Vengo con un capi re loco. Disculpenme el atraso, hace exactamente... 17 días que no posteo. ¡Ey! No es tanto ¬¬ Muchos me insistían a que posteara, apenas transcurrieron 9 días más de lo que normalmente me tomo. Además, esto se normalizará cuando logre terminar la Odisea de clanes, luego volveré a poner capis más seguido. Agradezco a los lectores que siguen aquí. Hoy aparece gente de todas las clases, así que cualquiera puede cruzarse por aquí. Y el próximo capítulo hablará mucho de la clase C, así que quedense tranquilos. Y los que están posteando comentarios seguidamente, no se preocupen ya los voy a hacer aparecer de alguna forma. Voy a responder coments.
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Cloud: En un mosquito xD See, más o menos. Jejeje, está buena la idea de la botella llena de sangre, voy a ver que hacer con eso. Gracias por tu comentario!
Alucard: Si no te gustaba este capítulo que hablaba absolutamente de vos ¬¬ xD Bueno, ya te dije que fue flashero el coment xDD casi no entendí nada, lo único que entendí es que te gustó y eso me alegra. Espero que leas este. Gracias!
Juan: Exacto, es ese Golbat, o sea que Alucard... ¡Tiene un Proketmon sin saberlo! O.O! A esto me refería cuando les decía que cualquiera puede tener un Proketmon... En este capítulo apareces, lo prometo
Diego: Tú lees y nunca te acuerdas xD Dile a tu mami que te lo lea. No serán "poderes" y no todos los tendrán. O sea, Alucard consiguió ser un vampiro, pero sólo en este capítulo mostró sus poderes, luego se olvidará como suele suceder en todas las series animadas. Gracias por estar aquí, pero no por molestarme que postee cada 5 minutos ¬¬
Lux: Jeje, en Proketmon todo puede suceder. No te hagas ilusiones, Lux xDD Sólo los nuevos tiene Proketmon, pero la clase C tiene lo suyo y ya verás por qué. O.O ¿Tú inmortal? Mmm, no había pensado en ese, pero lo tendré en cuenta. ¿Chico Fantasma? Vaya ideas ¬¬ ¿Como hago? ¿Te tiene que morder un Gastly? No son cortos ¬¬ No sean así, pongo todo mi esfuerzo, no tengo la culpa de escribir tan bien que los capis pasen tan rápido (?) Muchas gracias por tu review! Nos leemos.
Bilbox: D: Es cierto, y White atrapó un Drapion... Mmm, bueno, total con uno alcanza, usaron todos el de Faq y listo u.u Alucard va a la enfermería a dejar a Golbat, pero no quiere que lo atiendan a él xD Me aegro que te guste la escena esa, realmente no son fáciles de hacer. Por qué todos tuvieron ese pensamiento tan gay? ._. Aquí Emanuel y Luca son como hermanos y harían lo que sea el uno por el otro, hasta dejar que se la chupen (?) Aquí, en este capi, demuestro que Alucard y Emanuel son bien machitos ^^ Gracias por el comentario, Bil, para ti también hay en este capi ¬¬ Muajaja
Raul: No recuerdo si habías comentado O.O O sea, Alucard "dijo" que se convirtió en vampiro porque es lo que le parece, pero ¿realmente creen que sea real? No digo más nada xD D: ¿Hombre Lobo? Mmm, no sé... quizá si te muerde un Mightyena... Veremos qué puedo hacer xD. Sí, quizá sea un poco gay, pero los vampiros muerden en los cuellos ¿no? ¿Una Capi? ¿Como la del foro? Mira tu...
Kisuke: Como siempre, gracias por tu comentario. Este fic no tiene fin, Kisuke

Es como esas series que nunca se cansan de lanzar capítulos y no puedes ver el final... ¡como Pokémon! O sea que el fic terminará cuando yo deje el foro, muera o ya no lo lea nadie... Ya dejé en claro que sí es ese Golbat. Vida normal xDDD No te preocupes, pase lo que pasa, este fic nunca es predecible. Nos leemos!
David: Sabía que te iba a gustar por el suspenso

Cosas así van a seguir ocurriendo en todo el fic así que agradezco que sigas por aquí. Quizá los colmillos se le noten, pero los compañeros están cansados de que Alucard juegue a ser vampiro, entonces de seguro pensará que puso algo en los dientes xD Igualmente, de a poco todos se vana ir enterando, las cosas que se ocultan tarde o temprano se develan. Es un halago que te guste el proceso de converción ^^ Gracias por leer y siempre estar pendiente del fic! Nos vemos, David, suerte.
Maty: Mira, no te preocupes xDD Por suerte pudiste postear así que todo está bien. Gracias por el apoyo y por disfrutar de mis fics ^^ Seguro que si sigues por aquí serás uno de los personajes, sólo dame tiempo para ver por donde te filtro

Y no será para limpiar un baño, lo prometo xD Gracias por pasarte a leer!
Pokefan: No te preocupes, todos nos ausentamos, lo importante es que puedas volver a darte el gusto de leer. Esperaré tu fic en mi bandeja en cuanto lo termines ^^ Gracias por seguir todos mis fics y me alegra mucho que te gusten. Suerte, amigo, nos veremos pronto.
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El espectáculo que había montado Drako en la sala de ocio de clase A era monumental. Para empezar, la sala de ocio de clase A era el doble de grande que la de clase B, eso era más o menos la mitad del gran comedor, por lo tanto había espacio para todos los alumnos del colegio. Claro que muchos no habían ido, los recién llegados de clase C tenían miedo o no se habían enterado de la gran fiesta o eran tan introvertidos que no les interesaba asistir. Pero los de clase A y B estaban todos, incluso los nuevos. Los amigos de Gouka y Bilbox de clase C también estaban, un poco tímidos e intimidados, pero parecían tener muchas ganas de divertirse.
Drako era un muchacho apuesto, de envidiable y tentadora musculatura, alto, de cabello castaño, mirada aguda y penetrante y una tupida barba en forma de candado. No era muy bueno en batallas y difícilmente mostraba a sus pokémon, pero tenía un encanto nato y además era un profundo pensador que había llegado hasta esa clase en base a esfuerzos en sus estudios.
Cerca de él se encontraba Flask, el ganador del campeonato pokémon del año anterior. Con su cabello oscuro, su mirada soñadora y su expresión sonriente la mayor parte del tiempo, se ganaba a muchos aliados de batalla, y a quien no le gustara cómo era… que se preparara para luchar. Aun con su largo prontuario de victimas en combates, no sacaba a sus pokémon a menos que sea vulgarmente humillado o que fuera demasiado necesario. En las fiestas solía relajarse, embriagarse y decir muchas estupideces sin recordarlas al otro día. Y viendo las botellas del fuerte licor de caquic de Johto circulando alrededor del sillón donde estaba sentado uno podía preveer que esa noche sería tal como las otras.
Una última integrante de clase A se encontraba sentada cerca de Flask, con muchos chicos de clase B y C merodeándole a su alrededor, a los cuales espantaba con su decidida mirada. Flofy era alta, de cabello negro, porte elegante y señorial, pechos erguidos con orgullo hacia delante, espalda arqueada con delicadeza y la escultural cintura apoyada con suavidad sobre el majestuoso sillón blanco que era su favorito. Había llegado a la clase A por su altísimo promedio escolar. Era buena en batallas, aunque prefería que sus pretendientes lucharan por ella.
Junto a ellos no faltaba Reanzuro, quien se encontraba desparramado en el sillón al lado de Flask, riendo con los chistes de éste. A quien llamaban CP al parecer no había podido asistir a la fiesta.
Los demás chicos de clase A, B y C se encontraban dispersos por el salón, hablando, discutiendo, riendo y, muy pronto, bailando…
Drako trepó hasta un pequeño escenario que tenían en al fondo del salón. Allí había algunos instrumentos de música dispersos, una batería, una guitarra y un bajo, al parecer alguien estaba a punto de tocar.
Drako: Buenas noches a todos. Espero que disfruten de la fiesta que con tanto esmero he armado, que se diviertan, que se distiendan y que sobrevivan después de todo lo que harán hoy. Saben que pueden acercarse a la barra de tragos y pedir uno, mi hermano Gouka les dará, pero recuerden que tienen que tener más de 15 años para pedir así que lleven su pokedex para identificarse. Y, por favor, los mayores no les den alcohol a los pequeños que si algún profesor se da cuenta no nos dejarán organizar esto nuevamente. Ahora vamos a darle paso a la máxima diversión…
Emanuel y Luca subieron al escenario y tomaron la guitarra y el bajo, respectivamente. Ambos tenían un micrófono en frente también, conectados a amplificadores de volumen.
Drako: Espero que les guste un poco de música de parte de sus amigos… “Atronadores Salvajes”
Drako se dirigió hacia la batería y sacó de su pokebola un Electabuzz que sabía teclear un órgano. El nuevo Ampharos de Emanuel también apareció en escena para marcar el ritmo con su cola sobre un enorme bombo. Por último, el Lucario de Luca marcaba acrobáticas coreografías. Los tres humanos encendieron sus instrumentos… iban a comenzar y la gente murmuraba.
Sky: ¡Ay, no puedo creer que van a tocar! ¡Van a tocar! ¡Yujuu, Atronadores Salvajes! ¡Soy su fan número uno!
Fan: ¿Atronadores Salvajes? Deberían llamarse Los Asquerosos del Ritmo.
Bilbox: Jeje, sí, o Los Excrementos Envueltos en Pañal Descartable para Togepi.
Facundo: ¡Oigan, no se metan con mi grupo! Ellos prefieren ser llamados por sus conocidos como Los Gardevoir Tornasolados.
Paul: ¿Bailas conmigo, Shiry?
Shiry: ¡Claro, Paul!
Demian: ¿Bailas conmigo, Gloria?
Gloria: ¡Aléjate de mi, pervertido!
Una magnífica bofetada se oyó antes de que la guitarra rugiera su primera nota. Todos hicieron silencio. La batería comenzó a ser apaleada por los fuertes y fibrosos brazos de Drako. El bajo de Luca hizo nacer mortecinas notas que se mezclaban en el ambiente y endulzaban a los presentes. Los finos labios de Emanuel se acercaron al micrófono.
Emanuel: Tengo que ser siempre el mejor… mejor que nadie más. Atraparlos mi prueba es, entrenarlos mi ideal.
El público estalló de júbilo y comenzaron a bailar y agitar los vasos con bebidas en el aire. El ambiente estaba muy festivo, incluso Carlos, Lex y Yorko se unieron al espectáculo, aunque sea para tocar a las chicas que no se daban cuenta.
Emanuel: Yo viajaré de aquí allá, buscando hasta el fin… ¡Oh, pokémon, yo entenderé tu poder interior!
La gente se volvía loca y agitaba la cabeza al igual que los músicos. Era una excelente forma de quitarse de encima todas las complicaciones que habían tenido esa semana. Luca acompañaba en el coro a Emanuel, con una voz muy grave.
Emanuel y Luca: ¡Pokémon! ¡Tengo que atraparlos! ¡Nuestro destino así es, gran amigo eres en un mundo por salvar!
La alegría de todos y la euforia que les impartía la banda los había hecho olvidar aun de las inconvenientes más graves…
Fabri: Oh, no, mañana tenemos que cumplir ese castigo de Lance… Creo que me iré a dormir, me tengo que despertar temprano.
Alex: ¡Fabri! No seas aguafiestas, mira que Kelsy no se irá a dormir hasta que todo termine…
El joven suspiró y admiró a la chica saltar alegremente junto a Sky y Katty en el centro del descontrol.
Diego: ¡Ya me cansé de ganarte, Nero, lo siento!
Nero: ¡No seas tan cobarde! ¡Quédate a jugar! ¡Apostaré mis zapatos!
Diego y Nero jugaban al pokermon con grandes jarrones de alcohol al lado. Juan Cruz jugaba como pareja de Diego y Davuxz como pareja de Nero.
Diego: Apuesta tu vida, si quieres, nunca podrás ganarme con este chico as a mi lado. ¿Cierto, Juan Cruz?
Juan Cruz: Sí, es bastante cierto.
Los ojos del chico iban de un lado a otro y de su boca rebalsaban las palabras como si estuviera por vomitar en cualquier momento.
Diego: Oye, amigo… No te pases, le dije a Gouka que no preparara éste Corazón de Salamence tan puro. ¡Eh, Gouka! ¡Vas a matar a la gente con estos tragos tan fuertes!
Gouka se apresura a llegar junto a Diego y le habla.
Gouka: Si quieres luego vas y le agrego un poco más de refresco para suavizarlo. Conseguí un rival para ti en pokermon.
Diego: ¿De verdad? ¿Quién es el valiente?
Gouka: Uno de los nuevos. Ese que se llama Yorko fue a pedir una Erupción de Typhlosion y comentó que no se animaba a venir aquí a molestar, pero que le encantaría jugar por varios pesos.
El rostro de Diego se iluminó y sonrió.
Diego: Vamos a buscarlos, Juan, y apaleémoslos. Gouka, búscame a Bilbox o a Demian por si se llega a dormir mi compañero.
Juan Cruz: ¡Ey! ¡Yo, hip, no me voy a dor… hip… mir!
En cuanto se quiso levantar, Juan casi se desmaya de tanto mareo, así que Diego lo dejó sentado y fue a buscar nuevos contrincantes. Nero y Davuxz se pusieron a jugar una ronda de poker más para que a la próxima no volvieran a perder tan despiadadamente.
La banda, mientras tanto, no cesaba de tocar…
Emanuel: ¡Todos quieren ser unos maestros! ¡Sí! ¡Todos quieren mucho resaltar! ¡Yeah! Todos quieren encontrar atajos, para ser siempre de lo mejor. ¡Alucard!
Luca: ¡Debes tratar de hacerlo mejor día a día! ¡Hay que subir si el mejor quieres ser!
Emanuel y Luca: ¡Este es un nuevo mundo! ¡Otra forma de vivir! ¡Un lugar mejor con una nueva actitud, pero hay que atraparlos ya! Ahora mismo… ¿Para qué? Para ser siempre el mejor.
Ya los músicos se habían tomado más atribuciones de las que eran aceptables. Cuando se dieron cuenta que la gente los aceptó, hacían malabares con los instrumentos, tocaban la guitarra con la lengua, tocaban el bajo detrás de la espalda, golpeaban la batería con una sola mano y demás barbaridades. Además, pasándose de arrogantes les tiraban besos a las chicas, les guiñaban el ojo y les hacían señas lascivas con las manos.
Guido: Ohh, no te puedo creer. Rean, súbete ahí arriba y baja a Drako y a los pendejos a patadas. Se están pasando con la oportunidad que les dimos de tener un poco de éxito.
Reanzuro: Sí, quizá lo haga. Pero antes, prefiero acercarme a aquellas chicas nuevas de clase C. Parecen de la edad indicada.
Reanzuro señaló con su experta mirada de macho carroñero a un pequeño y tímido grupo de jovencitas de un poco más de dieciocho años que se encontraban admirando el espectáculo.
Demian: ¡Te sigo, Rean!
Reanzuro: No, Demian, busca tu propio grupo.
Demian: ¡Ah! ¡No seas egoísta! Son cinco chicas, o sea, sobran bastantes.
Reanzuro: Me gusta hacer amplio el margen de elección. Si una no es de mi tipo, puedo probar con otra.
Demian: ¡Bueno! A mi me das las sobras, yo no tengo problemas. Vamos, Rean, alguna vez me podrías necesitar y yo te devolveré el favor.
Reanzuro: Yo nunca te necesitaría. Pero está bien, quédate cerca pero no abras tu bocota. Y, por favor, deja de tomar o empezarás a meter la pata como el borracho que eres.
Demian: Eso suena un poco ofensivo. Pero el que dice cosas tontas estando borracho es Fan.
Fan: ¿De qué hablaban? Oigan, la rubia es mía…
Junto a Reanzuro y Demian, se había sumado el muchacho al comité de bienvenida para las chicas nuevas. El sexy chico de clase A comenzaba a fastidiarse.
Reanzuro: Oigan, ya somos demasiados, no va a funcionar esto así.
Gouka: ¿Funcionar qué? Rean, esas chicas van a caer a nuestros pies en cuanto nos acerquemos, tranquilízate.
Reanzuro pegó un salto al sentir a Gouka hablar a sus espaldas. Eso ya se pasaba de la raya, había demasiados pervertidos a su alrededor y las chicas huirían espantadas si no hacía algo rápido.
Reanzuro: ¡Oh, ya basta! Ustedes, sin ofender, ahuyentan a las mujeres. No saben vestirse, no saben caminar seductoramente, no saben mirar de manera atrapante y lo más importante… no son de clase A. Ya somos muchos, conmigo ya es demasiado, si los sumo a ustedes esto será un descontrol. ¡Si hasta faltaría que estuviera Facu aquí para que todo sea un completo fracaso!
Facundo: Me gustan los pechos de la chica de cabello castaño. ¿A ustedes no?
El chico estaba allí cerca hacía un buen rato, pero no lo habían oído a causa de la música. Los cuatro restantes se palmearon la cara con una mano, presos de una increíble frustración, al oír el comentario de Facundo.
Reanzuro: ¿Ven? Esa clase de barbaridades son las que hacen que las chicas no se acerquen a ustedes ni siquiera con tubos de oxígeno.
Facundo: Eso y el hedor de Gouka.
Un terrible castigo con la mano derecha del joven sobre los pulmones de Facu lo hizo callar por un buen rato.
Reanzuro: Les diré lo que haremos. Yo me acerco a ellas, les hablo, las seduzco, las enamoro y luego, si es que ellas quieren, les presento a todos ustedes. ¿Les parece?
Los cuatro muchachos discutieron por lo bajo un buen rato y llegaron a una conclusión.
Fan: Está bien, si no hay de otra. Pero les dirás que somos tu mano derecha, o al menos los dedos de ella. Te esperamos aquí sentados, con impaciencia.
Reanzuro sonrió al haber logrado su cometido y se dirigió hacia las chicas caminando con absoluta calma y elegancia.
Los instrumentos de los chicos dejaron de sonar y sólo quedaron los pokémon de cada uno marcando un ritmo movedizo para que todos siguieran bailando. Drako fue a tomar un trago, mientras Emanuel y Luca guardaban los instrumentos y se preparaban para ir a sentarse.
Mientras hacían eso, dos de las chicas nuevas aparecieron junto a ellos. Eran Mushy y Karla.
Mushy: Hola, chicos.
Luca y Emanuel se quedaron duros como un Stellix después de una nevada en agosto. ¿Les estaban hablando a ellos?
Emanuel: ¿Nos están hablando a nosotros?
Karla: Sí, fue genial el espectáculo que dieron. Les arrancan notas celestiales a esos instrumentos.
Emanuel y Luca abrieron las bocas sorprendidos, se sonrojaron y se miraron el uno al otro para ver si habían escuchado lo mismo. No sabían como reaccionar, nunca habían recibido un halago de ese tipo.
Emanuel: Gra… gracias. ¿De verdad les parece?
Luca: Exacto, muchas gracias. Sabemos que tocamos bien, pero en realidad son ustedes unas excelentes oyentes para darse cuenta de eso. ¿Les gusta la música?
Mushy: ¡Claro! Nos encanta a ambas. Nos pasamos horas escuchando. Yo traje mi reproductor de música portátil porque pensé que nadie tendría la buena onda de poner algo para oír buen ritmo.
Emanuel abrió la boca totalmente encandilado por las sutiles palabras de la chica. Palpó su bolsillo y sintió que su reproductor también estaba allí. Se sonrojó al darse cuenta de la casualidad.
Emanuel: Yo… yo también lo traje. Me llamo Emanuel, es un gusto hablar con ustedes, chicas.
Luca: Me llamo Luca. Pero mi nombre artístico es Alucard.
Karla: Jeje, genial, tienen nombres artísticos y todo, parece que están pensando en ir más lejos cuando salgan del colegio. Soy Karla.
Mushy: Yo Mushy. Y el gusto es todo nuestro.
Hubo un tenso momento de silencio en el que nadie sabía cómo seguir con la conversación. Querían hablar un poco más, pero tenían los cuatro tantas preguntas en la cabeza que no sabían por donde empezar.
Luca: Por qué no nos sentamos y tomamos algo… o sea, quizá no toman, si no lo hacen está muy bien porque es bueno cuidarse y ser saludable…
Karla: Nos gusta el alcohol.
Luca: ¡Oh! ¿De verdad? ¡A nosotros también! No entiendo a esa gente que lo desprecia y dice que le hace mal a uno, lo importante es divertirse ¿no?
Emanuel: A mi también me gustaría que nos sentemos, pero no las queremos poner en un lío con sus amigos… ellos…
Mushy: No, queremos quedarnos con ustedes. Invítennos un trago, nosotras elegimos a dónde sentarnos.
Los chicos asintieron embobados y las chicas recorrieron el lugar entre la gente que estaba bailando para buscar un sitio donde sentarse. Luca y Emanuel aun no lo podían creer.
Emanuel: Por Arceus… la fama es genial. ¿Has visto como se acercaron a nosotros? ¡Ni que hubiéramos usado Dulce Aroma! O sea, no es que yo sepa usarlo pero…
Luca: Mmm, que rica olía la sangre de ambas. Espera… ¿Karla me estaba mirando a mi o a ti?
Emanuel: Yo miraba a ambas… y creo que ambas me miraban a mi.
Luca: ¡No seas idiota! En fin, iremos con ellas sin pensar objetivamente. Hablaremos de algunas cosas y nos quedaremos con quien tengamos más en común. ¿Te parece?
Emanuel: Me parece genial. Vamos a pedir un Gancho Alto en las rocas que necesito estar perfectamente despierto y a la vez un poco borracho para hablar con ellas.
Las chicas de la clase B estaban sentadas, un poco aburridas, en los sillones porque nadie las invitaba a bailar. En realidad, las chicas atractivas de la habitación 304 bailaban en el medio del lugar, pero bailaban entre ellas y de una forma tan seductora que ningún hombre se animaba si quiera a intentar preguntarles si querían bailar con ellos. Las demás mujeres no tenían con quien bailar, sólo con Drako se podía pero él estaba muy ocupado administrando la fiesta. Y estaban Paul y Will a los que les gustaba bailar y además tenían confianza con ellas, pero eran sólo dos y las chicas eran… bastantes.
Agus: ¡Jumh! Esos tontos… míralos, persiguiendo a las niñas de clase C, otros jugando a las cartas como si sus vidas dependieran de ellos.
Chiara: Sí, y otros borrachos hasta la médula.
Sky: Y otros que no les gusta bailar…
Daian: No puedes culparlos por eso, Sky. Sabemos que muchos como Cygnus, Guido, Fabri y Alex prefieren divertirse sin bailar.
Chiara: Lo que en muchos casos no se entiende es el comportamiento de chicos como Diego, Bilbox y Nero. Son buenos, pero juegan a las cartas como niñitos… ¡es una fiesta, por el amor de Cresselia!
Maggie: Y ni hablar de Gouka, Demian, Facu y Fan. Esos tontos… ¡sólo invitan a bailar a las de la 304! Y ellas siempre los rechazan. Ni hablar, ¿vamos a bailar, Marine?
Marine: Pero… estoy esperando que Demi me saque a bailar, sé que él lo hará, estoy segura.
En eso se acercan dos jovencitos, uno era rubio y otro de cabello castaño oscuro. Estaban nerviosos y parecían avergonzados. No hacía falta pensar mucho para darse cuenta que eran de clase C. Apenas parecían rondar los quince años.
Roberto: Disculpen, señoritas. ¿Quieren bailar con nosotros?
Las chicas los miraron sorprendidas, algunas sonrieron divertidas.
Sebas: En realidad no todas, sólo dos porque nosotros somos… dos.
El chico que habló era el rubio, y el castaño le pegó un golpe fuerte con el codo en las costillas.
Nera: ¡Ay, no, me muero!
Sebas: ¡No nos peguen, por favor!
Agus: ¡Que dulces!
Sebas y Roberto se miraron sin entender y lentamente bajaron las manos con las que se habían cubierto la cara. Sky y Katty se levantaron rápidamente.
Katty: ¡Nosotras bailaremos con ustedes! Estábamos aburridas.
Roberto: ¿De verdad?
Sky: ¡Claro que sí! Vamos.
En eso llega otro muchacho, más o menos de la misma edad que los anteriores, pero a éste lo conocían. Era perfecto. Rubio, de lacio cabello, de rasgos tranquilos y caucásicos, labios gruesos y sugerentes, naricita respingada, pecho varonil, espalda estrecha, cintura refinada, brazos firmes y desgarbados. Era elegante, seductor, caminaba con delicadeza y rectitud… era un bombón. Se acercó a Marine y le tendió una larga mano derecha frente a ella. Todas las chicas mantuvieron la respiración para ver qué decía.
David: ¿Bailamos?
David era, para elección de muchas, el más atractivo de los nuevos. Además era culto y parecía tan bueno y tierno que tenía a varias chicas hechizadas. Que ese muchacho se acercara a pedirte que bailaras con él era un sueño. Marine lo miró un buen rato, al parecer luchando interiormente con sus sentimientos. Luego habló.
Marine: Eh… no, lo siento. Estoy esperando a alguien.
Todas las demás chicas casi se arrancan los pelos de impotencia al ver la estupidez que su amiga había hecho. El joven se sonrojó ligeramente.
David: Oh, lo siento, no quería molestarte.
Marine: No, está bien. Baila con una de mis amigas, ¿sí?
David: Je, está bien. ¿Alguna quiere?
Nadie habló. Había que ser muy valiente para hacerlo. ¿Qué pasaba si quien decía que quería bailar no le gustaba? ¡Él quizá podría negarse y eso sería denigrante! Todos se burlarían por siempre. Pero la oferta era muy tentadora.
Chiara: ¿Yo?
David: Bueno, si tú quieres, me encantaría.
La chica se derritió asquerosamente sobre el sillón como su fuera un Muk bañándose en aguas termales. Como pudo se levantó y salió a bailar con el chico. La noche aun era tranquila y muchas cosas podían pasar…
Darko: Creo que hablaremos de esta fiesta por un buen tiempo. ¿No te parece, Flofy?
Flofy: Por supuesto. Hasta que se haga otra la semana que viene.
Darko: Es cierto. Tendremos suerte si dura una semana. Jeje, bueno, voy a buscar una chica para pasar la noche. ¿Qué harás, Flask?
Flask: No sé… ¡lo único que sé es que no seré tu chica para pasar la noche!
Flofy: Ya está borracho.
Flask: Mentira. Yo no me emborracho hasta que el alcohol comienza a brotar por mis ojos.
Flofy: ¡Ay, que asqueroso! Yo iré a dormir. Fue muy divertida.
Drako: ¡Oye, pensé que te ibas a quedar a ayudarme a limpiar!
Flofy: Flask fue quien dijo eso.
Drako: Flask, tú…
El muchacho ya estaba completamente dormido sobre el sillón, roncando con monstruosidad.
Drako: Maldición, maldición… la noche será muy larga. Los Mr. Mime me aplastarán contra la pared con sus psíquicos si no limpio al menos un poco… Oh, pero que linda que está esa morocha de clase C.
Drako se acercó mirando como sólo él sabía hacerlo, casi desvistiendo a su victima con la vista. El lugar se había vaciado, sólo se veían algunas personas en los sillones, afortunados a los que las chicas aun no los habían abandonado, borrachos que no podían levantarse y que pasarían allí la noche, grupos nocturnos a los que les gustaba hablar hasta tarde… en fin, sólo quedaban leves vestigios de lo que había sido esa agitada velada. Que no sería la única, pues fiestas tan alocadas como esas se darían todo el año, para quitarse un poco de encima ese estrés que provocaban las largas clases que a diario tenían que soportar, sin excepción alguna.