Buenas a todos!!! Venimos con un nuevo capítulo, porque no abandono éste fic jamás! Antes iremos a los comentarios:
Ahora sí, el fiction, dedicado a todos los que leyeron o leerán mi corto de San Valentín ^^ Suerte para todos y espero que les guste:
Spoiler
Charmander= Checo
Squirtle= Ritle
Chikorita= Corita
Cyndaquil= Cyndi
Croconaw= Tony
Treecko= Keko
Turwig= Tute
Monferno= Monchu
Pikachu= Pachu
Espeon= Heve
Poochyena= Pechyo
Lopunny= Bany
Bagon= Bano
Monchu se encontraba recostado contra la pared en el balcón del árbol casa. Hacía ya media hora que esperaba a Bano, quien le había dado órdenes claras de que se quedara ahí y lo esperara sin importar otra cosa. El Monferno espera impaciente la llegada del dragoncito.
Pero no fue él quien llegó diez minutos después sino Bany, quien se sorprendió al verlo allí.
Monchu: ¿Bany? ¿Qué haces aquí?
Bany: Mmm, no lo se… Keko me pidió que le haga galletitas y me dijo que la harina estaba aquí. ¿No la has visto?
El Monferno entendió al instante la treta del dragón y del geko de bosque. No es así como las parejas han de unirse. A él le dolió mucho que Bany lo aplastara sin piedad en esa competencia de hacía unas semanas atrás, y también le dolió saber que ella gustaba de su mejor amigo. Después de todo, Monferno era un pokémon de fuego y sabía más que nadie que “donde hubo fuego, cenizas quedan”. Pero quizá se había alterado demasiado, tal vez por eso había sido castigado con la nominación y Bany… había sido tan feliz junto con ella. Era tan buena, tan dulce, tan transparente… Era una chica autentica, y nunca había conocido una así. No quería irse de la casa sin antes pedir perdón.
Monchu: No, no hay harina aquí, debe estar en la alacena.
Bany: ¡Claro! Allí debí buscar en primera instancia. Gracias, te dejo tranquilo, adiós, Monchu.
Monchu: ¡Ah! ¡Bany, espera!
La chica se volteo rápidamente con el corazón latiendo con fuerza. El Monferno no sabía qué decirle, ni cómo decirselo. Debía pedirle perdón… ¿pero sólo eso?
Bany: ¿Qué pasa Monchu?
Monchu: Bany, yo te quería pedir que…
Big Pokémon: Monchu, al confesionario.
El pokémon apretó el puño al oír el llamado por el altavoz y negó con la cabeza.
Monchu: Debo ir a confesarme. ¿Te apetece venir aquí cuando termine a charlar? Y si puedes trae de tus galletitas.
La Lupunny se derritió ante el comentario del pokémon de fuego. Hacía varias semanas que quería hablar con Monchu, y encima éste le pedía que hiciera galletas para él… Eso se sentía genial.
El pokémon se despidió y se encaminó al confesionario.
Monchu: Hola B. P. Hay que nominar, ¿eh? Bueno, mi voto es para… Mmm, se me hizo muy difícil. Para Pechyo y Keko. Pechyo primero porque no tiene ningún tipo de relación conmigo. Y para Keko, porque no me cae bien, y luego de pensarlo bien, creo que es uno de los causantes de las cosas malas que me han pasado. Gracias por todo.
Big Pokémon: Keko, al confesionario.
Keko: Hola Big Pokémon. Habrá que jugar un poco… El primer voto es para Checo, y el segundo para Cyndi… No estoy muy de acuerdo con el segundo, pero ya no tengo a quien votar, se está haciendo difícil. Así que por eso, y los voto porque estoy jugando y punto.
Big Pokémon: Heve, al confesionario.
Heve: Hola Big Pokémon. Está tan difícil votar… Me acerqué mucho a Keko esta semana, pero sigo pensando muy mal de él, por lo tanto lo voy a votar, pero no en primer lugar. El primer voto se lo doy a Checo, que últimamente está bastante malhumorado y no se por qué. Así que primero Checo y segundo Keko.
Cyndi: Hay que decirles, Checo.
Checo: Sí, tenes razón, hoy cuando aparezca Jiggly les decimos. Pero Cyndi, es necesario que empieces a jugar, sino es cuestión de tiempo para que vos o yo nos vayamos.
Cyndi: Sí, tenes razón, pero no soy muy hábil para el juego. Y estamos solos ahora que Monchu se fue.
Checo: Monchu sólo se tomó vacaciones, no se ha ido y no nos va a votar tampoco. Ritle tampoco, aunque esta semana haya estado tan cerca de Keko, confío en él. Bany supongo que tampoco.
Cyndi: Y no… si le gustas no te va a votar.
Checo: ¡Ay, Cyndi! ¿Otra vez con eso? ¡Somos grandes!
Cyndi: Sí, claro…
Checo: Además, a ti también te gusta Pachu y yo nunca me quejé de eso. Respeto tus gustos atrofiados.
Cyndi: ¡Oye! Yo nunca dije que me gustaba Pachu.
Checo: No hace falta que lo digas. Ven, bajemos al Living, hoy nos toca cocinar.
Los dos pokémon fueron bajando lentamente por la escalerilla y casi chocan con Monchu que ascendía hasta el balcón. Los dos se miraron y siguieron caminando de a poco, la gente de la casa parecía muy agitada ese día.
Ni bien terminaron de bajar, Bany se dirigió a las escaleras casi corriendo, y estuvo a punto de voltearlos si no fuera porque las esquivaron. Llevaba una fuentecita en sus manos, por lo que los pokémon de fuego volvieron a mirarse sin comprender. Llegaron a la cocina y pusieron manos a la obra. Debían hacer estofado, así que uno cocía las papas y otro asaba la carne.
Ver jugar a Heve, Pechyo, Ritle y Tony a las cartas en los sillones era demasiado aburrido, porque Tony se pasaba una eternidad intentando entenderse con Pechyo, y si jugaban Heve junto Pechyo eran invencibles así que con suerte terminarían el partido antes de comer.
Pachu se encontraba limpiando un poco y dando vueltas por allí. Se acercó a preguntarles si necesitaban ayuda pero en cuanto recibió una respuesta negativa se retiró y siguió con lo suyo.
Cyndi: ¿Pachu está resignado a irse?
Checo: Supongo que si. Monchu es un duro rival, no creo que Pachu esté contento. Además está solo, al grupo de Heve no puede ir porque está Tony. Y con el grupo nuestro o el de Bano nunca formó afinidad.
Cyndi: Me da un poco de lastima y me recuerda a Mony… ¿No lo extrañaremos cuando se vaya?
Checo: Sí, unos días igual que a Mony, luego nos olvidaremos.
Big Pokémon: Cyndi, al confesionario.
Cyndi: Ya vengo.
La pokémon dejó la papa que estaba pelando sobre la mesada y se encaminó al confesionario.
Cyndi: Big Pokémon, ¿cómo estás? Tanto tiempo… Mmm, debo nominar. Creo que voy a votar a Keko y a Bano. Checo tiene razón, debo empezar a jugar, y creo que ellos son los enemigos principales, así que ese es mi voto.
Big Pokémon: Bany, al confesionario.
Bany: Ay, Big Pokémon, que difícil se me hace… ¡No puedo votar a nadie! No considero justo votar al grupo de Bano y los demás que me ayudaron cuando más lo necesitaba. Y tampoco considero justo votar al grupo de Monchu que son mis amigos. Por lo tanto, mis votos son para Heve y Pechyo, que son con los que menos afinidad tengo, además de Pachu, pero como tengo la esperanza de que se vaya no lo voy a votar.
Big Pokémon: Pachu, al confesionario.
Pachu: Buenas, Big Pokémon. Bueno quizá esta sea la última vez que vote, y quiero hacerme valer. No voy a dejar pasar el mal rato que me hizo pasar Tony y lo voy a votar en primer lugar, no importa si nadie más lo vota. Quiero sacarme este peso de encima. El segundo voto da igual, para Bano. Adiós, nos veremos algún día.
Tute, Keko y Bano, asombrosamente, ese día estaban los tres juntos…
Keko: La culpa es sólo tuya. Yo te lo dije unas trescientas veces, si vas a buscar a Corita más te vale que te adaptes a ella.
Tute: Pero Keko, yo no sé como hacerlo, vos naciste con ese talento, yo no.
Keko: Yo nací con dos brazos y dos piernas. No nací sabiendo conquistar chicas. Eso lo aprendí con años de esfuerzo y te puedo decir que no es tan difícil. A ver si estas palabras te sirven: Corita se ABURRE. Ya te dije que estar cinco minutos mirándola con cara de enamorado no basta para que ella se enamore de vos. Tenes que actuar, bésala, tócala, invadí su privacidad, hace que sienta que queres más de ella, no te conformes con lo que le das, siempre dale más. ¿La besaste un minuto? Bésala cinco. ¿Le acariciaste la mejilla? Acaríciale el trasero. Corita no es fácil de manejar, es de esas chicas que quieren pasión mezclada con romanticismo. Al romanticismo lo tenes, te falta la pasión Tute.
Tute: ¡Pero yo soy como soy, no quiero cambiar!
Keko: Entonces resígnate a que Corita que se vaya con el primer Bellsprout pasional que encuentre por el camino.
Tute: ¡Ella nunca haría eso!
Bano: Ya, paren los dos. Tute, nosotros sólo tratamos de ayudarte, será mejor que te calmes y nos escuches, nosotros tenemos experiencia, a largo plazo como yo y a corto plazo como Keko. Ah, y es lógico que Corita no se iría con ningún Bellsprout… al menos creo que buscaría un Roselia…
Tute: ¡Uff! ¡Me están confundiendo más de lo que estaba! Necesito soluciones, no más problemas en mi cabeza.
Keko: Te lo voy a decir simple y claro para que entiendas. Corita no va a cambiar. Ella es así y punto. El que la quiere conquistar sos vos, así que para eso el que tiene que cambiar sos vos. No tiene que ser un cambio de 360 grados, tenes que ir de a poco. ¿Por qué no pasas un poco más de tiempo con nosotros y te alejas un poco de Corita?
Tute: ¿Estás loco? ¿Cómo se va a enamorar más de mí si me alejo?
Bano: Keko se refiere a que no seas pesado. Si estás todo el día con ella se va a cansar.
Tute: ¿En serio?
Bano: Por supuesto. Tienes que alejarte para que ella te necesite.
Tute: Ahhh… Entonces si eso es al revés de lo que estoy haciendo, ¿todo lo es?
Keko: No todo, pero casi. ¿Sabes? Los celos nunca vienen mal. Y las peleas tampoco. Los celos sirven para que ella se de cuenta que no quiere que estés con nadie más que con ella. Y las peleas… no se muy bien, pero sirven.
Bano: Las peleas hacen que la relación se fortalezca. Por el simple hecho de que cuando nos peleamos vienen a nuestra mente los sentimientos de “debería terminar con ella” e instantáneamente vienen otros de “¿y si no encuentro otro pokémon así?”. Es extraño, pero a veces las cosas malas traen cosas buenas.
Tute se quedó mirando a sus dos amigos con el rostro pensativo. No tenía mucha lógica lo que decían, pero ellos eran los que sabían.
Tute: Genial, ¿tienen más consejos?
Keko: Cientos.
Big Pokémon: Tute, al confesionario.
Tute: Bien, ya regreso.
El pokémon dejó a sus sonrientes amigos y se encaminó al banco que estaba entre los arbustos.
Tute: Big Pokémon… Vuelve a ser difícil votar. Ya no hay gente con la que me lleve mal en la casa… Podría votar a Pachu, ¿pero que sentido tendría? Si se va ahora daría un voto en vano. Decidí, luego de pensar mucho, darles mis votos a Checo primero y a Cyndi después. Es por la distancia que nos separa, creo que no tengo casi afinidad con ellos, y como además soy del grupo contrario creo que es lo que corresponde. Adiós y suerte, Big Pokémon.
Big Pokémon: Checo, al confesionario.
Checo: Hola Big Pokémon. Mis votos son simples, Keko primero y Bano segundo. Ambos ya pasaron a ser mis enemigos, no puedo permitir que queden en libertad de hacer lo que quieran. Espero que todo marche bien de ahora en más. Nos veremos, B. P.
Big Pokémon: Pechyo, al confesionario.
Pechyo: Realmente me siento frustrado. No se a quien votar… Pensé que con la verdad que había dicho sobre mi tendría muchos enemigos, pero ahora simplemente me ignoran… Sólo Keko y Checo me miran mal de vez en cuando… Y si bien me parece injusto votarlos sólo por eso, otra no me queda porque los demás son tan buenos conmigo que no se lo merecen. El tema es que no se en que orden ponerlos… Haré ta-te-ti para ver quien va primero – el pokémon siniestro cerró los ojos y susurró un cantito -, bueno, primero Keko y segundo Checo. Sólo por descarte…
Heve, Ritle y Tony se encontraban tirados en los sillones totalmente aburridos, y esperando a que Pechyo volviera.
Heve: Ahora es cuando me pongo de acuerdo con la gente que dice que se puede morir de aburrimiento.
Tony: ¡Estoy agonizando!
Ritle: ¡Sí! Es cierto, yo también agonizo. ¿Sino de que otra manera podría estar viendo eso?
Keko y Pechyo entraban caminando y hablando, no se sabía muy bien de qué, pero lo impactante era que el pokémon de hierba tenía abrazado al siniestro como si fueran amigos de toda la vida. Y la bocota de Keko hablaba y hablaba sin parar, mientras el Poochyena tenía los ojos abiertos y grandes.
Tony: Se me cayó un ídolo…
Ritle: Nunca hubiera pensado que Keko fuera…
Heve: Eso sí que no lo premedité…
El pokémon de hierba y el siniesto se plantaron frente a los otros tres sorprendidos y Keko volvió a hablar.
Keko: Heve, preciosa, necesito hablar con vos a solas de manera urgente.
Heve: Ni lo pienses, pervertido.
Keko: No es nada pervertido, le venía contando a Pechyo la idea, verás que él la aprueba.
Pechyo: Bueno, no del todo, pero puedo decir que deberías escucharlo, Hevita.
Heve: Uff, está bien, vamos al baño.
Keko: ¿Y por qué al baño? ¿Por qué es un lugar pequeño donde estaremos apretados?
Heve: No, porque tengo que hacer pis. Ven, sígueme.
El pokémon de hierba caminó casi hipnotizado detrás de la cola viperina de la Espeon.
Tony: ¿Y a este qué le pasa?
Pechyo: Vengan que les cuento.
Big Pokémon: Tony, al confesionario.
Tony: Espérenme un ratito, no empieces todavía.
El Poochyena y el Squirtle asintieron y le dijeron que no preocupara. El pokémon corrió lo más que pudo hasta que llegó a los matorrales.
Tony: ¡Hola, Big Pokémon! No se por qué, pero me siento mucho mejor. Le voy a dar mis dos votos a Pachu, aunque se vaya, no me interesa, no quiero perder oportunidad de votarlo. Y el segundo voto… no sé… para Bany, con ella casi no tengo trato. Gracias Big Pokémon.
Big Pokémon: Ritle, al confesionario.
Ritle: Bue… ¿acaso no queres que Pechyo nos de la noticia? Los votos están muy difíciles… Pero se los voy a dar a Corita primero y a Bany después. Es por falta de afinidad con ellas… Los demás me caen muy bien y no los quiero votar, y Pachu se va a ir así que… Ya está.
Heve: ¿Y bien?
La Espeon le preguntaba al Treecko desde detrás de la puerta placa del cuarto donde estaba es escusado.
Keko: Necesito un favor de tu parte.
Heve: ¿Y qué te hace pensar que voy a ayudarte?
Keko: Si lo haces te dejo de molestar por lo que me queda de vida útil en la casa. Lo prometo, no leerás ni un pensamiento pervertido más sobre ti en mi mente.
La puerta se abrió y la psíquica lo observó con ojos muy grandes.
Heve: ¿Qué podría ser tan importante como para obtener tan noble promesa?
Keko: Lee mi mente.
La eon y el geko se miraron a los ojos por un buen rato. Al final, los ojos de Heve quedaron abiertos como las puertas de un castillo en día de fiesta.
Heve: No haré eso. Es una locura. Me arruinaría, la gente me votaría sólo por hacer eso. Lo que me estás pidiendo es imposible.
Keko: Como quieras, entonces seguiré incordiándote y tocándote las piernas cuando comemos.
El pokémon quisó irse con aire molesto, pero la fémina lo detuvo con su psíquico y lo arrastró hasta que quedó frente a ella.
Heve: Sólo déjame pensarlo ¿sí?
Keko sonrió gustoso. Era increíble que todo le saliera bien. Se acercó un poco más a ella.
Keko: Como gustes, preciosa. Tienes hasta el miércoles para avisarme, sino hablaré con Bany. Ella no tendrá problemas en hacerlo.
Heve: ¡Ya! Sólo dame una noche, lo pensaré y mañana te respondo.
Keko- mordiéndose el labio inferior-: Yo te doy todas las noches que quieras…
Heve: Que sucio pervertido eres. Realmente no se si creerte.
Keko: Sucio pero atractivo. Y si eres Psíquica sabes muy bien que te estoy diciendo la verdad. Lo que prometo lo cumplo.
Los pokémon se encontraron con Monchu y Bany que bajaban desde el balconcito. Las miradas de Keko y Heve sobre sus cabezas fueron tan inquisidoras que al instante se sonrojaron. Ninguno dijo nada, y los cuatro bajaron a cenar.
Big Pokémon: Bano, al confesionario.
Bano: Creo que seré afortunado si no caigo nominado estas semanas. Voy a darles mis votos a los únicos dos que puedo dárselos… Checo y Cyndi. Son los dos que están en contra de nuestro grupo, y estoy seguro que ellos me nominaron a mí, así que se lo merecen. Nos veremos.
Big Pokémon: Corita, al confesionario.
Corita: Por el momento no me ha ido muy bien seleccionando a los más fuertes… Pero bueno, es mi estrategia y la seguiré. Los votos son para Heve y para Pechyo, que me parecen los más intocables. Hasta luego, Big Pokémon.
Jigglypuff: Vaya, parece que tenemos nominados a dos que van a revolucionar la casa… Veamos como queda conformada la tabla.
Checo: 9
Keko: 8
Heve: 4
Pechyo: 4
Bano: 3
Cyndi: 3
Corita: 2
Tony: 2
Bany: 2
Pachu: 2
Jigglypuff: Como ven los nominados son Checo y Keko. Esto sin dudas va a crear caos esta semana. Voy a entrar a mencionar también al próximo en abandonar la casa. Pero antes de todo, vean éstos comerciales.
Sneasel Comercialero: Buenos días a todos, hoy vengo a mostrarles un producto de primera necesidad para el hogar. ¿No es cierto, Darío?
Feraligatr Comercialero-bañándose en una tina-: Exacto, Mike, buen día.
Senasel Comercialero: ¿Qué tal está el agua, eh?
Feraligatr Comercialero: Ohh, genial, bien fresca para estos días de verano.
Sneasel Comercialero: ¿Qué me dirías si te comentara que puedes comer tostadas con jalea de Lum ahí mismo?
El pokémon de agua lo observó sorprendido.
Feraligatr Comercialero: Bueno, te diría que es imposible. O al menos que las tostadas estarían húmedas.
Sneasel Comercialero: Para nada. Mira esto.
El pokémon de hielo puso un frasco con mermelada al lado de la tina, un cuchillo y luego trajo un tostador.
Sneasel Comercialero: Este es el Twisted Toaster, el único tostador portable para usar en la bañera.
Feraligatr Comercialero: ¡Oh, fantástico, Mike! Pero… ¿No será peligroso? No olvides cuanto le temo a la electricidad.
Sneasel Comercialero: Para nada, sólo toma el tostador y déjame buscar una tajada de pan.
El pokémon de agua tomó el aparato encendido y pequeñas descargas eléctricas comenzaron a sacudir su cuerpo con fuerza.
Feraligatr Comercialero: ¿Eeeestás seeeeguro queeeee eeeesto eeeees confiaaaaable?
Sneasel Comercialero: ¡Pero claro! ¡Y mira lo rápido que las tostadas están listas!
Mientras el Feraligatr sostenía el tostador y era sacudido constantemente por las ondas eléctricas del aparato, dos pedazos de pan saltaron a las manos del Sneasel.
Sneasel Comercialero-mientras le pone jalea a la tostada-: Porque con Twisted Toaster es así de fácil comer y bañarse al mismo tiempo. Buen provecho, Darío.
El pokémon asintió mientras los rayos ya salían del tostador y chocaban contra la pared con furia.
Pelliper Comercialero-totalmente chamuscado, con las plumas negras a causa de la electricidad-: Je, hola, acabo de tomar el mejor baño de mi vida. ¿Por qué? Porque utilizo Twisted Toaster, y mientras me daba un confortante baño de burbujas también merendaba unas tostadas con queso. Realmente lo recomiendo… la sensación de alimentarse y quedar limpio a la vez es… electrizante.
¡Ya lo oyó! ¡Twisted Toaster! El tostador del futuro, hoy. Disponibles también en su versión veraniega para usar en el río, en su versión invernal para usar en aguas congeladas, y en su versión oceánica, para utilizar sumergido, que incluye un sensacional cubículo secante para evitar que la tostada se humedezca. ¡Llame ya!
Jigglypuff: ¡Hola, gente!
Todos: ¡Hola Jiggly!
Pachu: Estábamos por comer.
Jigglypuff: Tendrán que esperar.
Ritle: Menos mal que no decidiste hablarnos mientras comíamos, sueles tener esa costumbre.
Jigglypuff: Un poco más de respeto, por favor, que tengo que decir quien se va.
Monchu y Pachu tragaron en seco. Monchu se aferró a Bany para estar tranquilo y Pachu se aferró a sí mismo por estar solo. Estaban preparados, pero muy nerviosos.
Jigglypuff: ¿Preparados?
Monchu y Pachu: Sí.
Jigglypuff: Bien. Quien debe abandonar, la casa de Big Pokémon es… porque la gente lo votó… porque recibió anteriormente el voto de sus compañeros… y sabe que no podrá volver a entrar…
Monchu y Pachu: ¡Ya!
Jigglypuff: ¡No me apresuren! Quien debe irse es… Pachu.
El pokémon eléctrico asintió con desgano y sin decir nada se dirigió a su cuarto.
Los pokémon ya lo esperaban en la parte de afuera, para despedirlo. El Pikachu se encaminó hacia la puerta de salida y desde allí les gritó.
Pachu: Nos veremos a la salida. Suerte a ustedes, enviaré saludos.
Y sin decir más desapareció. Hizo bien, pues no tenía de nadie que despedirse.
Checo: Fue la salida que menos me dolió.
Bano: Lo mismo digo.
Tony: Se lo merecía. Ya había salido una vez, no sé por qué pensó que podría tener una segunda oportunidad.
Keko: Je, oye, eso sí que fue cruel Tony…
Tony: Lo sé, pero es lo que pienso…
Jigglypuff: Vuelvan todos que tengo que decir algo importante.
Heve: ¿Los nuevos nominados?
Jigglypuff: Sí, eso también, pero antes, Checo y Cyndi tienen un pastel de chocolate en la sala de intercambio.
Los dos pokémon corrieron sonrientes a buscarla. Los demás se quedaron fríos.
Ritle: ¿Eh? ¿Y ellos por qué?
Checo: Porque Cyndi y yo no somos novios.
Todos se quedaron más sorprendidos aun.
Heve: Ya lo sabía.
Monchu: ¿Estuvieron de novios… un mes para hacer esta jugarreta?
Checo y Cyndi asintieron sonrientes mientras comían un poco de la torta de chocolate.
Ritle: Jiggly, ¿sabes que Tony y yo somos novios? No queríamos decirlo, pero… de repente creímos que era lo mejor.
Ambos pokémon de agua se abrazaron sonrientes mientras los demás se reían.
Jigglypuff: Lo siento, a Big Pokémon se le acabaron las tortas de chocolate. Pero tengo una lista aquí que dice “nominados” y debo decirla, así que pónganse serios.
Checo y Cyndi se sentaron luego de poner la gran torta en la heladera. Todos esperaron impacientes.
Jigglypuff: Monchu, no estás nominado.
El pokémon se estiró sobre el cuerpo de Bany y se relajó mucho.
Jigglypuff: Tute, no estás nominado.
El pokémon le dio un fugaz beso a Corita, casi inexistente, y luego se abrazó con Keko y Bano vigorosamente. Corita quedó un poco sorprendida… pensó que se pegaría a sus labios como ventosa al vidrio.
Jigglypuff: Pechyo, no estás nominado.
El pokémon siniestro asintió mientras era felicitado por Heve, Tony y Ritle.
Jigglypuff: Cyndi, no estás nominada.
La pokémon ya no podía besar a Checo en la boca así que lo abrazó con fuerza.
Jigglypuff: Bano, no estás nominado.
El pokémon repartió cabezazos, uno a Keko, otro a Tute y un último a Corita que casi la dejó noqueada.
Jigglypuff: Ritle, no estás nominado.
El Squirtle levantó el puño en alto mientras recibía las felicidades de Pechyo, Heve y Tony.
Jigglypuff: Bany, no estás nominada.
La pokémon le dio un tierno y dulce beso en la boca a Monchu al ver que ambos estaban a salvo de eso.
Checo: ¡Epa, epa, epa! ¡Que manera! Traten de llegar al próximo domingo con labios.
La parejita rió tímidamente y juntos se acurrucaron en un sillón.
Jigglypuff: Tony, no estás nominado.
El Croconaw festejó sonriente con sus compañeros y los abrazó.
Jigglypuff: Keko, estás nominado.
El pokémon abrió la boca para protestar pero luego la cerró.
Keko: Eso dolió. ¡Tanto me odia esta gente!
Heve: No sabes cuanto…
Keko: Quieren que me vaya a toda costa… ¡Una sola semana me dejaron descansar!
Bano: Calma, Keko.
Keko: ¡Qué calma! ¡Le voy a dar un beso en la boca a Heve cuando menos se lo espere! No crean que me voy a ir sin hacerlo.
Algunos rieron, sin saber si lo decía en broma o de verdad.
Heve: Inténtalo. Conocerás mi psíquico.
Jigglypuff: Heve…
Heve: ¿Qué?
Jigglypuff: No estás nominada.
La pokémon sonrió de repente y se abrazó acaloradamente con sus amigos mientras asesinaba con la mirada a Keko.
Jigglypuff: Checo, estás nominado.
El pokémon abrió los ojos sorprendido como si le hubieran pegado muy fuerte en el corazón. Había estado toda la semana meditando, y sabía que podía quedar nominado… Pero no se la esperaba. Tenía esperanzas de que fuera Corita y Keko. Pero en ese momento… se sintió muy mal, aunque Cyndi tratara de consolarlo.
Jigglypuff: Y Corita… no estás nominada.
La chica asintió y buscó a Tute con la mirada para besarlo, pero Tute estaba muy ocupado consolando a Keko y no quiso molestarlo.
Jigglypuff: Bueno, jóvenes, nos veremos el domingo que viene. Suerte a todos y pórtense bien.
Checo y Cyndi se encaminaron rápidamente a las ramas-camas de chicos.
Checo: Necesito que estés conmigo esta noche.
Cyndi: Pero Checo… se supone que no somos novios…
Checo: Pero sos mi amiga… Te necesito, ¿podes?
La chica suspiró y asintió. Ella ya sentía algo más que sólo amistad por él… Se había acostumbrado a ser su novia, no había hecho eso por la torta, sino porque le gustaba estaba estar junto a él. Checo no parecía sentir lo mismo, al menos no en ese momento. Sólo podía pensar en su nominación.
Keko se miraba las manos mientras caminaba con Tute y Bano. Tute le pidió a Corita que lo disculpara, pero debía quedarse con Keko esa noche, por lo tanto la Chikorita se fue a su cama.
Bano: ¿Qué te pasa?
Keko: Temo. Le temo a ésta nominación.
Tute: Vamos, Keko, tuviste el mismo miedo con las demás.
Keko: No es lo mismo… En las otras tenía una esperanza, pero contra Checo me siento… débil… ¡Nunca quedé nominado contra un macho! Siempre fueron hembras: Tica, Corita, Penny. Checo de verdad es un rival. No me queda mucho tiempo en la casa.
Bano: No digas eso hasta que te queden cinco minutos porque Jigglypuff te dijo que te vayas. Hasta que él lo diga, tenes que tener esperanzas.
Keko: Al menos me quedaré para la fiesta del viernes.
Bany y Monchu se quedaron abrazados besándose mucho en uno de los sillones. Nunca se habían besado antes, sólo coqueteaban, ahora lo hacían sin parar.
Heve, Pechyo, Ritle y Tony fueron los únicos que se sentaron a la mesa a comer, felices, sonrientes. Eran el grupo más fuerte y lo sabían.