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#1

[FanFic] La Historia de Jack Evans

Hola, vengo con la idea de una historia de pokémon desde que tenía 12 años (ahora tengo 20), la comencé a escribir varias veces y como no me gustaba como me quedaba, comenzaba otra vez, pero la que escribo ahora es la definitiva (eso espero) y necesito opiniones, ya llevo algunos capítulos escritos, pero quiero saber qué me falta. La historia no es muy fuera de lo común, un chico que comienza su viaje y poco a poco se cuestiona sobre su decisión debido a diferentes situaciones que le suceden. Aquí les dejo el primer capítulo, espero les guste. Ojalá dejen sus apreciaciones, críticas, opiniones, sugerencias, correcciones, etc. Yo intentaré dejar también las mías en los demás fics.

Capítulos:
Spoiler
Los capítulos con nombre son los que llevo escritos o que estoy escribiendo, los que tienen link son los publicados.

Capítulo 1: El joven que deduce
Capítulo 2: Una chica con buena defensa
Capítulo 3: Academia Pokémon
Capítulo 4: Concurso
Capítulo 5: El nadador
Capítulo 6: Dueño de sus movimientos
Capítulo 7: Robo en el Museo
Capítulo 8: Y las hojas dejan ver la flor
Capítulo 9: Contra las rocas
Capítulo 10: La Danza de la Luna
Capítulo 11: El monstruo de Celeste
Capítulo 12: Haciendo ciertas cosas en ciertos momentos
Capítulo 13: A la velocidad del sonido
Capítulo 14: La banda de motociclistas
Capítulo 15: El S.S. Anne lll
Capítulo 16: Las habilidades extras de un Pokémon
Capítulo 17: El Club de Fans de Pokémon
Capítulo 18: Cuidado con la electricidad
Capítulo 19: Saqueadores de tumba
Capítulo 20: Metiendo miedo
Capítulo 21: La promesa
Capítulo 22: Heredero de la Corporación Silph
Capítulo 23: Problemas en el Centro Comercial
Capítulo 24: Plantas peligrosas
Capítulo 25: La Zona Safari
Capítulo 26: Velocidad
Capítulo 27: Entre los vidrios
Capítulo 28: Sueños del pasado
Capítulo 29: Batalla doble
Capítulo 30: El Dojo Karate
Capítulo 31: Cuando los sonidos no suenan
Capítulo 32: Problemas en el barco
Capítulo 33: A los pies del volcán
Capítulo 34: Acertijos en el fuego
Capítulo 35: Secuestro y robo
Capítulo 36: La captura del monstruo
Capítulo 37: El diario de Jonathan
Capítulo 38: Cuando lo seguro no es seguro
Capítulo 39: El plan
Capítulo 40: La Mansión Lockhart
Capítulo 41: Isla Suprema
Capítulo 42: El único habitante de la isla
Capítulo 43: Caos en Azafrán
Capítulo 44: Dentro de la Corporación Silph
Capítulo 45: Terror en el décimo quinto piso

Capítulo 1:
Spoiler
El joven que deduce


Pueblo Paleta era un pintoresco poblado al suroeste de la región Kanto, un lugar rodeado de árboles y con muy pocos habitantes, lejos de toda la contaminación de las grandes ciudades y llena de un aire tan limpio que cualquier granjero o campesino envidiaría, sin olvidar los verdes prados cruzados por caminos de tierra y árboles que no temían en adornarlo, mostrándose vigorosos ante cualquiera que pasara ante ellos.

Paleta estaba principalmente rodeado de frondosos bosques, bosques con árboles tan antiguos que la persona más anciana del pueblo parecía un bebé en comparación. Además de colindar al sur con una hermosa y pequeña playa de blanca arena que permitía una envidiable vista al majestuoso océano, y al norte con un grueso e irregular camino de tierra que se abría paso entre la arboleda y facilitaba la salida del poblado hacia el resto de la región.

Las personas en este pueblo solían ser amables, serviciales, honestas, pacíficas y no se entrometían en asuntos que no eran de su incumbencia, aunque de vez en cuando se les olvidaba respetar esta última característica. La mayoría vivía en casas que seguían el mismo patrón, paredes pintadas de un blanco tan puro que reflejaba toda luz que rebotaba sobre ellas y tejados tan rojos como un tomate fresco, donde las diferencias caían sobre el diseño, tamaño y decoración de cada una de ellas, además todas estaban distanciadas prudentemente las unas de las otras, para no causar mayor impacto en la quietud del lugar. Se dice que de tiempos inmemoriales, al menos así lo cuentan los más viejos, Paleta no ha sufrido mayor cambio desde que se fundó como pueblo hace más de cuatrocientos años, si se le compara con las grandes ciudades.

Generalmente, la luz era abundante en el poblado y este día no iba a ser la excepción. El sol alumbraba sobre el pasto y con timidez proporcionaba esa típica calidez matutina de un día despejado. No corría ninguna brisa y la calma del amanecer aún no se veía interrumpida, los únicos sonidos que se escuchaban eran los emitidos por las criaturas de la naturaleza, pero ni esos eran suficientes para arruinar aquella inigualable tranquilidad que sólo Pueblo Paleta era capaz de entregar.

Por unos de sus tantos trayectos de tierra, un chico de desordenada caballera negra transitaba a paso lento, pero seguro, al mismo tiempo que pateaba una piedra que había encontrado en el camino. Vestía unos pantalones negros de mezclilla cortados al nivel de la rodilla, una polera del mismo color con un estampado blanco agrietado, ya no se distinguía la forma de la imagen, y llevaba amarrada a la cintura una sudadera gris con capucha.

Siguió caminando hasta llegar al final del sendero de tierra que había tomado, ahí se detuvo, pateó lejos la piedra con unas usadas pero resistentes zapatillas blancas y sacó una botella con agua del bolso amarillo que colgaba de su hombro. Terminó de refrescarse la garganta e involuntariamente miró al sol, apartó inmediatamente sus marrones ojos de la luz del astro y avanzó sobre el pasto, adentrándose por un espacio definido por los árboles, lejos, al este del pueblo.

No tardó mucho en llegar a una casa totalmente distinta a las otras, estaba más distanciada del pueblo, un poco oculta, para aprovechar al máximo la calma del pueblo, y algo mal cuidada, por lo menos el exterior lo decía así, pues la maleza alrededor estaba crecida y el amarillo de sus paredes estaba desteñido. Su techo era gris y de éste salía una chimenea roja, también descolorida, que no emanaba humo de manera frecuente, de hecho la gente del pueblo no recordaba cuando había sido la última vez que habían visto una humareda en la arboleda del este.

El muchacho se aproximó con tranquilidad, miró un letrero con la frase “Laboratorio de investigación del Profesor Oak” y pasó mirando por una de las dos ventanas rectangulares de la fachada, las del segundo piso eran circulares, pero estaban sucias, sin embargo, no se detuvo hasta llegar a una puerta verde con una pequeña ventana semicircular en ella. Golpeó tres veces la puerta y esperó.

La puerta se abrió y un hombre de pelo cano apareció detrás de ella, vestido con un delantal blanco de esos que usan los científicos, su cara indicaba sabiduría y experiencia pues tenía las cejas pobladas y varias arrugas, además llevaba una camisa púrpura y pantalones café claro.

—Buenos días, profesor —saludó cordialmente el chico, de la misma manera que la demás gente joven del pueblo acostumbra a saludar a las personas mayores.

—Buenos días —contestó el anciano—. Veo que llegaste temprano, bastante diría yo.

El profesor Oak era conocido por ser una eminencia cuando de Pokémon se trataba, pero ¿qué era un Pokémon? La gente simplemente los conocía como criaturas de la naturaleza dotadas con poderes especiales que vivían entre las personas desde hace mucho tiempo y él se dedicaba a estudiarlas. Varios creaban una amistad con aquellas criaturas, mucha de esta gente era llamada Entrenadores y se encargaban de entablar batallas entre ellos usando a estos Pokémon, algunos estaban en total desacuerdo con usarlos como simple entretenimiento humano, pero en la sangre de muchas de estas criaturas estaba la sed de luchar y crecer, debido a esto se creó y perfeccionó el entrenamiento Pokémon hasta como se conoce hoy en día.

—¿Quiere que venga más tarde?

—No, no, está bien. Siempre he dicho: al que madruga, Dios lo ayuda. Pasa, adelante.

El muchacho entró y notó el enorme desorden que reinaba en el laboratorio, papeles tirados por todas partes, libros amontonados sobre cajas y mesas, estanterías llenas de más libros y complejas máquinas de complicado funcionamiento que ocupaban harto espacio. Al fondo de la habitación resaltaba una puerta, posiblemente el único lugar despejado, y sobre una mesa redonda permanecía una esfera, roja la mitad de arriba y blanca la de abajo, la gente las conocía como pokéball, una cápsula esférica con la que transportaban a estas criaturas con mayor facilidad.

—Perdona el desorden, no he tenido tiempo de arreglar, he estado muy ocupado —se excusó—. Aquí está lo que vienes a buscar —el anciano tomó la pokéball y se la dio al chico.

La mitad roja era transparente y se podía ver una criatura cuadrúpeda a través de ella, tenía un bulbo en su espalda y figuras en su cuerpo, tres de ellas en su frente, su cabeza era medianamente grande en comparación a su cuerpo y transmitía una mirada de alegría, como si hubiera esperado mucho tiempo por alguien que lo viniese a buscar.

El Profesor Oak todos los años elegía a tres entrenadores para que salieran a terreno y lo asistieran en su investigación, aunque no lo ayudaban mucho al respecto, este chico era el tercero. Y acostumbraba darles una pokédex a cada uno, un aparato electrónico con información suficiente de los Pokémon y capacitado para ingresar datos si es necesario, aunque lo último ya no era muy frecuente debido a la gran cantidad de conocimiento que se tenía sobre estas criaturas.

—Vamos, elígelo —lo animó.

—Sal —la pokéball se abrió y lanzó una luz blanca que se convirtió rápidamente en la misma criatura que yacía dentro de ella, pero en un tamaño más grande. Ahora el chico podía apreciar los verdaderos colores del Pokémon, era totalmente verde y las figuras geométricas también pero más oscuras, al igual que el bulbo, sus ojos eran rojos y mantenían la misma mirada, le llegaba hasta las rodillas. El chico se agachó y le hizo cariño en la cabeza.

—Ha estado ansioso desde ayer, desde que se fueron los otros —comentó Oak—. Bulbasaur es bastante cariñoso y fácil de entrenar. Ten, toma esto —le entregó cinco pokéballs más y un aparato rojo—. Esa es la última de las tres pokédex. Dudo mucho que tú o alguno de los otros dos vaya a investigar algo o introducir información en ella, pero creo que ese ya no es el propósito del viaje desde hace ya mucho tiempo.

—Sí, es verdad —concordó el muchacho mientras se paraba— los demás y yo tenemos otras metas, pero por mi parte, si puedo investigar sobre algo o meter información en esta cosa —movió la pokédex—, lo haré, o al menos trataré de acordarme —el viejo rió.

—Bien, espero que te acuerdes —miró la hora en un reloj circular que colgaba en la pared, llena de afiches y notas—. Pero mira la hora que es, ya debes irte, no debes retrasarte en tu primer día como entrenador —el canoso investigador comenzó a empujarlo hacia la puerta.

—Pero si no es tarde —dijo viéndose obligado a dejar el laboratorio—. Usted mismo dijo que había llegado bastante temprano.

—No te preocupes, yo entiendo que tengas que irte —el profesor no escuchaba las palabras del chico—. Me hubiera gustado que te quedaras un rato más, pero no quiero ser la causa de tu irresponsabilidad. Adiós. Buen viaje.

El anciano cerró la puerta y el muchacho, perplejo, quedó mirando como si el profesor fuera a salir para darle una explicación mientras Bulbasaur lo miraba con felicidad, a pesar de eso, no sucedió. El chico no tuvo más remedio que irse, pero no antes sin mirar y espiar por la ventana. Observó y se percató, o al menos supuso, de que la razón era un programa de televisión que daban justo a esa hora.

—Bien, Bulbasaur, nos espera una larga aventura, si es que se le pude llamar así —la criatura emitió un sonido.

Sin nada más que hacer, el chico emprendió el viaje, empezando por recorrer nuevamente los caminos de tierra que cruzaban por todo el pueblo, pero esta vez acompañado de su nuevo amigo.

Les tomó alrededor de una hora en llegar a la única salida terrestre de Paleta, pues, a pesar de estar clasificado como un pueblo pequeño por la poca cantidad de habitantes, era bastante espacioso.

Luego de salir del pueblo, lo único que encontró fue un largo e irregular camino de tierra más ancho que los del poblado y la vista panorámica no era muy variable. Senderos, árboles, alguna que otra roca y pastizales era lo único que se veía. De vez en cuando aparecía una zona despejada, el chico y Bulbasaur aprovecharon para descansar justo en una que tenía un frondoso árbol. Se sentaron a la sombra de éste.

—No pareces cansado —dijo el joven con la boca seca mientras sacaba la botella con agua para tomar de ella—. Tal vez sea por ese bulbo en tu espalda, si funciona como planta debería absorber la luz solar y transformarla en energía, no recuerdo el nombre de ese proceso, pero también necesitas agua. Ten un poco —sacó un pote de plástico de su mochila y le vertió agua para que bebiese.

Comieron y reposaron un rato bajo la sombra y frescura del enorme árbol, el día comenzaba a hacerse caluroso y una ventisca ya corría por el aire. El chico se quedó dormido mirando cómo el viento mecía las hojas de un lado a otro, Bulbasaur se recostó e hizo lo mismo.

Pasaron varios minutos para que volviera a abrir los ojos, pegó un bostezó y movió a su amigo para que despertara. El Pokémon se levantó también bostezando y se desperezó, mientras que el muchacho se paró y le habló a su nuevo compañero.

—Vamos, Bulbasaur, debemos continuar.

Caminaron por más de una hora, aburridos del mismo paisaje y sin ninguna novedad, ni siquiera un Pokémon salvaje se les atravesó, hasta que una pequeña silueta se divisó a lo lejos por el camino. Parecía ser una persona.

Mientras se acercaba, el joven adolescente podía ver mejor. Era un chico como de su edad, vestía una polera amarilla, unos pantalones cortos de color azul y una gorra del mismo color. Además venía acompañado de una criatura con apariencia de roedor.

Cuando estuvieron a poca distancia, el chico de amarillo habló.

—¿Eres un entrenador? —preguntó bruscamente.

—Sí —respondió el chico, ya sabía lo que venía y una sonrisa estaba a punto de dibujársele en el rostro.

—Te reto a un duelo —el chico aceptó con una enorme sonrisa en su cara, iba a ser su primera batalla y con su propio Pokémon—. Rattata, ve —el roedor que lo acompañaba avanzó unos pasos, su pelaje era principalmente púrpura y en su vientre beige, tenía unos largos bigotes, una cola enroscada en la punta, grandes dientes para roer su comida y ojos rojos como los de Bulbasaur. Lo que más le llamó la atención era que la pequeña criatura no dejaba de mover sus orejas.

—Bulbasaur —el verdoso Pokémon también avanzó.

—¡Placaje!

—¡Tú también! —Rattata y Bulbasaur se abalanzaron el uno contra el otro, golpeándose en el costado derecho e izquierdo respectivamente.

—¡Ataque rápido! —el roedor atacó velozmente a su oponente con una de sus garras en toda su cara.

—Vamos, piensa —se dijo para sí mismo.

Por algún motivo, la batalla lo extasiaba y lo obligaba a dejar de ser como siempre era, tranquilo, y volverse inquieto, pensar demasiado, comenzar a razonar, empezar a deducir. Siempre se había exaltado cuando veía batallas por televisión o en vivo, pero esta vez era él el involucrado, además era su primera pelea, eso aumentaba la emoción.

—Ya lo tengo. ¡Bulbasaur, usa gruñido! —la planta-animal lanzó un ruido desde su boca y Rattata bajó su cabeza para refregar sus patas en sus orejas debido al molesto sonido que entró en sus oídos—. ¡Látigo cepa! —una liana salió de la parte que se halla entre el bulbo de Bulbasaur y el lomo de éste mismo y golpeó al roedor, dejándolo débil y sin poder batallar—. ¡Bien hecho, Bulbasaur! Ganamos nuestra primera batalla —entrenador y Pokémon rieron juntos.

—Eso fue bastante rápido —exclamó el otro chico con sorpresa mientras recogía a su Pokémon que ya volvía a estar más lúcido—. Demasiado rápido. Debo saber cómo lo hiciste.

—Fue fácil —dijo algo más calmado—. Simplemente noté que tu Pokémon movía mucho las orejas para un lado y otro, así que supuse que estaba alerta y que usaba sus oídos para percibir cualquier peligro, lo que me llevó a pensar en atacar ese punto y dañar su audición por unos momentos, para poder dar un golpe final —inhaló aire, el furor no se había ido del todo.

—Asombroso, nunca había escuchado algo semejante, una persona que deduce para poder vencer. Debo saber tu nombre.

—Soy Jack Evans.


Pokédex: Aquí voy a poner los Pokémon que han salido hasta el momento, obviamente no es necesario y tal vez le quite seriedad al fic (no sé), pero tenía ganas de ver a los pokémon de la primera generación en el modelo 3D, todos juntos, esto de la pokédex es sólo una excusa para poder hacerlo.
Spoiler









































































































































































































































































































































































































































































#001 - Bulbasaur #002 - Ivysaur #003 - Venusaur #004 - Charmander
#005 - Charmeleon #006 - Charizard #007 - Squirtle #008 - Wartortle
#009 - Blastoise #010 - Caterpie #011 - Metapod #012 - Butterfree
#013 - Weedle #014 - Kakuna #015 - Beedrill #016 - Pidgey
#017 - Pidgeotto #018 - ??? #019 - Rattata #020 - ???
#021 - Spearow #022 - Fearow #023 - Ekans #024 - Arbok
#025 - Pikachu #026 - Raichu #027 - Sandshrew #028 - Sandslash
#029 - Nidoran♀ #030 - Nidorina #031 - Nidoqueen #032 - Nidoran♂
#033 - Nidorino #034 - Nidoking #035 - Clefairy #036 - Clefable
#037 - Vulpix #038 - ??? #039 - ??? #040 - ???
#041 - Zubat #042 - Golbat #043 - Oddish #044 - ???
#045 - Vileplume #046 - Paras #047 - Parasect #048 - ???
#049 - Venomoth #050 - ??? #051 - ??? #052 - Meowth
#053 - Persian #054 - ??? #055 - Golduck #056 - Mankey
#057 - ??? #058 - Growlithe #059 - Arcanine #060 - ???
#061 - Poliwhirl #062 - ??? #063 - Abra #064 - Kadabra
#065 - Alakazam #066 - ??? #067 - ??? #068 - Machamp
#069 - Bellsprout #070 - Weepinbell #071 - ??? #072 - Tentacool
#073 - Tentacruel #074 - Geodude #075 - Graveler #076 - ???
#077 - Ponyta #078 - Rapidash #079 - ??? #080 - Slowbro
#081 -Magnemite #082 - Magneton #083 - ??? #084 - Doduo
#085 - ??? #086 - Seel #087 - Dewgong #088 - Grimer
#089 - ??? #090 - Shellder #091 - Cloyster #092 - Gaslty
#093 - Haunter #094 - ??? #095 - Onix #096 - ???
#097 - Hypno #098 - ??? #099 - ??? #100 - Voltorb
#101 - ??? #102 - Exeggcute #103 - Exeggutor #104 - Cubone
#105 - ??? #106 - Hitmonlee #107 - Hitmonchan #108 - Lickitung
#109 - Koffing #110 - Weezing #111 - ??? #112 - ???
#113 - Chansey #114 - Tangela #115 - ??? #116 - Horsea
#117 - Seadra #118 - Goldeen #119 - ??? #120 - Staryu
#121 - Starmie #122 - Mr. Mime #123 - Scyther #124 - ???
#125 - Electabuzz #126 - Magmar #127 - Pinsir #128 - Tauros
#129 - Magikarp #130 - ??? #131 - ??? #132 - ???
#133 - Eevee #134 - Vaporeon #135 - Jolteon #136 - Flareon
#137 - ??? #138 - Omanyte #139 - Omastar #140 - ???
#141 - ??? #142 - Aerodactyl #143 - ??? #144 - ???
#145 - ??? #146 - ??? #147 - Dratini #148 - ???
#149 - ??? #150 - ??? #151 - ???




Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#2
Debo felicitarte, la historia me atrapó y mucho; me encanta tu forma de describir, completa y no dejas en duda para nada...

Ahora unos detallitos chiquitos:

-"el viejo rio" es "el viejo rió"

-"Si quiera" es "siquiera"

Sólo eso, lo demás está perfecto, te felicito, no puedo esperar a ver el siguiente capítulo

"Come and Play... If you are not afraid" :winky:

And if you are really not afraid, Check out my gallery!
http://www.cpokemon.com/foro/threads/36399-Mirmo-s-Garbage-Gallery
#3
solamente diré genial! yo ademas de los "errores obvios" que ya marco @Mirmodeus, es la primera vez que me paso aquí, así que anótate un seguidor mas para tu Fic, por cierto y corrígeme si estoy equivocado, te estas basando en Pokémon Special verdad?, solo leí unos pocos capítulos de ese manga :wink: pero recuerdo algunas cosas muy parecidas en tu Fic, sigue adelante!
Como recomendación, para saber donde esta el segundo capítulo, hazlo con letras grandes
Saludos!
Terminal Global
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ACADEMIA
#4
Mirmodeus: Gracias, me alegro que te haya gustado, revisé los detalles que me indicaste y ya los arreglé, había puesto rio en ves de rió porque el word me lo corregía así, sin embargo, aquí me dice que esa manera está mal, busqué en internet y me dice que se conjuga rió, pero que rio es una opción, también pasa en otros tiempo y modos, pero lo dejé como rió porque me gusta más.

Photolinkeeper: Gracias por comentar. La verdad es que el mundo de mi fic es uno totalmente aparte del animé, manga y juegos. Sin embargo tiene algunas cosas de ellos, las pokéball con la parte roja transparente lo tomé de Pokémon Special, para facilitar algunas cosas como saber qué pokémon está en cada una de ellas, o entregar sólo tres pokédex, aunque en el caso de mi fic son tres cada año, eso se me ocurrió en el momento que lo escribí, para meterle más historia de fondo. Anunciaré el capítulo con letras más grandes.


Capítulo 2:


Spoiler
Una chica con buena defensa


Sin duda era la construcción más moderna de la ciudad, tenía tres pisos y sus lisas paredes exteriores variaban entre los colores blanco y verde oscuro, y algunas estaban cubiertas por la mejor madera, poseía enormes ventanales cuidadosamente limpios y una piscina con un agua tan transparente como el mismo aire. Estaba rodeada y adornada al mismo tiempo con árboles podados de tal manera que parecían esferas, tenía un espacioso jardín atravesado por un camino que llevaba a una puerta corrediza mecanizada y una pared que definía todo el terreno donde la casa se ubicaba.

En una de las habitaciones dormía tranquilamente una joven de ondeados cabellos marrones en una cama de sabanas de seda y cobertor de terciopelo totalmente blanco. La habitación era tan fina que irradiaba sofisticación por todas partes, de la misma manera que todos los rincones del hogar.

Una mujer de contextura gruesa y vestida con un traje negro y delantal blanco entró al dormitorio con una bandeja en las manos, en las que traía un emparedado y un jugo natural de naranja.

—Señorita Karin, ya es hora de levantarse —la mujer dejó la charola sobre el velador, al costado de una pokéball, y abrió las cortinas, dejando entrar la luz del sol y exponiendo aún más la fineza del cuarto.

—Buenos días, Guillermina —dijo la chica luego de despertar y bostezar—. ¿Has sabido algo de mi padre?

—Llamó hace media hora para avisar que llegaría mañana cerca del medio día —respondió la mujer—. Pero que podría suceder cualquier cosa imprevista que lo pudiera retrasar.

—Ya debería estar aquí —dijo la muchacha como si no hubiera escuchado lo que le acababan de decir—. En dos días será mi primer concurso y quiero que él esté ahí. ¿Trajiste comida para Sandshrew?

—Sí, aquí está.

Guillermina dejó un plato con comida para Pokémon al costado de la cama y la chica dejó salir a un roedor, de afiladas garras y duras escamas amarillas, panza beige y enormes ojos negros, de la pokéball en el velador.

—¿Tiene pensado salir hoy, señorita?

—Sí. Quiero ir a la Casa del Entrenador, necesito entrenar para el concurso, esa niña de nombre Lyra, ¿recuerdas que te comenté sobre ella? —Guillermina asintió— Pues se veía muy decidida y fuerte, no logré sacarle mucha información, pero no debo arriesgarme. Así que le pediré a Jaime que me lleve a la ciudad —dijo la chica como si su casa no fuese parte de ella.

Gran parte de las viviendas estaban compuestas por tejados verdes y murallas marrones, como si intentasen emular un enorme bosque, la única variación eran las tonalidades de estos colores. Justamente Ciudad Verde estaba hecha con el propósito de no causar un gran impacto en la naturaleza, los únicos edificios que sobresalían eran los que se situaban más al centro de la urbe por poseer distintos colores para una ubicación más fácil, de hecho, si una persona se parara en algún lugar alto mirando a esta ciudad vería un montón de edificios rodeados de un espeso y amplio bosque.

Jack había llegado a Verde el día anterior cerca de las nueve de la noche sin ningún problema luego de un aburrido viaje entre Paleta y la ciudad, su única entretención había sido la batalla con el entrenador del Rattata. Ahora se dirigía a la Casa del Entrenador, había tomado el bus número tres de color rojo como le había indicado la enfermera del Centro Pokémon donde había pasado la noche, el Centro Pokémon era una especie de hospital para los Pokémon y hotel gratis para entrenadores viajeros, y se encontraba sentado mirando por la ventana para conocer más la ciudad.

Mientras la recorría, se percató de la enorme población de árboles que inundaba la urbe, metidos entre edificios, no había uno solo que no tuviera un árbol en su jardín, incluso había un edificio construido alrededor de un árbol, parecía ser la municipalidad de la ciudad, puesto que había algunos policías y mucha gente entraba y salía del lugar.

Le tomó media hora en llegar al lugar, el bus lo dejó justo en frente de una casa de paredes cubiertas por madera barnizada y tejado verde, ventanas muy limpias y árboles en el jardín, como la mayoría de las construcciones en toda la ciudad. Por un momento Jack pensó que se había equivocado de lugar al ver una casa común y corriente, pero no demoró en ver un letrero al costado de la entrada que decía “Casa del Entrenador”.

—Sí que se tomaron bien literal lo de casa —dijo haciendo énfasis en la última palabra.

Se acercó a la entrada, que estaba abierta, vio muchos maceteros con arreglos florales con la inscripción “Florería Alma” en ellos y entró al recinto. Una mujer lo abordó repentinamente, vestía un atuendo rojo y una enorme sonrisa se apoderaba de todo su rostro.

—¡Buenos días, joven entrenador! —dijo con voz chillona— ¿Vienes a inscribirte para alguna batalla? ¿Si es así, en qué nivel te gustaría participar, novato, medio, avanzado o experto? —seguía sonriendo.

—Novato —contestó Jack algo incómodo, la exagerada sonrisa era algo perturbadora.

—Muy bien, puedes esperar sentado a que llegue alguien y se inscriba en tu categoría, Ciudad Verde es visitada por muchos entrenadores novatos, no tardará en llegar alguien igual de principiante como tú —terminó de decir con una enorme sonrisa.

—Gracias —Jack se sintió aliviado de dejar de hablar con aquella mujer.

El chico se dirigió a unos asientos rojos puestos alrededor de varias mesitas de centro con varias revistas en ellas, también se fijó un poco más en los detalles del lugar, pues la sonriente mujer se había llevado toda su atención, las paredes estaban tapizadas con diseños de rayas horizontales, el piso estaba alfombrado y al fondo de la habitación se encontraba una escalera que conducía a un subterráneo, Jack supuso que ahí se llevaban a cabo las batallas. Se sentó frente a una anciana que, si no fuese porque estaba respirando, cualquiera pensaría que estaba muerta, un joven de aproximadamente veinte años que llevaba auriculares en los oídos con el volumen tan alto que se entendía perfectamente lo que escuchaba, estaba sentado un poco más a la derecha, y un caballero, que veía cómo su pequeña hija corría por todo el lugar tras un pelota que era casi más grande que ella, estaba del otro lado, más cerca de la escalera.

Un automóvil blanco y muy lujoso se estacionó justo frente a la Casa del Entrenador, era todo muy brillante y limpio, además de ser un modelo del año. La puerta del chofer se abrió y un hombre bien vestido con un uniforme y sombrero se bajó y abrió la puerta trasera. Una muchacha vestida con un chaleco amarillo se bajó del coche, llevaba puesta una falda, zapatillas y calcetas, todo de color blanco, y parecía tener la misma edad que Jack.

La chica se despidió del chofer y se acercó a la Casa, caminó con su ondeado pelo marrón al viento mientras las mangas arremangadas de su chaleco resaltaban en ella el estereotipo de niña económicamente acomodada. Entró al recinto y la mujer de la enorme sonrisa se le aproximó.

—¡Buenos días, señorita Karin! —la chica contestó con educación, pero con distancia— ¿En qué…?

—Novato —interrumpió.

Jack supo inmediatamente que se enfrentaría a aquella chica, él nunca se había dejado llevar por las apariencias, pero aquella muchacha emanaba un aire a superioridad atribuida por ella misma y avalada por todo ese dinero que seguramente tenía, pues no mucha gente se paseaba por ahí con esa clase de automóvil y más encima con chofer personal.

—Llegas en el momento indicado, tenemos a un chico esperando en esa misma categoría.

—Perfecto, así no tendré que esperar —dijo la chica con preponderancia.

Seguida de la muchacha, la recepcionista se acercó a Jack y los condujo a ambos por las escaleras hasta llegar al subterráneo, una vez ahí pudieron ver seis campos de batalla enrejados, separados por pasillos cubiertos por cerámicas azules y blancas e iluminados por todos los rincones, en algunos de ellos incluso se estaban librando batallas.

—Pueden usar esta de aquí —indicó la mujer, aún seguía sonriendo. Luego se marchó.

—Soy Karin Wheeler —Jack tenía la sensación de que la chica quería a un oponente con un aspecto más imponente, alguien que generase algún interés, pensó que la chica lo miraba con desdén por su apariencia tan simple, que lo juzgaba por eso, pero no podía quejarse, él había hecho lo mismo cuando la vio acercarse a la Casa.

—Soy Jack Evans —la postura de los brazos de la chica cambió de la cintura a estar cruzados, como si de repente algo hubiese despertado su interés.

—Comencemos de una vez —dijo Karin—. ¿Te parece uno contra uno? Sólo tengo un Pokémon.

—Yo también tengo uno.

—Bien. Sandshrew —el roedor salió y se paró con firmeza mirando a Jack con sus profundos ojos negros.

—Bulbasaur —el animal-planta apareció frente a su oponente y la miró con cautela.

—¡Cuchillada!

—¡Placaje!

Los dos Pokémon se abalanzaron el uno contra el otro, sin embargo, solamente Sandshrew logró efectuar el movimiento, resultó ser más rápida que Bulbasaur a la hora de moverse, éste último terminó con un rasguño en su pata delantera izquierda, dejándole un pequeño dolor.

—Maldición, ahora será más difícil para Bulbasaur moverse —se dijo Jack a sí mismo— tendré que pensar en otra cosa. Látigo cepa —una liana salió de abajo del bulbo y se dirigió al roedor.

—¡Rizo defensa! —Sandshrew se enrolló hasta convertirse en una bola, el látigo cepa de Bulbasaur golpeó al Pokémon de Karin, pero no pareció hacerle daño.

—Esas escamas amarillas en su piel, actúan como una armadura.

—Así es —afirmó Karin—. Con esa piel es capaz de resistir ataques poderosos o caídas de grandes alturas y no recibir daño alguno —dijo con un poco de orgullo—. Es muy conveniente, sobre todo si lo mantienes así.

—Pero si lo mantienes así no podrías atacar, a menos que…comenzara a rodar —concluyó Jack.

—Desenrollar —Sandshrew comenzó a rodar rápidamente y golpeó a Bulbasaur, que no alcanzó a escapar, justo en la herida, el animal-planta soltó un quejido y el roedor volvió a su puesto, aun convertido en una bola.

<<Está usando su defensa para poder atacar —pensó Jack—si sigue así, Bulbasaur no podrá hacer daño, látigo cepa debería ser efectivo, pero es un ataque físico, no sirve golpear a Sandshrew, hay que…dañarla de otra manera.>>

—¿Qué sucede? ¿Se te acabaron las ideas? —preguntó Karin con un ligero tono de arrogancia.

—Se me acaba de ocurrir una —dijo—. Tal vez Bulbasaur no se mueva con rapidez, pero me parece una excelente ocasión para ver si sus ataques a larga distancia lo son —la expresión de la chica cambió—. Drenadoras.

Del bulbo salió velozmente una semilla que, al tocar la dura piel de Sandshrew, liberó una serie de enredaderas llenas de hojitas alrededor de ésta, la cual dejó de estar enrollada para intentar liberarse del dolor que las lianas le provocaban.

—Le quitas la energía, muy ingenioso —comentó la muchacha—. Giro rápido —Sandshrew giró sobre su eje y se liberó de las enredaderas—. Ese movimiento sirve para…

—¡Látigo cepa! —nuevamente una liana hizo aparición, sin embargo, esta vez pudo dar en el objetivo, el látigo dio en todo el rostro de Sandshrew, dejándola tirada en el suelo boca arriba, mientras Karin miraba atónita—. Ese movimiento sirve para deshacerse de otros que son molestos, drenadoras es uno de ellos —terminó la frase de la chica—. No sabía que tu Pokémon podía hacerlo.

—Sandshrew, querida, regresa —el roedor volvió a la pokéball—. Debo ser sincera contigo, cuando te vi pensé que eras un novato cualquiera, pero peleaste bastante bien.

—Yo también debo serlo, yo pensé que eras la típica niña engreída que se cree mejor que el resto, pero sabes reconocer que te equivocas —Karin no supo qué decir a eso.

—Sácame de una duda, ¿tu apellido tiene alguna relación con esa famosa familia de entrenadores? —ahora Jack entendió por qué ella había cambiado de postura cuando escuchó su apellido.

—Sí, pero no me gusta hablar de eso.

—No quieres destacar por la fama de ellos, te entiendo, yo soy hija del gobernador, y tampoco me gusta destacar.

A Karin no le gustaba destacar por el puesto público de su padre, pero no tenía problema en hacerlo gracias a sus lujos.

—¿Quieres que te lleve al Centro Pokémon? Me imagino que querrás que curen las heridas de Bulbasaur. Le puedo decir a Jaime que nos lleve.

—Claro, gracias —Jack metió a su Pokémon a la pokéball.

Los dos subieron al primer piso, se despidieron de la recepcionista, que aún seguía sonriendo, y salieron de la Casa del Entrenador. Se acercaron al lujoso auto y el chofer se apresuró en abrir la puerta trasera.

—Jaime, me gustaría que nos llevases al Centro Pokémon, por favor. Él es Jack Evans, luché contra él y me derrotó hábilmente, le ofrecí llevarlo también. Espero que no sea problema para ti —para sorpresa de Jack, Karin era más amable de lo que parecía.

—Por supuesto que no, señorita —Karin subió sin escuchar bien lo último que dijo Jaime—. Por favor, joven Jack, suba.

—Gracias —dijo el chico algo incómodo con tanto servicio y sofisticación.

Y Jack partió en un auto conducido por un extraño, junto a una chica con aires de grandeza que le venían de vez en cuando y que acababa de conocer. Además todo estaba tan limpio que el muchacho no se movió mucho durante el trayecto para no arrugar ni manchar nada, no podía arriesgarse a eso, ya que tan sólo el lugar donde estaba sentado valía más que su propia casa.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#5
¡Saludos, Elven! ^^

Vaya, recién llegas y nos traes un fanfic, ¡eso es genial! Las nuevas historias siempre son bien recibidas ^^

Debo decir que no escribes para nada mal, de hecho, me gusta tu estilo, vas despacio pero vas describiendo todo con tanto esmero que lo disfruto. Por el contrario, a pesar de que ya tienes dos capítulos, la historia no está despertando mucho interés en mí; no empezaste con el típico muchacho que se queda dormido, es cierto, pero fanfics con jóvenes entrenadores hay muchos y puede que tengas una gran idea entre manos, pero por los momentos es algo aburrida... sólo algo, te salvas que escribes muy lindo y me hace seguir leyéndote.

Por los momentos, Jack no me parece un personaje con mucho carisma; sí, es inteligente, modesto y muy diligente con sus cosas, pero no hay nada más allá de eso, no tiene chispa suficiente todavía como para encender algo más allá que un "Not Bad" de mi parte. Lo mismo con Karin, aunque ella ha mostrado más de lo que está hecha, todavía no siento ese encariñamiento que suelo desarrollar algunas veces.

Seguramente, tienes una gran idea entre manos para Jack, porque por ahora me parece uno de esos fics que me aburren totalmente pero tan bien escrito que sigo adelante. Y si no la tienes... bueno, estás a tiempo de considerarlo xD

Que conste, no vas mal hasta ahora, no sé cuánta experiencia tengas escribiendo fanfics pero es genial que te animes a traer esas ideas a la vida luego de tantos años dándoles vuelta en tu cabeza; sólo que este tipo de comienzos a mi me parecen aburridos, es todo.

Esperaré el siguiente capítulo a ver qué tal le va a Jack con Karin, aparte que me gustaría saber qué tienes entre manos.

Antes de irme... "Una chica con mucha defensa"... no sé por qué, pero el título de ese capítulo me hizo reír... mucho xD. Sólo te lo quería comentar como dato curioso xD

Sigue adelante :D

¡Ah! Antes de que se me olvide, una pequeña sugerencia: No pongas los capítulos en colores. Debo admitir que no me molestó para nada, pero puede que a algún lector en potencia si le resulte tedioso, así que lo mejor es dejarlo en negro. Tus comentarios del color que quieras, casi nadie los lee (?)—mentira—, pero el fanfic si es importante que le presten atención. Yo cometí este pecado también y desde entonces, más nunca. Te diría lo mismo de la font, pero sería egoísta de mi parte decirlo sólo porque me choca la Comic Sans en un texto así... no me hagas caso con eso último xD

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#6
Dios, debo mejorar mi ortografía @_@

Hasta ahora me está gustando demasiado la historia y qué genial que empezamos a ver un poco de acción en la historia. *:D

sigue así, amigo, eres muy bueno, sigues perfecto con las descripciones y todo, aunque siento que hubo una parte donde dejaste de ser más detallado o al menos eso creo yo.

Espero más de la historia pronto.

"Come and Play... If you are not afraid" :winky:

And if you are really not afraid, Check out my gallery!
http://www.cpokemon.com/foro/threads/36399-Mirmo-s-Garbage-Gallery
#7
*Snif snif*
Hmmm... el olor de la perfección... el de la excesiva bondad y la repetición de los tiempos... ¿no será, no será, de nuevo, de nuevo, una de esas historias por donde el protagonista es un Gary Stu y la trama no difiere de los juegos? Ooooh, que desgracia, voy a tener que ponerme dura...

O quizá no tanto :3.

Porque, veamos, a pesar de que la historia es ya reiterativa de por sí y los personajes no me atraen mucho (pues por el momento me parecen muy planos y, en fin, típico de esas historias, tanto Jack como la otra -_-), está narrada con tal lujo de detalles que hace de la lectura más amena. Si no fuera por ello, lo habría dicho con pelos y señales y habría sido afilada con mis palabras. Creo que te puedes considerar afortunado de que no suelte mi cólera. Porque, al fin y al cabo, me quedó claro cómo es el espacio por donde desarrollan los hechos.

Sin embargo, tal y como dije antes, el principio de la historia es muy visto, tanto como en fanfics como en la propia franquicia... pero bueno, tú ya reconociste que no era la gran cosa. Igual, no sé si será por mi manía de entonar o qué demonios, pero cuando veo que los entrenadores sacan sus pokémon, me los imagino diciéndolo como si dijeran... "sal de tu bola y no me molestes más, maldito esclavo". No sé, creo que ahí te faltaron los puntos de exclamación o algo.

Y sobre el transcurso de la historia... bueno, por el momento va a buen ritmo. Aunque me gustaría ver que fuera algo más que la típica historia que uno ambiciona a llegar a ser de los grandes y pasa una secta marvada de por medio. ¡Oh, sería glorioso!
Igual que Onix, espero que tengas grandes planes para tu protagonista; y además de eso, pongo esperanzas en que los personajes se desarrollen más y muestren también algunos desperfectos y errores y demás. Serán inteligentes y buenas personas desde un principio, pero que ya se presenten así... al menos a mí ya me pone la piel de gallina.

Y no tengo nada más que decir. Espero que lo siguiente que venga haga cambiar mi perspectiva OwO.
Cheerio~!


#8
OnixTymime: mi oscuro propósito en este foro es publicar mi fic para que me digan lo que me falta. La verdad es que justamente lo que más me cuesta es marcar bien la personalidad de los personajes, cuando hice a Jack pensé en un joven con un comportamiento normal y por esas cosas del destino me enfoqué un poco más en los personajes más secundarios, error mío, aún así traté de darle un poco más de chispa en el capítulo de ahora, tuve que leerlo y ver dónde poner algo un poco más característico, porque ya tengo varios capítulos hechos, no sé si lo logré en este capítulo, espero que me lo digas. Cuando yo leí el título también me causó algo de gracia.

Mirmodeus: me alegro de que te guste, no sé si llamarlo acción, por el momento intento presentar a algunos personajes que van a influir un poco en la historia.

Poisonbird: muchas gracias por no soltar tu cólera contra mí. Cuando pensé en la historia, por allá cuando tenía como 12 años, pensé en un entrenador que soñaba con ser el mejor y que iniciaba un viaje para hacerlo, juntos a sus amigos y todo eso, pero durante el transcurso de estos 8 años, se me ocurrieron varias cosas, hice varias versiones y la historia fue mutando hasta como está ahora. Cómo dije en el primer post del tema, la historia trata sobre el viaje de entrenamiento de un chico que vive con el estigma de pertenecer a una familia de entrenadores conocidos a raíz de esto van a surgir algunos problemas con los que tendrá que lidiar y su objetivo va a ir cambiando y la Liga Pokémon va a quedar en segundo plano en algún momento. Igual me gustaría que leyeras el nuevo capítulo para saber si logré un poco llamar la atención.


Capítulo 3:

Spoiler
Academia Pokémon


Era su segundo día en Ciudad Verde y Jack nuevamente se encontraba en un autobús, esta vez era el número siete de la línea verde y se dirigía a la Academia Pokémon, un lugar para entrenadores novatos. Karin se lo había mencionado el día anterior antes de despedirse, pero no le había hablado mucho al respecto, sólo le recomendó ir para explotar su habilidad deductiva, pero Jack no veía cómo podría hacer eso.

El bus paró frente a lo que parecía ser una simple escuela, sus paredes eran blancas en las partes donde se indicaba la separación entre el primer piso y el segundo, en las demás partes tenía madera barnizada, sus tejados eran verdes para no desentonar con el resto de la ciudad y estaba infestado de árboles por todos lados, como cualquier otro recinto.

Jack se bajó y caminó tranquilamente hacia la entrada, subió por unas escaleras de madera y llegó a la recepción, las paredes eran blancas, los asientos tapizados y en el fondo unas puertas de vidrio permitían el acceso a un campo de batalla de tierra. Se acercó a un mesón blanco donde una mujer de traje rojo leía una revista de modas y le habló.

—Vengo a inscribirme a una clase —la mujer le pasó un formulario.

—Llena esto con tu nombre y marca la clase a la que quieres entrar —dijo la mujer sin siquiera mirarlo. Jack pensó si le pagaban por estar leyendo todo el día.

El muchacho escribió su nombre y leyó las diferentes clases que se impartían: Cambios de estado, Objetos equipables, Ventaja y desventaja de tipos, Crianza Pokémon, Estadísticas y Evolución.

—¿Por qué no eliges cambios de estado? —dijo la voz de un chico.

Jack volteó y vio a un muchacho de su misma edad y altura, vestido con una polera blanca, pantalones de mezclilla rotos en las rodillas y deshilachados al final de las piernas, zapatillas sucias que alguna vez habían sido blancas y un gorro de lana rojo que cubría parte de su cabello marrón, además de tener los ojos verdes y una mochila negra. El joven estaba acompañado de un ave de plumaje rojo en las alas, marrón en la cabeza y cola, beige en el pecho, y negro en la espalda, que se encontraba parado sobre su hombro izquierdo.

—¡Elliot! —exclamó Jack con sorpresa al ver a su mejor amigo justo en frente suyo.

—Si me preguntas mi opinión, te diría que entraras a todas, pero son a la misma hora.

—¿Qué haces aquí?

—Lo mismo que tú, vine a ver si aprendo algo. Por cierto, él es Spearow —Jack acercó su mano para acariciarlo, pero el pájaro lo picó—. Aun no confía mucho en los humanos —dijo con una sonrisa burlona al ver a su amigo adolorido.

—¿Por qué dijiste que debería entrar a todas las clases? —preguntó mientras se sobaba el dedo y le lanzaba una feroz mirada por no haberle avisado sobre la desconfianza del pájaro.

—Pues, no sabes casi nada y eso hace que tus deducciones se vean disminuidas —conocía muy bien a su amigo—. Necesitas conocimiento.

Con esas palabras, Jack entendió por qué Karin le había dicho que la Academia Pokémon le serviría para explotar su capacidad deductiva. Era obvio, para poder deducir requería de un conocimiento previo, se sintió algo tonto por no haberlo inferido antes. En pocas palabras Karin y Elliot le habían dicho ignorante de una manera más adornada.

Los dos amigos se inscribieron en la que Elliot había sugerido y se dirigieron a la sala donde la clase era impartida. Caminaron por el pasillo de la derecha y subieron la primera escalera, doblaron a la izquierda y llegaron a una sala cuyo piso tenía la forma de escalaras, con pupitres en cada nivel para que los asistentes pudiesen ver mejor, ya habían varios ocupados. Jack y Elliot se sentaron en la cuarta fila.

Un señor gordo entró a la sala, vestía una chaqueta y pantalones marrones y una camisa blanca, además su calva brillaba con el reflejo de la luz.

—Buenos días —dijo—. Mi nombre es Casimiro Fernández y haré la clase de Cambios de estado. ¿Alguien sabe qué es un estado?

—Es un problema que hace que el Pokémon no rinda correctamente —respondió una niña con trenzas en su cabello. Jack pensó que ella sería la sabelotodo de la clase, aunque no le importó mucho, su cabeza ya descansaba sobre su mano y sus ojos miraban con somnolencia.

—Correcto. Existen dos tipos de estado, los persistentes y los efímeros —explicó—. Los persistentes son aquellos que duran hasta que el Pokémon sea curado, como por ejemplo la parálisis, y los efímeros tienen una durabilidad relativa, se acaban luego de la batalla o antes, por ejemplo el enamoramiento.

Casimiro continuó hablando toda la hora de clase sobre la cantidad de estados, cómo prevenirlos, evitarlos o combatirlos y qué los produce. Se encargó de hablar de cada uno de ellos con lujo de detalles.

La clase terminó y Jack luchaba por no quedarse dormido, al ver esto, Elliot le acomodó un fuerte palmetazo en toda la frente, como lo hubiera hecho cualquier mejor amigo.

—¡¿Por qué hiciste eso?! —preguntó sobándose mientras una pequeña lágrima brotaba de su lagrimal—. Me dolió.

—Te estabas quedando dormido. ¿Si quiera pusiste atención a lo que el profesor dijo? —cuestionó Elliot con mucha indignación.

—Sí. Más o menos. Es que la clase estaba un poco aburrida, más o menos, bastante —lo último lo dijo en voz baja para que el profesor no escuchara y no provocar una situación incómoda— Sabes que a mí me gusta la acción en vez de toda esta teoría.

—Pero necesitas toda esta teoría para las batallas—dijo mientras salían de la sala y caminaban por el pasillo—. Además de qué acción me hablas, si lo único que haces es no llamar la atención, así nunca llegará esa acción que tanto buscas.

—Ya tengo suficiente con la atención que trae mi apellido.

—Como sea.

Toda la clase bajó a un campo de batalla de tierra rodeado de bancas para el público, justo en medio de la academia. Los profesores de todas las clases se reunieron y los entrenadores fueron elegidos para pelear totalmente al azar. El ganador avanzaría a la siguiente ronda y quien ganara el mini torneo se llevaría un premio. Al escuchar que se realizarían batallas, Jack se paró firme y se le acabó todo el sueño, la reacción era un poco más exagerada que las veces anteriores en que había luchado, pero al estar su amigo presente se sentía más confiado para explayarse mejor.

El primero en luchar fue Elliot. Spearow seguía parado en su hombro y el chico había sacado una pokéball, por lo que Jack supuso que sacaría a otro Pokémon y ya sabía de cuál se trataba, después de todo Elliot era otro de los chicos a los que el profesor Oak le había entregado una pokédex ese año. Si los dos llegaban a la última batalla, Bulbasaur se enfrentaría a ese Pokémon y se encontraría en una desventaja de tipo evidente.

—¡Charmander! —un lagarto anaranjado y bípedo apareció frente a todos, tenía una mirada alegre y una flama en la punta de la cola, además de tener el vientre beige.

La batalla de Elliot fue bastante rápida, al igual que la mayoría. Los dos amigos no demoraron mucho en ganar todas las peleas y llegar a la final. Después de quince minutos de descanso, Jack y Elliot se pusieron en sus respectivos puestos en el campo de batalla, de la misma manera lo hicieron Bulbasaur y Charmander. El apellido de Jack, como de costumbre, llamó la atención de todos los asistentes cuando Casimiro lo dijo por primera vez, sin embargo, nadie se atrevió a preguntarle si era familiar de alguien como lo había hecho Karin el día anterior, aunque ella tenía una personalidad diferente y muy peculiar.

—Esta será nuestra primera batalla —comentó Elliot.

—Y más te vale que no sea la última —agregó Jack, su ánimo estaba en ascenso desde que se enteró de que pelearían—. Estoy listo para luchar.

—Charmander, usa día soleado —el lagarto lanzó una esfera brillante desde su boca que quedó suspendida a varios metros del suelo entre Bulbasaur y Jack.

—¡Placaje! —el cuadrúpedo corrió hacia su contrincante y le propinó un fuerte golpe con todo su cuerpo, lanzándolo algunos metros, pero sin perder el equilibrio.

—¡Ascuas! —desde su posición, Charmander expulsó una pequeña llamarada de fuego que impactó contra Bulbasaur.

—Bulbasaur, usa… —unas flamas aparecieron alrededor del Pokémon de Jack, envolviéndolo por unos segundos, causándole un daño adicional—. ¿Qué sucede? —preguntó horrorizado.

—Tu Pokémon está quemado. Si hubieras puesto atención en clase lo sabrías —explicó Elliot con seriedad, él también cambiaba un poco a la hora de luchar, su tono se tornaba ligeramente más maduro. Además le encantaba refregarle los errores a Jack en su propio rostro.

—Perfecto —dijo sarcásticamente para sí mismo—. Ahora tendré que lidiar con eso. ¡Bulbasaur, látigo cepa! —unas lianas salieron de la parte inferior del bulbo de Bulbasaur y golpearon a Charmander en el rostro.

—Pantalla de humo.

El lagarto por tercera vez abrió la boca para expulsar algo, esta vez era un humo negro que inundó gran parte del campo de batalla y nuevamente unas flamas envolvieron al animal-planta, debilitándolo un poco más.

—Bulbasaur está muy débil, debo pensar en algo —se dijo Jack—. Obviamente el humo es para fallar, debo pensar en un movimiento que llegue a Charmander y que le dé sin fallar. ¡Gruñido! —gritó— Eso disminuirá su ataque —sonrió un poco.

El verdoso Pokémon emitió un fuerte gruñido que hizo que Charmander y Elliot se taparan los oídos. Algunas personas del público también lo hicieron.

—¡Arañazo! —Charmander salió de la molesta humareda y arañó a Bulbasaur, dejándolo botado en el suelo sin poder moverse.

—¿Cómo pudo atinar el golpe? —se preguntó atónito, pero no tardó en responderse a sí mismo al observar la esfera brillante que seguía levitando.

—Veo que ya te diste cuenta —comentó Elliot que acababa de rodear el humo que comenzaba a dispersarse—. Usé la luz de día soleado para ver la sombra de Bulbasaur en el humo, no por nada Charmander lanzó la esfera a ese lugar.

—Lo tenías todo planeado…infeliz —dijo Jack metiendo a su Pokémon dentro de la pokéball para que descansara, pero no estaba enojado, una sonrisa se marcaba en su rostro.

—Un poco, no contaba con que ascuas quemara a Bulbasaur —Elliot también sonrió—. Y no es necesario que me insultes cada vez que te gano…iluso —acostumbraban a tratarse así.

Los dos chicos se acercaron a Casimiro, quien le entregó a Elliot una esfera similar a la pokéball pero con diferente diseño, la parte transparente era azul con franjas rojas mientras que la blanca se mantenía igual.

—Esta es una superball, como varios sabrán, tiene mejor índice de éxito que una pokéball normal —explicó el profesor—. Y es tu premio por haber ganado.

—Gracias —respondió Elliot ante el aplauso de todos.

La gente comenzó a irse del lugar y a despedirse de las personas con las que habían hecho amistad, algunos felicitaban a Elliot por el premio y por la interesante estrategia que había demostrado. También se despidieron de Jack, pero no con tanta cercanía, la curiosidad se notaba en sus ojos, todos querían preguntarle si era o no familiar de ciertas personas.

—No es para tanto —decía Elliot—. Conozco a Jack de antes y además tenía la ventaja de tipo, sólo tuve suerte —cuando se alejaron volteó hacia Jack—. Sabía que tu apellido llamaba la atención, pero nunca pensé que tanto. Ignóralos.

—No te preocupes —dijo Jack—. Esto es parte de pertenecer a mi familia —intentó no verse afectado—. Vamos a comer algo.

Después de todo, a Jack no le decepcionó haber perdido con una persona tan modesta y consciente, sobre todo si era su mejor amigo.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#9
I ♥ your fan fic

Cuando leí el titulo pensé que era un fanfic de inazuma eleven...xD pero cuando lo abro me llevo una sorpresa, esa manera tuya de escribire enamora, y pensar que me paso por aquí dos veces por semana...
*;)¡Monstruos!*;)

#10
"Observó y se percató, o al menos supuso, de que la razón era un programa de televisión que daban justo a esa hora."

GOD DAMMIT PROFESOR.

Ahora volviendo al fic.

Con la parte tecnica, tenés una buena forma de narrar, es tranquila y directa, y la verdad que no me enrede entre las palabras, eso es algo bueno.
El problema es que veo al fic en general muy vacio, demasiado, además de monótono, siendo otro típico fiction de Pokémon. Pero le dejo un pase por el mismo motivo que dije antes, los fics así han de tener un tiempo para que todo se desarrolle, al menos, en algunos casos, como el tuyo.

Con respecto a los personajes, también vacíos, además de que el protagonista, Jack, es ya un tipo perfecto en todos los sentidos, eso eS PECADO.
Aunque te tengo que dar un punto por el inicio del fic, porque si que atrae con la descripción que hiciste.

Usas la lógica de los combates pokémon, eso de aprovechar el ambiente y etc, ojala le des más juego, porque le daría más salsa a la lectura.
Espero que con el transcurso de la historia todo vaya mejor, pero por ahora espero el próximo capitulo.

#11
Vale... diría miles de cosas que no importan; pero como dije antes no importan. Cheers. That's all i'm gonna say [?].

Igual, creo que ahora me toca endurecerme un poco y dejar que se me escape algo de veneno. Una gotita no más. Para que reacciones y hagas algo al respecto.

Respondiendo a tu petición... nope. Sigue sin despertar mi interés. Mucho me temo que vas a necesitar más que una reconciliación y una batalla para que levante una de mis cejas. No puedo destacar gran cosa de este capítulo. Bueno, salvo que Jack presenta un defecto por primera vez en su p*** vida: tiene fobia a la adquisición de conocimientos. O eso o tiene Déficit de Atención. Aunque lo dudo. Si no, no se fijaría en taaaaaaantos detalles. Pero si lo tiene, podría ser una incoherencia en su ser. Hmmmmmmm...
Aún así sigue siendo un prota que no me termina de intrigar. Sí, vale, es venida de una familia famosa, ¿y qué? Los problemas por linaje y sobrenombre está muy visto. Aunque no sé, quizá depende de los problemas que le traiga tal vez lo considere aceptable. Solo espero que no sea porque "sh*t, es Evans, vamos a hacerle bullying" [?].

Lo que es más extraordinario de una historia es que los propios protagonistas solventen problemas y dilemas, sobrepasen sus límites y muestre también un poco de humanidad. Al fin y al cabo, la historia gira en torno a conflictos. Toda serie, todo libro, ¡incluso en todo santo cortometraje, ocurre algo que hace a los que están dentro de la diégesis (dentro de la historia, vaya, ya empezamos con los tecnicismos [?]) actúen en consecuencia! Aunque tampoco hay que mostrar solo la parte bonita del ser humano. No sé si me explico.

Bueno, creo que será mejor que te deje una entradita de un blog que, aunque breve, te da buenas pautas y consejos para crear buenos personajes. Igual, puedes mirar más de ese blog. Hay artículos que están bastante bien y completan lo que sería esto.
Igual, tu protagonista aún no ha salido de mis sospechas de que caiga o ya cayó en el sueísmo. Si aún no sabes lo que es, te haré el favor de explicártelo yo misma, porque apenas hay entradas españolas que te hagan una explicación completa y los artículos de ayuda, por desgracia, son de otros foros. Así que allá va:

Digamos que un Gary Stu es más y menos que un personaje con demasiadas cualidades. Normalmente estos tienden a ser "cools", por decirlo de alguna manera, y ser atractivos, bien arreglados, también inteligentes, avispados, muy amables, entre otras cosas. Y también tienen algún porte de alguna familia de renombre y, en fin, también suelen llevarse toda la atención de la narración y un pasado un tanto... ¿trágico? ¿Exagerado? Y también demasiado poderosos... oh, y puede que tengan algún trastorno y no se adecuase del todo. Te recomendaría que buscaras sobre ellos, aunque fuera entradas en inglés. De todos modos, con lo que te he pasado supongo que podrás sanar eso. De hecho pone todo lo que no tiene un Gary y lo que le quita de serlo.

Pues nada. Espero haber ayudado con ese problemilla uwu.

Cheerio~!


#12
sly: que bueno que te agrade mi forma de escribir, me alegro mucho.

Captain Rakhan: la verdad es que sí, la historia la pienso ir desarrollando de a poco, porque en las versiones anteriores que hice, tiraba muchas cosas y llenaba los capítulos de información, con respecto a los personajes voy a hacer todo lo posible para que se equivoquen y dejen de ser tan perfectos.

Poisonbird: ¡Me descueraste vivo! Sinceramente me gusta que comentes con acidez (no soy masoquista), porque así me veo de alguna manera obligado a mejorar y corregir los errores (creo que estoy siendo políticamente correcto). Pero creo que todos necesitamos a alguien que nos diga las cosas así. Con respecto a los problemas que se puedan ir presentando en la historia, se van a ir dando de a poco, algunos más complejos que otros, pero por el momento necesito presentar algunos personajes que son importantes para una cosa que va a venir más adelante y que la tengo pensada, no voy a desarrollar mucho su historia, de hecho bien poco, pero necesito que se sepa su existencia por el momento, aun así en este capítulo traté de dar una pequeña explicación de por qué Jack pelea tan bien. La entradita de blog que me pusiste la encontré muy buena y explicativa, voy a recurrir a ella cada vez que lo necesite. Eso de sueísmo no lo conocía, voy a hacer todo lo que pueda para que Jack no siga cayendo ahí. Sólo te pido una cosa, sigue siendo ácida conmigo, la verdad es que quiero mejorar y de todas las personas que me han criticado este fic y las versiones anteriores tú has sido la más punzante, muchos me han dicho las cosas que me faltan, pero no así.

Capítulo 4:

Spoiler
Concurso


La luz entraba por las triangulares ventanas que formaban una enorme cúpula construida firmemente sobre una base cilíndrica pintada de un verde pálido y decorada con pinturas de artistas independientes, la gente entraba al recinto para tomar lugar y deleitarse con el espectáculo, y los concursantes se preparaban en los camerinos.

Era el día de apertura del Hall de Concursos de Ciudad Verde y había mucha expectación por los shows que se darían lugar en el escenario, rodeado por las galerías donde la gente ya esperaba con ansias para que comenzara a funcionar la nueva atracción de la ciudad.

En la quinta fila, cerca del escenario, Elliot miraba hacia todos lados impaciente mientras Charmander y Spearow jugaban en el asiento de al lado.

—¿Por qué tardará tanto ese ******? El show ya va a comenzar —se dijo el chico a sí mismo—. Ya debería estar aquí.

Jack entró corriendo por una de las entradas y miró hacia todos lados, como no vio a su amigo, sacó una botella con agua y bebió. Elliot debió levantarse y hacerle señas para que lo viera. Jack se acercó al asiento al mismo tiempo que su amigo sentaba a Charmander sobre sus piernas y colocaba a Spearow sobre su hombro.

—¿Qué te retrasó tanto?

—Me quedé dormido en el bus y me pasé de largo —explicó Jack un poco jadeante—. Tuve que recorrer varias calles.

—Así veo —comentó Elliot con una sonrisa—. ¿Y cómo te fue?

Debido a sus escasos conocimientos, Elliot había obligado a Jack a entrar a otra clase en la Academia, esta vez había ido a la de Objetos Equipables. Para sorpresa del chico, existían objetos que proporcionaban ventajas y desventajas a los Pokémon que llevaban estos artículos. Naturalmente, Jack debió participar en una batalla al fin de la clase.

—Las batallas no fueron difíciles y Bulbasaur no salió ileso —dijo tratando de no parecer soberbio al mismo tiempo en que dejaba salir a su Pokémon para que viera el espectáculo—. Tuvimos suerte de vencer con el primer golpe. Además nos dieron esto —le mostró una superball mientras sonreía.

—A veces no entiendo cómo puedes luchar tan bien si no sabes nada, cosas tan comunes como cambios de estado o…lo que sea son desconocidas para ti. ¿Acaso tu familia no te explicó nada?

—Sabes muy bien que ellos querían que yo investigara por mí mismo, intentaron explotar mi capacidad de deducción fomentando mi curiosidad, pero no me enseñaron nada. Las batallas que he ganado las gané sólo porque deduje de lo que veía.

—Cualquiera diría que eso es un fraude. La deducción no siempre te solucionará los problemas. Ayer perdiste por un tecnicismo y seguirá ocurriendo más a menudo. Pero sácame de una duda, ¿Por qué puedes fijarte en los detalles en una batalla, pero te distraes en todo lo demás?

—Ya sabes cómo soy, las batallas me emocionan un poco —intentó justificarse.

—Bastante diría yo.

<<Elliot tiene razón —pensó Jack—. No puedo depender de mis deducciones, ellas se ven limitadas por mi ignorancia, soy un completo ignorante. Si quiero ser un entrenador serio debo dejar de ser como he sido hasta ahora…>>

Jack se sumergió en sus pensamientos, pero Elliot le pegó un codazo para que dejara de mirar al suelo.
Una persona salió al escenario, vestía un traje negro de gala y una corbata azul marino, su ropa estaba impecable y su cabello bien peinado, llevaba un micrófono inalámbrico en la mano y cuando llegó al centro del plató se lo acercó a la boca.

—¡Damas y caballeros! —claramente era el animador— ¡Sean bienvenidos al primer Concurso realizado en Ciudad Verde! —el fulgor del público se hizo notar— Antes de comenzar, me gustaría saludar al gobernador de Kanto, Frank Wheeler —la pantalla gigante del Hall mostró a un hombre que se paraba en el público, tenía el pelo corto y marrón, usaba lentes y se le asomaba alguna que otra arruga, sin duda producto de su cargo público—, quién ha aceptado la invitación de la Liga Pokémon para estar hoy presente —la gente le aplaudía, al parecer tenía la aprobación de las personas.

—Es el padre de Karin —dijo Jack—, la niña con aires de superioridad con la que luché en la Casa del Entrenador.

—Ahora daremos inicio a lo que nos convoca hoy —continuó el presentador—. Déjenme presentarles a los jueces —cuatro personas se encontraban sentadas en el lado opuesto a la pantalla cerca del escenario—. La primera de ellos fue la primera ganadora del Gran Festival, ¡Gladiola Flores! —la pantalla gigante mostró a una anciana de una edad similar a la del profesor Oak, su pelo era completamente blanco y estaba tomado, su rostro expresaba experiencia y firmeza—. Ella es una famosa actriz y súper modelo, ¡Beatrix Monroe! —la cámara se corrió un poco para mostrar a una joven y bella mujer de caballera negra que sonreía—. El experto en moda y diseñador, ¡Alexander Cavalli! —un hombre calvo fue visible en la enorme pantalla, llevaba puesto un sombrero de copa—. Y en último lugar, pero no por eso menos importante, el hombre responsable del diseño de este Hall, el arquitecto, ¡Phineas Gehry! —un sujeto levemente canoso saludó al público.

La gente aplaudió a los cuatro jueces con respeto. La mayoría de las veces el jurado estaba compuesto por tres personas, pero, por ser un caso especial, habían invitado a Phineas como cuarto miembro.

—Nuestra primera participante es una chica de esta misma ciudad, ¡recibamos con un aplauso a Karin Wheeler!

Unas cortinas rojas se abrieron debajo de la enorme pantalla LED y de ahí salió la chica vestida con un chaleco amarillo, arremangado y abierto, dejando ver una polera blanca sin cuello que llevaba puesta debajo de éste, vestía una falda arrepollada del mismo color y las mismas calcetas y zapatillas con las que Jack la había conocido hace dos días.

—¡Sandshrew! —Karin alzó la pokéball y su compañera salió rodando en el aire para caer parada con elegancia y delicadeza—. Ahora verán lo grandiosa que es mi pequeña —dijo para sí misma.

Los concursos Pokémon consistían en dos pruebas y ésta era la primera. El coordinador, como se le llama a los entrenadores que se dedican a esto, debía crear una rutina con belleza, elegancia y coherencia para mostrarla al público y jurado.

—¿Por qué está tan producida? —preguntó Jack, resaltando su ignorancia.

—Pensé que ya lo tenías claro —indicó Elliot, dejando en evidencia la poca capacidad de atención de su amigo en temas que no son de su importancia—. Además de dirigir al Pokémon, los coordinadores deben arreglarse para el show.

La Sandshrew de Karin realizó una serie de movimientos y piruetas con tal elegancia y sofisticación que cualquiera diría que el tipo de la criatura no era tierra, debido a la nula relación que tiene ésta con la delicadeza que acababa de mostrar y su refinada coordinadora. A Elliot y Jack les pareció un poco curiosa esta extraña combinación y justamente fue eso lo que impresionó a los jueces y los convenció de darles un puntaje alto a la chica y su compañera.

Karin y Sandshrew hicieron una reverencia y se retiraron en medio de los aplausos del público.

—A continuación —prosiguió el animador— tenemos a…

Muchos coordinadores se presentaron ante la gente y los jueces, algunos con una evidente ventaja con respecto a otros, en muchos la práctica era notoria y en el resto no tanto, hasta que llegó el turno del último participante, la última precisamente.

—Ahora recibamos con un fuerte aplauso a la última concursante del día, una chica proveniente de Pueblo Paleta, ¡Lyra Archer!

Los dos amigos aplaudieron más fuerte que cuando salió cualquiera de los coordinadores anteriores, puesto que por las cortinas rojas apareció la verdadera razón por la que habían venido a ver el concurso. Una chica vestida con hermoso vestido veraniego con flores como decoración salió caminando con jovialidad mientras su negra cabellera se movía suavemente a cada paso que daba, llevaba puesto un sombrero de paja muy femenino y traía con ella una pokéball que lanzó a los aires. Jack y Elliot no sabían si Lyra había capturado algún otro Pokémon, pero sospecharon a cuál elegiría en esos momentos, después de todo ella tenía la última pokédex de las que el profesor Oak había entregado ese año.

—Llegó el momento, debo estar concentrada —se dijo con nerviosismo—. ¡Squirtle! —una pequeña tortuga de color celeste salió de la pokéball, rodeada de burbujas, y cayó parada firmemente ante todos, tenía un caparazón marrón por la espalda y beige por delante, con varios surcos en ambas partes, sus extremidades eran cortas y su cola peluda como la de una ardilla—. ¡Acua aro! —la criatura comenzó a danzar y expulsó un sutil chorro de agua que la rodeaba mientras giraba hasta convertirse en un aro que tambaleaba con ritmo al mismo tiempo que la tortuga se movía por el escenario—. Burbuja —el Pokémon comenzó a girar sobre su propio eje y lanzó una enorme cantidad de burbujas hacia el cielo, luego paró, el aro de agua calló al suelo e hizo una reverencia ante el público, junto a la chica.

La gente aplaudió, especialmente Jack y Elliot al ver a su amiga en tan sorprendente desplante escénico. La chica y la Squirtle se retiraron y el animador habló nuevamente.

—Por favor conozcamos a los cuatro participantes que avanzaran a la siguiente ronda —las personas miraron a la gran pantalla.

La segunda y última etapa consistía en batallas entre los cuatro participantes con mayor puntaje otorgado por el jurado y quien gane se lleva como muestra de su victoria un listón, que le servirá para participar en el Gran Festival.

—¡Alira Casablanca! ¡Benito Gómez! ¡Karin Wheeler! Y ¡Lyra Archer! Un aplauso para los participantes. Daremos un receso de quince minutos antes de comenzar con las batallas.

Las personas se levantaron, algunas fueron al baño y otras a buscar algo para comer, pero no tardaron mucho en regresar a sus asientos, debido a la rapidez con la que pasó el descanso. El animador nuevamente hizo aparición sobre el escenario.

—¡Estamos de regreso! Pero antes de empezar las batallas debemos saber quién peleará contra quién —la pantalla mostró a los cuatro semifinalistas, la primera batalla sería de Alira contra Benito y en la segunda lucharían Lyra y Karin.

La batalla entre Alira y Benito fue bastante corta, la chica no tuvo dificultad alguna para vencer a su oponente. Inmediatamente después del término Karin y Lyra se pusieron en sus posiciones para pelear, debían mantener cierta elegancia a la hora de combatir, pues los concursos se trataban de la belleza de los Pokémon, no de cómo peleaban. Jack pensó que Lyra tendría todas las posibilidades de ganar debido a la ventaja de tipo, pero Karin había demostrado gran potencial cuando luchó con ella en la Casa del Entrenador.

—¿Lista? —preguntó Karin.

—Por supuesto —le contestó Lyra, parecía haber cierta confianza previa al encuentro—. ¡Squirtle! —la tortuga salió rodeada de burbujas, no tantas como la vez anterior.

—¡Sandshrew, usa rizo defensa y desenrollar! —el roedor sale rodando de la pokéball y cae al suelo, a pesar de esto no se detiene y continúa hacia el Pokémon de Lyra.

—Defensa y ofensa al mismo tiempo —comentó Elliot muy seriamente, le gustaba mirar las batallas con atención.

—Usó esa misma estrategia conmigo —dijo Jack.

—¡Refugio! —Squirtle metió sus extremidades, cola y cabeza dentro de su caparazón y recibió el impacto por parte de Sandshrew— Burbuja —por los agujeros del caparazón salieron varias burbujas que no hicieron mayor daño a la acorazada criatura—. Tengo que atravesar esa piel, ni siquiera la cercanía ayudó al movimiento —se dijo a sí misma—. ¿Cómo es que aguanta un movimiento de tipo agua?

—La entrené para eso —respondió Karin.

—¿Un Pokémon puede hacer eso? —preguntó Jack con tono exagerado.

—Sí, pero no puede llegar a tanto —respondió Elliot—. La biología de Sandshrew está hecha para ser débil al agua, pero como la mayoría de los Pokémon, necesita agua para sobrevivir. Si se le entrena para resistirla, sólo lo haría con pocas cantidades, por eso puede resistir al movimiento que Squirtle usó, porque no utilizó mucha agua.

—¡Giro rápido! —Sandshrew empezó a girar sobre su eje y avanzó hacia Squirtle, no logró dañarla mucho, aún seguía escondida dentro de su caparazón.

—¡Placaje! —Squirtle salió de su escondite y se abalanzó contra su oponente, pero no le causó ninguna dolencia—. No podré vencerla si sigue así —se dijo.

Inesperadamente, Sandshrew comenzó a brillar con una intensa luz blanca, hasta convertirse en una bola más grande y llena de espinas marrones que la cubrían totalmente, ante la atónita mirada de Lyra.

—¿Evolucionó? —preguntó Jack con la esperanza de que se tratase de algún movimiento extraño.

—Sí —contestó Elliot—. Es evidente.

<<Ahora que evolucionó es más peligrosa —pensó Lyra, estaba algo nerviosa, no veía un buen futuro—. Si me dejo golpear, será el fin, tengo que encontrar una manera de obligarla a dejar esa forma.>>

—¡Sandslash, usa desenrollar! —el Pokémon avanzó hacia la tortuga.

—¡Squirtle, salta! —la criatura del caparazón saltó justo en el momento preciso, Sandslash tuvo que parar y girar para poder seguir a la compañera de Lyra— ¡Vuelve a saltar! —nuevamente saltó la tortuga y el recién evolucionado Pokémon tuvo que detenerse y voltear por segunda vez.

—¿Por qué Squirtle sólo salta? —preguntó Elliot, que para su propia sorpresa era él mismo quien preguntaba y no Jack.

—Lo hace para ganar tiempo y obligar a Sandslash a dejar de cubrirse totalmente —explicó Jack, pero su amigo no entendió—. Cuando era una Sandshrew podía ir en cualquier dirección, ahora no, las púas que adquirió con la evolución le impiden retroceder, sólo puede ir hacia adelante, por eso Squirtle salta y cae detrás de ella en cada momento en que se le acerca, quiere obligar a Karin a usar otro movimiento —Jack se infló de pecho al dar una tan magistral explicación según él, pero después se percató de que lo había dicho porque fue lo único que se le ocurrió, no lo había hecho porque supiera mucho.

—¡Sandslash, detente! —ordenó Karin— Ya entendí lo que haces. Muy astuta de tu parte —Lyra no supo si era un alago o no—. Sandslash querida, deja de estar enrollada.

La criatura dejó verse tal y cómo era, las espinas cubrían su parte trasera, desde la cabeza hasta la cola, su piel era amarillenta, muy cercano al color de la tierra, su vientre era blanco, sus extremidades, cola y cara eran más alargadas y definidas, sus ojos eran negros y profundos y sus garras eran más grandes, especialmente las de sus brazos, se veían bastante peligrosas. Sin olvidar que su tamaño era obviamente superior.

—¡Burbuja! —Squirtle lanzó varias burbujas a la parte descubierta de Sandslash, no le hicieron mucho daño, pues tenía mayor resistencia al agua.

—¡Cuchillada! —el espinoso Pokémon ocupó una de sus garras para propinarle un fuerte corte a la tortuga en el caparazón, la cual cayó de espaldas al suelo y debilitada.

—¡Y las ganadoras son Karin y su recién evolucionada Sandslash! —la gente aplaudió y Lyra regresó a Squirtle a su pokéball— Daremos otro receso de quince minutos para la última batalla.

Pasó el tiempo del descanso y la batalla no demoró en comenzar, la lucha fue bastante aguerrida, Karin y Alira no cedieron en ningún momento, pero al parecer la experiencia fue la que ganó la batalla. Alira, con una edad notoriamente mayor a la de Karin, ganó la pelea y se llevó el listón de Ciudad Verde.

La gente comenzó a retirarse del recinto. Jack y Elliot decidieron esperar a su amiga sentados en una banca de madera cerca de un frondoso árbol en las afueras del Hall.

Lyra apareció frente a ellos vestida con una sudadera femenina de color negro con unos dibujos en ella, pantalones cortos de mezclilla celeste y zapatillas también negras, traía en su hombro una mochila azul marino con chapitas y llaveros colgando, a Elliot esto le pareció un poco llamativo e innecesario. Se veía muy distinta a cuando se presentó en el escenario, de hecho, ahora que no traía puesto ese sombrero de paja, se lograba apreciar su fina cabellera negra con chasquilla recta hasta las cejas y sus ojos marrones. Los chicos se pararon para saludarla, dejando en evidencia su baja estatura.

—Me alegro de que los dos hayan podido ver el show —dijo Lyra con una fresca sonrisa, se veía más segura y confiada que en el show, pues ya no estaba siendo juzgada.

—El espectáculo que diste estuvo muy bueno para ser tu primera vez en un concurso —indicó Elliot.

—Y la estrategia que usaste para obligar a Karin a usar otro movimiento fue excelente —dijo Jack—. Creo que eres digna de ser nuestra amiga.

—¿Acaso debo estar feliz por eso? —preguntó entre risas—. Enserio chicos, gracias por su apoyo.

—¡Lyra! —gritó una voz en la lejanía.

Los tres miraron y vieron a Karin corriendo débilmente hacia ellos, llevaba puesta su ropa habitual y seguía moviéndose con esa sofisticación y sutil superioridad que eran tan características en ella.

—No sabía que ustedes dos se conocían —dijo Karin al ver a Lyra con Jack—. Ahora veo que la astucia de Lyra es debido a sus amistades. Y ¿tú eres? —preguntó mirando a Elliot.

—Elliot Hughes.

—Claro, como sea. Sólo vine a despedirme, mi padre vino a verme —apuntó al mismo hombre que la pantalla había mostrado cuando el presentador del concurso nombró al gobernador, estaba rodeado de guardaespaldas que no paraban de mirar hacia todos lados, también estaba Jaime, el mismo chofer que había llevado a Jack al Centro Pokémon por petición de la chica—. Quería decirte, Lyra, que la batalla fue grandiosa, no esperaba eso de ti, no había tenido oportunidad de decírtelo —Lyra tampoco supo si eso era un alago o no—. Pero ya debo irme, que tengan un buen día.

—¡Espera! —la chica volteó y era Elliot quien la llamaba, ella se extrañó un poco— Necesito preguntarte algo —a Elliot nunca la había gustado quedarse con una duda y esta vez no sería la excepción—. Tienes la misma edad que nosotros ¿no? —la chica asintió— Entonces, si tienes permiso para viajar desde hace poco ¿cómo es que Sandshrew evolucionó tan rápido?

—Bueno, tengo entendido que si entrenas a tu Pokémon bien seguido puede evolucionar en poco tiempo, eso también depende del Pokémon que estés entrenando —aclaró Karin—. Sin embargo, yo no la entrené mucho. Tal vez el hecho de que está conmigo hace dos años haya influido en algo.

—Ya veo.

—Se me hace tarde. Adiós.

—Karin es una chica engreída y el hecho de que sea tan sofisticada y use un Pokémon de tipo tierra llama la atención —dijo Jack una vez que la chica estuvo lejos—. Pero debo reconocer que es bastante educada y sabe perder.

—No como tú, Jack, eres más infantil que mi hermana menor —interrumpió Elliot.

Los tres amigos comenzaron a andar. Entre discusiones de Jack y Elliot por haber llamado al primero infantil, programaron toda la tarde, decidieron entretenerse y ponerse al tanto de todo lo que habían vivido durante los pocos días que se habían separado. Sin embargo, en ningún momento Jack logró quitarse de la cabeza lo que su amigo le había dicho antes de que empezara el show. Él salió con un objetivo de su casa y su conducta no lo estaba llevando a él, tal vez debía replantearse su objetivo.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#13
Capítulo 5:

Spoiler
El nadador


El camino era bastante irregular y muy pocas partes estaban secas o sin pasto, los arbustos llenaban gran parte de la zona y los árboles eran tan grandes y espesos que la luz era mínima, aún de día la oscuridad era constante. El Bosque Verde era famoso en Kanto por ser un laberinto natural abastecido con una amplia vegetación y por proponer un reto a aquellos entrenadores temerarios que deseaban probar su experiencia y capacidades. Era muy raro que algún novato se adentrase, la mayoría de los pocos que lo habían hecho nunca habían salido de él, por lo que generalmente la gente optaba por rodear el bosque por el camino de la ruta dos, que no presentaba mayor dificultad.

Jack se encontraba caminando por uno de los tantos senderos que atravesaban el bosque. Naturalmente, estaba perdido como cualquier principiante y sólo caminaba con la vaga esperanza de que apareciera algún tipo de ayuda. Ya llevaba un día desde que se había adentrado en el bosque y sólo había visto entrenadores cerca de la entrada, la mayoría cazabichos que no se atrevían a entrar en las profundidades de aquella zona natural que no dudaba en engañar a cualquiera con un paisaje lleno de árboles y arbustos y sin nada más para ver, sin duda, eso Jack ya lo sabía perfectamente.

Siguió caminando y los únicos Pokémon que logró ver fueron Caterpie y Weedle, el primero era una oruga verde de vientre amarillo, con ventosas en las patas, tenía círculos en su espalda del mismo color, al igual que la cola, poseía una antena roja que al final se dividía en dos y unos enormes ojos con pupila negra, el segundo también era un gusano, sin embargo, su apariencia era distinta, era dueño de un color tierra, su nariz y patas eran rosadas, su cola era blanca, sus ojos diminutos y lucía un peligroso aguijón en su frente. Ambos Pokémon eran conocidos en todo Kanto por ser extremadamente comunes y muy débiles, suelen ser la presa de algún otro Pokémon, generalmente aves, o capturados por la grandiosidad de sus evoluciones. La mayoría de los Pokémon de esta especie que había encontrado hasta el momento sólo estaban comiendo o durmiendo, Jack no quiso combatir con ninguno de ellos, no presentaban mayor reto, aunque le pareció interesante la posibilidad de poder entrenarlos y verlos evolucionar.

El día comenzó a oscurecer, al menos eso pensó el chico, pues desde que había entrado había visto oscuridad, sólo que ahora se intensificaba. Pero, por esas cosas del destino, logró ver una débil fuente de luz hacia su derecha, el muchacho no sabía qué había ahí, sin embargo, no lo pensó dos veces y caminó hacia ese lugar.

Efectivamente estaba oscuro, más de lo que pensaba, la Luna irradiaba una luz lo suficientemente fuerte como para iluminar un claro y dejar que todas las formas posibles se vieran en él. Había un estanque tan calmo que el satélite natural se reflejaba perfectamente en aquel espejo de agua. Jack estaba parado sobre la tierra desnuda que acompañaba a la pequeña laguna y miraba con cautela y asombro tal maravilla natural que, a pesar de ser simple y no tener nada fuera de lo normal, encantaba con las sombras creadas por la luz de la luna, como si en cada figura hubieran sólo dos colores, el negro y el propio.

—Salgan —dijo con calma para no irrumpir la tranquilidad del momento, aunque estaba preocupado por no conocer el camino.

Jack lanzó dos pokéballs, de una salió Bulbasaur, como era de costumbre, con su bulbo más saludable y verde que nunca, de la otra salió una criatura igualmente cuadrúpeda de color púrpura con manchas del mismo color, pero levemente más oscuras, tenía un cuerno en la frente y en varias partes de su espalda salían formaciones similares, sólo que no tan puntiagudas, pequeñas garras en las patas, unas enormes orejas de interior verde que movía de vez en cuando, unos ojos rojos y un diente que salía de su boca, acentuando su apariencia infantil que iba de la mano con su etapa de crecimiento. El chico lo había capturado antes de entrar al bosque, ahora se arrepentía de haberlo hecho, lo había obligado a ir con él por un camino que no conocía, tal vez nunca saldrían de ahí.

—¿Por qué no toman un poco de agua de ese lago? Parece saludable, después de todo no mucha gente pasa por aquí, así que no debería estar contaminado —supuso el chico.

Los Pokémon se acercaron felizmente, pero dos sombras salieron del agua sin previo aviso y golpearon a las criaturas de Jack, haciendo distancia entre ellos y el estanque.

La primera sombra tenía un cuerpo redondo y extremidades pequeñas en comparación, sus manos tenían unos guantes blancos, su piel era azul y de su parte superior salían dos cerros chicos que poseían un brillo en ellos, Jack pensó que podrían ser los ojos. La otra sombra hacía gala de un cuerpo refinado y de movimientos elegantes como los de un felino, dignos de un concurso Pokémon, su piel era celeste, tenía cuatro patas, una cola semejante a la de las ilustraciones de las sirenas, sus orejas eran puntiagudas y amarillas, tenía una aleta en la cabeza, una gorguera blanca y picos escamosos a lo largo de su espalda hasta llegar a la cola. El chico no podía ver el frente de aquellos Pokémon, pues le estaban dando la espalda a la Luna y la luz no llegaba bien a ellos.

—Poliwhirl, Vaporeon, no hagan nada, sólo querían tomar un poco de agua.

Una cabeza había salido del agua, Jack no lograba ver mucho, tenía el cabello marrón y oscuro y su rostro estaba cubierto por una sombra.

—Lamento que hayan atacado a tus Pokémon —dijo con una voz calma mientras salía del agua—. Pero se acercaron mucho a mis cosas y mis Pokémon son muy protectores —indicó un bulto en el suelo.

—Descuida —respondió Jack al ver a sus compañeros en una posición firme—. No había visto tus cosas.

—Así veo —el chico sacó una toalla y comenzó a secarse, tenía un traje de baño azul con rayas blancas a los lados, su piel parecía ser ligeramente más oscura que la de Jack, seguramente tostada por el sol, y su espalda era medianamente más ancha, como la de los nadadores. Se colocó una chaqueta azul marino sin mangas y con capucha y unas zapatillas blancas bastante roñosas. Era más alto que Jack y alrededor de dos años mayor que éste.

—¿Qué hace un nadador en un bosque? —preguntó Jack entrometidamente, había dudado por un momento si lo era, pero todo indicaba que sí, además tenía que tratar de entrar en confianza, tal vez él sabía cómo salir del bosque.

—Vengo una vez al mes aquí —explicó—. Vengo por tres días o cuatro, el lugar es relajado y muy pocos han llegado aquí, como sabrás, o tal vez no, la gente que no conoce el bosque y es inteligente no se adentra tanto —eso le cayó pesado a Jack—. Además le hace bien a mis amigos —indicó a sus compañeros que ya no estaban a la defensiva.

—¿Eso quiere decir que sabes cómo salir de aquí? —los ojos de Jack y sus Pokémon se llenaron de esperanza y felicidad.

—Sí. Y por lo que veo, tú no. Tienes cara de estar perdido. ¿Quieres que te ayude a salir?

—Sí, por favor —Jack no tuvo otra opción que aceptar la oferta del chico, no era costumbre en él, pero ya era la segunda vez que accedía a lo que un desconocido le ofrecía—. Te lo agradecería mucho —sus ojos brillaron y el otro chico emitió esa típica risa que la gente hace cuando está hablando con una persona que acaba de conocer.

—Bien, pero antes sácame de una duda, ¿Cómo supiste que soy un nadador?

—Bueno, estabas nadando, tus Pokémon son de tipo agua, tu piel parece estar un poco tostada como la de alguien que frecuenta nadar al aire libre a plena luz del día y tu espalda es ancha como la de un nadador —para deducir era bueno, pero no para almacenar información en su mente, no obstante había decidido comenzar a fijarse en los detalles de las cosas que no tenían que ver con batallas.

—Que buen observador —dijo impresionado—. Es verdad que soy nadador, bueno, solía serlo hace casi cuatro años, dejé la natación para ser entrenador, de Pokémon acuáticos, como puedes ver.

El chico era bastante amable y desde que apareció su cabeza en el agua había mostrado una voz tan pacífica como la quietud del estanque de donde salió. Poseía un semblante que indicaba madurez y determinación en cuanto a tomar decisiones, muy por el contrario de Jack. A pesar de eso, el chico no sabía su nombre.

—Por cierto, soy Peter Echizen —extendió su mano para saludarlo.

—Jack Evans —también le dio la mano.

—Ese apellido no es muy común, pero sí es famoso —Jack entendió de inmediato a dónde quería llegar Peter—. Eres hijo de Robert Evans.

—Sí, pero no hablo mucho de eso, a la gente le llama la atención que seas hijo de alguien tan famoso.

—Creo que te entiendo un poco, me dediqué a la natación durante prácticamente toda mi vida antes de dejarla. A los cinco años gané una competencia infantil de natación, fui la persona de menos edad en ganar —metió las manos en sus bolsillos— y por eso me hice conocido por un tiempo. Mis padres querían que yo siguiera e hiciera una carrera como nadador profesional, me sentía incómodo por eso, porque no podía elegir —suspiró con tranquilidad—. Por eso creo entenderte, ser el hijo de un entrenador conocido deber ser un poco incómodo, te sientes obligado a ser bueno.

—Se podría decir que estoy entre los niños más famosos de Paleta —dijo Jack con una sonrisa para amenizar el ambiente—. ¿Dijiste que eres un entrenador Pokémon? —recordó Jack con entusiasmo, tratando de ocultar su verdadero propósito tras la pregunta. Había acordado consigo mismo replantearse su objetivo, pero los enfrentamientos seguían emocionándolo.

—¿Quieres una batalla? —adivinó— Tendrás que esperar a mañana, está muy oscuro y ya tengo sueño.

Peter prendió una fogata, a pesar de tener sueño, no pareció apresurado cuando lo hizo. Los dos chicos y los cuatro Pokémon se recostaron cerca del acogedor fuego. Jack se quedó dormido mirando las estrellas.

El novato entrenador comenzó a sentir el calor del sol en su rostro, abrió los ojos y, mientras se levantaba y desperezaba, observó las cenizas de la fogata y luego a sus Pokémon tomando agua en el estanque.

Ahora que era de día, Jack lograba apreciar los colores que lo rodeaban a la perfección, además de ver detalles que antes no había visto, como el vientre blanco de Poliwhirl, el remolino negro que tenía dibujado en él y su apariencia de renacuajo en desarrollo.

Peter se encontraba sentado cerca de la laguna lavando unas frutas, la luz del sol permitía ver sus ojos marrones y la expresión de su rostro, su semblante era tan tranquilo como su forma de hablar, como si no tuviera ningún apuro o preocupación, muy similar al agua cuando nada la altera.

—El bello durmiente despertó —dijo a Jack—. Estoy lavando unas bayas zidra —Peter le mostró una fruta con forma de pera, de color amarillo y con lunares de un tono más oscuro mientras éste se acercaba—. Las encontré cerca de aquí, le harán bien a los Pokémon.

Después de comer, se prepararon para una batalla a orillas del lago, por un lado estaba Jack, que se encontraba algo nervioso, era la primera vez que enfrentaba a alguien con mayor experiencia y ventaja que él, y por el otro se encontraba Peter, con su característica tranquilidad.

—¿Qué te parece si usamos a un Pokémon? —propuso el nadador— En la salida del bosque nos encontraremos con varios entrenadores y podríamos encontrarnos con algún Pokémon salvaje durante el trayecto.

Jack sólo había pensado en la batalla y en cómo no hacer el ridículo, pero Peter había ido más allá y había pensado en lo que podría pasar después, se había adelantado a la eventualidad del destino, eso demostró experiencia y le provocó inseguridad.

—Me parece bien —dijo con entusiasmo para esconder sus inquietudes—. Bulbasaur…

—Podrías enviar a tu otro Pokémon, parece tener menos experiencia, le servirá la batalla —interrumpió Peter—. Haré que Vaporeon no sea tan duro con él, después de todo no hay un Centro Pokémon cerca —nuevamente Peter había pensado en algo que Jack no.

—Sí, tienes razón. Nidoran, ve tú —el nuevo Pokémon de Jack avanzó y se puso frente al acuático felino del nadador, colocando una cara inocente, maximizada por el diente que le salía de la boca. Desde el punto de vista de Peter, entrenador y Pokémon se veían algo infantiles. El joven muchacho se animó nuevamente.

Jack esperó que el entrenamiento y las clases en la Academia Pokémon le ayudaran en algo. Antes de separarse, Elliot lo había convencido de ir a las cuatro clases restantes que impartía el establecimiento para adquirir todo el conocimiento que éste entregaba. Peter era una persona con mayor costumbre en entrenamiento Pokémon y su deducción no serviría de mucho, ahora, si se daba la ocasión, debía demostrar si las clases de la Academia habían servido de algo.

—Placaje —ordenó con energía y el roedor se abalanzó contra el felino, pero éste lo evadió sin dificultad.

—Hidropulso —el Pokémon acuático lanzó un chorro de agua con forma de aro que chocó con Nidoran, dejándolo todo empapado y algo adolorido por el golpe.

—¡Doble patada! —Nidoran corrió hacia Vaporeon y al estar cerca de él, giró sobre su pata izquierda y le propinó un golpe con sus dos patas traseras en el rostro al felino, quien tomó un poco de distancia.

—Niebla.

El lugar comenzó a oscurecerse debido a una grisácea niebla que se apoderó de gran parte del claro. La luz del Sol penetraba débilmente sobre ella y creaba sombras irregulares que se movían con el débil andar de la niebla misma. Jack comenzó a asustarse, tal vez tendría que usar más que su ingenio en esta batalla, le resultara o no.

Mientras tanto, en una casa blanca en los límites de la capital de Kanto, una mujer de cabellos rojos y anteojos miraba por la ventana hacia una poderosa e imponente mansión. Estaba lloviendo y las gotas caían por el vidrio. En plena oscuridad de la habitación, el teléfono a su costado sonó y ella contestó.

—¿Ya buscaste la dirección del guardia y metiste ruido cerca de su casa? —preguntó la mujer y esperó la respuesta— Perfecto. Infíltrate mañana y tráeme lo que te pedí —cortó con indiferencia—. Debo seguir el plan a la perfección —se dijo— y con paciencia conseguiré lograr mi propósito.


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#14
OK, you asked for it.
¡Prepárate, porque voy a criticar SO HARD AQUÍ!
Y es que he tenido la sensación de que pedías un comentario a gritos y también te debo dos (aunque va a tener que ser un dos por uno [?]), así que allá va.

Bueno, ahora sí me quedó claro. Este Jack tiene Déficit de Atención (¿verdad que lo tiene, verdadverdadverdad? (o*w*)o). Y no parece que sea muy diestro en cuanto a exploración se refiere. Bueno, eso es algo común. Y parece que sus padres hicieron que desarrollara algo de interés en las batallas. Lo cual sí, lo explica todo. Vaaale, ahora sí que me parece factible. Un +1 por él.
El resto de personajes me siguen pareciendo... meh. Like... Elliot y Lyra solo son esos amigos que han aprendido algo de él (aunque Elliot parece ser el listillo y Lyra es... la típica chica [?]). Y Karin es la típica niña rica, engreída y altiva. Es decir, de momento no parecen salvarse del cliché. Espero que esto se solucione pronto e.e.

Aunque...
Holly fogging fog, ¡¿cómo pudo su sandshrew evolucionar a sandslash tan pronto?! Sí, ya sé, lo explicaste, y me habría parecido factible de no seeeer porque en los juegos evoluciona por nivel y no por amistad.
Ya sé, puede que sigas un poco la lógica del anime, pero nyeh, soy más partidaria de la lógica de los juegos.
O eso o Karin estuvo estos dos años entrenándola en sus ratos libres por casa. Entonces no quedaría solo por un "for the power of love".

Y después... no vi ningún chico en los concursos. ¿Hubo alguno? De hecho, has omitido tantas cosas que a veces me ha pillado un poco desprevenida. Aunque eso lo entiendo. No es algo que importe mucho, la verdad. Solo queremos ver a las chicas peleando por tener los pokémon más beshos del mundo mundial los personajes de relevancia. Después de todo, ya dijiste que tenías que dejar constancia de su existencia. Ahora, que la batalla de concurso está bastante bien descrita.
Pero lo que sí me quejo es una omisión que hiciste, y es que me hubiera gustado ver cómo Jack atrapó a Nidoran. Porque al fin y a cuentas, no tienes que debilitar al pokémon del todo y hay que... jugar diferente con el pokémon que te interesa. Aunque creo que eso sería genial de ver si no hubiera sido por el método estándar de captura (o sea, enfrentamiento, debilitamiento, pokéball). Supongo que me explico.
Quizá me equivoque yo. Quizá también habría sido un episodio un tanto aburrido.

Luego por lo demás no tengo nada más que comentar salvo el final del capítulo 5. Y es que ahí ya captaste mi atención.
¡Al fin un antagonista, carajo!
Me pregunto cual será la identidad de ese sujeto. Giovanni no parece, obviamente. ¿Quizá sea Atenea? Hm. ¿Es una nueva organización? ¿Una mafia, tal vez? ¿¡Conspiradores!? (o*w*)o
¿Se cruzarán con Jack, acaso? Bueno, por el momento, no quisiera ver que se encuentre con el grupo directamente. Sería algo que ya he visto numerosas veces, otra vez. Pero quisiera ver ya sus fechorías y sus consecuencias.

Y bueno. Ya acabo de comentar o me habré perjudicado a mí misma D:.
¡Cheerio~!


#15
Poisonbird: los antagonistas son creaciones mías y de a poco se van a ir topando con Jack, la verdad no sé cómo ponerles, mafia u organización no creo, conspiradores tal vez. Lo de la evolución de Sandshrew, ahora que lo pienso tienes razón, creo que lo de mucho tiempo juntas fue como una excusa, fue animé y no me gusta mucho cómo se dan las cosas ahí, trataré de fijarme bien en eso y no volver a caer. Y poner la captura de Nidoran hubiera alargado mucho la situación y sinceramente Jack no está buscando un Pokémon en específico por el ahora, se deja llevar un poco más por la situación que vive (esto último lo digo porque más adelante va a capturar un Pokémon porque lo va a necesitar, no me importa adelantar esto porque no es trascendental).

Capítulo 6:

Spoiler
Dueño de sus movimientos


La niebla seguía cubriendo el claro y Jack no lograba ver a su oponente, apenas si veía a Nidoran. Sin duda, ese movimiento era una estrategia muy buena e inesperada, las sombras que se creaban eran perfectas para distraer y confundir, y la baja de temperatura era ideal para que el oponente no pensase con rapidez.

Peter había dicho que no haría tanto daño a Nidoran, por lo tanto no estaba peleando en serio, y si esa era su manera de tener una batalla de entrenamiento, mejor ni imaginarse cómo sería una batalla de verdad contra él.

—Hidropulso —un aro de agua apareció desde la niebla y golpeó a Nidoran, Jack casi no pudo verlo, sin embargo, el ataque no venía desde delante de ellos, sino desde la izquierda.

<<Vaporeon se movió —pensó Jack—. Seguramente está entrenado para hacerlo en silencio. Debo hallar la forma de esquivar los ataques —el chico se quedó observando a Nidoran.>>

—Vuelve a usar hidropulso.

Justo en el momento en que Peter termina la orden, Jack observó cómo Nidoran dirigió la mirada hacia su lado derecho y miró fijamente en esa dirección, como si hubiera sentido alguna presencia o algún sonido.

—Esquívalo —otro aro de agua salió de la niebla cercana con destino al roedor, pero esta vez el Pokémon de Jack logró eludirlo—. Bien hecho —no supo si sonreír o no, sólo atinó a felicitar a su Pokémon.

—Veo que te diste cuenta de la sensibilidad auditiva de tu Pokémon —dijo Peter desde algún lugar de la niebla.

—Sí, supuse que Nidoran podía escucharlo, tiene orejas enormes —Jack se sintió algo confiado, aunque nuevamente se estaba basando en una deducción.

—Entonces lo dedujiste. Como ya superaste esa dificultad, creo que es hora de agregar otra.

Peter dijo lo último con una calma tan peculiar, que Jack se puso nervioso y la confianza que había adquirido por haberse dado cuenta de la audición de su Pokémon hace unos segundos ya se había desvanecido.

<<¿Por qué habla así? Con tanta tranquilidad —se preguntó Jack—. Creo haber escuchado…sí Jack, haz memoria…creo haber escuchado por ahí que una persona que habla con tranquilidad indica que de alguna manera…tiene el dominio de la situación. ¿Entonces qué hago? Está claro que lo tiene —se preocupó.>>

La forma de hablar de Peter había sido así desde que se conocieron y la situación que Jack vivía en ese preciso momento era muy similar a la calma antes de la tormenta. Si la calma ya había estado presente durante mucho rato, la tormenta ya estaba por venir.

—Vaporeon, ya sabes qué hacer, hidropulso.

—Vuelve a esquivar.

Nuevamente otro aro de agua salió de la niebla, esta vez venía de la izquierda, desde más adelante. Nidoran la esquivó sin problemas, pero para su sorpresa, y la de su entrenador, el aro no dio contra el suelo y giró para seguir al roedor, al cual terminó golpeando por el costado.

<<¿Cómo lo hizo? —se preguntó Jack, su expresión indicaba asombro y un poco de miedo, las batallas que había tenido hasta el momento no habían sido así— Hidropulso siguió a Nidoran. Nunca había visto a alguien que hiciera algo así, ni si quiera a papá —pensó. El temor casi lo dominaba, con alguien así sólo iba a perder, pues no tenía tanta habilidad.>>

La tormenta que Jack había previsto ya había llegado, pero no era como se la imaginaba, el chico pensó que el nadador haría gala de algún movimiento que lo derrotaría y que haría a Peter perder esa tensa tranquilidad que demostraba, pero fue todo lo contrario, Peter seguía sumergido en la espesa niebla sin resaltar mucho y la tormenta sólo se encontraba en la cabeza del chico. El cambio de dirección del movimiento de Vaporeon lo habían descolocado y confundido aún más.

Jack ya no recordaba cuántas veces habían sido, pero Peter demostraba continuamente su superioridad en las batallas. En cuestión de minutos, el joven nadador había puesto en escena una estrategia digna de un líder de gimnasio y tan sólo con dos movimientos, uno de ellos usado de dos maneras distintas para hacerlo titubear y crear una tormenta en su mente, muy a la mano con la calma que no dejaba de lado en ningún segundo.

—Vaporeon, dispersa toda esta niebla —ordenó Peter.

La bruma comenzó a disiparse y la luz volvió a reinar en el claro, inundando el espacio a medida que la niebla desaparecía, dejando en el olvido todas las sombras irregulares que se habían provocado. Peter y su felino Pokémon aparecieron a unos cuantos metros y, a diferencia de Jack, el nadador no parecía agitado. Más atrás estaba Poliwhirl y Bulbasaur seguía al costado de su entrenador.

—Rayo hielo —Vaporeon abrió la boca y lanzó un gélido rayo de luz celeste hacia Nidoran, el roedor quedó cubierto de hielo en gran parte de su cuerpo.

<<No puede ser, él tiene muchas sorpresas —pensó Jack mientras sentía cómo su sudor bajaba por su espalda—. Seguramente hay más personas cómo él y contra gente así no tengo oportunidad —comenzó a atormentarse mientras miraba el suelo—. ¿Será que el entrenamiento Pokémon no es lo mío? ¿Por qué una derrota me afecta tanto? Antes no lo hizo. ¿Tan grande tengo el ego que me creí demasiado bueno? —continuó abrumándose— ¿Qué debo hacer ahora?>>

—¿Estás bien? —preguntó Peter, la cara de Jack reflejaba preocupación y tenía los puños tensos.

—¡Dijiste que no le harías tanto daño! —reclamó Jack, fue lo único que se le ocurrió decir.

—Tranquilo.

El nadador hurgó su mochila y sacó un frasco con forma de pulverizador de color rosado. Se acercó al roedor y le roció el líquido como si fuera un aerosol. El hielo que inmovilizaba a Nidoran comenzó a derretirse hasta ser sólo agua absorbida por la tierra bajo sus pies. El Pokémon de Jack se veía algo mareado.

—Vaporeon, usa acua aro en Nidoran —el felino abrió su boca y dejó salir un chorro de agua que rodeó a Nidoran hasta convertirse en un anillo que tambaleó con un poco de gracia alrededor del roedor, luego simplemente cayó.

Ante la atónita mirada de Jack, que ya estaba un poco más calmado, pero con muchas interrogantes en su cabeza, Nidoran lucía un mejor aspecto, pero el asombro de Jack no provenía sólo de eso, sino que de todo lo que había vivido y visto en los últimos minutos, sin duda alguna, tenía muchas cosas que preguntarle a Peter.

—Algo me dice que tienes algunas preguntas que hacerme —dijo Peter, su calma estaba intacta, pero la situación ya no era tan tensa.

—Sí. ¿Por qué hidropulso cambió de dirección? ¿Cómo dispersó la niebla sin ningún movimiento que lo hiciera? ¿Y cómo es que puede usar acua aro en otros Pokémon?

—Hay una respuesta para cada pregunta y es la misma —explicó—. Le enseñé a Vaporeon a controlar sus movimientos, después de todo es él mismo quien los ejecutó. En otras palabras él es dueño de sus movimientos. Poliwhirl también puede hacerlo.

Definitivamente Jack no había visto ni escuchado algo semejante en toda su vida. Un entrenador que le había enseñado a sus Pokémon a controlar sus movimientos de la forma que quisiesen, sin duda sorprendería a cualquiera con quien se enfrentara, Jack podía dar fe de eso. La brecha de la experiencia entre el chico y el nadador se agrandaba cada vez más.

—Tu excesiva calma a la hora de hablar, ¿es a propósito o siempre has sido así? —aún estaba agitado.

—Siembre he sido así, muy rara vez he perdido la paciencia —dijo el nadador—. Pero me sirve para descolocar un poco a mis eventuales oponentes, lo uso a mi beneficio —una modesta sonrisa se dibujó en su rostro.

—Ya veo —Jack no sabía qué decir ante tales palabras, seguía en conflicto consigo mismo.

—¿Te parece que comencemos a caminar? —preguntó Peter para cambiar de tema.

—Claro.

Ambos chicos empezaron a caminar y se adentraron en el mismo camino por el que Jack había llegado al claro. Al igual que el día anterior, la luz entraba levemente por las copas de los árboles, sólo que esta vez era más clara, permitiendo a los muchachos ver mejor los húmedos colores que inundaban los irregulares pasillos del bosque por los que caminaban. Dieron varias vueltas y, a veces, Jack tenía la sensación de que se alejaban de la salida del norte, pero resultaba ser parte del camino.

Durante gran parte de la caminata no hubo más que el ruido de los Pokémon salvajes y el viento meciendo las hojas altas de los árboles, hasta que Jack dejó ver algunas de sus inquietudes con Peter, no siempre había dicho lo que pensaba a cualquier extraño, pero el nadador era la única persona que estaba ahí aparte de él mismo y necesitaba desahogarse un poco, además ya le tenía un algo de confianza.

—Peter —dijo Jack con sus pensamientos más ordenados—. Después de luchar y ver lo preparado que estás en caso de una batalla, me hizo pensar si realmente esto es lo que quiero.

—¿Por qué lo dices?

—Cuando pequeño veía a mi hermano y quería ser como él, dije que haría un viaje de entrenamiento y que llegaría algún día a la Liga, se lo prometí a mi mejor amigo —explicó—. Pero siento que fui obligado a hacerlo, muchas personas de Paleta me decían que yo también sería alguien grande como los demás de mi familia —Peter lo escuchaba atentamente—. Pero ahora me doy cuenta de que sólo soy un niño común y corriente que no sabe lo que quiere. Tú decidiste ser entrenador, yo no sé lo que quiero, las batallas me hacen vivir, experimentar cosas, pero el camino que escogí no lo hace.

—Encontrar un objetivo que te mueva y que te haga despertar todos los días no será fácil, pero… ¿qué me dices si continúas tu viaje mientras lo averiguas? —propuso el nadador—. Así no perderás tiempo. Tal vez esto de la Liga te aclare un poco.

—Me parece…—Jack sonrió— una buena idea. Haré eso.

—Apróntate —dijo Peter abruptamente sin cambiar el tono ni su eterna tranquilidad—. Estamos llegando a la última parte del bosque, estará lleno de entrenadores con ganas de luchar.

Efectivamente lo que había vaticinado Peter era cierto, el final del Bosque Viridian estaba lleno de entrenadores, la mayoría eran cazabichos con sus redes, algunos luchaban entre ellos y otros saltaban al más mínimo movimiento de la hierba alta.

Jack y Peter pasaron entre ellos sin poder evitarlos mucho, pues el camino se anchaba cada vez más mientras se acercaban a la salida y el campo visual se hacía más grande, sin embargo, los entrenadores se limitaban a mirarlos desde lejos y los que estaban cerca hacían como si no los hubieran visto.

A Jack le pareció extraña aquella situación, puesto que había escuchado que los entrenadores en ambas entradas del bosque solían retar a todo entrenador que se acercase tan sólo a observar el lugar y justamente eso era lo que le había pasado cuando entró, pero ahora era todo lo contrario.

Jack trató de mirar de reojo a los que lo observaban, todos guardaban distancia, por un momento Jack pensó que sus Pokémon debían tener pocas fuerzas para entablar una batalla, pero eso no sería lógico, si ese fuera el caso, no estarían en ese lugar.

<<Los entrenadores mantienen distancia —pensó Jack—. Y Peter dijo que frecuenta este bosque una vez al mes, si estos entrenadores también lo hacen, ya deben conocer a Peter, por lo tanto ya lucharon contra él. Por eso nos evitan.>>

—Ya peleaste con todos ellos, ¿verdad?

—Esta vez te demoraste un poco en deducirlo —contestó Peter con una pacífica sonrisa.


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Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#16
Vale. Le he dado vueltas a este episodio. En un principio no me pareció nada mal; de hecho se pudo ver las carencias de Jack, y eso está pero que muy bien. Ahora... había un no se qué que me hacía decir que había algo fatal en este capítulo. Como si fuera muy bueno el conjunto del episodio, pero a la vez muy malo.

Como... si violaras las leyes de la física a conveniencia...

Finalmente, tras una espontánea reflexión en el tren, me di cuenta de qué era lo que fallaba y cómo era el error garrafal de este.

Cita:
—Sí. ¿Por qué hidropulso cambió de dirección? ¿Cómo dispersó la niebla sin ningún movimiento que lo hiciera? ¿Y cómo es que puede usar acua aro en otros Pokémon?

—Hay una respuesta para cada pregunta y es la misma —explicó—. Le enseñé a Vaporeon a controlar sus movimientos, después de todo es él mismo quien los ejecutó. En otras palabras él es dueño de sus movimientos. Poliwhirl también puede hacerlo.


Controlar. Movimientos.
Así.
Sin más.
Por voluntad del pokémon.

Lo entendería en el caso de Poliwhirl ya que puede aprender psíquico por MT y puede emplear ciertas capacidades psicoquinéticas si se le enseña (lo cual se podría justificar el control y desviación de sus propios ataques), ¿pero Vaporeon? Que yo sepa, no es una de las eeveevoluciones que pueda aprender confusión ni pueda aprender psíquico. Al no ser que te hayas inspirado en Avatar para que estos tengan total control sobre sus movimientos (al fin y al cabo, los maestros agua podían mover el agua a voluntad [?]), no voy a entender por qué narices hiciste eso. ¿A lo mejor será otra vez por anime logic? Bueno, como sea, no soy muy partidaria de esa lógica, soooo... -O-

De todas formas, canónicamente no hay pokémon no-psíquico que pueda manipular así sus movimientos, así que... ugh. No sé si mirarlo como una patada a este o alguna ocurrencia loca del momento. Lo que sí necesitaría es que me justificaras el POR QUÉ de esto. Porque ahora mismo empiezo a estar... vamos. Muy en contra de esa cosa.
Ahora, que la rosa no es todo espinas. Es decir, ya dije que había cosas que estaban bien. Y especialmente hubo un momento por donde pude apreciar lo mucho que te han servido los consejos.

Hablo de lo que vino después de la batalla. Los pensamientos que tuvo Jack mientras sufría esas redirecciones del misterio.
Realmente ahí pude notar una mejoría en el desarrollo de los personajes. He podido ver que no sabe realmente por qué ha tomado ese camino, que tiene sus dilemas, que se altera, que no es tan poderoso como aparenta, que también piensa... ahora sí se nota que sufre cierta presión social (^w\^). Y Peter... Peter puede cumplir el arquetipo de mentor perfectamente. ¿Tal vez le enseñe algunas cosas? Bueno, como sea, ya incitó a Jack a buscar su verdadero propósito, así que... en cierta manera ya es un mentor.

Bueno. Creo que eso es todo lo que tenía que decir sobre este capítulo uwu.
¡Cheerio~!


#17
Poisonbird: ahora que lo pienso tal vez sea bastante raro que Vaporeon cambie la dirección de hidropulso, pero la verdad es que me inspiré en híper rayo del Dragoniar de Lance en Pokémon Special, ahí Lance explica que su Dragonair puede cambiar la dirección de ese movimiento a voluntad. Tal vez sólo es algo que puede hacer Dragonair por ser semi legendario o sólo lo puede hacer ese Dragonair (porque de vez en cuando hay algún Pokémon con una capacidad diferente o qué se yo). Y como la característica de Peter (para que destacase aunque sea un poquito) es la de enseñarle a sus Pokémon a controlar sus movimientos de una manera diferente, necesitaba hacer que hidropulso fuese usado de otra forma y me acordé de Lance. Igual puede que sea algo descabellada la idea, no sé, quizás esto sea una justificación, pero el agua que formó hidropulso salió de adentro de Vaporeon y tal vez por eso lo controló, etc. (Mientras más aclaro más oscurezco). Bueno, pero se me ocurrió de ahí. Y no sé si Peter vaya a ser mentor, pero le va a enseñar algunas cosas.

Capítulo 7:

Spoiler
Robo en el Museo


Debido a sus construcciones principalmente con tejados grises o plateados, Ciudad Plateada parecía un mar de plata vista desde lejos. Justamente había sido construida de esta manera con el propósito de combinar con las enormes rocas que inundaban la urbe. Algunas edificaciones habían sido construidas alrededor de una roca y las calles estaban hechas de roca pulida. Cualquier persona pensaría que era una ciudad muy gris y deprimente, pero el estilo con el que estaba hecha le daba un toque pintoresco y único en Kanto, muchos turistas visitaban Plateada por la gran cantidad y variedad de rocas que se podía encontrar, aunque de vez en cuando se encontraban con algún árbol.

La mayoría de las casan estaban pintadas con tonalidades verdes y decoradas con algunas plantas para contrarrestar la escasez de vegetación. Los únicos edificios que destacaban entre la multitud eran el Centro Pokémon, la tienda y el Museo de la Ciencia, con la intención de ser ubicados con mayor rapidez.

Jack y Peter habían llegado el día anterior en la tarde a la rocosa ciudad y habían ido directamente al Centro Pokémon, Jack necesitaba ir al baño. Ahí descasaron toda la noche sin interrupción alguna. Luego fueron a desayunar al pequeño restaurant del recinto, creado para entrenadores viajeros, antes de salir a pasear.

—¿A qué lugar iremos? —preguntó Jack con la boca llena de pan, pero tratando de hablar correctamente.

—El Museo de la Ciencia es muy interesante —recomendó Peter.

—¿Ciencia? —preguntó con tono de protesta— No me gusta mucho la ciencia. No la entiendo.

—Necesitas conocimiento para luchar mejor —recordó Peter con una tranquila superioridad—. Ayer me dijiste que una niña que conociste te había mandado a la Academia para adquirir conocimiento y que tu amigo te había obligado a asistir a todas las clases que ésta impartía —dijo con su característica calma—. Y, aunque quedaste en depender menos de tus deducciones, saber nunca está de más.

Por un momento Jack no supo qué responderle, la quietud del nadador era como en la batalla del día anterior, Peter tenía el control de la situación, nuevamente.

—Pero, ¿qué conocimientos me puede entregar un museo que tenga que ver con Pokémon o con batallas?

—Recuerda que estás buscando un objetivo, no todo será batalla. Además el Museo de la Ciencia explora distintos temas —explicó—. Por ejemplo, tiene fósiles de Pokémon extintos hace millones de años. Saber de ellos te servirá, algún día podrías enfrentarte a uno.

—¿Cómo podría enfrentarme a un Pokémon que ya no existe? —inquirió Jack, pensando que esta vez Peter no tendría una respuesta. Ahora él tenía el control, pensó.

—Hoy en día se puede revivir a un Pokémon extinto con el material genético de los fósiles. Creo que ir al Museo es mucho más necesario de lo que pensaba. Iremos una vez que termines de comer —informó—. Mientras antes mejor —a Jack no le hizo mucha gracia, pero tuvo que ir igual, se había prometido adquirir más conocimiento y tal vez encontraría su objetivo en la vida, o al menos un indicio de éste.

Tomaron el autobús de la línea azul, tal como les dijo la enfermera de turno, y comenzaron a pasear por la ciudad. El recorrido fue algo extenso, pasaron frente a diversas edificaciones, todas con colores muy similares, y para cada parte que Jack miraba, veía una roca, de hecho, las calles estaban construidas de tal manera que rodeaban las más grandes que no habían podido ser sacadas.

Luego de varios minutos, se bajaron en el paradero frente al Museo, sus paredes eran de un marrón claro de un tono cercano al de la tierra, las ventanas tenían marcos de madera barnizada, la entrada poseía un pequeño techo afirmado por pilares y el tejado del resto de la construcción era púrpura con canaletas grises.

Una vez adentro, observaron el brillante piso de madera, estaba tan pulido que se podían ver en él, las murallas estaban tapizadas con un elegante diseño de rayas verticales. Mucha gente paseaba por el lugar, algunos turistas con sus cámaras fotográficas, otras personas con batas de laboratorio y expedientes en mano que entraban y salían de una puerta trasera de vez en cuando y muchos guardias vigilando.

El lugar estaba repleto de vitrinas con meteoritos, rocas o maquetas dentro de ellas, pero sin duda alguna, lo que llamó más la atención de Jack, fueron los fósiles en exhibición que se encontraban en medio del salón. Ambos se acercaron a contemplarlos.

El primero poseía una enorme cabeza con una peligrosa mandíbula y unas formaciones en la parte posterior de su cabeza, sus brazos estaban alzados y salía un hueso largo de los costados de cada mano. Sus patas tenían grandes garras y una larga cola salía de la columna vertebral, terminando en una punta de flecha. Jack supuso que aquel Pokémon era volador debido a que todos sus huesos permanecían elevados en el aire y en una posición que simulaba que la criatura volaba.

—Aerodactyl —comenzó Peter a leer un letrero frente al cordel de seguridad rojo que rodeaba a los fósiles—. Pokémon carnívoro que vivió hace millones de años en las selvas tropicales, atacaba a su presa en el cuello con sus agudos colmillos. Sus alas poseían potentes músculos que le permitían volar, sin embargo, no era muy buen volador. Hoy en día es posible regenerarlo gracias al material genético presente en el ámbar viejo.

—Realmente peligroso —agregó Jack—. No me gustaría toparme con uno.

Caminaron unos pasos y se pararon frente al segundo fósil, éste tenía una cabeza plana y no era tan grande como el anterior, aun así no se quedaba atrás, poseía unas filosas y largas cuchillas al final de sus brazos, unas puntas salían de su espalda y estaba parado con sus patas sobre una tarima.

—Kabutops —leyó nuevamente el nadador—. Un Pokémon con una increíble agilidad física. Sus largas patas traseras le daban la capacidad de desplazarse fuera del agua con soltura y libertad. Se cree que sus cuchillas no eran sólo para cazar, sino también para cortar corales en el fondo del mar y para absorber.

—También suena peligroso.

Mientras Jack y Peter continuaban mirando las diversas reliquias y descubrimientos en exhibición, un hombre vestido de negro se encontraba parado frente a la puerta trasera del recinto, llevaba puesta una chaqueta de cuero, algo gastado, con capucha gris sobre una polera blanca, además traía lentes oscuros. El sujeto burló fácilmente el código de seguridad de aquella entrada y no le prestó mayor atención a la cámara que filmaba directamente dicho lugar.

Entró y dejó la puerta como estaba antes de infiltrarse. Caminó por los pasillos que, para su fortuna, estaban vacíos y esquivó algunas cámaras usando sus puntos ciegos, sin embargo, se vio obligado a pasar por delante de varias de ellas, a pesar de eso, nadie vino a detenerlo.

Siguió caminando hasta llegar a una puerta con la frase Sala de seguridad escrita en ella, el hombre ingresó a la sala cuidadosamente y de la misma manera la cerró. El cuarto estaba lleno de televisores a color que mostraban distintas partes del recinto, lugares abiertos al público y otros no, y frente a ellos una silla con ruedas en las patas ocupada por un guardia totalmente dormido, su ronquido era constante pero despacio.

El infiltrado sacó un frasco, lo abrió y vertió un poco del líquido que contenía sobre un pañuelo blanco que tomó del bolsillo de sus pantalones oscuros, para ponerlo sobre la nariz del guardia por unos segundos y luego quitarlo.

—Lo siento, pero no me puedo arriesgar a que te despiertes —dijo con algo de pesar en su voz—. Me alegro de que estés durmiendo, así fue más fácil ingresar —comentó en voz baja al mismo tiempo que guardaba el frasco y el pañuelo—. Realmente fue buena idea haber metido ruido las últimas noches cerca de tu casa. No fue difícil averiguar tu dirección.

El hombre sacó un aparato y lo conectó a la computadora del guardia, comenzó a indagar en ella y rápidamente obtuvo acceso a todas las claves de seguridad del museo. El sujeto desvió la mirada mientras copiaba los códigos a su aparato y vio la imagen de una sala iluminada con varios fósiles en ella, pero lo que le llamó la atención fue el objeto naranjo que permanecía dentro de una cúpula de vidrio en medio de la pieza.

El aparato terminó de copiar los códigos de seguridad y el sujeto lo desconectó del ordenador. El hombre salió sigilosamente del cuarto, no sin antes verificar que no viniera nadie, y comenzó a caminar con cautela hacia la sala que había visto en el monitor, rápidamente llegó a ella e ingresó la clave. Entró y cerró la puerta.

La habitación estaba llena de fósiles de Pokémon y plantas de hace millones de años, y en medio de ella, tal cual como la había visto en la imagen del televisor, una cúpula con un objeto que se podía apreciar más claramente de cerca. Era muy similar a una roca pequeña, era transparente y de color naranja y en su interior tenía una masa lo suficientemente grande como para ser vista y lo suficientemente diminuta como para que no se viesen sus detalles.

—Así que era cierto, tienen uno oculto aquí. Cuando me dijeron que viniera por él, no pensé que fuera verdad. Me pregunto por qué no lo habrán hecho público.

El hombre pulsó un botón rojo y la cúpula se abrió, el sujeto sustrajo el objeto y volvió a pulsar el botón. Nuevamente atravesó la puerta y se dirigió hacia la entrada trasera para salir de una vez del museo. Sin embargo, la puerta de atrás estaba abierta con a lo menos tres guardias en la salida recibiendo una entrega. Claramente no podía salir por ahí, además ya llevaba mucho tiempo en el lugar y el guardia de la sala de seguridad podía despertar en cualquier momento. No tuvo más opción que salir por la entrada principal.

Comenzó a recorrer los pasillos esquivando a algunos científicos que se paseaban de un laboratorio a otro, hasta que sintió unos pasos detrás de él.

—¡Oye tú! ¡¿Quién eres?! —gritó una voz masculina, el ladrón sólo atinó a correr hacia la puerta que daba con el vestíbulo, estaba a sólo unos metros— ¡Detente! ¡Guardias!

El sujeto abrió abruptamente la puerta con un empujón y comenzó a atravesar la sala frente a la atónita mirada de las personas que lo observaban correr mientras era perseguido por una horda de guardias que no demoraron en alcanzarlo y rodearlo a tan sólo unos metros de donde estaban Jack y Peter, quienes miraban atentamente la situación.

Uno de los guardias avanzó un poco y en respuesta, el ladrón retrocedió con un paso que lo hizo resbalar, cayendo al piso. Los cinco guardias se abalanzaron sobre el ladrón, pero éste alcanzó a sacar una pokéball y liberó al Pokémon en su interior.

—¡Pinsir, usa protección! —una semi esfera verde y transparente apareció y alejó a los guardias mientras se agrandaba, expulsándolos unos metros.

Toda la gente pudo ver a un insecto marrón de extremidades superiores delgadas con pequeñas garras al final de éstas y extremidades inferiores gruesas y cortas en comparación a las anteriores, tenía unas poderosas mandíbulas complementadas con dientes horizontales, poseía una fiera mirada y era dueño de unas peligrosas y gruesas pinzas blancas que descansaban sobre la parte superior de su cabeza. Aquel bicho estaba parado a los pies del aún tirado ladrón, quien se encontraba con su ligeramente desordenado pelo castaño al descubierto, la capucha se le había movido producto de la caída.

—¿Te diste cuenta? —preguntó Jack sorprendido.

—Cambia el tamaño de protección a voluntad —respondió Peter—. Generalmente ese movimiento puede ser usado con cualquier tamaño, pero una vez usado no se le puede cambiar —explicó.

—Sí, creo que mi padre me había mencionado algo —agregó con rabia—. Tal vez debamos ayudar a los guardias —una de las cosas que más le desagradaban a Jack era justamente la delincuencia, había tenido una mala experiencia cuando pequeño.

Una silueta a contra luz de un humano apareció en la mente de Jack, era un recuerdo de su niñez, tenía miedo, sus padres no lo socorrían, estaban tirados en el sofá y no reaccionaban. La sombra avanzó y extendió su mano hacia él, no lograba ver su rostro, todo fue sufrimiento.

—No —dijo Peter parando a Jack con la mano, el cual ya había sacado la pokéball de Bulbasaur sin haberse dado cuenta—. Puede ser peligroso. Si hace eso con protección, imagina qué otras sorpresas puede tener —el chico no protestó, estaba algo confuso por lo que su mente había traído de vuelta a sus pensamientos.

El ladrón se paró y comenzó a caminar rápidamente hacia la salida, los guardias se hicieron a un lado para no ser golpeados por el movimiento de Pinsir. De poder haber corrido lo habría hecho, pero el sujeto debió adaptarse a los pies cortos de su Pokémon.

Los guardias no pudieron perseguirlo, hubiera sido inútil, no habrían podido contra la semi esfera verde. Pero para su sorpresa, una vez afuera del museo, el ladrón regresó a Pinsir a su pokéball, protección desapareció y comenzó a correr libremente entre la gente hasta perderse en la multitud que transitaba por las calles cercanas.

Después del incidente, el museo se llenó de policías, detectives y periodistas. Jack, Peter y todos los demás visitantes debieron quedarse para ser interrogados sobre lo sucedido. El novato y el nadador no pudieron marcharse hasta luego de la hora de almuerzo. Ambos tomaron rápidamente el bus de vuelta al Centro Pokémon para comer algo, ya estaban a punto de desfallecer y Jack seguía enfadado por las molestias que había causado el ladrón, pero pensante por el recuerdo que había regresado.


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#18
Capítulo 8:

Spoiler
Y las hojas dejan ver la flor




Robo en el Museo de la Ciencia



En la mañana del trece de mayo, un suceso totalmente inesperado aconteció en los terrenos del Museo de la Ciencia de Ciudad Plateada. Por eso de las once de la mañana, un encapuchado se infiltró en el edificio y robó un extraño y peculiar objeto. El jefe de seguridad, que se encontraba en una de las salas traseras justo en el momento del suceso, indicó que no puede explicarse cómo alguien pudo haber burlado toda la seguridad con tanta facilidad. También se informó que el antisocial adormeció con cloroformo al guardia que se encontraba durmiendo en vez de vigilar las cámaras de seguridad, se especula que dicho guardia no había dormido bien en varios días debido a ruidos molestos cerca de su vivienda, por lo que no se descarta una investigación previa por parte del ladrón, además, éste último desactivó el sistema de seguridad de todo el edificio.

Curiosamente, el objeto que sustrajo el sujeto fue nada más ni nada menos que un ámbar antiguo que se encontraba en posesión del Museo para fines científicos. Se desconoce por qué las autoridades no dieron a conocer ésta noticia al público, pues cabe destacar que el ámbar viejo, contenedor del material genético del extinto Pokémon Aerodactyl, es sumamente raro de encontrar, la mayoría de los encontrados están en posesión del gobierno. Son muy pocos los entrenadores que han logrado poseer uno de éstos, por diversos motivos, y tener un Aerodactyl, por ejemplo, el conocido entrenador y domador de dragones, Lance.

El momento del clímax llegó cuando los guardias acorralaron al ladrón, sin embargo, éste logró escapar entre la alterada multitud usando como escudo el movimiento protección de un Pinsir en su posesión.

La policía ya investiga los hechos y no descarta que el antisocial haya sido ayudado por alguien perteneciente al Museo.


Jack y Peter se encontraban nuevamente en el comedor del Centro Pokémon, desayunando unos emparedados y un jugo de naranja y manzana respectivamente, mientras sus Pokémon comían con calma a su costado. El nadador leyó la noticia en voz alta y luego comentaron al respecto.

—Me pregunto por qué no habrán dicho que tenían un ámbar viejo —dijo Peter con una intriga que no se le habían visto antes.

—Tal vez no querían que se supiera para que justamente no fuese robado —contestó Jack luego de tomar un poco de jugo por sentirse algo atragantado con la comida.

—Pero aun así se enteraron.

—Por eso dicen ahí que no se descarta que el sujeto ese haya sido ayudado por alguien de adentro del Museo.

—¿Has pensado en alguna estrategia? —preguntó Peter para cambiar de tema— Recuerda que tienes hora para una batalla con el líder de gimnasio para pasado mañana.

Los Gimnasios Pokémon son edificios establecidos por la Liga para fomentar las batallas entre los entrenadores. Dichos establecimientos son comandados por un líder de gimnasio encargado de evaluar las habilidades del retador y otorgarle una medalla como reconocimiento de sus habilidades por parte de éste mismo. Antiguamente cualquiera podía ir y desafiar al líder, pero hoy en día la Liga impuso un horario de atención para regular las horas de trabajo de un líder, aunque éste tiene permitido hacer excepciones en caso de ser necesario.

—Estaba pensando en entrenar un poco —indicó Jack, a Peter le pareció obvio que debía hacerlo—. Tal vez enseñarle algún nuevo movimiento a Bulbasaur y Nidoran o alguna táctica que me pueda dar cierta ventaja —la verdad es que no había pensado mucho y sólo improvisó una respuesta, las imágenes que había recordado el día anterior en el Museo.

—Supongo que ya sabes que el líder usa Pokémon de tipo roca, será difícil vencerlo con simples ataques físicos —advirtió calmadamente.

—No, no he tenido tiempo de investigar —aclaró—. Sinceramente no sé dónde investigar sobre eso.

—Bueno, no hay una página web o un libro donde puedas encontrar información, pero muchas personas conocen a los líderes —explicó Peter—. La Liga lo prefiere así para mantener el suspenso y la emoción —después de estas palabras tragó un poco de jugo.

Regresaron sus Pokémon a sus respectivas pokéballs y se dirigieron a la parte trasera del recinto. Había dos campos de batalla de tamaño pequeño rodeados por bancas, en uno de ellos se estaba librando una batalla, el otro se acababa de desocupar. Jack se puso en un costado de la arena y Peter caminó hacia la otra, sin ningún apuro.

—¿Te parece uno contra uno? —propuso el nadador.

—Me parece bien —indicó animado—. Bulbasaur —el animal-planta salió de la pokéball con energía y cayó con sus cuatro patas sobre la tierra.

—Poliwhirl —el renacuajo hizo lo mismo, se paró frente a su oponente lanzando una mirada con poca expresión.

—Drenadoras —una semilla salió del bulbo del cuadrúpedo directamente hacia Poliwhirl.

—Puño hielo —las manos del Pokémon del nadador se cubrieron de hielo y atraparon la semilla en el aire, destruyéndola con el golpe e impidiéndole soltar sus enredaderas.

—Nunca pensé que puño hielo se pudiese usar de esa forma —dijo Jack con una sorpresa moderada, ya sabía que Peter podría salir con algo semejante, además ya había más confianza de por medio y la situación no era como para espantarse tanto como en la batalla anterior.

—Con ese movimiento, básicamente lo que se hace es congelar el puño antes de golpear —explicó Peter con calma—. En este caso Poliwhirl congeló sus manos teniéndolas estiradas.

—Ya veo. Y como el hielo vence a la planta, se le hizo fácil destruir la semilla —dijo Jack.

—Así es —concordó—. Sin embargo, debo decir que la semilla fue muy lenta. Debes entrenar la rapidez de ese movimiento. Recuerda que los Pokémon roca son, lógicamente, más pesados, por lo tanto, el líder los habrá entrenado para sobrellevar esa desventaja. La roca podrá ser débil contra las plantas, pero puede machacarlas perfectamente.

Una vez más, Peter había demostrado ser mejor entrenador que él, pensó en cosas que a Jack ni si quiera se le habían pasado por la mente, sin duda el nadador sabía cómo ante ponerse a lo que eventualmente podría suceder. Además dijo que drenadoras era lento, Jack había pensado que el movimiento había mejorado desde la vez que lo usó contra la Sandshrew de Karin en la Casa del Entrenador en Verde. Y para variar, había dicho todo tan tranquilamente que a Jack le pareció un poco irritante que le refregaran en la cara las faltas que tenía. Pero tenía que aceptarlo, había prometido seguir entrenando mientras buscaba un objetivo.

—Sigamos luchando. ¡Bulbasaur, usa látigo cepa! —las lianas salieron de debajo del bulbo del Pokémon y fueron directamente hacia Poliwhirl, pero no lograron atacarlo, nuevamente éste había sido más rápido y las había atajado con sus manos.

—Puño hielo —las manos de Poliwhirl se congelaron mientras sujetaba las lianas de Bulbasaur—. Otra vez la lentitud, Jack —indicó Peter.

Esta vez su calmado tono irritó aún más a Jack, pues no estaba quedando bien parado, además, la vez pasada que había peleado, Jack logró superar la dificultad que Peter le había puesto con mayor rapidez. Ahora estaba demorando.

—Arrástralo hacia ti, Bulbasaur —la criatura comenzó a jalar sus lianas, arrastrando al renacuajo, quien, a pesar de oponer resistencia, fue fácilmente acarreado hacia él—. Gruñido —una vez frente a él, Bulbasaur emitió un molesto sonido que obligó a Poliwhirl a romper el hielo en sus manos y liberar las lianas—. Parece que tu Pokémon no tiene mucha fuerza.

—Nunca te dejes llevar por las apariencias, puede ser peligroso —advirtió el nadador.

—Pero si lo acabo de ver —evidenció Jack—, Poliwhirl fue arrastrado sin problemas.

—¿Qué te hace pensar que Poliwhirl no se dejó arrastrar a propósito? —Jack lo miró un segundo y reaccionó.

—¡Bulbasaur, aléjate de él!

—Puño incremento —el cuadrúpedo no alcanzó a moverse y fue impactado por un fuerte golpe propinado por el puño derecho de Poliwhirl en todo el mentón, dejándolo tirado sobre su costado izquierdo.

—El bulbo en la espalda de Bulbasaur es un peso adicional con el que tendrá que lidiar mientras evolucione —explicó Peter.

—Por lo tanto, tendrá que usar movimientos a larga distancia —concluyó Jack las palabras del nadador—. No podrá esquivar fácilmente los golpes cercanos —dijo mientras Bulbasaur se enderezaba.

Jack comenzaba a entender las ventajas y desventajas de Bulbasaur, como entrenador, debía percatarse de todas las características con las que la naturaleza había dotado a su Pokémon. Lo había hecho con Nidoran en la primera batalla contra Peter, pero no se había dado cuenta. Finalmente el entrenamiento con su calmado nuevo amigo estaba dando sus frutos.

—¿Por qué no pruebas usar energibola? —propuso Peter.

—Bien. ¡Bulbasaur, usa energibola! —dijo Jack con entusiasmo, pero el animal-planta se limitó a mirar a su entrenador con cara de no saber qué hacer.

—No Jack, debes decirle lo que tiene que hacer. Bulbasaur, debes concentrar un poco de energía en tu boca y expulsarla.

Bulbasaur cerró la boca por unos segundos, luego la abrió y dejó salir una pequeña esfera verde que brillaba débilmente, con un eructo como sonido de trasfondo. A Poliwhirl le causó gracia.

—Intenta hacerlo de nuevo —dijo Jack para animarlo—. Pero esta vez concéntrate más, imagina la energía fluyendo por tu cuerpo y reuniéndose en tu boca. Siente ese poder.

Esta vez cerró los ojos por un tiempo más largo que el anterior e hizo exactamente lo que su entrenador le dijo. Al abrir la boca, una esfera verde, brillante y de mejor tamaño salió expulsada de su boca rápidamente hacia Poliwhirl, el cual fue golpeado por el movimiento y arrojado poco más de un metro.

—Eso me tomó por sorpresa —comentó Peter—. Me gustó mucho la forma que usaste para explicarle a Bulbasaur cómo realizar el movimiento.

—Tal vez sea suficiente por hoy…

Inesperadamente, la frase de Jack fue interrumpida por un repentino brillo proveniente de Bulbasaur, que poco a poco comenzó a aumentar su tamaño. El pequeño e infantil Pokémon que había hecho frente a Poliwhirl ya no estaba ante ellos, ahora era una criatura de aproximadamente un metro de altura y su color de piel era más cercano a un celeste oscuro que a su antiguo verde, con excepción de esa manchas con apariencia de figuras geométricas irregulares que parecían haber aumentado su número. Su cabeza era más proporcional en relación al cuerpo, sus pupilas rojas se mantenían, aunque eran endurecidas con la mirada del Pokémon. Sin embargo, lo que más destacaba en él era la sana y cerrada flor rosada que yacía apoyada sobre su lomo gracias a un pequeño y grueso tallo cubierto por unas verdes e hidratadas hojas que alguna vez formaron el bulbo.

—Esto sí que es inesperado —dijo Peter con sorpresa, aun así no se desmarcó de su tranquilidad—. Las hojas dejaron ver la flor.

—Ahora es un Ivysaur —dijo Jack con emoción mientras se agachaba y abrazaba a su recién evolucionado Pokémon.

Por alguna razón Jack se sentía más contento de lo que se había sentido en mucho tiempo. No llevaba ni dos semanas como entrenador y ya había logrado bastante. Estaba comenzando a aprender a anteponerse a eventuales situaciones, a conocer las características y habilidades naturales de sus Pokémon y cómo usarlas. Y para más remate, Bulbasaur acababa de evolucionar. Por un momento se olvidó de sus problemas.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#19
Primero quiero destacar que hace muchísimo tiempo no veía un fic situado en Kanto. Me gusta tu escritura, me gusta cómo describís, me ubico bien en los lugares que relatás. Es una historia bastante fácil de seguir, no tiene mucha complicación, pero no dejó en ningún momento de ser interesante. Me gusta que quieras que los personajes dean únicos y se diferencien bien, me gustan sus personalidades, y me gusta la duda en la que está Jack, peeeero, hay algo que no puedo no decirlo; siento que es todo muy serio, muy monótono. Me voy a explicar mejor, siento que los diálogos son rígidos y fríos, y que utilizás el narrador para expresar sus pensamientos y/o sentimientos. Quizá deberías ponerle más emoción a los diálogos y no abuses del narrador. Sólo eso, ansío conocer la historia de la familia Evans, qué tan famosos son y porqué. ¡Espero al próximo capítulo!
#20
Fossil Wyvern: me alegra que te haya gustado, con respecto a los diálogos intentaré que no sean tan rígidos, no me había percatado de que abusaba del narrador para decir los pensamientos, gracias por hacérmelo notar. En algún momento se va a saber un poco más de la familia Evans, aunque la trama no es en torno a ellos ni por qué son famosos.

Capítulo 9:

Spoiler
Contra las rocas



No parecía ser más grande que un Centro Pokémon, su techo era marrón y sus murallas blancas, tenía unas puertas de vidrio, que eran cubiertas por una cortina metálica cuando el recinto estaba cerrado, ventanas en la parte superior y una estructura celeste pegada a la pared que rodeaba toda la edificación. Arriba de la entrada sobresalía la mitad de una tipografía blanca de la pokéball sobre un fondo gris. Jack y Peter ingresaron al gimnasio y se encontraron con un hombre vestido con un traje marrón muy prolijo, era de contextura ancha y muy peinado, con la partidura bien marcada, estaba parado junto a una de dos estatuas justo en la entrada.

—Buenos días —dijo atentamente el sujeto—. ¿Es uno de ustedes Jack Evans?

—Sí, yo soy —dijo el chico.

—Muy bien, tú puedes pasar —indicó a Jack—. Pero tú deberás mirar desde por aquí cerca —dijo al nadador.

Jack avanzó hasta llegar a un pasillo hecho de rocas planas, cuyos costados estaban llenos de rocas de varios tamaños como modo de ambientación para el gimnasio y para el campo de batalla del mismo, de entre éstas salían seis pilares de base cuadrada, tres por lado, de color verde claro y dos surcos verticales por cada cara, más allá de las rocas las paredes eran también verdes pero más oscuras. Al final del pasillo se encontraba una escalera blanca con bordes naranjos que conducía a un lugar que no estaba iluminado y a su derecha yacía una puerta de color verde oscuro que se confundía con el tono similar de la muralla.

Un chico de la misma edad de Jack se paró frente a las escaleras blancas mirando hacia el entrenador, vestía una polera verde con mangas cortas, pantalones cortos del mismo color y sostenidos con un cinturón negro, alrededor de su cuello traía un pañuelo rojo que le daba una pinta de niño explorador que le combinaba muy bien con el gorro con visera también del mismo verde que cubría parte de su cabello negro, además llevaba unos calcetines azules con una línea roja y zapatos marrones.

—¿Eres tú el líder de gimnasio? —dijo Jack tratando de no subestimar al chico, puesto que le costaba creer que alguien de su misma edad fuera líder de gimnasio.

—¿Acaso hay algo que te haga pensar que no lo soy?

—Pues eres bastante joven para ser líder de un gimnasio.

—Tienes razón, tengo catorce años y la edad mínima para ser un líder es de dieciocho años —indicó el chico—. Sin embargo, el líder de este gimnasio comenzó cuando tenía trece, en ese entonces la regla de la edad no existía y la edad mínima para comenzar a entrenar era doce, ahora tiene veintiuno.

Esas palabras sólo sirvieron para preocupar a Jack, el líder le llevaba al menos nueve años de ventaja, su poca experiencia claramente no era suficiente, aunque tuviera la ventaja de tipo, sin duda el líder sabría cómo lidiar con ello.

—¿Y bien? ¿Dónde está el líder? —preguntó Jack algo nervioso, pero decidido.

—Parece que te falta algo de información —dijo el chico—. Antes de enfrentar al líder debes enfrentarte a otros entrenadores.

—Es la nueva regla de la Liga —dijo Peter para sí mismo—. No sabía que ya estaba operando.

—Para tu fortuna, este gimnasio sólo tiene uno. Mi nombre es Ángel y seré tu oponente —dijo el entrenador mientras sacaba una pokéball y liberaba al Pokémon que se escondía en su interior—. Uno a uno.

Una roca flotante apareció sobre el pasillo de rocas, tenía dos brazos rocosos que terminaban en unos firmes puños, unos ojos grandes y una boca recta, su expresión era seria y poco amistosa.

—Geodude es mi Pokémon, elige al tuyo.

—Nidoran —el roedor de Jack salió de su pokéball y también se posó sobre el pasillo, sólo que del otro extremo.

—Placaje —la roca avanzó hacia Nidoran con su brazo por delante.

Jack esperó a que Geodude estuviera cerca de su Pokémon para dar una orden.

—Doble patada —dijo Jack en voz baja.

El roedor posó su cuerpo sobre su pata delantera izquierda para girar en sentido del reloj y golpear a la roca con sus patas traseras, dejando al Pokémon tirado en el suelo e inconsciente.

—¿Por qué tu Pokémon hizo eso sin que le dieras una orden? —expresó Ángel mientras devolvía a Geodude a su pokéball.

—Sí lo hizo —dijo una voz proveniente del lugar oscuro que seguía a la escalera blanca—. Aprovechó la buena audición de Nidoran y le dio una orden en voz baja.

Esas palabras resonaron en la mente de Jack, esa declaración era evidentemente del líder de gimnasio y lo único que demostraba era su vasta experiencia en Pokémon, sin duda alguna la batalla sería completamente diferente a todas las que había tenido antes.

La zona oscura del gimnasio se iluminó y dejó ver un segundo piso compuesto básicamente por tres rocas, dos grandes, una en cada costado, y la tercera en medio de las anteriores, detrás de éstas la muralla era también verde, sólo que de un tono más cercano al petróleo, y en una parte más superior de la pared se hallaba un octágono gris del tamaño de un plato de comida.

En la roca de en medio se encontraba sentado un hombre de aproximadamente veintiún años de edad, tenía el pelo marrón y parado en puntas, su piel era algo tostada y sus ojos rasgados. Aquel sujeto vestía un chaleco naranjo con cuello V que tenía una línea negra bordeándolo, puesto sobre una polera del mismo color negro, pero más opaco, traía unos pantalones verde musgo con varios bolsillos, sujeto con un cinturón negro de hebilla delgada con su parte que sobraba colgando, y calzaba unas zapatillas color tierra con suelas también negras.

Cerca de él levitaban tres Pokémon, dos de ellos eran Geodude, el restante parecía ser la evolución del anterior, puesto que también era una roca sólo que ésta medía más de la mitad de su entrenador, tenía cuatro brazos, los inferiores muy pegados a su cuerpo, mientras que los demás estaban cruzados, mostrando una alta seguridad y confianza en sí mismo, también tenía unos pies, pero casi no se notaban, además su rostro era serio, más que los Geodude, pero no tanto como el del líder.

—Mi nombre es Brock —dijo al mismo tiempo que bajaba las escaleras acompañado de sus Pokémon y Ángel se hacía a un lado— y soy el líder del Gimnasio de Ciudad Plateada.

—Jack Evans —dijo el chico tratando de disimular un nerviosismo que el líder ya había notado—. Vine a desafiarte.

—Basta de formalidades —dijo Brock con brusquedad— ¿Es primera vez que desafías a un líder de gimnasio? —Jack asintió— Se nota.

Las palabras de Brock eran bastante cortantes y su expresión facial era seria, su personalidad concordaba perfectamente con su especialidad, el tipo roca. Era un sujeto duro y la amabilidad no parecía ser su mejor característica, su carácter era fuerte. La poca cordialidad con una persona que acababa de conocer le hacía pensar a Jack que en la batalla se mantendría la misma situación.

—La batalla será de dos contra dos. Geodude —el Geodude que se encontraba flotando a la izquierda del líder avanzó y se puso ante Nidoran—. ¿Asumo que ese será tu Pokémon? —a Jack le pareció notar un poco de desdén en la pregunta.

<<Vine aquí sólo porque dije que seguiría con esto mientras buscaba un objetivo en la vida —pensó Jack—. Espero que esta batalla me de algún indicio de si soy bueno en esto o no. Pondré a prueba todo lo que he aprendido. Si es que aprendí algo —dudó un poco.>>

—Por supuesto —Nidoran se puso firme.

La actitud de Brock era algo molesta para Jack, el chico entendía que era una batalla de gimnasio, pero no por eso debía ser tan antipático. Además sus nervios se estaban combinando con la emoción que adquiría cada vez que batallaba.

—¡Cornada! —Nidoran corrió hacia Geodude apuntándolo con su cuerno, a pesar de eso, la roca lo paró con su mano, agarrándolo de la cara.

—Arrójalo.

El rocoso Pokémon levantó a Nidoran y lo arrojó hacia las rocas de ambientación que estaban al costado derecho del pasillo, mirándolo desde la perspectiva de Brock. Como las rocas eran irregulares y de varios tamaños, Jack perdió de vista a su Pokémon.

—Creo que no está demás decirte que sé cómo lidiar con la falta de velocidad de mis Pokémon, debido a su alto peso —eso era justamente lo que Peter le había comentado hace dos días—. Lanza rocas.

Geodude rompió una roca cercana a él de un solo golpe y comenzó a tirar los pedazos de ésta contra el roedor, quien apenas se había levantado y se disponía a salir. Sin embargo, se vio obligado a parar a causa de un inesperado dolor.

—Veo que punto tóxico es la habilidad de Nidoran —dedujo Brock.

—Así es. Nidoran, usa placaje.

El roedor comenzó a correr hacia Geodude y éste último se preparó para nuevamente sujetarlo de la cara. Pero cuando llegó a él, no lo embistió con su cuerpo. Alzó su pata delantera derecha y golpeó a la roca en su mejilla izquierda, dejándolo inconsciente en el suelo y con una pequeña fisura en el lugar del impacto.

—Regresa —Brock le pasa la pokéball con Geodude dentro a Ángel y éste se la lleva por la puerta al costado de la escalera—. Supongo que volviste a usar la audición de Nidoran.

—Supuse que si Nidoran se volvía a acercar a Geodude, éste lo volvería a atajar y arrojar. Por lo tanto simulé cometer ese error para que creyeras que me estaba equivocando, usé esa orden para que se acercara —Brock se mantuvo inmóvil ante esas palabras—. Y le dije en voz baja que usara golpe roca. También inferí que no pensarías que usaría la misma estrategia dos veces, ya la habías deducido una vez. Además tengo entendido que lo que espera un líder de gimnasio es que lo sorprendan con diferentes estrategias, no que repitan la misma —su respiración estaba agitada, el entrenamiento del día anterior había servido, la estrategia estaba funcionando.

—Debo decir que estoy sorprendido —Jack no supo si creerle o no, la cara del líder estaba igual que como lo había estado desde que apareció—. Me parece que esta batalla se está poniendo ligeramente interesante. Debo admitir que cuando te vi, pensé que eras un simple novato que sólo vino a probar suerte, y lo sigo creyendo, pero se nota una pequeña herencia familiar en tu mirada —hizo una pausa al ver la cara de disgusto del chico— complementada con un entrenamiento previo.

—Preferiría seguir con la batalla —las palabras de Jack fueron cortantes, no le gustaba que lo definieran por las capacidades de su familia.

Era obvio que Brock sabía quiénes eran sus familiares, después de todo Evans no era un apellido muy común en Kanto, por la misma razón Karin y Peter lo habían relacionado inmediatamente con la famosa familia. Jack se preguntó si Brock lo había dicho por algún motivo en particular.

—Bien. Graveler.

La roca flotante más grande comenzó a moverse hasta quedar en el lugar donde Geodude cayó, una vez ahí dejó de levitar y quedó parado sobre sus patas, sus brazos inferiores seguían pegados a su cuerpo, mientras que los otros ahora estaban estirados en el aire, con una posición amenazante. Jack no debía permitir que esas extremidades atraparan a Nidoran, se veían sumamente peligrosas.

—¡Golpe roca! —Nidoran comenzó a correr contra Graveler.

Jack se vio obligado a darle directamente la orden, puesto que si el roedor comenzaba a correr sin una indicación del chico, Brock se percataría rápidamente de la táctica que estaba empleando.

—Rizo defensa —Graveler cruzó sus brazos y puso un pie un poco más atrás para poder afirmarse, para cuando Nidoran lo golpeó, éste último quedó inconsciente debido al fuerte impacto.

—No esperaba eso —agregó mientras su Pokémon regresaba a la pokéball—. Ivysaur —el animal-planta se paró firmemente ante Graveler y no se vio intimidado.

La madurez que había adquirido con su reciente evolución era notoria, además su flor estaba tan fresca que se notó un ligero aroma cuando el Pokémon salió de la pokéball.

—Avalancha —varias rocas de ambientación comenzaron a desprenderse de sus lugares, levitaron por un momento en el aire y se dejaron caer sobre Ivysaur, dejándolo sepultado.

<<Maldita sea —pensó Jack—. Peter lo había previsto, las rocas pueden machacar a las plantas. Debo sacar a Ivysaur de ahí. Tal vez…>>

—¡Ivysaur, sé que me escuchas! —Jack gritó tan fuerte que casi quedó sin aliento— ¡Usa gruñido, lo más fuerte que puedas!

Las rocas comenzaron a temblar, las que estaban posicionadas más arriba comenzaron a caer hasta que la rosada flor del Pokémon empezó a verse, en ese momento Ivysaur se liberó con mayor facilidad.

—Látigo cepa —dos lianas salieron de debajo de las hojas de Ivysaur y fueron directamente hacia Graveler.

—Rizo defensa —la roca se volvió a proteger, los látigos le dieron, pero, a pesar de tener la ventaja de tipo, no fue mucho el daño que le propinaron—. Desenrollar.

Graveler comenzó a rodar y la preocupación de Jack se hizo evidente con la expresión de su rostro. Sabía perfectamente de la batalla contra Karin que si se usa desenrollar después de haber usado rizo defensa, el daño provocado por el primer movimiento aumentaría.

Finalmente la rocosa criatura chocó al Pokémon de Jack, Ivysaur fue desplazado poco más de un metro de distancia, hubiera sido más de no haber sido por las rocas de ambientación. Graveler volvió a su posición anterior.

—Drenadoras —Ivysaur lanzó una semilla marrón de su flor directamente a Graveler, sin embargo, éste la aplastó en el aire con sus dos palmas, sin permitirle soltar las enredaderas—. Látigo cepa —nuevamente salieron las lianas a escena, pero esta vez no lograron golpear a Graveler debido a que éste las atajó en el aire.

—Arrástralo hacia ti —ordenó Brock y la rocosa criatura empezó a ejecutar la acción mientras Ivysaur se resistía—. ¿Qué sucede, Jack? Comenzabas a sorprenderme, pero hasta ahora no has hecho mayor daño a Graveler. Tal vez sólo has tenido suerte de durar tanto —comentó el líder con frialdad.

Jack estaba demasiado ansioso y tenso por la batalla, la adrenalina fluía por su cuerpo y la emoción del momento no lo dejaba pensar claramente. Necesitaba calmarse para despejar su mente.

<<Está pasando lo mismo que pasó en la última batalla que tuve contra Peter —pensó Jack—. Primero destruye la semilla y ahora un Pokémon arrastra a otro, esta vez es Ivysaur quien es jalado, pero esa vez le dije a Bulbasaur que arrastrara a Poliwhirl para acercarlo, así el movimiento causaría mayor daño.>>

—Debes pensar rápido Jack, los Pokémon se están acercando y a Graveler le quedan dos brazos libres —advirtió Brock al mismo tiempo que su Pokémon preparaba sus brazos inferiores y los comenzaba a mover por primera vez desde que la luz se había prendido.

Una vez que Ivysaur estuvo a una distancia prudente de Graveler, Jack dio la orden y la cara de Brock olvidó la expresión seria que había mantenido dando lugar a una de preocupación.

—Energibola.

Ivysaur abrió la boca y dejo salir una brillante esfera verde que impactó todo el rostro de Graveler, causando una pequeña explosión en él. El Pokémon cayó de espaldas con los ojos cerrados. Ivysaur guardó sus lianas inmediatamente cuando sintió que su oponente las había soltado.

—Cuando un ataque así se hace desde tan cerca, el impacto es mayor —indicó Jack ante el atónito líder.

Acababa de derrotar a Brock, la batalla no había sido muy larga, pero sí intensa, la rigidez del líder no había sido abatida hasta último momento, pero su cara ya no era de sorpresa. Jack no sabía cómo reaccionar ante su triunfo, no sabía si ser modesto o gritar a los cuatro vientos.

—¡Ganamos! —decidió no ser modesto y expresar su alegría— ¡Ganamos! —comenzó a zapatear de felicidad y amover sus manos, Ivysaur movió sus lianas de un lado a otro, como un baile. Estaba tan feliz que no pensaba en si la batalla le había servido de algo para definir su meta.

—Has demostrado ser un buen entrenador —comentó Brock con una sonrisa franca en su rostro mientras Graveler era devuelto a una ultraball, una pokéball con la parte superior negra y con una línea amarilla que rodeaba una U, con mayor ratio de captura—. Por eso te otorgo la medalla roca —dijo con una voz más suave y el otro Geodude que levitaba cerca avanzó hacia Jack y le pasó la misma figura octagonal que se encontraba en la muralla del fondo del segundo piso, pero en un tamaño más pequeño, el objeto era gris y brillaba a la luz—. Esa medalla es prueba no sólo de tu victoria, sino que también de tu desempeño y astucia.

—Gracias —contestó Jack ligeramente confundido por el repentino cambio en la actitud de Brock, aún estaba contento, la felicidad no se le iría tan fácilmente.

—Lamento haber sido tan duro durante el enfrentamiento —se excusó—. Pero eso también era parte de la prueba. Es verdad que no soy la persona más simpática, pero en las batallas debo exagerar. Mi deber como líder de gimnasio es examinar las capacidades de los entrenadores que me desafían y dictaminar si se merecen la medalla. A pesar de ser un novato, demostraste tener paciencia ante alguien desagradable y no dejar que eso te nublara el juicio ni que afectara tus decisiones —eso último si le había pasado a Jack, pero no quiso interrumpir—. Sobre todo si ese alguien hace referencia a tu familia.

—No sé qué decir ante eso —ya estaba más calmado.

—En el futuro te enfrentarás a personas con distintas cualidades y capacidades y deberás superar esas dificultades en el momento. La dificultad que yo te puse fue mínima en comparación a lo que vendrá por parte de los demás líderes. Pero no te sientas mal por eso, no cualquier niño de catorce años puede decir que tiene una medalla de gimnasio.

Jack y Peter se despidieron de Brock y se dirigieron inmediatamente a tomar el bus para ir al Centro Pokémon. Mientras esperaban en el paradero, Jack comenzó a hablar.

—¿Crees que algún día pueda desmarcarme de la fama de mi familia?

—No —le contestó Peter con la calma que tanto lo caracterizaba—. Toda la gente reconocerá tu apellido y muchos no van a esforzarse al pelear contigo por saberlo, pensaran que es una batalla perdida y no serán un reto para ti.

—¿Por eso Brock hizo referencia a ellos? —dijo Jack—. Intentó nublar mi juicio para hacerme creer que no me tomaba en serio, pero sí lo hizo —se percató—. Intentó confundirme.

—Aun así no caíste en eso, sólo te molestó que lo hiciera y seguiste comprometido con el duelo. Tu único desvío fue tu ansiedad. Has avanzado harto y tu celebración me causó gracia —agregó el nadador—. Pero dime, Jack, ¿qué conclusión sacaste de la batalla?

—No lo sé muy bien —contestó rascándose la cabeza—. Sólo concluyo algo que ya sabía. Que debo esforzarme para conseguir lo que quiero. Pero eso es algo que todos saben.

—Entonces ¿seguirás buscando mientras sigues el camino que recorres?

—Sí. Se podría decir que mi objetivo actual es buscar un objetivo —ambos rieron con felicidad—. Mira, ahí viene el bus —se subieron y partieron al Centro Pokémon.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)