Kapitel 5: ¿Por qué no podemos salir de la ciudad?
Kapitel 5: ¿Por qué no podemos salir de la ciudad?
Creo que seré la desafortunada que se tendrá que comerse los anuncios (?). En fin xD Voy a aprovechar para mandar un saludo a oniichan que siempre lee mis capitulos y me sube los ánimos diciendome que le gustan >w< y en fin, a todas las criaturitas (si es que existen) que disfrutan de leer los encabezados de los post (?) Ahora tener más con qué rellenar, prosigo con mi capítulo:
Kapitel 5: ¿Por qué no podemos salir de la ciudad?[/B][/SIZE]
Al día siguiente, estaban una vez más Teru y Shiro desayunando juntos en el Hotel-Centro pokemon. Ya habían pasado un par de días desde que Shiro había llegado a la región Odissey y su compañero estaba consciente de que si su amiga de infancia quería convertirse en una entrenadora pokemon debían avanzar y seguir entrenando.
Teru: Nee, Shiro-chan. ¿No crees que ya sea hora de avanzar a la siguiente ciudad?
Shiro: ¿No te gusta ciudad Xenia? *pregunta inocentemente*
Teru: n-nU no es eso Shiro, creo que deberíamos irnos de aquí para conocer otros lugares de Odissey y luchar con más pokemon y esas cosas
Shiro: Hmm, me parece bien *se levanta del asiento y abre su pokeball* Vamos Haruse
Al salir del Centro pokemon comenzaron a caminar hacia la salida Oeste, al lado opuesto del pueblo Horquio. Comenzaba a hacer mucho frio y el viento helado hacía que la nariz de ambos compañeros de viaje se tornara rojiza.
Teru: ¿Por qué decidiste volverte entrenadora pokemon, Shiro?
Shiro: Creo que es el destino… mis padres, ambos fueron grandes entrenadores cuando eran jóvenes. Pero decidieron emprender sus viajes cuando creyeron que fuera correcto, y no porque los demás también lo hacían. Yo no pensaba en ser una entrenadora aún. Pero un día, estaba en la escuela leyendo en el patio. Era un precioso día soleado y me gustaba ese nivel de iluminación para leer. Entonces el cielo se nubló. Levanté mi vista y vi una hermosa luz morada que flotaba sobre el techo de mi escuela. Parecía hacerme señales, por lo que comprendí que era un llamado del destino.
Teru: =w= Hmm, ya veo… Así que te viniste a una región que no conocías sólo por eso?
Shiro: ¿Tú por qué estás aquí?
Teru: *nostálgico* Me pidieron un favor…
Shiro: (parece triste… mejor no entro en detalles)
Mientras ambos caminaban fuera de la ciudad, vieron un gran montón de personas batallando entre sí, a pesar de que hiciera tanto frio. Un par de niñas gemelas corrieron hacia Teru y lo agarraron de los brazos.
Gemela1: ¡Qué oniichan tan guapo! ¡Pelea conmigo!
Gemela2: No oniichan, tienes que pelear conmigo primero *hace pucheros con la boca*
Teru: *cara de terror* Shiro-chan ayúdame… *mira hacia atrás, pero ve que ella también está siendo acosada por un par de chicas con un uniforme escolar* ¡Nooo! ;--; *es arrastrado por las gemelas y sus pokemon, un Croconaw y una Nidorina*
Colegiala1: Wooow, una extranjera… ¿puedo luchar contigo para demostrarle a mi kouhai lo fuerte que soy?
Colegiala2: Senpai… se ve fuerte, no podremos con ella
Shiro: No me molestaría luchar con ustedes, pero realmente no soy tan fuerte
Colegiala1: Adelante, lo harás bien *sonríe*
Shiro: Humm, de acuerdo
Colegiala1: ¡Spoink! ¡Yo te elijo! *lanza una pokeball*
Colegiala2: ¡Anorith! ¡Tú puedes! *imita a su senpai*
Shiro: *lanza 2 pokeball* ¡Haruse! ¡Acedia! ¡Al ataque!
Batalla Doble: Acedia (Lotad nv. 4) + Haruse (Nidoran Macho nv. 5) V/S Spoink (nv. 7) + Anorith (nv. 7)
Shiro: Acedia, impresiona a Spoink. Haruse, taclea al Anorith
Se desenvolvían batallas por doquier, apenas se distinguían los improvisados campos de batallas en los que peleaban los entrenadores. Era una locura, ¿Por qué estaría tan llena la ruta hacia ciudad Agoreama?
La Lotad de Shiro se empeñaba en atacar al cerdito Psíquico mientras su compañero aprovechaba sus habilidades venenosas, no muy eficaces contra su enemigo artrópodo, pero algo de daño le hacía. Por el otro lado, tanto el Spoink como el Anorith trataban de tomar ventaja de sus altos niveles, aunque sus ataques eran débiles y sabían que sus enemigos tenían una pequeña ventaja elemental.
Entonces, luego de poco menos de dos horas de ardua batalla, Acedia se tambaleaba mientras su enemigo Spoink caía y fue a prestarle ayuda a Haruse. Gracias a esto le resultó un poco más fácil a Haruse vencer al Anorith enemigo, a quien ya le estaba costando defenderse de los ataques de ambos pokemon, aunque todos estaban muy cansados. Haruse estaba a punto de caer a tierra y Acedia estaba muy herida, ya no le quedaban fuerzas para seguir atacando con lo que conocía, asi que sólo se dejaba caer con todo su cuerpo hacia el Anorith, una espada de doble filo, sin embargo.
Finalmente, tanto Acedia como Anorith cayeron debilitados, y al ser el pokemon morado el único en pie, la batalla la había ganado Shiro, quien corrió en seguida donde sus amigos.
Shiro: ¡Chicos! ¿Están bien? *los toma a ambos en brazos*
Los dos pokemon asintieron, llenos de rasguños y faltos de energía, pero habían aprendido bastante durante su pelea.
Colegiala1: Deberíamos ir al Centro Pokemon cuanto antes, ten *le entrega algunas monedas a Shiro* gracias por la batalla.
Shiro: Gracias a ustedes también *sonríe* fue una batalla muy difícil
Colegiala2: Gracias, Adiós *se marcha con su senpai*
Shiro miró a su alrededor y vió como varios entrenadores se dirigían al Centro Pokemon, tanto a almorzar como a recuperar a sus pokemon. Shiro buscó a Teru con la mirada, pero no le vió. De hecho, en ese instante no veía nada, sólo sentía unas cálidas manos un poco húmedas sobre su cara.
Voz masculina: Adivina quién sooy~
Shiro: Un chico que no conozco *sonríe*
Sus ojos fueron descubiertos y detrás de ella yacía su compañero, con algunos rasguños y acompañado de sus 2 pokemon.
Teru: Tengo hambre, vamos al Centro.
Shiro: ¿Hambre? Pero si acabamos de desayunar
Teru: claro que no *ríe* ¿acaso no tienes noción del tiempo?
Shiro: Creo que los juegos online me la han quitado hace años.
Teru: *le muestra su reloj* Han pasado 4 horas desde que salimos del Centro Pokemon. ¿cuántas batallas tuviste desde entonces?
Shiro: etto… una
Teru: *ríe* Santas naranjas Shiro. Ven, vamos.
Shiro se sentía un poco avergonzada, parecía que en el tiempo que ella había tenido una sola batalla, Teru había vencido ya a varios oponentes. Aunque no le extrañaba mucho, ya que su compañero contaba con un fuerte Psyduck que probablemente conservaba hace años.
Shiro: Quiero volverme tan fuerte como Teru *farfulla mientras corta un trozo de carne*
Teru: ¿Q-qué? *se atora un poco y una Chansey del Centro pokemon va a palmearle un poco la espalda*
Shiro: Es que, su Psyduck es tan fuerte, debes tenerlo hace mucho tiempo, él te garantiza todas tus victorias. Yo también quiero
Teru: *le sonríe* Te contaré un secreto. Empecé a entrenar el año pasado. Mi pokemon inicial fue este Psyduck. Al principio no nos llevábamos muy bien, solía frustrarme porque no conocía ataques fuertes y todos mis amigos que habían empezado hace años me hacían añicos en las batallas. Un día no podía conciliar el sueño y vi por la ventana del Centro Pokemon, hacia el espacio remanso. Entonces mi vista se fijó en un entrenador pokemon que tenía un Eevee con una pañoleta verde. Dijo “Ya es hora”, le quitó la pañoleta al Eevee, le ordenó que lo tacleara y el Eevee se transformó en un hermoso Umbreon. Al día siguiente, me levanté temprano y corrí donde estaba el entrenador. Ahí encontré la pañoleta verde, que guardaba una piedra eterna, se la dí a mi Psyduck y le pedí que me atacara a mí mismo. En adelante nos pusimos a practicar sus ataques, de lunes a viernes, temprano en la mañana. Siempre encontraba objetos interesantes y era divertido estar a solas con mi pokemon. Sentí que nuestros lazos se estrechaban cada vez más.
Shiro se imaginaba todo lo que su compañero le explicaba, aunque aún no concebía por qué los entrenadores dejarían botados objetos tan importantes.
Teru: supongo que lo hacen para no llevar tanto peso encima. Además son cosas que les pueden servir a otros entrenadores
Shiro: ¿entonces me estás diciendo que vaya al espacio remanso?
Teru: Si, pero muy temprano en la mañana, porque asi alcanzas mejores objetos
Shiro: Temprano en la mañana hace frio *muestra un puchero*
Teru: yo te acompañaré =////=
Shiro: Bien, por mientras vamos a entrenar a la ruta 25 *mira un mapa en la pared del centro*
Teru: Primero podrías terminar de comer e.e
Shiro: Oh, claro
Ambos terminaron su almuerzo y partieron de nuevo a la ruta 25, vieron que mucha gente iba y venía de la ruta hacia la ciudad.
Teru: ¡Rayos! ¿Por qué hay tanta gente?
Colegiala1: ¡Mira! Es la chica de hace un rato. ¿Quieren saber la razón de este montón de personas?
Shiro: Ah, hola de nuevo ¿ustedes saben por qué?
Colegiala2: *se mira con su senpai y ambas ríen*
Colegiala1: Claro que sí, somos lugareñas. Les contaré. El pronóstico del tiempo dice que esta noche lloverá, y cómo sabrán, la región Odissey es del estilo “One Way” por lo que todas las personas que vienen viajando desde los pueblos u otras ciudades corren a refugiarse al Centro Pokemon más cercano.
Colegiala2: Como el de ciudad Xenia es el más cercano a la montaña que el de ciudad Agoreama, viene más gente aquí.
Colegiala1: Además que el Centro Pokemon de aquí es también un inmenso hotel, es una perfecta oportunidad para luchar con fuertes entrenadores y fortalecernos para comenzar nuestro viaje también.
Teru: Tiene bastante sentido. A todo esto, mencionaron que esta ciudad está más cercana a la montaña que ciudad Agoreama… ¿más o menos cuánto es eso?
Colegiala 2: Pues desde aquí hasta la altura máxima de la montaña son 5 horas, y desde esa altura hasta ciudad Agoreama son 11 horas
Teru: *se le va el alma de la impresión* E-eso es demasiado.
Shiro: entonces eso serían*saca la cuenta con sus deditos* 16 horas, sí son las 15:56, entonces llegaríamos a ciudad Agoreama a las 7 de la mañana.
Teru: No pienso caminar tantas horas seguidas = 3= además así no podríamos dormir nada ¡me desmayaría a mitad de camino!
Colegiala1: Aunque no creo que tengan problemas para dormir juntos a la intemperie, no podrían =w= porque, como dije antes, va a llover torrencialmente.
Shiro: ¿Torrencialmente ó.o?
Teru: (Espera ////A//// ¿qué quieres decir con dormir juntos a la intemperie?¡¿Y por qué Shiro no dijo nada al respecto?!)
Shiro: Lo siento, pero vengo de un lugar en donde la lluvia no es ningún problema, incluso si es invierno.
Colegiala2: aquí sí que lo es ó.o si los edificios de esta zona no estuvieran en altura todo se inundaría.
Shiro: supongo que eso explica por qué todo aquí tiene escaleritas. En fin, gracias por la información *sonríe* andaremos con cuidado.
Colegiala1: Wuah~ *ojos brillosos* cuando habla es muy seria pero cuando sonríe se pone realmente muy mona~ *se marcha con su kouhai*
Shiro vió a las 2 chicas alejarse y esperó hasta que desaparecieran entre la nueva multitud para volver a decir una palabra.
Shiro: *mira a Teru, muy seria* Iremos a la montaña
Teru: ¡¿Qué?! >A< ya te dije que no, ¡no insistas!
Pero la chica ya había emprendido su rumbo hacia la montaña. Caminó bastante rato, delante de Teru, subiendo por un sendero hasta que se topó con un pokemon salvaje que llamó su atención.
Shiro: ¡Un Eevee!
Teru: ¿Te gustan?
Shiro: *asiente tímidamente*
Teru: entonces vamos a capturarlo òwo
Shiro: ¡Haruse ve! *lanza su pokeball*
Haruse (Nidoran Macho nv. 5) V/S Eevee (nv. 6)
El Nidoran salió de su pokeball y esperó la orden de su ama, aunque creía conocerla lo suficientemente como para atacar de una vez, prefirió asegurarse al oírlo primero.
Shiro: Haruse, usa Picotazo
Haruse: ¡Nidooo!
Haruse corrió a picotear al Eevee, aunque este último no era nada lento y logró esquivar el ataque. Ahora que era su turno, el zorrito marrón embistió con todas sus fuerzas a su oponente morado, y aunque el golpe fue crítico no debemos olvidar la habilidad especial del pokemon venenoso.
Shiro: Eso no es del todo bueno, si se debilita demasiado rápido no podré capturarlo… Haruse, ocupa picotazo de nuevo.
Teru: ¿Qué? Pero ese ataque no es tan fuerte como el placaje
Shiro: dejemos que el veneno haga su trabajo con sutileza, no quiero dejarlo escapar
Nuevamente Haruse fue a atacar al su contrincante, pero esta vez no falló el golpe, el zorrito estaba muy preocupado limpiando la herida que se había hecho, aunque seguía ardiendo por la ponzoña.
Shiro: Terminemos con esto *lanza la pokeball* ¡Seamos amigos Eevee!
El Eevee entró en la pokeball sin darse cuenta, se meció un par de veces en ella, pero quería recuperarse lo más pronto posible, asi que se dejó capturar depositando toda su confianza en quien ahora sería su entrenadora.
Shiro: Ven pequeño *abre la pokeball y abraza al Eevee con uno de sus brazos mientras busca algo en su bolso* Tu nombre será Yuume *rocía un líquido sobre el Eevee* con esto te sentirás mejor hasta que lleguemos al Centro.
Mientras la chica terminaba de curar a su nuevo amigo, comenzaron a caer del cielo unas cristalinas gotitas de lluvia.
Teru: ¡! ¡Shiro! ¡Mira!
A Shiro le brillaron sus oliváceos ojos, dejó a su Eevee en manos de su compañero y trotó un poco más montaña arriba. Alzó sus manos como si así pudiera alcanzar las grises nubes que cubrían el atardecer y dio unas vueltas, jubilosamente.
Shiro: ¡Está lloviendo! *feliz*
Teru: =w=U Y-ya lo sé Shiro… si seguimos aquí nos resfriaremos o nos va a botar esa multitud-
Pero antes de seguir reprendiéndola, Teru observó la radiante cara de su compañera. Le impresionaba que a pesar de verse tan seria por el exterior, podría maravillarse con cosas tan simples.
Creo que seré la desafortunada que se tendrá que comerse los anuncios (?). En fin xD Voy a aprovechar para mandar un saludo a oniichan que siempre lee mis capitulos y me sube los ánimos diciendome que le gustan >w< y en fin, a todas las criaturitas (si es que existen) que disfrutan de leer los encabezados de los post (?) Ahora tener más con qué rellenar, prosigo con mi capítulo:
Kapitel 5: ¿Por qué no podemos salir de la ciudad?[/B][/SIZE]
Si, yo también quiero que salgan luego de ahí xD
Al día siguiente, estaban una vez más Teru y Shiro desayunando juntos en el Hotel-Centro pokemon. Ya habían pasado un par de días desde que Shiro había llegado a la región Odissey y su compañero estaba consciente de que si su amiga de infancia quería convertirse en una entrenadora pokemon debían avanzar y seguir entrenando.
Teru: Nee, Shiro-chan. ¿No crees que ya sea hora de avanzar a la siguiente ciudad?
Shiro: ¿No te gusta ciudad Xenia? *pregunta inocentemente*
Teru: n-nU no es eso Shiro, creo que deberíamos irnos de aquí para conocer otros lugares de Odissey y luchar con más pokemon y esas cosas
Shiro: Hmm, me parece bien *se levanta del asiento y abre su pokeball* Vamos Haruse
Al salir del Centro pokemon comenzaron a caminar hacia la salida Oeste, al lado opuesto del pueblo Horquio. Comenzaba a hacer mucho frio y el viento helado hacía que la nariz de ambos compañeros de viaje se tornara rojiza.
Teru: ¿Por qué decidiste volverte entrenadora pokemon, Shiro?
Shiro: Creo que es el destino… mis padres, ambos fueron grandes entrenadores cuando eran jóvenes. Pero decidieron emprender sus viajes cuando creyeron que fuera correcto, y no porque los demás también lo hacían. Yo no pensaba en ser una entrenadora aún. Pero un día, estaba en la escuela leyendo en el patio. Era un precioso día soleado y me gustaba ese nivel de iluminación para leer. Entonces el cielo se nubló. Levanté mi vista y vi una hermosa luz morada que flotaba sobre el techo de mi escuela. Parecía hacerme señales, por lo que comprendí que era un llamado del destino.
Teru: =w= Hmm, ya veo… Así que te viniste a una región que no conocías sólo por eso?
Shiro: ¿Tú por qué estás aquí?
Teru: *nostálgico* Me pidieron un favor…
Shiro: (parece triste… mejor no entro en detalles)
Mientras ambos caminaban fuera de la ciudad, vieron un gran montón de personas batallando entre sí, a pesar de que hiciera tanto frio. Un par de niñas gemelas corrieron hacia Teru y lo agarraron de los brazos.
Gemela1: ¡Qué oniichan tan guapo! ¡Pelea conmigo!
Gemela2: No oniichan, tienes que pelear conmigo primero *hace pucheros con la boca*
Teru: *cara de terror* Shiro-chan ayúdame… *mira hacia atrás, pero ve que ella también está siendo acosada por un par de chicas con un uniforme escolar* ¡Nooo! ;--; *es arrastrado por las gemelas y sus pokemon, un Croconaw y una Nidorina*
Colegiala1: Wooow, una extranjera… ¿puedo luchar contigo para demostrarle a mi kouhai lo fuerte que soy?
Colegiala2: Senpai… se ve fuerte, no podremos con ella
Shiro: No me molestaría luchar con ustedes, pero realmente no soy tan fuerte
Colegiala1: Adelante, lo harás bien *sonríe*
Shiro: Humm, de acuerdo
Colegiala1: ¡Spoink! ¡Yo te elijo! *lanza una pokeball*
Colegiala2: ¡Anorith! ¡Tú puedes! *imita a su senpai*
Shiro: *lanza 2 pokeball* ¡Haruse! ¡Acedia! ¡Al ataque!
Batalla Doble: Acedia (Lotad nv. 4) + Haruse (Nidoran Macho nv. 5) V/S Spoink (nv. 7) + Anorith (nv. 7)
Shiro: Acedia, impresiona a Spoink. Haruse, taclea al Anorith
Se desenvolvían batallas por doquier, apenas se distinguían los improvisados campos de batallas en los que peleaban los entrenadores. Era una locura, ¿Por qué estaría tan llena la ruta hacia ciudad Agoreama?
La Lotad de Shiro se empeñaba en atacar al cerdito Psíquico mientras su compañero aprovechaba sus habilidades venenosas, no muy eficaces contra su enemigo artrópodo, pero algo de daño le hacía. Por el otro lado, tanto el Spoink como el Anorith trataban de tomar ventaja de sus altos niveles, aunque sus ataques eran débiles y sabían que sus enemigos tenían una pequeña ventaja elemental.
Entonces, luego de poco menos de dos horas de ardua batalla, Acedia se tambaleaba mientras su enemigo Spoink caía y fue a prestarle ayuda a Haruse. Gracias a esto le resultó un poco más fácil a Haruse vencer al Anorith enemigo, a quien ya le estaba costando defenderse de los ataques de ambos pokemon, aunque todos estaban muy cansados. Haruse estaba a punto de caer a tierra y Acedia estaba muy herida, ya no le quedaban fuerzas para seguir atacando con lo que conocía, asi que sólo se dejaba caer con todo su cuerpo hacia el Anorith, una espada de doble filo, sin embargo.
Finalmente, tanto Acedia como Anorith cayeron debilitados, y al ser el pokemon morado el único en pie, la batalla la había ganado Shiro, quien corrió en seguida donde sus amigos.
Shiro: ¡Chicos! ¿Están bien? *los toma a ambos en brazos*
Los dos pokemon asintieron, llenos de rasguños y faltos de energía, pero habían aprendido bastante durante su pelea.
Colegiala1: Deberíamos ir al Centro Pokemon cuanto antes, ten *le entrega algunas monedas a Shiro* gracias por la batalla.
Shiro: Gracias a ustedes también *sonríe* fue una batalla muy difícil
Colegiala2: Gracias, Adiós *se marcha con su senpai*
Shiro miró a su alrededor y vió como varios entrenadores se dirigían al Centro Pokemon, tanto a almorzar como a recuperar a sus pokemon. Shiro buscó a Teru con la mirada, pero no le vió. De hecho, en ese instante no veía nada, sólo sentía unas cálidas manos un poco húmedas sobre su cara.
Voz masculina: Adivina quién sooy~
Shiro: Un chico que no conozco *sonríe*
Sus ojos fueron descubiertos y detrás de ella yacía su compañero, con algunos rasguños y acompañado de sus 2 pokemon.
Teru: Tengo hambre, vamos al Centro.
Shiro: ¿Hambre? Pero si acabamos de desayunar
Teru: claro que no *ríe* ¿acaso no tienes noción del tiempo?
Shiro: Creo que los juegos online me la han quitado hace años.
Teru: *le muestra su reloj* Han pasado 4 horas desde que salimos del Centro Pokemon. ¿cuántas batallas tuviste desde entonces?
Shiro: etto… una
Teru: *ríe* Santas naranjas Shiro. Ven, vamos.
Shiro se sentía un poco avergonzada, parecía que en el tiempo que ella había tenido una sola batalla, Teru había vencido ya a varios oponentes. Aunque no le extrañaba mucho, ya que su compañero contaba con un fuerte Psyduck que probablemente conservaba hace años.
Shiro: Quiero volverme tan fuerte como Teru *farfulla mientras corta un trozo de carne*
Teru: ¿Q-qué? *se atora un poco y una Chansey del Centro pokemon va a palmearle un poco la espalda*
Shiro: Es que, su Psyduck es tan fuerte, debes tenerlo hace mucho tiempo, él te garantiza todas tus victorias. Yo también quiero
Teru: *le sonríe* Te contaré un secreto. Empecé a entrenar el año pasado. Mi pokemon inicial fue este Psyduck. Al principio no nos llevábamos muy bien, solía frustrarme porque no conocía ataques fuertes y todos mis amigos que habían empezado hace años me hacían añicos en las batallas. Un día no podía conciliar el sueño y vi por la ventana del Centro Pokemon, hacia el espacio remanso. Entonces mi vista se fijó en un entrenador pokemon que tenía un Eevee con una pañoleta verde. Dijo “Ya es hora”, le quitó la pañoleta al Eevee, le ordenó que lo tacleara y el Eevee se transformó en un hermoso Umbreon. Al día siguiente, me levanté temprano y corrí donde estaba el entrenador. Ahí encontré la pañoleta verde, que guardaba una piedra eterna, se la dí a mi Psyduck y le pedí que me atacara a mí mismo. En adelante nos pusimos a practicar sus ataques, de lunes a viernes, temprano en la mañana. Siempre encontraba objetos interesantes y era divertido estar a solas con mi pokemon. Sentí que nuestros lazos se estrechaban cada vez más.
Shiro se imaginaba todo lo que su compañero le explicaba, aunque aún no concebía por qué los entrenadores dejarían botados objetos tan importantes.
Teru: supongo que lo hacen para no llevar tanto peso encima. Además son cosas que les pueden servir a otros entrenadores
Shiro: ¿entonces me estás diciendo que vaya al espacio remanso?
Teru: Si, pero muy temprano en la mañana, porque asi alcanzas mejores objetos
Shiro: Temprano en la mañana hace frio *muestra un puchero*
Teru: yo te acompañaré =////=
Shiro: Bien, por mientras vamos a entrenar a la ruta 25 *mira un mapa en la pared del centro*
Teru: Primero podrías terminar de comer e.e
Shiro: Oh, claro
Ambos terminaron su almuerzo y partieron de nuevo a la ruta 25, vieron que mucha gente iba y venía de la ruta hacia la ciudad.
Teru: ¡Rayos! ¿Por qué hay tanta gente?
Colegiala1: ¡Mira! Es la chica de hace un rato. ¿Quieren saber la razón de este montón de personas?
Shiro: Ah, hola de nuevo ¿ustedes saben por qué?
Colegiala2: *se mira con su senpai y ambas ríen*
Colegiala1: Claro que sí, somos lugareñas. Les contaré. El pronóstico del tiempo dice que esta noche lloverá, y cómo sabrán, la región Odissey es del estilo “One Way” por lo que todas las personas que vienen viajando desde los pueblos u otras ciudades corren a refugiarse al Centro Pokemon más cercano.
Colegiala2: Como el de ciudad Xenia es el más cercano a la montaña que el de ciudad Agoreama, viene más gente aquí.
Colegiala1: Además que el Centro Pokemon de aquí es también un inmenso hotel, es una perfecta oportunidad para luchar con fuertes entrenadores y fortalecernos para comenzar nuestro viaje también.
Teru: Tiene bastante sentido. A todo esto, mencionaron que esta ciudad está más cercana a la montaña que ciudad Agoreama… ¿más o menos cuánto es eso?
Colegiala 2: Pues desde aquí hasta la altura máxima de la montaña son 5 horas, y desde esa altura hasta ciudad Agoreama son 11 horas
Teru: *se le va el alma de la impresión* E-eso es demasiado.
Shiro: entonces eso serían*saca la cuenta con sus deditos* 16 horas, sí son las 15:56, entonces llegaríamos a ciudad Agoreama a las 7 de la mañana.
Teru: No pienso caminar tantas horas seguidas = 3= además así no podríamos dormir nada ¡me desmayaría a mitad de camino!
Colegiala1: Aunque no creo que tengan problemas para dormir juntos a la intemperie, no podrían =w= porque, como dije antes, va a llover torrencialmente.
Shiro: ¿Torrencialmente ó.o?
Teru: (Espera ////A//// ¿qué quieres decir con dormir juntos a la intemperie?¡¿Y por qué Shiro no dijo nada al respecto?!)
Shiro: Lo siento, pero vengo de un lugar en donde la lluvia no es ningún problema, incluso si es invierno.
Colegiala2: aquí sí que lo es ó.o si los edificios de esta zona no estuvieran en altura todo se inundaría.
Shiro: supongo que eso explica por qué todo aquí tiene escaleritas. En fin, gracias por la información *sonríe* andaremos con cuidado.
Colegiala1: Wuah~ *ojos brillosos* cuando habla es muy seria pero cuando sonríe se pone realmente muy mona~ *se marcha con su kouhai*
Shiro vió a las 2 chicas alejarse y esperó hasta que desaparecieran entre la nueva multitud para volver a decir una palabra.
Shiro: *mira a Teru, muy seria* Iremos a la montaña
Teru: ¡¿Qué?! >A< ya te dije que no, ¡no insistas!
Pero la chica ya había emprendido su rumbo hacia la montaña. Caminó bastante rato, delante de Teru, subiendo por un sendero hasta que se topó con un pokemon salvaje que llamó su atención.
Shiro: ¡Un Eevee!
Teru: ¿Te gustan?
Shiro: *asiente tímidamente*
Teru: entonces vamos a capturarlo òwo
Shiro: ¡Haruse ve! *lanza su pokeball*
Haruse (Nidoran Macho nv. 5) V/S Eevee (nv. 6)
El Nidoran salió de su pokeball y esperó la orden de su ama, aunque creía conocerla lo suficientemente como para atacar de una vez, prefirió asegurarse al oírlo primero.
Shiro: Haruse, usa Picotazo
Haruse: ¡Nidooo!
Haruse corrió a picotear al Eevee, aunque este último no era nada lento y logró esquivar el ataque. Ahora que era su turno, el zorrito marrón embistió con todas sus fuerzas a su oponente morado, y aunque el golpe fue crítico no debemos olvidar la habilidad especial del pokemon venenoso.
Shiro: Eso no es del todo bueno, si se debilita demasiado rápido no podré capturarlo… Haruse, ocupa picotazo de nuevo.
Teru: ¿Qué? Pero ese ataque no es tan fuerte como el placaje
Shiro: dejemos que el veneno haga su trabajo con sutileza, no quiero dejarlo escapar
Nuevamente Haruse fue a atacar al su contrincante, pero esta vez no falló el golpe, el zorrito estaba muy preocupado limpiando la herida que se había hecho, aunque seguía ardiendo por la ponzoña.
Shiro: Terminemos con esto *lanza la pokeball* ¡Seamos amigos Eevee!
El Eevee entró en la pokeball sin darse cuenta, se meció un par de veces en ella, pero quería recuperarse lo más pronto posible, asi que se dejó capturar depositando toda su confianza en quien ahora sería su entrenadora.
Shiro: Ven pequeño *abre la pokeball y abraza al Eevee con uno de sus brazos mientras busca algo en su bolso* Tu nombre será Yuume *rocía un líquido sobre el Eevee* con esto te sentirás mejor hasta que lleguemos al Centro.
Mientras la chica terminaba de curar a su nuevo amigo, comenzaron a caer del cielo unas cristalinas gotitas de lluvia.
Teru: ¡! ¡Shiro! ¡Mira!
A Shiro le brillaron sus oliváceos ojos, dejó a su Eevee en manos de su compañero y trotó un poco más montaña arriba. Alzó sus manos como si así pudiera alcanzar las grises nubes que cubrían el atardecer y dio unas vueltas, jubilosamente.
Shiro: ¡Está lloviendo! *feliz*
Teru: =w=U Y-ya lo sé Shiro… si seguimos aquí nos resfriaremos o nos va a botar esa multitud-
Pero antes de seguir reprendiéndola, Teru observó la radiante cara de su compañera. Le impresionaba que a pesar de verse tan seria por el exterior, podría maravillarse con cosas tan simples.
Reporte
Equipo de Shiro:
Objetos:
- 3 pokeball
- 2700 monedas

Haruse:
Nidoran macho Nivel 6, 25% exp.
-Picotazo
-Malicioso

Acedia:
Lotad hembra Nivel 4, 75% exp.
-Impresionar
-Gruñido

Yuume:
Eevee macho Nivel 6, 0% exp.
-Gruñido
-Látigo
-Placaje
-Ataque de Arena
Objetos:
- 3 pokeball
- 2700 monedas

Haruse:
Nidoran macho Nivel 6, 25% exp.
-Picotazo
-Malicioso

Acedia:
Lotad hembra Nivel 4, 75% exp.
-Impresionar
-Gruñido

Yuume:
Eevee macho Nivel 6, 0% exp.
-Gruñido
-Látigo
-Placaje
-Ataque de Arena












Repartir Exp.
(Para que nazca 3 cap. mas) 

(Nv16) Vs
(Nv16)
l (Nv 16) Vs
(Nv17)
Gana 50% + Exp (Flareon) 50% (Acumulados) = 100%. Honchkrow sube al nivel 17 y queda con 0% Exp.
.
(Nv1
(Nv1
(Nv16) Vs
(Nv19)
evoluciona a
. Gana 70% de Exp (50% Luxio +20% Por bonus de intercambio) + 10% (Acumulados) = Nv18 igual, con 80% de Exp Acumulados
Hina Nivel 5 (0% Exp)
Baru (Nv12) (5%)
Buizel Nv14 ( 47,5% de exp)


lotting:
LV 17
LV 18






















, espero que les guste! 
