En el capítulo anterior
Sin darse cuenta, el dragón comenzó a quedarse dormida lentamente. Muchos recuerdos aparecieron lentamente en su cabeza, recordaba esa canción bien adentro de su ser. Recordaba a una persona amable que se la cantaba cuando recién había nacido para poder dormir. Toda aquella furia había nublado sus recuerdos y ahora comenzaba a recordar todo el tiempo que habían pasado juntos. Al cabo de unos segundos se quedó completamente dormida y sin saber lo que sucedía alrededor.
Con el pasar de los minutos, fue recuperando la conciencia y el pokémon abrió sus ojos. Guido se tranquilizó al ver que no eran rojos, sino negros. Con una sonrisa que se da a alguien que regresa de un largo viaje, la saludó.
Guido: Bienvenida a casa Dragonite, lamento por to…
Sin poder decir más, el joven entrenador quedó desmayado. Dragonite pareció sonreír y levantó al chico en los dos brazos. Con un agradecimiento se despidió de los dos pokémon que habían ayudado a su entrenador y comenzó vuelo hacia la ciudad que podía ver más cercana.
Capítulo N° 80: ¡Que empiecen las finales! ¡El tormentoso pasado!
Caminando hacia el estadio, Guido, estaba quejándose de un gran chichón que tenía en su cabeza. Aunque le habían advertido que no tenía que hacer algo como el acto del día anterior. A pesar de la advertencia que su amiga y compañera de viajes le había dado, hizo lo que quería y por eso fue castigado con ese dolor en la cabeza. Aun a eso, todo no había sido malo de alguna manera, ahora la Dragonite estaba de vuelta en el grupo con una gran sonrisa, además de eso un pequeño amigo se había sumado al grupo.
Un Chicorita de color amarillento estaba ahora en los brazos de Karla, la hoja sobre su cabeza y el collar alrededor de su cuello eran naranjas, como una hoja en otoño. El pequeño había seguido a Dragonite la tarde anterior y se había unido al grupo.
En aquel momento el joven entrenador no quería recordar lo sucedido en la noche, debido a que se había ligado un gran reproche. A pesar de que no era tonto, era muy impulsivo y eso llevaba a que realizara todas las acciones peligrosas o que ponían en riesgo su salud. A pesar de eso no se arrepentía de nada y por este motivo siempre es regañado por los demás.
Al acercarse cada vez más al enorme estadio los latidos comenzaron a acelerarse, la tensión y nerviosismo eran algo que estaba presente y aumentaba con cada paso. Las finales estaban por comenzar y solo faltaban unos minutos para las mismas. Primero se daría el combate de las semifinales y luego de esto se llevarían a cabo los dos últimos combates, que determinarían los puestos.
Reiko, sentada sobre uno de los hombros de Guido, estaba completamente lista para batallar. Se podía ver en sus ojos las ganas de competir y demostrar su jerarquía. No iba a aceptar un no como para su victoria, iba a obtenerla cueste lo que cueste.
Luego de unos minutos llegaron hasta su destino, estaban preparándose para las finales, tenían que terminar esa competencia y esperaban ser los ganadores de la misma. Guido sentía que debía enmendar el error que había cometido en las batallas triples.
Pronto el estadio comenzó a aplaudir y a llamar por la primera batalla, eran ellos. Debían participar en la primera batalla, los nervios estaban presentes. Lentamente ambos salieron de la sala de espera hacia el centro del estadio, se llevaría a cabo una batalla a la vez.
La cantidad de gente gritando y aplaudiendo asombró un poco los jóvenes que, a paso apurado y algo torpe, se movieron hasta el centro del lugar. La gente aplaudía y gritaba, parecía que el mundo se venía abajo.
En ese momento la otra pareja, para el combate, apareció por otra puerta y se movió lentamente hasta donde debían colocarse. Guido y uno de la pareja contraria se sorprendieron y se señalaron con el dedo.
Guido: ¡Marcus!
Marcus: ¡Guido! ¡Sabía que te encontraría por aquí, pero no tenía idea que sería en las finales!
Guido: ¡Prepárate Marcus, vamos a darte una paliza como nunca recibiste!
Parecía como si ambos jóvenes estuvieran charlando en un recreo, pero ya habría tiempo para contar todo lo sucedido. En aquel momento fueron interrumpidos por el referí de la batalla.
Referí: Basta de Charla. Prepárense para el combate.
Guido: ¡Reiko! ¡Vamos a darles!
Sin pensarlo dos veces, o dudando la orden de su entrenador, Reiko bajó desde donde estaba y se movió hasta el campo de batalla.
Karla: ¡Vamos con todo Yuki!
La joven entrenadora lanzó una capsula al aire, de la cual salió un elegante Froslass. Este pokémon se colocó al lado de Reiko y ambas estaban completamente listas para comenzar con el combate.
Marcus: ¡Machamp, A la pelea!
???: ¡Empoleon al campo!
Los dos contrincantes lanzaron sus pokébolas al aire, dejando aparecer a dos pokémon muy poderosos. El luchador de 4 brazos mostró sus músculos con mucho orgullo, mientras que el rey emperador de las aguas maravillaba al público sin esfuerzo.
Referí: ¿Listos? ¡Comiencen!

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VS

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[Nivel 33] & [Nivel 38] Vs [Nivel 36] & [Nivel 34]
???: ¡Empoleon, usa Bubblebeam en el Pikachu!
Guido: Reiko, elúde ese ataque ¡Quick Attack!
Empoleon infló su pecho para dejar salir una ráfaga de burbujas en dirección a la pequeña Pikachu. Esta decidió tratar de eludir el ataque con velocidad, pero fue solo en vano. Las burbujas le golpearon, asi como ella golpeó a su oponente con la velocidad.
Guido: ¿Qué fue eso?
Marcus: Es la habilidad de mi pokémon. Se llama “No Guard” Cualquier ataque de uno de los pokémon en el campo no puede fallar. Machamp, no le permitas escapar ¡Dynamic Punch en Reiko!
Karla: Entonces no hay que evitarlos, sino frenarlos antes de que lleguen a su destino. Yuki, Evita que den esos golpes, ¡usa Psychic!
Al momento que Machamp trató de abalanzarse sobre la Pikachu, Yuki, entró en acción y con sus poderes psíquicos levantó al Machamp por el aire, causándole mucho daño.
???: No está mal. Empoleon ¡aqua Jet sobre Yuki!
Guido: ¡No tan rápido, Intercepta ese golpe con Thunder Punch, Reiko!
Al momento que Empoleon utilizó toda su velocidad para tratar de arremeter contra el pokémon de hielo, Reiko, se colocó en el camino del mismo y cargó una de sus patitas delanteras con mucha electricidad. Ambos ataques impactaron y, los pokémon, fueron alejados de sí unos metros.
Marcus: ¡Machamp, usa Payback en Yuki!
Karla: ¡Yuki! ¡Cuidado, usa Protect!
Esta vez, Yuki, fue sorprendida por Machamp que apareció detrás de ella. Planeaba utilizar un golpe super efectivo contra ella, pero su entrenadora lo advirtió y logró protegerse al momento del impacto. Luego de esto se alejó del pokémon tipo pelea y mantuvo la guardia arriba.
???: Buen desvío, lo lograste justo. Ahora, Empoleon, ¡usa Drill Peck en Yuki!
Karla: ¡Tengo una idea! n__n Yuki, usa Blizzard en el suelo
Empoleon se levantó en el aire, para tratar de ganar velocidad y fuerza, mientras que Yuki comenzó a congelar el piso del campo de batalla, parecía que lo había lograd y no solo eso, también había golpeado a sus oponentes. Luego de eso, como si fuera un torbellino o, un horacan en posición horizontal, Empoleon se dirigió hacia donde estaba Yuki, para poder golpearla.
Marcus: ¿Para qué hará eso?
???: No te confíes demasiado
Guido: ¡Reiko Deslízate para pasar por debajo de ese trompo y dale con Thunder Punch!
En aquel instante, Reiko, se movió a toda su velocidad posible y se dejó resbalar. Comenzó a cargar la electricidad y la Light Ball, que llevaba, comenzó a brillar con mucha fuerza. Al momento de pasar por debajo de Empoleon, con un pequeño grito, extendió su pata en dirección al blanco y golpeó con mucha fuerza. Fue cuestión de un mili-segundo para que el ataque de Empoleon fuera cancelado y este terminara en el suelo, fuera de combate.
???: !!!
Marcus: Ahora Machamp ¡Payback!
Karla: No te dejaré, ¡Yuki usa Psychic!
Otra vez, al igual que antes, Machamp se abalanzó sobre Yuki, pero esta vez estaba preparada. Cargó todo su poder psíquico y lo lanzó contra su oponente. Haciendo que recibiera un golpe muy fuerte y terminara en el suelo, fuera de combate.
Referí: Empoleon y Machamp no pueden continuar. ¡Ganadores de la primera ronda!
El referí levantó la bandera y señaló a los dos jóvenes entrenadores de Reiko y Yuki. Luego de eso, Marcus y su compañero regresaron a sus pokémon, para sacar unas nuevas pokébolas y lanzarlas al aire. Un gran e imponente Torterra ahora estaba en el campo de batalla y a su lado un hermoso Lapras.
Marcus: Muy bien, entonces vamos con uno de mis favoritos ¡Ve Lapras!
???: ¡Torterra a la pelea!
Referí: Entonces la batalla ahora será entre Reiko y Yuki contra Torterra y Lapras. ¿Listos? ¡Comiencen!

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Vs

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[Nivel 33] & [Nivel 38] Vs [Nivel 36] & [Nivel 34]
Karla: Yuki tenemos la ventaja ¡Usa Ice Beam en Torterra!
???: ¡Torterra Protect!
Yuki intentó atacar a su oponente con un potente rayo de hielo, pero evitar que el mismo recibiera algún tipo de daño se protegió del golpe. Parecia que tenían una táctica contra el pokémon de tipo Hielo.
Marcus: ¡Lapras usa Blizzard!
Guido: Reiko, Cuidado ¡Usa Double Team!
Reiko comenzó a hacer copias de si misma, para tratar de eludir el golpe de su oponente, aún así lo recibió y quedó en el suelo durante unos segundos. Por otro lado, Yuki, no se sintió afectada por el golpe del Lapras, si bien le había hecho daño, no era mayor ni algo que le hubiera molestado.
Karla: Yuki, no puede defenderse dos veces seguidas, ¡Usa Ice Beam de nuevo!
???: Ahora Marcus
Marcus: ¡Muevete antes de que ataque Lapras y recibe el golpe!
Nuevamente, Yuki, cargó el rayo de Hielo que iba en dirección a sus oponentes, pero esta vez el Lapras se movió en el camino del ataque, esperando recibir el daño por su compañero y evitar un golpe que pudiera dañarlo gravemente. En aquel momento, otra orden se escuchó en el estadio.
Guido: ¡Eso No! ¡Elec Breaker en Lapras!
??: ¡¿Elec Breaker?!
Reiko comenzó a correr a gran velocidad, más rápido de lo normal y empezó a emanar electricidad, mucha electricidad. Eso no era un Volt Tackle normal, estaba potenciado fuertemente por el Quick Attack. Un simple golpe de ese ataque bastó para sacar a Lapras del camino, pero no terminó ahí, Reiko volvió a golpear unas dos veces más, acomodándose de diferentes maneras para causar aun más daño. Esto debilitó bastante al pokémon de agua y hielo, el cual termino casi noqueado en el suelo. El Rayo hielo de Yuki fue a gran velocidad y golpeó a Torterra en los pies, causándole mucho daño y no permitiéndole moverse.
Marcus: ¡Lapras!
Karla: Yuki, ¡Usa Blizzard!
En aquel momento, aprovechando la distracción de sus oponentes. La hermosa Forslass atacó con un potente y destructor ataque, golpeando a ambos oponentes, dejando fuera de combate a Lapras y a un Torterra que luchaba por seguir de aquella manera.
Guido: ¡Quick Attack en Torterra!
Sin dejar perder un segundo, aún estando lastimada por el anterior ataque, Reiko se movió a gran velocidad y golpeó a su oponente con mucha fuerza. El hielo se rompió y Torterra terminó en el suelo, totalmente agotado.
Referí: ¡La batalla se terminó! ¡Los ganadores!
El gritó del referí se escucho por todo el lugar, mientras levantaba la bandera en dirección a Karla y Guido.
Los cuatro jóvenes se movieron afuera de la arena, todos siendo aplaudidos por el público. La batalla les había gustado a todos y por eso ninguno era ovacionado más que el otro. Todos los presentes habían disfrutando de un gran espectáculo y parecían estar contentos con el mismo.
Ya en la sala de espera, se pusieron a charlar sobre los últimos acontecimientos que habían sucedido desde que se habían encontrado por última vez. A pesar de que eran rivales como entrenadores, eso no quitaba que fueran amigos.
No habían pasado 10 minutos de la batalla que enseguida llamaron para comenzar las finales. La segunda batalla de las semifinales había terminado muy rápido. Entonces Marcus y su compañero, Michael, fueron para completar su batalla.
Tiempo más tarde volvieron con ambos una sonrisa en el rostro cada uno. Tanto Marcus, como su compañero habían dado una gran batalla y lograron salir victoriosos.
Era entonces el turno de la gran final, algo que todos estaban esperando. Tanto Karla como Guido esperaban esa batalla, querían imponerse sobre todo el resto de las personas. Querían demostrar lo que valían.
Lentamente subieron hasta el lugar donde se llevaría a cabo la batalla. Cada paso que daban les costaba aun más que el anterior. Reiko en el hombro del joven temblaba de nervios para lo que llegaría en unos minutos.
Ya cuando llegaron al centro, se quedaron casi tiesos sin poder moverse de alguna manera. El relator los presentó con una sonrisa y luego presentó a los contrincantes.
Relator: Por otro lado, los contrincantes, desde Kanto, son George y Ann.
Guido entrecerró los ojos al escuchar eso. ¿No podía ser posible, cierto? No sería lo que él pensaba, o al menos no quería que fuera de esa manera. Definitivamente no quería encontrarlos en aquel lugar, después de todo lo que habían hecho.
La joven a su lado veía como el chico apretaba uno de sus puños con fuerza, tal fuerza que prácticamente estaba temblando todo el brazo.
Dos personas, ambas parecían mayores de 45 años, entraron lentamente caminando al lugar. El hombre con pelo color castaño, casi de igual forma que el joven del otro lado. Se podía decir que esa persona era un clon del chico, pero con muchos más años. Como si fuera una visión al futuro de lo que sería. Por otro lado, la mujer tenía pelo corto y completamente negro, salvo por uno de los mechones, que caía por el costado, que era de color amarillo. Ninguno de ellos pasaba el metro con setenta centímetros.
El hombre traía puesto un traje de gala completamente negro, salvo por la camisa que era blanca y la corbata que era de color roja. Por el otro lado, la mujer, traía puesto un vestido color crema, estaba muy bien elaborado y prácticamente llegaba a cubrirle las rodillas.
El ambiente para el chico se tensaba cada vez más, le molestaba la simple presencia de esas personas en el lugar, el pasado que aun estaba latente le atormentaba. Aún cuando su corazón le decía que tenía que huir, sus piernas no se movían en lo absoluto.
El enojo que sentía en aquel segundo fue interrumpido por una enorme cantidad de electricidad. La misma provenía de uno de sus costados, cuando giró para ver que sucedía se encontró con Reiko, que parecía completamente furiosa y liberando electricidad.
El joven entrenador se agachó al lado de su pokémon y trató de calmarla, no entendía porque se encontraba de esa manera, pero lo principal era poder calmarla y evitarse algo.
Cuando ambos contrincantes llegaron a sus posiciones Ann fue la primera en hablar.
Ann: Pasó mucho tiempo desde que te dejamos hacer de las tuyas. Creo que es momento de que vuelvas a casa y te dediques a algo que realmente puedas hacer, porque eres un fracaso como entrenador.
A esa declaración el estadio se quedó completamente callado. Ya no había gente alentando o algo por el estilo.
George: Creo que un niño de 6 años haría un mejor trabajo entrenando un pokémon, al menos sería más eficiente. Jo … ese pokémon es el que creo ¿Cariño recuerdas ese intento fallido de hacer que nuestros Raichus criaran un Pokémon más fuerte? Mira bien ese Pikachu.
Ann: Ahora que lo veo bien, se parece a esa patética cría. Un Pikachu que no podía ni defenderse, era inservible.
Reiko parecía más enojada que antes, más lastimada, pero no era la única, el chico a su lado estaba totalmente rojo de furia. Antes de que pudiera explotar de alguna forma, el referí en el medio del campo habló.
Referí: Basta de charla insensata, vamos al combate.
George: Tengo una idea cariño. ¡Vamos Reiji!
Ann: Entendí ¡Vamos Rai-chan!
La pareja lanzó sus pokébolas al aire para dejar salir a una pareja de Raichus. El de George era un macho, se notaba porque el rayo al final de la cola era más grande y terminaba en punta, por otro lado el de Ann era un Raichu hembra, el rayo era más pequeño y se cortaba en la punta.
Guido: Reiko … vamos a demostrarles lo que pasa cuando se meten con nosotros …
Al principio con algo de duda, pero al ver los ojos de su entrenador, la pequeña Pikachu se movió adentro del estadio. Ahora con más determinación que nunca, una mirada desafiante a sus contrincantes.
Karla: Es despreciable, el abandonar a un pokémon. ¡Yo te elijo Ran!
La joven entrenadora saco una pokébola y la lanzó al aire. Esta se abrió completamente y dejó salir a un pokémon verde transparente, parecía una especie de célula grande con brazos. Un imponente y fuerte Reuniclus aparecía sobre el campo de batalla.
Referí: ¿Listos? ¡Comiencen!

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[Nivel 33] & [Nivel 41] Vs [Nivel 42] & [Nivel 37]
Guido: Reiko ¡Double Team!
Ann: hmf … ¡Rai-chan a tierra!
Mientras Reiko comenzaba a crear copias de si misma, para evitar recibir algún daño de sus oponentes. El Raichu de Ann comenzó a cavar a gran velocidad, esperando para poder atacar a sus oponentes.
Karla: ¡Ran usa Psychic rastrea ese Raichu!
George: Reiji usta Thunderbolt en el Pikachu
Luego de las ordenes, el enorme Reuniclus utilizó sus poderes psíquicos a la perfección y logró sacar del suelo al Raichu, para luego impactarlo contra la tierra, evitando que completara su ataque de alguna forma. Luego de eso Reiji descargó su energía sobre Reiko, la cual había cancelado su ataque por como la habían llamado. No se movió un solo segundo, incluso algunos restos de electricidad comenzaron a recorrer el cuerpo del pokémon, a cada vez más velocidad.
Guido: … (voy a aplastarlos)
Reiko: … pi
Guido: Reiko, usemos ese ataque…
Reiko: ¡Pika!
El público se estaba preguntando qué era lo que iba a pasar. El entrenador de la pequeña Pikachu estaba molesto y se le notaba en la vista, parecía que no le importaba el resultado de la batalla, solo quería hacerle tratar sus palabras a aquellas personas.
Guido: Karla, voy a necesitar que levantes a Reiko por encima de todos, luego que Ran se proteja de daños.
Karla: ¡Ran usa Psychic y levanta a Reiko hasta lo más alto!
Sin dudar una sola palabra, Ran, levantó por el aire a Reiko, haciendo que llegara hasta el tope del lugar. Entonces, Reiko, sacó la Lightball y la sostuvo entre sus dos patas delanteras, apuntando en dirección a sus oponentes.
Guido: ¡Reiko Carga el ataque de una buena vez!
Al escuchar la orden de su entrenador, comenzó a largar electricidad de su cuerpo a gran velocidad. La misma comenzaba a concentrarse en la Lightball, que brillaba aún más que antes. Los ataques que utilizaba, Thunderbolt, empezaron multiplicarse por cada momento que pasaba, Reiko aún estaba en el aire cuando un potente sonido se escucho y Guido entendió que era el momento.
Guido: ¡Railgun!
Un flash de Luz se vió por todo el estadio, para luego dejar lugar a una explosión de energía que fue dirigida hacia sus oponentes. Era una especie de rayo sobrecargado que al impactar contra el suelo, generó una explosión muy potente. Un segundo más tarde, sin que todo el polvo y humo que se había levantado se disiparan, Reiko cayó hacia tierra. Pasaron unos segundos hasta que se pudiera ver todo completamente. Todo el suelo estaba completamente negro, salvo por donde estaba flotando Ran, que la protección había funcionado incluso para el suelo. Los dos Raichus estaban muy lastimados, incluso aún siendo un ataque de su mismo tipo, pero también lo estaba Reiko, parecía al borde del desmayo.
Karla: ¡Ran Termina esto con Psychic!
La joven entrenadora se dio cuenta de que podía terminar con la batalla. Dio la orden y Ran utilizó sus poderes para levantar a uno de sus oponentes y lanzarlo hacía el otro. Ese golpe final hizo que ambos perdieran la energía que les quedaban y terminaran en el suelo.
Referí: ¡La primera ronda terminó, los ganadores!
En aquel momento, las dos personas que se encontraban en el lugar, regresaron a sus pokémon y comenzaron a caminar alejándose del lugar. El Referí los paró para preguntarles que pasaba, entonces George contestó.
George: No va a ser necesaria una segunda ronda, ya habríamos ganado la batalla si hubiéramos utilizado nuestros pokémon.
Ann: Eso demuestra que aún tienes un largo camino por recorrer. Aún pensamos que no deberías ser un entrenador pokémon. No permitiremos ni una sola falla más, la próxima vez que te equivoques en algo te llevaremos hasta casa y no saldrás de ahí.
George: ¡Alakazam nos vamos!
En aquel momento, George sacó una pokébola y dejó salir a un Alakazam. El mismo parecía muy fuerte, más que los Raichus que había utilizado en batalla. Un segundo más tarde, George, Ann y Alakazam desaparecieron mediante una tele-transportación.
Referí: Entonces, los ganadores Karla y Guido.
El público comenzó a aplaudir y a ovacionar a los ganadores de aquella batalla. Se había librado unos grandes combates aquel día y todos habían podido disfrutar de los mismos. No era para menos que estuvieran de aquella forma.
Referí: Mañana será la entrega de premios en todas las categorías, esperamos verlos allí para que puedan recibir sus premios.
Ambos entrenadores asintieron con la cabeza y fueron con sus pokémon. Guido se apuró para poder levantar del suelo a Reiko, que estaba muy cansada. Le sonrió y la acarició con cuidado. La Pikachu respondió con una sonrisa, antes de quedar dormida. Karla fue hasta donde estaba Ran y le dio un gran abrazo, el pokémon respondió de la misma manera.
Luego de que unos minutos pasaran, ambos entrenadores, comenzaron a caminar en dirección al hotel donde se iban a quedar. Quizás era momento de explicar todo en profundidad, pero tal vez sería para más tarde. Ahora ambos querían poder descansar y esperar con ansias el día siguiente.
Continuara…