CAPÍTULO 2: UN NOVATO AL TORNEO
Una vez que Tito estuvo recuperado, continuamos viajando. En aquel centro pokémon averiguamos información sobre los gimasios. El primer gimnasio se encuentra en ciudad Ilusión, pero aún estaba lejos. De todas formas, no planeaba enfrentarlo aún.
El camino hacia el proximo pueblo era una gran calle de piedra, totalmente iluminada artificialmente con indicaciones por todos lados y paradores con puestos de información turistica, no tenia perdida. Allí tuve la posibilidad de tener una batalla contra otra chica que habia comenzado su carrera como entrenadora hace pocos días, al igual que yo.
Melisa: ¿Uno contra uno te parece bien?
Yo: Perfecto, sólo tengo un pokémon.
Melisa: Adelante, Silcoon.
Yo: ¿Listo, Tito?
Cita:

VS
ZURUGGU (Nv 5) vs. SILCOON (Nv 7)
Melisa: Comencemos. ¡Silcoon Fortaleza!
Yo: ¡Danza dragon!
Ambos pokémon se mantuvieron a la defensiva, Silcoon reforzando su coraza y Tito danzando como loco.
Melisa: ¡Placaje!
Yo: ¡Malicioso!
Zuruggu miró fijamente con sus siniestros ojos al insecto, haciendo que este se asustase y bajase sus defensas. Sin embargo, el Silcoon embistió fuertemente al Zuruggu haciendo un poco de daño.
Yo: ¡Ahora sí, Patada baja!
Melisa: ¡Placaje otra vez!
Los se avalanzaron encima del otro, Silcoon listo para envestir mientras que Tito se arrojó a barrer con su pequeña pierna delante. Debido a la posición, sólo el ataque de Tito fue efectivo, aunque no causó demasiado daño.
Melisa: ¡Picotazo venenoso!
Yo: ¡Trata de esquivarlos y usa Maliciosos!
Gracias al bono de velocidad adquirido gracias a la Danza dragón, Tito logró moverse a un lado y evitar las moradas puas que Silcoon escupia y volver a verlo directamente al ojo con su tremebunda mirada haciendolo bajar aún más la guardia.
Yo: ¡Patada baja una vez más!
Melisa: ¡Disparo demora!
Con una veloz patada de Tito, Silcoon salió despedido en el aire varios metros muy adolorido, sin embargo antes de caer al suelo, dejó salir de su boca un viscozo hilo con el que cubrió el cuerpito de mi Zuruggu haciendo sus movimientos más torpes.
Yo: ¡No te des por vencido, has otra Danza dragón!
Melisa: ¡Podemos con él, dale otro Placaje!
Tito comenzó a bailar aumentando sus estadisticas, lo que lo dejó expuesto al ataque del rival que al impactar lo dejó muy herido y agotado. Ambos habían dado lo mejor ellos, esa fue toda una batalla.
Yo: ¡Has un esfuerzo más Tito, Patada baja!
Melisa: ¡Acabalo con Placaje!
Como la vez anterior, los dos grandes batalladores se lanzaron uno contra otro usando sus ataques. Esa batalla reñida terminaria como victoria con aquel que lograse hacer ese ataque. Por suerte, Silcoon no pudo hacer nada contra la gran velocidad de Tito, producto de las Danzas dragón, y recibió otra dañina patada. Tras el golpe el redondo insecto cayó rodando en los pies de su entrenadora, debilitado.
Cita:
Zuruggu ganó %50 de experiencia. ¡Zuruggu subió de nivel!
Melisa: ¡Hay que cerca!
Yo: Sí, por poco es tuya.
Melisa: Fecilidades, has hehco un trabajo excelente con ese Zuruggu.
Yo: Más bien creo que es suerte de principiante, apenas ayer iniciamos nuestro viaje.
Melisa: ¿Encerio? Por tu forma de combatir hubiese jurado que ya eras un entrenador avanzado.
Yo. Je je, gracias.
Melisa: Bueno tengo que irme, quiero buscar más batallas. Mientras má pelee, más rápido evolucionaré a Silcoon en Beutyfly.
Yo: Bueno, en ese caso, adiós. ¡Suerte!
Nos encaminamos en dirección Norte por aquella larga calle esperando encontrar algun pueblo para descansar. Fue una caminata muy pintoresca, aunque sólo duró unas dos horas. Pudimos ver gran cantidad de pokémon salvajes, de todos los tamaños y colores, pero no queria arriesgar la salud de Tito enfrentando a pokémon salvajes que no saben moderarse en una batalla.
Finalmente llegamos a aquel antigua pueblo, gran cantidad de altos arboles, colinas, un rio, una gran especie de teatro y algunas escazas casas, ademas del centro pokémon, adornaban aquel lugar perfilandolo de pacífico y tranquilo. Como ya se me habia hecho costumbre, lo primiero que hice fue visitar el centro pokémon. Allí la enfermera nos recibió.
Enfermera: Buenas tardes, ¿puedo ayudarte?
Yo: ¿Podria sanar a mi Zuruggu por favor?
Enfermera: Claro, para eso estoy aquí.
Dejé en el suelo al pequeño cabezón y lo coloqué en su pokeball, luego se la di a la enfermera. Ella la introdujo en la maquina de curación y meintras esperaba me dijo:
Enfermera: Supongo que vienes para el torneo ¿no?
Yo: No, sólo estoy de pasada.
Enfermera: Ah me pareció porque para estas fechas recibimos muchas visitas de entrenadores que quieren poner a sus pokémon a punto para participar del torneo local.
Yo: ¿Como es eso del torneo?
Enfermera: Cada seis meses el pueblo organiza un torneo pokémon de batallas uno a uno en el teatro del pueblo para recaudar fondos. Mañana se celebrará el torneo de este semestre, por eso muchos entrenadores vienen a aquí para luchar en alguna de las tres categorias del torneo.
Yo: ¿Tres categorias?
Enfermera: Sí, para hacerlo más justo, el torneo se divide en tres categorias, principiante, avanzado y experto.
Yo: ¿Cree que aún puede inscribirme?
Enfermera: Por supuesto, el cupo es inlimitado.
Yo: Entonces creo que iré a inscribirme.
Enfermera: ¿Quieres que te prepare una habitación?
Yo: ¿Eh?
Enfermera: Si vas a participar mañana, necesitaras un lugar donde pasar la noche.
Yo: Ah claro, de acuerdo.
Mientras Tito reposaba, salí del centro pokémon y caminé las pocas calles que separaban el centro del teatro local bajo el agoviante Sol. Allí habia un puesto en la puerta con un cartel que citaba "inscribase aquí". Me acerqué a la rubia recepcionista y me inscribí, la chica tenia un cartelito en su camisa donde anunciaba su nombre, Lucia.
Lucia: ¿Sí, que desea?
Yo: Venia a inscribirme en el torneo.
Lucia: ¿En que categoria?
Yo: Principiante.
Lucia: Muy bien, ¿nombre?
Yo: Matías.
Lucia: ¿Pokémon?
Yo: Un Zuruggu.
Lucia: Entonces Principiante... Matías... Zuruggu...De acuerdo, ya está presentese aquí mañana a las 10 de la mañana. Tiene el número 7.
Yo: Muchas gracias.
Muy emocionado, regresé al centro para descansar y estar listo para el gran día que me esperaba. Cenamos y dormimos en una habitación compartida con un amigable muchacho unos años mayor que yo quien también participaria en el torneo, pero en la categoria expertos. Me dio un par de consejos bastante útil sobre como tratar a un pokémon siniestro.
Al otro día desperto muy temprano, ansioso como nunca por tener una batalla. Tomé un desayuno ligero, ya que de comer más los nervios me harian doler el estomago. Con media hora de anticipación llegué al torneo, no habia sido el primero, ya mucho estaban allí con sus pokémon de todos los tipos. En la entrada me dieron un colgante con un pase que anunciaba "participante: principiante" para no ser mezclado con quienes eran ajenos al concurso o simplemente espectadores.
Cuando las diez invadieron los relojes el evento comenzó. El maestro de ceremonias fue quien inició con el torneo.
MC: ¡Damas y caballeros! ¡Hombres y mujeres de todas las edades! ¡Les doy la bienvenida al gran torneo semestral de pueblo Awesome! ¡Esta bella mañana tendremos el lujo de ver luchar a todos estos entrenadores!
La gente aplaudia de pie muy exaltada.
MC: ¡Daremos comienzo con la categoria Principiantes! Esta categoria es la más corta, sólo tenemos ocho entrenadores, por lo que seran tres rondas con un total de siete batallas. Comencemos de una vez participantes uno y dos, al frente.
Estaba muy ancioso, nervioso y feliz al mismo tiempo. Mis espectativas eran muchas, siempre me gustó pensar en grande, pero debo admitir que estaba un poco asustado. Era mi primera vez en un concurso. Mire muy atento las primeras batallas, debia analizar a muy bien a mis posibles rivales. La primer batalla fue un duelo entre un Furiijio y un Bellsprout donde el pokémon de hielo aplastó a su venenoso rival. En la segunda un Spinarak venció forzosamente a un Sableye. La tercera concluyó con la victoria de un Corsola sobre un Pikachu.
Era mi turno, y me tocó el peor rival que me pudo haber tocado, un Butterfree. Debia enfrentar a un pokémon cuyos dos tipos eran resistentes al unico ataque físico que tenia. Sin embargo tenia una estrategia, debia usar mi carta secreta, Danza espada combinada con el Malicioso. Si lo lograba, podria causarle mucho daño.
Nos acercamos a la arena de batalla montada en el centro del recinto, el arbitro se acercó a nosotros y comenzó a hablar.
Arbitro: Señores quiero una batalla limpia, nada de trampas. Ahora saludense como caballeros.
Nos dimos la mano firmemente.
Yo: Suerte.
Entrenador 8: Igualmente.
Arbitro: ¡comiencen!
Ent.8: ¡Butterfree sal!
Yo: ¡Tito te toca!
Cita:

VS
ZURUGGU (Nv. 6) BUTTERFREE (Nv. 10)
Ent.8: ¡Confusión!
Yo: ¡Danza dragón!
Los ojos del insecto comenzaron a brillar con un rojo intenso mientras observaban a Tito, sin embargo a este no parecia hacerle nada, él no perdió tiempo y comenzó a bailar de aquella forma tan peculiar. Ese día aprendí que el tipo psíquico no afecta los pokémon Siniestros.
Ent.8: ¡Pero que idiota, eso no sirve! ¡Intenta un Placaje!
Yo: ¡Trata de evadirlo y has otra danza espada!
La velocidad del Zuruggu no fue suficiente y recibió el golpe, pero hizo demostración de su gran defensa resistiendo el golpe de pie. Una vez que Butterfree se alejó este hizo nuevamente su baile.
Ent.8: ¡Tu puedes, otra vez!
Yo: ¡Tito intenta lo mismo!
Aquella vez la cosa resultó diferente, cuando el enemigo se acercó Tito se arrojó al suelo rodando hacia la derecha, Butterfree pasó de largo y casi choca con un espectador.
Yo: ¡Una ultima vez Tito, Danza dragón!
Ent.8: ¡Tienes que vencerlo, otra vez Placaje!
Pude notar la desesperación de mi rival al ver que mi pokémon se estaba volviendo muy poderoso. Puede que su pokémon fuese más fuerte, pero era tan inexperto como yo. La Danza del Zuruggu fue más veloz que nunca, pero de todas formas recibió el Placaje directo. Este causó un daño mayor, pero Tito seguia de pie, definitivamente su defensa era su punto fuerte.
Yo: ¡Malicioso!
Ent.8: ¡Placaje otra vez y evadelo!
Mi oponente ya estaba exasperado. Otra vez el insecto volador trató de enbestir a mi amigo, pero fue sorprendido por los atrapantes, tenebrosos y casi hipnoticos ojos del siniestro luchador por varios segundos, ya que luego este se movió corriendo a una velocidad impresionante haciendo que este pasase de largo otra vez.
Yo: ¡Ahora si es el momento, Patada baja!
Ent.8; ¡Eh, eh, Confu... Eh no, Disparo demora!
Tal como en nuestra lucha anterior, Tito se vio envuelto en una pegajosa seda arrojado por el insecto, que a pesar de reducir su ratio de movimiento no logró parar una devastadora patada que arrojó directamente al suelo a Butterfree.
Yo: ¡Una vez más!
Ent.8: ¡Placaje, Placaje!
Ambos ataques fueron eficaces, mi Zuruggu comenzaba a cansarse, sin embargo quien más afectado se veia era Butterfree. Puede que mis ataques fuesen débiles contra él, pero todos las Danza dragón, sumados al Malicioso, habian transformado a Tito en un mortal pokémon.
Yo: ¡Tú puedes, otra vez Patada baja!
Ent.8: ¡No te rindas, Placaje Butterfree!
La velocidad de Tito hizo que su pequeña pero potente patada fue el primer ataque de aquel choque, debilitando a Butterfree y dandonos la victoria.
Arbitro: ¡Butterfree no puede continuar, el ganador es Zuruggu! ¡La batalla terminó, el ganador es el entrenador número 7, Matías!
Cita:
Zuruggu ganó %75 de experiencia. ¡Zuruggu subió de nivel!
Yo: Bien hecho enano. Descansa.
Una vez que la ronda terminó, dieron diez minutos de descanso mientras recuperaban a los pokémon. Las batallas ya estaban decididas. Mi próximo reval seria una chica y su Corsola. Esa batalla era un poco más pareja, en cuanto a tipo se refiriese.
La primer semifinal fue entre Furiijio y Spinarak. El insecto hizo lo que pudo, pero el helado pokémon lo destrozó.
LLegó el momento de la seugnda batalla, tras recibir el mismo discurso del arbitro, comenzamos.
Ent.5: ¡Suerte! ¡Vamos, Corsola!
Yo: Confio en ti, Zuruggu.
Cita:

VS
ZURUGGU (Nv 7) CORSOLA (Nv 9)
Yo: ¡Patada baja!
Ent.5: ¡Burbuja!
Como si de nada se tratase, Tito supo resistir muy bien las burbujas y propinar una Patada baja que causo bastante daño. La batalla iba por buen camino.
Ent.5: ¡Corsola Fortaleza!
Yo: ¡Patada baja otra vez!
El Corsola se esforzó para fortalecer su coraza, lo que hizo inminente el ataque de mi amigo, que aunque más debil que al anterior, causó un daño aceptable.
Ent.5: ¡Burbuja!
Yo: ¡Resistelas y usa Danza dragón!
Nuevamente el pequeño luchador resistió las burbujas de frente, y usó su ya tan caracteristico baile aumentando súbitamente su ataque y defensa.
Yo: ¡Patada baja, ahora!
Ent.5: ¡Evitalo y Burbuja!
El Corsola fue demasiado lento y la Patada al ras del suelo de Tito lo golpeó bruscamente dejandolo fuera de combate.
Arbitro: ¡Corsola no puede continuar el ganador es Zuruggu! ¡La batalla acabó, el ganador es el entrenador número 7, Matías!
Cita:
Zuruggu ganó %60 de experiencia
Estaba muy contento, estaba en la final. Los minutos de descanso mientras Zuruggu descansaba se me hicieron interminables. Cuando ya todo estuvo listo, la batalla dio inicio.
MC: ¡Señores y señoras, les traemos la final de la categoria principiantes!
Subí nuevamente a la arena, listo para luchar. La gente aplauidia sin cesar, no parecia haber ningun favoritismo, sólo querian disfrutar de una batalla épica. Nuevamente el arbitró describió las reglas y la batalla comenzó. Sólo esa batalla me separaba de ser campeón, esa batalla contra Furiijio.
Ent.2: ¡Buena pelea!
Yo: ¡Igualmente! ¡Zuruggu, ve!
Ent.2: ¡Furiijio, te elijo a tí!
Cita:

VS
ZURUGGU (Nv. 7) FURIIJIO (Nv. 10)
Podria decirse que tenia una ventaja contra Furiijio, era un pokémon pesado. No sólo Tito seria más ágil, sino que también su Patada baja tendria un poder muy superior al de batallas anteriores, sin mencionar que este es muy eficas contra un tipo hielo. Tenia todas las de ganar, si me concentraba y hacia las cosas bien, pronto seria el ganador del torneo.
Ent.2: ¡Comencemos! ¡Atadura!
Yo: Malicioso:
Las enormes cadenas del flotante pokémon sujetaron y aprisionaron a Tito mientras este le hechaba su peor mirada.
Yo: ¡Patada baja!
Ent.2: ¡Canto helado!
Debido a la prioridad, Furiijio fue el primer en atacar con su honda de frío que hizo temblar a Tito. Tras desaparecer la ola de frio, mi compadre usó su letal ataque causando un enorme daño. Furiijio estaba en el suelo muy adolorido.
Yo: ¡Acabemos de una vez, Patada baja!
Ent.2: ¡Trata de esquivarlo, amigo!
Otro satisfactorio golpe del siniestro pequeño dejó fuera de combate al helado rival. Dos patadas como esas en un pokémon de hielo son letales.
Arbitro: ¡Furiijio no puede continuar el ganador es Zuruggu! ¡La batalla acabó, el ganador y nuevo campeón es el entrenador número 7, Matías!
Cita:
Zuruggu ganó %60 de experiencia. ¡Zuruggu subió de nivel!
La felicidad me invadió. Era campeón, todo en esa ultima batalla pasó tan rápido que me costaba creerlo. Si bien era un simple torneo local, estaba muy contento. No habia duda, habia empezado mi viaje con el pie derecho.
Me quedé a ver todo el evento. La categoria avanzados la ganó una chica y su Shiftry, mientras que el oro en expertos se lo llevó un joven y su bestial Scizor. Tras su finalización, estuvo la entrega de premios, donde nos dieron una medalla a mí y a Tito por el esfuerzo hecho.
Una vez finalizado el evento, regresé muerto al centro pokémon. Tantas batallas nos habian agotado, lo primero que hice fue contarle mi asaña a la enfermera y a mi compañero de cuarto, aunque este ya me habia visto en el torneo. Luego de eso, el sueño me ganó y me fui a la cama, sobre mí, en la almhoada se recostaba Tito.
El viaje por aquel momento, tendria que esperar un día más.