Foros de Centro Pokémon
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#61
Hola, hace mucho que no publicaba aquí y decidí pasar para al menos seguir adelantado este fic antes de comenzar con otro. La universidad no me deja mucho tiempo para escribir ni leer, pero en 2 o 3 semanas más salgo de vacaciones, así que me pondré al día con los fics, he visto que hay varios nuevos, así que tengo mucho por leer. No sé si alguien siga leyendo este fic, pero seguiré publicándolo hasta el final.

Capítulo 29:


Spoiler
Batalla doble


Jack caminó durante cinco días por rutas, cuyo único indicio de civilización eran los caminos pavimentados para los vehículos, antes de llegar por segunda vez a Lavanda. Luego le tomó otro día más para llegar a Azafrán. Su bici se había hecho añicos en Fucsia luego de que un Pokémon se descontrolara y comenzara a golpearlo todo, el transporte del chico fue una víctima de aquello. Jack no tenía dinero para buses interurbanos y no le quedó más que caminar, Aurora le ofreció la suya, pero el muchacho prefirió hacerlo a la antigua, cuando pasó hambre se arrepintió.

En Azafrán se dirigió inmediatamente al Centro Pokémon a ducharse y comer, él y sus compañeros estaban hambrientos. Después de descansar por unas horas durante la mañana decidió entrenar, tenía hora para batallar en el gimnasio para dos días más, sin embargo, no se le ocurrió nada, como no conocía muy bien la ciudad y la enfermera de turno era muy malhumorada, no le quedó más opción que tomar su teléfono y llamar a alguien que sí conociese aquella urbe.

Pasó por varios números, entre ellos el de Aurora, se lo había dado antes de despedirse en Fucsia, hasta que llegó al que buscaba. Pensó por un minuto si sería conveniente llamarlo para que acudiese en su ayuda, la última vez que estuvo con él lo había pasado mal en algunos momentos. Decidió por marcar el número.

Esperó algunas horas sentado frente a la ventana junto a sus Pokémon. Golbat prefirió posicionarse bajo la sombra de la mesa y dormir, mientras que los demás jugaban, los más contentos eran Horsea y Dratini, eran pequeños comparados con Ivysaur y Nidoking, aunque el dragón era más largo.

De repente, una horrenda cara apareció frente a él, sacándole la lengua, tenía la boca rasgada y una mirada algo maligna pero traviesa. Jack casi se cayó de espaldas cuando vio aquel rostro, sus compañeros se exaltaron.

—¡Ja, ja, ja! —sonó una fuerte risotada que anunciaba la llegada de Henry— Lo juro, algún día te voy a grabar y lo subiré a internet.

—Esta clase de sustos son justamente lo que me hicieron dudar si llamarte o no —indicó Jack sonriendo—. ¿Cómo estás?

—Bien. Ella es Franny, mi hermana gemela.

Una chica rubia de cabello largo y con algunas ondas estaba al lado de Henry, llevaba puesta una chaqueta blanca de cuero con rayas celestes, una en cada brazo, su falda de tablas era del mismo color pero un tono más oscuro, calzaba unas zapatillas blancas muy pulcras y calcetines hasta la rodilla, como los futbolistas. Su mirada era intensa pero fría, Jack se sintió atravesado por los ojos azules de la muchacha.

—Él es Jack —apuntó al chico.

—Hola —dijeron ambos, aunque a Franny se le notó algo de indiferencia en la voz.

—¿Y por qué me llamaste? —preguntó el rubio con algo de curiosidad.

—Tengo hora para desafiar al líder de gimnasio en dos días —indicó el chico—. Por cierto, mira —Jack le enseñó sus medallas a Henry, quien no las había visto.

—Vaya —exclamó el muchacho—. No me había fijado.

—Pues que ciego eres, Henry —intervino Franny con tono burlesco—. Esas medallas no se las dan a cualquier niño, por lo tanto debes ser fuerte —la chica lo miró de pies a cabeza— o hábil al menos. Como heredera y futura due…—se detuvo bruscamente y se quedó estática sin saber muy bien qué hacer, puesto que se había percatado de que estaba diciendo algo que no debía. Henry le había comentado que Jack no sabía que eran los herederos de la compañía más grande de Kanto, incluso del país.

—¿De qué eres heredera? —a Jack no le pareció raro que se callara de repente, su hermano era algo extraño, tal vez ella también lo era.

—De…la gran sabiduría de los Pokémon tipo hielo —le sonrió esperando que le creyera, el chico no dijo nada y Henry sólo se dedicó a ver como su hermana hacía el ridículo—. Como sea, quiero tener una batalla contigo —cambió rápido de tema y de todos modos estaba interesada en luchar.

—Acepto tu desafío —dijo entusiasmado, al mismo tiempo que se puso de pie.

—Qué bueno que te traje, no tenía idea de a dónde podríamos ir —comentó Henry aliviado, cuando Jack lo llamó había supuesto que el chico quería que lo ayudase con algo de entrenamiento o que fuese su guía.

Caminaron hacia un campo de batalla habilitado para estos encuentros, el suelo era totalmente de tierra, aunque uno que otro brote de hierba se colaba por las orillas. El lugar estaba enrejado para que los ataques no fueran a dar a lugares aledaños. La chica se posicionó de un costado de la cancha y Jack, evidentemente, del otro.

—¿Qué te parece una batalla doble? —propuso Franny.

—Muy bien. ¡Nidoking! ¡Dratini!

El venenoso pokémon hizo presencia usando su imponente cuerpo robusto para tratar de intimidar a quien fuese que estuviese, pero sólo estaba la chica, la cual ni siquiera se vio impresionada por aquella criatura. Mientras que el dragón azul se enrolló pacíficamente a su costado izquierdo.

A Henry le causó una grata impresión ver a Nidoking totalmente evolucionado, pero la mayor atención se la llevó Dratini.

—Interesantes Pokémon y, aunque no me impresionan en lo absoluto, si me hacen un poco feliz —Jack se sintió un poco molesto, pero intrigado—. Mis queridos Seel y Cloyster, salgan a escena.

Una especie de león marino apareció frente a Nidoking, era tan pálido como la nieve, su barbilla era de un color tierra y tenía un cuerno en la frente. Poseía una mirada inocente que se le acentuaba al sacar la lengua. El segundo ser tenía un aspecto misterioso, pues su cuerpo estaba cubierto casi en su totalidad por una dura concha bivalva púrpura grisácea, con algunos cuernos bastante amenazantes, su mirada era maliciosa y ligeramente atrayente. Era del mismo porte que los tres chicos presentes.

—Agua y hielo —indicó el chico con preocupación.

—A veces hay que esperar a que el oponente elija primero, para tener la opción de elegir mejor que él. Eso lo sabe cualquiera —comentó la chica, a veces le gustaba molestar a su contrincante.

—Como sea, como entrenador debo enfrentarme a las diferentes adversidades —agregó Jack para defenderse de las palabras de la rubia.

—¿Estás seguro? —dudó la chica y le lanzó una mirada suspicaz a su oponente— Henry me contó que antes de ir a un gimnasio llevabas una estrategia, eso no es enfrentar a las adversidades, es ir preparado con anticipación.

—Pero llevar una estrategia indica que no los subestimo —se defendió.

—Pero debes subestimarlos al menos un poco, o tu oponente podría entenderlo como inseguridad o falta de confianza en tus habilidades —explicó Franny—. Es bueno ser humilde, pero no tanto. Te hace falta un pequeño toque de arrogancia. ¡Canto helado!

La pálida criatura emitió una dulce melodía tan gélida como la mirada de la chica, el canto era tan extraño que causó escalofríos en Nidoking y Dratini, igualmente Jack sintió uno recorrer su cuerpo. Los dos compañeros del chico se vieron afectados por la sonata de Seel.

—¡Ese canto es tan frío como tu corazón, Franny! —comentó el chico rubio con una gran sonrisa.

—¡Cállate, bicho raro! —lo insultó de vuelta— No te metas —el chico continuó sonriendo.

—¡Rayo! —Nidoking cubrió sus brazos con electricidad y la dirigió hacia Seel, quien recibió el ataque brutalmente, sintió cómo recorría cada parte de su cuerpo.

—Esta batalla será corta —susurró Henry.

—Granizo —el bivalvo miró hacia el cielo y unas blancas nubes se reunieron en el cielo sobre ellos, pequeños trozos de hielo comenzaron a caer sobre los pokémon, aunque con aquel tamaño era suficiente para dañar a los presentes.

—¡Que inteligente eres, hermanita! —gritó Henry— ¡Eso también dañará a Seel!

—Mi Seel puede resistir eso y más.

Repentinamente, el pálido acompañante de Cloyster comenzó a brillar intensamente, su cuerpo se alargó más de medio metro. Para cuando dejó de emitir luz, ya no tenía esa mirada inocente que lo hacía parecer bobo a ratos, pero aún seguía mostrando un carácter amable y amistoso, sus aletas se habían hecho más delgadas mas no delicadas. Su barbilla ya no era color tierra, era blanco en su totalidad.

—Lo vez, ahora es un Dewgong y es agua y hielo. A diferencia de los tuyos, Jack, que son dañados por el granizo —se jactó la chica, con el pecho muy inflado, como un orgulloso Pidgey.

—Eres bastante arrogante —comentó el chico—. Pero supongo que es para que yo piense que no eres insegura, por lo tanto, sí lo eres —la rubia sólo lo miró—. Cuando estás muy ansiosa por demostrar que no eres insegura, demuestras que sí lo eres. ¡Dratini, lanzallamas!

Una poderosa flama continua de fuego impactó a Cloyster en toda su concha protectora, pues éste se había protegido cerrándola, no obstante, no logró impedir la entrada del calor a su misterioso cuerpo oscuro.

—Por eso te dije que te hacía falta un pequeño toque de arrogancia —contestó haciendo énfasis en la palabra pequeño—. ¡Rayo aurora!

Del cuerno de la recién evolucionada criatura marina salió un llamativo rayo de luces de colores, principalmente las del arcoíris. La belleza del movimiento era digno de un concurso Pokémon, pero a Jack le importó bien poco, el ataque había impactado a Dratini, quien no pudo superar su debilidad al tipo elemental de aquella ofensiva y calló rendido al costado de Nidoking.

—Maldición —dijo Jack para sí mismo—. Descansa, amigo —el dragón volvió a su cápsula, una safariball.

—No pareces alguien de cinco medallas, Jack —dijo Franny con el propósito de ridiculizarlo—. A estas alturas del viaje, Jonathan ya había logrado más que tú, Jack —al chico no le molestó que mencionaran a su hermano mayor.

—Sí, a estas alturas llevaba más derrotas que yo —lo dijo riéndose.

Al principio de su viaje, Jonathan, a diferencia de Jack, no logró vencer a ningún líder de gimnasio, difería bastante del entrenador que ahora era.

—¿Pero cómo sabes todo eso?

—Es que leí su biografía —dijo sonrojada y con las manos en el rostro. Jack no dijo nada sobre eso.

—Nidoking, vuelve a usar rayo —a pesar de la caída de granizos, el venenoso Pokémon mandó un fuerte rayo a Dewgong, quien se debilitó con creces, pero no al punto de caer desmayado.

—Descanso —el pálido compañero de la rubia cerró los ojos y en menos de un segundo se quedó profundamente dormido.

—¡Golpe roca!

Nidoking corrió y se abalanzó contra Dewgong con uno de sus puños en alto, totalmente preparado para propinarle el golpe. Pero Franny no se quedó de brazos cruzados y ordenó al bivalvo mandar un gélido rayo de color celeste contra su imponente contrincante. Nidoking no logró dar con el dormido Pokémon y cayó con parte del brazo cubierto por hielo.

—Sonámbulo.

Jack desconocía ese movimiento, pero temió lo peor. Dewgong se enderezó, aún con los ojos cerrados y lanzó de su cuerno nuevamente un rayo de colores contra el indefenso compañero del chico, quien no pudo escapar del impacto. No volvió a pararse.

—¡Y la ganadora soy yo! —dijo Franny—. Y el perdedor eres tú.

—Sí, ya me di cuenta —anunció el chico mientras devolvía a Nidoking a su pokéball—. Al principio pensé que eras más fría, pero resultaste ser simpática, a tú manera, claro.

—Es que tal vez algún día conozca a tu hermano —se volvió a sonrojar.

—Como sea. Henry, necesito entrenar para el gimnasio. ¿Ya se te ocurrió algo?

—No —dijo el rubio sin preocupación alguna, no era su problema.

—Pero necesito alguna estrategia para el gimnasio —exclamó desesperado.

—Lo ves, llevas una estrategia, sólo ve a la vida, lo que venga —Jack la miró con desacuerdo—. Bueno, tal vez el Dojo Karate pueda servir de algo. Según lo que escuché —dijo Franny con un tono farandulero y un lenguaje corporal que evidenciaba que se avecinaba una especulación, su hermano emuló la actitud— el maestro del Dojo postuló hace mucho tiempo para ser el líder de gimnasio de esta ciudad, pero la actual líder le arrebató el puesto.

—¿Y cómo lo hizo? —Jack no solía mostrarse interesado ante ese tipo de cosas, pero los rumores le causaban gran curiosidad.

—Estaban a punto de darle el puesto y todo eso —contestó Henry—. Pero ella salió del público y lo desafió a un duelo, ella tenía quince años, ahora tiene veintiséis. Lo humilló, fue devastador, el no pudo vencer a ninguno de sus Pokémon. Fue horrible. Haber aceptado ese duelo debe haber sido el peor error de su vida.

—Ya veo. ¿Pero en qué me ayuda a mí y mi próxima batalla contra esa mujer? Lo que me acaban de contar sólo hacen que me pongan más nervioso. Debe ser alguien muy fuerte.

—El maestro del Dojo debe ya haber descubierto algo sobre como vencerla —dijo Franny—. Después de semejante trauma lo más lógico es que pasara toda su vida tratando de superarlo. Tal vez ya sabe cómo vencerla.

—Sí, puede ser. Vamos ahora.

—No —se negó la chica—. Debo descansar.

Los tres jóvenes se encaminaron al Centro Pokémon. En el trayecto, Jack se vio asustado varias veces por Gastly o Haunter, todo para el deleite de los gemelos.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#62
Alola!!! No sé si alguien está leyendo este fic, pero en los últimos días las visitas aumentaron mucho y ni siquiera está en primer lugar, tal vez un alma caritativa esté leyéndolo, me gustaría que comentase para saber su apreciación, o por último que diera las gracias para saber que alguien lo lee. Aquí va un capítulo nuevo.

Capítulo 30:


Spoiler
El Dojo Karate


Sus murallas eran blancas mas no pulcras, tenían algunas manchas que denotaban un toque de dejo. Sin embargo, la fachada estaba tapizada en varias partes con madera barnizada, lo que llamaba bastante la atención. Su tejado era marrón y arriba de la entrada poseía una estructura de color púrpura con una pokéball blanca dibujada en ella, muy similar a un gimnasio Pokémon. De hecho, el gimnasio de la ciudad estaba a su costado y era aún más grande, con murallas prolijas y un halo de misterio que lo rodeaba e inquietaba a cualquiera que lo viese, a diferencia del Dojo Karate, el cual tenía un aire amable y de sabiduría. Además, este último tenía un diseño más tradicional y oriental.

Jack, Franny y Henry se habían alojado en el Centro Pokémon de la urbe y ahora estaban parados frente al edifico que comandaba el hombre que alguna vez fue humillado por la actual líder de gimnasio, según los rumores. Se habían levantado temprano y el sol les pegaba de frente.

Los tres entraron y observaron un acogedor salón con varias personas vestidas de karatekas, con sus típicos trajes blancos y cintas de diferentes colores. Las murallas eran rojas en la mitad inferior y verdes en la superior, con pergaminos colgados en ella. El piso era de madera.

—¿Qué es lo que desean? —preguntó un karateka alto y delgado que se les acercó.

—Venimos a ver al Maestro de este Dojo —dijo Jack.

—¿Quién me busca? ¿Qué quieren? —preguntó un hombre que apareció desde el fondo, tenía una mirada seria y el cabello oscuro, sus ojos eran penetrantes, como si fueran los de un detective mirando la culpabilidad de un sospechoso. Era de tamaño imponente y robusto.

—¿Es usted el hombre humillado por la actual líder de gimnasio? —preguntó el muchacho. Los presentes se sorprendieron con la interrogante del chico.

El maestro frunció su ceño mas no apartó la mirada de Jack, y éste hizo lo mismo, el joven entrenador no se vio intimidado por la grandeza de la persona frente a él.

—Sí —afirmó con rudeza, tratando de no verse avergonzado ante sus alumnos, él era el único que poseía una cinta negra en aquella edificación, no podía verse débil bajo ninguna circunstancia— ¿Y qué con eso?

—Pues, después de tanto años, debes haber encontrado algún método para vencerla. Yo la desafiaré mañana y necesito saber si puedes ayudarme con eso —tragó saliva luego de contestar, el maestro estaba ganando en la batalla de miradas.

—Yo ya no quiero volver a ser líder de gimnasio, mi deseo ahora es enseñar el arte del karate a las nuevas generaciones, hacer que no se pierda en el tiempo.

—Algunos rumores dicen que averiguaste cómo vencerla —intervino Franny—. Lo he escuchado de otros entrenadores —el maestro la observó.

—Cualquier entrenador debe saber cómo vencer a otro entrenador y sobreponerse a las sorpresas que pueden aparecer —contestó.

—Entonces, ¿por qué no lo hizo con ella? —preguntó Jack con suspicacia.

El hombre suspiró y se quedó callado por varios segundos mirando hacia el piso, al parecer Jack había tocado un tema sensible y, aunque el maestro no lo quisiera, todo llevaba a su derrota ante aquella mujer. El karateka comenzó a recordar.

—Había completado mi prueba ante la comisión que la Liga había designado ese año y estaban por nombrarme líder de gimnasio por un año más, pero ella se paró del público, con su cabellera larga y mirada fría —recordó— se aproximó al escenario, todos la miramos y ella me dijo directo a los ojos: “soy mejor que tú”. Los de la organización iban a interceder, al igual que los guardias, pero dije que no lo hicieran —mostró arrepentimiento—. Le propuse una batalla y que el ganador se quedara con el título. Derrotó a todos mis Pokémon con sólo uno de los suyos —suspiró y apoyó sus manos en sus caderas, como si estuviese resignado—. Fue la peor humillación que he sufrido en toda mi vida.

El hombre miró con rudeza al muchacho.

—Existe una manera de derrotarla —aseguró—. No es que yo la haya descubierto y sólo yo la sepa, pero cualquier entrenador debería poder deducirla. ¿Crees poder usarla? —lo miró como si alguien como Jack no pudiese hacerlo.

—Por supuesto que lo haré —dijo con determinación y sin titubear.

—Entonces tendrás que vencerme en una batalla, ahora mismo —se volteó y comenzó a caminar hacia el fondo del salón, sus estudiantes se apartaron para dar espacio—. Dos contra dos. ¡Hitmonlee!

Una criatura humanoide salió de la cápsula lanzada por el maestro, su piel era de una tonalidad marrón combinada con gris, no tenía cuello y sus hombros no estaba muy a la vista, también carecía de boca, no obstante, su mirada era fija que se potenciaba con sus ojos oscuros. Los más curioso en dicho ser eran sus extremidades, pues eran prácticamente resortes, especialmente sus piernas, las que se veían bastante peligrosas y generaban algo de incertidumbre en el muchacho.

—¡Golbat! —el murciélago apareció frente a un inmóvil oponente que ni se impresionó ante su aparición, ni se intimidó por la ventaja de tipo— ¡Ataque ala!

El volador se acercó con rapidez hacia el humanoide y le propinó un fuerte golpe con su ala. A pesar de que aquella extremidad del Pokémon de Jack era delgada, fue eficaz contra el tipo luchador. Golbat se alejó de su oponente, permaneció lo más alto que pudo, para esperar una nueva orden de su entrenador.

—¡Patada salto alta! —Hitmonlee tomó impulso con sus elásticas piernas y dio un gran salto en el aire, giró y le acomodó una fuerte patada en el costado izquierdo a su contrincante. El murciélago quedó lesionado y bajó varios metros, cerca de Jack, le costaba mantenerse volando.

—Maldición —dijo el chico con rabia—. Supersónico.

La alada criatura emitió un molesto sonido que molestó al luchador y su entrenador. Sin embargo, el dolor en su costado izquierdo era tan grande que debió pararse sobre el suelo, ya no podía sostenerse volando. Hitmonlee comenzó a actuar extraño y a tambalearse, estaba confundido.

—Esas piernas y brazos parecen estirarse bastante —comentó Jack mientras pensaba en cómo vencer a aquel Pokémon.

—Existe un entrenador cuyo Hitmonlee puede estirar por más de diez metros sus extremidades —indicó el maestro—. Ganó la Liga hace casi once años, luego se convirtió en un miembro de la Élite 4. ¡Deja de hacer tiempo!

—Bien. ¡Aire afilado!

Golbat batió sus alas y expulsó un peligroso viento que hizo varios cortes en la piel de su confundido oponente. Hitmonlee no cayó al suelo, pero estiró sus piernas, se impulsó y chocó contra la muralla trasera, botando un pergamino colgado en ella. El luchador se noqueó y quedó tirado en el suelo, no volvió a levantarse.

—Tienes suerte —dijo el maestro al mismo tiempo que devolvía a su Pokémon a la cápsula bicolor—. Pero aunque tengas la ventaja de tipo, no podrás contra éste —sacó una nueva pokéball—. ¡Hitmonchan!

Una nueva criatura con aspecto humanoide se hizo presente ante Jack. A ésta si se le veía dónde terminaba su cuerpo y empezaba la cabeza, y era levemente más bajo que el anterior. Vestí una especie de traje de boxeador de color gris y su piel era marrón. No obstante, lo más llamativo eran sus guantes de boxeo rojos. Si el anterior era experto en patadas, éste lo era en puñetazos.

—¡Chupavidas! —comandó el chico, necesitaba que el murciélago recuperara algo de energías.

El volador se abalanzó contra el boxeador con sus colmillos preparados, sin embargo, bastó una sola orden del karateka para que Hitmonchan envolviera su puño derecho con carga eléctrica y le propinara un golpe a su contrincante en el mismo lugar donde había recibido la patada de su predecesor, justo antes de que lo mordiera. La venenosa criatura cayó al suelo, su entrenador no demoró en guardarlo dentro de su pokéball.

—Te lo dije —dijo el maestro con orgullo.

—Nidoking —la venenosa bestia apareció ante Hitmonchan y le lanzó una fiera mirada.

—¡Puño hielo!

El boxeador se aproximó velozmente a su rival y acercó su puño totalmente cubierto de hielo al rostro de éste. Para su desgracia, el Pokémon del chico logró atajar el golpe con su mano derecha y apretó con fuerza hasta romper el hielo.

—¡Puya nociva! —Nidoking jaló un poco del lugar que tenía sujeto y con su puño izquierdo acomodó un venenoso golpe en costado derecho del boxeador. Luego lo tiró del brazo y lo arrojó lejos, a los pies del karateka.

El maestro del Dojo no podía creer lo que estaba viendo, esta vez estaba siendo derrotado por un niño. Jack había demostrado una repentina rapidez en la toma de decisiones ante eventualidades en batalla. Hitmonlee se paró, dio unos pasos y se tocó el lugar impactado, expresando dolor en su rostro.

—Parece estar envenenado —apuntó Jack, el maestro no le debatió y lo observó con seriedad.

—Hitmonchan, ya no es necesario seguir luchando —todos observaron con sorpresa y algunos estudiantes protestaron—. Admitir una derrota no es perder grandeza. No dejaré que Hitmonchan salga aún más lastimado —sentenció—. Por favor, llévenlo a que se cure —ordenó y algunos estudiantes corrieron en ayuda del Pokémon.

A Jack no le molestó la elección del karateka, entendía muy bien por qué un entrenador recurría a la rendición, lo había aprendido en el Monte Moon, cuando Adam y Peter habían luchado. Ahora lo que más le interesaba era la estrategia para vencer a la líder del gimnasio.

—Bien, lo prometido es deuda —aclaró el maestro—. Primero necesito ver a tus Pokémon.

Jack los dejó salir, a excepción de Golbat, evidentemente. Dratini emitió un bostezo, Horsea se quejó de que no había agua para refrescarse, mientras que Ivysaur sólo se paró firme. El hombre los observó por un rato y paró ante Ivysaur.

—Creo que tenemos un ganador —el Pokémon se puso algo nervioso y miró al chico.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
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#63
Capítulo 31

Spoiler
Cuando los sonidos no suenan


El gimnasio estaba ahí, enfrente. No sabía por qué, pero Jack sentía un miedo muy similar a la primera vez que enfrentó a un líder. Había adquirido cierta experiencia en cómo enfrentar a entrenadores poderosos, pero ésta era diferente. Le habían contado rumores del poder de sus Pokémon, incluso que ella misma tenía poderes psíquicos.

La estructura tenía un diseño idéntico al de los demás gimnasios, como si el que lo hubiera diseñado no tuviera más imaginación. Nuevamente las únicas deferencias eran el tamaño y la cosa sobre su entrada, de la que ya se había percatado que era púrpura.

Los tres chicos esperaban afuera del lugar al maestro, quien se había comprometido el día anterior a acompañarlos para ver el desempeño del chico y de la táctica que había desarrollado. No era una estrategia sumamente elaborada, era bastante sencilla, pero eficaz si es usada en el momento preciso, y eso lo decidiría el transcurso de la batalla.

—¿Por qué este gimnasio es tan inquietante? —preguntó Jack. Continuaba nervioso— Posee un halo de misterio.

—Yo no veo nada —indicó Franny, no era muy afín a lo místico, era más apegada a lo tangible, a diferencia de su hermano, quien siempre era atraído por lo paranormal.

—Yo tampoco —sin embargo, Henry tampoco notó nada en particular.

Desde donde estaban, pudieron observar cómo el karateka despachó a todos sus alumnos, cerró la puerta principal y se acercó a los jóvenes. Ya estaba de noche, Jack no había podido conseguir una hora más temprana.

Entraron y el típico sujeto de traje marrón los recibió, tenía alrededor de cincuenta años y se le notaba la cara de cansado. Le indicó a Jack que avanzara, los demás permanecieron junto a las estatuas.

Las luces se prendieron y dejaron a la vista un campo de batalla no muy grande hecho de arcilla gris. A sus costados tenía seis pilares blancos, tres por lado, y detrás de ellos estaban las murallas que ponían límite a la habitación, eran metálicas, verdes hasta la mitad y gris en el resto superior. El fondo del lugar se mantuvo a oscuras, aunque para Jack fue fácil divisar una silueta humana sentada en algo.

—Soy Jack Evans y he venido a retarte a un duelo —gritó para que la escuchara desde el otro lado, aunque no era muy necesario. Tragó saliva.

—Eso ya lo sé —contestó una voz femenina, fría y distante—. La Liga me obliga a hacerte pelear con al menos un entrenador antes de mí.

Por detrás de los pilares de la izquierda apareció un joven de cabello negro y traje oriental violeta, corto de mangas y piernas. A Jack le llamó la atención que estuviese descalzo.

—Soy Silvio —sacó una pokéball—. Y no dejaré que llegues a nuestra líder. Uno contra uno. ¡Slowbro!

Una criatura de color rosa apareció ante Jack, tenía orejas pequeñas y enroscadas, una mirada tonta y una barriga amarillenta. Lo más llamativo en aquel ser era su cola, estaba siendo mordida por una especie de criatura marina, con algunas puntas y unas manchas, era de color gris y tenía ojos que lanzaban una expresión seria.

—Nidoking —la imponente bestia se apresuró a salir de la pokéball.

—¿Es una broma? —preguntó Silvio— Es completamente débil ante mi Slowbro.

—
Rayo
—Jack jugó con su suerte.

El Pokémon taladro generó una potente carga eléctrica alrededor de su cuerpo y la lanzó directamente contra el acuático. Slowbro sintió cómo la descarga recorrió su cuerpo en menos de un segundo. Sin embargo, eso no hizo que cayera rendido. Resistió un poco más, estaba totalmente chamuscado, pero la expresión en su rostro seguía siendo la misma.

—Anulación —Slowbro miró a Nidoking y levantó sus manos para moverlas de manera extraña y graciosa.

—¿Eso es todo? —Jack demostró su ignorancia nuevamente—. Rayo.

El venenoso intentó generar carga eléctrica, pero no ocurrió nada, no le salió ni una sola chispa de electricidad. Silvio rió.

—Anulación anula, valga la redundancia, el último movimiento efectuado por el oponente —explicó—. No podrás usar rayo luego de cuatro turnos.

—Ya veo. Golpe roca —Nidoking se abalanzó contra Slowbro y con su puño lo dejó tirado en el suelo, ante un desencajado Silvio que no lograba digerir la rapidez de reacción de aquel chico. Se retiró junto a su Pokémon sin decir nada.

Las luces se prendieron y dejaron ver el hasta ahora oculto fondo de la gran habitación. La muralla era idéntica a las demás y poseía una imagen de la medalla en tamaño grande, era circular y de tonalidad amarilla. Aquella pared era precedida por una baja tarima del mismo color del piso, en la que se situaba un trono negro ocupado por una mujer de piel pálida y cabello azul petróleo. Tenía la cabeza apoyada en su mano, como si estuviera aburrida o cansada.

Levantó su fría mirada y dejó al descubierto sus ojos, eran de una tonalidad marrón tan especial que se asemejaba mucho al rojizo, precisos para confundir e intimidar a cualquiera. Vestía unos pantalones blancos ajustados, sujetos por un grueso cinturón negro, y una sudadera fucsia oscuro tan diminuta que dejaba el ombligo al descubierto. Su calzado no tenía cordones. Pero lo más extraño eran sus peculiares muñequeras, eran negras y pesadas a la vista, emitían una tenue luz verde. No se paró.

—Soy Sabrina y soy la líder del Gimnasio de Ciudad Azafrán —sentenció de manera distante. La mujer más allá del chico— ¿Qué haces aquí, Koichi? ¿Aún no lo superas?—preguntó directamente al karateka.

—¡Vine a ver cómo te derrotan! —contestó sin sentirse intimidado. La líder continuó con lo que le competía.

—Dos contra dos —manifestó con molestia y algo de pereza—. Hypno.

Sacó una pokéball y de ésta salió una criatura levemente más alta que Nidoking. Era de piel amarilla y áspera, tenía un collar de pelos blancos y la nariz aguileña. Su mirada tenía un toque de perversión y llevaba un péndulo en su mano izquierda. Jack se sintió algo intimidado por aquel Pokémon, su hermano le había contado algunos cuentos terroríficos sobre aquel ser. Regresó a Nidoking a su pokéball, él no lucharía esta batalla.

—Dratini —el dragón apareció bostezando. Sabrina observó la reacción de aquel ser desde su oscuro trono.

—Hipnosis —comandó la fría mujer.

Hypno levantó su mano izquierda e hizo mover el péndulo circular metálico que en ella llevaba, Dratini no pudo evitar mirarlo. El dragón cayó dormido ante su perverso oponente. Esperaron unos segundos a ver qué sucedía, existía la posibilidad de que la habilidad mudar del mítico Pokémon los despertara. Pero no pasó nada, el compañero de Jack continuó durmiendo.

—Come sueños.

El psíquico miró severamente a su contrincante mientras movía su mano derecha. Dratini no demoró en gritar de dolor, estaba teniendo un placentero sueño hasta que Hypno se metió en ellos y comenzó a atormentarlo. Jack sólo pudo ver cómo gritaba despavorido hasta que el Pokémon de Sabrina dejó de entrometerse en aquel mundo onírico.

Esperaron otros segundos y esta vez mudar si hizo de las suyas. Dratini comenzó a brillar levemente y todos observaron caer la piel del dragón, dejando una totalmente nueva a la vista. Ahora la criatura del chico estaba despierta.

—¡Lanzallamas! —el dragón lanzó una poderosa flama constante que impactó a Hypno, chamuscándole los pelos del cuello. Pero éste volvió a levantar su péndulo con el propósito de volver a dormirlo— ¡Dratini, cierra los ojos! —le hizo caso.

—Bola sombra —ordenó Sabrina sin mostrarse interesada en la táctica que su adversario ocuparía.
Hypno formó con su mano libre una esfera tan oscura que no reflejaba luz alguna. La lanzó hacia el dragón, pero éste la evadió gracias a la oportuna dirección de su joven entrenador.

—¡Ciclón! —un fuerte viento se apoderó del lugar, golpeó fuertemente a Hypno y, aunque no hizo mayor daño a la criatura de mirada extraña, le voló el péndulo, quedando éste a varios metros de distancia— ¡No te dejaremos ir a buscarlo! —prometió el chico— ¡Dratini, abre los ojos y usa furia dragón! —el ser de piel amarilla miró a su entrenadora en busca de una orden.

—¡Usa paz mental! —Sabrina se enderezó en su ostentoso asiento, manifestándose algo más interesada en la batalla.

Dratini terminó de generar una enorme esfera de fuego rodeada de chispas eléctricas y la lanzó contra un calmado y relajado oponente. A pesar de los esfuerzos hechos por el hipnotista para contrarrestar el ataque, no logró resistirlo y cayó ante su entrenadora.

Sabrina guardó a Hypno en su respectiva cápsula y paró de su asiento para comenzar a bajar las escaleras y posicionarse en el campo de batalla.

—Hace mucho que no me veía tan interesada en una batalla —Jack no supo si creerle o no, la cara de la mujer indicaba lo contrario—. Siempre llegan entrenadores que creen saberlo todo —dijo con calma—. Imagino que le enseñaste algo a este niño ¿o no, Koichi? —miró al maestro.

—Evidentemente —contestó muy serio.

—Qué curioso, me veo interesada en una batalla con un chico que no sabe hacer sus propias estrategias —indicó con una maliciosa sonrisa, quería calar hondo en el orgullo de Jack, éste no cedió ante la provocación—. Veamos qué tienes —sacó su segunda pokéball—. ¡Alakazam!

Otro Pokémon con forma humanoide apareció ante todos. Tenía una dura piel amarillenta, cubierta por una especie de armadura marrón en sus muñecas, hombros, tórax y rodillas. Su cabeza tenía dos formaciones grandes y puntiagudas, además de otras más pequeñas cerca de las mejillas. Lo más interesante en aquella criatura, eran las dos cucharas que portaba. Jack las observó y luego dirigió su mirada hacia la líder.

—Psicocarga —los ojos de Alakazam brillaron y de sus cucharas salieron unas luces púrpuras que impactaron fuertemente al dragón. Dratini quedó algo adolorido, pero logró resistir el ataque.

—¡Lanzallamas! —la constante y candente flama se hizo presente nuevamente y se dirigió hacia el contrincante. No obstante, el ataque se detuvo en el aire, a pocos centímetros del psíquico. Las llamas se extinguieron en segundos— ¿Qué fue eso? —preguntó el chico ante la sorpresa.

—Deberías saberlo —indicó la líder para recordarle nuevamente su inexperiencia—. Onda certera.

El humanoide generó una esfera de luz celeste con sus manos, sin soltar sus cucharas, y la lanzó contra Dratini. El dragón no logró evitar el impacto, quedando tirado en suelo sin moverse. Jack lo regresó a su safariball y sacó una nueva cápsula, ésta tenía el clásico color rojo en su parte superior.

Ivysaur apareció para hacerle frente al psíquico, estaba nervioso y la líder junto a su compañero se percataron de aquello. Aun así, permitieron que la batalla continuara su con su curso, Sabrina estaba interesada en saber cómo se las arreglaría el chico con semejante desventaja de tipo. Jack también notó el estado de su Pokémon, pues no emanaba su característico aroma.

—¡Usaste un movimiento de tipo lucha! —acusó Koichi— ¡¿Hasta eso me robas?!

—¡Supéralo! —gritó la líder un poco exaltada— Continuemos.

—Drenadoras —Ivysaur lanzó una semilla de su cerrada flor rosada hacia el contrincante, pero nuevamente la ofensiva se detuvo a medio camino en el aire—. Otra vez eso —se quejó el chico—. Debes estar usando psíquico.

—Que gran deducción —señaló Sabrina con sarcasmo, estaba en un gimnasio de tipo psíquico.

—Ese poder psíquico de tu Alakazam debe ser bastante —la mujer se manifestó avergonzada, aunque se notó falso, pues mantuvo esa mirada maliciosa—. Sería interesante poder verlo de alguna manera, antes de que termine esta batalla.

Jack había apelado al ego de Sabrina, en más de una ocasión, la líder había manifestado su disgusto por contrincantes que no estaba a su altura. El chico no sabía muy bien hacia dónde llevaría aquella improvisada admiración, pero con las palabras que había dicho y, si ella aceptaba, con suerte dejaría mostrar todo su poder en algo que no fuera Ivysaur. Dándole la oportunidad que necesitaba.

—Está bien —aceptó Sabrina—. Lo haré porque hace mucho que Alakazam no muestra todo su poder y debes estar cansado de aquello. Además, está el viejo de Koichi, esto servirá para que vea lo fuerte que no es —recalcó la palabra no. El karateka no cedió ante la ofensa—. Alakazam, usa psíquico para detener todas las moléculas en el aire dentro de esta habitación.

Ni Jack ni sus acompañantes podían creer con exactitud aquellas palabras, si lograba hacerlo demostraría un poder enorme. Los ojos de Alakazam brillaron intensamente, levantó sus manos y con ellas las cucharas, comenzó a emitir un grito que lentamente fue acallado. Luego de varios segundos, nadie logró escuchar ni un solo ruido, no podían oírse ni ellos mismos.

<<Alakazam está totalmente concentrado, es el momento para hacer lo planeado —pensó Jack, el aire comenzó a faltarle, se sentía agitado. Miró a Ivysaur—. Por favor, mírame —deseó. El animal-planta volteó un poco la cabeza y Jack le asintió.>>

Ivysaur entendió perfectamente lo que el gesto de su entrenador significaba, había llegado la hora de emplear aquella estrategia. Unas lianas verdes salieron de debajo de las hojas de su espalda con la mayor velocidad que podía, no debía dejar que su adversario tuviera alguna chance de defenderse. Las dos hiedras alcanzaron las manos de Alakazam y cada una le arrebató una cuchara. Ivysaur alejó las lianas y puso las cucharas en su boca.

—¡Nos distrajiste! —gritó Sabrina con furia, el sonido había vuelto— ¡Aunque hayas usado desarme para quitarle las cucharas, Alakazam puede seguir usando su poder psíquico! —advirtió con enojo. Jack se preocupó— Y, a pesar de ser poco, será suficiente para derrotar a ese mal entrenado Ivysaur. ¡Psíquico! Úsalo para traer de vuelta tus cucharas.

Ivysaur comenzó a ser arrastrado por el campo de batalla, era jalado desde su boca por las ahora baboseadas cucharas de metal. La resistencia del cuadrúpedo no fue suficiente para terminar en menos de un minuto ante el humanoide. Alakazam se le acercó.

—¡Inmoviliza sus brazos con látigo cepa! —las lianas aparecieron por segunda vez en la batalla, no permitieron que las extremidades superiores del psíquico se movieran con libertad.

<<La hazaña resultó —pensó Jack—, pero no sé cómo salir de esto—Ivysaur continuaba resistiendo—. Tengo que dar un golpe que derrote por completo a Alakazam o no ganaré —analizó—. ¡Vamos, Jack, piensa, maldita sea!>>

—Pareces que no sabes cómo salir de esto —apuntó Sabrina para ponerlo más nervioso, Jack sudaba a más no poder—. Uno de los dos se agotará primero, sólo hay que esperar a ver quién lo hace —su mirada maliciosa estaba sobre Jack. El maestro, Franny y Henry no querían ni moverse para no irrumpir en la sofocada atmósfera que reinaba en aquella escena—. Esto es un verdadero dolor de cabeza —se quejó la líder.

—Dolor de cabeza —susurró el chico—. Puedo provocarle un dolor de cabeza —Sabrina lo miró atenta, no entendía por qué dijo eso—. Los psíquicos sacan su poder de su mente. Por lo tanto es fácil que les duela la cabeza.

—¿Y cómo pretendes hacer eso? —preguntó la mujer con incredulidad.

—Ivysaur, escucha con cuidado lo que diré —declaró con tranquilidad—. Cuando yo te diga, vas a dejar ir esas cucharas —los demás estaban expectantes y confundidos— y una vez que lo hagas, inmediatamente usarás eco voz. ¡Ahora!

Ivysaur soltó las cucharas y no demoró en emitir un molesto sonido de su boca. Alakazam y Sabrina recibieron aquel ataque de la peor manera. La líder tuvo la opción de taparse los oídos, no obstante, su Pokémon no corrió con la misma suerte, el cuadrúpedo no retiró sus lianas. El sonido retumbaba en la cabeza del psíquico.

—¡Usa tus lianas para levantarlo y arrójalo contra ese trono!

Jack pensó que podía ser mucho para Ivysaur, pero éste demostró lo contrario. Levantó al humanoide y lo arrojó contra el oscuro trono de la líder, ésta estaba en el camino, pero alcanzó a salirse de en medio. Alakazam cayó a los pies de la muralla del fondo, no volvió a ponerse de pie. Sabrina había sido vencida.

—Bien hecho Ivysaur —el chico felicitó a su compañero.

—¡Ja! ¡En tu cara! —gritó el karateka— ¡Fuiste vencida, fuiste vencida! —se burló.

Sabrina metió a Alakazam a su pokéball y avanzó algunos pasos hacia Jack, quedando en medio de la arena de batalla. Metió la mano en su bolsillo y sacó algo de él.

—Esta es la medalla pantano —la mujer extendió su mano y en ella se encontraba el mismo símbolo que estaba a sus espaldas. La medalla Levitó y se acercó a Jack, el chico la tomó y la puso junto a las demás.

—No tienes ningún Pokémon a la vista —indicó el chico—. ¿Cómo flotó?

—Yo también tengo poderes psíquicos —todos quedaron atónitos, incluso el maestro—. Por ejemplo, uno de ellos es leer la mente de otras personas, evidentemente no lo uso en batalla —aclaró—. Tú estás pensando en…¿el baile de la victoria?

—Es cierto. Ivysaur, el baile de la victoria —Jack comenzó a moverse, hizo unos pasos muy extraños, su Pokémon lo acompañó moviendo sus lianas.

—Dios mío, qué horror —comentó Franny.

—¿Qué demonios es eso? —preguntó Henry, aunque no le disgustaba.

A Sabrina le causó gracia aquella pintoresca y exótica danza. La líder, a pesar de ser principalmente fría con las personas, no lograba impedir que se le saliera una sonrisa cuando veía algo que consideraba gracioso.

—¡Ajá! —gritó Jack— ¡Sonreíste! No eres tan inhumana como pareces serlo.

—¡No es cierto! —se volteó y comenzó a caminar hacia una puerta en el fondo del gimnasio que Jack no había visto antes— ¡Ya tienes la medalla! ¡Si no quieren quedarse encerrados, más vale que se vayan!

—¡Es simpática! —aseguró la rubia.

—¡Largo!

Salieron de la edificación y las puertas se cerraron. Afuera ya había oscurecido totalmente. Una luna menguante los observaba desde la lejanía del cielo. Se despidieron del maestro y comenzaron a caminar hacia el paradero.

<<Debo enseñarle nuevos movimientos —pensó Jack mientras caminaban—. Tal vez debo equilibrarlos más.>>


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(Por si alguien no me reconoce)


#64
Capítulo 32:

Spoiler
Problemas en el barco


Desde donde estaba se podía ver gran parte de la ciudad, el majestuoso puerto lleno de barcos mercantes y turísticos, y los paneles solares en los tejados de gran parte de las edificaciones. Carmín era la única ciudad que no dependía en su totalidad de la Planta Eléctrica, ubicada al norte de Lavanda.

Jack caminaba por segunda vez por las calles de la ecológica urbe portuaria, era la única forma de acceder a la Isla Canela, el siguiente gimnasio quedaba en aquella ciudad y necesitaba de un barco que lo llevase, sólo esperaba que quedaran boletos.

Arribó al puerto, estaba lleno de gente, muchos turistas como en la vez anterior, la gran diferencia era la ausencia del S.S. Anne III, pero en su lugar estaba un trasatlántico nombrado S.S. Aqua, no era tan grande, pero no tenía nada que envidiarle. El joven interceptó a un marinero.

—Disculpe señor —preguntó el chico, aquel sujeto era bastante gordo, por un momento dudó si era marinero—. ¿Sabe qué barco puedo abordar para ir a Isla Canela?

—Ese que está ahí —indicó el sujeto amablemente a un ferry de tamaño mediano—. Es de pasajeros y cargas menores, con él llegarás de noche.

El chico agradeció y se fue directo al transporte acuático. Habló con una mujer de uniforme ubicada en un puesto al costado del ferry. El pasaje no le costó mucho, recibió un leve descuento por ser entrenador de la Liga.

Abordó el ferry y se ubicó en la cubierta. Aquel barco también llevaba algunas máquinas y automóviles. Muchas personas paseaban de un lado a otro, Jack se sentó en una banca a pensar. Nuevamente se encontraba sólo, no lo estaba desde su estadía en Azulona. Franny y Henry se habían despedido de él en Azafrán, no tenían intensiones de viajar a las afueras de la capital regional, al menos no por ahora. De todos modos la rubia le dio su teléfono, era el séptimo que recibía de alguien que había conocido durante su viaje.

El sol estaba radiante, así que decidió sacar a Ivysaur, para que tomase un poco de sol, le serviría para que su flor creciera más bella. También aprovechó de liberar un rato a Horsea.

—Mira Horsea —indicó el chico—. Estamos en la misma ciudad donde nos conocimos —el pequeño caballo de mar se mostró alegre. El chico dejó su mochila de lado.

El viento se volvió un poco más cálido, Jack y sus Pokémon fueron invadidos lentamente por el sueño.

El lugar estaba oscuro y se escuchaba cómo una gotera golpeaba un charco de agua. Tenía hambre, miedo, pero no estaba sólo, unos siniestros ojos lo observaban sin pestañar. No sabía por qué estaba ahí, pero no había nadie que lo ayudase.

De repente Jack despertó bruscamente, despertando de paso a sus compañeros por el susto de su salto, había sido un sueño del pasado. Hace días que no tenía un nuevo recuerdo de aquel suceso en su niñez. Cuando tomó consciencia de dónde estaba, el ferry a Canela ya había partido, Carmín ya estaba lejana, apenas podía verla.

Decidió pararse para pasear por el lugar, no había gente en la cubierta, con excepción de un chico pelirrojo, vestía una sudadera blanca con capucha y mangas negras, y pantalones cortos blancos. Estaba mirando hacia el mar, pero por unos segundos volteó hacia Jack y gritó.

—¡Oye tú! —apuntó hacia el chico— ¡Te están robando!

Jack giró la cabeza y vio cómo un sujeto tomó su mochila y salió corriendo por los pasillos. El chico no demoró en tomar a Horsea y salir corriendo detrás del ladrón, El pelirrojo también se sumó a la persecución. Ivysaur quedó atrás debido a su lentitud.

El chico no podía permitir perderla, no sólo tenía las seis medallas ganadas, también tenía un objeto muy codiciado por aquellos que sabían de su existencia, era un regalo y era parte de un momento importante en su vida, un error que le había costado la pérdida de un Pokémon muy especial.

Llegaron a la popa del barco. El sujeto no sabía a dónde ir, no le quedó más que luchar. Tenía la nariz aguileña y una mirada asustada, aunque extrañamente vestía ropa muy elegante, seguramente estaba esperando por una víctima hace mucho, usaba esa ropa para que no sospechasen de él. Lanzó una pokéball y de ella salió una criatura cuya piel era de un color muy similar al que adquiere la tierra cuando es mojada superficialmente. Llevaba puesto un cráneo en su cabeza, se podían ver sus tristes ojos. Portaba un hueso en su mano.

—¡Cubone, usa hueso palo! —la tierna criatura alzó su hueso y se dirigió corriendo con pequeños saltos hacia Jack.

—¡Eevee, ocupa ataque rápido!

Un pequeño zorro de suave pelaje marrón apareció por el costado de Jack y golpeó al Pokémon del ladrón. Lanzándolo lejos. Aquella criatura de cuatro patas tenía un collar de pelos más largos y claros, al igual que en la punta de su felpuda cola. Sus orejas eran largas. El chico pelirrojo apareció, era su entrenador.

—¿Estás bien? —preguntó, Jack asintió.

—¡Huesomerang! —Cubone lanzó su hueso como un boomerang, dio una curva en el aire para impactar el costado izquierdo de Eevee.

—¡Hidrobomba! —Horsea soltó de su trompa un fuerte chorro de agua que vengó el golpe a su inesperado compañero de cuatro patas. Cubone quedó en el suelo, no tenía cómo defenderse, aún no sabía lanzar su hueso de tal manera que volviese.

—¡Inútil! —gritó el ladrón a Cubone, seguido por una patada en el cráneo que cubría su cabeza— ¡¿Por qué no puedes ganar una batalla?!

—¡Oye, tú, maldito! —gritó Jack sumamente indignado al ver a aquella criatura indefensa ser golpeada— ¿Qué demonios crees que haces?

—¡Tú no te metas, mocoso! —gritó vulgarmente el hombre. Era un extraño espectáculo ver a un hombre bien vestido tratando de escapar de un robo efectuado por él mismo— ¡Es mí Pokémon!

Jack lo observó furioso, le desagradaba profundamente la irresponsabilidad de algunos que se decían entrenadores pero que no cuidaban debidamente de sus Pokémon. El chico sólo atinó a hacer una cosa.

—Hidrobomba contra ese sujeto.

El caballo de mar nuevamente ocupó el movimiento, esta vez el chorro salió más fuerte, tan así que casi expulsó al elegante ladrón por la borda, de no ser porque Ivysaur apareció y usó sus lianas para sujetarlo y no dejarlo escapar.

Horsea comenzó a brillar inesperadamente. Creció hasta tener una altura mayor a un metro, sus escamas endurecieron, sus aletas se volvieron más puntiagudas y sus rasgos eran más gruesos y toscos. Al dejar de resplandecer, fue fácil apreciar que el color celeste seguía dominando en su apariencia. Ahora era un Seadra.

—¡¿Qué sucede aquí?! —preguntó un policía que acababa de llegar. Los barcos acostumbraban a tener al menos uno a bordo en caso de eventualidades como ésta.

—Este hombre intentó robar mi mochila y golpeó a su Pokémon —dijo arrebatándole sus pertenencias y la pokéball de Cubone—. Me quedaré con este Pokémon por ahora, conozco a alguien que puede cuidar muy bien de él.

—Bien. Me llevaré a este sujeto a la custodia —tomó al sujeto y lo esposó para llevárselo. Ivysaur lo soltó—. Si quieren pueden curar a sus Pokémon, tenemos una enfermería ahí dentro. Iré más tarde a tomarles una declaración por los hechos.

Los muchachos aceptaron. Jack tomó en brazos a Cubone y junto al pelirrojo entraron por un pasillo hacia el interior del ferry. Sin embargo, no eran las únicas personas presentes en la popa. En el balcón de la planta superior, había dos personas observando. Una mujer pelirroja vestida con abrigo de piel blanco y botas negras, eran sus prendas que estaban a la vista, observó la situación con un leve grado de sorpresa. El sujeto que la acompañaba era sumamente alto y musculoso, también vestía elegante, aunque no tenía cara de que le agradara.

—¿Observaste bien, Iván? —preguntó la mujer de cabellera roja como la sangre— Es una interesante coincidencia lo que presenciamos. Parece que Jack no es tan débil, ni tan miedoso como pensé que podría serlo. Tal vez lo que le ocurrió de pequeño no fue mucho para él.

—¿Qué le sucedió? —preguntó el alto sujeto— ¿Y cómo sabes que le pasó algo?

—Omar se encargó de buscar cualquier registro sobre él, no sólo su posición en la Liga —contestó sonriendo—. Pero no te diré nada, pretendo ocupar esa información en caso de que robarle la masterball sea muy complicado. Será como un as bajo la manga —su sonrisa creció.

—Como sea. Ese sujeto que estuvo a punto de robarle la mochila, trabaja para Úrsula —indicó con su voz grave.

—Tal vez lo estaba siguiendo —comentó—. Pero es una fortuna que lo hayamos encontrado tan fácilmente. Así podemos seguirlo desde cerca —sonrió maliciosamente, ya estaba imaginándose con la poderosa cápsula en la mano.


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Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#65
OMG 32 capítulos

Vi tu fiction muchas veces pero me dio mucha pereza ponerme a leerlo. ¡Pero eso se acabó! No, en serio, voy a ponerme a leerlo y editaré este comentario añadiendo spoilers comiéndotelo (¿comiéndotelo? omg, comentándotelo) capitulo por capitulo. Me parece increíble que todavía publiques capítulos teniendo en cuenta que llevas tanto sin comentarios.

¡No permitiré que este fiction muera!

Luego te empiezo a leer y comentar, por favor ten paciencia conmigo, te iré mencionando cada vez que lo actualice.

Capitulo 1
Spoiler
Empecemos con esto :D

Lo primero que tengo que decir es que las descripciones son maravillosas, casi he sentido la calma del pueblo a mi alrededor, las casas todas tan parecidas y la entrada en escena del muchacho, seguiré leyendo.

Vale aqui he encontrado algo extraño, si ya te lo dijeron lo siento! No me voy a parar a leer los comentarios.

"...las del segundo piso eran circulares, pero estaban sucias, sin embargo, no se detuvo hasta llegar a una puerta verde con una pequeña ventana semicircular en ella."

Tiene un ritmo extraño esa parte en concreto. Creo que si lo cambiases por un pero estaban sucias. Sin embargo, no quedaría mejor y no se leería todo tan atropellado ya que tal y como esta se puede entender que a pesar de que las ventanas están sucias sigue caminando hasta la puerta verde, no tiene realmente el mejor de los sentidos e imagino que no es lo que quieres transmitir.

"vestido con un delantal blanco de esos que usan los científicos" Creo que te referías a una bata XD no a un delantal.

Continuo leyendo.

He visto algunos otros fallos de redacción como usar demasiados conectores o en sitios extraños pero nada realmente lo suficientemente malo como para mencionarlo XD Deberías probar a releerlo en voz alta para notar estas cosas.

A parte de eso el entrenador del final del capitulo dijo "debo" varias veces lo cual se me hace un poco extraño ya que la gente no suele hablar así. El combate fue interesante, algo rápido para lo que es el resto del capitulo pero me gustó como se paró a pensar y no solo atacó a lo loco.

También me encantó el final del capitulo
-Soy Jack Evans.

Le dió fuerza al texto. Muy bueno :D


Capitulo 2
Spoiler
, su única entretención <- creo que querías decir entretenimiento :)
Lo siento por dejarme el comentario ahi a medias, muchas cosas que hacer este mes!! pero ya lo sigo a ver como de lejos puedo llegar este fin de semana :D
El capitulo en si me parecio bueno, con algunas cosas que me quedaron un poco extrañas. Por ejemplo si el protagonista es el hijo de ciertos entrenadores muy famosos no estaría tambien algo acostumbrado a cierto nivel de vida? tal vez no tan pomposo como el de la joven pero lo suficiente como para no sentirse cohibido por simplemente sentarse en el coche con chofer. La muchacha me pareció un buen personaje, tiene esos aires de grandeza pero de vez en cuando se le olvida mostrando como es ella en realidad, aunque si que tiende a subestimar a la gente a su alrededor, pero me gusta la personalidad tan acertada que le has dado.


Lo siento por ir tan despacio @Thranduil, es que ando un poco liada, pero intentaré haberte cogido el ritmo para finales de mes!

Capitulo 3 (Voy avanzando!!)
Spoiler
Estoy curiosa por saber algo más de sus padres en verdad XD
Me encantó la reacción del amigo cuando jack se estaba quedando dormido en la clase, aunque a mi un amigo me hace eso y no sobrevive :P
Oooh la primera batalla entre amigos/rivales y mantuviste la desventaja de tipos, me gusta el detalle :D
He de admitir que nunca me imaginé Dia soleado tal y como lo describiste, pero desde luego tiene hasta lógica, me gusta como describes y como te imaginas los ataques durante los combates. Definitivamente me esta gustando cada vez más tanto tu personaje como tu fiction, no me extraña que haya llegado tan lejos. El hecho de que le hayas hecho perder y no le plantees como un entrenador maravilloso que gana todo y lo sabe todo me gusta especialmente.


Capitulo 4
Spoiler
Ohh concursos!! Me encanta que hayas metido tanta variedad en solo 4 capitulos y aun en la primera ciudad. Y obviamente el padre acepto ver el concurso porque participaba su hija. Fue impresionante, por supuesto entiendo que te centrases en las actuaciones de las dos chicas más importantes pero me habría gustado poder leer también la batalla final del concurso. Tal vez añadir algunos comentarios por partes de los jueces. Pero en conjunto como siempre ha estado muy bien y ha sido un muuy buen capitulo.


Y hasta aquí lo de hoy que me empieza a doler la cabeza de tanto ordenador :3
Mañana te comento más capítulos, espero poder terminarlos todos este mes como prometí <3
Gracias por la paciencia y por los nuevos capítulos que se van añadiendo a mi lista de lectura @Thranduil

Mas mas mas

Capitulo 5:
Spoiler
Siempre me sorprende como termina jack apareciendo de repente aqui o allí al principio de cada capitulo XD es genial. El capitulo en sí ha sido un poco simple, pero bastante bueno, esperaba una batalla y sin embargo no has llegado a desarrollarla. Y ahora me pregunto ¿Quien es esa misteriosa persona del final y que planes tiene? Me mata la intriga.


Capitulo 6:
Spoiler
Esta vez la batalla se me ha hecho un poco pesada, Jack ni siquiera ha tenido una mínima oportunidad y en vez de esforzarse más tan solo parece que se haya desanimado, no se, me gusta que el personaje no sea invencible pero que pierda tan de seguido deja un poco mal sabor de boca :/ Y el final era una deducción bastante obvia y aunque no se atreviesen a pelear con su compañero el también podría haberles retado y aprovechar para intentar conseguir algo de experiencia que se nota que necesita. No se, no fue mi capitulo favorito hasta ahora.


Capitulo 7:
Spoiler
Voy a jugarmela y decir que lo que ha robado era un Ambar (?) Sinceramente, sabiendo lo fuerte que es Peter me ha parecido una reacción un poco cobarde. Si, puede que ese Pinsir sea fuerte, pero si hubiese seguido con el y su protección fuera del museo iba a llamar la atención, eso era obvio, de modo que podría haberle agarrado con el látigo cepa de Bulbasaur. No se, igual me monto muchas películas XD Yo no me habría dejado detener. Aun así, buen capitulo, mucho mejor que el anterior, y más emocionante :D


Capitulo 8:
Spoiler
Vale, un Pinsir en su posesión, no me gusta, no se, los pokemon no son posesiones.
Esto: la verdad es que no había pensado mucho y sólo improvisó una respuesta, las imágenes que había recordado el día anterior en el Museo. No tiene lógica puesto ahí donde esta. No aporta nada y no debería estar ahí. Se que es mucho mucho trabajo, pero deberías de vez en cuando releer los capitulos y editarlos cuando localices ese tipo de errores, pues cuanto más escribes mejor te vuelves y puede que notes errores que no viste cuando escribiste el capitulo.
Evoluciono :D Me pareció un poco simple la manera en la que aprendió a lanzar energibola y encima a lanzarla bien en el segundo intento, pero not bad.


Capitulo 9:
Spoiler
Woo genial. Sigues con tu estilo al narrar batallas pero no se porque esta me ha sorprendido gratamente, era un reto, como las batallas anteriores, sin embargo lo ha superado gracias al entrenamiento y a su inteligencia. Me ha gustado mucho. He de decir que ya me esta molestando lo de la familia Evans, tengo muchísima curiosidad! Y prácticamente lo mencionan capitulo si capitulo no. Espero que más adelante digan algo sobre ellos.
Academia pokemon:




Odisea:




#66
Holy mother de Arceus, me atrasé muchísimo. D:

Vamos a leerlo, con calma y tiempo. Prometo no preguntar sobre spoilers.

A veces pienso que mis comentarios pueden ser toscos o poco argumentados, incluso aburridos. Si es así avísame para cambiar la modalidad, el chiste es instarte a escribir, no joder tanto [?].

Capítulo 26.
Spoiler
Recuerdo que he quedado en la parte del Safari (era una parte intrigante, eh), así que, ¡a ver que nos ofrece el capi! Uyy, ni bien comienzo y casi le di al clavo con los nuevos miembros, me siento casi realizada. En realidad, el Dratini era para Jack, en cuanto a Lyra… no sé cómo no pude sospecharlo antes x'D. Y, ¡hey! Aurora alimentando el shipping, amor para ella *apuntando nuevo personaje favorito junto a Henry*.

Cita:
—¡Brillo mágico!

La verdad es que me pareció intereshante que usaras la pokédex de sexta generación como referente. Por un segundo hubiera pensado que tu límite era Kanto y todo lo que la franquicia había entregado hasta ese momento (por más que estuvieran por ahí colados los movimientos de otras generaciones), pero la inclusión del tipo hada es sorpresiva. ¿Con cuántas sorpresas más me voy a encontrar? Tocará descubrirlo en la brevedad (que Golbat evolucione, que Golbat evolucione...).

Aunque las descripciones son tu fuerte, pienso que justo ahora están algo toscas. Quizás no lo he señalado hasta ahora (no recuerdo muy bien ni mis propios comentarios), pero tienes potencial para mejorar. Sé que las batallas pokémon son una parte difícil de describir, de verdad lo sé, y no faltará la ocasión en que piensas que te has explayado mucho o no lo hiciste tan extenso como querías, así hasta estar conforme; pero el punto es que siento como si sólo te limitases a describir los golpes, desenlace de éstos y nada más. Esto si dejamos de lado las batallas de gimnasio, en esas te inspiras mucho.

Cita:
—Vaya, eso fue muy fuerte. Parasect, usa espora —una nube de esporas blancas salió del hongo del cangrejo y empezaron a dispersarse lentamente por el campo de batalla. Dratini y Chansey no pudieron esquivarlas, el viento las dirigía hacia ellos.

¿Qué es lo que sintió Aurora en esos momentos? ¿Frenesí porque el combate ya se iba encendiendo o el latente miedo de que la victoria le fuese arrebatada de sus manos? ¿Acaso se mordería el labio inferior o sonreiría con dicha? El tema es que no la conozco muy bien aún en cuanto a personalidad, así que no puedo adivinar del todo cómo reaccionará.

A ratos me tenía que acordar que aún se encontraba presente el sol, de hecho, lo había olvidado. A todo esto, ¿los pokémon sienten calor? Porque aquí el único que se benefició fue Exeggcutor, capaz Parasect, pero a los demás les ha traído sin cuidado la nueva condición meteorológica (en un principio no pasa nada, pero cuando empiezan a soltar ataques deberían sentir ese bichito de molestia al doble).

Por otro lado, la fuerza de Chansey me ha dejado sin aliento, wow x'D, mira que poderse a una presunta palmera prima de los dragones de 120kg y un hongo de 29kg, aunque el último parece una pluma al lado del de los huevos, pero adoro ver lo loco de este universo; puedes convertir al más aparentemente inofensivo bicho en un poderoso contendiente.

Entonces, me he dado cuenta que Aurora tiende a ser risueña, más allá de esa entrenadora que se mostró seria y preocupada de un comienzo. Además, es buena entrenando, un punto a favor; me va agradando entre más la conozco... lástima que tiene pinta de ser un personaje pasajero, pero bien ahí, dejo marca.

¡Y… el final! Estos chicos malos vuelven a hacer su aparición tras las sombras, parece que las cosas van a estar bien movidas en Canela. Esto está que arde en llamas.

Capítulo 27.
Spoiler
Awww, me hubiera gustado tener detalles sobre el concurso de Lyra; está bien que la historia gira en torno a las vivencias de Jack, pero luego de un tiempo uno llega a sentir cierto apego por los personajes secundarios.

Pasando a otro plano, uyyx2, me agradó el consejero del gimnasio, amor para él.

Cita:
Las murallas estaban tapizadas hasta la mita con madera

Vamo' a calmarno'. Perdón, me dejé llevar [?].

Admito que el señuelo me engañó, por un segundo creí que Sachiko estaría tomando el lugar de Koga. A ratos se me olvida que Kanto, en sus inicios, sólo tenía tres E4. Eso sí, aquí te has caído en un pequeño detalle: Ivysaur no lleva la ventaja, pues Tentacool es también veneno, por lo que el daño que recibe de los ataques tipo planta es normal (es un dato bastante minúsculo, pero no viene mal tenerlo en cuenta). Como siempre, hubiera deseado ver batallas más prolongadas, pero qué se le va a hacer.

Cita:
—¡Yo soy la líder de gimnasio! —aseguró con mucho entusiasmo ante un dudoso Jack que la miraba con algo de reojo— ¡¿Qué?! ¿No me crees? —el chico la seguía mirando de la misma manera— Esta bien, no lo soy —fue fácil sacarle la información—. Pero deberás vencerme si quieres continuar. ¡Zubat! —un murciélago apareció batiendo sus alas en el aire. Jack recordó cuando atrapó uno.

Hmm, veo una falta de mayúsculas y puntos en algunos lados. Plus, mirar con algo de reojo es una expresión un tanto extraña, ¿no habrás querido decir que miraba de reojo a secas? Finalmente, te ha faltado una tilde.

Te juro que ya veía a Koga cobrándole los vidrios rotos a Jack x'D, ahora que lo pienso, sería interesante que algunos gimnasios tuvieran clausulas según su estructura. Me gustó que el oído de Zubat fuese su propio talón de Aquiles, usaste bien esta arma de doble filo.

Al final sí está Sachiko (Yanine) de líder D:. Sabes que es la auténtica líder del gimnasio del momento que la batalla dura más de un turno.

Cita:
La sangre comenzó a correr más rápido por la sangre del chico

Quería usar sarcasmo acá, pero resistiré la tentación [?].

Me gustó el desempeño de Nidoking, ir de lleno contra Tentacruel, cuando pudo haber sido guardado para los siguientes pokémon, fue arriesgado a la par de dinámico, más amor para él. ¡Esto es lo que me refería a darle más emoción a las batallas!

Menudo trabalenguas de mentiras y verdades. Yo diría que Jack aprenderá a confiar en él y sólo él (y sus compañeros) en una batalla.

Y al final, la misma Sachiko se cargó los cristales. Ya la veo castigada x'D.

O la líder es una mala mentirosa, o sencillamente no ha sido más ingeniosa (o ambas). Yo diría que cualquier ataque como tornado es peligroso en interiores, a poco hay que ser un experto para saberlo; quiero decir, el movimiento se ejecutó frente a ella y todo. Seas o no un conocedor sobre la materia, puedes ver el daño con tus propios ojos.

He de confesar que Venomoth es uno de mis pokémon favoritos de tipo bicho, así que ver cómo se lucía en este combate ha sido muy divertido y genial. Dratini también ha sabido brillar con luz propia, resistió bien y fue quien le dio el pase de la victoria a Jack (ese baile sigue siendo invaluable). Nice nice.

Despedida de mi ship casual ; ;.

¡Súper capítulo!

Capítulo 28.
Spoiler
Oh, wow, partimos el capítulo desde los ojos de otro personaje, me pregunto quién será y cuánta relevancia tendrá para esta historia.

A veces escribes Pokémon y otras pokémon, ¿cuál es la diferencia entre uno y lo otro? Yo no sé muy bien cuándo se escribe de una u otra forma, me vendría bien un pedazo de conocimiento o bien una referencia confiable.

Me he leído este capítulo con mucha calma, fue por lejos revelador y atractivo. Hubiera esperado que el profesor tuviera al menos un pokémon acompañante, pero al final terminó por ser la presa fácil de Giovanni; no está mal, la vida de su madre también se veía en peligro.

Adriana... vaya, al final terminó siendo un siervo del Team Rocket. ¿Qué habrá sido de su padre? Es entretenido ir sacando conclusiones a partir de este capítulo; como que la chica busca venganza o saber la verdad, según el destino de su progenitor. ¿Ella está engañando a sus iguales o la están engañando a ella? Hay tantas posibilidades que no acabaría nunca de sortearlas.

Llegados a este punto, es innegable que Mewtwo tendrá una aparición estelar en los capítulos verdaderos, sea de mención o sea de carne y huesos. No puedo esperar por verlo en acción.

Capítulo 29.
Spoiler
Pobre Jack, perdió la bici. D: (Pikachu, ¿fuiste tú?).

Sabrina tiene fama de ser la más jodida de todo Kanto, vamos a ver cómo se las arregla nuestro prota para prepararse.

Henry is back ♥. Me emocioné en cuando leí que tenía una hermana gemela, pero tal parece que ella es algo así como su polo opuesto, aw. Ya veo que Franny tiene magister en mostrarse arrogante, además de ser cual muñeca que no se inmuta por nada (tiene un jodido y majestuoso Dratini frente a sus ojos, ¿cómo no puede impresionarse?).

Cita:
—Granizo —el bivalvo miró hacia el cielo y unas blancas nubes se reunieron en el cielo sobre ellos, pequeños trozos de hielo comenzaron a caer sobre los pokémon, aunque con aquel tamaño era suficiente para dañar a los presentes.

Me alegra haberme aprendido una palabra nueva. Por otra parte, me da que te viene sobrando un cielo.

Cita:
La belleza del movimiento era digno de un concurso Pokémon, pero a Jack le importó bien poco, el ataque había impactado a Dratini, quien no pudo superar su debilidad al tipo elemental de aquella ofensiva y calló rendido al costado de Nidoking.

Creo que sabes muy bien porque te he citado este pedazo.

Cita:
—Pero necesito alguna estrategia para el gimnasio —exclamó desesperado.

Un consejo: te veo usarlos más para señalar que un personaje ha elevado su voz, pero los signos "¡" y "!" te ayudarían en esta clase de diálogos también.

Me ha encantado ver cómo evolucionaba Seel en el combate, un lindo toque al encuentro (hasta pareciera que Franny se lo guardó justamente para esa batalla). Dratini no alcanzó a brillar D: pero el esfuerzo de Nidoking es digno de elogios.

La idea que tiraron, sobre ir a pedir consejo al casi-gimnasio de tipo lucha, fue muy inteligente. Sinceramente, no me lo esperaba de la rubia. Espero, por el amor a Arceus, que esa visita no quede como mención en el siguiente capítulo.

Capítulo 30.
Spoiler
Mis suplicas atravesaron el espacio-tiempo y fueron escuchadas, hell yeah.

Omaigah, Jack no sabe de delicadeza, de una le asestó un golpe bajo al karateka jefe [?]. Bien dicen que no hay mejor modo de adquirir conocimiento que mediante la práctica, intuyo que uno de sus pokémon tiene la clave para ganar a Sabrina.

Puntos extra de genialidad por hacer mención a Bruno.

Cita:
El maestro del Dojo no podía creer lo que estaba viendo, esta vez estaba siendo derrotado por un niño. Jack había demostrado una repentina rapidez en la toma de decisiones ante eventualidades en batalla. Hitmonlee se paró, dio unos pasos y se tocó el lugar impactado, expresando dolor en su rostro.

Ese niño será el próximo campeón, mejor que ser aplastado por la líder mala onda. Más importante, ¿a qué hora cambió Hitmonlee de lugar con Hitmonchan?

Uuuyy, miró a Ivysaur, ¿qué loca idea se le habrá ocurrido? De entre todos, es uno de los pokémon que más mal la va a pasar. De todos modos, creo que el maestro se la pasará en grande cuando sea testigo de que, contra todo pronóstico, Sabrina será humillada por un pokémon que llevaba la desventaja.

... Y capaz por eso lo escogió a él, haha x'D. El siguiente será la batasha, a ver cómo va.

Capítulo 31.
Spoiler
El arquitecto oficial de gimnasios de Kanto debió pedirle consejos al de Teselia, fijo, pero lo importante es la intención [?]. El maestro no me engaña, yo sé que quiere ver la expresión de la líder cuando sea derrotada.

Pff, no puedo creer que los entrenadores del gimnasio sean tan ineptos. Ese Slowbro pudo lucirse, pero el entrenador lo jodió e.e.

La forma en que Dratini se hace cargo del péndulo fue increíble. E ir de lleno con un ataque de daño fijo no estuvo mal, se nota que Hypno no es nada sin su hipnosis. Y dejarlo como el pokémon pervertido que-quizás-no-es fue divertido x'D, pobre Hypno, la mala fama le persigue a pasos agigantados.

Cita:
Aun así, permitieron que la batalla continuara su con su curso

Uhmm...

El maestro sigue picado, hahahah xD. Sabrina debe saber más que nadie que los bichos siniestros son su punto flaco, normal que le enseñase a su Alakazam semejante ataque. Eso sí... un movimiento muy arriesgado.

Oh, doble wow, ¡Ivysaur fue impresionante! Desde robarse las cucharas hasta provocar un dolor de cabeza tanto en Alakazam como en su entrenadora, brillante. Es bueno ver que Jack no ha olvidado nada de lo que ha aprendido hasta ahora, eso es que los entrenadores también son parte del encuentro. Es una victoria que tienen bien merecida, aunque Alakazam es tan poderoso que no me hubiera extrañado presenciar una evolución.

Ja, ese karateka es lo mejor xD.

Aguante el baile de la victoria [?].

Con la promesa de aprender nuevos y pintorescos movimientos, viene el siguiente capítulo. Pero, eh, seis medallas; la meta cada vez se vuelve menos distante y, por lo mismo, más atractiva.

Capítulo 32.
Spoiler
Uff, un barco, esperemos que Jack no sea de estómago débil...

Presiento que Franny quiere contactar a Jack con la esperanza de dar con su hermano, que esta muchacha a mí no me engaña. Lástima que los gemelos ya no seguirán presentes, pero eh, fue genial ver a Henry una vez más.

¿Quién diablos se roba algo en un barco sin tener un pokémon de agua para salir huyendo? Ese ladrón no es muy listo que digamos, de última pudo hacerlo cuando Jack estuvo dormido xD. Y encima es malo con su pokémon... el chico es muy bueno para este mundo, debió dejar que se ahogara una vez recuperara sus cosas.

¡Horsea evoluciona! Justo cuando pensaba que ya era hora, seguro se vuelve un aliado infaltable en la batalla contra Blaine.

¿Mis ojos me engañan? Adriana vuelve a aparecer. Por si no fuera poco, Cubone entra -por el momento, creo- al equipo. Ya está Nidoking coronado como uno de los más fuertes, me pregunto si el segundo pokémon de tierra tendrá un lugarcito en el equipo o si será confiado a un tercero.

Se me hizo extrañamente corto este capítulo, yo que quería saber más del pelirrojo.

Doy con la sorpresa de que no me quedan más pendientes, pero presiento que pronto habrá otro.

Una pregunta final, sólo por curiosidad, ¿ya tienes previsto cuántos capítulos tendrá tu Fic? ¿O dejas que éste se desenvuelva solo y, cuando menos te lo esperas, tienes más capítulos de los proyectados? Sería interesante saber si tu propia obra te sorprende con ideas repentinas o si lo tienes todo fríamente calculado.

¡Nos vemos en medio año más los capítulos venideros!

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#67
Habemus capítulum!!!!!! Pero antes a comentar los comentarios que me comentaron.
@Lisacabot: me alegro de tener a alguien más que lea este fic, gracias por no dejar que muera en el olvido. Intentaré ser más minucioso con no repetir tanto algunas palabras, no voy a comentar más porque está en proceso.

@Overly.: No recordaba que también leías el fic. Ocuparé sólo pokémon de Kanto (no habrá Crobat, pero haré referencia a él), sin embargo, desde un punto de vista lógico, por muy nuevos o viejos que sean los movimientos, siempre han existido y los pokémon siempre han podido aprenderlos, etc. Las cosas se vienen movidas en Canela. No quería ahondar mucho en concursos porque me da un poco de flojera y no me gustan mucho, pero pienso relatar de alguna manera el gran festival para cerrar un poco su historia. Darle un aspecto de mala mentirosa a Janine se me ocurrió en el momento, la idea era que cada líder destacara también con su personalidad o algo. Hice a Jack y Lyra pensando en ellos como pareja, pero no pretendo ahondar mucho en eso más allá de un cariño mutuo, tal vez cambie de opinión. Lo de Pokémon y pokémon, la verdad debería escribirlo como pokémon, pero desde el principio lo puse con mayúscula y no quería cambiar las cosas a mitad del fic, ponerlo con minúscula se me pasó. El capítulo desde el punto de vista de Adriana es para comenzar a explicar de a poco sus motivos y cómo se gestó la creación de Mewtwo en este universo, por así decirlo, para no introducirlo como un pokémon que salió de la nada. A mí también me gusta mucho Henry y me agrada escribirlo, lo de una hermana gemela la tenía pensada desde que creé al personaje, lo que más me gustó fue darle un toque de chismosos al final. Lo del Karateka se me ocurrió cuando escribí el capítulo anterior, para no ir directo a Sabrina y para que Franny permaneciera más tiempo con Jack. La batalla contra Sabrina la tenía pensada desde hace mucho, tenía que demostrar su fuerza de alguna manera. Los gemelos vuelven, todos vuelven. Ahora se viene más del pelirrojo. No tengo la cantidad exacta de capítulos, pero me da la sensación de que serán alrededor de 60, puesto que en la parte que ahora escribo, voy más al grano y no me doy tanto rodeo, pero debo darle un final merecido a cada personaje, y espero dárselo a cada uno. Pero, a grandes rasgos, tengo más o menos pensado lo que va a pasar, pero no cómo va a pasar.


Capítulo 33:

Spoiler
A los pies del volcán


Luego del altercado en el ferry, pasaron unas horas para que llegasen a la famosa isla. Lo primero en verse fue el imponente volcán, aquella formación natural ocupaba gran parte de la isla, en la zona noroeste de ésta, aunque no se le podía apreciar mucho, pues la oscuridad no lo permitía. El barco rodeó la ínsula hasta llegar al puerto ubicado al sur. No era muy grande y sólo había un barco más, muy cerca había una pequeña feria, sin embargo, todos sus puestos estaban cerrados. Más allá comenzaba la zona urbana.

Jack se bajó del ferry, acompañado del chico pelirrojo que le había ayudado, su nombre era Ryan Wong, y venía a la isla a reunirse con un amigo. Además, él también era de Pueblo Paleta, pero se había ido a otra región cuando tenía ocho años de edad.

Se dirigieron inmediatamente al Centro Pokémon, no exploraron mucho la ciudad, era tarde y tenían sueño. Inmediatamente en el hospital, el novato entrenador sacó hora para retar al líder de gimnasio, le dieron una para tres días más, durante la mañana. Tenía mucho tiempo para entrenar.

Al día siguiente se levantaron, desayunaron en la recepción del Centro Pokémon, en unas horas más llegaría el amigo de Ryan. Tendrían una batalla y Jack estaba interesado en verla, ambos tenían diecisiete años de edad, sería interesante ver a entrenadores desconocidos, pero con mayor experiencia, luchar entre ellos. Tal vez podría aprender algo nuevo.

—Desde que nos conocimos, buscamos lugares interesantes para luchar en ellos —explicó Ryan, acababa de tragar un sándwich de jamón—. Hemos tenido batallas en bosques, lagos, edificios abandonados, etc. El escenario de la batalla también influye mucho en el resultado de ésta, además de darle más emoción.

—¿Ahora lucharán arriba del volcán? —preguntó Jack con la boca llena de comida.

—Sería lo ideal —indicó el pelirrojo—, pero es muy peligroso, pues está activo. Nos enfrentaremos a los pies del volcán, por la ladera. Nos encontraremos ahí en un rato.

Se encaminaron a aquel lugar. Decidieron ir a pie para dar un vistazo a la ciudadela, era todo muy colorido y acogedor, la urbanización no era muy grande, pero no carecía de nada importante como hospital o mercado. Al noroeste estaba el volcán, ahora era mucho más fácil observarlo con su natural majestuosidad y esplendor, al costado de éste había un pequeño bosque de abedules y frondosos robles.

Al llegar a los pies del volcán encontraron a un chico de la misma estatura de Ryan y, a diferencia de éste que lucía un aspecto más deportivo, aquel muchacho usaba ropa algo formal pero desarreglada. Vestía una camisa blanca, una corbata negra al igual que sus pantalones. Su cabello era oscuro y usaba anteojos, la luz se reflejaba en ellos, así que Jack no logró ver sus ojos hasta que se acercaron, eran azules, profundos como el mar.

—¿Cuánto tiempo sin vernos, Ryan? —preguntó el chico. Se dieron un caluroso abrazo— Me alegra que estés en Kanto nuevamente.

—Así es. Apenas puse un pie en la región aproveché para llamarte y tener una batalla, como en los viejos tiempos—. Por cierto, él es Jack Evans—se saludaron de mano y el pelirrojo le explicó todo lo sucedido en el barco.

—Ya veo. ¿Entonces te quedarás a ver la pelea? —preguntó amablemente, su nombre era George, aunque al chico le pareció que tenía un aspecto familiar en su rostro. Esos ojos tan profundos ya los había visto antes, pero no logró asociarlos a ninguna persona.

—Sí. Pretendo ver si aprendo algo, en dos días retaré al líder de gimnasio y toda ayuda me sirve —respondió.

—Ya tienes seis medallas —apuntó George al ver la correa de su bolso— y tienes la de mi ciudad. Esa batalla contra Sabrina debió haber sido muy buena. Pareces fuerte, tal vez algún día luche contigo —Jack asintió—. Y bien, ¿cuáles Pokémon trajiste para luchar? —preguntó dirigiéndose a Ryan.

—Uno que conoces muy bien y otro que estoy entrenando —respondió.

—Excelente, luchemos de una vez. Me estoy poniendo ansioso.

Jack no lo vio de esa manera, el chico de los anteojos se veía bastante tranquilo, su respiración no estaba agitada, parecía que meditaba la situación. El pelirrojo, por su lado, parecía ser todo lo contrario, se movía bastante e intentaba contenerse, aunque aseguraba estar relajado. Ambos no dejaban de mirarse, resultaban ser personas con varias diferencias a simple vista. Si realmente eran amigos debían de tener al menos una cosa en común, algo que los haya hecho congeniar y llegar a la instancia en la que estaban.

Los dos entrenadores estaban en la ladera del volcán, en una parte baja pero inclinada, eso daría diversión a la batalla, según ellos. Jack se sentó en una roca cercana en primera fila para deleitarse del enfrentamiento.

—¡Eevee! —el pequeño zorro del día anterior apareció con su jovial expresión y encanto. Pero si el otro Pokémon del pelirrojo era el más entrando, Jack deseaba verlo en escena.

—¡Mr. Mime! —una criatura humanoide con aspecto de mimo salió de la pokéball lanzada por George. Sus extremidades eran delgadas y salían de unas esferas rojas en su tórax blanco. Tenía guantes blancos y zapatos azules doblados en las puntas. En su cabeza tenía unas formaciones del mismo color que emulaban el cabello. Su mirada era alegre, aunque algo engañosa e inquietante.

—¡Cola férrea!

Eevee corrió hacia el mimo mientras su cola se tornaba metálica y brillaba a la luz del sol. Dio un salto en el aire para darle un golpe a su oponente, pero el entrenador de éste se adelantó. Mr. Mime envolvió su mano con fuego y de un solo puñetazo tumbó al zorro en todo su costado izquierdo. El golpe fue abrupto y lo dejó adolorido, mas no derrotado. Se paró firme de espaldas al pelirrojo, era pequeño, pero resistente.

—Me agrada ese Eevee, será fuerte cuando lo evoluciones —indicó George.

—Quiero que se quede así —apuntó Ryan, tenía cierto agrado por los Pokémon del tipo normal—. Necesito una piedra eterna para que no evolucione.

—¿Qué es una piedra eterna? —una vez más, Jack demostraba su ignorancia ante personas que acababa de conocer.

—Es una piedra que evita la evolución de los Pokémon —explicó el de los anteojos—. Deben llevarla equipada. Continuemos.

—Ataque rápido.

El zorro se movió rápidamente hacia el mimo, su mirada era desafiante, comenzaba a moverse con más soltura, como si su entrenador le hubiese transmitido las ganas y la pasión por las batallas. Por otro lado estaban George y su pintoresco amigo, quien no recibió en lo absoluto el golpe de Eevee. El Pokémon del pelirrojo chocó contra una pared invisible y cayó rendido al suelo, se propuso ir tan rápido contra el mimo que el impacto con la inesperada barrera se vio aumentado con creces.

—Barrera —agregó Ryan mientras devolvía a su amigo a su cápsula bicolor—, muy típica de un Pokémon mimo. Hacer que uno se imagine algo que en realidad no está.

—Fascinante —comentó Jack totalmente maravillado—. Pero, ¿en qué momento la puso?

—Debió haberla puesto cuando golpeó a Eevee con puño fuego hace un rato —aseguró el pelirrojo, se notaba que se conocían bastante—. Utilizó su mano libre y colocó unos cuántos. Había olvidado que podía hacer eso de vez en cuando.

—Claro que sí —dijo George para molestarlo—. Siempre olvidando. Ahora, deja salir a tu pokémon más fuerte.

—Muy bien. Tú lo pediste. ¡Lickitung!

Una criatura gorda y de suave piel rosada apareció ante todos, tenía la barriga amarillenta, extremidades cortas y una pomposa cola doblada. Sus ojos eran pequeños. Inmediatamente después de poner sus patas sobre la tierra del volcán, dejó caer una larga lengua de su boca, levantó sus manos y se burló de George. Éste sólo rió.

A Jack le causó gran interés y admiración ver semejante amistad entre ambos entrenadores, se preguntó si algún día llegarían a ser así junto a Elliot. Aunque le surgió una duda, una de esas que uno no espera ni ve venir, de esas que sólo llegan, pero una vez están ahí, no se van en un largo tiempo y no hacen más que rondar por tu cabeza. Si llegaban a participar en la Liga y lograban establecerse en la final, ¿seguirían siendo amigos luego de que uno triunfara por sobre el otro? El chico lo pensó por unos segundos, mientras George y Ryan charlaban, pero un ruido subterráneo, seguido por un brusco movimiento, lo despertaron de su mente.

—¿Qué fue eso? —preguntó asustado.

—El volcán —contestó el chico de los anteojos con suma calma, aunque por dentro estaba nervioso, no quería mostrarse con miedo ante Ryan. Por su parte el pelirrojo estaba igual—. Creo que esto hace la batalla más interesante.

—Estoy de acuerdo —ambos querían salir de ahí y ponerse a salvo en caso de que sucediese algo más peligroso, pero el sueño de luchar en diferentes lugares memorables era más fuerte que el miedo y gracias a ello lograron contenerse.

—Mr. Mime, descansa —George devolvió al mimo a su pokéball—. Este Pokémon también quiere divertirse —dijo al mismo tiempo que sacó un nueva cápsula bicolor—. ¡Golduck!

De la pokéball salió una criatura humanoide con boca de pato, su piel era azul y de su cabeza salían unas puntas, sus dedos tenía membranas, su anatomía estaba hecha especialmente para el nado. En su frente poseía un cristal rojo.

—Ahora es cuando las cosas se ponen interesantes —aseguró Ryan con una sonrisa en su rostro.

—¡Acua jet!

El hombre-pato expulsó una gran cantidad de agua de su boca que no demoró en rodearlo completamente. Una vez envuelto en aquel líquido vital, Golduck se lanzó velozmente hacia su obeso oponente, impactando en el estómago de éste.

—¡Lickitung, usa lengüetazo!

El Pokémon de Ryan estiró su enorme lengua, demostrando que aún quedaban varios metros por ver, y golpeó con un increíble control el rostro del nadador tan sólo usando la punta. Una manera de emplear el movimiento que difiere bastante de lo tradicional, normalmente un Pokémon hubiese pasado la lengua por la cara del oponente, dándolo un verdadero lengüetazo, pero Lickitung la había usado para golpear. Sin duda era un arma natural sumamente peligrosa para quien se le enfrentase.

—Una manera distinta de usar lengüetazo —comentó en Jack, había sufrido de ese ataque por parte de los fantasmas de Henry.

—A veces hay que defenderse usando tu imaginación —indicó Ryan.

—O usarla para entrenar —agregó el de lentes para terminar luego con la conversación—. ¡Sigamos! ¡No te distraigas, que te puedo vencer! —su amigo lo cuestionó con la mirada— ¡Golduck, cabezazo zen!

El nadador, que, a criterio de Jack, sería un perfecto compañero para Peter, cerró sus ojos y se mantuvo quieto, demoró un segundo para abrir los ojos y abalanzarse contra Lickitung por segunda vez. Sin embargo, el obeso había aprovechado aquel tiempo adicional que George había regalado con esa orden y lanzó un potente rayo con tonalidades amarillas y anaranjadas que se mezclaban sin saber dónde empezaba una y terminaba la otra.

—¡Ese segundo te costará la batalla! —vaticinó el pelirrojo, ya tenía la victoria en sus manos.

—¡Evádelo!

Golduck saltó, mostrando gran destreza fuera del agua, esquivó el ataque, el cual casi da con George, puesto que pasó a casi un metro de él, y cayó con su cabeza sobre la frente de su oponente, dejándolo tumbado a los pies del volcán, sin lograr levantarse.

—Lickitung, regresa —el gordo volvió a la cápsula de la que salió—. Lo tenía planeado desde el principio —aseguró sonriendo.

—Llevábamos mucho tiempo sin pelear, te conozco lo suficiente como para saber que te pondrías ansioso y olvidarías algunas cosas —contestó el de cabello oscuro.

—¡Esa fue una batalla increíble! —gritó Jack— Espero que mi batalla contra Elliot en la final de la Liga sea así de espectacular.

—Primero debes vencer al líder de gimnasio de Canela —le recordó Ryan—. ¿Qué tal si…? —se vio interrumpido por un fuerte y largo movimiento subterráneo que los alarmó.

—Vamos al Centro Pokémon, allá seguimos con la conversación —propuso George y nadie se negó, tenían la sospecha de que el volcán pudiera hacer erupción, después de todo estaba activo.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#68
¿Me olvidaste? Pero si mi post sale más arriba ;w; *cries*. Las respuestas a mis comentarios se sienten muy cool, es como un rincón de curiosidades sobre los personajes y el punto de vista del autor. ¿Quién diría que Henry venía en paquete con su hermana? Hubiera pensado que fue una idea que se te ocurrió después. Oh, bueno, se siente genial saber que todos volverán, ¡pero no spoilers! Que los detalles los vea el fandom con sus propios ojos [?].

*Llora porque Golbat no evolucionará*.

Bueno ya no divago. Leí el capi desde el cel otro día, o al menos hasta la mitad, pero fue muy incómodo. Ahora te comento como corresponde.

Capítulo 33.
Spoiler
Haces que la llegada a Canela se veía muy pintoresca, haha. Imaginarse el juego de luces en medio del nocturno... es genial, además el detalle de la feria pega perfecto.

Así que el chico se apellida Wong, ¿eh? Presiento que ayudará a Alex en su futura batalla. Por otra parte, todavía me causa gracia el burocrático proceso de desafiar a un líder de gimnasio x'D, es lo que tiene llevar el mundo pokémon a un plano realista y se siente tedioso, pero autentico.

Vale, sospechaba que Ryan le ayudaría a Alex, ¡pero no imaginé que indirectamente! Wow, una batalla entre personajes que no son el prota, esto va a ser cool.

Ufff, llevar una batalla en la gloria del volcán debe ser épico, lástima que no se pudo. He de confesar que me aterra la idea de que esté activo; vamos, que acá los desastres naturales te hacen verlos con mucha seriedad y preocupación, pero en el universo pokemonístico deben tenerlo todo controlado para evitar percances (olvidémonos de Pokémon Oro, Plata y Cristal, donde prácticamente la isla entera pasó a la historia).

¿Quién será el tal George? Un aire de misterios le rodean. *Chan chan chaan*.

Cita:
—¡Eevee! —el pequeño zorro del día anterior apareció con su jovial expresión y encanto. Pero si el otro Pokémon del pelirrojo era el más entrando, Jack deseaba verlo en escena.

Eh.

Pobre Eevee, fue aplastado. En cierta forma, pareciera que se le ha contagiado el entusiasmo de su entrenador, el cual me llama la atención que esté interesado en pokémon de tipo normal.

Lickitung, te tenía fe D: intereshante modo de usar la lengua. Y muy al extremo seguir peleando en pleno volcán activo [?]. Al menos Jack ya se hizo una idea de lo que le espera más adelante, quizás el gimnasio no es un volcán, pero los pokémon de Blaine lo harán sentir como si estuviera en uno... o eso creo.

Me pregunto si el laboratorio o la mansión tendrán roles importantes en los capítulos siguientes. De hecho, quizás ahí es donde va el Team Rocket, tendría mucho sentido ya que la mansión está estrechamente vinculada con Mewtwo; por otra parte, no recuerdo muy bien si Jack tenía un fósil.

¿Una recomendación? Leer de nuevo el capítulo antes de publicarlo, pero con calma. Notarás que algunos párrafos se sienten liosos o que te traban la lengua, nada que pueda darte un terrible dolor de cabeza, mas son cosas de las que el lector se da cuenta (eh, me gustó como sonó eso). Ve tranqui, nadie te apura.

¡Nos vemos!

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#69
Alola!!!! Habemus capitulum!!!! Pero antes a comentar los comentarios que me comentaron.

@Overly.: la verdad, es que desde que se me ocurrió hacer una historia (cuando tenía 12 años, ahora tengo 22), pensé en una hermana para Henry. Los villanos no pertenecen al team rocket, la única relación es la que se vio en aquel capítulo donde aparece Giovanni en un recuerdo. La mansión y el laboratorio aparecerán, Jack no tiene un fósil.


Capítulo 34:


Spoiler
Acertijos en el fuego


El sol alumbraba sobre la volcánica isla haciendo del día uno particularmente caluroso, ni el viento era capaz de apaciguar aquella inusual alta temperatura, probablemente un breve adelanto sobre la siguiente batalla que se llevaría a cabo en la lejana urbe.

Jack, Ryan y George estaban parados frente al gimnasio de la isla, tenía el mismo diseño que todos los recintos anteriores, con la típica excepción de la estructura metálica sobre la entrada, ésta era anaranjada. Sin embargo, el desagradable calor que azotaba el lugar acentuaba la sensación de falta de vitalidad y que la estructura estaba a los pies de aquel volcán que, de no ser por el pequeño bosque a su costado, se vería totalmente árido.

Entraron a aquel edificio, Jack llevaba puesta la sudadera amarrada a la cintura. La temperatura aumentó dentro del gimnasio, el aire estaba demasiado sofocante. Había un sujeto de traje marrón en la entrada era obeso y estaba sentado en una silla, su sudor era notorio en la frente.

—¿Es uno de ustedes Jack Evans? —preguntó con poco aliento.

—Yo soy —contestó el chico. El sujeto bebió agua.

—Puedes avanzar, los otros dos pueden observar desde aquí.

Jack caminó más allá de las estatuas de la entrada y unas antorchas se encendieron, estaban puestas en las paredes, éstas eran blancas, anaranjadas por la luz del fuego, aunque manchadas de negro por las candentes batallas llevadas a cabo en aquel sitio. El piso estaba cubierto por baldosas rotas de un color semejante al de la tierra.

Del otro lado de la habitación se hallaba un sujeto de bata blanca, como la de los científicos, usaba lentes y pantalones beige oscuro.

—Soy Dante y antes de llegar al líder, debes enfrentarte a dos entrenadores, yo soy uno de ellos —indicó acomodándose los anteojos—. ¡Ponyta!

Un pequeño equino de pelaje amarillento apareció ante Jack, tenía una mirada dócil y poseía un cautivador, pero peligroso crin de fuego, al igual que su cola. Relinchó de una manera que Ryan consideró adorable desde su distancia.

—¡Seadra! —la acuática criatura salió de la pokéball y se posicionó ante su cuadrúpedo oponente.

—¡Giro fuego!

Ponyta lanzó de su hocico un espiral de fuego que se dirigió peligrosamente al Pokémon de Jack, no obstante, bastó con una orden del chico para que de la trompa de Seadra saliera un poderoso chorro de agua que eliminó fácilmente la ígnea ofensiva del equino. Hidrobomba terminó dando en todo el rostro de la criatura de fuego, dejándola tirada en el suelo para no volver a levantarse.

Dante se retiró y dio paso al siguiente entrenador que apareció de la oscuridad del fondo, por alguna razón aquel lugar se mantuvo así, aunque Jack creía saber quién estaba ahí. El nuevo contrincante tenía unos pantalones azules y una camisa blanca, también usaba lentes y esbozó una sonrisa maliciosa.

—Soy Zack y no seré tan fácil como Dante —aseguró—. ¡Growlithe! —un can anaranjado con rayas negras se manifestó ante Seadra. A diferencia de los Growlithe de los policías que Jack había visto en el altercado en Azulona, éste se veía más desaliñado— ¡Rueda fuego!

El perro lanzó una llamarada de su hocico que tomó la forma de una rueda, la que comenzó a rodar amenazantemente hacia Seadra. Pero sucedió exactamente lo de la vez anterior, hidrobomba fue suficiente para suprimir el ataque y tumbar a Growlithe. Zack se retiró en silencio.

—Puede ser tan alto como un pino y pesar menos que un comino, o del tamaño de una nuez más nadie podrá con él —dijo una voz grave proveniente de aquel lugar sin iluminación.

—¿Qué es lo que dices? ¿De qué hablas? —preguntó Jack sin entender lo que le habían dicho.

—Es un acertijo —indicó la voz—. No pareces ser la persona astuta que describieron los demás líderes. Y, para serte sincero, no te ves muy astuto.

—Lo dice una persona que ni siquiera se muestra —respondió Jack, sabía que eso era para provocarlo un poco, en esta ocasión no caería con facilidad.

Las antorchas del final de la habitación se prendieron y dejaron ver a un anciano apoyado en un bastón ligeramente curvado en la parte donde apoyaba la mano, haciendo alusión a un signo de interrogación. Sus pantalones eran marrones, vestía una camisa roja como un rubí y sobre ella un pulcro chaleco blanco sin mangas. Llevaba anteojos negros como los que usaba Henry y sobre su calva descansaba un sombrero blanco con una franja roja a su alrededor. Su poblado bigote canoso tapaba la parte superior de su boca.

Aquel sujeto se hallaba acompañado de un enorme can muy similar a Growlithe, su pelaje poseía los mismos colores, sólo que en mayor abundancia y más alborotado. Su hocico era más feroz, al igual que su mirada.

Detrás del anciano y su Pokémon estaba la representación de la medalla, en un tamaño más grande, era la iconografía de una llama de fuego. Al lado izquierdo, desde el punto de vista del chico, había una puerta, del otro lado, una fotografía colgada en la muralla se llevaba la atención. El muchacho no lograba verlo, pero en ella aparecía el anciano frente a él, con menos edad, junto a un amigo.

—Mi nombre es Blaine —anunció sin moverse— y soy el líder del Gimnasio de Isla Canela. Por cierto, la respuesta era fuego.

—Soy Jack Evans y he venido a desafiarte —dijo con confianza y algo de molestia por el calor.

—No me había percatado de eso —dijo con evidente sarcasmo y dejo escapar una sonrisa bajo su abundante bigote. A Jack no le molestó eso, incluso también sonrió, pero sí le causó curiosidad saber por qué el anciano líder usaba un chaleco en medio de tanto calor—. Muy bien, comencemos de una vez, este es mi último enfrentamiento del día y quiero descansar. Arcanine.

El gigantesco can avanzó hacia el campo de batalla con paso amenazante, proponiéndose atacar cuando su amo lo pidiese.

—Seadra, ven aquí, lucharás después —la criatura obedeció y se puso al costado de su entrenador—. ¡Dratini! —el dragón apareció enroscándose ante el perro, pero no pudo evitar verse intimidado por aquella imponencia.
—Comencemos —indicó el anciano con amabilidad—. Arcanine, usa envite ígneo.

De la boca del can salió una poderosa flama que lo envolvió en su totalidad, luego comenzó a correr hacia el dragón para embestirlo con todo su cuerpo. Dratini llegó a parar a los pies de su entrenador. El cuadrúpedo volvió a su posición original. El dragón se enderezó con dolor.

—¡Ciclón! —ordenó, no sin antes lanzar una mirada de preocupación por el estado de su compañero.

Un fuerte viento se inició dentro del recinto, no fue molesto puesto que el aire era tan sofocante que la arrasadora brisa llegó para apaciguar el calor. Sin embargo, el golpe dio con Arcanine, quien logró soportar de pie aquella ofensiva.

Algunas llamas aparecieron por el cuerpo de Dratini, causándole daño y algunas quemaduras, envite ígneo lo había quemado. Jack y Blaine esperaron unos segundos, pero la habilidad mudar del dragón no se manifestó.

—¡Furia dragón!

De su boca, Dratini lanzó una bola de fuego rodeada por electricidad. No obstante, Blaine y su comando fueron más rápidos. Arcanine logró en un abrir y cerrar de ojos, evadir el ataque y golpear a su oponente tan sólo usando el impulso de su velocidad. La mitológica criatura cayó rendida.

—¿Qué demonios fue eso? —preguntó Jack, pensó que sus ojos lo habían engañado y que era sólo una ilusión provocada por el insoportable calor de la habitación. Blaine no había dicho el nombre del movimiento. Demoró en guardar a Dratini.

—No te lo diré tan fácilmente —contestó el anciano—. Un entrenador no debe decir todas sus estrategias, eso podría ser su ruina. Pero te diré esto, no es algo material, pero su resultado si lo es.

Jack estaba tratando con un entrenador con vasta experiencia en batallas, con tan sólo ver la brecha etaria se hacía notoria la gran desventaja del muchacho. Además, este líder lo estaba ayudando con una pista disfrazada de acertijo. El chico tenía la respuesta ante sus narices, pero no lograba verla con claridad.

—No soy muy bueno en acertijos —anunció con pesar—. Sólo me queda seguir luchando. ¡Seadra! —el caballo de mar avanzó ante Arcanine.

—Es fácil, debiste haberlo deducido cuando lo viste.

El joven entrenador calló por un rato.

<<Con ese movimiento, no sólo golpeó a Dratini, sino que también esquivó el ataque —pensó Jack—. Es demasiado rápido, su velocidad es…extrema.>>

—¡Velocidad extrema! —gritó Jack— ¡Usaste velocidad extrema!

—Así es, Jack. ¡Arcanine, úsala para rodear a Seadra!

El can corrió velozmente y en cuestión de segundos se volvió difícil saber dónde estaba exactamente. Jack sólo veía cómo una mancha anaranjada formaba un círculo alrededor de su Pokémon y le lanzaba viento de vez en cuando.

—¿Cómo se golpea a algo que lo evade todo? —preguntó Jack, pero no esperó una respuesta por parte del líder, quien lo miró con interés— ¿Será posible alcanzarlo con un golpe que no falla? —Blaine lo miró con detención, sin mover ni un sólo músculo— ¡Hidrobomba!

De la trompa de Seadra salió un poderoso chorro de agua, al igual que las veces anteriores, que dio fácilmente con Arcanine, haciendo que éste perdiese el equilibrio y se arrastrara por el suelo e impactara la muralla del lado izquierdo se Jack. El golpe contra la pared lo noqueó, la velocidad era inmensa.

—Arcanine, regresa —el can regresó a su cápsula bicolor—. Imagino que su habilidad es francotirador.

—Sí.

—Tendré eso en cuenta. Sigamos. Este es más rápido —anunció sacando una nueva pokéball—, aunque no debes preocuparte, sus movimientos no están basados en eso. ¡Rapidash!

Un caballo tan alto como Blaine apareció frente a Seadra y su entrenador, al igual que su pre evolución Ponyta, este tenía un suave pelaje amarillento y su crin también era de flamas. Poseía un cuerno en su frente, emulando a un indomable unicornio. Sus ojos eran rojos y pequeños.

—Los líderes anteriores también mencionaron sobre tus sorpresivas estrategias, ¿seré espectador de alguna de ellas?

—Puede ser —respondió algo evasivo, pero sonriendo, pues no estaba seguro si tendría oportunidad de usarla—. ¡Burbuja! —Seadra lanzó varias burbujas, a tal punto que la habitación quedó inundada de ellas, era un espectáculo digno de un concurso, Lyra hubiese sentido envidia.

—Interesante —calificó el líder—. Bloqueas la visibilidad, pero de paso bloqueas la tuya —Jack no se percató de eso—. Grave error, cuando haces una estrategia, no sólo debes ver cómo afecta a tu oponente, sino que también debes considerar las eventuales consecuencias que puede sufrir tu equipo.

El líder no estaba muy seguro de hacia dónde mirar, puesto que las burbujas tapan realmente todo, sólo supuso que Jack estaba frente suyo. Ninguno de los entrenadores ni Pokémon podía ver dónde estaba su oponente.

Una burbuja reventó hacia la derecha del anciano y éste no demoró en empezar la ofensiva.

—¡Voltio cruel!

Rapidash generó electricidad de su pelaje y lanzó agresivamente un rayo hacia el lugar donde la pompa de agua había explotado, acabando con varias burbujas en el camino. Sin embargo, el ataque golpeó a una de las antorchas del lugar y apagando su flama. El movimiento generó una pequeña brisa que hizo que varias burbujas se acercaran al equino, reventándose cerca de él y haciéndole daño.

Las pompas se dispersaron un poco, el lugar estaba tan caluroso que el aire dentro de ellas se expandía y las hacía explotar. Blaine logró ver los pies de Jack, pero Seadra ya no estaba ahí. Otra burbuja explotó, esta vez a la izquierda del líder.

—¡Vuelve a usar voltio cruel!

—¡Ciclón!

La criatura de fuego alcanzó a generar más de esa peligrosa electricidad y se dispuso a lanzarlo, no obstante, Seadra inició un fuerte viento, como el de su compañero caído, y acercó todas las burbujas hacia Rapidash, haciendo que este recibiera el impacto de todas las pompas antes de que alcanzase a liberar el rayo. El equino terminó por electrocutarse a sí mismo. Cayó derrotado.

—Creo que es momento de algunas explicaciones —Blaine regresó a su Pokémon a su pokéball.

—Dijiste que no había que revelar todo —contestó Jack sonriendo.

—Pero ahora no importa, esa estrategia no funcionará con mi siguiente Pokémon —aseguró con tranquilidad—. Te daré una pista para que pienses mientras me explicas tu estrategia. Su elemento no es la roca, pero de ella nació.

—Bueno —suspiró, pues no se le ocurrió nada—. El propósito de las burbujas era confundirte acerca de la posición de Seadra, él reventó la segunda burbuja con un hidrobomba pequeño, la primera explotó sola, supongo que fue el calor. De hecho, tu ataque eléctrico casi le dio a Seadra —hizo una pausa, el anciano líder lo escuchaba atentamente—. Después el plan era lanzarle las burbujas usando ciclón, y aproveché de usarlo cuando quisiste usar nuevamente voltio cruel, para que se electrocutase.

—Fascinante —sentenció Blaine—. ¿Ya adivinaste el Pokémon? —Jack movió la cabeza en negación— Su temperatura corporal es tan grande que tuve que poner un poderoso aislante a su superball para no quemarme.

Lanzó la cápsula y una criatura con aspecto ligeramente humanoide apareció ante todos, aunque su boca era como la de un ave. Tenía dos llamas en su cabeza y una en su cola, sus brazos poseían algo similar a los flecos. Su piel iba entre los colores amarillo y anaranjado oscuro, por su espalda recorrían puntas. Su cuello y tobillos tenía algo que parecían ser grilletes, pero sin la cadena ni la bola. La mirada que lanzaba de sus ojos era calma más su apariencia no dejaba de ser inquietante.

—La respuesta era Magmar —apuntó el líder—. Nacen de la lava, que es roca fundida, pero es de tipo fuego, eso explica el acertijo.

—Con agua será suficiente —dijo Jack confiado. Blaine sonrió y esperó—. ¡Hidrobomba!

Seadra lanzó nuevamente un potente chorro de agua, ya no recordaba cuántas veces lo había hecho. El ataque no llegó a Magmar, el agua se evaporó centímetros antes de alcanzarlo, creando una pequeña niebla. Jack quedó mudo.

—Su temperatura es de mil doscientos grados Celsius —informó el líder—. Puño trueno — el Pokémon de fuego corrió hacia Seadra al mismo tiempo que envolvía su puño con electricidad. Al llegar a él, le propinó un fuerte golpe en el rostro. El muchacho no logró reaccionar y el caballo de mar se debilitó.

—Regresa —la caída criatura volvió a su cápsula bicolor—. Nidoking —el venenoso Pokémon de Jack apareció ante Magmar, éste último era levemente más pequeño, sería una batalla muy reñida—. Con él no podrás usar ese ataque.

—Rayo confuso —Magmar lanzó un haz de luz amarilla de sus ojos que impactó suavemente a la criatura del cuerno. Éste comenzó a moverse muy extraño.

—Maldición —dijo Jack apretando los dientes, Nidoking era la única opción para ganar la medalla. Además, el calor del ambiente había aumentado considerablemente—. ¿Por qué hace tanto calor? ¿Acaso la temperatura de Magmar puede hacer eso?

—Un poco, pero también está usando sofoco, lo usa cada vez que sale a luchar, sirve para confundir más al oponente, más el daño que proporciona —alardeó el viejo.

Jack estaba en serios aprietos, la gran ofensiva de Magmar era confundir al oponente, sin contar con que su Pokémon estaba confundido, sólo le quedaba poner toda su fe en que su compañero podría tomar total control de su cuerpo y acciones en algún momento de la batalla. Todo estaba a favor del anciano, después de todo era entrenador desde hace mucho tiempo, antes de que los padres de Jack naciesen.

—¡Usa puya nociva! —gritó con desesperación.

El Pokémon logró entender el mensaje, pero al acercarse no pudo dar con Magmar, quien no tuvo problemas para evadirlo.

—Tómalo de un brazo y arrójalo contra la pared, para terminar de noquearlo —Blaine tenía la batalla bajo control.

Magmar aprovechó la fuerza de Nidoking y lo lanzó del brazo contra la pared. No obstante, ante un último grito de Jack, su Pokémon chocó en la muralla con sus patas, tomó impulso de vuelta para comenzar a girar en el aire y emuló a un taladro. Guiado por su cuerno, golpeó a Magmar en su pecho, botándolo al suelo.

—¡Sí! —celebró Jack.

—No tan rápido, muchacho. Observa.

Unas llamas envolvieron a Nidoking y le causaron varias quemaduras. Magmar se levantó ante su oponente, pero un fuerte dolor se agudizó en el lugar del impacto. Para sorpresa de Blaine, al volcánico ser se le agotaba el aliento.

—¿Querías que viera eso? —preguntó el chico, aunque no con tono burlesco, puesto que su Pokémon también había recibido daño.

—Cometiste un enorme riesgo, eres afortunado de que Nidoking pudiese seguir tus órdenes por un instante —dijo Blaine— Sin embargo, ambos Pokémon están peligrosamente cerca. ¡Quémalo con tu cuerpo!

Magmar lo abrazó y ocupó su alta temperatura para dañarlo. El dolor era tan fuerte que provocó que Nidoking gritara.

—¡Maldición! ¡Le está haciendo mucho daño!

Jack se preocupó, no le agradó para nada ver sufrir a su Pokémon de esa manera. No paraba de sudar, no era el calor, era la situación que estaba viviendo. Intentó calmarse para pensar mejor, pero los gritos de Nidoking no lo dejaban, tenía una piel dura y justamente por eso aún no se desmayaba. El chico vio que su compañero tenía los brazos libres, Magmar lo tenía sujeto por debajo de éstos. Tuvo una idea.

—¡Usa golpe roca sobre su cabeza con tus dos puños!

Esta vez Nidoking escuchó claramente la orden, el dolor lo había sacado de la confusión. Le asestó dos golpes en su cabeza, por diferentes lados. Magmar cayó de a poco y el Pokémon de Jack retrocedió para no seguir en contacto con su oponente.

—Ganamos —sonrió y corrió a abrazar a Nidoking, tenía lágrimas en sus ojos—. Lo siento, demoré mucho en pensar. El Pokémon lo hizo a un lado y comenzó a moverse extraño ante él—. Es verdad. El baile de la victoria —Jack le siguió los pasos y los presentes sonrieron ante tal ridícula danza triunfadora.

—Sin duda una maravillosa manifestación de alegría, Jack —dijo Blaine al mismo tiempo que Magmar regresaba a su cápsula especial—. Aquí está la medalla volcán —el chico recibió una insignia con la forma de una flama, era anaranjada. La puso bajo la medalla pantano, en la correa de su bolso—. Ahora iré a descansar, fue una batalla impresionante. Que tengan un buen día.

Se despidió del líder y junto a Ryan y George abandonó el lugar.

—¿A dónde irás luego de curar a tus Pokémon, Jack? —preguntó el pelirrojo.

—Acostumbro visitar lugares para aprender más. El Laboratorio de Canela me servirá.


Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#70
Habemus capítulum!!!!!

Capítulo 35


Spoiler
Secuestro y robo


Era un edificio bastante pulcro y moderno, con murallas blancas y pilares que lo adornaban, su base era tan celeste como el cielo matutino. Parte del techo era rojo, aunque esto último no podían verlo Jack y sus acompañantes. El joven entrenador había decido ir el mismo día que enfrentó a Blaine, luego de curar a sus Pokémon se apresuró para visitar el Laboratorio de Investigación de Canela. Quería llegar lo antes posible a Verde para retar al último líder, pero no deseaba perderse los conocimientos que aquel sitio le podía entregar, de lo contrario, Elliot lo regañaría por haberlo hecho, si es que llegaba a enterarse.

Por dentro el recinto tenía una primera sala de recepción, con asientos y vitrinas que mostraban algunos hechos científicos relevantes llevados a cabo por los investigadores del lugar. Muchas piedras extrañas y varios fósiles, no obstante, el lugar no era tan grande como el Museo de Plateada.

—¿Qué puede haber aquí que te interese aprender, Jack? —preguntó Ryan.

—Ya te lo había dicho, nunca se sabe a qué Pokémon podría enfrentarme —contestó—. Tal vez algún día me enfrente a uno extinto —recordó las palabras de Peter.

El recorrido comenzó, era el último de la jornada. Entraron por un pasillo a la derecha, mientras la guía informaba sobre el origen del Laboratorio. Hasta el momento, todo parecía aburrido y poco interesante, Ryan y George sólo deseaban irse a descansar. Jack se detuvo a abrocharse las agujetas de su zapatilla izquierda, quedando al final del grupo. Para cuando se levantó, lo habían adelantado bastante, pero eso no le preocupó. Había parado justo delante de una puerta entrecerrada de la que salía una luz blanca y brillante. Decidió abrir y entrar, la curiosidad fue más fuerte.

Una extraña máquina llena de botones era la emisora de aquella cegadora luz, el resto de la habitación estaba a oscuras. En su centro, una especie de cristal anaranjado se trizó dejando ver una minúscula masa en su interior que comenzó a crecer lentamente, estaba protegida por un vidrio.

—Fascinante, ¿no? —preguntó una voz femenina. Jack observó a una esbelta mujer de pantalones negros y chaqueta de cuero marrón acercarse al aparato, aunque guardó algo de distancia. No logró ver su rostro, los anteojos que llevaba reflejaban la luz— La tecnología y la ciencia han avanzado tanto que hoy podemos traer de vuelta a un Pokémon que murió hace mucho.

—¿Estás reviviendo a un Pokémon extinto? —preguntó Jack con incredulidad.

—Así es —afirmó con una actuada amabilidad que el chico creyó—. Aunque técnicamente es un clon de un ser que falleció. Sólo está permitido con Pokémon prehistóricos —hizo un breve pausa—. Sin embargo, una vez intentaron hacerlo con uno vivo.

—¿Y qué paso? —la masa seguía creciendo— ¿Qué Pokémon fue?

—Fue un Pokémon del que se dice posee el ADN de todos los Pokémon existentes —dijo sin rodeos—. Pero resultó mal. Cambiaron genéticamente a ese clon para hacerlo más fuerte, se les salió de control.

La masa ya tenía una forma definida, poseía alas grises y opacas, una feroz mandíbula y una cola de flecha. Pero a Jack le surgió una duda.

—¿Quién eres y por qué me dices esto?

—Porque necesito tu masterball —dijo suavemente.

El muchacho quedó helado, no sabía que alguien más, a parte de su familia y amigos cercanos, estaba al tanto de ese secreto. Esa cápsula había sido un regalo de cumpleaños y era parte de un momento muy importante en su vida, no se la daría a cualquiera.

—¡¿Quién eres y cómo lo sabes?! ¡Responde! —demandó saber, su voz se tornó preocupada, estaba alterado, no veía nada bueno en aquello.

—Necesito capturar ese Pokémon.

La pared del fondo explotó, los pedazos saltaron lejos, rompiendo el cristal que protegía al recién resucitado Pokémon. Éste era enorme y amenazante, la membrana de sus alas era púrpura y su mirada era agresiva. El peligro estaba ante Jack, no obstante, el chico estaba semi consciente, no entendía muy bien lo que ocurría, con la explosión se había golpeado en la cabeza.

Detrás de la muralla apareció un hombre de casi dos metros de alto y mirada severa, vestía completamente de negro. Tenía barba.

—¡Huye de aquí Iván, espérame en el puerto! —ordenó Adriana mientras se subía al Aerodactyl resucitado— ¡Me llevaré al chico a la Mansión Pokémon, no me arriesgaré a enfrentarme a esos dos que lo acompañan! ¡Vete!

La extinta criatura tomó a Jack con sus patas, éste no se resistió, y el hombre escapó entre los árboles cercanos. La mujer salió del lugar montada en su nuevo Pokémon y voló sobre la isla, pasó por encima del pequeño bosque de robles y pinos. Llegó a una aislada y descuidada mansión marrón. El muchacho logró verla cuando llegaban, estaba comenzando a recuperar la consciencia.

Entraron, las ventanas eran altas y estaban rotas, Aerodactyl arrojó a Jack al suelo. Estaban en el último piso. El joven entrenador se puso de pie, adolorido por el golpe, limpiándose el polvo que se le pegó de la alfombra roja que cubría el piso.

Jack estaba en aprietos, no sentía un peligro semejante desde hace mucho tiempo, de cuando tenía seis años y ese sujeto entró a su casa agrediendo a todos. La mujer estaba frente a él y nuevamente no podía ver su rostro, estaba en la oscuridad de la habitación. Por las ventanas el sol se ponía en el horizonte, más allá del puerto.

Un sudor helado corría por su cuerpo, tiritaba asustado, estaba nervioso. La imagen de Doduo tirado en el suelo sin moverse y con la mirada perdida se le vino a la mente. No podía escapar, Aerodactyl lo alcanzaría en segundos, debía enfrentarlo, pero no quería que uno de sus amigos terminase como aquella ave. No deseaba que la historia se repitiese.

—No…no te daré nada —dijo tartamudeando.

—No temas, si me das la masterball no te haré nada —sonrió maliciosamente, Jack no lo notó.

Un fuerte ruido sucumbió el lugar, ambos miraron por la ventana y vieron salir humo del volcán, seguido por la lava que comenzó a descender, amenazando con destruir todo a su paso. Debían salir cuanto antes de ahí.

Jack no tenía intención de darle la masterball, pero no veía más opción, no arriesgaría a sus Pokémon. Volteó su bolso para sacarla, alcanzó a abrirlo, pero sus pokéballs se movieron, sus compañeros lo miraban fijamente, querían ayudarlo a enfrentarla. El chico se llenó de confianza, no estaba solo ante el peligro, no obstante, no podía mandar a Nidoking, Dratini o Seadra, habían luchado ese mismo día. Y Cubone no tendría mucha oportunidad, sólo lo estaba cuidando, no podía pedirle que luchar por él.

—¡Ivysaur! ¡Golbat!

El animal-planta y el murciélago aparecieron para defender a su entrenador, ellos habían aceptado viajar con él y pasar por cualquier aventura y enfrentamiento. La situación en la que estaban no sería una excepción.

—Aerodactyl está a un nivel bajo, pero aun así es fuerte. Sin embargo, no es justo que luche solo contra dos —sacó una pokéball—. Omastar.

Una criatura con caparazón enroscado con puntas salió de la cápsula, de dicha protección natural salía un cuerpo celeste con tentáculos. Sus ojos eran amarillos y su boca era un pico que se abría en cuatro partes.

—¡Aire afilado!

—¡Avalancha!

Golbat agitó sus alas y lanzó un viento tan filoso que pareció que Aerodactyl fue atacado por dagas invisibles, mientras que con un solo rugido de éste, el techo sucumbió y casi aplastó a Jack y sus Pokémon. Avalancha normalmente ataca dejando caer rocas, pero esta vez lo que estaba encima de ellos era el techo del lugar. Un enorme agujero quedó sobre ellos.

Omastar, por su parte, lanzó un gélido rayo celeste contra Ivysaur, dejándole una pata cubierta con hielo. El cuadrúpedo no se quedó atrás y lo golpeó en medio de su cara con una de sus lianas.

—¡Drenadoras!

—¡Colmillo rayo!

Ivysaur lanzó una semilla marrón de su flor cerrada, Omastar no alcanzó a esquivarla, no era muy rápido en tierra. Unas lianas lo rodearon y comenzaron a quitarle energía. Mientras tanto, el murciélago era alcanzado por la boca llena de electricidad de Aerodactyl, Golbat no logró evadirlo, un refrescante viento soplaba a favor de su oponente, haciéndolo más rápido. La nocturna criatura cayó desplomada. Jack no demoró en guardarlo.

Las pokéballs de sus demás compañeros se movían por las ansias de pelear de sus ocupantes, pero no sacaría a uno de sus otros Pokémon, la enfermera le había restaurado las energías, pero aún debían recuperarse de sus heridas. Sólo contaba con Ivysaur.

—Ivysaur —dijo Jack respirando fuerte—. Golpea tu pata contra el suelo hasta quebrar el hielo —su Pokémon le hizo caso hasta que lo logró.

—Dame luego esa masterball y podrás salvarte junto a tus Pokémon. Ese Golbat no podrá llevarte, en cambio, yo tengo a Aerodactyl —indicó con calma—. Si alargamos esto, morirás con tus amigos.

Nuevamente la imagen de Doduo vino a su mente, sus recuerdos eran más claros. Jack se perdió en ellos. Un hombre entró a su casa y mató al ave de dos cabezas, derrotó a sus padres en un abrir y cerrar de ojos y su hermano no estaba para ayudarlo. El sujeto lo tomó mientras lloraba asustado. Su hogar estaba cada vez más lejos, luego todo se volvió oscuridad y miedo.

Una luz cálida se abrió paso en la penumbra de su tristeza, se sintió aliviado y apoyado, cuando volvió de sus recuerdos, Ivysaur ya no estaba ahí. En su lugar estaba un Pokémon más grande que él, su flor estaba completamente abierta, tenía manchas pálidas y descansaba sobre un grueso y áspero tallo marrón, de la base de éste salían las hojas que caían sobre el enorme y pesado cuerpo celeste. Aquel Pokémon lo miró con confianza y Jack entendió el mensaje, debían seguir luchando.

—Venusaur —el chico sonrió—. ¡Venusaur, usa eco voz!

Toda la habitación tembló, las ventanas que no se habían roto se quebraron. Aerodactyl, Omastar y Adriana sintieron un agudo dolor en sus oídos.

—¡Tierra viva!

Un temblor aún más fuerte se sintió en la Mansión y, a pesar de estar en el último piso, unas manos de tierra salieron del suelo y atraparon a Jack y Venusaur, dejándolos inmóviles. La masterball saltó del bolso de Jack y llegó a los pies de Adriana, ella la tomó.

—¿Sabes? El Pokémon que busco capturar fue creado aquí…pero murió antes de verlo terminado —comentó la mujer, seguía en la oscuridad, no quería que el chico viera su rostro—. Con el volcán, todos los vestigios de ese Pokémon quedarán enterrados aquí y se destruirán, nadie sabrá nada sobre él. Sólo lo que hay en mi memoria y lo que te he contado, si es que sobrevives —se subió a Aerodactyl y guardó a Omastar—. ¡Gracias por el regalo, Jack! ¡Te prometo darle un buen uso! —rió y se marchó volando.

Ahora Jack estaba atrapado junto a sus Pokémon, no alcanzaba la pokéball de ninguno de ellos y esa mujer se había llevado la masterball, pero ahora sólo le interesaba salvar la vida de sus compañeros. Le ordenó a Venusaur que usara una de sus lianas para liberar a Nidoking, éste salió algo molesto por no haber luchado, pero no perdió tiempo regañando, con un solo puño destruyó ambas manos de tierra.

—Gracias. Ahora regresen, debemos salir de aquí.

Bajó al primer piso, le tomó algo de tiempo puesto que la construcción tenía un diseño algo confuso, después de todo, gente en ese lugar había jugado a ser Dios y debía ocultarlo de alguna manera. En Canela se había forjado caminos hacia el mar en caso de erupción, para que la lava transitase por esos lugares y no llegara a las casas. Para mala suerte de Jack, la Mansión estaba en ese camino. El calor era desesperante, no alcanzaría a llegar al puerto para evacuar. Se oyó un galope. Blaine apareció ante él cabalgando su Rapidash, habían salido del bosque vecino a la casona.

—¿Cómo supiste que estaba aquí? —preguntó Jack con evidente sorpresa.

—¡Desde mi gimnasio vi que ese Aerodactyl te llevaba! —explicó— ¡Sube, no hay tiempo! —se dispuso a montar sobre el lomo de Rapidash, pero se detuvo al ver el fuego en él— ¡No tengas miedo! ¡Si confía en ti, no te quemarás!

Eso no era muy alentador para el muchacho, pero no tuvo más remedio que arriesgarse. El fuego de la crin no le hizo nada y Blaine ordenó al equino que comenzara el galope. Se adentraron en el bosque.

—¡¿El puerto está muy lejos?!

—¡No vamos al puerto! ¡Ya no hay tiempo! ¡Además, la lava se desbordó del camino y llegó a varias partes de la ciudad!

—¡¿Entonces qué haremos?! —preguntó con preocupación.

—¡Habrá un barco esperando al costado de la isla!

—¡¿Saltaremos?! ¡No vamos a alcanzar! —la preocupación de Jack aumentó exponencialmente, no estaría tranquilo hasta estar a salvo en el barco junto a sus Pokémon.

—¡Afírmate! —gritó el anciano.

Llegaron al límite de la isla y un barco los esperaba en el mar a una distancia prudente del pequeño risco, no quería chocar con las rocas de la orilla. Rapidash saltó con todas sus fuerzas, por unos segundos pareció que el equino voló por el aire y que el tiempo se detuvo. Lograron llegar al barco, estaba lleno de gente y Pokémon salvajes evacuados. Más allá había más barcos y cruceros que ayudaron ante la emergencia.

—¿Estás bien? —preguntó Blaine.

—Sí, gracias por salvarme a mí y mis Pokémon. Ahora quiero descansar.

Se alejó un poco de la multitud, no tenía ganas de hablar con nadie, sólo quería pensar en lo ocurrido, fueron muchos acontecimientos en un día y una nueva preocupación se formaba en su mente.


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#71
Asdsadsaf, no comenté el anterior ;w;. Estaba en otra, seguro.

Capítulo 34.
Spoiler
Es muy personal este comentario, aclaro [?], pero sólo quería señalar que me pareció muy nostálgico este gimnasio, a la par que candente; me pregunto si Jack será tolerante a tamaño calor. Ya sabes, 35°C son un infierno en vida, ¿cómo será estar cerca de un volcán? A Kanto le hizo falta algún gimnasio de hielo, como para compensar esa sensación.

Uyy, imaginé que el gimnasio tendría los típicos acertijos en plan "si quieres guardar tus pokémon para el líder...", pero se vienen más batashas! Y tan breves como siempre, aunque, ¿para qué alargarse? Al final, ya es una tradición dejarles claros a estos sujetos, los entrenadores más bien, que se es apto para el combate.

Se me olvidó mencionarlo antes, ¡pero adoro que uses cursivas! Es lindo, que te des el trabajo de añadir BBCode en tu obra, cuando no es completamente necesario; pensar en un detalle para la estética es cool. Ya te aconsejaría que centrarás el título y le pusieras un tamaño un tanto más grande, además de quitarle la Comic Sans, pero es mucho pedir, lo sé.

Ok, vuelvo al Fic. Pobre Zack, fue aplastado total x'D.

¡Acertijos! De eso hablaba. Admito que no di con la respuesta.

¡La foto! Era... joer, no me acuerdo muy bien, estoy segura que la señalaron en algún lado (¿el manga?), creo que del Señor Fuji con Blaine. Aunque bueno, podría ser cualquiera. ¿Quizás Blaine tenga más apariciones a futuro? Chan chan chaan.

Cita:
—Es un acertijo —indicó la voz—. No pareces ser la persona astuta que describieron los demás líderes. Y, para serte sincero, no te ves muy astuto.

Sólo diré que te ha quedado muy redundante.

Oh, al fin un líder con el cual Jack parece congeniar bien, al menos desde un comienzo.

¡La primera batalla estuvo intensa! Qué loco, me gustó la destreza con la que se mostró ese Arcanine, aunque el desempeño de Dratini también guarda mérito.

Es curioso que "golpe que no falla" e "hidrobomba" vayan en un mismo párrafo, cuando el segundo claramente tiene una precisión con la que a veces se llora y otras veces se festeja [?]. ¡Genial ver un poco de agua en el campo! Así no se sufre tanto con el calor. (Nota: En teoría, Francotirador aumenta el chance de crítico, no precisión; mas no negaré que cómo lo has usado tiene sentido).

Sinceramente, pensaría que la batalla contra Rapidash fue muy breve y que la previa se lleva el premio, sin embargo he de destacar que me encantó la estrategia que empleó Jack. ¡Estuvo genial! Usar burbujas y ciclón de esa forma ha sido muy ingenioso, aún más si se tiene en cuenta que la ofensa del unicornio de fuego pudo ser letal para Seadra; amor para el caballito de mar. Sí, Lyra se moriría de la envidia.

¿Aislante para una superball? Esto está que arde *chiste malo*. Qué macabro ese Magmar D: rápido y genial. Calor y confusión no son una buena combinación... lo que deja en evidencia que ese Nidoking es toda una mole destructora merecedora de aplausos, cool.

Cita:
—Ganamos —sonrió y corrió a abrazar a Nidoking, tenía lágrimas en sus ojos—. Lo siento, demoré mucho en pensar. El Pokémon lo hizo a un lado y comenzó a moverse extraño ante él—. Es verdad. El baile de la victoria —Jack le siguió los pasos y los presentes sonrieron ante tal ridícula danza triunfadora.

Que te comiste un guión largo nomás [?]. El baileeee ♫.

Y al final nunca sabremos porque Blaine usa un chaleco.

Capítulo 35.
Spoiler
Justify ♥.

Presiento que el día en que aparezca un pokémon extinto está más cerca de lo que Jack piensa, demasiado cerca, tal vez [?]... ¡lo sabía!

Uwaaah, ¡tan intenso! El diálogo con Adriana, el "nacimiento" de Aerodactyl, ese vuelo de infarto, el miedo invadiendo a Jack, el volcán siendo la guinda del pastel, todo te ha quedado bien plasmado; no tengo quejas, sólo elogios, me gusta el modo en que avanza el capítulo.

Jack pecando de ingenuo... todos sabemos que la mayoría de los malos no cumplen su palabra D:.

Cita:
Y Cubone no tendría mucha oportunidad, sólo lo estaba cuidando, no podía pedirle que luchar por él.

Hmm.

Yaaas! ¡Sabía que era el momento idóneo para que Ivysaur evolucionase! Mi sexto sentido me lo advirtió. Y al mismo tiempo se vino la revelación (a medias) del pasado de nuestro protagonista, las cosas se ven prometedoras, ¡la balanza se inclina a su favor! ¿Qué podría salir mal? Claro, la masterball portándose rebelde... (si atrapan a Mewtwo con ella, ¿en teoría no se volvería el Mewtwo de Jack? Es demasiado genial imaginarlo así).

Que la lava se salga de control y muy coincidentemente quemase la mansión, me hace sospechar que ese fuego fue intencional.

Blaine, menudo héroe D: creo (no estoy segura) que es el único líder de gimnasio, hasta ahora, que se sale de su puesto para entrar de lleno a la historia, ¡súper!

El último párrafo no podría guardar más razón, ¡muchos acontecimientos para un sólo capítulo! Y te las arreglaste para no volverlo denso... es que no puede haberme gustado más xD. Si para el siguiente Jack no se toma un descanso, apuesto porque colapsa.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#72
Iba a esperar a leer unos pocos capítulos más pero creo que ya es hora de hacer un nuevo post para los siguientes 10 capítulos o así.

Capitulo 10:
Spoiler
Parece que Peter se ha hecho su compañero de viaje así por las buenas XD esperemos que le enseñe muchas cosas útiles a nuestro personaje.

pero sólo se dedicó a quedarse quieto y de repente se caía de costado y comenzaba a salpicar. Esta escena me hizo mucha mucha gracia, casi puedo imaginármelo intentando mantenerse en pie sin conseguirlo XD pobre magicarp.

Entretención ;-; otra vez ;-;

Oh, ya veo, parece que va a ir teniendo a alguien que le enseñe cosas nuevas constantemente :D

No hay palabra alguna que describa este preciso momento.

—Inefable —indicó el nadador—, esa es la palabra correcta.

—Gracias —murmuró nuevamente.

XDDDD me he imaginado la escena y no se porque me ha hecho tanta gracia. Imaginarme al chico tan sorprendido pero correcto e intentando mantener la compostura y al otro más o menos igual teniendo esa corta conversación.

Me ha gustado el capitulo, imagino que le habrán dado las piedras lunares por el nidoran, un capitulo muy bonito. Y el combate ha sido de lo más interesante.


Y well, mas tarde más.
Academia pokemon:




Odisea:




#73
Habemus capítulum!!!!!!! A comentar los comentarios que me comentaron.

@Overly.: la idea de las cursivas era usarlas cuando se presentara algo nuevo en la narración que en la ida real no existiera, además de los movimientos. No me di cuenta con lo de francotirador. Que la mansión se haya quemado es porque los de la ciudad hicieron caminos para que la lava fuese para otro lado y la isla no es muy grande, si no va a la ciudad, sólo queda el pequeño bosque y la mansión. Si, Jack se da un pequeño descanso.
@Lisacabot: no me había percatado de que habías puesto más comentarios, la mención no me llegó. Todaía no decido muy bien en qué parte de la historia poner a los padres de Jack, pero no creo que sea una aparición muy estelar, puesto que le podrían robar un poco de protagonismo a Jack, pero su hermano va a ser algo más importante en la trama. Si, lo robado es un ámbar.

Gracias por seguir leyendo mi fic :D


Capítulo 36:

Spoiler
La captura del monstruo


Todo estaba cubierto con neblina, era espesa y blanca, no era posible ver más de quince metros a la redonda. El césped se encontraba húmedo y el día estaba nublado. No corría viento por aquel lugar. Una postal deprimente de un lugar que nadie quisiera recordar.

Ahí estaba la cueva tan famosa al norte de Celeste por lo que supuestamente habitaba en ella, se hablaba de una criatura humanoide de dos metros y piel pálida, ahora su libertad corría peligro, alguien quería capturarlo y apropiarse de sus dones. Siete personas rodeaban la entrada, atentas a cualquier movimiento en los alrededores.

—¿Cómo sabes que se trata del Pokémon que está ahí dentro, Blaine? —preguntó un hombre rubio y alto, estaba acompañado por una criatura de electrizante pelaje amarillo, con rayas negras en su cuerpo, tenía una cola y algo que parecían ser antenas— Ni siquiera sabemos si esa cosa es real.

—Sabemos por Misty que en las profundidades de la cueva hay algo que no permite la entrada a nadie —respondió el viejo—. Además, ¿se te ocurre otro lugar donde haya un Pokémon extraño, Surge? —Magmar estaba a su lado, otorgándole el calor que el lugar no le entregaba.

—¿Cómo convencieron al señor Fuji de terminar el experimento del doctor Jones? —preguntó un sujeto parado al lado de un cuerno plano, en la frente de una enorme serpiente de rocas grises— ¿Lo amenazaron?

—Así es, Brock —contestó con pesar, Fuji era su amigo, por ende, conocía toda la historia—. Para enmendar su error ahora cuida de los Pokémon huérfanos en Lavanda.

—¿Por qué Jack tenía una masterball? —preguntó una dulce voz femenina, la mujer estaba junto a un Vileplume que reposaba jugando con la hierba.

—No lo sé, Erika. No me lo dijo.

El líder de Canela se estaba cansando de contestar tantas preguntas de sus pares, pero no quiso ser grosero, aunque era evidente que lo interrogarían, eran muchas dudas las que circulaban por sus mentes. Además, fue Blaine quien los llamó y convocó para proteger la cueva, nadie más que él tenía la información necesaria para saber qué afrontaban exactamente.

—Janine, ¿revisaste los alrededores? —el anciano continuaba apoyado de su bastón de madera.

—Sí, no hay nada extraño —contestó la ninja, quien era acompañada por su Venomoth.

—Brock, Misty, ¿ven algo desde arriba? —preguntó Surge.

Blaine era quien había tomado el mando del grupo de líderes, sus compañeros se lo habían concedido, pero el rubio notó cierto cansancio y preocupación en la voz de su par con más experiencia, sin contar que su lado militar le salía a flote de vez en cuando.

La pelirroja estaba en el aire sobre su Starmie, a la misma altura que Brock.

—No se ve nada —contestó la nadadora—. ¿Por qué no estamos todos? —inquirió algo molesta. No entendía por qué el líder de Ciudad Verde no estaba presente.

—Él no pudo venir —dijo Blaine, realmente ya no quería más preguntas, pero el ambiente estaba tenso—. Le pedí que investigara unos lugares —Misty se propuso a preguntarle sobre esos lugares, pero fue interrumpida.

—Prepárense —advirtió Sabrina, su Alakazam estaba con ella y había detectado lo mismo que su entrenadora—. Están aquí, son cinco.

Justamente ese fue el número de siluetas humanas que aparecieron entre la bruma, sólo cuatro se dejaron ver, la motociclista fue la primera en aparecer. Úrsula vestía su traje de cuero negro como de costumbre, con su larga cabella oscura al descubierto, seguida por Arbok. Iván apareció a su costado, con cara de enojado, le lanzó una mirada a Surge, quien no se sintió para nada intimidado y sólo ansió patearle el trasero. Estaba escoltado por una llamativa criatura púrpura de rugosa piel, conformada por tres esferas, dos de ellas fusionadas que expresaban una triste sensación a angustia, pero expelían un asqueroso hedor.

Esteban y Omar se dejaron ver por el otro lado, el primero se notaba algo ansioso por el gran paso que darían y estaba acompañado por un toro de tres colas y pelaje marrón que pateó su pata contra el suelo. Por su parte, el hacker se encontraba nervioso y se dejó ver junto a una enorme mantis de color verde claro que portaba unas peligrosas guadañas naturales.

La mujer al mando, Adriana, procuró no mostrar su rostro, no deseaba ser reconocida por ninguno de los líderes, pero sobre ella estaba Aerodactyl esperando la orden para atacar. Blaine tenía curiosidad sobre cómo logró controlar tan fácilmente a aquel Pokémon, Jack le había dicho en el barco que la mujer lo revivió aquel mismo día, probablemente poseía algunos conocimientos sobre arqueología.

—¡Que maravillosa bienvenida! —indicó la mujer con una sonrisa que nadie vio— Estoy realmente contenta de que hayan decidido ser espectadores del comienzo de mi ascenso al poder —fanfarroneó, la aparición de los líderes le dificultaba las cosas y la alejaba de su deseo, pero no quería que se percatasen de su desventaja.

—¡No te dejaremos capturarlo! —sentenció Blaine con fuerza.

Ambos lados del enfrentamiento marcaron territorio dentro del campo de césped. Miradas desafiantes cruzaron el lugar amenazando a cualquiera que alcanzase. Los puños se tensaron, pero sus posiciones se mantuvieron firmes.

—Así que ya saben sobre él. ¿Aquel muchacho te lo dijo? —preguntó haciendo alusión a Jack— Debí asegurarme de que no volviera a ver la luz del día.

—¡Lo sabía desde antes! ¡Él no tiene nada que ver en esto! —indicó el anciano con fervor y enojo, no podía permitir que se llevaran a aquella criatura, desconocía lo que tramaban, pero sea lo que fuese que planeasen, no debía ser nada bueno— ¡Ahora prepárate para ser detenida! ¡Líderes de Kanto, ataquen!

La batalla comenzó sin hacerse esperar, los líderes bajaron y se enfrentaron a aquellas personas. Surge le plantó cara a Iván, ambos eran hombres rudos sin miedo a nada, el primero un militar de excelencia y el otro un experto en explosivos.

—¡Electabuzz! ¡Onda voltio!

—¡Weezing, usa bomba lodo!

La criatura de pelaje amarillo generó electricidad de su cuerpo y la lanzó a su oponente en forma de onda, mientras que éste abrió sus dos bocas y escupió un lodo con tintes púrpuras. Ambos ataques dieron con sus objetivos, pero ninguno de los Pokémon se intimidó.

La pelea continuó y Electabuzz propinó un veloz golpe en el centro de las dos caras de Weezing, con previas órdenes de Surge. A simple vista, el eléctrico parecía llevar la ventaja, puesto que se veía más enérgico, no obstante, en cuestión de segundos, su respiración se agitó, mostrando una expresión más cansada, al mismo tiempo que su venenoso oponente recuperaba un poco de aliento.

—Divide dolor —murmuró Surge para sí mismo, no le costó adivinar la táctica de su enemigo.

Al costado de ambos hombres Sabrina luchaba contra Úrsula, Alakazam tenía la ventaja sobre Arbok, pero la motociclista no tenía intenciones de ser humillada por la entrenadora del Pokémon psíquico.

—¡Deslumbrar! —la cobra miró a su contrincante a los ojos y lo dejó inmóvil, como si le anunciase sobre un impactante peligro a través de la mirada— ¡Triturar! —el rastrero ser se abalanzó con sus fauces abiertas directamente al cuello del psíquico, acomodándole una dolorosa mordida.

—¡Psíquico! —comandó Sabrina con evidente preocupación en su tono de voz.

Arbok salió volando contra la motociclista, ambas cayeron al suelo, Úrsula siendo aplastada por su Pokémon.

En medio del campo de batalla, Blaine y Brock intentaban sacar del anonimato a la mujer detrás de dicha operación. El líder de Plateada atacaba al Aerodactyl en los cielos para darle una oportunidad al anciano de avanzar con una ofensiva directa.

—¡Día soleado! —Magmar lanzó de su boca una esfera brillante hacia el cielo que emuló perfectamente al sol, las sombras comenzaron a moverse entre la bruma— ¡Sofoco! —el aire alrededor estaba frío, haciendo que el calor producto del movimiento fuese bien aceptado, sin embargo, luego de unos segundos se tornó molesto, se volvió realmente sofocante, afortunadamente sus compañeros de batalla estaban lejos.

—No es justo dos contra una —aseguró la mujer—. ¡Hidrobomba!

Un potente chorro de agua salió del costado de la mujer, quien retrocedió varios pasos, Blaine estaba peligrosamente cerca y la esfera brillante podía alumbrar su rostro. Omastar estaba escondido junto a ella, pero se mostró para luchar contra Magmar, tenía la ventaja sobre aquel Pokémon.

—Tenía un as bajo la manga —regañó el anciano.

—¿Molesto? —se burló Adriana.

—No. Yo también tengo uno —aseveró sin problemas—. ¡Puño trueno!

La criatura volcánica se lanzó contra su enemigo al mismo tiempo que envolvía su puño con electricidad. Al estar cerca del acuático, le acomodó el golpe en su caparazón, había alcanzado a esconderse.

Del otro lado, Misty y Janine le hacían frente al hacker. Starmie y Venomoth, tenían acorralado a Omar y la enorme mantis verde. Ellas se mantenían en todo momento seguras de sí mismas, formaban un buen equipo, mientras que él era un manojo de nervios, no acostumbraba a luchar, su labor principal era la informática. Adriana le había informado sobre eventuales batallas, pero nunca esperó una así.

<<Maldición —Omar observó a los demás—. Están luchando sin ningún problema —pensó.>>

—Pareces nervioso —indicó la ninja, tenía la intención de preocupar más a su oponente, por otro lado, Misty estaba perdiendo la paciencia, pero permaneció callada ante el propósito de Janine.

—Scyther —respiró agitado—. Híper rayo.

La mantis abrió la boca y expulsó un poderoso rayo con tonalidades amarillas y naranjas. Las líderes y sus Pokémon lograron evadirlo con rapidez y contraatacaron. Starmie expulsó un fuerte chorro de agua de su pico superior y Venomoth batió las alas una velocidad difícil de captar para el ojo humano, pero ningún movimiento dio con el blanco. Durante la pequeña polvareda, un campo de protección verde se levantó sin que se dieran cuenta. El hacker había soltado a Pinsir para que los protegiese.

—No durará mucho —sonrió Misty, pero su rostro no demoró el expresar algo diferente al ver que protección no se deshacía—. ¿Qué demonios sucede?

—Pinsir, el radio que abarcas es muy pequeño. ¿Podrías agrandarlo un poco, por favor? —sin duda alguna, Omar era algo diferente de los demás enemigos, no se manifestaba como una mala persona.

Misty y Janine observaron sorprendidas al ver cómo la semi esfera verde y transparente que rodeaba a Omar y sus Pokémon aumentaba su tamaño, y más aún cuando el movimiento seguía siendo ejecutado.

Al lado izquierdo de ellas estaba Erika junto a su fiel Vileplume, el kimono de la chica no era un impedimento para su destreza en batalla. Esteban, desde el otro lado, ansiaba con creces poder derrotar a la líder y continuar adelante.

—¡Tauros, usa avalancha!

Algunas rocas se desprendieron de la entrada de la cueva y volaron sobre la líder de Azulona y la planta andante. Vileplume empujó a Erika y recibió el impacto de todas esas rocas, quedando medianamente sepultada, parte de su flor roja quedó al descubierto.

—¡Vileplume! —gritó angustiada y la planta logró descubrirse un poco para darle señales a su entrenadora de que aun podía seguir luchando— ¡Rayo solar!

—Eso demorará mucho —fanfarroneó Esteban burlándose, pero su rostro de horrorizó al ver que un rayo de luz blanca venía directo hacia él y su Tauros. Ambos volaron varios metros, perdiéndose en la niebla.

—Menos mal que Blaine usó día soleado —comentó Erika a su Vileplume, a quien ayudaba a sacarse algunas rocas de encima.

En los cielos, Brock seguía enfrentando a Aerodactyl, quien parecía saber perfectamente lo que debía hacer, no recibía ninguna orden de Adriana. La serpiente de roca mordió al prehistórico ser de un ala y lo arrojó al suelo, cerca de donde Úrsula y Arbok habían parado hace unos instantes.

—¡Onix, usa terremoto! —gritó el líder de Plateada y todos sus compañeros retrocedieron de sus enfrentamientos.

La tierra se movió debajo de todos por igual, pero se resquebrajó en varias partes, dejando fisuras considerables entre los líderes y el enemigo. El sismo fue tan grande que muchas aves salieron volando de sus nidos en árboles y uno que otro Pokémon salió de su madriguera a inspeccionar.

Los líderes de gimnasio llevaban la ventaja en la batalla, Esteban y Úrsula habían sido derrotados, mientras que los otros tres estaban en aprietos. Sabrina se acercó a Blaine y este se detuvo para dejarla hablar.

—¡Ya no es necesario que sigas luchando ni escondiéndote! —sentenció la líder de Azafrán— ¡Estás siendo derrotada!

Adriana no dijo nada, la estaba acorralando, más no deseaba admitir una derrota tan temprana, estaba tan cerca de su objetivo que no era capaz de largarse como si nada y que todo su esfuerzo se fuera por la borda. Le había costado contactar a la motociclista y convencer al hacker para que le ayudasen, hacerse con una masterball había sido problemático y su padre había muerto creando a esa criatura, ella lo había perdido por culpa de aquel ser. Sentía que era suyo, que tenía derecho sobre él.

—¡Ese Pokémon me pertenece! —sentenció Adriana desde la niebla.

Blaine se dispuso a hablar, pero un brusco movimiento de Sabrina lo alertó. La entrenadora de Alakazam observó fijamente la entrada de la cueva por varios segundos, su Pokémon también lo había detectado. Una fuerte presencia psíquica como nunca antes la había sentido, se aproximaba a salir y mostrarse ante el mundo.

—Su poder es inmenso —anunció Sabrina con evidente asombro, estaba asustada—. Viene hacia acá.

Adriana escuchó esas palabras. Aquel Pokémon se presentaría en el momento más oportuno, la mujer sacó la masterball y la mantuvo en su mano, lo esperaría lista, estaba dispuesta a todo.

La primera en caer fue Misty, quedó en el suelo dormida. Starmie y Janine fueron a su ayuda, pero esta última también se desplomó, los siguientes fueron Surge y Erika. Brock se cayó sobre su Onix. Blaine no resistió y quedó tirado a los pies de Sabrina. La líder sintió cómo aquella presencia se metió en su cabeza, se le resistió por varios segundo, pero su poder no fue competencia para él. Todo se volvió negro, lo último que vio fue la cara de su Alakazam.



Lean mi fic: La Historia de Jack Evans
Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#74
Habemus capítulum!!!!!

Capítulo 37:

Spoiler
El diario de Jonathan


Habían pasado siete días desde el incidente en Canela, los pobladores y Pokémon se refugiaron en Carmín y ahí se quedarían hasta que se asegurara que la isla volviese a ser apta para vivir. Jack se había despedido de Ryan y George en aquella misma ciudad, además había recibido sus números de teléfono, en caso de que los necesitase. Ahora reposaba en su cama, había llegado la noche anterior.

Sus padres no estaban en casa, habían partido temprano a un viaje por crucero, lo habían esperado por mucho tiempo. No obstante, el chico no les contó sobre el robo y esa mujer, no deseaba preocuparlos, aún no estaba del todo seguro de qué haría al respecto.

Se asomó por la ventana y observó a sus Pokémon, cerca de un pequeño estanque. Seadra nadaba en él, Golbat dormía colgado de una rama de un fuerte roble, Venusaur, descansaba bajo el sol, nutriendo su flor. Nidoking estaba sentado mirando su alrededor y Dratini acompañaba a Seadra en el agua. Cubone observaba la escena, Jack aun no contactaba con la persona a quien pensaba entregarlo, para que cuidase de él de manera más óptima. La vista era muy pacífica, se veían los prados por los que jugaba de pequeño corriendo con Doduo, más allá los árboles y luego las montañas, añoró volver a ser feliz como en aquellos tiempos, cuando la maldad del mundo aún no llamaba a la puerta de su casa.

Salió de su habitación, dispuesto a bajar para compartir con sus compañeros, pero la puerta abierta del cuarto de su hermano estaba tentadoramente abierta, la curiosidad se apoderó de él. Sabía que tenía un diario donde contaba un poco sobre su viaje, tal vez eso le ayudaría sobre sus problemas, aunque eso sólo era una excusa para leerlo.

No demoró en encontrarlo, tenía una foto suya en la portada, era del día en que el profesor Oak le entregó un Pikachu, su primer Pokémon, oficialmente, puesto que el primero fue un Eevee. Era una tradición de su familia regalar un Pokémon de tipo normal a cada miembro que se disponía a comenzar un viaje.

Abrió el diario y comenzó a leer.

20 de febrero de 1999

Comencé mi viaje hoy en la mañana, junto a Eevee y Pikachu, tuve que enfrentarme al engreído de Gary, también tiene un Eevee, pero no es tan genial como el mío, aun así ganó. Es bastante desagradable y dice que llegará a la Liga. También dijo que yo jamás llagaría a ella y que no me parecía en nada a papá y mamá. Entrenaré mucho para patearle el trasero.

23 de febrero de 1999

Llegué a ciudad Verde, pero no pasó nada interesante durante el día, sólo demoré mucho en llegar aquí, tendré que apresurarme más de ciudad en ciudad.

28 de febrero de 1999

Hoy llegué a ciudad Plateada y en el Centro Pokémon leí que construirán carreteras entre las ciudades, no sé por qué no lo hicieron antes, es algo realmente necesario. Pero eso no fue lo más interesante, un cartel decía que un tal Brock estaba buscando retadores para su gimnasio. Averigüé qué es un gimnasio y resulta ser un edificio donde se pelea con un líder y éste te entrega una medalla, se necesitan ocho de éstas para entrar a la Liga. Si quiero patearle el trasero a Gary, debo vencer a ese tal Brock. Sin embargo, no logré vencerlo, esa enorme serpiente de roca, creo que su nombre es Onix, era demasiado fuerte y grande.

5 de marzo de 1999

Pasé por el monte Moon y me encontré con unos sujetos vestidos de negro con una enrome R roja en su torso, se hacían llamar Team Rocket e intentaban robarle unos fósiles a un científico, lo ayudé y vencí a esos hombres. No me agradan los sujetos que pasan por encima del resto, pero Gary me desagrada más.

8 de marzo de 1999

Estoy en Celeste y enfrenté a Misty, pero me venció con una estrella que no paraba de recuperarse cada vez que le lanzaba un ataque, ni Pikachu pudo con ella. Sin embargo, Gary y su enorme ego hicieron acto de presencia, me desafió a un duelo y perdí. No me rendiré así como así, le patearé el trasero algún día. Pero no todo fue malo, un amable sujeto me dio una bici, decía algo de que la promocionase por ahí.

10 de abril de 1999

Llegué a Carmín, por alguna razón, todos tienen miedo a una invasión de Grimer. Enfrenté a Surge, pero su Raichu era muy fuerte. Nuevamente apareció Gary, esta vez el encuentro fue sobre un crucero, el S.S. Anne. Nuevamente me venció, pero esta vez tampoco fue del todo malo, me hice amigo del capitán, su nombre es Dionisio de Arcos y dice haber pertenecido a la primera Élite 4 de Kanto, no sé si creerle, pero no parecía estar bromeando.

28 de abril de 1999

Lavanda es un lugar particular, lleno de niebla. Entré a una torre, por alguna razón las tumbas de los Pokémon están en ella, en los diferentes pisos, eso es extraño, pero eso no fue todo, me encontré con Gary, no me retó a un duelo, estaba triste y enojado, hablaba con rabia sobre unos hombre de negro con un R roja, luego se marchó sin decirme más. Subí por la torre y me encontré con el Team Rocket, tenían capturado a un tal Fuji, aunque no sé por qué.

12 de mayo de 1999

Ahora estoy en Azulona, pero no pude contra Erika, pensé que la tendría fácil con esas flores, pero la subestimé, no aparentan ser lo que parecen, no son para nada delicadas. Pasó algo bajo el casino de la ciudad, había un subterráneo secreto, era la guarida del Team Rocket, me enfrenté a varios de ellos y me topé con un sujeto diferente al resto, parecía ser alguien importante, pero sólo atinó a escapar del lugar. La policía inundó el lugar, yo también hui, no quería que me vincularan a ellos.

29 de mayo de 1999

Fucsia es un lugar muy rosado, pero no deja de ser agradable, entré a la Zona Safari, me perdí y no logré capturar ningún Pokémon, fue algo tragicómico. Enfrenté a Koga, pero nuevamente perdí ante un líder, me comentó que pretendía dejar el gimnasio y cederlo a su hija.

17 de junio de 1999

Azafrán es muy grande, no hay mucho que hacer aquí, dicen que van a conectar Kanto con otra región, a través de un tren. Sabrina y sus poderes psíquicos fueron demasiado para mí, no pude obtener la medalla.

28 de junio de 1999

Es increíble que ningún barco me haya podido traer a isla Canela, ¿cómo llega la gente a este lugar? Yo tuve que venir con un Pokémon acuático que supiera usar surf. El líder, Blaine, es muy fuerte, no pude contra él y sus acertijos. Me encontré con Gary en un lugar llamado Mansión Pokémon, era muy hermoso a simple vista, pero según él ahí estaban los laboratorios de investigación del Team Rocket. Nos infiltramos en el lugar, y en el subterráneo hayamos algo impensable. Estaba lleno de papeles complejos y en un enorme recipiente de cristal yacía una criatura de piel pálida, estaba vivo, parecía un Pokémon. Su nombre era Mewtwo y los papeles decían que era un clon modificado de Mew. Habían hecho algo en contra de la naturaleza, estaban jugando a ser Dios. Gary decidió entrenar y volverse muy fuerte. Yo decidí hacer lo mismo. El Team Rocket había cruzado el límite de atrocidades y quién sabe con qué propósito había creado a Mewtwo. No sé en cuánto tiempo vuelva a escribir.

Su hermano era un verdadero perdedor, Jack sabía que al principio, Jonathan no era muy habilidoso en batalla. Sin embargo, había encontrado información que no esperaba tener. Ahora sabía el nombre de la criatura que aquella mujer pretendía capturar, su nombre era Mewtwo y había sido clonado de Mew, pero con modificaciones. Continuó leyendo, esperaba encontrar más datos que le sirviesen de algún modo, pero al ver la fecha le causó intriga saber por qué había pasado tanto tiempo.

18 de Octubre de 2000

A mediados de abril de este mismo año regresé a Paleta y me encontré con un acto horroroso, mi casa había sido profanada, mis padres estaban tirados en el suelo y Doduo estaba muerto, lloré su pérdida y desperté a mis padres, se habían llevado a mi hermano menor. Afortunadamente lo encontramos hace unas semanas, el sujeto no le hizo nada, pero nos costó vencerlo, desconozco con exactitud sus intenciones, huyó como un cobarde. Estoy cansado de estos sujetos que creen que pueden hacer lo que se les dé la gana, alguien debe detenerlos, no sé si tiene que ver con el Team Rocket o no, pero lucharé contra ellos. Gary accedió a ayudarme y ha recopilado información sobre ellos. Nunca pensé que terminaría simpatizando con él en algún momento. Me dijo que Mewtwo había sido creado por un hombre llamado Aliro Jones, pero murió a mitad del proceso, Mewtwo fue terminado por Fuji, el mismo hombre que el Team Rocket había acorralado en Lavanda hace más de un año. El líder era un sujeto de nombre Giovanni, él estaba detrás de todo, a él debíamos vencer para acabar con esta maldad.

10 de enero de 2001

Tomaron el edificio de la corporación Silph, estaba bajo el control del Team Rocket, era el momento para vencerlos de una vez y lo logramos, muchos huyeron cobardemente, una masterball desapareció, una pokéball que podía capturar cualquier Pokémon, quizás con ella pretendían capturar a Mewtwo para controlarlo. Pero lo que más me dio rabia fue el hecho de que la justicia no logró vincular a Giovanni con el Team Rocket, las cámaras de seguridad habían sido destruidas previamente y nuestro testimonio no valió, todo indicaba que el líder era un tal Archer, seguido por una mujer de nombre Ariana y unos hombre llamados Petrel y Proton.

10 de septiembre de 2004

Gary y yo volvimos a retar a los líderes de gimnasio. Gary tampoco los había vencido la primera vez, después de todo éramos igual de perdedores, aunque el aseguraba seguir siendo mejor que yo. Pero nos encontramos con Giovanni en el gimnasio de ciudad Verde, no puedo creer que le permitan ser líder de gimnasio a un hombre tan perverso como él, lo peor de todo, él tenía la masterball perdida y en ella había capturado a Mewtwo, lo obligaba a luchar por él. Eso nos enfureció a Gary y a mí, los dos habíamos llegado juntos al lugar y nos encontramos en dicha situación. Mewtwo era muy fuerte, pero parecía sufrir, debíamos liberarlo de esa crueldad, no tenía la culpa de su creación, merecía una oportunidad para vivir tranquilo, lejos de la maldad humana. Gary cayó en la pelea, debía enfrentarlo solo, los ataque de mis Pokémon no le hacían nada. Destruí la masterball que lo hacía prisionero. Giovanni fue derrotado, pero escapó. Mewtwo me observó por unos segundos, como si pudiese ver a través de mí, luego se fue, desconozco a dónde. Gary y yo nos hicimos con la última medalla.

30 de noviembre de 2004

Gary y yo llegamos a la final de la Liga Pokémon, con tan sólo 17 años de edad, fue una pelea ardua, Pikachu y yo apenas nos mantuvimos de pie. Gané, por primera vez había pateado el trasero de Gary, ya no era tan engreído. Ahora era el campeón de la Liga Kanto 2004, pronto recibiría el desafío de la Élite 4, eso me daba miedo.


Los apuntes terminaron ahí. No decían cómo le había ido a Jonathan con el desafío, pero Jack ya sabía el resultado, no pudo contra ninguno, su logro era ser el campeón de menor edad en ganar un campeonato de la Liga. Pero no fue lo que más llamó la atención del muchacho, su hermano había usado su tiempo y habilidades, las pocas que tenía, con el sólo objetivo de vencer al Team Rocket. Había mejorado con un propósito, ayudar a otros. Ahora era un gran entrenador, con un puesto más alto que sus padres y en ninguna parte de su viaje se había quejado de ello, ni de sus derrotas, sólo continuó y encontró su camino. Tal vez Jack debía seguirlo, sus ansias de luchar por lo justo estaban creciendo. No se quedaría de brazos cruzados.

Bajó las escaleras y llamó por teléfono al profesor Oak, le contó lo ocurrido con la mujer y lo que él creía que ésta planeaba hacer.

—Ya veo. Te ayudaré, pero necesitarás ayuda para pelear —le comentó el anciano—. Lyra y Elliot están por llegar, pero no será suficiente con ellos.

—No se preocupe, llamaré a algunas personas que prometieron ayudarme cuando los necesitase —sonrió—. Tengo sus números.


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Soy Elven king
(Por si alguien no me reconoce)


#75
He vuelto desde las lagunas del olvido [?].

Vamos a comentar el fic de Elven, ¡otra vez!


Capítulo 36.
Spoiler
¡Woah! ¿Qué onda? A Blaine lo creía en la isla, ¿ha hecho un viaje exprés a Celeste? Chachi. Aunque... me toma por sorpresa, ¿quieren adelantarse en atrapar a Mewtwo? Una jugada rápida y directa, parece que llegaron antes que los malos. ¿Hay algo más chévere que ver a los líderes de gimnasio reunidos? Ver líderes de gimnasio reunidos por un pokémon legendario, obvio. ¡Genial!

... Uy, le erré D: bueno, yo siendo los líderes me animaba a hacer el intento. Son siete contra una bestia psíquica, ¿qué podría salir mal? [?].

Uhmm, comienzo a preguntarme el porqué de tanto anonimato; ¿acaso algún líder conoce a Adriana, personalmente? Quizás le salía más fácil vestir alguna mascara.

¿Un Scyther con hiperrayo y un Pinsir con protección infinita? Adoro este dúo y eso que apenas lo vengo conociendo x'D. No me sorprendería que el Scyther pueda atacar una y otra vez sin descansar, es más, pienso que ese hacker le metió trucos ilegales sus bichos [?]. Las otras batallas también se notan intensas, pero adoro esta más que ninguna otra!

Cita:
—Eso demorará mucho —fanfarroneó Esteban burlándose, pero su rostro de horrorizó al ver que un rayo de luz blanca venía directo hacia él y su Tauros. Ambos volaron varios metros, perdiéndose en la niebla.

Wat.

Asadasfaf, ¿y Mewtwo se puso a atacar mentalmente a todo Dios que se cruzaba en su camino? Cooool. ¿Tendrá Adriana la voluntad suficiente para frenarlo en seco? E incluso si lo hiciera, lo siguiente sería combatir contra él... esto se pone intenso. Que por cierto, presiento que esta mujer lograra la captura, porque vamos, un plan se debió haber traído entre manos; yo apuesto porque lo logra tal vez con algún sacrificio humano de por medio, pero lo logra.

No más intriga. ¡A por el siguiente capi!

Capítulo 37.
Spoiler
KHEE. Me quedaré con el suspense del capi anterior ;w;.

Sospecho que esos números de teléfono tendrán un rol súper importante en la batalla épica final, esa que todo fic de aventura que se precie de serlo debe tener; los dispositivos móviles salvando el mundo de la devastación [?].

Es como tan raro leer Gary en lugar de Green D:.

Jack hizo lo que cualquier hermano curioso hubiese hecho en su lugar y ya por eso lo adoro [?].

Cita:
Pasé por el monte Moon y me encontré con unos sujetos vestidos de negro con una enrome R roja en su torso

Kheee. Como que todavía hay más quotes, pero me salé más rápido decirte que le des una revisada a tus capis antes de postearlos, con calma y paciencia, muucha calma y paciencia.

...

No, espera, KHÉ. ¿Ósea que, todo este tiempo, Jack fue el hermano del jugador (visto desde los juegos)? Nunca me lo hubiera imaginado. ¿Y el chico perdió todos sus retos a la primera? El claro ejemplo de que la gloria no viene sola, antes hubo un enorme esfuerzo y bochorno por detrás.

A decir verdad, fue un capítulo bastante fluido y divertido de leer. Es genial cómo Jonathan cuenta su historia y al mismo tiempo parece motivar a Jack; con eso dicho, ¿será que éste al fin tiene un propósito en su viaje más firme que nunca? Wow, tengo esa sensación de que el fic se está acercando a su clímax, y si no es el clímax será una intensidad que no reparará en disminuir.

¡Y AHORA LLEGAAN! Lyra y Elliot *fangirl*. Esto se pondrá cada vez mejor <3.

Al final resulta que los números sirvieron ahora y no después D: pero igual se va a poner genialoso el fic.

Se me olvidaba... pobre Doduo.

Como siempre, ¡espero los siguientes!

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#76
Habemus capítulum!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Pero primero a comentar los comentarios que me comentaron.

@Overly.: entre el capítulo 35 y 36 pasan algunos días por eso Blaine llega tan rápido, se me olvidó explicitarlo. No se me ocurrió que Adriana usara una máscara. La idea desde un principio era hacer que cada uno de los villanos tuviese alguna habilidad en batalla que lo diferenciara del resto (como en el manga), por eso Pinsir puede usar protección por un buen rato. Tu suspenso por saber si atraparon a Mewtwo tendrá que seguir por un rato. Quise ponerle Gary en vez de Green, porque siempre intento que las cosas tengan algo de lógica para hacerlas más reales, y que alguien se llame Green es raro, al menos yo no conozco a nadie con ese nombre, por eso decidí dejarle el nombre de Gary. Que Jack fuera el hermano del jugador se me ocurrió mientras escribía la historia, hace varios capítulos, me pareció un interesante guiño a los juegos.

Ahora el capítulo:


Capítulo 38:

Spoiler
Cuando lo seguro no es seguro

Ya era tarde y el sol estaba casi oculto, los faroles ya estaban prendidos e iluminaban tímidamente sus alrededores. La sensación de frío estaba en toda Ciudad Verde.

Jack estaba ahora parado frente a un edificio de murallas blancas y puertas de vidrio, lo único que podía ver de éste era su fachada, puesto que estaba enterrado casi en su totalidad, ante él yacían unas empolvadas escaleras que conducían a la construcción subterránea. Estaba por enfrentar al último líder de Kanto, no podía evitar estar nervioso, después de todo era el paso final para poder hacerse de un lugar en la Liga.

No había avisado que vendría ni había sacado hora para un duelo, no había tenido tiempo, pero ahí estaba, con la esperanza de que el líder le admitiera una batalla. No tenía ninguna estrategia esta vez, confiaba en que podría hacerlo sin una.

Bajó con calma y se detuvo ante la entrada, sobre ella estaba la típica estructura que hacía que el gimnasio se diferenciara de los demás, el color de éste era marrón. Entró con timidez y caminó varios pasos, el gimnasio tenía un diseño bastante simple, las murallas eran de un metal oscuro y gris, el campo de batalla era de tierra, con agujeros en ella.

Al final de la habitación había una puerta del lado derecho, mirando desde la perspectiva de Jack. Sin embargo, la atención del chico se concentró en el sujeto que permanecía de pie cerca de ella. Aquel hombre llevaba una chaqueta negra sobre una polera blanca, vestía unos pantalones color tierra y su anaranjado cabello estaba en puntas, lo observó por unos segundos.

—¿Sí? —preguntó el sujeto.

—Necesito tener un duelo con el líder —dijo Jack y tragó saliva, la posición corporal del sujeto indicaba seguridad.

—Los duelos de hoy ya acabaron, si quieres una batalla, debes sacar hora —indicó sin mayor expresión en su rostro.

—Por favor —le rogó.

—¿Eres Jack Evans, cierto? —el chico asintió con sorpresa— Te pareces a tu hermano, tienes su misma cara de perdedor —el muchacho no sabía si molestarse, pero dedujo quién podría ser aquel hombre—. Menos mal que mi abuelo me advirtió de que vendrías. Por eso la puerta aún estaba abierta. Acepto tu reto.

—Excelente —sonrió.

—Mi nombre es Gary —expresó al mismo tiempo que se posicionaba en su respectivo lugar de líder de gimnasio— y soy el líder del Gimnasio de Ciudad Verde.

—¿Por qué todos los líderes se presentan de la misma forma? —preguntó Jack, había notado ese detalle antes, pero recién ahora le entró la curiosidad.

—Políticas de la Liga. No te enfrentarás a nadie antes de mí —Gary no se mostraba como alguien impaciente, pero iba directo al grano—. Ocuparé sólo un Pokémon, pero tú podrás ocupar cualquier de los tuyos y cambiarlos cuando quieras.

—¿Por qué? —esa decisión por parte del líder era algo extraña— No sería justo para ti, no sería una batalla equilibrada.

—Ya verás por qué lo hago. Machamp.

Una criatura humanoide apareció ante Jack, su piel era gris y gozaba de fuertes músculos, tenía cuatro intimidantes y poderosos brazos, lo más llamativo en su apariencia eran unos calzones de luchador negro con algo parecido a un cinturón de campeón de lucha libre.

—¡Nidoking! ¡Taladradora!

De la pokéball salió la venenosa criatura girando en el aire como un taladro viviente, aprovechó el impulso que le dio la cápsula para comenzar con la ofensiva. Sin embargo, el de los cuatro brazos lo agarró en el aire utilizando dos de sus manos y con las que tenía libre lo golpeó usando fuertes puñetazos en el estómago. La dura piel de Nidoking no bastó para protegerlo del dolor. El Pokémon de Jack cayó inconsciente.

—Eso es velocidad y precisión —apuntó Gary—. Tu hermano demoró en conocerlas. Por eso no me sorprende que tú no las conozcas.

Intentaba provocarlo, sabía por su hermano que Gary era un engreído por naturaleza y que gozaba de cierta manera de recalcar los defectos estratégicos de los demás, especialmente con lo que creían saberlo todo. Pero aquella fuerza y habilidad que demostró hace unos segundos dejó al chico con la boca abierta. No estaba a su nivel. Guardó a Nidoking.

—¡Venusaur! ¡Usa eco voz!

Un poderoso sonido salió de la boca de la pesada criatura que acaba de hacer acto de presencia, no obstante, Machamp se tapó los oídos y aguantó el dolor en ellos. Avanzó hacia su oponente mientras éste continuaba ejerciendo tal movimiento y con sus puños sobrantes envueltos en llamas golpeó ambos costados de la cabeza de Venusaur. El animal-planta se desmayó.

—Ni siquiera le diste una orden —Jack no lograba creer lo que veía, los demás líderes no estaban a su altura. Después de todo, una vez fue finalista de la Liga.

—Igual de patético que tu hermano, él sólo aprendió cuando se vio obligado a hacerlo —comentó Gary—. Era un fracaso tras otro, no podía con ningún líder. Ninguno de los dos estábamos a la altura, mi soberbia no me dejaba ver mis errores —Jack vio la expresión del líder, no había vergüenza por su antigua manera de ser—…y tu hermano es muy estúpido. Pero tú en poco tiempo los derrotaste. Los demás líderes hablaron maravillas de ti, que siempre los sorprendes en último minuto con alguna estrategia, pero ahora…no sucedió nada. Ya he derrotado a dos de tus mal entrenados Pokémon y me llevo una enorme decepción. Al menos Elliot logró sorprenderme.

—¡Continuemos la batalla! —dijo con rabia, las palabras de Gary estaban funcionando, le estaba sacando en cara todo lo que no podía hacer, sus errores, de una manera muy sutil y elegante— Por favor.

—Entonces saca a otro Pokémon.

—¡Golbat! ¡Aire afilado!

El murciélago salió a escena mientras revoloteaba, pero no lanzó ningún movimiento. El Pokémon se volteó a mirarlo, tenía miedo de luchar contra ese Machamp, había visto cómo derrotaba a sus dos compañeros más fuertes con un solo golpe.

—Ese Golbat siente tu miedo, Jack —indicó el líder—. Se dice por ahí que un Pokémon puede llegar a tener los mismos deseos que el humano con el que comparte. Cuando era chico no creía esa patrañas…hasta que tu hermano me derrotó en la final de la Liga —miró a Machamp—. Tus Pokémon quieren cumplir tu sueño, pero tú dudas en cumplirlo, porque aún no lo haces propio. Elliot me lo contó, sólo es una promesa. Debes buscar algo que haga que te levantes todos los días y que tus Pokémon te acompañen —Jack miraba el suelo, no sentía ser capaz de mirarlo a los ojos—. Siempre basaste todo en estrategias, pero la vida real no es así, el camino que sigues te llevará a enfrentar a entrenadores aún más poderosos que yo, no puedes irte a la segura, no siempre conocerás a tu oponente, debes estar preparado para lo que sea —suspiró—. Como ya no era capaz de seguir luchando —insinuó con más seriedad—, la batalla termina aquí. Vuelve cuando seas capaz de luchar de verdad —dio la vuelta junto a Machamp.

—¡Entréname! —Gary se detuvo— ¡Enséñame todo lo que sepas! ¡Aprenderé!

—Debes enseñarle a tus Pokémon a controlar cada uno de sus movimientos, reaccionar en determinadas circunstancias, aprovechar lo que la naturaleza les dio, sobreponerse a sus debilidades, entre otras cosas. ¿Estás dispuesto a eso?

Volteó para mirarlo y observó algo que no había visto hace años. Era la misma expresión de Jonathan cuando lucharon por primera vez. En aquella ocasión, Gary había barrido el piso con él, pero su mirada era decidida. El líder supo que Jack ya sabía lo que debía hacer, y que no lo haría por él, lo haría por otros, por sus Pokémon. Lo haría para no fallarles.

Gary se dispuso a aceptar la petición del muchacho, pero por la puerta se asomó uno de sus asistentes, que a esas horas aún andaba por el gimnasio. Le pasó un teléfono y contestó.

—¿Sí? Dime —permaneció callado por unos segundos, luego colgó. Miró a Jack—. Quédate a dormir aquí esta noche. Mañana a primera hora nos vamos a Paleta. La ayuda que pediste ya llegó.


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#77
Capítulo 39:

Spoiler
El plan


Una leve llovizna caía sobre los eternos prados verdes de pueblo Paleta, no era molesta y no alcazaba a mojar demasiado. Jack y Gary ingresaron al poblado por la entrada norte, iban a paso firme y rápido, pero se encontraron con dos personas en el camino.

Una chica de cabellera negra, baja estatura y abrigada por una chaqueta de cuero negro estaba del lado izquierdo. La acompañaba una enorme tortuga de piel azul y barbilla beige, su caparazón estaba reluciente y de ella salían dos cañones, por encima de sus hombros. La otra persona era un chico de cabello marrón, no llevaba su típica gorra roja, pero vestía la misma polera blanca de siempre. El Pokémon que lo acompañaba era un lagarto anaranjado con alas de membrana verde oscuro, al final de su cola tenía una flama tan caliente que evaporaba las gotas de lluvia antes de que la tocaran.

—El profesor dijo que los encontraríamos aquí —manifestó el chico de ojos verdes, la chica se abalanzó a abrazarlo, ambos estaban preocupados por él.

—Me adelantaré al laboratorio —informó Gary y siguió hacia su destino.

—Con Elliot estábamos muy preocupados, el profesor nos contó todo —indicó la chica—. Llegamos ayer en la tarde. ¿Por qué no nos esperaste?

—Lo siento, Lyra, pero tenía que hacerlo, necesitaba saber algo.

—¿Y qué descubriste? —preguntó su mejor amigo.

—Que me falta entrenar más —indicó cabizbajo—. Veo que ahora tienen una Blastoise y un Charizard —sacó una pokéball y dejó salir a Venusaur para que interactuase con sus amigos de la infancia.

—Evolucionaron hace un tiempo —dijo Lyra—. Vamos al laboratorio, los demás te están esperando. Todos respondieron a tu llamado.

Demoraron alrededor de una hora en cruzar todo el pueblo y llegar al hogar de Oak. El anciano les abrió la puerta y los hizo pasar a la sala de estar, donde los demás estaban reunidos. Ingresaron y Jack vio a las personas que conoció durante su viaje y le ofrecieron su ayuda, personas de las que había aprendido algo y que lo habían escuchado al contarle sus problemas y anhelos.

La habitación era espaciosa y de color blanco, tenía tres ventanas del lado derecho, desde el punto de pista de Jack, y dos puertas, la que había usado el trío de amigos para entrar y otra que daba al patio trasero. Una mesita de centro llena de jugos y galletas estaba rodeada por tres sofás. El de la derecha estaba ocupado por tres niñas. Franny con su particular indiferencia manifestaba aburrimiento al tener su cabeza apoyada en su mano. Karin, en el centro tomaba té con mucha elegancia y tratando de guardar las apariencias, mientras que Aurora se comía una galleta de chocolate.

Frente a ellas, otro sofá estaba totalmente ocupado. Daniel escuchaba música con sus audífonos para ignorar al resto. A su lado, Adam, su primo, mantenía una agradable conversación con Peter sobre qué zona había visitado este último. El tercer sofá sólo era ocupado por dos chicos. Ryan y George discutían sobre qué otro lugar sería interesante para tener una batalla. En cambio, Henry, se encontraba mirando por una de las ventanas, observando la lluvia caer. Gary estaba apoyado en la pared.

Cuando Jack y sus amigos entraron, todos voltearon a ver y lo saludaron amistosamente, a su propia manera, sabían por lo que había pasado, el profesor Oak les había contado un poco sobre lo sucedido, aunque no les dijo mayor detalle.

—Gracias a todos por venir —empezó el chico—. La verdad es que los he llamado…para que me ayuden a luchar contra esta mujer que me robó la masterball.

—¿Por qué tienes una masterball? —preguntó Franny, fue la más directa, pues su familia era dueña de la empresa que desarrolló las únicas que existen en el mundo y no estaba al tanto de que alguien tuviese una.

—Es una larga historia, pero para resumir —no deseaba alargar mucho las cosas, mucho menos sobre ese tema—. Mi padre mandó a pedir una a Silph para mi doceavo cumpleaños.

—Si te robó la masterball, debe ser para capturar un Pokémon poderoso —dedujo Karin—. Sólo se me ocurren las aves legendarias…al menos en Kanto.

—Creo que quiere capturar otro Pokémon, uno del que muy pocos saben su existencia —explicó Jack.

—¿El monstruo de Celeste? —propuso Peter con un poco de temor, algunos lo miraron, no sabían de él.

—Así es. Su nombre es Mewtwo, fue creado por el equipo Rocket.

El asombro en todos era tal que algunos dudaron de la veracidad de dichas palabras, lo que dijo Jack estaba fuera de todo lo conocido.

—Silencio —ordenó Oak—. Es verdad, yo tuve conocimiento de su existencia desde hace mucho, Gary me lo contó, él y Jonathan se enfrentaron a Mewtwo y lo liberaron de Giovanni hace algunos años.

—Sólo Jonathan lo liberó, yo me desmayé en el intento —aclaró con molestia, no era fan de reconocer sus derrotas—. Según lo que averigüé, el doctor Aliro Jones de la universidad de Azulona creó a Mewtwo a partir del ADN de Mew, sin embargo, murió antes de completarlo y el señor Fuji de Lavanda terminó aquella creación.

—Entonces, ¿esta mujer quiere capturar a Mewtwo? —preguntó Daniel luego de bostezar.

—Al parecer…ya lo capturó —informó Gary.

Ni siquiera Jack podía creer lo que escuchaba, él estaba dispuesto a entrenar para luchar contra esa mujer, impedir lo que sea que quisiese hacer, pero no sabría cómo enfrentar a aquel monstruo, nunca lo había visto, pero no era necesario verlo para saber sobre su poder.

—¿Cómo dices? ¿Estás seguro? —Elliot no quería creerlo.

—Los demás líderes de gimnasio se enfrentaron a esa mujer y los que la ayudan. Al principio iban ganando, pero uno a uno comenzaron a desmayarse, Sabrina logró resistir un poco más —explicó—. Cuando despertaron ya no había nada en la cueva. Por eso debemos suponer que Mewtwo está con ella.

—Pero si estuviera con ella, ¿no debería haber atacado o algo así? —propuso Aurora con voz esperanzadora.

—Exacto —concordó el anciano—. Por eso debemos encontrarla y averiguar si lo capturó.

—¿Y qué estamos esperando? —preguntó George.

—¿Por qué no vamos con ella? —su pelirrojo amigo, Ryan estuvo de acuerdo con él.

—No sabemos quién es —agregó Jack—. Nunca vi su rostro y no me dijo su nombre. Sólo sé que tiene un Omastar y un Aerodactyl.

—Pero los líderes pelearon con ella, ¿no? —recordó Adam.

—Sí —afirmó Gary—. Pero no permitió que vieran su cara. Lo tenía pensado de antes, Blaine no se le pudo acercar.

—Por eso, este es el plan —interrumpió Oak—. La familia Lockhart ha aceptado ayudarnos a encontrar a esta mujer. Son amigos míos, así que son de confiar. Por las características que Jack observó en ella, es una mujer elegante de gustos refinados, así que los Lockhart realizarán una fiesta donde invitarán a la socialité de Kanto, la mayoría vive en Azafrán. Jack estará escondido en aquel lugar, no debe dejar que ella lo vea antes —hizo una pausa para tomar aire y continuar—. Los demás trabajarán de meseros para que puedan desenvolverse entre los asistentes, con excepción Karin —la miró—, su padre también será invitado y los tres presentes que pertenecen a esa familia…

—¿Cómo? —preguntó Elliot— Acaso insinúa que aquí hay presentes miembros de la familia más poderosa de Kanto y todo el país.

—Si vamos a trabajar juntos —intervino Ryan—, deberían decirlo —miró a su amigo.

—Soy el hijo mayor de los dueños de Silph, mi nombre real es William.

Todos miraban al chico de los anteojos, pero no sabían cómo reaccionar ante aquello, obviamente Ryan no se sorprendió y Gary lo había deducido. La lluvia se había vuelto más fuerte, se escuchaba como fondo de la silenciosa escena.

—Mi verdadero nombre es Daphne —continuó la rubia—. Y mi hermano gemelo es Stephen —indicó al chico al costado de la ventana—. Como pertenecemos a una familia muy importante, podríamos ser víctimas de secuestro, por protección usamos otros nombre, para que no nos reconozcan, muy pocos saben quiénes somos.

—Pero nuestros padres no nos prohíben viajar a donde queramos —terminó William—. Pero, aprovechando que tengo la palabra, y para cambiar de tema, ¿por qué no avisamos a la policía sobre esto?

—Fueron muy ineficientes y mediocres para detener al equipo Rocket —sentenció Gary—. No podemos confiar en ellos.

—Debo enfrentarme a ella y detenerla, no les puedo pedir eso a ustedes, por eso lo haré yo, pero ella no estará sola —explicó Jack.

—¿Por qué debes ser tú quien la enfrente? —cuestionó Stephen desde la ventana, quien hasta ahora no había articulado ni una sola palabra. Todos observaron a Jack.

El rubio y los demás tenían la misma inquietud que el resto, todos habían escuchado que Jack buscaba su objetivo en la vida, a qué dedicarse y qué hacer, que la Liga era sólo un camino para encontrar eso que le hiciera levantarse todos los días. Peter estaba especialmente interesado, pues no había visto su avance hace mucho tiempo y era quien le había planteado esa duda, se sentía algo culpable por ello, pero era necesario.

—No lo tengo del todo claro —explicó el chico con voz clara—, pero creo que, si puedo hacer algo, no debo quedarme con los brazos cruzados y mirar cómo ocurre un desastre. Si tenemos habilidades, debemos ponerlas al servicio de las personas en momentos de crisis…como en el que estamos ahora. Estoy dispuesto a luchar, por el bien de otros. Además, quiero recuperar esa masterball, es importante para mí —exhaló aire.

—Entonces está decidido —dijo el anciano profesor—. Mañana irán a la Mansión Lockhart. La fiesta será en dos días.



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#78
Capítulo 40:

Spoiler
La Mansión Lockhart


La puerta de entrada era una amplia reja corrediza con una imponente L de fierro en su centro que anunciaba a cualquier visitante quiénes eran los propietarios de aquella edificación. Entraron al enorme lugar, era muy espacioso, atravesaron un hermoso y bien cuidado jardín, lleno de árboles frutales, cargados de bayas, arbustos, rosas y tulipanes que conjugaban en perfecta armonía. Todo el grupo de chicos arribó a la Mansión más costosa y elegante de Azafrán, Kanto y el país entero.

Aquella construcción tenía sus murallas ladrilladas y pulcras, como si nunca se ensuciasen, ostentaba de pilares esculpidos y un tejado verde petróleo que combinaba muy bien con las cortinas interiores que se veían por las enormes ventanas de prolijo cristal. Un hombre de ojos pequeños y sofisticado traje abrió la puerta, ésta era barnizada y presentaba un tallado digno de una obra de arte.

—Oh —se sorprendió con moderación—. Pero si son la señorita Daphne, el joven William y el joven Stephen. Muy buenos días a todos, por favor pasen. Hace mucho que no se presentaban los tres juntos.

El interior era aún más espectacular que el exterior. La recepción era una gran sala de alfombrado rojo con una escalera que se dividía en dos para alcanzar el segundo piso, un bello candelabro negro se adueñaba del cielo y un retrato yacía en la pared del fondo. En él estaban William y sus hermanos pequeños, acompañados de dos adultos, un hombre de cabellera rubia y bigotes, y una mujer de pelo tan oscuro como el carbón, con un hermoso tocado, todos vestidos muy elegantes y refinados.

—Bienvenidos, muchachos —un anciano con poco pelo apareció por la doble puerta del costado derecho, la que daba a la sala de estar, no vestía tan elegante como se hubiese esperado de un habitante de aquella casa—. El viejo de Oak dijo que vendrían.

—No lo puedo creer. Conozco a William desde hace mucho, pero nunca había conocido a su abuelo —indicó Ryan—. Es Philip Lockhart, un miembro de la primera élite cuatro que se formó en Kanto, al igual que Dionisio de Arcos y Gladiola Flores.

—Jajaja —rió—. Hace mucho que no me reconocían, ahora sólo uno de nosotros está en la actual élite cuatro, esa vieja bruja de…

—¡Papá, ya basta! ¡No son necesarios esos insultos! —dijo una voz masculina, era el mismo hombre de la pintura, el dueño de Silph, y estaba acompañado por su esposa, ella era mucho más esbelta de lo que se veía en el retrato— Me alegro de que hayan llegado. La fiesta será mañana en la noche, Jack estará escondido en el cuarto de cámaras e intentará encontrar a la mujer, mientras los demás estarán vestidos de meseros para mezclarse con los invitados.

—Excepto nuestros hijos y Karin —dijo la mujer refiriéndose a la hija del gobernador, quien era la única ausente del grupo, pues llegaría desde Verde al evento—. Su padre también está invitado. ¡Oh! Cuanto lo lamento, no nos hemos presentado. Mi nombre es Elizabeth y él es mi esposo, Alphonse. Espero estén cómodos, el mayordomo les mostrará sus habitaciones. Por favor síganlo.

Al día siguiente en la tarde, durante la puesta de sol, comenzaron a llegar uno a uno los invitados, mucha socialité y personas importantes hicieron acto de presencia. La destacada actriz y modelo, Beatrix Monroe, llevaba un bellísimo traje diseñado por su íntimo amigo, Alexander Cavalli, quien la acompañaba. La fiesta se había organizado en muy poco tiempo y ya tenía una convocatoria importante, sin duda alguna, los Lockhart tenían ese poder. Además, a mucho les interesaba estar relacionados con una familia tan destacada en la región y el país entero.

Jack observó la entrada de cada uno de los asistentes, Karin y su padre hacían gala de unos elegantes atuendos. Algunas mujeres llamaron la atención del chico, tenían características muy similares a quien le había robado la masterball. Decidió por mirar la sala de comidas.

—¡Mesero! ¡Mesero! —llamó Karin a un chico de ojos verdes y muy bien peinado— ¿Podría traerme por favor otro vaso de agua?

—Claro que sí, señorita —dijo Elliot sonrojado y se retiró.

—Hija, ¿no crees que has estado tomando demasiada agua? —el gobernador quería guardar la compostura ante tanto empresario— Además, siempre llamas al mismo chico, cualquiera diría que le estás coqueteando. Por favor compórtate como una niña madura.

—Descuide, señor Wheeler —indicó Elizabeth, quien junto a su esposo e hijos compartían mesa con el político—. Deje que los jóvenes sean jóvenes, maduraran a su tiempo —esas palabras no lo tranquilizaron.

Un breve espectáculo de música clásica comenzó en el pequeño escenario del salón, no a todos les gustaba ese estilo musical, pero debían aguantarlo. El artista invitado era el tenor Plácido Carrera, quien no tenía mayor problema con deleitar al público con su grandiosa y poderosa voz. Mientras los amigos de Jack corrían de un lado a otro sirviendo los aperitivos y tratando de encontrar a alguien sospechoso entre los presentes. Al menos esperaban que los Lockhart les pagasen, se habían ahorrado el contratar meseros de verdad.

—¿Creen que pueda pedirle un autógrafo a la señorita Monroe? —preguntó Adam con mucho entusiasmo, él y sus compañeros estaban en la cocina, esperando por el término del show para llevar el siguiente plato— ¡Tal vez me permita tomarme una foto con ella!

—¡Basta! —sentenció Lyra—. Estamos aquí para descubrir a esa mujer —susurró para que los cocineros no escuchasen.

—En los programas de farándula dijeron que estaba saliendo con el tenista Nicolás Petrikov, quien aún no se divorcia de su esposa —comentó Aurora, dejando a todos con la boca abierta, menos a Daniel. Lyra fue totalmente ignorada.

—¿Estás segura? —cuestionó Ryan—. El mes pasado salió a la luz que tuvo un romance con un acaudalado empresario que tenía puesto los ojos en un lucrativo proyecto que no vio la luz por los peros que puso el padre de Karin. Continuaron ignorando a la chica.

—Yo supe lo mismo, el proyecto era sobre traer una nueva modalidad de concursos Pokémon —agregó Peter—, pero creo que una de sus características atentaba contra una normativa en la región, sobre tener a los Pokémon muchas horas en el escenario.

—¿Enserio? —preguntó Lyra, ese chisme si le interesaba. Daniel bostezó por el aburrimiento— No sabía sobre eso…Vamos a servir los platos —se interrumpió a sí misma al ver que había caído en el juego de chismes.

La chica parecía ser la única interesada en descubrir a aquella mujer, pero no porque a los demás les diese lo mismo, sino que para su amigo era muy importante y ella estaba dispuesto a ayudarlo. Siempre había visto a Jack indeciso por su futuro, pero esta vez veía que él estaba más decidido por el camino que estaba tomando. Elliot, por su parte, sentía que su rival debía pasar por esto y enfrentarlo antes de llegar a la Liga.

El segundo acto eran unos comediantes que siempre triunfaban en los festivales de humor. Uno era delgado y alto, y el otro bajo y gordo, sus rutinas eran cómicas y rápidas, de fácil entendimiento.

Jack miraba a través de las cámaras, sus opciones se acotaban a tres mujeres de similares características, no obstante, su intuición le decía que la pelirroja con anteojos era la indicada. Pero no sabía cómo llegaría a ella, el lugar estaba lleno y los empleados contratados para la fiesta iban de un lugar a otro, si lo descubrían, el plan se iría por la borda.

Pasaron varios minutos hasta que la fiesta se trasladó al patio trasero de la mansión, el jardín era aún más espectacular que el de enfrente. Los arbustos tenían formas de Pokémon, aunque nada de esto era posible ver, la oscuridad y la limitada luz no dejaban ver mucho.

El tercer espectáculo fue llevado a cabo por la sensación del pop, Lady BaBa, cuyo nombre estaba basado en la canción Radio BaBa del grupo King. La música comenzó a sonar y la gente se empezó a mover y bailar, uno que otro se mantuvo en su asiento. Karin era la que más disfrutaba.

Ahora era más difícil divisar a la gente, por la poca luz. Jack sintió que su oportunidad se estaba yendo, hasta que vio a la mujer de anteojos caminar por los pasillos hacia la entrada. Más allá de la puerta de roble oscuro, la pelirroja sacó un cigarro y comenzó a fumar. Era su oportunidad. Bajó las escaleras, no había nadie para su suerte. Llegó a la entrada y no dudó en hablarle.

—¿No te gusta la compañía de los demás? —preguntó para anunciar su presencia. La mujer volteó con sorpresa, pero no tardó en calmarse, el chico caminó unos pasos hasta ponerse al lado de ella. Jack se estaba mostrando como alguien seguro de sí mismo.

—¿Qué haces aquí? ¿Acaso toda esta fiesta es una farsa para atraerme?

—Caíste más fácil que un Magikarp —comentó—. ¿Capturaste a Mewtwo?

—Sí.

—¿Por qué debería creerte? —cuestionó. Ambos hablaban de igual a igual— Aún no has atacado nada ni a nadie.

—Mi propósito no es atacar, va más allá de eso —la mujer lo miró a los ojos—. ¿Sabes? Me sorprende verte aquí, no pareces el mismo chico asustado que dejé a su suerte en Canela. Pero desafiarme será tu mayor error —le advirtió—. No te lo haré difícil. ¿Querías saber mi nombre? ¿Qué más da? Te lo diré. ¡En poco tiempo todos lo sabrán! Adriana Jones, soy arqueóloga, soy la hija de Aliro, el creador de Mewtwo se alejó del chico—. ¡Kadabra!

Un Pokémon con aspecto humanoide, de piel dura y de un color amarillo oscuro apareció de la nada, tenía bigotes y una estrella roja en su frente, además de bigotes y una cola gruesa, con una cuchara en la mano. Al segundo después, el Pokémon y la mujer desaparecieron de su vista.

—¡Jack! —el chico miró hacia la puerta y vio a Gary— Fui a verte al cuarto y vi que estabas aquí con una mujer pelirroja —el líder del gimnasio de Verde estaba vestido con un elegante esmoquin negro—. ¿Era ella?

—Adriana Jones, hija de Aliro, por eso sabía sobre Mewtwo —dedujo con seguridad—. No me dijo qué busca con capturarlo, qué planea hacer ni por qué no ha atacado. Luego apareció un Pokémon y se esfumaron.

Muchas ideas rondaban por la mente del chico, no estaba tranquilo, pero tampoco asustado por lo que vendría, tenía la mente más fría. Sin embargo, no se le ocurría qué hacer.

—Para vencer a Mewtwo, necesitamos un Pokémon con su mismo poder —Jack lo miró con curiosidad—. Alístate. Iremos a la Isla Suprema —se dispuso a entrar a la mansión, pero se detuvo—. Y respondiendo a la petición que me hiciste en el gimnasio…acepto entrenarte.


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