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#1

La Mansión Azul






En el fondo de un frondoso bosque, donde la naturaleza vive a cada giro y esquina, se halla una mansión.

Fue construida siglos atrás, pasando por diferentes dueños y dueñas al largo de los años. Durante el transcurso del tiempo, fue reformada.
Habitaciones que se añadían, otras que se quitaban, pasadizos secretos, mazmorras, un laberinto subterráneo, etc.

No se sabe cuántos tesoros hay escondidos en su interior o si los hay. Pero si de algo no peca, es de sus misterios e historia.
Nadie puede conocer del todo la mansión. Los planos de construcción se han perdido, quemado y los arquitectos, además de las personas que reformaron su interior, han muerto accidentalmente o por la edad.

Debido a su enigmática existencia, ha sobrevivido a partir de visitas pagadas por escritores, arquitectos, artistas, médiums, caza fantasmas, entre muchos; que pagaron por intentar descubrir sus misterios.
Algunos volvieron con las manos vacías, mientras que otros desaparecieron.

Unos dicen que huyeron con los tesoros de su interior, otros que murieron debido a una maldición, ya fuera malditos por la ambición de oro o por los fantasmas de los antiguos propietarios.

¿La verdad que se halla ante tantos enigmas?

Podréis averiguarla pronto.

Tras una larga década cerrada, la mansión abre sus puertas.
Pero solo a un número reducido de invitados.

Todos contarán con el privilegio de poder contemplar el interior de la mansión y de conocer su historia. Además podrán apreciar una de maravillas del mundo.

El Diamante Hope, robado hace años.

Nadie sabe si es real o no, pero el propietario de la mansión y de la joya, asegura que será la única vez que mostrara su tesoro.

Los invitados son un completo misterio, algunos tienen relación con el dueño, otros no. Pero todos han sido escogidos de forma calculada e intencionada.

Serán atendidos con todo tipo de lujos y comodidades, independientemente de su posición social.

Así pues, aquellos escogidos, presenten sus cartas de confirmación, enviándolas a la dirección que se encuentra en el dorso de la carta entregada.


Bienvenidos a...

La Mansión Azul










Carta de Confirmación


Ficha


Solo se aceptarán 6 jugadores





Nombre: Intenten que sea un nombre junto con dos apellidos, para dar un poco de realidad al rol.

Edad: Pueden tener desde 12 a 80 años. Piensen en los pros y contras que tendrán según la edad (ej: si són niños, es posible que algunas situaciones no las acaben de comprender o que sean excluidos de ciertas escenas, pero a la vez tendrán más protección por algunos personajes).

Género: Hombre, mujer, reptil (?) etc.

Herramienta u Objeto: Este ítem os acompañara durante todo el rol. Pensar en algo que os pueda resultar útil en todo momento y a lo largo del rol. No se permiten armas, ya sean de fuego, cortantes o cualquier tipo.

Profesión: Solo pueden escoger entre: Ladrón, Historiador, Médico, Artista, Coleccionista y Policía novato (Tiene la ventaja del uniforme, saber manejar multitudes y defenderse, pero nunca ha visto un asesinato, por lo que no sabe muy bien las reglas del escenario de un crimen). No podrán repetirse o en otras palabras, solo puede haber uno de cada , escoger con cuidado.

Opcional (Nos ayudará a la hora de elaborar/hacer más interesante el rol)

Motivo de asistencia: Explicación del por qué su personaje ha aceptado la invitación.

Historia: Pequeño resumen sobre el como es y la historia del personaje.








Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#2
Nombre: Laurel Price Favre

Edad: 27 años

Género: Mujer

Herramienta u Objeto: Botiquin

Profesión: Médico

Motivo de asistencia: Laurel ha aceptado la invitación debido al constante estrés en su vida. El primer semestre de su especialización acaba de terminar y necesita una manera de relajarse. El misterio que envuelve a esa enigmática invitación es una buena manera de distraerse y vivir una aventura, de la cual estaba segura que sería inolvidable.

Historia: Laurel es hija de un estadounidense y de una francesa. Criada en lo más rural de Ohio, creció con una gran empatia hacia los animales y humanos. La muerte de su pequeño hermano la impulso a estudiar la carrera de Medicina y especializarse en la cirugía pediátrica.

Laurel es una persona sociable y le importa mucho la seguridad de sus amigos y conocidos. Una de las cosas que más le han impactado en su carrera médica fue la primera muerte de su paciente, que debido a una mala praxis por parte suya desencadeno una serie de sucesos que acabaron con su vida. Laurel tiene muchos traumas, y le tiene miedo a la muerte; no tanto a la suya sino a la de los demás.
#3
Nombre: Dalibor Drake Fable

Edad: 35

Género: Hombre

Herramienta u Objeto: Celular inteligente con android 4.4 100% funcional con 100% de carga (por si acaso, no confio en Skov (?))

Profesión: Historiador

Motivo de asistencia: Dalibor acepto la asistencia a la mansión porque desea recopilar toda la información que pueda sobre los misterios de la casa y recuperar toda la información perdida de ella; lo hace con el mero propósito de escribir un libro sobre su historia y de esa manera, hacerse reconocido y rico

Historia: Pequeño resumen: Dalibor creció en una zona muy pobre de la ciudad, con unos padres ausentes casi todo el día por el trabajo. Desde niño siempre fue curioso sobre muchas cosas, lo que lo llevo a desarrollar un intelecto destacable y un gran interés por la historia. Nunca se ha caracterizado por ser alguien muy amable, ni generoso, pues sus padres desde pequeño le enseñaron a hacerse con todo lo que pudiera y nunca compartir (eran pobres, no podían darse ese lujo), a pesar de ello es un buen negociante y politico que sabe como tratar a la gente para su conveniencia. Su mayor sueño siempre ha sido ser reconocido y adinerado, razón por la cual asiste a la a casa porque siente que sus misterios lo ayudaran, y hará todo lo que sea lo necesario para lograrlo. Se puede decir que su única pasión genuina es la historia


Spoiler


#4
Nombre: Abril Figueroa Valenzuela

Edad: 18

Genero: Mujer (?

Profesión: Artista

Herramienta u objeto: Un cuaderno de dibujo y un lápiz.

Motivo de asistencia: Abril como artista le encanta la pintura, su meta es poder entrar a la mansión y poder recrearla a travez de hermosos dibujos y pinturas, para quedar en la historia como la gran artista que es, aunque claro, aún nadie la reconoce (o conoce), pero quiere enseñarle al mundo que hay dentro de aquella mansión y venderla a grandes precios.

Historia: Abril, la hija mayor de una familia normal, tomó la decisión de dejar los estudios para convertirse en una artista, tiene una mal relación con sus padres debido a esto, pero para darle una oportunidad su padre consiguió que la invitaran a este lugar, para que viaje y se aleje de casa, ya que aún vive con sus padres.

Ellos querían una hija madura, una abogada, enfermera, pero no, Abril desde pequeña mostró dotes en el arte, es por eso que se enfocó en todo tipo de arte: musical, manual, visual, teatral y un poco de de artes marciales, nada mal para una pequeña niña del campo ¿eh?. Tiene dos hermanas más pequeñas a las cuales sus padres no le permiten interactuar, Abril no odia a sus padres, pero no confía en ellos y no los extraña, solo se preocupa de sus amistades.


#5
Me ganaron la profesión dos veces, me mato [?].

Nombre: Kalipso O' Conell.

Edad: 19 años.

Género: Reptil Mujer.

Herramienta u Objeto: Encendedor (si cuenta como arma, entonces un bolígrafo).

Profesión: Ladrona.

Opcional
Ya que es opcional, si pongo algo mal favor de no tomar en cuenta [?].

Motivo de asistencia: Los rumores del codiciado diamante robado han llegado a mis oídos. No asistiré con el motivo de ver a los curiosos invitados reunirse ni a los deseosos de adrenalina explorar sus peligros, más bien, quiero conocer el verdadero paradero de los tesoros de esta enigmática mansión, porque, a mi ver, dudo que los mantengan en tan llamativo lugar.

Historia: Pertenezco a una familia de clase media, aunque la balanza se inclina en pobreza, son bastante nobles, pues me adoptaron cuando tenía unos nueve años. Ya que les costaba subsistir, me metí en asuntos turbios cuando apenas cumplí los catorce años, desde entonces me dedico a robar. ¿Por qué recibí una invitación? Tan sólo puedo sospechar que el anfitrión no tiene idea de con qué está lidiando, y si la tiene, es de temer.

Dicen que soy una persona con don de ser social, ¿será verdad? Si de algo estoy segura, es que no me gusta estarme quieta. Una vez que una idea invade mi cabeza, me gusta apuntarla en algún sitio. Por otro lado, adoro cargar unos antifaces conmigo.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#6
Rayos me ganaron la de artista XDDDDD :c

Nombre: Alice Draikor Noctare

Edad: 21 años

Género: Mujer

Herramienta u Objeto: Libreta de apuntes... y el lápiz con su borrador e_e

Profesión: Policía novato

Motivo de asistencia: Está en su temporada de vacaciones y quiere tomarse un descanzo, al ver la invitación le llamo la atención y decidió asistir a aquella casa misteriosa para así poder descanzar de manera comoda

Historia: de pequeña veía lo injusto de todo aquel mundo cruel querindo así ayudar de alguna manera, con el tiempo pudo ingresar a la policía pero aun esta aprendiendo algunas cosas por lo que aún es una novata.

Es una mujer de clase media y con el apoyo que sus padres le brinda vive una vida tranquila, su principal meta es llegar a ser parte del FBI y así poder mantener un lugar seguro.
#7
Nombre: Magno Mejías de la Cruz

Edad: 18

Género: Hombre

Herramienta u Objeto: Cuaderno con lapicero

Profesión:Coleccionista

Motivo de asistencia: Acepte la invitación ya que podría haber objetos invaluable los cuales podría conseguir para alguna de mis colecciones.

Historia: Desde pequeño muy analizador y conservador, le gusta coleccionar cosas desde muy pequeño y tenerlas todas muy ordenadas, si hay una cosa que sirva para alguna de su colección la obtiene cueste lo que cueste, ya sean altos precios o teniendo que robarla.

Ibuki Mioda <3
#8
”Música ambiente”


Bienvenidos a la Mansión Azul.



Todos los invitados llegaron a la enorme mansión puntuales, unos más pronto que otros; al llegar, fueron recibidos por un desolado camino, iluminado pobremente, y una enorme puerta de madera gruesa que esperaba cerrada en un pórtico pútrido coloreado por la luz amarilla de una farola cercana.

Las preguntas no se hicieron esperar cuando, luego de muchos llamados a la puerta, dicho portón no se abría ni existía respuesta de su interior. La impaciencia hizo su aparición, uno de los invitados, cansado por la espera, dijo molesto en voz alta.


—¿Qué clase de invitación es esta? Dejar esperando a un montón de personas en el pórtico es sumamente descortés


Nada más callarse el hombre, unas campanadas recorrieron todo el edificio con puntualidad. La hora de la cita marcada en la invitación acababa de llegar. Con puntualidad absurda las puertas se abrieron por un viejillo bien vestido que extendió su brazo en señal de bienvenida.

El conglomerado reunido en el pórtico entró a la mansión y fue recibido por un pequeño escuadrón de servicio que les ofreció bocadillos y bebidas. Cinco minutos después de la hora, como si de un mecanismo se tratara, asomaron por las escaleras, justo arriba del recibidor, un par de personajes bien vestidos y arreglados. El primero en hablar fue el varón.

—Buenas noches a todos —dijo con una voz apacible y relajada—, me complace darles la bienvenida a la Mansión azul. Mi nombre es Rodrick VonHawk y, con júbilo les ofrezco todo mi agradecimiento por acudir, con tal puntualidad, a nuestra cordial invitación.


Como si se trataran del mismo ente, tan pronto como el varón cerró la boca, la dama que lo acompañaba comenzó a hablar.

—El señor Rodrick y yo, Skovalia Rainvaider, ponemos a su disposición nuestro hogar y los recursos que en él se encuentran para que su visita sea lo más cómoda posible y, su estancia, una experiencia inigualable.


Aunque los rostros de los anfitriones estuvieran cubiertos con hermosas máscaras, se percibía comodidad en sus sonrisas, a pesar del sombrío aspecto de la casa que, permanecía en un monocromático tono de grises. Hasta que la dama volvió a hablar y, como si de un montaje se tratara, las luces de la casa se encendieron a la par.

El sombrío entorno se convirtió en un lujoso sitio lleno de color y vitrinas destellantes. Los enormes libreros estaban repletos y, solo en esa habitación, era imposible contar la cantidad de joyas y artículos de valor contenidos en aparadores o solo colocados sobre las pequeñas mesas, como si se trataran de cualquier cosa. Las enormes cortinas colgaban con un color azulado y con detalles plateados. El lugar, tras esa facha pútrida y devorada por el pasar de los años, guardaba una asombrosa vista a cosas maravillosas.

—Entonces, para ser cordiales, nos tomaremos la libertad de presentarlos entre ustedes —dijo Skovalia.


—La señorita Laurel Price, 27 años. Una médica norteamericana que, impulsada por la desgracia, se decidió a intentar convertirse en lo mejor que podía ser; quizá, con el tiempo, logre su cometido. El caballero Dalibor Drake, de 35 años. Un curioso, entusiasta y ambicioso historiador que busca tallar en un fino mármol el legado más maravilloso de todos, el suyo.

—
Abril Figueroa, con 18 años es una artista, de origen humilde con aspiraciones humildes y de logros humildes, esta señorita nos visita con el deseo vivaz de encender la llama que arde en su interior. Magno Mejías, un jovencito de 18 años que, a pesar de su corta edad, desarrolló una particular personalidad ordenada y controladora, su pasión lo ha traído hasta aquí y, aunque suene a una frase arrogante, siempre obtiene lo que quiere.

—Kalipso O' Conell, una chica de 19 años que, a pesar de su incapacidad de controlar su propio cuerpo, tiene un pico de oro; su carisma, su habilidad para obtener sus metas y su destreza para sortear los obstáculos la convierten en una joven de confianza para recuperar algo perdido. Alice Draikor, con sus 21 años, es parte de la fuerza policial debido a su sed de justicia o su ingenua forma de pensar; vino aquí a tomarse un descanso del azul y su placa, esperemos que logre su objetivo.


—Charlie Ambroise Naile, 13 años, heredero de una familia de gran renombre; se ha vuelto un niño callado y reservado. No confía en nadie, pues sabe que todos tenemos un lado oscuro oculto. Algunos niños son tabulas rasas, otros son lagos hermosos intoxicados por las circunstancias. Amelie Naile Drossia, 40 años. Es la hermana de la madre de Charlie, por lo tanto, la tía de este. Vive distanciada de las personas con las que nació unida consanguíneamente, su única familia, su vida y su orientación, es pequeño Charlie. Es una experta en objetos antiguos, joyas, arte y minerales; esta mujer talentosa busca ansiosa demostrar su valía.

—Steve Colonna Zeil, 25 años. Un joven agradable y atractivo, tiene unos modales excelentes. Es Profesor de Biología y Química en la Universidad, un prodigio; su más grande cualidad es obtener lo que desea por las medidas necesarias. Todos tenemos algo que ocultar, incluso los más virtuosos. Marcus Stelein Azazel, 40 años. Coronel del ejército, de un país exótico hasta en el nombre. Decidió que esta sería su última aventura antes del retiro. Su amada esposa murió años atrás, así que desea descansar junto al fogón tranquilo, a pesar de las atrocidades que fue capaz de ver, o incluso hacer, en la guerra.


El silencio inundó el lugar, no estaban seguros si los anfitriones estaban insultándoles o simplemente presentándolos sin malicia alguna, pero antes de que alguno pudiera hacer un reclamo, el caballero dijo en voz alta:

—Hechas las presentaciones, por favor acomódense en sus habitaciones y bajen a la sala principal para cenar, nuestro servicio les ayudará en lo que necesiten. Solo pregunten.


—Tienen ropa y otros utensilios que puedan necesitar en las habitaciones asignadas a cada uno de ustedes—completó la dama—, esperemos que las habitaciones sean de su agrado. Los lujos son iguales para todos. Disfruten.


Los anfitriones, sin aceptar una sola interrupción o distracción, de la misma forma en la que llegaron se fueron; en silencio. Un miembro del servicio se acercó a cada uno de ustedes y les mostró el camino hacia las habitaciones.

Las preguntas desatadas por el par de anfitriones parece que tendrán que esperar hasta su siguiente aparición, la noche se vuelve más densa con cada segundo y el estruendoso tic tac del reloj recorre los pasillos vacíos. La Mansión azul, les da la bienvenida.





@NickActed | @Teos | @NaxTiger | @Overly. | @Lunira97 | @Kappuccino

Tienen dos días para responder el post. El dia 23 de marzo del 2016 a las 18:00hrs (UTC -06:00) será el corte de tiempo, así que posteen antes de ese momento.

Cuenta atrás

La Mansión Azul ✑ ♠Rol Activo
Academia Pokémon ✑ ♠Cronología — ♠Inventario

♠ ♠ pkmn-marshtomppkmn-espurrpkmn-mawile color-shinypkmn-arcaninepkmn-murkrowpkmn-nidorino ♠ ♠
#9
Misión #1.
Como luces para un gato, las joyas decoraron el ambiente que a mí me rodeaba. ¿Cuántas vidas podría darme con uno o dos de esos lujos? Pero algo... no, alguna presencia o paranoia me impedía concentrarme en tan destellantes objetos. Podría apostar porque el auténtico tesoro no se mostraría en aquel primer escenario, y si lo hacía, no sería tan llamativo. Tendría que contenerme y tragar seco.

¡Una amiga de la justicia! Vaya mala suerte la mía, la presentaron justo después de a mi persona, ¿simple coincidencia e ironía? ¿O en el caballero y la señorita se dibujaba una risita burlona? Lamento no ser tan buena observadora, no más allá de esas mascaras. Mordí mi labio inferior, esto me comenzaba a dar mala espina.

"Han querido decir que tengo maestría para volverme la dueña de lo ajeno". Pensé, antes de posar la atención sobre quienes faltaban en ser introducidos. "La mujer, debo recordar a la mujer, con suerte podré sonsacarle información útil...".

Cuando acabaron tan sólo me dejé guiar. Sonreí ante la idea de que estaría cómoda durante los minutos venideros.

— Ohoho. Este lugar, se ve por lejos, muy pintoresco, he de admitir que saben llevar un orden sublime. Ahora mismo, me pregunto qué clase de utensilios podría encontrar en una habitación. — Divagué, debo confesar que el entorno me pareció grato.

En cuanto a mi ropa, ya me había asegurado de poder vestir prendas que facilitaran mis movimientos, en lugar de limitarlos. Es bien sabido que cosas como faldas o vestidos sonsos no pegan con una ladrona, a menos que esta historia la relate alguien que gusta de deleitar su imaginación.

Bah, buscaría acomodarme mientras fuera posible, examinando el espacio si es que me encontraba a solas; incluso una migaja de pan se me antojaba en esos momentos.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#10
La mansión era gigante y esta decorada con un montón de cosas, cuando las luces se encendieron y logre ver los estantes quede maravillados con todas las reliquias que tenían, muy invaluables y perfectas para un coleccionista como yo, desde huevos decoradas hasta cartas firmadas por presidentes reconocidos y más cosas, cuando los dueños dejaron de hablar me acerque a observar los estantes con esas cosas podría completar varias colecciones incompletas que tengo, lo que más llamo mi atención fue una carta que estaba para que todos observaran, era el premio gordo para coleccionista como yo, era la "Carta de Jamaica" original, escrita por el mismo Simón Bolívar, se había perdido de hace mucho y no se había encontrado aunque fue reconocido como tesoro nacional de Venezuela.

—Eso tiene que ser mío. —me dije a mi mismo.

El lugar tenía millones de cosas invaluable pero esa carta era lo mejor que podía intentar obtener, si la obtenía ganaría mucho dinero por ella llevándola a donde tenía que estar, solo tenía que evitar que alguien de aquí supiera su valor así que me quede lo más silencioso posible para que no supieran el valor de la carta.

Ibuki Mioda <3
#11
La gran mansión

Al fin podía tomar un descanso de mi arduo trabajo de policía, trabajar en aquel gran pueblo, en donde, con el poco tiempo que llevaba trabajando, solo se suscitaban robos y accidentes leves, realmente, un pueblo hermoso y tranquilo, solo le daba gracias a la remodelación de la agencia y de que el jefe me permitiera tomar un descanzo, y aquella gran mansión, era el lugar perfecto.

Ya me encontraba frente a aquella gran mansión junto a otros invitados, tan hermosa y de gran antigüedad pero bien cuidada, aparentemente, la espera era ardua, solo veía como poco a poco llegaban más invitados, todos muy distintos unos de otros, tanto físicamente como económicamente, me alegraba ver el echo de que personas de grandes lujos fueran tan honrados, algunos sujetos ya se desesperaban, tanto así que tocavan a la puerta, sin embargo, después de un rato, las campanadas indicaban la hora exacta indicada por la invitación, dando asi la indicación y ejecución a la apertura de aquellos enormes portones, ingresamos a la mansión y un espectacular servicio se hiso presente justo frente a todos nosotros y al poco rato se mostraron los que parecían ser los anfitriones del lugar, dándonos una agradable bienvenida.

Miraba a mi alrededor los lujosos objetos que se mantenían bajo aquellos aparadores y otros no tan protegidos, "rayos, todo se ve tan desprotegido" veía a los invitados, observaban igualmente sus alrededores y no veía sospecha alguna, pero era algo de lo cual no me fiaba, uno nunca sabe lo que puede llegar a pasar, pero por cualquier duda estaría al pendiente de mi alrededor y de los objetos.

Los anfitriones habían iniciado una presentación de cada uno de nosotros, que amable gesto por parte de ellos al tomarse la molestia de hacer eso, casi seguidamente se nos invitó a ir a nuestras habitaciones, me deje guiar por uno de los jóvenes del servicio en aquellos largos pasillos

-Su habitación señorita

-gracias

La habitación era hermosa y ordenada, tan grande y muy agradable, acomode mis cosas, pero, por cualquier duda había tomado una pequeña maleta para meter mi libreta de apuntes, de vez en cuando me entretenía dibujando pequeñas cosas, por ahora quería darme una vuelta por los alrededores y echarle un ojo a aquellos objetos valiosos, no me fiaba mucho, pero a la vez, no me quería meter tanto en mi afán de justicia, estaba en mi descanzo, tanta precio de papeleo me agotaba mucho y era un buen tiempo para descanzar, pero mi sed de justicia aún se mantenía,  algo en mí, no me daba buena espina, estando rodeada de tanto lujo, cualquier cosa podía pasar.

#12
La atención de Dalibor se centró en los libreros, especialmente. Tantos libros todos cubiertos por una fina capa de polvo que demostraban su vejez, pero también un inmenso valor; las joyas no le causaban tanto furor como aquellas obras que tal vez tuvieran relatadas en sus páginas toda la información que necesitaba sobre la mansión. No obstante era consciente de que las joyas también le otorgarían historia.

Dalibor sonrió al escuchar la manera en la que fue presentado por la señora Skovolia; “bastante acertado pensó”. Luego de eso se dedicó a escuchar las demás presentaciones y a ver cautelosamente a los demás; debía recordar nombres y caras, pues cada uno sería un personaje importante de su libro.

Para sorpresa del historiador, los presentadores se fueron sin dar chance de una pregunta, solo indicándole sobre algunos utensilios que podría conseguir en la habitación. La idea de tener que esperar para realizar sus preguntas le molesto, tenía varías, pero no le quedaba de otra que aguardar hasta la cena.

Dalibor fue guiado por el servicio hasta la habitación, donde descubrió algo que lo hizo feliz. “un traje, vaya… estos sujetos de verdad conocen lo que a uno le gusta ¿Cuánto sabrán de nosotros de verdad?” Se preguntó dudoso, tal vez los anfitriones sabían más de ellos mismo de los que creían. Dalibor se vistió con el traje mientras se preguntaba ¿por qué elegir personas tan peculiares para visitar su mansión? Le daba curiosidad, sobre todo por el pequeño y enigmático niño de trece años. Alguna relación, más que las similitudes entre sus propios objetivos, tendría que haber entre todos. O al menos, cada uno debía tener una función específica que los anfitriones necesitaran.

Dalibor terminó de ponerse el traje negro con camisa blanca y se fijó que había un pequeño utensilio reposando sobre la mesa de noche (no sé si con utensilios se referían a nuestras herramientas, de no ser así omitan esto xD) que le causo curiosidad, así que lo tomó, sabiendo de que podría ser de utilidad en las próximas horas.

Cuando finalmente estuvo listo, se dirigió al hombre del servicio para realizarle una pregunta — ¿Sabes si aquí hay una biblioteca? Digo, no creo que tengan todos los libros en la entrada —se apresuró decir, Rodrick dijo que podrían preguntarle sobre cualquier cosa que necesitaran Y él necesitaba saber eso, solo esperaba que le fuera permitido preguntárselo.


La introducción estuvo genial, la amé, con todo y OSTxD


Spoiler


#13
Comienzo


— Vaya, ahora entiendo porque le dicen la mansión azul, tiene sentido —pensó Abril al estar en las puertas del enorme edificio. Recibió la misma bienvenida que un grupo de personas que habían asistido, se veía que no era la única joven que asistió, pues habían algunas personas que parecían tener la misma edad que ella.

— Un elegante hombre y una mujer (que parecía ser su esposa), comenzaron a hablar, pero conociéndome no les tomaría atención, me enfocaría en ver el lugar y dibujar en mi cuaderno de dibujo unos bosquejos, espero poder recordarlos, aunque estoy acostumbrada a recordar tantos paisajes que de seguro una estructura no será tan difícil. ¡Ay que estoy haciendo!, ya habrá tiempo para eso. — La chica se dignó a mantenerse ordenada y quieta, escuchando las presentaciones de las personas que asistieron, le sorprendió encontrar gente tan extraña, con pasados más raros que ellos mismos. En el momento que los anfitriones dejaron de hablar, un hombre guió a Abril hacia su habitación.

— Vaya, si que es grande este lugar. — Dijo en tono alegre al mayordomo, pero no respondió. —Grosero— pensó.
Al llegar a la habitación Abril quedó maravillada, le dio una sonrisa al hombre y se lo agradeció, alejándose del área. La joven entró a su nueva recamara y se lanzó hacia la cama, era algo nuevo para ella, se inspiró y cogió su lápiz y en una hoja de su cuaderno, empezó a dibujar todo lo que le rodeaba. La cama, el espejo, la ventana, todo, esto era algo que simplemente no podía dejar pasar. En un par de minutos ya tenía listo el boceto de lo que quería pintar, y para su fortuna trajo con ella un caballete y unos frasco de pinturas recién comprados junto a pinceles lavados y limpios, pero no quería comenzar ahora, prefirió salir un momento de la habitación, después de todo, era la hora de comer según dijeron los dueños del lugar, los invitados deberían bajar para cenar, aun que Abril tenía otras ideas en mente.

— Disculpe— dijo dirigiéndose a uno de los miembros del servicio. —Podría guiarme hacia ... el lugar donde será la cena, por favor.— el hombre sin decir ninguna palabra comenzó a caminar. Abril le siguió el paso.

Luego de bajar las escaleras y pasar entre unas salas, llegaron al comedor, Abril le agradeció al hombre por su generosidad y se sentó a disfrutar de los múltiples manjares que habían.



#14
Estaba alucinando con tanto brillante que había por doquier. Nunca me había faltado nada, pero podría decir que nunca había visto tanta riqueza junta. Desde el mismo portón se podía apreciar lo inmensa que era la mansión, pero ahora que me encontraba dentro tenía miedo de perderme en cualquier momento. Si no hubiera seguido a uno de los empleados nunca hubiera llegado a mi habitación. — Gracias. — Sonreí y acto seguido cerré la puerta. Deje el equipaje a los pies de la cama y me acosté en la cama mientras pensaba en lo que había acabado de pasar.

La manera como me habían presentado me había hecho sentir extraña y mal conmigo misma. En la escuela de medicina siempre nos habían dicho que nuestro primer paciente muerto nos perseguirá por el resto de nuestras vidas, y era cierto... pero realmente no sabía si algún día podría aprender a vivir con esta sensación de culpa. Quería la absolución, pero por más que la quisiera sabía que nunca podría lograrla.

Me levante para explorar la gran habitación en la que me encontraba. El televisor era de ultima tecnología y tanto las telas de las cortinas y las sabanas eran muy finas. Al fondo de la habitación se encontraba un armario, no estaba empotrado contra la pared sino que era un mueble. Se veía muy antiguo como muchas de las otras cosas que se encontraban en el resto de mansión. Lo abrí para colgar mi ropa en él, pero para mi sorpresa el armario ya se encontraba lleno de ropa. Ropa formal, informal, sudaderas, tennis, tacones... había ropa para cualquier ocasión. Sonreí y tomé un vestido negro con algunas lentejuelas y unos tacones negros.

Una vez lista (vestida y maquillada) salí de la habitación y observe el pasillo por el que estaba caminando. Habían bastantes reliquias y muchos cuadros colgados en las paredes. Me sentí un poco perdida, pero por casualidades del destino y dejándome llevar por el olor de la comida llegué al comedor. Me causaba mucha curiosidad el resto de la gente que había venido conmigo, incluso uno que otro hombre había llamado mi atención, no obstante en mi interior una sensación extraña se estaba apoderando de mi; sentía que todo lo que iba a vivir en los siguientes días sería una experiencia que marcaría un antes y después en mi vida, pero no lograba descifrar si para bien o para mal.
#15



La cena era preparada por el servicio, cuando los invitados organizaban y entretenían para mejorar su estadía. Unos examinaban la habitación asignada, sin saber muy bien que buscaban y sin encontrar nada fuera de lo normal. Algunos admiraban los tesoros que tenían en las paredes los dueños, otros preferían apreciar la maravilla del papel y sus escritos.

Había quien deambulaba por los pasillos, ya fuera por el hambre o la curiosidad.

Dalibor Drake
fue conducido a la biblioteca. Una enorme sala con estanterías hasta el techo, llenas de libros. Un sueño hecho realidad. Pero no estaba solo.

En un lado de la biblioteca, frente un enorme ventanal, se encontraba Steven Colonna. Quien al darse cuenta de la entrada de Dalibor, sonrió en su dirección y se acercó a saludar.

—Buenas noches, usted era el Señor Drake ¿No? Un placer —el joven lo saludo respetuosamente con una leve inclinación de cabeza y las manos en la espalda. Era educado y tranquilo, además del tono de voz amable—. ¿Me recomendaría algún libro, mientras esperamos la cena?

Mientras esta conversación tenia lugar, en los pasillos, Magno Mejías admiraba el trofeo venezolano.

Estaba perdido en sus pensamientos, cuando la anfitriona, Lady Skovalia Rainvaider, aparecía con el antifaz puesto y su vestido vaporoso. Únicamente protegida de la temperatura, por un pañuelo con el que cubría sus hombros.

—Una pieza interesante, ¿No cree? —la mujer sonrió a su huésped y volvió a contemplar el objeto—. ¿Esta usted interesado?

La sonrisa de la anfitriona se ensanchó y sus ojos brillaron con astucia, como si leyeran la mente de Mejías. Pero poco más pudieron hablar, pues en ese momento, una señorita del servicio se acercó con Abril Figueroa. Skovalia sonrió a la artista, mientras la chica del servicio desaparecía rápidamente por los pasillos a atender sus deberes.

—Vaya, si es nuestra hermosa artista —Skovalia hizo un gesto con la mano, invitando a la artista a unírsele a ella y a Magno Mejías—. ¿Por que no deleita con nosotros el arte de todo tipo y clase con nosotros, Señorita Figueroa?

No muy lejos de la pequeña y repentina reunión entre estos tres personajes, Laurel Price deambulaba por los pasillos medio perdida, cuando se topo con Marcus Stelein, el hombre militar.
Marcus contemplaba una hermosa obra de arte, cuando Laurel lo encontró. Se trataba del retrato de una joven mujer, el cual miraba con rostro triste, antes de percatarse de la presencia de la joven médica.

Una vez sus miradas se encontraron, Marcus hizo una leve reverencia al estilo japonés, con rostro serio y calmado.

—Señorita Price, parece perdida —dijo el militar con voz profunda y grave.

Aquel hombre era intimidante, no era de extrañar que Laurel quizás se sintiera intimidada. Pero la aura tranquila que tenía, la hacia ver que no le haría daño.

En esos momentos, una mujer de gran intelecto picaba la puerta de otra mujer, más joven pero igual de inteligente. Kalipso O'Conell, dejó de revolver la habitación, quedándose en silencio ante el toque en la puerta.

—¿Hola? Señorita O'Conell, soy Amalia Naile —dijo la mujer con tono suave y sereno, pero a la vez bajo de modo que solo la mujer al otro lado de la puerta la escuchara—. Yo... Necesito hablar con usted sobre negocios... Quiero que encuentre algo por mí, por favor...

En otro lado de la casa, la hermosa habitación a la que condujeron a Alice Draikor, era preciosa. Aun así similar a las de sus compañeros invitados, pero eso ella no lo pensó al verla. Parecía estar hecha a su medida, sacada de sus pensamientos más profundos. Paseando sus ojos en cada rincón de las cuatro paredes, llevó sus pertenencias hasta un rincón junto a la gran cómoda en un extremo del cuarto. El silencio rodeaba la Mansión de forma orgánica y casi simbiótica, cada paso en esos suelos de elegante madera se convertía en una catástrofe frente a tal quietud.
El silencio de la habitación fue interrumpido por un estruendoso llamado a tu puerta que sobresaltaría a la persona más valiente. La puerta comenzó a abrirse con detenimiento, hasta descubrió al pequeño Charlie Ambroise, con una mochilita cruzada, parado en la entrada de la habitación.

Tras un minuto o dos de miradas profundas pero cero palabras, entre Alice y Charlie, el jovencito se animó a hablar.

—Ehm...busco a mi tía —dijo el niño con voz temblorosa y quebrada, como si le costara mil esfuerzos cada palabra—. ¿La ha visto, señorita?

Ante la pregunta, Alice respondió de la única forma que podía, con una negativa.

—U-usted es policía, ¿verdad? Eso dijeron los señores de la entrada. Quizá...pueda ayudarme con esto mientras encuentro a mi tía —dijo el niño con un leve nerviosismo—. ¿Me enseñaría a usar esto?

Mientras hablaba, el niño llevaba su mochilita al frente y la abría con detenimiento. Hurgaba en la mochila, buscando algo, quizá un juguete o algún aparato; pero la atmosfera heló con brutalidad cuando el chico empuñó un arma de fuego de bajo calibre, llevaba un revolver en las manos.

...


Dos horas después una tormenta se había levantado. El viento y la lluvia golpeaban contra las ventanas y paredes de la mansión, haciendo que esta gimiera de vez en cuando. Truenos comenzaron a sonar cuando un grito atravesó la Mansión de lado a lado. Los sirvientes comenzaron a hablar por los walkies o los artilugios que tenían en los oídos, pero antes de que surgiera el caos, una voz calmada y serena recorrió la mansión. Como si fueran altavoces, pero sin verse, el anfitrión habló a los invitados.

—Señores y señoras, no se alteren, ha sucedido un pequeño accidente y me temo comunicar que no tendremos modo de contactar con el exterior. Todo aparato electrónico ha perdido cobertura y me temo que nos hallamos también sin Internet, de cualquier tipo, debido al tiempo. Lamentamos las dificultades y contratiempos causados —dijo Rodrick VanHawk con voz calmada—. Pero me complace anunciar, que la cena esta lista y servida, por favor, diríjanse al comedor. Querida Skovalia, la esperó allí.

Todos los invitados debían dirigirse al comedor, mientras se preguntaban que habría pasado.






@NickActed | @Teos | @NaxTiger | @Overly. | @Lunira97 | @Kappuccino


Tienen dos días para responder el post. El dia 28 de marzo del 2016 a las 23:59hrs (UTC -06:00)
[México 11:59pm, España 7:00am, Chile 2:00am, Argentina 3:00am, Colombia 1:00am] Posteen entre esta fecha, gracias ~

No olviden, que pueden postear más de una vez en el intervalo de tiempo. No hagan doble post. Y Recuerden que pueden elaborar diálogos con los personajes y moverse libremente por la mansión, siempre que respeten el libre albedrío y no rompan las reglas.

Oh y Teos, sip, no puedes llamar ni entrar a Internet (estas incomunicado como el resto), a no ser que nosotros lo digamos en algún momento ;)


Cuenta atrás
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Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#16
Nos habíamos quedado sin comunicación alguna con el exterior y no me extrañaba que fuera pasado, en las historia así casi siempre pasaba algo como ese estilo, no quería dejar de apreciar la "Carta de Jamaica", pero teníamos que dirigirnos al comedor, para que valga la redundancia, poder comer algo. Fui uno de los primeros en dirigirme al comedor, al entrar quede maravillado al ver tan hermoso lugar, nunca pensé que una persona como yo lograría poder comer en un lugar de tan alto nivel, había estimado un precio muy alto para mansión de solo verla desde afuera, y ahora que vi el comedor, el precio que había estimado se había quedado en los suelos.

Me senté en una de las millones de sillas del comedor para poder pensar un plan para obtener lo que quería, siempre obtengo lo que quiero sea muy alto el precio o me costara hacer algo, la "Carta de Jamaica" es una reliquia invaluable y si la obtenía el dinero que hacía con ella sería impresionante, solo tenía que pensar algo, forzar un apagón, robarla cuando nadie vea, o solo intentar comprarla, las opciones eran muchas.

Ibuki Mioda <3
#17
El niño armado y el accidente extraño

Un frió cubría todo mi cuerpo, me sentía perpleja, tenia helada la sangre ante el arma que me había mostrado aquel chico, ¿como era posible que un niño tuviera un revolver?, en aquel instante no sabia bien que decirle, no tenia palabras y en parte estaba congelada ante la sorpresa de la arma de fuego, pero tenia que intentar conseguir alguna respuesta, ya había pasado un ligero rato y decidí buscar alguna respuesta por parte del chico

-ham Charlie ¿verdad?

-Si

-¿Qu-quien te dio esa arma o como la conseguiste?

El chico no me daba respuesta alguna se quedaba callado, parecía que no tenia confianza, no mostraba interés en decirme como había conseguido dicho revolver. Las gotas de agua se hacían presentes, golpeaban las ventanas y poco a poco se volvían más fueres, el fuerte viento y los ligeros crujidos de la mansión se escuchaban, aquella tormenta no ayudaba en mucho al momento y mucho menos el grito que al poco rato se escuchó, algo andaba mal, aunque igual podía ser alguien que se había asustado por los rayos y truenos, aunque no podía descartar cualquier opción, un llamado se hiso presente por lo que al parecer eran altavoces, mencionaron algo de un accidente e invitaban a todos a comedor para la cena. Charlie escuchaba atento el aviso, en sus manos se hacían presente aún el revolver

-Ch - Charlie, después te enseño a usar el arma jejeje, pero es algo peligroso que lleves un arma de fuego contigo, ¿me permites guardarla? prometo mantenerla a salvo- le mencione con una ligera sonrisa con la esperanza de que confiara en mi, y sin embargo el chico se quedaba callado - y con respecto a lo de tu tía,  posiblemente la encontremos en el comedor, puede que ella igual este preocupado por ti

-... Ham- sólo se quedaba callado ante la situación, no me quería entregar aquel revolver

-jeje ven vamos al comedor, preguntemos como llegar

Realmente me preocupaba el echo de que un niño llevará un revolver consigo, aunque aquel grito me había espantado y de igual manera me intrigaba q cual era el accidente que habían mencionado y lo malo es que nos habíamos quedado sin comunicación.

Había llegado al hermoso comedor muy decorado e iluminado, aquel lugar derrochaba elegancia y aun mas daba a mostrar que seria una deliciosa cena, muy pocos estaban presentes, entre ellos un joven que había observado el arma que Charlie tenía en mano, de manera inmediata me agaché a la altura de Charlie

-sería bueno que guardará el arma, no queremos algún accidente grave con ella y menos que alguien te tome de peligroso, tener un arma de fuego es muy peligroso, yo tengo un mejor manejo del arma, puedo guardarla por ti, te vuelvo a preguntar ¿me permites guardarla?- el chico se quedo pensando por un rato, se quedó callado ante por lo que él decidió guardar el arma, no era lo que esperaba, pero buenoera algo

-bien ya que, ahora solo hay que esperar a tu tía, ella no de ve tardar- le mencione con una sonrisa intentando darle confianza en que su tía llegaría
#18
Misión #2.
¿Amelie Naile? ¿A qué se debía este fortuito evento? En mis manos sostenía un anticuado libro sobre animales, al cual dejé de vuelta en su estante para en seguida proceder a abrir la puerta. Con una sonrisa propia de un familiar, recibí a la mujer que robó mi interés.

— Adelante, dama. Entre con toda confianza a este humilde rincón. — Musité con descaro, como si aquel fuera mi santo hogar. — Vaya sorpresa, ¿no la acompaña su sobrino? No es por fisgonear, tan sólo he pensado que sois inseparables.

Cerré la puerta, si alguien quisiera entrar debía antes preguntar.

Un viejo sofá lucía atractivo, bueno, para alguien que no goza de estarse quieta no podía ser tan malo, por lo que tomé asiento sin pensármelo demasiado. ¿Modales? No entendía de aquello, tan sólo me disponía a imitar pobremente a una señorita adinerada.

— ¿He escuchado bien? ¿Ha dicho encontrar? Por unos segundos he pensado que perdió algo nada más entrar en este lugar. No me sorprendería, yo siento como si me hubieran robado el aliento. — Divagué, sospechaba que, evidentemente, lo que ella deseaba tener en su poder era algo que no le pertenecía; pero era mejor intentar simpatizar con la mujer en lugar de asaltarla con preguntas de una forma brusca. Si aquello fuera valioso, al fin podría apuntarme un botín. — No lo negaré, todo aquí resulta atractivo, ¿no lo cree? Ya sabe, diamantes, rubíes, manuscritos... — Con un poco de suerte, quizás apuntaría alguna joya costosa.

Observé un cuadro del cuarto, ¿era aquello arte abstracto? No entendía de esos movimientos, para mí todo eran pincelazos varios y pintura por doquier.

— De todos modos, haré un esfuerzo por no decepcionarla. — Y aquí íbamos, estaba lista para la charla venidera.

[...]


Cuando anunciaron la esperada cena, me puse de pie invitando a Amelie con un gesto amigable. Debo confesar que los truenos no me significan ningún buen augurio, pero no era el momento de dudar; mi estómago no me lo permitió.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#19
Era difícil no perderse en la mansión, sus grandes pasillos tenían un gran parecido entre si, incluso llegue a pensar que su función no era comunicar salas con salas sino lograr que quien los recorriese se perdiera.

Había pensado que por fin el comedor estaba frente a mi, sin embargo no era mas que una sala de estar, aquellas que se usan para tomar el té de las tres mientras se observaba los grandes y ostentosos patios de la mansión. Mientras salía de esa pequeña sala percibi la precencia de un hombre que estaba observando con especial atención una obra de arte.

El hombre parecio percatarse de mi presencia y antes de que empezara hablar su mirada me intimidó un poco, sin embargo logre recomponerme y actual con total naturalidad sin que se me notase. — Señorita Price, parece perdida. — Sonreí ante la sorpresa de que se supiese mi nombre. Observé con detenimiento la obra de arte que el señor estaba admirando con anterioridad. — Sí... un poco. ¿No le parece extraño que todos los retratos de personas tengan la mirada ausente? — Le dije mientras seguia observando con detenimiento el cuadro que estaba detrás de él. El afán que había tenido por llegar al comedor habia desaparecido y se habia convertido en una repentina curiosidad. — Antes lo vi observando el retraro muy... no sé... ¿inmerso? ¿Le recuerda a alguien? — Dije mientras lo miraba a los ojos. De un momento a otro me empece a ruborizar y aparte la mirada de él. Habia tomado confianza muy rápido, pero no era mi culpa, era estudiante de medicina, todo lo quería saber. Además, sus ojos... su mirada me hacia sentir segura, me hacia sentir en casa.

[...]


Anunciaron la cena y mi estomago rugio inmediatamente. Aún me encontraba con Marcus, así que ambos impulsados por el hambre decidimos buscar el comedor y acudir al llamado.
#20
Asdsd, lamento la tardanza, sé que estoy fuera de tiempo pro es que no tuve chance de responder xwx. No volverá a pasar.

Dalibor fue dirigido hasta la biblioteca por el servicio. Al llegar al lugar, una fuerte emoción recorrió su cuerpo en forma de escalofrío. Varias estanterías repletas de libros se alzaban hasta el techo y daban vuelta en circulo a toda la sala; jamás en su vida había visto algo así, creyó que estaba en el paraíso.
Cuando estuvo a punto de ponerse a indagar, una voz lo tomó por sorpresa. Volteó a ver quien le hablaba y descubrió al joven Colonna saludándolo.

—Si, efectivamente soy el señor Drake ¿tú eras Colonna, no? —respondió el con el mismo tono educado— El placer es todo mío —tomó unos segundos de silencio pensando en que podía sugerirle al joven— Me supongo que eres un ávido lector, así que estaría lo correcto en pensar que ya has leído cosas tan básicas como la Odisea y la Ilíada ¿no? Creo que en estos momentos mi recomendación más acertada sería “Los pilares de la tierra” una obra de Ken Follet, es bastante educativa y entretenida —Le dijo al chico , la verdad es que esa era una de las obras favoritas de Dalibor— Ahora si me disculpas, tengo cosas que hacer. Espero que disfrutes tu lectura, nos veremos más tarde en la cena, supongo.

Tras eso, Dalibor hizo un gesto educado y se aparto del chico. Trato de sonar lo más simpático que le fuera posible, pero la verdad el muchacho le causaba alguna mala vibra. Casi nunca nadie era tan educado a menos de que ocultara una mala intención… solo esperaba que este fuera uno de esos pocos casos
algo.

Anduvo por un rato por la biblioteca investigando entre libros y documentos tratando de encontrar algo.

Tras un par de horas investigando, fue sorprendido por una tormenta que irrumpió en el cielo y género estruendos que debió asustar a más de uno en la gigantesca casa. Dalibor percibió a más de uno de los sirvientes entrando a la biblioteca a confirmar a la situación mientras hablaba por los Walkies. Dalibor revisó su celular, solo por curiosidad, y descubrió que no poseía señal de ningún tipo

— Esto no puede ser bueno… al menos tendré aún la función de cámara y de grabadora para usar; tal vez pueda conseguir hasta otra función que me ayude… —se dijo y luego guardo el artilugio a la vez que la voz de Rodrick sonaba por unos altavoces llamando a la calma y reportando la situación. También menciono sobre que la cena ya estaba lista — Bueno, será hora al fin ¿Qué clase de anfritiones son estos? Ya comenzaba a tener hambre.

Se apresuró a ir hacia la sala de la cena, para degustar el banquete con los demás.

En verdad lo siento u_u


Spoiler