eso, jamás se hubiera dado cuenta de ello. Finalmente saco a todos de sus pokebolas, los otros cinco y los liberó, después saco de su caja a los otros cuatro y los libero también. Finalmente saco a su Torchic de la caja y lo puso en su cinturón. Las semillas entonces saltaron bajo el sol de la tarde y desaparecieron entre el césped alto.

—Bien hecho— dijo el chico a Eliza con una sonrisa en el rostro. La chica había aprendido bien y solo en un día. Él hubiera querido que alguien le hubiera ayudado tanto cuando estaba empezando.

—Gracias— le dijo ella feliz por todo lo que había pasado.

Caminaron durante un rato y después prendieron una fogata. Cenaron algo rápido y se dispusieron a dormir. Redel saco de su mochila la misma cobija de la noche anterior y se acostó en ella. Eliza saco su sleeping bag y se metió en él. Antes de dormir se puso a pensar en todo lo que había hecho, había atrapado a su primer pokemon, junto a otros nueve y había probado la valía del que ahora tenía. Sí que había sido un día largo y agotador, pero disfruto cada segundo. Ahora justo antes de dormir se emocionó en pensar que le prepararía el mañana.
#17
Cita:
Sobre lo del hospital, la enfermera les avisó de Eliza en la mañana poco antes de que la chica se fuera, como ellos pensaron que ya venía en camino la esperaron. Sobre los otros puntos que resaltaste, si supongo que es cierto que se las deje muy fácil a los personajes. Supongo que hubiera tenido más sentido que ella escapara. Pero la verdad es que el padre de Eliza sabía que si no la dejaba ella se escaparía de todas maneras, así que dirigió su frustración hacia Redel, aunque no tenía la culpa. O al menos es así como yo lo veo. Sin más aquí esta la siguiente parte del fanfic. Espero que sea de su agrado.


Como dicen los viejos: No aclares que oscureces. La enfermera sacó la identificación de Eliza en la primera oportunidad que pudo, pues como profesional es su deber informar a sus familiarles, en especial porque es menor de edad. Como ya te dije, no va a esperar hasta el día siguiente para hacerlo.
Y peor todavía, es que sus padres, basándome en tu explicación, parecen sólo preocuparse por las cosas de Elize sólo cuando a ellos les conviene, porque bien que se complicaron mucho por la idea de Eliza de irse con Redel, pero no hicieron nada por saber el estado de su hija.
Insisto, por más que le digan "su hija está bien", ningún padre se queda de brazos cruzados, NINGUNO. La excepción es que les importe un carrizo lo que les pase a sus hijos, pero en vista de cómo se comportaron con Redel, asumo que no es el caso. Reafirmo que los padres de Eliza están muy mal desarrollados.
Y eso solo reluce más cuando me dices "el padre sabía que si no la dejaba ir, ella se escaparía de todos modos". Ganas de joder la existencia es lo que tiene ese señor, porque sólo parece poner "carácter" para eso.
Y para colmo, el pobre Redel (sí, pore desgraciado que cayó en manos de una niña mimada) se tiene que calar las frustraciones del señor... de gratis.
En verdad, no le busques las cinco patas al gato.

Pasando a los capítulos

—Si le quieren pasar, suéltense con la feria (traducción, si quieren pasar tienen que pagar) —dijo con voz sería y con una pokebola en mano.


Eso es innecesario y desquiciante. Esas notas improvisadas son chocantes, lo único para lo que sirven es para mostrar que tienes muchas dificultades para dar a entender algo, que buscas lo fácil y conveniente. Con un "dijo seriamente, mostrando una pokebola y extendiendo la mano, reclamando su peaje". Aparte, si eso lo está diciendo el tipo este, ningún matón se va a tomar la molestia de explicarte su jerga, a menos que te niegues y te caiga a golpes y te grite "QUE ME DES LA PLATA". ¿Entiendes?

En general, debo decir que manejas bien las batallas, haces descripciones bastante pertinentes y logras transmitir lo que sucede sin que resulte tedioso o confuso, lo único es que pasaste por alto decir específicamente cuáles pokémon usaron los matones. Claro, por las descripciones presumo que eran Machamp y Scyther, pero yo no debería "presumir" algo que debería quedar bien claro, más por si da la casualidad de que llega alguien y se confunde con la descripción que das; es decir, lo hiciste bien esta vez, pero sólo te lo menciono para que no se de el caso.

Ahora, lo que no me gustó es que los matones, mágicamente, se dan cuenta de que Redel es un R20. Digo, si son clandestinas, es por algo. Este tipo de luchadores parecen brutales, por lo que dudo mucho que les convenga ser descubiertos y por eso es que Redel tiene una insignia en su bolsillo que para mucho puede no significar nada. Pero explícame ¿cómo diantres se dieron cuenta de eso esta cuerda de pelagatos? Redel no tiene nada que lo identifique, él simplemente pudo ser un entrenador muy talentoso y su Jolteon estar muy bien entrenado. Algo más creíble para propiciar la introducción de este grupo de batallas que frecuenta Redel hubiera sido más "casual" si Eliza se encontrara la insignia, por ejemplo. O que, de repente, se tropezaran con otro practicante que reconociera a Redel y le pidiera alguna batalla para subir de rango. O cualquier otra cosa, porque este tipo de cosas siguen siendo muy convencionales y lucen forzadas.

Aparte, la actuación de Eliza me resultó chocante. No me malinterpretes, quedó perfecto para el momento, sólo que son estas cosas las que despiertan mi simpatía y desagrado por un personaje, y debo despotricar de ella pues sabía en qué se estaba metiendo y anda de quisquillosa. ¿Qué esperaba? ¿Que Redel le diera clases en un resort por las Bahamas? Que alguien le de una bofeta, por favor.

El siguiente capítulo, más allá de lo "wtf?" que rme resultara ver a Redel sacando un libro de 500 PÁGINAS a saber de quién sabe dónde, preguntándome quién carrizos viaja con algo de tal magnitud a cuestas (vamos, que es pesado), el capítulo fue bastante aburrido.

Aparte, la "prueba" que le hace a Eliza deja mucho que desear porque, primero, no dura mucho, y segundo, porque la pregunta fue realmente absurda. Todo el mundo sabe para qué sirve una fogata, no tienes que leer un libro, es cuestión de lógica. Si Redel quería trolearla, era mejor decirle "Sabes para qué sirve una fogata, ¿no?", Eliza le responde lo mismo que le respondió en lo que escribiste y a partir de ahí Redel la pudo regañar y burlarse de su ignorancia y tonta visión del mundo (?)

Avanzando en el tercer capítulo de esta ronda, se me hace extraño que un tipo tan "práctico" y tan "fuerza bruta" como Redel, pretenda que su discípula se lea un libro para enseñarle lo que sabe. No digo que en algún momento él tuvo que revisar ese libro, pero me parece bastante extraño de un personaje que tiende más hacia lo práctico que a la teoría. No sé si me he explicado correctamente.

Lo triste es cuando Redel descarta la opción de un Bellosom, diciendo que no es oriundo de la región... es lógico, pero Gloom evoluciona con piedras, así que si a Aliza le sale del forro, le hace una pataleta al papá y él le consigue una Piedra Solar. Y sigue perdiendo sentido cuando leo esto:

...y el ultimo es Sunkern que no parece muy interesante pero creeme que Sunflora puede llegar a ser una amenaza seria, aunque su evolución se logra con una piedra solar, una piedra muy rara.


Ahora sólo parece un capricho de Redel.

Y cuando Eliza queda sorprendida por la explicación de Redel cuando llegan a donde los Sunkern... ¿es en serio? O sea, ¿Eliza sólo se empeñó en ser alumna de Redel porque sí? Digo, no creo que sea tan idiota como para creer que Redel es tan fuerte como le pareció la primera vez y pensar que sólo lo era porque sí. Ay, Eliza, perdí fe en ti, sólo eres otra tonta niña mimada y caprichosa.

¿Eliza sin dinero? PLZ!!! *facepalm*

En líneas generales, el capítulo fue mucho más entretenido que el anterior, pues al fin vemos a Eliza haciendo algo más que sólo caerle a preguntas al pobre Redel.

Sin embargo, debo decir que poner tantos tecnicismos del juego del modo en el que lo vemos nosotros a nivel competitivo es bastante chocante. Digo, en la serie hablan de personalidad, ventajas de tipos... todo a un nivel muy básico, porque eso lo hace ver más natural. En verdad que la parte de Eliza sacando las pokebolas de la caja (¿acaso tiene laptop o qué?) fue engorroso, ni hablemos de la parte en la que Redel le dice cómo debe capturar varios Sunkern. Entiendo que él tenga sus opiniones sobre las "peleas comerciales", pero eso no aplica en una realidad donde los pokémon no son un montón de datos en un cartucho, pues todo lo respecto a crianza y selección en el juego es parte de una mecánica para hacer entretenida la experiencia, no algo que sea muy aplicable en algo que quieres hacer parecer "natural". Deberías replantearte este aspecto, porque para tecnicismos competitivos mejor agarro mi consola y me pongo a jugar.

Eso es todo lo que tengo que decir por ahora.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#18
Gracias por tus comentarios Onyxtymime. Perdón si hice algunas cosas que parecieron algo chocantes, supongo que me deje llevar. En fin espero que disfruten el siguiente capítulo.

Parte VIII

El sol empieza a iluminar dejando atrás a la oscuridad, los Pidgeys despertaban en sus nidos y los Caterpies empezaban a moverse en los campos alrededor. El primero de los dos en despertarse fue el chico con el parche en el ojo. Por primera vez en mucho tiempo había dormido de maravilla. No sabía el porqué de esto, pero le agradaba. Viendo a la chica ahí dormida pensó en que debía hacer ahora. Él era un R20 después de todo, tal vez debería enseñarle algunos trucos de lucha que había visto… No, ella aún no estaba lista para eso. Tal vez algo más básico. Pero no, esas cosas ya venían en el libro. Tal vez, algunos de sus secretos de entrenamiento. Esas cosas le habían tomado años de prueba y error, era información muy valiosa que era la clave de su éxito. ¿Debería compartirlo con ella? No estaba seguro. Si sus secretos se sabían, muchos entrenadores estarían a su nivel y ese era un pensamiento que no le agradaba. Por otro lado la chica tenía potencial y decisión… Tal vez sí. Sí, pero debía hacerlo con la explicación apropiada. Así que esperó a que la chica despertara. Puso en orden sus pensamientos y como iba a decirle lo que sabía. Finalmente Eliza despertó.

—Parece que al fin despiertas—dijo Redel casi burlándose, con una sonrisa en el rostro.

— ¿Eh?—Eliza respondió algo confundida, todavía estaba medio dormida y no escucho bien la frase.

—Muy bien es hora de otra de mis lecciones, esta vez de entrenamiento pokemon— Hablo orgulloso de sí mismo.

— ¿Tan temprano?—Dijo la chica mientras bostezaba, no es que no quisiera escuchar otra de sus lecciones, es que apenas se despertaba y no estaba tan dispuesta en ese preciso momento.

—Sí, y más vale que pongas atención porque esto es de suprema importancia— El enojo se le notaba, estaba a punto de compartir información que le había tomado mucho aprender y ella le contestaba así.

—Perdón, por favor continua — la chica entonces enfocó toda su atención en Redel.

—En fin, empezaré por la explicación. ¿Sabías que los pokemon tienen peleas en estado salvaje?—El chico la miro a los ojos fijamente esperando la respuesta de esta.

—Bueno, supongo que sí— contesto Eliza algo nerviosa por la mirada tan profunda que le estaba dando.

—Pues tienes razón, pero las batallas en estado salvaje son muy diferentes a las que tienen los entrenadores. Veras, en estado salvaje los pokemon pelean con dos objetivos, la de supervivencia y la de supremacía. En la primera se juegan la vida ya sea depredador o presa, si gana el depredador, tendrá el sustento que tanto le hace falta, si gana la presa, ganara su vida para luchar otro día. La de supremacía es para demostrarle a los otros cual es el mejor, suelen ser entre miembros de la misma especie y el ganador gana ventajas de reproducción, sobre el grupo si el pokemon vive en grupos o territorial si vive en solitario. Son altamente ritualistas, por lo que no suelen hacerse un daño real, se miden en sus ataques. En cambio también existe la lucha de una madre o padre por su cría en algunas especies que son grupales. Ahora bien, ¿Cuál se parece a la batalla pokemon entre entrenadores?— El tono de Redel era explicativo, como dando catedra, pero al llegar a la pregunta volvió a mirarla de la misma manera que antes.

—Pues la de supervivencia, desde luego—dijo la chica confiada en que era la respuesta correcta.

—Muchos dirían esa, pero se equivocarían— dijo Redel con una voz de decepcion, Eliza estaba confundida. Él continuo— Pues sí, las batallas pokemon se parecen ya sea la de supremacía o la de protección. En una pelea de un pokemon de entrenador promedio el pokemon quiere demostrar que es el más fuerte, por eso es tan vistosa pero poco efectiva. Cuando el entrenador es realmente cercano a su pokemon entonces sale el instinto protector, el cual es fuerte, al menos más que el del entrenador promedio aunque no sirve de mucho sí él pokemon no suele proteger nada en estado salvaje, carece de ese impulso. Pero la respuesta de cazador presa es aún más fuerte, ya que no se tienen contemplaciones. Es por eso algunos pokemon salvajes atacan con tanta fuerza a los pokemon de entrenadores, si se ven amenazados en situación de vida o muerte, o si por casualidad se encuentran con pokemon que normalmente son su presa. Si no actuaran igual como si fuera una pelea por superioridad—Mientras hablaba el chico mantenía una voz fuerte e intensa era obvio que estaba sumergido en lo que decía. La chica por fin entendió mucho sobre las batallas pokemon pero tenía una pregunta.

—Entonces, ¿es imposible que un pokemon entrenado use esa fuerza de supervivencia?—La chica estaba realmente interesada, esa fuerza podría ser la clave para ser maestra pokemon.

—Claro que no, que bueno que lo preguntas— Redel estaba complacido con esa pregunta, era justo lo que quería. Continuo— Yo tengo una manera de hacer que ese instinto salga en el momento de la pelea, por eso has visto que mis pokemon actúan con intención propia sin que tenga que dar órdenes—cuando lo dijo no pudo contener su orgullo y su emoción, estaba orgulloso de lo que había logrado.

—Entonces enséñame—Dijo Eliza con decisión en los ojos, quería saber cómo.

—Bueno, no es algo fácil. Tardará más de unos días, pero supongo que si te enseño sabrás como emplearlo con tus pokemon, aun cuando acabe el mes, así que vamos— hablaba como respuesta a la decisión que vio en la chica, le pareció por un momento que si confiaba su secreto a la persona correcta. Caminaron rumbo al monte entre los espinos y otros arbustos, hasta que se toparon con un inmenso árbol. Redel saco su pluma y dibujo unos ojos simples, una barriga con un punto en el centro y después unos palos que hacían de piernas.

— ¿Vez estos dibujos que hice en el árbol? Pues tendrás que darle una señal a tus pokemon como "ataca" que servirá como orden de inicio, no ataques específicos solo una orden, después les señalaras alguno de esos puntos. Ahora viene lo complejo, recompensaras al pokemon solo si vez que se llena de ese instinto de supervivencia, Veras cuando entran en ese estado suele ser cuando se encuentran realmente cansados, además estos dibujos despiertan ese instinto, en especial los ojos, todos los pokemon tienen ojos y cuando estos miran fijamente quieren decir que están listos para atacar, por lo que el dibujo ayuda a su inconsciente a liberarse frente al estimuló. Además sirve como entrenamiento de puntería aun si no logran sacar su fuerza de supervivencia. Después deberás de gritar "¡alto!" y calmar al pokemon, esto servirá para sacarlos del "trance" en el que se encuentran— El chico dio la explicación de manera convincente, era obvio que tenía experiencia en lo que hablaba, pero las instrucciones eran más difíciles de lo que parecían, ¿Cómo sabría Eliza que estaba en ese estado?

—Entonces empezaré con Torchic— la chica sacó a Torchic de su pokebola y este la miro. Entonces dio una orden.

— Ataca— gritó y la pequeña criatura no sabía a donde atacar, la chica entonces señalo el dibujo y el pollo entendió. Empezó a arañar al árbol ferozmente. La chica pensó que esto era lo que esperaba, pero Redel la detuvo. El pollo siguió atacando y atacando, lanzó ascuas cuando sus piernas se cansaron, pero no fue suficiente. Eliza lo vio cansado, pero al ver al chico este le hizo una señal de que no era suficiente. Finalmente la mirada del Torchic cambio totalmente, miró a los ojos dibujados de una manera que asustó a la chica, la única manera en que pudo describirla sería… hambre. El pollo prosiguió a lanzar unos arañazos directo a los ojos dibujados. Entonces Redel dio una señal y la chica entendió.

— ¡Alto!— grito con fuerza ella, pero el Torchic no se detuvo siguió atacando ferozmente.

— ¡Alto!—Grito nuevamente, pero el pollo seguía atacando. Ella entonces se acercó para tratar de detenerlo, lo cual fue un grave error. El pollo empezó a atacarla a ella hasta que el chico intervino.

— ¡Alto!—Grito el chico desde el fondo de su pecho y lo pequeña bestia lo miró. Redel regreso la mirada que solo puede ser descrita como severa. Torchic entonces pareció salir del trance y vio a su entrenadora herida, este se acercó con timidez y la miro con una cara que decía claramente arrepentimiento. La chica lo miro un poco con miedo, pero luego con comprensión. Abrazo a la pequeña criatura casi con lágrimas en los ojos y luego lloro.

—Muy bien, acabas de arruinarlo todo—dijo Redel con voz de enojo.— Ahora tu pollo tendrá miedo de entrar en ese estado, tardaremos días, sino semanas en reprogramar ese comportamiento, ¿Cómo se te ocurre meterte con él en ese estado? ¿Qué no vez que es peligroso?— La furia del chico se notaba en cada una de sus palabras.

— ¿Qué esperabas que hiciera?—Grito la chica aun con Torchic entre sus brazos.

—Seguir gritando hasta que se detuviera por completo, después darle un bocadillo o una caricia para que entendiera que lo que hizo estuvo bien, ese es el punto de este entrenamiento especial, que el pokemon entre en ese estado en medio de una lucha y después detenerlo con una frase, puro condicionamiento— el chico dijo estas palabras más frustrado que enojado esta vez. La chica entonces se calmó y metió a su pokemon en su pokebola.

—Perdón…— la chica se veía realmente arrepentida, es cierto que había sido todo su culpa, pero se aseguraría que no volvería a pasar.

—No importa, creo que es suficiente por un día, vamos a comer algo— Redel se calmó un poco, y después señalo un lugar donde sentarse. Saco un poco de carne seca y le compartió a Eliza. Ella entonces se dio cuenta de algo.

— Espera un segundo, en todas tus batallas ya no dices "alto" para sacar a tus pokemon de ese estado, por eso los pokemon de tus rivales quedan tan mal heridos, tú ya no los detienes ¿Por qué?—La chica había tocado un punto incómodo y lo sabía.

—No quiero hablar de eso— dijo el chico del parche con severidad, eso era algo de lo que prefería ignorar.

—Pues pienso que tienes responsabilidad sobre tus pokemon, prométeme que en tus batallas detendrás a tus pokemon cuando haya sido suficiente— Eliza estaba hablando muy seriamente.

—No tengo porque hacerte caso— refunfuño Redel.

—Hazlo—Dijo muy firmemente la chica la cual lo miro acusadoramente.

—Está bien, lo prometo, Estas feliz— Contesto con enojo el chico.

—Sí, lo está— dijo la chica algo aliviada.

"¿Cómo lo hace?" Pensó Redel, tal vez le quedaba algo de alma después de todo. Su punto era fuerte, tal vez si se estaba pasando un poco con los otros entrenadores. Pero sentía que se lo merecían, eran unos novatos, todos ellos. No sabían nada de la vida, de pokemon y creían que podían vencerlo a él ni más ni menos. Lo hacía con un propósito, era para probarles que no estaban listos para batallas pokemon y en parte para restregarles su superioridad en la cara. Quería que lo reconocieran y le temieran. Tal vez así habría algo de orden…

El resto de la comida fue en silencio. Eliza no quería probar su suerte diciendo más de lo que ya había hecho. El chico desde luego que no quería hablar, y menos de ese tema. Finalmente fue la chica la que rompió el silencio.

—Quiero volver a intentarlo—Dijo ella con decisión en su rostro.

— ¿Con tu pollo?— Habló el chico con un tono algo sarcástico en la voz.

—No, quiero que descanse, esta vez será Sunkern— dijo ella convencida de sí misma

—Entonces saca a tu pokemon y esta vez no lo arruines—Esta vez era severidad el tono en que Redel lo decía.

—No lo hare— dijo la chica decidida en no cometer el mismo error dos veces. Saco de su pokebola a Sunkern y dio la orden.

— ¡Ataca!—Grito con todas sus fuerzas señalando el dibujo. La semilla empezó a atacar con mordiscos una y otra vez. Finalmente quedo cansado y vio a su entrenadora, la cual le regreso una mirada que decía continua. Pasaron los minutos y la semilla casi exhausta miró a los ojos del dibujo. Esta vez la mirada de Sunkern cambió radicalmente a una de… miedo. Entonces dirigiéndose directamente al árbol empezó a cantar una dulce tonada, y repentinamente mordió con ferocidad una de las extremidades pintadas. La chica miró a Redel y este dio una señal de hacerlo.

— ¡Alto!—Gritó la chica, una vez, luego otra, y otra. Hasta que finalmente la semilla se detuvo casi por completo. Ella se acercó con cautela. Al verla, la cara de Sunkern cambio a una más amable, la chica le dio una caricia y lo devolvió a su pokebola.

—Esta vez, ¿Cómo lo hice?—dijo la chica segura de sí misma.

—Sorprendentemente bien…— contestó Redel algo sorprendido. Lo había comprendido a la segunda vez, y después de una experiencia tan traumática. Era simplemente fantástico, él mismo tardó varias veces en perfeccionar la técnica y ella lo había comprendido muy fácilmente. Tal vez era por la excelente guía que le estaba dando o por lo menos eso es lo que le gustaba pensar.

—Ahora, esto lo tienes que hacer varias veces al día, hasta que los pokemon se acostumbren a ese estado— siguió el chico todavía pensativo. A la chica le gusto esa respuesta.

Después de esto los dos caminaron hasta el campamento en el cual se estaban quedando y prendieron otra vez la fogata.

—Has tenido un gran avance hoy Eliza, pero aún falta mucho por aprender— dijo Redel mirándola fijamente.

—Si eso lo sé— la chica hablo de manera confiada como aceptando el reto.

Cenaron algo de sopa y después Redel le sugirió a la chica que continuara leyendo el libro, lo cual ella hizo. Cuando el sol se ocultó el chico se acostó en su cobija y se dispuso a dormir. La chica vio sus heridas, las que Torchic le había hecho, saco algo de alcohol y unas gasas, y se las limpió. Esta clase de entrenamiento era algo peligroso, pero si le daba resultados lo valía. También empezó a notar algo de debilidad en su cuerpo y algo de escalofríos, pero no le dio importancia. Finalmente también se acostó en su sleeping y quedo dormida.
#19
Primero que todo, aclarar que este es un fic que hace rato tenía ganas de leer.

No veo mayores errores ortográficos, eso sí, hay varias palabras que deberían llevar acento diacrítico y no se las pones, ojo con eso.

La verdad es que muchas de las falencias del fic ya las menciono Onix, como que los padres no hayan ido a ver a Eliza, que la dejen ir así sin más, que no tenga dinero, que los maleantes hayan casi adivinado que era un R20 (Que por cierto luego dice que es R30, pero en capítulos posteriores se autodenomina como R20), etc, etc. La mayoría no son graaaandes errores, pero uno tras otro tras otro si que te sacan un poco de lugar.

Ahora he de diferir radicalmente en algo con Onix, no solo me gusta sino que creo que fue muy buena idea que hayas implementado mecánicas del juego de esa forma. Puede ser verdad que aquí los pokémon no sean una serie de datos pero sí es verdad que tienen diferentes genes y formas de ser y algunos por simple naturaleza son más propensos a ser mejores en ciertas áreas que otros, ahora, puede que eso mismo no importe mucho en la cotidianidad de este mundo pero Redel es un entrenador competitivo y de altas ligas, que quiera optimizar lo más posible cada pokémon me resulta de lo más normal. No creo que "Para tecnicismos competitivos mejor agarrar la consola" sea un buen argumento, en ese caso para simpleza de las mecánicas mejor ver el anime. Como dije a mi en lo particular me gustó mucho este apartado, quizás podrías haberlo ejecutado de mejor forma pero como concepto me encanta.

En cuanto a historia, es simple pero me gusta, no sueles ver una relación de maestro-alumna sin implicaciones románticas directas tan frecuentemente (Que al igual que Poisy rezo porque este fic no vaya en esa dirección). Aún estamos en el entrenamiento así que espero que se de algo más grande a futuro.

Y los personajes, he de ser sincera, todos los secundarios me parecen bastante planos y poco desarrollados. En cuanto a los protas, los haces bastante constantes, es bueno también ver como cada uno cede un poco ante su forma de ser gracias al otro.

Hay muchos muchos detalles que puedes mejorar, pero por ahora me gusta y espero el siguiente cap owo
Premios











Firmas







#20
Gracias por tus comentarios Sophie Smith, espero mejorar en lo que me dijiste y que te agrade el siguiente capitulo.

Parte IX

El sol se elevaba en el horizonte y Eliza fue la primera en despertarse. Pero ella no se sentía nada bien. Aun así decidió leer la última parte del libro de estrategias. Finalmente despertó Redel. Saco unas barras energéticas del bolsillo, le ofreció a la chica, pero esta lo rechazo de inmediato. No pensando mal el muchacho, comió la barra y dijo:

—Muy bien Eliza, es hora de hablar de otro punto importante en el entrenamiento, papeles en el equipo— el chico parecía emocionado y no notó la cara algo decaída en la chica.

—Pues según leí en el libro existen varios papeles de equipo, defensores físicos, defensores especiales, atacantes físicos, atacantes especiales, molestosos y contra atacantes—la chica sonaba cansada pero trataba de dar una buena respuesta.

—Bien dicho, y tu equipo ¿qué composición quieres que tenga?— Preguntó con emoción, aunque esta vez notando algo de desaliento en la chica.

—Pues, no sé, dos atacantes físicos, dos atacantes especiales y las dos defensas básicas… no me agradan los molestosos y no creo saber utilizar contratacantes aun—La chica consiguió, con todas sus fuerzas, pensar y decir una buena respuesta.

—Perfecto, entonces vamos a la tienda, ya que hay mucho que hacer— Dijo el chico lleno de emoción. Después se puso de pie y empezó a recoger todo, la chica hizo lo mismo con algo de esfuerzo y se fueron caminando. Eliza se fue quedando atrás.

—¿Te sientes bien Eliza?, podríamos detenernos a descansar—Dijo el muchacho algo preocupado al verla tan cansada y al ver que se estaba quedando atrás.

—No, estoy bien, en serio—La chica mentía, pero esperaba que todo eso mejorara.

—Ok, entonces sigamos ¿Te parece?—Redel noto que algo no andaba bien, pero decidió no intervenir. Redujo su velocidad para caminar junto a la chica y no dejarla atrás. Pasaron las horas y finalmente llegaron a la ciudad más próxima Ciudad Montechico. Las callejas estaban viejas y algo gastadas, pero realmente limpias. Las personas miraban a todas partes y nadie parecía notarlos. Se detuvieron cerca de un edificio que decía "Tienda Pokemon". La chica iba a entrar pero Redel la detuvo.

—No es aquí, este lugar es solo para engañar a los entrenadores inexpertos. Si quieres buena mercancía, tienes que buscar otras fuentes…— El chico siguió caminando y Eliza hizo lo mismo, hasta que llegaron a un edificio que simplemente se llamaba "Larry's". El muchacho le dio una señal y entraron. Por dentro no había mucho que le hiciera pensar a la chica que era una tienda. No había estantes solo unos carteles viejos pegados en las paredes y un mostrador. Detrás de él estaba un señor tatuado, de unos cincuenta años y con cara de pocos amigos. Pero la cara cambio a una sonrisa al ver al chico.

—¡Redel! ¿Cómo te encuentras? Veo que vienes acompañado esta vez ¿Trajiste el pedido?— El señor le dijo con una voz alegre y cordial.

—Pues sí, aquí estoy Larry y si traigo tu pedido, diez Cacturnes de los más fuertes que hay— Sacó de su bolso diez pokebolas y las puso en el mostrador. La chica estaba confundida, ¿le estaba vendiendo los pokemon que la habían atacado?

—¿Cacturnes? ¿Qué estás loco? No voy a poder vender eso, ni lo creas— Larry parecía enojado, pero no era así. Estaba tratando de negociar el precio. Redel ya se sabía este pequeño juego.

—Bueno, si tú no los quieres puedo ir directo con los entrenadores en la net y a ver que consigo a cambio— el chico sonrió, sabía lo que hacía, conocía el valor de los pokemon que tenía. La chica seguía confundida por toda esa conversación.

—Muy bien chico listo, 5000 pokeyenes por cada uno y nada más— El señor no se veía contento pero sabía que era un buen negocio, podría sacar una ganancia de una tercera parte de su inversión. La chica pensó "¿Con qué así es como se gana la vida Redel?".

—Preferiría que me pagaras en especia esta vez, ¿Ok?—El chico tenía los ojos iluminados.

—Esto me va a costar ¿verdad?— Dijo Larry casi refunfuñando.

—No mucho, necesito cuarenta carburantes, veinte calcios, veinte proteínas, veinte ps más, diez zinc y diez hierros. Además cuatro franjas recias, dos brazales recios, dos lentes recios, dos pesas recias, un cinto recio y una banda recia todos ellos usados, desde luego. Diez pokébolas, diez ultra bolas, unas diez sopas en sobre en especial la de verduras, diez barras energéticas y dos piezas de carne seca grande.— Redel habló con toda naturalidad como si fuera un experto sobre lo que estaba diciendo. Eliza estaba abrumada, eran demasiadas cosas y no sabía para que tantas.

—¿Me estas tomando el pelo muchacho? Con todo eso tendrías que pagarme 15,000 extras— Dijo el Larry, haciendo cuentas rápidas debían ser al menos 60,000 pokeyenes y desde luego quería ganancias.

—Sera como tú digas Larry, te pagaré la diferencia— Dijo el chico tranquilamente, tenía mucho en sus ahorros podría pagar esta vez. Los víveres le durarían una semana o dos y los otros objetos eran necesarios para el entrenamiento de los pokemon de Eliza.

—Entonces haré la transferencia de inmediato— Redel saco un aparato de su bolsillo y tecleo unos números en la pantalla.

—Ya recibí el depósito, fue un placer hacer negocios contigo Redel, señorita— Larry se encontraba excepcionalmente feliz, le había sacado al chico al menos entre 3,000 a 5,000 pokeyenes más de lo esperado. Seguro que el muchacho lo sabía pero también necesitaba esas cosas. Le entregó una bolsa bastante llena. El chico no quería desconfiar, pero hizo un conteo rápido de las cosas y al parecer no faltaba nada

—Adios, Larry te veré en unos días para otro "negocio"— Redel lo dijo con una sonrisa en el rostro, pero un poco decepcionado por dentro. El viejo le había hecho una mala jugada, se la cobraría en otra ocasión. En esos momentos lo que quería era empezar con la explicación y la lección de ese día. Eliza y él salieron del lugar y caminaron un poco hasta una plaza. Se sentaron en una banca y el chico empezó la explicación.

—Eliza, ¿sabes que es lo que compré?— el chico quería empezar por llamar su atención.

—Pues unas pokebolas, algunos viveres, unas cosas raras y unos recios… o algo así— de repente Eliza se sentía muy cansada y adolorida. No pensaba con claridad.

—Sí eran unas vitaminas, como el hierro y el calcio son para incrementar la salud y las capacidades de tus pokemon, lástima que su cuerpo solo acepta diez de ellos y después ya no incrementa nada. Los objetos recios son también para incrementar sus habilidades, tienen pesos y energías que se ajustan según el peso y medidas del pokemon, gracias a esto pueden hacer su trabajo. Solo deben llevarlos puestos dos de ellos, uno un mes cada uno y quitárselos en batallas contra gimnasios u otras de importancia y sus resultados son incuestionables y…—El chico estaba tan enfrascado en la explicación que no notaba que la chica tenía la mirada perdida, hasta el final.

—Eliza, ¿Te sientes bien? ¡Eliza!— Grito Redel al notar que la chica parecía ida, trato de moverla pero era inútil, se había desmallado…