Capítulo IX. El primer paso a la reencarnación
Tenía dos opciones: Seguir y encontrarme otro fantasma o devolverme y dormir. Pero quería a Lillipup en mi equipo, había tenido un lazo con él y era inevitable que dejara de pensar en él. Vi que Logan no me seguiría dentro del bosque, y no me detendría por él. "Que se quedé ahí", pensé un poco enojado porque no me siguiera y me ayudara. Él no entendía. Seguí. La imagen del bosque se tornó aun más oscura y sentía como el tiempo pasaba de manera lenta por mi preocupación y miedo.
- LILLIPUP!! - Grité, nadie respondía.
- PIIPPIPLUUUUUP! - Salió Diamtro de su pokéball y empezó a buscar conmigo.
Seguimos caminando por lo que parecieron horas, pero sabíamos que no habían pasado más de unos minutos. Vimos al cielo y la luna no se había movido ni un centímetro de ahí: Era la misma hora concluimos.
- Piii... - Dijo Diamtro mientras yo miraba a los alrededores, el collar alumbró del color del miedo mientras encontrábamos que una luz blanca provenía de la mitad del bosque, era una sensación que ya conocía y una forma que ya conocía. Recordaba al día anterior. Recordaba lo que había sucedido en estas pocas horas de academia: Era el niño fantasma de la primera vez. Me le acerqué sin miedo, puesto que de él sabía que no había nada que temer.
- Hola Royal - Le dije mientras veía como ya no estaba acompañado por un Klefki, sino por un Zoroark. Y su Zoroark cambiaba de forma a un Lillipup y de vuelta a un Zoroark. Miraba asombrado ante lo que estaba ocurriendo, Lillipup era un Zoroark y todo había sido un engaño.
- Hola Daniel, te estaba esperando - Me comentó - Estábamos, perdón - Aclaró sonriendole a Zoroark - Alguna vez has escuchado de la reencarnación? - Preguntó interesado mientras olía una pequeña flor y se la ponía a Zoroark en el pelo riéndose de él. La flor cayó y atravesó Zoroark después de un tiempo: Él también era fantasma.
- Pues sí, cuando mueres reencarnas en un otro ser viviente - Le expliqué brevemente a Royal, confundido por sus palabras.
- Bueno, te contaré nuestra historia entonces: Yo fui estudiante de Academia durante los años 1600. En esos tiempos no existían las pokéball y establecí un vínculo especial con este Zoroark, al parecer habíamos caído en cuenta de que estabamos destinados a estar juntos hasta después de la muerte, pues nosotros habíamos muerto el mismo día con solo pocos minutos de diferencia en una explosión, en un robo, un atentado que se hizo el equipo Gastly contra los Slowpoke, pues en esa época se batían en guerra, mientras que nosotros, los Abra, nos mantuvimos en paz - Se detuvo un momento y le sonrió a Zoroark, se notaba el amor que se tenían, así que por inercia le sonreí a Diamtro y había entendido que tomé la decisión correcta. - Entonces, - Volvió a reanudar la historia - Pues morimos y nuestros espíritus y almas se mantuvieron con esta forma. Mi novio lloró y en 1650 fue asesinado, nunca lo volví a ver, ni a su espíritu ni a sus residuos, nada. Zoroark se mantuvo fiel a mi lado y le prometí que al llegar el momento tomaría la forma de otro Pokémon o un nuevo entrenados, manteniendo su posición de estar a mi lado. Esperamos casi 500 años a que él volviera, veíamos personas todos los días, nuevas caras todos los años y después llegaste. El collar que cargas, nunca he visto otro desde 1600 que he vivido en ese castillo. Mi novio, al otro único que le he visto ese collar que indica las emociones, es... - Royal cayó sentado, impactado con Zoroark a su lado.
Pasaron varios minutos, Royal me veía ocasionalmente con impacto y yo tratando de consolarlo por algo que todavía no sabía si entendía correctamente, se le caía una lagrima que se desvanecía en el aire. Desaparecía.
- Zoroark me dijo que no eras su reencarcación y que seguiría esperando conmigo pero eso hora. Ese cristal que llevas en tu bolsillo, que el guarda te dejó quedarte, lo puse yo ahí y tiene la habilidad de guardar en alma de un espíritu durante miles de años, así es como hemos sobrevivido Zoroark y yo. Y es así como llegamos a estar acá enfrente tuyo, ese cristal que cargas mantiene nuestra alma, la de los dos, con posibilidad de mantenernos en el mundo material - Explicó con mucho detalle, entonces soy o parezco la reencarnación de el ex de Royal, el cristal que tengo en el bolsillo mantiene sus almas intactas y, evidentemente, todavía falta algo.
- Pero, ¿Qué quieres que haga con él? Y con todo esto? - Le pregunté un poco abrumado por todo lo que me dijo, era mucho información
- Zoroark y yo hemos decidido que es hora de reencarnar, pero yo quiero mantener mi alma y espíritu, así que me mantendré en el cristal hasta encontrar la forma que quiero tomar y, así, poder serte fiel y estar a tu lado para protegerte, porque en esta forma, yo ya no puedo hacer más. Pero Zoroark, tomará otro cuerpo a decisión divina. Zoroark está listo para reencarnar y tomará, en su debido momento, la forma de un huevo misterioso. Él quiere ser entrenado por ti y para eso estas acá... Para eso estoy acá Daniel. Aceptas? Aceptas entrenarnos, porque no me imagino una vida sin ti y sin Zoroark, así que te necesito - Terminó de contar y me abrazó, sentí como lo poco de materia me abrazaba y luego, me atravesó, él no podía ser solido por mucho tiempo, así funciona la muerte al parecer.
Tomé el cristal entre mis manos y una lagrima bajó de mis ojos y cayó en el cristal.
Le sonreí a Royal como si fuese un amigo de toda la vida, porque así lo sentía. Tomé la mano de Zoroark y lo mire a los ojos. - Sería un honor ser tu entrenador, cual sea la forma que tomes. Y Royal: Pelearé para protegerte a ti también, y siempre estaré ahí para ti. - Le dije a lo que se me abalanzó encima y me dio un beso o algo así puesto que nada tenía sentido porque no se sentía nada, pues era un espíritu con poca forma solida. El cristal brillo, la luz blanca que alumbraba a Zoroark y a Royal se desvaneció y sus espíritus se volvieron polvo; polvo que se encerró en el cristal, absorbido por él.
- Gracias, - escuché en una voz siniestra pero amigable
- La vida le debe gran poder a él, no reencarnará en una forma debil, haremos grande a tu equipo Dani - Dijo Royal, refiriéndose a Zoroark, y toda su presencia terminó por desaparecer
Eso fue lo último que escuché y la luna no se había movido de su lugar. Era hora de volver a la academia.
@PyriteWolf