XXVI. Paraíso submarino
Parte 3/4.
@Skov. || [
@NaxTiger x
@Chululucha x
@Rocasaurio_ ]
Historiador
Cita de Skov.
Con dificultades y algún rasguño conseguisteis salir del agua para observar bien la zona. La noche estaba cayendo en el exterior, pero no pareció que os percatarais al momento.
La cueva submarina estaba iluminada por pequeños y múltiples cristales. Algunos os recordaban a Carabink, pero no os parecía ver ninguno.
Visteis que había una abertura que parecía dar a un pasillo, por el que podíais pasar. Caminasteis por el maravillados y comentando, que debían ser aquellos cristales. Cuando, poco a poco, comenzaron a iluminar menos. El túnel comenzó a hacerse oscuro, pero antes de que os dierais cuenta una luz hipnotizante se filtró desde el fondo. Vuestros Pokémon iniciales fueron hacia ella atontados, no respondían a vuestra voz, así que no os quedó más remedio que seguirlos.
Al final del túnel, un Inkay flotaba sobre una superficie de agua, seguramente desembocaba a una cueva marina.
Dos Corphish se interpusieron en vuestro camino y el de los Pokémon.
LvL 24
Respondón
Juego Sucio
Psicoonda
Hipnosis
Picotazo
LvL 20
Corte Fuerte
Doble Golpe
Fortaleza
Agarre
Rayo Burbuja
LvL 18
Adaptable
Protección
Fortaleza
Agarre
Rayo Burbuja
-Debéis pelear.
Nota: No podéis volver a atrás una vez hecha la pelea.
Dinoteam
[23] :677:[20] [23] [10] [20] [19]
— Nivel Promedio: 19 — |
[ . . . ]
Caminamos en el túnel iluminado por pequeños cristales hermosos de colores sin rumbo fijo, pero maravillados con cada paso que dábamos.
—¿Qué serán?—preguntábamos.
—Minerales, quizá.
—Y si es algo radiactivo...—dije en voz baja—, quizá hasta es vegetal.
Sin embargo, una luz más brillante proveniente del fondo del camino llamó nuestra atención y la de nuestros pokémon, quienes corrieron en su dirección nada más verla.
Corrí tras Shampú con todas mis fuerzas mientras gritaba —
Vuelve aquí, loco—. Para mi sorpresa, al final del camino había un Inkay brillando y flotando sobre un pequeño cuerpo de agua que había atraído a los pokémon hasta él.
Al ver al Inkay seduciendo vilmente a Shampú, supe que había que luchar, así que tomé la pokéball de Gáng y la lancé...o eso creí...la pokéball era la de Knight, quien encaró al Inkay sin pensarlo. Le ordené que regresara, temiendo que su debilidad ante los tipo psíquico lo dejara fuera de combate, pero el orgulloso Nidoran se negó y cargó contra el pulpo flotante.
Cita:
[COMBATE]
Inkay fue el que abrió el combate con un poderoso Psicorayo que Knight esquivó sin problemas para atacarlo con su cuerno con gran velocidad; el pulpo cayó al suelo y repitió su ataque, solo que esta vez acertó y provocó gran daño al Nidoran. Shampú seguía atontado por la luz de Inkay y al verlo ahí, con los ojos en blanco, Knight se levantó del suelo y volvió a atacar al Inkay con furia. Una y otra vez el joven Nidoran golpeaba al pequeño pulpo kawaii de forma implacable, hasta que grité —
Basta, Knight. Suficiente.—, el pokémon se detuvo y me dió tiempo a lanzarle una pokéball al Inkey y lo capturé.
[-1 Pokéball; ¡Inkay capturado!][/color]

Al finalizar la batalla Shampú entró en sí y confundido corrió hacia nosotros mientras la luz del lugar comenzaba a apagarse. Knight estaba parado inmóvil en el sitio donde terminó la batalla hasta que comenzó a brillar de la misma forma en la que lo hizo Shampú antes. Su tamaño se incrementó, así como el número de púas en su cuerpo, sus orejas crecieron y sus patas se volvieron más fuertes y gruesas. ¡El pequeño Nidoran había evolucionado en Nidorino! <
¡Puto amo!>, pensé mientras veía a Knight acercandose a ser un poderoso Nidoking.
[¡Nidoran evoluciona a Nidorino!]
Saqué a Strike de su pokéball, quien nada más salir supo que hacer, llenó su boca de brasas para iluminar la oscura cueva y al acercarnos al cuerpo de agua al final del túnel, Menma dijo —
Miren esto—. Parecía otro túnel submarino. Dudamos enormemente el entrar o no, pero Menma dijo algo que era completamente cierto, regresar era algo imposible. Las luces que nos guiaban antes se habían extinguido. Teníamos que seguir adelante y desear lo mejor.
Los tres nos pusimos los respiradores y metimos a nuestros pokémon a sus pokéball, excepto a los iniciales. Entramos de nuevo al agua, guiados por las pocas luces que, como luciérnagas, parpadeaban apunto de apagarse, así que apretamos el paso. Recorrimos un enorme túnel, uno más largo que el anterior. Había algunos Inkay que viajaban en la misma dirección que nosotros, así que supusimos que íbamos por buen camino. Finalmente vimos luz al final del túnel. Una boca del pasillo submarino se alzaba a la distancia, así que de inmediato nos dirigimos hacia ahí. Al salir quedamos maravillados con los que nos esperaba fuera del agua.
Un montón de pokémon de muchas especies estaban reunidos alrededor de un enorme cristal parecido a los pequeñitos que vimos antes, solo que este era GIGANTE y alumbraba todo el lugar. Los pokémon saltaban y jugueteaban a su alrededor, como si estuvieran bailando. Los Inkays flotaban iluminando con destellos el resto de la cueva. Vimos un par de Floatzel comiendo bayas cerca de ahí y unos Krabby marchando en el contorno del cristal.
—Creo que esto es mejor que mi trono de conchitas —dije con brillo en los ojos.
—Ahora sí que lamento que no hayas traído tu cámara, Roc —comentó Menma.
Es maravilloso lo que se esconde en las esquinas del mundo. Cada secreto esperando ser descubierto por las almas curiosas. Nunca me había sentido tan vivo como hasta este momento. Siento que puedo devorar el mundo.
[ . . . ]