¡O.O! ¡Miren vamos a ver! ¡Demian posteó Big Pokémon! Sí, señores, no es una ilusión. Aunque cada vez me tardo más, acá les traigo un nuevo capítulo y la esperanza que el fic seguira su curso. Verán en este capítulo nuevos nominados y una persona que, lamentablemente, tendrá que abandonar la casa. Primero a las críticas:
El capítulo de hoy está dedicado a Chiara (Onix_150) que ayer se pasó toda la tarde leyendo para volver a estar actualizada en el fic xD Además de eso, me inspiró mucho para hacer el nuevo capítulo. Muchas gracias!
Spoiler
(Quiero aclarar que en este capítulo habrá dos personajes principales que serán los que más se verán, ellos son Bano y Keko, dos personajes que me encantan, y que en cuanto los hice nunca pensé que serían tan importantes, pero son los que más intriga le dan al fic y los encargados de ponerle onda a todo. Los que querían ver a Corita y Tute, tendrán que esperar.)
Charmander= Checo
Squirtle= Ritle
Chicorita= Corita
Cyndaquil= Cyndi
Totodile= Tony
Treecko= Keko
Turwig= Tute
Monferno= Monchu
Piplup= Penny
Eevee= Heve
Poochyena= Pechyo
Buneary= Bany
Bagon= Bano
Pikachu= Pachu
Big Pokémon: Heve, al confesionario.
Heve: Hola Big Pokémon. Esta semana sí que no se a quien votar, ¡hay tantos! Empezando por Monchu y Bany, siguiendo por Pachu y Tony, Keko que siempre es nominable. Pero bueno, haciendo un balance, creo que mi voto va a ir para Pachu y Tony. Primero Pachu y después Tony. Monchu y Bany están peleando como dos enamorados, infantiles, pero bueno. Keko… ya me estoy acostumbrando a sus bromas pesadas. Pero Pachu y Tony están peleando en serio. Pachu no debería atacar a Tony, debería intentar hablar con él y pedirle una explicación. Y Tony, debería intentar arreglar las cosas de otra forma, no como quiso arreglarlas. Esos son mis votos, votos que nunca antes imaginé dar.
Big Pokémon: Monchu, al confesionario.
Monchu: Hola, Big Pokémon. Realmente estoy muy confundido. Me tiene muy mal todo esto, Bany desde que evolucionó no es la misma de antes. Está diferente, y no sólo en su aspecto físico, también en el mental. Antes yo la miraba a sus ojos y me traslucía toda su ternura, era todo amor, pero ahora… La siento tan fría, tan distante. Pero bueno, no quiero que se vaya de la casa. No la voy a votar. Entonces le doy mis votos… No se, a Keko y a Penny que son los nominados, estoy mal como para pensar.
Big Pokémon: Corita, al confesionario.
Corita: Hola, Big Pokémon, como la última vez, voy a votar según mi estrategia. Me parece que en este momento, los dos más poderosos de la casa son Heve y Ritle, en ese orden, por lo tanto mis votos son para ellos, también en ese orden.
En el exterior, cerca de la piscina, está Bano acostado en la hamaca paraguaya y Keko caminando a su alrededor y masticando chicle.
Keko: Creo que esto de la pelea de Tony y Pachu es muy bueno.
Bano: ¿Por qué lo decís?
Keko: Que Penny es la tercera en discordia, y es mi rival esta semana. Por lo tanto, creo que la gente se va a dar cuenta que se merece salir más que yo.
Bano: O tal vez a la gente le guste el drama y la deje en la casa para ver que pasa entre los tres.
Keko: Es cierto. No lo había pensado. Bueno, da igual, ya quedamos que gane quien gane vamos a repartir el premio en partes iguales.
Bano: Oye, yo nunca dije eso.
Keko: Como sea. No creo que quieras tener la cita con el pokémon misterioso si ganas.
Bano: Ah, eso si te lo doy.
Keko: Bueno, pero ahora hay un gran problema. El jugador más importante del grupo está enamorado.
Bano: Mmm, cierto, no lo había pensado pero lo Tute y Corita es un problema potencial.
Keko: Si yo me llego a ir, te quedas solo. Ese es el principal problema. Y el que se queda solo, le pasa lo que a Mony.
Bano: Buen punto de vista. ¿Que propones?
Keko: La verdad, que no pude dormir anoche por el nerviosismo. Estoy mucho más nervioso que en la anterior nominación. Y para matar los nervios estuve pensando en algunas cosas… Por ejemplo, Ritle.
Bano: Sí, pero Ritle no tiene un grupo definido, es amigo de Checo, habla animadamente contigo, juega con Tony… Incluso puede ser un espía.
Keko: No había pensado eso. Bueno, ¿entonces que te parece Monchu?
Bano abrió los ojos sorprendido.
Bano: A veces me sorprende lo siniestro que podes llegar a ser.
Keko: Nooo, gracias, si fuera siniestro tendría doble debilidad a insecto.
Bano: Monchu… Pero es muy grande. Estás apuntando a mucho.
Keko: Pero está vulnerable. Peleado con Bany, peleado con Checo, ¡está solo en este momento! Hay ponerle unas drenadoras y hacer germinar la estrategia.
Bano: Yo había pensado en Tony.
Keko: También, pero Tony no es confiable, es capaz de abrir la boca.
Bano: ¿Heve?
Keko: Imposible. Me nublaría la vista. Además, si quisiera, vendría con Pechyo, y si bien no me ha hecho nada, nunca me cayeron bien los homosexuales. Acaparan a las mujeres.
Bano: Uff, entonces nos tendremos que arriesgar con Monchu.
Al pokemon de hierba le brillaron los ojos y sonrió. El dragoncito se echó tranquilamente en la hamaca a descansar.
Big Pokémon: Checo, al confesionario.
Checo: Hola, Big Pokémon. Estoy totalmente furioso. No se como hizo, pero Keko logró que el grupo de fuego se dividiese. Pero esto no quedará así. Ya lo verá. Voto a Keko y a Bano. ¿Motivo? ¡Porque son mis enemigos jurados!
Big Pokémon: Bany, al confesionario.
Bany: Hola, Big Pokémon. Me siento realmente terrible por todo lo que está ocurriendo en la casa y lo peor es que la culpa es mía. No soy quien para votar a nadie, pero debo darlo, por lo tanto Keko y Pachu son los que se los llevan.
Big Pokémon: Penny, al confesionario.
Penny: Hola. Vengo a votar, y debo decir que estoy muy indignada por el comportamiento de Tony. Es por eso de lo votaré, pero no en el primer lugar, en primer lugar votaré a Ritle, que es quien le metió en la cabeza esas absurdas ideas de que se pelee con Pachu. Por lo tanto, mis votos son Ritle y Tony.
Debajo del roble más grande de la casa, muy cercano al árbol casa, Tute y Corita se hacían muchos mimos, se besaban y frotaban sus cabezas con ternura. Ambos suspiraron largamente, mientras eran espiados a lo lejos por unos ojos recelosos.
Keko: ¿Sabes a que va a llevar eso? A lo que le pasó al pobre Manu. Las parejas aquí son nocivas.
Bano: Estas paranoico, Keko.
Keko: ¡Es cierto! Mira a Manu, mira a Monchu.
Bano: ¿Y Checo y Cyndi?
Keko: ¿Son novios?
Bano: Sí, es lo que se comenta.
Keko: Genial. No tardarán en pelearse entonces. Pero igual… me parece que de esta manera Tute se distrae. Da igual. Ahora yo ya estoy seguro a quien nominar.
Bano: Cuidado…
Keko: Sé hasta donde hablar, Bano. Sé cuales son las dos personas que causaron el revuelo suficiente como para quedar fuera de la casa la próxima semana. Por lo tanto, si es mi último día aquí voy a aprovechar y voy a hacer que esa nominación sea muy efectiva. Además, voy a meter una bombilla, pequeña pero funcional
Bano: Ay, ay, ay. Ve a hablar con Monchu y convéncelo de que esta noche, después de lo nominación se quede a hablar conmigo en la sala principal.
Keko: Como digas. Ve si lo convences a Tute que sea cuidadoso, que hagan las cosas con precaución. Corita creo que también está en el grupo… Decile que le meta fichas a Bany, si se da la ocasión, para que ella y Monchu se distancien más todavía.
Bano: Si, es buena idea.
El pokemon de hierba partió del lugar con dirección al solitario rincón de flores donde el Monferno meditaba.
Big Pokémon: Pachu, al confesionario.
Pachu: Hola, voy a votar. Estoy terriblemente disgustado con Tony, por eso mi primer voto es para el. El segundo me da igual, pero se lo voy a dar a Monchu por cabeza dura. Nos veremos.
Big Pokémon: Pechyo, al confesionario.
Pechyo: Hola, Big Pokémon. Esta semana, la verdad, no quiero votar a nadie. Todos se tomaron tan bien mi noticia que les agradezco con todo mi corazón. Pero bueno, voy a votar, porque hay que hacerlo. Creo que Penny y Pachu se merecen los votos. Penny por hacer la vista gorda a lo que pasa, y Pachu, por reaccionar como reaccionó, yo pensé que era mucho más maduro. Adiós, Big Pokémon.
Big Pokémon: Cyndi, al confesionario.
Cyndi: Buenas. Hace mucho que no me es tan fácil votar. Mi primer voto es para Monchu, por dejarse lavar la cabeza, y el segundo, se lo pensaba dar a Keko, pero como tengo la esperanza de que se vaya, se lo voy a dar a Bano. Todo listo.
Keko: ¡Ey, Monchu!
Monchu: Ah, hola Keko, quiero estar solo.
Keko: Sí, no hay problema. Sólo te venía a decir que después de la expulsión y nominación Bano quiere que te quedes en el living a hablar con él.
Monchu: ¿Qué? ¿Y para qué?
Keko: No lo sé. Quizá para darte un consejo. Sus consejos ayudan mucho.
Monchu: ¿Y por qué no vino él a decírmelo?
Keko: Porque es un perezoso. Y yo hoy estoy con un exceso de energía por el nerviosismo.
Monchu: Está bien. Iré, pero más le vale que no me quiera cambiar la forma de pensar como quieren hacer todos.
Keko comenzó a retirarse lentamente, esperando alguna reacción por parte del pokémon de fuego.
Monchu: ¡Espera, Keko!
Triunfal, el pokemon de bosque se dio vuelta.
Keko: ¿Sí?
Monchu: Tú cómo… ¿Cómo sabías lo de Bany?
Keko: ¿Yo? Ahhh, salí con Corita un rato, je. Ella me contó TODO. De verdad cuando una chica te empieza a taladrar con su vida privada y la de sus amigas se vuelve repelente para mí, por eso me alejé de ella.
Monchu: Sí… Y, vos que sabes mucho sobre mujeres, ¿piensas que a ella le sigue gustando Checo?
Keko: No, no sabría decirte, amigo. Mira, ¿sabes cual es la diferencia? Entre Bano, Tute y yo no hay secretos. Nos hablamos con todas las letras y cuando hay una chica en medio de la relación, comentamos todo lo que hicimos, hacemos y pensamos hacer con ella. De esa manera no hay roces, y por eso mismo le dejé el camino libre a Tute con Corita.
Monchu: Pero… Checo y yo también nos decimos siempre la verdad. Y el también tiene a Cyndi.
Keko: Mmm, Bano es quien te puede hablar sobre estas cosas. Desde mi punto de vista, Cyndi y Checo son amigos más que novios… O sea, fueron amigos desde el principio, y después se pusieron de novios, por lo tanto, siguen siendo amigos para algunas cosas. No es lo mismo, yo creo que Checo está celoso de tu relación con Bany. No por Bany, sino por ti. Pienso que teme que lo dejes de lado por Bany.
Monchu: ¿Realmente piensas eso?
Keko sonrió. El Monferno tenía un conflicto emocional tan fuerte que estaba a merced del pokemon, casi podría decirse que creería todo lo que le dijera.
Keko: Sí. Es más, yo que tu investigaría, no vaya a ser que el plan de Checo este funcionando y haya logrado separarte de Bany.
El pokemon de hierba le dejó la bomba al Monferno y comenzó a retirarse. Monchu se levantó instantáneamente y comenzó a trepar por el árbol.
Monchu: Checo me va a escuchar.
Big Pokémon: Ritle, al confesionario.
Ritle: Uff, Big Pokémon. Tengo tantos para votar que no me decido. Tony merecería un voto pero es un gran amigo y no se lo voy a dar. Pero después de lo que Pachu le hizo, creo que este sí se merece el voto. ¿Acaso no se da cuenta? Espero que Penny se vaya esta semana así el pobre Tony mejora. El segundo voto es para Monchu, sólo porque actuó mal.
Big Pokémon: Tony, al confesionario.
El Totodile estaba demacrado. Los ojos los tenía llenos de bolsas, rojos, llorosos. El cuerpo le temblaba y tenía tics nerviosos en todos los músculos. Caminaba a las chuequeadas como si lo hubiera pisado un tractor, y respiraba tal cual Dart Vader en la guerra de las galaxias.
Tony: Pachu. El otro voto… no se. Checo. Por poca afinidad con ambos. Adiós.
Big Pokémon: Tute, al confesionario.
Tute: Hola, Big Pokémon. Estuve analizando la situación, aunque Bano crea que haberme pasado todo el día con Corita me hubiera distraído. No fue así. Sé muy bien a quienes votar. Voy a votar a cada uno de los del grupo contrario, que además se portaron muy mal esta semana. Entonces creo que mis votos son para Pachu y… para Monchu, aunque no se si ese último estará bien.
Keko volvió con Bano y se sentó cerca de la piscina donde estaba sentado ya el dragoncito.
Bano: Día tranquilo hoy ¿no?
Keko: Sí, además excelente, el sol me está haciendo fotosintear a full.
Bano: No me interesa lo que hace tu cuerpo.
Keko: ¿Sabes que me quedo con una duda?
Bano: ¿Cuál?
Keko: ¿Será verdad, o será juego lo del loquito este?
Bano: Yo creo que si, no va a decir una cosa de esa como juego. Hay que ser macho para ser tan gay.
Keko: Je, no se… Yo todavía no me fío. Ayy, y Heve que no me da bola. Un beso le tengo dar nomás, y vas a ver como se enamora.
Bano: Sí, Keko, sí. Apúrate que en un rato ya te vas, eh.
El pokemon agachó la cabeza y suspiró.
Aun debajo de gran roble, Tute y Corita disfrutan de lo suyo.
Tute: Realmente todavía no puedo creer que me hayas perdonado.
Corita: No te preocupes por eso, Tute. Todos tenemos errores, y yo sé lo arrepentido que estas, y se que lo hiciste con buenas intensiones.
Tute: Me dolió mucho hacerle mal a una florcita tan hermosa como vos.
Corita: Ay, mi cielo, que dulce sos.
Tute: Pensé que dejarías la casa y nunca podría vivir esto que estoy viviendo.
Los dos pokemon de hierba se dieron un tierno beso en las bocas, en las comisuras, y en las mejillas. Parecían haber olvidado cualquier problema en la casa. Se querían mucho, y eso era lo que importaba.
Dentro del árbol casa todo era un caos.
Tony y Ritle por un lado mirando a Pachu con odio que cocinaba junto con Penny…
Tony: No puedo soportarlo. ¡Se divierten y yo acá como un tarado!
Ritle: Tranquilo, Tony, ya todo se va a arreglar.
Tony: Eso espero. Sino me van a importar un bledo las reglas de la buena convivencia (dedicado para Fabri).
Por otro lado, Monchu y Checo discutiendo como si cada quien hubiera provocado el fin del mundo.
Monchu: A vos te gusta.
Checo: No seas estúpido.
Monchu: Yo confiaba en vos y me traicionaste. Me hiciste mierda.
Checo: Ándate a dormir y deja de joder.
El pokemon luchador apretó los puños con fuerza y caminó airadamente hacia la mesa, a sentarse para comer, desobedeciendo completamente lo que le decía el Charmander.
En un rinconcito, Bany lloraba desoladamente al ver como peleaban, y nadie iba a confortarla. Sentados en el sillón, Heve y Pechyo hablaban tranquilamente.
Heve: Hoy mi mente ha estallado.
Pechyo: Cálmate, Heve, no te preocupes. Ya va a terminar el escándalo cuando Jiggy aparezca.
Heve: Nunca desee tanto que llegue ese momento.
Los dos pokemon suspiraron mientras observaban el desastre que se había armado allí.
Big Pokémon: Keko, al confesionario.
Keko: Hola Big Pokémon. Tengo mis votos listos. Y son para Pachu y para Checo, en ese orden. Debería votar a Monchu, pero no quiero que se vaya ahora que puede ser útil para el grupo. Los voto por estrategia.
Big Pokémon: Bano, al confesionario.
Bano: Está muy difícil. Tengo a tres o cuatro en conflicto. Por un lado me gustaría votar a Tony por lo invencible que es. Y también me gustaría votar a Checo por heredar el odio de Tica hacia nosotros. Sin embargo, creo que es justo darle mis votos a Monchu y a Pachu. Como estuve observando toda la tarde, deduzco que a la gente le cayó peor Pachu, que Monchu. Por lo que estimo, que Pachu debe estar bien arriba y sería tonto darle dos puntos. El orden es: dos puntos para Monchu y uno para Pachu. Nos veremos.
Jigglypuff: Es increíble lo que pasó esta semana en la casa. Se formaron parejas, se dividieron otras, se formaron grupos, se dividieron otros, hay dos nuevos nominados completamente distintos a los de esta semana… Realmente, la casa cada vez late más fuerte. Vamos a ver la tabla final de nominaciones, que queda conformada de la siguiente manera:
Pachu: 13
Monchu: 7
Keko: 6
Tony: 4
Ritle: 3
Penny: 3
Bano: 2
Checo: 2
Heve: 2
Jigglypuff: Bueno, podría decirse que los votos fueron a los nueve más escandalosos de la casa. A esos que se están metiendo en más embrollos. Pero voy a dar las malas nuevas a la casa para ver si puedo calmarlos un poco. ¡Hola, chicos!
Ritle: ¡Oh, ro de fuedo quegeg! ¡Esfamof fomiendo!
Jigglypuff: ¿Están qué?
De a poco uno a uno comenzaron a sentarse en el sillón, excepto Ritle quien no se movió de la mesa y siguió comiendo.
Pachu: Dale, Ritle, no seas irrespetuoso, vení a escuchar a Jiggly.
Ritle: No, estuve esperando toda la tarde para comer y yo… ¡¿Qué hacen?!
Tute con sus lianas y Checo con sus garras intentaban tráelo al conjunto de almohadones que enfrentaba al televisor.
Ritle: Está bien, está bien, pero vuelvo a comer en cuanto digan quien se va.
Jigglypuff: Me dijeron que fue una semana tranquila.
Todos en la casa rieron con sorna.
Keko: Sí, sobre todo en este momento no sabes lo tranquilos que estamos.
Penny: Se me salen los chorros de agua de la boca por el nerviosismo.
Jigglypuff: Bueno, entonces, vamos a decir bien quien se va.
Keko: Vení, Pennyta, soportemos esto juntos.
Penny: ¿No será sólo uno de tus trucos para tocarme?
Keko: ¿Eh? ¿De que hablas? ¿Piensas que puedo ponerme a tocarte cuando me tiemblan las manos como el cuerpo de un Ditto?
La pingüinita, de mala gana, se sentó sobre los muslos de Keko para esperar la nominación.
Jigglypuff: ¿Aceptarán la nominación tranquilamente como dos personas civilizadas?
Keko: No, quiero tenerla cerca, sí me llego a tener que ir le parto el pico de un beso.
Penny: ¡PERVERTIDO! ¡Déjame! ¡Salí!
Mientras la pokemon de agua abofeteaba y picoteaba a Keko, el pokemon normal en la televisión comenzó a hablar.
Jigglypuff: Quien debe abandonar la casa de Big Pokémon es…
Heve: Ey, Jiggly, ¿hoy no hay comerciales?
Jigglypuff: ¡Uff, casi me olvido! Gracias por recordármelo, Heve.
Keko y Penny se dieron vuelta con rostros asesinos, a punto de mandar a Heve al otro mundo.
Swampert comercialero: Hola, Nacho.
Nidoking comercialero: Hola, Sebas, ¿Qué contás?
Swampert comercialero: Nada, me compré un celular. Mirá, tiene MP3 y para sacar fotos.
Nidoking comercialero: ¿Ah si? ¡Que bueno! ¿Y es grande igual que el mio?
El pokemon de agua quedó con la mandibula desencajada al ver como el venenoso sacaba un celular que apenas le entraba en la mano.
Swampert comercialero: (No puede ser, este maldito tiene un celular más grande que el mío) Sí, el mío es más grande. Una cosa enorme. Pero justo hoy no lo traje porque no me entraba en el Rhyhornmovil, entonces lo tuve que dejar en casa.
Nidoking comercialero: Uhh, que mala onda. Bueno, mañana me lo mostrás, suerte.
¿No está cansado de mentirle a sus amigos para quedar bien? ¿Se le pierden los celulares pequeños? ¿Los pisa siendo usted un Exploud? ¡Esto se acabó! ¡Porque llegó el nuevo y mejorado Big Cell Phone de Zigzamsung! ¡El único celular tan grande que hasta un Wailord podría hablar con él! Con más trescientos MH de potencia en su MP3:
Sunflora comercialera-se para al lado de un gran cubo rectangular con botones y antena que es del tamaño de una heladera-: Pondré música.
Oprime una tecla roja y las ondas de ultrasonido que salen del celular empujan a la pokemon de hierba contra la pared.
Sunflora comercialera-aplastada contra la pared con un traumatismo de pulmón-: ¡Oh! ¡Geniacofcofcof! ¡Ahora puedo escuchar música bien fuerte!
Con una cámara para sacar fotos satelitales.
Gligar comercialero: ¡Digan Whisky!
Toda su familia sonrió y fue a ver la foto en la cual sólo podía verse una tenaza ocupando toda la pantalla.
Gligar pequeño comercialero: ¿Esa es la tenaza de mami, pa?
Gligar comercialero: Exacto hijo, guardemos esta pequeña foto familiar. Claro, tendremos que hacer una nueva habitación para guardarla.
Y cientos de funciones más, como un Bluetooth con alcance universal, una agenda telefónica con los contactos de todas las personas de la región en la que usted vive, juegos Ninfendo Rii, y una divertidísima alarma campanario que sus vecinos adorarán. No pierda tiempo, consiga el Big Cell Phone de Zigzamsung a costa de un módico pago de por vida y dígale adiós a las burlas de sus amigos.
Cuando volvieron de la pausa… Heve estaba disfrazada de moretones, los ojos en comporta como dos huevos fritos, las cola toda enroscada en el cuello las piernas dobladas. Era una basura pokemon.
Heve: Que malos fueron conmigo, yo sólo quería hacer un bien.
Keko y Penny se volvieron a sentar, uno al lado del otro y esperaron lo que iba a decir Jigglypuff.
Jigglypuff: Bueno, chicos. Quien tiene que abandonar la casa esta noche es… después de tanto sufrimiento… y de tantas cosas buenas y malas que ha hecho.
Keko y Penny: ¡Dilo ya!
Jigglypuff: Penny.
La pokemon tragó en seco. Keko se mordió instantáneamente los labios para no sonreír frente a la chica. Los dos se abrazaron.
Penny: Quiero que sólo me acompañe, Heve, los demás espérenme afuera.
Todos comenzaron a abandonar la casa en dirección al jardín para despedirse de la pingüinita. Keko caminaba temblando y transpirando como s tuviera 42 grados de fiebre.
En las ramas camas de chicas, Penny y Heve hacían la maleta. Penny lloraba.
Penny: No esperaba irme. Creo que no hice nada malo para merecerlo. Aunque tal vez Keko sea más divertido, no se…
Heve: Te lo tengo que decir yo, porque no te lo van a decir y vos tampoco te das cuenta.
Penny: ¿A que cosa?
Heve: Penny, ¿a vos te gusta Pachu?
Penny: Mmm, un poco, me gusta estar con él, ¿Por qué lo dices?
Heve: ¿Qué sientes por Tony?
Penny: ¿Tony? Sólo es un amigo. Nada más.
Heve: Eso es lo que hiciste de malo.
Penny: No te entiendo.
Heve: Que mientras Pachu no estaba, buscaste a Tony como sostén, y cuando Pachu regresó lo desechaste.
Penny se quedó sorprendida admirando a su amiga.
Penny: Pero yo nunca le pedí ayuda a Tony, él lo hizo por qué quiso.
Heve: Pero tú nunca lo rechazaste. Él creyó que eran amigos, por eso se enojó el otro día.
Penny: ¿Dices que Tony gusta de mi? ¡Pero es feo!
Heve agachó la cabeza, deprimida al escuchar eso, y terminó de poner una camisita de su amiga en la maleta.
Heve: Te quiero, Penny, pero creo que Keko mereció quedarse. Te espero abajo.
La pingüinita se quedó observando el lugar vacío que dejó la Espeon. Aun no se le ocurría qué había hecho de malo…
Bajó un momento después, sola, con sus maletas y Pachu y Keko la ayudaron a llevarlas hasta la puerta de la valla. Todos se encontraban allí, algunos tristes, otros inmutables, otros melancólicos, y Tony llorando en el suelo, totalmente desecho, con Tute y Ritle intentando componerlo.
Tony: ¡Que no se vaya, por favor! ¡No quiero que se vaya, no la dejen ir!
Ritle: Tony, cálmate.
Tony: ¡Noooo! ¡No puedo! ¡Me siento muy mal! ¡Me duele! ¡Si se va yo me voy con ella! ¡Es mi amiga, la única que me trató bien acá!
Penny admiraba la escena mientras Pachu se acercó a acariciarla tiernamente con los ojos entornados.
Penny: Bueno, chicos. Me tengo que ir. Y quería agradecer…
Tony se zafó de los brazos de Ritle y de las lianas de Tute y, arrastrándose, con la cara totalmente marcada por las lágrimas, por el desvelo y por la desolación, se acercó a la Piplup. Se agarró de sus pies y los besó con sumisión.
Tony: ¡Penny, te lo ruego, no me dejes! ¡Sólo contigo la paso bien acá, sólo contigo me divierto, ya nada será igual sin vos acá! ¡Quédate conmigo, hago lo que me pidas, pero por favor no te vayas!
Toda la casa se puso triste de golpe. Las palabras de Tony eran desgarradoras, les aplastaban el corazón a todos, parecía que de verdad estaba sufriendo.
Pachu: Ya está, Tony, compórtate.
El pokemon se paró, alzó sus brazos en alto y empujó a Pachu contra la pared con Fuerza Bruta.
Tony: ¡No! ¡Tú cállate! ¡Por tu culpa Penny se va! ¡Desde que llegaste quedó nominada, desde que llegaste nos separamos, desde que llegaste todo salió mal! ¡Maldigo el día en que Lara abandonó la casa y entraste tú, eres una basura, te odio y te voy a odiar siempre!
Sin decir más, el pokemon cayó totalmente paralizado, de rodillas al suelo. Ya no podía mover sus piernas ni sus brazos. No era sólo por la habilidad de Pikachu, el ataque que había usado lo había agotado, y de tanto llorar ya estaba completamente destruido. Desde esa posición, desde el suelo, humillado ante Penny, desecho de todo honor, la admiró para encontrar sus ojos y poder sentir otra vez la calma y la paz que le acariciaba el corazón cuando ella lo miraba. Pero no encontró sus ojos, no, la pingüinita estaba mirando muy preocupada a Pachu. Eso le partió el corazón a Tony y rugió con furia sumiendo a toda la casa en temor. Estaba enfadado, enloquecido, ya no podía seguir soportando todo eso. Su cuerpo comenzó a brillar, resplandeciente ante todos. Los presentes se maravillaron al ver al Totodile crecer en tamaño y masa muscular. Las escamas de su espalda también se agrandaron, su mandíbula se estiro y se llenó de filosos colmillos. Croconaw había aparecido frente a todos. Ya no lloraba, ya no estaba paralizado, ya no era el de antes. Se paró frente a Penny, ahora sacándole una cabeza de altura y la observó inmutable.
Penny: To… Tony…
Tony: Que te vaya bien.
La voz gruesa y áspera del pokemon sentenció el final de la charla. Se dio vuelta y sin decir más nada caminó hacia dentro.
La Piplup se sintió un poco incomoda por la situación y no pudo dar el discurso que quería. Simplemente saludó a todos y abandonó la casa en soledad.
Jigglypuff: Vamos, chicos, esto ya se extendió demasiado. Le diré primero a Ritle así va a comer.
Ritle: No, Jiggly, no te preocupes, perdí el apetito.
Jigglypuff: Entonces le diré primero a Tony porque…
Tony: Yo estoy bien, Jiggly.
El ahora Croconaw parecía haber olvidado completamente el espíritu tierno y juguetón de su preevolución. Ahora se estaba manejando con mucho soberbia, y Pachu lo admiraba con furia desde un costado y con el cuerpo adolorido por el golpe que le había dado.
Jigglypuff: Bueno… Entonces, Bano, no estás nominado.
El pokemon sonrió y chocó su cabeza con Keko, Tute y Corita. Estaba realmente contento.
Jigglypuff: Checo, no estás nominado.
El pokemon besó a Cyndi en la boca y luego se acomodó sin saludar a nadie más.
Jigglypuff: Bany, no estás nominada.
La pokemon, aun llorando, asintió con la cabeza y se quedó en el rincón donde estaba sin saludar a nadie.
Jigglypuff: Ritle, no estás nominado.
El Squirtle le guiñó un ojo a Jiggly y se quedó tranquilo en el sillón.
Jigglypuff: Pechyo, no estás nominado.
El pokemon respiró profundo y asintió con alegría por no haber sido castigado por la verdad que había dicho.
Jigglypuff: Corita, no estás nominada.
La chica se besó con Tute y sonrió alegremente.
Jigglypuff: Tute, no estás nominado.
El pokemon imitó a su chica y después de besarse se abrazaron muy fuerte.
Jigglypuff: Heve, no estás nominada.
La Espeon sonrió y se acurrucó junto a Pechyo sin dejar de leer la mente perversa de Keko que no dejaba de mirarla. Le sacó la lengua y el pokemon de hierba le tiró un beso.
Jigglypuff: Keko, no estás nominado.
El pokemon abrió los ojos grandes, sin poder creerlo. Bano, Tute y Corita lo abrazaron y lo felicitaron.
Keko: ¿Esta semana me porté bien? ¡No lo puedo creer!
Jigglypuff: Pachu, estás nominado.
El Pikachu se llevó una mano a la cabeza. En ese momento no tenía apoyo. Tony sonreía al otro lado del sillón.
Jigglypuff: Cyndi, no estás nominada.
La pokemon se besó con Checo fugazmente y siguió pendiente de la nominación. Quedaban Tony y Monchu.
Jigglypuff: Monchu y Tony. El nominado es… Monchu.
Tony se dio la mano con Ritle y Monchu metió la cabeza entre sus manos.
Jigglypuff: Los nominados son Pachu y Monchu. Volveremos a encontrarnos la semana que viene.
El televisor se apagó y todos quedaron sumidos en el silencio. Cyndi y Checo se fueron a las ramas camas. Tute y Corita se fueron al exterior. Pechyo y Heve se fueron a terminar de comer. Pachu se fue a su rama cama. Bany se quedó llorando, donde estaba. Keko y Bano se quedaron sentados allí, donde estaban. Monchu, Ritle y Tony se acercaron.
Tony: Necesito hablar contigo, Keko.
Keko: Mmm, vamos afuera, Bano y Monchu tienen que hablar.
Ritle: Yo los acompaño.
Los tres pokemon se fueron y Bano y Monchu se quedaron juntos.
Monchu: ¿Que tienes que decirme?
Bano: Quiero hacer un pacto contigo. Un pacto que te devolverá el honor, que te devolverá el liderazgo que tenías, que enterrará a quienes te hicieron sentir mal y que te reintegrará a Bany en tus brazos, completamente obediente y capaz de hacer lo que vos digas.
Monchu: ¿Acaso eres el diablo que propones algo así?
Bano: No, pero me sé el chiste del Darkrai que se llama José. Y te lo contaré si aceptas.
Monchu: Es muy tentador… Es tan tentador, que pensarlo sería una estupidez. Acepto.
Las manos de ambos pokemon se apretaron y comenzaron a hablar en voz baja mientras Bany seguía llorando con sus orejas caídas.
En el exterior, Tony, Ritle y Keko estaban sentados en ronda.
Keko: Me parece una buena idea, alumnos. Mañana empezamos con las clases. Y recuérdenlo, manéjense con cuidado, no formen lazos afectivos con nadie por el momento.
Keko extendió las manos con superioridad y los dos pokemon agua lo saludaron.
Los tres se dividieron mientras el geko de bosque reía, muy contento.
Gracias a todos por leer, Feliz Navidad (atrasada) y prospero año nuevo (adelantado)