
Capítulo XXVI
Equipo
(26)
(2
3
(2
(22)
(15)— Nivel Promedio: 26 —
@Matthew
➤ Anterior: Playa
➤ Replay
➤ Superpoción usada en Marshtomp.
➤ Poción usada en Shuppet.
Ambos Pokémon cayeron debilitados. Su entrenadores dieron un paso atrás, como si intentaran retroceder. Mi ira había aumentado ¡debilitaron dos de mis Pokémon! No se los iba a perdonar tan fácilmente; no me agradaba para nada que alguien hiriera a mi equipo.
—No querrán meterse— Exclamó uno de ellos, siempre manteniendo distancia. Había sido derrotado, pero aún así quería infundir cierto miedo en nosotros.
Omar permaneció detrás, de brazos cruzados. Yo comencé a caminar hacia adelante. Tomé una de las tantas rocas que el mar había arrastrado a la orilla, y con todas mis fuerzas la lancé hacia el chico, el cual cayó de forma seca al suelo, al recibir el impacto del golpe en su frente.
Me acerqué hasta él, colocándome en cuclillas. Lo miré fijamente por unos minutos, mientras el joven, impaciente y ahora nervioso, esperaba a que algo ocurriera. Tomé aquel broche con forma de listón que llevaba, saqué una de las puntas de aluminio y la clavé sobre su mano, que permanecía apoyada en el suelo a modo de sostén.
El chico lanzó un grito que espantó algunas de las aves que rondaban en el lugar. El silencio por un momento se vio invadido por sonidos que acompañaron el desgarrador quejido. La sangre había empezado a manchar la arena.
—Las circunstancias han cambiado. Ahora ustedes harán lo que les diga— Les dije, dirigiéndome a ambos.
La muchacha que permanecía en el fondo había comenzado a dar unos pasos hacia adelante. Su rostro preocupado no dejaba de observar al compañero caído. Había intentado realizar algunos movimientos en busca de atacar, pero se vio intimidada tras la enorme figura de Omar.
El joven retiró la parte clavada en su mano. Su compañera le alcanzó su abrigo, el cual utilizó para hacer presión en la herida.
Me acerqué hacia el cadáver del Pokémon que yacía sobre la orilla. A diferencia del anterior, este aún no desprendía un mal olor, pero el gel viscoso que se escapaba por las heridas producidas lograban el mismo efecto en el estómago de cualquiera.
—Yo no pienso meter mis manos allí.
Ambos se miraron, confundidos. No habían comprendido.
—¡No tengo todo el día! Alguno que venga hasta aquí y termine de sacar esas joyas.
La joven estuvo a punto de responder negativamente, hasta que al dar un paso hacia atrás notó el enorme cuerpo de Omar funcionando como un muro para detenerla. Caminó un par de pasos hasta la bestia muerta, y lentamente metió sus manos en el cuerpo, arrancando las joyas con fuerza. Su compañero aún se encontraba sentado en el suelo. Parecía mareado; uno podía notarlo por sus ojos entrecerrados y su piel cada vez más pálida.
—No trabajamos para ti, no pertenecemos a tu lado. Ni siquiera eres alguien.
—En este mundo no hay lados, sólo jugadores.
Tras oír la respuesta, la joven se quedó allí de pie. Tardó unos minutos en convencerse. Decidida pero inconforme, me entregó las joyas. Omar se acercó al chico, arrancó parte del liviano saco que cubría la herida, y con un nuevo pedazo de tela realizó un torniquete. A pesar de no haber perdido tanta sangre -ni de ser tampoco una herida tan grave como lo exageraba con sus expresiones-, pareció sentirse mejor.


Nvl 28 
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"¡¡¡Hola chica!!!" digo mientras por sus espaldas pongo mis manos sobre sus hombros, logrando asustarla ligeramente mientras ella se da vuelta para descubrir que era yo.
"Hooola!" dice sin mas una vez se le ha pasado el escalofrio, no ha dicho nada, pero estoy seguro que al igual que yo no tiene con quien pasar la excursion. Podria decir que es solo eso, pero en realidad es mejor tenerla como aliada en un lugar como este... si en el lago se puso como se puso, creo que en mi deber evitar problemas en un lugar como este en el que estamos mas en peligro de cosas como ataques de pubertad.




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