He vuelto en todos los sentidos ^^... Bueno, en realidad jamás me fui. Solo decir tres cosas On-Mod:
1.- Todos los pokémon iniciales parten del nivel 5.
2.- Se me acaba de olvidar, cuando recuerde edito T T... lo cierto es que no tenía relevancia... creo.
3.- He hecho un cambio de sistema en el 'Índice de Aventuras' y ahora me complace decir que es un tanto más sencillo de manejar sin tener que depender al 100% de los moderadores.
Y bueno, tras ganar mi medalla en el Gimnasio Olivo, post que creía y sería el último de mi Odissey, he vuelto para saldar un par de deudas que tengo pendientes. De entre todos me atrevo a decir que este capítulo es el que más cambios ha sufrido u_u
Capítulo 30º: Amigos, rivales y una sobredosis de Spinarak~!
Reporte:
No tiene sentido, lo sé, pero yo jamás lo tuve ♫
1.- Todos los pokémon iniciales parten del nivel 5.
2.- Se me acaba de olvidar, cuando recuerde edito T T... lo cierto es que no tenía relevancia... creo.
3.- He hecho un cambio de sistema en el 'Índice de Aventuras' y ahora me complace decir que es un tanto más sencillo de manejar sin tener que depender al 100% de los moderadores.
Y bueno, tras ganar mi medalla en el Gimnasio Olivo, post que creía y sería el último de mi Odissey, he vuelto para saldar un par de deudas que tengo pendientes. De entre todos me atrevo a decir que este capítulo es el que más cambios ha sufrido u_u
Capítulo 30º: Amigos, rivales y una sobredosis de Spinarak~!
Spoiler
La victoria era nuestra, toda la emoción y la determinación de una batalla revivía a cada paso que daba, los movimientos, las habilidades, ¡incluso los malos momentos! Todo tenía un lugar e igualmente no podía evitar recordar la batalla del gimnasio ilusión, lo que me hacía pensar en los lentos, pero progresivos pasos que poco a poco daba hasta mi más anhelada meta: la Liga Pokémon.
Tras una pequeña visita al Centro Pokémon me vi en la obligación de dejar a mis compañeros en manos de la amable enfermera Blissey, además de cambiarme de ropa gracias a la danza lluvia de Lotad. En tanto me ocupaba de todo, noté que no traía guantes de repuesto, ¿significaría eso un problema? No creía que tuviera tanta relevancia por lo que sencillamente deje a mis manos descubiertas, más tarde me arrepentiría de ello. Por otro lado, caminar, tomar aire, sentir el fresco de Ciudad Olivo, era lo que me traía en mente, pero mis compañeros estaban primero y prefería salir con ellos en mano que dejándolos atrás luego de tan duras batallas.
Fui tranquilamente hasta un estrecho pasillo donde podría esperar, allí me dediqué a descubrir todas las nuevas funciones de la pokedex dando con unas verdaderamente interesantes, mientras que otras me ayudaban más a comprender algunos puntos de mi última batalla.
Karla: ¡Así que eso era! Por un momento pensé que el fuego fatuo había fallado, pero se trataba tan solo una habilidad… - murmuré resignada, para luego seguir descubriendo más y más, entre esas cosas las habilidades de mis propios pokémon que en un futuro podrían ser de gran ayuda.
Todo eso me tomó tiempo que goce en matar, pero al ver que la enfermera tardaba tanto fui hasta el mostrador esperando dar con su presencia, pero nada… en tanto afuera me pareció escuchar un ruido, el mismo me hizo pensar que había alguna clase de fiesta. Sonreí ante la idea hasta que alguien interrumpió sin hacerse a la espera pasando las puertas del centro pokémon.
Ren: Kyaaaa, Karlita, tienes que ayudarme T^T!
Karla: (¡Por Arceus! Ren grita como una niña o_o…) Ren me he dado de que eres lo suficientemente fuerte como para capturar a otro pokémon poco usual por tus medios… c__c
Ren: No no no, esta vez es otra cosa… y tienes que ayudarme T^T
Karla: ¿Qué sucede? O.o
Ren: Yo… este… ¡hay arañas por todo mi hermosísimo invernadero! - Exclamó alarmado, con una expresión que me pareció divertida y luego un silencio sepulcral nos invadió por un par de segundos.
Karla: Oh… ¡vamos Ren! Eres un líder de gimnasio, seguramente puedes con un par o dos sin problemas ^^! A menos claro y les tengas fobia… lo cual es imposible… ¿verdad?... ^^
El afeminado chico bajo su mirada y entonces supuse que mi razonamiento había dado tristemente en el clavo.
Karla: Lo siento ^^U.- Dije con algo de culpa por haberlo mencionado, tratando de enmendarlo volví a hablar.- ¡V-vamos! Yo me encargo, supongo que después de todo unas dos o tres se pueden espantar sin problemas, aunque antes tendremos que encontrar a la enfermera.
Al mismo tiempo que avanzaba me percaté de que no había ninguna fiesta, lo que me extrañó bastante, luego tanto Ren como yo nos separamos para buscar a la enfermera sin dar con ella, pero a mí me distrajeron unas ascuas provenientes de algún lugar, sin dudarlo dos veces les seguí la pista que venía de un camino al invernadero de Ren. Pronto di con un pequeño pokémon enredado en fina seda blanca, bastante pegajosa a simple vista.

[Nv16]
Según la Pokedex era un Torchic, en cuyo interior arde la llama que mantiene a su cuerpo caliente, además sus bolas de fuego parecían ser su punto fuerte. Tenía la vaga impresión de haberlo visto antes, pero antes de sospechar nada fui en su ayuda, que por suerte fue bien dada ya que ni mi bien me miró cesó su ataque. Fue cuestión de minutos para que fuese libre una vez más, aunque a juzgar por un pañuelo morado que traía en su cuello era muy seguro que ya tuviese un dueño.
Karla: ¡Perfecto! Esa seda sí que era pegajosa, me pregunto quién o qué pokémon te habrá metido en estos apuros… espera un segundo, ¡ya lo tengo! Puede que haya sido un Spinarak.
Torchic: ¡Tor tor!
El pokémon me apunto con la mirada agradecida, pero con un cuerpo bastante lastimado. Tomé mi mochila y sin esperar comencé a tratarlo con una pocion. Pronto estuvo mucho mejor que cuanto lo encontré y sin esperar más le ofrecí unas bayas, con la esperanza de que estaría todavía mejor. El pokémon pareció feliz ante mi gesto y las aceptó comiendo una por una. No obstante no podía perder tiempo observándolo, ya que en eso Ren podría haber encontrado a la enfermera Joy para pedirle a mis compañeros.
Karla: ¿Uh? ¿Qué sucede? – Ni bien me levanté el pokémon me observaba fijamente, pensé que quería seguirme y le dedique una pequeña sonrisa.- ¿Quieres acompañarme? Quizás encontremos a tu entrenador.
Tras una respuesta positiva seguimos andando, pero cuando vi a Ren, a la entrada de su invernadero logré notar que trataba de detener a alguien.

[Nv12]
Pokedex: Spinarak, el pokémon escupesoga. A este pokémon se le conoce por poner trampas tejiendo una red de seda fina y resistente, luego espera inmóvil a su presa.
¿?: ¡WAAAAAAH! T^T
Una voz bastante familiar iba de un lado a otro, al fijarme me percaté que era nada más ni nada menos que la Enfermera Joy en lo que aparentemente era una crisis, puesto que un Spinarak estaba en su cabeza.
Enfermera Joy: Quítenmelo, quítenmelo ;___;!
Karla: P-pero… no tengo a ninguno de mis pokémon conmigo T^T.
De pronto bolas de fuego rozaron al Spinarak haciendo que se despegara de la enfermera para caer al suelo. La joven se desmayó y para su suerte o quizás no tanta suerte Ren llegó a tiempo para socorrerla. Por otra parte logré ver que el ataque había provenido de Torchic.
Decidí apuntar con la Pokedex a Torchic, adquiriendo conocimiento de sus ataques.
Karla: Torchic, ¿me ayudarías con esto?
Torchic: Tor tor ^^!
Karla: ¡Perfecto! ¡Foco Energía!
Al pie de mi orden Torchic fue rodeado por un haz de luz rojiza a la vez que miraba fijamente al insecto. Spinarak no se intimidó y lanzó fino hilo blanco en dirección a su oponente, el que evadió con facilidad.
Karla: (Sea de quien sea este Torchic, está muy bien entrenado) ¡Ascuas!
Torchic lanzó sus brasas hacia el Spinarak, éste las recibió en todo su ser y cuando tuvo la oportunidad contraatacó nuevamente con sus picotazos, esta vez Torchic no logró evadir ya que en su intento terminó enredándose con la seda de Spinarak y por tanto recibió el ataque con la suerte de no quedar envenenado.
Karla: ¡Tú puedes Torchic, Ascuas!
Spinarak rápidamente volvió a lanzar su Disparo Demora rodeando a Torchic y jalándolo para hacerle daño al pokémon de fuego, Spinarak por su parte pudo evadir las Ascuas lanzando nuevamente su ataque a un farol para subirse en él mientras que sostenía el otro hilo con sus patitas. A Torchic aún lo aprisionaba la red, entonces me di cuenta que Spinarak seguía jalando con fuerza contar de asfixiarlo.
Karla: ¡Rápido, Torchic! Lanza tu Ascuas al hilo de Spinarak.
Spinarak tembló, las brasas si bien eran pequeñas lograron quemar la seda liberando a Torchic y a la vez alcanzaron por medio de ésta al pokémon insecto logrando que ardiera en llamas y debilitándolo por completo.
Karla: Perfecto, uno menos ^^!
Torchic: ¡Tor! ^^!
Ren: Genial, querida, eso ha estado fantabuloso, impresionante, pero me temo que aun te quedan miles y cientos más ñ___ñ.
No entendía porque Ren exageraba tanto, hasta que pude ver con mis propios ojos a las muchas arañas rodeando el invernadero, aún quedaban muchas y había debilitado a tan solo una del montón. Lo peor sucedió cuando alcé mi vista y logre divisar que docenas de Spinarak se acercaban a mí ya que seguramente estaban enfadadas por haber dañado a uno de los suyos o quizás porque nos les gustaba demasiado el pokémon de fuego que tenía a mi lado. La cantidad era tal que el pokémon que me seguía se apegaba a mí, incapaz de hacerles frente.
Karla: S-son demasiados… aun con Torchic de mi lado, si se acercan de ese modo es porque saben que en grandes cantidades no somos nada contra ellos T^T
Ren: Lo que es peor es que podemos darnos por muertos. Escuché que un Ariados es el líder de ellos T^T
Karla: ¡¿Qué dices?! Genial, ahora seremos el aperitivo de una araña gigante, ¡qué mejor! T^T
Ren: Lo siento querida, si la enfermera no se hubiese desmayado podría hacerles frente… aunque antes de estar en verdaderos aprietos, déjame confesarte que me cae gordo el líder de Ciudad Draco u. ú
Karla: ¡No es momento de confesiones absurdas!
Cada vez se acercaban más, rodeándonos y preparando sus hilos, otros con miradas verdaderamente escalofriantes que llegaban a asustarme ante el mínimo contacto. Pensé rápidamente en cómo podíamos salir de ese apuro y por una fracción de segundos estuve preparada para ser la comida de esos pokémon o quizás la de un Ariados gigante, pero la suerte nos sonrió cuando ya habíamos cerrado los ojos a nuestras esperanzas.
¿?: ¡Envite Ígneo! ¡Colmillo Fuego!
Una figura de seis colas apareció cubierta en llamas arremetiendo contra una parte de los Spinarak y asustando a la parte restante, éstos se vieron aun más intimidados cuando lo que parecía ser un can infernal atacaba con sus colmillos rojos envueltos en llamas.
Karla: (¡Es ahora o estamos muertos!) ¡Torchic ataca con Ascuas!
El polluelo acató mis órdenes y con un gran esfuerzo lanzó su movimiento a los Spinarak en todas las direcciones posibles. Los bichos se asustaron ante todo el fuego y se alejaron del lugar quedando una cantidad muy mínima.
Dos pokémon se acercaron a la voz que había dado la orden, uno parecía un zorro de seis colas marrón y el otro un pequeño perro negro.


[Nv¿?]
Pokedex: Vulpix, el pokémon zorro, cuando nace sólo tiene una cola, pero a medida que crece, ésta se va dividiendo desde la punta. // Houndour, el pokémon siniestro, se comunica mediante gritos y colabora en manada para atacar a sus presas.
Giré a ver de dónde provenía la voz y me encontré con un chico que debía tener mi edad o un poco más. Su cabellera era tan roja como las seis colas de su Vulpix y alcanzaba a tocar su espalda, mientras que sus ojos eran de color pardo, similar al mismo oro pero con una seriedad tal que podían congelar. Vestía de una manera simple, pero resaltaba el dibujo de una estrella amarilla sobre su camiseta rojiza, unos brazaletes y guantes negros con los mismos detalles, además de llevar pantalones negros. Fue su mirada la que me hizo recordarlo, ¿cómo no? ¡Era Blaze! No podía recordar su verdadero nombre ya que me había reprochado toda una infancia porque le llamara por su apodo, sin mencionar que contar de fastidiarlo le decía Zeze.
Ren: ¡Mi héroe! *^*
Contento el líder se abalanzó contra el que era nuestro salvador, a lo que éste intento despegárselo a toda costa.
Karla: Z-zeze… ¡¿Tú aquí?! Pero si se supone que iniciaste una semana antes, deberías ir por Ciudad Draco…
Blaze: ¡No me digas Zeze! – Exclamó, siempre nos llevamos fatal y un reencuentro no cambiaría nada.- Yo debería ser el asombrado, digo, ¿es este el líder de la tan conocida Ciudad Olivo? – Decía en un intento de despegárselo con cierto desprecio.
Volviendo a recobrar la seriedad, o al menos parte de ella, Ren adoptó una pose elegante haciendo un extraño movimiento con su mano.
Ren: Así es, el líder y dueño del invernadero más grande-bonito-hermoso de toda la ciudad y quizás la región entera de Odissey soy yo ^^!
Estaba segura de que Blaze iba a articular una frase de profundo odio, pero algo llamó mi atención. Torchic tiraba de mí con fuerza con su pico, hasta que comenzó a correr por su cuenta adentrándose al gimnasio de tipo planta que estaba totalmente cubierto de los insectos de color verde por fuera y cuando decidí seguirle note que por dentro no era la excepción; ya más tarde podría pedir alguna explicación. Empezaba a hacerme a la idea de que quizás el dulce aroma de los árboles frutales había captado la atención de todos los Spinarak, pero había un hueco por llenar, ¿por qué tan de repente ocurría todo esto? Debía averiguarlo, mi naturaleza curiosa me lo exigía por dentro.
Karla: ¡Hey, Torchic! ¡Espera! – Giré a ver a Ren, un tanto sorprendida por su reacción ante una situación no muy agradable para su gimnasio.- ¡Hey, no es momento de jugar a los héroes! Ni tampoco para discutir, de eso ya habrá tiempo después. Por ahora esos Spinarak no se irán solos.
Dentro nuevamente me encontraba con el otro mundo, pero uno diferente al que había visto en mi última visita, ahora toda la escena parecía ser parte de un filme de terror con todas las arañas en todos los lados y rincones del lugar. Torchic dio un paso, apunto en una dirección y fijé mis ojos a su señal.
Karla: N-no puede ser cierto… -musité, ante lo que mis ojos alcanzaban a apreciar en el campo de batalla.
Y sí que era cierto: un arácnido más grande que los Spinarak amenazaba al robusto Tropius de Ren que se encontraba malherido en el verde pasto, seguramente por las miles de arañas que habían distribuidas por todo el gimnasio. Me fije en que la fruta de su cuello estaba maltratada, quizás el Ariados quería robarla a toda costa. La figura de Torchic retrocedió temerosa ante todo.

[Nivel 24]
Pokedex: Ariados, el pokémon pata larga, tiene unas patas con forma de garfio que le permiten correr por techos y superficies verticales. Este Pokémon oprime al rival con una tela de araña fina y resistente.
El sonido que hacía la Pokedex al detectar un pokémon en una distancia muy cercana a la mía captó la atención de las bestia que tenía delante de mi persona, ésta dejo en paz a Tropius, pero a cambio volteó para hacerme frente llamando a todos los Spinarak.
Karla: (¡No puede ser! Este aparato ha vendido mi alma al Darkray T^T).
Torchic: ¡Tooorchiiic!
Antes de que pudiera seguir acercándose Torchic lanzó su ascuas en frente del Ariados para hacerlo retroceder, pero la mirada de éste se puso mucho más espeluznante de lo que era atormentándolo por completo. Fue ese el instante en que Ariados lanzó un disparo demora, pero no era el mismo que los Spinarak usaban, este movimiento aprisionaba fuertemente a Torchic y además se veía mucho más resistente.
Karla: ¡Torchic resiste! ¡Ascuas!
El pequeño polluelo lanzó sus bolas de fuego, le costaba mucho hacerlo y se podía notar en su expresión. Ariados las evadía fácilmente y no perdía el tiempo observando, se acercaba a Torchic con la viva intención de comérselo ahí mismo.
Karla: ¡Ascuas una vez más!
Torchic se concentró a todo lo que pudo y lanzó su ataque de fuego directamente a la cara de Ariados, esto pareció molestarle más que hacerle daño, pero fue suficiente para dejar la seda de lado que terminó siendo cortada por las ascuas de Torchic.
Karla: ¡Vamos! ¡Usa tu Gruñido! – Era nuestra única esperanza, los ataques de Ariados podrían resultar muy eficaces, por lo que esperaba a que el gruñido surtiera efecto o de lo contrario ya tenía perdida esta batalla y la vida misma.
Torchic gruñó fuertemente a todo lo pudo y todo el tiempo que le fue posible, pero su hazaña se vio frenada cuando el Ariados le dirigió una fría mirada acompañada de un gruñido que resonó en todo el cristal del gimnasio. Fue entonces cuando los otros Spinarak comenzaron a reaccionar, se acercaban amenazantes, quizás enfadados porque habíamos molestado a la que podría ser la reina de todas las arañas presentes. Esas fueron las peores circunstancias posibles. No podía tomar a Torchic y salir corriendo a nuestra suerte, los Spinarak fácilmente podrían haber obstruido la salida desde un principio, además el Ariados se podía mover muy rápido en el contorno arácnido que le rodeaba. Para peor Tropius estaba debilitado y no contábamos con su gran fuerza… Empezaba a arrepentirme aún más de seguir a mis instintos peligrosos. Fue entonces cuando fui a tomar al pokémon entre mis brazos, alejándome de la gran araña, con la fuerza del miedo presionando a toda mi persona pero con un impulso todavía más fuerte.
Karla: ¡No te lo comerás! Primero tendrás que pasarme.- Este pokémon se había arriesgado por mí, debía hacer lo mismo o no me lo perdonaría jamás.
Sus colmillos se mostraron, cerré mis ojos y Torchic trataba de zafarse, cuando de pronto volví a escuchar la misma voz de hacia un momento atrás.
Blaze: Así que aquí está el soberano de los Spinarak.- El chico con los pokémon de fuego estaba en la entrada observando todo, al parecer nos había seguido. Las arañas se acercaron a gran velocidad, pero el Vulpix y el Houndour volvieron a moverse con sus ataques manteniéndolas alejadas y el primero intentó atacar al Ariados con lanzallamas, sin embargo esta vez el truco no bastó para hacerlas retroceder, antes más arañas se lanzaron al zorro de seis colas.- ¡Maldición! Sinceramente, ¡eres una busca problemas!
Olvidaba un detalle, detalle tal que casi cobra mi vida si es que no la hubo tomado. Picotazos venenosos rozaron mi brazo, otros atacaron al Vulpix y ahora el chico estaba en desventaja. Pronto el Ariados aprovechó mi distracción para lanzarse.
¿?: ¡Nada de eso! ¡Canto Hielo!
Otra voz conocida, pero más bien familiar. Los carámbanos de hielo resultaron ser mucho más fuertes que las Ascuas de Torchic e hicieron retroceder al Ariados. Pronto mis ojos fueron a parar a los azules de Alan quien ahora iba acompañado de dos siluetas, una era Fushine, el pequeño Bulbasaur, pero la otra no la logré reconocer.

[Nv¿?]
Pokedex: Weavile, el pokémon garra filo. Vive en zonas nevadas y deja marcas en los árboles con sus garras para comunicarse con sus compañeros.
El pokémon era de mirada sombría, profunda y fría, sus garras parecían cortarlo todo. Torchic se libró de mí y dio un paso en frente, mirando a la gran araña e intentando atacarla con sus ascuas.
Karla: ¡Es inútil! Las ascuas no resultarán, ese Ariados debe estar en un nivel mucho mayor…
Alan: ¿Qué acaso no confías en tu pokémon? – Exclamó desde su distancia, al momento en que captaba la atención de más arañas todavía. Iba a corregirle, pero no me dio tiempo a hacerlo.- ¡Tú encárgate del Ariados! Nosotros mantendremos ocupados a los Spinarak, si es que las cosas no resultan a la inversa.
Cada vez surgían más dudas, estaba realmente perdida con todo, pero no había tiempo para pensar. Torchic ya estaba listo, volteó a mirarme y fue su determinación la que logró convencerme de que podíamos ganar. Sonreí, observé que los Spinarak no podían acercarse y me levanté sin esperar un solo segundo más.
Karla: Muy bien, ¡a la batalla, Torchic!
¿CoNtInUaRá?
Tras una pequeña visita al Centro Pokémon me vi en la obligación de dejar a mis compañeros en manos de la amable enfermera Blissey, además de cambiarme de ropa gracias a la danza lluvia de Lotad. En tanto me ocupaba de todo, noté que no traía guantes de repuesto, ¿significaría eso un problema? No creía que tuviera tanta relevancia por lo que sencillamente deje a mis manos descubiertas, más tarde me arrepentiría de ello. Por otro lado, caminar, tomar aire, sentir el fresco de Ciudad Olivo, era lo que me traía en mente, pero mis compañeros estaban primero y prefería salir con ellos en mano que dejándolos atrás luego de tan duras batallas.
Fui tranquilamente hasta un estrecho pasillo donde podría esperar, allí me dediqué a descubrir todas las nuevas funciones de la pokedex dando con unas verdaderamente interesantes, mientras que otras me ayudaban más a comprender algunos puntos de mi última batalla.
Karla: ¡Así que eso era! Por un momento pensé que el fuego fatuo había fallado, pero se trataba tan solo una habilidad… - murmuré resignada, para luego seguir descubriendo más y más, entre esas cosas las habilidades de mis propios pokémon que en un futuro podrían ser de gran ayuda.
Todo eso me tomó tiempo que goce en matar, pero al ver que la enfermera tardaba tanto fui hasta el mostrador esperando dar con su presencia, pero nada… en tanto afuera me pareció escuchar un ruido, el mismo me hizo pensar que había alguna clase de fiesta. Sonreí ante la idea hasta que alguien interrumpió sin hacerse a la espera pasando las puertas del centro pokémon.
Ren: Kyaaaa, Karlita, tienes que ayudarme T^T!
Karla: (¡Por Arceus! Ren grita como una niña o_o…) Ren me he dado de que eres lo suficientemente fuerte como para capturar a otro pokémon poco usual por tus medios… c__c
Ren: No no no, esta vez es otra cosa… y tienes que ayudarme T^T
Karla: ¿Qué sucede? O.o
Ren: Yo… este… ¡hay arañas por todo mi hermosísimo invernadero! - Exclamó alarmado, con una expresión que me pareció divertida y luego un silencio sepulcral nos invadió por un par de segundos.
Karla: Oh… ¡vamos Ren! Eres un líder de gimnasio, seguramente puedes con un par o dos sin problemas ^^! A menos claro y les tengas fobia… lo cual es imposible… ¿verdad?... ^^
El afeminado chico bajo su mirada y entonces supuse que mi razonamiento había dado tristemente en el clavo.
Karla: Lo siento ^^U.- Dije con algo de culpa por haberlo mencionado, tratando de enmendarlo volví a hablar.- ¡V-vamos! Yo me encargo, supongo que después de todo unas dos o tres se pueden espantar sin problemas, aunque antes tendremos que encontrar a la enfermera.
Al mismo tiempo que avanzaba me percaté de que no había ninguna fiesta, lo que me extrañó bastante, luego tanto Ren como yo nos separamos para buscar a la enfermera sin dar con ella, pero a mí me distrajeron unas ascuas provenientes de algún lugar, sin dudarlo dos veces les seguí la pista que venía de un camino al invernadero de Ren. Pronto di con un pequeño pokémon enredado en fina seda blanca, bastante pegajosa a simple vista.

[Nv16]
Según la Pokedex era un Torchic, en cuyo interior arde la llama que mantiene a su cuerpo caliente, además sus bolas de fuego parecían ser su punto fuerte. Tenía la vaga impresión de haberlo visto antes, pero antes de sospechar nada fui en su ayuda, que por suerte fue bien dada ya que ni mi bien me miró cesó su ataque. Fue cuestión de minutos para que fuese libre una vez más, aunque a juzgar por un pañuelo morado que traía en su cuello era muy seguro que ya tuviese un dueño.
Karla: ¡Perfecto! Esa seda sí que era pegajosa, me pregunto quién o qué pokémon te habrá metido en estos apuros… espera un segundo, ¡ya lo tengo! Puede que haya sido un Spinarak.
Torchic: ¡Tor tor!
El pokémon me apunto con la mirada agradecida, pero con un cuerpo bastante lastimado. Tomé mi mochila y sin esperar comencé a tratarlo con una pocion. Pronto estuvo mucho mejor que cuanto lo encontré y sin esperar más le ofrecí unas bayas, con la esperanza de que estaría todavía mejor. El pokémon pareció feliz ante mi gesto y las aceptó comiendo una por una. No obstante no podía perder tiempo observándolo, ya que en eso Ren podría haber encontrado a la enfermera Joy para pedirle a mis compañeros.
Karla: ¿Uh? ¿Qué sucede? – Ni bien me levanté el pokémon me observaba fijamente, pensé que quería seguirme y le dedique una pequeña sonrisa.- ¿Quieres acompañarme? Quizás encontremos a tu entrenador.
Tras una respuesta positiva seguimos andando, pero cuando vi a Ren, a la entrada de su invernadero logré notar que trataba de detener a alguien.

[Nv12]
Pokedex: Spinarak, el pokémon escupesoga. A este pokémon se le conoce por poner trampas tejiendo una red de seda fina y resistente, luego espera inmóvil a su presa.
¿?: ¡WAAAAAAH! T^T
Una voz bastante familiar iba de un lado a otro, al fijarme me percaté que era nada más ni nada menos que la Enfermera Joy en lo que aparentemente era una crisis, puesto que un Spinarak estaba en su cabeza.
Enfermera Joy: Quítenmelo, quítenmelo ;___;!
Karla: P-pero… no tengo a ninguno de mis pokémon conmigo T^T.
De pronto bolas de fuego rozaron al Spinarak haciendo que se despegara de la enfermera para caer al suelo. La joven se desmayó y para su suerte o quizás no tanta suerte Ren llegó a tiempo para socorrerla. Por otra parte logré ver que el ataque había provenido de Torchic.
Decidí apuntar con la Pokedex a Torchic, adquiriendo conocimiento de sus ataques.
Karla: Torchic, ¿me ayudarías con esto?
Torchic: Tor tor ^^!
Karla: ¡Perfecto! ¡Foco Energía!
Al pie de mi orden Torchic fue rodeado por un haz de luz rojiza a la vez que miraba fijamente al insecto. Spinarak no se intimidó y lanzó fino hilo blanco en dirección a su oponente, el que evadió con facilidad.
Karla: (Sea de quien sea este Torchic, está muy bien entrenado) ¡Ascuas!
Torchic lanzó sus brasas hacia el Spinarak, éste las recibió en todo su ser y cuando tuvo la oportunidad contraatacó nuevamente con sus picotazos, esta vez Torchic no logró evadir ya que en su intento terminó enredándose con la seda de Spinarak y por tanto recibió el ataque con la suerte de no quedar envenenado.
Karla: ¡Tú puedes Torchic, Ascuas!
Spinarak rápidamente volvió a lanzar su Disparo Demora rodeando a Torchic y jalándolo para hacerle daño al pokémon de fuego, Spinarak por su parte pudo evadir las Ascuas lanzando nuevamente su ataque a un farol para subirse en él mientras que sostenía el otro hilo con sus patitas. A Torchic aún lo aprisionaba la red, entonces me di cuenta que Spinarak seguía jalando con fuerza contar de asfixiarlo.
Karla: ¡Rápido, Torchic! Lanza tu Ascuas al hilo de Spinarak.
Spinarak tembló, las brasas si bien eran pequeñas lograron quemar la seda liberando a Torchic y a la vez alcanzaron por medio de ésta al pokémon insecto logrando que ardiera en llamas y debilitándolo por completo.
Karla: Perfecto, uno menos ^^!
Torchic: ¡Tor! ^^!
Ren: Genial, querida, eso ha estado fantabuloso, impresionante, pero me temo que aun te quedan miles y cientos más ñ___ñ.
No entendía porque Ren exageraba tanto, hasta que pude ver con mis propios ojos a las muchas arañas rodeando el invernadero, aún quedaban muchas y había debilitado a tan solo una del montón. Lo peor sucedió cuando alcé mi vista y logre divisar que docenas de Spinarak se acercaban a mí ya que seguramente estaban enfadadas por haber dañado a uno de los suyos o quizás porque nos les gustaba demasiado el pokémon de fuego que tenía a mi lado. La cantidad era tal que el pokémon que me seguía se apegaba a mí, incapaz de hacerles frente.
Karla: S-son demasiados… aun con Torchic de mi lado, si se acercan de ese modo es porque saben que en grandes cantidades no somos nada contra ellos T^T
Ren: Lo que es peor es que podemos darnos por muertos. Escuché que un Ariados es el líder de ellos T^T
Karla: ¡¿Qué dices?! Genial, ahora seremos el aperitivo de una araña gigante, ¡qué mejor! T^T
Ren: Lo siento querida, si la enfermera no se hubiese desmayado podría hacerles frente… aunque antes de estar en verdaderos aprietos, déjame confesarte que me cae gordo el líder de Ciudad Draco u. ú
Karla: ¡No es momento de confesiones absurdas!
Cada vez se acercaban más, rodeándonos y preparando sus hilos, otros con miradas verdaderamente escalofriantes que llegaban a asustarme ante el mínimo contacto. Pensé rápidamente en cómo podíamos salir de ese apuro y por una fracción de segundos estuve preparada para ser la comida de esos pokémon o quizás la de un Ariados gigante, pero la suerte nos sonrió cuando ya habíamos cerrado los ojos a nuestras esperanzas.
¿?: ¡Envite Ígneo! ¡Colmillo Fuego!
Una figura de seis colas apareció cubierta en llamas arremetiendo contra una parte de los Spinarak y asustando a la parte restante, éstos se vieron aun más intimidados cuando lo que parecía ser un can infernal atacaba con sus colmillos rojos envueltos en llamas.
Karla: (¡Es ahora o estamos muertos!) ¡Torchic ataca con Ascuas!
El polluelo acató mis órdenes y con un gran esfuerzo lanzó su movimiento a los Spinarak en todas las direcciones posibles. Los bichos se asustaron ante todo el fuego y se alejaron del lugar quedando una cantidad muy mínima.
Dos pokémon se acercaron a la voz que había dado la orden, uno parecía un zorro de seis colas marrón y el otro un pequeño perro negro.


[Nv¿?]
Pokedex: Vulpix, el pokémon zorro, cuando nace sólo tiene una cola, pero a medida que crece, ésta se va dividiendo desde la punta. // Houndour, el pokémon siniestro, se comunica mediante gritos y colabora en manada para atacar a sus presas.
Giré a ver de dónde provenía la voz y me encontré con un chico que debía tener mi edad o un poco más. Su cabellera era tan roja como las seis colas de su Vulpix y alcanzaba a tocar su espalda, mientras que sus ojos eran de color pardo, similar al mismo oro pero con una seriedad tal que podían congelar. Vestía de una manera simple, pero resaltaba el dibujo de una estrella amarilla sobre su camiseta rojiza, unos brazaletes y guantes negros con los mismos detalles, además de llevar pantalones negros. Fue su mirada la que me hizo recordarlo, ¿cómo no? ¡Era Blaze! No podía recordar su verdadero nombre ya que me había reprochado toda una infancia porque le llamara por su apodo, sin mencionar que contar de fastidiarlo le decía Zeze.
Ren: ¡Mi héroe! *^*
Contento el líder se abalanzó contra el que era nuestro salvador, a lo que éste intento despegárselo a toda costa.
Karla: Z-zeze… ¡¿Tú aquí?! Pero si se supone que iniciaste una semana antes, deberías ir por Ciudad Draco…
Blaze: ¡No me digas Zeze! – Exclamó, siempre nos llevamos fatal y un reencuentro no cambiaría nada.- Yo debería ser el asombrado, digo, ¿es este el líder de la tan conocida Ciudad Olivo? – Decía en un intento de despegárselo con cierto desprecio.
Volviendo a recobrar la seriedad, o al menos parte de ella, Ren adoptó una pose elegante haciendo un extraño movimiento con su mano.
Ren: Así es, el líder y dueño del invernadero más grande-bonito-hermoso de toda la ciudad y quizás la región entera de Odissey soy yo ^^!
Estaba segura de que Blaze iba a articular una frase de profundo odio, pero algo llamó mi atención. Torchic tiraba de mí con fuerza con su pico, hasta que comenzó a correr por su cuenta adentrándose al gimnasio de tipo planta que estaba totalmente cubierto de los insectos de color verde por fuera y cuando decidí seguirle note que por dentro no era la excepción; ya más tarde podría pedir alguna explicación. Empezaba a hacerme a la idea de que quizás el dulce aroma de los árboles frutales había captado la atención de todos los Spinarak, pero había un hueco por llenar, ¿por qué tan de repente ocurría todo esto? Debía averiguarlo, mi naturaleza curiosa me lo exigía por dentro.
Karla: ¡Hey, Torchic! ¡Espera! – Giré a ver a Ren, un tanto sorprendida por su reacción ante una situación no muy agradable para su gimnasio.- ¡Hey, no es momento de jugar a los héroes! Ni tampoco para discutir, de eso ya habrá tiempo después. Por ahora esos Spinarak no se irán solos.
Dentro nuevamente me encontraba con el otro mundo, pero uno diferente al que había visto en mi última visita, ahora toda la escena parecía ser parte de un filme de terror con todas las arañas en todos los lados y rincones del lugar. Torchic dio un paso, apunto en una dirección y fijé mis ojos a su señal.
Karla: N-no puede ser cierto… -musité, ante lo que mis ojos alcanzaban a apreciar en el campo de batalla.
Y sí que era cierto: un arácnido más grande que los Spinarak amenazaba al robusto Tropius de Ren que se encontraba malherido en el verde pasto, seguramente por las miles de arañas que habían distribuidas por todo el gimnasio. Me fije en que la fruta de su cuello estaba maltratada, quizás el Ariados quería robarla a toda costa. La figura de Torchic retrocedió temerosa ante todo.

[Nivel 24]
Pokedex: Ariados, el pokémon pata larga, tiene unas patas con forma de garfio que le permiten correr por techos y superficies verticales. Este Pokémon oprime al rival con una tela de araña fina y resistente.
El sonido que hacía la Pokedex al detectar un pokémon en una distancia muy cercana a la mía captó la atención de las bestia que tenía delante de mi persona, ésta dejo en paz a Tropius, pero a cambio volteó para hacerme frente llamando a todos los Spinarak.
Karla: (¡No puede ser! Este aparato ha vendido mi alma al Darkray T^T).
Torchic: ¡Tooorchiiic!
Antes de que pudiera seguir acercándose Torchic lanzó su ascuas en frente del Ariados para hacerlo retroceder, pero la mirada de éste se puso mucho más espeluznante de lo que era atormentándolo por completo. Fue ese el instante en que Ariados lanzó un disparo demora, pero no era el mismo que los Spinarak usaban, este movimiento aprisionaba fuertemente a Torchic y además se veía mucho más resistente.
Karla: ¡Torchic resiste! ¡Ascuas!
El pequeño polluelo lanzó sus bolas de fuego, le costaba mucho hacerlo y se podía notar en su expresión. Ariados las evadía fácilmente y no perdía el tiempo observando, se acercaba a Torchic con la viva intención de comérselo ahí mismo.
Karla: ¡Ascuas una vez más!
Torchic se concentró a todo lo que pudo y lanzó su ataque de fuego directamente a la cara de Ariados, esto pareció molestarle más que hacerle daño, pero fue suficiente para dejar la seda de lado que terminó siendo cortada por las ascuas de Torchic.
Karla: ¡Vamos! ¡Usa tu Gruñido! – Era nuestra única esperanza, los ataques de Ariados podrían resultar muy eficaces, por lo que esperaba a que el gruñido surtiera efecto o de lo contrario ya tenía perdida esta batalla y la vida misma.
Torchic gruñó fuertemente a todo lo pudo y todo el tiempo que le fue posible, pero su hazaña se vio frenada cuando el Ariados le dirigió una fría mirada acompañada de un gruñido que resonó en todo el cristal del gimnasio. Fue entonces cuando los otros Spinarak comenzaron a reaccionar, se acercaban amenazantes, quizás enfadados porque habíamos molestado a la que podría ser la reina de todas las arañas presentes. Esas fueron las peores circunstancias posibles. No podía tomar a Torchic y salir corriendo a nuestra suerte, los Spinarak fácilmente podrían haber obstruido la salida desde un principio, además el Ariados se podía mover muy rápido en el contorno arácnido que le rodeaba. Para peor Tropius estaba debilitado y no contábamos con su gran fuerza… Empezaba a arrepentirme aún más de seguir a mis instintos peligrosos. Fue entonces cuando fui a tomar al pokémon entre mis brazos, alejándome de la gran araña, con la fuerza del miedo presionando a toda mi persona pero con un impulso todavía más fuerte.
Karla: ¡No te lo comerás! Primero tendrás que pasarme.- Este pokémon se había arriesgado por mí, debía hacer lo mismo o no me lo perdonaría jamás.
Sus colmillos se mostraron, cerré mis ojos y Torchic trataba de zafarse, cuando de pronto volví a escuchar la misma voz de hacia un momento atrás.
Blaze: Así que aquí está el soberano de los Spinarak.- El chico con los pokémon de fuego estaba en la entrada observando todo, al parecer nos había seguido. Las arañas se acercaron a gran velocidad, pero el Vulpix y el Houndour volvieron a moverse con sus ataques manteniéndolas alejadas y el primero intentó atacar al Ariados con lanzallamas, sin embargo esta vez el truco no bastó para hacerlas retroceder, antes más arañas se lanzaron al zorro de seis colas.- ¡Maldición! Sinceramente, ¡eres una busca problemas!
Olvidaba un detalle, detalle tal que casi cobra mi vida si es que no la hubo tomado. Picotazos venenosos rozaron mi brazo, otros atacaron al Vulpix y ahora el chico estaba en desventaja. Pronto el Ariados aprovechó mi distracción para lanzarse.
¿?: ¡Nada de eso! ¡Canto Hielo!
Otra voz conocida, pero más bien familiar. Los carámbanos de hielo resultaron ser mucho más fuertes que las Ascuas de Torchic e hicieron retroceder al Ariados. Pronto mis ojos fueron a parar a los azules de Alan quien ahora iba acompañado de dos siluetas, una era Fushine, el pequeño Bulbasaur, pero la otra no la logré reconocer.

[Nv¿?]
Pokedex: Weavile, el pokémon garra filo. Vive en zonas nevadas y deja marcas en los árboles con sus garras para comunicarse con sus compañeros.
El pokémon era de mirada sombría, profunda y fría, sus garras parecían cortarlo todo. Torchic se libró de mí y dio un paso en frente, mirando a la gran araña e intentando atacarla con sus ascuas.
Karla: ¡Es inútil! Las ascuas no resultarán, ese Ariados debe estar en un nivel mucho mayor…
Alan: ¿Qué acaso no confías en tu pokémon? – Exclamó desde su distancia, al momento en que captaba la atención de más arañas todavía. Iba a corregirle, pero no me dio tiempo a hacerlo.- ¡Tú encárgate del Ariados! Nosotros mantendremos ocupados a los Spinarak, si es que las cosas no resultan a la inversa.
Cada vez surgían más dudas, estaba realmente perdida con todo, pero no había tiempo para pensar. Torchic ya estaba listo, volteó a mirarme y fue su determinación la que logró convencerme de que podíamos ganar. Sonreí, observé que los Spinarak no podían acercarse y me levanté sin esperar un solo segundo más.
Karla: Muy bien, ¡a la batalla, Torchic!
¿CoNtInUaRá?
Reporte:
Spoiler
Ningún cambio en mi equipo = No tengo reporte ;_;
No tiene sentido, lo sé, pero yo jamás lo tuve ♫

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.

?. Y el profesor dijo que si asi que me dio 5
la Pokédex y asi inicio mi viaje


.
Nv5 con 50 Exp.
Nv5 con 0 Exp









(Nv12) &
(Nv40)
x2 (Nv10) &
(Nv34)
Gana 50% (Sharpedo) + 50% (x2 Carvanha) +12,5 (acumulados) = Sube un nivel y queda con 12,5%!
Honchkrow Nv16 ( 0% de Exp)
Sneasel Nv15 ( 35% de Exp )
Hachiko Nv10 ( 37,5% de Exp )
Bulbasaur Nivel 17 (40% de Exp)
Rogue Nv16 (25% Exp)
Hina Nivel 5 (0% Exp)

, al fin después de varios días puedo postear el capitulo ^_^ , en fin sin mas que decir, vamos a la historia , espero les guste 
















