La chica miró al papel, una y otra vez, ¿por qué iba a confiar en alguien quien desconfiaba de ella? Bien dicen que para la amistad hacen falta dos personas, no solo una. Probablemente no la volverás a ver.
Cuando llegas a la cafetería, para tu suerte, Oswald aún está ahí, aunque ya ha terminado de comer. El chico espera explicaciones, ya que son amigos no se tardan en intercambiar información.
— Ohhh, ¡hombre, mira que tímido ha salido el niño de mami!... ¡Y UN DIABLO! ¡La hubieras seguido, Albert! Sí, quizás era un lugar peligroso y hasta te trataban de acosador, pero mínimo te merecías un golpe o dos por dejarme plantado con una deuda encima. Eso es no tener tacto y el resto tonterías. — Kudamon suelta una risa y es el que chico adora fastidiarte en frente de otras personas cuando lo dejas mal. — Fuera de joda, lo que me dices es muy útil.
Aprecias como saca su digivice, es un D-Arc amarillo. Comienza a apretar alguna que otra tecla y es interesante ver como proyecta una imagen que te resulta desconocida.
— Te dije lo de mi camarada que pasó por algo similar antes, ¿no? Este es el bicho con el que se encontró. Aparentemente, se llama Pichu. Es como un ratón eléctrico, desprende electricidad como si nada. ¿Y a qué no adivinas qué? El digivice no puede escanearlos, así que es obvio que no son digimon, pero creo que no son muy distintos de ellos.
Hackmon observa curioso, para empezar, ¿dónde aprendió Oswald semejante truco con el digivice? Por suerte, tu amigo se adelanta a la pregunta.
— Pero esa no es la única sorpresa. Hace unos días atrás otros amigos se encontraron una cosa extraña, mira, aquí tengo una foto.— Te muestra en su celular la imagen de un aparato extraño, es rojo, cuadrado y delgado, además tiene alguna que otra lucecita llamativa; sin embargo, está todo averiado.— Lo estuvieron analizando por su cuenta y tan sólo ayer me dieron un chip extraño. Se lo puse al digivice y... ¡sorpresa! Ahora puedo identificar a esas cosas, no me da tantos detalles como el digivice, pero sí me dice al menos su nombre y algo de unos tipos. Aunque claro, esta imagen del "Pichu" me la enviaron, yo aún no pruebo la nueva función por mi cuenta.
Esa era toda la información que Oswald tenía para ti. Decide quedarse con el chip ya que lo hicieron con su nombre, pero promete conseguirte uno lo más pronto posible.
— Hey, Albert, hasta hace una hora pensaba que esto no tenía nada que ver con nosotros, pero luego de lo que me contaste veo que estoy equivocado. Esto nos involucra. ¿Quién te dice que ese bicho raro negro de antes no nos va a venir a comer en cualquier momento? Debemos actuar antes de tener que lidiar con las consecuencias.
¿Oswald paranoico? ¿Estabas escuchando bien? Tu amigo no era así, es cierto que a veces le gusta gastarse bromas fuertes o molestarte, pero ser tan calculador era algo nuevo. Puede que, en el final, el asunto sí fuera serio después de todo.
— Mira, puedo llamar a Alison, la chica que se encontró al Pichu y a Deren y Marcos, esos listillos que descubrieron e investigaron el aparato extraño. Creo que habían quedado de acuerdo para ir a investigar a los alcantarillados de la ciudad, dicen que vieron algo raro el otro día. Pero viejo, si tienes una idea mejor, te sigo.
Un par de opciones nuevas se abren para ti y Hackmon. El dragón te mira, esperando tu respuesta, pero el problema es que no sabes a lo que te enfrentas. Por otro lado, aún te suenan las palabras "Centro de Sanación" de la chica de antes, quizás podías averiguar por tu cuenta qué era ese lugar y dónde podría estar. ¿Qué es lo que planeas hacer?
Opciones:
- Decidir ir con Oswald a los alcantarillados, en compañía de los otros chicos o solos en ese momento. Si tomas esta opción, puedes o prepararte para lo que está por venir o ir en seguida.
- Ir a investigar sobre el centro de sanación al que va la chica del Gible. Los digimon de la ciudad quizás saben algo, aunque algunos son duros y toscos de trato.
- Volver a las afueras, estás algo agotado, pero allí podrías encontrar alguna pista del "digimon" que se comió a la criatura de antes. De última puedes volver a tu hogar y pensar con más calma qué hacer.