Foros de Centro Pokémon
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#21
Mucho tiempo desde la última vez que leí una opinión así (Fácilmente casi 10 años, con Castlevania: Twilight Rhapsodia) admito que me he emocionado T^T

Me alegra estar despertando intrigas y lograr mi objetivo de exponer a los personajes mediante los combates, es lo que siempre se me ha dado mejor de hecho, ahora estoy en pleno planning para establecer un ritmo y mantener un equilibrio entre episodios con y sin combate, y quedan 6 participantes por presentar, que no serán protagonistas pero tampoco quiero descuidarlos.

Pensaba responder con el próximo capítulo @Fossil Wyvern , pero aún tardaré un poco, gracias por tus impresiones en todo caso, me han animado ^_^
#22
Bueeeeeno, la verdad es que me encanta.
Pero... Primero las críticas:

— Este guión es más estético y, de hecho, es el que se usa en los libros... Simplemente como consejo.
En mi fic me han recomendado no usar los paréntesis, la verdad que no los veo mal del todo, pero sí que entorpecen un poco la narración.

No sabes lo cómodo que he leído. El lenguaje, natural, sencillo, deja que te puedas concentrar en la trama perfectamente. Quizás incurres en ser un poco vulgar, pero llevándolo con cuidado puede ser un arma muy potente. Me explico.
No es lo mismo que un personaje diga una palabra malsonante a que el narrador use una expresión coloquial. Los personajes que "hablan mal" sirven para que el lector pueda identificarse con ellos y sea más "natural"; mientras que el narrador yo lo dejaría como una figura más "culta" cuidando su lenguaje.



En cuanto a la trama y la forma de expresarte (quitando los detalles que te dije), sublime. Mimándolo un poco puede llegar a ser de lo mejor que he leído. De hecho, no suelo ver fics así. Bravo por tí!:)
labin

Sexo: Macho
Nivel: 5

#23
Ooooooooops, ha pasado casi un mes desde el último capítulo.

El uso de paréntesis es algo que tengo que corregirme, @labin , pero es un pequeño vicio que he tenido siempre cuando quiero explicar pequeños detalles o simplemente añadir una nota que no encaja como narrador, extraño porque mi estilo de narración es la omnisciente, pero así funciono ^^U

La vulgaridad es otro tema, en lo personal es algo que uso sencillamente para facilitar la lectura, cuanto más cercano es el lenguaje al del lector, manteniendo la ortografía y gramática a buen nivel, más sencillo es de leer, en lo personal creo que un narrador demasiado culto, educado y "seco" aleja al lector de la historia, al menos así ha sido para mí siempre.

El guión es una cuestión meramente estética, así que ni me preocupo :v

El próximo capi aún tardará un pelín más en llegar, acabo de terminar un periodo algo difícil en mi vida y me estoy reorganizando mentalmente. Pido disculpas a los cuatro gatos que me leen ^^U
#24
Bueno... Pido perdón por el doble post, pero he decidido no retrasar más el nuevo capítulo.

Originalmente iba a ser más largo, ya que se compone de dos actos que, en realidad, puedo dividir en dos capítulos diferentes, además el cambio de tono que tiene lugar entre un acto y otro es demasiado exagerado y según avanzaba empezaba a sentir cierta presión. He decidido que, siempre que pueda permitírmelo, mantendré los episodios por debajo de las 10 páginas, aunque eso aumentará ostensiblemente el número de capítulos.

Bueno, en todo caso espero que este lo disfrutéis (>__o)b

Episodio 4

Receso


Spoiler
Con la victoria de Mushik, los presentadores en el yate pasaron a anunciar que las eliminatorias habían alcanzado su ecuador, a nadie le extrañó puesto que quedaban 25 de 50 participantes, pero los murmullos de disgusto se alzaron cuando se informó que apenas en 1 hora los combates continuarían. Para muchos, combatir de noche suponía un handicap sólo por el cansancio acumulado, y hubo algunas retiradas inmediatas.

Shen, Mushik, Hikari y Osaka se encogieron de hombros y decidieron ir a cenar al restaurante donde habían comprado la comida del almuerzo. Osaka, que gustaba de comidas lentas y tranquilas en compañía de sus pokémon, estaba descontento con una única hora de receso, pero no tenía intención de retirarse por algo tan nimio.

El local resultó ser agradablemente acogedor en contraste al incómodo frío de la noche carminense, con suelo carmesí enmoquetado que se extendía desde la mismísima entrada y decoración enteramente en madera, las mesas y sillas lucían un diseño antiguo, como de 3 o 4 siglos atrás, pero poniendo un poco de ojo se notaba que dicho diseño había sido construido sobre un robusto armazón. Las lámparas de araña en cuyo diseño podía adivinarse la forma de un Joltik y los gigantescos ventanales que permitían contemplar el puerto sin esfuerzo contemplaban el cuadro de lo que parecía ser un restaurante de lujo.

- ¡Oh! Es el señor campeón de Johto y su esposa ¡Pasen, pasen!

El Garçon que los recibió reconoció instantáneamente al matrimonio y, cuando entró tras ellos, a Shen, con Osaka se quedó bloqueado y el veterano acabó salvándole el percal dándole una palmada en el hombro mientras decía con una sonrisa "Tranquilo hombre, sólo Osaka"

El cuarteto entró y escogió una mesa, pronto se hizo evidente que no habían sido los únicos puesto que estaban rodeados de participantes que, en pareja o con sus pokémon, ya esperaban a recibir sus comandas. Al ser atendidos por el mismo garçon que los recibió el veterano hizo una pregunta incluso antes de acceder a coger la carta.

- ¿Dan servicio de comida a Pokémon? - La cuestión era directa, y la hizo poniendo su cinturón sobre la mesa - Acabamos de terminar la primera fase de las eliminatorias ahí fuera y creo que se merecen un buen banquete ¿Es posible?

- ¡Por supuesto! - Respondió el camarero con alegre orgullo - Mucha gente viene a comer aquí después de largos viajes y quieren que sus pokémon se alimenten también. Si quieren que sus compañeros coman con ustedes también es posible, pero el tamaño máximo permitido es la talla humana.

- Conforme - Aceptó Osaka mientras separaba la pokéball de Opticable junto a otra más y ponía el cinturón a disposición del camarero - Por favor, asegúrense de que están bien servidos.

- Este parece un restaurante muy caro - Comentó Shen mientras cogía las cápsulas de Butterfree y Emolga - Deben tener mucho éxito aquí en pleno puerto.

El camarero, de impecable peinado con raya en medio, tendía el brazo y colgaba en él los cintos.

- ¡Oh, no! Nos gusta ofrecer un ambiente acogedor y buena comida, pero no cobramos altos precios por ello. La filosofía de nuestro restaurante es dar de comer al que lo necesita, no al que tiene dinero para pagarlo.

- ¿Y se mantienen?

- Bueno, aquí estamos ¿Cierto? - Concluyó con una sonrisa.

Finalmente, el garçon tomó los pedidos y se marchó. Opticable, Hitomi, Cotona, Quaglady, Emolga y Butterfree salieron de sus pokéball junto a una séptima criatura que Osaka quería mostrarles.

- Este es uno de los últimos que he entrenado - Comentó mientras pulsaba el botón de la pokéball - ¡Puedes salir, Jellicell!

Un Reuniclus aproximadamente del tamaño del torso de su entrenador se materializó y empezó a levitar al lado de la mesa. Al verlo, Hikari dejó escapar un "OWWWWWWWW ¡QUÉ LIIIINDOOOO!"

El matrimonio y el criador saludaron al pokémon con efusividad, pero este pareció abrumado y corrió a esconderse tras la espalda del veterano, para diversión de este.

- ¡Es un poco tímido! - Explicó entre risas - Lo he entrenado en soledad así que no está muy acostumbrado a la gente. Iba a hacer su debut en el torneo, pero al ver la multitud me lo pensé mejor ¡Venga, Jellicell! - Lo animó - ¡Son amigos! He pedido comida para ti ¿Quieres? - El pokémon asintió, pero asomando tímidamente tras la cabeza de Osaka.

- ¿En soledad? Quieres decir ¿Ni siquiera combatiste con un sólo entrenador para fortalecerlo? - Preguntó la entrenadora mientras acariciaba despreocupadamente a su Sylveon.

- ¡Nah! Quería probar otros métodos - Alzó la cabeza levemente tratando de mirar a Jellicell - Suena mal dicho así, pero Jelli ha sido un experimento en toda regla ¡Y no puedo decir que fallido! Compite en potencia con algunos de mis mejores psíquicos, y mis siniestros tienen problemas para tumbarlo.

Con Emolga acurrucado en sus piernas y Butterfree revoloteando a su alrededor, Shen habló miraba distraídamente a la cristalera.

- Un entrenamiento sin humanos... Eso ha sido por Hibari ¿Cierto?

- ¿Hibari? - Intervino el campeón de inmediato - Eso es un nick femenino. Osaka ¿Has ligado?

- ¿Qué? ¡No! - Replicó el veterano de inmediato - ¡Dudo que haya nadie capaz de soportar mi ritmo! - Rió - Hibari es un pokémon un tanto... especial, quiero que debute en el siguiente combate. Ya la veréis.

- ¿Y cuándo vas a sentar cabeza? - Protestó Hikari - ¡Ya tienes una edad!

Osaka miró fijamente al matrimonio durante unos segundos, con una seriedad casi antinatural, antes de sonreír de oreja a oreja.

- Cuando este estilo de vida no me satisfazga - Respondió - Pensaré en buscar pareja. Aún tengo objetivos que cumplir.

La conversación, completamente miscelánea, continuó hasta la llegada de los platos: Una Pizza Rocket (Base esponjosa, salsa de tomate, carne picada, pepperoni y extra de queso y especias) para Osaka, Kebab con salsa Miltank y ensalada para Hikari, Sopa de huevo de Sharpedo con carne empanada para Shen y Pizza Aqua (Base crujiente, salsa de tomate, delicias del mar y baya Pinia con una fina capa de queso) para Mushik, acompañado de alimentos diversos para los pokémon, alejados de las clásicas croquetas de forma y sabor indeterminados que vendían en las tiendas y bien repartidos en platos decorados según la especie.

Al ver el festín ante sus ojos, humanos y criaturas se lanzaron al ataque sin dudarlo un instante, en el largo viaje casi no habían probado bocado, y aunque habían tenido la oportunidad de almorzar durante las eliminatorias sus estómagos seguían sintiéndose vacíos. En un momento dado, Hikari se percató de que el plato de Hitomi estaba vacío, y el Sylveon que debía estar delante de este no aparecía por ninguna parte.

- ¿Hitomi? ¡Hitomi! - La entrenadora se levantó alarmada, no tenía costumbre de llevar a Hitomi a comer a ningún lado y además el lugar era completamente nuevo para ella, aunque lo que más le preocupaba no era exactamente que se perdiera, si no...

- ¡Sicott! ¡Whimsicott! - Cotona flotó hasta su maestra y tiró de la manga del suéter, señalando al techo, Hikari no lo comprendió al principio, pero cuando miró a donde indicaba la hadita casi le da algo.

- ¡¡HITOMI!! ¿¡PERO QUÉ HACES AHÍ!?

Sus tres compañeros, acompañados de medio restaurante, siguieron su mirada para encontrar una escena, como poco, peculiar: La lámpara Joltik que colgaba cerca de sus cabezas estaba peligrosamente desequilibrada y de ella pendía, tratando de subir su cuartos traseros de forma desgarbada, un Sylveon que nadie tenía ni idea de cómo había llegado allí. Mushik suspiró, Shen casi escupe su sopa y Osaka se echó a reír a carcajadas luchando por no ahogarse con la pizza.

Al oír la voz de su entrenadora Hitomi miró hacia abajo y, alarmada, empezó a moverse frenéticamente para terminar su escalada, dando la impresión por momentos de que caería al suelo junto al caro adorno de cristal, de hecho Hikari estaba al quite, aunque totalmente crispada y parecía que no sabía si continuar gritando, seguir a su pokémon y bajarlo a la fuerza o desmayarse así mismo.

- ¿A-Alguno puede hacer algo? - Preguntó temblorosa - ¡Eso se va a caer en cualquier momento!

Osaka, que seguía mondándose, no respondió, Mushik señaló que Quaglady no podría hacer gran cosa, al menos, sin romper el aplique y Shen, recuperado de la impresión, mandó a su Butterfree a recuperar a la Eevelución, que finalmente se había subido y acomodado sobre la lámpara y miraba abajo divertida, moviendo rápida y ampliamente su cola rosada.

- Pa... parece... ay... - Articuló el veterano agotado por las carcajadas, mientras la mariposa ascendía lentamente - Parece que no habéis conseguido corregir el comportamiento de Hitomi ¿Eh?

- ¡Ni de broma! - Contestó el campeón - Todavía no sé de dónde demonios puede haber salido un Eevee así... ¡Que me parta un rayo si Hikari no captura los pokémon más raros que existen!

Tras unos segundos que parecieron eternos, el Butterfree de Shen arribó a la altura del Sylveon, momento en que su maestro le ordenó usar paralizador para impedir que pudiera causar más problemas pero, aunque desde abajo no pudieron verlo, Hitomi respondió a esto constriñendo su rostro en una mueca terriblemente agresiva y bufando como un Purugly, asustando a la mariposa al punto de descender en cero coma y esconderse atemorizada tras la espalda de Shen.

- ¿¡Qué demo...!?

- Vale, está a gusto ahí arriba - Comentó el Campeón - Esto va a ser difícil.

- ¡Hitomi! ¡¡BAJA DE AHÍ AHORA MISMO!! - Rugió Hikari finalmente - ¡¡NO ME HAGAS SUBIR!!

- ¡Veon! ¡Sylve! ¡Sylveon! - El pokémon contestó entre alegre y desafiante. No parecía dispuesto a bajar.

- ¿Qué demonios pasa con ese Sylveon? - Preguntó el criador, extrañado, mientras consolaba al Butterfree que apenas unas horas atrás había afrontado a un Gyarados sin inmutarse - ¿Siempre ha sido así de... "travieso" ?

- Desde que Hikari la capturó como Eevee - Respondió Mushik con un suspiro - Se supone que al evolucionar debería haberle cambiado el carácter de acuerdo a su especie, volverse más vanidosa y todo eso pero... Ya ves.

- Cuidarla tiene que ser un infierno...

- Es... entretenido

Entre tanto, la entrenadora parecía a punto de estallar, llegando a alertar a su marido que hizo ademán de levantarse para ir a tranquilizarla, pero al tiempo que lo hacía Cotona se posó sobre la cabeza de la mujer, le dio dos palmadas en la frente con suficiencia y, con un bote, ascendió al nivel de su díscola compañera de batalla, que respondió a su presencia como hizo con el Butterfree de Shen.

Cotona no se inmutó, y con un ¡Whimsicott! de tono severo esparció una nube de paralizador sobre Hitomi para después, renegando, cogerla del lazo de su cuello y arrastrarla lentamente hasta sacarla del aplique, utilizando su propia flotabilidad para amortiguar el que de otro modo hubiera sido un duro descenso, cayendo ambos pokémon en los brazos de Hikari.

- Hi... ¡HITOMI! - Reaccionó al tenerla entre sus brazos, empezando a reñirle - ¿¡Por qué demonios has hecho eso!? ¡Siempre haces lo mismo cuando te llevo a algún sitio! ¡Eres un Sylveon muy malo! ¡Eres...!

- Y aquí está - Comentó Mushik al notar que su esposa detenía su arenga, como si fuera algo completamente normal.

- ¿Eh?

- AWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW ¡Si es que no puedo enfadarme contigo! ¡¡No puedo enfadarme con mi linda, liiiiinda Hitomi!! - Cambiando de registro de inmediato, Hikari pasó de regañarle a abrazarla con fuerza en mitad del restaurante. Cotona, sobre su cabeza, adoptó en su rostro una expresión de irritante hastío.

- ¿Pero qué mierd...? - Articuló Shen desconcertado.

- Déjame adivinar: Encanto - Intervino Osaka

- Ajá

- ¿¡Y siempre cae!? - Preguntó de nuevo el criador

- No falla ni una

- Ya...

Tras esta peculiar escena continuaron cenando, pasados apenas unos minutos Hitomi intentó escabullirse en silencio, pero Mushik la agarró y sujetó de sus lazos con una mano sin dejar de comer con la otra. Daba la impresión de que el resto de la cena iba a transcurrir con tranquilidad, pero una fuerte ovación que provenía del puerto los sobresaltó no sólo a ellos, si no a casi todos los asistentes que se hallaban en el local.

- ¿¡Eh!?

- ¿Qué pasa?

- ¿Qué está pasando ahí fuera?

- ¡No me jodas!

Humanos y pokémon abandonaron sus mesas para ir a curiosear a los ventanales, aunque apenas había transcurrido media hora se encontraron con que un corro de gente se agolpaba alrededor del ring, y podía distinguirse a dos entrenadores en pleno combate.

- ¡Venga ya! - Exclamó Osaka con incredulidad

- Igual es un combate espontáneo - Resolvió una entrenadora delgadita de cabello largo y lacio con corte recto que iba acompañada por un Drifloon.

- ¿Quién demonios se pone a combatir en el puerto en mitad de la noche? - Respondió una voz más allá.

Otra ovación, la batalla parecía estar siendo especialmente virulenta.

- Voy para allá - Decidió finalmente Mushik - Hikari, vigila que Hitomi no la vuelva a liar.

- ¡Vale amore!

"Y haz que olvide Encanto" Añadió Shen en su pensamiento.

El campeón salió a todo correr del restaurante y se adentró en el corro, topando directamente con Krauser que, de brazos cruzados, contemplaba el combate con atención, en el que se batían su esposa y un forzudo que daba órdenes a su Heatmor contra el Lilligant de Kate.

- ¡Krauser! ¿Esto es un combate de eliminatoria?

El entrenador asintió sin hablar, parecía tenso, algo obvio considerando que Kate estaba en clara desventaja.

- ¿¡Cuando demonios ha empezado!?

- Hace 15 minutos - Respondió - Kate es la primera.

- ¡Pero si apenas ha pasado media hora!

- Lo sé - Replicó Krauser - Nosotros estábamos cenando aquí y de repente han llamado a Kate y su rival, nos ha pillado de improviso.

- ¡Danza aleteo, Lilligant! - La entrenadora sudaba, no sólo por el calor provocado por los ataques del oso hormiguero si no también por la tensión, su compañera parecía estar pasándolo mal, y en su debilidad alcanzó a ejecutar una breve danza con la que ganó momentum en sus pequeñas raíces mientras la flor que coronaba su cabeza comenzaba a brillar.

- ¿Es su último pokémon? - Se interesó el campeón - Esto no tiene buena pinta...

- Ha tenido mala suerte - Contestó Krauser - Ese tío tenía los tipos exactos para poder contrarrestarla, el último turno fue un doble KO, este es el último de ambos.

Con la nueva velocidad adquirida, la bailarina esquivaba in extremis un lanzallamas que calcinó el suelo donde se encontraba antes, su entrenadora tenía los dientes tan apretados que parecían a punto de empezar a sangrar.

- ¡Danza Caos! - Ordenó Kate - ¡Y continúa con Poder Oculto!

Una nueva danza, caótica y mareante, hizo tambalearse al Heatmor que tropezó y cayó al suelo al intentar usar Picadura, seguido a esto Lilligant liberó una onda de energía que, al impactar contra su adversario, brilló con un intenso color acuático. El impacto fue tan poderoso que lo levantó del suelo haciéndolo caer sobre sus espaldas, tumbándolo de nuevo completamente inconsciente.

- Ve y avisa a todo el mundo - Sugirió Krauser mientras el resto de asistentes trataba de asimilar lo sucedido. Mushik asintió y echó a correr de nuevo mientras, a sus espaldas, el público rugía. Aquello tenía dos significados: Kate se había clasificado como uno de los diez participantes y el próximo combate daría comienzo en breve. Algo le decía que la organización no sería muy transigente si uno de los participantes se retrasaba.

Desde el local adivinaron inmediatamente que el asunto era serio, muchos entrenadores ya corrían a recoger a sus criaturas del ala restaurante para Pokémon cuando el Campeón cruzó las puertas al grito de ¡EL TORNEO SIGUE! ¡¡TODOS FUERA!!

Afortunadamente el personal del restaurante reaccionó con orden y celeridad, entregando de forma precisa su portapokéballs a cada entrenador y tomando la cuenta de cada mesa. Mientras esta suerte de caos ordenado tenía lugar Osaka, que corría junto a Shen, Hikari y Mushik tras recoger a sus criaturas, no perdió la oportunidad de interrogar a su amigo respecto al combate que había tenido lugar.

- ¿Era ya la segunda ronda? ¿Cuántos combates se había disputado?

- ¡Sólo uno!

- ¿Quién?

- Kate

- ¿Kate? Por un casual no será la mujer de Krauser ¿No?

- Esa misma, y Krauser también participa - Añadió - Pero no sé si él está en la segunda ronda.

Con una jovial y amplia sonrisa, el veterano llevó su mano derecha al bolsillo interior de su chaqueta, sacando un raído mitón negro con pequeña esfera iridiscente engastada, una Piedra Activadora, también conocida como Mega Llave.

- ¡Por supuesto que sí! - Exclamó mientras calzaba su mano en el guante - ¡Y eso significa que toca empezar a tomárselo en serio!

No era el único que lo había pensado, Hikari sacaba a la luz un colgante que hasta aquel momento permanecía oculto bajo su suéter y Mushik se ajustaba un brazal plateado sobre la manga del traje, ambos con sendas Mega Llaves.

- Shen ¿Tú no tienes...? - Preguntó la entrenadora al observar que el criador no lucía ninguna Mega prenda.

- Nunca he necesitado megaevolucionar para patear culos - Respondió mientras aseguraba su cinturón junto al PokéGear-NET - Mis chavales y yo estamos listos en cualquier momento.

Cruzaron las puertas de cristal y, con decisión, se dirigieron a la arena, allí un combate estaba a punto de comenzar, y los cuatro reconocieron inmediatamente a uno de los contendientes: Krauser, que afrontaba al Crawdaunt su adversario junto a un inmenso Pidgeot. El ave parecía haber sufrido ya daños, pero su rival no estaba mucho mejor.

- ¡Pidgeot! ¡¡TAJO AÉREO!!

Acababa de arrancar la segunda fase.
#25
La verdad, esperaba otra pelea de torneo, pero, aunque no hubo, el capítulo me gustó bastante. Ahora me voy dando cuenta que los que organizaron el torneo se están pasando de listos al no cumplir con lo que ellos mismos dijeron. Conocí el Reuniclus de Oasaka y me encariñé con Sylveon. Aunque no era tu intención cortar el capítulo de la forma en la que lo hiciste, ¡quedó perfecto! Siento un poco de curiosidad de leer la batalla de Krauser, no sé por qué pero me lo imaginaba mas con Pokémon tipo Siniestro. Como de costumbre, me gusta leerte, sigue siendo fácil y entretenido. ¡Espero el próximo!
#26
Ay Dios mío, ese Sylveon, me agradó mucho esa situación. Tu narración es fácil de leer y la historia sigue siendo entretenida. Me gusta que cada Pokémon tenga su personalidad, eso es algo que yo no he podido lograr en mi fic. Bueno, espero otro capítulo. Bye.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#27
Bueno, dejé pasar demasiado tiempo y terminaste con las tres partes del prólogo y ya estamos en la segunda ronda de clasificatorias para que queden los 10 mejores. Me ausenté por demasiado tiempo xD.

En líneas generales, como esperaba, hasta ahora promete bastante. Te enfocas bastante en la acción y emoción de las batallas y lo haces muy bien, pero todo sin descuidar el desarrollo de los personajes y describir el entorno, que por cierto, si bien no es la más detallada es justo lo necesario; a veces, uno se enfoca en otras cosas más importantes porque es lo necesario pues.

De todos los personajes que has presentado, hasta ahora el que me parece más interesante es Shen junto con Osaka. Es que ambos parecen tan hastiados de la experiencia competitiva que les gusta darles en la madre a los demás con opciones no tan comunes; pero con el Criador me siento más identificada porque el Emolga, pues fue uno de los primeros pokémon competitivos que armé sola en 5ta y me funcionó bastante xD

Mushik parece un tipo bastante relajado hasta que le toca tomárselo en serio, pero todavía no se ha ganado tanto mi estima... aunque si me parece extraña su simpatía por el Equipo Rocket, cualquiera llega dolido y le parte la cara un día de estos xD

Quien no me ha caído del todo bien es Hikari. No me malinterpretes, es un buen personaje, con su personalidad única comparada con los demás hace un buen contraste, bastante femenina entre tantos veteranos y campeones, pero es que yo odio a esas personas tan explosivas xD. La tuve en "veremos" hasta que comenzó a jalarle las mejillas a Osaka y a golpearlo... esa fue la gota que colmó el vaso. Me gusta su equipo, especialmente por el Sylveon Araña, pero hasta ahí. Pero quién sabe, quizás me da una sorpresa más adelante.

Lo que realmente me sigue intrigando de todo este asunto es el organizador del torneo y cual es el propósito de todo eso. Es que, en lo particular, dudo que sea algo para demostrar quién es el mejor, vamos que tiene los nombres verdaderos de veteranos, debe haber algo grande ahí.

Con respecto a las batallas, son breves pero no escatiman en detalles suficientes para poder visualizarla como se debe, son bastante agradables de leer y tienen la emoción necesaria.

En líneas generales, me sigue gustando del mismo modo que cuando comenzaste y hasta más. Tu fanfic está comenzando con bastante acción y emoción, y espero pronto enterarme del verdadero meollo del asunto porque, como ya dije antes, no creo que sea un torneo así nada más... o eso quiero creer.

Sigue adelante, esperaré ansiosamente el siguiente capítulo (o capítulos xD).

Pokiu.

P.D.: Los comentarios se responden al momento de postear un nuevo capítulo, lo pone en las reglas de la sección. Es para que no tengas problemas con la moderación ^^U

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#28
Hala, pues esto me ha tomado más tiempo de lo que esperaba. No pensaba que los asuntos personales pudieran alargarse tanto.

En fin, aquí estamos con otra entrega del torneo de élite, un poco escrito a trancas y a barrancas todo sea dicho (No me matéis si veis alguna errata) pero nuevamente centrado en los combates. Dos nuevos participantes se clasificarán aquí, uniéndose a Kate. Pero antes, vamos con las respuestas :3

@Fossil Wyvern Quería dar un pequeño respiro a los personajes y a mí mismo (Me bloqueo si redacto demasiada acción seguida) y de camino presentar algunos pokémon. En mi fic no son simples armas o salvoconductos para conocer a sus entrenadores, si no que, aunque suene demasiado ambicioso, quiero que cada pokémon sea un ente individual. Veremos si no me estoy metiendo en camisa de once varas XD

@Thranduil Gracias! Sylveon fue uno de los primeros pokémon de Hikari que idee, y es el que tiene la personalidad más fuerte. Espero que disfrutes con este nuevo capítulo.

@OnixTymime ¡Tenía ganas de leer tu respuesta! Lástima no poder replicar hasta tener un nuevo episodio listo. Vamos por partes :v

Mis enfoques son, en efecto, la acción y los personajes, el entorno nunca me ha preocupado a menos que sea indispensable, por ejemplo, en otro de mis fics los protagonistas acuden a la guarida de un vampiro en plena catedral de Nôtre Dame, hoy día todo el mundo sabe cómo es este lugar así que no me preocupé mucho de describirla. Los personajes son otro cantar, creo que su aspecto y sus acciones los definen, de ahí que me centre especialmente en las batallas y sus reacciones y trato hacia sus pokémon en ellas. Espero poder transmitir mis intenciones correctamente.

Shen y Osaka son casi almas gemelas incluyendo el hastío por el mundo competitivo, ambos son veteranos cansados y también son un poco como un dúo Tsukkomi, con Osaka normalmente diciendo las tonterías. Creo que es fácil que caigan bien. Mushik es un personaje relativamente complejo en el que quiero ahondar, e Hikari... te comprendo XD aunque no lo comparto, de hecho es el tipo de personaje que me suele caer bien: Sencilla, explosiva y con un corazón por cerebro. Dale un pelín de tiempo ^_^

Los organizadores del torneo es un tema que dejaré para más adelante :P En lo que a las batallas respecta siempre las imagino como un anime en mi cabeza para redactarlas después, y si no voy con prisa pulo detalles. En algunos casos son batallas que he librado personalmente en XY o Rubí Omega.

Espero que no te canses del fic antes de haber llegado al meollo >__o Ya queda poco para que finalicen las eliminatorias, una fase que considero imprescindible para conocer a los 10 clasificados. No es un torneo sin más, en eso tienes razón, pero ese asunto llegará más tarde :3

Y soltado el tochaco ¡Nuevo capítulo! Tras tantos meses ya puede merecer la pena XD Por favor, disfrutadlo >__o

Episodio 5

Cara y Cruz


Spoiler
- ¡TAJO AÉREO!

- ¡Resiste y usa Danza Espada!

El Pidgeot de Krauser aleteó con una fuerza inusitada, dando lugar a una onda de choque que el Crawdaunt de su adversario, clavando sus pinzas en el asfalto y encogiéndose para recibir el golpe lo mejor posible, encajó antes de realizar una pequeña y violenta danza que concluyó machacando el suelo con sus apéndices.

- ¡Ahora MARTILLAZO!

- ¡Vendaval!

Público y participantes se echaron hacia atrás mientras el ave se alzaba dando aletazos largos y potentes, al polvo levantado le siguió un poderoso tornado que bloqueó completamente la visibilidad. Sólo tras unos segundos pudo distinguirse una forma anaranjada siendo azotada por la corriente.

- ¿¡Qué demonios…!? – Exclamó Mushik, sorprendido, mientras con una mano sujetaba su sombrero y con la otra a su esposa con firmeza – Esto… ¿Esto puede hacerlo un Pidgeot?

- ¡Parece que Krauser ha aprendido algunos truquitos más desde nuestro último encuentro! – Comentó Osaka con una sonrisa - ¡Un Pidgeot sólo puede haber sido entrenado así para megaevolucionar!

El intercambio terminó rápido ya que el viento incomodaba la conversación, y el propio vendaval tocó a su fin cuando el pokémon pájaro fue expelido del interior del ciclón con gran fuerza.

- Parece que el vendaval no ha tenido el éxito deseado – Comentó Shen mientras, con la polvareda asentándose, un malherido Pidgeot malvolaba para posarse junto a su entrenador.

Crawdaunt tampoco estaba en mucho mejor estado, sus pinzas parecían ser lo único que lo mantenían en pie. Esto hizo que el cuarteto centrara las miradas en el rival del entrenador, un hombre alopécico de cabello entrecano ataviado con pantalones pesqueros y chaquetón rojo de pluma. Un pescador, aparentemente, y a juzgar por la forma en que había afrontado la batalla hasta ahora también un entrenador veterano.

- N-no pienso arriesgar, ya has hecho suficiente – Masculló con voz temblorosa mientras sacaba una pokéball de debajo de su abrigo – Vuelve Crawdaunt.

Krauser sonrió ante esto, con sus ojos caídos y pose desgarbada. Como si respetara la decisión de su rival, alcanzó una cápsula de su cinturón y llamó a Pidgeot.

- Ha sido acojonante – Dijo a su compañero alado mientras era tragado por la luz del receptáculo – Ahora descansa.

- En sólo dos movimientos… - Hikari los miraba a ambos casi con incredulidad – Ha sido impresionante, los dos son muy poderosos.

- No quiero ponerme de parte de ninguno – Intervino el criador – Pero Krauser tiene más mérito. Crawdaunt es un atacante físico desde su nacimiento, por otra parte extraer semejante poder especial de un Pidgeot…
- Supongo que no tiene el título de entrenador por nada – Suspiró Mushik – Esto va a ser particularmente interesante.

Mientras continuaba la conversación, ambos adversarios planificaban meticulosamente qué pokéball utilizar entre el tenso silencio del público. El ambiente había cambiado de una ronda a otra, lo que antes parecía un festival era ahora un combate de titanes.

Finalmente ambos adversarios asintieron, casi al mismo tiempo, cogiendo una cápsula y lanzándola a la arena con fuerza.

- ¡A por él, Machamp!

Mientras la visión del imponente luchador de cuatro brazos cortó la respiración de unos cuantos asistentes, la elección de Krauser pareció tener el efecto contrario.

- ¡Vamos, Parasect!

Comparado al titán que se alzaba frente a él, el bicho zombi parecía muy poquita cosa, no obstante si algo había enseñado el Lilligant de Kate a los asistentes es que, a este nivel, no se debía bajar la guardia con nada.

- ¡Puño hielo!

- ¡Danza Espada!

Generando en sus cuatro puños un aura heladora, Machamp se abalanzó contra el Parasect que realizaba una lenta danza sin preocuparse absolutamente nada, cuando el golpe alcanzó el hongo sobredesarrollado muchos de los asistentes dieron este duelo por terminado pero, para sorpresa de sus tres compañeros, el criador se colocó delante de ellos y los empujó hacia atrás con todas sus fuerzas.

- ¡Atrás, ATRÁS! – Exclamó - ¡NO RESPIRÉIS!

E hizo bien, dos segundos después del impacto el hongo emitió una nube de esporas que alcanzó a gran parte del público y, por supuesto, al pokémon humanoide.

- Tío ¿Pero qué coño…? – Osaka parecía confuso - ¿Cómo cojones lo has sabido?

- Cuando realizaba la danza espada me di cuenta de que su hongo no era firme, si no que se movía como un maldito flan – Respondió mientras aún se tapaba boca y nariz con la manga – Ya he tratado otros Parasect antes, normalmente esto es un síntoma de enfermedad porque no pueden liberar las esporas de forma natural ¡Pero este tío lo ha entrenado para generar muchas y resistir la concentración!

- Entrenado para aprovechar Efecto Espora al máximo…

- Sí ¡El muy hijo de la gran puta! – Con celeridad, tomó una de sus pokéball y la abrió allí mismo - ¡Jumpluff, vuela y usa Aromaterapia con todo el público!

Mientras las esporas se asentaban algunos entrenadores y asistentes ya preparaban sus propias contramedidas, los más afectados pudieron atestiguar que las esporas liberadas eran venenosas, y en efecto el Machamp del pescador apareció envenenado entre la nube iridiscente.

- No era necesaria la molestia, Shen – Dijo Krauser sin desviar su mirada – Llevo a mi Meganium encima, pensaba encargarme de todo el mundo después.

- ¿¡Y vas a esperar a que termine el combate para ello!? – Replicó el criador, al punto de la exasperación - ¡¡Eres tan cazurro como siempre!!

Sonriendo ante este comentario, el entrenador volvió a centrarse en el combate, mientras que Hikari hizo a Shen la pregunta que su marido estaba a punto de formular.

- Espera ¿Lo conoces?

- En mis tiempos, si conocías al Rhyhorn este – Señaló a Osaka, contestando mientras vigilaba que su Jumpluff realizara el tratamiento con eficiencia – por narices tenías que conocer a Krauser. Fue él quien le enseñó las bases y lo lanzó a la aventura.

El matrimonio clavó sus miradas en el aludido.

- Pues… sí – Reconoció el veterano – Nunca os lo he contado, creo. Krauser me animó a liarme la manta a la cabeza, luego nos fuimos enseñando el uno al otro hasta que tomamos caminos diferentes. Fue – Añadió con cierta nostalgia – Mi primer rival.

Mientras que Mushik había escuchado con genuina curiosidad, su esposa parecía lanzar a Krauser una fuerte mirada de resentimiento.

- O sea que por ese desconsiderado abandonaste Azulona tan pronto… - Masculló.

- ¡¡TUMBA ROCAS!!

Osaka iba a responder cuando la voz del rival de Krauser inundó la arena, encontrar a su Machamp envenenado era algo no exactamente beneficioso, y había cedido a los nervios, el entrenador por su parte parecía tranquilo pese a que su pokémon había sido atrapado por una cúpula rocosa.

- ¿Es que es de piedra? – Articuló Hikari – Su Parasect ha sido golpeado con Puño Hielo, y ahora con Tumba Rocas, debería estar preocupado al menos, y tiene – su tono adoptó cierto desdén – cara de aburrido.

- Krauser es así – Respondió el veterano de inmediato – A menos que su oponente sea digno siempre tiene ese jeto de ciborg aburrido. A mí me lo ha hecho dos veces ¡Es intragable! – Rio.

- ¡Golpe aéreo!

En respuesta a la orden, la cúpula que retenía al bicho literalmente estalló para dar salida a lo que antes era poquita cosa y ahora parecía un Ariados en pos de su presa, brincando exageradamente para alcanzar al luchador, al que noqueó de un solo golpe dejando atónito a su entrenador. El silencio posterior a este intercambio podría haber derrotado a un Aggron usando Cuerpo Pesado.

- Ma… ¡Machamp! - El pescador tardó medio minuto en reaccionar mientras contemplaba al triunfante Parasect al lado de su Pokémon. Todo había sido muy rápido, demasiado rápido, su sorpresa era tal que casi no parecía acordarse de que tenía que devolverlo a su cápsula.

- Parasect, ven – A la llamada de Krauser, el bicho reaccionó y corrió a sus piernas, el entrenador respondió a esto acariciándole y dándole una pequeña golosina antes de llamarlo a la pokéball, acto seguido alzó la vista y se dirigió a su adversario – Si no quiere abandonar, aún nos queda un pokémon a cada uno. No está siendo un mal combate así que tengo ganas de ver cuál será su tercero.

Eran palabras amables, pero bastaba con mirar a su rostro para darse cuenta de que eran pura cortesía. La expresión del entrenador no había variado más allá de una ligera curvatura en la comisura de los labios mientras hablaba.

En silencio, asustado casi, su rival devolvió al luchador al receptáculo y quedó pensativo mientras palpaba sus pokéball sopesando, aparentemente, cuál sería el más adecuado para cerrar el combate.

Por su parte, Krauser ya había escogido a su pokémon y sujetaba la pokéball a la altura del pecho, inmóvil y listo para lanzarla, seguía sonriendo levemente y en sus ojos había cierto destello de determinación, pero dejando eso de lado estaba, una vez más, completamente inmóvil.

- ¡Me pone de los nervios! - Exclamó Hikari en voz baja tras exhalar aire con fuerza por la nariz - ¿¡No puede mostrar siquiera UN POCO de pasión!? Su rival aún podría darle la vuelta al combate.

- Podría, pero no lo hará – Respondió su marido de inmediato – Lleva casi un minuto intentando decidir qué pokémon escoger, está descorazonado y Krauser lo sabe

- ¡Cualquiera perdería las ganas si lo aplastaran de esa forma! - Comentó Shen, con Jumpluff sobre su cabeza tras curar a los afectados por las esporas de Parasect – Ya me habías contado que se había vuelto muy bueno – Se dirigió a su amigo – Pero esto es irracional.

- Ha mejorado otra vez – Considerando la emoción con la que había observado el combate hasta ahora, el gesto de Osaka era anormalmente serio – Parece que quiere perfeccionar su estilo ultraofensivo… ¡Oh! El pescador ya ha escogido pokémon.

En efecto así era, el adversario de Krauser al fin sujetaba una pokéball en la mano y miraba al entrenador con decisión, al parecer había empleado aquel minuto en aclarar sus pensamientos, y estaba listo para un último uno contra uno.

- ¡Vamos a quedar bien, Electrode!

Una elección inusual que arrancó muchos OOOOOOH. La gran bola eléctrica se materializó con un chirrido metálico y la sonrisa confiada propia de la especie, podían apreciarse pequeñas descargas eléctricas en el aire que lo rodeaba.

- ¡Adelante, Magneton!

Si la aparición de Electrode despertó la admiración del público, la del pokémon magnético levantó protestas e incluso abucheos. No era extraño, puesto que el uso de criaturas a medio evolucionar estaba considerado como un insulto en los círculos de aficionados del mundo competitivo, no así entre los propios entrenadores, lo que no lo hacía menos extraño.

“Bueno, Kraus” Pensó el veterano “¿Con qué nos vas a sorprender ahora?”

- ¡Electrode, DESTELLO!

La orden fue tan repentina y su ejecución tan rápida que pocos alcanzaron a protegerse del resplandor, siendo el más apropiado Magneton que lo recibió de lleno en los ojos de sus tres unidades. Mientras luchaba por recuperar la visión, obedeció al comando de usar Pantalla Luz, rodeándose de una barrera semitransparente.

- ¿No ha atacado directamente? - Preguntó el criador, que esperaba un desarrollo diferente.

- Es eléctrico contra eléctrico, supongo – Respondió Hikari, versada en combates monotipo – Les conviene ser estratégicos, no va a ganar el más fuerte aquí.

- ¡Doble Equipo!

La arena se llenó de imágenes residuales del Electrode, lo que junto a su visión dañada reducía aún más las posibilidades de que Magneton pudiera acertar algún ataque. O al menos este fue el pensamiento de todos los espectadores.

- Más Psique

Dentro de la esfera translúcida, las tres unidades de Magneton empezaron a girar sobre sí mismas a cada vez más velocidad. Tras unos segundos, el pescador ordenó a Electrode usar Rayo Carga, y Magneton desapareció para reaparecer junto a su adversario.

- Fijar Blanco

- ¡Doble Equipo otra vez!

- Síguelo – Respondió a esto Krauser, sin variar el tono y volumen de su voz un ápice.

De inmediato el número de imágenes residuales de Electrode se multiplicó, y junto a ellas aparecía Magneton, con la particularidad de que cada vez paría más y más paralelo al rostro de la veloz esfera. Una vez que estuvieron completamente frente a frente, el entrenador dio por fin su orden.

- Disparo Espejo

Los imanes de las tres unidades del pokémon magnético emitieron una luz intensa, sin llegar al nivel de la de Destello, que derribó a Electrode antes de que este usara Poder Oculto, que por su color rojo intenso parecía ser de tipo fuego, pero la Pantalla Luz absorbió una parte importante del daño.

Los espectadores estaban extasiados, habiéndose olvidado del insulto de Krauser para disfrutar de un combate que había derivado a un rápido intercambio de estrategias y contraestregias.

En la arena los dos pokémon permanecían frente a frente tras el intercambio de ataques. El pescador, nervioso, su Electrode parecía ser incapaz de enfocar la vista y parpadeaba constantemente, Krauser, por su parte, relajado y sonriendo levemente, al detener Magneton sus movimientos el público pudo comprobar que los ojos de las tres unidades estaban cerrados, quizá para evitar gastar energías intentando enfocar a su adversario.

- ¡Por fin! ¡Este es el Krauser que yo conozco! - Suspiró Osaka con alivio y una gran sonrisa.

- Ha sido un intercambio increíble – Admitió Shen.

- No habría sido posible sin la velocidad de Magneton – Resolvió Hikari, con su esposo interrogándola con la mirada – Cuando evoluciona pierde algo de velocidad, parece que Krauser escogió lo último… ¿¡Qué!? - Reaccionó ante los ojos de Mushik - Soy entrenadora de tipo hada ¡Tengo que conocer el tipo Acero para saber reaccionar contra él en combate!

- Es que no es normal verte hacer ese tipo de observaciones, cielo – Respondió él algo avergonzado. Y era cierto, aunque Hikari era una poderosa entrenadora y estratega, estudiosa y seguidora de la escena competitiva, nunca compartía observaciones e incluso tendía a parecer despistada a ese respecto. Hacía olvidar a Mushik a menudo que luchando al 100% era posiblemente la única entrenadora de Johto capaz de plantarle cara.

- ¡PODER OCULTO! - Tras el pequeño descanso, el pescador se decidió de nuevo por Poder Oculto sabedor de que Magneton era de tipo Acero y la pantalla luz que lo protegía estaba a punto de caer en vista de que ya no era más que una luminiscencia tenue. El resplandor rojizo alcanzó a la criatura magnética, que aunque pareció caer terminó manteniendo la levitación y obedeciendo el comando de su maestro que, por primera vez, varió el tono de su voz y la expresión de su rostro.

- ¡TRIATAQUE!

Magneton abrió sus tres ojos para lanzar por cada uno de ellos un proyectil energético de color azul gélido, otro de color amarillo eléctrico y un último de un brillante rojo fuego. Electrode no reaccionó a tiempo y fue alcanzado por los tres, quedando en una posición incómoda y claramente desequilibrada de la que, por alguna ilógica razón, no se recuperaba. Su entrenador, asustado, corrió a asistirlo, y retiró instintivamente ambas manos nada más tocarlo.

Estaba congelado.

La energía gélida había prevalecido en el Triataque y lo había congelado en el momento de recibir el impacto. Había permanecido en aquella posición al congelarse la humedad ambiental en el punto en que la esfera hacía contacto con el suelo.

No era algo que pudiera extrañar a nadie a decir verdad, Triataque podía quemar, paralizar, congelar o no hacer absolutamente nada, dependiendo del equilibrio entre los tres proyectiles. Aunque algo hizo pensar al cuarteto, especialmente a Shen y Osaka, que la decantación por la energía congelante no era algo casual, no en un entrenador del nivel de Krauser.

Recogiendo a Electrode en su pokéball, el pescador dejó escapar un gran suspiro.

- Me rindo – Pronunció sonriendo con resignación – Me has dado una señora paliza.

Krauser, que echó a andar con celeridad a donde se hallaba su adversario, le tendió la mano sonriente.

- La última batalla ha sido especialmente intensa – Concedió mientras respondía con un apretón.

- Con un pokémon sin evolucionar ¡Que menos que ofrecer algo de resistencia! - Rió el hombre - ¿Está en entrenamiento?

- ¡Nah! También tengo un Magnezone, pero este quiso quedarse como Magneton.

Tras un combate en el que podría haberse acusado a Krauser perfectamente de abusón, se hizo refrescante ver a los dos contendientes charlando de forma casual mientras los locutores clamaban desde el yate la victoria definitiva del entrenador y su clasificación para el torneo entre los vítores del público. No tardó en abrirse paso Kate, que besó y abrazó cariñosamente a su esposo dándole la enhorabuena, cuando ya regresaban a su posición en el público otra voz les llamó la atención.

- ¡Eh, Kraus! ¡COMBATAZO!

Era Osaka, que se había escabullido del cuarteto y había llegado a la arena a empellones, dispuesto a felicitar a su viejo amigo.

- ¡Gracias! - Respondió el aludido – Espero que te llamen pronto para el tuyo y te clasifiques.

- ¡Lo haré y lo sabes! - El veterano había sentido a su amigo algo cohibido, pero no le dio demasiada importancia, ya conocía la razón – ¡Tengo ganas de enfrentarme a tu nueva ultraofensiva!

Sintiéndose adulado, Krauser sonrió, pero su expresión se disolvió de inmediato cuando la voz de Kate, ahora fría como el hielo, emergió a su espalda.

- ¿Y qué te hace pensar que puedes tomarte esas confianzas con mi marido?

- ¡Hostia! - Osaka no perdía la sonrisa – Siento haberme perdido tu combate, Kate ¡Hola!

La mujer avanzó hasta colocarse entre su esposo y el veterano, con los brazos sobre las caderas, pecho hacia fuera ojos como témpanos.

- Prefiero que te lo hayas perdido, así no sabrás con qué te derrotaré otra vez si nos enfrentamos.

- ¡Naaaaaaaaaaah! No será como la última vez – Respondió el veterano ignorando la hostilidad de su interlocutora – Voy saliendo del ring para que pueda empezar el próximo combate – Concluyó tendiéndole la mano – Buena suer-

No pudo terminar, Kate propinó a Osaka una sonora bofetada – Callando súbitamente a todos los asistentes - que lo hizo tambalearse, lo agarró del cuello de su raído forro polar y pegó su rostro al de él, hablándole entre dientes, con agresividad.

- ¡No se te ocurra tratarme como tu amiga! ¡No soy tu amiga, no me alegro de verte y no quiero se te ocurra volver a tomarte esas confianzas con mi marido! ¿¡ESTAMOS!?

El veterano quedó anonadado por un instante, sólo para echarse a reír justo después.

- ¡Ah, venga, no seas así! - Respondió entre risas, agriando visiblemente el humor de Kate – Además, estamos en una competi-

Nuevamente se vio interrumpido, pero en esta ocasión porque una mano fina e inusualmente fuerte tiraba de su hombro para apartarlo y acto seguido empujar a la esposa de Krauser.

- ¿¡SE PUEDE SABER QUÉ CARAJO LE HACES A OSAKA!?

Aquel bramido femenino le dijo inmediatamente de quién se trataba: Hikari.

- Wow, tío. Es peor de lo que me habías contado – Dijo la voz de Shen a su espalda, mientras las dos mujeres comenzaban a discutir.

- ¿¡Y tú por qué te metes!?

- ¿¡Cómo!? ¿¡Y qué demonios le estabas haciendo tú a Osaka!?

- ¿¡Y a ti que te importa!? ¿Eres una fan o algo así?

- ¡Soy su AMIGA y me importa mucho!

- ¿¡Y quién querría ser amiga de ese-

Una sexta figura irrumpió, interrumpiéndolas. Era Mushik.

- ¿Se puede saber qué ocurre? Así no puede avanzar el torneo.

- ¡¡No quiero oír ningún reproche de un explotador de Gogoats!!

Krauser se llevó la mano al rostro mientras Hikari se encendía más al oír a Kate insultar a su marido quien, adoptando una expresión de irritación en su rostro, tomó la palabra.

- Cuando terminó el combate de Krauser Osaka fue a felicitarlo como viejo amigo suyo que es participando en una competición como esta. No hay razón para atacar a nadie movido por buenas intenciones en base a una rencilla de sabe dios cuánto tiempo – Kate abrió la boca para responder, pero Mushik hizo la señal de alto con la mano para después proseguir – No sé qué te enfrenta a Osaka, y mentiría si dijera que no me importa, pero esto es un torneo y en toda competición, oficial o no, hay una etiqueta que CONDENA este tipo de actitud.

- Ya lo has oído, cari – Krauser parecía irritado y cansado – Vamos a retirarnos y relajarnos. Hemos pasado los dos, no necesitamos montar un espectáculo – Mientras pronunciaba estas palabras no pudo evitar pensar en el hecho de que YA lo habían montado – que nos saque del torneo.

Con un gruñido, Kate volteó dirigiendo una última mirada de odio a Osaka y acompañó a su marido a la multitud, al tiempo que el veterano hacía lo mismo acompañado de Shen, Mushik e Hikari. Pasaron unos incómodos minutos hasta que el público volvió a la normalidad y los nuevos contendientes fueron llamados al combate: Profesora Yunae y Entrenador Galford.

El cuarteto se había retirado a un lugar aislado desde el que presenciar los combates para hablar tranquilamente del asunto, sorprendidos – No mucho por parte del criador – se encontraron con que Osaka realmente no le daba importancia al asunto, y lo achacaba a un viejo malentendido que había tenido con Kate, en todo caso no tardaron en darse cuenta de que algo no iba del todo bien, y es que Galford, un hombre alto y bien plantado, de marcada musculatura, rasgos afilados y vestido con pantalón vaquero extremadamente ancho y una camiseta blanca sin mangas pese al frío que dominaba el puerto Carmín, ya se encontraba en la arena, pero su contendiente no aparecía.

- Oh, genial – Protestó el campeón – Espero que no se haya despistado y se haya quedado en el restaurante.

Aquel movimiento todavía le dolía. Cuando el torneo tocara a su fin tendría unas palabras con la ACP, a ver si había alguna forma de sancionar al organizador.

- ¡¡VOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOY!!

Desde su posición, vieron salir del restaurante a la entrenadora menuda de cabello castaño largo y lacio, vestía una falda larga con vuelo y cargaba a su torso una mochila bandolera negra con las pokéball colgadas al frente, siendo evidente que se trataba de un portapokéballs oficial.

- ¡Eh! pero si es… - Aunque le costó un poco, Shen no tardó en reconocerla - ¡Yunita! - La llamó - ¿¡Tú eres Yunae!?

La chica se desvió para dirigirse al grupo, en efecto ella también reconoció al criador y corrió a saludarlo efusivamente.

- ¡Shen! - Lo saludó con un beso en cada mejilla – ¡Vi tu otro combate! ¡Estuviste muy bien!

Osaka, Mushik e Hikari la saludaron a su vez, y compartieron unas breves palabras.

- ¡Tengo que ir al ring! - Concluyó ella finalmente, apresurada – Shen ¿Nació mi Nidoran?

- ¡Sep! Y nos dio un buen susto en mitad de la noche.

- ¡Bien! - Corriendo de espaldas mientras se despedía, la profesora finalmente se aventuró en el gentío - ¡No os perdáis mi combate!

El cuarteto se despidió de ella a su vez, y una vez desapareció entre el público Hikari pronunció una duda que le remordía desde que se había acercado a ellos.
- Es una chiquilla – Comentó - ¿De qué puede ser profesora?

- De filología – Respondió el criador – En una escuela cercana a mi clínica. Es de nuestra quinta, de hecho.

- ¿¡EH!?

Ya en la arena, Yunae y Galford se encontraban frente a frente, a la espera de que los anunciantes dieran por comenzado el combate. Mientras esperaban, la mujer reparó en que su adversario la miraba con condescendencia.

- O… ¿Ocurre algo? - Aunque no se sentía exactamente intimidada, aquel hombre le inquietaba, especialmente su mirada de desdén.

- Nada, sólo me preguntaba… ¿De verdad te han invitado al torneo? - Incluso el tono de su voz era condescendiente – No pareces mucho más que una chiquilla, y aunque fueras más mayor no tienes pinta de ser una entrenadora experimentada, seguro que en tu equipo tienes sólo pokémon monos, hadas y poco más.

Yunae quedó atónita, mirando a su rival con los ojos como platos mientras sus seis pokéball se agitaban furiosamente. Osaka, Mushik, Shen e Hikari, que se habían acercado a contemplar la batalla desde cerca, no podían creer lo que acababan de oír.

- ¿¡Pero de donde ha salido ese capullo!? - Exclamó el criador sin controlar el tono de su voz.

- ¡Hostias!

- ¡¡APLÁSTALO, YUNI!! - Gritó Hikari desde su posición.

- Seguro que están tardando en dar el inicio del combate para darte la oportunidad de que te retires – Añadió Galford – Hazlo ahora que estás a tiempo.

Mushik, que aún arrastraba la irritación del altercado con Kate, frunció los labios y, abriéndose paso, se acercó al punto más aproximado a la posición del entrenador.

- ¡Están esperando A QUE TE CALLES pedazo de idiota! Los locutores nunca dan el inicio a un combate si los entrenadores tienen algo que decir ¡Así que cosete la boca al culo, piquito de oro!

Habiéndolo callado con estas palabras, se encaminó hacia su esposa y escuchó, complacido, cómo los comentaristas daban paso al inicio del combate.

- ¡Sal, Aegislash!

Algunos de los participantes arquearon una ceja, Aegislash era una elección extraña dado lo difícil que era lidiar con el cambio entre sus posiciones ofensiva y defensiva a lo largo del combate.

Yunae no necesitó decir nada, una de sus pokéball, la que se agitaba con más fuerza, se abrió por sí sola dejando escapar a un Clefable. Era obvio que Yunae no lo había escogido, pero no dejaba de ser un emparejamiento desventajoso para ella, y ya que había pisado la arena aquel pokémon debía participar en el combate.

¿Cambiar de pokémon y revelar dos tercios de su equipo o arriesgarse? Por su expresión, la profesora parecía ser la única que no se hacía aquella pregunta.

- ¡JA! ¡Lo sabia! ¡Un hada, y contra mi Aegislash! - Exclamó triunfante el joven - ¡No vas a durar nada aquí!

Yunae, sonriendo, se arrodilló tras el hada y acarició su cabeza con ternura.

- ¿Has oído eso, Pixi? - Preguntó con una sonrisa tan amable y tranquila que empezaba a resultar antinatural dada la situación - ¿Nos rendimos?

- Creo que el idiota este va a tener un duro despertar muyyyyyyyy pronto – Comentó Mushik poniendo especial atención en la entrenadora y su pokémon.

- ¿Por qué lo dices? - Preguntó Osaka, curioso.

- Observad – Señaló el rostro del Clefable – Está furioso, si un pokémon no tiene un lazo especial con su entrenador no le afecta demasiado lo que digan de él, pero este… Shen, la conoces ¿Verdad? ¿Sabes si es muy cariñosa con sus pokémon?

Mientras hablaban, Yunae y Pixi parecían tener un diálogo que sólo ellas dos parecían entender, dejando a un impaciente Galford completamente al margen, como si no estuviera en la arena.

- ¿¡Si lo es!? - Rió el criador – Dejadme deciros algo: En Hoenn, Yunae es famosa por estar tan unida a sus pokémon que son capaces de obrar milagros por ella.

- ¿Milagros?

- Estáis a punto de verlo.

En la arena, profesora y criatura habían terminado su pequeña conversación, y ahora ambas lucían la misma expresión relajada.

- Lo siento Galford, pero no nos vamos a rendir – Dijo esta a su adversario.

- ¿¡Y para eso me tenéis esperando 5 minutos!? ¿No puedes tomar esa decisión sin tu pokémon? ¡Vas a salir de aquí llorando!

- Hmmmm… Pixi, no se calla ¿Lo callamos nosotras por las malas?

- ¡¡CABEZA HIERRO!!

La espada flotante embistió con su empuñadura por delante mientras que Pixi, sin recibir ninguna orden de su maestra, tomó aire, lo que llevó a Hikari a hacer una pequeña sugerencia a su marido y amigos: Tapaos los oídos.

CleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeefiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiBOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL

Poniendo hasta la última célula de su ser y, a juzgar por su expresión, la última gota de una imparable ira asesina, Pixi ejecutó el ataque Vozarrón más potente que ninguno de los presentes hubiera escuchado nunca. Quienes portaban gafas vieron sus cristales quebrados, otros sintieron sus huesos crujir, y quien menos experimentó una terrible presión fruto de las ondas sonoras. Aegislash, que se encontraba en mitad de su embestida, fue repelido y se estrelló con su entrenador, que lo sujetó a duras penas.

- P-pero qué… - Balbuceó, traspuesto.

- ¡Hostia puta! - Exclamó Osaka cuando el ataque hubo tocado a su fin.

- Gu...au… - Hikari, en cuyo equipos solían figurar hadas con ese mismo ataque, no podía ocultar su sorpresa.

- Milagros, decías…

- Exacto

No menos sorprendente fue el hecho de que Aegislash, en su forma escudo, había caído inconsciente víctima de aquel mismo movimiento. La audiencia había quedado atónita.

- ¡Bien hecho, Pixi! - Yunae abrazó y besó a su Clefable, que respondió abrazándola a su vez - ¡Galford! - llamó a su adversario – Como puede ver, ni mis pokémon ni yo somos simples debiluchos. En vista de cómo se ha desarrollado este primer encuentro… ¿Por qué no se rinde?

Galford, que acababa de devolver a Aegislash a su cápsula, apretó los dientes y retiró otra de su cinturón, lanzándola al ring con furia.

- ¡Aplástala, Seismitoad!

La pokéball dejó escapar a un inmenso sapo azul que se irguió para lucir su gran envergadura. Seismitoad era de tipo Tierra-Agua, lo que hizo adoptar una expresión de falsa resignación a Yunae.

- ¡Vaya, pues ahora estoy en desventaja de tipo! ¡Vuelve, Pixi! - Devolvió a Clefable a su pokéball, sólo para lanzar otra después - ¡Adelante, Xispas!

De la cápsula de la profesora emergió un Eelektross, que nada más terminar de materializarse lanzó un sordo rugido a su adversario para acto seguido comenzar a levitar, quedando a pocos centímetros del suelo “nadando” como una lamprea.

- ¡Seismitoad, Fuerza!

- ¡Bomba ácida!

En esta ocasión no se reprodujo el intercambio que tuvo lugar entre Pixi y Aegislash, en lugar de ello sapo agarró al Eelektross y lo estampó contra el suelo con todas sus fuerzas, a lo que este respondió escupiendo una salva de ácido desde su boca que no pareció afectarle demasiado, aunque la reducción de la mucosa que cubría su cuerpo era evidente en los puntos en los que había impactado el ataque.

- ¡Ahora Roca Afilada!

- ¡Gigadrenado!

En un poderoso movimiento, el sapo clavó sus patas delanteras haciendo emerger algunas estalagmitas que Xispas esquivó con agilidad, clavando su boca dentada en el estómago del Seismitoad mientras su cuerpo emitía un tímido resplandor verdoso. La derrota parecía clara, pero algunos de los presentes repararon en que el pokémon de Galford masticaba algo al tiempo que resistía el ataque.

- ¡Lleva una baya Tamar en la boca!

Finalmente, Seismitoad se arrancó a la lamprea de un tirón y contrarrestó con la orden de su entrenador de usar puño drenaje, propinando a Xispas un certero puñetazo mientras absorbía parte de su fuerza vital, sacudiéndose con tal fuerza para asestar el golpe que parte de su mucosa cayó en los ropajes de Shen, que por instinto lo observó y olió, con un color más oscuro de lo normal en su especie y un deje olfativo nauseabundo. No tardó en identificarlo.

- ¡YUNI! - La llamó alarmado - ¡La habilidad de ese Seismitoad es TOQUE TÓXICO!

Tarde. Cuando Xispas comenzó a levantarse tras sufrir los efectos del puño drenaje su piel había adoptado un color enfermizo y sus movimientos eran torpes, al punto en que no podía levitar correctamente. El gesto de Yunae, que hasta aquel momento tenía en mente ordenarle usar Pulso Dragón, se tiñó de preocupación, y alzó su pokéball para devolverlo a ella cuando el Eelektross, sin previo aviso, lanzó precisamente un Pulso Dragón con el que hizo caer a su adversario para después lanzar una mirada severa a su maestra.

- “Estoy bien” Le está diciendo – Explicó Shen al resto del cuarteto.

- Está envenenado – Respondió Mushik al instante.

- ¡No jodas, Sherlock! - Añadió Osaka, jocoso.

- ¿Será capaz de…? - Murmuró el criador, para sí mismo en esta ocasión.

- ¡Xispas, por favor vuelve a tu pokéball! - Trataba de razonar Yunae por otro lado – ¡Pixi aún está en condiciones de luchar y tú no aguantarás mucho! ¡Me da igual perder, pero no quiero qu-

- TROSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS – Xispas interrumpió a su maestra rodeándose de una poderosa corriente eléctrica, la miró de nuevo, y devolvió unos ojos cargados de decisión al sapo y su entrenador, Galford.

- Está bien… - Aceptó finalmente, resignada – Ya que estás dispuesto a luchar hasta el final, hagamoslo bien ¡GIGADRENADO!

- ¡Esta vez es nuestra, Seismitoad! - Reaccionó Galford, viendo la alocada reacción de su adversaria - ¡CARGA TÓXICA!

Sacudiéndose hacia el frente, el gigantesco sapo lanzó una enorme carga de saliva a mucosa a Xispas, que la recibió de lleno, sin embargo el impacto no detuvo su embestida, y nuevamente enganchó sus boca al cuerpo de su adversario, ante la atónita mirada del entrenador, pero aquella no fue la única sorpresa.

Gracias a la tenue luz generada mientras absorbía la fuerza vital, pudieron ver la piel de la lamprea había adoptado su color azul noche natural y, a juzgar por el hecho de que había resistido la carga tóxica, lo había hecho antes de atacar, pero ¿En qué punto?

Shen parecía ser el único para el que todo aquello resultaba natural, no es que Mushik, Hikari y Osaka no hubieran experimentado nunca alguno de aquellos prodigios, pero ¿Tantos seguidos?

- La fuerza de voluntad de los pokémon es producto de sus sentimientos hacia su entrenador. Si un pokémon quiere curarse de un estado alterado para no preocupar a su maestro forzará a su cuerpo a trabajar para ello – Explicó al expresar sus amigos su asombro – Probablemente la descarga eléctrica de antes no era otra cosa que estimulación para su sistema inmunológico.

En esta ocasión, cuando Xispas liberó voluntariamente a su presa esta cayó inconsciente al suelo, el pokémon no había recuperado mucha energía vital que digamos, pero sí lucía mucho mejor aspecto. No podía decirse lo mismo de Galford, claro.

- ¡Esto es ridículo! - Exclamó de repente - ¡RIDÍCULO! ¡No he visto a tu pokémon masticar nada! ¡No tiene ninguna habilidad contra el veneno! ¿¡Cómo se ha curado!?

- Oh – Yunae, que estaba abrazada a su Eelektross, lo devolvió a su pokéball mientras se dirigía a su adversario - ¿Tus pokémon nunca han hecho algo así? - Ante la expresión iracunda y confusa de su interlocutor, lo miró con cierta lástima – Es una pena… - Dicho esto, se dirigió a su lugar en la arena y lanzó una tercera y última cápsula - ¡A por él, Nyaniula!

- Je… ¡Gracias por elegir tú primero! - Confiado al darse cuenta de que tenía la posibilidad de ponerse en una posición ventajosa, Galford escogió con cuidado su pokémon y lo mandó al ring - ¡Destrózala, Conkeldurr!

El gigantesco pokémon obrero apareció frente a Nyaniula, el Weavile de Yunae, que en contraposición a su adversario era incluso más pequeño de lo habitual en su especie. La ventaja de tipo era apabullante, pero la profesora no parecía dispuesta a dejarse intimidar.

- ¡Niula, Chirrido!

En esta ocasión, el público tuvo el acierto de taparse los oídos a tiempo e hizo bien, ya que el Mawile embistió a su rival frotando las uñas contra el asfalto, provocando un agudo e insoportable chirrido que remató escalando a los hombros del Conkeldurr y frotando las garras de ambas manos junto a este.

- ¡¡¡MACHADA!!!

Al momento en que Weavile tocó el suelo, el luchador trató de aplastarlo con uno de sus pilares de cemento sólo para encontrar que su enemigo había corrido a salvo junto a su entrenadora y, sin reducir el ritmo de su carrera un ápice, ahora se movía incansablemente por toda su área del campo a una velocidad vertiginosa.

- ¡Danza Espada!

- ¡Mofa!

Obedeciendo la orden, Nyaniula comenzó a girar sobre sí misma como una peonza desbocada, realizando extraños movimientos con sus garras, una vez hubo terminado clavó sus felinos ojos en Conkeldurr sólo para ver cómo este se burlaba de ella, realizando grotescas muecas e invitándola a atacar, la reacción del Weavile dejó bien claro a Yunae que se había dejado engañar por la maniobra, así que no le quedaba más remedio que actuar en consecuencia.

- ¡Golpe aéreo, Niula!

- ¡ULTRAPUÑO!

Inmediatamente todos comprendieron que no retirar a Weawile fue un error. Antes de que Niula pudiera hendir sus garras en la corpulencia de Conkeldurr este, con una velocidad impropia de su especie, había soltado las dos pesadas masas de cemento para adelantarse al ataque de su adversario y propinarle un certero puñetazo que lo mandó a volar, cayendo con fuerza contra el pecho de su entrenadora quien, alarmada, comenzó a llamar su nombre mientras Galford sonreía triunfante.

- ¡Niula! ¡Niula! ¿¡Estás bien!? ¡Responde, Nyaniula! - Era como para alarmarse, el impacto había sido similar al de un camión a gran velocidad. Era imposible que Nyaniula despertase, no sin pasar antes por un centro pokémon. Había sido demasiado brutal.

- ...avi...le

- ¿...Eh?

- Wea… vile

- ¡Estás bien!

- Wea… - El pokémon abrió los ojos y miró a su alrededor, primero vio a Yunae y sonrió, pero al ver a Conkeldurr se alarmó, revolviéndose hasta acabar cayendo al suelo, como buen felino, sobre sus cuatro patas, para acto seguido ponerse en guardia - ¡VILE!

- Pero qué demo… ¡Has usado algún Revivir para que despierte! ¿¡Verdad!?

Yunae lo miró, después miró a Nyaniula, y por último a Conkeldurr.

- Debería llamar a Pixi… - Dijo a su pokémon.

- ¿¡Wea!? - Niula se dio un par de golpes en el pecho, aún tambaleante como estaba - ¡Vile! ¡VILE!

- Un día de estos me vais a matar a disgustos – Articuló con la misma resignación con la que aceptó que Xispas continuara combatiendo, sabiendo que Nyaniula tenía aún menos posibilidades – Está bien, intentemoslo.

- ¡VILE!

- Podemos arriesgarnos a recibir un par de golpes, Conkeldurr ¡Haz que no se vuelva a levantar! ¡¡MACHADA!!

- ¡Contoneo!

- ¿¡EH!?

Daba la impresión de que Yunae contraatacaría directamente, pero en lugar de ello Nyaniula, obedeciendo el comando, comenzó a pavonearse, haciéndose la fuerte y burlándose de su adversario. Conkeldurr, presa de la ira, se dispuso a realizar una machada sólo para tropezar y golpearse la cabeza contra su propia arma. La profesora no se lo pensó dos veces, y articuló la siguiente orden como si fuera la última de su vida.

- ¡¡¡GOLPE AÉREO, AHORA!!!

- ¡NO LE DEJES! ¡¡¡ULTRAPUÑO!!!

Nuevamente el luchador reaccionó antes, pero la fatalidad quiso que sus pies se enredaran en mitad de la carrera y cayera al suelo con fuerza, tras lo que Nyaniula saltó sobre él y lo golpeó en la cabeza con tal fuerza que se la hundió en el asfalto. Tras unos segundos de incertidumbre, su victoria fue proclamada desde el yate, seguida de una inmensa ovación rugiente por parte del público.

- ¡¡LO CONSEGUIMOS!! ¡¡LO CONSEGUIMOS!! - Reía mientras abrazaba a Nyaniula junto a Pixi y Xispas, a los que había sacado de sus cápsulas - ¡¡SI!! ¡¡SÍ!!

- ¡Acojonante combate! - Celebró Shen por su parte, entrando a la arena - ¡Ha sido increíble!

- ¡Gracias! ¡Gracias! - Yunae no dejaba de celebrar – Han sido mis niños ¡Son estupendos!

Pasaron cinco minutos antes de que la euforia remitiera, y apenas uno antes de que Galford fuera completamente olvidado. Yunae había salido del ring y ahora se encontraba con Shen, Mushik, Hikari y Osaka comentando la batalla, su marido, también profesor, no había acudido porque ambos pensaban que no pasaría de la primera ronda, ella misma era consciente de ello pues no combatía a nivel competitivo desde los tiempos en que Osaka y Mushik se encontraban en Sinnoh.

- Si has venido sola ¿Por qué no te quedas con nosotros? - Propuso Hikari - ¡Nos haremos compañía!

- ¡Puedes intentar ligarte a Shen de camino! - Bromeó Osaka, con la consiguiente colleja por parte del aludido.

Tras otros cuantos minutos de risas, fueron interrumpidos por los comentaristas, llamando en su escandalosa forma habitual a los participantes en el próximo combate. Todo se estaba desarrollando con normalidad, hasta que Osaka escuchó el apodo de uno de los contendientes: Nosfe.

Pálido, corrió y se abrió paso entre el público para encontrar a un entrenador de casi dos metros de alto, cabello corto, negro y revuelto, rostro cuadrado y rasgos duros, atlético y vestido con un pantalón vaquero azul y una chaqueta roja cuyo estado hacía pasar sus andrajos como ropa recién comprada en las mejores boutiques de Kalos.

Mushik, a quien le pudo la curiosidad, asomó poco después y palideció al tiempo que fruncía labios y ceño. Él también lo conocía.

- ¡¡Este es el imbécil que nos atacó la noche que recibimos la invitación, en Johto!!
#29
Interesantes batallas la que mas me llamo la atención de la primera fue el Parasect que me hizo recordar un documental que vi hace nada en Discovery.

La batalla entre Aegislash y Pixi (Cleflabe) se me hizo la mar de curiosa, dado que Bozarron es un ataque normal y es técnicamente imposible hacerle daño a Aegislash dado que el es tipo fantasma.

Dejando los combates de lado, la bofetada propinada a Osaka da para mas argumento a ver que saldrá en próximos capítulos sobre eso.

Otra cosa que me dejo un buen rato pensando, cuando Shen menciona sobre que Yuni pertenece a su quinta....¿a que se refiere?



Un día común y corriente:

#30
Estem... Bueno, me pareció un poco raro y confuso por dos detalles: cómo dijo Genya Arikado, se supone que Hyper Voice es tipo Normal, ¿cómo dañó a Aegislash?; y otra, ¿era un Machamp o un Machoke? durante la batalla describiste a un Machamp pero al final el entrenador dijo "Machoke"...

Aparte de ésos dos detalles el capítulo estuvo bárbaro, no me aburrí en ningún momento. Las peleas fueron entretenidas y bastante fuera de lo común. Ahora, Nosfe, ¿eh? Dios mio, eso me llamó muchísimo la atención. Ya quiero ver qué historia con éste tipo, por qué los atacó y de dónde lo conoce Osaka. La verdad me gustó muchísimo. Espero el que sigue bastante ansioso.
#31
Pido perdón por volver a saltarme las reglas pero me veo en la necesidad de hacer un disclaimer XD

La escena de vozarrón estaba protagonizada inicialmente por un Sylveon con la habilidad piel féerica, pero Hikari va acompañada a todos lados por su Hitomi así que no quería redundar. El combate de Yunae gira en torno a la capacidad de sus pokémon de realizar milagros por ella así que, aunque es evidente que la escena está MAL, lo utilicé como excusa para marcarme un plot no jutsu de la hostia bendita.

Además, la idea de derrotar a un adversario de pura furia con un sólo grito siempre me ha resultado cool as f*ck

El pokémon del pescador es un Machamp. Ahí tuve una diarrea mental imponente :v

EDIT: Lo olvidaba. @Genya Arikado una "quinta" es una franja de edad. No tiene una métrica exacta, pero es el término que usamos en España cuando nos llevamos con alguien unos cinco años como mucho.
#32
Hola. Vine a comentar. Me gustó mucho el capítulo, la escena de la bofetada y el sujeto que aparece al final, sirve para dejar atrapado al lector. Todo muy bien descrito, vocabulario amplio y lo de siempre. Batallas bien pensadas. Me interesa mucho saber por qué ese tal Nosfe los atacó la otra vez. No tengo mucho más que decir, excepto por una cosa, en una parte pusiste Mawile en vez de Weavile. Espero leer más sobre esos temas pendiente que quedaron en el capítulo.

Otra cosa, tienen que usar " — " no " - ", el guión no es para diálogos, si no sabes hacerlo es alt + 0151.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#33
@Thranduil No insistas con lo de los guiones. Soy un caso perdido :v

Y bueno... vamos con otro. El torneo sigue y participan dos personajes nuevos. Por razones evidentes más allá de que me caen FATAL (Sep, tengo personajes propios que odio, cosas que pasan xD) sus batallas no son muy elaboradas, pero he intentado desarrollar interés a pesar de todo. Con la batalla que abre el próximo episodio ya habremos terminado con los 6 secundarios, y empezarán las clasificatorias del cuarteto. Espero no espantaros con este capítulo :P

Episodio 6

Nubarrones


Spoiler
- ¿¡Eh!?

- ¿¡Cómo!?

Como si hubieran tenido los dos exactamente la misma idea, Mushik y Osaka se agarraron el uno al otro del hombro y se adentraron de nuevo en la multitud, conduciéndose mutuamente a donde se hallaba el resto del grupo mientras intercambiaban preguntas.

- ¿¡Me quieres decir qué coño significa que Nosfe os atacó en Johto!?

- No no, tú primero Osaka ¿De qué demonios conoces a ese tío?

- Mi pregunta es más importante – insistió - ¿Me vas a contar qué pasó sí o no?

El interrogatorio mutuo duró hasta que se reunieron con Shen, Yunae e Hikari, quien los esperaba con los brazos cruzados. A sus espaldas, el combate entre Nosfe y un tal Braun estaba a punto de comenzar.

- Parece que tienes algo que contarnos, Osaka - Inquirió inmediatamente la mujer.

- Nah, no realmente - Respondió fugazmente el entrenador - Pero - La seriedad en su semblante era absoluta - me gustaría saber qué demonios os pasó con ese.

- Nadie palidece y echa a correr para confirmar sus temores si no tiene algo que temer - Intervino Yunae, con la esposa de Mushik asintiendo para apoyar sus palabras - Algo ha tenido que pasar para que te pongas así.

El veterano torció el gesto, sintiéndose acorralado. Shen era el único que no decía nada, pero ambos intercambiaban miradas constantemente.

- Ellos primero - Insistió para después mirar directamente al matrimonio - No me parece exactamente moco de pavo que Nosfe apareciera en Trigal y os atacara directamente en vuestra propia casa. Los porqués dudo que los sepáis y ya se los arrancaré yo a ese desgraciado, pero quiero saber qué pasó. Ya hablaré yo después.

Hikari y Mushik se miraron. Satisfechos por el prometido intercambio de información se dispusieron a contar a su amigo, junto a Shen y Yunae, todo lo que aconteció la noche en que recibieron la invitación, una vez hubieron terminado el gesto de Osaka era iracundo a la par que sombrío, aunque inmediatamente admitió que esperaba un relato mucho peor.

En respuesta a esto Mushik y especialmente Hikari lo instaron a cumplir su palabra, pero se sobresaltaron al sentir un jaleo en el público que parecía más un abucheo que una ovación. En la arena el primer intercambio acababa de terminar, con un Sawk inconsciente a los pies del Bisharp que el campeón reconoció como el que atacó a su esposa por la espalda.

- ¿Eso es todo? - Nosfe, de brazos cruzados y con aire de suficiencia, hacía sonar su bronca voz sobre los abucheos del público - Te he dado mil oportunidades y aun así mi Bisharp no tiene ni un rasguño. No creo que tu pokémon esté exactamente orgulloso de ti.

El comentario solo hizo arreciar las protestas del público. Como poco, Nosfe no era exactamente el colmo de la deportividad.

- Nos lo hemos perdido - Lamentó el criador.

- Si, y este es importante - Agregó Hikari - Tendríamos que estar atentos a su combate para saber si-¿¡EH!?

Tardaron unos segundos en darse cuenta de que Osaka había vuelto a desaparecer, Mushik e Hikari comenzaron a protestar, pero al poco rato repararon en la innatural seriedad de Shen, equiparable a la de su amigo, lo que les hizo centrar sus miradas en él.

- Está bien... - Articuló el criador con un suspiro, sabedor del deseo reflejado en los ojos que se clavaban en él - Pero antes tengo una pregunta para vosotros dos ¿Hace cuánto que conocéis a Osaka?

- Unooooos... catorce años - Respondió Mushik - Cuando comencé mi viaje por Johto.

- Desde que tengo uso de razón - Respondió la entrenadora a su vez - Somos vecinos puerta con puerta de nacimiento.

- Ajá ¿Alguno de vosotros recuerda haberlo visto alguna vez deprimido, frustrado, desesperado o en uno de esos estados negativos de ánimo que la gente normal suele sufrir de vez en cuando?

- ¡Qué va! - Replicó Mushik inmediatamente con una sonrisa.

- Ah ah - Articuló Hikari a la vez sacudiendo la cabeza - ¿Triste? Sí ¿Cabizbajo? A veces. Pero es el tío más animado y sonriente que conozco.

- Bien, pues... - Shen suspiró de nuevo - Mientras duró su viaje por Sinnoh, este tal Nosfe lo hizo arrastrarse por el barro.

Guardó silencio para mirar a la arena, donde un Tyranitar hacía lo que quería con el Golem de su adversario, empleando solamente ataques como Mordisco o Lanzarrocas y apenas inmutándose por los golpes recibidos. Tras unos segundos, continuó.

- No conozco los detalles exactos - Admitió - Pero Osaka se lo encontró en la primera ciudad y tuvieron un combate, siendo los dos iniciados de la Generación Kanto libraron un combate dando lo mejor de sí mismos. Osaka perdió... exactamente como está perdiendo el adversario de Nosfe ahora mismo.

Volvió a dirigir su atención al área de combate, señalándola con la cabeza y haciendo a su vez que Yunae y el matrimonio siguieran su mirada. Para terror de su adversario, el Tyranitar de Nosfe mantenía a Golem débil pero consciente, evitando sus ataques con facilidad y respondiendo con técnicas de escasa potencia mientras remarcaba a su rival lo terrible entrenador que era, y lo desafortunados que eran sus pobres pokémon.

- Como yo me quedé en Hoenn para intentar montar mi propia guardería de crianza - Prosiguió - sólo tenía noticias de Osaka cada vez que llegaba a un Centro Pokémon, y hubo en punto en que llegué a TEMER sus llamadas. Nosfe se le había pegado y batallaban como mínimo una vez en el camino y otra a las puertas de la ciudad, durante todo el viaje desde Pueblo Hojaverde a Ciudad Marina, sin vencer ni una sola vez. Cada llamada era como verlo hundirse un poco más en la oscuridad.

La batalla había dado paso al último duelo por fin. El Gengar de Nosfe hacía frente a un Thyplosion, nuevamente con movimientos como Lengüetazo o Polución. Sin dar a entender si era por el lamentable espectáculo ofrecido en la arena o por recordar los oscuros tiempos de su amigo, Shen, que tenía los brazos cruzados, engarfiaba fuertemente las manos sobre los antebrazos.

- ¿Sabéis lo que me respondió cuando lo felicité por obtener su octava medalla de Sinnoh y lo animé a ir a por la Liga? "No sé si podré, soy demasiado Débil" ¡Débil! ¡Sabes que alguien como Osaka ha alcanzado el punto de ruptura cuando dice de sí mismo que es débil en lo que siempre ha estado más orgulloso!

Marido y esposa tragaron saliva y se miraron el uno al otro, Hikari en particular estaba pálida, si lo que Shen decía era cierto entonces en veterano había estado realmente mal y ella no había tenido ni idea aunque, por otra parte, durante aquella época no tuvieron contacto hasta que el propio Osaka, una vez sabido que ella iba a embarcarse en un viaje por Johto, apareció con un Wigglytuff criado por él mismo para ella.

- Así que ahí lo tenéis - Concluyó - Nosfe puede enarbolar con orgullo el título de ser la única persona a la que Osaka de Ciudad Azulona tiene auténtico y genuino miedo

Entre tanto, al tiempo que daba fin la narración por un lado el combate de clasificación concluía por el otro, siendo Nosfe el único de los clasificados hasta ahora que veía su victoria recibida con abucheos, si bien no le daba demasiada importancia mientras veía con orgullo desde el centro de la zona de combate cómo su destrozado oponente se retiraba, sólo para darse la vuelta y encontrar una nueva figura, desafiante, frente a sí.

- ¡Osaka! - Exclamó con una mezcla de sorpresa y alegría, sin abandonar su posición de altivez.

- Hey, Nosfe - Respondió este acuchillándolo con los ojos.

- ¡La madre que lo parió! - Exclamaba Hikari a su vez al verlo emerger entre las sombras del público - ¡Vamos!

La comparación entre ambos era casi injusta, Nosfe no sólo sacaba casi 20 centímetros de altura a Osaka, si no que además era mucho más robusto, y su duro rostro era mucho más imponente que los cándidos rasgos de un hombre que parecía haber tenido dificultades para expresar seriedad durante toda su vida.

- Ha pasado mucho tiempo - Continuó el entrenador - Desde... ¿Ciudad Marina? ¡Has crecido mucho, pero yo no me quedo atrás!

Osaka devolvió una breve sonrisa a esto antes de adoptar una expresión agresiva. Su respuesta fue contundente.

- Por lo que veo sólo has crecido en cuerpo ¿Sigues empleando los mismos métodos? Con el reglamento actual ya deberías haber sido cesado.

- Oh, venga, no es para tanto, sólo le he enseñ-

- ¿¡Por qué cojones atacaste a Hikari y Mushik en Ciudad Trigal!?

- ... ¿Eh?

- Mushik te ha reconocido, y es muy de tu estilo emboscar a entrenadores famosos por su fuerza para ponerlos a prueba y humillarlos.

La expresión de Nosfe cambió súbitamente, así como Osaka había tensado todo su cuerpo, atrasando una pierna y cerrando los puños involuntariamente. El público se deshacía ahora en rumores y murmullos.

- ¿Y qué si lo hice? - Replicó finalmente, admitiéndolo - Son considerados los mejores de Johto y adorados casi como dioses, sólo quería comprobar si su fuerza era real. Además ¿Por qué habría de incumbirte? Ni que los conocieras de algo.

- Oh, sí que los conozco - Una furtiva sonrisa nerviosa se dibujó en el rostro del veterano - Los dos son amigos míos, y sólo amenazarles siquiera ya te convierte en mi enemigo.

- Ah ¿Sí? ¿Y qué piensas hacer al respecto?

Con una mano segura pero crispada, Osaka desenganchó una de sus pokéball.

- ¿De verdad necesitas preguntarlo? - Respondió en una voz más baja de lo que habría deseado.

- Ni lo intentes - Replicó Nosfe de inmediato.

- ¿Qué?

- He visto tu primer combate y las cosas no parecen haber cambiado mucho que digamos, quizá estés un poquito por encima de la media, pero contra mí no significa nada. Sigues siendo débil, Osaka.

Hikari, que en aquel momento llegaba al ring a la cabeza de Shen, Mushik y Yunae, masculló un mal disimulado ¡Será hijo de ****! mientras se abalanzaba contra él, siendo contenida por su esposo.

- Débil ¿Eh? - Con una extraña sonrisa, el veterano devolvió la cápsula a su cinturón y lo giró sobre sí mismo, quedando estas a su espalda. Esto, extraoficialmente, estaba considerado un signo de claudicación.

- Por supuesto. Estoy seguro de que ni siquiera te has dado cuenta de quién hay en tu sombra ahora mismo.

- Oh, te refieres a - Sin que llegara a tocar una sola pokéball, el resplandor de una de estas abriéndose iluminó el lugar - Nosferatu ¿Verdad?

De repente se produjo una súbita explosión a espaldas de Osaka, y de la nube de polvo generada por esta saltó a toda velocidad una sombra negra que llegó a aterrizar a los pies Nosfe, revelándose como el Gengar que había protagonizado el último duelo del combate.

- Pero... qué... - Nosfe parecía confuso, mientras por entre las piernas de Osaka pasaba una forma marrón, peluda y humanoide en posición de combate, con unas piernas extremadamente musculosas y robustas. Las partes más claras de su pelaje en las patas, muñecas y largas orejas refulgían a la luz de la luna - ¿Eso ha conseguido repeler a Nosferatum? ¿Es una broma?

La criatura que había protegido a Osaka, un Lopunny, alzó su pata derecha para trazar una elegante patada hacha con la que agrietó el suelo bajo sus pies al golpearlo, levantándola una vez más quedando flexionada en alto, en una amenazante posición de combate. Aquel pokémon no era normal en todo caso, contrariamente a la naturaleza mona y alegre propia de su especie, este rezumaba fuerza y agresividad.

- Es una elección curiosa contra un Gengar - Juzgó Nosfe - Casi se diría que no sabes lo que estás haciendo - Mientras pronunciaba estas palabras, su fantasma comenzaba a concentrar energía en las palmas de sus manos.

- Esta Lopunny ha sido capaz de desbaratar el ataque sorpresa de tu Nosferatum, y más. Deberías perder el hábito de subestimar a tus rivales - Al mismo tiempo, la coneja devolvía su pata alzada a la arena y adoptaba una pose flexionada, lista para abalanzarse contra su adversario.

La presión ejercida por ambos veteranos era excepcional, daba la impresión de que en el momento en que ambos pokémon se lanzaran al ataque se desencadenaría el infierno en la arena de Puerto Carmín, pero una voz los detuvo antes de que esto llegara a ocurrir.

- ¡Muy bien, se acabó! - Intervino Mushik desde la espalda de Nosfe - Estáis interrumpiendo el flujo del torneo ¡Esto no puede continuar!

- ¡Oh, el campeón de Johto! - Exclamó el entrenador con fingida sorpresa.

- Mushik... - Murmuró Osaka para sí mientras relajaba a su Lopunny.

- Me preguntaba quién nos había atacado en Trigal - Continuó el campeón mientras se situaba entre su amigo y su adversario - Y ha resultado ser alguien con mucho potencial y poco respeto por sus adversarios. Que sigas federado es toda una sorpresa considerando la legislación actual.

- ¡Ja! Que intervengas sólo para actuar de perrito faldero de la federación es bastante decepcionante. Al escuchar tu voz pensé que lanzarías a alguno de tus pokémon para apoyar a Osaka.

Mushik miró de reojo a su amigo y devolvió una sonrisa a Nosfe - No voy a hacer nada innecesario, de hecho diría que quien necesita asistencia ahora mismo... eres tú.

Con una sonrisa sardónica, Nosfe miró a su alrededor para encontrar tras de sí un Vivillon listo para atacar, y la línea de fuego de Nosferatum había sido bloqueada por un Sableye. Unos metros más atrás Hikari y Shen estaban listos para realizar comandos, acompañados de Yunae.

- Abandona el Ring - Continuó Mushik, tajante - Has ganado tu combate y te has clasificado, responder a la provocación de Osaka podría echarlo a perder - Se giró hacia su amigo - ¡Osaka! Te estoy muy agradecido por defendernos a Hikari y a mí, pero este no es momento ni lugar para hacerlo. Las eliminatorias deben continuar.

El aludido asintió mientras tomaba en brazos a su Lopunny, cuya actitud agresiva se había desvanecido por completo y ahora se acurrucaba en el torso de su maestro.

- Parece que no habrá más remedio que posponer esto - Resolvió el entrenador mientras observaba como la esposa de Mushik y el criador retiraban a sus pokémon.

- Por tu bien - Replicó el campeón, ahora visiblemente enfadado.

- ¡JA! ¿Qué se supone que me ocurrirá si sigo?

Osaka, que ya se adentraba en el público junto a Shen, se detuvo y dispuso a voltearse, pero el criador lo contuvo.

- En el transcurso de apenas 24 horas has atacado por la espalda a mi esposa con un Bisharp e intentado emboscar a mi mejor amigo con tu Gengar - Respondió entre dientes - Créeme, no quieres saber lo que te pasaría.

Tras una risotada despreocupada el entrenador intentó dar una palmada en el hombro a Mushik, pero este atrapó su mano con fuerza y, con una mirada que sólo podía compararse a la ira silenciosa de un Scizor, lanzó un callado pero rotundo "FUERA" que finalmente hizo retirarse a Nosfe en silencio. Una vez vacía el área de combate, respiró profundamente esperando una intervención de los árbitros que nunca llegó, por lo que terminó por hacer él mismo el anuncio.

- ¡¡LAS ELIMINATORIAS VAN A CONTINUAR!! - Lanzó al aire - ¡¡TODOS LOS ENTRENADORES ALERTA, CUALQUIERA PUEDE SER LLAMADO!!

De vuelta a donde Shen, Yunae, Osaka e Hikari se encontraban, ésta última se había abrazado con fuerza al veterano, que por el momento había devuelto al Lopunny a su pokéball. Osaka estaba azorado y realmente no sabía si responder, tras unos segundos de duda miró de reojo a su amigo y le preguntó.

- Vale xorra ¿Qué les has contado?

- Todo lo que necesitan saber.

- Me da a mí que bastante más.

- No es culpa mía que nuestras ideas en ese aspecto difieran, tío.

Dejó pasar unos segundos más antes de volver a hablar, mientras veía cómo Mushik salía de entre el público.

- Oye Hikari... Kitty... ¿No crees que estás exagerando UN PELÍN?

- ¡No! - Respondió ella sin desenterrar su cara del torso del veterano.

- No sé, realmente no es para...

- ¿¡Por qué mientras estuviste en Sinnoh no me llamaste ni una sola vez!? ¡Te habría ayudado a desahogarte!

- Hika tiene razón - Añadió el campeón, que ya llegaba con ellos - Shen no es el único al que podías recurrir. También podías haberme localizado a mí.

- Tú estabas con tu propio viaje por la región - Respondió - e Hikari estaba ocupada con su empleo, no quería interrumpir nada importante.

- A mí más una vez me pillaste en plena urgencia - Intervino el criador, aludido - Y acababa de montar la clínica. Tenía papeleo a morir.

- Vaaaaaaaaaaaaaaaaale, pues lo siento. En fin... si pillar traumas significa que voy a tener a Hikari abrazada durante tanto rato lo mismo debería buscarme algún otro - Bromeó - AYAYAYAYAYAYAYAY ¡No aprietes!

- No tientes a la suerte, Osaka - Respondió esta mientras cerraba su presa con fuerza, sacando una carcajada a todos los presentes.

- De todas formas este es un asunto peliagudo. No esperaba que este tío apareciera en el torneo – Comentó el criador una vez hubieron terminado las risas – Osaka ¿Estarás bien?

- ¿Yo? ¡Seh! – Respondió con despreocupación – Más importante, Hikari – Le dio un par de palmaditas en la coronilla - ¿Estarás tú bien? Mueve la cabeza al menos, que te vas a asfixiar.

La entrenadora, respondiendo, se separó, pero llevó sus manos a los codos de Osaka.

- Prométeme que la próxima vez que tengas un problema así contarás con nosotros.

- Va, hecho.

- Por cierto – Añadió Yunae tras unos segundos – Ha pasado un rato y no han anunciado todavía el siguiente combate.

- Sí – Coincidió Mushik – Tampoco han hecho absolutamente nada cuando Osaka ha ido a por Nosfe. No sé en qué demonios están pensando - Apenas había terminado la frase cuando el ya familiar chirrido del micrófono precedió al anuncio de los nuevos combatientes: Agente Louie y Coleccionista Aegis.

Como ya venía siendo costumbre, el público se llenó de murmullos, pero en esta ocasión el quinteto se unió a la confusión generalizada. Los coleccionistas eran de largo la clase menos querida entre todos los entrenadores federados, caracterizados por su codicia y obsesión por la cantidad en lugar de la calidad, eran infames por su trato hacia los pokémon, más como objetos de colección que como seres vivos. Como los criadores, no eran muy dados a ser grandes entrenadores y raramente se hacían hueco en la escena competitiva, por lo que la sorpresa estaba doblemente justificada.

Entre la confusión, los contendientes saltaron a la arena. Louie, como decía su título, era un agente de policía, con uniforme del cuerpo policial de Sinnoh y de alto rango a juzgar por el hecho de que su pistolera era así mismo un portapokéball federado con 6 cápsulas adosadas a ella.

- Pero… ¡Si es un crío! – Exclamó Osaka mientras miraba al coleccionista, atónito. Aegis no levantaba mucho más de metro y medio del suelo, vestido con pantalones de pinza negros y camisa blanca con un bolsillo del que asomaban varios bolígrafos y un bloc de notas, su rostro joven de boca pequeña, nariz menuda y ojos grandes y marrones quedaba casi oculto por unas enormes gafas de montura de pasta azul marino y coronado por una media melena peinada con raya en medio.

El matrimonio, sorprendido a su vez, decidió encaminarse a primera fila del campo de batalla seguidos de Shen, Osaka y Yunae ¿Un coleccionista tan joven? ¿Y federado? Algo no encajaba ahí.

- ¡Igual simplemente es bajito! – Bromeó Krauser desde el público, a lo que su esposa respondió con un gruñido. Odiaba a los coleccionistas, era justo por el tipo de gente contra la que su organización luchaba.

El combate dio comienzo antes de que el quinteto lograra abrirse paso entre el público. Louie liberó a un Manectric, uno de los clásicos pokémon-policía, mientras que la pokéball lanzada por Aegis contenía un Luxray de piel amarilla.

- ¿Combate de eléctricos? ¡Por mí suena bien! – Respondió el agente a aquello - ¡Lanzallamas!

- Triturar

Aquel primer intercambio fue lo suficientemente extraño como para disparar una importante cantidad de alarmas. Manectric era lo bastante rápido como para atacar antes, pero Luxray no sólo no hizo ningún esfuerzo por escapar del chorro llameante, si no que en ningún momento desde que recibió la orden hasta que hundió sus colmillos en el cuello de su adversario expresó emoción alguna; Aegis tampoco había mostrado empatía, pero esto es algo que ya se daba por hecho.

- ¿¡Estás bien!? ¡Manectric! – La potencia del ataque había sido devastadora, superior incluso a lo que un Luxray por lo habitual era capaz de conseguir, dejando al lobo eléctrico apenas tambaleándose.

- No… ¡No le ha afectado! – Yunae, que ya había arribado a los lindes del ring junto al cuarteto, contemplaba atónica cómo el león regresaba junto a su entrenador sin exhibir gesto alguno de dolor.

- No tiene sentido – Añadió Shen – Ha recibido un Lanzallamas a bocajarro y no es especialmente robusto ni su pelaje parece muy grueso. No es un pokémon defensivo.

Krauser, desde su lugar junto a Kate, compartía la opinión del criador. Tantísimos años de entrenamiento le habían dado la habilidad de distinguir casi a primera vista para qué estaba preparado un pokémon.

- Ese Luxray ha sido entrenado para ir a por todas. Fuertes garras y mandíbulas y cuerpo aerodinámico – Dijo, en parte para sí mismo y en parte para su esposa – No puede haber salido indemne de ese intercambio.

Pero su físico no era lo que importaba a Kate, ni tampoco a Hikari, algo más había llamado la atención de ambas entrenadoras.

Pese a que Manectric no había caído su entrenador decidió no arriesgar y cambió a Krookodile, probablemente un pokémon propio ya que su especie nunca había sido vista en los cuerpos de policía, en todo caso la motivación tras el cambio estaba clara: Ganar ventaja de tipo.

- ¡Krook! ¡¡CORPULENCIA!!

Como el Machamp al que Hikari se enfrentó en su primer combate, Krookodile se rodeó de un aura rojiza al tiempo que sus músculos se tensaban; Aegis ordenó a su Luxray usar Colmillo Hielo, pero se topó con una resistencia férrea por parte del Aligator, que lo contuvo con su brazo derecho dejándolo a punto para su próximo ataque.

- ¡¡ROCA AFILADA!!

Con un poderoso pisotón, Krookodile hizo emerger del suelo unas estalagmitas puntiagudas que golpearon poderosamente a Luxray, quien antes de caer lanzó un segundo mordisco helado. Aegis, completamente ajeno ante el hecho de que su pokémon cayera inconsciente, sólo lo llamó y dejó caer una segunda cápsula de la que emergió un Ferrothorn dorado, cosa que hizo chasquear la lengua a Mushik.

- Otro variocolor… Esto no tiene buena pinta – Murmuró.

- ¡Vengaaaaa! – Respondió Osaka – Tú y yo tenemos al menos 2 pokémon variocolor.

El campeón no replicó, sólo entonó un meditativo Hmmmmmm mientras proseguía la batalla, con el tanque vegetal ejecutando una danza espada tras sufrir la poderosa mandíbula ígnea de Krookodile, movimiento que repitió al turno siguiente sólo para ser derribado por un certero latigazo.

Al contrario que en anteriores batallas no había ovaciones, ni abucheos, todo el mundo estaba sin habla ante el hecho de que aquel crío estuviera conduciendo la batalla de forma casi unilateral. Mientras Louie daba salida a su última criatura, un Arcanine, Hikari manifestaba sus inquietudes.

- ¿No os parece que hay algo raro en los pokémon de ese coleccionista?

- ¿Aparte del color? – Bromeó Osaka.

- No lo entiendo – Comentaba Kate aparte a su esposo – Los pokémon son seres vivos, sienten dolor y tienen emociones, pero los de este crío no han manifestado NADA en todo el combate.

- No han retrocedido ante ataques muy dañinos para ellos – Proseguía Hikari - ¿Habéis visto a ese Luxray tirándose de cabeza contra el Lanzallamas? ¡Y después estaba como si nada!

- Tienes razón – Corroboró Shen – Por muy entrenado que esté un pokémon para resistir el dolor o por muy férrea que sea su defensa nunca se lanzan de cabeza a contra un movimiento, el instinto de supervivencia es demasiado fuerte.

Mientras conversaban, Ferrothorn caía víctima de un lanzallamas una vez más sin dar la más mínima muestra de dolor. Aunque el combate se reducía ya a un solo pokémon restante en cada lado, todo el mundo tenía claro quién iba a ser el vencedor.

Para el último duelo Aegis dejó salir a un Aerodactyl de piel de tonalidad parecida a la del cuarzo rosa en bruto, que en lugar de elevarse y mantenerse aleteando en el aire se posó en el suelo, confrontando a su adversario con expresión ausente y mirada perdida.

- Es como si no tuvieran alma… - Dijeron Hikari y Kate al mismo tiempo al contemplar aquello.

- Acua Cola

- ¡¡VOLTIO CRUEL!!

Envolviéndose a sí mismo en rampante electricidad, Arcanine embistió mientras Aerodactyl, con un simple aletazo, se impulsaba contra él para golpearlo con un coletazo reforzado con energía acuática, recibiendo a su vez el daño eléctrico en el impacto y contraatacando con un golpe aéreo. Bastaron aquellos dos movimientos para que el enorme perro policía cayera inconsciente en el suelo y pasó casi un minuto hasta que Aegis, en vista de que los árbitros no decía nada, abrió la boca por primera vez.

- Aún te queda un pokémon – Dijo a Louie con frialdad – y el mío está herido, quizá tengas una oportunidad.

La sorpresa se reflejó en el rostro del policía ¡Manectric! Llevó su mano a la pokéball, pero se detuvo tan pronto como la hubo desenganchado de la pistolera, sonriendo amargamente.

- No, no puedo hacerlo – Respondió, con los ojos fijos en la cápsula – La velocidad de Manectric no puede alcanzar a la de un Aerodactyl, y ya has demostrado que eres superior a nosotros. Lo siento si suena mal, pero – Devolvió la bola a su zócalo – no quiero que humilles más a mis chicos. Me rindo.

Con estas palabras, los comentaristas anunciaban la victoria del coleccionista mientras este miraba extrañado al policía antes de encogerse de hombros y devolver al ave prehistórica a su pokéball, siendo su victoria celebrada con un tímido aplauso. En el quinteto, el ambiente era sombrío, Mushik en particular se hallaba cabizbajo y pensativo, y Kate e Hikari lanzaban por igual una mirada entre hostil y suspicaz al chico mientras abandonaba la arena.

El campeón, desde aquel momento, se encerró en sus propios pensamientos hasta que, encajándose el sombrero, abandonó el grupo sin mediar palabra. Caminó al punto donde habían pasado el rato como espectadores hasta que Osaka le dio alcance, habiendo dado instrucciones a los demás de que los esperaran allí, ya que tenía intención de ver las batallas restantes en primera fila.

- Tío… ¡Tío! ¡Mushik! – El campeón, unos pasos más adelante, no respondía, por lo que decidió tomar medidas más drásticas – ALE MUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUULAA

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH! – Por fin, Mushik respondió - ¡No me grites en el oído, carajo!

- ¡Pues respóndeme! – Replicó el veterano en seguida - ¿¡Se puede saber qué demonios haces!?

- No puedo pensar entre el gentío – Gruñó – Pokémon sin alma – prosiguió ante la mirada interrogativa de su amigo – No esperaba volver a encontrarme con esto. Nunca.

- Ya… Yo tampoco – Aceptó Osaka.

- ¿¡Y cómo estás tan tranquilo!?

- ¡Venga! ¿Has visto la edad de ese crío? ¡Cuando tú y yo nos conocimos él no podía estar ni planeado! Sea lo que sea, no puede ser más que un vestigio.

- Espero que tengas razón – Suspiró – Porque no tengo ganas de… ¿Eh?

Los dos hombres se detuvieron ante la llamada de Hikari, que los reclamaba urgentemente con una gran sonrisa, al parecer el próximo combate estaba a punto de comenzar, y la expresión de la mujer los hizo correr de vuelta a su encuentro.

- ¡No os vais a creer a quién le toca ahora! – Dijo a ambos con una sonrisa de oreja a oreja mientras se abrían paso para llegar de nuevo a sus lugares.

- ¡Maestro Mushik! ¡Maestro Osaka! – Una voz jovial los llamó cuando apenas habían asomado las cabezas, en la arena los esperaba un chico de unos 17 años, enjuto y con la piel morena por el sol, vistiendo unos pantalones cortos vaqueros y una camiseta azul de tirantas, tenía el pelo rapado al 3, y daba la impresión de ser la energía personificada.

- ¡¡MINORU!! – Exclamó el campeón con alegría mientras Osaka saludaba con la mano.

- ¡Así que te federaste al final! – Añadió el veterano.

- ¡Y me han invitado a este torneo! – Respondió el muchacho con ojos brillantes - ¡Voy a poner en práctica todo lo que aprendí de vosotros! ¡Y más tarde os venceré!
#34
Guión Guión Guión


Hola, vine a comentar. Noté algunas cositas.

Cita:
El intercambio de preguntas duró hasta que se reunieron con Shen, Yunae e Hikari, esperándolos esta con los brazos cruzados. A sus espaldas, el combate entre Nosfe y un tal Braun estaba a punto de comenzar.


Debería ser:

Cita:
El intercambio de preguntas duró hasta que se reunieron con Shen, Yunae e Hikari, esperándolos, ésta con los brazos cruzados. A sus espaldas, el combate entre Nosfe y un tal Braun estaba a punto de comenzar.


La palabra esta o este lleva acento cuando después de ella no está el sustantivo, como es el caso. Aun así, la primera frase me suena algo rara, me da la sensación que el esperándolos está demás, está mal ubicado o es un problema de redacción.

Aquí también pasó algo:


Cita:
- Nah, no realmente - Respondió fugazmente el entrenador - Pero - La seriedad en su semblante era absoluta - Me gustaría saber qué demonios os pasó con ese.


Va un punto después de los guiones:

Cita:
- Nah, no realmente - Respondió fugazmente el entrenador -. Pero - La seriedad en su semblante era absoluta -. Me gustaría saber qué demonios os pasó con ese.


Los puntos que puse en negrita terminan la frase anterior y se ponen aunque haya un guión.

Las descripciones dentro de los diálogos, me gustaría que fuesen un poco más detalladas de lo que son. Pones las reacciones de los personajes, pero, no estoy seguro, creo que te falta adecuar estas reacciones a sus personalidades, sólo en algunas partes (aunque no te pudo exigir mucho ahí, yo también tengo drama con eso)
Otra cosa. Las frases, en más de una ocasión, son muy largas y tiene información que podrían estar narradas en frases distintas.

Ahora comentando un poco sobre la historia. ¡¿Qué es eso de Pokémon sin alma?! Eso me dejó muy intrigado. Me imagino cosas, pero no diré nada, tal vez adivine y no quiero hacer un spoiler. Imagino que los personajes que no te gustan son el coleccionista y el que apareció al final. Ese Nosfe, ya quiero leer su batalla contra Osaka y ver si logra derrotarlo.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#35
@Thranduil Todo a su debido tiempo :3 El segundo personaje que me cae mal no es Minoru si no el coleccionista, aún así Minoru también tiene su parte de ahostiabilidad.

Y ahora vamos con otro capítulo. Originalmente este iba a comprender dos batallas también, pero por entregar con una periodicidad más adecuada he decidido separarlas, ya que a fin de cuentas pensaba dar un sólo capítulo a cada protagonista y Mushik quedaba fuera de esto. Vamos con ello

Episodio 7

Brecha generacional


Spoiler
- Vaya, este tipo de cosas ya no se encuentran – Comentó Yunae, divertida – Un pelín chapado a la antigua ¿No?

La adversaria de Minoru no tardó mucho en salir a la arena, se trataba de la veterana Micaela, una mujer de aproximadamente unos 50 años, con unas ya visibles arrugas que deformaban lo que parecía ser un rostro que había vivido mejores días, ataviada con un abrigo negro de piel hasta las rodillas, botines marrones elegantes pero desgastados y lo que parecía ser un pantalón largo negro. Su melena, corta al nivel de los hombros, enmarcaba una expresión severa.

- ¡Ha sido así desde siempre! – Respondió el campeón con una sonrisa orgullosa – Aunque francamente, dudo que pueda en este torneo – Agregó al final.

- ¿Tú, maestro? – Preguntaba Shen por otro lado a Osaka en completa incredulidad – De Mushik me lo creo porque ha sido líder de gimnasio, pero contigo no hay quién se lo trague.

- ¡Ah, venga, ni que fuera para tanto! – Replicó el aludido – Sólo le di algunos consejos… Y bueno, también le presté mi Milotic para un torneo.

El criador torció el gesto, recordando su entrada al recinto portuario y su breve encuentro con aquel chiquillo. Es joven para este tipo de eventos pensó. Demasiado

Entre tanto, el combate daba comienzo. Minoru abrió con un Scyther, mientras que Micaela había lanzado a combatir a un Persian. Hikari sonreía, y no tardaron mucho en saber por qué.

- ¡Persian, Sorpresa!

El felino realizó un movimiento repentino que, en teoría, debió haber sobresaltado a Scyther, pero este no reaccionó.

- ¡¡Cuchillada!!

Aún no había terminado la orden cuando el bicho embistió a su adversario a una velocidad de vértigo, convertido en una estela verde. Shen identificó la razón al momento.

- Su habilidad es Impasible – Juzgó.

Hikari asintió como confirmación, Sorpresa era un ataque que los usuarios de pokémon felinos como Weavile, Persian o Delcatty solían emplear para tomar la iniciativa al comenzar la batalla, o bien para disruptar el flujo de esta si su adversario llevaba ventaja. Ella sabía que la habilidad de aquel Scyther era Impasible, de hecho fue una idea que ella proporcionó al muchacho hacía un par de años, a través de su marido.

- Si ves a un Scyther no quieres que ataque primero – Explicó – Son muy potentes pero muy frágiles. Sorpresa puede cambiar el curso del combate contra ellos, pero un Scyther impasible… - Su sonrisa se acrecentó – Es la peor pesadilla para un entrenador felino. Esa veterana ha tenido muy mala suerte.

Persian se incorporaba tras haber recibido de lleno el ataque de las guadañas de Scyther, no parecía haber tenido mucho efecto, y los comandos para el siguiente intercambio ya se habían dado.

- ¡Ida y Vuelta!

- ¡¡Persecución!!

Minoru agitó el puño en el aire en señal de victoria cuando su pokémon alcanzó a Persian y lo golpeó, pero no le duró mucho la alegría al comprobar que el gato no sólo recibió daños leves, si no que aún pudo asestar un golpe de potencia moderada antes de regresar a su pokéball, cosa que Micaela facilitó abriendo su abrigo para permitirle introducirse en esta.

- Y allá vamos – Suspiró Osaka – No esperaría de verdad que su adversaria se quedara de brazos cruzados ¿No?

- Ha sido un buen comienzo – La veterana, de voz severa, dedicó una amable sonrisa al muchacho – pero no deberías cantar victoria tan pronto. Persecución sólo tiene el efecto deseado si el pokémon adversario no está atacando.

- ¿Todos los veteranos tenéis la misma manía? – Preguntó Hikari a Osaka ante esto, arrancando una carcajada a Shen.
Minoru aceptó la pequeña lección algo avergonzado, mientras su adversaria extraía otra pokéball del interior de su abrigo y la lanzaba al ring

- ¡Adelante, Noivern!

Nada más tocar la arena, el murciélago dragón emitió un bramido que heló la sangre a más de uno, incluyendo el joven entrenador.

- S-scyther ¡Doble Equipo!

Obediente a la orden de Minoru, el bicho desapareció de la vista y el campo comenzó a llenarse de imágenes residuales producto de su velocidad, no obstante ni Noivern ni su entrenadora reaccionaron en absoluto, y esta lanzó su comando con extrema calma.

- ¡Telequinesis! ¡Y continúa con Tornado!

Tras cerrar los ojos por unos instantes el dragón empezó a seguir a Scyther con la mirada con extrema precisión. Finalmente tras sólo unos segundos de espera agitó sus enormes alas, provocando un pequeño tornado que derribó al bicho.

- ¡Scyther! - Exclamó Minoru desde su posición, alarmado al verlo caer en picado contra el suelo - ¿¡Estás bien!? ¡Scyther!

Había sido un golpe de aviso, tanto el cuarteto como Krauser y Kate, así como Nosfe, se habían dado cuenta de ello. Déjate de juegos, esto es un combate de verdad decían los ojos de Micaela, Espabila.

Minoru quedó bloqueado por unos instantes, era cierto que aún usando Doble Equipo era posible recibir un ataque, pero no con tanta precisión, desconocía que Telequinesis anulaba cualquier intento de evasión por parte del pokémon adversario, por lo que la veterana ahora llevaba la delantera.

- Ya imaginaba que no lo iba a tener fácil - Dijo a su adversaria mientras devolvía a Scyther a la Pokéball - Supongo que no se ganó el título de Veterana por nada - Mientras tanteaba su cinturón parecía estar recuperando su entusiasmo anterior, aunque Mushik no tardó en desatacar escuetamente que aquello era sólo fachada - ¡¡Ve, Octillery!!

La diferencia entre su primera elección y la segunda sorprendió incluso al propio campeón, ante el enorme murciélago se alzaba ahora un relativamente diminuto pulpo cuya boca de cañón y expresión determinada arrancaron una sonrisa a la mujer.

- Una elección inteligente - Juzgó - Me pregunto si sabrás aprovecharla.

- ¡Puede apostar que sí! ¡Octillery, BOSTEZO!

- No le dejes, Noivern ¡Estruendo!

Sin necesidad de aviso alguno, todos los presentes se prepararon para lo peor cuando el dragón dejó escapar un bramido cuyos efectos fueron aún más violentos que los del Clefairy de Yunae, no obstante la resistencia innata del pulpo le permitió resistir la explosión sonora, y aún no se había recuperado el público cuando ya bostezaba junto a su objetivo.

- ¡No podrá con un segundo ataque! ¡Pulso Dragón!

- Octillery - Una amplia sonrisa se dibujó en los labios de Minoru mientras pronunciaba esta orden - ¡Aguante!

Octillery se encogió sobre si mismo para recibir el chorro de energía, disipados la luz y el polvo se reveló al pulpo aguantando con apenas un hilo de consciencia, mientras Noivern caía al suelo víctima del abrazo de Morfeo.

- Una amenaza menos... - Murmuró aliviado para sí mismo mientras Micaela llamaba al dragón.

En el público, el cuarteto y en especial Osaka no parecía tan satisfecho, ninguno quería abrir la boca por si les escuchaba y se desmoralizaba, pero por sus cabezas pasaban varias formas mejores de resolver el encuentro.

- Está forzando una estrategia equivocada para enfrentarse a una entrenadora ultraofensiva - Comentó Shen en voz baja al grupo - Esto no va a salir bien.

Mushik, que hacía todo lo posible por no torcer el gesto, no tuvo más remedio que asentir.

- Está... - Respondió con seriedad - Está un par de niveles por debajo de lo que estamos viendo aquí.

Entre tanto, Persian había regresado al campo de batalla y rematado a un Octillery que apenas se tenía derecho, Minoru felicitó a su pokémon por el trabajo realizado y una vez más dio salida a Scyther, continuando así el duelo que abrió el combate.

No tardó en estar claro que Micaela no repetiría el error de utilizar Sorpresa, en su lugar ordenó al felino usar Vendetta, a sabiendas de que aún sin la mejora de velocidad propiciada por su habilidad el bicho era más rápido, y el muchacho sin duda lo aprovecharía.

No obstante y aunque así era, los cálculos de Minoru no fueron del todo correctos, habiendo ordenado usar Cuchillada una vez más, debido a su estado Scyther no dio la fuerza suficiente al ataque, dejando a un Persian tambaleante pero consciente que lo tumbó con un solo y vengativo ataque. Micaela, que debería estar satisfecha por el rumbo del combate, parecía frustrada.

- Ya basta – Espetó con un deje de hartazgo mientras el sorprendido joven recogía a su pokémon – Creí que tendría un gran combate al haberme tocado con el afamado alumno del campeón de Johto – Al escuchar estas palabras, Osaka abrió los ojos de par en par – pero lo que estoy viendo ni siquiera tiene nombre – Se cruzó de brazos, visiblemente más molesta según continuaba hablando - ¡Te queda sólo un pokémon! ¡A ver si eres capaz de mostrarme la herencia del entrenador más fuerte de Johto!

Sorprendido – y algo intimidado – pero haciendo lo mejor posible por no perder su sonrisa confiada, Minoru desenganchó la última cápsula y la lanzó a la arena liberando a un Houndoom que tanto Mushik como Hikari y Osaka reconocieron al instante, ya que era el pokémon estrella del muchacho.

- ¡Verá como no la decepcionamos, señora! – Respondió mientras se preparaba a lanzar un comando, siendo interrumpido por Micaela que ordenó a Persian usar Azote - ¡¡Golpe Bajo!!

Apenas había cerrado la boca cuando la veterana comprendió lo sucedido: Minoru había retrasado la orden un segundo, lo justo como para que ella moviera ficha, y cuando no había vuelta atrás ejecutó su estrategia. Como Sorpresa, algo así sólo funcionaba una vez.

El resultado fue el esperado, pero no por ello menos impresionante. Persian se abalanzó dispuesto a golpear con toda la inercia posible y, en el momento en que estaba a punto de completar la técnica, el dogo se agachó y lo golpeó con su lomo en la garganta en un fluido movimiento, quedando el felino inconsciente.

Contrariada pero con un ligero aire de satisfacción, la veterana devolvió a su pokémon a la cápsula agradeciéndole su esfuerzo al combate, y apenas la había devuelto al interior de su abrigo cuando ya lanzaba otra, quizá decidida desde el comienzo del combate.

- ¡¡Acabemos con esto, Sandslash!! ¡¡Garra Brutal!!

Aunque la desventaja de tipo debería haber provocado alguna inseguridad al joven, este no se inmutó y continuó con el combate.

- ¡Protección!

Una barrera llameante rodeó al can, protegiéndolo del ataque de su adversario. Tras presenciar este intercambio, Shen hizo una observación.

- Ella misma ha limitado sus opciones - Comentó el criador - Sandslash es buen atacante, pero los únicos ataques de tipo tierra que puede usar dañarían el campo de batalla, y eso iría contra las normas de la eliminatoria.

Minoru también parecía haberse dado cuenta, y su sonrisa era más amplia que nunca. Una vez disipada la barrera ordenó a Houndoom usar Fuego Fatuo, pero su expresión desapareció al escuchar el comando de su adversaria.

- ¡¡PUÑO CERTERO!!

Sin variar su rumbo un ápice, el ratón de arena se dejó quemar y embistió contra Houndoom propinándole un puñetazo que casi pudieron sentir todos los presentes en sus propias mejillas. Minoru, desesperado, lanzó una última orden antes incluso e saber si su pokémon caería o no.

- ¡¡¡RAYO SOLAR!!!

Para sorpresa de todos los presentes, Houndoom apuntaló sus patas y masticó algo para después aullar a la luna. Su cuerpo, negro como la propia noche, se revistió de un intenso fulgor que instantes después se tradujo en un rayo de energía concentrado tan brillante que bien podría haber sido un verdadero rayo de sol proyectado a través de su boca. Sandlash no pudo escapar del ataque, y cuando el polvo levantado por la explosión se asentó yacía inconsciente a los pies de su entrenadora.

Micaela, sorprendida por la reacción del pokémon de su adversario pero no por el resultado del encontronazo, sonrió y se acuclilló frente a su criatura, acariciándola y dedicándole unas palabras cariñosas antes de devolverla a su cápsula.

- Bueno... Pues aún me queda un pokémon - Resolvió mientras introducía la mano izquierda en el interior de su chaquetón, dibujando en el rostro de Minoru una mezcla de terror y desesperanza - pero... - Sonrió - hasta aquí he llegado. Me rindo.

El gesto del joven dio paso a la confusión, y después a la incredulidad ¿Realmente estaba ocurriendo aquello?

- En... ¿En serio? - Preguntó, no atreviéndose a sonreir.

- Ajá - Admitió ella - Noivern está dormido, y no me apetece verlo recibir golpes sin poder hacer nada al respecto, además... - Con un suspiro, Micaela suspiró y alzó la vista al cielo estrellado de Puerto Carmín - mi único interés al asistir era afrontar un buen desafío esta noche. No tengo ningún interés en este torneo.

- Y... ¿Ha quedado satisfecha?

Como única respuesta, la veterana dedicó una mirada condescendiente a Minoru y salió tranquilamente del ring, no sin antes lanzarle una advertencia: Intenta que no te coman vivo en el torneo, alzando el brazo en señal de despedida.

Con los presentadores desde el yate proclamando su victoria, el muchacho comenzó a celebrarla ruidosamente, pero apenas habían pasado unos segundos cuando Osaka, con cara de pocos amigos, se adentró en el ring, lo agarró de una oreja y sacó a rastras, adentrándose con él en el público mientras decía a Hikari y Mushik que Os lo cojo un rato prestado

Ya lo bastante lejos del gentío el veterano lo soltó, muy de mala gana, obligándolo a quedar frente a él. Minoru, malhumorado, no tardó en protestar.

- ¿¡Pero a qué ha venido eso!? - Preguntó, casi a voz en grito - ¡He ganado el combate! ¡Deberías estar felicitándome, no-

- ¡¡PEDAZO DE IDIOTA!! - Bramó Osaka, acallándolo al instante - ¿¡Que has ganado!? ¿¡Eso es victoria!? ¡Ha sido un combate RIDICULO! ¡Si ella hubiera querido te habría destrozado! ¡¡TRES a CERO!!

- ¡Eh! ¡Eso no es verdad! ¡He esta-

- ¡¡CIERRA EL PICO!! - El veterano acercó su rostro a apenas unos centímetros del de Minoru y comenzó a hablar entre dientes - ¡Si de verdad me consideras tu maestro te callarás y escucharás! ¡Después de lo de hoy necesitas más de un par de lecciones, Minoru!

Habiendo aplacado toda resistencia, el entrenador se alejó a una distancia más normal y miró al joven con severidad. Había mil cosas que quería decir, pero una de ellas le molestaba especialmente, al punto de empeorar aún más su enfado.

- ¿Qué cojones era eso de Alumno del campeón de Johto, Minorín? - Preguntó, tratando de no volver a alzar la voz.

- Pues... Mushik ha sido mi maestro, y él es el campeón de Johto. Yo diría que está claro - Respondió, reticente pero aún desafiante.

- Y esa información, Minoru... ¿Le importa a alguien?

La única respuesta que obtuvo fue un silencio de casi un minuto, acompañado de un casi inaudible No

- Entonces, Minoru - Prosiguió. Cuando estaba enfadado con alguien tendía a repetir su nombre hasta la naúsea - ¿Quieres decirme cómo cojones eres conocido como El alumno del campeón de Johto

- Pues...

- ¿Eres MINORU o EL ALUMNO DEL CAMPEÓN DE JOHTO?

- Yo... yo...

Osaka estaba furioso. Ni él, ni Mushik, ni Hikari ni Shen eran conocidos por otra cosa que sus propios sobrenombres, le era sabido que Mushik había tenido un maestro del que nunca hablaba, y su esposa había aprendido bajo su tutelaje, pero se había hecho un nombre como Hikari. Que alguien usara el nombre de uno de sus amigos para su propio provecho le enervaba.
Estaba a punto de abrir la boca para continuar la regañeta, pero la voz del aludido le detuvo.

- Va, Osaka, ya basta - Intervino Mushik a su espalda.

- ¡Maestro Mushik! - Minoru lo miró como si fuera su salvador pero, aunque sonreía y hablaba casi con dulzura, él también tenía algo que decir al respecto.

- Si te entrenamos y ayudamos, Minoru, fue para que te abrieras camino y te hicieras un nombre por ti sólo, no para que nos uses de trampolín. Además, si hubieras perdido habrías afectado a mi propia reputación ¿No se te había pasado eso por la cabeza?

- Pues... - El joven, ya agotado por la bronca de Osaka, ahora parecía también avergonzado - No.

- Ya lo ha hecho - Intervino el veterano.

- Osaka, tío... Es mi ahijado, déjamelo a mi ¿Quieres?

Según duraba la conversación entre padrino y ahijado, Shen, Hikari y Yunae se les fueron uniendo, no perdiendo el criador la oportunidad de destacar que por una ver Osaka había parecido casi serio. Hikari, de quien nadie esperaba severidad alguna, se centró en las pésimas estrategias adoptadas por el muchacho y no perdió oportunidad de reñirle por haber aprovechado el nombre del campeón. Al final, terminaron por dejarle irse a descansar y ellos mismos se dirigían de nuevo hacia el público cuando los estridentes megáfonos del yate sonaron de nuevo.

- Y EN EL PRÓXIMO COMBATE SE ENFRENTARAAAAAAAN... ¡¡EL CAMPEÓN DE JOHTO: MUSHIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIK!!

- Y EL JUGADOR.... CAESAAAAAAAAAAAR

Al escuchar el nombre de su adversario Mushik sonrió ampliamente. Con un elegante gesto se deshizo de su sombrero y se lo tendió a su esposa.

- Ten, cielo - Añadió con emoción antes de echar a andar - No es de buena educación enfrentarse a una leyenda con la cabeza cubierta.
#36
Holo. Me percaté de algunos detalles como faltas de comas y acentos en varias partes, ten cuidado con eso, porque puede cambiar las oraciones y todo eso. Las descripciones creo que siguen igual, se entiende todo muy bien y las batallas están están bien descritas. Pero tengo una ligera queja, encuentro que han sucedido demasiadas batallas y poco drama, si no me equivoco una vez adelantaste que este fic no es sólo sobre un torneo, que hay algo más de fondo, pero es necesario poner algún adelanto dentro de la narración y que no pase tan a la ligera. La forma en que está planteado el fic hace difícil que los personajes vayan evolucionando como lo harían en otro tipo de historia, y por eso hay que ponerle algún atractivo de trasfondo que no tome tanto protagonismo, pero que al mismo tiempo no pase desapercibido. Bueno, espero un nuevo capítulo. Ciao.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#37
El capitulo esta bien, pero te recomiendo fijarte un poco mas en algunos errores ortograficos (diminutos, pero que ahi estan).

Por cierto, ¿quien es Cesar? :v



Un día común y corriente: