Capítulo 7: Beedrill, simplemente beedrill
Capítulo 7: Beedrill, simplemente beedrill
Hola, hoy les traigo el capitulo 7 del fic, decidí darles un descanso a los malos del fic y crear un conflicto nuevo para este capitulo, que aunque no es tan importante, revela un problema psicologico muy importante del protagonsita.
ahora las respuestas:
ahora si el capitulo:

Hola, hoy les traigo el capitulo 7 del fic, decidí darles un descanso a los malos del fic y crear un conflicto nuevo para este capitulo, que aunque no es tan importante, revela un problema psicologico muy importante del protagonsita.
ahora las respuestas:
Spoiler
Pokefan2o1o: bueno fan me alegro de que te haya gustado el capitulo, muchas gracias por marcarme los errores, ellos son mis peores enemigos. Me estoy esforzando lo mas que puedo por evitarlos, pero bueno me va a llevar un tiempo poder eliminarlos completamente de mi escritura. En fin gracias por leer y comentar saludos.
Agus~: bueno Agus gracias por tener la intension de leer el fic, no te preocupes leelo cuando tengas tiempo.
Demian: Bueno Demian antes que nada gracias por leer, sos hasta ahora mi mas fiel lector.
Asi es ahora entro una chica y las cosas van a cambiar bastante, sobretodo que Gonzalo va a ser sometido a interminables burlas XD. Si, me olvidé muchos guiones aunque ya edité y creo que no me faltó ninguno, gracias por marcarme el error. En cuanto a los errores de ataques, sobre Esfera aural fue mas bien una mala forma de expresarme por mi parte y en cuanto a detección, la verdad no sé en que estaba pensando por eso ahora lo cambie por protección que es mas convincente. Sobre la carta si es bastante tajante, la hice así aproposito, ahora si la madre se suicidó no sabria respondertelo
... mentira, no lo hace.
¿Ahora vas haciendo tus comentarios antes de terminar de leer el capitulo,? valla metodo poco ortodoxo XD.
xdan: Bueno xdan me alaga tu comentario pero tampoco exageres, hay almenos 1000000 de fics mejores que el mio. No te preocupes, ya se que era broma. Gracias por leer el fic y me alegro de que te haya encantado.
Agus~: bueno Agus gracias por tener la intension de leer el fic, no te preocupes leelo cuando tengas tiempo.
Demian: Bueno Demian antes que nada gracias por leer, sos hasta ahora mi mas fiel lector.
Asi es ahora entro una chica y las cosas van a cambiar bastante, sobretodo que Gonzalo va a ser sometido a interminables burlas XD. Si, me olvidé muchos guiones aunque ya edité y creo que no me faltó ninguno, gracias por marcarme el error. En cuanto a los errores de ataques, sobre Esfera aural fue mas bien una mala forma de expresarme por mi parte y en cuanto a detección, la verdad no sé en que estaba pensando por eso ahora lo cambie por protección que es mas convincente. Sobre la carta si es bastante tajante, la hice así aproposito, ahora si la madre se suicidó no sabria respondertelo
¿Ahora vas haciendo tus comentarios antes de terminar de leer el capitulo,? valla metodo poco ortodoxo XD.
xdan: Bueno xdan me alaga tu comentario pero tampoco exageres, hay almenos 1000000 de fics mejores que el mio. No te preocupes, ya se que era broma. Gracias por leer el fic y me alegro de que te haya encantado.
ahora si el capitulo:
CAPÍTULO VII: BEEDRILL, SIMPLEMENTE BEEDRILL
Spoiler
Martes 7 de Diciembre de 2011 Valle Hermoso, Córdoba.
Seguíamos nuestro viaje, esta vez montados en la parte trasera de una vieja camioneta Ford, que nos transportó desde La Rioja hasta Córdoba, lugar a donde el conductos se dirigía. Estábamos en el pueblo de Valle Hermoso, un pequeño y tranquillo lugar cercano a la ciudad de Cosquin, una emblemática ciudad cordobesa conocida a nivel nacional, entre otras cosas, por un festival de Rock que se celebra allí. En la mitad del pueblo el vehículo se detuvo y el conductor nos dijo:
-Bueno muchachos, hasta aquí llego yo.
-De acuerdo, gracias por el viaje -respondí.
-De nada, Adiós.
-Adiós -saludamos los tres.
-Bueno, ¿y ahora que hacemos? -Morena preguntó.
-Antes que nada necesitamos, provisiones. Tenemos que comprar una muda de ropa, alimento y demás cosas.
-¿En este pueblo, donde vamos a conseguir una tienda de ropa? -la nueva integrante del equipo preguntó.
-Debe haber tiendas, pero mejor vamos a La Falda, es una ciudad grande y solo esta a dos kilómetros de aquí –respondí.
-Bueno vamos ahí entonces -la chica respondió.
-¿Cómo sabes que esa ciudad queda tan cerca? - preguntó Gonzalo.
-Ya he venido aquí antes por vacaciones.
Seguimos caminando lentamente hasta la pintoresca ciudad de La Falda, se trataba de una ciudad bastante grande, en su zona central estaba plagada de edificos y tiendas perfectamente complementadas con espacios verdes como plazas y zonas de abundantes árboles, en su mayoria sauces. El cielo era muy hermoso en esa ciudad, sobretodo por la noche cuando este se llena de estrellas, la gente de la zona era ser amable y tranquila, entonando con el ambiente del lugar rodeado por hermosas montañas relativamente bajas, completamente cubiertas por vegetación que les daba esa hermosa tonalidad verde, esa zona del país era, y sigue siendo, definitivamente un hermoso lugar para vivir, tanto para humanos como para pokémon. Era un bello día y el Sol radiaba sobre nuestras cabezas. Nos maravillamos observando el paisaje, era muy hermoso como casi todos los de esa zona. Pudimos observar algunos pokémon salvajes, pero no fue nada importante, vimos unos Taillow y Swellow volando en parvada, unos Mareep tomando sol en los campos y un Tauros corneando contra un toro verdadero, lo que nos demostró que a pesar de que los pokémon estaban tan alterados, aun mantenían ciertos comportamientos naturales en ellos mismos. Luego de casi una hora de caminar, llegamos al centro de la ciudad.
-Tenías razón Mati, es una ciudad muy linda -dijo Gonzalo.
-Así es -acotó Morena.
-Bueno chicos hagamos esto -dije mientras sacaba el dinero robado de mi mochila, donde Riolu se encontraba tomando una siesta -tomen $500 cada uno. Compren ropa y una mochila bastante grande. No exageren con la ropa, no podemos ir cargados con muchas cosas. Del alimento me encargo yo.
-Ok -dijo Gonzalo.
-Está bien -respondió Morena mientras guiñaba un ojo.
-Nos vemos en aquella heladería de la esquina a las 17:30, dentro de dos horas.
-Bueno adiós, ¡Me voy a comprar! -dijo Morena, quien se fue rápidamente.
-Adiós Mati -dijo Gonzalo.
-Adiós.
Comencé a caminar, mirando las tiendas de la bella, sofisticada y casi mística ciudad cordobesa. En una de ellas vi una camiseta que me gustó, era una camiseta de mangas cortas de color blanca practicamente lisa, solo tenia el simbolo de la marca y estaba a un precio razonable, así que decidí comprarla. Desperté a Riolu y le dije que hiciera silencio mientras me probaba la camiseta, ya que debía dejar la mochilla colgada de una especie de percha.
Luego de comprar la prenda, seguí caminando. Encontré en otras tiendas otras prendas que me gustaron, entre ellas un pantalón Jogging color azul con unas franjas blancas en los costados que, a pesar de que hiciera calor para usar esa prenda, era bastante comoda y reconfortable al vestirla, un sweater gris de un suave algodón con un unico bolsillo en el centro y una liviana campera negra con ciere y un formato de franjas parecidas a las del pantalón con una capucha, que junto con el sweater decidí comprar por si debiamos visitar algun lugar frio, entre otras pocas prendas más de poco valor.
En menos de una hora y media terminé mis comprar, entonces regresé a la heladería donde debíamos vernos. Era un lugar muy bien decorado y espacioso, había una barra donde debías pedir los helados, varias mesas con sillas todas muy modernas, al igual que la pintura y sus detalles, en el techo había dos ventiladores que refrescaban, pero no lo suficiente para calmar mi calor en ese sofocante día de verano, en la parte exterior había varios bancos junto a unos juegos infantiles y en un esquina del negocio había un viejo televisor pequeño sintonizado en un canal de noticias, lo único que desentonaba con el estilo moderno de la heladería.
Pedí un helado de chocolate blanco y vainilla, lo pagué y me senté en una cómoda silla tapizada con gamuza roja, aun con su protector puesto seguramente para evitar que alguien la manche con helado. Al cabo de un rato, ya casi a las 17:20, llegó Morena. Esta se veía diferente, tardé en darme cuenta que era lo que había cambiado en ella pero, luego de un tiempo descubrí de que se trataba, se había cortado el pelo, ese liso y sedoso pelo que le llegaba casi hasta la cintura, había cambiado. Ahora, sólo le llegaba unos centímetros más por debajo de sus hombros. Su corte no habia cambiado mucho, era practicamente el mismo solo que mas corto.
-Hola -dijo Morena sonriente.
-Hola, ¿qué pasó? ¿Por qué te cortaste el pelo?
-Si mi Mamá llamo a la policía, en cuarenta y ocho horas comenzaran a buscarme, así que decidí cambiarme el corte. También quería teñirme, pero no me dio el tiempo.
-¿Quieres ser rubia?
-No, nunca me gustó como me queda el rubio, quiero teñirlo de un castaño no muy claro, pero tampoco muy oscuro, aun no estoy segura.
-¿Siempre eres tan indecisa? -pregunté en chiste.
-Sí, casi siempre.
-Bueno, en eso somos parecidos.
-No aguanto más este calor, voy a pedir un helado, ¿Quieres uno?
-No gracias, ya tomé.
-Esta bien, ya vuelvo.
La próximamente castaña chica, se levantó y con su exageradamente femenina forma de caminar se acercó hacia donde estaban los empleados. Mientras tanto, abrí el cierre de la mochila y charlé un poco con Riolu.
-¿Estas bien orejón?
-Rio -sonrió.
-Perdón por no poder sacarte, pero hay mucha gente. Sé que tienes calor pero te prometo que cuando Gonzalo regrese nos vamos ¿Si?
-Rio -asintió con la cabeza.
-Dejaré el cierre abierto para que entre aire, pero trata de no sacar la cabeza.
-Rio.
En eso regresó Morena y se sentó.
-¿Está rico? - pregunté.
-Sí, es de chocolate. ¿Gonzalo todavía no regresó?
-No y ya son las 17:30.
-Típico, que tipo desordenado -dijo la chica.
-Sí, pero es una buena persona.
-No lo discuto, per…
-Espera - la detuve, mientras señalaba la televisión.
-Misterio en General Ocampo, La Rioja. Ayer fue encontrado en la ciudad Riojana el cadáver de un gigantesco pokémon de piedra denominado Aerodactyl, se desconoce las causas de la muerte de este. Pero eso no es todo, a metros del cadáver se encontró otro cadáver, pero de una mujer identificada como Adriana Civaratti de cuarenta y tres años. La policía científica, basada en las heridas de garras en el cuerpo de la victima, cree que fue asesinada por el pokémon.
En otras noticias, miedo en La Plata. Un Pokémon conocido como… - Argumentó en conductor del noticiario.
-Otra vez -mencionó Gonzalo quien entró mientras mirábamos el televisor.
-Así es, lo volvió a hacer.
-¿Hacer que? -preguntó desconcertada Morena.
-¿No recuerdas que te conté que cuando luchamos contra ese pelirrojo y su electabuzz, al perder Electabuzz asesinó a su entrenador y luego se suicidó?
-Oh… si.
-Bueno que se le va a hacer, ellos se lo buscaron. Yo voy a pedirme un helado -dijo Gonzalo con frialdad.
-Bueno, pero no te tardes -respondí.
-Sí, ya es suficiente con que llegues tarde -acotó Morena.
-Cállense -respondió.
Gonzalo se alejó, More y yo seguimos hablando.
-Mati ¿cuál es tu Pokémon favorito?
-¿A que se debe la pregunta?
-Curiosidad -respondió.
-¿Cúall es el tuyo?
-¿El mío? Fácil, es Milotic, porque…
-Es el Pokémon mas bello de todos -la interrumpí.
-Exacto.
-Sí es un buen Pokémon, lo tengo en mi equipo de Esmeralda.
-¿Y el…
Interrumpió lo que iba a decir porque se oyó el sonido de una frenada y posteriormente el de un choque a lo lejos.
-Siempre lo mismo, ¿Cuándo pondrán un semáforo en esa maldita esquina? Todas las semanas hay un choque -se quejó el dueño del negocio con sus empleados.
Terminado esto, seguimos conversando.
-Ahora si respóndeme, ¿Cúall es tu Pokémon favorito? -preguntó nuevamente.
-Adivina - respondí.
-Dame una pista -dijo siguiéndome el juego.
-De acuerdo, es un Pokémon de la primera generación.
-Dragonite.
-No.
-Blastoise.
-No.
-Arcanine.
-No.
-Esto es estúpido, ya dime.
-Es Charizard.
-Con que Charizard, buena elección.
-¡Mati! -me llamó Gonzalo desde la barra, aunque ya tenia su helado aun no había regresado.
-Ven tú, Gonza -respondí.
-Dale, ven por favor.
-Ya voy -dije suspirando.
-¿Qué pasa?
-Mira que linda que es aquella rubia.
-¿Para eso me hiciste venir? - e dije enojado.
-Sí
-Pe…pero ¿Por qué no me dijiste en la mesa?
-Me da vergüenza porque está Morena.
-¿Y ella que te va a decirte? Torpe -le dije.
En eso se escuchó un ruido, era muy extraño, era como un zumbido,era muy molesto. También comenzó a oírse una vibración.
-¡Beedrill! - ritó Morena.
-Ya te dije que era Charizard More, el juego terminço.
-¡No tonto, Beedrill ahí! -dijo señalando la puerta.
Allí se encontraban, como se lo imaginan, un enjambre de Beedrill acechaba el negocio. Estos con su incesante y molesto zumbido se encontraban frente a nosotros, majestuosos e intimidantes. los Beedrill eran muchos, la mayoría golpeaba el vidrio de las dos grandes vidrieras de la heladería con los filosos aguijones que tenían por brazos, tratando de entrar. Por otro lado, un grupo menor, posiblemente los más inteligentes, encontraron el hueco de la puerta y se abalanzaron sobre todas las personas del lugar, que quedo atestado con aquella plaga negra y amarilla.
-¡Cuidado Gonza! -le grité cuando un Beedrill se posó en su espalda.
-¡Quítalo, quítalo!
-¡Toma esto maldito! -gritó Morena mientras le pegaba con una bolsa con su nueva ropa al insecto Pokémon.
-¡Au, también me diste a mí! -Gonzalo se quejó.
-¡Bueno, no seas mal agradecido, quien sabe que te puede causar la picadura de un Beedrill!
-¡Sí, pero pudiste haber hecho algo mas sutil!
-¡Basta de gritar! Vámonos de aquí antes de que nos piquen -dije callándolos.
-Bueno pero no me grites -Morena añadió mientras se cubría la cabeza con los brazos.
-Por aquí - dije.
Me escabullí por debajo de las mesas, con los chicos por detrás, hacia la salida. En el camino las vidrieras colapsaron ante los Beedrill y se destruyeron, dándole paso libre a las formas evolucionadas de Weedle. Al llegar a la puerta, salí por ella y ya en la calle, aturdido por el molesto zumbido de los Pokémon bicho, me sacudí la cabeza. Pero al reaccionar me di cuenta de que hubiéramos estado mejor adentro que afuera.
La ciudad era un caos, no solamente los Beedrill atacaban a las personas, una multitud de pokémon de todo tipo asechaba la zona. Se podía observar a los butterfree sobrevolar, ellos no molestaban pero volaban inquietamente. Un gran Nidoking se encontraba aplastando un auto con sus imponentes patas. Una Manada de Tauros podía divisarse a dos cuadras aproximadamente, ellos pasaban corriendo por la calle, todos en línea recta. Un Ekans colgaba de un semáforo y unos tres o cuatro Spearow atacaban a picotazos a un hombre, desgarrándole toda la ropa y como si fuera poco, toda la calle estaba cubierta por Bidoof, y uno que otro Bibarel, royendo todo a su paso. Eso es lo que yo pude observar, pero parecía que toda la ciudad estaba infestada con pokémon salvajes, ya que se podía oír los sonidos característicos de muchas clases de pokémon, al igual que también pude apreciar, por así decir, de muchos ataques de fuego, eléctrico y demás ser disparados hacia el aire desde puntos lejanos.
Después de unos segundos los chicos me alcanzaron.
-Mati ¿Qué es todo esto? -preguntó Gonzalo desconcertado.
-Nada bueno -acotó Morena- Mati ¿crees que esto es obra de ya sabes quien?
-No lo sé, están atacando toda la ciudad, no solamente a nosotros –respondí mientras pateaba un Bidoof que se disponía a roer mi pantalón.
-¿Qué hacemos? -dijo Gonzalo al mismo tiempo que le pegaba un tortazo a un Beedrill, que quedó inconciente en el suelo.
-Hay que irmos, que otra cosa vamos a hacer -dijo irónicamente Morena ¿Gonzalo, que estas haciendo? –preguntó al ver que el muchacho limpiaba su mano contra un pared.
-Las alas de esos ehhhh, “Bidrin” son muy pegajosas.
-Se llaman Beedrill, bruto -lo corrigió Morena.
-Bueno, ya cállense y vamos. Riolu sal de ahí, necesitaremos tu ayuda -dije.
Corrimos hacia la esquina, esquivando a los Pokémon enfurecidos, como el Pidgeotto que se arrojó en picada hacia mí y que casi me saca la cabeza. Doblamos en la esquina y Riolu usando su ya habitual Esfera Aural, noqueó a un Loudred que planeaba abalanzarse sobre nosotros. Seguimos corriendo y al llegar nuevamente a la esquina, encontramos el núcleo del conflicto, que sorpresivamente estaba relacionado con el accidente automovilístico ocurrido minutos atrás.
En el medio de una avenida, se encontraba un Venusaur recostado en el suelo con una herida muy profunda en la pata delantera derecha, era realmente repúgnate. Al lado de este se encontraba un auto no muy viejo, de color rojo, con su parte delantera totalmente destruida. El imponente Pokémon planta se encontraba sufriendo un gran dolor, era más que evidente por sus alaridos, también pude notar una fragancia extraña en el ambiente.
-Pobre Venusaur, miren su pata -dijo Morena haciendo una mueca de dolor.
-Sí, es realmente horrible - contesté.
-Ey chicos, los Pokémon salvajes ¿Se acuerdan?
-¡Ey! ¡Por aquí! -una voz mencionó.
-¿Quién dijo eso? -preguntó Gonzalo.
-¡Por aquí! -gritó un hombre, el mismo de la otra vez, escondido en el patio de una casa, muy bien camuflado.
-Vamos - dije.
-¿Seguro? -mencionó una desconfiada Morena.
-¿Tienes una mejor idea? - le respondí imitando el tono irónico, que ella adora tanto usar.
Cruzamos la calle evadiendo un pokémon, creo que un Fearow, hasta la casa. Entramos y nos colocamos en el punto donde el calvo hombre, vestido con un Jean y una camisa blanca a cuadros.
-Hola dijo el hombre.
-Hola, Matías y ellos son Gonzalo y Morena -aclaré mientras extendía mi mano para saludarlo.
-Javier -dijo estrechándome la mano.
-¿No sabe que pasó señor? -pregunté.
-Sí, lo vi todo. Ese Pokémon entró a la ciudad y causó pánico entre los vecinos. Luego llegó hasta este cruce y el Chevrolet iba muy rápido, seguro el conductor se asustó y no pudo frenar. El impacto fue terrible, el pokémon gritó y se desplomó. Creo que se rompió la pata.
-¿Algo más? -preguntó Morena.
-No, bueno talvez sí. Cuando el auto chocó con el pokémon y este empezó a gritar, de su lomo expulso un polvo rosa con un aroma muy extravagante.
-¡Dulce Aroma! - exclamamos Morena y yo.
-¿Qué? - preguntó Gonzalo.
-Ay dios, ¿se lo explicas tú? -me preguntó Morena.
-Dulce aroma es un ataque muy especial de los pokémon tipo planta, ya que este, fuera de las batallas puede ser utilizado para atraer Pokémon salvajes. Como Venusaur es un Pokémon muy grande, seguramente expulsó una gran cantidad lo que atrajo a todos los Pokémon en varios Kilómetros a la redonda a la ciudad y…
-Como estos están fuera de control están destruyendo toda la ciudad y no se irán hasta que encuentren a Venusaur -me complementó Gonzalo.
-Exacto.
-¿Y que hacemos? -dijo Gonzalo.
-Escapemos -respondió Morena
-No, tenemos que hacer algo. No podemos dejar que los pokémon destruyan la ciudad -mencioné- vamos con el Venusaur, ahora no hay ningún Pokémon en la calle mas que él.
-¿Qué, estas loco? -Morena contestó.
-No, vamos.
-Está bien, te sigo -dijo suspirando.
-¿Van a salir? -mencionó Javier.
-Sí, gracias por la ayuda -dije y nos fuimos antes de que nos hiciera preguntas.
Salimos de nuestro escondite y nos dirigimos hacia el gran Pokémon tipo planta, este seguía quejándose por el dolor. Nos acercamos a tan solo unos centímetros de este, ya que no se encontraba en condiciones de herirnos.
-¿Qué hacemos Mati? -preguntó Gonzalo.
-No sé - respondí.
-¿Por que no lo llevamos fuera de la ciudad? -dijo Morena.
-No seas tonta, es demasiado pesado y tiene la pata rota. No podríamos moverlo ni un centímetro.
-¿Y si lo matamos? -Gonzalo acotó en un tono muy bajo.
-¡Eso si que no!
-Vamos Mati, tu sabes que el va a morir o sino lo matara la policía, tarde o temprano tendrá que irse y la gente de la ciudad está sufriendo. Tú puedes escuchar los gritos.
-Lo sé, pero…
-Piénsalo Mati, a mi también me desagrada la idea, pero no hay otra opción. Mucha gente está muriendo tenemos que hacer algo -dijo Morena.
Me encontraba en un gran dilema moral. ¿Acaso debía matar un pokémon cuya muerte era inevitable, para salvar a muchas personas? ¿O quizás debía mantener mi conciencia limpia de asesinatos e irme, dejando así que mucha gente muriera por mi culpa? ¿Qué debía hacer? ¿Convertirme en un asesino, o dejar que la gente muriera?
Observé el rostro de todos, tanto la expresión en la cara de Morena como la de Gonzalo, así como también la de Riolu. Ninguno sabía bien que hacer y como si fuera poco, estaban esperando que yo decidiera. ¿Por qué debía ser yo, quien decída quien vive y quien muere? Yo no era nadie para hacer eso. No sabía que hacer, estaba desesperado. Esto era mucha responsabilidad para mi, además gracias a eso también por primera vez me cuestioné sobre si realmente fue lo correcto hacer ese viaje, si realmente yo tendría lo que se necesita para salvar a mis papás o si hubiese tenido que rendirme, esperando que la injusta justicia se hiciera cargo del tema.
Sabia que no iba a poder decidir, entonces opté por la opción de los cobardes, huir. Sin decir una palabra me alejé de la escena, mis amigos comenzaron a seguirme.
-¿A donde vas Mati? -preguntó Gonzalo.
-No sé -respondí enojado.
-¿Y que vamos a hacer con el pokémon?
-No es nuestro asunto. Es problema de la ciudad no mía, que la policía se encargue.
-Pero, ¿qué pasará si la policía no puede hacer nada?
-Tarde o temprano morirá desangrado. Ya vámonos -dije, luego di media vuelta y seguí caminando.
-¿Que te pasa? ¿Desde cuando te acobardas así? ¿Qué acaso no fuiste tu quien me dijo una vez que ayudar a los pokémon es nuestro destino?
-¡Ya te dije que no es asunto nuestro! No sé para que los traje, valla error entupido. ¡Jamás debí traerlos conmigo! Riolu ven aquí -dije muy alterado, luego el pokémon luchador subió a mi espalda.
-¡Escúchame pedazo de…
-Gonza no, déjalo el solo esta mal por lo que pasó. No creo que lo haya dicho enserio - le dijo Morena al enfurecido chico.
En ese momento reaccioné y me di cuenta de que me había pasado, nunca debí gritarles a los chicos para desahogarme de mis problemas emocionales. Me disponía a acercarme a disculparme, pero de pronto toda la zona se quedo a oscuras como si hubiese anochecido en un segundo.
-¿Qué pasó? -preguntó Morena.
-No sé -dijo Gonzalo mirando en todas direcciones, esperando ver de que se trataba ese extraño fenómeno.
-¡Rio rio, Riolu! -gritó Riolu señalando hacia arriba.
-¿Qué pasa Riolu? -dije observando hacia donde su pata apuntaba.
En ese momento pude ver que algo se acercaba volando a lo lejos, era muy grande, tanto que tapaba el Sol. Cuando esto estuvo mas cerca, pude distinguir que era. Se trataba de una colonia de Zubat, cientos de ellos acompañados por muchos Golbat y liderados por un gran Crobat. A medida que estos se acercaban más al suelo el Sol pudo ser visto otra vez y la luz regresó. Claro que eso no era nada bueno, era señal de que la colonia estaba muy cerca. Todos los pokémon murciélago iban en una formación perfecta de nueve u ocho líneas lideradas por Crobat, estos se acercaban a toda velocidad y nosotros estábamos en su camino.
-¡Corran! -grité.
Los chicos al darse cuenta de lo sucedido comenzaron a correr detrás de mí. Corrimos como jamás lo habíamos hecho, y él sofocante calor y falta de viento no ayudaron muchos, al cruzar la primera calle, mi mochilla, por llevarla colgada de una sólo tira, se cayó de mi hombro, por lo que tuve que detenerme a tomarla y los chicos me rebasaron. Los pokémon estaban cada vez mas cerca, llegue a tenerlos volando a tan solo tres metros de distancia. Con solo pensar en esas alas moradas y esos filosos colmillos me entraba pánico. Para cuando ya habíamos terminado la segunda cuadra Morena tuvo la mejor idea que pudo haber tenido, bastante obvia, pero inteligente al fin.
-¡Cuando lleguemos a la esquina, doblen! -gritó.
-¡¿Qué?! -respondí.
-¡Que dobles! -gritó nuevamente muy asustada.
Aun faltaba media cuadra para la esquina y los Zubat y sus evoluciones estaban cada vez mas cerca. Corría a más no poder, pero ellos volaban más rápido. Faltando viente metros Riolu lanzó una esfera aural que derribó a uno, pero no sirvió de nada ante tanta cantidad de murciélagos Pokémon. Ya faltaban solo unos metros, pero los Pokémon estaban demasiado cerca, tanto que podía oírlos respirar. Por suerte llegamos a la esquina y mientras doblaba, mi brazo fue rasgado por el ala de un Golbat o un Zubat, no recuerdo. Cansadísimo me recosté jadeando contra un muro viendo a la colonia de Crobat seguir volando en la misma dirección. Me tomé el brazo y observé que tenia un corte algo profundo, pero nada grave. Además estaba muy feliz de haber sobrevivido, de haber tardado tres segundos más, hoy no seria más que un recuerdo de mi seres queridos. En eso los chicos, escondidos en una solitaria carnicería, me vieron y se acercaron.
-Mati, Riolu, ¿Están bien? - preguntó Gonzalo.
-Sí, gracias a More -respondí.
-Rio -dijo suspirando el azul Pokémon.
-No fue nada -respondió algo apenada, escondiendo la sensación de grandeza y autosatisfacían que debió sentir -te hirieron, ¿Te duele?
-No es nada grave. Además de comida compré algunos medicamentos y vendas. Dame una, están en mi mochila.
-Aquí están, toma -dijo Gonzalo arrojándome la venda.
-¿Cómo sabias que Zubat y demás no iban a seguirnos? - le pregunté mientras me vendaba.
-Fácil, ellos no nos perseguían, nosotros estábamos en el medio de su ruta de vuelo. Entonces lo único que debíamos hacer era salirnos de su ruta.
-Pero ellos casi nos devoran -acotó Gonzalo.
-Bueno sí, pero eso también es parte de su naturaleza.
-Muchachos quería disculparme por las estupideces que dije hace un rato, estaba enojado y están pasando tantas cosas que…
-Mati no hay problema, te entendemos ¿No, “Bidrin”? -dijo Morena, haciéndole otra broma a Gonzalo.
-Cállate Morena, no te preocupes Mati -dijo Gonzalo.
-Gracias por saber disculpar. Ahora vámonos antes de que aparezcan más pokémon.
-Sí -respondieron ambos.
-Sube Riolu -dije.
-¡Rio! -exclamó subiéndose a mi espalda.
Comenzamos a caminar. Me sentía mucho mejor por haberme disculpado con Morena y Gonzalo, en esos momentos no sabría que hacer si ellos no estuvieran conmigo. Gonzalo era mi mejor amigo desde años y siempre a estado incondicionalmente parta mí, Morena en cambio solo estaba conmigo apenas hace dos días, pero su buena y dulce personalidad escondida en ese papel de embustera que juega y el calor y bondad que emana me hacía pensar que la conocía hace años. Pero aún estaba enojado conmigo mismo, por no tener el valor de decidir, me sentía apenado y avergonzado de mi mismo, no podía entender que me hacia tan cobarde a la hora de tomar decisiones.
Al cabo de unos pocos minutos caminando, volvimos a encontrar pokémon. Un gigantesco grupo de Rattata y Raticate cubría toda la calle. Al igual que los Bidoof, estaban dispersos en distintas zonas royendo lo que encontraban, con la diferencia de que estos eran muchos más, al menos el doble.
-¡Aaaaahhhhh! -gritó Morena.
-¿Qué pasa? -dijo Gonzalo.
-Los Rattata se parecen mas a las ratas de lo que yo pensaba ¡Que asco! -respondió.
Gonzalo se rió a carcajadas del miedo que Morena le tenía, mejor dicho tiene, a los pokémon rata.
-Creí que amabas a tooodos los Pokémon -dijo sarcásticamente Gonzalo.
-Amo a los pokémon, pero no necesariamente a todos -respondió Morena escondiéndose detrás de Gonzalo- ¡Ahhhhh! ¡Aléjalo, aléjalo! -gritó cuando un Raticate se le acercó.
-No te preocupes, Riolu se encargará de eso. Mati, has los honores.
-¡Sí Mati, has algo! -dijo muy nerviosa Morena.
-¿Mati? -preguntó Gonzalo ante mi falta de respuesta.
-¿Eh? ¡Ah sí! Riolu usa Esfera Aural o algo... -Dije con un tono de voz muy baja.
Riolu lanzó una esfera aural al Raticate que se debilitó.
-Chicos caminen detrás de mi, Riolu nos abrirá camino -dije con un leve tono de voz que no puedo evitar usar cuando me encuentro desanimado.
-De acuerdo -dijo Gonzalo.
Salimos de la ciudad y caminamos de nuevo hasta Valle Hermoso, el pueblo donde nos encontrábamos al comienzo, no explicaré el camino y como evadimos a todos los pokémon que nos encontramos en él, porque tendría que repetir mucho las palabras “Esfera Aural”. El camino fue bastante silencioso, Riolu y yo no dijimos ni una palabra, y Gonzalo y Morena pelearon dos o tres veces por tonterías, esa fue toda la conversación. En el pueblo cenamos pacíficamente en un pizzería donde el dialogo tampoco fue extenso, sobretodo de mi parte. Luego decidimos acampar en las afueras del pueblo.
Seguíamos nuestro viaje, esta vez montados en la parte trasera de una vieja camioneta Ford, que nos transportó desde La Rioja hasta Córdoba, lugar a donde el conductos se dirigía. Estábamos en el pueblo de Valle Hermoso, un pequeño y tranquillo lugar cercano a la ciudad de Cosquin, una emblemática ciudad cordobesa conocida a nivel nacional, entre otras cosas, por un festival de Rock que se celebra allí. En la mitad del pueblo el vehículo se detuvo y el conductor nos dijo:
-Bueno muchachos, hasta aquí llego yo.
-De acuerdo, gracias por el viaje -respondí.
-De nada, Adiós.
-Adiós -saludamos los tres.
-Bueno, ¿y ahora que hacemos? -Morena preguntó.
-Antes que nada necesitamos, provisiones. Tenemos que comprar una muda de ropa, alimento y demás cosas.
-¿En este pueblo, donde vamos a conseguir una tienda de ropa? -la nueva integrante del equipo preguntó.
-Debe haber tiendas, pero mejor vamos a La Falda, es una ciudad grande y solo esta a dos kilómetros de aquí –respondí.
-Bueno vamos ahí entonces -la chica respondió.
-¿Cómo sabes que esa ciudad queda tan cerca? - preguntó Gonzalo.
-Ya he venido aquí antes por vacaciones.
Seguimos caminando lentamente hasta la pintoresca ciudad de La Falda, se trataba de una ciudad bastante grande, en su zona central estaba plagada de edificos y tiendas perfectamente complementadas con espacios verdes como plazas y zonas de abundantes árboles, en su mayoria sauces. El cielo era muy hermoso en esa ciudad, sobretodo por la noche cuando este se llena de estrellas, la gente de la zona era ser amable y tranquila, entonando con el ambiente del lugar rodeado por hermosas montañas relativamente bajas, completamente cubiertas por vegetación que les daba esa hermosa tonalidad verde, esa zona del país era, y sigue siendo, definitivamente un hermoso lugar para vivir, tanto para humanos como para pokémon. Era un bello día y el Sol radiaba sobre nuestras cabezas. Nos maravillamos observando el paisaje, era muy hermoso como casi todos los de esa zona. Pudimos observar algunos pokémon salvajes, pero no fue nada importante, vimos unos Taillow y Swellow volando en parvada, unos Mareep tomando sol en los campos y un Tauros corneando contra un toro verdadero, lo que nos demostró que a pesar de que los pokémon estaban tan alterados, aun mantenían ciertos comportamientos naturales en ellos mismos. Luego de casi una hora de caminar, llegamos al centro de la ciudad.
-Tenías razón Mati, es una ciudad muy linda -dijo Gonzalo.
-Así es -acotó Morena.
-Bueno chicos hagamos esto -dije mientras sacaba el dinero robado de mi mochila, donde Riolu se encontraba tomando una siesta -tomen $500 cada uno. Compren ropa y una mochila bastante grande. No exageren con la ropa, no podemos ir cargados con muchas cosas. Del alimento me encargo yo.
-Ok -dijo Gonzalo.
-Está bien -respondió Morena mientras guiñaba un ojo.
-Nos vemos en aquella heladería de la esquina a las 17:30, dentro de dos horas.
-Bueno adiós, ¡Me voy a comprar! -dijo Morena, quien se fue rápidamente.
-Adiós Mati -dijo Gonzalo.
-Adiós.
Comencé a caminar, mirando las tiendas de la bella, sofisticada y casi mística ciudad cordobesa. En una de ellas vi una camiseta que me gustó, era una camiseta de mangas cortas de color blanca practicamente lisa, solo tenia el simbolo de la marca y estaba a un precio razonable, así que decidí comprarla. Desperté a Riolu y le dije que hiciera silencio mientras me probaba la camiseta, ya que debía dejar la mochilla colgada de una especie de percha.
Luego de comprar la prenda, seguí caminando. Encontré en otras tiendas otras prendas que me gustaron, entre ellas un pantalón Jogging color azul con unas franjas blancas en los costados que, a pesar de que hiciera calor para usar esa prenda, era bastante comoda y reconfortable al vestirla, un sweater gris de un suave algodón con un unico bolsillo en el centro y una liviana campera negra con ciere y un formato de franjas parecidas a las del pantalón con una capucha, que junto con el sweater decidí comprar por si debiamos visitar algun lugar frio, entre otras pocas prendas más de poco valor.
En menos de una hora y media terminé mis comprar, entonces regresé a la heladería donde debíamos vernos. Era un lugar muy bien decorado y espacioso, había una barra donde debías pedir los helados, varias mesas con sillas todas muy modernas, al igual que la pintura y sus detalles, en el techo había dos ventiladores que refrescaban, pero no lo suficiente para calmar mi calor en ese sofocante día de verano, en la parte exterior había varios bancos junto a unos juegos infantiles y en un esquina del negocio había un viejo televisor pequeño sintonizado en un canal de noticias, lo único que desentonaba con el estilo moderno de la heladería.
Pedí un helado de chocolate blanco y vainilla, lo pagué y me senté en una cómoda silla tapizada con gamuza roja, aun con su protector puesto seguramente para evitar que alguien la manche con helado. Al cabo de un rato, ya casi a las 17:20, llegó Morena. Esta se veía diferente, tardé en darme cuenta que era lo que había cambiado en ella pero, luego de un tiempo descubrí de que se trataba, se había cortado el pelo, ese liso y sedoso pelo que le llegaba casi hasta la cintura, había cambiado. Ahora, sólo le llegaba unos centímetros más por debajo de sus hombros. Su corte no habia cambiado mucho, era practicamente el mismo solo que mas corto.
-Hola -dijo Morena sonriente.
-Hola, ¿qué pasó? ¿Por qué te cortaste el pelo?
-Si mi Mamá llamo a la policía, en cuarenta y ocho horas comenzaran a buscarme, así que decidí cambiarme el corte. También quería teñirme, pero no me dio el tiempo.
-¿Quieres ser rubia?
-No, nunca me gustó como me queda el rubio, quiero teñirlo de un castaño no muy claro, pero tampoco muy oscuro, aun no estoy segura.
-¿Siempre eres tan indecisa? -pregunté en chiste.
-Sí, casi siempre.
-Bueno, en eso somos parecidos.
-No aguanto más este calor, voy a pedir un helado, ¿Quieres uno?
-No gracias, ya tomé.
-Esta bien, ya vuelvo.
La próximamente castaña chica, se levantó y con su exageradamente femenina forma de caminar se acercó hacia donde estaban los empleados. Mientras tanto, abrí el cierre de la mochila y charlé un poco con Riolu.
-¿Estas bien orejón?
-Rio -sonrió.
-Perdón por no poder sacarte, pero hay mucha gente. Sé que tienes calor pero te prometo que cuando Gonzalo regrese nos vamos ¿Si?
-Rio -asintió con la cabeza.
-Dejaré el cierre abierto para que entre aire, pero trata de no sacar la cabeza.
-Rio.
En eso regresó Morena y se sentó.
-¿Está rico? - pregunté.
-Sí, es de chocolate. ¿Gonzalo todavía no regresó?
-No y ya son las 17:30.
-Típico, que tipo desordenado -dijo la chica.
-Sí, pero es una buena persona.
-No lo discuto, per…
-Espera - la detuve, mientras señalaba la televisión.
-Misterio en General Ocampo, La Rioja. Ayer fue encontrado en la ciudad Riojana el cadáver de un gigantesco pokémon de piedra denominado Aerodactyl, se desconoce las causas de la muerte de este. Pero eso no es todo, a metros del cadáver se encontró otro cadáver, pero de una mujer identificada como Adriana Civaratti de cuarenta y tres años. La policía científica, basada en las heridas de garras en el cuerpo de la victima, cree que fue asesinada por el pokémon.
En otras noticias, miedo en La Plata. Un Pokémon conocido como… - Argumentó en conductor del noticiario.
-Otra vez -mencionó Gonzalo quien entró mientras mirábamos el televisor.
-Así es, lo volvió a hacer.
-¿Hacer que? -preguntó desconcertada Morena.
-¿No recuerdas que te conté que cuando luchamos contra ese pelirrojo y su electabuzz, al perder Electabuzz asesinó a su entrenador y luego se suicidó?
-Oh… si.
-Bueno que se le va a hacer, ellos se lo buscaron. Yo voy a pedirme un helado -dijo Gonzalo con frialdad.
-Bueno, pero no te tardes -respondí.
-Sí, ya es suficiente con que llegues tarde -acotó Morena.
-Cállense -respondió.
Gonzalo se alejó, More y yo seguimos hablando.
-Mati ¿cuál es tu Pokémon favorito?
-¿A que se debe la pregunta?
-Curiosidad -respondió.
-¿Cúall es el tuyo?
-¿El mío? Fácil, es Milotic, porque…
-Es el Pokémon mas bello de todos -la interrumpí.
-Exacto.
-Sí es un buen Pokémon, lo tengo en mi equipo de Esmeralda.
-¿Y el…
Interrumpió lo que iba a decir porque se oyó el sonido de una frenada y posteriormente el de un choque a lo lejos.
-Siempre lo mismo, ¿Cuándo pondrán un semáforo en esa maldita esquina? Todas las semanas hay un choque -se quejó el dueño del negocio con sus empleados.
Terminado esto, seguimos conversando.
-Ahora si respóndeme, ¿Cúall es tu Pokémon favorito? -preguntó nuevamente.
-Adivina - respondí.
-Dame una pista -dijo siguiéndome el juego.
-De acuerdo, es un Pokémon de la primera generación.
-Dragonite.
-No.
-Blastoise.
-No.
-Arcanine.
-No.
-Esto es estúpido, ya dime.
-Es Charizard.
-Con que Charizard, buena elección.
-¡Mati! -me llamó Gonzalo desde la barra, aunque ya tenia su helado aun no había regresado.
-Ven tú, Gonza -respondí.
-Dale, ven por favor.
-Ya voy -dije suspirando.
-¿Qué pasa?
-Mira que linda que es aquella rubia.
-¿Para eso me hiciste venir? - e dije enojado.
-Sí
-Pe…pero ¿Por qué no me dijiste en la mesa?
-Me da vergüenza porque está Morena.
-¿Y ella que te va a decirte? Torpe -le dije.
En eso se escuchó un ruido, era muy extraño, era como un zumbido,era muy molesto. También comenzó a oírse una vibración.
-¡Beedrill! - ritó Morena.
-Ya te dije que era Charizard More, el juego terminço.
-¡No tonto, Beedrill ahí! -dijo señalando la puerta.
Allí se encontraban, como se lo imaginan, un enjambre de Beedrill acechaba el negocio. Estos con su incesante y molesto zumbido se encontraban frente a nosotros, majestuosos e intimidantes. los Beedrill eran muchos, la mayoría golpeaba el vidrio de las dos grandes vidrieras de la heladería con los filosos aguijones que tenían por brazos, tratando de entrar. Por otro lado, un grupo menor, posiblemente los más inteligentes, encontraron el hueco de la puerta y se abalanzaron sobre todas las personas del lugar, que quedo atestado con aquella plaga negra y amarilla.
-¡Cuidado Gonza! -le grité cuando un Beedrill se posó en su espalda.
-¡Quítalo, quítalo!
-¡Toma esto maldito! -gritó Morena mientras le pegaba con una bolsa con su nueva ropa al insecto Pokémon.
-¡Au, también me diste a mí! -Gonzalo se quejó.
-¡Bueno, no seas mal agradecido, quien sabe que te puede causar la picadura de un Beedrill!
-¡Sí, pero pudiste haber hecho algo mas sutil!
-¡Basta de gritar! Vámonos de aquí antes de que nos piquen -dije callándolos.
-Bueno pero no me grites -Morena añadió mientras se cubría la cabeza con los brazos.
-Por aquí - dije.
Me escabullí por debajo de las mesas, con los chicos por detrás, hacia la salida. En el camino las vidrieras colapsaron ante los Beedrill y se destruyeron, dándole paso libre a las formas evolucionadas de Weedle. Al llegar a la puerta, salí por ella y ya en la calle, aturdido por el molesto zumbido de los Pokémon bicho, me sacudí la cabeza. Pero al reaccionar me di cuenta de que hubiéramos estado mejor adentro que afuera.
La ciudad era un caos, no solamente los Beedrill atacaban a las personas, una multitud de pokémon de todo tipo asechaba la zona. Se podía observar a los butterfree sobrevolar, ellos no molestaban pero volaban inquietamente. Un gran Nidoking se encontraba aplastando un auto con sus imponentes patas. Una Manada de Tauros podía divisarse a dos cuadras aproximadamente, ellos pasaban corriendo por la calle, todos en línea recta. Un Ekans colgaba de un semáforo y unos tres o cuatro Spearow atacaban a picotazos a un hombre, desgarrándole toda la ropa y como si fuera poco, toda la calle estaba cubierta por Bidoof, y uno que otro Bibarel, royendo todo a su paso. Eso es lo que yo pude observar, pero parecía que toda la ciudad estaba infestada con pokémon salvajes, ya que se podía oír los sonidos característicos de muchas clases de pokémon, al igual que también pude apreciar, por así decir, de muchos ataques de fuego, eléctrico y demás ser disparados hacia el aire desde puntos lejanos.
Después de unos segundos los chicos me alcanzaron.
-Mati ¿Qué es todo esto? -preguntó Gonzalo desconcertado.
-Nada bueno -acotó Morena- Mati ¿crees que esto es obra de ya sabes quien?
-No lo sé, están atacando toda la ciudad, no solamente a nosotros –respondí mientras pateaba un Bidoof que se disponía a roer mi pantalón.
-¿Qué hacemos? -dijo Gonzalo al mismo tiempo que le pegaba un tortazo a un Beedrill, que quedó inconciente en el suelo.
-Hay que irmos, que otra cosa vamos a hacer -dijo irónicamente Morena ¿Gonzalo, que estas haciendo? –preguntó al ver que el muchacho limpiaba su mano contra un pared.
-Las alas de esos ehhhh, “Bidrin” son muy pegajosas.
-Se llaman Beedrill, bruto -lo corrigió Morena.
-Bueno, ya cállense y vamos. Riolu sal de ahí, necesitaremos tu ayuda -dije.
Corrimos hacia la esquina, esquivando a los Pokémon enfurecidos, como el Pidgeotto que se arrojó en picada hacia mí y que casi me saca la cabeza. Doblamos en la esquina y Riolu usando su ya habitual Esfera Aural, noqueó a un Loudred que planeaba abalanzarse sobre nosotros. Seguimos corriendo y al llegar nuevamente a la esquina, encontramos el núcleo del conflicto, que sorpresivamente estaba relacionado con el accidente automovilístico ocurrido minutos atrás.
En el medio de una avenida, se encontraba un Venusaur recostado en el suelo con una herida muy profunda en la pata delantera derecha, era realmente repúgnate. Al lado de este se encontraba un auto no muy viejo, de color rojo, con su parte delantera totalmente destruida. El imponente Pokémon planta se encontraba sufriendo un gran dolor, era más que evidente por sus alaridos, también pude notar una fragancia extraña en el ambiente.
-Pobre Venusaur, miren su pata -dijo Morena haciendo una mueca de dolor.
-Sí, es realmente horrible - contesté.
-Ey chicos, los Pokémon salvajes ¿Se acuerdan?
-¡Ey! ¡Por aquí! -una voz mencionó.
-¿Quién dijo eso? -preguntó Gonzalo.
-¡Por aquí! -gritó un hombre, el mismo de la otra vez, escondido en el patio de una casa, muy bien camuflado.
-Vamos - dije.
-¿Seguro? -mencionó una desconfiada Morena.
-¿Tienes una mejor idea? - le respondí imitando el tono irónico, que ella adora tanto usar.
Cruzamos la calle evadiendo un pokémon, creo que un Fearow, hasta la casa. Entramos y nos colocamos en el punto donde el calvo hombre, vestido con un Jean y una camisa blanca a cuadros.
-Hola dijo el hombre.
-Hola, Matías y ellos son Gonzalo y Morena -aclaré mientras extendía mi mano para saludarlo.
-Javier -dijo estrechándome la mano.
-¿No sabe que pasó señor? -pregunté.
-Sí, lo vi todo. Ese Pokémon entró a la ciudad y causó pánico entre los vecinos. Luego llegó hasta este cruce y el Chevrolet iba muy rápido, seguro el conductor se asustó y no pudo frenar. El impacto fue terrible, el pokémon gritó y se desplomó. Creo que se rompió la pata.
-¿Algo más? -preguntó Morena.
-No, bueno talvez sí. Cuando el auto chocó con el pokémon y este empezó a gritar, de su lomo expulso un polvo rosa con un aroma muy extravagante.
-¡Dulce Aroma! - exclamamos Morena y yo.
-¿Qué? - preguntó Gonzalo.
-Ay dios, ¿se lo explicas tú? -me preguntó Morena.
-Dulce aroma es un ataque muy especial de los pokémon tipo planta, ya que este, fuera de las batallas puede ser utilizado para atraer Pokémon salvajes. Como Venusaur es un Pokémon muy grande, seguramente expulsó una gran cantidad lo que atrajo a todos los Pokémon en varios Kilómetros a la redonda a la ciudad y…
-Como estos están fuera de control están destruyendo toda la ciudad y no se irán hasta que encuentren a Venusaur -me complementó Gonzalo.
-Exacto.
-¿Y que hacemos? -dijo Gonzalo.
-Escapemos -respondió Morena
-No, tenemos que hacer algo. No podemos dejar que los pokémon destruyan la ciudad -mencioné- vamos con el Venusaur, ahora no hay ningún Pokémon en la calle mas que él.
-¿Qué, estas loco? -Morena contestó.
-No, vamos.
-Está bien, te sigo -dijo suspirando.
-¿Van a salir? -mencionó Javier.
-Sí, gracias por la ayuda -dije y nos fuimos antes de que nos hiciera preguntas.
Salimos de nuestro escondite y nos dirigimos hacia el gran Pokémon tipo planta, este seguía quejándose por el dolor. Nos acercamos a tan solo unos centímetros de este, ya que no se encontraba en condiciones de herirnos.
-¿Qué hacemos Mati? -preguntó Gonzalo.
-No sé - respondí.
-¿Por que no lo llevamos fuera de la ciudad? -dijo Morena.
-No seas tonta, es demasiado pesado y tiene la pata rota. No podríamos moverlo ni un centímetro.
-¿Y si lo matamos? -Gonzalo acotó en un tono muy bajo.
-¡Eso si que no!
-Vamos Mati, tu sabes que el va a morir o sino lo matara la policía, tarde o temprano tendrá que irse y la gente de la ciudad está sufriendo. Tú puedes escuchar los gritos.
-Lo sé, pero…
-Piénsalo Mati, a mi también me desagrada la idea, pero no hay otra opción. Mucha gente está muriendo tenemos que hacer algo -dijo Morena.
Me encontraba en un gran dilema moral. ¿Acaso debía matar un pokémon cuya muerte era inevitable, para salvar a muchas personas? ¿O quizás debía mantener mi conciencia limpia de asesinatos e irme, dejando así que mucha gente muriera por mi culpa? ¿Qué debía hacer? ¿Convertirme en un asesino, o dejar que la gente muriera?
Observé el rostro de todos, tanto la expresión en la cara de Morena como la de Gonzalo, así como también la de Riolu. Ninguno sabía bien que hacer y como si fuera poco, estaban esperando que yo decidiera. ¿Por qué debía ser yo, quien decída quien vive y quien muere? Yo no era nadie para hacer eso. No sabía que hacer, estaba desesperado. Esto era mucha responsabilidad para mi, además gracias a eso también por primera vez me cuestioné sobre si realmente fue lo correcto hacer ese viaje, si realmente yo tendría lo que se necesita para salvar a mis papás o si hubiese tenido que rendirme, esperando que la injusta justicia se hiciera cargo del tema.
Sabia que no iba a poder decidir, entonces opté por la opción de los cobardes, huir. Sin decir una palabra me alejé de la escena, mis amigos comenzaron a seguirme.
-¿A donde vas Mati? -preguntó Gonzalo.
-No sé -respondí enojado.
-¿Y que vamos a hacer con el pokémon?
-No es nuestro asunto. Es problema de la ciudad no mía, que la policía se encargue.
-Pero, ¿qué pasará si la policía no puede hacer nada?
-Tarde o temprano morirá desangrado. Ya vámonos -dije, luego di media vuelta y seguí caminando.
-¿Que te pasa? ¿Desde cuando te acobardas así? ¿Qué acaso no fuiste tu quien me dijo una vez que ayudar a los pokémon es nuestro destino?
-¡Ya te dije que no es asunto nuestro! No sé para que los traje, valla error entupido. ¡Jamás debí traerlos conmigo! Riolu ven aquí -dije muy alterado, luego el pokémon luchador subió a mi espalda.
-¡Escúchame pedazo de…
-Gonza no, déjalo el solo esta mal por lo que pasó. No creo que lo haya dicho enserio - le dijo Morena al enfurecido chico.
En ese momento reaccioné y me di cuenta de que me había pasado, nunca debí gritarles a los chicos para desahogarme de mis problemas emocionales. Me disponía a acercarme a disculparme, pero de pronto toda la zona se quedo a oscuras como si hubiese anochecido en un segundo.
-¿Qué pasó? -preguntó Morena.
-No sé -dijo Gonzalo mirando en todas direcciones, esperando ver de que se trataba ese extraño fenómeno.
-¡Rio rio, Riolu! -gritó Riolu señalando hacia arriba.
-¿Qué pasa Riolu? -dije observando hacia donde su pata apuntaba.
En ese momento pude ver que algo se acercaba volando a lo lejos, era muy grande, tanto que tapaba el Sol. Cuando esto estuvo mas cerca, pude distinguir que era. Se trataba de una colonia de Zubat, cientos de ellos acompañados por muchos Golbat y liderados por un gran Crobat. A medida que estos se acercaban más al suelo el Sol pudo ser visto otra vez y la luz regresó. Claro que eso no era nada bueno, era señal de que la colonia estaba muy cerca. Todos los pokémon murciélago iban en una formación perfecta de nueve u ocho líneas lideradas por Crobat, estos se acercaban a toda velocidad y nosotros estábamos en su camino.
-¡Corran! -grité.
Los chicos al darse cuenta de lo sucedido comenzaron a correr detrás de mí. Corrimos como jamás lo habíamos hecho, y él sofocante calor y falta de viento no ayudaron muchos, al cruzar la primera calle, mi mochilla, por llevarla colgada de una sólo tira, se cayó de mi hombro, por lo que tuve que detenerme a tomarla y los chicos me rebasaron. Los pokémon estaban cada vez mas cerca, llegue a tenerlos volando a tan solo tres metros de distancia. Con solo pensar en esas alas moradas y esos filosos colmillos me entraba pánico. Para cuando ya habíamos terminado la segunda cuadra Morena tuvo la mejor idea que pudo haber tenido, bastante obvia, pero inteligente al fin.
-¡Cuando lleguemos a la esquina, doblen! -gritó.
-¡¿Qué?! -respondí.
-¡Que dobles! -gritó nuevamente muy asustada.
Aun faltaba media cuadra para la esquina y los Zubat y sus evoluciones estaban cada vez mas cerca. Corría a más no poder, pero ellos volaban más rápido. Faltando viente metros Riolu lanzó una esfera aural que derribó a uno, pero no sirvió de nada ante tanta cantidad de murciélagos Pokémon. Ya faltaban solo unos metros, pero los Pokémon estaban demasiado cerca, tanto que podía oírlos respirar. Por suerte llegamos a la esquina y mientras doblaba, mi brazo fue rasgado por el ala de un Golbat o un Zubat, no recuerdo. Cansadísimo me recosté jadeando contra un muro viendo a la colonia de Crobat seguir volando en la misma dirección. Me tomé el brazo y observé que tenia un corte algo profundo, pero nada grave. Además estaba muy feliz de haber sobrevivido, de haber tardado tres segundos más, hoy no seria más que un recuerdo de mi seres queridos. En eso los chicos, escondidos en una solitaria carnicería, me vieron y se acercaron.
-Mati, Riolu, ¿Están bien? - preguntó Gonzalo.
-Sí, gracias a More -respondí.
-Rio -dijo suspirando el azul Pokémon.
-No fue nada -respondió algo apenada, escondiendo la sensación de grandeza y autosatisfacían que debió sentir -te hirieron, ¿Te duele?
-No es nada grave. Además de comida compré algunos medicamentos y vendas. Dame una, están en mi mochila.
-Aquí están, toma -dijo Gonzalo arrojándome la venda.
-¿Cómo sabias que Zubat y demás no iban a seguirnos? - le pregunté mientras me vendaba.
-Fácil, ellos no nos perseguían, nosotros estábamos en el medio de su ruta de vuelo. Entonces lo único que debíamos hacer era salirnos de su ruta.
-Pero ellos casi nos devoran -acotó Gonzalo.
-Bueno sí, pero eso también es parte de su naturaleza.
-Muchachos quería disculparme por las estupideces que dije hace un rato, estaba enojado y están pasando tantas cosas que…
-Mati no hay problema, te entendemos ¿No, “Bidrin”? -dijo Morena, haciéndole otra broma a Gonzalo.
-Cállate Morena, no te preocupes Mati -dijo Gonzalo.
-Gracias por saber disculpar. Ahora vámonos antes de que aparezcan más pokémon.
-Sí -respondieron ambos.
-Sube Riolu -dije.
-¡Rio! -exclamó subiéndose a mi espalda.
Comenzamos a caminar. Me sentía mucho mejor por haberme disculpado con Morena y Gonzalo, en esos momentos no sabría que hacer si ellos no estuvieran conmigo. Gonzalo era mi mejor amigo desde años y siempre a estado incondicionalmente parta mí, Morena en cambio solo estaba conmigo apenas hace dos días, pero su buena y dulce personalidad escondida en ese papel de embustera que juega y el calor y bondad que emana me hacía pensar que la conocía hace años. Pero aún estaba enojado conmigo mismo, por no tener el valor de decidir, me sentía apenado y avergonzado de mi mismo, no podía entender que me hacia tan cobarde a la hora de tomar decisiones.
Al cabo de unos pocos minutos caminando, volvimos a encontrar pokémon. Un gigantesco grupo de Rattata y Raticate cubría toda la calle. Al igual que los Bidoof, estaban dispersos en distintas zonas royendo lo que encontraban, con la diferencia de que estos eran muchos más, al menos el doble.
-¡Aaaaahhhhh! -gritó Morena.
-¿Qué pasa? -dijo Gonzalo.
-Los Rattata se parecen mas a las ratas de lo que yo pensaba ¡Que asco! -respondió.
Gonzalo se rió a carcajadas del miedo que Morena le tenía, mejor dicho tiene, a los pokémon rata.
-Creí que amabas a tooodos los Pokémon -dijo sarcásticamente Gonzalo.
-Amo a los pokémon, pero no necesariamente a todos -respondió Morena escondiéndose detrás de Gonzalo- ¡Ahhhhh! ¡Aléjalo, aléjalo! -gritó cuando un Raticate se le acercó.
-No te preocupes, Riolu se encargará de eso. Mati, has los honores.
-¡Sí Mati, has algo! -dijo muy nerviosa Morena.
-¿Mati? -preguntó Gonzalo ante mi falta de respuesta.
-¿Eh? ¡Ah sí! Riolu usa Esfera Aural o algo... -Dije con un tono de voz muy baja.
Riolu lanzó una esfera aural al Raticate que se debilitó.
-Chicos caminen detrás de mi, Riolu nos abrirá camino -dije con un leve tono de voz que no puedo evitar usar cuando me encuentro desanimado.
-De acuerdo -dijo Gonzalo.
Salimos de la ciudad y caminamos de nuevo hasta Valle Hermoso, el pueblo donde nos encontrábamos al comienzo, no explicaré el camino y como evadimos a todos los pokémon que nos encontramos en él, porque tendría que repetir mucho las palabras “Esfera Aural”. El camino fue bastante silencioso, Riolu y yo no dijimos ni una palabra, y Gonzalo y Morena pelearon dos o tres veces por tonterías, esa fue toda la conversación. En el pueblo cenamos pacíficamente en un pizzería donde el dialogo tampoco fue extenso, sobretodo de mi parte. Luego decidimos acampar en las afueras del pueblo.
CONTINUARÁ







Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
Dios! parece como si estuvieras diciendo q riolu solo vale con esfera aural xD! q mal me cae riolu y no se porq... si es un amor, pero mira... xD y a ver si reclutais a mas pokes porq esto se repite mucho no?¿ espero no estar vago pra el prox. cap. Suerte!
Villana sexy y esbelta.
