Bueno, decidí traer otro capítulo, espero que les guste a todos. Esta vez si, respondere a los geniales críticos:
Spoiler
Charmander= Checo
Squirtle= Ritle
Chicorita= Corita
Cyndaquil= Cyndi
Croconaw= Tony
Treecko= Keko
Turwig= Tute
Monferno= Monchu
Espeon= Heve
Poochyena= Pechyo
Lopunny= Bany
Bagon= Bano
Checo había golpeado a Keko con tal fuerza que casi lo desmayó. Cyndi quedó totalmente impresionada, y mucho más aun cuando Checo se comportó de manera posesiva con ella. ¿De verdad la quería? Eso la ponía muy contenta, pero en ese momento, el pokémon de fuego estaba cavando su propia tumba, si se comportaba así se arriesgaba a que la gente lo vote, o quien sabe a que más.
Cyndi: ¡Checo! ¡Cálmate, no es lo que piensas! ¡Pechyo fue al baño y para no dejarme sola le dijo a Keko que…!
Checo: ¡No me importa! ¡Él lo estaba disfrutando!
Keko en ese instante se incorporó y se lanzó sobre Checo con furia usando un portazo.
Keko: ¡¿Qué te sucede, idiota?! ¿No te das cuenta que es una fiesta?
Checo: Lo hubieras pensado antes de andar seduciendo a mi chica.
Ambos en el suelo se atacaban con garras y cola. Los puñetazos iban y venían. Las llamaradas y las excavaciones también se sucedían. No hacía falta decir que ya todos los integrantes de la casa, incluyendo a Corita y Tute que estaban en el patio, se habían reunido alrededor intentando detenerlos. Si bien no eran los más fuertes de la casa, eran los más tercos, y era muy difícil frenarlos.
En un momento en que ambos se mordisqueaban muy fuerte las colas, lanzaron un fuerte quejido y comenzaron a brillar. Los demás pokémon se apartaron del lugar, ahora sí que sería imposible detenerlos.
Tanto el Charmander como el Treecko incrementaron su tamaño, Charmander un poco más que Treecko. El cuerpo del pokémon de hierba se cubrió de gruesas hojas, en su cabeza creció una larga estela de hierba en forma de cabello, sus ojos se profundizaron aun más. El Charmander se convirtió en un pokémon muy alto, en su cabeza creció un pequeño cuerno y, en su cola, el fuego que la coronaba aumentó su volumen. En sus manos, las garras se hicieron sumamente filosas. Ante todos, aparecieron Grovyle y Charmeleon, con más fastidio aun y ganas de arrancarse los ojos uno con otro.
El dragoaliento del primero y el lanzallamas del segundo chocaron entre sí y llenaron el lugar de humo. Iban a echar la casa abajo si seguían así.
Bano: ¡Keko, basta, cálmate, no es necesario!
Cyndi: ¡Checo, no lo hagas, por favor, te lo suplico!
Pero ninguno obedecía. Estaban ciegos y sordos, desatando toda esa furia que nunca habían soltado. Nadie podría frenarlos. Nadie excepto…
Big Pokémon: Checo, al confesionario.
Ambos acabaron el combate ahí. Keko se escabulló por la puerta principal hacia su cuarto y Checo, muy nervioso, caminó hacia el patio por la puerta secundaría.
Monchu: Ahora sí que la hicieron estos dos tarados. Vaya fiesta…
Cyndi: Todo es culpa mía…
Bano: No, sólo ellos tienen la culpa. Emm, bueno, aun queda mucha bebida, podemos apagar la música y sentarnos a charlar mientras tomamos un poco. No creo que queden ánimos para bailar.
Todos estuvieron de acuerdo e hicieron apagar los equipos de sonido. Se distribuyeron en grupos a hablar sobre lo ocurrido.
Big Pokémon: Una de las reglas primordiales de la casa es mantener el orden…
Checo: ¡Pero, Big Pokémon…!
Big Pokémon: Déjame terminar. Pueden luchar en combates planeados, pueden llegar hasta a insultarse, pero golpearse y armar semejante revuelo está fuera de las reglas. He decidido castigarte.
Checo: ¿Qué? ¡No! ¡Big Pokémon, lo siento, no fue mi intensión!
Big Pokémon: El castigo será para ambos. Tú comenzarás con 5 votos en contra desde éste momento, y Keko con 3 por continuar la pelear. Ninguno de los dos tiene escusa, fue una pelea ilegal y deben soportar el castigo. Retírate, por favor.
Checo asintió y se encaminó hasta la pileta. Se sentía muy mal. Realmente mal.
Bano: La nominación los tiene muy nerviosos.
Tony: Yo no puedo creer que se tengan tanto odio… ¡Evolucionaron al mismo tiempo para ninguno quedar en desventaja! Sinceramente, son rivales por naturaleza.
Ritle: Yo puedo decirles… Soy amigo de ambos. Y veo de la manera que se atacan cuando estoy con ellos. Era lógico que cuando se enfrentaran iba a ser muy en serio, por eso siempre traté de evitar que estuvieran juntos. Pero creo que la nominación los acercó de alguna manera.
Tony: Y lo peor es que Cyndi se siente culpable.
Ritle: ¡Es ese Checo! Traté de detenerlo.
Bano: Keko también es responsable. Sabe que la casa no es la selva, aquí hay reglas de convivencia, y si supiera comportarse no habría pasado todo eso. Los pokémon nos entendemos hablando, las batallas son para divertirse.
Cerca de estos tres meditabundos pokémon se hallaban Pechyo y Heve. Heve parecía desconcertada, Pechyo intentaba ayudarla.
Heve: Me siento extraña…
Pechyo: ¿Por la pelea? ¿Por lo que hiciste con Tute?
Heve: Por lo segundo. La pelea fue algo innecesario, no me interesa. Pero, ahora que cumplí mi parte… ¿Keko ya no volverá a hablarme?
Pechyo la miró completamente confundido. Su amiga sí que estaba extraña.
Pechyo: Oh, no, no, no. A ver, preciosa, repasemos. Tú odias que Keko te moleste una y otra vez con sus pensamientos pervertidos, ¿verdad?
Heve: Bueno, sí, yo soy una dama refinada, no me gusta eso… pero… es divertido a veces.
Pechyo abrió la boca, sorprendido.
Pechyo: Heve, a Keko no le importan las mujeres, sólo las usa un momento y las desecha, lo has dicho muchas veces.
Heve: Bueno, pero quizá… quizá no le tocaron las chicas indicadas. Debi se fue rápido, Corita es una pesa…
Pechyo: ¡Heve, te estás engañando a ti misma! ¡El mismo Keko afirmó que no perseguía ninguna pareja fija, que él sólo jugaba! ¡Incluso ha mencionado muchas veces la gran cantidad de hembras que tuvo!
Heve bufó y Pechyo le acarició la espalda.
Heve: Tienes razón. Uff… es que… cuando lo vi evolucionar, cuando vi sus maliciosos ojos, cuando salió huyendo al darse cuenta que había hecho mal, me di cuenta de muchas cosas. Me di cuenta que quizá extrañe su comportamiento degenerado, me di cuenta que teme, que le importa quedarse aquí y yo… siento que tal vez lo juzgué mal y no le di la oportunidad que tanto tiempo me estuvo pidiendo.
Pechyo la admiró un poco con gesto severo.
Pechyo: Heve, sabes bien cómo pienso acerca de Keko. Pero tu personalidad y la mía son diferentes, así que no puedo ponerte en contra de lo que en realidad te gusta.
Heve: ¡A mi no me gus…!
Pechyo: No sé si te gusta o no. Pero no es lástima lo que sientes ni nada de eso. Aunque, si tan mal te sientes, puedes ir a buscarlo, creo que está solo.
La Espeon proyectó su mirada por el suelo un momento.
Big Pokémon: Keko, al confesionario.
Pechyo: Tendrás que esperar.
Monchu: Tus besos son como gotas de rocío que sacian la sed de mi pasión. Cuando veo tus ojos mi corazón se estruja de emoción, nunca antes vio algo tan… celestial.
Bany: Oh, Monchu… que cosas dices, estás haciendo que me sonrojes.
Monchu: No digo más que la verdad, las palabras fluyen solas de mi boca al verte. Eres muy inspiradora.
Bany: Monchu… llévame al balcón ¿sí? Quiero darte esa sorpresita que te prometí.
El Monferno levantó a la Lopunny con sus fuertes brazos como si no pesara nada y subió las escaleras a la velocidad del rayo. El balcón era el lugar más romántico y oscuro de la casa, perfecto para recibir agradables sorpresas.
Corita lloraba desconsolada, humillada ante los pies de Tute que se estaba pasando un poco con su interpretación del chico frío.
Corita: Perdón, Tute, perdóname, tienes razón, fui una idiota, no te valoré, no me di cuenta de todo lo que hacías por mi. Yo… soy así, una tonta. ¡Soy tonta! Nací así y es por eso que he sufrido tanto toda mi vida, nadie más es culpable de lo que me pasa más que yo. La primera vez que encuentro un chico que me ama por lo que soy interiormente, que es tan agradable conmigo y que siempre hizo todo por hacerme sentir bien, no lo valoro y lo lastimo. Yo… me siento muy mal.
Lo que dijo Corita le potenció el ego de tal manera a Tute, que se convirtió en un pokémon que en realidad no era… tal vez, que la chica le estuviera diciendo tantas cosas lindas no era bueno, sino nocivo para él que estaba tan acostumbrado a recibir insultos y maltratos.
Tute: Yo me siento aun peor. Porque te di todo lo que tengo, y vos no lo aprovechaste. Al contrario, te reías de mí.
Corita se secó las lagrimitas con su patita y jadeó con fuerza. Ya había rogado y había pedido todo el perdón que podía. Pero le era imposible vencer al bloque de cemento que Tute tenía ahora cubriendo su corazón. Quizá debía dejarlo en paz. Ahora se daba cuenta que sí lo amaba, sí que lo quería demasiado, no se había dado cuenta antes porque estaba ciega, quizá no era el pokémon más lindo del mundo, pero él la hacía tan feliz… Ella se había dado cuenta tarde. Por eso sus relaciones nunca funcionaban, porque pensaba con la vista, no con el corazón.
Se dio vuelta y poco a poco caminó rumbo a su rama-cama. Tute, a lo lejos no dejó de observar con su vista periférica la espalda de su amada que se retiraba, cansada de tanto rogar, suspirando de dolor por la forma en que él la había dejado. La mirada de Tute se tornó triste. Quizá fue demasiado duro… ni Bano ni Keko estaban junto a él para darle consejo. ¿Qué haría? Él no sabía qué hacer… Él no sabía. En realidad sí lo sabía, pero no estaba seguro que fuera lo correcto. Quería ir corriendo hacia ella y gritarle que la amaba, porque eso sentía, por que la adoraba, porque no le importaba que lo tratara como un trapo de piso, como un despojo, siempre y cuando estuviera junto a él.
Admiró la puerta del árbol casa… Cerró con fuerza los ojos y sonriendo se decidió a hacer lo que su corazón le decía que era lo que debía.
Checo estaba haciendo chapotear su cola en el estanque. Le gustaba jugar con el riesgo, aun sabiendo que si la vívida flama de su cola pasaba mucho tiempo en el agua podría ser fatal para él. No le importaba, se había dado cuenta del error que cometió y se merecía sufrir. Que vergüenza sentía en ese momento, tanto que había criticado a su enemigo, se había terminado convirtiendo en eso que tanto odiaba, en un loco que jugaba con las chicas. Porque eso había hecho, había jugado con su amiga, y ahora que ella podía hacer lo que quería la estorbaba y no hacía más que convertirse en una carga.
Cyndi: Hola, Checo.
El Charmeleon levantó su cola y se volteó a ver a la chica.
Checo: Ho-hola, Cyndi… ¿Qué haces aquí?
Cyndi: ¿Y dónde voy a ir?
Checo: Bueno, supongo que tienes cosas que hacer, ahora ya no hace falta que estés conmigo siempre y yo…
Cyndi: Estoy contigo siempre porque me gusta mucho.
El gran pokémon se quedó mirando a la diminuta Cyndaquil, embriagado en dulzura.
Checo: ¿Lo dices en serio? Oh, debo pedirte disculpas. Me comporté como un niño allí adentro.
Cyndi: Bueno, supongo que sí. Pero ya evolucionaste, ¿no? No eres más un niño.
Checo: Cyndi… gracias.
Ambos se abrazaron. Ahora era diferente, porque Checo con sus brazos aprisionaba completamente a la pequeña Cyndi.
Cyndi: Je, se siente raro. No puedo abrazarte demasiado.
Checo: ¿Pero qué dices? ¡Si fue el abrazo que mejor me hizo sentir en años! No sé si será por el momento o qué… pero de verdad me hiciste sentir genial.
Cyndi: Ya, deja de meter tu cola al agua que cuando durmamos me vas a mojar toda.
El pokémon la observó, confuso.
Checo: ¿De verdad? ¿Dormirás… conmigo? ¿Después de lo estúpido que me porté hoy?
Cyndi: ¡Claro! Siempre hace frío en mi cama, tu cama es más cómoda.
Checo: Je, pero supongo que ahora habrá menos espacio para ambos…
Cyndi: No había pensado eso… Ya nos ingeniaremos con algo, sino le pedimos la cama de al lado a Monchu.
Ambos se tomaron de la mano y se observaron tiernamente. El cielo tachonado de estrellas los acompañó a incorporarse, a conducirse hacia la casa, para poder descansar luego de esa noche tan agitada.
Big Pokémon: Ritle, al confesionario.
Ritle: Uff, me agarró por sorpresa ésta votación… No sé a quien votar. Mmm, tengo poca afinidad con Monchu y Bany… Creo que ellos se están distanciando un poco del grupo, creo que ya llegaron a su punto mayor en la casa y me parece que ninguno tiene pasta de ganador del Big Pokémon. Así que es a ellos a quien voto, primero a Bany y después Monchu.
Big Pokémon: Pechyo, al confesionario.
Pechyo: Debería votar a Keko y Checo… pero sería un desperdicio. Igualmente, voy a votar a uno de cada grupo… Primero Bano y después Cyndi. Ambos son fuertes, inteligentes y me parece que pueden llegar a complicar a mi grupo con el tiempo. Sólo eso.
Big Pokémon: Tute, al confesionario.
Tute: Hola, Big Pokémon. Está rara la casa… después de la fiesta ya no es la misma… Bueno, mis votos son para Cyndi y Checo. Es el grupo rival, y creo que con uno de ellos fuera tendríamos un respiro nosotros. Espero que Checo se vaya hoy, pero como es muy pareja esta nominación, no me quiero arriesgar a no votar a Checo.
Big Pokémon: Cyndi, al confesionario.
Cyndi: Hola, Big Pokémon. Mmm, estoy segura que Keko se va, así que no debería votarlo… Mmm, igualmente, esta semana supongo que Keko no se merece mi voto, así que se lo voy a dar primero a Bano y segundo a Corita. Es por poca afinidad, porque son del grupo opuesto y porque son bastante fuertes.
Bano: Keko parece habérselo tomado en serio. No ha salido de su rama-cama desde el incidente.
Tony: Ahh, ya se le va a pasar, te preocupes, Bano, tu novio estará bien.
Bano: Cállate. Mira, ahí viene el tuyo.
Ritle: ¿Qué cuentan, cabezones?
Tony: ¡Ohh, casi atrofiado que tenía el sentido del gusto!
Ritle: ¿De que hablan?
Bano: De nada. Les cuento un cuento.
Tony: ¿El del Darkrai?
Bano: ¿Qué Darkrai?
Tony: El que se llama Josecito.
Bano: Ahhh, no, no sé… De vez en cuando se me olvida ese cuento, debo estar emocionalmente preparado para contarlo. El que les quiero contar es el de la historia de mi matrimonio con mi mujer, Janine, una Salamence. Y por qué nuestro matrimonio ha durado y durará tanto.
Tony: ¡Hermano! Sabíamos que te habías casado pero no pensé que fuera con una chica en tercer estado.
Bano: Digamos que el que no quiso evolucionar fui yo. En todos los años que hemos estado juntos, jamás discutimos.
Ritle: ¿Nunca? Vaya, ustedes sí que deben ser la pareja perfecta.
Bano: Para nada. Cuando comenzamos a salir, la invité a mi chica a dar un paseo en Ponyta.
Tony: Que romántico.
Bano: Nada de eso. Todo fue muy bonito al principio, pero en un momento el Ponyta que le tocó, que era un poco torpe, se tropezó y cayó. Mi chica se revolcó por el piso, en ese momento siendo una Bagon, y muy enfurecida le dijo al Ponyta “uno, que no pase de nuevo”. Yo me quedé un poco pensativo por lo que había pasado, pero seguimos andando. Al rato el Ponyta volvió a tropezar y mi mujer, totalmente enojada le reprochó “dos, que no vuelva a suceder”. Le pregunté si quería que cambiáramos, pero muy amorosamente me dijo que no hacía falta. Y seguimos el viaje. Un kilometro más adelante, al Ponyta se le doblan las piernas, se tropieza, se cae y se revuelca por el suelo apenas pudiendo respirar. Y yo la veo a Janine que se para con su rostro desencajado, se acerca al Ponyta y le dice “tres. Ya me cansaste.” y usó su Garra Dragón hasta despedazar al pokemon de fuego y dejarlo con medio pulso de vida, hecho una esfera de moretones en un costadito. Yo, muy sorprendido, le dije: “¡Pero Janine! ¿Qué clase de reacción es esa? ¡¿Cómo se te ocurre, loca, pegarle así a ese pobre Ponyta que nada te hizo?!” Me miró con cara de rabia y me dijo “uno, que no pase de nuevo, querido” Desde entonces ya no peleamos.
Ritle: Jajaja, tranquila tu mujer.
Bano: Es brava… Ahora que es una Salamence, ni te cuento.
Tony: Yo no entendí.
Ritle: Uff, vamos a ver que hacen de comer esta noche.
Big Pokémon: Monchu, al confesionario.
Monchu: Hola, BP. Mmm, no sé a quien votar. Estoy tan contento últimamente que no me dan ganas de votar a nadie. Mmm, le daré un voto a Corita y otro voto a Keko, no estoy seguro quien será el que se marche.
Big Pokémon: Keko, al confesionario.
Keko: Hola, Big Pokémon. Los dos votos son para Monchu, el voto único es para Cyndi. Sólo eso, porque no son los pokémon que deben ganar.
Big Pokémon: Heve, al confesionario.
Heve: Big Pokémon, hola. Voy a votar a dos chicas, porque hace rato que no siento la necesidad de votar a chicas. El primer voto es para Corita, el segundo para Bany. Una de cada grupo, y si bien debería votar a Keko y Checo por cómo se comportaron, creo que ya es suficiente castigo que estén nominados esta semana. Ambas parecen estar un poco resentidas conmigo, y aunque están en pareja, no han cambiado para bien, sino para mal, ahora se creen las reinas de la casa.
Big Pokémon: Tony, al confesionario.
Tony: Hola, Big Pokémon, querido. No tengo a nadie a quien votar… Todos me caen bien. Pero bueno, supongo que le daré mi primer voto a Cyndi, porque es con la que menos afinidad tengo, y mi segundo voto a Bany, por la misma razón.
Bano: ¡Espera! ¡Monchu, Monchu!
Monchu: ¿Eh?
Bano: Ven acá y cuenta, tenemos que interrogarte.
Monchu: ¿Sobre qué, ah?
Ritle: ¿Dinos que hacías anoche, alrededor de las 4 PM, en el balcón, en compañía femenina?
Monchu: ¿Son de investigaciones ustedes? Ahhh, la pasé genial, como los dioses. No se dan una idea.
Tony: Ya, cuenta que hiceron… ¿Se animaron a ir más allá frente a las cámaras?
Monchu: Mmm, yo diría que hicimos algo por lo que hablarán por cientos de años, todo el mundo de la farándula pokémon.
Ritle: Ay, como te envidio maldito…
Monchu: Es así, los chicos buenos siempre se llevan cosas buenas.
Bano: ¿Puedes dar detalles?
Monchu: Cuando salgan de la casa lo verán por sí mismos.
Tony: ¡Uff, pero pásanos la data!
Monchu: Está bien. Anoche… yo y Bany… Ella y yo… ¡compartimos una cadenita! ¡Miren ella tiene la mitad derecha de la Aranja!
Bano, Ritle y Tony admiraron el medio círculo que Monchu llevaba colgando de su cuello. Los tres se golpearon la frente con las manos, pensando que el pokémon de lucha era un completo idiota.
Ritle: ¿La sorpresa que te dio era una media cadenita?
Monchu: ¡Sí! ¿No es romántico? Mi chica es la mejor del mundo. La amo tanto…
Bano: Al menos dime que le tocaste el trasero…
El pokémon se sonrojó y vapuleó con la mirada al dragón.
Monchu: ¡No te interesa lo que hacemos o no hacemos con ella, esas son nuestras cosas intimas!
El pokémon, ofuscado, se metió en el árbol-casa.
Ritle: A veces hace falta una buena dosis de Keko en la casa, es más divertido oír a un pokémon diciendo que le tocó alguna parte íntima a alguna chica de la casa, que oír a uno que dice que le dieron un pendiente.
Big Pokémon: Bany, al confesionario.
Bany: Hola, Big Pokémon. Diré rápidamente mis votos. El primero es para Heve, porque considero que es con quien menos afinidad tengo y quien menos me molestaría que saliera de la casa, y el segundo es para Pechyo, por la misma razón, son del mismo grupo.
Big Pokémon: Checo, al confesionario.
Checo: Bueno… tengo que votar, pero aun siento que debería castigarme a mi mismo por haber hecho lo que hice. Mi primer voto es para Bano y el segundo para Corita, casi no tengo trato con ellos, son rivales. Sólo eso.
Big Pokémon: Corita, al confesionario.
Corita: Hola, Big. Mis votos, son para Heve primero, como siempre, y el segundo… Mmm, se lo daré a Tony. Ambos son muy fuertes, y tienen la suerte que nadie los vota. Sin embargo, creo que se están debilitando, porque Heve y Pechyo esta semana estuvieron bastante distanciados de Tony y Ritle… Los grupos terminarán siendo de a dos…
Big Pokémon: Bano, al confesionario.
Bano: Mmm, está difícil, Big Pokémon. Tengo varios en mente… Monchu, Bany, Cyndi, Heve y Pechyo… no sé por cual decidirme. Mi intelecto me dice que esta semana, Monchu y Bany recibieron muchos votos… Quizá debería votarlos a ellos, desunirlos para poder seguir participando, si esta semana se va Keko yo seré victima de las votaciones de los demás… Mmm, está bien, en ese orden. Primero voto a Monchu y después a Bany.
Roserade Comercialera: Hola, Mark, ¿cómo estás?
Tropius Comercialero: Hola, Ana ¿y tú? ¿Qué te ocurrió en las piernas? ¿Hoy circula mucho veneno por tus venas?
Roserade Comercialera-tratando de ocultar sus piernas-: Je, no sé de qué me estás hablando. Estoy bien, ayer empecé a trabajar…
¿Siente vergüenza de mostrar sus piernas desnudas por culpa de esas horribles várices y arañitas? ¿Tiene que cambiar de tema cada vez que le preguntan si se hizo un tratamiento usando barro en las piernas? Llegó la solución para esto y se llama Revivum Legs. Con el nuevo Revivum Legs usted mostrará unas piernas esbeltas y sus amigos no notarán la presencia de várices.
Machamp Comercialera- con las piernas completamente negras-: Con mis grandes músculos, el peso de mi cuerpo se hacía muy grande para mis piernas y la presencia de várices era total. Con el Revivum Legs, ya puedo mostrar mis piernas, sin miedo a que noten esas horribles várices.
El Revivum Legs contiene un aceite especial de tinta de Octillery que recubre totalmente la piel de sus piernas, tiñéndolas de un atractivo color negro, de esa manera, nadie notará la presencia de dilataciones en sus gemelos.
Beautifly Comercialera: Oh, me encanta usar Revivum Legs en todo mi cuerpo. Desde que uso Revivum Legs ya no se nota la presencia de vasos sanguíneos en mis alas y atraigo a una gran cantidad de Venomoth’s que piensan que soy de su especie. ¡No puedo estar más contenta! De verdad lo recomiendo.
Con Revivum Legs, siéntase nuevamente en la adolecía y muestre sus piernas para que los hombres se vuelvan locos por ellas. ¡Llame en este instante!
Jigglypuff: Nunca antes, en la historia de Big Pokémon, había visto una votación como la de esta semana. Los concursantes se acribillaron. Les voy a mostrar la tabla final de nominaciones:
Checo: 6
Corita: 6
Cyndi: 6
Bano: 6
Monchu: 5
Bany: 5
Keko: 4
Heve: 4
Pechyo: 1
Tony: 1
Jigglypuff: Bueno, está claro al ver esto que hay cuatro nominados. Claro, cuatro hasta el momento, porque debo decir quien abandona la casa y puede haber un nominado menos. Voy a ingresar a ver que hacen los muchachos. ¡Hola a todos!
En ese momento se encontraban reunidas en el living, todas las parejas de la casa. Estaban Monchu y Bany acicalándose el uno a otro, Tute y Corita mimándose con intensidad, al parecer habían logrado resolver sus desacuerdos y ahora estaban juntos, muy enamorados. Por último también estaban Checo y Cyndi, que habían decido comenzar una relación de amigos con derecho, si más adelante se daban cuenta que solo no podían estar, hablarían de una relación más compleja. También estaba Heve y Pechyo que cuchicheaban sin parar. Al sonar la voz de Jigglypuff todos saludaron. Bano, Ritle y Tony que estaban afuera, entraron. Keko, que estaba en su habitación bajó a escuchar la sentencia, se lo notaba un poco avergonzado y tenía el ojo derecho morado por el golpe de Checo.
Jigglypuff: Bueno, parece que llegó el momento. Checo y Keko ¿están listos?
Checo y Cyndi se aferraron mutuamente. Bano, Ritle, Tony, Tute y Corita se acercaron a Keko para apoyarlo.
Jigglypuff: Por decisión del público, quien debe abandonar la casa de Big Pokémon es…
Checo suspiró. Sabía que tenía que irse. No quería dejar a Cyndi, pero estaba seguro que podría verla afuera.
Keko también suspiró. Le dolía el estomago, y ese era el presentimiento de que algo malo pasaría. Apretó sus dedos con fuerza.
Jigglypuff: Quien debe irse es… Keko. Tiene cinco minutos para abandonar la casa. Volveré a decir los nominados.
Keko: Subo a buscar las valijas. Quiero despedirme de TODOS.
Con gran agilidad, y con el rostro algo apesadumbrado, Keko subió hasta su rama cama. Los demás no hicieron más que salir fuera del árbol a esperarlo para ver que quería decirles Keko. Tute era el que más lloraba en ese momento.
El pokémon de hierba bajó y se postró frente a sus compañeros.
Keko: Bueno, gracias por estar despidiéndome. No tengo ganas de irme. Pero como si intento quedarme van a venir a sacarme a la fuerza prefiero hacerlo por mis propios medios. Monchu y Bany, les deseo suerte. Je, lamento haberlos hecho pelear, era parte de mi juego. Tony y Ritle… son unos genios. Potencian de manera invaluable la alegría de la casa, me llevo un gran recuerdo de ustedes. Tute y Corita…
Tute estaba desconsolado. Corita también lloraba, presa de la tristeza de su novio. Keko los abrazó a ambos con sus nuevas largas y grandes manos de Grovyle.
Keko: Vamos, no lloren, nenes. Son la mejor parejita, van a ser felices juntos. Les deseo lo mejor. Nos vemos afuera, pero sólo cuando ganen. Si no ganan no nos vamos a ver, yo no soy amigo de perdedores. Bano…
Los dos se abrazaron como hermanos. Habían compartido muchas cosas juntos, eran cómplices en todo lo que habían hecho. No serían lo mismo separados.
Keko: Bueno, nada, gracias por tu sabiduría siempre… Pechyo, no tengo mucho que decir. Me caes bien, y creo que sos el tipo que va más de frente en toda la casa. Espero que tengas muchos éxitos. Heve…
Los dos se miraron de soslayo. Keko con vergüenza, Heve con tristeza y ansiedad.
Keko: No quise que…
Heve: Lo sé.
La Espeon saltó y con sus patas delanteras se colgó de los hombros del alto Grovyle para poder darle un beso. Nadie se lo esperaba, ni siquiera el mismo Pechyo, mucho menos se lo esperaba Keko que quedó desencajado. La pequeña boquita de la Espeon humedeció lentamente los labios del pokémon de hierba, que lo único que pudo hacer fue contener a la pokémon de la cintura para que no se cayera. Se separaron, ambos muy ruborizados.
Keko: ¡Pervertida!
Todos rieron y la psíquica agachó la cabeza, avergonzada.
Keko: Te espero afuera, con mucha ansiedad.
La pokémon levantó la mirada y se encontró con los románticos ojos del Grovyle. No hizo falta decir más nada… ya hablarían.
Bano: La que te va a esperar afuera va a ser Debi. Te va a matar a picotazos.
Keko: Uhh… no me hagas acordar… Cyndi y Checo.
Los pokémon lo miraron. No pensaron que les hablaría a ellos.
Keko: Bueno, la rivalidad para mi es cosa del juego, no me caen mal, tampoco es que delire de gusto estando con ustedes, pero espero que no hayan quedado rencores. Ganaste, Checo, de todas las formas. Hiciste un gran juego y te respeto. Pero cuídate, mis camaradas que quedan acabaran contigo.
El Grovyle les sonrió, y la Cyndaquil y el Charmeleon lo imitaron.
Checo: Lamento haberte golpeado, fui un bruto.
Keko: Vaa, si lo habré hecho cientos de veces… Lo importante es que hacía mucho quería evolucionar, ahora me veo más sexy, y podré salir con chicas de primera, segunda y tercera etapa evolutiva sin problemas. Bueno, me voy. O Big Pokémon se va a enojar.
Todos se despidieron de Keko, quien lentamente caminó hacia la valla de salida. Ya nunca volvería a entrar.
Ingresaron todos nuevamente al hogar, a recibir las nominaciones.
Ritle: Maldito Keko, nos sacó todas las chicas.
Tony: Debimos hacer que saliera antes.
Bano: Ahora que Keko no está, van a tenerme siempre al lado de ustedes.
Ritle: ¡¿Qué?! ¡Oh, no, por San Diego! ¡Keko, vuelve! ¡Vuelve, por favor!
Jigglypuff: Prepárense. Voy a mencionar a los nuevos nominados.
Todos se sentaron a esperar. Estaban ansiosos.
Jigglypuff: Bany, no estás nominada.
La pokémon se abrazó a su novio y lo besó con muchas ganas.
Jigglypuff: Pechyo, no estás nominado.
El pokémon se comportó con naturalidad, festejó sobriamente con un abrazo a la aun avergonzada Heve.
Jigglypuff: Checo, estás nominado.
La nominación llegó muy rápido, nadie se la esperaba tan pronto. El pokémon se puso triste, pero estaba seguro que iba a quedar nominado, después de todo había recibido un castigo que lo había dejado al límite.
Jigglypuff: Tony, no estás nominado.
El pokémon sonrió y chocó las palmas con Ritle.
Jigglypuff: Tute, no estás nominado.
El pokémon de hierba besó a Corita con pasión y se tranquilizó recostándose en el sillón.
Jigglypuff: Monchu, no estás nominado.
El pokémon suspiró, ya que sentía peligro, pero al ver que había zafado se abrazó con su novia y juntos se quedaron muy tranquilos.
Jigglypuff: Corita, estás nominada.
La pokémon abrió los ojos sorprendida. Tampoco lo esperaba… pero en cuanto miró a su alrededor y vio a los pocos que había, se dio cuenta que tenía muchas posibilidades de quedar nominada.
Jigglypuff: Ritle, no estás nominado.
El pokémon chocó las palmas con Tony, pero todos estaban muy sorprendidos, apenas iban a la mitad y ya había dos nominados…
Jigglypuff: Bano, estás nominado.
La cara del pokémon fue épica. No esperaba recibir una nominación tan pronto, él esperaba que fuera en la semana siguiente. Los participantes estaban siendo muy rápidos. Eso no lo había previsto.
Jigglypuff: Cyndi, estás nominada.
Otra que abrió la boca sorprendida. Checo tampoco lo había esperado. ¿Tantos nominados? Se notaba que la convivencia en la casa estaba llegando a su fin.
Jigglypuff: Heve, no estás nominada.
La chica se tumbó en el sillón con fuerza. Había logrado escapar de esa nominación por mucha suerte.
Jigglypuff: Es la primera vez que hay cuatro nominados. Checo, Corita, Bano y Cyndi, tendrán noticias el próximo domingo.
El pokémon normal abandonó la pantalla y todos quedaron en silencio.
Monchu: Más de un 25% está nominado.
Ritle: No lo esperaba… Supongo que ya nadie sabe a quien votar.
Pechyo: Todos los que nos salvamos debimos haberlo pasado por poco. Esto está muy parejo.
Fue la primera vez en que al terminar una nominación no se separaron. Todos estaban igual de asustados, igual de presionados. Se sentaron a comer, y muy pocas palabras fluyeron esa noche. Había cuatro nominados en la lista, cualquiera podría irse, especular no serviría de nada.
A los que tengan ánimos de votar haganlo ya, porque no estoy seguro de si la semana siguiente de BP durará uno o dos capítulos... Sí dura un capítulo no tendrán tiempo a votar si esperan. Recuerden que los nominados son los que están seleccionados en negrita en el fic.