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#1

Pokemon Mundo Misterioso: Exploradores de las Dimensiones

Hola, hace tiempo que pienso crear un fic y ya he tenido la idea final, en este fic plasmo mi vida entera, mis sentimientos más íntimos y a las personas que más quiero. Espero que lo disfrutéis muchísimo
Prólogo: Lo Perderá Todo




PRÓLOGO: Lo perderá todo.
Todo era extraño…

Se encontraba en una amplia habitación suavemente iluminada por una luz incierta, parecía estar excavada bajo la tierra puesto que el techo abovedado y las paredes eran de roca natural, como si fuera una cueva, pero simétricamente colocadas se levantaban unas columnas de piedra que sostenían el techo, lo que significaba que era una galería artificial.

La habitación contaba con cuatro paredes, cada una con una larga pecera empotrada a la pared y bajo esta una superficie lisa donde había colgados dos marcos que contenían unos antiguos textos.

"Curioso sueño…" pensó Sevin "Todo parece muy real, puedo oír el murmullo del agua y sentir el olor a roca, sin embargo, extrañamente sé que estoy soñando…"

Quiso moverse a leer uno de los manuscritos y entonces se dio cuenta de que no sentía el suelo bajo sus pies, bajó la mirada alarmado pero no encontró ningún cuerpo, intentó cerrar los ojos pero no había párpados para ello, tampoco respiraba; era como si fuera una extraña presencia…

"¡Definitivamente, este sueño es rarísimo!"

Aun sin tener un cuerpo físico, era capaz de moverse, flotando, de un lugar a otro y, al no encontrar una salida, decidió acercarse a leer uno de los manuscritos.

El texto parecía estar quemado sobre el raído tejido que servía de base, parecía muy antiguo, y estaba escrito en un idioma desconocido para Sevin, no obstante, la mente del adolescente sin cuerpo era capaz de interpretar esos símbolos como si lo hubiera hecho toda la vida.

LEYENDAS POKÉMON 1, Los Orígenes
Capítulo 1: Giratina y la unión dimensional

"¡¿Pokémon, en serio?! Estoy atrapado como espíritu en una habitación sin salida y con unos escritos antiguos que… ¡¡Hablan de pokémon!! ¡Esta es la tontería más grande que he visto nunca!"

Se retiró al centro de la habitación irritado, los pokémon le importaban una m**rda en un momento como ese. Pero, algo raro empezó a surgir en su corazón, notó un cosquilleo que, muy levemente, le recordaba todos sus combates pokémon, en los que, por cierto había sido el mejor y había ganado torneos a los nueve años, además de incitarle a leer ese texto antiguo. Su enfado fue cesando y su curiosidad aumentando hasta que, no pudo resistir más y fue a leer ese escrito.

LEYENDAS POKÉMON 1, Los Orígenes
Capítulo 1: Giratina y la unión dimensional
Casi infinitas dimensiones hay en este mundo, la mayoría desérticas y deshabitadas, todas girando alrededor del Mundo Origen, mi hogar, Entre ellas están, el Mundo Pokemon Primero y el Mundo Humano, que una vez pasaron muy cerca uno de otro, Entonces un humano cometió un error, un error que llevó a que se rompiera el equilibrio y las dos dimensiones tomaran un rumbo de colisión.
El Destino eligió un humano para que salvara el mudo del caos, esa persona lo perdió todo menos la amistad, la amistad con dos compañeros que eligió para que le acompañaran en su viaje; sus compañeros fueron personas con la mente abierta, un alma pura y clara, además, como el héroe, lo perdieron todo para proteger lo que aman.
Juntos eligieron la mejor manera de impedir la destrucción de ambas dimensiones y así salvar ambos mundos, esas personas fueron…

Sevin paró de leer el, sentimiento de amor hacia los pokémon se había convertido en ansias, no le valía con leer, jugar o ver pokémon, ¡quería TENER pokémon! ¡Quería SER pokémon! Además, pese a la ausencia de cuerpo había empezado a sentir un dolor tremendo por todo su ser, su vista se tornó borrosa, pero eso no le impidió ver la habitación desmoronándose, succionada por una negrura infinita que había aparecido en el centro de la habitación. Las peceras explotaron y el agua arrastró a Sevin, lo último que pudo ver antes de perder la consciencia fue cómo, irremediablemente, caía al vacío.
Archivos adjuntos Prologo.jpg
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#2
¡Hola, Sabino! Qué sorpresa me llevé cuando vi un fanfic tuyo, me alegra mucho que te animaras a escribir una historia, te deseo la mejor de las suertes.

Y empiezas con un fic de Mundo Misterioso, me encanta MM.

No estoy segura de si es tu primera historia, pero si es así no estás comenzando tan mal como he visto en otros casos. Esta fue una buena introducción a mi parecer, muestras justo lo necesario y si bien es cierto que sospecho que Sevin es el humano que se convertirá en pokémon, al menos su introducción me gustó. Es decir, omitiste la parte técnica del juego y pareces estarlo haciendo a tu manera, una muy linda por cierto.

Ojo, como casual lectora de Resistencia Plateada, dejo en claro que no me molesta lo del test de personalidad sólo si el autor lo sabe manejar (?).

Continuando con lo tuyo, Sabino, es poco lo que puedo decir en cuanto a historia, el prólogo en ese sentido sólo nos menciona un problema dimensional en la medida necesaria para que no sea demasiada información. Cosa que me parece bien, porque me gustaría ver cómo vas manejando la trama.

Ahora, con respecto a detalles técnicos... la verdad, es que ante mis ojos miopes no vi ningún error ortográfico. 100 puntos para tu casa.

Sin embargo, sí debo decirte que debes poner cuidado con las descripciones, en lo personal me enredé bastante con la descripción de la sala, se me hizo muy complicado imaginarla y terminé con una imagen demasiado surrealista, creo que incluso demasiado para un sueño. Quizás esa era tu idea, pero debes tener cuidado con eso.

Eso, junto con ciertos errores mínimos, se solucionan leyendo el texto varias veces antes de publicar, eso te asegurará reducir los errores casi al 100% y del mismo modo te permitirá ir puliendo el escrito hasta que estés conforme.

Para los diálogos, el guión largo es el correcto, para sacarlo en word debes teclear Alt+0151 y sale —. También, dudo mucho que sea necesario que resaltes los pensamientos encerrándolos en paréntesis, les estás dando un mal uso, con poner los pensamientos en cursiva es más que suficiente. Ojo con eso.

Lo otro, es que te recomiendo subir las imágenes a una página para almacenamiento de imágenes. Tienes Imgur, Imageshack, Photobucket y quién sabe cuántas más. Yo recomiendo Photobucket porque es el que uso, me parece fácil de usar. También, si vas a subir dibujos constantemente, puedes crearte una galería en deviantART y con darle clic derecho a la imagen, en las opciones, puedes copiar el enlace directo a la imagen. Te menciono esto porque creo que hay una cantidad limitada de archivos que puedes adjuntar, entonces podría tornarse en un problema más adelante.

Por lo demás, el dibujo está bastante interesante, me gusta :)

No me queda más que decirte que esperaré el siguiente capítulo a ver cómo llevas la historia, la saga de MM da mucha tela que cortar, así que espero que sepas sacarle provecho :P

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
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#3
Hola. Leí el prólogo y me gustó bastante, me parece muy buena idea partir de esa manera un relato de MM, no he jugado mucho los juegos de ese tipo, pero me agrada la manera en que narras, tienes buen léxico e invitas al lector a seguir leyendo, creo que todo lo demás ya lo dijo OnixTymime. Espero un nuevo capítulo.


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#4

Capítulo 1

Capítulo 1

Hola, ya estoy de vuelta con un nuevo capi, un poco corto, lo siento, y siento tardar tanto. Culpa de la gripe que no deja trabajar (Y del insti que es muy pesado je je...)

Muchas gracias por vuestras recomendaciones, me ayudaron mucho pero, tengo una pregunta, para un personaje que no habla realmente pero se comunica por telequinesis con algunos seres ¿valdría hacer cursiva y poner paréntesis? o ¿cómo se representaría eso? sería muy útil... ¡Gracias!


Ahora el capítulo 1: El Error

Capítulo 1: El Error
CAPÍTULO 1: El Error

Sevin recuperó la visión lentamente, se hallaba en una habitación muy oscura, solo iluminada por una pantalla de ordenador ubicada en una esquina frente a la que se recortaba una figura de espaldas

Sevin se miró, ya tenía cuerpo, pudo ver su cuerpo delgado y alto, en pijama, notó como su pelo cobrizo acariciaba su nuca, y eso era reconfortante, pero había algo raro… su cuerpo era translúcido como el cristal, podía ver a través de su mano con facilidad

"Parece que sigo soñando… todo esto es muy raro, muy real para ser un sueño…"

Un ruido le interrumpió, la persona que estaba sentada al ordenador se levantó y Sevin pudo apreciar que se trataba de una adolescente, como él, su cabello castaño y peinado hacia atrás le era familiar, además vestía con pijama y eso hizo pensar a Sevin que era de noche.

Sevin se levantó y dijo:

–Ejem… hola, perdone, esto… no sé cómo he acabado aquí, yo…–

Se detuvo al darse cuenta de su error, esa chica reaccionaría mal, estaba en su casa sin permiso, o eso creía… Aun así, la chica parecía no haberle oído porque continuaba su marcha hacia el centro de la sala donde había un gran artefacto…

Sevin pensó que si era un sueño no tenía nada que perder así que volvió a intentarlo

–¡H… ¿Hola? ¡¿Me oyees?!–

No hubo respuesta. Parecía que no le oía o… ¿Y si era él el que no hablaba?

La chica encendió una pantalla acoplada a la máquina y la luz iluminó su rostro

–¡¡Naushika!!–

Sevin conocía a esa chica desde infantil. Su abuelo era científico. Ella siempre había sido su amiga, le había apoyado y ayudado, y ahora, aunque le costara admitirlo, Sevin empezaba a sentir algo más por ella que una gran y vieja amistad…

Se levantó y corrió hacia ella, para abrazarla, pero solo abrazó el aire; como si de un fantasma se tratase, la había atravesado.

Sevin se levantó, asustado intentó tocar el teclado en el que Naushika tecleaba, con sumo esfuerzo, extraños comandos, pero su mano salió por debajo de este como si solo hubiera tocado aire

Naushika paró de teclear comandos para introducir una tarjeta en una ranura, lo que Sevin aprovechó para asomarse a la pantalla, pudo ver uno de los comandos:

/Replace: GC_1653860236486938564_XXHFEYPD_by // CGC_17478453_DGF ............................

Que al poco tiempo recibían respuestas como estas:

Saved:-Replace_1659: GC_1653860236486938564_XXHFEYPD_(GCTAGCAATGGTAACCTAG[…]) by //
CGC_17478453_DGF(GTAAACATCGGGTACGCTAAACTGGGG[…])

Después de varios minutos así Naushika puso un comando diferente, se levantó y, rápidamente fue a la parte frontal de la máquina, donde unas puertas se estaban abriendo, a la vez que dejaban escapar una gran cantidad de luz, que deslumbró a Sevin.

Naushika cruzó el umbral y las puertas se cerraron.

Durante los minutos siguientes la máquina funcionaba, escribiendo largas líneas de códigos en la pantalla que Sevin no fue capaz de leer debido a la velocidad a la que aparecían

La máquina terminó y las puertas se abrieron lentamente, deslumbrando otra vez a Sevin. Cuando la luz paró pudo ver una pequeña criatura salir de la máquina.

El pequeño animal era gris, tenía un pelaje brillante como la plata, más largo en la cola y alrededor del cuello, unas orejas finas, largas y estilosas y un flequillo que le caía sobre los ojos mientras que, la parte posterior de su pelo se extendía hacia atrás con una ligera curva ascendente

El Eevee variacolor alzó la cabeza y lanzó un agudo aullido de felicidad que fue suficiente para que camelar a Sevin y despertar de nuevo su intenso amor hacia los pokémon.

–Ese Eevee es increíble, ojalá fuera mi compañero y viviéramos las aventuras del mundo pokémon juntos… Pero ¿¡Qué estoy diciendo?! Los pokémon no son reales y esto es solo un sueño, si me apego demasiado a este Eevee sentiré mucha lástima cuando despierte. Eso no puede pasar, ¡¡Despierta Sevin!!–

Un lastimero grito rompió el silencio, detonaba infinita agonía y dolor. El cuerpo del Eevee se estaba desintegrando.
Ya había perdido su cola y ahora era la parte posterior de su tronco la que desaparecía, junto con sus patas traseras. El animal gritaba como Sevin nunca había oído gritar a nadie mientras su cuerpo ya se había esfumado, ahora era su cabeza la que estaba por desaparecer.

–¡¡¡EEVEE!!! Gritó el único pokémon de la tierra mientras se desintegraba, tal vez para siempre.

–¡No! ¡No puede ser! Ha... ¡Ha muerto! ¿Pero, por qué?– Gritó Sevin mientras estallaba en sollozos…
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#5
Creo que quedé un poco colgado, lo que entendí fue que la miga de Sevin creó un Eevee y ella no puede escucharlo ni verlo a él. No sé cual es la relación con MM, pero supongo que tendré que esperar el próximo capítulo, quedé muy intrigado.

Con respecto a tu pregunta, la verdad no sé muy bien, yo una vez encontré esta página y ahí sale algo http://reglas-escritura.blogspot.com/2009/02/cuando-nuestros-personajes-piensan.html a mí me sirvió mucho, pero tengo que hacer una aclaración, la palabra correcta es telepatía, la telequinesis es el poder de mover los objetos con la mente. Espero que te sirva.


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#6
Hola Elven me alegro que hayas leído el capi y me hayas ayudado con la pregunta, sí tienes razón es telepatía, hay que hablar con propiedad ja ja
Tambien he de decirte que entendiste mal el capi, no te lo dire todo porque parte de lo que pretendo crear en el lector es intriga y dolor de barriga, como suelo decir pero creo que entendiste mal el argumento:

Sevin se despierta. Esta en una habitacion y no puede interactuar con el mundo, como si estuviera en otro plano por eso Naushika no le oye y atraviesa la máquina. Naushika esta tecleando comandos en la maquina después Naushika se levanta y se mete en la maquina. La maquina se pone a funcionar. luego se abre y sale un Eevee shiny, osea Sevine no crea nada, es Naushika.

Espero haberte ayudado y siento explicarme tan mal, tengo que mejorar mucho.
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#7
En mi opinión personal deberías extender más los capítulos, verás, cierras parte de la trama en un momento inadecuado, y el lector termina en un "Qué".
También te recomiendo ponerte a leer algunos fics de aquí, porque en parte tu idea es curiosa, porque aun no se revela mucho de lo que pasa, pero la forma en que narras y explicas las cosas es ultra enredada, casi no tiene sentido.

Más allá de ello, no puedo comentar mucho de la trama, algo relacionado con dimensiones y una maquina y bueh (?), espero que el próximo explique algo más.

#8
Hola, buenas noches. Siento la espera pero ya estoy aquí con un nuevo capítulo.

Como a muchos os cuesta entender la trama he intentado simplificar mi forma de escribir, por otro lado, hasta aquí la historia no tiene mucho sentido y todo pasa muy rápido, y, como soy muy malo al escribir, pues os perdéis.

No se preocupen, en este capítulo se ayuda a ordenar lo que ha pasado anteriormente y espero que todo quede más claro, y , a partir de aquí la historia será mas lenta, divertida y las cosas se asimilarán más fácilmente (Creo yo)

He escrito este capitulo con mucha prisa y probablemente halla muchos fallos, agradezco cualquier corrección. Este fin de semana me voy al pueblo, osea que creo que escribiré más, porque allí hay poco que hacer.

Creo que ya me he enrollado demasiado así que sin más preámbulos el capítulo 2: Los héroes.


Capítulo 2: Los Héroes
CAPÍTULO 2: Los Héroes

Sevin miró tristemente donde horas antes había estado ese Eevee. Ya no podía llorar más

–Esto no es un sueño…– Dijo abriendo desmesuradamente los ojos y con una sonrisa psicópata

–No… Tampoco es una pesadilla, ¡¡¡ESTO ES REAL!!!– Rió terroríficamente– He llorado durante horas, he experimentado el dolor más fuerte de mi vida y he visto morir a un pokémon y a Naushika esfumarse de la tierra aun así no he despertado… ¿¿¿¡¡¡ Y MI MENTE RACIONAL TRATA DE CONVENCERME DE QUE ES UN SUEÑO???!!!

Dudas y miedo llenaron rápidamente en su mente y su corazón, allí se quedaron, Royéndole la conciencia.
–Mamá… Por favor ven a ayudarme…– susurró Sevin mientras de sus ojos caían lágrimas a raudales.

–No puedo aguantar más, ven…–

Un sonido seco resonó por la habitación, Sevin se miraba la mano con la que se había abofeteado, no le dolía pero le había ayudado a tranquilizarse. Así se quedó unos minutos hasta que un rostro completamente distinto miró a la puerta. Este era serio, sus ojos entrecerrados, aunque estaban enrojecidos y húmedos, denotaban carisma y determinación. Se levantó, pensó en su madre y su casa con fuerza, mucha fuerza. Cerró sus ahora fríos ojos por un segundo, para después abrirlos totalmente y decir:

–Voy a ir ahí.–

Una sensación de inmenso vértigo invadió su cuerpo, obligándole a cerrar de nuevo los ojos, cuando los abrió ya no estaba en esa extraña habitación, sino en su cuarto.

–¿Q- Qué demonios?– Se preguntó Sevin que parecía no estar sujeto a las leyes de la física–Me he... teletransportado.

Sevin quiso probar algo más, si el no ser material le había permitido teletransportarse… ¿No podría volar? Se levantó y saltó, pero no paró, el salto se extendió hasta el techo, que atravesó como si de aire se tratara. Voló a una velocidad vertiginosa por el aire e hizo algunas acrobacias. Aquello era maravilloso.

Tras unas horas de vuelo aterrizó sobre un gran edificio. Volar y distraerse le había ayudado a calmarse, pero aún el dolor y el temor por la desaparición de Naushika lo atormentaban, tenía que hacer algo, tenía que pensar…

“A ver, analicemos la situación: Estoy en mi ciudad, nadie me oye ni me ve, yo…”

Entonces un pensamiento acudió a su mente, Giratina y la Unión Dimensional... La leyenda. Lo ignoró completamente. Lo que le pasaba no podía tener nada que ver con los Pokémon, puesto que estos no existían, hasta ahí habría sido un sueño.

“Yo… No… tengo cuerpo físico, no puedo tocar nada ni a nadie y… ¡Ah!”

El pensamiento surgió de nuevo de las profundidades de su mente como un misil y le golpeó fuertemente en la conciencia, parecía como si se hubiera encaprichado con llamarle la atención y lo consiguió. Sevin pensó en la leyenda.

“Esa persona lo perdió todo…” Rememoró Sevin “Todo… ¿Incluso su cuerpo? Sí, supongo que sí todo está cogiendo más sentido, aunque sigue siendo irracional es la única pista que tengo.” Sevin siguió recordando aquel manuscrito: “Todo menos la amistad, la amistad con dos compañeros que eligió para que le acompañaran en su viaje; sus compañeros fueron personas con la mente abierta y un alma pura y clara, debo buscar un compañero, es la única pista que puedo seguir. A lo mejor si hago todo lo que decía ese manuscrito consigo alguna pista de cómo recuperar mi cuerpo, pero quién es ese compañero ideal… ¿Mi madre? Cumple los requisitos pero no creo que me haga ningún bien que mi compañero sea mi madre, debe ser un igual a mí; alguien como yo, con la mente abierta, un alma pura y clara… ¡Jarrú!”

Sevin pensó en el instituto, lo hizo con todas sus fuerzas. Al principio no pasó nada pero de repente la sensación de vértigo le invadió por completo obligándolo a cerrar los ojos. Cuando los abrió, estaba en su aula del instituto. Esta estaba llena de alumnos trabajadores, estaban en clase de lengua. En una mesa estaba Jarrú, un chico moreno, con un peinado hacia un lado tipo “rebelde” nariz redondeada y facciones discretas, que, en ese momento reflejaban una profunda agonía.

“¿Qué le pasará? No lo sé, pero cuando me acompañe en mi aventura tendrá mucho tiempo de explicármelo”

Se acercó a Jarrú, lo observó detenidamente pensando que debía hacer ahora para elegirlo como compañero, intentó tocarle, pero su mano solo tocó aire. Se miró Sevin estaba vestido con pijama pero su ropa no era normal, era como si formara parte de su cuerpo, no se la podía quitar todo excepto su colgante.

Sevin se dio cuenta entonces de que su collar emitía un ligero destello anaranjado, trató de quitárselo y, a diferencia de las demás ropas, el colgante se deslizó fuera de su cuello sin esfuerzo. Sevin acercó un poco el accesorio a Jarrú y la luz se intensificó, cuando finalmente Sevin colgó el objeto en el cuello de su amigo, ésta era ya cegadora.

El colgante flotó alrededor del cuello de Jarrú y pronto el chaval empezó a lucir con el mismo brillo. De repente la mirada de Jarrú se congeló y, pesadamente, su cabeza cayó sobre la mesa con una palidez mortal.

Sevin soltó una exclamación de sorpresa, colocar el colgante a Jarrú había dado resultado, pero no el que él esperaba, Sevin esperaba llamarle la atención, no desmayarle… o algo peor.

El colgante dejó de reaccionar con el cuerpo de Jarrú, su brillo se apagó y, atravesando el cuerpo de Jarrú como si de un holograma se tratara cayó al suelo. Sevin lo recogió, estaba caliente, se lo colgó al cuello y observó como toda la clase rodeaba el cuerpo inerte de Jarrú cuando un grito le sacó de sus pensamientos…

-¡Q… qué haces tú aquí, tú estás muerto! ¡Que… qué me has hecho! ¡Estoy aquí y también allí! Y… ¿Por qué soy transparente?

Sevin se giró y pudo ver que Jarrú estaba acurrucado en un rincón, pálido y temblando como si hubiera visto un fantasma pero, detrás de él el cuerpo de mismo chaval yacía inconsciente sobre su pupitre, Sevin se dio cuenta de lo que pasaba, y eso lo afectó mucho ¿Estaba muerto? Esa idea se había pasado por su cabeza en algún momento de desvarío pero nunca lo había considerado una posibilidad, y, lo que era peor ¿Había matado a su amigo? Hizo lo posible por mantener la calma, no podía ser, tenía que ser otra cosa.

-Calma, Jarrú no… no sé qué me ha pasado ni a mí ni a ti, todo ha sido muy rápido y ni yo lo acabo de entender, déjame explicarte, por favor…

Jarrú, lentamente el blanco rostro de Jarrú recuperó su moreno color habitual y sus ojos, antes abiertos y desorbitados, volvieron a ser afilados y muy expresivos.

-Vale, cuéntame, pero vallamos al pasillo, allí será más fácil hablar, aquí hay mucho barullo.

Los dos chavales salieron al pasillo, y sentados en unas escaleras razonaron sobre lo que había pasado

–Osea que, me dices que soñaste con una extraña habitación en la que había unos manuscritos que hablaban de… ¡pokémon! Y que después te despertaste en este estado, en una habitación en la que viste a Naushika experimentar con una máquina y crear un Eevee y… ¿El Eevee murió? ¿Y qué pasó con Naushika?

–No la volví a ver. Ella se metió en la máquina y de ella salió un Eevee. ¿Crees que estará…?

–Lo más probable es que sí. Siento decírtelo, porque sé lo mucho que Naushika te importaba, al fin y al cabo fue tu mejor amiga desde hace tanto tiempo… Pero si el Eevee murió, nada nos dice que Naushika no haya sufrido el mismo destino. Pero Sevin, debo aclararte una cosa, si no fuera porque me has sacado de mi cuerpo, pese a lo mucho que confío en ti, no te habría creído, espero que no me estés tomando el pelo…

–Eso nunca… escucha, tras pensarlo, he decidido que, por el momento, como no tenemos más pistas, deberíamos hacer caso a esos manuscritos. Decían que podíamos elegir a dos compañeros, y solo tengo uno, por tanto podemos elegir otro.

–¿Dudas si quiera a quien elegir? Somos Jarrú y Sevin, piensa en quién puede faltar en ese grupo…

–¡Claro, hay que elegir a Martin! Él ha sido nuestro compañero y amigo desde hace años, es la perfecta elección para terminar el trío.

Sin dudarlo, volvieron a entrar al aula y, entre el barullo de gente y, unos médicos, pues habían llamado a una ambulancia, encontraron a Martin. Martin era un chico un poco más bajo que Sevin y Jarrú, con unas gafas cuadradas que siempre llevaba puestas y un pelo castaño oscuro ni muy corto ni muy largo que nunca necesitaba ser peinado. Su permanente sonrisa había desaparecido y su rostro mostraba ahora una mezcla de pasmo y desolación que, a la vez que rompía el corazón resultaba chistosa.

Jarrú preguntó entonces:

–¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo me sacaste de mi cuerpo?

–Con el colgante. Empezó a brillar y, al colgártelo al cuello te separó de él.


Sevin bajó la mirada a su colgante. No brillaba, sin embargo del bolsillo de Jarrú salía una luz de un tono perdido entre el verde y el azul. Jarrú siguió la mirada de Sevin y metió la mano en el bolsillo. Cuando la sacó esta tenía una foto.

La foto era pequeña, ovalada enmarcada de hojalata dorada y tenía un imperdible en la parte de atrás con el que Jarrú solía amarrársela a la cartera. La fotografía mostraba a dos jóvenes personas de sexo opuesto que juntas posaban frente a un mar donde, frente al anochecer se recortaba la silueta de un velero.

Jarrú no dudó avanzó hacia Martin y le colocó la foto en el pecho, sobre el corazón. Los ojos de Martin perdieron su brillo inteligente y su cuerpo cayó al suelo sonoramente. El chaval moreno recogió su foto del suelo y se la guardo en el bolsillo, luego se volvió y pudo ver a Martin, tan asustado como lo había estado él minutos antes.

–¡Fantasmas! ¡Que me habéis hecho, dejadme, os lo ruego, yo…!

No pudo terminar porque un gran dolor le partió en dos el corazón y Martin empezó a retorcerse.

Sevin y Jarrú sentían también ese inmenso dolor, que había aparecido de repente y sin aviso. Pero sentían algo más, una pasión indescriptible por los pokémon. Algo los reclamaba muy lejos de allí. En otro mundo, quizás.
En unos instantes los tres chicos no estaban allí.
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#9
Hola, vengo a comentar. La verdad es que si había entendido lo que pasó en el capítulo anterior, lo que no entiendo es qué tiene que ver lo ocurre en el capítulo con Mundo Misterioso y por eso puse que iba a tener que esperar al siguiente capítulo, etc. Pero no importa.

No tengo mucho que comentar, es un capítulo necesario para poner más personajes, pero todavía me intriga eso del Eevee y la niña. Espero pronto un nuevo capítulo.


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#10
Tenía tiempo que no me pasaba por la seccion y ya llevas dos capítulos... ¡genial! :D

Hablando en lineas generales, ya te han señalado algunas fallas, principalmente la del corte brusco en los capitulos. En mi opinion, lo que sucedió en el segundo capitulo pudo estar incluido en el primero; lo digo porque Sevin esta medio desenvolviéndose en ese plano en el que parece etéreo y todo eso, le hubiera quedado bien y ambos capítulos no terminarían tan bruscamente.

EDIT: Perdona, estaba constestándote desde la tabla y y el post se mandó incompleto. No lo edité porque me molestó y tenía que prepararme para salir xD

Completando el comentario, decía que algo que me gusta para ser alguien que está comenzando, es que los personajes tienen carisma; no es de esos que uno lee y diche "Ugh, que fastidio", lo has manjedado muy bien hasta ahora a pesar de que son pocos los detalles que se da sobre ellos, pero te das la oportunidad de contar algo de ellos poco a poco.

Ahora, si a Sevin le afectó tanto la desaparición de Naushika y la muerte del Eevee, quizás debiste explayarte un poquito más, especialmente por lo de su amiga. Digo, es su amiga de toda la vida y también le gusta, creo que eso duele bastante.

Aparte, cuando Jarrú ve a Sevin luego de que pasara al mismo plano que él y le grita "Tú estás muerto", la reacción del aludido no fue la adecuada. Digo, hasta hace un rato Sevin pensaba que estaba dormido o algo por el estilo, ¿no sería alarmante averiguar que estás muerto en realidad?

Por ahora, no sé a dónde va esto, obviando lo de Giratina; pero tengo la idea loca de que el Eeeve era Naushiko y que fue transportada a otro mundo así a lo YOLO xD.

Y otra cosa... ¿sabes lo que es una proyección astral? Porque me parece que a Sevin le pasó eso xP. Por cierto, en una parte, no sé si querer, escribiste Sabino en vez de Sevin. Me gustaría que me aclararas eso :)

Sobre una pregunta que hiciste sobre "diálogos telepáticos", en lo personal yo los pongo en cursiva, así marco una diferencia entre quienes usan telepatía y quienes no.

Eso es todo por ahora, te etiqueto para avisarte de la edición, porque vi que publicaste un nuevo capítulo, el cual leeré luego :) @Sabino Codesal Vegas

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#11
Hola, buenas noches, días o cualquiera que sea la hora a la que estáis leyendo esto. Os traigo el capítulo 3 en el que la historia se mete de verdad en los pokémon y pasa lo que en todo mundo mundo misterioso ha de pasar, este capítulo será mas divertido y entraremos un poco ya en la trama principal, así que sin más dilación.........

Capítulo 3: Un Nuevo Mundo
CAPÍTULO 3: Un Nuevo Mundo
Amanecía en un bosque ubicado en un inhóspito lugar, en un claro tres criaturas dormían en un sueño intranquilo

La primera era una criatura verde amarillenta, con pequeñas manchas por todo el cuerpo de un color verde más oscuro, sus cuatro patas, no muy largas, se extendían en el suelo, rematadas en unas pequeñas garras. Un gran bulbo adornaba su espalda, sus orejas no eran muy largas y entre ellas crecía un pelo peinado hacia un lado estilo rebelde. A su cuello estaba atado un pañuelo de un tono perdido entre el verde y el azul

La segunda era un ser bípedo. Carecía de piernas propiamente dichas, pues los pies le salían directamente del tronco. Tenía una cola negra, sus largas orejas con forma de rombo y bordeadas de negro crecían de una cabeza adornada con un flequillo despeinado. Unas gafas cuadradas cubrían sus grandes ojos, encima de sus mejillas de un color rosa vivo que contrastaba con el amarillo del resto del cuerpo, que se intensificaba en el pecho dibujando un rayo y se oscurecía en el cuello dando lugar a un dibujo negro. De su oreja izquierda pendía un pañuelo de un rojo muy brillante.

La tercera también era bípeda, pero sus piernas eran largas y estaban formadas de dos partes una negra, de la rodilla para abajo, rematada en unos cortos pies con tres dedos y otra azul, fuerte y con un pelaje tan largo que casi parecía esférica. Esta última se unía al tronco de dos colores que convergían en el centro, azul y negro. Su cuello estaba rodeado de un anillo de pelaje amarillo al que estaba atado un pañuelo naranja como el atardecer. Su cabeza muy grande contaba con un hocico recto por arriba y redondeado por abajo y una melena corta y salvaje por delante y por detrás, era azul excepto una parte negra que se extendía de su nariz hasta sus sienes a modo de antifaz y, de estas crecían dos largas coletas negras que le llegaban a los hombros. Su cola era plana y con una forma extraña.

Sevin se despertó. Vio el cielo azul y respiró el aire. Era muy puro. Cuando se despejó, pensó:

“Un momento, estoy respirando, eso significa que ya tengo cuerpo otra vez”

Se incorporó para mirarse y se encontró con un cuerpo que no era el suyo.

“Soy… un Pokémon, un Riolu… así que la profecía era cierta, me he transportado a la dimensión de los pokémon y tengo que salvar el mundo…”

Un bostezo sonó tras él e hizo rectificar a Sevin “No, no he de ir solo, tengo a mis amigos”

Sevin se dio la vuelta y pudo ver como Jarrú se intentaba levantar sobre sus dos pies y al no poder se miraba y descubría que era un Bulbasur, pese a eso, no pareció muy sorprendido

–Vaya, no mentías, hice bien en confiar en ti.

–Lo que me preocupa es lo que pueda decir Martín, Jarrú, tú tienes nervios de acero pero yo me puse histérico, me pasé horas llorando como un psicópata

–Vamos, hombre, no será para tanto, él entenderá que…– un grito desesperado le impidió terminar, Martín se había despertado, y no se había tomado muy bien el haberse convertido en un Pichu…

–¡Pero qué es esto! ¡Qué me habéis hecho!

–Calma Martín verás, ¿Te acuerdas del juego de pokémon misterioso? Pues resulta que…

–¡Me importa un comino el juego de pokémon mundo misterioso! ¡¿Dónde estoy!? ¿¡Por qué soy un Pichu!? ¿¡Dónde estamos!? ¿¡Dónde está mi casa, y mi familia!?

–Están en la dimensión de los humanos, Martín, nosotros estamos en la de los pokémon y…

–¿¡Y cómo puedo volver a casa!? ¿Por qué demonios me has traído a dondequiera que sea este lugar sin mi permiso, eh tonto del bote?– dijo mientras se acercaba amenazadoramente hacia el Jarrú y le agarraba del pañuelo que llevaba al cuello para levantarlo y ponerlo por encima de él– ¿Cómo puedo volver a casa?

–Pues la cuestión es…– respondió Jarrú muy sorprendido del comportamiento de Martin– Que no lo sabemos aún.

El puñetazo fue soberano, el Bulbasur se desplomó hacia un lado sangrando por la nariz. No se levantó.

–Hay que ver, embarcarme en un viaje sin retorno, en un mundo que no es el mío y… ¡Sin mi permiso! Te voy a matar hijo de…

–¡Quieto!– Se interpuso Sevin– no descargues tu ira contra Jarrú, teníamos que elegir un compañero, vas a salvar dos mundos a falta de uno. Debería ser un honor para tí. Además traerte fue idea mía.

–Hay suficiente para los dos– Dijo el Pichu mientras lazaba una tremenda descarga eléctrica hacia Sevin, quien fue proyectado hacia un árbol con gran fuerza.

–No he acabado contigo– Dijo el Pichu, acercándose con intención de matar a Sevin a puñetazos, pero no pudo porque algo verde le agarró fuertemente del cuello impidiéndole respirar y levantándole del suelo.

–¡Martín, razona ya!– dijo Jarrú agitando fuertemente a Martín con su látigo cepa. – ¿A quién hubieras elegido tú, tío? ¡Párate! Si queremos volver a nuestro mundo debemos colaborar y pasar por esto. Salvaremos las dimensiones juntos, como un equipo. Aunque aún no lo entiendes es un reto que debemos afrontar. Por favor Párate ya.

La rabia y la frustración que bullían dentro del Pichu fueron desapareciendo como resultado de esas palabras tranquilizadoras y, cuando Jarrú pensó que ya estaba tranquilo, lo bajó suavemente al suelo.

–Perdón– dijo Martín dando la espalda al Bulbasur.

–Estás perdonado– Contestó Jarrú. No lo había visto muy bien pero juraría que Martín estaba llorando.

Sevin, un poco aturdido y Jarrú explicaron con pelos y señales a Martín lo que había pasado y, cuando terminaron pensaron su siguiente movimiento.

–Yo creo que lo mejor sería moverse, a ver si encontramos a alguien que nos dé alguna pista.– Planteó Sevin.

–Sí, pero ¿En qué dirección?– Preguntó Jarrú

–Podríamos internarnos más en el bosque, seguro que allí viven pokémon que nos dirán a donde ir. – Añadió Martín con el ánimo renovado y dispuesto a aportar ideas.

Y así, los tres pokémon se internaron en el bosque sin saber muy bien qué iban a encontrar. El bosque no tenía mucho de especial, Las coníferas rasgaban las nubes y los helechos lo cubrían todo. Algunos hongos asomaban entre ellos, no parecían comestibles.

No vieron a ningún Pokémon en largo rato, anduvieron tanto que acabaron con las piernas agarrotadas, todo fue muy monótono hasta que Jarrú se detuvo de improviso. Miró rápidamente a un punto concreto entre los arbustos, frunció el ceño.

–¿Qué es lo que pasa?– preguntó Martín alarmado.

–Nos observan– respondió Jarrú secamente– ¿Dónde te has metido, maldito…? Creo que lo he perdido.

Jarrú miraba frenéticamente a todos lados. Fuera lo que fuera lo que los estaba observando, se había ido, ¿O… no?
De repente un helecho se agitó tras Jarrú y de este salió un enorme Scolipede que le disparó un poderoso Veneno X; el ataque impactó a los pies de Jarrú y este salió volando. Aterrizó mucho más lejos, inconsciente.

–Mírale a los ojos– Susurró Martín al oído de Sevin. Los ojos del Scolipede estaban tintados de un amarillo anaranjado y su pupila, empequeñecida una barbaridad era casi invisible a esa distancia… Definitivamente, tenía ojos de psicópata perdido.

No era momento para pensar, pues el Scolipede se lanzó hacia ellos con el pico cargado de una energía venenosa, era un Colmillo Veneno.

Sevin extendió las manos hacia delante y notó cómo una poderosa energía fluía a través de sus brazos hasta ellas, directamente desde su corazón. Un poderoso Palmeo detuvo al Scolipede y lo envió de vuelta. Sevin, incrédulo se miró las manos y apreció un pequeño corte en una de ellas, no lo había notado pero el ataque del Scolipede le había rozado. Sevin notó como hervía su sangre, quemándole por dentro, el dolor era insoportable, estaba envenenado.

El Scolipede retrocedió un gran trecho, dolorido y se quedó inmóvil mirándolos desde la espesura.

Sevin cayó de rodillas, le costaba respirar, Martín le sujetó.

–Bueno, al menos conseguiste espantarlo, ¿No?

–No, Martín…– se esforzó en decir Sevin al ver al Scolipede volver al combate con un Carga Tóxica.

Los dos pokémon retrocedieron, Martín dio un traspiés y calló sobre Sevin. Al ver que no había escapatoria, se limitaron a cerrar los ojos y esperar… Pero el impacto no llegó.

Abrieron los ojos con temor, pero lo que vieron les agradó. Un Shelgon se interponía entre ellos y el Scolipede bloqueando los ataques con protección, mientras tanto un ágil Vibrava masacraba al Scolipede con rápidos ataques.

Cuando el combate terminó solo un pokémon lo contemplaba, Martín, pues Sevin se había desmayado.

El Scolipede se retiró, herido y los dos pokémon salvadores se dieron la vuelta dispuestos a darse a conocer, pero al darse cuenta de la situación de Jarrú y Sevin cambiaron los planes.

El Shelgon llevó a Jarrú en su lomo y Martín Arrastró a Sevin hasta lo que debía ser la casa de esos dos pokémon. Allí, a pesar de ser unos desconocidos, Jarrú y Sevin recibieron cuidados y Martín encontró una mullida cama. No pudo recordar detalles, pues el cansancio le nublaba la vista y le impedía oír con claridad, así que Martín se sumió en un profundo sueño sin ni siquiera saber los nombres de sus salvadores.


Bueno, espero que no haya sido demasiado corto, esque he estado castigado (Soy un malote, naaaaaaa es broma) y no he tenido mucho tiempo para escribir bueno, pues hasta pronto (Ojalá) Espero ver muchos comments, porque de verdad me anima mucho ver comentarios de los que me leen y, además son mejores escritores que yo, así me dicen mis errores. Creo que este capítulo ha tenido un final menos brusco ¿No? error solucionado Bye.

PD: ¿No se suponía que tenía que venir un Admin. a ponerme nota o algo así? No me entero muy bien

EDIT: Gracias, Onix tienes razón me equivoqué con lo de Sabino, esque, mientras escribía estaba con el whatsapp y eso no te ayuda a concentrarte mucho. En cuanto al resto. Muchísimas gracias por decirme mis errores, cuando tenga un momento me dedicaré a correjirlos.
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#12
Al fin llegan al mundo Pokémon. Creo que las descripciones estuvieron bien. Pero en una parte encontré esto:

Cita:
–¡Quieto!– Se interpuso Sevin– no te descargues tu ira contra Jarrú, teníamos que elegir un compañero, vas a salvar dos mundos a falta de uno. Debería ser un honor para tí. Además traerte fue idea mía.


El "no te descargues tu ira contra Jarrú" suena mejor como "No descargues tu ira contra Jarrú", el No es con mayúscula porque el "Quieto" termina con un signo de exclamación. Había otros errores, pero creo que son de tipeo, como por ejemplo pusiste un "Los" después de una coma (o un Las, no me acuerdo), cuando debería ir con minúscula, o en ves de una coma un punto.

Respecto a la trama, no me pareció que entrar al bosque sea la mejor idea, se supone que es un mundo que no conocen, yo no entraría a un lugar en el que perfectamente pudiera perderme. Lo del envenenamiento a Sevin me pareció oportuno para darle un poco más de drama al relato. No tengo nada más que decir. Espero otro capítulo.


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#14
Bueno, llegaron las vacaciones y, con ellas el tiempo para escribir, llevo semanas en las que sólo he podido dedicar unos minutos al fic, pero hoy, sábado con las vacaciones por delante, me he pegado un empacho a escribir, y, como resultado, aquí tenemos un nuevo capítulo calentito, recién salido de mi cabecita. Este es un capítulo muy especial, me gustaría dedicárselo a una muy buena profe que se va a tomar unas largas vacaciones a partir de hoy, a la que me gustaría desearle que sean unas vacaciones devertidas y buenas a través de este fic. Adiós, Adelina.

Y ahora, tras las despedidas el capítulo 4 de Pokémon MM Exploradores de las Dimensiones: La Familia Drake.

Capítulo 4: La Familia Drake

CAPÍTULO 4: La Familia Drake.

Martín sintió cómo los cálidos rayos del sol acariciaban su piel, incitándole a despertarse.

Abrió los ojos y vio un techo de barro cruzado por vigas de madera, al levantarse vio que se encontraba en una pequeña habitación vacía exceptuando el camastro en el que yacía y una caja de madera que hacía las veces de mesilla de noche; encima de esta estaban, sus gafas, su pañuelo y su pulsera. Se los puso. A su derecha había una ventana sin cristal y a su izquierda una puerta de madera.

Ya con las gafas puestas, se miró con la esperanza de ser solo un adolecente, pero no, seguía siendo un Pichu. Una punzada de nostalgia y tristeza cruzó su corazón al acordarse de su familia, y para distraerse decidió intentar recordar lo que pasó el día anterior.

Habían decidido entrar en el bosque y, allí un Scolipede los había atacado, solo recordar sus ojos hacía que escalofríos recorrieran la espalda de Martín. Iban perdiendo pero al final un Shelgon y un Vibrava les salvaron, después no recordaba nada…

Pero, ¿Y Sevin, y Jarrú? ¿Cómo estarían? Tenía que averiguarlo…

Martín salió de la habitación y se encontró con un pasillo en semipenumbra, a su izquierda bajaban unas escaleras de las que venía luz y provenían ruidos propios de una cocina, a su derecha el pasillo continuaba unos metros y luego giraba a la izquierda. Quién sabe por qué, Martín decidió seguir el camino de la derecha y pegar el oído a la primera puerta.

Martín oyó unos ruidos extraños que provenían del interior, quizá gemidos… pero, sí, era la voz de Sevin

Abrió la puerta de golpe, preocupado por lo que pudiera estarle pasando a su amigo, pero lo que vio le calmó un poco. Sevin se retorcía en la cama empapado de sudor frío, seguramente entre pesadillas, Martín iba a despertarle, pero las pesadillas cesaron y el Pichu decidió dejar dormir a su amigo.

Martín salió de la habitación y cerró la puerta tras de sí intentando no hacer ruido, después pensó en Jarrú, la batalla había sido dura, y Jarrú había acabado dañado, ¿Cómo estaría? Supuso que si Sevin estaba en la habitación colindante a la suya, Jarrú estaría en la siguiente.

Martín se acercó lentamente a la puerta y acercó el brazo al pomo, pero cuando iba a girarlo un rastrillo bloqueó la puerta.

–Sabes que es de mala educación fisgar en las casas de la gente, ¿No?– Dijo una voz burlona a sus espaldas, Martín se giró, era la Vibrava del día anterior, llevaba las antenas recogidas hacia atrás y una gruesa bufanda verde y naranja al cuello.

–Sigo esperando una disculpa, o, por lo menos una excusa– su voz era aguda, pero suave.

–Yo… estaba preocupado por mis amigos, la batalla de ayer fue dura para ellos…

–Buena excusa, te doy un 9, ale, mira lo que quieras– dijo empujando la puerta con el rastrillo para que Martín pudiera ver en su interior a Jarrú durmiendo profundamente en un camastro como el suyo. Tenía una venda en la pierna, manchada de sangre.

–Como ves has tenido suerte de no acabar herido, tus amigos tardarán un par de días en recuperarse.
¿Sólo un par de días? Se preguntó Martín Supongo que ahora que somos pokémon tendremos una capacidad de regeneración superior a la de los humanos

–¿Cómo te llamas?– preguntó la Vibrava –Ayer, con las prisas no tuviste tiempo de decírmelo.

–Me llamo Martín.

–Martín, ¿qué?

–Martín… Pérez… Díez…

–¿Perezdíez? ¿Ese es el apellido de tu familia?

–De… ¿De mi familia…? Bueno, yo…

–Da igual, Martín, entiendo que estés confuso tras el día de ayer, ya me lo dirás en otro momento, ahora baja a desayunar, mi madre está abajo y te cocinará algo para chuparse los dedos. Ahora te acompaño, voy a dejar este rastrillo en el cuarto de los trastos. Ah, y, por cierto, yo soy Lucy Drake

Una vez que Lucy hubo dejado el rastrillo, acompañó a Martín bajando las escaleras a una cocina, donde una Flygon trabajaba limpiando una vajilla.

–Hola, mamá, el Pichu se ha despertado, Martín, esta es mi madre Natacha.

–Encantada, Martín, siéntate y desayuna algo, debes de estar hambriento.

Natacha preparó unas bayas Aranja fritas dulces. La corteza, normalmente seca, amarga y dura, había menguado y se había tostado, haciéndose crujiente. La pulpa era dulce y jugosa.

También había preparado un huevo frito de Dodrio y un vaso de leche de Miltank. El huevo era muy grande, grueso y energético y la leche muy rica en nata, así que Martín casi no se pudo terminar el desayuno.

Después, al ver que sus amigos no despertaban decidió salir a hablar con los numerosos pokémon que se paseaban y trabajaban en el patio de aquella granja.

Habló con algunos Doduo, un Dodrio, Miltank, Tauros y hasta un Zorua con un divertido sombrero verde que estaba de paso. Se pudo ubicar un poco con los datos obtenidos. Parecía ser que se encontraba en una granja que poseía una familia llamada Drake, ubicada en un claro de un bosque de pinos y coníferas llamado el Bosque Micelio, ese bosque, a su vez, era el único bosque de la Meseta Árida, una grandísima Meseta a cuyo exterior no había salido ningún pokémon de los que conversaron con él. La Granja Drake era una próspera granja que ofrecía cobijo a los pokémon viajeros que pasaban por el camino que conducía a Villa Humus, un pequeño pueblo situado en el centro del Bosque Micelio.

También se enteró de que parecía estar habiendo algún tipo de crisis en este mundo, oyó que muchos pokémon se perdían o morían en unos extraños lugares que habían aparecido hacía poco, los Laberintos Misteriosos. Los pokémon que entraban allí y se quedaban por mucho tiempo se volvían locos y atacaban a los pokémon cuerdos que entraban en su territorio. Además los Laberintos Misteriosos estaban continuamente cambiando, cada vez que entrabas eran diferentes.

Martín siguió paseando por el patio de la granja hasta llegar a un molino, edificio pegado en la parte izquierda de la granja y en el que el viento molía el cereal mediante un sistema de piedras y engranajes. El Pichu se acercó al molino para contemplarlo mejor y entonces unos ruidos llegaron a sus grandes orejas, provenían de la parte trasera de la granja. Martín se acercó a ver de qué se trataba y se encontró con un terreno de combate perfectamente preparado donde dos pokémon se entrenaban, Lucy, la Vibrava y El Shelgon del día anterior, una gran bola de acero de la que solo sobresalían cuatro musculosas patas cuyas articulaciones estaban reforzadas con unas telas y por la que asomaba una cara de ojos grandes y afilados.

Estaba muy claro que Lucy iba ganando pues le asestaba múltiples Ataques Rápidos al Shelgon mientras este no era capaz de acertarle con ninguno de sus ataques. Uno de los Dragoalientos del Shelgon fue a parar muy cerca de Martín haciéndole soltar una exclamación. De inmediato los dos luchadores se giraron y miraron al Pichu sorprendidos.

–¿Otra vez tú, Martín? Jopé, sí que eres curioso.

–¿Po… porqué os peleáis?

–No nos peleamos, solo nos estamos entrenando, ¿Qué ves de raro en eso?– Respondió el Shelgon.

–¿Yo? Nada, je je…

–Bueno, me llamo Erik Drake, ¿Y tú?

–Martín.

–Martín, ¿Qué?

–Déjalo estar, hermano, posiblemente nuestro curioso amigo tienen algo de amnesia, o no tiene familia.

La Vibrava y el Shelgon dieron por finalizado su entrenamiento, Martín y Erik fueron a vigilar a los hermanos pequeños de la familia mientras Lucy fue a ayudar a su padre con el huerto.

–¿Pos qué os entrenabais, Erik?– Preguntó Martín al Shelgon

–Ahora son tiempos de crisis, a veces los pokémon locos de los Laberintos Misteriosos salen en hordas y atacan granjas o pueblos, también los desastres naturales se han hecho más frecuentes, hay que estar preparado– Erik se lo pensó un poco antes de continuar– Además, en la familia Drake, los más fuertes dirigen la familia, y si mi hermana me sigue ganando los duelos, ella llevará la familia cuando crezcamos…

–Yo, no se mucho de esto, pero creo que tu problema está en que te falta velocidad. Eres muy lento.

–Ya, ¿Y cómo me hago más rápido?

–Tiene que haber una manera… Practicaremos juntos.


Me entristeció un poco no ver tantos comentarios esta vez como la otra, pero, entiendo que, igual que he estado ocupado yo, lo estaréis vosotros, ¡Era época de exámenes! Espero, que con las vacaciones tengáis más tiempo de comentar.

Ahora, un dibujo de Sevin que podéis comparar con uno de los primeros bocetos de los tres personajes principales:

http://sbinoplane.deviantart.com/art/Sevin-the-Riolu-523321126
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#15
Sí, a mí igual me entristece un poco no ver muchos comentarios en mi fic, tengo los de Fossil y Poison comentaba en antaño. La verdad yo he estado ocupado con la universidad y ahora tuve un tiempo libre para venir. Luego volveré a estar ocupado quien sabe hasta cuando. Bueno, respecto al fic, no pasa mucho, pero sí me causó mucha intriga lo de los laberintos misteriosos que aparecieron de repente ¿por qué aparecieron? Espero que eso se resuelva durante la trama. Me percaté de que en algunos párrafos empezaste con "Martín", debes tener cuidado de no comenzar tantos párrafos con la misma palabra, sobre todo si están tan juntos. Sólo eso. Espero otro capítulo. Bye.


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#16
Respuestas a comentarios
Elven king: Muchas gracias por seguir leyendo mi fic, lo aprecio de verdad, siento tener tan poco tiempo para leer el tuyo pero tengo mucho lío. En cuanto tenga un rato me pasaré por tu fic. Porque de verdad que es muy bonito.


Siento la tardanza, he tenido muchos problemas para escribir (Entre otros, la la salida del gta 5 para pc, un juego realmente adictivo) pero ya estoy aquí con otro capítulo. He de decir una cosa, tenía escritos en papel hasta el capítulo 9, pero he perdido las hojas de el 6 y el 8 así que voy a tener que improvisar si quiero poder publicar un nuevo capítulo en breve, pero, sin más dilación...

Capítulo 5: Tutor de movimientos
CAPÍTULO 5: Tutor de Movimientos.

Sevin se incorporó. Le dolía todo, tenía unas profundas ojeras y una venda en la mano, pero lo que era peor, estaba moralmente destrozado.

Los acontecimientos del día anterior habían tenido un efecto de acción retardada, al principio no dolían tanto, pero porque no los había asimilado, ahora se daba cuenta de que había perdido su cuerpo, su familia, su mejor amiga, sus cosas… Era muy duro. Dormir no había ayudado en absoluto, había soñado con la muerte de Naushika y había visto su cuerpo y el de sus dos amigos inertes en un ataúd, había visto a su madre llorando frente a su propio cadáver, era horrible. Recordaba los momentos de juego y diversión, las batallas con la Nintendo, las largas charlas durante la clase de lengua o las jornadas de cine con palomitas, pero las recordaba tan lejanas que parecía que fueran de otro mundo. Lloró…

Tras un tiempo indefinido, la puerta se abrió y una Flygon entró con un cuenco de bayas Meloc rosadas, Sevin levantó la mirada, con los ojos enrojecidos y fríos.

–¿Por qué lloras? ¿Te duele?– Sevin negó con la cabeza y trató de recuperarse un poco, pero le costó bastante. La Flygon se presentó como Natacha y le dejó el cuenco con las bayas, diciendo que cuando estuviera dispuesto podía bajar.

Sevin se comió todas las bayas y bajó con el cuenco a una cocina donde Jarrú desayunaba, también bastante afectado, pero no tanto como él, al fin y al cabo Jarrú tenía nervios de acero.

Cuando terminaron salieron a tomar el aire cruzaron huertos donde algunos pokémon trabajaban y pronto llegaron a los límites de la granja, subieron a un montículo, donde se sentaron, sin mediar palabra.

–¿Qué vamos a hacer?– Estalló al final Sevin– ¡Esto es una locura!

–¿No te ha quedado claro aún?– respondió Jarrú, sereno– Tenemos que salvar la dimensión de los pokémon de una colisión con la de los humanos.

–¿Vamos a hacer caso de ese estúpido sueño mío? ¡Tenemos que encontrar la manera de volver a casa!

–No fue un sueño, bueno, o sí, no sé, solo quiero decir que está claro que ese sueño está relacionado con nuestra conversión en pokémon, sería mucha casualidad que soñaras con pokémon el mismo día que te conviertes en uno, ¿No crees?

–Soy un fanático de pokémon, Jarrú, ¿Tú sabes la cantidad de veces que sueño con pokémon?

–muy bien, ¿Y en cuántos de esos sueños sientes DOLOR?

–Tienes razón, además es nuestra única pista a seguir.

Jarrú miró al cielo, el sol estaba muy alto, ya debía ser mediodía. Decidieron volver a la granja para estar listos para la hora de la comida, así que los dos pokémon volvieron, cojeando, a la granja.

Cuando llegaron, los pokémon y comían en la mesa de un salón comedor, al que se accedía desde la cocina, por la puerta del fondo. El salón estaba parcialmente bajo tierra, por lo que era mucho más alto que las otras habitaciones, a diferencia de estas, el techo no era de barro, sino de madera y troncos, al igual que el suelo, que chirriaba a cada paso. Las paredes estaban cubiertas de estanterías y vitrinas donde se almacenaban viejos objetos. Un bastón con un dragón tallado en la empuñadura, un antiguo casco similar a los de aviadores…

Cuando Jarrú entró en la habitación le llamó especialmente la atención una piedra brillante con una cadenita, en su interior centelleaban unas formas de colores, parecía estar llena de energía.

–Es una Salamencita, una Megapiedra, me lo ha explicado Lorenzo.– Dijo Martín, que ya estaba sentado y comiendo a la mesa, al percatarse de la mirada de Jarrú.

–¿Has visto, Sevin, cómo brilla?– dijo el Bulbasur girándose hacia su amigo, pero este estaba absorto mirando el casco azul que se encontraba en una vitrina cubierto de polvo, casualmente, era el mismo que su mejor amiga había llevado un día, era su accesorio favorito…

–Naushika… –Murmuró Sevin con los ojos húmedos– ¿Por qué, por qué te fuiste…?

–¿Te pasa algo?– Preguntó Lorenzo, un Salamence, padre de la familia Drake.

–Sevin está un poco triste– Respondió Jarrú acercándose a Sevin para consolarlo, ha perdido una amiga hace poco.

Todos se sentaron a la mesa y empezaron a comer tranquilamente.

–Bueno, y… ¿De dónde venís?– preguntó Lorenzo en su tono serio de siempre.

“No es buena idea decirles que somos humanos y nos hemos transformado en pokémon , nos tomarían por locos, además, no sabemos qué papel ocupan los humanos en esta dimensión” Pensó Martín.

–Ejm… Jarrú, ¿Por qué no se lo cuentas tú? Ya sabes que a mí me da corte hablar en público…– inventó Martín intentando que su amigo le sacara del apuro de tener que inventarse una historia para toda su vida en cinco minutos.

–Porque me duele la garganta, esta vez te toca hablar a ti, colega– se escaqueó Jarrú con una sonrisilla traviesa en los labios.

–Em… pues resulta que…

–Nosotros nos despertamos hacía unos días solos en un claro del bosque, tal y como nos veis ahora, no recordamos nada de nuestro pasado, pero unos fuertes lazos nos unen, como si hubiéramos sido amigos de toda la vida.– Sevin, sabiendo que la necesitarían tarde o temprano, había preparado una historia con antelación, sencilla, pero eficaz.

–Uau, que curioso– exclamó Erik, flipado.

–Si no recordáis nada, no sabréis que hacer o adonde ir, si queréis, podéis quedaros aquí y formar parte de la familia, un poco de ayuda con tanto trabajo siempre es bienvenida.– habló Natacha, ignorando el brillo de desconfianza y escepticismo en los ojos de Lorenzo.

–Muchas gracias, pero no– Intervino Martín– durante este tiempo hemos podido hablar con algunos pokémon, nos hemos dado cuenta de que algo extraño sucede en el mundo, los pokémon locos, esos Laberintos Misteriosos… Queremos ayudar, y hemos decidido crear un Equipo Explorador con esa causa, así que cuando estemos preparados nos dirigiremos hacia Villa Humus, he oído que allí hay un Gremio de Exploradores.

La mesa quedó en silencio, pero solo fue un momento hasta que Erik irrumpió con la pregunta que el Pichu estaba esperando.

–Mamá, papá, he decidido retar otra vez a mi hermana a un combate, me ¿Dais permiso?

Lorenzo y Natacha se quedaron sorprendidos. Aparentemente Erik había combatido hacía poco con Lucy y había perdido, por eso sus padres no entendían como había reunido fuerzas en tan poco tiempo. Lucy también parecía desconcertada. Al fin y al cabo, esa misma mañana había entrenado con ella.

–como quieras, esta tarde puedes batallar con ella, pero… ¿Seguro que estás preparado?

–Y tanto que lo estoy, esta vez seguro que gano.

–Va a quedar más aplastada que una tortilla al paso de un Donphan– Le susurró Martín a Erik y los dos soltaron una carcajada.

Sevin y Jarrú estaban confusos, Martín parecía haber estrechado lazos rápidamente con Erik y tener más información que ellos, había tomado muchas decisiones de manera independiente.

Al terminar de comer los tres amigos fueron a charlar al patio hasta que se hiciera la hora de la batalla. Martín bromeaba constantemente y Jarrú estaba de buen humor, pero Sevin no podía quitarse de encima todos esos recuerdos, la tristeza…

–Waw! ¿Has oído eso Sevin? ¡Están habiendo problemas en el mundo pokémon, están apareciendo unos extraños lugares llamados laberintos misteriosos donde los pokémon se vuelven locos!

–Si hubierais jugado a pokémon Mundo Misterioso como yo no os resultaría tan raro, fue lo único que respondió el Riolu, completamente absorto en sus pensamientos.

Tras largas horas llegó el momento de la batalla, Los tres pokémon se dirigieron hacia el campo de batalla, donde ya estaban Natacha, Lorenzo y los hermanos pequeños de Erik y Lucy. El Shelgon y la Vibrava estaban en el campo de batalla.

Con ellos ya sentados, la batalla dio inicio, la manera de luchar de Erik no parecía haber cambiado mucho, fallaba Dragoaliento tras Dragoaliento mientras que Lucy le asestaba continuos ataques rápidos que el Shelgon atenuaba con su armadura.

–¿Habéis visto?– rio Martín– ¡falla más que una escopeta de feria!– Sevin y Jarrú estaban confundidos ¿Qué le hacía tanta gracia? Martín, se suponía que estaba del lado de Erik, y este estaba perdiendo.

–¿Por qué te ríes? Erik va perdiendo.

–Está todo planeado, ya verás– Contestó Martín.

En ese mismo momento, Lucy asestó un golpe crítico a Erik que le acertó en la cara, haciéndole un corte en la frente. Erik decidió que era el momento de actuar, replegó las patas en su coraza y echó a rodar embistiendo a Lucy antes de que esta pudiera levantar el vuelo de nuevo. El golpe fue muy duro y, aun siendo resistente al tipo roca de ese ataque Desenrollar, Lucy cayó al suelo, aturdida… y vulnerable. Sin parar de rodar, Erik dio la vuelta y dejó KO a la Vibrava pasando por encima de ella. El combate había terminado.

–¡Te lo dije! Lo hizo– Dijo Martín mientras saltaba a abrazar a Erik, celebraron durante unos minutos esa victoria, y luego atendieron a Lucy que estaba muy débil.

–Hijo mío– Preguntó Lorenzo a Erik– ¿Cómo has aprendido Desenrollar? Un Shelgon como tú solo lo puede aprender por tutor de movimientos y el Anciano Tutor vive en el Desierto Árido.

–Me lo ha enseñado Martín, parece que no tiene ni idea de combates pero es todo un experto.

–Joven amigo– Dijo el Salamence dirigiéndose al Pichu– El don del tutor de movimientos es un don muy especial y escaso, me dijo un día un entendido en la materia, aprovéchalo bien.

El resto del día transcurrió sin complicaciones. Los tres amigos decidieron partir el día siguiente, nada más saliera el sol. Natacha, muy atareada como siempre les había preparado una bolsa de víveres para el viaje, puesto que sería un camino largo y peligroso… Y así, temprano, para poder descansar bien, se acostaron, aunque Sevin no supiese que iba a tener una noche plagada de pesadillas…


Ale, ya está. Sí, lo sé un poco corto. Es que la última parte está hecha con prisas. Intentaré enrollarme un poquito más en el próximo.
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#17

Capítulo 6

Capítulo 6

Hola, si alguien todavía lee esto por favor que comente porque escribir sin comentarios es desesperante, pero bueno, aún hay esperanzas, aquí tengo un nuevo capítulo: El Camino a Villa Humus

Spoiler

CAPÍTULO 6: El Camino a Villa Humus


Amanecía. El sol se levantada por el horizonte, entreviéndose ya por entre las copas de los verdes árboles, visto así podía hasta parecer un lugar bonito e inofensivo… Pero no.

Jarrú sabía que no.

El Bosque Micelio se había convertido recientemente en un horroroso lugar. En ese bosque que antaño había sido una transitada ruta comerciante ahora los pokémon se volvían locos y atacaban a todo lo que veían, por culpa de los numerosos laberintos misteriosos que ocultaba. Laberintos que de alguna manera tenían que ver con la transformación de tres niños en pokémon…

El Bulbasur estaba sentado sobre su cama y miraba medio adormecido por la ventana, cuando vio que el sol empezaba a salir por entre los pinos del bosque, espabiló y fue a despertar a sus amigos. Abrió la puerta de su habitación y empezó a caminar hacia la de Sevin. Cuando llegó entró y vio que su amigo ya estaba despierto, atándose el pañuelo al cuello. Ninguno de los dos había conseguido dormir, pues era la primera noche que intentaban dormir en aquel mundo.

–Tu tampoco has podido dormirte ¿No, Sevin?– Preguntó Jarrú aun sabiendo cual iba a ser la respuesta.

–A decir verdad sí me he dormido, solo que luego me he despertado cuando no quería– Al ver que su amigo no comprendía, añadió– Pesadillas.

Después de aquello fueron a despertar a Martín, y de verdad les costó, pues parecía que Martín era el único al que no le había afectado el cambio pues dormía tranquilamente. De hecho cuando le intentaban levantar incluso les tiró la almohada para seguir durmiendo.

Una vez estuvieron todos despiertos bajaron a la cocina para recoger su bolsa de víveres. Un pesado saco con todo tipo de bayas y tarros de productos especializados para diferentes ocasiones. Cuando llegaron abajo, allí les esperaba Lucy, la Vibrava, no estaba trabajando con los demás en los campos de la granja porque estaba débil del combate del día anterior, la Pokémon, que parecía estarles esperando les dijo así:

–Chicos, os quisiera pedir un gran favor. Sé que vais a formar un grupo explorador. Yo, desde siempre he querido formar uno, pero no tenía a nadie con quien hacerlo, así que, cuando pasa uno por las cercanías, les pido que me admitan, pero me rechazan. ¿Vosotros me admitiríais en vuestro grupo?

Los tres amigos se quedaron perplejos, no esperaban que les fuera a pedir eso, pero Martín, siempre alegre y de buen humor, dijo:

–¡Por supuesto que te admitimos! Pero primero debes recuperarte, después de la batalla de ayer no estás preparada para viajar ¿Me equivoco?

–Estás en lo cierto, pequeño amigo, cuando me recupere, iré a veros a villa humus.

Tras aquella conversación salieron a los campos de la granja. Hacía un día caluroso y La familia Drake trabajaba en los huertos. Los tres amigos recorrieron el sendero que conducía a los límites de la granja y de camino se cruzaron con Erik, Natacha y Lorenzo que los despidieron con la mano. Cuando llegaron a la puerta de la granja, hecha de metal, la abrieron. Chirriando, el portón se abrió para mostrarles un camino, y tras él el bosque Micelio. La granja estaba en una colina y por ello se podían vagamente vislumbrar, en el horizonte, los límites del espeso bosque, y más allá, una tierra completamente amarilla.

La parte del camino que torcía a la derecha subía poco a poco hasta perderse de vista en la cima de una montaña que, aun siendo muy alta no parecía fría en absoluto. Por el contrario, el camino que giraba a la izquierda se iba estrechando hasta que, más abajo, el bosque se lo tragaba completamente. A la izquierda, tenían un cartel que decía: Villa Humus. En cambio, a su derecha, había otro que decía: Monte Nueva Tierra, Cordillera Barrera. Ellos sabían que tenían que girar a la izquierda.

Comenzaron a andar, a medida que se acercaban al bosque, sentían como si el mundo a su alrededor perdiera color, volviéndose gris, y un frío tremendo les helara los huesos.

Poco a poco el bosque se volvió completamente sombrío y gris. Después de un ratito caminando, el día que hacía unos minutos se mostraba hermoso ahora parecía oscuro y siniestro. El bosque era una barrera compacta que se extendía a los lados del angosto camino, repleto de extrañas y misteriosas sombras, que se alargaban, corrían o se escabullían; de vez en cuando se podían oír a lo lejos gritos agónicos de pokémon. Para rematar, una opaca bruma blanca verdosa había empezado a salir del bosque y a la larga les impedía ver un palmo más allá de sus narices.

"esta bruma que ha aparecido de repente ¿Será una señal de qué estamos entrando en un laberinto misterioso?" Se preguntaba Sevin "Lo sea o no, este bosque es inquietante"

Tras mucho tiempo caminando, el aire estaba tan saturado de tensión que podría cortarse con un cuchillo, así que Jarrú, siempre atento, propuso parar para descasar y echarse algo a la boca. En la bolsa de víveres había todo tipo de objetos especializados pero poca comida. Al fin y al cabo eran las sobras de la granja y suele sobrar lo que no se usa mucho. Solo había unas latas de Magikarp con Baya Tamate, unas sopas de ingredientes no especificados y unos paquetes de galletas.

-¡Magikarp! ¡Qué vergüenza enlatar Magikarp! ¿No son también pokémon acaso? ¿No tienen sentimientos? ¡Antes muerto que comer de eso!– Exclamó Jarrú, indignado

–¡Bah, los Magikarp me importan un comino! ¡Tengo tanta hambre que me comería hasta a Sevin!– Bromeó Martín, esperando que Sevin se riera o le respondiera con otra broma, pero Sevin ya había abierto una lata de sopa y bebía con la mirada perdida sin escucharlos. Martín intentó llamarle la atención, pero Jarrú le apoyó una mano en el hombro y con una mirada le indicó que Sevin seguía afectado por la pérdida de Naushika, era increíble todo lo que Jarrú podía decir con una mirada de sus afilados ojos.

Durante un rato, el bosque se mantuvo tranquilo, con el rumor de las hojas de fondo. La bruma que salía del bosque era húmeda y les mojaba el pelaje, pero ellos se iban acostumbrando, pese a todo, Sevin pensaba que había algo muy siniestro en aquel bosque, levantó la mirada y vio que Jarrú ya no comía sus galletas, en lugar de eso clavaba su mirada en un punto del bosque con las orejas tiesas, alerta. “Algo no va bien” pensó Sevin.

–Chicos… Me ha parecido oír algo, ¿vosotros lo habéis oído también?– preguntó Jarrú confirmando las sospechas de Sevin.

–Bah, no flipes, ¡Esta bruma te está reblandeciendo los sesos!– bromeó Martín, pero Sevin le hizo callar con un gesto, él no había oído nada, pero confiaba ciegamente en los sentidos de Jarrú así que agudizó el oído y escuchó con atención, y entonces lo oyó.

Era casi un susurro entre la maleza, sonaba muy lejano y Sevin no supo identificar de que se trataba al principio.

–Son pasos– dijo Jarrú respondiendo a su muda pregunta– pasos que corren por el bosque, vienen hacia aquí.

En ese momento un sonido un poco más fuerte los sobresaltó a todos y una humareda de polvo y hojas se elevó por encima del bosque.

–¿Qué fue eso?– exclamó Martín alarmado– parece que alguien se ha tirado un pedo gigante.

–Esto es serio, preparaos para luchar si es necesario– Le respondió Jarrú– se trata de algo grande.

Sevin se puso en guardia, por su mente pasaron todo tipo de especulaciones sobre lo que podía venir a continuación, tras recibir el duro golpe de perder todo lo que conocía se había vuelto serio y calculador, no estaba emocionado ni tenía miedo de lo que podía salir de entre los árboles pero nada de eso le preparó para lo que vino a continuación.

Los agudos ojos del Riolu detectaron movimiento entre la maleza, todos sus sentidos se agudizaron y sus músculos se tensaron, entonces, de un arbusto saltó un Eevee gris que corrió a través del camino, cuando les vio, se volvió y con una voz femenina que a Sevin le pareció muy bonita les pidió:

–¡Ayudadme!

Martín dio un paso adelante, alarmado, pero Jarrú le saltó encima, tirándolo al suelo.

–¡¿Qué demonios haces?!– gritó Martín, pero se mordió la lengua pues una especie de onda sonora que brillaba con una intensa luz blanca salió del bosque cegándoles y provocando un gran estruendo. Sevin pudo ver como pasaba justo por encima de Jarrú y Martín y se estrellaba contra la Eevee. El Impacto hizo a la Eevee caer hacia atrás con violencia quedando inconsciente.

–¡Mecachis! ¿Qué fue eso?

–Creo que ese tipo ha tenido que ver– dijo Martín señalando a un Exploud que había salido del bosque y corría hacia la Eevee con los ojos inyectados en sangre.

Martín se levantó y rápidamente se plantó entre el Exploud y la Eevee

–Oye, cabeza buque, ¡Métete con alguien de tu tamaño!

La bestia azul, que parecía haber sido poseída por un laberinto misterioso al igual que el Scolipede con el que se habían encontrado la última vez que entraron en el bosque, no dio señales de haberlo entendido, únicamente se volvió y atacó a Martín con otra onda sonora, un ataque Vozarrón, habían conseguido atraer su atención. Martín esquivó el ataque ágilmente y, dando do volteretas en el aire se plantó tras el Exploud.

–¡Aaaaalaaa! ¡Qué ágil soy ahora! Esto de ser un pokémon no está na…– El Exploud interrumpió a Matín dándole un manotazo que le hizo volar por los aires cual Pidgey con las gafas hechas sopa.

–¡Mecagüentuvozdebarcomalditomonstruoconcaradeaberracióóóóóóóón!!!– fue lo último que pudo decir Martín antes de aterrizar metros más allá, de donde no se levantó.

El Exploud se volvió entonces hacia la Eevee dispuesto a acabar con ella. Jarrú y Sevin cruzaron una rápida mirada y el Riolu salió corriendo al encuentro de la bestia.

Cuando el Exploud ya levantaba su gran brazo, dispuesto a segar la vida de la pequeña criatura plateada algo llamó su atención, se giró, para encontrarse con un pequeño ser azul que le desafiaba con la mirada. Si el Pokémon hubiera tenido sentimientos, seguramente se habría reído de que un Riolu tan minúsculo osara desafiarle, pero en la mente de el Exploud solo había Furia y confusión en ese momento, por lo que se limitó a levantar los brazos dispuesto a descargar un mortal puñetazo sobre esa pequeña molestia… sin revisar la retaguardia. Cuando los musculosos brazos del Pokémon se alzaban por encima de su cabeza, unas lianas verdes se enroscaron en torno a ellos y tiraron de él hacia atrás, desequilibrándolo, cayó pesadamente al suelo mientras las lianas se extendían por todo su cuerpo; intentó levantarse pero acabó hecho un ovillo en el suelo, completamente inmovilizado por el látigo cepa de Jarrú. Sevin saltó sobre él, le dirigió un gesto de aprobación a Jarrú y luego encaró al Exploud

–¡Esto es por la Eevee!– dijo descargando un fuerte puñetazo sobre el rostro del Exploud.

–¡Esto, por Martín!– exclamó mientras le soltaba otro puñetazo

Paró un segundo, miró con rabia a los ojos del Exploud, concentró toda su ira en sus manos, notó como la energía fluía por ellas, entonces atacó la cara del Exploud con un fuerte Palmeo. En ese palmeo no solo descargaba su furia contra la bestia que había atacado a Martín, sino que también descargaba toda la frustración y la pena de las pérdidas sufridas recientemente, lo que de alguna manera lo hacía más fuerte.

–¡Y esto para desahogarme!!!

Solo entonces se quedó tranquilo.

Tras comprobar que el Exploud estaba inconsciente y atarlo con unas cuerdas que había en la bolsa de víveres, Jarrú fue a ayudar a Martín y Sevin hizo lo propio con La Eevee.

La Eevee estaba tumbada en el suelo de costado, inconsciente, su pelaje plateado estaba sucio y tenía un aspecto horrible, sus ojos cerrados estaban enmarcados por un flequillo que se extendía por el suelo. Su pelo se extendía hacia atrás en una curva que, a pesar de estar torcida, seguía siendo bonita. Sus orejas caían hacia abajo.

Sevin se esforzó en diagnosticar los daños, El Vozarrón la había golpeado en el pecho y silbaba al respirar por lo que supuso que tendría alguna costilla rota. Sevin estaba pensando en qué hacer cuando la voz de Jarrú llamó su atención.

–¡Sevin! Martín se está despertando

El Riolu fue rápidamente al lugar donde yacía Martín y, asombrado, exclamó:
–¡Vaya! ¡Tiene la cara como un tomate cherri!

En efecto, Martín estaba cubierto de sangre que parecía manar de una herida que tenía en el ojo izquierdo. El pequeño Pichu se incorporó quejándose

–Ayudadme… ¡Que no veo!

Sevin estaba preocupado así que habló con Jarrú.

–¿Qué vamos a hacer, tenemos dos heridos, la Eevee está grave y en este estado, no podemos pasar la noche aquí, tenemos que llegar a Villa Humus cuanto antes.
–No podemos correr cargando con la Eevee, además Martín no ve nada y necesita ayuda para caminar.

–¿¡Entonces, qué rayos hacemos!?– Exclamó Sevin histérico, pero Jarrú no le hizo caso, se había vuelto rápidamente hacia el Exploud, puesto que había detectado algún movimiento.

La gran bestia azul había cortado las cuerdas y ahora se erguía ante ellos con una mirada confusa.

–¿Qué está pasando aquí?– Preguntó el Exploud con una voz grave y gutural– ¿Dónde estoy?

Jarrú captó en seguida lo que estaba pasando, el Exploud, al ser derrotado, había vuelto en sí y no recordaba lo que había pasado, así que le dio una ligera patada a Sevin, que lanzaba al Exploud una mirada hostil, indicándole que no atacara, y respondió a la pregunta.

–Fuiste poseído por un Laberinto Misterioso, nos atacaste y te derrotamos, pero has herido a dos de nuestros compañeros, y ahora necesitamos llegar cuanto antes a Villa Humus.

El Exploud reflexionó durante unos segundos mientras Sevin pensaba que no estando poseído, ese Pokémon no era tan atemorizante.

–Vale, tengo una idea– dijo el Exploud y alargó el brazo para agarrar a Jarrú y subirlo a su lomo, hizo lo mismo con Sevin y después, cuidadosamente, cargó con Martín y La Eevee.

–Yo os llevaré rápidamente a Villa Humus, espero que me perdonéis por todos los problemas que os ha causado, durante el camino os contaré mi historia.

El Exploud emprendió su marcha por el bosque, corriendo a toda velocidad bajo un cielo de matices rojos y naranjas sobre el que empezaban a juntarse negros nubarrones que pronto empezaron a descargar una lluvia torrencial.

–Yo me llamo Urt y soy un comerciante de objetos como MTs MOs y Carameloraros, estaba de travesía por el bosque cuando mi hermano, que trabaja conmigo, vio algo en el bosque y se internó en él. Como no volvía decidí ir en su busca, pues bien, me perdí. Lo último que recuerdo es caer dormido a la sombra de un árbol.

Poco a poco, el bosque se fue volviendo menos denso y el camino de tierra dejó pasar a una carretera de adoquines. En el negro horizonte, frente a la luna, se recortaba la silueta de una ciudad de negros tejados y muchas chimeneas. Cuando se internaron en ella, ya era noche cerrada y la lluvia les golpeaba insistentemente sobre la cabeza, empapándolos y haciéndoles sentir un intenso frío. Sevin no recordaría mucho de aquella noche puesto que solo veía los puntos borrosos de la luz de las velas que iluminaban la ciudad en el interior de unas altas, negras farolas, de lo que sí que pudo darse cuenta, es de que Urt los llevó subiendo una colina hasta un lugar donde se pudieron acostar por fin.
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#18
Bueno...que decir, el capítulo me ha encantado, y lo que mas me ha gustado de el ha sido el toqué humorístico que le has dado, sobretodo lo de los magikarps enlatados con baya tamate(creo)se me asemejaron a sardinas enlatadas en escabeche xd tal cual.

Respecto a lo demás pues n osé que decir, muy bien solo que yo al contrario de la mayoría, pienso que teh as pasado tres pueblos con la batalla.

Ah, y no desesperes si no hay comentarios, pues aunque la gente te lea, mi has veces pasan de comentar pues.... porque sí^^

Pd: sé que no soy el mas indicado para decirlo, pero la p
*;)¡Monstruos!*;)

#19
Hola, estoy muy feliz porque por fin me comenta alguien así que he hecho un capítulo nuevo más rápido para no hacer esperar y porque ahora tengo muuucho tiempo libre que dedico al completo al fanfic y al comic del fanfic del que os dejo el enlace —> AQUÍ

También tengo un nuevo título (En progreso) Para el FanFic ➘➘➘

Spoiler


Ahora respuesta al comentario de Sly (Información sobre el fanfic incluida)

Spoiler
Me alegro de que te haya gustado el capítulo y te agradezco que comentes, mola mazo.

En cuanto a lo de los magikarp yo estaba pensando más en el atún con tomate pero da igual ^^

Lo de que me pasé con las batallas... bueno, yo en mi fanfic intento darle un modelo de daños realista a los pokémon, quiero decir pichu es un conejo, si un bicharraco como exploud le mete un manotazo tiene suerte de que no le arranque la cabeza. En mi fanfic no vas a ver eso de que un rayquaza le usa hiperrayo a un caterpie y este no se muere... ¡Se debilita! pues en mi fanfic se le saldrian las entrañas (si, soy un bruto)

En cuanto a lo de los comentarios ya sé que hay gente que no comenta por que sí pero yo, como todo el mundo amo que comenten las cosas que publico y, si no me comentan se me quitan las ganas de escribir, en cambio, si me comentan mucho, siento como si fuera mi deber escribir más para no defraudar a mis lectores

Ah, otra cosa, perdona mi ignorancia pero no entendí que querías decir con la última línea


Ahora, voy a hablaros sobre el nuevo capítulo que he preparado. Es mas corto porque no hay mucho que contar, esta es un capítulo únicamente para enlazar dos partes del fanfic y de paso para dar más información esencial sobre lo que está pasando, de mano de la misteriosa Eevee gris en este capítulo Sevin también experimentará un cambio...

Ahora el capítulo ⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩⇩

Spoiler
Capítulo 7: La Historia de la Eevee

Una habitación vacía, con tan solo una tele y un sofá, en la máquina se retransmitía un programa de noticias “El misterio de los tres chicos que murieron hace cuatro días en una localidad española aún no se ha resuelto, la autopsia no dice nada…” decía el presentador mientras imágenes de tres distintos funerales pasaban por la pantalla.

Un gran sótano, un lugar atiborrado de cajas y ordenadores, un hombre que parecía bastante viejo destrozaba a golpe de martillo una gran máquina, el EGA, el prototipo de una maravilla científica que habría podido cambiar el mundo. Unos pequeños diamantes resbalaban por las mejillas del hombre, estaba llorando.

Sevin abrió los ojos de golpe, sudando, había sido una pesadilla. Después de un rato, sus ojos se adaptaron un poco mejor a la escasez de luz y pudo ver un techo surcado por vigas de madera. Tras situarse un poco Sevin dedujo que se encontraba en el gremio de exploradores, todo había sido un sueño. Aunque ya casi había perdido la esperanza, por instinto se miró las manos y éstas le devolvieron una imagen con de unas patas con unas almohadillas que sobresalían de el pelaje azul por la palma y una protuberancia ósea por el dorso “Como las de un Riolu” Pensó Sevin, resignado. Observó a su alrededor, estaba recostado sobre un montón de paja, en una habitación con paredes de madera, únicamente amueblada con un baúl y otras dos camas de paja como la suya, sobre las que descansaban dos figuras muy familiares.

La primera dormía profundamente, hecha un ovillo, era amarilla, tenía dos grandes orejas y se podía apreciar una venda en su cabeza. Era Martín, el Pichu.

La segunda era verde, tenía un bulbo en la espalda y al principio a Sevin le pareció que miraba por la ventana, que mostraba un hermoso paisaje nocturno, pero al fijarse más se dio cuenta de que lo miraba fijamente a él.

–Sevin…– Le susurró la criatura verde, Jarrú, el Bulbasur– ¿Estás despierto?

–Sí, Jarrú, estamos en el gremio de exploradores ¿No?

–Sí. Mira por la ventana, Villa Humus es espléndida.

Sevin miró a través del cristal y descubrió una ciudad, más grande de lo que él había pensado que se despertaba ante los primeros rayos del sol que se asomaba ya por el verde horizonte. Las casas eran bajas, la mayoría de dos o tres pisos de altura, con esbeltas ventanas por las que se asomaban todo tipo de pokémon. Sus tejados, muy afilados, ligeramente curvos hacia dentro y hechos de pizarra negra contaban con múltiples ventanas y chimeneas de las que manaba humo abundante. Ese humo se arremolinaba y creaba un telón gris que tapaba el cielo, siendo lindo a su manera y dándole a la ciudad un aspecto invernal.

Sevin estaba entusiasmado con ese paisaje, pero no tuvo mucho tiempo para contemplarlo puesto que la puerta de la habitación se abrió con un chirrido.

El Riolu y el Bulbasur se giraron para ver como una Gardevoir y un Smeargle entraban en la habitación y los miraban con un rostro de gravedad.

–Por favor– si estáis dispuestos ¿podríais explicarnos lo que pasó ayer?– Preguntó el Smeargle.

–¿¡Cómo está la Eevee!?– Preguntó rápidamente Sevin ignorando la pregunta de los dos extraños. El Smeargle le hizo un gesto a la Gardevoir y esta habló con una voz grave

–Como médico del gremio yo os informo de que la Eevee se recuperará.

El rostro del Riolu se iluminó y por primera vez en varios días, Jarrú le vio sonreír.

–Yo soy Alberto– empezó de nuevo el Smeargle– Dirijo el gremio de exploradores de Villa Humus y me gustaría saber qué pasó ayer para que dos de vosotros estéis heridos.

Entre Sevin y Jarrú le contaron a Alberto todo lo que había pasado desde que habían llegado a ese mundo, omitiendo, claro, la parte de que antes de eso eran humanos. Cuando terminaron de hablar, Alberto y Rosa, la Gardevoir, parecieron relajarse un poco. Sevin tenía muchas ganas de hablar con la Eevee “No hay muchas Eevees grises. Tiene que ser la misma que vi salir de la máquina de Naushika y, si es ella, podría contarnos datos que nosotros no sabemos y, puede que Naushika siga viva…” pensaba.

–Podemos… ¿Hablar con ella?– preguntó al fin el Riolu.

–No creo que sea buena idea…– Cortó Rosa– La Eevee está un poco… desorientada.

–¿A qué te refieres?– preguntó Sevin de manera ligeramente violenta.

–Ella… ha intentado golpearnos, nos ha llamado alucinación y ha dicho desvaríos muy raros… como por ejemplo que ella era una humana, o algo así.

Sevin se quedó de piedra, una sospecha empezó a surgir en su mente, pero tuvo que sacudirse las ideas antes de continuar.

–¿Os ha dicho algún… nombre?– Preguntó el Riolu con una llamita de esperanza en el corazón, que le latía a mil por hora.

–Sí– Afirmó Rosa– Dijo que se llamaba… Naushika.

Esa vez Sevin sí se quedó pasmado, palideció hasta quedarse completamente gris y su corazón pareció pararse por un momento. El mundo a su alrededor se congeló y una sola palabra resonó en su cabeza mientras lágrimas de felicidad resbalaban por sus mejillas
“Naushika…Naushika…Naushika…Naushika…Naushika…Naushika…Naushika…Naushika…”

–¿La conoces?– Preguntó Alberto extrañado por su reacción.

–Digamos… – respondió Jarrú dando pequeños codazos a Sevin para que reaccionara– que ha oído hablar de ella.

–Yo…– empezó Sevin aún medio embobado– creo que puedo hacerla entrar en razón.

–¿De veras?– preguntó el Smeargle escéptico– en ese caso ven conmigo.

Jarrú se apresuró a seguir a Sevin, pero este le indicó con una mirada de sus ojos verdes que se quedara con Martín “Esos ojos” pensó Jarrú “Han recuperado algo que habían perdido… Ese brillo… La esperanza, las ganas de vivir…” Algo de la felicidad de Sevin se contagió a Jarrú que, con una auténtica sonrisa se volvió a seguir mirando por la ventana.

Rosa y Alberto condijeron a Sevin a través de un largo pasillo con paredes rocosas semejantes a las de una cueva con muchas puertas. Algunas de ellas estaban entreabiertas y dejaban ver habitaciones como la suya. Cuando el pasillo terminó llegaron a una amplia sala también con paredes y techo de roca y pocas ventanas. Llevaron al Riolu hasta una puerta blanca con una gran cruz roja encima. Sevin dedujo que sería la enfermería. Cuando abrieron la puerta pudo ver un largo pasillo de un color blanco inmaculado con puertas a ambos lados, avanzaron unos metros hasta que se detuvieron frente una de esas puertas, tenía una pequeña ventana de cristal en la parte superior y por ella Sevin pudo ver una Eevee plateada que descansaba boca abajo sobre una camilla. Llevaba una especie de corsé que le protegía las costillas y estaba atada de pies y manos a la camilla, probablemente para impedir que golpeara a los médicos.

Rosa le abrió la puerta y Sevin entró en la habitación, oyó como se cerraba la puerta tras de sí y se acercó a la Eevee, ahora la veía diferente, su flequillo largo y su pelo… iguales a los de Naushika ¿Cómo había podido estar tan ciego? Sonrió.

Se acercó y acarició el pelo de la Naushika para despertarla. Sus párpados se abrieron levemente para mostrar unos ojos anaranjados, parecía tranquila, pero solo duró un segundo, en cuanto le vio explotó en un lío de insultos lo que hizo retroceder a Sevin de un salto.

–¡No me toques, maldita alucinación! ¡Solo eres producto de mi mente! ¡Fuera! ¡Quiero despertar ya!– Dijo mientras luchaba por liberarse.

–Naushika…– Dijo Sevin suavemente y consiguió enmudecer a la Eevee de inmediato, su rostro no lo reflejaba, pero el Riolu sabía que la había sorprendido, ahora tenía toda su atención…

–Soy yo ¿Me reconoces, Naushika?– Los ojos de la criatura plateada se abrieron como platos y le miró fijamente a los ojos, a sus ojos verdes, los que habían recuperado su brillo al saber que ella estaba viva.

–Sevin… ¿De verdad eres tú? ¿Qué está pasando aquí?

–Te lo contaré, pero ahora, haz lo que yo te diga...


Sevin terminó su relato. Naushika lo miraba incrédula. Se encontraban en su habitación sentados sobre las camas de paja junto con Martín, que llevaba un parche y una venda en el ojo y Jarrú. Alberto y Rosa habían dejado ir a la Eevee tras comprobar que sus heridas sanaban y ya no estaba tan confusa. Ya no llevaba el corsé pero debería guardar reposo por unos días. En cuanto a Martín, necesitaría unas lentes especiales, pero no perdería la visión, aunque entonces, como aún no tenía sus gafas no distinguía un Wailord de una zapatilla. Acababan de terminar de contar a Naushika lo sucedido y ahora esperaban ansiosamente oír su historia.

–El Editor Genético Avanzado o EGA era el último proyecto de mi abuelo– Empezó Naushika– Era una máquina que era capaz de cambiar los genes de un ser vivo y estimular la regeneración celular para obtener unos cambios inmediatos. Originalmente fue concebida para utilidades como curar el cáncer u otras enfermedades que tengan que ver con los genes pero yo vi más allá.

>>Pensé que podía hacer cosas como cambiar la anatomía de un ser vivo así que experimenté bajo la supervisión de mi abuelo con animales de laboratorio y conseguí otorgarles diferentes habilidades como lanzar chorros de agua producir fuego, hojas y soltar descargas eléctricas ¡Como los pokémon!

>>Se me ocurrió algo si era capaz de otorgar habilidades de pokémon ¿Por qué no iba a ser capaz de crear un pokémon? Así que, hace unos meses me puse a trabajar, combinando ADN de diferentes animales y añadiendo diferentes habilidades, en el código genético de un Eevee

>>Cuando lo terminé, hace unos días, le propuse a mi abuelo aplicárselo a una persona “Es demasiado peligroso” me dijo, pero yo no estuve conforme así que hace seis días, por la noche, decidí probarlo yo sola; me metí en el EGA y me apliqué el código genético del Eevee conservando, claro está, mi mente intacta y, nada más salí, me desintegré y… Aparecí en este mundo, en un claro de ese horrible bosque.

–En el momento en el que Naushika se transformó en Eevee– reflexionó Jarrú con voz solemne– dejó de pertenecer a la dimensión de los humanos y la de los pokémon la reclamó, Naushika se fue a la dimensión que la pertenecía…

–Aquí está el anciano bulbo centenario relatando sus frases místicas– bromeó Martín –¡Oh, bulbo centenario, es tan grande tu sabiduría!– Todos echaron a reír dispuestos a pasar una noche divertida.


Bueno, esto fue todo. Espero que os haya gustado y espero muchos, muchos, muchos comentarios juajajajaja...
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#20
O.o no me lo esperaba, la eevee...encima un experimento xd ni que fuera la tatatatatara tratara nieta de bill.

Por lo demás me ha gustado mucho, sí, corto pero muy bueno. Sigue así porque te has ganado a un lector ;D
*;)¡Monstruos!*;)