Re: [F.C.]Eve Y Los Guardianes De La Naturaleza[F.C.]
FELIZ AÑO!!!!!!! Hola nuevamente!!! ^^. Si, me volví a tardar mucho =S. Pero bueh, las celebraciones de diciembre y que de la noche a la mañana haya vuelto a entrar en la universidad no ayudan mucho =S.
Pero como me libré de unos cuantos parciales logré terminar el capítulo 43 ^^. Antes de empezar con el capítulo, respondo a los comentarios ^^:
Spoiler
Cita de Infernape06
muy buen capi onix, valio la pena la espera^^
pero ahora toy ancioso x el siguiente
pero bueno, ya va a llegar
pero ahora toy ancioso x el siguiente
pero bueno, ya va a llegar
Y llegó =D. Voy tarde pero segura ^^. Muchas gracias =3
Cita de paulko212
buenodesde hace unos dias leo tu fic y me engancho tanto q podia pasar horas solo leyendolo me encanta la trama los personajes todo jte felicito por tener un fic tan bueno , hasta hay me llaga la inspiracion pero me encanta tu fic
salu2
salu2
Muchísimas gracias =3
Cita de Sodatsu Richie
WUUUU!! Excelente whata xP Es dificil contar mi historia desde los ojosd e Dyfir...
te mereces un aplauso y mis felicitaciones!!! Excelente capi... y amo el dibu de lighty xD
Salu2..!!
Salu2..!!
Ni que lo digas whato, si te soy sincera llegó un momento en que se me hizo tedioso... pero lo superé!! ò_ó
Cita de KiMERA-13
wa!!!genial lei de cabo a rabo de el cap 1 aki i soy geniales
eve i los 12 son..muy buenos fakes
eve i los 12 son..muy buenos fakes
Muchísimas gracias =3. Debo agradecerle a lo que sea que tuviese en la cabeza a los 10 años XD
Cita de Renzo Jimenez
Buenas, soy nuevo en el foro. Me inscribi para poder opinar sobre tu obra.
Simplemente es buenisimo (me demoré tres dias en leerlo todo), te felicito por tu habilidad con los recursos y la redaccion.
Sigue así.
P.D.:¿Cuando publicaras una imagen de Nataniel?
Simplemente es buenisimo (me demoré tres dias en leerlo todo), te felicito por tu habilidad con los recursos y la redaccion.
Sigue así.
P.D.:¿Cuando publicaras una imagen de Nataniel?
Me siento muy halagada =3. Pues la verdad trato de hacer una, pero no soy muy diestra dibujando figuras masculinas =S. Pero hago todo lo posible =3. Trataré de tener un boceto lo más pronto posible ^^
Cita de FullMoon
O_O
Vaya... ¡¡Que genial!!
Hace ya bastante que había leido este fic y me había gustado mucho aunque ya tuviera tiempo
sin que publicaran.
Bueno pues que puedo decir aparte de que este es un de mis fics favoritos (aparte de ACP),
me encanta como narras y la forma en que descrbes, simple pero correcta, ademas...
¡¡¡¡ME ENCANTA COMO DIBUJAS!!!! *¬*
Siempre me ha gustado la forma en que les das vida en la hoja en blanco tanto artisticamente
como literalmente (de literatura xD).
Haces que se vean bien fluidos los movimientos de los personajes y que se vean super elegantes
es genial wow...
Bye
Vaya... ¡¡Que genial!!
Hace ya bastante que había leido este fic y me había gustado mucho aunque ya tuviera tiempo
sin que publicaran.
Bueno pues que puedo decir aparte de que este es un de mis fics favoritos (aparte de ACP),
me encanta como narras y la forma en que descrbes, simple pero correcta, ademas...
¡¡¡¡ME ENCANTA COMO DIBUJAS!!!! *¬*
Siempre me ha gustado la forma en que les das vida en la hoja en blanco tanto artisticamente
como literalmente (de literatura xD).
Haces que se vean bien fluidos los movimientos de los personajes y que se vean super elegantes
es genial wow...
Bye
Muchísimas gracias =3. Aunque si soy sincera, a veces me cuesta sacar algo y boto todo (incluida la mesa) XD.
Cita de Myuutsu
Buen capitulo Onix, lo espere con ansias, y buenas imagenes, me encantaron, sigue asi, espero el siguiente pronto, cuiadate 
Muchas gracias =3. Y pos horita les llegan más imágenes =D. Son como tres, pero algo es algo XD
Cita de pokefabri
¿acaso nataniel no habia sido asesinado por tymime por soplon?
En ningún momento =S. Tymime a la única que asesino por solplon fue a una anciana, que dió los datos extras a la policía de que había más pokémon implicados en la masacre de la Torre Pokémon
Cita de antony_eevee
bueno acabo de empezar a leer los 2 primeros cap. y ps me encantaron y me he quedado picadicimo con el tema es muy interezante y esta spr padre...bueno voy a terminar de leer y pues dejare mas comentarios
Gracias.... y suerte, porque es largo el trayecto XD
Cita de alemilla
Muy bueno el capitulo,valio la pena esperar 3 meses
ahora a volver a esperar el siguiente
ahora a volver a esperar el siguiente
Creo que me tardé menos esta vez... Creo XD
Cita de Mewthree_s_adn
Hay este fic es genial no he participado mucho conforme a opiniones o cosas x el estilo pero (oye esperate...que no has participado nada) esta bien gevi, ademas capturaste tan bien las emociones de Mewtwo, eso me encanto, esta increible sigue asi!
Tranquila, de a poco irás participando =P. Muchas gracias =3, eso trato, no podría deformar demasiado la personalidad de mi pokémon preferido *¬*
Bueno, me siento realmente feliz, hay más lectores y muchos cometarios =D. Como no deseo extenderme demasiado, les dejo la segunda y última parte del capítulo 43, referente al Pokémon de la Luz ^^
Capítulo 43
El Pokémon de la Luz
(Segunda Parte)
El Pokémon de la Luz
(Segunda Parte)
Tymime se encontraba en el sótano, deambulando de un lado al otro, aparentemente impaciente, pues no habían recibido ninguna noticia de Moonghost y Dyfir en toda una semana. Mewtwo, Enurta, Madison y la gran mayoría de los hermanos lo seguían con la mirada de un lado al otro. Además del retraso de Moonghost, recién había tenido una discusión con Enurta, a la cual había llegado el resto justo cuando terminaba y ninguno sabía la razón de la disputa.
El sótano era relativamente cómodo y habían tenido que pasar la mayor parte de su tiempo ahí debido a la policía, por suerte, la entrada estaba camuflajeada, parecía una pared pero en realidad era una puerta corrediza. Para la iluminación del lugar recurrieron a la luz de la pequeña llama de varias velas esparcidas, junto a las telas de Spinarak, aquella habitación brindaba un ambiente en extremo lúgubre.
El silencio era brutal, pero fue roto por un pequeño hipido. Tymime se detuvo y el resto volteó a ver al origen de aquel gracioso sonido.
- ¿Tormenta? – preguntó Tymime extrañado, viendo a Shock quien seguía hipando.
- Eso… ¡hip!... parece… ¡hip! – tartamudeó Shock, sin duda algo apenado.
- Extraño… En las noticias de hoy no anunciaban una tormenta eléctrica – musitó Tymime.
- Erraron seguramente, los humanos no son los mejores pronosticando el clima – comentó Icestar.
- Pero es muy… ¡hip!... extraño. Me comenzó muy… ¡hip!... de… ¡hip!... repente… ¡hip! – comentó Shock.
- Si Dinya estuviera aquí abajo, en este preciso instante, exclamaría “¡Mal augurio!” – dijo Flowar entre risas.
Junto en ese instante, la puerta se deslizó y junto a ella entró un grito bastante agudo.
- ¡AHHHHH! ¡¿QUE ES ESO?! – gritó una chica desconocida.
Al lado de la chica, estaban Moonghost y Dyfir, pero no sólo eso, también habían otras personas desconocidas, dos en total, una anciana y un niño.
- ¿Te refieres a las crías de Spinarak ó a la cosa fea que está tirada allá en la oscura esquina? – preguntó Moonghost con un toque irónico en la voz.
- ¿Sabes que le estás diciendo “cosa fea” a tú hermana? – preguntó Enurta burlonamente.
- No le está diciendo cosa fea a Eve, te lo dice a ti cosa fea – dijo Grounday sacándole la lengua groseramente, había entrado a la habitación después de Moonghost, Dyfir y los desconocidos.
- Les presento a Enurta – le dijo Dyfir a los desconocidos, con una risilla nerviosa.
- ¡Tere! – exclamó la estrambótica Madison mientras se levantaba rápidamente de donde estaba sentada y abrazó con alegría a Teresa.
- Oh… ¡Madison! Tan fuerte… como…. siempre… - dijo Teresa entrecortadamente, Madison la abrazaba tan fuerte que le causaba daño y no la dejaba respirar.
- ¿Quién es ella? – le preguntó Danny a Dyfir en un susurro.
- Ella es Madison, Danny. Además de ser una Creyente, al igual que Tere, es la dueña de la mansión – respondió Dyfir en el mismo tono de voz.
- ¿Me trajeron humanos para la cena? – preguntó Enurta en tono burlón – Que considerados son conmigo, me están tratando demasiado bien últimamente -.
- Calle esa boca – siseó Shock.
- ¿Me he perdido de algo importante? – preguntó Tymime, mirando seriamente a los que recién habían llegado.
Madison liberó por fin a Teresa y ésta, recuperando de a poco el aliento, se acercó lentamente a Tymime observándolo directamente a los ojos, cosa que dejó de hacer a los pocos segundos pues sintió un horrible escalofrío.
- Si sucede algo y muy grave… - balbuceó Teresa con cierto temor, los vacíos ojos de Tymime la intimidaron hasta tal punto que no coordinaba bien – Necesitamos de la ayuda de todos ustedes – agregó finalmente.
- Vaya al grano, no estoy de humor para que me hablen yéndose por la tangente – espetó Tymime cruelmente.
- Esto es lo que ocurre… - tartamudeó Teresa al instante, estaba bastante nerviosa. Tragó saliva y continuó: - El Pokémon de la Luz ha caído en manos errantes, la Isla corre gran peligro y… -.
- ¿El Pokémon de la Luz? – bufó Tymime, interrumpiendo bruscamente a la anciana – No me importa que a la Isla se la trague el mar, no tiene nada que ver con nuestros asuntos, así que no concederé a brindarles nuestra ayuda – agregó con frialdad.
- Pero la isla y todos sus habitantes están el alto peligro – dijo Teresa rápidamente, claramente angustiada – Necesitamos su ayuda para desalojar. Debemos evitar que gente inocente perezca, se acercan cosas terribles Señor, una gran tormenta se aproxima… -.
- Es verdad, hermano – intervino Sfear, con una extraña risita incontrolable – No he parado de reírme desde hace un rato – agregó aún entre risas.
- Ahí la… ¡hip!... explicación a… ¡hip!... mi… ¡hip!... hipo… ¡hip! – comentó Shock.
- No me importan las personas de esta Isla. Una o varias menos, no tiene relevancia; más ó menos humanos en el mundo, ¡gran cosa! Más bien hacen un favor desapareciendo – dijo Tymime con un dejo de fastidio, pero con una gran crueldad.
- Que afectuoso – comentó Enurta con tono sarcástico.
- ¿Cómo se llama ese pokémon? – le preguntó Danny a Dyfir por lo bajo.
- Tymime… - le respondió Dyfir.
- Por favor Señor Tymime… - dijo Danny tímidamente, mientras daba un paso hacia adelante – Los necesitamos, a todos… -.
- Otro que le dice “señor” – musitó Moonghost fastidiado.
- No hay necesidad de que le digas Señor – dijo Mewtwo, dirigiéndose a Danny – Y de mi parte, intentaré ayudarte -.
- ¿No se supone que serías el guardia de Enurta hasta que todo volviera a la normalidad? – preguntó Flowar.
- Si, lo dije – respondió Mewtwo, mirando de soslayo a Flowar – Pero esta es una situación bastante grave, deberíamos poder ayudar. ¿Qué nos cuesta? -.
- La principal causa es que no nos incumbe, la otra es que no poseo un alma caritativa o compasiva – espetó Tymime crudamente, mirando a Mewtwo con el ceño levemente fruncido.
- Nadie lo notó – comentó Mewtwo sarcásticamente, devolviéndole la mirada a Tymime con la misma dosis de odio.
- Si es así… - musitó Danny con la cabeza gacha – No tengo nada que hacer aquí… - dijo mientras se daba media vuelta y se dirigía a la puerta cuando…
- ¡Espera niño! – exclamó Dinya, acercándose rápidamente a Danny y agarrándolo de la manga – Yo te ayudo – agregó con una gentil sonrisa.
- También yo – dijo Flame, levantándose y sacudiéndose un poco el polvo que le había caído del techo después que unos Spinarak se movieran de más.
- ¿Por qué no decimos que vamos todos excepto Tymime, Shock y Enurta? – preguntó Flowar mientras también se levantaba y se acercaba a Danny.
Después de Flame se levantaron Rocknight y Skyfler, sin siquiera dirigirle la mirada a Tymime, que sin duda, ardía de ira por ese desacato a sus órdenes. Icestar, después de unos segundos, se levantó también (para mucho asombro de Tymime) y se acercó al grupo de voluntarios.
- Que tiernos – bufó Enurta irónicamente – Son tan caritativos que me den ganas de vomitar -.
- Lo mejor es que cierres la boca – comentó Mewtwo, lanzándole una reprobatoria mirada.
- A que si te diera un “beshito” no me dirías eso tan cruel – rezongó Enurta mientras fruncía los labios y se acercaba lo más que podía a Mewtwo.
- ¡Ni lo pienses…! – exclamó Mewtwo mientras trataba de alejarse. Enurta vio esto y rió macabramente, regocijado del efecto de su chiste – Serás… - agregó frunciendo levemente el ceño.
- Lo mejor será irnos de una vez, a Tymime no le agrada esta situación – comentó Icestar.
Lo extraño de la situación, es que Tymime se había limitado a concentrarse en hacer cualquier otra cosa. Hicieron caso al consejo de Icestar y el grupo realizó el camino de regreso a la superficie. Cuando todos salieron al jardín trasero…
- ¡Eh! – exclamó Flowar, levantando la mirada al nublado cielo – Me ha caído una gota -.
- Está por comenzar… - comentó Danny, mirando con seriedad el oscuro cielo.
Esperaron hasta que la medianoche llegara, salieron con timidez a una de las calles del pueblo cercana a la mansión de Madison. Todos se notaron preocupados (excepto Icestar, que mantenía su inexpresividad) al sentir la tormenta cada vez más cerca y el ambiente fantasmagórico de aquella calle, con las luces de las casas apagadas en su totalidad y el desértico panorama, les brindaba cierta congoja producto del instinto de saber que algo malo se cerniría sobre ellos.
Lo más probable era que los habitantes de la isla dormían tranquilamente, sin imaginar lo que se abalanzaba sobre ellos mientras esperaban tranquilamente por la salida del astro rey. Mientras tanto, una ligera llovizna que había comenzado desde que decidieron entrar en acción seguía cayendo sobre ellos.
- ¡Genial! – exclamó Fionna con una gigantesco sarcasmo – La lluvia arruinará mi cabello -.
- ¡Que especial eres! Pensar en tu cabello en estos momentos… - espetó Grounday.
- Mejor tú no opines, no entiendes de este asunto… - argumentó Fionna con el ceño levemente fruncido.
- Obvio que no lo entiendo. ¡Soy un pokémon de puro lodo en estos instantes! – exclamó Grounday con altanería – Tonta fresa… - musitó entre dientes.
- ¡Marroncita! – exclamó Fionna furiosa, sin duda la había escuchado.
- Eso ni siquiera es un insulto, cerebro de arenque – espetó Grounday, dirigiéndole una frívola mirada.
- ¡Suficiente! – las reprendió Teresa, interrumpiendo lo que sin duda sería una larga discusión hueca.
- Bien… ¿Cuál es el plan? – preguntó Dyfir.
- Excelente pregunta – dijo Danny acercándose a Dyfir - ¿Alguna sugerencia? – preguntó viendo a todos.
- Podríamos separarnos – dijo Teresa – Fionna, Dyfir y tú podrían ir en busca de Lighty mientras nosotros resguardamos a los ciudadanos – apenas dijo esto, los hermanos intercambiaron rápidas miradas de estupefacción (excepto Icestar).
- ¡Muy buena idea Sra. Teresa! – exclamó felizmente Fionna - ¿Y qué estamos esperando? ¡Adelante! – agregó con energía.
A la orden de Fionna, junto a Danny y Dyfir se fueron corriendo en busca de Lighty. Teresa los vio alejarse junto con los hermanos, que aún conservaban sus expresiones estupefactas. Cuando Teresa volteó y notó la mueca de todos no dudó en decir algo:
- ¿Qué sucede? ¿Y esas caras? – preguntó preocupada.
- Dos cosas – señaló Grounday, hablando por todos - Somos fugitivos. Desde hace una semana que la televisora local da noticias sobre nosotros como asesinos en serie de alta peligrosidad. Lo segundo; lo primero es malo porque somos “asesinos en serie muy peligrosos” a los que les toca desalojar personas que creen en las noticias –.
- ¿Será que Tymime tenía razón al no querer ayudar? – preguntó Sfear algo preocupada – Si ayudamos en el desalojo llamarán a la policía apenas nos vean, si eso llegara a suceder confirmarían que estamos en la Isla y no estamos listos para irnos, Eve no ha regresado -.
- Eso no lo sabía – balbuceó Teresa algo incómoda.
- ¿Acaso nadie me prestó atención? – preguntó Moonghost algo irritado – Por algo los hice saltar el muro trasero y por algo les dije ¡la policía nos busca! – exclamó repentinamente exasperado.
- No necesariamente debemos mostrarnos ante los habitantes – dijo Icestar tranquilamente – En Isla Ávida son muy supersticiosos y no dudaré en usar eso a nuestra conveniencia. Ahora, como todos están durmiendo, Moonghost puede introducirse en sus sueños y hacerles creer que están teniendo una profecía de desastre inminente. En cuanto a los que estén despiertos, de eso se encargará Skyfler con sus plumas – agregó con gran naturalidad.
Todos se le quedaron observando por unos muy breves segundos, poco a poco sus caras fueron cambiando de horrorizadas a alegres y brillantes.
- ¡Icestar! ¡Eres un genio! – exclamó Moonghost – Por eso es que te queremos tanto – agregó con una gran sonrisa.
- Dejen los sentimentalismos para otro momento y comiencen a inventarse el sueño falso – argumentó Icestar.
- ¿Tú no lo harás? – preguntó Moonghost con un hilillo de voz.
- Claro que no, soy demasiado técnica para andar inventando algo fantasioso y de origen obviamente dudoso – respondió Icestar – De eso se encargan ustedes, consúltenle a Skyfler que posee una gigantesca imaginación… Y Baby también podría ayudarles -.
Moonghost había dibujado ahora en su rostro una mueca trágica, bastante trágica y con la boca tan abierta que todos pensaron surgiría de ella un grito de agonía en poco tiempo. Pero antes de que eso sucediera, intervino Skyfler.
- No es tan grave Moonghost – le dijo, buscando tranquilizarlo – En este caso es bastante fácil. Has que sueñen que se levantan revisando la fecha y hora exacta de ahora, luego recrea la gran tormenta que se avecina y un gran hoyo oscuro sobre la Isla – explicó rápidamente – Y tengo una idea por si no funciona, te deformas en algo horrible para que no te reconozcan, te les apareces, les gritas que huyan de la Isla mientras se hacen en los pantalones y eso es todo – agregó con una gran sonrisa.
- Eso me parece más fácil y menos agotador que meterme en los sueños de todos y cada uno de los avidenses que estén roncando en manos de los Hypnos – opinó Moonghost con desgana.
- Entonces comienza a afianzarte con tus instintos de fantasma y ve a hacerles “¡Bu!” – sugirió Grounday.
Y así fue como comenzaron a desalojar a las personas de sus casas. Todas corrían rápidamente como alma que lleva Darkrai a sus respectivos botes, pero a pesar del susto, se llevaban afectos personales en una maleta.
- Al parecer, ya estaban preparados para alguna catástrofe – comentó Flowar atónita.
- Es que en esta Isla son tan frecuentes las inundaciones que todos tenemos maletas preparadas – comentó Teresa con una gota de sudor surcando su sien.
- Nos dimos cuenta – dijeron Flame, Grounday, Rocknight, Skyfler, Dinya, Sfear, Baby y Flowar al unísono.
- ¿Oyen ezo? – preguntó Baby repentinamente.
Todos los demás pusieron sus orejas muy en alto tratando de captar el sonido que alertó a Baby, justo en ese momento, un gran resplandor iluminó el firmamento y rápidamente elevaron la mirada al cielo.
- ¿Qué es eso? – preguntó Flowar extrañada – Creo que veo a dos cositas… Y acaban de llegar tres más…. ¿Serán los otros? -.
- Es Lighty… - dijo Teresa en un susurro – Pero algo anda mal, esto es extraño -.
- No tiene nada raro, la luz es hasta bonita y todo – comentó Rocknight con una pequeña sonrisa en su rostro.
Repentinamente, la fuente de la luz es rodeada por un manto oscuro que expelía energía en forma de pequeños relámpagos. Posteriormente, comenzaron a mezclarse con las nubes de tormenta muchos rayos de energía oscura y los hermanos pudieron escuchar unas risas malévolas a lo lejos. De repente, todas las emanaciones de lo que aparentemente era maldad desaparecieron y solo quedaron aquellas figuras en el firmamento.
- Retiro lo dicho – dijo Rocknight con un hilillo de voz y una mueca muy graciosa en su rostro.
- No… - dijo Teresa horrorizada mientras trastabillaba hacia atrás – Han destruido a Lighty, han dejado que lo consumiera su maldad interior, Darkie ha surgido – dijo bastante alterada.
- ¿Qué sucede? – preguntó Moonghost, quien acababa de aparecer al lado de Flowar después de traspasar la pared de una casa.
- Nada… - dijo Skyfler, pero se detuvo en seco y quedó como piedra - ¡Ay no! – exclamó angustiado.
- ¿Ahora qué? – preguntó fastidiada Dinya – Nos la hemos pasado un largo rato haciendo un montón de preguntas y siempre sucede algo malo, además de que mis alas están mojadas y no puedo volar -.
- Se está formando un tornado muy grande – dijo Skyfler asustado – Pero es provocado, no es natural -.
- ¡Ah! – gritaron Grounday y Sfear al unísono.
- ¿Y ahora qué? – preguntó el resto.
- ¡Terremoto! – exclamó Grounday asustada – Pero no es en la Isla, es… -.
- En las profundidades del mar – terminó Sfear, bastante alarmada – Eso va a producir un maremoto… -.
- Y esa sacudida va a ser muy intensa… – agregó Grounday.
- Y tampoco es natural… – dijo Sfear.
- Es provocado – terminó Grounday.
- ¿Podríamos dejar de hablar así? Es estresante – dijo Sfear, mirando a su hermana con desdén.
- Estoy de acuerdo contigo – asintió Grounday.
Desde donde estaban, pudieron observar con claridad que en el centro de la Isla comenzaba a formarse un inmenso tornado. Al poco tiempo, a lo lejos en el mar, la gigantesca ola comenzaba a asomarse, sin duda era enorme.
- ¿Qué creen que debamos hacer? – preguntó Sfear preocupada – Podemos deshacernos de esas cosas con un poco de sobre esfuerzo, ¿lo hacemos? -.
- Por ahora no será necesario intervenir – dijo Icestar, señalando el tornado.
No podían observar la punta del tornado que tocaba la tierra, pero sobre todos los techos de las casas y los árboles, se pudo observar una columna de fuego que rodeaba al tornado y daba vueltas a la par. Poco a poco el fuego se extendía más, fusionándose con el tornado.
- Ya se están encargando de eso, si es necesario intervendremos – dijo Icestar, luego volteó hacia al mar – Miren la ola… - todos voltearon rápidamente y vieron como varios rayos azulados comenzaban a congelar la ola de a trocitos – Ahora que lo analizo, con solo unos escasos pokémon congelando la ola y con la poca potencia y poder que tienen esos Rayo Hielo… La mitad de la ola llegará a tocar tierra -.
- ¿Y sabes que planean hacer con el tornado? – preguntó Flame.
- Mi hipótesis es que intentan convertirlo en un gigantesco tornado de fuego y luego apagarlo – respondió Icestar.
- ¿Eso es posible? – preguntó Teresa.
- Por supuesto, solo que a ese ritmo no lo lograrán jamás – dijo Icestar – No intervendremos directamente, aún puede haber desconocidos en el pueblo y con ese maremoto los que han querido huir por mar seguramente estarán pensando en volver – agregó mientras volteaba a verlos a todos – Esto es lo que haremos. Flame, Sfear y Skyfler vayan al tornado y cada quien cumplirá una distinta función; Skyfler irá aminorando la intensidad de los vientos, Flame potenciará el poder del fuego (seguro están usando pokémon) y Sfear relevará a Flame cuando usen los pokémon de agua. Yo por mi parte, para que congelen con mayor eficacia y rapidez el maremoto, enfriaré el agua pero no la convertiré en hielo – explicó rápidamente – El resto se esconde o encuentra qué hacer todo con tal que no los descubran… ¿Entendido? -.
- ¡Sí! – exclamaron todos los hermanos al unísono con vehemencia, incluso tenían un cierto dejo de alegría.
Sin dejar pasar un segundo más se dispersaron, adentrándose en lo profundo de la maleza de la isla.
Skyfler, Sfear y Flame recorrieron lo más rápido que podían el trayecto que los separaba de su destino. El primero en llegar fue Skyfler, su velocidad y agilidad sin duda eran sorprendentes en comparación con la de Flame y Sfear. Quizás se debía al hecho de que Sfear se familiarizaba más con el agua y de que Flame tuviera un peso ligeramente mayor al de Skyfler.
En el lugar estaba Dyfir acompañada de los pokémon que trataban de hacer la proeza de convertir aquella bestia de viento y en una columna de llamas, para luego reducirla a humo. Se acomodaron bien ocultos en los arbustos y pudieron observar como Flamita y un Blaziquen (desconocido para ellos) expelían unas fuertes llamas de sus fauces. Por otra parte, un Bayleef y Dartiniant intentaban avivar las llamas son el batir de su hoja o de sus alas.
Skyfler le indicó con una mirada a Flame que podía comenzar con su parte de la misión. Flame asintió con tranquilidad y cerró sus ojos. Para un pokémon con solo unas cuantas características psíquicas era algo difícil el siquiera pensar el beneficiar a sus aliados, aumentando la intensidad de sus poderes por algo más potente que bajo el apoyo de un Refuerzo. Fue una de las cosas en las que Tymime les enseñó lo contrario, que con sus pocas habilidades psíquicas podían aumentar el poder de sus aliados.
Flame sabía que el fuego era avivado por muchas cosas más además del viento, no solo eran factores externos, también eran factores internos en un pokémon. El Sol y el Valor… Esa eran las cosas que el encarnaba y no sólo era él, sino todos los pokémon que tenían el honor de ser llamas. Se concentró en eso e hizo todo lo posible para transmitirles esa fuerza, aquella que solo la comparaba el propio calor del Sol… Y eso era lo que quería darles, la potencia del Sol.
Comenzaba a dar resultado, pero unos ruidos lo alertaron a él y a sus dos hermanos de que alguien más había llegado al lugar. Lo único que pudieron hacer al advertir las nuevas presencia fue escuchar unos nombres. “Nia”. “Beequeen”. Y “Arcanine”. A los segundos, se percataron que un hermoso Arcanine junto a dos enormes y bien cuidadas Vespiquen se habían acercado sin el menor cuidado de pasar desapercibidos y se posaron junto a los pokémon de Dyfir.
Sfear se removió un poco y se colocaba en posición de ataque, lista para saltar a proteger a Dyfir, pero Skyfler la retuvo bloqueándola con un brazo.
- No – ordenó autoritariamente en un tono muy bajo, casi inaudible – Tienen amos -.
Y en efecto, apenas Skyfler terminó de musitar aquellas palabras, dos chicos de edades entre los dieciocho a veintidós años, junto a una chica entre quince y diecisiete, se acercaron hasta Dyfir, queriendo ayudarla sin duda.
- ¿Quiénes son ustedes? – preguntó Dyfir anonadada al notar la compañía. Sintió un hormigueo, pues al ver a los dos chicos notó que ambos eran guapos y pensar aquello en esas circunstancias sin duda era bochornoso.
- Me llamo Midna – respondió rápidamente la chica – Somos habitantes reacios a abandonar nuestra isla, sabemos lo que sucede y somos demasiado testarudos para dejarlo pasar por alto – agregó con una sonrisa de suficiencia que no tenía ni una pizca de altanería.
- Reanzuro, pero dime Rean – articuló el chico que parecía el mayor de los tres – Y como bien dijo mi amiga, sabemos lo que sucede y tenemos cierta idea de lo que sucederá, deseamos cambiar el rumbo de todo esto de una vez por todas -.
- Siro, un placer – dijo el último, tenía un dejo de frialdad que no poseían los otros dos, pero por lo que sintió Skyfler no poseía un mal corazón – Dejémonos de modismos y terminemos con este caos de una vez por todas -.
Sin chistar ni un momento más, los dos chicos ordenaron a sus Vespiquen que batieran sus alas lo más rápido que pudiesen, mientras que la chica le ordenaba a su Arcanine realizar una potente Llamarada. Dyfir no pudo dejar de esbozar una sonrisa de tranquilidad y volvió la vista a los pokémon bajo su tutela para darles ánimos.
Skyfler los observó con tranquilidad por unos segundos antes de arrancarse una pluma de la cola. Flame y Sfear lo miraban, expectantes por recibir la orden de seguir ayudando, pero Skyfler no la dio.
- Esa ayuda les será suficiente, ya no haremos más nada – dijo Skyfler, dejando la pluma con delicadez en el suelo, donde comenzó a brillar débilmente.
- Y ya me había inspirado – suspiró Flame encogiéndose de hombros – ¡Qué lástima! -
- ¿Dejarás que la pluma actúe sola? – preguntó Sfear con inseguridad.
- Debo comenzar a pulir mis habilidades de nuevo, pronto nos hará falta cualquier truco viejo – respondió Skyfler, mirando con cierta nostalgia el lugar en el que yacía la pluma – Vayamos con el resto -.
Y así fue.
Teresa permaneció junto a Icestar, que sin mucha prisa había comenzado a caminar hacia la playa apenas sus hermanos se habían marchado. A Teresa le pareció demasiado curiosa aquella pokémon. Su permanente inexpresividad y elocuencia le daban un aspecto carente de vida, a pesar de que estuviese más viva y saludable que Teresa.
Llegaron a una de las playas en la que los turistas pululaban como hormigas, que lucía tan terrorífica estando sumergida en aquella soledad. Icestar, como es de suponerse, siguió su camino sin inmutarse por ese detalle ni por un segundo hasta que se hubo adentrado un poco en las aguas, observando la ola y los intentos de congelarla con suma calma.
Teresa no podía imaginar como un pokémon tan pequeño podría bajar la temperatura de tan vasto mar antes de que la ola tocara tierra, pero recordó que Lighty era la prueba de que el tamaño no determinaba el poder. Siguió divagando con la cabeza gacha, intentando conseguir un método rápido y lógico hasta que un brillo azulado la sacó de sus pensamientos. Levantó la mirada y observó con notable impresión como los trozos de cristal incrustados en la espalda y brazos de Icestar brillaban junto al cuerpo entero.
Teresa comenzó a sentir un frío abismal de repente, sus dientes comenzaron a castañear y podía ver su aliento al exhalar. La arena comenzó a brillar como si de escarcha se tratase y la llovizna que caía en su rostro eran pequeños trozos de hielo, pero no poseían la gracia y delicadeza de los copos de nieve. El frío la caló hasta los huesos y pensó que no lo resistiría; le lanzó una mirada a Icestar y se sorprendió de su inmutable expresión a pesar del frío.
El frío no la dejaba pensar bien y temblaba tanto que no podía mantenerse en pie correctamente, aunque con mucha felicidad, pudo observar como la ola comenzaba a congelarse más rápidamente gracias no solo a los Rayo Hielo, sino a lo que sea que estuviese haciendo Icestar. La maniobra para congelar la ola estaba en perfecta coordinación y sincronía, no pasó mucho tiempo para que ésta quedara completamente congelada y la Isla quedara a salvo.
La anciana no pudo evitar dar un pequeño brinquito de celebración en vista del éxito de su misión. Repentinamente sintió como la temperatura subía con cautela y volvía a la normalidad. Icestar suspiró y regresó a tierra, sin molestarse en sacudirse el agua.
- ¿Cómo haces eso? – preguntó Teresa ampliamente sorprendida mientras seguía los pasos de Icestar – Es realmente asombroso… -.
- Solo lo hice – refunfuñó Icestar con un dejo de fastidio tan profundo que sorprendió a la anciana – Ahora tengo un problema, gracias a la salitre se me van a oxidar los hierros de la espalda -.
Mientras tanto, dentro de alguna parte del bosque Moonghost, Grounday, Rocknight, Dinya, Flowar y Baby se miraban las caras sin otra cosa por hacer que mirarse y parpadear mucho.
- ¿Qué ze supone tenemos que haced? – preguntó Baby con un notable aburrimiento – Creo que ya ze engadgadon del mademoto y del todnado -.
- No lo sé – sentenció Flowar – Deberíamos hacer algo además de escondernos, pero no puedo pelear por principios… ¡Soy una planta por amor a Gea! –.
- Si, eres una planta… - asintió Grounday – Al igual que cincuenta y cinco especies de pokémon bajo el registro de los humanos y con todo y eso… ¡pelean! – bufó.
- Antes de que Flowar conteste – interrumpió Rocknight, anticipando el cambio de personalidad de su hermana – Si así lo desea ella puede quedarse tranquila, pero hace rato que no hay revueltas allá arriba – señaló el cielo – y eso puede ser bueno o malo, así que deberíamos ir a ayudar antes de que me dé más sueño -.
Los demás miraron hacia arriba y sus rostros se llenaron de preocupación.
- Ustedes adelántense, yo los alcanzaré junto con Flowar – dijo Dinya – Mis alas no sirven y no estoy muy acostumbrada a caminar tanto, sólo los retrasaremos -.
- Está bien – asintió Rocknight – Vámonos… -.
Moonghost, Baby, Grounday y Rocknight se adentraron más en el bosque, la hermana era la que encabezaba la marcha y en pocos minutos se detuvo, colocando sus orejas muy en alto. Sus hermanos la imitaron.
- Oigo algo… ¡Síganme! – exclamó Grounday echando a correr.
Sus hermanos no dudaron en seguirla, abriéndose paso velozmente entre los arbustos (aunque Moonghost se limitaba a traspasar los troncos). Grounday corrió mucho más rápido que sus hermanos y desapareció de la vista de los tres. Cuando la volvieron a encontrar, estaba al borde de un claro, aún escondida en los arbustos, observando algo con mucha atención y aparentemente divertida.
- ¿Qué sucede? – preguntó Rocknight preocupado, pero cuando vio lo que observaba Grounday no pudo evitar colocar una mueca bastante cómica.
Moonghost y Baby, cuando se pusieron al lado de Rocknight, no pudieron evitar dibujar la misma expresión de cómico espasmo cuando presenciaron lo que a sus ojos sucedía.
- ¡Cierra tu bocaza! ¡Pedazo de vieja endemoniada! – gritó Fionna, con todas las energías de su ser.
- ¡¿Cómo que vieja endemoniada?! – le gruñó una chica, que era joven pero sin duda tenía unos cuantos años más que Fionna. La chica estaba furiosa y se le notaba pues de sus fosas nasales casi brotaba fuego - ¡Hija de [CENSURADO]! ¡Niña imbécil! ¡Tus insultos me valen un reverendo Dunsparce! – gritó mientras su pokémon, un gran Gengar, quedaba en segundo plano como el Altaria de Fionna - ¿Por qué no haces algo productivo con tu cabeza llena de estambre? Bien podrías subirte a un árbol, envolverte en un capullo y terminar de madurar… ¡Descerebrada! – gritó con todas sus fuerzas.
- ¡Descerebrada tú, animal! – gritó Fionna con todas sus fuerzas mientras le estampaba tremenda cachetada a la chica. El impactó fue tal que dejó algo aturdida a su víctima – Los capullos no te hacen madurar, ignorante, ayudan en la metamorfosis ¡pedazo de imbécil! – le gritó mientras su contrincante se recuperaba.
- Esto está demasiado genial - dijo Grounday riéndose de dientes para adentro.
- Para que aprendas a no meterte conmigo… ¡Fea sin remedio! – exclamó Fionna a lo lejos.
- ¡Qué cruel eres! – exclamó Moonghost, aparentemente desilusionado por la actitud de su hermana - ¡Dos mujeres se están pelean…! ¡Válgame Gea, la golpeó! – exclamó repentinamente, convirtiendo su desilusión en emoción.
La joven se había recuperado y le había devuelto el bofetón, pero Fionna lo detuvo a tiempo y le propinó un golpe en pleno estómago a la chica.
- ¡Si eres tarada! Sé algo de defensa personal – alardeó Fionna, mientras de una forma increíble le daba una voltereta en el aire a su oponente y la azotaba contra la suave tierra – Los chicos me perseguían demasiado y me acosaban, así que tuve que aprender, seguro no entenderías porque jamás te ha pasado. Además de tonta, ¡fea! -.
- Presumida… - musitó Grounday monótonamente poniendo los ojos en blanco.
Fionna se descuidó unos segundos, solo unos escasos segundos, y la chica aprovechó para abalanzársele como pudo. Ambas cayeron al suelo y al hacerlos sus pokémon entraron en disputa también. Se rasguñaban, se jalaban los cabellos, se golpeaban torpemente y demás, todo entre gritos agudos e improperios de los mil y un tipo pero con un toque muy fresa.
- Hay que ver… - mustió Grounday negando con la cabeza, se estaba divirtiendo de lo lindo.
En eso llegaron Dinya y Flowar.
- ¿Qué sucede? – preguntó la segunda.
- Algo muy interesante, estén atentas si las necesito – dijo Grounday rápidamente.
No dio siquiera oportunidad a sus hermanas de asimilar lo que les había dejado dicho cuando se lanzó en dirección de las Meowth roñosas. Era realmente increíble la ferocidad que tenían, incluso superaban a sus pokémon, que sin órdenes eran torpes en sus decisiones.
Grounday llegó justo antes de que la joven le diera un golpe tremendo en la cara a Fionna. La joven se quedó entre sorprendida y horrorizada mientras Grounday la sujetaba del brazo.
- ¿Pero qué [CENSURADO] es esta cosa? – preguntó alarmada la joven.
- ¡Grounday! Exclamó felizmente Fionna, mientras que por reflejo le pegaba con el puño en la nariz a la joven que sostenía Grounday, dejando de nuevo aturdida a su víctima.
- Vaya, vaya, vaya. Hasta que sacaste las garras – comentó Grounday con toda tranquilidad, como si nadie hubiera “casinoqueado” a su prisionera.
- ¿Ahora si lograste ver que no soy tan fresa como creíste? – preguntó Fionna realmente divertida.
- Si, pero ahora noté que eres altanera y que también eres lo suficientemente tonta como para perder el tiempo en alguien que carece completamente de órgano cerebral – articuló Grounday rápidamente.
- Otra estúpida cosa que me dice imbécil – gruñó la chica, que trataba de liberarse de la llave que le hacía Grounday - ¿Por qué no se compran una alcancía y se ahorran sus comentarios? -.
Grounday se le quedó mirando de una forma bastante extraña pero cómica, no tenía ningún sentimiento en especial, era como que si intentase escrutar en el rostro de la chica a la que apresaba.
- Yo la sostengo y tú la golpeas – dijo Grounday tan repentinamente que Fionna no evitó reírse.
- ¡Claro! – afirmó Fionna aún entre risas y comenzó su parte de la alianza.
Rocknight, Moonghost, Baby, Dinya y Flowar dibujaban muecas de dolor en sus rostros a cada “¡auch!” que soltaba la joven. Pero una sensación extraña los alertó.
Todos elevaron la mirada y pudieron observar como una energía oscura se acumulaba en una esfera gigantesca.
- ¡No me [CENSURADO]! – exclamó Moonghost anonadado - ¡Tienen que estar bromeando! -.
Apenas terminó de decir esto, la esfera gigante de energía fue disparada hacia un pequeño punto en el cielo, separado de otros dos. La esfera impactó en el diminuto punto solitario, que comenzó a caer a tierra inevitablemente. Los hermanos no entendieron lo que sucedió, una risa maligna invadía el firmamento y solo los gritos de Dyfir y Fionna les dieron a entender que quien caí era Danny.
- Lo mataron – sentenció Moonghost con un hilo de voz, casi inaudible por su impresión.
Vieron como una Vespiquen de colores llamativos socorría el cadáver de Danny para que no se estrellara. Fionna y Dyfir habían corrido hacia la Vespiquen cuando hubo tocado tierra y se tumbaron de rodillas a los lados del inerte Danny.
Grounday no se había movido de donde estaba y la joven yacía inconsciente a sus pies. Sus hermanos debían sentir lo mismo que ella… nada. Habían perdido a tantos por el simple hecho de tener que dormir que ya la muerte les comenzaba a parecer insignificante, pero no era así, solo los sorprendía y los dejaba sin aliento.
A Moonghost era a quien se le hacía más natural, era un fantasma y el veía todo con otros ojos. Justo en esos momentos el podía observar otra cosa que el resto de sus hermanos no tenían la capacidad de apreciar.
Junto a las dos muchachas, la Vespiquen y el cadáver, se encontraba el propio Danny, como una figura pálida, borrosa y que brillaba muy tenuemente; era sin duda su fantasma. Moonghost observó los vanos intentos de Danny de estrechar a su hermana entre sus brazos y de comunicarse con ella. Cuando hubo desistido, a los oídos de Moonghost llegaron unas palabras que sonaban muy lejanas.
- Lo único lógico para explicar esto es… - dijo Danny, viéndose las manos con detenimiento y luego fijó sus ojos en el cadáver que sostenía Fionna quien no paraba de llorar.
Danny, en su forma fantasmal, no pudo evitar esculpir una mueca de suma sorpresa en su rostro al descubrir su propio cuerpo sin vida.
- Así es… Estás muerto… - musitó Moonghost, observándolo con atención mientras sus hermanos volteaban a verlo – Pero no del todo… -.
Apenas las palabras salieron de su boca algo más llamó su atención, nuevamente una luz lo hizo mirar hacia el cielo, en donde se encontró con una débil luz titilante. A pesar de lo débil, estaba llena de pureza y cierta calidez. De repente la luz fue absorbida por un diminuto cuerpo, que se dejó caer precipitadamente al suelo (sin perder el control) y quedó flotando justo al lado del espectro de Danny.
- Vaya, con que ese es el tal Lighty – comentó Dinya con cierto recelo – Es del tamaño de Baby y causa más problemas como si fuera del tamaño de un Groudon… ¿Qué está haciendo? – preguntó repentinamente.
Moonghost era el único capaz de escuchar por completo lo que en realidad sucedía.
- ¡Danny! – exclamó Lighty, su voz era suave y aguda, bastante infantil. Veía al fantasma de Danny bastante contrariado y el pequeño pokémon estaba al borde de las lágrimas.
- ¿Puedes verme? – preguntó Danny, asombrado de que alguien pudiese verlo.
- Por supuesto… - asintió Lighty, dibujando una discreta sonrisa de felicidad en su rostro.
- Es increíble… - comentó Danny, con una triste sonrisa – Bien… Al menos cumplí con lo que debía antes de morir – agregó con una sonrisa más ancha.
- No debería ser así – musitó Lighty con tristeza, sus orejas decayeron y de sus ojos celestes comenzaron a brotar pequeñas lágrimas acristaladas.
- ¿A quién le está hablando? – preguntó Sfear extrañada.
- ¡Vamos! No llores – lo consoló Danny, se acercó un poco a Lighty con intención de darle unas palmaditas, pero al parecer recordó que era un fantasma y se contuvo - ¿Qué tal si vas a animar a Fionna y Dyfir un poco? -.
- ¡No! – exclamó Lighty, sacudiendo fuertemente su cabeza - ¡Te irás! Eso no está bien, ¡no deberías haber muerto! -.
- ¿Por qué? – preguntó Danny extrañado, como si no hubiese sucedido nada grave – Yo estaré bien pequeñito, no te preocupes por mí – agregó Danny sonriendo cálidamente.
- No – declaró Lighty con tranquilidad mientras se secaba las lagrimas con el dorso de su pequeña mano – Tú vivirás -.
Lighty le extendió la mano a Danny y éste la agarró, después de pensarlo por unos segundos. El pokémon comenzó a elevarse y se llevó consigo al fantasma, cuando estuvieron sobre todos, Lighty soltó a Danny con un gracioso movimiento y se alejó de él; el pokémon observó por unos segundos al chico y comenzó a rodearlo, formando un gigantesco anillo alrededor del joven. Mientras más vueltas daba Lighty, el anillo centelleaba con más intensidad y la luz se extendió hasta que todos quedaron sumergidos en ella…
Pasaron varios días y todo había vuelto a la misma rutina tediosa. El calor no tenía piedad de ninguno en la mansión de Madison, dejándolos sin ganas de hacer absolutamente nada, lo único por lo que rogaban era porque Eve volviera y pudiesen mudarse a otro sitio. Pero mientras tanto, Moonghost repetía una y otra vez lo sucedido hace pocos días.
- Y la luz le devolvió la vida a Danny. El tal Lighty resultó ser más poderoso de lo que había pensado – comentó Moonghost mientras se refrescaba con la ayuda de un abanico - Lástima que el chico se tuvo que ir, me caía bien -.
- Mejor cierra la boca – espetó Nataniel malhumorado, con un rápido movimiento le quitó el abanico a Moonghost y (nadie sabe cómo) hizo que el pokémon se atragantara con el objeto de papel.
- ¡¿Y a ti qué rayos te pasa?! – exclamó Moonghost bastante exaltado después de que pudo sacar el abanico de su boca entre las risas de sus hermanos.
- ¡Ji-ji-ji! ¿Acaso no es obvio? – preguntó Dinya con una pícara sonrisa en su rostro – Nataniel encontró una potencial amenaza en Danny; en pocas palabras, Nataniel creyó que Danny le estaba quitando a Dyfir – explicó, ensanchando más su sonrisa.
- ¡¿De qué rayos estás hablando?! – gritó Nataniel sonrojado.
- Tienes suerte de que Dyfir esté almorzando, sino estarías metiendo bien feo la pata – dijo Grounday riendo entre dientes.
- Serán… - gruñó Nataniel a punto de abalanzarse sobre Dinya y Grounday.
- Nataniel está a pocos instantes de perder la paciencia – dijo Mewtwo repentinamente. Yacía en un sillón leyendo un libro que le había dado Madison para que se entretuviese, a su lado estaba Enurta quien veía la discusión bastante entretenido. Mewtwo desvió la mirada de la páginas y la fijó en Dinya – No lo molesten con esas cosas, ya suficientes problemas tiene con Dyfir como para que lleguen ustedes y alboroten su mal humor. Y en este caso, estaría completamente de acuerdo con Nataniel –.
La sentencia de Mewtwo dejó a todos anonadados, pero éste no le prestó atención y volvió a concentrarse en el libro. Enurta lo observaba con perspicacia y luego bufó por lo bajo mientras intentaba contener una carcajada.
- “Lo dirá por experiencia con la mariposa narcotizada” – pensó Enurta, bastante divertido.
En lo lejano del horizonte, una figura podía distinguirse en la inmensidad del mar y estaba bastante cerca de Isla Ávida. Un Gyarados con extrañas marcas en todo su cuerpo navegaba lo más rápido que podía llevando sobre su lomo a una Gardevoir, que tenía en común la característica de las marcas en todo su cuerpo.
- ¿Estás segura de querer hacer esto, Hela? – preguntó Aegir seriamente – Si Kronos o Drakar se enteran de lo que planeas… -.
- Que se enteren – espetó Hela con furia, interrumpiendo a Aegir – Cuando se percaten, ya habré satisfecho mis deseos… Yo misma le daré muerte y ganaré el corazón de mi señor -…

Bien! Terminaron de leer el capítulo, pero esto no acaba aquí, les traje más dibujos =D
Eve [Motivos de fiesta navideña]:
http://i40.tinypic.com/33y5no0.png
Lighty (Coloreado):
http://i43.tinypic.com/mws4yv.png
Eve (100% Photoshop):
http://i43.tinypic.com/14jyrmq.png
Eve: Yo Odio
http://i44.tinypic.com/2ljglc2.png
Tymime & Eve (Chibis)

Eve & Zuen (Maniquí) BOCETO
http://i40.tinypic.com/2qkuxht.jpg
Dinya (BOCETO)
http://i42.tinypic.com/15i9na1.jpg
Icestar (BOCETO)
http://i39.tinypic.com/9rhr0l.jpg
Eve (Antes y Después BOCETO)
http://i42.tinypic.com/2psosd2.jpg
Espero y todo haya sido de su deleite ^^
Pokiu Whatos XwO










, me gustaron mucho las imagenes, en especial de las cosas que odia Eve (jamas la obligaría a teletransportarse, jeje
), espero con ansias el siguiente capitulo, que tramaran esos dos Malsumis que se dirigen a Isla Ávida?








, bueno, espero con ansias el siguiente capitulo, chaito.
..uufff.....llevo mas de 2 semanas leyendome el fic.
/
...sque yo no se dibujar bien...ejej....pero deberias poner 



Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

