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#1

El Legado de un Héroe

Buenas tardes a todos. A petición de algunos usuarios del foro, he decidido publicar por fin mi primer fic.
Espero sinceramente que les guste porque estuve pensando mucho tiempo acerca de él.
Mis calificaciones no fueron las mejores (de hecho, están un poquito mediocres) pero creo que para ser mi primer fic, pues está bien. Algún día intentaré elevarlas un poco.
Esta es la evaluación:

Spoiler
Puntos a evaluar:

1. El tema del fic y su trama – 11/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura – 19/25 puntos
3. La madurez del fic – 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 15/20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.

Puntaje total: 50/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan fiction apto para su publicación. Felicidades!! ^^
Comentarios: Ten cuidado con enredarte solo cuando redactas, que los lectores también nos liamos si el escritor no entiende su propia obra.


Antes de comenzar publicando la historia, quisiera brindar algunos agradecimientos especiales (poco a poco iré poniendo más conforme vaya avanzando)

1. Primeramente a nuestro compañero Rean por su paciencia al atender mis preguntas y por su atención para evaluar (hasta 2 veces) mi capítulo.
2. A los amigos del shoutbox, que me apoyaron en el proyecto, en especial a pokefabri y samuszero, quienes me ayudaron a despejar unas dudas de pokémon cuyas respuestas yo desconocía.
3. A los amables lectores que gasten un poco de su valioso tiempo leyéndome.
4. Al foro en general, por brindarme la maravillosa oportunidad de expresarme.

No diré más. Aquí viene mi primer capítulo. Espero que les guste. Y si no, el próximo intentaré hacerlo mejor.

Spoiler
SPOILER: OCULTAR
Capítulo 1: Asalto en el mar de arena.

Se llamaba Iker el hombre que en aquella noche se le había designado como centinela.
Era la madrugada del 14 de Julio de 16… a decir verdad, un bello ambiente se disfrutaba. Los montes lejanos dejaban pasar uno que otro rayo del Sol, el cual se asomaba tímidamente sobre las cumbres. No obstante, del lado occidente aún el cielo estaba oscuro. Además, la Luna, la cual se encontraba más pura y llena, se resistía a ocultarse ante la llegada del astro rey, secundando a varias estrellas suspendidas en el firmamento y al planeta vecino que brilla con toda su intensidad en las albas.
El desierto era vasto, lleno de dunas y montículos de arena cristalina. El ambiente, aún helado, presentaba corrientes gélidas que hacían tiritar inevitablemente a los reunidos.
Iker, envuelto en un manto con capucha y bien prensado al mango de su espada, aguardaba impaciente a que su turno finalizara felizmente y pudieran continuar su recorrido. Se había separado un poco de sus dos compañeros que también cubrían la misma función, y que en esos momentos intentaban calentarse con las ligeras prendas que llevaban puestas, pues hubiera sido una locura encender una fogata. Sin duda, el humo los delataría en un instante al enemigo.
No habían pasado ni quince minutos cuando el Sol ya había sobresalido de esos cerros lejanos y ahora cegaba la vista del centinela con sus rayos de luz. Las sombras de los montes comenzaban a extenderse visiblemente sobre el desierto, para paulatinamente ir recorriéndose. Iker colocó su mano derecha sobre su frente a modo de visera y siguió contemplando el horizonte inmutable. Parecía como si no hubiera ni un alma a miles de leguas a la redonda. Dio unos pasos hacia delante, sólo un par, y mientras arrastraba los pies en la arena siguió admirando las gruesas nubes que, aunque escasas, comenzaban a formarse en el firmamento. Posteriormente su vista se posó sobre las fenomenales dunas que el desierto poseía en toda su extensión.
Una parvada pasó volando justo sobre él, anunciando la llegada del alba. Aunque el Sol alumbraba el campamento casi en su totalidad, no dejaba de ser tangible el penetrante frío que helaba los huesos.
Empuñó más su espada con aparente seguridad; no obstante en Iker se observaba el nerviosismo. Sin duda era una misión muy peligrosa e importante para tan pocas personas. ¿Qué sucedería si alguien intentaba tomarlos por asalto y llevarse… justo esa pokebola? ¿Qué sería de Alhandra sin ese místico pokémon?
Eran valientes los soldados, de eso no había duda, pero su número no superaba los cuarenta, lo que a todas luces parecía una insensatez total. Sin lugar a dudas, muy pocos como para defender el tesoro de su patria.
De repente, algo suena justo detrás de la tienda de campaña que estaba justo a su izquierda. Iker voltea, inquieto por el imprevisto ruido. ¿Sería que alguien los estaba espiando?
¬? ¿Oyeron eso?? preguntó a sus compañeros.
? ¿Qué?
Estaba claro para él que no contaba con los otros dos centinelas, que en aquellos momentos devoraban sus guarniciones en una pequeña bolsa de cuero mientras contaban chistes, entretenidos. Iker giró la cabeza repetidas veces y, con espada en mano, comenzó a bordear la tienda verde.
El ruido volvió a repetirse, esta vez más cerca. Asustado, avanzó un par de pasos más hasta haber rodeado el improvisado alojamiento, y adelantó su arma hacia enfrente con prontitud.
? Oh… ¡Sólo es un pequeño pokémon!? se dijo al ver escarbando a un Sandshrew en la tierra. Apenas se había acercado Iker, lo volteó a ver con esa mirada azul y desapareció enseguida bajo la arena.? aunque hay que ver que ya ni en los pokémons con la traza más inocente se puede confiar…
Y, riendo, regresó a su puesto original.
No habían pasado ni diez segundos cuando desde el otro lado del campamento…
? ¡Alerta, alerta! ¡Enemigos a la vista! ¡Son los ruthorns! ¡Todos arriba, nos atacan!
Iker quedó paralizado. La voz provenía de Makar, uno de sus compañeros guardias.
Asomando los ojos por el techo de una de las tiendas cercanas, pudo distinguir todo un ejército de soldados que venían dispuestos… ¡a robar su tesoro!
Con ojos desorbitados contemplaba el panorama nada grato: no dejaban de salir marchando de la parte posterior del cerro… y era claro que no tenían intenciones pacíficas. Ruthorn era la ciudad enemiga desde hacia muchísimos años.
Asía con más energía que nunca su espada, pero el temor arreciaba aceleradamente entre los asentados al ver al numeroso grupo de hombres, la mayoría montados en elegantes Rapidash que lucían con orgullo sus crines de fuego mientras cabalgaban hacia ellos y que no cesaban de aparecer.
Todos los alhandros que se hallaban reunidos ya estaban en pie, observando con asombro cómo se aproximaban los enemigos. Incluso distinguieron un rudimentario vehículo, hecho con lámina dura y llantas de madera pulida, que era tirado por cuatro robustos machamps, entrenados para el trabajo duro. El tanque, por cierto era una completa ingeniería de los Ruthorns. Ninguno de los alhandros presentes había visto semejante armatoste participar en una guerra.
Un hombre de vestiduras elegantes que iba al frente del batallón tomó la palabra enseguida, aclarándose la voz con aspavientos.
? Saludos, alhandros. Apuesto a que saben a qué hemos venido.
Un silencio total invadió el desierto porque al instante todos se detuvieron y a ningún Rapidash se le ocurrió relinchar siquiera.
? Queremos a ese pokémon que ustedes guardan… tenemos conocimiento de que aquí está, lo lleva uno de ustedes. Si aprecian su vida, dénoslo, de lo contrario, prepárense a luchar.
? Capitán Khol ? dijo uno de los alhandros a su superior ? ¡ellos vienen por nuestra Gardevoir mística!
? ¡No podemos permitir que se lo lleven!? opinó otro ? ¡Es muy importante para nosotros!
? Pero… somos sólo cuarenta hombres contra todo un ejército ? susurró un tercero.
? ¡Silencio!? espetó el capitán ? ¡icen nuestra bandera! ¡Sobre mi cadáver se llevan a nuestro Gardevoir! ¡Vamos a luchar, pero ella debe escapar!
? Pero… pero señor…
? ¡Anda! ¡Vamos, vamos, ícenla!
Corrieron asintiendo y extrajeron un asta de no muy grandes dimensiones que se encontraba en una de las tiendas; clavándola firmemente en el suelo, dos soldados alhandros colocaron la bandera de su patria, con el escudo del ave guerrera, y tirando de las cuerdas, pronto la hicieron subir hasta la punta, logrando que ondeara con intensidad debido al viento.
Los ruthorns, por su parte, no perdían detalle sobre el comportamiento de sus enemigos. Sonriendo, y con los ojos entrecerrados por el cegador sol, el hombre que había planteado el problema con anterioridad, mencionó secamente.
? Qué patético. Tener que lidiar con personas tan cortas de mente. Todavía pretenden oponer resistencia. Sólo son un puñado de cobardes.
? Comandante ? le dijo uno de sus soldados cuando estuvo junto a él ? ¡Soltemos los magmortars! ¡Ellos acabarían con su campamento en segundos!
? Hmm… no. No sería divertido ? contestó sonriendo.

Del otro lado, la mayoría de los alhandros temblaba ante el oponente.
? ¿Qué resistencia podríamos poner? ? preguntaba uno.
? ¡Deberíamos traer refuerzos!
? ¡Estás loco! ¡Estamos en medio del desierto! ¡No quiero imaginarme lo que tardarían en llegar!
? ¡Cállense! ? gruñó el capitán Khol ? ¡y todos a sus puestos! ¡Manténganse prevenidos ante cualquier eventualidad! ¡Y cuando se aproximen, suelten enseguida nuestro Aggron!
? ¡Sí, señor!? exclamaron todos, colocándose en lugares estratégicos en el campamento.

? Vamos a atacar ? murmuraba primero entre dientes el comandante ruthorn, y después y volteó a sus espaldas ? ¡Arqueros! ¡Estén en posición!? les comunicó a los que se hallaban en las puntas de los cerros ? ¡Vamos a atacar! ¡Ahora!
Los soldados que venían armados con arco y flechas comenzaron a disparar sus proyectiles contra el pequeño campamento mientras los alhandros, alertas, comenzaron a intentar cubrirse con sus escudos, aunque la mayoría de las veces sin éxito. Cuando los ruthorns hubieron avanzado y aproximado lo suficiente para atacarlos con espada, había sólo 32 defensores.
? ¡Ahora! ¡Liberen al Aggron! ¡Libérenlo! ¡Él podrá contra su ejército! ? gritaba Khol a todo pulmón entre aquella trifulca a sus soldados.
Uno de ellos asintió y corrió hacia una tienda de campaña. Jadeante, se introdujo a toda velocidad para esculcar a un lado del lecho y pronto hubo de encontrar una cajita de madera. La sacó y de ella aún extrajo una pokebola. En cuestión de segundos la lanzaba con fuerza y brotaba el monstruoso pokémon.
? ¡Ve, Aggron! ¡Elimínalos!? gritó el capitán.
Los malvados ruthorns habían comenzado el asalto con espadas al campamento, matando a dos alhandros más, pero se detuvieron horrorizados al ver al enorme pokémon metálico aproximándose a pasos agigantados.
? ¡Comandante! ¡Los enemigos poseen un Aggron!
? ¡Es tiempo de atacar con nuestros magmortars!
? ¡Para nada!? respondió el comandante con sencillez ? ¡Arqueros! ¡Utilicen flechas de fuego contra ese desgraciado pokémon! ¡Córtenle el paso, que no avance más!
Mientras los soldados de pie avanzaban a tropeles por el alojamiento, los arqueros, que estaban debidamente posicionados en los cerros cercanos hicieron caso de las palabras de su superior. Dos flechas candentes rebotaron en el cuerpo de Aggron, que con un gruñido volteó a ver el cerro. Antes de que pudiera hacer otra cosa, doce flechas de fuego se impactaron a la vez sobre el metal. Aggron comenzó a tambalearse por el ataque, pero como pudo, continuó avanzando y eliminando soldados ruthorns.
? ¡El Aggron está siendo herido! ¡No dejen que acaben con él! ? gruñó el capitán.
Los alhandros eran valientes, y se defendían con fiereza de los invasores, pero eran demasiado poco para seguir luchando. Los que intentaron defender al pokémon metálico perecieron, y los que se hallaban en el campamento estaban angustiados. De los cuarenta originales, sólo quedaban veinte luchando.
? ¡Debemos arriar la bandera, capitán! ¡Hay que rendirnos!
? ¿Y entregar al Gardevoir místico? ¡Jamás! ¡Primero muerto!
Los ruthorns seguían con su invasión, eran más y venían en grupos numerosos, derrumbando las tiendas, lo que comenzó a afligir seriamente al capitán Khol.
? ¡Necesito tres de ustedes! ¡Vamos, tres hombres! ¡Tomen nuestros Rapidash y corran hasta Alhandra! ¡Ustedes tres! ¡Tómenlos y vayan! ¡Confío en ustedes!
? Pero capitán, nos tardaríamos en traer refuerzos.
? ¡Refuerzos no, tonto! ¡Avisen lo que hoy ha ocurrido… y preparen a la comunidad para una imprevista guerra!
? ¡Capitán, nos llevaremos al Gardevoir místico! ¡No lo dejaremos aquí!
? Sería muy arriesgado llevárselo por tierra. Los perseguiría todo el ejército. ¡Rhode lo llevará ahora mismo! ¡Ustedes vayan, que tienen una misión que cumplir!
Iker, que era uno de los tres señalados por el capitán, asintió y junto con sus dos compañeros, tomó uno de los pokémons mencionados y arreándole, se alejó del campamento a todo galope con ruta hacia Alhandra.
La polvareda que levantaban era evidente, y el comandante no tardó en reprochar.
? ¡Oh! ¡Esos miserables intentan escapar! ¡Despachen los electrodes! ¡Confío en que los alcanzarán rodando! ¡Háganlo!
Casi fue la acción a la palabra, cinco pokémons eléctricos entrenados para desplazarse a las más altas velocidades salieron dando tumbos por la arena de sus respectivas pokebolas, y tras indicaciones previas, comenzaron a rodar y rodar con prodigiosa rapidez por entre las dunas del desierto, y se alejaron persiguiendo peligrosamente a los mensajeros alhandros.
? ¿Dónde está Rhode? ? preguntó el capitán Khol ? ¡Lo necesito! ¡Es preciso que vuele… y se lleve lejos al Gardevoir místico!
? Lo traeré enseguida, capitán ? contestó muy servicial uno de sus soldados.
Corrió éste hacia una tienda de campaña cercana con la intención de extraer de la pokebola al volador; no obstante, un enemigo lo embistió por la espalda con su espada. Con un grito ahogado el soldado alhandro cayó, pero para su fortuna, uno de sus compañeros tiró una flecha que atravesó el corazón del ruthorn. El arquero se levantó de su parapeto y corrió hacia la tienda completando la misión del primero. Después, volvió a sacar otra cajita de madera, ésta del más puro material, pulida cuidadosamente y con el nombre de Rhode grabada en la tapa, y de ella extrajo una pokebola que lanzó a la arena instantáneamente.
Rhode, que así se llamaba el Skarmory que en aquellos momentos emergía del destello de luces, era uno de los pokémons más inteligentes y de los mejores entrenados de toda Alhandra, por lo que frecuentemente el capitán depositaba toda su confianza en él para las misiones más peligrosas.
? ¡Adelante, denle la pokebola del Gardevoir místico!? exclamó con ahínco ? ¡Debe retirarse inmediatamente!
Uno de los trece hombres que aún defendían el campamento le puso en su pico acerado una majestuosa master Ball, con todo cuidado.
? ¡Rhode! ¡Vuela hacia Alhandra! ¡Y por nada del mundo sueltes a nuestro Gardevoir! ¡Ahora ve!? ordenó el soldado.
El Skarmory extendió sus laminadas alas y, apretando el pico con firmeza, emprendió el vuelo enseguida, elevándose por los aires.
? ¡mire usted, comandante! ¡Otro cobarde intenta escapar!
? ¡maldición! ¡Puede ser que sea ése quien lleve la pokebola que buscamos!? respondió enfurecido, y dirigiéndose a los que se hallaban posicionados en los cerros, añadió ? ¡Arqueros! ¡Medalla para el que elimine a ese Skarmory con una certera flecha de fuego!
Guiados por la emoción del premio que ofrecía el comandante por una misión tan simple, los enemigos comenzaron a colocar flechas encendidas en sus arcos y las dispararon con fervor, mas su puntería generalmente era terrible, aparte de que Rhode esquivaba sus proyectiles sin dificultad alguna. Desesperados, los arqueros siguieron intentando derribarlo, aunque sin éxito.
? ¡Comandante! ¡El Skarmory escapa!
? ¡Ah! ¡Holgazanes! ¡Despachen el escuadrón ‘’A’’ de Flygons!? gruñó ? ¡y que con su aliento de dragón lo derriben de una vez por todas!
Casi al instante un grupo de hombres tiraron al suelo cinco pokebolas, que cayeron en la arena con un ruido ahogado, mientras de los destellos brotaban unos Flygons listos para el combate, previamente acorazados en el pecho y la cabeza con escudos y placas metálicas.
? ¡Tras él! ¡Vayan! ¡Deténganlo!? y volteó al lado contrario ? ¡y ustedes, arqueros, terminen de una buena vez con ese Aggron!
Las flechas fueron redirigidas desde el cielo hasta el campo de batalla. Aggron avanzaba por las dunas derribando soldados ruthorns, aprovechando la momentánea distracción de los enemigos, pero cuando volvieron a dirigir sus ataques contra él, gruñó y luego pareció derrumbarse. Eran muchos los proyectiles que se impactaban en él, y pronto lo dejaron absolutamente fuera de combate, esta vez de manera permanente.
Con un resoplido, cayó de bruces en la blanda arena.
? ¡Comandante, el Aggron ha sido derrotado, pero parece que el vuelo de nuestro aplicado escuadrón no puede compararse ante la destreza de ese Skarmory! ¡Debe ser especial!
? Tonterías… ¡todos! ¡Centren su atención en esa ave!... ¡Ya sé que intenta huir hacia Alhandra con el Gardevoir místico! ¡Y eso no lo podemos permitir!

? Capitán ? dijo uno de los doce soldados alhandros ? ¡mire! ¡Están atacando a nuestro Skarmory!
? ¡Atención, arqueros!? respondió el capitán, nervioso, dirigiéndose a cinco sujetos que portaban flechas consigo ? ¿Qué esperan? ¡Dirijan su atención hacia Rhode! ¡Deben dar su vida por él! ¡Derriben a esos Flygons… denle prioridad!
Sus subordinados enseguida dejaron las armas para tomar sus arcos y sus flechas, corriendo del enemigo que se aproximaba a pie. No obstante, los pokémons volaban a altas velocidades y pronto estuvieron fuera del alcance de cualquier flecha.
El Skarmory agitaba sus laminadas alas con precipitación, pero su mirada reflejaba serenidad. El estoico pokémon no tenía la más mínima preocupación de que los enemigos lo fueran a alcanzar, y eso que los persecutores se desplazaban velozmente tras de él.
Uno de los Flygons pronto se adelantó al grupo, tomando una corriente de aire favorable, y alcanzó de un aletazo a Rhode. Éste volteó levemente la cabeza hacia un costado e intentó evadirlo con destreza. Sin embargo, los otros intentaban rodearlo para dejarlo sin escape.
El Skarmory no tuvo otra opción que decidirse a atacarlos de una buena vez, aprovechando la tardanza de sus rivales. Dio un medio giro en el aire, confundiendo a sus oponentes, y así tan de pronto como lo hubo hecho, reiteró el mismo movimiento, esta vez quedando justo detrás del grupo de persecutores. La destreza de Rhode aunado con la ineficiencia de los Flygons estaba para dar risa, no obstante el Skarmory se veía concentrado en todo momento. Sin duda era un pokémon muy listo, tanto así como para poder tenderle este tipo de trampas simples a cualquier enemigo volador.
Con determinación, se aproximó a uno de los confundidos Flygons y le embistió el metálico pico en la espalda. Éste chilló, alertando a sus compañeros de dónde se hallaba el escurridizo, pero era demasiado tarde, ahora caía inevitablemente a la arena. Los cuatro restantes voltearon a verlo, pero el Skarmory volvió a aprovechar esa momentánea distracción para volver a alejárseles considerablemente.
Cuando los Flygons giraron su vista para intentar ubicar al fugitivo, éste ya había retomado la ruta y ahora se encontraba visiblemente lejos.

? Comandante ? murmuró un soldado ruthorn señalando a los pokémon en el aire, que se veían tan lejos que asemejaban un grupo de puntitos suspendidos en el cielo ? ¡Parece que nuestros Flygons necesitan ayuda! Creo que es tiempo de despachar el escuadrón ‘’B’’ para que los escolten y que acaben de una vez con ese cobarde.
? Tonterías ? contestó ? es absurdo que un simple pokémon incluso de poder débil ante ellos se les escape de una manera tan fácil. Mis Flygons están debidamente entrenados. Creo que puedo dejarles ese simple trabajo a ellos.

Los Alhandros habían soltado sus armas y ahora estaban con las manos arriba. Quedaban sólo seis defensores, totalmente indefensos ahora. El capitán, reprochándose mil veces, había optado por dejar su espada en el suelo y rendirse. Un centenar de ruthorns se apretujaban en el campamento rival, haciéndolo pedazos y amenazando a los enemigos.
Ciertamente lo mejor que podían hacer era rendirse, ahora sólo estaban esperando a que el Gardevoir místico fuera llevado con éxito hasta Alhandra.
? ¿Y qué hacemos con éstos?
? Los tomaremos prisioneros por ahora. No me gusta asesinar a los indefensos de esta manera ? determinó el comandante, sintiéndose magnánimo con sus contrarios.



. . .


Saludos.


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#2

Re: El Legado de un Héroe


super,psycho,hasta que posteeaste tu fic
que buenas esas personas que te ayudaron en especial pok...mejor no sigoxD
sigue asi que la pokeguerra continue,que esta buena
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Spoiler

#3

Re: El Legado de un Héroe


Buen Fic, felicitaciones Psycho, esta bien redactado, no repites las palabras, a diferencia de la evaluación de Reanzuro opino que es facil de entender, o por lo menos yo no me trabe en ninguna parte, todos los conceptos utilizados estan bien. En cuanto a la historia en sí, es muy buena, y quisiera saber si se da el 100% en esa epoca o avanza a futuro. Muy buena la diversidad de pokemon utilizados, y el dominio del hombre sobre ellos, ademas que la historia tiene cosas que le suman realidad como los comentarios de honor entre los guerreros, el gran cuidado y prestigio que le daban a los pokemon miticos o poderosos, y a la vez la ignorancia de pensar que un Aggron acabaría con todo un ejercito, todos esos detalles quedaron muy bien. Capitulo demasiado extenso para mi gusto, pero la extensión es decisión tuya, no puedo aportar nada. Todo muy bien, espero ver el proximo capitulo, seguire de cerca la historia, adelante con tu fic. Suerte!!!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#5

Re: El Legado de un Héroe


guau es la primera ves q leo un fic y me fasino es el mejor estaria bueno q entro de poco lo continues.
#6

Re: El Legado de un Héroe


me encanto, la manera en qe esta redactado, tus expresiones, los pokes (tambien como los describes), la trama, la historia, me encanto, me levanto un poco el animo y me dejo con ancias y la inriga de qe sucedera en el proximo capitulo... porqe habra un proximo capitulo verdad, jeje me gusto mucho y no entiendo porqe esa puntuacion en la evaluacion, yo le hubiera dado mas, pero bueno, meor de eso no hablo mas XDD... muy bueno y sigue asi 8)

GRACIAS YORMII ^^


#7

Re: El Legado de un Héroe


:D: te quedo perfecto, un excelente fic sigue asi!! y espero que continues poniendo mas!
<---- ¡¡¡por favor haz click!!!


<--- ¡Aqui tambien!
#8

Re: El Legado de un Héroe


Primero que nada quiero agradecerles a todos los que han posteado que se hayan tomado el tiempo para leer mi primer capítulo.
Segundo, quiero pedirles disculpas por demorarme tanto en responder, porque he estado muy, muy ocupado tanto en la escuela como en el trabajo y la verdad que me había olvidado un poco de todo esto.
Tercero, no quise responderles porque no quería hacer SPAM (en mi propio tema), preferí esperarme a que tuviera el capítulo listo, y ya está (lo hice hoy, en una clase libre que tuvimos, lo cual es muy raro que suceda).
Cuarto, quisiera responder personalmente a cada uno de ustedes:

a) Pokefabri, gracias por la ayuda y por haberlo leído dos minutos después de haber posteado.
b) Demián, me gustaron mucho tus opiniones, muchas gracias de nuevo por haberlas hecho. El Fic continúa en esta época hasta que se finalice. Y está muy bien, haré los capítulos menos extensos.
c) Gouka, aún no entiendo lo que es katanizar...
d) Juanpis, me alegro que gracias a esto, te haya dado una buena impresión.
e) Te agradezco tus comentarios, art. Me da gusto que te haya subido el ánimo. Y, por otra parte, el fallo de Rean debe ser indiscutible, porque él tiene sus razones para haberme calificado así, pero qué bueno que opines eso. Tú también me has subido el ánimo.
f) Gracias, Jorge. Va a ser un poco extenso, procuraré no tardarme tanto de nuevo en seguir creando más capítulos.

Es todo. Ahora sí, quiero presentarles el capítulo No. 2:

Spoiler
Evreux medía con suma exactitud un trozo de tabla que se hallaba en la mesa.
—Todas de la misma medida, muchacho. Ni media pulgada más— comentó Loke cuando iba caminando a su lado.
—Observe, tío— dijo el joven— ya tengo lista la madera necesaria que nos solicitaron esta mañana.
—¿Hmm? Ah, veo que has estado trabajando toda la mañana.
—Sin cesar, tío. Por ello, aún no da la tercia y ya he terminado el pedido.
—Estoy muy satisfecho contigo, Evreux— respondió sonriendo Loke palmeando el hombro de su sobrino— no hay duda que tienes ánimos. Eso es bueno; me sorprendió lo pronto que has acabado. Creo que el día de hoy te irás a casa con algunas coronas extra.
El joven, que venía ataviado con su indumentaria de carpintería, se irguió al escuchar esas palabras. Dejó el serrucho en la mesa de trabajo mientras esbozaba inevitablemente una sonrisa mal disimulada.
—¿Eso quiere decir que…?
—Así es, la jornada terminó. Ahora vete a casa— le dijo su tío.
—Se lo agradezco. Ha sido usted muy amable al hacerme tal ofrecimiento, pero recuerde que yo estoy para servirle.
—No me lo agradezcas, muchacho, que los buenos trabajos con lujosas recompensas se pagan. Ve a descansar, te digo, pero no olvides irte sin antes haber guardado debidamente todos los implementos de trabajo.
—Muy bien— contestó con formalidad su sobrino y tomó sus herramientas con la intención de colocarlas en su lugar.
Había un estante al fondo del establecimiento, en donde diariamente colocaba los instrumentos por las tardes, y los extraía por las mañanas. Animado, ese día los volvió a guardar en el lugar acostumbrado, para luego cerrar dicho mueble.
Venía pensando en otras cosas cuando salió del local.
—¡Evreux, ven!— le dijo su tío Loke cuando se percató que el otro no se detenía— ¡No habrás olvidado la bonificación que te prometí! ¡No puedes irte aún!
Él se acercó de nuevo a la entrada donde se hallaba su patrón.
—Toma, aquí tienes— y le deslizó unas monedas en la mano derecha— dos coronas de mi parte, con la que podrás darte el lujo que desees.
—Muchas gracias, tío— respondió el joven, sintiéndose algo tonto por la simpleza de su frase.
—Continúa así, que me gusta la forma de trabajar que tienes.
Acto seguido, el hombre le dio la espalda para intentar asegurar la puerta de la carpintería con llave.
—Nos vemos mañana.
—Hasta mañana. Que pases buenas noches.
Así que cada quién tomó su camino: Loke hacia la izquierda y Evreux hacia la derecha. Éste último recién había cumplido los 17 años, y era un muchacho animoso, lleno de energía y vitalidad, amante de las batallas pokémon. Su mayor orgullo era un Primeape que gustaba de entrenarlo en sus ratos libres. Precisamente como aquél día había salido temprano de trabajar, tenía pensado dedicarle un poco de su tiempo para que continuara luchando.
Caminaba por las callecitas nevadas. Recientemente había helado y por la mañana todos los habitantes de Fontenay habían descubierto tras las ventanas sólo un gran manto blanco en el exterior, que terminaba de cubrir los sembradíos, además de los patios, los establos y los tejados, algunos de paja de las casas más humildes.
La casa de Evreux, para su fortuna, no quedaba muy lejos de la carpintería de su tío, porque no hacía mucho tiempo se habían mudado. No eran ricos en su familia, pero recientemente se habían incorporado a la clase media y ahora gozaban de vivir en Salerno, una colonia de mediana extensión y de muy buena reputación; todo gracias al ascenso de su padre, Khol, que ahora era capitán de un escuadrón de soldados. No muy grande, claro, pero este nuevo puesto le ayudó a mejorar su posición económica en un elevado porcentaje.
Evreux se hallaba absorto en profundas reflexiones, pero al levantar la vista se dio cuenta no sin asombro del enorme trecho que había avanzado mientras tanto. Ahora su casa se hallaba sólo a unos metros.
Con una inusual sonrisa después de las arduas jornadas, llamó con suavidad a la puerta.
—¡Has llegado pronto!— exclamó Anjou al abrirle.
—Sí, me he apurado a terminar mis trabajos pendientes— contestó. Notó que ella estaba un poco inquieta— ¿qué sucede? ¿Pasa algo?
—¡Claro que pasa!— le respondió mientras Evreux entraba a la casa— ¡Recién voy a empezar a hacer la cena!
—No te apures, Anjou. No es tu culpa en absoluto, al contrario. Acaba de dar la tercia, si no me equivoco.
—Así parece. ¿Qué? ¿Por qué vienes tan feliz?
—Porque el tío Loke me ha brindado una bonificación. ¡Dos coronas!
—Qué agradable.
—Hoy te invito yo a cenar, hermanita. ¡Olvídate de todo lo demás! Arréglate que nos vamos.
Gustosa, ella accedió y se apresuró a estar lista, mientras Evreux guardaba la mochila con el estuche de pokebolas en su cuarto y se recostaba en el sillón, acariciando las monedas que le habían caído de suerte.
Definitivamente les faltaba a ambos constantemente la figura paterna de Khol, pero para su desgracia siempre se hallaba en campañas bélicas y eso los mantenía tristes y preocupados a la vez a ambos muchachos.
Había una fonda cerca de la casa, así que salieron juntos, aseguraron la puerta de la casa y se marcharon pensando en qué pedirían para cenar ese día.
No obstante, antes de entrar al establecimiento notaron un alboroto.
¡Alguien estaba diciendo barbaridades allí adentro!
Curiosos, ambos hermanos se asomaron por la puerta para mirar el oscuro lugar, mientras escuchaban con claridad la voz de un viajero que gritaba:
—¡Los Ruthorns nos han declarado la guerra! ¡Nos van a invadir! ¡Alerta todos! ¡Nuestros enemigos quieren al Gardevoir místico!
—¿Cómo lo sabes?
—Acaba de llegar nuestro Skarmory bastante maltrecho a la capital de Alhandra. Se han enterado que nos han atacado y ¡ahora nos planean invadir!


. . .


Gracias por continuar al tanto. Ya estoy por acabar el tercer capítulo, en el cual se relata el principio de la aventura.

Saludos.


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#9

Re: El Legado de un Héroe


muy bueno el capitulo, pence que el skarmory llegaria sin la pokebola del gardevoir mistico(no sera ditto dizfrasado?xD)
que poderes tendra el gardevoir?
podra detener la guerra?
solo el psycho olo dira...o era tiempo?
bueno,sigue asi psycho que siempre tendras mi apoyo
(nota mental:ordenar mis frases)
(nota mental:no escribir las notas mentales,me hace quedar como tonto)(?)
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#10

Re: El Legado de un Héroe


Guau psycho esta buenisimo auque le falto un poco de accion y es medio cortin, pero igual felicitaciones esperos q siguas haciendo fics asi me entretengo leyendolos.
#11

Re: El Legado de un Héroe


Buen capitulo, por aquí no hay otro que tenga una escritura tan buena, no es repetitivo, y todas las frases quedan muy bien. Me gusta este tipo de era media y todo lo que tiene que ver con ella. La extensión del capitulo tambien es buena, me gusta que sean cortos así puedo leerlos rapidito y seguir con mis cosas. Me imagino que Evreux debe ser el personaje principal de la tira... seguire leyendo para ver que pasa con él y su pueblo que están a punto de ser atacados. Suerte!!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#12

Re: El Legado de un Héroe


Estoy listo para la publicación del tercero. Disculpen la tardanza, pero me es muy difícil pasar por aquí seguido gracias a la falta de tiempo.

Pokefabri: Gracias por el apoyo eterno xD/ No, el Skarmory no es un ditto, ¿cómo crees?/ Si no he dicho los poderes que tiene Gardevoir es por algo, no por olvidadizo/ La guerra se está gestando apenas.
juanpis: Es corto el capítulo por dos razones: porque no tengo mucho tiempo para escribir y porque ustedes mismos me pidieron que no me extendiera tanto/ No puedo poner acción al principio, déjame introducir la historia, pero te prometo que los demás capítulos estarán muy interesantes/ Gracias por lo demás.
Tengo algo especial que decirle a Demián:

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Demián, agradezco mucho tus comentarios, me parece que eres un excelente lector (en general) y te gusta leer los fics, además tienes conocimientos acerca de esto.
Me encantaría que aportaras ideas a la historia, que creo que serán muy certeras y me podrán ayudar bastante.
Gracias por todo, espero que continúes por aquí.


Por otro lado, me gustaría que me ayudaran a bautizar a estos pokes: Charmander, Primeape, Croconaw, Roselia, Oddish, Tangela, Alakazam, Heracross, Pidgeotto, Dewgong, Linoone, Mightyena, Nuzleaf, Nosepass, Larvitar, Lapras, Staryu, Ditto.
Quiero nombres que tengan relación con ellos y que suenen medievales. Se los agradeceré.

Bueno, aquí va...

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Dicha fonda estaba atiborrada de personas, de modo que el par de muchachos quisieron abrir camino a empujones. De inmediato supieron que este viajero comentaba acerca de algún tema de relevancia por su tono de voz.
Los presentes tenían el semblante tenso y parecían estar asustados, así lo distinguió Evreux a pesar de la tenue luz que despedía el fuego de la chimenea, al fondo.
Abrieron paso entre la multitud hasta llegar casi hasta donde estaba el hombre que hablaba con energía, el cual parecía agotado por dar las noticias a gritos y agobiado por las preguntas de los oyentes.
Los muchachos no entendían exactamente de qué estaba hablando ese sujeto, porque el ruido de las voces entremezcladas era ensordecedor. Se miraron mutuamente, intrigados, e intentaron prestar atención a las palabras del viajero.
De repente, alguien los tocó por los hombros a ambos.
—Hola, ¿qué están haciendo por aquí?
Voltearon a verlo.
—¡Valois! No esperaba encontrarte por estos lugares— dijo Anjou— ¿qué está ocurriendo?
—Malas noticias— les respondió a sus primos— ¿ya oyeron lo que está diciendo ese mercader?
—No… no alcanzamos a escuchar nada. Además venimos casi llegando…
—Pues deben saber que los ruthorns, nuestros enemigos, están planeando invadirnos nuevamente.
—¿Qué?
—¡Sí! Se sabe que volvieron a intentar robarnos a nuestro tesoro, y ahora vienen hacia acá de nuevo.
—Valois, ¿cómo es que sabe todo eso?
—Fue Rhode quien volvió con malas noticias, ¿recuerdas? El Skarmory. Venía huyendo, y solo.
—¡Rhode, dices!— exclamó sorprendido Evreux— ¡No es posible! ¡Debe haber un error! ¿Estás seguro de lo que dices? ¿Era él?
—¡Que sí! Eso es lo que está gritando este viajero, y a lo que parece, no miente: que Rhode llegó a la capital y también dice que lo venían siguiendo un par de Flygons enemigos, pero ya fueron aniquilados por los soldados del reino. ¿Qué pasa?
—¡Valois, no entiendes! Rhode… ¡ese Skarmory venía con nuestro padre!
—¿En serio?
—¿No lo recuerdas? Decidieron cederle a su batallón a este Skarmory especial para que los resguardara en esta misión tan importante… primo, si este pokémon ha llegado herido y huyendo, ¿qué crees que le haya pasado a…?
Valois lo miraba incrédulo, intentando sopesar las posibilidades que exponía su pariente.
—No digas eso. Tu padre está bien.
Anjou se mostraba bastante inquieta.
—Oye, Evreux, no lo veas así… quizás… quizás alcanzaron a huir.
—Anjou… — sólo atinó a decir su hermano lleno de angustia.
En seguida se excusó con ambos y tomó camino con más firmeza hasta donde estaba el viajero, a fuerza de empellones. Ya no estaba muy lejos.
—Vamos, dímelo, tú— exclamó Evreux cuando llegó a su lado— dime, ¿qué ha sucedido con exactitud?
—Lo que has oído, amigo— respondió, agitado— lo sé. Odio ser portador de malas noticias.
—Creo que no me entiendes. Te solicité que me dijeras qué está sucediendo en estos momentos con exactitud— repitió, irritado.
—Que los ruthorns nos han declarado la guerra. Ellos siguen buscando nuestro Gardevoir místico, y mientras no lo consigan, continuarán los ataques.
—¿Qué sabes acerca del primer golpe que dieron?
—¿Qué más puedo saber?
—No finjas. ¿Qué ha sucedido con el batallón que la llevaba?
—De los soldados, no sé. Pero alégrate, que nuestro buen Skarmory ha cumplido su misión, y ahora Gardevoir vuelve a estar a salvo. ¡No sé qué haríamos los alhandros sin Rhode!
—Poco me importa. ¡Quiero saber acerca de esos soldados que atacaron!
—¿Te importa poco? ¿Qué te pasa? ¡Gardevoir es el tesoro de la nación, y no te importa que ha sido recuperado!
—¡Quiero saber acerca del capitán Khol!— interrumpió en un grito.
—¿Cómo podría decirte? Hasta donde yo sé, Rhode no habla nuestro idioma, pero si quieres puedes ir tú a la base militar a intentar interrogarlo.
Evreux intentó empujarlo.
—No sabes nada. ¿Qué informas? Además no estoy de humor para tus ironías.
Se alejó del mercader a pasos largos. Mientras a aquél lo seguía inundando de preguntas la multitud. Esquivando las mesas y a las personas, ubicó a su hermana y a su primo, y les hizo una seña casi imperceptible.
—¿Qué pasa?— preguntaron al unísono.
—Nada. Ese tipo lo ignora todo. No hay más que interrogarle, no sabe de Khol.
—Yo estoy seguro de que escapó— dijo Valois— después de todo es muy inteligente.
Evreux suspiró y agitó la cabeza.
—¿Van a pedir algo? Háganlo ahora.
—Nada, gracias. Ya comí— respondió a su primo.
—Yo tampoco. Perdí el apetito— añadió Anjou.
—Igual que yo, vaya. Vámonos, Anjou. ¿Tú nos acompañas?
—Por supuesto.
Evreux iba echando pestes y maldiciones a cada paso que daba; Anjou iba angustiada, pero sin dejar ver ninguna clase de impresión; y Valois respiraba con agitación, dando vueltas al asunto en su mente.
—Debo ir con mi padre— anunció éste último, refiriéndose a Loke.
—¿Ya debes irte? Qué lástima. Me hubiera gustado que vinieras a la casa un poco.
—Lo sé, pero es preciso comunicarle esta terrible noticia también, a ver qué opina.
—Creo que ya todos deben saberlo. La noticia del rescate de Gardevoir ha corrido por toda Alhandra.
—No sé, pero por si las dudas, debo volver. Además, ya es tarde.
—De acuerdo— dijo Anjou.
—Bien, nos vemos luego.
—Nos vemos, Valois— dijeron ambos.
Sus caminos se separaron, cada quién iba para su casa. No decían los hermanos nada en el camino, iban preocupados e irritados por todo lo que habían escuchado.
De modo que se mantuvieron enmudecidos hasta que llegaron a la casa.
—No lo puedo creer, Evreux, no lo puedo creer…
—Era de esperarse… esos ladrones desgraciados no descansarán hasta obtener el Gardevoir. Una guerra, eso era de esperarse.
—No hablo de la guerra en sí, sino de… sino de…
—Ya no te preocupes. Con una actitud negativa no lograremos nada. Sólo nos queda aguardar… y confiar en él.
Anjou no dijo nada, sólo corrió hacia la planta alta y se encerró en su habitación, consternada. Cuando Evreux se encontró solitario en la sala, se recostó en el sillón y cerró los ojos, incomodado. Después, se levantó de un salto con indignación y golpeó la pared a puñetazos con impotencia. ¿Dónde estaría su padre en esos momentos?


…


Veré la manera de publicar el siguiente pronto..

Saludos.


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#13

Re: El Legado de un Héroe


lametno la demora en la respuesta(condenado colegio¬¬)
muy buen capitulo, espero que se ponga mas interesante aun
Charmander:cremlar
Primeape:moriss
Croconaw:fauss
Roselia:florion
Oddish:dissho(este tiene derechois de autor)(?)
Tangela:mofy
Alakazam:zamkala
Heracross:merosio
Pidgeotto:paiol
Dewgong:sengong
Linoone:cinoone
Mightyena:arcan
Nuzleaf:murtef
Nosepass:sorpass
Larvitar:moshess
Lapras:legendo
Staryu:estrelo
Ditto:shino
aqui los nombres
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#14

Re: El Legado de un Héroe


Este capitulo si q estubo bueno te felisito psycho me encato espero q el siguiente sea igual de bueno ademas lo dejas con un final q me deja una intriga y te felicito por q es raro q me quede con intriga.
#15

Re: El Legado de un Héroe


Antes que nada quería agradecerte por tratarme como un lector especial, es verdad, cuando leo una historia me gusta comprenderla bien, y ver que tiene verdaderamente de bueno y que de malo, soy muy imparcial.
El capitulo me gustó, tiene mucho suspenso, adema lo haces muy real por el lado de que todos se conocen o son parientes, y en esa epoca era así por que a veces se casaban entre los mismos hermanos y entonces la mayoria de la gente tenía parentezco.
Otra cosa buena es la actitud del muchacho, por que muchas veces los que escriben fan fics hacen dialogos del estilo de pelicula Yankee, ridiculos y cursis como esos que dicen: -¡Maldición! ¿Donde estará mi padre? o -Los malditos Ruthorns nos han declarado la maldita guerra, por culpa de ese maldito Gardevoir, ¡maldición!... ¡Maldicen todo! Y las maldiciones solo quedan bien en las peliculas, no es los escritos, en cambio vos escribiste como debería ser una conversación normal, algo de tragedía pero sin salirse de la cotidianidad. Resumiendo, todo muy bien, no tienes errores, sería injusto ponerse a buscar errores es una historia tan buena, diferente a las demas historias de por aquí. ¡AH!, Si se me ocurre voy a dar ideas pero por ahí no es facil que se me vengan a la cabeza ideas para otro fic, igualmente estaré pendiente. Suerte!
Acá te dejo algunos nombres, aunque no se si son del estilo de la edad media o de la edad antigua, pero bueno, es para ayudarte, se lo dificil que se pone con el tema de los nombres
Charmander: Charmeo
Primeape: McPrim
Croconaw: Cocowen
Roselia: Roseleian
Oddish: Otomix
Tangela: Tenidia
Alakazam: Kjazen
Heracross: Helacor
Pidgeotto: Pidgëon
Dewgong: Dogoney
Linoone: Noonails
Mightyena: Menseneio
Nuzleaf: Snofalle
Nosepass: Noseph
Larvitar: Leivian
Lapras: Laphrus
Staryu: Starein
Ditto: Diorenth
Te soy sincero, a mi no me gusta ninguno, pero son nombres con terminaciones que de daban más o menos en esa epoca, y los puse según el sexo que me pareció a mi, si son de otro sexo vas a tener que usar otros. Suerte, hasta la proxima.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#16

Re: El Legado de un Héroe


Buen día.
Les agradezco sus comentarios, me son muy agradables.
Como antes lo he hecho, responderé a cada uno de ustedes...

a)Pokefabri: gracias por ser de nuevo el primero en responder. Qué bueno que te haya gustado el capítulo. Gracias por los nombres, pero como ya te había dicho en el post (desaparecido), ya bauticé a los primeros tres, y de los demás, ya te dije que algunos me gustaron, como el de Tangela (el de Pidgeot me pareció curioso).
b)Juanpis: Te agradezco tus comentarios. Espero que continúes frecuentando el tema.
c)Demián: Gracias por continuar por aquí. La verdad es que tienes razón con lo del lenguaje, éste tiene que ser forzosamente distinto en la representación actuada y en la literal. Gracias por el comentario de la historia en general. Como le dije a fabri, ya bauticé unos cuantos, pero sigo considerando sus ideas. Me gustó el nombre de Lapras. Otra cosa, era extraño en esta época que se casaran con los hermanos, a no ser los de nobleza, para no perder la sangre real, aunque aún así esto se efectuaba entre primos muy lejanos; esto para que no vayas a creer que al final de la historia ellos dos se casan xD.

Bien, aquí va el cap. 4.

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El Sol comenzaba a asomarse por la muralla este de Fontenay. Acababa de dar la prima, el reloj marcaba las seis de la mañana. Todo parecía normal hasta ese momento en la gran capital de Calandra. La ciudad, muy hermosa pero bien resguardada, se alzaba tras una muralla impenetrable, de unos veinticinco o treinta metros de altura por diez de espesor. Todo el borde superior estaba cubierto de púas altísimas, con vistosas almenas que se podían divisar desde grandes distancias. Todo esto indicaba que Fontenay estaba lista para cualquier tipo de invasión extranjera, y con razón, puesto que era justo en le castillo en donde los alhandros guardaban con recelo aquél Gardevoir místico.
En el extremo norte se ubicaba la entrada, que consistía en una puerta de hierro levadiza que hacía poco acababa de ser descendida.
Los guardias hacían en ese momento su relevo. Los nuevos llegaban descansados y listos para ejercer su oficio mientras que el resto se retiraba con fatiga.
No hacía ni diez minutos que el relevo se había efectuado cuando a lo lejos, los guardias de la puerta sur divisaron a un jinete el cual venía a toda velocidad montado en un Rapidash de semblante agotado.
Los protectores de Fontenay se pusieron alertas mientras lentamente acudía un viejo Slowbro al llamado de uno de ellos.
Cuando el desconocido llegó, los centinelas levantaron sus picas, pero dejaron que el Slowbro avanzara de entre la fila para recibirlo.
¬—Vamos, Artois, haz tu trabajo— le dijo uno.
El jinete se detuvo al instante y procedió a permitir que el pokémon psíquico le incursionara en la mente. Gracias a este sistema, los guardias jamás tenían que interrogar a los fuereños cuando llegaban a las puertas de Fontenay, tan solo dejaban que este Slowbro comenzara a inspeccionar los pensamientos y decidiera si era conveniente que avanzara o no.
—Mi nombre es Iker— explicó el hombre de aspecto pálido mientras Artois continuaba la revisión— tengo terribles noticias. Soy uno de los soldados que comandaba el capitán Khol y que transportaba el Gardevoir místico. Y hasta donde sé, soy el único que ha logrado escapar.
Artois volvió la mirada hacia los centinelas y asintió lentamente.
—¿Eso es verdad? Artois está de acuerdo. ¿Tú formabas parte de ese escuadrón?
—Rhode ha venido escapando hasta acá— le informó otro mientras lo hacían pasar.
—Me muero de hambre y de sed. ¿Alguien me puede ofrecer algo?— preguntó Iker.
—Por supuesto, acompáñanos.
—Si eres quien dices— comentó otro— hay algunas personas a las que les interesaría escuchar tu relato.
El soldado asintió y, montado en el elegante Rapidash, siguió al guardia de Alhandra que le había hablado, indicándole el camino a seguir.
Posteriormente Iker sería entrevistado. Sus historias sorprendieron a todos con los que se entrevistó.
El valor con el que el pequeño grupo enfrentó al ejército ruthorn para que éstos no pudieran raptar su tesoro y la manera en el que él escapó para ser el único testigo capaz de relatar lo sucedido.
—Venía con dos mensajeros— narraba— sin embargo, nos percatamos de que media docena de Electrodes enemigos pretendían atajarnos con el fin de detenernos. Debo mi vida a la pericia de mi corcel, pero no puedo decir lo mismo del par de soldados que me acompañaban, que perdieron la vida truncando su designio.
La información que proporcionó Iker interesó sobremanera al gobierno alhandro, ya de por sí consternado por el inminente y brusco arribo del ave metálica el día anterior. El rey Ettiene tenía por bien sabido que una guerra estaba gestándose gracias a los violentos ideales de sus eternos enemigos, en la que la nación debía defender a toda costa a Fontenay, la ciudad a la que presuntamente invadirían, y por ello, depositó su confianza en el general Ethelred para cualquier eventualidad. El rey, por su parte, estaba totalmente seguro de que los ruthorns, tarde o temprano, invadirían Alhandra para continuar con lo planeado, saquear los tesoros y hurtar al Gardevoir místico, cosas que bajo ninguna circunstancia estaba dispuesto a permitir.
El general Ethelred, un gran estratega, en cuanto se le dio la autorización real de movilizar las tropas del reino, puso manos a la obra y comenzó a organizarlas, basándose en los mapas de Alhandra que el rey mismo le otorgó. Dispersó las mesnadas a su cargo por los puntos clave en donde, se presumía, que llegarían los invasores. Cuidó de repartir la legión de pokémons marinos en el lago central que se compartía con Ruthorn. Nombró después a un comandante de cada una de las huestes (que eran numerosas) y las distribuyó de nuevo por toda la frontera y, claro, por las murallas de Fontenay, cerrando totalmente el paso a los enemigos, gracias a los terribles pokémons que acompañaban a dichos escuadrones.
El pueblo estaba sorprendido por la movilización militar pero realmente eran muy pocos los civiles que tenían conocimiento de los suscitado.
En menos tiempo de lo previsto, el general estaba preparado para contrarrestar cualquier ataque. Al final, en la frontera con Ruthorn, dispuso a todos los pokémons de fuego que servían para el ejército, y a los acuáticos en el lago mencionado, el cual pertenecía en parte a ambas naciones. Oxus, el Charizard más peligroso y valiente con el que contaba Alhandra, fue trasladado junto con otros más al centro de la muralla contra el país vecino, lista para confrontar a los primeros que irrumpieran; en tanto que Rhode se quedó en el centro de Fontenay siempre al lado del general Ethelred y su tropa de soldados y pokémons selectos.
De modo que todos los alhandros se hallaban aterrorizados por las repentinas cuestiones bélicas; de hecho, muchos de los pokémons militares menos desarrollados ni siquiera sabían a ciencia cierta qué era lo que estaba sucediendo.
Por otro lado, estaba la cuestión del tesoro…
Alhandra se basaba siempre en las predicciones que realizaba Gardevoir, la cual jamás se equivocaba. A diario era costumbre interrogarla y el mismo Rey Ettiene era, generalmente, quien formulaba las preguntas, a las cuales la mística criatura respondía sabiamente. Podía, pues, prever lo que sucedería en cierto lapso de tiempo, mas era una regla de oro el no consultarla sino una vez cada día, por lo cual debían dirigirle palabras claves para poder conocer información que quizás fuese crucial.
Claro que por el lenguaje no había problemas. Gardevoir estaba capacitada naturalmente para hablar y entender cualquier dialecto o idioma humano. Además, cuando tenían algún conflicto de guerra con cierta nación, el pokémon les informaba las posiciones de ataque enemigas y sus estrategias exactas, todo exento de errores. Es por ello que los alhandros consideraban al Gardevoir místico como su más grande tesoro, y por ende, la causa de los ruthorns.
No obstante, algo le había sucedido al pokémon psíquico. Desde la llegada de Rhode, ya no era la misma: ahora no le habían podido sacar una sola palabra. Intentaron reanimarla, pero al final, como no respondía como debiera, tuvieron miedo a que reaccionara de una forma inesperada, así que, por decisión unánime del congreso, la volvieron a depositar en su pokebola con el propósito de protegerla de los terribles enemigos, y con la esperanza de que al cabo de unos días, se recuperara por sí misma.


...


Espero que les haya gustado, y que no tenga muchos errores notables.
Sinceramente espero verlos por aquí para confirmar la recepción del post.

Saludos.


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#17

Re: El Legado de un Héroe


muy buena,la gardebvoir debe tener sus razones para no hablar
que pasara?(rayos,no era gallade,perdi dos ultraballsTT)
(?)
bueno,un poco corto el capitulo pero igual muy bueno
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#18

Re: El Legado de un Héroe


El capitulo estuvo muy bien, espero que continues así. Por fin se está poniendo emocionante, se acerca una gran batalla. Asi que el Gardevoir Místico es una gran telépata por eso es tan apreciada... Estuvo muy bien el capitulo en su extensión y en su vocabulario, me siento realmente en la edad mendia con esta historia... ¡Sigue así, yo seguiré dejando mensajes! Suerte


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#19

Re: El Legado de un Héroe


Guau psycho este es el capitulo q mas me gusto y q con mas intriga me dejo: por q no quiere hablar gardevoir me mata el suspenso mas vale q pongas el 5º cap rapidito q no puedo esperara ejej :D
#20

Re: El Legado de un Héroe


Buen día. Listo para el capítulo 5.

Respondo:
Pokefabri: Tiene sus razones, y más que nada, es desesperante para ellos puesto que ahora no les puede auxiliar en cuanto a la invasión ruthorn.
Demián: Gracias por tus mensajes, los aprecio bastante/ no es telépata, ella habla e informa.
Juanpis: Sí, traté de poner el capítulo 5 rápido, pero aún sigo dejando suspenso.

Aquí va:

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Era muy temprano aún, pero Evreux tenía por costumbre levantarse al despuntar el alba. Todavía era imposible divisar a la lejanía cómo nacía el Sol, inclusive parándose sobre el tejado de la casa, pero el muchacho, siempre responsable. Ya comenzaba a alistarse, a preparar su morral y a cambiarse a la indumentaria del trabajo.
A esas horas, no había ninguna especie de premura, de modo que bajó calmadamente con dirección a la cocina. Como supuso, Anjou aún dormía, por lo tanto, no quiso causar alboroto. Después de todo, aún debía estar preocupada por lo del día anterior, sería mejor que descansara lo suficiente.
Evreux vio cerca un envoltorio, que contenía carne del día anterior. Quiso conformarse con eso. La depositó en un plato plano e intentó calentarla aproximándola al fuego.
¬¬—¿Qué les daré de comer ahora a mis pokémons?— se preguntó.
Como siempre, extrajo cuidadosamente a éstos de sus respectivas pokebolas. Ya tenía un poco de frutas seleccionadas para Prime, a quien como ya se ha dicho, sentía mucha predilección. Lamentablemente, no quedaba más carne que darles a Haxen y Feble, y lo peor es que la carnicería no abría sino hasta la prima.
Y definitivamente no iba a comer él sin sus compañeros inseparables; ya lo había decidido hace tiempo: o todos o nadie. Así que decidió contentarse con un mínimo aperitivo y a sus tres pokémons les repartió frutas para calmar el hambre, aunque necesitaban desayunar formalmente.
Miró un poco hacia la ventana: quizás en la tarde haría un poco más de calor que el día anterior.
Después volteó hacia atrás: allí estaba Haxen contemplándolo con esos ojos enormes. Evreux sonrió, al tiempo que acariciaba la cabeza de su Charmander. Ya sabía que tenía hambre, pero debía aguardar a que el reloj diera las seis. El problema es que en casa no tenían uno, así que ellos tenían otros métodos para determinar la hora, aunque si querían ser exactos, echaban un vistazo al reloj gigantesco de la plaza, que no quedaba muy lejos de su vivienda.
Haxen seguía viendo con insistencia a su amo. Éste sonrió.
Jamás abandonaría a su Charmander, puesto que había sido un regalo de su padre, a diferencia de los otros dos. Y ahora, con lo del incidente, sentía que quería a Haxen más que nunca. Evreux había depositado todas sus esperanzas en su pequeño dragón de fuego, el que algún día llegaría a ser un oponente difícil. Hasta el momento, Evreux jamás había involucrado a su Charmander en ninguna batalla, porque era débil y muy joven, pero tenía la firme convicción de que después de cierto tiempo llegaría a ser el más poderoso de todos, un pokémon digno de admirarse y recordarse por siempre; que algún día, ya lo miraba convertido en un gran Charizard, poderosísimo… como Oxus, ese pokémon guerrero al que tanto idolatraban todos. Sí, sin duda sería como él. Haxen debía superarse y mostrar sus poderes en cualquier momento, lo cual alegraba y a la vez impacientaba a Evreux.
En realidad, el muchacho no quería reordarse de la suerte de su padre, pero cada vez que veía a su pokémon, era como ver a Khol… sin duda, si algo le hubiera llegado a suceder, su Charmander sería considerado por él como un honorable legado, por ello, debía de ser tan valiente y fuerte como su padre.
Bueno, esos eran sueños. En esos instantes, Evreux seguía sentado en el sofá frente a su pequeño Haxen, que lo miraba con insistencia como pidiendo algo de comer.
—No, amigo, tenemos que esperarnos a que abran la carnicería, aquí no tenemos nada, pero aún es muy temprano— le dijo sonriendo.
Volteó a su alrededor. No menos hambrientos se encontraban Feble y Prime, pero ellos estaban acostumbrados ya a las extrañas rutinas de Evreux, de despertarse pronto y hallarse con que no había nada para comer, de modo que no molestaron.
Así que estaban a punto de dar las seis de la mañana, y aún no habían desayunado, tan sólo se hallaban ahí perdiendo el tiempo: Evreux soñando despierto, Haxen gimiendo de hambre y el resto, callados y un poco más apartados del amo.
—Vámonos, entonces. Olvidé que Anjou no tenía nada para comer desde ayer.
Se levantó con pesadez, cogió su morral, depositó unas monedas en la mesa y se marchó con sus tres acompañantes.
Anduvo por la calle, sólo un corto trecho porque la plaza central estaba sólo una cuadra de la casa. Allí se ubicaban las tiendas.
—Bueno, aquí estamos— les anunció, señalando el local de la carnicería a lo lejos, al que el dueño ya estaba abriendo.
Para cuando hubo llegado, las puertas ya estaban totalmente desplegadas invitando a entrar a la clientela.
—Buenos días, señor Launder— dijo, apenas ingresó.
—¡Evreux! Qué sorpresa… cada vez llegas más temprano. No me extrañaría llegar un día y verte sentado en la banqueta esperando a que abra.
—De nuevo olvidé que no había nada para el desayuno en casa.
Ellos ya se conocían desde hacía buen tiempo; al carnicero le simpatizaba el muchacho porque parecía un poco olvidadizo, pero lo admiraba porque nunca comía sin sus pokémons.
Así que una vez surtida la carne, la embolsó, se despidió y caminó de nuevo hacia el exterior.
La plaza estaba muy vacía a esas horas; el gran reloj de la catedral daba las seis y cinco minutos. De modo que no le fue muy difícil conseguir una banca desocupada en donde sentarse.
Una vez instalado en el asiento, repartió la comida: para Haxen y Feble, la carne que acababa de comprar; para Prime, fruta que ya había apartado; y para él mismo, lo que había encontrado en la cocina, que la verdad no estaba muy apetitoso pero calmaba el hambre.
Debido a que el almuerzo fue bastante frugal, no tardaron en devorarse sus alimentos, presas del hambre, sobre todo su Croconaw que casi se come hasta la bolsa. No muy satisfecho y con la esperanza de que su tío le invitara de almorzar, se incorporó cerciorándose de que sus compañeros hubieran finalizado, y les dijo:
—Bien, ahora los voy a guardar en sus pokebolas, pero en cuanto me sea posible los volveré a liberar para que respiren un poco de aire fresco.
Así lo hizo. Lanzando un suspiro, se dedicó a limpiar los residuos de la banca y a alzar los envoltorios. Después, se encaminó tranquilamente con rumbo al trabajo.
Éste tampoco quedaba muy lejos, para su fortuna. Sin aminorar el paso, se dirigió hacia la carpintería, aún a sabiendas de que no abrían sino hasta las siete y media. Pero así era Evreux, le gustaba llegar muy temprano a cualquier lado, sin prisas.
El rato pasó mientras estaba sentado en las escaleras previas a la entrada, en compañía de Riff, un robusto Mightyena al que Loke confiaba el deber de resguardar por las noches el local y quien se había hecho muy amigo del muchacho.
Llegadas las siete y media, apareció al fondo de la calle su tío, quien al parecer, venía con muy mal semblante. Evreux se levantó enseguida para irlo a saludar.
—Buenos días, tío. ¿Qué sucede?
—¿No lo sabes? Terribles noticias— respondió.
—Algo de eso escuché decir a un viajero en la fonda, ayer.
Loke asintió despacio.
—Atacaron el escuadrón de Khol.
—Lo sé.
—¿Y sabes qué es lo peor? La guerra ahora es inevitable. Estos horribles ladrones nos invadirán de un momento a otro. Y se irán directo a atacar Fontenay, sobrino.
—No creo que puedan cruzar la frontera. Tenemos muy buenas defensas. Yo digo que los repelerán enseguida.
—Te equivocas. El poder de esa nación no tiene límites, ellos atacarán y conseguirán el Gardevoir, pase lo que pase. No tenemos posibilidades— contestó en un suspiro, avanzando para abrir las puertas.


…


Ahora estoy teminando en un cuaderno el capítulo 6, en el que al fin se sabrá si los ruthorns atacan o se retractan. No he tenido mucha inspiración, los primeros 5 los escribí hace como un mes, pero en este le batallo, porque necesito un poco de información histórica, ustedes comprenden. Aún así, intentaré publicarla a más tardar el Lunes.

Saludos.


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