Me gustó este último capítulo. LA batalla fue corta, pero qué se puede esperar de una batalla 2vs2, ¿no?. Seguís escribiendo sencillo y entretenido. Entiendo lo de que los Geodude floten (es algo que no me gusta pero siempre se muestra así) pero que el Graveler flote me pareció bastante exagerado yfuera de lugar. Bueno no hay más nada que agregar, me alegra que Jack haya ganado en su primer intento. Espero al próximo capítulo.
Fossil Wyvern: Me alegro de que te haya gustado el capítulo. Respecto a que el Graveler flota, la verdad es que sí, puede estar de más, pero en el manga pokémon special, en el capítulo 5 aparecen dos Graveler que flotan, uno es de un entrenador cualquiera y el otro es de Brock. Saco algunos detalles de ahí.
Capítulo 10:
Jack y Peter estaban a punto de llegar al final de la ruta cuatro, una ruta compuesta por dos caminos, uno pavimentado para uso exclusivo de automóviles y el otro de tierra con algunos pastizales que aparecían de vez en cuando. El camino estaba rodeado por grandes montañas y lleno de varios entrenadores, la mayoría de Plateada. Gran parte de ellos se encargaron de entablar batallas contra Jack, pero como había dicho Peter, muchos de ellos no se esforzaron para vencerle una vez sabido su nombre.
Habían salido de la ciudad el día después de haber vencido a Brock, en la tarde, por lo tanto, la oscuridad no demoró en alcanzarlos. Sin embargo, la noche no fue del todo fría, puesto que las montañas impedían el acceso al viento. Además tuvieron una increíble vista de estrellas fugaces en el cielo.
Una vez que llegaron al final de la ruta, en la tarde del siguiente día, se encontraron con uno de los pocos Centros Pokémon de Kanto que no se hallaban dentro de alguna ciudad o pueblo. Era medianamente grande y poseía los mismos colores de siempre, murallas blancas y techo rojo, sin dejar de mencionar su acceso a la carretera que conectaba las ciudades, puesto que a mucha gente le gustaba venir a observar los alrededores del Monte Moon, pero no todos ellos eran entrenadores.
—¿Por qué hay tanta gente en este lugar? —preguntó Jack, pues no entendía por qué un lugar tan alejado de la ciudad tenía tantas personas visitándolo.
—El Monte Moon es un lugar conocido en todo Kanto —explicó el nadador—. La gente viene a observar la mística del lugar, a buscar fósiles, piedras lunares y si tienen suerte tal vez vean un Clefairy.
—Ya veo —dijo sin emoción—. Iré donde la enfermera para que revise a Nidoran y Ivysaur.
Mientras Jack se alejaba, un hombre relativamente gordo y con poco pelo en la cabeza se acercó a Peter. Vestía una polera rosada y pantalones de mezclilla celeste.
—Buenas tardes, joven viajero —dijo el sujeto—. Veo que entrenas Pokémon de tipo agua —Vaporeon y Poliwhirl estaban fuera de sus pokéballs desde que entraron al edificio—. ¿Por casualidad no te gustaría comprar un raro y poderoso Pokémon del mismo tipo por tan sólo quinientos pokédolares?
El hombre sacó una pokéball y se la mostró a Peter. A través de la parte roja se lograba ver un Pokémon con forma de pez, tenía la boca abierta y una expresión torpe, era la típica criatura que hacía las cosas nada más que por instinto, poseía unos bigotes.
—Como entrenador de Pokémon de tipo agua conozco muy bien a esa criatura, es un Magikarp y no es para nada poderoso, ni tampoco raro, lo puedo encontrar en cualquier parte —indicó el chico.
—Está bien, pensé que eras un iluso e ignorante, tienes cara de serlo —a Peter no le gustó que le dijeran eso, pero guardó la compostura, aunque puso cara de ofendido—. Aquí siempre llegan de esos —dijo el sujeto—. Ten, te lo regalo —le aventó la pokéball y se fue.
Esperaron hasta el anochecer para adentrarse en el Monte Moon. Peter había convencido a Jack de hacerlo debido a que era más fácil avistar cosas interesantes y todas las personas lo hacían, por lo tanto era más fácil salir de una emergencia en caso de que sucediese una, habría más ayuda.
Decidieron ir con sus Pokémon fuera de las pokéballs, con el único que no pudieron hacerlo fue Magikarp, cuando Peter lo sacó de su pokéball en el Centro Pokémon mostró sus escamas rojas, aletas blancas y amarillas y bigotes del último color, pero sólo se dedicó a quedarse quieto y de repente se caía de costado y comenzaba a salpicar. Además como no tenía piernas no habría ido al ritmo de los demás.
Mientras caminaban por uno de los tantos túneles del famoso monte, se percataron de un revoloteo en el aire que se aproximaba a ellos, debido a la repentina quietud de Nidoran, quien iba caminando frente a ellos, seguramente había usado su audición para escucharlo venir. Lo que venía hacia ellos era un Pokémon con apariencia de murciélago, su piel era de un celeste oscuro y sus membranas púrpuras, su cuerpo era relativamente pequeño respecto a sus alas y su cabeza lo era con sus orejas de interior también púrpura, sus largas patas eran delgadas y tenía cuatro colmillos.
—Es un Zubat —indicó Peter—. Podrías capturarlo.
—Bien —se animó el chico—. Ivysaur, usa energibola —el animal-planta concentró energía en su boca y expulsó una esfera verde y brillante contra el ser volador, inmediatamente después, Jack lanzó una de las superball que ganó en la Academia hacia el Pokémon, el cual no tardó en ser capturado.
—Es un Pokémon de tipos veneno y volador, ¿por qué usaste un ataque de tipo planta?
—No quería dañarlo tanto, lo necesito para salir de aquí lo antes posible, después de todo nació aquí, debe conocer muy bien todos los caminos —explicó Jack.
—¿Qué te hace pensar que no sé el camino? —preguntó Peter.
—No caminas tan rápido ni seguro como en el Bosque Verde, seguramente siempre has usado el camino vehicular, debe haber alguna línea de buses que transporte gente entre las ciudades —contestó el chico. Se sintió algo triunfante al ver que era él quien se adelantaba a la situación y no su amigo. Sonrió por haber aprendido algo.
—Sí, es verdad.
—Zubat —el murciélago salió de la superball—, por favor llévanos a la salida.
Todos siguieron a la alada criatura que los condujo expeditamente a una salida. Luego de treinta minutos, pudieron ver nuevamente la luz de la Luna iluminando un hermoso claro similar a donde Jack y Peter se habían conocido. Tenía un gran lago de tranquila agua donde se reflejaba el blanco satélite natural con todo su esplendor y gran parte de la constelación de estrellas en el cielo, había muchos árboles de varios tamaños que se mezclaban en las sombras de la noche, muchos arbustos y un campo de tierra con pequeños trozos de hierba. Las únicas diferencias eran las montañas de fondo que se confundía con la negrura del cielo, una casa celeste, sus colores no se lograban apreciar muy bien y tenía las luces prendidas, cerca del lago y una inigualable mística que rondaba el lugar.
—Que hermoso lugar —dijo Jack—. Pero, ¿por dónde debemos seguir?
—Esta no es la ruta cuatro —aseguró Peter—. Le dijiste a Zubat que te llevara a la salida, pero no le dijiste a cuál —lo regañó con tranquilidad.
—Esta es la Plaza del Monte Moon —dijo una voz con un tono sofisticado—. Es conocida sólo por muy poca gente debido a que para llegar aquí es necesario desviarse del trayecto tradicional.
Los chicos y sus Pokémon se dieron vuelta al oír la voz, Jack se percató de que Nidoran ya lo estaba mirando. Lo que lograron observar era un chico de una edad aproximada a la de Peter, poseía su misma altura, tal vez algunos milímetros menos, pero no se notaba. La luz de la Luna le daba de lleno en todo su frente. Vestía una chaqueta muy similar a la de los meseros, de esas negras y sin manga, la llevaba puesta sobre una camisa blanca y una corbata rojiza, sus pantalones y boina eran de un rojo más vivo y sus zapatillas negras con cordones también rojizos. Su cabello era castaño oscuro, su piel blanca y sus ojos marrones.
—¿Quién eres? —preguntó Jack.
—Mi nombre es Adam Parker —pronunció con elegancia—. Y ¿ustedes?
—Peter Echizen y él es Jack Evans —respondió el nadador.
—Para ser sincero debo admitir que es primera vez que escucho el apellido Evans en persona, antes sólo lo había oído por la televisión—aclaró—. Debes ser hijo de Nina, te pareces demasiado a ella.
—Sí, es mi madre.
—Pues es un placer conocer a un Evans —hizo una pequeña reverencia con la cabeza—. Y si no me equivoco, tú eres nadador o al menos lo fuiste. Hace mucho que no oigo de ti —el chico tenía buena memoria.
—Me retiré.
—Ya veo. Y ¿qué hacen por aquí? ¿Vienen a observar la Danza de la Luna?
—¿Danza de la Luna? No tenía idea de eso —dijo Peter.
—Finalmente algo que no sabes —dijo Jack en tono de broma, el nadador se limitó a sonreír, la confianza entre ellos dos ya era más profunda.
—Es básicamente un baile que hacen los Clefairy sobre ese lago en honor a la Luna cuando está llena. Es realmente un espectáculo magnífico. Llegué aquí hace unos días y estoy esperando a que ocurra. Es la quinta vez que vengo a verlo.
Jack nunca había conocido a alguien de esa edad que hablara con tal educación y dominio del lenguaje. Adam era un chico con apariencia moderna que usaba un habla bastante rebuscada y su manera de conversar le hacía entregar información que no le preguntaban. Además esa reverencia que hizo en una parte de la conversación le hizo pensar a Jack en la edad de los reyes y caballeros que hablaban con cierta sabiduría en sus palabras.
—Y ¿eres entrenador? —preguntó Jack con gran interés.
—Lo soy —respondió Adam—. Veo que tienes una medalla —dijo al ver la medalla roca en la correa del bolso de Jack que llevaba cruzada desde su hombro izquierdo hasta su cintura derecha—, de Pewter, si no me equivoco. Esa pelea contra Brock debió haber sido fantástica.
—Lo fue —intervino Peter—. Jack me gustaría luchar esta vez, tú ya has tenido bastante entretención los últimos días —dijo con tranquilidad.
Por primera vez Jack vería a Peter pelear enserio. La batalla que había tenido con él había sido bastante ardua, pero al fin de cuentas sólo fue como un entrenamiento y no se había esforzado. Además su contrincante era Adam, sin duda era alguien que escondía sus habilidades detrás de una extrema educación, al menos eso pensó Jack, pues el chico se veía seguro de sí mismo y no parecía tambalear. Una seguridad muy similar a la de Peter. Lo más probable es que el enfrentamiento develara más de una sorpresa.
Peter y Adam se colocaron en diferentes partes en la zona de tierra, Jack y sus Pokémon de posicionaron cerca del estanque, donde nadaba Magikarp, el nadador lo había soltado para que viese la batalla.
—Vaporeon —el felino caminó unos pasos con mucha elegancia y se detuvo.
—Flareon.
Un anaranjado felino apareció de la pokéball de Adam, su pelaje era suave como el algodón y cálido como una fogata en el invierno más frío, además en su cola, parte superior de su cabeza y alrededor del cuello era amarillo y en una cantidad más abundante. Sus ojos eran negros, tan profundos como los de Vaporeon. A Jack le pareció ver un parentesco entre ambos Pokémon y estaba en lo correcto, las dos criaturas eran evoluciones de la misma especie.
—Un Pokémon de tipo fuego —indicó Peter—. ¿Debo asumir que estás preparado para enfrentar una desventaja de tipo?
—Asumes bien —respondió Adam—. Bola sombra —una oscura esfera negra salió de la boca de Flareon y se dirigió hacia el acuático felino.
—Rayo hielo —Vaporeon abrió la boca y de ésta salió un frío rayo celeste que impactó la esfera lanzada por su oponente y explotó en el aire.
—Giro fuego —Flareon abrió nuevamente su boca, pero esta vez una llamarada en forma de espiral fue lo que salió de ahí, directamente a su contrincante.
—Hidropulso.
Vaporeon lanzó un chorro de agua en forma de aro, pero no alcanzó a tocar si quiera a Flareon, puesto que la llamarada se lo impidió. El Pokémon de Peter se vio rodeado de fuego por unos segundos y dañado por éste.
—Niebla.
Una grisácea niebla comenzó a cubrir gran parte del claro, desde la zona de tierra hasta los árboles. Se veía claramente cómo la luz lunar atravesaba la bruma, creando sombras dentro de la misma oscuridad, dentro de lo que se podía, que se había acentuado con el movimiento de Vaporeon.
—Realmente una estrategia interesante —indico Adam—. Nunca está demás cegar a tu oponente. Sin embargo, tú tampoco puedes ver.
—Pero Vaporeon puede sentir a Flareon —explicó Peter—. Y puede hacer que haya niebla en el lugar que quiera —inmediatamente la zona donde el felino de fuego se hallaba se despejó, aunque Jack y sus Pokémon no podían ver nada, sólo escuchaban.
—Ya veo. Tu Pokémon controla sus movimientos —dijo—. Mi Pokémon también tiene algunas sorpresas. Flareon, utiliza bola sombra nuevamente.
Otra vez el felino abrió su boca y expulsó una sombría esfera negra, pero, a diferencia de la vez anterior, no fue una bola sombra la que impactó a Vaporeon, sino que diez de ellas chocaron con el acuático Pokémon desde distintas direcciones.
—Despeja la niebla —ordenó Peter al escuchar el feo sonido de los impactos, conservó su tranquilidad, pero mezclada con un leve tono de ansiedad.
Para cuando la bruma se había dispersado, se logró observar perfectamente a la luz de la Luna diez Flareon en diversos lugares alrededor de Vaporeon, quien se encontraba con algunas heridas pequeñas. Poco a poco los Flareon comenzaron a desaparecer, hasta quedar sólo el que se encontraba frente a la criatura del nadador.
Jack estaba viendo en vivo y en directo algo a lo que no le encontraba explicación, el chico no podía más de la emoción. La sonrisa de fanático no se borraba de su rostro.
—No escuché que le dijeras a Flareon que usara doble equipo.
—Así como tú has entrenado a tu Pokémon para que domine sus movimientos, yo he capacitado al mío para que haga ciertas cosas en ciertos momentos, sin una orden mía —explicó—. Ocupando la sorpresa como una carta de triunfo.
—¿Quieres decir que Flareon está entrenado para usar doble equipo cuando haya niebla en el ambiente? —intervino Jack.
—No. Lo usará cuando no pueda ser visto —aclaró.
—Pero Vaporeon lo sintió, ¿Por qué no pudo hacerlo con las copias? —volvió a intervenir.
—Cuando usas doble equipo a vista y paciencia de tu oponente, éste verá al original y las copias, pero no sabrá cuál es el verdadero, porque su cerebro no le permite saberlo, sus ojos le dicen que hay más de uno —aclaró—. Pero cuando lo usas sin ser visto, tu oponente usará su instinto para hallar a tu Pokémon y dará con el original sin sentir las copias, ya que ellas no existen.
—Pero las copias también atacaron —agregó Peter—. Había escuchado que algo así es posible después de un arduo entrenamiento, sin mencionar que deja al Pokémon algo agotado. Podría atacarte ahora y debilitarte, pero me parece prudente terminar aquí.
—¿Por qué? —preguntó Jack— La batalla está demasiado interesante, necesito saber el final de esto.
—De aquí a Ciudad Celeste nos encontraremos con varios entrenadores —indicó Adam— y no sabemos cuántos de ellos nos retaran a un duelo, sin contar los Pokémon salvajes que saldrán. Por lo tanto necesitamos que nuestros Pokémon tengan todas sus energías —dijo mientras rociaba a Flareon con el líquido que contenía un frasco con aerosol, de color blanco y púrpura.
Adam y Peter habían demostrado una madurez en entrenamiento que Jack no lograba digerir. Jack sólo habría pensado en la batalla y en cómo vencer. Pero ellos dos habían ido más allá, se habían antepuesto ante eventuales situaciones. Además Adam había demostrado una nueva táctica para los duelos.
—¿Vendrás con nosotros? —Jack estaba lleno de preguntas.
—Por supuesto. Si llegaron hasta aquí sin saber de la Danza de la Luna significa que no saben cómo salir del Monte Moon —respondió—. Al menos los acompañaré hasta Celeste, desde ahí yo seguiré a Ciudad Carmín.
—Jack —interrumpió Peter—. Cuando me separe de ti en Celeste, puedes seguir viajando con Adam y así tal vez puedas luchar con él.
—Será un gran honor viajar con un integrante de la familia Evans —hizo un pequeña reverencia con la cabeza, igual que la vez anterior.
Los chicos continuaron realizando sus planes al mismo tiempo que sus Pokémon inspeccionaban los alrededores. Vaporeon y Poliwhirl se metieron al agua para acompañar a Magikarp y humedecerse, Flareon se recostó en el suelo, Zubat se paró a reposar sobre el hombro de Jack, mientras que Ivysaur y Nidoran correteaban en el lugar.
La luz de la Luna llena, repentinamente, pareció intensificarse, aclarando el lugar e inesperadamente una rosada criatura apareció dando brincos entre los muchachos, como si no los viera o simplemente los estaba ignorando. Tenía un ricito en frente, orejas con forma extraña y de color marrón, una cola igualmente rizada, extremidades pequeñas y dos alitas. El Pokémon parecía que apenas tocaba el suelo en cada vez que bajaba luego del salto.
—Es un Clefairy —dijo Adam con entusiasmo.
Y no era el único, decenas de Clefairy salieron de entre los árboles, arbustos y otros lugares donde pudiesen ocultarse y se dirigieron hacia el lago dando brincos en vez de pasos. Ahí, una gran cantidad creó un círculo en medio del estanque y el resto hizo círculos más pequeños alrededor. Las simpáticas criaturas parecían volar en vez de bailar a la luz de la Luna e inundaron el lugar de una incomparable mística, mucho más que la que habían detectado los chicos al acercarse al monte.
Los Clefairy danzaron por varios minutos con esa alegría que sólo tus pares pueden darte, a ninguno de ellos le importaba la presencia de seres ajenos al lugar. De súbito, una criatura semejante a Clefairy irrumpió entre ellos también a saltos, pero un poco más grande y desarrollada. Poseía unas orejas más puntiagudas y eran marrones en las puntas, sus alas eran de un tono más oscuro y más grandes, aunque pequeñas en comparación al cuerpo. Era imposible no verlo, en tamaño era más enorme que Ivysaur, un poco más del doble de Clefairy. Adam estaba completamente excitado, y no era para menos, pues avistar la forma evolucionada de Clefairy en estado salvaje no es cosa de todos los días.
—Un…un Clefable —murmuró Adam casi al borde de las lágrimas—. Un hermoso Clefable. No hay palabra alguna que describa este preciso momento.
—Inefable —indicó el nadador—, esa es la palabra correcta.
—Gracias —murmuró nuevamente.
Más Clefable aparecieron en la maravillosa escena, no eran tantos como los Clefairy, pero se hacían notar, ellos también danzaban bajo la blanca luz del satélite, lograban llegar más arriba que sus pre evoluciones y sus saltos eran más largos. Era realmente un espectáculo digno de un concurso Pokémon de primer nivel.
Durante todo ese rato, Jack miró detenidamente el baile sin cansarse de los repetidos movimientos, al contrario, sintió como si todo eso lo llenase de renovada energía, como si pudiese hacer todo lo que se propusiera, como si no tuviera límites.
Tranquilamente y sin ningún apuro, luego de varios minutos, los Clefairy y los Clefable comenzaron a abandonar el lago paulatinamente, volviendo a los lugares por donde habían venido. No obstante, dos Clefairy se aproximaron suavemente a Jack, ambos traían unas rocas verdes con una luz interna en sus pequeñas manos y se las ofrecieron al chico.
—¿Son para mí? —preguntó Jack ante un atónito Adam que no podía creer que presenciaba semejante interacción, los Clefairy asintieron—. Muchas gracias —dijo el muchacho mientras tomaba las rocas, las amables criaturas se acercaron a unos arbustos donde un Clefable los esperaba y desaparecieron entre la vegetación—. Supongo que son piedras lunares, son idénticas a la del Museo de la Ciencia de Pewter. Me pregunto por qué me las habrán dado.
—Espectáculo más majestuoso que este no se había visto nunca antes en ningún lugar —comentó Adam con sus ojos brillosos—. Es quinta vez que lo veo, pero sin duda este fue épico. Ni si quiera se espantaron con nosotros —dijo algo exaltado, lógicamente sin perder su educación.
—Sí, pienso lo mismo —agregó Peter con calma. Hubiese parecido que la escena no le había provocado nada de no ser por la sonrisa en su rostro—. Pero ya es bastante tarde como para seguir el camino hacia Cerulean y no tengo ganas de retroceder al Centro Pokémon. ¿Dónde vamos a alojar?
—Podríamos ir a esa casa —propuso Adam—. La anciana que vive ahí es amiga de nuestra familia, su nombre es Estrella, es muy simpática, no le molestará que nos quedemos aquí. Las veces que he venido me quedo ahí. No tiene muchas camas, pero nos las arreglaremos.
Así los chicos se acercaron a la casa, donde una adorable anciana les abrió la puerta y pudieron dormir tranquilamente luego de un inigualable acontecimiento.
Capítulo 10:
Spoiler
La Danza de la Luna
Jack y Peter estaban a punto de llegar al final de la ruta cuatro, una ruta compuesta por dos caminos, uno pavimentado para uso exclusivo de automóviles y el otro de tierra con algunos pastizales que aparecían de vez en cuando. El camino estaba rodeado por grandes montañas y lleno de varios entrenadores, la mayoría de Plateada. Gran parte de ellos se encargaron de entablar batallas contra Jack, pero como había dicho Peter, muchos de ellos no se esforzaron para vencerle una vez sabido su nombre.
Habían salido de la ciudad el día después de haber vencido a Brock, en la tarde, por lo tanto, la oscuridad no demoró en alcanzarlos. Sin embargo, la noche no fue del todo fría, puesto que las montañas impedían el acceso al viento. Además tuvieron una increíble vista de estrellas fugaces en el cielo.
Una vez que llegaron al final de la ruta, en la tarde del siguiente día, se encontraron con uno de los pocos Centros Pokémon de Kanto que no se hallaban dentro de alguna ciudad o pueblo. Era medianamente grande y poseía los mismos colores de siempre, murallas blancas y techo rojo, sin dejar de mencionar su acceso a la carretera que conectaba las ciudades, puesto que a mucha gente le gustaba venir a observar los alrededores del Monte Moon, pero no todos ellos eran entrenadores.
—¿Por qué hay tanta gente en este lugar? —preguntó Jack, pues no entendía por qué un lugar tan alejado de la ciudad tenía tantas personas visitándolo.
—El Monte Moon es un lugar conocido en todo Kanto —explicó el nadador—. La gente viene a observar la mística del lugar, a buscar fósiles, piedras lunares y si tienen suerte tal vez vean un Clefairy.
—Ya veo —dijo sin emoción—. Iré donde la enfermera para que revise a Nidoran y Ivysaur.
Mientras Jack se alejaba, un hombre relativamente gordo y con poco pelo en la cabeza se acercó a Peter. Vestía una polera rosada y pantalones de mezclilla celeste.
—Buenas tardes, joven viajero —dijo el sujeto—. Veo que entrenas Pokémon de tipo agua —Vaporeon y Poliwhirl estaban fuera de sus pokéballs desde que entraron al edificio—. ¿Por casualidad no te gustaría comprar un raro y poderoso Pokémon del mismo tipo por tan sólo quinientos pokédolares?
El hombre sacó una pokéball y se la mostró a Peter. A través de la parte roja se lograba ver un Pokémon con forma de pez, tenía la boca abierta y una expresión torpe, era la típica criatura que hacía las cosas nada más que por instinto, poseía unos bigotes.
—Como entrenador de Pokémon de tipo agua conozco muy bien a esa criatura, es un Magikarp y no es para nada poderoso, ni tampoco raro, lo puedo encontrar en cualquier parte —indicó el chico.
—Está bien, pensé que eras un iluso e ignorante, tienes cara de serlo —a Peter no le gustó que le dijeran eso, pero guardó la compostura, aunque puso cara de ofendido—. Aquí siempre llegan de esos —dijo el sujeto—. Ten, te lo regalo —le aventó la pokéball y se fue.
Esperaron hasta el anochecer para adentrarse en el Monte Moon. Peter había convencido a Jack de hacerlo debido a que era más fácil avistar cosas interesantes y todas las personas lo hacían, por lo tanto era más fácil salir de una emergencia en caso de que sucediese una, habría más ayuda.
Decidieron ir con sus Pokémon fuera de las pokéballs, con el único que no pudieron hacerlo fue Magikarp, cuando Peter lo sacó de su pokéball en el Centro Pokémon mostró sus escamas rojas, aletas blancas y amarillas y bigotes del último color, pero sólo se dedicó a quedarse quieto y de repente se caía de costado y comenzaba a salpicar. Además como no tenía piernas no habría ido al ritmo de los demás.
Mientras caminaban por uno de los tantos túneles del famoso monte, se percataron de un revoloteo en el aire que se aproximaba a ellos, debido a la repentina quietud de Nidoran, quien iba caminando frente a ellos, seguramente había usado su audición para escucharlo venir. Lo que venía hacia ellos era un Pokémon con apariencia de murciélago, su piel era de un celeste oscuro y sus membranas púrpuras, su cuerpo era relativamente pequeño respecto a sus alas y su cabeza lo era con sus orejas de interior también púrpura, sus largas patas eran delgadas y tenía cuatro colmillos.
—Es un Zubat —indicó Peter—. Podrías capturarlo.
—Bien —se animó el chico—. Ivysaur, usa energibola —el animal-planta concentró energía en su boca y expulsó una esfera verde y brillante contra el ser volador, inmediatamente después, Jack lanzó una de las superball que ganó en la Academia hacia el Pokémon, el cual no tardó en ser capturado.
—Es un Pokémon de tipos veneno y volador, ¿por qué usaste un ataque de tipo planta?
—No quería dañarlo tanto, lo necesito para salir de aquí lo antes posible, después de todo nació aquí, debe conocer muy bien todos los caminos —explicó Jack.
—¿Qué te hace pensar que no sé el camino? —preguntó Peter.
—No caminas tan rápido ni seguro como en el Bosque Verde, seguramente siempre has usado el camino vehicular, debe haber alguna línea de buses que transporte gente entre las ciudades —contestó el chico. Se sintió algo triunfante al ver que era él quien se adelantaba a la situación y no su amigo. Sonrió por haber aprendido algo.
—Sí, es verdad.
—Zubat —el murciélago salió de la superball—, por favor llévanos a la salida.
Todos siguieron a la alada criatura que los condujo expeditamente a una salida. Luego de treinta minutos, pudieron ver nuevamente la luz de la Luna iluminando un hermoso claro similar a donde Jack y Peter se habían conocido. Tenía un gran lago de tranquila agua donde se reflejaba el blanco satélite natural con todo su esplendor y gran parte de la constelación de estrellas en el cielo, había muchos árboles de varios tamaños que se mezclaban en las sombras de la noche, muchos arbustos y un campo de tierra con pequeños trozos de hierba. Las únicas diferencias eran las montañas de fondo que se confundía con la negrura del cielo, una casa celeste, sus colores no se lograban apreciar muy bien y tenía las luces prendidas, cerca del lago y una inigualable mística que rondaba el lugar.
—Que hermoso lugar —dijo Jack—. Pero, ¿por dónde debemos seguir?
—Esta no es la ruta cuatro —aseguró Peter—. Le dijiste a Zubat que te llevara a la salida, pero no le dijiste a cuál —lo regañó con tranquilidad.
—Esta es la Plaza del Monte Moon —dijo una voz con un tono sofisticado—. Es conocida sólo por muy poca gente debido a que para llegar aquí es necesario desviarse del trayecto tradicional.
Los chicos y sus Pokémon se dieron vuelta al oír la voz, Jack se percató de que Nidoran ya lo estaba mirando. Lo que lograron observar era un chico de una edad aproximada a la de Peter, poseía su misma altura, tal vez algunos milímetros menos, pero no se notaba. La luz de la Luna le daba de lleno en todo su frente. Vestía una chaqueta muy similar a la de los meseros, de esas negras y sin manga, la llevaba puesta sobre una camisa blanca y una corbata rojiza, sus pantalones y boina eran de un rojo más vivo y sus zapatillas negras con cordones también rojizos. Su cabello era castaño oscuro, su piel blanca y sus ojos marrones.
—¿Quién eres? —preguntó Jack.
—Mi nombre es Adam Parker —pronunció con elegancia—. Y ¿ustedes?
—Peter Echizen y él es Jack Evans —respondió el nadador.
—Para ser sincero debo admitir que es primera vez que escucho el apellido Evans en persona, antes sólo lo había oído por la televisión—aclaró—. Debes ser hijo de Nina, te pareces demasiado a ella.
—Sí, es mi madre.
—Pues es un placer conocer a un Evans —hizo una pequeña reverencia con la cabeza—. Y si no me equivoco, tú eres nadador o al menos lo fuiste. Hace mucho que no oigo de ti —el chico tenía buena memoria.
—Me retiré.
—Ya veo. Y ¿qué hacen por aquí? ¿Vienen a observar la Danza de la Luna?
—¿Danza de la Luna? No tenía idea de eso —dijo Peter.
—Finalmente algo que no sabes —dijo Jack en tono de broma, el nadador se limitó a sonreír, la confianza entre ellos dos ya era más profunda.
—Es básicamente un baile que hacen los Clefairy sobre ese lago en honor a la Luna cuando está llena. Es realmente un espectáculo magnífico. Llegué aquí hace unos días y estoy esperando a que ocurra. Es la quinta vez que vengo a verlo.
Jack nunca había conocido a alguien de esa edad que hablara con tal educación y dominio del lenguaje. Adam era un chico con apariencia moderna que usaba un habla bastante rebuscada y su manera de conversar le hacía entregar información que no le preguntaban. Además esa reverencia que hizo en una parte de la conversación le hizo pensar a Jack en la edad de los reyes y caballeros que hablaban con cierta sabiduría en sus palabras.
—Y ¿eres entrenador? —preguntó Jack con gran interés.
—Lo soy —respondió Adam—. Veo que tienes una medalla —dijo al ver la medalla roca en la correa del bolso de Jack que llevaba cruzada desde su hombro izquierdo hasta su cintura derecha—, de Pewter, si no me equivoco. Esa pelea contra Brock debió haber sido fantástica.
—Lo fue —intervino Peter—. Jack me gustaría luchar esta vez, tú ya has tenido bastante entretención los últimos días —dijo con tranquilidad.
Por primera vez Jack vería a Peter pelear enserio. La batalla que había tenido con él había sido bastante ardua, pero al fin de cuentas sólo fue como un entrenamiento y no se había esforzado. Además su contrincante era Adam, sin duda era alguien que escondía sus habilidades detrás de una extrema educación, al menos eso pensó Jack, pues el chico se veía seguro de sí mismo y no parecía tambalear. Una seguridad muy similar a la de Peter. Lo más probable es que el enfrentamiento develara más de una sorpresa.
Peter y Adam se colocaron en diferentes partes en la zona de tierra, Jack y sus Pokémon de posicionaron cerca del estanque, donde nadaba Magikarp, el nadador lo había soltado para que viese la batalla.
—Vaporeon —el felino caminó unos pasos con mucha elegancia y se detuvo.
—Flareon.
Un anaranjado felino apareció de la pokéball de Adam, su pelaje era suave como el algodón y cálido como una fogata en el invierno más frío, además en su cola, parte superior de su cabeza y alrededor del cuello era amarillo y en una cantidad más abundante. Sus ojos eran negros, tan profundos como los de Vaporeon. A Jack le pareció ver un parentesco entre ambos Pokémon y estaba en lo correcto, las dos criaturas eran evoluciones de la misma especie.
—Un Pokémon de tipo fuego —indicó Peter—. ¿Debo asumir que estás preparado para enfrentar una desventaja de tipo?
—Asumes bien —respondió Adam—. Bola sombra —una oscura esfera negra salió de la boca de Flareon y se dirigió hacia el acuático felino.
—Rayo hielo —Vaporeon abrió la boca y de ésta salió un frío rayo celeste que impactó la esfera lanzada por su oponente y explotó en el aire.
—Giro fuego —Flareon abrió nuevamente su boca, pero esta vez una llamarada en forma de espiral fue lo que salió de ahí, directamente a su contrincante.
—Hidropulso.
Vaporeon lanzó un chorro de agua en forma de aro, pero no alcanzó a tocar si quiera a Flareon, puesto que la llamarada se lo impidió. El Pokémon de Peter se vio rodeado de fuego por unos segundos y dañado por éste.
—Niebla.
Una grisácea niebla comenzó a cubrir gran parte del claro, desde la zona de tierra hasta los árboles. Se veía claramente cómo la luz lunar atravesaba la bruma, creando sombras dentro de la misma oscuridad, dentro de lo que se podía, que se había acentuado con el movimiento de Vaporeon.
—Realmente una estrategia interesante —indico Adam—. Nunca está demás cegar a tu oponente. Sin embargo, tú tampoco puedes ver.
—Pero Vaporeon puede sentir a Flareon —explicó Peter—. Y puede hacer que haya niebla en el lugar que quiera —inmediatamente la zona donde el felino de fuego se hallaba se despejó, aunque Jack y sus Pokémon no podían ver nada, sólo escuchaban.
—Ya veo. Tu Pokémon controla sus movimientos —dijo—. Mi Pokémon también tiene algunas sorpresas. Flareon, utiliza bola sombra nuevamente.
Otra vez el felino abrió su boca y expulsó una sombría esfera negra, pero, a diferencia de la vez anterior, no fue una bola sombra la que impactó a Vaporeon, sino que diez de ellas chocaron con el acuático Pokémon desde distintas direcciones.
—Despeja la niebla —ordenó Peter al escuchar el feo sonido de los impactos, conservó su tranquilidad, pero mezclada con un leve tono de ansiedad.
Para cuando la bruma se había dispersado, se logró observar perfectamente a la luz de la Luna diez Flareon en diversos lugares alrededor de Vaporeon, quien se encontraba con algunas heridas pequeñas. Poco a poco los Flareon comenzaron a desaparecer, hasta quedar sólo el que se encontraba frente a la criatura del nadador.
Jack estaba viendo en vivo y en directo algo a lo que no le encontraba explicación, el chico no podía más de la emoción. La sonrisa de fanático no se borraba de su rostro.
—No escuché que le dijeras a Flareon que usara doble equipo.
—Así como tú has entrenado a tu Pokémon para que domine sus movimientos, yo he capacitado al mío para que haga ciertas cosas en ciertos momentos, sin una orden mía —explicó—. Ocupando la sorpresa como una carta de triunfo.
—¿Quieres decir que Flareon está entrenado para usar doble equipo cuando haya niebla en el ambiente? —intervino Jack.
—No. Lo usará cuando no pueda ser visto —aclaró.
—Pero Vaporeon lo sintió, ¿Por qué no pudo hacerlo con las copias? —volvió a intervenir.
—Cuando usas doble equipo a vista y paciencia de tu oponente, éste verá al original y las copias, pero no sabrá cuál es el verdadero, porque su cerebro no le permite saberlo, sus ojos le dicen que hay más de uno —aclaró—. Pero cuando lo usas sin ser visto, tu oponente usará su instinto para hallar a tu Pokémon y dará con el original sin sentir las copias, ya que ellas no existen.
—Pero las copias también atacaron —agregó Peter—. Había escuchado que algo así es posible después de un arduo entrenamiento, sin mencionar que deja al Pokémon algo agotado. Podría atacarte ahora y debilitarte, pero me parece prudente terminar aquí.
—¿Por qué? —preguntó Jack— La batalla está demasiado interesante, necesito saber el final de esto.
—De aquí a Ciudad Celeste nos encontraremos con varios entrenadores —indicó Adam— y no sabemos cuántos de ellos nos retaran a un duelo, sin contar los Pokémon salvajes que saldrán. Por lo tanto necesitamos que nuestros Pokémon tengan todas sus energías —dijo mientras rociaba a Flareon con el líquido que contenía un frasco con aerosol, de color blanco y púrpura.
Adam y Peter habían demostrado una madurez en entrenamiento que Jack no lograba digerir. Jack sólo habría pensado en la batalla y en cómo vencer. Pero ellos dos habían ido más allá, se habían antepuesto ante eventuales situaciones. Además Adam había demostrado una nueva táctica para los duelos.
—¿Vendrás con nosotros? —Jack estaba lleno de preguntas.
—Por supuesto. Si llegaron hasta aquí sin saber de la Danza de la Luna significa que no saben cómo salir del Monte Moon —respondió—. Al menos los acompañaré hasta Celeste, desde ahí yo seguiré a Ciudad Carmín.
—Jack —interrumpió Peter—. Cuando me separe de ti en Celeste, puedes seguir viajando con Adam y así tal vez puedas luchar con él.
—Será un gran honor viajar con un integrante de la familia Evans —hizo un pequeña reverencia con la cabeza, igual que la vez anterior.
Los chicos continuaron realizando sus planes al mismo tiempo que sus Pokémon inspeccionaban los alrededores. Vaporeon y Poliwhirl se metieron al agua para acompañar a Magikarp y humedecerse, Flareon se recostó en el suelo, Zubat se paró a reposar sobre el hombro de Jack, mientras que Ivysaur y Nidoran correteaban en el lugar.
La luz de la Luna llena, repentinamente, pareció intensificarse, aclarando el lugar e inesperadamente una rosada criatura apareció dando brincos entre los muchachos, como si no los viera o simplemente los estaba ignorando. Tenía un ricito en frente, orejas con forma extraña y de color marrón, una cola igualmente rizada, extremidades pequeñas y dos alitas. El Pokémon parecía que apenas tocaba el suelo en cada vez que bajaba luego del salto.
—Es un Clefairy —dijo Adam con entusiasmo.
Y no era el único, decenas de Clefairy salieron de entre los árboles, arbustos y otros lugares donde pudiesen ocultarse y se dirigieron hacia el lago dando brincos en vez de pasos. Ahí, una gran cantidad creó un círculo en medio del estanque y el resto hizo círculos más pequeños alrededor. Las simpáticas criaturas parecían volar en vez de bailar a la luz de la Luna e inundaron el lugar de una incomparable mística, mucho más que la que habían detectado los chicos al acercarse al monte.
Los Clefairy danzaron por varios minutos con esa alegría que sólo tus pares pueden darte, a ninguno de ellos le importaba la presencia de seres ajenos al lugar. De súbito, una criatura semejante a Clefairy irrumpió entre ellos también a saltos, pero un poco más grande y desarrollada. Poseía unas orejas más puntiagudas y eran marrones en las puntas, sus alas eran de un tono más oscuro y más grandes, aunque pequeñas en comparación al cuerpo. Era imposible no verlo, en tamaño era más enorme que Ivysaur, un poco más del doble de Clefairy. Adam estaba completamente excitado, y no era para menos, pues avistar la forma evolucionada de Clefairy en estado salvaje no es cosa de todos los días.
—Un…un Clefable —murmuró Adam casi al borde de las lágrimas—. Un hermoso Clefable. No hay palabra alguna que describa este preciso momento.
—Inefable —indicó el nadador—, esa es la palabra correcta.
—Gracias —murmuró nuevamente.
Más Clefable aparecieron en la maravillosa escena, no eran tantos como los Clefairy, pero se hacían notar, ellos también danzaban bajo la blanca luz del satélite, lograban llegar más arriba que sus pre evoluciones y sus saltos eran más largos. Era realmente un espectáculo digno de un concurso Pokémon de primer nivel.
Durante todo ese rato, Jack miró detenidamente el baile sin cansarse de los repetidos movimientos, al contrario, sintió como si todo eso lo llenase de renovada energía, como si pudiese hacer todo lo que se propusiera, como si no tuviera límites.
Tranquilamente y sin ningún apuro, luego de varios minutos, los Clefairy y los Clefable comenzaron a abandonar el lago paulatinamente, volviendo a los lugares por donde habían venido. No obstante, dos Clefairy se aproximaron suavemente a Jack, ambos traían unas rocas verdes con una luz interna en sus pequeñas manos y se las ofrecieron al chico.
—¿Son para mí? —preguntó Jack ante un atónito Adam que no podía creer que presenciaba semejante interacción, los Clefairy asintieron—. Muchas gracias —dijo el muchacho mientras tomaba las rocas, las amables criaturas se acercaron a unos arbustos donde un Clefable los esperaba y desaparecieron entre la vegetación—. Supongo que son piedras lunares, son idénticas a la del Museo de la Ciencia de Pewter. Me pregunto por qué me las habrán dado.
—Espectáculo más majestuoso que este no se había visto nunca antes en ningún lugar —comentó Adam con sus ojos brillosos—. Es quinta vez que lo veo, pero sin duda este fue épico. Ni si quiera se espantaron con nosotros —dijo algo exaltado, lógicamente sin perder su educación.
—Sí, pienso lo mismo —agregó Peter con calma. Hubiese parecido que la escena no le había provocado nada de no ser por la sonrisa en su rostro—. Pero ya es bastante tarde como para seguir el camino hacia Cerulean y no tengo ganas de retroceder al Centro Pokémon. ¿Dónde vamos a alojar?
—Podríamos ir a esa casa —propuso Adam—. La anciana que vive ahí es amiga de nuestra familia, su nombre es Estrella, es muy simpática, no le molestará que nos quedemos aquí. Las veces que he venido me quedo ahí. No tiene muchas camas, pero nos las arreglaremos.
Así los chicos se acercaron a la casa, donde una adorable anciana les abrió la puerta y pudieron dormir tranquilamente luego de un inigualable acontecimiento.
Hola, me he leído el capítulo 1 y parte del 2 y he de decir que me ha gustado mucho, jack es un chico muy listo y tiene talento para los combates, además cuando el prof. Oak se fue a ver la serie de tv me eché unas risas. Las descripciones son preciosas, ardo en ganas de leer más.
Ah sh***.
¿Tres episodios por comentar? Voy a morir. Y más por todo lo que tengo que hacer @-@ [?]
Welp.
OK.
Has querido que te despelleje vivo, pues ale, ahora lo haré por triplicado.
Oh, wait, no, ¡es por cuadruplicado! D:
Veamos qué tenemos aquí ºuº
Cap. 7
OH SUGAR HONEY ICE TEA
¿¡Cómo pudo pasar esto!?
Deer, no, esa palabra no existe. Es "escasez" ):.
Y en algún momento empezaste a hablar catalán (lo digo por restaurant. Es un typo, ¿cierto?). Ten cuidado, Elven. Deberías de revisarlo como un par de veces, por lo menos. E igual has estado escribiendo algo seguido... otra vez.
...
OOOOK. Al fin hay un poco de acción. Pero, heck, ¿¡cómo el guardia puede quedarse dormido en un turno diario!? Also, eso es un cliché como una casa. ¿Cuántos guardias estuvieron despiertos en su trabajo? Al menos en el cine no vi a nadie [?].
Pero bueno. Hubo acción. ¡Y al fin pusiste los puntos de exclamación! ¡Yay!
Cap. 8
Esto tendría que ir en el mismo párrafo. Well, anyway, no es que haya mucho que haya que destacar saaaaaaalvo~
Bueno, mira. Jack está aprendiendo rápido. Me parece muy bien :33. Y las explicaciones del funcionamiento del sistema... también. Ahora, ¿para qué querrían promover los combates? Bueno, mejor no me cuestiono eso; ergo, estaría cuestionando todas las sagas de pokémon [?].
¿Ves por qué no me gustan tanto los fanfics del entrenador novato que va por la vía normal? [????]
Y... heck, de nuevo vi la lógica anime ahí. No es que esté en contra de las evoluciones en medio del combate, pero... hm. Es como si la causa de la evolución de su bulbasaur haya sido porque aprendió energibola.
Pero supongo que esas indicaciones le ayudaron a aportar más "nutrientes" a la flor de la espalda. Así que tal vez... [?]
En fin. Y una vez más, Peter hace de mentor. ¡Está bien!
Aunque presiento que va a dejarlo cuando vaya para Celeste.
Veamos si he dado en el clavo...
Oh, y tendrías que vigilar de no poner el titular de los escritos en negrita como el título. Casi pienso que es una continuación de ese robo.
Cap.9
...
Madre mía, ¿desde cuando la liga se volvió tan restrictiva? ¿Acaso Smogon pasó por ahí? [?]
Well, anyway. Esa estrategia que siguió me pareció bastante genialosa. Aprovechar la audición de Nidoran para hacer un ataque sorpresa... not bad, Jack. Not bad.
Luego cuando mostró su alegría fue como... como...
Como si hubiera aprobado en un examen por donde esperaba un suspenso.
Igual la sensación sería la misma. Supongo que algunos podrían empatizar.
Y obviamente este no es el Brock del anime. ¡Me alegro por ello!
De lo que no me alegro tanto es que no hubiera usado su pokémon más emblemático. Es decir; Onix. Por Hélix, si es que ni en los juegos lo evoluciona a Steelix.
Wow, ¿acabo de hacer una rima aquí? [??]
Aunque supongo que te convenía más que tuviera un graveler. Oh, well... no sé si puedo pasarlo por alto o...
Meh. Igual sería lógico que, teniendo a dos geodude, uno de ellos sería lord gravilla. Pero sigue sin convencerme, la verdad. ¿Por qué dos geodude? ¿Es que uno está de decoración acaso? [?]
En fin. A veces hay cosas ilógicas en el mundo. Pero bueno, yo loso digo.
Hablando de poca lógica, va y me sale "loso" en vez de "solo"... hah. Mis dedos me traicionan una vez más [?].
Cap.10
Y ya para acabar...
Pues no. Peter sigue ahí.
Well, anyway...
¡Tomaste el detalle de las pokéballs transparentes! Ese detalle SÍ que lo entendí. ¿Cómo sabrían los entrenadores qué pokémon estarían cogiendo, anyway? Pensaba que los etiquetarían, pero eso sería estúpido.
Ay, señor, que me voy por las ramas [?].
Como amante del té, tengo que expresar la gracia que me ha causado esta errata. Me imaginé una taza de té nadando por un río [?].
El vendedor lo hiciste muy #YOLO. O sea, como muy directo, sincero pese a ser timador. Debía de estar harto de su curro ya.
Igual, ¿Peter se quedó con el magikarp? Huh, hubiera querido ver si Jack pudiera aprovechar las ¿cualidades? de esa carpa inútil. Habría sido interesante. No ahora; digo luego.
¿Podría pasar tal vez? ¿O quizá no?
Tengo que adorar a ese pokemaníaco. Me recuerda a cierta personita que no quiero mencionar por no hacer publicidad de mis escritos. Pero bueno, Peter va a dejar al chico con ese
Also, los dos hicieron una rima. Clefable - inefable. No, si hasta tiene las mismas sílabas y todo (tuve que buscarlo en Google para que no fuera un pun malo, por eso). Enhorabuena; acabas de mostrarme una palabra cuya existencia ignoraba. No todos lo logran :3.
Bueno, sobre todo, ¡ten cuidado por dónde separas los diálogos! Cuando un personaje sigue hablando, no inicies otro párrafo; síguelo. Está bien que des un respiro a la narración, pero no con esos cortes tan bruscos, God D:
Y... los typos. Que también hay algunos que...
Aparte de esos fallos y las comas, no tengo nada más que resaltar.
Welp. A ver si el ladrón vuelve a hacer su aparición. O esos villanos que aún están en el fondo.
Eeeeeeeen fiiiiiiiin.
Cheerio~!
¿Tres episodios por comentar? Voy a morir. Y más por todo lo que tengo que hacer @-@ [?]
Welp.
OK.
Has querido que te despelleje vivo, pues ale, ahora lo haré por triplicado.
Oh, wait, no, ¡es por cuadruplicado! D:
Veamos qué tenemos aquí ºuº
Cap. 7
Cita:
decoradas con algunas plantas para contrarrestar la escases de vegetación
OH SUGAR HONEY ICE TEA
¿¡Cómo pudo pasar esto!?
Deer, no, esa palabra no existe. Es "escasez" ):.
Y en algún momento empezaste a hablar catalán (lo digo por restaurant. Es un typo, ¿cierto?). Ten cuidado, Elven. Deberías de revisarlo como un par de veces, por lo menos. E igual has estado escribiendo algo seguido... otra vez.
...
OOOOK. Al fin hay un poco de acción. Pero, heck, ¿¡cómo el guardia puede quedarse dormido en un turno diario!? Also, eso es un cliché como una casa. ¿Cuántos guardias estuvieron despiertos en su trabajo? Al menos en el cine no vi a nadie [?].
Pero bueno. Hubo acción. ¡Y al fin pusiste los puntos de exclamación! ¡Yay!
Cap. 8
Cita:
—El bulbo en la espalda de Bulbasaur es un peso adicional con el que tendrá que lidiar mientras evolucione —explicó Peter.
—Por lo tanto, tendrá que usar movimientos a larga distancia —concluyó—. No podrá esquivar fácilmente los golpes cercanos —dijo mientras Bulbasaur se enderezaba.
—Por lo tanto, tendrá que usar movimientos a larga distancia —concluyó—. No podrá esquivar fácilmente los golpes cercanos —dijo mientras Bulbasaur se enderezaba.
Esto tendría que ir en el mismo párrafo. Well, anyway, no es que haya mucho que haya que destacar saaaaaaalvo~
Bueno, mira. Jack está aprendiendo rápido. Me parece muy bien :33. Y las explicaciones del funcionamiento del sistema... también. Ahora, ¿para qué querrían promover los combates? Bueno, mejor no me cuestiono eso; ergo, estaría cuestionando todas las sagas de pokémon [?].
¿Ves por qué no me gustan tanto los fanfics del entrenador novato que va por la vía normal? [????]
Y... heck, de nuevo vi la lógica anime ahí. No es que esté en contra de las evoluciones en medio del combate, pero... hm. Es como si la causa de la evolución de su bulbasaur haya sido porque aprendió energibola.
Pero supongo que esas indicaciones le ayudaron a aportar más "nutrientes" a la flor de la espalda. Así que tal vez... [?]
En fin. Y una vez más, Peter hace de mentor. ¡Está bien!
Aunque presiento que va a dejarlo cuando vaya para Celeste.Veamos si he dado en el clavo...
Oh, y tendrías que vigilar de no poner el titular de los escritos en negrita como el título. Casi pienso que es una continuación de ese robo.
Cap.9
...
Madre mía, ¿desde cuando la liga se volvió tan restrictiva? ¿Acaso Smogon pasó por ahí? [?]
Well, anyway. Esa estrategia que siguió me pareció bastante genialosa. Aprovechar la audición de Nidoran para hacer un ataque sorpresa... not bad, Jack. Not bad.
Luego cuando mostró su alegría fue como... como...
Como si hubiera aprobado en un examen por donde esperaba un suspenso.
Igual la sensación sería la misma. Supongo que algunos podrían empatizar.
Y obviamente este no es el Brock del anime. ¡Me alegro por ello!

De lo que no me alegro tanto es que no hubiera usado su pokémon más emblemático. Es decir; Onix. Por Hélix, si es que ni en los juegos lo evoluciona a Steelix.
Wow, ¿acabo de hacer una rima aquí? [??]
Aunque supongo que te convenía más que tuviera un graveler. Oh, well... no sé si puedo pasarlo por alto o...
Meh. Igual sería lógico que, teniendo a dos geodude, uno de ellos sería lord gravilla. Pero sigue sin convencerme, la verdad. ¿Por qué dos geodude? ¿Es que uno está de decoración acaso? [?]
En fin. A veces hay cosas ilógicas en el mundo. Pero bueno, yo loso digo.
Hablando de poca lógica, va y me sale "loso" en vez de "solo"... hah. Mis dedos me traicionan una vez más [?].
Cap.10
Y ya para acabar...
Pues no. Peter sigue ahí.
Well, anyway...
¡Tomaste el detalle de las pokéballs transparentes! Ese detalle SÍ que lo entendí. ¿Cómo sabrían los entrenadores qué pokémon estarían cogiendo, anyway? Pensaba que los etiquetarían, pero eso sería estúpido.
Ay, señor, que me voy por las ramas [?].
Cita:
té eres nadador
Como amante del té, tengo que expresar la gracia que me ha causado esta errata. Me imaginé una taza de té nadando por un río [?].
El vendedor lo hiciste muy #YOLO. O sea, como muy directo, sincero pese a ser timador. Debía de estar harto de su curro ya.
Igual, ¿Peter se quedó con el magikarp? Huh, hubiera querido ver si Jack pudiera aprovechar las ¿cualidades? de esa carpa inútil. Habría sido interesante. No ahora; digo luego.
¿Podría pasar tal vez? ¿O quizá no?
Tengo que adorar a ese pokemaníaco. Me recuerda a cierta personita que no quiero mencionar por no hacer publicidad de mis escritos. Pero bueno, Peter va a dejar al chico con ese
Also, los dos hicieron una rima. Clefable - inefable. No, si hasta tiene las mismas sílabas y todo (tuve que buscarlo en Google para que no fuera un pun malo, por eso). Enhorabuena; acabas de mostrarme una palabra cuya existencia ignoraba. No todos lo logran :3.
Bueno, sobre todo, ¡ten cuidado por dónde separas los diálogos! Cuando un personaje sigue hablando, no inicies otro párrafo; síguelo. Está bien que des un respiro a la narración, pero no con esos cortes tan bruscos, God D:
Y... los typos. Que también hay algunos que...
Aparte de esos fallos y las comas, no tengo nada más que resaltar.
Welp. A ver si el ladrón vuelve a hacer su aparición. O esos villanos que aún están en el fondo.
Eeeeeeeen fiiiiiiiin.
Cheerio~!
Y HE VUELTO EN GLORIA Y MAJESTAD. No mentira, después de tantas cosas que tuve que hacer para la universidad y antes de todo lo que me queda, encontré un tiempito para leer algunos capítulos nuevos de otros fics y subir un nuevo capítulo del mío. Pero antes responderé a los comentarios.
Sabino Codesal Vargas: me alegro que te hayan gustado los capítulos que leíste, espero que puedas leer los otros.
Poisonbird: descuerándome como siempre, me alegro.
Capítulo 7: ¡¡ESCASES!! No puedo creer que me haya equivocado en eso, me castigo inmediatamente (que vergüenza). No me fijé eso del catalán y creo que me costará fijarme, aquí en mi país hablo en "chilensis" y cuando escribo aquí debo relatar lo más correcto posible para que los lectores entiendan, pero tendré cuidado con eso (eso espero).
Capítulo 8: esa parte que citaste, la verdad es que Peter comienza hablando y Jack termina su frase, pero no puse que Jack lo hacía, erro mío, me castigo nuevamente. (y sí, atinaste de nuevo).
Capítulo 9: si le hubiera puesto a Onix a Jack le hubiera costado mucho y probablemente no hubiera podido contra él. Jack aún es muy ignorante y hubiera estado mucho tiempo pegado en la ciudad intentando derrotar a Brock. Respecto al Geodude sobrante, bueno, intento basarme en la realidad del manga y ahí los líderes de gimnasio tienen varios Pokémon de la misma especie, además ellos reciben varios retadores, por lo tanto necesitan tener varios Pokémon, usan a algunos mientras los otros se recuperan, eso podría explicar también por qué no usó a Onix, tal vez fue derrotado en una batalla anterior y se debilitó.
Capítulo 10: lo de "té eres nadador" sí, me equivoqué, me vuelvo a castigar. Te mostré una palabra nueva, puedo morir en paz porque pude sorprenderte en algo.
Capítulo 11:
Al noroeste de una conocida ciudad, más allá del río, perdida entre la vegetación y cubierta por una misteriosa y espesa neblina, yacía una cueva en la más impenetrable quietud. Su entrada era un pequeño montículo con un agujero que conducía a unas cavernas subterráneas llenas de rocas y humedad proveniente de grietas en las paredes, de donde las gotas caían y resonaban claramente. En lo más profundo de aquella enorme gruta, cerca de varias pozas y pequeños estanques, una luz entraba a través de un agujero formado en la superficie e iluminaba directamente el lugar más profundo de la cueva, muy cerca de una criatura que hace algunos años había hecho de aquel lugar su morada, buscando distanciarse de los humanos, con la compañía de algunos Pokémon salvajes que se aventuraban a entrar en la oscuridad.
Los tres chicos habían dormido perfectamente en la casa de la anciana en el Monte Moon, no había camas para todos, pero no fue ningún problema. Ahora se encontraban viajando por la ruta cuatro, era muy similar a la ruta anterior, rodeada de montañas y con dos caminos, uno para entrenadores y la continuación de la carretera para vehículos entre Plateada y Celeste, se disponían a llegar a esta última ciudad y, a pesar de que Peter tenía que reunirse con su familia para irse de viaje, debía haber llegado hace tres días, no se notaba en él ni el más mínimo indicio de preocupación, estaba tan calmado como siempre.
—Peter —dijo Jack—, ¿por qué no nos dices un poco sobre los lugares interesantes de Celeste?
—Bueno, mi ciudad no tiene mucho, hay una tienda de bicis y está el gimnasio Pokémon —contestó—. Pero yo diría que lo más interesante es el diseño arquitectónico de la ciudad, pues tiene muchos lagos, ríos y puentes que los atraviesan
—Y ¿qué me dices de esa extraña cueva al noroeste de la ciudad, más allá del río? —preguntó Adam.
—¿Nunca has ido? Pensé que conocías varios lugares.
—La última vez que vine a Celeste intenté encontrarla pero no pude. Busqué algún guía pero no hay y no mucha gente habla sobre ello.
—Es que no sabemos si es verdad o no lo que hay dentro de ella, lo hemos tomado como un mito —explicó el nadador.
—¿Y qué es lo que se supone que hay ahí? —preguntó Jack con mucha curiosidad.
—Todas las personas de Celeste lo saben, pero no lo hablan con nadie porque no quieren que la ciudad se haga famosa por una posible mentira. Sólo les contaré porque los conozco, pero no deberán decirle a nadie más —anunció Peter y los demás asintieron—. Bien, el veintinueve de Octubre del dos mil cuatro, recuerdo la fecha porque fue un hecho importante en la ciudad —explicó—, unos jóvenes fueron a acampar muy cerca de esa cueva, en un lugar donde hoy reina el silencio, lleno de maleza y pasto. Ellos estuvieron ahí desde la mañana y cuando el sol se estaba poniendo, una luz blanca atravesó el cielo y cayó cerca de ellos, entre los árboles. Los sujetos fueron inmediatamente a investigar y lo que vieron fue a una criatura de dos metros y piel pálida, el ser simplemente los ignoró y se internó en esa cueva que tú mencionaste —miró a Adam—. Al día siguiente se corrió rápidamente la voz, fueron investigadores, policías, entrenadores, periodistas y curiosos y se encontraron con que el lugar estaba inundado por una extraña y espesa niebla nunca antes vista en la zona. Algunas personas intentaron entrar, pero fueron arrojados por los aires, varios metros. Desde ese día nadie ha logrado entrar nuevamente a la cueva y la bruma sigue ahí.
—Tal vez sea algún Pokémon antiguo que despertó y que nadie sabe sobre su existencia —dijo Jack, invadido por la emoción—. ¿No podemos ir a verlo? —a Adam le brillaron los ojos.
—Supuse que me dirían eso —dijo Peter con resignación—. Está bien, pero sólo la veremos desde afuera —sentenció—. Miren, ya llegamos a Celeste.
Una enorme ciudad y reluciente ciudad fue avistada por los tres. Las casas eran de paredes blancas y con tejados de un color azul verdoso, con diferentes diseños, y estaban conectadas por caminos conformados por ladrillos pulidos. Pero, lo que más destacaba eran los lagos y ríos que tomaban lugar en la ciudad, Celeste estaba hecha arquitectónicamente para poder convivir con ellos, las calles se completaban sobre los ríos a través de puentes de distintos tamaños y estilos para tener mejor acceso a las variadas partes de la urbe.
Se adentraron por una de las calles principales, por el lado izquierdo de un río, parecía ser una zona comercial, debido a que había muchas tiendas y negocios, además se veían varios botes y góndolas en el agua, con gente en ellos, y algunos Pokémon acuáticos que nadaban.
—La mayoría de los Pokémon que nadan ahí son salvajes —indicó Peter—. De esa manera encontré a Poliwhirl, estaba herido y aún no había evolucionado, fue hace más de cinco años.
Jack se acercó a la cerca de cemento que separaba el camino peatonal del río, y comenzó a caminar al lado de ésta, logró ver varios Pokémon, la mayoría eran Magikarp, aunque lo que más le llamó la atención fueron las góndolas.
—¿Y si viajamos en góndola? —preguntó Adam.
—Está bien, lo haremos de aquí al Centro Pokémon, pero a la cueva iremos en bus —dijo Peter con tanta calma que Adam y Jack no se le negaron.
Se acercaron a un pequeño puerto de góndolas, la única que había era completamente de madera y estaba tallada, tenía un sujeto parado en ella y éste llevaba un largo remo. Le pagaron al hombre y se subieron al transporte, se sentaron y comenzó el viaje.
Peter dejó salir a sus Pokémon, Poliwhirl quedó del lado izquierdo, mientras que Vaporeon y Magikarp iban en el derecho. El agua era casi transparente y Jack se entretenía viendo a los Pokémon salvajes en el fondo del río, descansando o nadando, no era tan profundo. Ver a los Pokémon en estado salvaje era fascinante, Jack había vivido algo similar en parajes naturales como el Bosque Verde y el Monte Moon, sin embargo, el más extasiado era Adam, la vista lo ponía igual que cuando vio a los Clefairy.
Siguieron navegando, pasaron debajo de un puente únicamente peatonal, era blanco y arqueado, con algunas personas apoyadas en las barandas que disfrutaban de la vista que la ciudad proporcionaba, uno que otro estaba comiendo helado. Continuaron por el río, la vista no cambió mucho, mas la brisa hizo que el momento fuese tranquilo y relajante, ideal para descansar y para liberarse del estrés.
Alrededor de veinte minutos después de partir llegaron a otro puerto de góndolas, dos personas se estaban embarcando. Los tres jóvenes se bajaron, Peter regresó a sus Pokémon a sus pokéballs, cruzaron la calle y llegaron al Centro Pokémon, el diseño del edificio era igual al de otras ciudades. La enfermera de turno no demoró en revisar a sus Pokémon, pero a Jack y Adam le pareció una eternidad, estaban ansiosos por ver la cueva desde cerca. Jack aprovechó de sacar una hora para retar al líder de gimnasio, le dieron una para cuatro días más.
Partieron inmediatamente. Tomaron un bus que demoró no más de veinticinco minutos en llegar al noroeste de la ciudad y los dejó cerca de un puente amarillo que cruzaba un río con un caudal que iba hacia el norte.
Adam y Jack siguieron los tranquilos pasos de Peter entre la hierba y arbustos y se internaron en una espesa niebla blanca, no se lograba ver más allá de seis metros a la redonda. Llegaron a lo que alguna vez había sido un campo abierto, puesto que no había árboles interrumpiendo el camino, pero si estaba lleno de hierba alta. Se adentraron entre unos árboles más al norte, no les salió ningún Pokémon salvaje en el camino y la bruma se hacía más densa cada vez que daban un paso más cerca de la cueva.
Peter se detuvo y apuntó hacia un lugar. Ahí estaba la cueva, en un firme montículo de tierra más alto que un hombre adulto, se hallaba un agujero que conducía claramente a algún lugar subterráneo. Jack miró su interior, era oscuro y rocoso, sintió un misterio latente que ansiaba ser descubierto, pero que no se atrevía a salir.
—¿Qué están haciendo aquí? —preguntó una voz femenina, con bastante rudeza.
Voltearon y vieron a una chica de aproximadamente veintiún años de edad, tenía el cabello hasta un poco más arriba de sus hombros y de un tono anaranjado, vestía un traje de baño blanco con líneas azules y una chaqueta celeste de esas que usan los nadadores, además calzaba unas sandalias blancas, su piel era suave y sus ojos verdes lazaban una fuerte mirada. Aquella muchacha estaba acompañada de una criatura con forma de estrella que era casi de la mitad del tamaño de la joven y que levitaba cerca de ella, era de color dorado, de un tono tan oscuro que se asimilaba mucho al marrón, tenía una formación de oro en su centro, con un lazo del mismo material que rodeaba a una de sus patas, y una preciosa joya redonda y roja en éste, que brillaba débilmente debido a la poca luz que penetraba la neblina.
—¡Respondan! —dijo la chica, no tenía mucha paciencia, Jack pensó que era lo contrario de Peter.
—Deseábamos observar la cueva —contestó Adam con mucha educación, tanta educación que pareció un poco falso, tal vez no para Jack y Peter, pero seguramente la muchacha no estaba acostumbrada a toparse con un joven de quince años que hablara con un vocabulario tan amplio.
—No deberían estar aquí, puede ser peligroso —aseguró la pelirroja—. No sabemos que hay ahí dentro. Pero creo que eso ya lo saben, la gente que no es de Celeste no sabe la ubicación de la cueva, por lo tanto al menos uno de ustedes pertenece a la ciudad.
—Yo soy de aquí —dijo el nadador.
—Si es tan peligroso, ¿por qué estás tú aquí? —interrumpió Jack pensando que la había atrapado con mucha astucia.
El rostro de la joven adquirió una expresión de molestia, pero sólo se limitó a contestarle a Jack.
—Es mi deber cuidar este lugar —contestó—. Los líderes de gimnasio no sólo evaluamos entrenadores, sino que también protegemos la ciudad y a sus habitantes.
Jack quedó mudo, estaba viendo a su futura contendora, se veía bastante ruda, sin duda alguna sería un reto, lo único bueno de conocerla fue que pudo deducir con facilidad su especialidad, el tipo agua, aunque no estaba muy seguro.
—Ahora debo irme, estaré vigilando que se vayan de aquí, sea lo que sea que haya ahí no saldrá ni podrán sacarlo —la líder y su Pokémon se fueron y se perdieron en la bruma.
—Tendré que luchar contra ella —comentó Jack un poco asustado, la chica le daba miedo.
—Sí —dijo Peter—. Ahora vámonos de aquí, debo reunirme con mi familia, pero los dejaré en el autobús.
Empezaron a caminar de vuelta hacia la ciudad y mientras se marcharon, una criatura los observó desde la oscuridad sin que ellos se percataran. Su mirada era fija y con ganas de dejar la soledad, pero no se atrevía. Cuando desaparecieron en la bruma, el ser se escondió.
Arribaron en el paradero donde se habían bajado hace más de una hora, había una señora sentada, mas no estuvo demasiado rato puesto que su bus pasó. Peter sacó dos papeles y un lápiz de su bolsa, anotó algo en ellos y se los pasó a Jack y Adam.
—Ahí tienen mi número —agregó el nadador—, en caso de que necesiten mi ayuda en algún momento. Miren, ahí viene el bus, deben irse —Jack y Adam se subieron al transporte—. Jack, recuerda que las personas que te toman en serio son las que de verdad valen la pena. Y busca un objetivo.
—¡Lo recordaré! —gritó Jack mientras el bus se alejaba.
Una vez en el Centro Pokémon decidieron ir a comer, compraron un poco de comida y se dirigieron a los asientos. Al acercarse a ellos, Jack reconoció a una persona, era una chica de su edad, más baja que él y de cabellera negra, se podía ver la cola de su Squirtle desde donde estaban.
—¡Lyra! —exclamó Jack acercándose— Que sorpresa —la muchacha le hizo una seña con la mano, su boca estaba llena de comida y ensuciada por ésta misma.
Una vez cerca de ella, Jack y Adam vieron a dos criaturas más aparte de la tortuga, había un pequeño pajarito de plumaje beige en el vientre y marrón en su lomo y cola, las alas compartían ambos colores, y una roedora muy similar al Nidoran de Jack, sólo que era celeste con manchas del mismo color, pero de un tono más oscuro, levemente más pequeña y orejas no tan grandes, sus ojos eran rojos.
—Adam, ella es Lyra Archer, Lyra, él es Adam Parker.
—Hola, mucho gusto —contestó Lyra con menos comida en su boca y limpiándose.
—Es un placer conocerte —Adam hizo una pequeña reverencia, a la chica le llamó la atención su educado saludo.
—Ellas son Squirtle, Jack debe acordarse de ella, Pidgey —señaló al ave— y Nidoran.
Estuvieron el resto del día contándose todo lo que les había sucedido, Lyra había ganado ya un concurso, y Jack le informó sobre su batalla de gimnasio, el robo, Peter, la Danza de la Luna y sobre su búsqueda de un objetivo en la vida. Para cuando se fueron a dormir, estaban tan cansados que casi se durmieron vestidos.
Sabino Codesal Vargas: me alegro que te hayan gustado los capítulos que leíste, espero que puedas leer los otros.
Poisonbird: descuerándome como siempre, me alegro.
Capítulo 7: ¡¡ESCASES!! No puedo creer que me haya equivocado en eso, me castigo inmediatamente (que vergüenza). No me fijé eso del catalán y creo que me costará fijarme, aquí en mi país hablo en "chilensis" y cuando escribo aquí debo relatar lo más correcto posible para que los lectores entiendan, pero tendré cuidado con eso (eso espero).
Capítulo 8: esa parte que citaste, la verdad es que Peter comienza hablando y Jack termina su frase, pero no puse que Jack lo hacía, erro mío, me castigo nuevamente. (y sí, atinaste de nuevo).
Capítulo 9: si le hubiera puesto a Onix a Jack le hubiera costado mucho y probablemente no hubiera podido contra él. Jack aún es muy ignorante y hubiera estado mucho tiempo pegado en la ciudad intentando derrotar a Brock. Respecto al Geodude sobrante, bueno, intento basarme en la realidad del manga y ahí los líderes de gimnasio tienen varios Pokémon de la misma especie, además ellos reciben varios retadores, por lo tanto necesitan tener varios Pokémon, usan a algunos mientras los otros se recuperan, eso podría explicar también por qué no usó a Onix, tal vez fue derrotado en una batalla anterior y se debilitó.
Capítulo 10: lo de "té eres nadador" sí, me equivoqué, me vuelvo a castigar. Te mostré una palabra nueva, puedo morir en paz porque pude sorprenderte en algo.
Capítulo 11:
Spoiler
El monstruo de Celeste
Al noroeste de una conocida ciudad, más allá del río, perdida entre la vegetación y cubierta por una misteriosa y espesa neblina, yacía una cueva en la más impenetrable quietud. Su entrada era un pequeño montículo con un agujero que conducía a unas cavernas subterráneas llenas de rocas y humedad proveniente de grietas en las paredes, de donde las gotas caían y resonaban claramente. En lo más profundo de aquella enorme gruta, cerca de varias pozas y pequeños estanques, una luz entraba a través de un agujero formado en la superficie e iluminaba directamente el lugar más profundo de la cueva, muy cerca de una criatura que hace algunos años había hecho de aquel lugar su morada, buscando distanciarse de los humanos, con la compañía de algunos Pokémon salvajes que se aventuraban a entrar en la oscuridad.
Los tres chicos habían dormido perfectamente en la casa de la anciana en el Monte Moon, no había camas para todos, pero no fue ningún problema. Ahora se encontraban viajando por la ruta cuatro, era muy similar a la ruta anterior, rodeada de montañas y con dos caminos, uno para entrenadores y la continuación de la carretera para vehículos entre Plateada y Celeste, se disponían a llegar a esta última ciudad y, a pesar de que Peter tenía que reunirse con su familia para irse de viaje, debía haber llegado hace tres días, no se notaba en él ni el más mínimo indicio de preocupación, estaba tan calmado como siempre.
—Peter —dijo Jack—, ¿por qué no nos dices un poco sobre los lugares interesantes de Celeste?
—Bueno, mi ciudad no tiene mucho, hay una tienda de bicis y está el gimnasio Pokémon —contestó—. Pero yo diría que lo más interesante es el diseño arquitectónico de la ciudad, pues tiene muchos lagos, ríos y puentes que los atraviesan
—Y ¿qué me dices de esa extraña cueva al noroeste de la ciudad, más allá del río? —preguntó Adam.
—¿Nunca has ido? Pensé que conocías varios lugares.
—La última vez que vine a Celeste intenté encontrarla pero no pude. Busqué algún guía pero no hay y no mucha gente habla sobre ello.
—Es que no sabemos si es verdad o no lo que hay dentro de ella, lo hemos tomado como un mito —explicó el nadador.
—¿Y qué es lo que se supone que hay ahí? —preguntó Jack con mucha curiosidad.
—Todas las personas de Celeste lo saben, pero no lo hablan con nadie porque no quieren que la ciudad se haga famosa por una posible mentira. Sólo les contaré porque los conozco, pero no deberán decirle a nadie más —anunció Peter y los demás asintieron—. Bien, el veintinueve de Octubre del dos mil cuatro, recuerdo la fecha porque fue un hecho importante en la ciudad —explicó—, unos jóvenes fueron a acampar muy cerca de esa cueva, en un lugar donde hoy reina el silencio, lleno de maleza y pasto. Ellos estuvieron ahí desde la mañana y cuando el sol se estaba poniendo, una luz blanca atravesó el cielo y cayó cerca de ellos, entre los árboles. Los sujetos fueron inmediatamente a investigar y lo que vieron fue a una criatura de dos metros y piel pálida, el ser simplemente los ignoró y se internó en esa cueva que tú mencionaste —miró a Adam—. Al día siguiente se corrió rápidamente la voz, fueron investigadores, policías, entrenadores, periodistas y curiosos y se encontraron con que el lugar estaba inundado por una extraña y espesa niebla nunca antes vista en la zona. Algunas personas intentaron entrar, pero fueron arrojados por los aires, varios metros. Desde ese día nadie ha logrado entrar nuevamente a la cueva y la bruma sigue ahí.
—Tal vez sea algún Pokémon antiguo que despertó y que nadie sabe sobre su existencia —dijo Jack, invadido por la emoción—. ¿No podemos ir a verlo? —a Adam le brillaron los ojos.
—Supuse que me dirían eso —dijo Peter con resignación—. Está bien, pero sólo la veremos desde afuera —sentenció—. Miren, ya llegamos a Celeste.
Una enorme ciudad y reluciente ciudad fue avistada por los tres. Las casas eran de paredes blancas y con tejados de un color azul verdoso, con diferentes diseños, y estaban conectadas por caminos conformados por ladrillos pulidos. Pero, lo que más destacaba eran los lagos y ríos que tomaban lugar en la ciudad, Celeste estaba hecha arquitectónicamente para poder convivir con ellos, las calles se completaban sobre los ríos a través de puentes de distintos tamaños y estilos para tener mejor acceso a las variadas partes de la urbe.
Se adentraron por una de las calles principales, por el lado izquierdo de un río, parecía ser una zona comercial, debido a que había muchas tiendas y negocios, además se veían varios botes y góndolas en el agua, con gente en ellos, y algunos Pokémon acuáticos que nadaban.
—La mayoría de los Pokémon que nadan ahí son salvajes —indicó Peter—. De esa manera encontré a Poliwhirl, estaba herido y aún no había evolucionado, fue hace más de cinco años.
Jack se acercó a la cerca de cemento que separaba el camino peatonal del río, y comenzó a caminar al lado de ésta, logró ver varios Pokémon, la mayoría eran Magikarp, aunque lo que más le llamó la atención fueron las góndolas.
—¿Y si viajamos en góndola? —preguntó Adam.
—Está bien, lo haremos de aquí al Centro Pokémon, pero a la cueva iremos en bus —dijo Peter con tanta calma que Adam y Jack no se le negaron.
Se acercaron a un pequeño puerto de góndolas, la única que había era completamente de madera y estaba tallada, tenía un sujeto parado en ella y éste llevaba un largo remo. Le pagaron al hombre y se subieron al transporte, se sentaron y comenzó el viaje.
Peter dejó salir a sus Pokémon, Poliwhirl quedó del lado izquierdo, mientras que Vaporeon y Magikarp iban en el derecho. El agua era casi transparente y Jack se entretenía viendo a los Pokémon salvajes en el fondo del río, descansando o nadando, no era tan profundo. Ver a los Pokémon en estado salvaje era fascinante, Jack había vivido algo similar en parajes naturales como el Bosque Verde y el Monte Moon, sin embargo, el más extasiado era Adam, la vista lo ponía igual que cuando vio a los Clefairy.
Siguieron navegando, pasaron debajo de un puente únicamente peatonal, era blanco y arqueado, con algunas personas apoyadas en las barandas que disfrutaban de la vista que la ciudad proporcionaba, uno que otro estaba comiendo helado. Continuaron por el río, la vista no cambió mucho, mas la brisa hizo que el momento fuese tranquilo y relajante, ideal para descansar y para liberarse del estrés.
Alrededor de veinte minutos después de partir llegaron a otro puerto de góndolas, dos personas se estaban embarcando. Los tres jóvenes se bajaron, Peter regresó a sus Pokémon a sus pokéballs, cruzaron la calle y llegaron al Centro Pokémon, el diseño del edificio era igual al de otras ciudades. La enfermera de turno no demoró en revisar a sus Pokémon, pero a Jack y Adam le pareció una eternidad, estaban ansiosos por ver la cueva desde cerca. Jack aprovechó de sacar una hora para retar al líder de gimnasio, le dieron una para cuatro días más.
Partieron inmediatamente. Tomaron un bus que demoró no más de veinticinco minutos en llegar al noroeste de la ciudad y los dejó cerca de un puente amarillo que cruzaba un río con un caudal que iba hacia el norte.
Adam y Jack siguieron los tranquilos pasos de Peter entre la hierba y arbustos y se internaron en una espesa niebla blanca, no se lograba ver más allá de seis metros a la redonda. Llegaron a lo que alguna vez había sido un campo abierto, puesto que no había árboles interrumpiendo el camino, pero si estaba lleno de hierba alta. Se adentraron entre unos árboles más al norte, no les salió ningún Pokémon salvaje en el camino y la bruma se hacía más densa cada vez que daban un paso más cerca de la cueva.
Peter se detuvo y apuntó hacia un lugar. Ahí estaba la cueva, en un firme montículo de tierra más alto que un hombre adulto, se hallaba un agujero que conducía claramente a algún lugar subterráneo. Jack miró su interior, era oscuro y rocoso, sintió un misterio latente que ansiaba ser descubierto, pero que no se atrevía a salir.
—¿Qué están haciendo aquí? —preguntó una voz femenina, con bastante rudeza.
Voltearon y vieron a una chica de aproximadamente veintiún años de edad, tenía el cabello hasta un poco más arriba de sus hombros y de un tono anaranjado, vestía un traje de baño blanco con líneas azules y una chaqueta celeste de esas que usan los nadadores, además calzaba unas sandalias blancas, su piel era suave y sus ojos verdes lazaban una fuerte mirada. Aquella muchacha estaba acompañada de una criatura con forma de estrella que era casi de la mitad del tamaño de la joven y que levitaba cerca de ella, era de color dorado, de un tono tan oscuro que se asimilaba mucho al marrón, tenía una formación de oro en su centro, con un lazo del mismo material que rodeaba a una de sus patas, y una preciosa joya redonda y roja en éste, que brillaba débilmente debido a la poca luz que penetraba la neblina.
—¡Respondan! —dijo la chica, no tenía mucha paciencia, Jack pensó que era lo contrario de Peter.
—Deseábamos observar la cueva —contestó Adam con mucha educación, tanta educación que pareció un poco falso, tal vez no para Jack y Peter, pero seguramente la muchacha no estaba acostumbrada a toparse con un joven de quince años que hablara con un vocabulario tan amplio.
—No deberían estar aquí, puede ser peligroso —aseguró la pelirroja—. No sabemos que hay ahí dentro. Pero creo que eso ya lo saben, la gente que no es de Celeste no sabe la ubicación de la cueva, por lo tanto al menos uno de ustedes pertenece a la ciudad.
—Yo soy de aquí —dijo el nadador.
—Si es tan peligroso, ¿por qué estás tú aquí? —interrumpió Jack pensando que la había atrapado con mucha astucia.
El rostro de la joven adquirió una expresión de molestia, pero sólo se limitó a contestarle a Jack.
—Es mi deber cuidar este lugar —contestó—. Los líderes de gimnasio no sólo evaluamos entrenadores, sino que también protegemos la ciudad y a sus habitantes.
Jack quedó mudo, estaba viendo a su futura contendora, se veía bastante ruda, sin duda alguna sería un reto, lo único bueno de conocerla fue que pudo deducir con facilidad su especialidad, el tipo agua, aunque no estaba muy seguro.
—Ahora debo irme, estaré vigilando que se vayan de aquí, sea lo que sea que haya ahí no saldrá ni podrán sacarlo —la líder y su Pokémon se fueron y se perdieron en la bruma.
—Tendré que luchar contra ella —comentó Jack un poco asustado, la chica le daba miedo.
—Sí —dijo Peter—. Ahora vámonos de aquí, debo reunirme con mi familia, pero los dejaré en el autobús.
Empezaron a caminar de vuelta hacia la ciudad y mientras se marcharon, una criatura los observó desde la oscuridad sin que ellos se percataran. Su mirada era fija y con ganas de dejar la soledad, pero no se atrevía. Cuando desaparecieron en la bruma, el ser se escondió.
Arribaron en el paradero donde se habían bajado hace más de una hora, había una señora sentada, mas no estuvo demasiado rato puesto que su bus pasó. Peter sacó dos papeles y un lápiz de su bolsa, anotó algo en ellos y se los pasó a Jack y Adam.
—Ahí tienen mi número —agregó el nadador—, en caso de que necesiten mi ayuda en algún momento. Miren, ahí viene el bus, deben irse —Jack y Adam se subieron al transporte—. Jack, recuerda que las personas que te toman en serio son las que de verdad valen la pena. Y busca un objetivo.
—¡Lo recordaré! —gritó Jack mientras el bus se alejaba.
Una vez en el Centro Pokémon decidieron ir a comer, compraron un poco de comida y se dirigieron a los asientos. Al acercarse a ellos, Jack reconoció a una persona, era una chica de su edad, más baja que él y de cabellera negra, se podía ver la cola de su Squirtle desde donde estaban.
—¡Lyra! —exclamó Jack acercándose— Que sorpresa —la muchacha le hizo una seña con la mano, su boca estaba llena de comida y ensuciada por ésta misma.
Una vez cerca de ella, Jack y Adam vieron a dos criaturas más aparte de la tortuga, había un pequeño pajarito de plumaje beige en el vientre y marrón en su lomo y cola, las alas compartían ambos colores, y una roedora muy similar al Nidoran de Jack, sólo que era celeste con manchas del mismo color, pero de un tono más oscuro, levemente más pequeña y orejas no tan grandes, sus ojos eran rojos.
—Adam, ella es Lyra Archer, Lyra, él es Adam Parker.
—Hola, mucho gusto —contestó Lyra con menos comida en su boca y limpiándose.
—Es un placer conocerte —Adam hizo una pequeña reverencia, a la chica le llamó la atención su educado saludo.
—Ellas son Squirtle, Jack debe acordarse de ella, Pidgey —señaló al ave— y Nidoran.
Estuvieron el resto del día contándose todo lo que les había sucedido, Lyra había ganado ya un concurso, y Jack le informó sobre su batalla de gimnasio, el robo, Peter, la Danza de la Luna y sobre su búsqueda de un objetivo en la vida. Para cuando se fueron a dormir, estaban tan cansados que casi se durmieron vestidos.
Hola, Elven, acabo de leer otro copítulo y me ha gustado mucho. Eres muy habilidoso para inventtar extrañas estrategias para que usen tus personajes
¡Vale! Esto lleva un mes descuidado. Y como andamos un poco de capa caída, creo que haré mi intervención divina aquí. Porque Fanfics está un poco off, por lo general.
Alguien va a tener que trabajar :B. ¡A hincar los codos frente la pantalla, se ha dicho!
So let's see what you have here.
En serio. Y apenas he empezado [?]. ¡Son POZAS! ¡POOOOZAS!
Well, supongo que será común por ahí que se cometan este tipo de tropiezos. Pero... aún así es... bueno, para mí es un poco tonto este fallo, pero ya te digo que será por el acento.
Igual, encuentro que esta frase es demasiado larga. Tendrías que vigilar con las comas.
(Parezco un disco rallado diciendo lo mismo. Tengo un problema, se ve [?])
Hmmmmmmm... no creo que era necesario aclarar que el agua era clara (dios, acabo de repetir aclarar dos veces en distintas formas [?]). Con que dijeras que era transparente ya era suficiente. No sé, tengo la impresión de que empiezas a repetirte un poco en este capítulo. Tal vez sea la falta de práctica. Suele pasar uwu.
Igual creo que te repetiste dos veces:
Creo que habría sido mejor poner su boca estaba llena y ensuciada por la comida. I dunno. Así evitarías repetir la misma palabra dos veces. Creo que es una elipsis lo que acabo de hacer. O una silepsis.
Ergh. Tampoco tengo muy memorizadas las figuras retóricas, así que no puedo explicarte muy bien.
Anyway... fue un pequeño relleno que estuvo interesante. Me ha gustado como Mewtwo estaba stalkeando mientras estaban entretenidos con Misty. Ahora... er... por lo que he visto en los juegos, Staryu puede levitar, sí... pero al menos en Ranger lo vi moverse sobre dos de sus patas. De todas formas, creo que levitar tiene un poco más de sentido para el pokémon.
Ahora, lo que me pregunto es... ¿quizá el pokémon salga de la cueva a causar el caos por la ciudad? ¿Habrá visto algo en Jack? Maybe? ¿Y qué será lo siguiente? ¿Batalla contra Lyra o contra Misty?
Oh, wait. Cuatro días de espera... supongo que luchará contra Lyra. Igual... el final me pareció un poco apresurado. Aunque tampoco nos interesa mucho la charla que tuvieron. Meh [?].
Well. Creo que no me dejo nada. ¿Dije que las frases son un poco largas, en general? Creo que sí.
Eeeeen fin. A ver qué es lo siguiente.
Cheerio~!
Alguien va a tener que trabajar :B. ¡A hincar los codos frente la pantalla, se ha dicho!
So let's see what you have here.
Cita:
En lo más profundo de aquella enorme gruta, cerca de varias posas y pequeños estanques, una luz entraba a través de un agujero formado en la superficie e iluminaba directamente el lugar más profundo de la cueva, muy cerca de una criatura que hace algunos años había hecho de aquel lugar su morada, buscando distanciarse de los humanos, con la compañía de algunos Pokémon salvajes que se aventuraban a entrar en la oscuridad.
En serio. Y apenas he empezado [?]. ¡Son POZAS! ¡POOOOZAS!
Well, supongo que será común por ahí que se cometan este tipo de tropiezos. Pero... aún así es... bueno, para mí es un poco tonto este fallo, pero ya te digo que será por el acento.
Igual, encuentro que esta frase es demasiado larga. Tendrías que vigilar con las comas.
(Parezco un disco rallado diciendo lo mismo. Tengo un problema, se ve [?])
Cita:
El agua era casi transparente y Jack se entretenía viendo a los Pokémon salvajes en el fondo del río, descansando o nadando, no era tan profundo y el agua era clara.
Hmmmmmmm... no creo que era necesario aclarar que el agua era clara (dios, acabo de repetir aclarar dos veces en distintas formas [?]). Con que dijeras que era transparente ya era suficiente. No sé, tengo la impresión de que empiezas a repetirte un poco en este capítulo. Tal vez sea la falta de práctica. Suele pasar uwu.
Igual creo que te repetiste dos veces:
Cita:
la muchacha le hizo una seña con la mano, su boca estaba llena de comida y tenía la boca sucia.
Creo que habría sido mejor poner su boca estaba llena y ensuciada por la comida. I dunno. Así evitarías repetir la misma palabra dos veces. Creo que es una elipsis lo que acabo de hacer. O una silepsis.
Ergh. Tampoco tengo muy memorizadas las figuras retóricas, así que no puedo explicarte muy bien.
Anyway... fue un pequeño relleno que estuvo interesante. Me ha gustado como Mewtwo estaba stalkeando mientras estaban entretenidos con Misty. Ahora... er... por lo que he visto en los juegos, Staryu puede levitar, sí... pero al menos en Ranger lo vi moverse sobre dos de sus patas. De todas formas, creo que levitar tiene un poco más de sentido para el pokémon.
Ahora, lo que me pregunto es... ¿quizá el pokémon salga de la cueva a causar el caos por la ciudad? ¿Habrá visto algo en Jack? Maybe? ¿Y qué será lo siguiente? ¿Batalla contra Lyra o contra Misty?
Oh, wait. Cuatro días de espera... supongo que luchará contra Lyra. Igual... el final me pareció un poco apresurado. Aunque tampoco nos interesa mucho la charla que tuvieron. Meh [?].
Well. Creo que no me dejo nada. ¿Dije que las frases son un poco largas, en general? Creo que sí.
Eeeeen fin. A ver qué es lo siguiente.
Cheerio~!
Holis. Aprovechando que mi universidad está en toma, me di un pequeño tiempo para leer algunos fic y subir un nuevo capítulo del mío, lo tenía escrito hace rato, pero a mi me gusta revisarlos antes de subirlos (igual se me pasan varias cosas). Me da lata responder a los comentarios porque...me da lata, les voy a responder algo general. Sabino y Lady Poisonbird gracias por leer, ya arreglé los errores que viste y me di un azote por cada uno.
Capítulo 12:
Jack, Lyra y Adam partieron al día siguiente de encontrarse, se adentraron en la ruta veinticuatro, un camino rodeado de cerros y montañas. Atravesaron un largo y ancho puente amarillo que cruzaba la continuación del rio que precedía la cueva que habían visitado el día anterior y al final de la jornada llegaron al inicio de la ruta veinticinco, donde descansaron bajo la luz de las estrellas, alrededor de una fogata hecha por Adam y su Flareon, a unos metros de la hierba alta.
Al amanecer continuaron caminando por la ruta la misma ruta, el paisaje no cambió mucho, seguían las montañas y la continuación del rio mantenía su curso cerca de los cerros del lado derecho, visto desde la perspectiva de los chicos.
Llegaron a un pequeño bosque de árboles variados, se adentraron en él y transitaron su amplio camino interior sin mayor dificultad. Jack y Lyra se enfrentaron a algunos entrenadores que no presentaron un desafío tan grande, mientras que Adam sólo observó. Una vez atravesada la diminuta zona forestal, arribaron a una casa muy cerca de los cerros del lado izquierdo, tenía unas murallas de color beige y el tejado verde, con una chimenea saliente de él, con uno que otro árbol cerca.
Se aproximaron a la casa y vieron que unos metros más allá, a su costado, había un risco y una ladera que bajaba a una tranquila playa de fina y blanca arena, muy similar a la que se haya al sur de Paleta. Desde ese punto la vista era increíble, puesto que la hilera de cerros del lado derecho se hundía en el agua para dejar ver el majestuoso mar abierto, donde justamente desembocaba el rio que habían visto durante todo el trayecto. Más allá se lograba ver una lejana tierra unida a la hilera de montañas del costado izquierdo, pero eso ya no pertenecía a Kanto.
Adam se acercó a la puerta de la casa y golpeó con tranquilidad, durante el viaje les había comentado a Jack y Lyra sobre la persona que vivía ahí, lo había conocido en uno de sus tantos viajes a la playa continua. Su nombre era Bill, un maníaco por los Pokémon y toda la tecnología relacionada con ellos, se había hecho conocido por sus avances tecnológicos a temprana edad.
Un sujeto de aproximadamente veinticuatro años de edad abrió la puerta, llevaba una polera con cuello de color celeste opaco y pantalones de un color tierra, parecía la típica persona que se la pasa encerrado investigando en algún lugar. Sus ojos eran marrones, al igual que su rizado pelo.
—Hola, pasen —el joven los dejó entrar sin mayor sorpresa cuando los vio, Adam había llamado para avisar—. Los estaba esperando, ustedes deben ser Lyra y Jack. Encantado de conocerlos —le dio la mano a cada uno.
La casa por dentro se veía bastante normal para ser alguien que se dedica a investigar, Jack esperaba un desorden similar al que vio en el laboratorio del profesor Oak. Se sentaron en unos sillones rojos y comenzaron a hablar.
—Adam me comentó que vinieron en busca de ayuda para tu entrenamiento —indicó mirando a Jack.
En su búsqueda de un objetivo o meta en la vida, Jack había decidido seguir entrenando mientras llegaba a él, y su siguiente paso era enfrentarse a la líder del gimnasio de Celeste y necesitaba algun tipo de estrategia. Jack esperaba que su futura batalla le dijera algo, pero pensaba que lo más probable sería que no lograría concluir mucho, como en la pelea contra Brock.
—Sí, tengo pensado retar a la líder del gimnasio y necesito alguna estrategia o algo así, Adam me dijo que sabes mucho sobre Pokémon —Jack se acordó de lo ruda que se había comportado la líder hace dos días.
—Bueno —dijo entre risas modestas—, más bien sé sobre la teoría, pues no soy muy bueno en batallas, eso no se me da, ahí hay que pensar muy rápido, a mí me gusta analizar las cosas antes de hacerlas.
—Entonces, ¿por qué eres tan famoso? —intervino Lyra— ¿No creaste una máquina que incrementa el poder de los Pokémon? —preguntó dejando en evidencia su gran imaginación.
—Claro que no —emitió Bill con una sonrisa en la boca—. Eso sería muy riesgoso para un Pokémon, además la biología no es mi campo. Lo que yo hice fue el Sistema de almacenamiento Pokémon.
—¿Y qué es eso? —preguntó Jack con mucha intriga, era costumbre preguntar sobre lo que no sabía, generalmente se la pasaba preguntando.
—Ignorancia a la vista —dijo Adam de una manera muy sutil, ya comenzaba a tener más confianza con Jack como para molestarlo un poco. El chico lo fusiló con lo mirada.
—Pues…
Bill se vio obligado a parar debido a la repentina aparición de una especie de zorro amarillo y bípedo, tenía una coraza marrón que lo protegía, no tenía pelo en ninguna parte y su piel parecía ser ligeramente más dura que la de un humano. Estaba sentado al lado izquierdo de Bill, pero ninguno sabía si estaba durmiendo o no, puesto que sus ojos estaban cerrados.
—Él es Abra kadabra pata de cabra—dijo Bill intentando hacerse el gracioso, pero como vio que no le funcionó, continuó hablando—. Lo tengo desde hace un tiempo, lo encontré herido en la ruta veinticuatro de camino a la ciudad. Le gusta salir de su pokéball usando teletransporte. Pero volviendo al tema —dijo drásticamente—, el sistema de almacenamiento trata sobre dejar a tus Pokémon en un espacio virtual desde cualquier computadora —Jack y Lyra estaban boquiabiertos.
—Pero, ¿cómo puedes meter a un ser vivo dentro de un espacio que físicamente no existe? —preguntó Lyra como si estuviera en una conferencia científica.
—Bueno, los Pokémon tienen capacidades increíbles, tan sólo piensa, ¿cómo puedes meter a un Pokémon dentro de una pokéball, siendo que ésta es más pequeña que él? —Jack no pudo creer lo que escuchó, nunca se lo había preguntado—. Yo simplemente me basé en la teoría de que el espacio virtual es otra…dimensión, por así decirlo, y las computadoras son portales que tenemos para ingresar a ella. Además cuando los Pokémon entran ahí, no sienten hambre ni ninguna otra necesidad básica de un ser vivo. Aunque no se sabe muy bien por qué sucede esto.
—Todo eso me recuerda a una serie donde unos niños iban a un mundo digital y algunas criaturas vivían ahí —comentó Jack muy infantilmente—. Me gustaba esa serie.
—Sí. ¿Les parece que busquemos algo para el entrenamiento luego de almorzar? —preguntó Bill para cambiar de tema— Deben tener hambre.
Almorzaron un rico puré de papas con carne y ensalada de lechuga, la comida les sirvió para entrar en confianza y se pusieron de acuerdo en cómo iba a ser el entrenamiento, Jack pelearía contra Adam. Desde que se conocieron no habían tenido la oportunidad de entablar una batalla, pero sabía cuál era su estilo, hacer ciertas cosas en ciertos momentos. Aun así Jack estaba tan emocionado por una batalla que fuese un reto para él, que comió sumamente rápido y se atragantó un par de veces.
Luego de comer bajaron a la playa, el agua estaba calma y la arena era tan suave que daban ganas de quedarse a tomar baños de sol. Decidieron soltar a todos sus Pokémon. El Nidoran de Jack se puso muy cerca de la Nidoran de Lyra, Pidgey comenzó a revolcarse en la arena cerca de su entrenadora, Zubat se posó en la sombra de Bill, Abra levitaba dormido, Squirtle se metió al agua y Ivysaur junto a Flareon se pusieron uno frente al otro a una distancia prudente, detrás de ellos estaban sus entrenadores.
—¡Estoy listo para patearte el trasero! —gritó Jack, todos quedaron sorprendidos ante tal declaración. Jack estaba entusiasmado, pero no quiso decir eso, la emoción del momento lo había llevado a decirlo—. Lo siento —dijo en voz baja y rojo de vergüenza.
—Mi estimado Jack, no debes disculparte por ser sincero. Pero debo decir —la voz de Adam se volvió más seria y sus ojos lanzaron una mirada llena de confianza— que hoy tu trasero será el pateado —anunció saliéndose de su habitual educación—. ¡Flareon, giro fuego! —el felino abrió su boca y dejó escapar una peligrosa llamarada en forma de espiral contra el animal-planta, quien recibió de lleno el ataque.
—Ese golpe fue muy bueno, pero mi Ivysaur es muy resistente —dijo con mucha confianza sobre su Pokémon—. ¡Drenadoras! —de la cerrada flor en su espalda expulsó una semilla marrón que al chocar con la suave piel de Flareon liberó unas lianas que enrollaron al felino y le provocaron dolor, aun así lograba moverse.
—Bola sombra.
—¡Energibola!
Los dos Pokémon abrieron sus bocas, Flareon lanzó una oscura esfera negra mientras que la de Ivysaur era verde y brillante. Ambos ataques chocaron en el aire causando una pequeña explosión.
Como siempre, Jack se sentía exaltado por la batalla y su calor subía con los segundos. Sin embargo, sabía que debía mantenerse alerta, se acordaba muy bien de la sorpresa con la que salió en la pelea contra Peter y seguramente ahora saldría con alguna nueva, la cuestión era qué clase de sorpresa sería y en qué momento.
—¿Por qué aun no estoy sorprendido? —demandó saber Jack—. En la pelea en el Monte Moon saliste con una sorpresa. ¿No será que ya se te acabaron? —dijo Jack tratando de molestar a Adam, para ver si dejaba de ser tan educado.
—La sorpresa saldrá a su tiempo —contestó Adam.
—A mí se me hace que ya no tienes más —dijo con tono infantil y peleador. Lyra no podía creer que se comportara así.
—Veo que ya te estás tomando esto con mayor confianza, pero no veo seriedad en ti —Adam sospechó sobre lo que Jack estaba intentando hacer—. Tal vez no eres la gran amenaza y sólo tuviste suerte en tu batalla contra Brock, después de todo eres bastante ignorante —Adam gozaba de un educado hablar, pero sabía muy bien golpear donde duele.
—¡No es verdad! —gritó Jack, sentía más calor que antes y el sudor corría por su cuerpo, los demás también lo sentían. Bill miraba atentamente— ¡Látigo cepa! —las lianas de Ivysaur salieron de debajo de las hojas del mismo Pokémon y atraparon a Flareon de las patas, pero el felino debió ser soltado de inmediato, su cuerpo era tan caliente que provocó quemaduras a las lianas.
—El cuerpo de Flareon es caliente —aclaró Adam—. Nuevamente detecto ignorancia, mi estimado amigo —Jack lo fulminó con la mirada.
—Ivysaur, usa… —no pudo continuar, la criatura se desplomó sobre la arena—. Creo que Ivysaur no puede seguir, pero ¿por qué? —se secó la frente con el brazo.
—Por la misma razón por la que estamos todos sudando —intervino Bill—. Todo este rato Flareon ha estado usando sofoco para debilitar a Ivysaur. Parece que la sorpresa llegó antes de lo que esperabas —Bill y Adam se burlaron un poco, Lyra sonrió.
—Búrlense todo lo que quieran —dijo Jack—, no me afecta.
El chico había aprendido a perder hace mucho tiempo gracias a Peter, pero le intrigaba bastante la estrategia que le daría Bill, él se había dado cuenta del movimiento del felino, sin duda el consejo que le daría sería algo interesante.
—Creo que tengo una idea de qué debes hacer en tu próxima batalla de gimnasio —Jack estaba muy atento y con los ojos bien abiertos, no movió ningún músculo—. Debes hacer lo que hizo Adam. Enseñarle a tus Pokémon a hacer ciertas cosas en ciertos momentos, pero antes deberás enseñarle algunos movimientos a tus Pokémon.
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Capítulo 12:
Spoiler
Haciendo ciertas cosas en ciertos momentos
Jack, Lyra y Adam partieron al día siguiente de encontrarse, se adentraron en la ruta veinticuatro, un camino rodeado de cerros y montañas. Atravesaron un largo y ancho puente amarillo que cruzaba la continuación del rio que precedía la cueva que habían visitado el día anterior y al final de la jornada llegaron al inicio de la ruta veinticinco, donde descansaron bajo la luz de las estrellas, alrededor de una fogata hecha por Adam y su Flareon, a unos metros de la hierba alta.
Al amanecer continuaron caminando por la ruta la misma ruta, el paisaje no cambió mucho, seguían las montañas y la continuación del rio mantenía su curso cerca de los cerros del lado derecho, visto desde la perspectiva de los chicos.
Llegaron a un pequeño bosque de árboles variados, se adentraron en él y transitaron su amplio camino interior sin mayor dificultad. Jack y Lyra se enfrentaron a algunos entrenadores que no presentaron un desafío tan grande, mientras que Adam sólo observó. Una vez atravesada la diminuta zona forestal, arribaron a una casa muy cerca de los cerros del lado izquierdo, tenía unas murallas de color beige y el tejado verde, con una chimenea saliente de él, con uno que otro árbol cerca.
Se aproximaron a la casa y vieron que unos metros más allá, a su costado, había un risco y una ladera que bajaba a una tranquila playa de fina y blanca arena, muy similar a la que se haya al sur de Paleta. Desde ese punto la vista era increíble, puesto que la hilera de cerros del lado derecho se hundía en el agua para dejar ver el majestuoso mar abierto, donde justamente desembocaba el rio que habían visto durante todo el trayecto. Más allá se lograba ver una lejana tierra unida a la hilera de montañas del costado izquierdo, pero eso ya no pertenecía a Kanto.
Adam se acercó a la puerta de la casa y golpeó con tranquilidad, durante el viaje les había comentado a Jack y Lyra sobre la persona que vivía ahí, lo había conocido en uno de sus tantos viajes a la playa continua. Su nombre era Bill, un maníaco por los Pokémon y toda la tecnología relacionada con ellos, se había hecho conocido por sus avances tecnológicos a temprana edad.
Un sujeto de aproximadamente veinticuatro años de edad abrió la puerta, llevaba una polera con cuello de color celeste opaco y pantalones de un color tierra, parecía la típica persona que se la pasa encerrado investigando en algún lugar. Sus ojos eran marrones, al igual que su rizado pelo.
—Hola, pasen —el joven los dejó entrar sin mayor sorpresa cuando los vio, Adam había llamado para avisar—. Los estaba esperando, ustedes deben ser Lyra y Jack. Encantado de conocerlos —le dio la mano a cada uno.
La casa por dentro se veía bastante normal para ser alguien que se dedica a investigar, Jack esperaba un desorden similar al que vio en el laboratorio del profesor Oak. Se sentaron en unos sillones rojos y comenzaron a hablar.
—Adam me comentó que vinieron en busca de ayuda para tu entrenamiento —indicó mirando a Jack.
En su búsqueda de un objetivo o meta en la vida, Jack había decidido seguir entrenando mientras llegaba a él, y su siguiente paso era enfrentarse a la líder del gimnasio de Celeste y necesitaba algun tipo de estrategia. Jack esperaba que su futura batalla le dijera algo, pero pensaba que lo más probable sería que no lograría concluir mucho, como en la pelea contra Brock.
—Sí, tengo pensado retar a la líder del gimnasio y necesito alguna estrategia o algo así, Adam me dijo que sabes mucho sobre Pokémon —Jack se acordó de lo ruda que se había comportado la líder hace dos días.
—Bueno —dijo entre risas modestas—, más bien sé sobre la teoría, pues no soy muy bueno en batallas, eso no se me da, ahí hay que pensar muy rápido, a mí me gusta analizar las cosas antes de hacerlas.
—Entonces, ¿por qué eres tan famoso? —intervino Lyra— ¿No creaste una máquina que incrementa el poder de los Pokémon? —preguntó dejando en evidencia su gran imaginación.
—Claro que no —emitió Bill con una sonrisa en la boca—. Eso sería muy riesgoso para un Pokémon, además la biología no es mi campo. Lo que yo hice fue el Sistema de almacenamiento Pokémon.
—¿Y qué es eso? —preguntó Jack con mucha intriga, era costumbre preguntar sobre lo que no sabía, generalmente se la pasaba preguntando.
—Ignorancia a la vista —dijo Adam de una manera muy sutil, ya comenzaba a tener más confianza con Jack como para molestarlo un poco. El chico lo fusiló con lo mirada.
—Pues…
Bill se vio obligado a parar debido a la repentina aparición de una especie de zorro amarillo y bípedo, tenía una coraza marrón que lo protegía, no tenía pelo en ninguna parte y su piel parecía ser ligeramente más dura que la de un humano. Estaba sentado al lado izquierdo de Bill, pero ninguno sabía si estaba durmiendo o no, puesto que sus ojos estaban cerrados.
—Él es Abra kadabra pata de cabra—dijo Bill intentando hacerse el gracioso, pero como vio que no le funcionó, continuó hablando—. Lo tengo desde hace un tiempo, lo encontré herido en la ruta veinticuatro de camino a la ciudad. Le gusta salir de su pokéball usando teletransporte. Pero volviendo al tema —dijo drásticamente—, el sistema de almacenamiento trata sobre dejar a tus Pokémon en un espacio virtual desde cualquier computadora —Jack y Lyra estaban boquiabiertos.
—Pero, ¿cómo puedes meter a un ser vivo dentro de un espacio que físicamente no existe? —preguntó Lyra como si estuviera en una conferencia científica.
—Bueno, los Pokémon tienen capacidades increíbles, tan sólo piensa, ¿cómo puedes meter a un Pokémon dentro de una pokéball, siendo que ésta es más pequeña que él? —Jack no pudo creer lo que escuchó, nunca se lo había preguntado—. Yo simplemente me basé en la teoría de que el espacio virtual es otra…dimensión, por así decirlo, y las computadoras son portales que tenemos para ingresar a ella. Además cuando los Pokémon entran ahí, no sienten hambre ni ninguna otra necesidad básica de un ser vivo. Aunque no se sabe muy bien por qué sucede esto.
—Todo eso me recuerda a una serie donde unos niños iban a un mundo digital y algunas criaturas vivían ahí —comentó Jack muy infantilmente—. Me gustaba esa serie.
—Sí. ¿Les parece que busquemos algo para el entrenamiento luego de almorzar? —preguntó Bill para cambiar de tema— Deben tener hambre.
Almorzaron un rico puré de papas con carne y ensalada de lechuga, la comida les sirvió para entrar en confianza y se pusieron de acuerdo en cómo iba a ser el entrenamiento, Jack pelearía contra Adam. Desde que se conocieron no habían tenido la oportunidad de entablar una batalla, pero sabía cuál era su estilo, hacer ciertas cosas en ciertos momentos. Aun así Jack estaba tan emocionado por una batalla que fuese un reto para él, que comió sumamente rápido y se atragantó un par de veces.
Luego de comer bajaron a la playa, el agua estaba calma y la arena era tan suave que daban ganas de quedarse a tomar baños de sol. Decidieron soltar a todos sus Pokémon. El Nidoran de Jack se puso muy cerca de la Nidoran de Lyra, Pidgey comenzó a revolcarse en la arena cerca de su entrenadora, Zubat se posó en la sombra de Bill, Abra levitaba dormido, Squirtle se metió al agua y Ivysaur junto a Flareon se pusieron uno frente al otro a una distancia prudente, detrás de ellos estaban sus entrenadores.
—¡Estoy listo para patearte el trasero! —gritó Jack, todos quedaron sorprendidos ante tal declaración. Jack estaba entusiasmado, pero no quiso decir eso, la emoción del momento lo había llevado a decirlo—. Lo siento —dijo en voz baja y rojo de vergüenza.
—Mi estimado Jack, no debes disculparte por ser sincero. Pero debo decir —la voz de Adam se volvió más seria y sus ojos lanzaron una mirada llena de confianza— que hoy tu trasero será el pateado —anunció saliéndose de su habitual educación—. ¡Flareon, giro fuego! —el felino abrió su boca y dejó escapar una peligrosa llamarada en forma de espiral contra el animal-planta, quien recibió de lleno el ataque.
—Ese golpe fue muy bueno, pero mi Ivysaur es muy resistente —dijo con mucha confianza sobre su Pokémon—. ¡Drenadoras! —de la cerrada flor en su espalda expulsó una semilla marrón que al chocar con la suave piel de Flareon liberó unas lianas que enrollaron al felino y le provocaron dolor, aun así lograba moverse.
—Bola sombra.
—¡Energibola!
Los dos Pokémon abrieron sus bocas, Flareon lanzó una oscura esfera negra mientras que la de Ivysaur era verde y brillante. Ambos ataques chocaron en el aire causando una pequeña explosión.
Como siempre, Jack se sentía exaltado por la batalla y su calor subía con los segundos. Sin embargo, sabía que debía mantenerse alerta, se acordaba muy bien de la sorpresa con la que salió en la pelea contra Peter y seguramente ahora saldría con alguna nueva, la cuestión era qué clase de sorpresa sería y en qué momento.
—¿Por qué aun no estoy sorprendido? —demandó saber Jack—. En la pelea en el Monte Moon saliste con una sorpresa. ¿No será que ya se te acabaron? —dijo Jack tratando de molestar a Adam, para ver si dejaba de ser tan educado.
—La sorpresa saldrá a su tiempo —contestó Adam.
—A mí se me hace que ya no tienes más —dijo con tono infantil y peleador. Lyra no podía creer que se comportara así.
—Veo que ya te estás tomando esto con mayor confianza, pero no veo seriedad en ti —Adam sospechó sobre lo que Jack estaba intentando hacer—. Tal vez no eres la gran amenaza y sólo tuviste suerte en tu batalla contra Brock, después de todo eres bastante ignorante —Adam gozaba de un educado hablar, pero sabía muy bien golpear donde duele.
—¡No es verdad! —gritó Jack, sentía más calor que antes y el sudor corría por su cuerpo, los demás también lo sentían. Bill miraba atentamente— ¡Látigo cepa! —las lianas de Ivysaur salieron de debajo de las hojas del mismo Pokémon y atraparon a Flareon de las patas, pero el felino debió ser soltado de inmediato, su cuerpo era tan caliente que provocó quemaduras a las lianas.
—El cuerpo de Flareon es caliente —aclaró Adam—. Nuevamente detecto ignorancia, mi estimado amigo —Jack lo fulminó con la mirada.
—Ivysaur, usa… —no pudo continuar, la criatura se desplomó sobre la arena—. Creo que Ivysaur no puede seguir, pero ¿por qué? —se secó la frente con el brazo.
—Por la misma razón por la que estamos todos sudando —intervino Bill—. Todo este rato Flareon ha estado usando sofoco para debilitar a Ivysaur. Parece que la sorpresa llegó antes de lo que esperabas —Bill y Adam se burlaron un poco, Lyra sonrió.
—Búrlense todo lo que quieran —dijo Jack—, no me afecta.
El chico había aprendido a perder hace mucho tiempo gracias a Peter, pero le intrigaba bastante la estrategia que le daría Bill, él se había dado cuenta del movimiento del felino, sin duda el consejo que le daría sería algo interesante.
—Creo que tengo una idea de qué debes hacer en tu próxima batalla de gimnasio —Jack estaba muy atento y con los ojos bien abiertos, no movió ningún músculo—. Debes hacer lo que hizo Adam. Enseñarle a tus Pokémon a hacer ciertas cosas en ciertos momentos, pero antes deberás enseñarle algunos movimientos a tus Pokémon.
¡Wooooooooooooo-hooooooooooo! ¡Adoro poder leer fuera de casa! Puedo apuntarme los errores sin distracción alguna 
En fin. Pude aprovechar para apuntar errores y algún comentario en la libreta, así que ya puedo ver con más claridad las erratas que cometes. ¿Estás listo? Oh, seguro que sí. Lo habrás estado esperando.
Tan solo han pasado 10 días desde que lo publicaste, por eso. Huh. Creo que ya tardaba.
Bueh, veamos qué tenemos por aquí...
Elven. Las redundancias. Que te las dejas. O quitas "la misma ruta" o "la ruta", pero una de las dos rutas debe de dejar de existir [?].
Igual, creo que fue un gazapo que te dejaste. Presta más atención a lo que escribes. ¿Te dije que revisaras?
*Revisa el texto pre-capítulo*
Oh. Lo hiciste y se te ha pasado D:
Bueno, nadie es perfecto. La próxima lo revisas un par de veces más, a ver si así no vuelvo a ver este error [??].
Espera, espera, espera. ¿Haya? Más bien diría que es "halla", del verbo "hallar". Haya es el pretérito del verbo haber. Lo sé, suenan igual, pero no es lo mismo. Las homófonas suelen ser así de puñeteras. Pero bueno, creo que con tan solo pensar de dónde vienen esas palabras ya tendrás claro como se escriben.
Hmmmmm... no es que tuviera errores ortográficos por aquí. Pero de estructura, tal vez. Quizá ni es un error. Pero de todos modos creo que puede mejorar.
Me da que lo más lógico sería empezar por saber quién vive en aquella casa, ya que acabaste de describirla en el anterior párrafo, más que saltar directamente a su "pasado", por decirlo de alguna manera. Después de que abriera la puerta entonces sí, podrías describir su físico, contar de sus proezas (dar nombre también es una opción), y el por qué Adam y Bill se conocen y que el grupo fue previamente informado de su existencia. ¿Por qué, me preguntarás? Pues simplemente, porque resulta menos difícil perder el hilo así, en mi opinión.
Y otra vez nos falla la puntuación. Aquí sobre todo. Creo que no te pasé ninguna página sobre puntuación, ¿verdad? Tampoco sé explicarme muy bien en estos asuntos, así que lo mejor que puedo hacer ahora es pasarte esto y esperar a que leas un poco.
What else... Se nota un poco que has ido un poco apurado en este episodio. Quizá por el factor uni, que te hace pensar "o lo hago ahora o no lo hago nunca". Es un palo, lo sé~ pero también podrías tomártelo con un poco de calma. Pero no solo por los anteriores gazapos. Tengo la sensación de que has dado muchos datos en seco. Las descripciones siguen siendo detalladas, pero las acciones... ¿las acciones quizá sean un poco frías? ¿Tal vez?
Hm.
Jokes on you, Bill, parece que te estés burlando de tu pobre abra [?]. Lyra se ha lucido como la chica inteligente que es, btw. Creo que esa pregunta sobre el funcionamiento del almacenamiento pokémon ha quedado como anillo al dedo a la situación.
Dat Digimon reference, tho.
Ahora, una vez acabado el diálogo... again, tenemos comas mal colocadas y frases que terminan muy cortas para esta narración. Por ejemplo aquí:
Y después está lo que puse en cursiva...
No sé, me parece que esto podría mejorar. Como...
El estilo de lucha lo reservas para el factor sorpresa post-batalla o dejas asumido que ya lo sabemos, pero en todo caso diría que por aquí sobraría. Pero, again, es opinión.
Después, cuando están en la playa es casi como un conjunto de actos enumerados. Eso hace parecer que esté un poco acelerado. Otra vez.
En cuanto a la actitud de Jack...
Pfffffft, ¡ay, ese Jack! Se le fue un poco la olla con la emoción, ¿no? Bueh, ahora con esas alteraciones sí que parece una persona imperfecta.
Ahora, que flareon fuera un felino no lo sabía. Lo veía más bien como un zorro. Oh, well [?].
Now, ese Adam lo ha... freído. Literalmente. Huh, nunca se me ocurrió que sofoco podía ser un ataque de área progresivo. Visto así, flareon es más útil. Has aprovechado bien los recursos que da la pokédex y esos datos provisionales que dan por ahí.
Y ya, para hacer un resumen del capitulo...
Fue entretanido leer la batalla y algunas interacciones entre personajes, además de las descripciones, que siempre se agradecen aquí. Además, tengo que recalcar la mejoría que empiezan a presentar los personajes, pues parece que tengan más personalidad. Pero aún te queda mejorar algunos aspectos técnicos. Las descripciones de lo que hace cada uno no da tanto la talla, ne.
Intenta no hacer frases muy cortas dentro de otras frases, si puede ser... o... bueno, ya sabes, la puntuación, vigílala [?].
Wellp. That's it.
Cheerio~!

En fin. Pude aprovechar para apuntar errores y algún comentario en la libreta, así que ya puedo ver con más claridad las erratas que cometes. ¿Estás listo? Oh, seguro que sí. Lo habrás estado esperando.
Tan solo han pasado 10 días desde que lo publicaste, por eso. Huh. Creo que ya tardaba.
Bueh, veamos qué tenemos por aquí...
Cita:
Al amanecer continuaron caminando por la ruta la misma ruta, el paisaje no cambió mucho, seguían las montañas y la continuación del rio mantenía su curso cerca de los cerros del lado derecho, visto desde la perspectiva de los chicos.
Elven. Las redundancias. Que te las dejas. O quitas "la misma ruta" o "la ruta", pero una de las dos rutas debe de dejar de existir [?].
Igual, creo que fue un gazapo que te dejaste. Presta más atención a lo que escribes. ¿Te dije que revisaras?
*Revisa el texto pre-capítulo*
Oh. Lo hiciste y se te ha pasado D:
Bueno, nadie es perfecto. La próxima lo revisas un par de veces más, a ver si así no vuelvo a ver este error [??].
Cita:
muy similar a la que se haya al sur de Paleta.
Espera, espera, espera. ¿Haya? Más bien diría que es "halla", del verbo "hallar". Haya es el pretérito del verbo haber. Lo sé, suenan igual, pero no es lo mismo. Las homófonas suelen ser así de puñeteras. Pero bueno, creo que con tan solo pensar de dónde vienen esas palabras ya tendrás claro como se escriben.
Cita:
Adam se acercó a la puerta de la casa y golpeó con tranquilidad, durante el viaje les había comentado a Jack y Lyra sobre la persona que vivía ahí, lo había conocido en uno de sus tantos viajes a la playa continua. Su nombre era Bill, un maníaco por los Pokémon y toda la tecnología relacionada con ellos, se había hecho conocido por sus avances tecnológicos a temprana edad.
Un sujeto de aproximadamente veinticuatro años de edad abrió la puerta, llevaba una polera con cuello de color celeste opaco y pantalones de un color tierra, parecía la típica persona que se la pasa encerrado investigando en algún lugar. Sus ojos eran marrones, al igual que su rizado pelo.
Un sujeto de aproximadamente veinticuatro años de edad abrió la puerta, llevaba una polera con cuello de color celeste opaco y pantalones de un color tierra, parecía la típica persona que se la pasa encerrado investigando en algún lugar. Sus ojos eran marrones, al igual que su rizado pelo.
Hmmmmm... no es que tuviera errores ortográficos por aquí. Pero de estructura, tal vez. Quizá ni es un error. Pero de todos modos creo que puede mejorar.
Me da que lo más lógico sería empezar por saber quién vive en aquella casa, ya que acabaste de describirla en el anterior párrafo, más que saltar directamente a su "pasado", por decirlo de alguna manera. Después de que abriera la puerta entonces sí, podrías describir su físico, contar de sus proezas (dar nombre también es una opción), y el por qué Adam y Bill se conocen y que el grupo fue previamente informado de su existencia. ¿Por qué, me preguntarás? Pues simplemente, porque resulta menos difícil perder el hilo así, en mi opinión.
Y otra vez nos falla la puntuación. Aquí sobre todo. Creo que no te pasé ninguna página sobre puntuación, ¿verdad? Tampoco sé explicarme muy bien en estos asuntos, así que lo mejor que puedo hacer ahora es pasarte esto y esperar a que leas un poco.
What else... Se nota un poco que has ido un poco apurado en este episodio. Quizá por el factor uni, que te hace pensar "o lo hago ahora o no lo hago nunca". Es un palo, lo sé~ pero también podrías tomártelo con un poco de calma. Pero no solo por los anteriores gazapos. Tengo la sensación de que has dado muchos datos en seco. Las descripciones siguen siendo detalladas, pero las acciones... ¿las acciones quizá sean un poco frías? ¿Tal vez?
Hm.
Cita:
—Él es Abra kadabra pata de cabra—dijo Bill intentando hacerse el gracioso, pero como vio que no le funcionó, continuó hablando
Jokes on you, Bill, parece que te estés burlando de tu pobre abra [?]. Lyra se ha lucido como la chica inteligente que es, btw. Creo que esa pregunta sobre el funcionamiento del almacenamiento pokémon ha quedado como anillo al dedo a la situación.
Dat Digimon reference, tho.
Ahora, una vez acabado el diálogo... again, tenemos comas mal colocadas y frases que terminan muy cortas para esta narración. Por ejemplo aquí:
Cita:
Almorzaron un rico puré de papas con carne y ensalada de lechuga. La comida les sirvió para entrar en confianza y se pusieron de acuerdo en cómo iba a ser el entrenamiento. Jack pelearía contra Adam. Desde que se conocieron no habían tenido la oportunidad de entablar una batalla, pero sabía cuál era su estilo, hacer ciertas cosas en ciertos momentos. Aun así Jack estaba tan emocionado por una batalla que fuese un reto para él, que comió sumamente rápido y se atragantó un par de veces.
Y después está lo que puse en cursiva...
No sé, me parece que esto podría mejorar. Como...
Cita:
Mientras disfrutaban de aquel manjar, acordaron que Jack lucharía contra Adam, ya que no pudieron batallar ni una vez desde que se conocieron. Pese a que conocía su estilo de lucha, el chico comió sumamente rápido, atragantándose un par de ocasiones.
El estilo de lucha lo reservas para el factor sorpresa post-batalla o dejas asumido que ya lo sabemos, pero en todo caso diría que por aquí sobraría. Pero, again, es opinión.
Después, cuando están en la playa es casi como un conjunto de actos enumerados. Eso hace parecer que esté un poco acelerado. Otra vez.
En cuanto a la actitud de Jack...
Pfffffft, ¡ay, ese Jack! Se le fue un poco la olla con la emoción, ¿no? Bueh, ahora con esas alteraciones sí que parece una persona imperfecta.
Ahora, que flareon fuera un felino no lo sabía. Lo veía más bien como un zorro. Oh, well [?].
Now, ese Adam lo ha... freído. Literalmente. Huh, nunca se me ocurrió que sofoco podía ser un ataque de área progresivo. Visto así, flareon es más útil. Has aprovechado bien los recursos que da la pokédex y esos datos provisionales que dan por ahí.
Y ya, para hacer un resumen del capitulo...
Fue entretanido leer la batalla y algunas interacciones entre personajes, además de las descripciones, que siempre se agradecen aquí. Además, tengo que recalcar la mejoría que empiezan a presentar los personajes, pues parece que tengan más personalidad. Pero aún te queda mejorar algunos aspectos técnicos. Las descripciones de lo que hace cada uno no da tanto la talla, ne.
Intenta no hacer frases muy cortas dentro de otras frases, si puede ser... o... bueno, ya sabes, la puntuación, vigílala [?].
Wellp. That's it.
Cheerio~!
Poisonbird: Otra vez caí en esos errores!!! Me autoflagelo como castigo por me equivocación. Respecto a esos párrafos que pusiste y la problemática que me planteaste, intentaré hacer algo más narrativamente prolijo y con un orden menos confuso. El link que me diste me sirvió mucho, me aclaró varias cosas, espero haberlas entendido, lo usaré cada vez que tenga alguna duda (lo dejé en favoritos). La referencia a Digimon se me ocurrió cuando lo estaba escribiendo. Sabía que Eeeve era como un zorro, pero las evoluciones siempre las he visto algo "afelinadas", supongo que serán como una mezcla de ambos animales.
Aquí va el nuevo capítulo.
Capítulo 13:
Parecía ser del mismo tamaño del gimnasio de Plateada y el diseño era el mismo, la única diferencia era la estructura donde se encontraba dibujada la tipografía de la pokéball, en este caso era de un tono celeste oscuro.
Jack, Lyra y Adam entraron al recinto, y un enorme salón con piscina, y de aseadas paredes blancas, les dio la bienvenida. Sin embargo, con lo primero que se toparon fue con dos estatuas, una de ellas era seguida por un sujeto bien peinado de traje marrón.
—¿Quién es Jack Evans? —preguntó el hombre. Jack levantó la mano— Bien, tú puedes seguir. Ustedes dos pueden sentarse allá —el sujeto indicó unas sillas de playa al costado de la alberca artificial, había algunas personas ahí, vestidas con trajes para nadar, y varios flotadores de colores—. No deben otorgar ningún tipo de ayuda al retador, de lo contrario serán expulsados del gimnasio —los chicos asintieron.
Jack avanzó varios pasos y se puso cerca de la piscina, aquella tenía varias tarimas flotantes con la forma de diferentes figuras geométricas en ella para que los Pokémon pudiesen pararse en la arena de batalla, que era justamente el estanque. Estaba totalmente lleno de agua, tan trasparente como el mismo aire.
Al costado izquierdo de la sala estaban las sillas donde Lyra y Adam ya descansaban, al lado derecho había tres de esas plataformas que usan los nadadores para comenzar a nadar en una competencia. En ese momento Jack se percató de que la piscina estaba de manera horizontal desde su perspectiva. Más allá de la alberca hacía presencia una imponente pared de vidrio que permitía que la luz del sol entrara cuando quisiera, además era atravesada por un arco blanco con la figura de una gota en medio.
Entre la alberca y la pared de vidrio, se hallaba una tarima más larga y de color amarillo, con una escalera blanca para poder acceder a ella. Sobre ésta, yacía sentada la líder de gimnasio, acompañada por dos Pokémon que levitaban, uno de ellos era la misma criatura con forma de estrella con la que la habían visto hace cuatro días, el otro ser era similar, medía más de un metro de altura y parecía estar conformado por dos estrellas púrpuras, una pegada a la otra, dejándola con un total de diez picos, la parte de adelante poseía una formación de oro y gozaba de una roja joya octogonal.
Un sujeto se paró del otro lado de la piscina, tenía la piel bien tostada, llevaba puesto un gorro de nadador de color negro, unas gafas del mismo color y un ajustado traje de baño bien corto.
—En este gimnasio debes enfrentarte a dos entrenadores antes de llegar a la líder —dijo el hombre bruscamente—. El primero seré yo. Mi nombre es Luis. Shellder —de la pokéball lanzada salió un bivalvo de ******s púrpuras que protegían un delicado cuerpo negro con dos ojos saltones y una lengua que parecía burlarse de su oponente, cada valva tenía dos puntas. Se posó sobre una plataforma circular.
—Ivysaur, necesito tu ayuda —el animal-planta apareció y se paró sobre una tarima rectangular que se meneó con el movimiento del Pokémon.
—Uno contra uno. Shellder, usa carámbano.
—¡Energibola! —dijo Jack inmediatamente, el bivalvo abrió su boca para lanzar su ataque pero una esfera verde y brillante chocó todo su rostro, expulsándolo hacia el fondo de la alberca.
El hombre saltó a la piscina, se sumergió y sacó a su Pokémon del fondo del mar. Lo metió en su pokéball y se fue por una puerta al costado izquierdo del salón, cerca de la pared de vidrio.
Una chica un poco menor que el individuo anterior se puso en el lugar en el que éste había estado. Llevaba puesto un bikini rojo sobre su tostada piel, su pelo era liso, largo y rubio, y tenía algunas argollas puestas en las muñecas.
—Mi nombre es Lourdes y seré tu siguiente oponente —dijo la muchacha con jovialidad—. Goldeen —un pez blanco salió de la pokéball y saltó directamente al agua, sus aletas tenían escamas de distintas tonalidades naranjas, especialmente su cola que se movía como un vestido, además poseía un cuerno en su frente—. Cornada.
El pez nadó rápidamente por debajo de las tarimas de colores y saltó del agua hacia Ivysaur.
—Látigo cepa —dos lianas salieron de debajo de las hojas en su espalda y golpearon a Goldeen en sus mejillas, en pleno ataque, haciéndolo caer al agua. El pez quedó flotando y no se movió.
—Eso fue muy rápido —dijo la chica mientras regresaba su Pokémon—. Que tengas suerte —se retiró por la misma puerta que el entrenador anterior.
—Gracias. Bien hecho Ivysaur —felicitó a su compañero.
La líder de gimnasio comenzó a bajar las escaleras acompañada de las dos estrellas y Jack se puso nervioso inmediatamente. Ya no esperaba que esta batalla le dijese algo sobre su eventual objetivo, pero si deseaba que el entrenamiento de hace dos días en la casa de Bill y la estrategia que habían planeado juntos funcionara. Igualmente intentaría no depender tanto de sus deducciones, le podían jugar una mala pasada, una inferencia no siempre es correcta.
—Mi nombre es Misty —dijo la pelirroja con impaciencia, mientras llegaba al fin de las escaleras— y soy la líder del Gimnasio de Ciudad Celeste.
—Jack Evans —dijo luego de tragar saliva, se sentía emocionado por la batalla, como de costumbre, pero algo intimidado.
—Tú estabas cerca de la cueva, hace cuatro días —anunció Misty—. Te recuerdo perfectamente. Además Brock me comentó sobre ti, llegaste a él con una estrategia y lo venciste, por lo tanto debo asumir que ahora también traes una.
El chico se incomodó un poco y esperó que la líder no se percatara de su plan.
—La batalla será de dos contra dos. Staryu —la estrella más chica avanzó y se posó sobre una tarima, la misma donde había estado Shellder.
—Ivysaur, mantente firme.
—Hidropulso —de la punta superior de Staryu salió un chorro de agua que se convirtió en un aro, a una velocidad mucho más rápida de lo que la hacía el Vaporeon de Peter, y fue lanzado contra Ivysaur.
—Destrúyelo con látigo cepa —las lianas aparecieron nuevamente, entraron por la argolla y la desarmaron en el aire.
—Placaje —se notaba impaciencia en la voz de la pelirroja. La estrella avanzó rápidamente y golpeó tan fuerte a Ivysaur que casi lo botó al agua.
—¡Energibola! —el Pokémon de Jack lanza una nueva esfera verde contra Staryu, quien no alcanzó a evadirla, dejando a la estrella algo herida.
—Recuperación —la criatura marina comenzó a brillar hasta que sus heridas sanaron completamente.
<<Demonios —pensó Jack—. No sabía de ese movimiento. Si comienza a recuperarse a cada rato no podré derrotarla —su expresión evidenciaba preocupación—. Espero que Ivysaur recuerde el plan.>>
—¿Qué pasa, Jack? Hasta el momento no has demostrado ninguna estrategia digna de un enfrentamiento de gimnasio —al parecer la líder se estaba impacientando—. ¿Acaso no me consideras una oponente digna? Había pensado que me sorprenderías con algo. Tal vez no eres merecedor de llevar ese apellido —Jack recordó en ese momento las palabras de Brock, acerca de que los líderes no sólo prueban tu habilidad en batallas, así que no reaccionó ante las palabras de Misty—. Que decepción —se sinceró.
—La paciencia es una virtud —dijo Jack.
—Como sea. Staryu, esta vez usa placaje para botarlo al agua —Jack abrió un poco más los ojos, Adam y Lyra pusieron mayor atención a lo que iba a suceder.
La estrella ejecutó la orden de Misty y logró empujar al animal-planta hacia el agua. Ivysaur quedó totalmente sumergido y no parecía hacer esfuerzo para salir. Staryu también se metió al agua y en el momento en que lo hizo, el compañero de Jack lanzó un sonido de su boca tan fuerte que el agua se agitó con braveza. El Pokémon de Misty terminó flotando con la joya hacia arriba, totalmente derrotado. Ivysaur usó sus lianas para salir del agua impulsándose con ayuda de la tarima flotante en la que había estado parado.
—Bien hecho, Ivysaur —el Pokémon lo miró y su entrenador le sonrió.
—Parece que me equivoqué —dijo mientras devolvía a la estrella a su pokéball—. Me gustaría saber qué pasó —indicó Misty, ya no estaba tan impaciente.
—¿Quieres que te diga mi estrategia antes de terminar la batalla? —Jack emitió una sonrisa, de esas que no puedes evitar que salgan, de esas que aparecen cuando algo resulta bien.
—Tienes razón —le sonrió de vuelta, la líder entendió que la curva en la boca del chico no era de soberbia—. Starmie, es tu turno —la estrella púrpura avanzó y se puso sobre la misma tarima donde su compañera había estado, pero se quedó flotando encima de ella, a poca distancia—. Las cosas se pondrán interesantes.
El ambiente de la batalla ya no estaba tan tenso y Jack ya no se sentía tan nervioso. La actitud de Misty ante la sorpresiva estrategia no revelada de Jack fue grata, muy diferente de la de Brock, quien se mantuvo rígido en todo momento.
Por alguna razón el ánimo de la pelea hizo que a Jack ya no le importara tanto ganar la batalla, sentía que Misty estaba algo satisfecha con lo que había visto y con el visto bueno de un líder de gimnasio le era suficiente, lo llenaba de alguna manera.
—Energibola —Ivysaur dejó salir otra esfera verde, esta vez contra Starmie.
—Psíquico —la esfera se detuvo en el aire, a medio camino, y se destruyó.
El tipo planta de Ivysaur era fuerte contra el tipo agua de Starmie, pero el tipo psíquico de Starmie lo era contra el tipo veneno de Ivysaur. Los Pokémon estaban equilibrados, ninguno tenía la ventaja de tipo sobre el otro.
<<Perfecto —pensó con sarcasmo—. Ahora tendré que lidiar con que pueda detener los ataques de Ivysaur en el aire. Maravilloso>>
—Látigo cepa —nuevamente aparecieron las lianas, las que no demoraron en sujetar a Starmie, una de ellas retuvo uno de los picos de la parte de adelante, la que tenía la hermosa joya, mientras que la otra cogió una de las puntas de la parte trasera de la estrella.
—No debiste haber hecho eso. Starmie, usa giro rápido —la estrella comenzó a girar como una shuriken sobre su mismo eje, pero el gran problema para Ivysaur fue que las dos estrellas que conformaban a Starmie comenzaron a girar en sentido contrario, provocando que las lianas del Pokémon se enredaran y lo obligaran a chocar con el Pokémon de Misty.
—Nunca había visto que un Starmie girara en ambos sentidos al mismo tiempo —anunció Adam a Lyra.
—¿Sorprendido? —preguntó Misty con voz de ganadora—. Yo también tengo un as bajo la manga.
—¡Ivysaur, energibola! —Jack aprovechó la cercanía de los Pokémon y su Pokémon le propinó un fuerte golpe con la esfera brillante eyectada de su boca, causándole daño.
—Aléjalo con hidrobomba —del pico más alto de la estrella salió un poderoso chorro de agua que tiró lejos a Ivysaur, afortunadamente no cayó al agua—. Muy astuto —dijo la líder con una sonrisa.
La emoción de la batalla y las constantes sorpresas le hacían olvidar a la líder, y al retador también, de que era una batalla de gimnasio, parecía un duelo entre dos personas que intentaban sorprender al otro. Lo hacían por el enriquecimiento de luchar y no por la recompensa.
—¡Eco voz! —Ivysaur emitió un fuerte sonido contra Starmie. Jack no supo si había sido afectada la criatura, pues no tenía rostro que expresara dolor o emoción alguna, pero su joya estaba parpadeando.
<<Tal vez estoy teniendo un poco de suerte —pensó Jack—. Starmie necesita una forma de decir que está débil, quizás el parpadeo de su joya signifique que lo está. Estoy deduciendo otra vez, pero debo arriesgarme. Después de todo, si pierdo, puedo venir de nuevo.>>
—Así que ese fue el movimiento que derrotó a Staryu —adivinó Misty—. Además, el sonido es más rápido bajo el agua, eso debió ayudarte.
—Tienes razón —dijo Jack—. Ahora, Ivysaur usa…
—¡Rayo hielo! —nuevamente salió otro ataque de la punta superior de Starmie, esta vez era un gélido rayo celeste que no demoró en congelar al Pokémon de Jack y dejarlo débil— Me interesa mucho saber con qué sorpresa saldrás ahora.
—Ivysaur, regresa. Lo hiciste muy bien —dijo Jack y el Pokémon volvió a la pokéball—. Tal vez te pueda dar un adelanto, será la misma estrategia que antes, pero será distinta —ya tenía otra pokéball en la mano—. Zubat —el murciélago pareció revoloteando—. Por favor, Zubat, no olvides el entrenamiento —estaba en aprietos y no sabía si lo que había planeado con el murciélago funcionaría.
—Un Pokémon de tipo veneno contra uno de tipo psíquico, debe haber una estrategia interesante por ahí —supuso Misty.
—El otro Pokémon que tengo también es de tipo veneno.
—Bien. Veamos cómo reaccionas a esto. Starmie, usa giro rápido.
La estrella giró como la vez anterior, pero en esta ocasión avanzó hacia Zubat con amenaza. Sin embargo, ante un expectante Jack, la ciega criatura lanzó un fuerte sonido que dio a la estrella. La reacción de la criatura ante el ataque fue errática, puesto que evitó al murciélago para girar, pasar entre Adam y Lyra, quienes se asustaron bastante, y finalmente chocar contra la pared detrás de ellos. Su joya se apagó.
—Ganamos —dijo—. ¡Ganamos! —comenzó a gritar Jack—. ¡Lo hicimos Zubat! —el murciélago sonrió mientras el entrenador hacía su baile de la victoria.
—No lo conozco —dijo Lyra avergonzada tras ver la particular danza de su amigo.
—Bien hecho, Jack —lo felicitó Misty al mismo tiempo que Starmie volvía a la pokéball—. Pero debo saber cómo lo hiciste.
—Bueno —dijo tratando de controlar la euforia—. Le dije a Ivysaur que cuando él y su oponente estuvieran bajo el agua usara eco voz. Mientras que a Zubat le dije que usara supersónico cuando estuviese en apuros. En otras palabras les enseñé a hacer ciertas cosas en ciertos momentos. Ese fue el plan. Afortunadamente Starmie se confundió y se hizo daño a sí mismo.
—Estoy impactada —Misty sonrió cuando lo dijo—. Pero debo decir que fue una batalla reconfortante. Últimamente han llegado varios novatos que creen poder hacerlo todo y llegan sin ningún plan. Esas batallas fueron una pérdida de tiempo —concluyó—. No como tú, me sorprendiste gratamente —la líder rodeó la piscina y se acercó a Jack—. Aquí tienes la medalla cascada como prueba de tu victoria —le entregó una insignia con forma de gota y de color celeste.
—Gracias.
Los tres chicos se despidieron de Misty y se retiraron del gimnasio con destino al Centro Pokémon para curar las heridas de Ivysaur y Zubat. Mientras caminaban Adam decidió comenzar a hablar.
—Entonces dinos, Jack. ¿Qué te dijo la batalla?
—Me gustan las batallas, pero mientras luchaba contra Misty no sentí la necesidad de ganarle —explicó mientras acomodaba su nueva medalla en el cinturón de su mochila—. Por alguna razón me bastó con sorprenderla. Fue una batalla muy diferente a la que tuve con Brock.
—Pero ¿te dijo algo sobre tu objetivo? —preguntó Lyra.
—La verdad es que no sé si las batallas de gimnasio me digan algo más aparte de dejarme bien en claro que me gustan los duelos. Quizás me tengan que suceder otras cosas para definir mi objetivo. Pero ha de llegar a su debido momento, cuando a las misteriosas fuerzas que rigen este mundo les parezca preciso y oportuno —dijo con voz de poeta y miró al cielo con esperanza.
—Ay, que profundo —comentó Lyra con risas entre medio, mientras le daba un cariñoso empujón.
Llegaron a un paradero y tomaron el bus. Luego de curar a sus Pokémon irían a comer, más tarde, a pasear en góndola para relajarse un rato.
Aquí va el nuevo capítulo.
Capítulo 13:
Spoiler
A la velocidad del sonido
Parecía ser del mismo tamaño del gimnasio de Plateada y el diseño era el mismo, la única diferencia era la estructura donde se encontraba dibujada la tipografía de la pokéball, en este caso era de un tono celeste oscuro.
Jack, Lyra y Adam entraron al recinto, y un enorme salón con piscina, y de aseadas paredes blancas, les dio la bienvenida. Sin embargo, con lo primero que se toparon fue con dos estatuas, una de ellas era seguida por un sujeto bien peinado de traje marrón.
—¿Quién es Jack Evans? —preguntó el hombre. Jack levantó la mano— Bien, tú puedes seguir. Ustedes dos pueden sentarse allá —el sujeto indicó unas sillas de playa al costado de la alberca artificial, había algunas personas ahí, vestidas con trajes para nadar, y varios flotadores de colores—. No deben otorgar ningún tipo de ayuda al retador, de lo contrario serán expulsados del gimnasio —los chicos asintieron.
Jack avanzó varios pasos y se puso cerca de la piscina, aquella tenía varias tarimas flotantes con la forma de diferentes figuras geométricas en ella para que los Pokémon pudiesen pararse en la arena de batalla, que era justamente el estanque. Estaba totalmente lleno de agua, tan trasparente como el mismo aire.
Al costado izquierdo de la sala estaban las sillas donde Lyra y Adam ya descansaban, al lado derecho había tres de esas plataformas que usan los nadadores para comenzar a nadar en una competencia. En ese momento Jack se percató de que la piscina estaba de manera horizontal desde su perspectiva. Más allá de la alberca hacía presencia una imponente pared de vidrio que permitía que la luz del sol entrara cuando quisiera, además era atravesada por un arco blanco con la figura de una gota en medio.
Entre la alberca y la pared de vidrio, se hallaba una tarima más larga y de color amarillo, con una escalera blanca para poder acceder a ella. Sobre ésta, yacía sentada la líder de gimnasio, acompañada por dos Pokémon que levitaban, uno de ellos era la misma criatura con forma de estrella con la que la habían visto hace cuatro días, el otro ser era similar, medía más de un metro de altura y parecía estar conformado por dos estrellas púrpuras, una pegada a la otra, dejándola con un total de diez picos, la parte de adelante poseía una formación de oro y gozaba de una roja joya octogonal.
Un sujeto se paró del otro lado de la piscina, tenía la piel bien tostada, llevaba puesto un gorro de nadador de color negro, unas gafas del mismo color y un ajustado traje de baño bien corto.
—En este gimnasio debes enfrentarte a dos entrenadores antes de llegar a la líder —dijo el hombre bruscamente—. El primero seré yo. Mi nombre es Luis. Shellder —de la pokéball lanzada salió un bivalvo de ******s púrpuras que protegían un delicado cuerpo negro con dos ojos saltones y una lengua que parecía burlarse de su oponente, cada valva tenía dos puntas. Se posó sobre una plataforma circular.
—Ivysaur, necesito tu ayuda —el animal-planta apareció y se paró sobre una tarima rectangular que se meneó con el movimiento del Pokémon.
—Uno contra uno. Shellder, usa carámbano.
—¡Energibola! —dijo Jack inmediatamente, el bivalvo abrió su boca para lanzar su ataque pero una esfera verde y brillante chocó todo su rostro, expulsándolo hacia el fondo de la alberca.
El hombre saltó a la piscina, se sumergió y sacó a su Pokémon del fondo del mar. Lo metió en su pokéball y se fue por una puerta al costado izquierdo del salón, cerca de la pared de vidrio.
Una chica un poco menor que el individuo anterior se puso en el lugar en el que éste había estado. Llevaba puesto un bikini rojo sobre su tostada piel, su pelo era liso, largo y rubio, y tenía algunas argollas puestas en las muñecas.
—Mi nombre es Lourdes y seré tu siguiente oponente —dijo la muchacha con jovialidad—. Goldeen —un pez blanco salió de la pokéball y saltó directamente al agua, sus aletas tenían escamas de distintas tonalidades naranjas, especialmente su cola que se movía como un vestido, además poseía un cuerno en su frente—. Cornada.
El pez nadó rápidamente por debajo de las tarimas de colores y saltó del agua hacia Ivysaur.
—Látigo cepa —dos lianas salieron de debajo de las hojas en su espalda y golpearon a Goldeen en sus mejillas, en pleno ataque, haciéndolo caer al agua. El pez quedó flotando y no se movió.
—Eso fue muy rápido —dijo la chica mientras regresaba su Pokémon—. Que tengas suerte —se retiró por la misma puerta que el entrenador anterior.
—Gracias. Bien hecho Ivysaur —felicitó a su compañero.
La líder de gimnasio comenzó a bajar las escaleras acompañada de las dos estrellas y Jack se puso nervioso inmediatamente. Ya no esperaba que esta batalla le dijese algo sobre su eventual objetivo, pero si deseaba que el entrenamiento de hace dos días en la casa de Bill y la estrategia que habían planeado juntos funcionara. Igualmente intentaría no depender tanto de sus deducciones, le podían jugar una mala pasada, una inferencia no siempre es correcta.
—Mi nombre es Misty —dijo la pelirroja con impaciencia, mientras llegaba al fin de las escaleras— y soy la líder del Gimnasio de Ciudad Celeste.
—Jack Evans —dijo luego de tragar saliva, se sentía emocionado por la batalla, como de costumbre, pero algo intimidado.
—Tú estabas cerca de la cueva, hace cuatro días —anunció Misty—. Te recuerdo perfectamente. Además Brock me comentó sobre ti, llegaste a él con una estrategia y lo venciste, por lo tanto debo asumir que ahora también traes una.
El chico se incomodó un poco y esperó que la líder no se percatara de su plan.
—La batalla será de dos contra dos. Staryu —la estrella más chica avanzó y se posó sobre una tarima, la misma donde había estado Shellder.
—Ivysaur, mantente firme.
—Hidropulso —de la punta superior de Staryu salió un chorro de agua que se convirtió en un aro, a una velocidad mucho más rápida de lo que la hacía el Vaporeon de Peter, y fue lanzado contra Ivysaur.
—Destrúyelo con látigo cepa —las lianas aparecieron nuevamente, entraron por la argolla y la desarmaron en el aire.
—Placaje —se notaba impaciencia en la voz de la pelirroja. La estrella avanzó rápidamente y golpeó tan fuerte a Ivysaur que casi lo botó al agua.
—¡Energibola! —el Pokémon de Jack lanza una nueva esfera verde contra Staryu, quien no alcanzó a evadirla, dejando a la estrella algo herida.
—Recuperación —la criatura marina comenzó a brillar hasta que sus heridas sanaron completamente.
<<Demonios —pensó Jack—. No sabía de ese movimiento. Si comienza a recuperarse a cada rato no podré derrotarla —su expresión evidenciaba preocupación—. Espero que Ivysaur recuerde el plan.>>
—¿Qué pasa, Jack? Hasta el momento no has demostrado ninguna estrategia digna de un enfrentamiento de gimnasio —al parecer la líder se estaba impacientando—. ¿Acaso no me consideras una oponente digna? Había pensado que me sorprenderías con algo. Tal vez no eres merecedor de llevar ese apellido —Jack recordó en ese momento las palabras de Brock, acerca de que los líderes no sólo prueban tu habilidad en batallas, así que no reaccionó ante las palabras de Misty—. Que decepción —se sinceró.
—La paciencia es una virtud —dijo Jack.
—Como sea. Staryu, esta vez usa placaje para botarlo al agua —Jack abrió un poco más los ojos, Adam y Lyra pusieron mayor atención a lo que iba a suceder.
La estrella ejecutó la orden de Misty y logró empujar al animal-planta hacia el agua. Ivysaur quedó totalmente sumergido y no parecía hacer esfuerzo para salir. Staryu también se metió al agua y en el momento en que lo hizo, el compañero de Jack lanzó un sonido de su boca tan fuerte que el agua se agitó con braveza. El Pokémon de Misty terminó flotando con la joya hacia arriba, totalmente derrotado. Ivysaur usó sus lianas para salir del agua impulsándose con ayuda de la tarima flotante en la que había estado parado.
—Bien hecho, Ivysaur —el Pokémon lo miró y su entrenador le sonrió.
—Parece que me equivoqué —dijo mientras devolvía a la estrella a su pokéball—. Me gustaría saber qué pasó —indicó Misty, ya no estaba tan impaciente.
—¿Quieres que te diga mi estrategia antes de terminar la batalla? —Jack emitió una sonrisa, de esas que no puedes evitar que salgan, de esas que aparecen cuando algo resulta bien.
—Tienes razón —le sonrió de vuelta, la líder entendió que la curva en la boca del chico no era de soberbia—. Starmie, es tu turno —la estrella púrpura avanzó y se puso sobre la misma tarima donde su compañera había estado, pero se quedó flotando encima de ella, a poca distancia—. Las cosas se pondrán interesantes.
El ambiente de la batalla ya no estaba tan tenso y Jack ya no se sentía tan nervioso. La actitud de Misty ante la sorpresiva estrategia no revelada de Jack fue grata, muy diferente de la de Brock, quien se mantuvo rígido en todo momento.
Por alguna razón el ánimo de la pelea hizo que a Jack ya no le importara tanto ganar la batalla, sentía que Misty estaba algo satisfecha con lo que había visto y con el visto bueno de un líder de gimnasio le era suficiente, lo llenaba de alguna manera.
—Energibola —Ivysaur dejó salir otra esfera verde, esta vez contra Starmie.
—Psíquico —la esfera se detuvo en el aire, a medio camino, y se destruyó.
El tipo planta de Ivysaur era fuerte contra el tipo agua de Starmie, pero el tipo psíquico de Starmie lo era contra el tipo veneno de Ivysaur. Los Pokémon estaban equilibrados, ninguno tenía la ventaja de tipo sobre el otro.
<<Perfecto —pensó con sarcasmo—. Ahora tendré que lidiar con que pueda detener los ataques de Ivysaur en el aire. Maravilloso>>
—Látigo cepa —nuevamente aparecieron las lianas, las que no demoraron en sujetar a Starmie, una de ellas retuvo uno de los picos de la parte de adelante, la que tenía la hermosa joya, mientras que la otra cogió una de las puntas de la parte trasera de la estrella.
—No debiste haber hecho eso. Starmie, usa giro rápido —la estrella comenzó a girar como una shuriken sobre su mismo eje, pero el gran problema para Ivysaur fue que las dos estrellas que conformaban a Starmie comenzaron a girar en sentido contrario, provocando que las lianas del Pokémon se enredaran y lo obligaran a chocar con el Pokémon de Misty.
—Nunca había visto que un Starmie girara en ambos sentidos al mismo tiempo —anunció Adam a Lyra.
—¿Sorprendido? —preguntó Misty con voz de ganadora—. Yo también tengo un as bajo la manga.
—¡Ivysaur, energibola! —Jack aprovechó la cercanía de los Pokémon y su Pokémon le propinó un fuerte golpe con la esfera brillante eyectada de su boca, causándole daño.
—Aléjalo con hidrobomba —del pico más alto de la estrella salió un poderoso chorro de agua que tiró lejos a Ivysaur, afortunadamente no cayó al agua—. Muy astuto —dijo la líder con una sonrisa.
La emoción de la batalla y las constantes sorpresas le hacían olvidar a la líder, y al retador también, de que era una batalla de gimnasio, parecía un duelo entre dos personas que intentaban sorprender al otro. Lo hacían por el enriquecimiento de luchar y no por la recompensa.
—¡Eco voz! —Ivysaur emitió un fuerte sonido contra Starmie. Jack no supo si había sido afectada la criatura, pues no tenía rostro que expresara dolor o emoción alguna, pero su joya estaba parpadeando.
<<Tal vez estoy teniendo un poco de suerte —pensó Jack—. Starmie necesita una forma de decir que está débil, quizás el parpadeo de su joya signifique que lo está. Estoy deduciendo otra vez, pero debo arriesgarme. Después de todo, si pierdo, puedo venir de nuevo.>>
—Así que ese fue el movimiento que derrotó a Staryu —adivinó Misty—. Además, el sonido es más rápido bajo el agua, eso debió ayudarte.
—Tienes razón —dijo Jack—. Ahora, Ivysaur usa…
—¡Rayo hielo! —nuevamente salió otro ataque de la punta superior de Starmie, esta vez era un gélido rayo celeste que no demoró en congelar al Pokémon de Jack y dejarlo débil— Me interesa mucho saber con qué sorpresa saldrás ahora.
—Ivysaur, regresa. Lo hiciste muy bien —dijo Jack y el Pokémon volvió a la pokéball—. Tal vez te pueda dar un adelanto, será la misma estrategia que antes, pero será distinta —ya tenía otra pokéball en la mano—. Zubat —el murciélago pareció revoloteando—. Por favor, Zubat, no olvides el entrenamiento —estaba en aprietos y no sabía si lo que había planeado con el murciélago funcionaría.
—Un Pokémon de tipo veneno contra uno de tipo psíquico, debe haber una estrategia interesante por ahí —supuso Misty.
—El otro Pokémon que tengo también es de tipo veneno.
—Bien. Veamos cómo reaccionas a esto. Starmie, usa giro rápido.
La estrella giró como la vez anterior, pero en esta ocasión avanzó hacia Zubat con amenaza. Sin embargo, ante un expectante Jack, la ciega criatura lanzó un fuerte sonido que dio a la estrella. La reacción de la criatura ante el ataque fue errática, puesto que evitó al murciélago para girar, pasar entre Adam y Lyra, quienes se asustaron bastante, y finalmente chocar contra la pared detrás de ellos. Su joya se apagó.
—Ganamos —dijo—. ¡Ganamos! —comenzó a gritar Jack—. ¡Lo hicimos Zubat! —el murciélago sonrió mientras el entrenador hacía su baile de la victoria.
—No lo conozco —dijo Lyra avergonzada tras ver la particular danza de su amigo.
—Bien hecho, Jack —lo felicitó Misty al mismo tiempo que Starmie volvía a la pokéball—. Pero debo saber cómo lo hiciste.
—Bueno —dijo tratando de controlar la euforia—. Le dije a Ivysaur que cuando él y su oponente estuvieran bajo el agua usara eco voz. Mientras que a Zubat le dije que usara supersónico cuando estuviese en apuros. En otras palabras les enseñé a hacer ciertas cosas en ciertos momentos. Ese fue el plan. Afortunadamente Starmie se confundió y se hizo daño a sí mismo.
—Estoy impactada —Misty sonrió cuando lo dijo—. Pero debo decir que fue una batalla reconfortante. Últimamente han llegado varios novatos que creen poder hacerlo todo y llegan sin ningún plan. Esas batallas fueron una pérdida de tiempo —concluyó—. No como tú, me sorprendiste gratamente —la líder rodeó la piscina y se acercó a Jack—. Aquí tienes la medalla cascada como prueba de tu victoria —le entregó una insignia con forma de gota y de color celeste.
—Gracias.
Los tres chicos se despidieron de Misty y se retiraron del gimnasio con destino al Centro Pokémon para curar las heridas de Ivysaur y Zubat. Mientras caminaban Adam decidió comenzar a hablar.
—Entonces dinos, Jack. ¿Qué te dijo la batalla?
—Me gustan las batallas, pero mientras luchaba contra Misty no sentí la necesidad de ganarle —explicó mientras acomodaba su nueva medalla en el cinturón de su mochila—. Por alguna razón me bastó con sorprenderla. Fue una batalla muy diferente a la que tuve con Brock.
—Pero ¿te dijo algo sobre tu objetivo? —preguntó Lyra.
—La verdad es que no sé si las batallas de gimnasio me digan algo más aparte de dejarme bien en claro que me gustan los duelos. Quizás me tengan que suceder otras cosas para definir mi objetivo. Pero ha de llegar a su debido momento, cuando a las misteriosas fuerzas que rigen este mundo les parezca preciso y oportuno —dijo con voz de poeta y miró al cielo con esperanza.
—Ay, que profundo —comentó Lyra con risas entre medio, mientras le daba un cariñoso empujón.
Llegaron a un paradero y tomaron el bus. Luego de curar a sus Pokémon irían a comer, más tarde, a pasear en góndola para relajarse un rato.
Capítulo 14:
Las calles estaban llenas de personas que transitaban de un lado a otro, hacia sus trabajos o algún destino diferente, todas con mucha prisa, hablando por celular, caminando rápido o haciendo las dos cosas, parecían todos muy ocupados. Ciudad Azafrán era la urbe más grande de Kanto y justamente era la capital de éste, su centro estaba lleno de altos edificios de oficinas y todo tipo de empresas, además de varias tiendas comerciales con compradores compulsivos dentro de ellas, pero la construcción más imponente era la de la Corporación Silph. Aquella edificación poseía ventanas tan grandes que aparentaba tener murallas sólo de vidrios que reflejaban toda la luz del sol. En cambio, alrededor del núcleo de la ciudad, estaban todas las viviendas, de variadas formas y tamaños, además de una mansión en las afueras de ésta.
Jack, Lyra y Adam habían llegado en la mañana a la enorme capital después de casi dos días de caminata desde Celeste, el camino no era tan largo como otros, pero se habían topado con algunos entrenadores y Pokémon salvajes que les salieron al paso. Jack y Lyra pudieron con todos ellos, aunque con varias dificultades.
Una vez en la ciudad, demoraron alrededor de dos horas en llegar al Centro Pokémon. Habían tomado el bus que los dejaba más cerca, pero se encontraron con un enorme taco y más de algún semáforo rojo. El edificio era mucho más grande que sus pares en las demás ciudades, puesto que debía abastecer a todos los entrenadores de la gigantesca urbe. Entraron y se encontraron con más de una enfermera dispuesta a atender.
Luego de revisar a sus Pokémon y disfrutar de un fortificante almuerzo, se dirigieron a la plaza más grande de Azafrán. Dicho lugar tenía una gran cantidad de áreas verdes, uno de los pocos en la ciudad, gozaba de una amplia variedad de árboles que proyectaban sombras para descansar sobre el pasto, muchas bancas para disfrutar del día, varias rodeadas de muchos Pidgey, y una enorme y refrescante pileta de piedra que lanzaba agua hacia la piscina en la que yacía.
Cuando arribaron a la plaza soltaron a sus compañeros para que se divirtiesen. Squirtle se lanzó inmediatamente a la pileta y jugó alrededor del chorro que de ella salía. Los chicos se sentaron en una banca cerca y comenzaron a relajarse mientras los Nidoran corrían juntos de un lado a otro.
Al mismo tiempo que ellos disfrutaban de un momento de descanso, un sujeto vestido de guardia caminaba por los pasillos del edifico de la importante corporación. Se detuvo frente a una habitación, miró hacia todos lados, sacó unas llaves, abrió la puerta y entró. El cuarto estaba repleto de archivos, muchos en papeles dentro de carpetas y varios computadores prendidos, no había ninguna persona. Se acercó a uno de los ordenadores y comenzó a indagar en él.
—Es una suerte que los archivos del sistema de seguridad también estén aquí —comentó en voz baja para sí mismo cuando vio la carpeta en la pantalla—. Así será más fácil vulnerarlos —abrió una que decía mapa del recinto—. Ahí está, justo la habitación que quiero. El sistema de seguridad de aquel lugar se hace con un código y…necesito ir a la habitación para sacar lo que hay ahí. Demonios, el sistema de seguridad del Museo de la Ciencia era menos complejo.
El hombre se metió a la otra computadora y nuevamente indagó, abrió una carpeta con el nombre de pokéballs y comenzó a leer. Era un reporte sobre las cantidades de pokéballs que habían creado, los pedidos, ventas, etc. Una vez que llegó al final se detuvo y leyó detenidamente lo que decía.
Mientras tanto, los tres chicos seguían descansando en la plaza, pero un fuerte ruido que interrumpió la calma de la zona, más fuerte que las bocinas de los autos, los puso alerta, al igual que a sus Pokémon. Una banda de motociclistas irrumpió la quietud de manera abrupta, muchas personas se espantaron por semejante acto y los Pidgey huyeron volando lo antes posible.
Eran alrededor de cinco individuos, vestidos con chaquetas de cuero negro, pantalones del mismo género, cuatro de ellos, los hombres, con anteojos negros y muy rudos, la quinta persona era una mujer, ella llevaba un casco negro, sus ojos no se lograban ver, sólo se veía su boca, y toda su ropa estaba ajustada a su esbelto cuerpo. Estaba en medio y parecía ser la líder de aquella banda.
Los cinco se pusieron alrededor de la pileta. Jack y los demás estaban rodeados, además de una mujer de unos cuarenta y tantos años, una pareja de jóvenes y un anciano de había estado alimentando a las pequeñas aves.
—¿Por qué hacen esto? —demandó saber la mujer con mucha valentía— Estamos cansados de la delincuencia.
—No estamos haciendo nada malo, también hemos venido a pasear, es un lugar público —se defendió la motociclista con un tono burlesco—. Pero creo que tengo intensiones de hacer algo malo.
Sacó una pokéball y liberó a la criatura en su interior. Tenía el aspecto de una cobra y sus escamas eran púrpuras. Su campana tenía unas figuras que emulaban un rostro y de su amenazante boca salía una lengua con dos puntas, su mirada emanaba peligro. Se acercó sigilosamente a la mujer que había encarado a su entrenadora con la intensión de hacerle algún tipo de daño.
—Constricción —la cobra rodeó a la mujer con su cuerpo y comenzó a apretarla a vista y paciencia de los demás, la señora se quejó de dolor.
Jack no pudo creer lo que veía, una mujer estaba siendo atacada a pocos metros de él, nunca había visto que un Pokémon atacase a un humano con tal violencia y brutalidad, parecía como si quisiese provocarle algún daño serio o tal vez matarla. El chico quedó plasmado y no supo cómo reaccionar ante tal evento.
—¡Squirtle, usa burbuja! —la tortuga de Lyra saltó del agua de la pileta y expulsó una serie de burbujas que impactaron a la rastrera criatura, no le hicieron mucho daño, pero sirvió para que soltara a la mujer, puesto que la cobra se dirigió al Pokémon de la chica.
Según recordó Jack, al momento de ver la acción de su amiga, cuando pequeños Lyra no era de las que destacasen mucho por enfrentar o encarar a una persona, ni mucho menos en una situación de peligro, ella no poseía mucha confianza en sí misma. Pero en algún momento eso cambió y el joven entrenador ahora veía a una persona diferente.
—¿Otra más? —alegó la motociclista. Los demás integrantes de la banda salieron a su defensa y cada uno liberó a un Pokémon, eran esféricos, de piel rugosa y púrpura, con poros que emanaban un asqueroso gas y tenían dibujado debajo de su rostro algo similar a la iconografía de veneno o peligro, los cuatro de la misma especie—. Yo me encargo de ella —dijo la mujer—. Arbok, usa picotazo venenoso —unas púas delgadas salieron de la boca de la cobra hacia Squirtle, pero ésta se protegió con su caparazón.
—¡Doble equipo! —cuatro Flareon aparecieron frente a las esferas flotantes— Lyra, yo me encargo de los Koffing —anunció Adam—. Bola sombra —el felino y sus copias lanzaron una esfera negra contra sus oponentes, causando el inmediato debilitamiento de dos de ellos.
Jack observó cómo Adam era quien salía a escena ahora, enfrentándose a cuatro a la vez. No le cabía en la cabeza que una persona apareciera en un lugar para hacer daño y causar escándalo sin motivo alguno. Ivysaur, Nidoran y Zubat permanecieron quietos esperando a que su entrenador les ordenase algo, pero no recibían palabra alguna de éste.
Nuevamente la silueta de una persona se dibujó en la mente de Jack y nubló su juicio sin saber bien lo que pasaba a su alrededor. Esta vez el hombre tomó al niño y se lo llevó mientras éste lloraba de miedo. Parecía que toda pasaba lentamente. Para cuando Jack salió de su trance, la cara de Arbok estaba a menos de un metro de él, pero una tortuga similar a Squirtle golpeó a la rastrera con todo su cuerpo. Aquella criatura era notoriamente más grande, tenía orejas cubiertas de un suave pelaje blanco, al igual que su frondosa cola, su piel era de un color azul y lanzaba una expresión más seria.
—¡¿Jack, estás bien?! —preguntó Lyra con mucha preocupación.
Antes de que pudiera responder una fuerte explosión se llevó la atención de todos. El estruendo provino del edificio de la corporación Silph. Muchas personas aterrorizadas salieron corriendo, algunos cruzaron la calle sin fijarse y casi fueron atropellados.
—Esa es nuestra señal de salida —dijo la motociclista y, junto a su banda, huyó del lugar en su moto, no sin antes regresar a Arbok a su pokéball. Los cinco desaparecieron y se perdieron por las calles.
Jack ayudó a la señora a levantarse. Todos los de la plaza miraban cómo el humo subía sin prisa, las personas continuaban saliendo por las puertas, el edifico completo fue evacuado. La policía llegó primero, seguramente alguien los habían llamado por el problema con los motociclistas, luego los bomberos se hicieron presentes y no tardaron en apagar el fuego.
Los chicos debieron quedarse ahí y relatarle a la policía todo lo que habían visto. Jack ya estaba más calmado, pero seguía pensando en lo que mente había sacado a flote, ahora había recordado algo más. Jamás había olvidado lo que había sucedido hace años, pero los detalles se los había llevado el tiempo.
Se dirigieron al Centro Pokémon y le pidieron a una de las enfermeras que viese a sus compañeros. Mientras esperaban, se sentaron en unos asientos cerca. Adam fue al baño.
—Me alegro de que Squirtle haya evolucionado a Wartortle —dijo para salir un poco del silencio incómodo, pues sospechaba que Lyra en cualquier momento le preguntaría por qué no reaccionó ante el ataque.
—¿Qué te sucedió? ¿Por qué no te defendiste?
—No pude. No supe cómo reaccionar, me quedé en blanco —dijo—. Pero eso no es todo —Lyra lo miró atentamente—. ¿Recuerdas lo que sucedió cuando teníamos seis años? —ella asintió— Recordé algunos detalles y cuando estaba en el Museo recordé más. Detalles que había olvidado con el pasar de los años.
—¿Recordaste el rostro del sujeto? —el chico negó—. Bueno, no sé por qué recordaste eso justo en esos momentos, pero no debes dejar que eso te detenga. Ese Arbok pudo haberte matado.
—Gracias por salvarme —se dieron un abrazo, al chico se le humedecieron los ojos.
Horas después, en una lujosa casa en las afueras de Azafrán, una mujer pelirroja yacía sentada en una silla tallada en cuarto lleno de muchos hallazgos arqueológicos hechos por ella misma. El lugar estaba oscuro, la única luz presente era la que entraba por la ventana. Aquella persona tomó una taza de té, pero antes de ingerir la bebida caliente, un hombre entró apurado a la habitación donde se hallaba.
—¿Y bien? —dijo la mujer.
—No pude traerte lo que querías —se excusó y tragó saliva—. Me pillaron en la entrada de la habitación donde estaba y por eso hice explotar la bomba que me dio Kaczynski —la mujer no estaba sola, había tres personas más, dos hombres, uno alto y fornido, el otro delgado y de tamaño promedio, y una mujer de larga cabellera negra, los tres parados cerca—. Si hubieses enviado a Philby tal vez tendrías lo que quieres.
—No hubiera hecho nada sin los códigos —habló uno de los otros sujetos, el más delgado—. Tú eres el hacker, por eso fuiste enviado.
—Tengo el código conmigo, te lo paso cuando quieras.
—Entonces la distracción que hice no sirvió de nada —regañó la mujer que estaba parada—. ¡Tuve que enfrentarme a unos mocosos agrandados para que tú llegaras aquí con nada! —gritó.
—Puede ser, pero traje algo que quizás resulte ser interesante.
El hombre sacó un pendrive y lo conectó a una laptop al lado de la taza de té que la mujer sentada estaba tomando hace un rato. Abrió unos archivos y se lo mostró a la pelirroja. Ella puso el aparato en sus piernas y comenzó a leer la información que se reflejaba en sus anteojos.
—Dice cosas sobre las pokéball que la corporación Silph ha creado, ventas, compras, etc. Pero sigue bajando, lo más interesante está al final, información sobre lo que me mandaste a buscar —anticipó.
La mujer llegó a la imagen de una pokéball diferente, la parte habitualmente roja era púrpura y tenía dos círculos rosados pintados en ella con una M en ella.
—La masterball —anunció con asombro, captando la atención de los demás.
—Ahí dice que Philip Lockhart mandó a crear once y cuando su hijo Alphonse heredó la compañía se hizo otra más —explicó—. De las doce, diez están en posesión de Silph, la onceava fue robada por el Equipo Rocket cuando asaltaron el edifico de la misma compañía y después de que se disolvió dicha organización no se encontró, hoy su paradero es desconocido, lo más interesante es lo que sucedió con la doceava. Está a nombre de alguien —la mujer leyó el nombre.
—Tenemos tiempo antes del próximo paso de nuestro plan —adelantó—. Así que por el momento necesito que busquen…al menor de los Evans, su nombre es Jack.
Spoiler
La banda de motociclistas
Las calles estaban llenas de personas que transitaban de un lado a otro, hacia sus trabajos o algún destino diferente, todas con mucha prisa, hablando por celular, caminando rápido o haciendo las dos cosas, parecían todos muy ocupados. Ciudad Azafrán era la urbe más grande de Kanto y justamente era la capital de éste, su centro estaba lleno de altos edificios de oficinas y todo tipo de empresas, además de varias tiendas comerciales con compradores compulsivos dentro de ellas, pero la construcción más imponente era la de la Corporación Silph. Aquella edificación poseía ventanas tan grandes que aparentaba tener murallas sólo de vidrios que reflejaban toda la luz del sol. En cambio, alrededor del núcleo de la ciudad, estaban todas las viviendas, de variadas formas y tamaños, además de una mansión en las afueras de ésta.
Jack, Lyra y Adam habían llegado en la mañana a la enorme capital después de casi dos días de caminata desde Celeste, el camino no era tan largo como otros, pero se habían topado con algunos entrenadores y Pokémon salvajes que les salieron al paso. Jack y Lyra pudieron con todos ellos, aunque con varias dificultades.
Una vez en la ciudad, demoraron alrededor de dos horas en llegar al Centro Pokémon. Habían tomado el bus que los dejaba más cerca, pero se encontraron con un enorme taco y más de algún semáforo rojo. El edificio era mucho más grande que sus pares en las demás ciudades, puesto que debía abastecer a todos los entrenadores de la gigantesca urbe. Entraron y se encontraron con más de una enfermera dispuesta a atender.
Luego de revisar a sus Pokémon y disfrutar de un fortificante almuerzo, se dirigieron a la plaza más grande de Azafrán. Dicho lugar tenía una gran cantidad de áreas verdes, uno de los pocos en la ciudad, gozaba de una amplia variedad de árboles que proyectaban sombras para descansar sobre el pasto, muchas bancas para disfrutar del día, varias rodeadas de muchos Pidgey, y una enorme y refrescante pileta de piedra que lanzaba agua hacia la piscina en la que yacía.
Cuando arribaron a la plaza soltaron a sus compañeros para que se divirtiesen. Squirtle se lanzó inmediatamente a la pileta y jugó alrededor del chorro que de ella salía. Los chicos se sentaron en una banca cerca y comenzaron a relajarse mientras los Nidoran corrían juntos de un lado a otro.
Al mismo tiempo que ellos disfrutaban de un momento de descanso, un sujeto vestido de guardia caminaba por los pasillos del edifico de la importante corporación. Se detuvo frente a una habitación, miró hacia todos lados, sacó unas llaves, abrió la puerta y entró. El cuarto estaba repleto de archivos, muchos en papeles dentro de carpetas y varios computadores prendidos, no había ninguna persona. Se acercó a uno de los ordenadores y comenzó a indagar en él.
—Es una suerte que los archivos del sistema de seguridad también estén aquí —comentó en voz baja para sí mismo cuando vio la carpeta en la pantalla—. Así será más fácil vulnerarlos —abrió una que decía mapa del recinto—. Ahí está, justo la habitación que quiero. El sistema de seguridad de aquel lugar se hace con un código y…necesito ir a la habitación para sacar lo que hay ahí. Demonios, el sistema de seguridad del Museo de la Ciencia era menos complejo.
El hombre se metió a la otra computadora y nuevamente indagó, abrió una carpeta con el nombre de pokéballs y comenzó a leer. Era un reporte sobre las cantidades de pokéballs que habían creado, los pedidos, ventas, etc. Una vez que llegó al final se detuvo y leyó detenidamente lo que decía.
Mientras tanto, los tres chicos seguían descansando en la plaza, pero un fuerte ruido que interrumpió la calma de la zona, más fuerte que las bocinas de los autos, los puso alerta, al igual que a sus Pokémon. Una banda de motociclistas irrumpió la quietud de manera abrupta, muchas personas se espantaron por semejante acto y los Pidgey huyeron volando lo antes posible.
Eran alrededor de cinco individuos, vestidos con chaquetas de cuero negro, pantalones del mismo género, cuatro de ellos, los hombres, con anteojos negros y muy rudos, la quinta persona era una mujer, ella llevaba un casco negro, sus ojos no se lograban ver, sólo se veía su boca, y toda su ropa estaba ajustada a su esbelto cuerpo. Estaba en medio y parecía ser la líder de aquella banda.
Los cinco se pusieron alrededor de la pileta. Jack y los demás estaban rodeados, además de una mujer de unos cuarenta y tantos años, una pareja de jóvenes y un anciano de había estado alimentando a las pequeñas aves.
—¿Por qué hacen esto? —demandó saber la mujer con mucha valentía— Estamos cansados de la delincuencia.
—No estamos haciendo nada malo, también hemos venido a pasear, es un lugar público —se defendió la motociclista con un tono burlesco—. Pero creo que tengo intensiones de hacer algo malo.
Sacó una pokéball y liberó a la criatura en su interior. Tenía el aspecto de una cobra y sus escamas eran púrpuras. Su campana tenía unas figuras que emulaban un rostro y de su amenazante boca salía una lengua con dos puntas, su mirada emanaba peligro. Se acercó sigilosamente a la mujer que había encarado a su entrenadora con la intensión de hacerle algún tipo de daño.
—Constricción —la cobra rodeó a la mujer con su cuerpo y comenzó a apretarla a vista y paciencia de los demás, la señora se quejó de dolor.
Jack no pudo creer lo que veía, una mujer estaba siendo atacada a pocos metros de él, nunca había visto que un Pokémon atacase a un humano con tal violencia y brutalidad, parecía como si quisiese provocarle algún daño serio o tal vez matarla. El chico quedó plasmado y no supo cómo reaccionar ante tal evento.
—¡Squirtle, usa burbuja! —la tortuga de Lyra saltó del agua de la pileta y expulsó una serie de burbujas que impactaron a la rastrera criatura, no le hicieron mucho daño, pero sirvió para que soltara a la mujer, puesto que la cobra se dirigió al Pokémon de la chica.
Según recordó Jack, al momento de ver la acción de su amiga, cuando pequeños Lyra no era de las que destacasen mucho por enfrentar o encarar a una persona, ni mucho menos en una situación de peligro, ella no poseía mucha confianza en sí misma. Pero en algún momento eso cambió y el joven entrenador ahora veía a una persona diferente.
—¿Otra más? —alegó la motociclista. Los demás integrantes de la banda salieron a su defensa y cada uno liberó a un Pokémon, eran esféricos, de piel rugosa y púrpura, con poros que emanaban un asqueroso gas y tenían dibujado debajo de su rostro algo similar a la iconografía de veneno o peligro, los cuatro de la misma especie—. Yo me encargo de ella —dijo la mujer—. Arbok, usa picotazo venenoso —unas púas delgadas salieron de la boca de la cobra hacia Squirtle, pero ésta se protegió con su caparazón.
—¡Doble equipo! —cuatro Flareon aparecieron frente a las esferas flotantes— Lyra, yo me encargo de los Koffing —anunció Adam—. Bola sombra —el felino y sus copias lanzaron una esfera negra contra sus oponentes, causando el inmediato debilitamiento de dos de ellos.
Jack observó cómo Adam era quien salía a escena ahora, enfrentándose a cuatro a la vez. No le cabía en la cabeza que una persona apareciera en un lugar para hacer daño y causar escándalo sin motivo alguno. Ivysaur, Nidoran y Zubat permanecieron quietos esperando a que su entrenador les ordenase algo, pero no recibían palabra alguna de éste.
Nuevamente la silueta de una persona se dibujó en la mente de Jack y nubló su juicio sin saber bien lo que pasaba a su alrededor. Esta vez el hombre tomó al niño y se lo llevó mientras éste lloraba de miedo. Parecía que toda pasaba lentamente. Para cuando Jack salió de su trance, la cara de Arbok estaba a menos de un metro de él, pero una tortuga similar a Squirtle golpeó a la rastrera con todo su cuerpo. Aquella criatura era notoriamente más grande, tenía orejas cubiertas de un suave pelaje blanco, al igual que su frondosa cola, su piel era de un color azul y lanzaba una expresión más seria.
—¡¿Jack, estás bien?! —preguntó Lyra con mucha preocupación.
Antes de que pudiera responder una fuerte explosión se llevó la atención de todos. El estruendo provino del edificio de la corporación Silph. Muchas personas aterrorizadas salieron corriendo, algunos cruzaron la calle sin fijarse y casi fueron atropellados.
—Esa es nuestra señal de salida —dijo la motociclista y, junto a su banda, huyó del lugar en su moto, no sin antes regresar a Arbok a su pokéball. Los cinco desaparecieron y se perdieron por las calles.
Jack ayudó a la señora a levantarse. Todos los de la plaza miraban cómo el humo subía sin prisa, las personas continuaban saliendo por las puertas, el edifico completo fue evacuado. La policía llegó primero, seguramente alguien los habían llamado por el problema con los motociclistas, luego los bomberos se hicieron presentes y no tardaron en apagar el fuego.
Los chicos debieron quedarse ahí y relatarle a la policía todo lo que habían visto. Jack ya estaba más calmado, pero seguía pensando en lo que mente había sacado a flote, ahora había recordado algo más. Jamás había olvidado lo que había sucedido hace años, pero los detalles se los había llevado el tiempo.
Se dirigieron al Centro Pokémon y le pidieron a una de las enfermeras que viese a sus compañeros. Mientras esperaban, se sentaron en unos asientos cerca. Adam fue al baño.
—Me alegro de que Squirtle haya evolucionado a Wartortle —dijo para salir un poco del silencio incómodo, pues sospechaba que Lyra en cualquier momento le preguntaría por qué no reaccionó ante el ataque.
—¿Qué te sucedió? ¿Por qué no te defendiste?
—No pude. No supe cómo reaccionar, me quedé en blanco —dijo—. Pero eso no es todo —Lyra lo miró atentamente—. ¿Recuerdas lo que sucedió cuando teníamos seis años? —ella asintió— Recordé algunos detalles y cuando estaba en el Museo recordé más. Detalles que había olvidado con el pasar de los años.
—¿Recordaste el rostro del sujeto? —el chico negó—. Bueno, no sé por qué recordaste eso justo en esos momentos, pero no debes dejar que eso te detenga. Ese Arbok pudo haberte matado.
—Gracias por salvarme —se dieron un abrazo, al chico se le humedecieron los ojos.
Horas después, en una lujosa casa en las afueras de Azafrán, una mujer pelirroja yacía sentada en una silla tallada en cuarto lleno de muchos hallazgos arqueológicos hechos por ella misma. El lugar estaba oscuro, la única luz presente era la que entraba por la ventana. Aquella persona tomó una taza de té, pero antes de ingerir la bebida caliente, un hombre entró apurado a la habitación donde se hallaba.
—¿Y bien? —dijo la mujer.
—No pude traerte lo que querías —se excusó y tragó saliva—. Me pillaron en la entrada de la habitación donde estaba y por eso hice explotar la bomba que me dio Kaczynski —la mujer no estaba sola, había tres personas más, dos hombres, uno alto y fornido, el otro delgado y de tamaño promedio, y una mujer de larga cabellera negra, los tres parados cerca—. Si hubieses enviado a Philby tal vez tendrías lo que quieres.
—No hubiera hecho nada sin los códigos —habló uno de los otros sujetos, el más delgado—. Tú eres el hacker, por eso fuiste enviado.
—Tengo el código conmigo, te lo paso cuando quieras.
—Entonces la distracción que hice no sirvió de nada —regañó la mujer que estaba parada—. ¡Tuve que enfrentarme a unos mocosos agrandados para que tú llegaras aquí con nada! —gritó.
—Puede ser, pero traje algo que quizás resulte ser interesante.
El hombre sacó un pendrive y lo conectó a una laptop al lado de la taza de té que la mujer sentada estaba tomando hace un rato. Abrió unos archivos y se lo mostró a la pelirroja. Ella puso el aparato en sus piernas y comenzó a leer la información que se reflejaba en sus anteojos.
—Dice cosas sobre las pokéball que la corporación Silph ha creado, ventas, compras, etc. Pero sigue bajando, lo más interesante está al final, información sobre lo que me mandaste a buscar —anticipó.
La mujer llegó a la imagen de una pokéball diferente, la parte habitualmente roja era púrpura y tenía dos círculos rosados pintados en ella con una M en ella.
—La masterball —anunció con asombro, captando la atención de los demás.
—Ahí dice que Philip Lockhart mandó a crear once y cuando su hijo Alphonse heredó la compañía se hizo otra más —explicó—. De las doce, diez están en posesión de Silph, la onceava fue robada por el Equipo Rocket cuando asaltaron el edifico de la misma compañía y después de que se disolvió dicha organización no se encontró, hoy su paradero es desconocido, lo más interesante es lo que sucedió con la doceava. Está a nombre de alguien —la mujer leyó el nombre.
—Tenemos tiempo antes del próximo paso de nuestro plan —adelantó—. Así que por el momento necesito que busquen…al menor de los Evans, su nombre es Jack.
Bueno, he tenido un ratito libre y me he acordado de tu fanfic, así que he dicho vamos a deleitarnos un poco con la manera de escribir de Elven antes de escribir el próximo capítulo de mi fanfic y bueno, he leído un par de capítulos (me llego por el 7) y no tengo nada nuevo que decir en cuanto a lo del vaporeon que controla el Hidropulso y pienso que está bien que haya pokemon que tengan habilidades especiales (Por ejemplo en mi fanfic voy a meter a un Monferno de tipo fantasma) pero lo que me extrañó es que Peter sepa enseñarselo a todos los pokemon, pero bueno, supongo que sera como un don de peter, algo parecido a los tutores de movimientos, espero que se lo enseñe a Jack.
Saludos...
Saludos...
He vuelto después de muchos muchos días!
Tengo que disculparme Elven, no seguí tu Fic después de haberte dicho que si lo haría... pero bueno ya me estoy poniendo al corriente así que aquí está mi pequeño comentario de los cinco primeros capítulos.
Mis observaciones:
1. Porque Ciudad Viridian y no Verde? va a ser así con el resto de ciudades?
2. Me empiezo a preguntar si las palabras obscenas deberian ser censuradas o no, a mi parecer deberían ser escritas sin censura
3. —Karin es una chica engreída y el hecho de que sea tan sofisticada y use un Pokémon de tipo tierra llama la atención —dijo Jack una vez que la chica estuvo lejos—. Pero debo reconocer que es bastante educada y sabe perder.
—No como tú, Jack, eres más infantil que mi hermana menor —interrumpió Elliot.
Me reí tanto con esto, no tienes idea me resultó muy muy divertido
Los primeros cinco capítulos son frescos nada tediosos para leer y eso es bueno tomando en cuenta que ya son casi quince capítulos, pese a ser un Fic como "el resto de los demás" si tiene muchas cosas que resaltan, me gusta mucho como la perspectiva de la narración cambia de personajes también el desarrollo de la historia es bastante fluido pese a que Jack estuvo en Ciudad Verde por casi 4 capítulos. Tengo que decir como un punto en tu contra que falta un poco mas de detalle al momento de relatar las batallas Pokémon, me da la sensación de que es como en los videojuegos, pero en este caso al ser un Fic creo que se le debería agregar un poco mas de acción pero claro esto solo es mi argumento.
No tengo nada mas que recalcar Elven espero que sigas adelante con tu Fic, mientras yo ya me pondré al tanto con el resto de capítulos que faltan
Saludos!
Tengo que disculparme Elven, no seguí tu Fic después de haberte dicho que si lo haría... pero bueno ya me estoy poniendo al corriente así que aquí está mi pequeño comentario de los cinco primeros capítulos.
Mis observaciones:
1. Porque Ciudad Viridian y no Verde? va a ser así con el resto de ciudades?
2. Me empiezo a preguntar si las palabras obscenas deberian ser censuradas o no, a mi parecer deberían ser escritas sin censura
3. —Karin es una chica engreída y el hecho de que sea tan sofisticada y use un Pokémon de tipo tierra llama la atención —dijo Jack una vez que la chica estuvo lejos—. Pero debo reconocer que es bastante educada y sabe perder.
—No como tú, Jack, eres más infantil que mi hermana menor —interrumpió Elliot.
Me reí tanto con esto, no tienes idea me resultó muy muy divertido
Los primeros cinco capítulos son frescos nada tediosos para leer y eso es bueno tomando en cuenta que ya son casi quince capítulos, pese a ser un Fic como "el resto de los demás" si tiene muchas cosas que resaltan, me gusta mucho como la perspectiva de la narración cambia de personajes también el desarrollo de la historia es bastante fluido pese a que Jack estuvo en Ciudad Verde por casi 4 capítulos. Tengo que decir como un punto en tu contra que falta un poco mas de detalle al momento de relatar las batallas Pokémon, me da la sensación de que es como en los videojuegos, pero en este caso al ser un Fic creo que se le debería agregar un poco mas de acción pero claro esto solo es mi argumento.
No tengo nada mas que recalcar Elven espero que sigas adelante con tu Fic, mientras yo ya me pondré al tanto con el resto de capítulos que faltan
Saludos!
Cita:
de la pokéball lanzada salió un bivalvo de ******s púrpuras que protegían un delicado cuerpo negro con dos ojos saltones y una lengua que parecía burlarse de su oponente, cada valva tenía dos puntas.
Maldita censura... ya usamos una palabra que tiene un desglose sucio y la tienen que tapar con una cortinita de asteriscos. ¿¡Es que ya no podemos soltar nuestra bilis con palabras soeces o qué c*** pasa!? Y es que también nos coartan bastante a la hora de escribir. ¿¡Cómo vamos a hacer personajes
*Cough, cough* En fin. Ya. Pasemos a la crítica :V.
Bueno, en el capitulo 13 no he visto muchos errores ortográficos. Quizá lo que me haya molestado es que algunas frases aún sean algo largas, pero bueno, ya estás solucionándolo, así que ya me callo al respecto. Ha sido interesante el despliegue de armas que emplearon ambas partes, sobre todo usando un hecho científico en esta parte. Y parece que las emociones están bastante bien plasmadas por aquí.
Yep. No es mal capítulo. Aunque se me hizo algo raro que las estrellas flotaran, pero... nah, según el manga eso es canon, así que, okey [?].
Ahora, que el siguiente... argh, ¿pero qué te ha pasado aquí?
Cita:
Squirtle se lanzó inmediatamente a la pileta y jugó alrededor del chorro que de ella salía.
He buscado qué es una pileta y encontré abrevadero o coso que había en las casas para tomar agua bendita... o una piscina o un hoyo para recoger agua de la mina o un lavabo. ¿Estás seguro que no quisiste decir fuente?
Cita:
—No estamos haciendo nada malo, también hemos venido a pasear, es un lugar público —se defendió la motociclista con un tono burlesco—. Pero creo que tengo intensiones de hacer algo malo.
Again, las eses que se cuelan por donde claramente (o quizá no tanto) va una ce.
Cita:
El chico quedó plasmado y no supo cómo reaccionar ante tal evento.
plasmar.
(Del lat. plasmāre).
1. tr. Moldear una materia para darle una forma determinada. U. t. en sent. fig.
(Del lat. plasmāre).
1. tr. Moldear una materia para darle una forma determinada. U. t. en sent. fig.
O sea... ¿qué se plasmó en Jack, otra vez?
*Se ríe* Oh, no, no, aquí es pasmado, estoy segura.
Yyyy... bueno, es la primera vez que no noto ninguna frase más larga de la cuenta~ Así que vamos progresando. ¡Vaya que sí! Eso sí, parece que algunas palabras se te escapan. No es un problema muy grande, igual. Aparte de que se soluciona revisando su significado en el diccionario, en caso de duda (aunque a veces no nos cuestionamos nada y... pasa lo que pasa). Pero It's allright uwu.
Y aparte, que esto se está poniendo muy. MUY. Interesante. ¿Así que una hay una banda terrorista? ¿Y Jack y Lyra comparten un pasado probablemente enlazado con esos tipos? Vaya vaya. En cuanto se unan los cabos, esto va a ser un giro de los acontecimientos bastante gordo ôuô. Solo faltaría que esa tipa fuera algún familiar de él. O el hacker. O alguno de ellos [?].
Lyra empieza a caerme simpática, igual.
Y en fin. Supongo que no tengo nada más que decir. Tampoco quiero extenderme demasiado C:.
A ver qué viene después.
Cheerio~!
PD: Tantos de tipo veneno... empiezo a sospechar que tengo demasiada influencia en este fiction [????]
Hola. Vengo a dejar otro capítulo, pero antes a comentar los comentarios que comentaron.
@Sabino Codesal Vegas: más que una habilidad, es una cualidad el que Peter puede hacer eso con sus Pokémon, se me ocurrió eso para hacerlo destacar del resto. Pero creo que cualquiera podría enseñarle a sus Pokémon a usar los movimientos de diferentes formas y quedarse en las limitaciones que el juego presenta.
@Photolinkeeper: También pienso que la censura no debería estar, al menos en esta zona. Intentaré relatar mejor las batallas. Espero que pronto puedas leer todos los capítulos.
@Poisonbird: Sigo intentando solucionar lo de las frases largas, no me rendiré. Eso de pileta y fuente, bueno toda mi vida le había dicho pileta a las que tiraban agua, pero debo reconocer que esta vez no sé si el error es mío o del país donde vivo, he escuchado a mucha gente decirle pileta, pero supongo que es mío por no haberme informado bien, al igual que con lo de plasmar (ahí si fue error mío). Con lo de intenciones ahí me castigo, no sabía que eran palabras diferentes. En varios comentarios que me dejas sueles hacer predicciones sobre lo que va a ocurrir, pero esta vez no le diste a ninguna.
Observación: Photo me hizo esta pregunta
Lo estuve pensando y decidí cambiar todas las ciudades y pueblos al nombre español. Creo que es el indicado, me hace recordar a cuando era pequeño y etc.[/COLOR]
Capítulo 15:
La mayoría de las casas eran de un color blanco y con tejados naranjos, aunque había varias de otros colores. Las calles estaban bastante limpias y es que, desde que llegaron a Ciudad Carmín, Jack y Adam no habían visto ningún papel tirado, era muy distinto a Azafrán. Los dos jóvenes se habían separado de Lyra en aquella metrópoli debido a que ella debía partir a una ciudad distinta para poder participar en un concurso Pokémon. La despedida había sido bastante emotiva.
Jack y Adam habían demorado poco en las bicicletas que le habían regalado. Resultó ser que la señora que defendieron de los motociclistas era la esposa del dueño de la tienda de bicis de Celeste y había mandado a buscar tres para ellos. Sin duda eso haría que se demoraran menos entre una ciudad y otra.
Cuando llegaron a Carmín, una refrescante brisa marina les pegó de frente, el encierro de Azafrán los había agobiado un poco. Pasaron cerca de un enorme solar que abastecía a gran parte de la urbe, lo habían construido con el propósito de hacer de la ciudad un lugar menos contaminante, hace tiempo habían tenido unos problemas con unos Pokémon atraídos por la basura. Sin embargo, la principal atracción de la ciudad era el enorme puerto en sus costas, lleno de barcos pesqueros, turísticos o con mercadería, pero el más grande y llamativo era un enorme trasatlántico blanco que se llevaba todas las miradas.
—Adam —dijo Jack al parar en la luz roja—. ¿Dijiste que tu primo vive aquí?
—Así es —le respondió—. Su casa está cerca del mercado, al lado del puerto.
—¿Atravesaremos toda la ciudad? —reclamó— ¿Pasaremos siquiera por el Centro Pokémon?
—Por supuesto. Sólo sígueme y no te retrases.
La luz del semáforo se puso verde y comenzaron a andar en las bicis por las limpias calles de la urbe. Mientras tanto, Jack aprovechó de observar la ciudad y se percató de que la mayoría de los autos eran eléctricos y no emitían gases.
Después de varios minutos arribaron al Centro Pokémon. Ambos le pidieron a la enfermera que revisase a sus compañeros y Jack aprovechó de sacar una hora para enfrentar al líder de gimnasio en tres días más y, según escuchó, el tipo eléctrico era su especialidad.
Luego de revisarlos, partieron inmediatamente al hogar del primo de Adam. Cruzaron varias calles, usaron algunos atajos y llegaron a una casa de blancas paredes, su tejado era de un naranjo más oscuro y tenía varias plantas de decoración.
—¿De verdad no les molesta que yo venga? —preguntó Jack, se sentía incómodo por llegar como si nada a una casa ajena.
—No. Cuando le avisé a tía Dolly de que venía con alguien más se alegró —dijo Adam con naturalidad.
—¿Enserio? —dijo Jack con incredulidad. No podía creer que alguien se alegrase de que un extraño viniese a quedarse a su casa por unos días.
—Sí —respondió Adam, pero no explicó por qué.
Dejaron las bicis apoyadas en la pared y Adam tocó la puerta. Una delgada mujer les abrió, tenía rasgos finos y una sonrisa natural, su pelo estaba tomado y andaba con un delantal verde pálido. Los saludó y dejó entrar. Ambos tomaron asiento, Jack se sentía más incómodo que nunca, más que en el auto de Karin en Verde.
—¡Daniel, tu primo ya llegó! —gritó la mujer y se perdió entre las habitaciones de la casa.
Esperaron unos segundos y un chico de la misma estatura de Adam apareció con un andar bastante perezoso. Su cabello era desordenado y castaño oscuro, vestía una sudadera un poco ancha de color amarillo y pantalones ligeramente holgados de color negro. Tenía algunas pecas y una mirada algo somnolienta.
—Hola —dijo bostezando—. Tú debes ser Jack —se tiró en el sofá opuesto a donde estaban los otros dos.
—Sí.
— Y ¿Qué cuentas, Adam? Tu venida a esta casa siempre implica que yo tenga que salir de mi cuarto y dejar mis máquinas. Y la presencia de este niño me obliga aún más a salir de aquí. Por eso mi mamá aceptó que te quedaras, Jack —miró al chico con pereza—. Cree que así tendré otro amigo más.
—Pasa todo el día encerrado con sus máquinas, armándolas y desarmándolas, una y otra vez —explicó Adam—. No toma aire fresco, apenas sale de su recámara para ir al baño y comer.
—Ya veo. Y ¿qué clase de máquinas desarmas? —preguntó Jack para tratar de entrar en confianza.
—De todo tipo. Ven, te mostraré.
Se levantó con lentitud y los condujo a su habitación, estaba oscura, pero Daniel prendió la luz. Había varias máquinas que emitían luces parpadeantes, otras mostraban imágenes y otra estaba toda desmantelada en el suelo. Había una cama y un computador prendido.
—Estoy desarmando esta cosa, la compré en un depósito de máquinas usadas. Después de la nueva ordenanza ecológica en Carmín, muchas máquinas fueron desechadas por que contaminaban más de lo permitido. Gracias a eso me hice con todo esto que ven —explicó. Se notaba un pequeño aire a entusiasmo en sus palabras cuando hablaba de sus preciadas máquinas—. Tuve que modificarlas un poco para no violar esa ordenanza.
—Ya veo —dijo Jack—. Ya tienes un objetivo, ya sabes a qué dedicarte.
—Sí, me encantan las máquinas y todo sobre ellas. Pero de vez en cuando entreno a mis Pokémon.
—¡¿También eres entrenador?! —exclamó Jack— Perdón.
—Como estoy obligado a salir, porque llegaron ustedes. Creo que sería interesante tener una batalla —bostezó—. Servirá para estirar las piernas. Podríamos entrar al torneo del S.S. Anne III.
Tomaron el bus, habían decidido no ir en bicicleta por dos razones, no tendrían dónde dejarlas y Daniel no tenía ganas de hacer esfuerzo. Llegaron al puerto luego de veinte minutos aproximadamente y se bajaron al lado del mercado. Muchas personas transitaban por el lugar, lleno de puestos y turistas comprando recuerdos y cosas que no necesitan. Los jóvenes atravesaron aquel lugar y llegaron a un enorme trasatlántico blanco, el mismo que habían visto cuando entraron a la ciudad. De cerca era mucho más grande y proyectaba una gran sombra. Subieron por la escalera hasta la cubierta. Arriba había una enorme piscina con forma circular y a su costado un imponente campo de batalla hacia presencia, además estaba lleno de varios bares al aire libre, sillas para tomar sol y sombrillas.
Se acercaron a una persona sentada en un mesón al lado de un enorme cartel que informaba sobre el torneo. Una mujer de traje azul y bien peinada los atendió.
—¿Desean inscribirse? —preguntó con amabilidad— Sólo nos quedan dos cupos.
—Entren ustedes —dijo Adam—. No tengo ganas de luchar. Además ahí dice que se necesitan mínimo dos Pokémon y yo sólo tengo a Flareon.
Jack y Daniel se inscribieron. El sorteo se haría en media hora, por lo tanto debieron esperar. Se fueron a sentar y Adam fue al baño, aguantó bastante, pero ya no pudo más. Dejó a los dos solos.
—Cuando Adam avisó que vendría contigo, me habló un poco sobre ti —le comentó Daniel—. Me dijo que estabas buscando un objetivo en la vida o algo así.
—Sí. Durante el último tiempo he estado cuestionando un poco lo que elegí. Empezar un viaje como entrenador para entrar a la Liga y todo eso —explicó.
—Pero sigues en eso. Veo que tienes dos medallas ahí —bostezó.
—Sí, le dije a un amigo que seguiría en lo que estoy mientras busco un objetivo. Pero…háblame de ti, ¿por qué siempre estás encerrado? —preguntó.
—La gente es demasiado hipócrita. Engañan a los demás para su propio beneficio. Predican pero practican —dijo sin parecer una persona somnolienta como se había mostrado la gran parte del poco tiempo que llevaban de conocerse—. Sé que no todos son iguales, pero no confío mucho en las personas, excepto mi familia. Por eso me gustan tanto las máquinas, ellas no hacen daño, sólo los humanos. Además tengo a mis Pokémon.
Daniel no era una persona tan rara después de todo, Jack veía en él a alguien por alguna razón afectado por la sociedad, al igual que él mismo en Paleta. A Daniel no le gustaba la compañía humana, por que el ser humano tiende a dañar a otros sin un motivo convincente. Muchas personas se encierran en su mundo como método de defensa, el de Daniel eran sus máquinas.
Todos los concursantes se reunieron a un costado de la cancha y el público del otro, habían instalado unas galerías especiales para que se sentasen y pudieran observar los enfrentamientos. Un señor vestido de uniforme y de una edad similar a la del profesor Oak se paró en medio de la arena de batalla y comenzó a hablar a los asistentes a través de un micrófono.
—Damas y caballeros, les habla Dionisio de Arcos, capitán del S.S. Anne III —dijo el hombre, algunas personas lo reconocían, había sido entrenador hace muchos años—. Es un agrado para mí informarles que el mini torneo a bordo de este famoso trasatlántico comienza ahora —la gente aplaudió—. Y es mi deber informarles que la primera ronda será de batallas dobles. Los enfrentamientos han sido elegidos al azar y los primeros en luchar serán Tommy González y Jack Evans.
Jack se paró y tomó lugar en uno de los lados del campo de batalla, el otro chico se puso en el lado contrario, vestía muy similar a los cazabichos en las entradas del bosque Verde, pero se veía un poco más experimentado en el área.
—¡Que comience la pelea! —anunció el capitán.
—Ivysaur, Nidoran —ambos cuadrúpedos salieron con energía.
—Kakuna, Metapod —dos capullos salieron de las pokéballs, el primero tenía apariencia de una pupa y era amarillo, poseía dos ojos negros que miraban como si tramase algo. El segundo era una crisálida verde con algo muy similar a un rostro humano, no tenía boca, pero poseía nariz y una mirada seria.
—Pero esos Pokémon ni siquiera pueden moverse —se dijo Jack—. ¿En que estará pensando? —la gente del público también miraba intrigada—. ¿Por qué usas esos Pokémon? ¿No deberías esperar a que evolucionen?
—Sí. Tienes razón —dijo sonriendo.
Ambos capullos comenzaron a brillar y se abrieron, dejando salir a dos criaturas aladas. Kakuna se convirtió en una abeja de ojos rojos, tenía un aguijón blanco al final de cada brazo y uno amarillo en su abdomen, el cual poseía dos líneas negras. Mientras que Metapod evolucionó en una hermosa mariposa púrpura también de ojos rojos, sus extremidades superiores eran cortas y las inferiores largas, las cuatro de un color celeste.
—Beedrill y Butterfree —indicó el cazabichos—. Apuesto a que no te lo esperabas. No podrás con ellos ahora que evolucionaron —alardeó.
—¿Cómo sabrás que movimientos usar? —preguntó Jack.
—Soy un experto en tipo bicho, sé que movimientos aprenden al evolucionar —respondió—. Beedrill, usa ataque furia. Butterfree, usa confusión.
La abeja se acercó rápidamente a Ivysaur y comenzó a propinarle una serie de golpes con sus aguijones blancos. Y al mismo tiempo, la mariposa le provocó a Nidoran un fuerte malestar de cabeza.
<<Maldición —pensó Jack—. Ambos vuelan y Nidoran necesita estar cerca para atacar. Además ese Beedrill es muy rápido.>>
—¡Energibola! —el animal-planta lanzó una brillante esfera verde contra la abeja, pero ésta la esquivó con facilidad.
—No será tan fácil. ¡Ataque furia y confusión! —ordenó Tommy.
—¿Otra vez los mismos movimientos? —los insectos atacaron de la misma manera que la vez anterior.
<<Está jugando con tu ignorancia, Jack —dijo Adam entre sus pensamientos—. Cuando Butterfree y Beedrill evolucionan, sólo aprenden un movimiento cada uno.>>
—No hay nada que puedas hacer —alardeó Tommy.
—Nidoran, tápate los oídos —el roedor agachó la cabeza y los cubrió con sus patas—. Ivysaur, usa eco voz —el verdoso Pokémon lanzó un fuerte sonido de su boca que hizo que Beedrill y Butterfree descendieran—. Nidoran, usa placaje con ambos —el compañero de Jack corrió a sus oponentes y, aprovechando la cercanía de estos dos entre ellos mismos, los embistió. Las dos criaturas no volvieron a moverse.
—Y el ganador es Jack Evans, con sus Pokémon Ivysaur y Nidoran —anunció el capitán.
El cazabichos devolvió sus Pokémon a sus respectivas pokéballs y se retiró avergonzado del lugar. Sin siquiera despedirse.
Las batallas continuaron, Jack vio detenidamente a Daniel, pero no logró ver nada en especial, pensó que tal vez saldría con algo semejante a Adam, pero en vez de eso lo vio luchar con bastante flojera. Bostezó más veces de las que dio una orden, pues derrotaba a sus oponentes con el primer golpe.
Jack y Daniel avanzaron, al primero cada vez le costó más, pero logró instalarse en la final. Ahora, ambos debían disputarse el premio.
—¿Estás listo, Jack? —preguntó Daniel con somnolencia. Jack se limitó a sonreírle.
@Sabino Codesal Vegas: más que una habilidad, es una cualidad el que Peter puede hacer eso con sus Pokémon, se me ocurrió eso para hacerlo destacar del resto. Pero creo que cualquiera podría enseñarle a sus Pokémon a usar los movimientos de diferentes formas y quedarse en las limitaciones que el juego presenta.
@Photolinkeeper: También pienso que la censura no debería estar, al menos en esta zona. Intentaré relatar mejor las batallas. Espero que pronto puedas leer todos los capítulos.
@Poisonbird: Sigo intentando solucionar lo de las frases largas, no me rendiré. Eso de pileta y fuente, bueno toda mi vida le había dicho pileta a las que tiraban agua, pero debo reconocer que esta vez no sé si el error es mío o del país donde vivo, he escuchado a mucha gente decirle pileta, pero supongo que es mío por no haberme informado bien, al igual que con lo de plasmar (ahí si fue error mío). Con lo de intenciones ahí me castigo, no sabía que eran palabras diferentes. En varios comentarios que me dejas sueles hacer predicciones sobre lo que va a ocurrir, pero esta vez no le diste a ninguna.
Observación: Photo me hizo esta pregunta
Cita:
Porque Ciudad Viridian y no Verde? va a ser así con el resto de ciudades?
Lo estuve pensando y decidí cambiar todas las ciudades y pueblos al nombre español. Creo que es el indicado, me hace recordar a cuando era pequeño y etc.[/COLOR]
Capítulo 15:
Spoiler
El S.S. Anne III
La mayoría de las casas eran de un color blanco y con tejados naranjos, aunque había varias de otros colores. Las calles estaban bastante limpias y es que, desde que llegaron a Ciudad Carmín, Jack y Adam no habían visto ningún papel tirado, era muy distinto a Azafrán. Los dos jóvenes se habían separado de Lyra en aquella metrópoli debido a que ella debía partir a una ciudad distinta para poder participar en un concurso Pokémon. La despedida había sido bastante emotiva.
Jack y Adam habían demorado poco en las bicicletas que le habían regalado. Resultó ser que la señora que defendieron de los motociclistas era la esposa del dueño de la tienda de bicis de Celeste y había mandado a buscar tres para ellos. Sin duda eso haría que se demoraran menos entre una ciudad y otra.
Cuando llegaron a Carmín, una refrescante brisa marina les pegó de frente, el encierro de Azafrán los había agobiado un poco. Pasaron cerca de un enorme solar que abastecía a gran parte de la urbe, lo habían construido con el propósito de hacer de la ciudad un lugar menos contaminante, hace tiempo habían tenido unos problemas con unos Pokémon atraídos por la basura. Sin embargo, la principal atracción de la ciudad era el enorme puerto en sus costas, lleno de barcos pesqueros, turísticos o con mercadería, pero el más grande y llamativo era un enorme trasatlántico blanco que se llevaba todas las miradas.
—Adam —dijo Jack al parar en la luz roja—. ¿Dijiste que tu primo vive aquí?
—Así es —le respondió—. Su casa está cerca del mercado, al lado del puerto.
—¿Atravesaremos toda la ciudad? —reclamó— ¿Pasaremos siquiera por el Centro Pokémon?
—Por supuesto. Sólo sígueme y no te retrases.
La luz del semáforo se puso verde y comenzaron a andar en las bicis por las limpias calles de la urbe. Mientras tanto, Jack aprovechó de observar la ciudad y se percató de que la mayoría de los autos eran eléctricos y no emitían gases.
Después de varios minutos arribaron al Centro Pokémon. Ambos le pidieron a la enfermera que revisase a sus compañeros y Jack aprovechó de sacar una hora para enfrentar al líder de gimnasio en tres días más y, según escuchó, el tipo eléctrico era su especialidad.
Luego de revisarlos, partieron inmediatamente al hogar del primo de Adam. Cruzaron varias calles, usaron algunos atajos y llegaron a una casa de blancas paredes, su tejado era de un naranjo más oscuro y tenía varias plantas de decoración.
—¿De verdad no les molesta que yo venga? —preguntó Jack, se sentía incómodo por llegar como si nada a una casa ajena.
—No. Cuando le avisé a tía Dolly de que venía con alguien más se alegró —dijo Adam con naturalidad.
—¿Enserio? —dijo Jack con incredulidad. No podía creer que alguien se alegrase de que un extraño viniese a quedarse a su casa por unos días.
—Sí —respondió Adam, pero no explicó por qué.
Dejaron las bicis apoyadas en la pared y Adam tocó la puerta. Una delgada mujer les abrió, tenía rasgos finos y una sonrisa natural, su pelo estaba tomado y andaba con un delantal verde pálido. Los saludó y dejó entrar. Ambos tomaron asiento, Jack se sentía más incómodo que nunca, más que en el auto de Karin en Verde.
—¡Daniel, tu primo ya llegó! —gritó la mujer y se perdió entre las habitaciones de la casa.
Esperaron unos segundos y un chico de la misma estatura de Adam apareció con un andar bastante perezoso. Su cabello era desordenado y castaño oscuro, vestía una sudadera un poco ancha de color amarillo y pantalones ligeramente holgados de color negro. Tenía algunas pecas y una mirada algo somnolienta.
—Hola —dijo bostezando—. Tú debes ser Jack —se tiró en el sofá opuesto a donde estaban los otros dos.
—Sí.
— Y ¿Qué cuentas, Adam? Tu venida a esta casa siempre implica que yo tenga que salir de mi cuarto y dejar mis máquinas. Y la presencia de este niño me obliga aún más a salir de aquí. Por eso mi mamá aceptó que te quedaras, Jack —miró al chico con pereza—. Cree que así tendré otro amigo más.
—Pasa todo el día encerrado con sus máquinas, armándolas y desarmándolas, una y otra vez —explicó Adam—. No toma aire fresco, apenas sale de su recámara para ir al baño y comer.
—Ya veo. Y ¿qué clase de máquinas desarmas? —preguntó Jack para tratar de entrar en confianza.
—De todo tipo. Ven, te mostraré.
Se levantó con lentitud y los condujo a su habitación, estaba oscura, pero Daniel prendió la luz. Había varias máquinas que emitían luces parpadeantes, otras mostraban imágenes y otra estaba toda desmantelada en el suelo. Había una cama y un computador prendido.
—Estoy desarmando esta cosa, la compré en un depósito de máquinas usadas. Después de la nueva ordenanza ecológica en Carmín, muchas máquinas fueron desechadas por que contaminaban más de lo permitido. Gracias a eso me hice con todo esto que ven —explicó. Se notaba un pequeño aire a entusiasmo en sus palabras cuando hablaba de sus preciadas máquinas—. Tuve que modificarlas un poco para no violar esa ordenanza.
—Ya veo —dijo Jack—. Ya tienes un objetivo, ya sabes a qué dedicarte.
—Sí, me encantan las máquinas y todo sobre ellas. Pero de vez en cuando entreno a mis Pokémon.
—¡¿También eres entrenador?! —exclamó Jack— Perdón.
—Como estoy obligado a salir, porque llegaron ustedes. Creo que sería interesante tener una batalla —bostezó—. Servirá para estirar las piernas. Podríamos entrar al torneo del S.S. Anne III.
Tomaron el bus, habían decidido no ir en bicicleta por dos razones, no tendrían dónde dejarlas y Daniel no tenía ganas de hacer esfuerzo. Llegaron al puerto luego de veinte minutos aproximadamente y se bajaron al lado del mercado. Muchas personas transitaban por el lugar, lleno de puestos y turistas comprando recuerdos y cosas que no necesitan. Los jóvenes atravesaron aquel lugar y llegaron a un enorme trasatlántico blanco, el mismo que habían visto cuando entraron a la ciudad. De cerca era mucho más grande y proyectaba una gran sombra. Subieron por la escalera hasta la cubierta. Arriba había una enorme piscina con forma circular y a su costado un imponente campo de batalla hacia presencia, además estaba lleno de varios bares al aire libre, sillas para tomar sol y sombrillas.
Se acercaron a una persona sentada en un mesón al lado de un enorme cartel que informaba sobre el torneo. Una mujer de traje azul y bien peinada los atendió.
—¿Desean inscribirse? —preguntó con amabilidad— Sólo nos quedan dos cupos.
—Entren ustedes —dijo Adam—. No tengo ganas de luchar. Además ahí dice que se necesitan mínimo dos Pokémon y yo sólo tengo a Flareon.
Jack y Daniel se inscribieron. El sorteo se haría en media hora, por lo tanto debieron esperar. Se fueron a sentar y Adam fue al baño, aguantó bastante, pero ya no pudo más. Dejó a los dos solos.
—Cuando Adam avisó que vendría contigo, me habló un poco sobre ti —le comentó Daniel—. Me dijo que estabas buscando un objetivo en la vida o algo así.
—Sí. Durante el último tiempo he estado cuestionando un poco lo que elegí. Empezar un viaje como entrenador para entrar a la Liga y todo eso —explicó.
—Pero sigues en eso. Veo que tienes dos medallas ahí —bostezó.
—Sí, le dije a un amigo que seguiría en lo que estoy mientras busco un objetivo. Pero…háblame de ti, ¿por qué siempre estás encerrado? —preguntó.
—La gente es demasiado hipócrita. Engañan a los demás para su propio beneficio. Predican pero practican —dijo sin parecer una persona somnolienta como se había mostrado la gran parte del poco tiempo que llevaban de conocerse—. Sé que no todos son iguales, pero no confío mucho en las personas, excepto mi familia. Por eso me gustan tanto las máquinas, ellas no hacen daño, sólo los humanos. Además tengo a mis Pokémon.
Daniel no era una persona tan rara después de todo, Jack veía en él a alguien por alguna razón afectado por la sociedad, al igual que él mismo en Paleta. A Daniel no le gustaba la compañía humana, por que el ser humano tiende a dañar a otros sin un motivo convincente. Muchas personas se encierran en su mundo como método de defensa, el de Daniel eran sus máquinas.
Todos los concursantes se reunieron a un costado de la cancha y el público del otro, habían instalado unas galerías especiales para que se sentasen y pudieran observar los enfrentamientos. Un señor vestido de uniforme y de una edad similar a la del profesor Oak se paró en medio de la arena de batalla y comenzó a hablar a los asistentes a través de un micrófono.
—Damas y caballeros, les habla Dionisio de Arcos, capitán del S.S. Anne III —dijo el hombre, algunas personas lo reconocían, había sido entrenador hace muchos años—. Es un agrado para mí informarles que el mini torneo a bordo de este famoso trasatlántico comienza ahora —la gente aplaudió—. Y es mi deber informarles que la primera ronda será de batallas dobles. Los enfrentamientos han sido elegidos al azar y los primeros en luchar serán Tommy González y Jack Evans.
Jack se paró y tomó lugar en uno de los lados del campo de batalla, el otro chico se puso en el lado contrario, vestía muy similar a los cazabichos en las entradas del bosque Verde, pero se veía un poco más experimentado en el área.
—¡Que comience la pelea! —anunció el capitán.
—Ivysaur, Nidoran —ambos cuadrúpedos salieron con energía.
—Kakuna, Metapod —dos capullos salieron de las pokéballs, el primero tenía apariencia de una pupa y era amarillo, poseía dos ojos negros que miraban como si tramase algo. El segundo era una crisálida verde con algo muy similar a un rostro humano, no tenía boca, pero poseía nariz y una mirada seria.
—Pero esos Pokémon ni siquiera pueden moverse —se dijo Jack—. ¿En que estará pensando? —la gente del público también miraba intrigada—. ¿Por qué usas esos Pokémon? ¿No deberías esperar a que evolucionen?
—Sí. Tienes razón —dijo sonriendo.
Ambos capullos comenzaron a brillar y se abrieron, dejando salir a dos criaturas aladas. Kakuna se convirtió en una abeja de ojos rojos, tenía un aguijón blanco al final de cada brazo y uno amarillo en su abdomen, el cual poseía dos líneas negras. Mientras que Metapod evolucionó en una hermosa mariposa púrpura también de ojos rojos, sus extremidades superiores eran cortas y las inferiores largas, las cuatro de un color celeste.
—Beedrill y Butterfree —indicó el cazabichos—. Apuesto a que no te lo esperabas. No podrás con ellos ahora que evolucionaron —alardeó.
—¿Cómo sabrás que movimientos usar? —preguntó Jack.
—Soy un experto en tipo bicho, sé que movimientos aprenden al evolucionar —respondió—. Beedrill, usa ataque furia. Butterfree, usa confusión.
La abeja se acercó rápidamente a Ivysaur y comenzó a propinarle una serie de golpes con sus aguijones blancos. Y al mismo tiempo, la mariposa le provocó a Nidoran un fuerte malestar de cabeza.
<<Maldición —pensó Jack—. Ambos vuelan y Nidoran necesita estar cerca para atacar. Además ese Beedrill es muy rápido.>>
—¡Energibola! —el animal-planta lanzó una brillante esfera verde contra la abeja, pero ésta la esquivó con facilidad.
—No será tan fácil. ¡Ataque furia y confusión! —ordenó Tommy.
—¿Otra vez los mismos movimientos? —los insectos atacaron de la misma manera que la vez anterior.
<<Está jugando con tu ignorancia, Jack —dijo Adam entre sus pensamientos—. Cuando Butterfree y Beedrill evolucionan, sólo aprenden un movimiento cada uno.>>
—No hay nada que puedas hacer —alardeó Tommy.
—Nidoran, tápate los oídos —el roedor agachó la cabeza y los cubrió con sus patas—. Ivysaur, usa eco voz —el verdoso Pokémon lanzó un fuerte sonido de su boca que hizo que Beedrill y Butterfree descendieran—. Nidoran, usa placaje con ambos —el compañero de Jack corrió a sus oponentes y, aprovechando la cercanía de estos dos entre ellos mismos, los embistió. Las dos criaturas no volvieron a moverse.
—Y el ganador es Jack Evans, con sus Pokémon Ivysaur y Nidoran —anunció el capitán.
El cazabichos devolvió sus Pokémon a sus respectivas pokéballs y se retiró avergonzado del lugar. Sin siquiera despedirse.
Las batallas continuaron, Jack vio detenidamente a Daniel, pero no logró ver nada en especial, pensó que tal vez saldría con algo semejante a Adam, pero en vez de eso lo vio luchar con bastante flojera. Bostezó más veces de las que dio una orden, pues derrotaba a sus oponentes con el primer golpe.
Jack y Daniel avanzaron, al primero cada vez le costó más, pero logró instalarse en la final. Ahora, ambos debían disputarse el premio.
—¿Estás listo, Jack? —preguntó Daniel con somnolencia. Jack se limitó a sonreírle.
Hola Elven! he leído los capítulos del cinco al diez, ya falta poco para igualarme y ponerme al tanto
Ahora te mencionaré mis impresiones:
Me gusta mucho que tenga varios aspectos de la franquicia: videojuegos, anime y manga; esto hace que la trama tenga muchos detalles y a eso es a lo que voy primero, me gustó como describiste a ciudad Plateada pero de todas formas me costó un poco imaginarme a esta ciudad estar hecha enteramente de piedra, por suerte la imaginación puede mas que cualquier otra cosa, con esto quiero decir que tu forma de detallar las cosas y situaciones es muy buena, pero en cambio el detalle que les das a las batallas no es muy creo que te falta un poco más, pero espero estar equivocado porque me faltan cinco capítulos mas.
En algún momento de la historia me pareció que Peter es algo presuntuoso o mejor dicho llegó un punto en el que no me agradó su forma de ser. Al final tengo que hacer mención de una pequeña laguna, ¿Cómo es que Clefairy puede llevar una piedra lunar? tal vez me estoy equivocando pero no es cierto que un Pokémon que necesita de una piedra para evolucionar, no evoluciona al contacto de la misma? si me equivoco pues corrígeme y si no pues échale un ojo a estos detalles.
Por ahora es todo lo que tengo decir, seguiré con los capítulos que siguen
Saludos!
Actualización 31-08-2015 @Thranduil
Hola Elven! Por fin pude igualarme con tu Fic, así será más fácil estar al pendiente de cada nuevo capítulo que escribas.
Aquí van mis impresiones y observaciones de los capítulos diez al quince:
-No me agrada mucho el sinónimo que usas para Ivysaur, animal planta me suena un poco extraño y a decir verdad los Pokemon no son animales aunque muchos de ellos estén inspirados en los mismos
-"Naranjo" no había oído ese adjetivo a menos que sea un apellido, no es mejor si se dice anaranjado?
-Por primera vez note redundancia en lo que escribiste, echar una mirada antes de publicar un capítulo es muy importante
Ahora si la historia, pues a medida que estaba leyendo se notaba mucho tu mejoría, especialmente en la descripción de batallas, cada vez son mejores! De hecho se han vuelto bastante impredecibles, me imagine una batalla muy distinta en el gimnasio de Misty, tengo que repetir que la mezcla de diferentes sub-franquicias le da un toque estupendo, además corrígeme si estoy equivocado, la Historia de Jack Evans esta en el mismo universo/ línea temporal que los videojuegos y el manga?
Me gusta también que ya estén escritos quince capítulos y la historia apenas esta en Carmín, eso quiere decir que el Fic será largo y bastante entretenido
Antes de terminar, cuando atrapara Jack un nuevo Pokemon? Creo que ya viene siendo hora.
Creo que no tengo nada mas que decir, espero el siguiente capítulo!
Saludos!
Ahora te mencionaré mis impresiones:
Me gusta mucho que tenga varios aspectos de la franquicia: videojuegos, anime y manga; esto hace que la trama tenga muchos detalles y a eso es a lo que voy primero, me gustó como describiste a ciudad Plateada pero de todas formas me costó un poco imaginarme a esta ciudad estar hecha enteramente de piedra, por suerte la imaginación puede mas que cualquier otra cosa, con esto quiero decir que tu forma de detallar las cosas y situaciones es muy buena, pero en cambio el detalle que les das a las batallas no es muy creo que te falta un poco más, pero espero estar equivocado porque me faltan cinco capítulos mas.
En algún momento de la historia me pareció que Peter es algo presuntuoso o mejor dicho llegó un punto en el que no me agradó su forma de ser. Al final tengo que hacer mención de una pequeña laguna, ¿Cómo es que Clefairy puede llevar una piedra lunar? tal vez me estoy equivocando pero no es cierto que un Pokémon que necesita de una piedra para evolucionar, no evoluciona al contacto de la misma? si me equivoco pues corrígeme y si no pues échale un ojo a estos detalles.
Por ahora es todo lo que tengo decir, seguiré con los capítulos que siguen
Saludos!
Actualización 31-08-2015 @Thranduil
Hola Elven! Por fin pude igualarme con tu Fic, así será más fácil estar al pendiente de cada nuevo capítulo que escribas.
Aquí van mis impresiones y observaciones de los capítulos diez al quince:
-No me agrada mucho el sinónimo que usas para Ivysaur, animal planta me suena un poco extraño y a decir verdad los Pokemon no son animales aunque muchos de ellos estén inspirados en los mismos
-"Naranjo" no había oído ese adjetivo a menos que sea un apellido, no es mejor si se dice anaranjado?
-Por primera vez note redundancia en lo que escribiste, echar una mirada antes de publicar un capítulo es muy importante
Ahora si la historia, pues a medida que estaba leyendo se notaba mucho tu mejoría, especialmente en la descripción de batallas, cada vez son mejores! De hecho se han vuelto bastante impredecibles, me imagine una batalla muy distinta en el gimnasio de Misty, tengo que repetir que la mezcla de diferentes sub-franquicias le da un toque estupendo, además corrígeme si estoy equivocado, la Historia de Jack Evans esta en el mismo universo/ línea temporal que los videojuegos y el manga?
Me gusta también que ya estén escritos quince capítulos y la historia apenas esta en Carmín, eso quiere decir que el Fic será largo y bastante entretenido
Antes de terminar, cuando atrapara Jack un nuevo Pokemon? Creo que ya viene siendo hora.
Creo que no tengo nada mas que decir, espero el siguiente capítulo!
Saludos!
Bueno, ¡hola! Vengo a comentar
Capítulo 1
¡Saludos!
Capítulo 1
Pues debo decir que... ¡Tengo que ponerme al corriente de la historia!
Hasta el momento solo he leído este capítulo y debo decir que me ha gustado de verdad, tu forma de narrar y escribir.. todo, simplemente es muy bueno y me gusta eso, de verdad que has tomado una buena decisión al postearlo acá para que todos podamos leerlo. Lamento no haberme pasado cuando estaba nuevo el fic pero bueno... ¡aún no es tarde! Así tengo más material para entretenerme leyendo.
En este capítulo han sido casi mínimas las fallas que he encontrado y no vale la pena mencionarlas. Y pues... debes admitir que este capítulo en especial ha tenido cierto parecido con Pokémon Special, aunque el hecho de que siga una historia completamente distinta de todo lo demás hace que merezca la pena leer.
Iré actualizando a medida que leo los capítulos.
Esta muy bueno tu fiction.
Hasta el momento solo he leído este capítulo y debo decir que me ha gustado de verdad, tu forma de narrar y escribir.. todo, simplemente es muy bueno y me gusta eso, de verdad que has tomado una buena decisión al postearlo acá para que todos podamos leerlo. Lamento no haberme pasado cuando estaba nuevo el fic pero bueno... ¡aún no es tarde! Así tengo más material para entretenerme leyendo.
En este capítulo han sido casi mínimas las fallas que he encontrado y no vale la pena mencionarlas. Y pues... debes admitir que este capítulo en especial ha tenido cierto parecido con Pokémon Special, aunque el hecho de que siga una historia completamente distinta de todo lo demás hace que merezca la pena leer.
Iré actualizando a medida que leo los capítulos.
Esta muy bueno tu fiction.
¡Saludos!
Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly
@Photolinkeeper: Plateada no está totalmente hecha de rocas como en los picapiedras, sino que las construcciones están hechas alrededor de ellas y tienen colores grisáceos, etc. No hice a Peter pensando en en que fuera presuntuoso, trataré de que en el futuro no sea así, porque su mayor característica es ser calmado. Cuando dijiste lo de Clefairy en contacto con una piedra lunar, pensé "ay, se me pasó eso", pero me puse a investigar y averigüé o concluí algunas cosas. En algunos juegos puedes capturar un Clefairy con un 5% de posibilidades de que venga con una piedra lunar, pero eso contradice a que evolucione al contacto con la piedra, sin embargo, cuando uno quiere evolucionar a Clefairy, selecciona la piedra lunar y luego al Pokémon y, aunque no vemos cómo sucede, se deduce que evoluciona con el contacto físico, además el animé lo avala. Pero esto se contradice con que puedas atrapar un Clefairy que cargue la piedra. En el manga ocurre algo interesante, la mayoría de los Pokémon que se ven evolucionar con piedras evolutivas lo hacen durante o después de una batalla mientras portan éstas, no se explica cómo o por qué pasa ésto y no podía ser por subir de nivel mientras las portan, porque sería una inconsecuencia con los juegos, por lo tanto, lo que se me ocurre es que la piedra se activa cuando el Pokémon hace algún esfuerzo físico que requiera un desgaste considerable, y esto es lo que he decido tomar para mi fic y poder explicar porque los Clefairy no evolucionaron al contacto con las piedras.
Actualización: en alguna parte leí que los investigadores no sabía si Bulbasaur era una planta o un animal, y creo que lo utilicé inconscientemente en la narración, además de aplicarlo de igual manera a sus evoluciones. También necesito otras descripciones para usarlas en las batallas y no repetir siempre la misma característica, intentaré ocupar menos esa descripción. Naranjo, claro, oficialmente es el árbol que da las naranjas, la madera de este mismo o un apellido, pero yo lo uso como un color para referirme al naranja, me acostumbré a usarlo desde pequeño, error mío al no percatarme de eso. La historia es una línea temporal diferente a los juegos, al manga y al anime, si bien algunas cosas se basan en ellos, por ejemplo algunos ataques, localidades, personajes, etc. Es un mundo totalmente diferente a esos tres, así es más fácil manipular la historia del pasado porque no tengo que respetar nada aparte de lo que yo invento, aún así, cosas que suceden en los juegos (en este caso los basados en Kanto) también pasaron aquí, sólo que de manera diferente.
@Abdy: Me alegro que te guste. Me baso harto en Pokémon Special, porque es lo que más me gusta.
Capítulo 16:
El último enfrentamiento iba a comenzar, la gente estaba expectante, ambos entrenadores se habían desempeñado bien. Sólo quedaba la orden del capitán.
—Esta batalla será de dos contra dos —anunció Dionisio—. ¡Que comience el duelo!
—Nidoran —el roedor se plantó frente a Jack mirando hacia Daniel.
—Magneton —tres esferas metálicas unidas salieron de la pokéball del somnoliento muchacho, cada una tenía dos imanes, un ojo y dos tornillos, excepto la de en medio, ella tenía un tornillo extra en su parte superior. La magnética criatura levitaba sobre el suelo.
<<Debo tener cuidado con ese Pokémon —pensó Jack—. En los duelos anteriores, los ataques especiales de sus oponentes ni si quiera lo tocaban.>>
—¡Doble patada! —ordenó Jack y Nidoran comenzó a correr inmediatamente hacia el imán flotante.
—Esquívalo —dijo Daniel, quien acababa de sentarse en el suelo. El roedor no pudo efectuar el golpe, pues el magnético Pokémon se distanció del suelo, quedando a mayor altura—. Usa bomba sónica —bostezó.
Magneton expulsó una onda sonora imperceptible para el oído humano, pero peligroso para un Pokémon como Nidoran, cuya buena audición era una de sus características. El ataque llegó a los oídos del roedor, quien no demoró en sufrir un intenso dolor en sus órganos auditivos.
<<Cada vez que Nidoran se acerque, Magneton se elevará —razonó Jack—. Nidoran tendrá que saltar, pero deberá ser en el momento preciso.>>
—¿Estás bien, Nidoran? —su compañero sacudió la cabeza y le hizo un sonido de afirmación— Bien. Usa golpe roca. Pero esta vez salta cuando Daniel dé la orden de evadirte —la última oración la dijo en voz baja, antes esa táctica lo había ayudado a ganar una batalla de gimnasio.
Nidoran corrió hacia Magneton y el somnoliento muchacho nuevamente ordenó una evasión. El roedor siguió la orden al pie de la letra, saltó y con su pata delantera derecha le dio un golpe al imán en el tornillo superior, causándole bastante daño.
—Bien hecho, Jack —dijo Daniel con el codo derecho apoyado en su pierna mientras su cabeza descasaba en la mano del mismo brazo—. Esta batalla me está entusiasmando de a poco. No fue mala idea venir aquí, después de todo.
—No pareces entusiasta —evidenció Jack.
—Lo que siento no lo demuestro con gestos, sólo con palabras —explicó—. Magneton, usa disparo espejo.
Del mismo tornillo que el roedor había golpeado salió un rayo cuyo color era el reflejo de la luz que recibía. A Adam, al igual que a otras personas del público, le pareció verse reflejado en aquel rayo, como si fuese un espejo sin forma que atravesaba el campo de batalla. El ataque golpeó a Nidoran y lo dejó inmediatamente inconsciente.
—Regresa —el roedor volvió a la pokéball—. Ivysaur —el animal-planta se paró firmemente ante el imán—. Energibola —el Pokémon lanzó una esfera verde y brillante contra Magneton, sin embargo, la bola explotó centímetros antes de impactar a su oponente.
<<¿Cómo demonios hace eso? —caviló Jack— No creo que sea un movimiento psíquico. O tal vez hace lo mismo que Adam, decirle a sus Pokémon que hagan ciertas cosas en ciertos momentos.>>
—¿Qué pasa, Jack? Te veo pensante —indicó Daniel con mucha pereza.
—¿Cómo haces para que ningún ataque especial toque a Magneton? —demandó saber el chico, y no era el único, muchos en el público estaban intrigados.
—Es sencillo, pero me da flojera explicarlo.
—¡Explícanos! —se oyó desde el público.
—Está bien —dijo de mala gana—. Todos los Pokémon tienen una habilidad, en el caso de Magneton es robustez, pero aparte de eso tiene otras cualidades que la naturaleza le otorgó. Yo las llamo habilidades extras de un Pokémon —bostezó—. Por ejemplo, Magneton puede crear campos electromagnéticos que perturban a algunas máquinas a su alrededor. Yo le enseñé a mi Pokémon a usarlo a su beneficio. Fue bastante difícil.
—Entonces, ¿los ataques especiales chocan con su campo electro…eso que dijiste? —preguntó Jack.
—Sí. Aunque no puede detenerlos todos —agregó.
—Una interesante explicación, ¿verdad? —dijo el capitán— ¿Podrían continuar con la batalla? Por favor.
Y finalmente Daniel salió con algo nuevo para Jack, era la tercera persona que hacía eso en la primera batalla que tenían. El chico de mirada somnolienta usaba todas las características de sus Pokémon a su favor y las potenciaba de alguna forma, él iba más allá investigando a fondo la especie de sus compañeros.
—Chispa —dijo sin ánimo y una descarga llegó velozmente a Ivysaur.
—Eco voz —el verdoso Pokémon lanzó un fuerte grito que aturdió un poco al imán—. ¡Energibola! —esta vez el ataque sí golpeó a Magneton, y lo hizo justo en el lugar donde Nidoran le había dado un golpe. El Pokémon cayó y no se movió más.
—Usaste eco voz para que Magneton dejase de usar el campo electromagnético para protegerse y atacarlo justo en su punto débil, el tornillo —dijo Daniel.
—No tenía idea de lo último que dijiste —evidenció Jack.
—Bueno, supongo que tuviste suerte —se paró, ya no se veía tan somnoliento—. Adecuo mi estado de ánimo según mi Pokémon, lo veo cómo una forma de acompañarlos. Magneton es de movimientos más lentos, por eso me senté, pero este Pokémon requiere que yo sea más vivaz.
En la mayoría de las batallas anteriores, Daniel había usado sólo a Magneton, excepto en la primera, donde usó a ambos, sin embargo, ahí sólo se mantuvo de pie.
—Jolteon.
Una criatura cuadrúpeda salió a escena. Era muy similar a un zorro. Su pelaje era amarillo y blanco en el cuello. Sin embargo, no parecían pelos, más bien se asemejaban a pinchos, tan finos y agudos como las espinas de un cactus, cargados de electricidad. La mirada del Pokémon era fiera y sus ojos negros recordaban a Flareon y Vaporeon.
—¡Pin misil! —Jolteon lanzó una serie de varios pelos puntiagudo contra Ivysaur, quien quedó con varios de ellos enterrados en su piel. El verdoso Pokémon se quejó por un rato— Como dije antes —Daniel se veía más despierto y serio—, le enseñé a mis Pokémon a usar de una mejor manera sus habilidades extras. Y me parece que las personas quiere saber qué hice en este caso —miró al público.
—¡Sí! ¡Explícanos! —dijo la misma voz que la vez anterior y al capitán no le quedó otra opción más que acatar lo que el público quería.
—Bien —ahora ya no tenía tanta flojera—. El movimiento pin misil, como muchos sabrán, se trata de lanzar algo puntiagudo al oponente, en este caso pelos, sin embargo, el pelaje de Jolteon está electrificado. Pero me di cuenta que cuando lanzaba los pelos, éstos iban sin electricidad. Así que le enseñé a electrificarlos antes de lanzarlos.
—Por lo tanto, Ivysaur recibió también una descarga —sentenció Jack y Daniel movió la cabeza afirmativamente—. Ingenioso.
—Lo sé.
—¿Podrían seguir con la batalla? ¡Por favor! —dijo el capitán.
A pesar de dedicarse tanto a sus máquinas, Daniel no había descuidado el entrenamiento de sus Pokémon en ningún momento. El tiempo que no perdía en conocer gente lo distribuía perfectamente entre ambas tareas. Lo de usar las habilidades extras, como las llamaba él, era una estrategia que sorprendió a varios en el público.
—¡Energibola! —Ivysaur expulsó una brillante esfera verde que impactó al zorro en todo su rostro.
—¡Impactrueno! —la amarillenta criatura se rodeó con electricidad y le aplicó una fuerte descarga al Pokémon de Jack— Esos pelos incrustados en su piel aún están electrificados y sirven como antenas para la descarga que Jolteon le acaba de aplicar. Además, la electricidad se esparce más rápido por el cuerpo.
—Eco voz —Ivysaur soltó un fuerte sonido que perturbó la audición de su oponente por unos instantes—. Usa drenadoras —de la flor del compañero de Jack salió una semilla marrón directamente hacia Jolteon, aprovechando su distracción, y lo envolvió con enredaderas que le provocaron dolor.
—Muy astuto, pero no podrás con esto —Daniel se escuchaba distinto—. Doble rayo — la eléctrica criatura lazó un rayo de un color entre azul y morado que dio de lleno a Ivysaur, dejándolo inconsciente—. Nunca entendí por qué se llama doble rayo si sólo lanza uno —comentó con voz más somnolienta, la viveza se le estaba pasando.
—¡Y el ganador es Daniel Parker! —anunció el capitán— Al fin. No sé por qué a los entrenadores de hoy les da por explicar todo lo que hacen —comentó para sí mismo.
La gente aplaudió y Daniel junto a Dionisio se acercaron a una canasta llenas de pokéballs. Todas tenían un Pokémon en ellas. Daniel supuso que serían acuáticos y su interés eran los de tipo eléctrico. Así que decidió cederle el premio a Jack, probablemente él sacaría mejor provecho de un Pokémon con esas cualidades.
Jack se cubrió los ojos para elegir al azar, metió la mano y sacó la primera pokéball que tocó. Se destapó los ojos y vio en el interior de la cápsula, a través de su mitad roja. Ahí yacía un pequeño caballo de mar, sus colores no se distinguían bien, pero se notaba perfectamente que su única aleta y su vientre eran de un color más claro. Aquella criatura lo miraba fijamente.
—Ha sacado un Horsea —avisó el capitán al público.
La gente comenzó a retirarse y despejar el lugar, faltaban pocas horas para que el barco zarpase y se adentrara en mar abierto. Jack y los primos se disponían a ir al centro Pokémon para revisar a sus Pokémon, pero un hombre de baja estatura se les cruzó en el camino y comenzó a hablarles. Llevaba un traje negro con rayas, sombrero, lentes y un enorme bigote blanco. Además de un evidente olor a naftalina.
—Oh, mi jóvenes entrenadores —el sujeto hablaba con entusiasmo—, esa batalla fue maravillosa, la forma en que tú empleaste las habilidades de tu Pokémon —miró a Daniel— y la forma en que tú te sobre ponías a esa dificultad —se dirigió a Jack— fue realmente espectacular.
—Gracias —dijo Jack.
—Sería un honor para mí que mañana nos visitaran en el Club de Fans Pokémon, yo soy su presidente —les pasó una tarjeta a cada uno—. Hablaremos todo el día de Pokémon, lo pasaremos muy bien —espetó una risa que le molestó a Daniel. Luego el hombrecillo se retiró y se perdió en la multitud.
—No me digan que van a ir —dijo Daniel con poca esperanza de que fuera así—. Ese lugar es horrible. Hablan todo el día de lo mismo y se ríen de cosas que no son graciosas —reclamó.
—Iremos. Jack necesita una estrategia para enfrentar al líder de gimnasio, ellos nos pueden ayudar —dijo Adam—. Además, puede que ahí Jack encuentre su objetivo en la vida…o indicio de él.
—Lo dudo —Daniel bostezó.
Los tres bajaron del trasatlántico y se dirigieron al Centro Pokémon.
Actualización: en alguna parte leí que los investigadores no sabía si Bulbasaur era una planta o un animal, y creo que lo utilicé inconscientemente en la narración, además de aplicarlo de igual manera a sus evoluciones. También necesito otras descripciones para usarlas en las batallas y no repetir siempre la misma característica, intentaré ocupar menos esa descripción. Naranjo, claro, oficialmente es el árbol que da las naranjas, la madera de este mismo o un apellido, pero yo lo uso como un color para referirme al naranja, me acostumbré a usarlo desde pequeño, error mío al no percatarme de eso. La historia es una línea temporal diferente a los juegos, al manga y al anime, si bien algunas cosas se basan en ellos, por ejemplo algunos ataques, localidades, personajes, etc. Es un mundo totalmente diferente a esos tres, así es más fácil manipular la historia del pasado porque no tengo que respetar nada aparte de lo que yo invento, aún así, cosas que suceden en los juegos (en este caso los basados en Kanto) también pasaron aquí, sólo que de manera diferente.
@Abdy: Me alegro que te guste. Me baso harto en Pokémon Special, porque es lo que más me gusta.
Capítulo 16:
Spoiler
Las habilidades extras de un Pokémon
El último enfrentamiento iba a comenzar, la gente estaba expectante, ambos entrenadores se habían desempeñado bien. Sólo quedaba la orden del capitán.
—Esta batalla será de dos contra dos —anunció Dionisio—. ¡Que comience el duelo!
—Nidoran —el roedor se plantó frente a Jack mirando hacia Daniel.
—Magneton —tres esferas metálicas unidas salieron de la pokéball del somnoliento muchacho, cada una tenía dos imanes, un ojo y dos tornillos, excepto la de en medio, ella tenía un tornillo extra en su parte superior. La magnética criatura levitaba sobre el suelo.
<<Debo tener cuidado con ese Pokémon —pensó Jack—. En los duelos anteriores, los ataques especiales de sus oponentes ni si quiera lo tocaban.>>
—¡Doble patada! —ordenó Jack y Nidoran comenzó a correr inmediatamente hacia el imán flotante.
—Esquívalo —dijo Daniel, quien acababa de sentarse en el suelo. El roedor no pudo efectuar el golpe, pues el magnético Pokémon se distanció del suelo, quedando a mayor altura—. Usa bomba sónica —bostezó.
Magneton expulsó una onda sonora imperceptible para el oído humano, pero peligroso para un Pokémon como Nidoran, cuya buena audición era una de sus características. El ataque llegó a los oídos del roedor, quien no demoró en sufrir un intenso dolor en sus órganos auditivos.
<<Cada vez que Nidoran se acerque, Magneton se elevará —razonó Jack—. Nidoran tendrá que saltar, pero deberá ser en el momento preciso.>>
—¿Estás bien, Nidoran? —su compañero sacudió la cabeza y le hizo un sonido de afirmación— Bien. Usa golpe roca. Pero esta vez salta cuando Daniel dé la orden de evadirte —la última oración la dijo en voz baja, antes esa táctica lo había ayudado a ganar una batalla de gimnasio.
Nidoran corrió hacia Magneton y el somnoliento muchacho nuevamente ordenó una evasión. El roedor siguió la orden al pie de la letra, saltó y con su pata delantera derecha le dio un golpe al imán en el tornillo superior, causándole bastante daño.
—Bien hecho, Jack —dijo Daniel con el codo derecho apoyado en su pierna mientras su cabeza descasaba en la mano del mismo brazo—. Esta batalla me está entusiasmando de a poco. No fue mala idea venir aquí, después de todo.
—No pareces entusiasta —evidenció Jack.
—Lo que siento no lo demuestro con gestos, sólo con palabras —explicó—. Magneton, usa disparo espejo.
Del mismo tornillo que el roedor había golpeado salió un rayo cuyo color era el reflejo de la luz que recibía. A Adam, al igual que a otras personas del público, le pareció verse reflejado en aquel rayo, como si fuese un espejo sin forma que atravesaba el campo de batalla. El ataque golpeó a Nidoran y lo dejó inmediatamente inconsciente.
—Regresa —el roedor volvió a la pokéball—. Ivysaur —el animal-planta se paró firmemente ante el imán—. Energibola —el Pokémon lanzó una esfera verde y brillante contra Magneton, sin embargo, la bola explotó centímetros antes de impactar a su oponente.
<<¿Cómo demonios hace eso? —caviló Jack— No creo que sea un movimiento psíquico. O tal vez hace lo mismo que Adam, decirle a sus Pokémon que hagan ciertas cosas en ciertos momentos.>>
—¿Qué pasa, Jack? Te veo pensante —indicó Daniel con mucha pereza.
—¿Cómo haces para que ningún ataque especial toque a Magneton? —demandó saber el chico, y no era el único, muchos en el público estaban intrigados.
—Es sencillo, pero me da flojera explicarlo.
—¡Explícanos! —se oyó desde el público.
—Está bien —dijo de mala gana—. Todos los Pokémon tienen una habilidad, en el caso de Magneton es robustez, pero aparte de eso tiene otras cualidades que la naturaleza le otorgó. Yo las llamo habilidades extras de un Pokémon —bostezó—. Por ejemplo, Magneton puede crear campos electromagnéticos que perturban a algunas máquinas a su alrededor. Yo le enseñé a mi Pokémon a usarlo a su beneficio. Fue bastante difícil.
—Entonces, ¿los ataques especiales chocan con su campo electro…eso que dijiste? —preguntó Jack.
—Sí. Aunque no puede detenerlos todos —agregó.
—Una interesante explicación, ¿verdad? —dijo el capitán— ¿Podrían continuar con la batalla? Por favor.
Y finalmente Daniel salió con algo nuevo para Jack, era la tercera persona que hacía eso en la primera batalla que tenían. El chico de mirada somnolienta usaba todas las características de sus Pokémon a su favor y las potenciaba de alguna forma, él iba más allá investigando a fondo la especie de sus compañeros.
—Chispa —dijo sin ánimo y una descarga llegó velozmente a Ivysaur.
—Eco voz —el verdoso Pokémon lanzó un fuerte grito que aturdió un poco al imán—. ¡Energibola! —esta vez el ataque sí golpeó a Magneton, y lo hizo justo en el lugar donde Nidoran le había dado un golpe. El Pokémon cayó y no se movió más.
—Usaste eco voz para que Magneton dejase de usar el campo electromagnético para protegerse y atacarlo justo en su punto débil, el tornillo —dijo Daniel.
—No tenía idea de lo último que dijiste —evidenció Jack.
—Bueno, supongo que tuviste suerte —se paró, ya no se veía tan somnoliento—. Adecuo mi estado de ánimo según mi Pokémon, lo veo cómo una forma de acompañarlos. Magneton es de movimientos más lentos, por eso me senté, pero este Pokémon requiere que yo sea más vivaz.
En la mayoría de las batallas anteriores, Daniel había usado sólo a Magneton, excepto en la primera, donde usó a ambos, sin embargo, ahí sólo se mantuvo de pie.
—Jolteon.
Una criatura cuadrúpeda salió a escena. Era muy similar a un zorro. Su pelaje era amarillo y blanco en el cuello. Sin embargo, no parecían pelos, más bien se asemejaban a pinchos, tan finos y agudos como las espinas de un cactus, cargados de electricidad. La mirada del Pokémon era fiera y sus ojos negros recordaban a Flareon y Vaporeon.
—¡Pin misil! —Jolteon lanzó una serie de varios pelos puntiagudo contra Ivysaur, quien quedó con varios de ellos enterrados en su piel. El verdoso Pokémon se quejó por un rato— Como dije antes —Daniel se veía más despierto y serio—, le enseñé a mis Pokémon a usar de una mejor manera sus habilidades extras. Y me parece que las personas quiere saber qué hice en este caso —miró al público.
—¡Sí! ¡Explícanos! —dijo la misma voz que la vez anterior y al capitán no le quedó otra opción más que acatar lo que el público quería.
—Bien —ahora ya no tenía tanta flojera—. El movimiento pin misil, como muchos sabrán, se trata de lanzar algo puntiagudo al oponente, en este caso pelos, sin embargo, el pelaje de Jolteon está electrificado. Pero me di cuenta que cuando lanzaba los pelos, éstos iban sin electricidad. Así que le enseñé a electrificarlos antes de lanzarlos.
—Por lo tanto, Ivysaur recibió también una descarga —sentenció Jack y Daniel movió la cabeza afirmativamente—. Ingenioso.
—Lo sé.
—¿Podrían seguir con la batalla? ¡Por favor! —dijo el capitán.
A pesar de dedicarse tanto a sus máquinas, Daniel no había descuidado el entrenamiento de sus Pokémon en ningún momento. El tiempo que no perdía en conocer gente lo distribuía perfectamente entre ambas tareas. Lo de usar las habilidades extras, como las llamaba él, era una estrategia que sorprendió a varios en el público.
—¡Energibola! —Ivysaur expulsó una brillante esfera verde que impactó al zorro en todo su rostro.
—¡Impactrueno! —la amarillenta criatura se rodeó con electricidad y le aplicó una fuerte descarga al Pokémon de Jack— Esos pelos incrustados en su piel aún están electrificados y sirven como antenas para la descarga que Jolteon le acaba de aplicar. Además, la electricidad se esparce más rápido por el cuerpo.
—Eco voz —Ivysaur soltó un fuerte sonido que perturbó la audición de su oponente por unos instantes—. Usa drenadoras —de la flor del compañero de Jack salió una semilla marrón directamente hacia Jolteon, aprovechando su distracción, y lo envolvió con enredaderas que le provocaron dolor.
—Muy astuto, pero no podrás con esto —Daniel se escuchaba distinto—. Doble rayo — la eléctrica criatura lazó un rayo de un color entre azul y morado que dio de lleno a Ivysaur, dejándolo inconsciente—. Nunca entendí por qué se llama doble rayo si sólo lanza uno —comentó con voz más somnolienta, la viveza se le estaba pasando.
—¡Y el ganador es Daniel Parker! —anunció el capitán— Al fin. No sé por qué a los entrenadores de hoy les da por explicar todo lo que hacen —comentó para sí mismo.
La gente aplaudió y Daniel junto a Dionisio se acercaron a una canasta llenas de pokéballs. Todas tenían un Pokémon en ellas. Daniel supuso que serían acuáticos y su interés eran los de tipo eléctrico. Así que decidió cederle el premio a Jack, probablemente él sacaría mejor provecho de un Pokémon con esas cualidades.
Jack se cubrió los ojos para elegir al azar, metió la mano y sacó la primera pokéball que tocó. Se destapó los ojos y vio en el interior de la cápsula, a través de su mitad roja. Ahí yacía un pequeño caballo de mar, sus colores no se distinguían bien, pero se notaba perfectamente que su única aleta y su vientre eran de un color más claro. Aquella criatura lo miraba fijamente.
—Ha sacado un Horsea —avisó el capitán al público.
La gente comenzó a retirarse y despejar el lugar, faltaban pocas horas para que el barco zarpase y se adentrara en mar abierto. Jack y los primos se disponían a ir al centro Pokémon para revisar a sus Pokémon, pero un hombre de baja estatura se les cruzó en el camino y comenzó a hablarles. Llevaba un traje negro con rayas, sombrero, lentes y un enorme bigote blanco. Además de un evidente olor a naftalina.
—Oh, mi jóvenes entrenadores —el sujeto hablaba con entusiasmo—, esa batalla fue maravillosa, la forma en que tú empleaste las habilidades de tu Pokémon —miró a Daniel— y la forma en que tú te sobre ponías a esa dificultad —se dirigió a Jack— fue realmente espectacular.
—Gracias —dijo Jack.
—Sería un honor para mí que mañana nos visitaran en el Club de Fans Pokémon, yo soy su presidente —les pasó una tarjeta a cada uno—. Hablaremos todo el día de Pokémon, lo pasaremos muy bien —espetó una risa que le molestó a Daniel. Luego el hombrecillo se retiró y se perdió en la multitud.
—No me digan que van a ir —dijo Daniel con poca esperanza de que fuera así—. Ese lugar es horrible. Hablan todo el día de lo mismo y se ríen de cosas que no son graciosas —reclamó.
—Iremos. Jack necesita una estrategia para enfrentar al líder de gimnasio, ellos nos pueden ayudar —dijo Adam—. Además, puede que ahí Jack encuentre su objetivo en la vida…o indicio de él.
—Lo dudo —Daniel bostezó.
Los tres bajaron del trasatlántico y se dirigieron al Centro Pokémon.
He venido a comentar ...
En primer lugar gracias por responder todas mis inquietudes! eres muy bueno haciéndolo Elven y eso te da muchos puntos si quieres explicar varias cosas dentro tu fic.
Ahora mis observaciones:
1. Jack adquiere experiencia! y eso me gustó bastante, al momento de la pelea con Daniel cuando sacaba sus propias conclusiones en la pelea entre Nidoran y Magneton
2. Encontré un misstype por ahí, pero por suerte no es nada grave, cualquiera se come una letra, lo malo, es que no puedes repetirlo mucho o cometer este error en capítulos posteriores.
3. Horsea! buen Pokémon si me preguntas, el equipo de Jack parece mas consistente, espero que Horsea llegue a ser un Kingdra
4. Ya que la mayoría de cosas de tu Fic se relacionan con el manga, y corrígeme nuevamente si estoy mal, eso quiere decir que veremos diferentes métodos de evolución verdad?
5. "Jack y los primos se disponían a ir al centro Pokémon para revisar a sus Pokémon": a que te refieres con primos?
En fin Elven me gustó este capítulo aunque hubiera querido que la pelea de Daniel y Jack sea mas "electrificante" no tengo mas objeciones! Hasta el siguiente capítulo!
Saludos!
En primer lugar gracias por responder todas mis inquietudes! eres muy bueno haciéndolo Elven y eso te da muchos puntos si quieres explicar varias cosas dentro tu fic.
Ahora mis observaciones:
1. Jack adquiere experiencia! y eso me gustó bastante, al momento de la pelea con Daniel cuando sacaba sus propias conclusiones en la pelea entre Nidoran y Magneton
2. Encontré un misstype por ahí, pero por suerte no es nada grave, cualquiera se come una letra, lo malo, es que no puedes repetirlo mucho o cometer este error en capítulos posteriores.
3. Horsea! buen Pokémon si me preguntas, el equipo de Jack parece mas consistente, espero que Horsea llegue a ser un Kingdra
4. Ya que la mayoría de cosas de tu Fic se relacionan con el manga, y corrígeme nuevamente si estoy mal, eso quiere decir que veremos diferentes métodos de evolución verdad?
5. "Jack y los primos se disponían a ir al centro Pokémon para revisar a sus Pokémon": a que te refieres con primos?
En fin Elven me gustó este capítulo aunque hubiera querido que la pelea de Daniel y Jack sea mas "electrificante" no tengo mas objeciones! Hasta el siguiente capítulo!
Saludos!
@Photolinkeeper: Que bueno que se note el avance de Jack en batallas, sinceramente crear personajes me cuesta mucho, hacerlos evolucionar durante la historia me cuesta más. Intentaré fijarme mejor en no comerme letras. No sé si se verán muchos métodos de evolución, obviamente en la narración se va a ver cómo los Pokémon de Jack evolucionan, y de vez en cuando los de Lyra y Elliot, con respecto a evoluciones de otros Pokémon, creo que recurriré a ellas a medida que las vaya necesitando, pero obviamente las piedras lunares son para que los Nidoran de Jack y Lyra lleguen a Nidoking y Nidoqueen. Adam y Daniel son primos, sus padres son hermanos.
Capítulo 17:
Los tres jóvenes durmieron plácidamente, a Jack le tocó dormir en el sofá, pues no había más camas en la casa. Por la mañana, la señora Parker, o Tía Dolly, como la llamaba Adam, les sirvió el desayuno, tostadas y jugo de naranja. Jack intentó verse lo más educado posible, sin embargo, a Daniel no le interesaba mucho eso, él sólo bostezaba y comía con pereza.
Luego de comer, tomaron sus bicicletas y partieron inmediatamente al Club de Fans de Pokémon. Daniel fue a regañadientes, su madre lo obligó a ir, hace mucho tiempo que no salía dos días seguidos de su casa, y eso lo tenía molesto.
Cruzaron la ciudad. El día estaba despejado, algunas aves volaban el cielo y el viento del mar les pegaba en el rostro de vez en cuando. Demoraron alrededor de una hora en llegar al recinto y Daniel mantenía su expresión de descontento en su cara.
El lugar parecía una simple casa vista desde afuera, aunque con un diseño diferente al de la mayoría de las casas en la ciudad. Su tejado era verde, sus murallas eran de ladrillos y pintadas de un color rojizo, mientras que la puerta era de un verde más oscuro y con una ventana con forma de corazón, esto último le pareció horrible al primo de Adam. Jack se aproximó y golpeó la pintoresca puerta. Esperaron un rato y el mismo presidente les abrió la puerta, seguía oliendo a naftalina.
—¡Oh, mis queridos jóvenes! —exclamó el viejo— Me alegro de que hayan venido. Pasen, pasen.
Ingresaron y vieron una enorme habitación de murallas celestes, llena de personas conversando, algunas de pie, otras sentadas en sillones y algunas sentadas en círculo en el suelo. Algunos Pokémon pequeños correteaban por el lugar y otros dormían tranquilamente.
El anciano los condujo por la sala y lo invitó a sentarse en una mesa redonda de madera, había tres personas más sentadas ahí. Un niño de alrededor de diez años con el pelo ondulado y mirada optimista, una chica de veinte años con sus ojos llenos de confianza y un señor gordo que tenía los ojos tan chicos que no se sabía si estaba dormido o no.
—Mis queridos amigos —dijo el presidente—. Ellos son Jack, Adam y Daniel, y han venido a compartir con nosotros su fanatismo por los Pokémon. Ellos son Blake —apuntó al niño—, María y Xenón.
—A mí me encantan los Pokémon —dijo la chica—. Me gusta todo de ellos, me faltaría tiempo para decir todo lo que me gusta, realmente me fascinan —anunció con una enorme sonrisa que irritó más a Daniel.
—Yo presencié la Danza de la Luna —declaró Adam para lucirse. Los demás se maravillaron con tales palabras, sobre todo el presidente—. Muchos Clefairy y Clefable estuvieron ahí, de hecho uno de ellos le entregó dos piedras lunares a Jack —todos miraron al chico.
—¡Muéstranos! —exclamó Blake con un brillo especial en los ojos.
Jack abrió su mochila y sacó ambas piedras que emitían un constante y tenue parpadeo ante las atónitas expresiones de los fanáticos, incluso Daniel se vio algo curioso. Él había visto piedras evolutivas, pero ninguna como aquellas.
—¿Por qué no van directo al grano? —preguntó el perezoso chico con un tono de reclamo para acelerar un poco las cosas.
—Bueno, la verdad es que hemos venido por su auxilio —mencionó Adam con su particular manera de hablar. Mientras tanto Jack guardaba las piedras.
—En dos días lucharé contra el líder de gimnasio de esta ciudad y necesito alguna estrategia. Pensé que ustedes podrían ayudarme.
—Claro —dijo Xenón, quien no había dicho nada desde que se conocieron—, pero para eso tenemos que ver tus Pokémon —estaba tan gordo, que le costaba respirar bien—. ¿Qué tal si vamos a la cancha de atrás? —propuso.
Los siete se dirigieron a la parte trasera del recinto. La cancha que hallaron ahí no era muy grande, pero era suficiente para entrenar o entablar batallas amistosas con el propósito de aprender y perfeccionarse, como era el caso. Jack se puso en medio de la arena y dejó salir a todos sus Pokémon para que los vieran. Ivysaur apareció bostezando, Nidoran se rascaba con la pata, Zubat se colgó inmediatamente de la rama de un árbol cercano, no iba a estar en la luz a menos que fuese necesario, y Horsea apareció con su feliz expresión. Daniel se sentó y se puso los audífonos para ignorar al resto, sin mencionar que se le pegó el bostezo del verdoso cuadrúpedo.
—Zubat y Horsea tendrán desventaja contra los Pokémon del líder —indicó María—. El tipo eléctrico es fuerte contra ellos. Obligadamente tendrás que usar a Ivysaur y Nidoran.
—Tal vez debas entrenar a Nidoran —dijo Blake—. Algún día será de tipo tierra, podrías buscar una ventaja por ahí.
—Me parece una interesante idea —expresó Adam con una educación que recordó a la edad media—. Pero me parece necesario que antes logre la evolución, puede ser que ya esté cercana a ella, ¿por qué no tienes una pequeña batalla, Jack? Sería conveniente.
—Sí, yo pensé lo mismo, pero no creo que Daniel tenga muchas ganas de ayudarme a enfrentar Pokémon de tipo eléctrico —todos lo miraron, él bostezó observándolos y no le importó nada.
—Quizás yo pueda ayudarte con eso, muchacho —para sorpresa de todos, quien había hablado era el presidente—. Hace mucho que no peleo, pero debo decir que fui un cercano a los entrenadores de antaño, yo veía sus peleas en primera fila. Así que creo poder ayudar con eso.
—Muy bien —intervino Xenón—. La pelea será de uno a uno. Jack usará a Nidoran y el presidente un Pokémon eléctrico —el chico y el viejo se posicionaron en cada lado del campo de batalla—. ¡Comiencen!
—Nidoran —el roedor ya estaba listo y con postura firme.
—¡Pikachu! —un ratón amarillo hizo aparición, tenía las orejas largas con puntas negras, sus mejillas eran rojas y se lograban ver pequeñas chispas en ella. Su cola tenía forma de rayo y su cuerpo poseía un tamaño similar al cuadrúpedo compañero de Jack.
—Placaje —dijo en voz baja para que el presidente no escuchara y su Pokémon comenzó a correr inmediatamente hacia su amarillo oponente.
—¿Por qué corre sin haber recibido una orden? —preguntó el presidente, pero nadie le respondió— Usaré un clásico del tipo eléctrico. ¡Impactrueno!
La rata amarilla envolvió su cuerpo con una peligrosa electricidad y la lanzó contra Nidoran. Sin embargo, éste logró evadirlo, aunque con algo de dificultad. A todos los presentes les extrañó que el roedor púrpura reaccionara sin órdenes previas de su entrenador, excepto a Daniel, él seguía ignorándolos.
Jack tenía boquiabierto a su oponente, el presidente no entendía lo que sucedía y el joven entrenador no le daba ninguna explicación. El chico había decidido emplear la misma estrategia que había estrenado en el gimnasio de Pewter cuando luchó contra Brock.
Nidoran embistió a Pikachu por el costado derecho, causándole bastante dolor en el brazo, afortunadamente no quedó paralizado. La púrpura criatura volvió a su posición anterior.
—¡No sé qué es lo que haces, pero no ganarás! —sentenció el anciano presidente con un tono más desafiante— ¡En mi juventud entrené junto a la primera Élite Cuatro y vi muchas batallas! ¡Pikachu, usa ataque rápido!
En un abrir y cerrar de ojos, la electrizante rata golpeó a Nidoran en el rostro y regresó a donde estaba antes. No obstante, sintió un dolor en su interior.
—Está envenenado —indicó Jack—. Que mal.
Unos segundos después de que Jack articulara la última palabra, su roedor comenzó a correr hacia Pikachu y lo embistió en el estómago, ésta vez usó su cuerno. El roedor amarillo cayó de espaldas y no volvió a levantarse, mientras que el púrpura esta vez sí quedó paralizado.
—Aún no logro identificar lo que haces, mi joven amigo —dijo el presidente.
—Es simple, uso…
Un esperado, pero repentino brillo blanco emitido por el cuerpo de Nidoran, calló a Jack, quien veía cómo su Pokémon aumentaba de tamaño. Para cuando dejó de resplandecer, ya no estaba esa criatura de aspecto infantil que había capturado antes de entrar al bosque Viridian, ahora había un ser con rasgos más toscos, su cuerno era más puntiagudo y su parecido al de un roedor había disminuido considerablemente, su piel ahora era más oscura y su expresión más seria.
—Nidorino —expresó Adam. Daniel también estaba mirando con curiosidad—. Ya es hora de enseñarle una nueva técnica y creo tener la indicada para él.
Capítulo 17:
Spoiler
El Club de Fans de Pokémon
Los tres jóvenes durmieron plácidamente, a Jack le tocó dormir en el sofá, pues no había más camas en la casa. Por la mañana, la señora Parker, o Tía Dolly, como la llamaba Adam, les sirvió el desayuno, tostadas y jugo de naranja. Jack intentó verse lo más educado posible, sin embargo, a Daniel no le interesaba mucho eso, él sólo bostezaba y comía con pereza.
Luego de comer, tomaron sus bicicletas y partieron inmediatamente al Club de Fans de Pokémon. Daniel fue a regañadientes, su madre lo obligó a ir, hace mucho tiempo que no salía dos días seguidos de su casa, y eso lo tenía molesto.
Cruzaron la ciudad. El día estaba despejado, algunas aves volaban el cielo y el viento del mar les pegaba en el rostro de vez en cuando. Demoraron alrededor de una hora en llegar al recinto y Daniel mantenía su expresión de descontento en su cara.
El lugar parecía una simple casa vista desde afuera, aunque con un diseño diferente al de la mayoría de las casas en la ciudad. Su tejado era verde, sus murallas eran de ladrillos y pintadas de un color rojizo, mientras que la puerta era de un verde más oscuro y con una ventana con forma de corazón, esto último le pareció horrible al primo de Adam. Jack se aproximó y golpeó la pintoresca puerta. Esperaron un rato y el mismo presidente les abrió la puerta, seguía oliendo a naftalina.
—¡Oh, mis queridos jóvenes! —exclamó el viejo— Me alegro de que hayan venido. Pasen, pasen.
Ingresaron y vieron una enorme habitación de murallas celestes, llena de personas conversando, algunas de pie, otras sentadas en sillones y algunas sentadas en círculo en el suelo. Algunos Pokémon pequeños correteaban por el lugar y otros dormían tranquilamente.
El anciano los condujo por la sala y lo invitó a sentarse en una mesa redonda de madera, había tres personas más sentadas ahí. Un niño de alrededor de diez años con el pelo ondulado y mirada optimista, una chica de veinte años con sus ojos llenos de confianza y un señor gordo que tenía los ojos tan chicos que no se sabía si estaba dormido o no.
—Mis queridos amigos —dijo el presidente—. Ellos son Jack, Adam y Daniel, y han venido a compartir con nosotros su fanatismo por los Pokémon. Ellos son Blake —apuntó al niño—, María y Xenón.
—A mí me encantan los Pokémon —dijo la chica—. Me gusta todo de ellos, me faltaría tiempo para decir todo lo que me gusta, realmente me fascinan —anunció con una enorme sonrisa que irritó más a Daniel.
—Yo presencié la Danza de la Luna —declaró Adam para lucirse. Los demás se maravillaron con tales palabras, sobre todo el presidente—. Muchos Clefairy y Clefable estuvieron ahí, de hecho uno de ellos le entregó dos piedras lunares a Jack —todos miraron al chico.
—¡Muéstranos! —exclamó Blake con un brillo especial en los ojos.
Jack abrió su mochila y sacó ambas piedras que emitían un constante y tenue parpadeo ante las atónitas expresiones de los fanáticos, incluso Daniel se vio algo curioso. Él había visto piedras evolutivas, pero ninguna como aquellas.
—¿Por qué no van directo al grano? —preguntó el perezoso chico con un tono de reclamo para acelerar un poco las cosas.
—Bueno, la verdad es que hemos venido por su auxilio —mencionó Adam con su particular manera de hablar. Mientras tanto Jack guardaba las piedras.
—En dos días lucharé contra el líder de gimnasio de esta ciudad y necesito alguna estrategia. Pensé que ustedes podrían ayudarme.
—Claro —dijo Xenón, quien no había dicho nada desde que se conocieron—, pero para eso tenemos que ver tus Pokémon —estaba tan gordo, que le costaba respirar bien—. ¿Qué tal si vamos a la cancha de atrás? —propuso.
Los siete se dirigieron a la parte trasera del recinto. La cancha que hallaron ahí no era muy grande, pero era suficiente para entrenar o entablar batallas amistosas con el propósito de aprender y perfeccionarse, como era el caso. Jack se puso en medio de la arena y dejó salir a todos sus Pokémon para que los vieran. Ivysaur apareció bostezando, Nidoran se rascaba con la pata, Zubat se colgó inmediatamente de la rama de un árbol cercano, no iba a estar en la luz a menos que fuese necesario, y Horsea apareció con su feliz expresión. Daniel se sentó y se puso los audífonos para ignorar al resto, sin mencionar que se le pegó el bostezo del verdoso cuadrúpedo.
—Zubat y Horsea tendrán desventaja contra los Pokémon del líder —indicó María—. El tipo eléctrico es fuerte contra ellos. Obligadamente tendrás que usar a Ivysaur y Nidoran.
—Tal vez debas entrenar a Nidoran —dijo Blake—. Algún día será de tipo tierra, podrías buscar una ventaja por ahí.
—Me parece una interesante idea —expresó Adam con una educación que recordó a la edad media—. Pero me parece necesario que antes logre la evolución, puede ser que ya esté cercana a ella, ¿por qué no tienes una pequeña batalla, Jack? Sería conveniente.
—Sí, yo pensé lo mismo, pero no creo que Daniel tenga muchas ganas de ayudarme a enfrentar Pokémon de tipo eléctrico —todos lo miraron, él bostezó observándolos y no le importó nada.
—Quizás yo pueda ayudarte con eso, muchacho —para sorpresa de todos, quien había hablado era el presidente—. Hace mucho que no peleo, pero debo decir que fui un cercano a los entrenadores de antaño, yo veía sus peleas en primera fila. Así que creo poder ayudar con eso.
—Muy bien —intervino Xenón—. La pelea será de uno a uno. Jack usará a Nidoran y el presidente un Pokémon eléctrico —el chico y el viejo se posicionaron en cada lado del campo de batalla—. ¡Comiencen!
—Nidoran —el roedor ya estaba listo y con postura firme.
—¡Pikachu! —un ratón amarillo hizo aparición, tenía las orejas largas con puntas negras, sus mejillas eran rojas y se lograban ver pequeñas chispas en ella. Su cola tenía forma de rayo y su cuerpo poseía un tamaño similar al cuadrúpedo compañero de Jack.
—Placaje —dijo en voz baja para que el presidente no escuchara y su Pokémon comenzó a correr inmediatamente hacia su amarillo oponente.
—¿Por qué corre sin haber recibido una orden? —preguntó el presidente, pero nadie le respondió— Usaré un clásico del tipo eléctrico. ¡Impactrueno!
La rata amarilla envolvió su cuerpo con una peligrosa electricidad y la lanzó contra Nidoran. Sin embargo, éste logró evadirlo, aunque con algo de dificultad. A todos los presentes les extrañó que el roedor púrpura reaccionara sin órdenes previas de su entrenador, excepto a Daniel, él seguía ignorándolos.
Jack tenía boquiabierto a su oponente, el presidente no entendía lo que sucedía y el joven entrenador no le daba ninguna explicación. El chico había decidido emplear la misma estrategia que había estrenado en el gimnasio de Pewter cuando luchó contra Brock.
Nidoran embistió a Pikachu por el costado derecho, causándole bastante dolor en el brazo, afortunadamente no quedó paralizado. La púrpura criatura volvió a su posición anterior.
—¡No sé qué es lo que haces, pero no ganarás! —sentenció el anciano presidente con un tono más desafiante— ¡En mi juventud entrené junto a la primera Élite Cuatro y vi muchas batallas! ¡Pikachu, usa ataque rápido!
En un abrir y cerrar de ojos, la electrizante rata golpeó a Nidoran en el rostro y regresó a donde estaba antes. No obstante, sintió un dolor en su interior.
—Está envenenado —indicó Jack—. Que mal.
Unos segundos después de que Jack articulara la última palabra, su roedor comenzó a correr hacia Pikachu y lo embistió en el estómago, ésta vez usó su cuerno. El roedor amarillo cayó de espaldas y no volvió a levantarse, mientras que el púrpura esta vez sí quedó paralizado.
—Aún no logro identificar lo que haces, mi joven amigo —dijo el presidente.
—Es simple, uso…
Un esperado, pero repentino brillo blanco emitido por el cuerpo de Nidoran, calló a Jack, quien veía cómo su Pokémon aumentaba de tamaño. Para cuando dejó de resplandecer, ya no estaba esa criatura de aspecto infantil que había capturado antes de entrar al bosque Viridian, ahora había un ser con rasgos más toscos, su cuerno era más puntiagudo y su parecido al de un roedor había disminuido considerablemente, su piel ahora era más oscura y su expresión más seria.
—Nidorino —expresó Adam. Daniel también estaba mirando con curiosidad—. Ya es hora de enseñarle una nueva técnica y creo tener la indicada para él.






