Spoiler
Aquel día me levanté bastante temprano, ya que los nervios me obligaron. Ese dia comenzaba mi viaje, un viaje que estaba seguro que iba a estar lleno de aventuras. Como de costumbre, Deino se acercó a mi y me lamió la cara para despejarme. Aquel Deino era el Pokémon que había estado conmigo casi desde el dia de mi nacimiento. Mi madre me dijo que había sido regalo de mi abuela, que trabajaba en una guardería Pokémon. Me contó que un entrenador le había entregado ese huevo ya que no podía ocuparse de él. También le dijo que lo cuidase muy bien, ya que era un Pokémon muy especial.
A los dos meses de nacer yo, mi abuela había venido a visitarme; y traia el huevo consigo. Al parecer, quería regalarselo a mi padre; un líder de gimnasio retirado; pero que cuidaba muy bien a sus Pokémon. Sin embargo, al acercarse a donde estaba yo, el huevo comenzó a resquebrajarse y de él salió un Pokémon no muy común: Deino. Además de ser un raro ejemplar, éste presentaba colores poco comunes; a lo que mi padre se refirió como Pokémon Shiny. En cuanto el joven Deino nació, se acercó con curiosidad hacia mi y me lamió la cara. Desde ese momento, cada mañana, Deino me despierta de esa forma.
Bajé corriendo a la cocina, donde me esperaban mis padres. Ambos tenían una expresión de felicidad marcada en sus rostros.
-¡Buenos dias dormilón!-me dijo mi padre, con una sonrisa risueña.
Les salude a los dos y me dispuse a desayunar. Al terminar, mi madre me dijo:
-Flay, tenemos un regalo para ti.
Tras esto, mi padre se acercó con una mochila y me dijo:
-¿A que esperas?¡Abrela!
Al abrirla, vi que estaba llena de objetos útiles, como un mapa de la region de Odissey; una licencia de entrenador, 5 Pokéballls y un estuche con dinero y con 8 pequeños huecos para introducir las medallas de los gimnasios.
-¡Muchas gracías a los dos!-les dije mientras les abrazaba.
Tras prepararme bien para emprender el viaje, me dirigí a la puerta de entrada. Sin embargo, mi padre me detuvo.
-¡Flay!¡Espera!¡¿Que hay de tu Pokémon?
-¿Acaso quieres que me lleve a Deino conmigo?-le pregunté.
-¡Pues claro!-me respondió rápidamente-. ¿Quien sinó mejor que tu para entrenar a este pequeño Deino? Aunque, creo que nunca le has metido dentro de una Pokéball, ¿verdad? Espera un momento, que vuelvo ahora.
Mientras mi padre subía las escaleras corriendo, Deino bajaba a toda velocidad para abalanzarse sobre mi y lamerme de nuevo la cara. En el piso de arriba se oia a mi padre maldecir mientras rebuscaba en los cajones y en los armarios.
-¡Ah, aqui está!-dijo; y acto seguido bajó al rellano con una extraña Pokéball en las manos. Ésta era de color negro; con un aro dorado y adornos rojos. Nunca había visto una Pokéball así.
-¿Te gusta? Se llama Lujoball-me dijo al ver mi cara de sorpresa-. Es una Pokébal muy especial, que hace que los Pokémon sean mas amigables, aunque, en tu caso, no creo que te haga mucha falta. Me la regaló un viejo amigo mio, el Profesor Oak, cuando me retiré como Lider de Gimnasio. Nunca he llegado a utilizarla, así que quiero que la tengas tú. Atrapa a Deino con ella.
Cuando la cogí con las manos la observé mas de cerca. Era realmente bonita.
Miré a Deino, que se le veia nervioso; deseoso de aventura.
-¡Bien pues!-dije, mientras lanzaba la Pokéball hacia Deino. La Pokéball se abrió al tocar su cabeza; y un rayo de luz muy brillante envolvió a Deino. Se cerró en el aire y al caer al suelo se agitó unos instantes hasta que, finalmente, se detuvo.
-¡Enhorabuena Flay!¡Tu primera captura ha sido un éxito!-me felicitó mi padre-. ¡Ya estas preparado para partir!
Antes de salir de casa, mi madre vino a despedirse.
-En fin hijo; que tengas un buen viaje y ven siempre que quieras. He llamado al Profesor Oak, que está de visita en una ciudad muy cerca de aquí; Ciudad Almien. Se ha mostrado encantado de evaluar a tu Pokémon y aconsejarte para tu viaje. Tardarás aproximadamente un día en llegar, así que, ¡date prisa!
Y tras echar un último vistazo a mi hogar, partí en busca de aventuras, junto a mi fiel compañero Deino, con la certeza de que este no sería mi unico compañero de viaje y que este viaje iba a ser memorable.
A los dos meses de nacer yo, mi abuela había venido a visitarme; y traia el huevo consigo. Al parecer, quería regalarselo a mi padre; un líder de gimnasio retirado; pero que cuidaba muy bien a sus Pokémon. Sin embargo, al acercarse a donde estaba yo, el huevo comenzó a resquebrajarse y de él salió un Pokémon no muy común: Deino. Además de ser un raro ejemplar, éste presentaba colores poco comunes; a lo que mi padre se refirió como Pokémon Shiny. En cuanto el joven Deino nació, se acercó con curiosidad hacia mi y me lamió la cara. Desde ese momento, cada mañana, Deino me despierta de esa forma.
Bajé corriendo a la cocina, donde me esperaban mis padres. Ambos tenían una expresión de felicidad marcada en sus rostros.
-¡Buenos dias dormilón!-me dijo mi padre, con una sonrisa risueña.
Les salude a los dos y me dispuse a desayunar. Al terminar, mi madre me dijo:
-Flay, tenemos un regalo para ti.
Tras esto, mi padre se acercó con una mochila y me dijo:
-¿A que esperas?¡Abrela!
Al abrirla, vi que estaba llena de objetos útiles, como un mapa de la region de Odissey; una licencia de entrenador, 5 Pokéballls y un estuche con dinero y con 8 pequeños huecos para introducir las medallas de los gimnasios.
-¡Muchas gracías a los dos!-les dije mientras les abrazaba.
Tras prepararme bien para emprender el viaje, me dirigí a la puerta de entrada. Sin embargo, mi padre me detuvo.
-¡Flay!¡Espera!¡¿Que hay de tu Pokémon?
-¿Acaso quieres que me lleve a Deino conmigo?-le pregunté.
-¡Pues claro!-me respondió rápidamente-. ¿Quien sinó mejor que tu para entrenar a este pequeño Deino? Aunque, creo que nunca le has metido dentro de una Pokéball, ¿verdad? Espera un momento, que vuelvo ahora.
Mientras mi padre subía las escaleras corriendo, Deino bajaba a toda velocidad para abalanzarse sobre mi y lamerme de nuevo la cara. En el piso de arriba se oia a mi padre maldecir mientras rebuscaba en los cajones y en los armarios.
-¡Ah, aqui está!-dijo; y acto seguido bajó al rellano con una extraña Pokéball en las manos. Ésta era de color negro; con un aro dorado y adornos rojos. Nunca había visto una Pokéball así.
-¿Te gusta? Se llama Lujoball-me dijo al ver mi cara de sorpresa-. Es una Pokébal muy especial, que hace que los Pokémon sean mas amigables, aunque, en tu caso, no creo que te haga mucha falta. Me la regaló un viejo amigo mio, el Profesor Oak, cuando me retiré como Lider de Gimnasio. Nunca he llegado a utilizarla, así que quiero que la tengas tú. Atrapa a Deino con ella.
Cuando la cogí con las manos la observé mas de cerca. Era realmente bonita.
Miré a Deino, que se le veia nervioso; deseoso de aventura.
-¡Bien pues!-dije, mientras lanzaba la Pokéball hacia Deino. La Pokéball se abrió al tocar su cabeza; y un rayo de luz muy brillante envolvió a Deino. Se cerró en el aire y al caer al suelo se agitó unos instantes hasta que, finalmente, se detuvo.
-¡Enhorabuena Flay!¡Tu primera captura ha sido un éxito!-me felicitó mi padre-. ¡Ya estas preparado para partir!
Antes de salir de casa, mi madre vino a despedirse.
-En fin hijo; que tengas un buen viaje y ven siempre que quieras. He llamado al Profesor Oak, que está de visita en una ciudad muy cerca de aquí; Ciudad Almien. Se ha mostrado encantado de evaluar a tu Pokémon y aconsejarte para tu viaje. Tardarás aproximadamente un día en llegar, así que, ¡date prisa!
Y tras echar un último vistazo a mi hogar, partí en busca de aventuras, junto a mi fiel compañero Deino, con la certeza de que este no sería mi unico compañero de viaje y que este viaje iba a ser memorable.
-Reporte-
Spoiler
Pokémon:
Deino Nv.5
Mochila:
Mapa x1
Licencia x1
Pokéballs x5
3000 Pokédolares
Deino Nv.5
Mochila:
Mapa x1
Licencia x1
Pokéballs x5
3000 Pokédolares





LV 6 V.S.
LV 3
(imaginen que es mitad metapod mitad caterpie)LV 6 V.S.
LV 5
LV 7 V.S.
LV 7
LV 6
LV 5 



















¡Que bién! Tengo unas ganas de verla.
Ralts Nv: 4 macho








LV 4
LV 8
LV 10 *y eso que está fuera de forma*
LV 5 V.S.
LV 9 y
LV 3
LV 15 V.S.
LV 10 y
LV 9
LV 6
LV 14

LV 8
LV 9
LV 10

