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#1

Guerra Pokemon





Bueno, como estoy bloqueado con otras cosas, decidí hacer una historia, más para práctica de personajes que otra cosa... Espero que alguien lo lea al menos. [?
















Parte I

Batalla Original
#01: Primer Caída
#02: Ingenuidad

#03: Diluvio
#04: Rebelde
#05: Alianza
#06: Orgullo
#07: Honor
#08: Secreto
#09: Sacrificio
#10: Gloria










Introducción

Litio



El café se escurría por el suelo, rodeando los trozos de porcelana rota. Litio se agachó para recoger los pedazos pero tardó unos segundos en encontrarlos, ya que no podía apartar la mirada de la pantalla.
Los ojos de la periodista eran indiferentes, pero su boca portaba miedo y temblaba al hablar. Tenía prohibido causar pánico en los televidentes, pero ante un hecho de esa magnitud le era imposible.

—Hoy a las diecisiete horas se ha producido un suceso horrible en el Puente Saeta. Un Híper rayo partió en dos la estructura, hundiéndola junto con todos los civiles que la transitaban. Se cree que el total de víctimas ha sido de mil, aunque la cifra aumenta a cada momento.

Eso lo sabía toda la población de Teselia desde hacía media hora, lo que Litio esperaba oír era qué había sucedido después. Su hogar era la ciudad Porcelana; si alguien había atacado el puente que tenía a pocos kilómetros y aún no lo habían detenido, el puerto y la ciudad corrían el peligro de sufrir el mismo destino.

—¿No hay noticias en internet, Fluora? —dijo Litio, observando a su hermana.

Estaba nerviosa, todos lo estaban. Descalza y desprolija tecleaba rápido ante la computadora. Miraba fijamente el monitor y las distintas intensidades de luz le cambiaban de manera veloz la palidez de la cara.

—La gente está subiendo videos y fotos, pero cada una es de baja calidad y posterior al híper rayo, por lo que todo está cubierto de humo y polvo. Ven y mira, ésta tiene algo inquietante.

Litio respondió al llamado y caminó apurado hasta ella. Miró la pantalla y observó la imagen; era una masa de humo impresionante en comparación con los restos del puente ahogándose. No veía nada inquietante, aunque podía ser porque sus ojos se enfocaban en la destrucción.

—Aquí, debajo de la masa de humo —Apuntó Fluora con el dedo. No tenía que ver ni con la destrucción ni con el humo, sino con el agua. Debajo del rio no había nada, pero sí sobre él; era el reflejo alargado de una figura verdosa y achatada, borrosa ante las vibraciones del líquido.

Bajo la imagen había varios comentarios, algunos decían que era un Serperior mutante, otros que era una conspiración del gobierno para sembrar pánico, pero Litio sabía que ninguna era cierta, todos hablaban bajo la ignorancia de alguien que jamás había salido de la región.

—¿Sabes de qué se trata, Litio?

Su hermano era alguien extraordinario. Podía reconocer una cantidad inmensa de bestias, incluso si no eran de su región natal. Con solo dieciocho años ya había recorrido tres regiones en busca de nuevos retos.

—Parece un Rayquaza —contestó con miedo.

Fluora lo buscó al instante en el navegador, pero no obtuvo resultados precisos. Todas las imágenes de lo que había mencionado Litio eran dibujos agrietados y antiguos. En todos ellos se retrataba a una bestia alargada de color esmeralda, con forma de serpiente y unos ojos negros como el abismo.

—Si realmente un Rayquaza está en las costas de Teselia… ¡Tenemos que salir de esta ciudad ahora mismo! Ve y agarra un bolso, guarda en él las pokeballs y pociones que puedas, no vamos a morir aquí.

Fluora se levantó de su silla con energía, pero no tardó en caer al piso. La sala del departamento tembló de forma violenta. Litio se sujetó a una pared y caminó con el terror sobre sus hombros, hasta llegar a la ventana. Sus pupilas temblaban ante la luz del ocaso, ver la escena hacía que su pecho se comprima.
Ondulando por el aire estaba la serpiente celestial a la que tanto temía, envolviendose en los edificios cercanos y disparando rayos de energía con solo abrir las fauces. Dando un grito de guerra.


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Magnesio



—¿Cómo es que algo tan destructivo y gigante puede habérseles escapado de la vista? ¡Estoy rodeado de idiotas! Y quiero que envíen ya una carta oficial al Gobernador de Hoenn, si esa bestia llegase a pertenecer a su región, tendrá graves problemas.

—Pero Señor Gobernador, ¿qué hay de proteger la ciudad Porcelana? Teselia corre peligro —preguntó una voz temblorosa.

—¡Que Arceus la proteja! —dijo furioso—. O que lo haga el inútil de su líder y deje de jugar con bichos de una vez. Lo que yo les he dicho es que envíen a los siete líderes de gimnasio restantes a resguardar la Zona Desierto, ¿acaso no oyen bien?

Eso era todo lo que podía oír desde detrás de la puerta. Él, siempre que sentía curiosidad por los asuntos políticos de su padre, subía las escaleras del edificio más alto en Ciudad Negra y caminaba con cautela hasta la sala del Gobernador. Para no ser visto por los guardias se escondía detrás de las plantas y macetas de la recepción, o bajo los escritorios de acero oscuro; era la única utilidad de tener once años. Con su oreja aún apoyada en la puerta, sintió como ésta se abría con violencia y lo hacía trastabillar.

—¿Magno? ¿Qué haces aquí? —dijo con una mirada sombría. Las cuencas de sus ojos eran profundas y arrugadas. Los huesos de la cara y mandíbula le daban un aspecto austero, que no se alejaba mucho de su personalidad… pero aquella actitud estricta era simplemente con sus empleados. Con su hijo siempre había sido una persona amable y cariñosa.

—¡Padre! —dijo abrazándose a la cintura—. Cuando me enteré del accidente tuve mucho, mucho miedo. Madre me dio más miedo aún, encendiendo velas y rezándole a Arceus por seguridad. No quiero morir.

Qué bien se le daba mentir, pensó. Magnesio no sentía nada parecido al miedo, de hecho estaba excitado ante la aparición de una bestia legendaria, y la sola idea de pensar en una guerra entre regiones le hervía la sangre. Despues de todo, a él qué le importaban las consecuencias bélicas, no tenía la edad suficiente para ir al campo de batalla y siendo hijo del Gobernador los riesgos se reducían aún más.

—Tranquilo —dijo su padre, sacudiéndole el cabello castaño con cariño— En unos minutos te llevaré a casa. Esta ciudad está muy lejos de dónde sucedió el ataque.

Por la puerta salió un Persian, especie exótica para los habitantes de Teselia. Su cola se movía sinuosa mientras ronroneaba junto a la pierna del Gobernador, celoso del trato que recibían otros.

—Sí, sí. Tu también iras.

Junto a su padre y el felino de gran tamaño bajaba las escaleras. Magno, como lo llamaban sus conocidos más cercanos, tenía energía suficiente para bajar los escalones de a tres, mientras que su padre por poco arrastraba el maletín que llevaba en sus manos; siempre volvía a casa cansado y estresado, pero hoy se notaba mucho más.

—Si tu madre te castiga por escaparte y venir hasta aquí, yo no te pienso defender.

—No creo que se preocupe demasiado, padre. Le he mostrado la Pokeball con el Nidoking que me has regalado, ya no necesitaré el cuidado de nadie —sonrió con inocencia, pero sus pensamientos eran más perversos de lo que su padre hubiera imaginado.


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Azufria


—Voy a aterrizar —dijo al videomisor que llevaba sujetado a la muñeca. Sobrevolaba los mares de Hoenn sobre el lomo de su Swellow y su bufanda ondeaba al aire como una bandera.

Era una chica de diecinueve años, pero nadie lo hubiese adivinado con la vestimenta que llevaba. Sus grandes ojos y largas pestañas estaban cubiertos por antiparras de aviación, y el pelo anaranjado estaba hecho un bulto y escondido debajo del casco que llevaba sujetado desde el mentón. El torso le era cubierto por una cacheta de cuero marrón y gastado.

Swellow agitó sus alas de manera frenética y se impulsó a una velocidad mayor sobre las costas del pueblo Azuliza. Zurcó el trayecto que le faltaba para llegar a la orilla y con el solo aleteo de sus alas fue rompiendo las pequeñas olas.

Azufria saltó a tierra firme una vez que su ave se encontraba sobrevolando la arena. En el pueblo la esperaba su antiguo compañero de batallas. Él tenía los ojos grises y con lagañas, su mentón estaba partido y rodeado de una barba temprana, que al ser blanca le daba más luz a su rostro.

—Bienvenida —susurró con una sonrisa al videomisor, a pesar de tenerla a pocos metros.

Ella se levantó el casco y lo arrojó sobre la arena sin preocuparse, dejando que la mata de cabello cobrizo caiga al rededor de su cuello. Corrió hasta el señor que la miraba con ojos cansados y lo estrujó en un abrazo bajo el susurro de "Padre".

Hacía ya dos años que no veía a su padre, se había marchado a Teselia cuando cumplió los diecisiete años y aunque se hablaban a través del videomisor cada tanto, no era lo mismo que tenerlo en frente.

—Me alegra que hayas vuelto a tu región natal —dijo con una voz ronca pero no absenta de cariño.

—A mí también me encanta haber vuelto luego de tanto tiempo —La voz de Azufria poseía un tono nostálgico, sus ojos recorrían el paisaje y el cielo, probandose a sí misma si aún conservaba bien los recuerdos del pueblo—. Pero me extraña que me hayas pedido que venga de manera urgente... y a través de carta ¿Ha sucedido algo?

Estaba segura que había sucedido alguna emergencia en la región, de lo contrario su padre no la habría llamado por carta, y tampoco vestiría las ropas del ejército. Él tenía el cargo de Sargento de la Infateria de Marina en la región de Hoenn, y solo usaba su uniforme si era estrictamente necesario.

Su padre desvió la mirada hacia su rededores, hasta que tragó saliva y continuó.

—Estabas viviendo en Teselia y no podía dejar que algo te pase, hija —advirtió con inseguridad.

—¿De qué estás hablando?

—De que nuestro Gobernador ha decidido invadir el territorio de Teselia.



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Gracias Eli <3
#2
Welp. Lo prometido es deuda. He venido a comentar. Además de que puede que sea en parte responsable de que este escrito pase inadvertido porque comenté otros fics más, así que mejor lo haga pronto C:.

Bueno bueno bueno, ¿qué tenemos aquí? ¡UNA GUERRA CON POKES LEGENDARIOS! Cuando leí el título no me esperaba que fuera un fanfic de pokémon... me esperaba más bien una novela bélica.
...
Con tanques, aviones de bombardeo, cazas y armas químicas, no con bestias ancestrales [?].
Pero no se te da nada mal, la verdad. Aunque creo haber visto algún que otro error gramatical menor. Como...:
Cita:
Eso lo sabía toda la población de Teselia desde hacía media hora, lo que Litio esperaba oír era qué había sucedido después. Su hogar era la ciudad Porcelana; si alguien había atacado el puente que tenía a pocos kilómetros y aún no lo habían detenido, el puerto y la ciudad corrían el peligro de sufrir el mismo destino.

Ese "la" es un laísmo. No creo que hiciera falta un artículo ahí. Y... yo diría que Ciudad Porcelana es el conjunto de un mismo nombre, así que ciudad iría con mayúscula. Aunque lo bueno es que podría acortarse.
¿Y quizá la coma que hay ahí tendría que ser un punto y coma? Hum.
Also, this:
Cita:
Zurcó el trayecto que le faltaba para llegar a la orilla y con el solo aleteo de sus alas fue rompiendo las pequeñas olas.

¿Seguro que no es surcó? Porque zurcar no lo he oído en mi vida... no, si el corrector del navegador me lo marca mal, el de oppenoffice también y google me encuentra "surcar" en vez de zurcar. O sea, debe de estar mal.

Y... en fin. Voy a comentar la trama, mejor :V.
Veamos, primero me chocó un poco que una región usara a un legendario para atacar otra región. Quiero decir, se supone que los legendarios son criaturas poderosas que difícilmente se someterían al yugo de la humanidad. Espero que las causas de ello se expliquen D:. También me extrañó que la gente no supiera nada de Rayquaza. La mitología pokémon debe de ser un tema que la gente le importará un comino, supongo [?].
Aunque... por lo que veo te centras más en los personajes, ¿no? Bueno, pues por el momento puedo ver que la actitud de los personajes respecto a la catástrofe queda reflejado, así que de momento bien. Y además me puedo imaginar todo el escenario que se está montando...
*Mira de nuevo el título*
Esto no va a quedar solo entre Teselia y Hoenn, ¿verdad? [?] Hum. A ver cómo se provoca eso. ¿Las otras regiones irán atacando a otras o habrá efecto dominó? Estoy esperando a que Litio empiece a escapar de la ciudad, a ver qué problemas se encuentra y cómo los afronta *-*. Y la reacción de Azufria al enterarse de que su padre se va a la guerra por órdenes del gobierno... Jopé, ¿es que cómo puede el gobernador mandar a atacar Teselia, pero qué ambiciones tiene ese hombre?

En fin, ya. Que he comentado tres fics en un día y tengo que descansar -w-.

Cheerio!

PD: Pensé que Magnesio era Magno, el del Equipo Magma. Menos mal que eso solo fue por unos minutos [?].


#3
Entré a este fic pensando que sería algo más como una guerra con muchos soldados o cosas que podrías escribir vos (estoy comparando esto con tu otro fic ese que solo leí el primer cap), sin embargo me encontré con algo distinto pero a su vez parecido.
Ya tenemos tres personajes distintos, los dos en Teselia (exceptuando el caso de Azufria que volvió a Hoenn) y frente a un peligro inminente y esta chica que se encuentra al resguardo de su padre.

•Magnesio parece ser un joven entusiasta ¿11 años y un Nidoking? Wow. Creo que este pequeño se va a meter en varios problemas de los cuales deberá buscar ingeniosas soluciones.

•Litio no me llama mucho la atención ni se qué participación tendrá en la historia aunque ya con su hermana tienen un dúo. ¿Tendrán que separarse?

•Azufria parece ser la más suertuda de momento gracias a su padre, pero todo debe tener un equilibrio. ¿La esperanza de su padre de salvarla a ella la llevará a peores peligros en la región de Hoenn?

En cuanto al título, no le había prestado atención hasta leer el comentario de Pois, guerra entre regiones, Kanto, Johto, Hoenn, Sinnoh, Teselia y Kalos. De momento Hoenn y Teselia andan en guerra.
Hoenn cuenta con: Kyogre (con su forma primigenia), Groudon (con su forma primigenia), Rayquaza (con su mega-evolución), Jirachi, Deoxys, los tres Regis, Latios y Latias (con sus megas) y no se si me falta algunos más.
Kyogre, Groudon y Rayquaza de por sí ya pueden hacer destrozos, controlar el cielo, la tierra y el mar ya es controlar el mundo. Jirachi cumple deseos ¿Podría actuar para bien en la guerra o ser capturado y obligado a actuar en contra? Deoxys controla un poco el espacio también, suma más. Los Regis... ¿Regigigas hará que se arrodillen ante él o será al revés? Latios y Latias con su poder increíble y desconocido podrán ser tanto destructivos como amables. ¿Se harán notar en la guerra?

Hablando de Teselia tenemos a: Reshiram, Zekrom, Kyurem, Genesect, Victini, Keldeo, Thundurus, Landorus, Thornadus, Cobalion, Virzion, Terrakion y Meloetta.
Reshiram, Zekrom y Kyurem servirán tal vez para poder confrontar a Kyogre (en el caso de Zekrom), Rayquaza (en el caso de Kyurem) y tal vez a Groudon (en el caso de Reshiram). Genesect podría actuar como un atacante sorpresa, con sus compañeros y velocidad sería imparable. Victini, el pokémon victoria. ¿Luchará por la victoria de la paz o de su región? Keldeo ídem con Victini, representando la justicia en este caso. El trío espadachin tal vez dará todo por justiciar a los caídos por el ataque de Rayquaza, los tres relacionados con las nubes a lo mejor atacarán sin cesar o se dejarán llevar por el poder de Rayquaza y Meloetta, la voz dulce posiblemente trate de llevar el mensaje de la paz y tranquilidad a todas las regiones.

Esas son mis suposiciones hasta el momento.
¡Saludos y ojalá lo continúes!
#4
Me parece interesante la premisa. Los pokemon legendarios son sin duda una fuente de poder que no debería subestimarse. Me pongo a temblar con las impicaciones, ¿Capturaron a Rayquaza o lo hizo por cuenta propia? ¿Porque se inicia ese ataque?, son preguntas que estoy ansioso por que sean respondidas. Espero con ansias la continuación.
#5




Poi:
Me disculpo por algunas faltas de ortografías, lo escribo desde navegador y sin el word alguna se me pasa [?
La utilización de legendarios y usarlos como armas viene como opción al capturarlos P: Y que generalmente por sí solos ellos no hacen nada, algo que se menciona por arriba en este capítulo.
Las otras regiones tendrán participación, y a medida que entren en acción también apareceran personajes nuevos, por ahora creo que solo me quedaré con estos cinco.

Cheshire:
Magnesio es mi personaje favorito hasta ahora, aunque supongo que aún no lo puedo desarrollar bien D:
Y son buenas las teorias, está bueno ver como cada legendario puede afectar en su manera a la guerra, lo que en nuestro mundo se vería como armas químicas, biológicas o de fuego. También se pondrían usar estratégicamente, pero quien sabe o:

F3n1x:
Gracias por tu comentario P: Me pareció muy interesante la idea de utilizar legendarios como armas, al igual que las limitaciones de control en todas las regiones, algo así como las bombas nucleares [?
Espero que este capítulo sea de tu agrado



Capítulo I — Primer Caída





Plata




La televisión de la vidriera era pequeña y antigua, pero estaba encendida para demostrar a los clientes que funcionaba. Siempre que Plata quería ver algo de televisión gratis, iba ante las puertas el mercader de Ciudad Porcelana, no eran televisores de última generación, pero estaban a la vista de los ciudadanos más pobres. Los locales tecnológicos tenían Conkeldurrs custodiando las entradas y ellos no permitirían que alguien con harapos de clase baja pise el lugar.


—Algún día tendré suficiente dinero para comprarte —dijo apoyando las sucias yemas de sus dedos sobre el vidrio, añorándolo—. Si es que no muero de hambre primero —suspiró.

Las calles estaban casi vacías, y se contrastaba mucho cuando un ciudadano pasaba corriendo portando bolsos con desesperación, o una tropa de Guardia Civil trotaba en grupos de a diez hacia el este de la ciudad, todos con sus cinturones llenos de Pokeball.

—Seguro es otro asqueroso simulacro —dijo escupiendo al piso con asco.

Plata era una joven muchacha de quince años, pero la suciedad y el descuido la hacían parecer de muchos más. Tenía una nariz prominente para una chica promedio y unos labios saltones, lastimados y cortados en alguna pelea reciente. El pelo le llegaba a los hombros, enmarañado y grasoso, que le daba un brillo propio ante la luz del mediodía; su padre le había enseñado que para sobrevivir en los suburbios de la ciudad debía mantener el ingenio de una mujer y la fuerza y apariencia de un chico, y ese consejo le había servido, así que desde aquél día llevaba el cabello corto.
Por supuesto que el creciente busto sobre su pecho delataba su género, pero no trataba de ocultarlo, solo se preocupaba por el cabello, que derrochaba un color marrón tierra.

—¡Hey! —le gritaron desde un piso superior en los grandes edificios—. Búscate un refugio, idiota.

Plata lo observó indiferente. Quizá insinuaba que vaya debajo de Puente Saete a convivir con vagabundos de su mismo nivel social. Lo hubiera escupido si no fuera porque la gravedad le jugaría un mal momento.

El derrumbe catastrófico de un edificio la hizo olvidarse de todo. La vidriera que tenía delante estalló en pequeños cristales a causa del temblor en las calles. Miró en todas las direcciones, perdida en una ciudad de la que conocía todos sus callejones. Hacia el norte vio la avenida principal, sana y segura. Por el medio de la calle corría Camus, el líder del gimnasio bicho perteneciente a Ciudad Porcelana. Era seguido por hombres uniformados de la Guardia Civil.

—¡Todos apártense! —ordenó firme, con una voz algo femenina— ¡Ingresen a sus hogares o huyan de la ciudad por el lado norte! ¡Ciudad Porcelana está bajo el asedio de un Pokemon Legendario!

«¡Hogar!», Plata rió ante semejante palabra, o al menos lo hizo hasta que escuchó el resto de la frase.

Como si fuese una fiesta sorpresa de cumpleaños (de las que jamás tuvo), todos los ciudadanos de la ciudad corrieron con adrenalina fuera de sus casas y casi la atropellaron. Las calles pasaron de desoladas a parecer casi festivas, el mar de gente sobrepoblaba las aceras y asfalto. No por interés de conocer al legendario, sino por miedo de que él los alcance.

—Esto tengo que verlo —Era sincera consigo misma. Si de verdad había un Pokemon legendario, no llegaría a salir de la ciudad sin quedar carbonizada bajo un rayo de energía.

Corrió bajo la sombra de las grandes torres que la gente llamaba edificios. La única utilidad que ella le veía era que, en verano y primavera, le proporcionaban una oscuridad refrescante. A llegar a la esquina y mirar hacia un costado, sus pestañas se agitaron ante el abrir y cerrar de ojos incrédulo. La Guardia Civil y el líder Camus estaban frente a una bestia de varios metros de altura, lo suficiente larga para enroscarse en un par de edificios y asfixiarlos como una boa constrictora.

Camus liberó furioso a su Pokemon más fuerte, no iba a arriesgarse a perder vidas solo por conservar el As bajo la manga. Leavanny salió de la esfera escarlata y blanca, reluciendo una belleza relacionada con la armonía y la naturaleza.

—¡Hoja afilada! —gritó con temperamento, dándole valor a los soldados para reaccionar ante el miedo y que lo acompañen con sus propios Pokemon.

Su obediente y frágil Pokemon estiró su brazo de manera veloz y de él salieron múltiples hojas casi metálicas, lanzadas en dirección a la bestia de color esmeralda.
Nada, su efecto sobre la bestia sirvió para absolutamente nada; bueno, quizá para llamar su atención. Los ojos negros rotaron lentamente, como una señal de cansancio y furia entrelazada.
Empezó a desenredarse de las grandes torres, como las llamaba Plata, y a medida que lo hacía las púas de su cuerpo rasgaban el concreto y pedazos del edificio caían como meteoritos. Se arrastró entre las calles, rompiendo el asfalto con cada paso, hasta que llegó ante la Guardia Civil y el bien reputado Camus.

Un grito inhumano, proveniente de la gran garganta, formó vientos que sacudieron la ropa de los soldados e hizo volar por los aires el débil cuerpo de Leavanny. El sonido era como el de un león siendo herido, pero con mucha más potencia y bestialidad. Rayquaza no estaba herido, pero si deseoso de sangre.
Agitó su cola con provocación y empezó a golpearla contra los edificios, rugió con ferocidad nuevamente y lanzó un híper rayo al cielo, abriendo las nubes como un Dios de la tormenta.

Camus no pensaba dejar que se humille de tal forma a su ciudad natal. Tomó la segunda Pokeball de su cinturón y la expandió a un tamaño mayor con solo apretar el botón central. Daría batalla hasta que lleguen los refuerzos enviados por el Gobernador.
Cuando levantó su brazo para arrojar la esfera contenedora, la extremidad del legendario cayó sobre él como un martillo, aplastándolo y salpicando los uniformes inmaculados de la Guardia Civil con un rojo desesperanzador. Ellos eran los siguientes, pero no les proporcionaría un final tan rápido e indoloro como el que recibió Camus. Abrió su mandíbula, como para presumir sus brillantes colmillos, y los tragó de un bocado.

Magnesio




El lujoso automóvil los llevaba hasta la mansión de su padre. Por las ventanas blindadas del coche Magno podía observar las pacíficas y lúgubres calles de Ciudad Negra, incluso durante el día no dejaban de perder su encanto siniestro y empresarial.

—¿Tomo el camino por Puente Progreso, Gobernador?


—Sí, el camino más rápido —le indicó el padre de Magno al chofer. Quería llegar lo más antes posible a su casa y recostarse, no sin antes comer alguna cena deliciosa preparada por su cocinera. La madre de su hijo no estaría de humor para cocinar, y aunque tuviera un buen animo no lo haría tampoco. En momentos como esos agradecía tener el dinero suficiente para darse ciertos lujos.

Magnesio esperaba llegar a casa, pero por distintas razones a las de su padre. Las familias promedio se reunían ante la mesa para charlar sobre sus rutinas, el entrenamiento, la pesca, la educación. Pero tener un padre con un alto cargo político, por no decir el más alto, hacía que las charlas en su hogar se vuelquen completamente al ámbito de estrategias y campañas. Esas discusiones eran las que más amaba, aunque pocas veces se animaba a expresar sus comentarios maduros, prefería conservar una imagen del niño que aún juega con Pidoves y Patrats.

—¡Qué día! —dijo tirando el abrigo sobre un perchero al entrar en la casa. El trayecto por Puente Progreso se había sentido más largo que de costumbre—. Querida, ¿estás por aquí?

Las luces estaban apagadas y junto a él tenía a su hijo, pero no había rastros de su esposa. Logró divisar la luz de las velas proveniente de la sala próxima, moviéndose de forma caótica sobre las paredes, bailando entre la oscuridad. Se acercó con cautela, seguido de su hijo.

Frente a él tenía a la esposa con la que había estado conviviendo durante trece años. Por sus ojos pasaron los antiguos recuerdos de cuando la conoció en su primer día en la región. Había llegado de Kanto con sueños y esperanzas, pero para su desgracia, su corazón fue capturado por esa mujer.

Ella rezaba ante la muy buena imitación de un cuadro, era Arceus (o al menos la apariencia con la que los humanos lo imaginaban) pisando las nubes y caminando entre ellas. Siempre que había tormentas, terremotos o calurosos veranos, ella iba y rezaba con vehemencia. Él se preguntó si Dios estaría cansado de sus súplicas y si la ignoraría.

—Dios ya ha escuchado mucho de tus plegarias —dijo mientras la luz anaranjada le llenaba los ojos hundidos. Se acercó despacio, como se suele hacer con alguien mentalmente inestable, y la abrazó con cariño forzado.

Ella se giró sorprendida. Magno no podría haber asegurado si su madre estaba ofendida o asustada, pero decidió escapar de la situación y dirigirse hasta la cocina, donde la cocinera de la familia se encontraba guardando los alimentos frescos.

—¿Puedes preparar carne de Tauros para tres? —Sí, era un niño nacido en Teselia, pero le había agarrado cariño a las tradiciones que su padre había traído de Kanto.

—Por supuesto, joven Magno.

Era anciana y aburrida, con un pequeño acento procedente de las tierras de Sinnoh. Pero había pasado tanto tiempo en Teselia que solo quedaban pequeños rastros en su vocabulario originario, se había adaptado bien y había logrado un empleo de calidad sirviendo al hombre más poderoso de la región.

La carne asada y humeante llegó a la mesa cuando el sol ya se estaba ocultando tras el horizonte, entre nubes rojizas y oscuras que advertían la noche. Magno la esperaba ansioso, sabía que cuando el alimento se posaba sobre la mesa de su padre, comenzaría a hablar. Era casi como una rutina, empezaba con pequeños comentarios para no demostrar preocupación y luego lanzaba todo lo importante de una vez.

—Espero que las familias en Ciudad Porcelana estén sanas —dijo con hipocresía. Hacía tan solo unas horas había sentenciado a muerte a los habitantes de la ciudad, enviando los refuerzos a Zona Desierto y dejando el Puerto sin defensas.

—Ellos tienen la culpa, todas las ciudades principales en todas las regiones tienen sus sistemas y estrategias contra posibles ataques. Hará mucho tiempo que no hay guerras, pero los viejos conflictos no se olvidan, padre —dijo Magnesio intentando sonar bien educado en historia.

—Hoenn tiene oportunidad de conservar la paz. Si es que esa bestia no es un Rayquaza… Y si llegase a serlo, deberían pagar una gran suma de dinero por tantos daños.

—Bestias divinas… —mencionó su madre, ida de la realidad— Jamás intervienen en asuntos humanos, esto es un ataque premeditado por otra región. Han conseguido apoderarse de un legendario, eso estaba prohibido.

—Querida, de ser así, Teselia no perderá su orgullo. Estoy seguro que regiones como Kanto, Kalos y Sinnoh se nos unirán para detener a Rayquaza.

—¿Y qué pasará si empeora? Si Rayquaza no ataca en solitario. Ninguna región tiene bajo su poder Pokemon legendarios con los que defenderse —dijo con su voz débil y femenina.

Magnesio estaba sorprendido de escuchar a su madre discutir con algo de interés; casi siempre ignoraba los comentarios de su padre. Estaba masticando la carne blanda del animal cuando pensó en sugerirle algo a su padre. Enviar ejércitos a capturar Pokemon legendarios en vez de defender Zona Desierto. Una buena defensa es siempre una buena ofensiva. Pero no lo mencionó, algo le incomodó los oídos, como un zumbido.
Se escuchaba algo parecido al ruido estático de la televisión, pero era imposible que sea la tele, siempre que cenaban se encontraba apagada. Se levantó inquieto de la mesa, bajo la mirada atenta de su padre. Caminó alrededor del comedor, buscando la fuente de ese sonido tan molesto, inspeccionó las paredes y luego miró a través de la ventana.

Estaba oscuro, pero nada fuera de lo normal. Aún así, el ruido persistía en algún rincón de la casa. Se mantuvo paciente junto a la ventana durante unos segundos, hasta que las vio llegar. Poco a poco el jardín delantero comenzó a humedecerse ante las pequeñas pero constantes gotas de lluvia, una lluvia cuya precipitación aumentaba con cada instante.

—Papá, está lloviendo —dijo con una voz casi enmudecida. Por primera vez sintió un escalofrío en la piel, quizá haya sido miedo, pero no estaba seguro.

—¿Qué tiene, hijo?

«¿De verdad es tan idiota como para no entender lo que significa la lluvia en este momento? » Se preguntó Magnesio en su mente.



Gracias Eli <3
#6
Bueno, bueno. ¡Yo también quiero leer!
Opinaré de forma general, pero voy escribiendo lo que pienso sin detenerme a ver lo que sale así que abstente de las consecuencias de lo que escribo acá sin darme cuenta (?)

Para empezar... el nombre del fic me parece conocido, me recuerda mucho a una marca de ropa pero no recuerdo el nombre exacto así que solo diré que este fic es usable y descartable como la ropa (????) No en serio, si me recuerda a una marca de ropa xD

La introducción esta buena, es corta y sencilla y presenta a los que supongo serán los personajes principales, comenzando con Litio un súper conocedor del mundo pokémon con apenas dieciocho años y pasando directo a Magno, lo que parece que será un niño bastante inteligente y retorcido, debo decir que entre lo que leí entre la introducción y el capítulo uno, este niño es inquietante, le veo futuro como un estratega y como un fuerte enemigo para cualquiera por su inteligencia; aunque claro no debemos olvidar que es un niño así que una que otra vez es seguro que va a pifiar.

¿Azuria? ¿De donde sacas esos nombres? En fin, toda una piloto o al parecer perteneciente al ejército de Hoenn, ya quiero ver de que va y cuál será su papel en toda esta historia. Pero en fin, pasando a otras cosas:

Lo que planteas acá ¿qué es? Una guerra entre regiones, supongo, por lo poco que me dijiste. Pero, ¿ese Rayquaza sí fue dominado por Hoenn o simplemente está de malas atacando a Teselia? Eso es lo que quiero saber, apresúrate a destapar al olla; por un momento pensé que cuando Magno y su padre llegaron a casa, la mujer estaba engañando al padre con otro (vaya jocosa imaginación la mía xD), pero no, estaba rezando... rezando... bueno, como si Arceus le fuera a escuchar que tontita, todos sabemos que Arceus es el Dios de los pokémon no de los humanos (?)

Te diré que esta interesante, más no así como para cautivar a primera instancia, pero me gusta eso de la guerra pokémon. Quizás y puedas hacer que este sea un fic de esa "Primera Guerra Pokémon" de la que a veces se hace mención en los juegos, o que sea otra más, la segunda, la tercera, o la milésima. ¿Quién sabe?
Ahora ya, siéndote sincero, me gusta de lo que va, más no te corregiré los pequeños fallos que tuviste ya que, aparte de ser pequeños, de eso que se encargue pois, además de que todos conocemos la fama que te antecede así que (no quiero sonar pesimista pero tu mismo no has acostumbrado a esto), más temprano que tarde esto quedará a medias; aunque quisiera que no fuera así ¡Más te vale hagas que me trague mis palabras! Pero mientras tanto, bueno, ¡espero el siguiente capítulo!

¡Te leo luego!

Baby we are the New Romantics Come on, come along with me
Heartbreak is the national anthem We sing it proudly

#7
Me gusto el capítulo, mucha acción, muy bien descrito. En especial la "ley" de no capturar legendarios, esa clase de detalles son lo que más me agrado. Es obvio que todo se va a poner bueno en los siguientes capítulos, esperó batallas campales entre legendarios contra decenas de entrenadores. Sobre Rayquaza, sería fácilmente derrotado con un montón de Lapras o Jynxs haciendo rayo hielo (es doble super efectivo), en cambio el entrenador uso hoja afilada, la cual es doble inefectivo, eso no le haría ni cosquillas. Bueno solo soy yo, que veo todo desde las mecánicas del videojuego. En fin espero la continuación.
#8
Ahuh. Así que la captura de legendarios está prohibida... Por lo tanto los de Hoenn son unos blasfemos, porque ya tienen dos [?].
¡Ay, pobre Camus! ¡Tenía que morir aplastado por la cola de Rayquaza! Aunque eso le pasa por confiarse demasiado en un Leavanny. Ugh, qué grande es la ignorancia en esa región. ¿Que no saben que es tipo dragón/volador? ¿Es que tampoco ven que es como un dragón, al menos? Ains... panda de inútiles [?].
¿Y se puede saber por qué les dice a Plata que se busque un refugio si los edificios van a caer igualmente? Y luego que a estas alturas el padre de Magno ignore la naturaleza de la lluvia ya es... luego no me extrañará que Teselia caiga rendida ante los pies de Hoeen.
Tengo los ojos puestos en Plata ahora mismo. ¿Saldrá viva de este lío? Si no, sería una pena. Parece un personaje interesante. No, en serio, quiero ver como evoluciona después de esa terrorífica catástrofe *-*.

Hum...

¿Qué más?

Magnesio tampoco está mal, pero sus... refinadas costumbres me erizan las plumas. No es que vea raro que coman carne de tauros, es que ya de por sí odio que adopte la misma actitud que su padre respecto a aquella calamidad. Están muriendo miles de personas y ellos cenando tan tranquilamente. ¡Qué deplorable! Menos mal que su madre está ahí preocupada... huh, creo que estaría bien aprovechar que ella está aquí para hacer actuar de una vez a su marido. Yeah, podría ser la moral de su propia familia [?].

Madre mía, este panorama es brutal. ¿Qué será lo siguiente? ¿Tsunamis? ¡YA QUIERO VER A KYOGRE! *w* [?]

Bueno, ¡espero el próximo capítulo! Cheerio~!


#9
Sinceramente de tu fic aprendo Daku. Que no hay que ser líder tipo bicho en la vida porque vas a ser frágil y te va a ir mal (Y como dijiste vos te vas a hacer afeminado [?]). Al parecer ¿Quién pensaba que un Leavanny iba a poder contra un Rayquaza hipermegadestructorcomeplanetas? Además detener una gigante armadura, cuenta con un hiperayo veinte veces mayor al de un Metagross.
La madre de Magno me parece algo extremista tal vez, Arceus es de Sinnoh y ellos están en Teselia ¿Le está rezando a un pokémon de otra región? (Sí, ya se que Arceus es el Dios pokémon y todos los veneran y bla bla bla)

Por otra parte ¿¡Y Tileo y Azufria?! ¿A dónde fueron esos dos? Al parecer si que queres centrarte más en Magnesio e incluiste un nuevo personaje, Plata. Plata me parece algo normal, en contra de la sociedad, etc...

Espero el próximo capítulo, sinceramente aunque sean algo cortos la trama de la historia te atrapa y te deja con muchas ansias de más.
¡Saludos!
#10




Poi:
Nah, los de Hoenn son cools, ya vas a ver en este cap porque pasó todo [?
Sep, Teselia tiene una población muy ignorante respecto a las demás legiones. Más que nada porque son muy egocentricas y se creen que por tener edificios son más avanzadas [? Y lo de Camus fue porque era el líder de la ciudad xD lástima que no le haya servido de nada sus pokes, pero esa es la crueldad de la guerra.

Cheshire:
Como le dije a Poi, es más porque era la única alternativa, con el Gobierno que no enviaba ayuda y Camus que se supone es el lider del gimnasio de la ciudad, era la única que le quedaba... pobrecito [?
En este cap justamente aparecen Litio y Azufria, prefiero hacer medio capítulo entre dos personajes que meter 5 personajes y dedicarles un párrafo a cada uno [?

Abdy:
El nombre del fic proviene de Seven Nation Army, una canción de The White Stripes, que seguro la oiste alguna vez [?
Sep, Litio sabe bastante y tiene experiencia, menos mal que ayuda a Fluora a sobrevivir del caos. Y Magnesio confienso que es uno de mis personajes favoritos (?
Los nombres son de la tabla periódica D: Azufre, Magnesio, Litio, Flúor, Plata... quedan cools, en vez de nombres de piedras preciosas.
Igual es buena idea lo de la infidelidad (?
En fin, que bueno que te guste y nah, no lo abandonaré (?

F3n1x:
Debería darle un espacio a las reglas entre regiones, podrian inventarse y prohibirse cosas interesantes!

Debería aplicar las mecánicas del juego, en lo de efectividad y eso, pasa que es poco común que un entrenador tenga Pokemon por arriba del nivel 35, y los legendarios deben andar por el nivel 60 o 70... así que solo se los podría contrarestar con otro legendario O:


Capítulo II — Ingenuidad




Litio




—¡Hay que bajar ya! —gritó Litio a modo de orden. Le quitó el bolso a su hermana y lo lanzó sobre sus propios hombros para llevarlo más rápido.

—¿A dónde iremos? —dijo con angustia.

—Tenemos que subir. —Tenía la mente perdida en pensamientos. Abrió la puerta y comenzó a bajar las escaleras del edificio, pero era todo automático.

—¿Subir? Pe-pero estamos bajando.

Fluora tenía tan solo quince años y jamás había vivido un peligro real, a diferencia de Litio. Ella solo tenía un Snivy sin entrenar y ni siquiera había viajado fuera de Ciudad Porcelana. Los padres siempre le dieron más libertad a Litio por ser hombre, dejándolo competir en ligas internacionales, mientras que Fluora debió quedarse en el departamento como una princesa sobreprotegida.

—Subir en la región. Al norte de Teselia, tengo un amigo que puede darnos hogar en Pueblo Ladrillo.

Ambos bajaban las escaleras casi a saltos, tenían más miedo a morir ante Rayquaza que a romperse la cabeza en una caída.

—¿Y si allí tampoco es seguro? —preguntó Fluora dejándose invadir por el miedo. Era tan inocente y pura, ajena a los peligros del mundo. Litio iba a dar lo que fuera necesario con tal de conservarla así.

—Está cerca del Boquete Gigante, dicen que allí habita Kyurem; un legendario no se animaría a interrumpir el sueño de otro, ni aunque se lo ordene su entrenador.

Continuaron descendiendo en silencio, y al llegar a la planta baja tomaron un largo respiro. Todo se encontraba desolado y muerto, de vez en cuando se escuchaba el ahogado derrumbe de un alto edificio y las calles se llenaban de polvo.
Litio atravesó la recepción y asomó su cabeza entre la puerta. A una cuadra podía verse la cola de Rayquaza ondear al viento, destruyendo hogares con solo un roce.
Se asustó cuando oyó el paso estrepitoso de las botas; desde la avenida principal marchaba una brigada de la Guardia Civil, vestidos con sus chaquetas blancas como la leche. A cargo de la ciudad estaba la división Reshiram, y así lo expresaban con sus uniformes.
Una vez que se pasaron de largo, Litio salió del edificio, llevando de la mano a su hermana, como a una niña que aún no sabe cruzar la calle. Miró a ambos lados de la acera y emprendió una carrera hacia el norte de la ciudad.

—¿Y ese chico? —preguntó Fluora al pasar detrás de un vagabundo—. ¿Estará bien?

—Es una chica, en los barrios bajos las mujeres deben llevar el cabello corto, entre sus pares representa la fuerza. Aunque está mal visto por el resto de la sociedad —dijo sin dejar de correr.

Su hermana recordó por un momento aquel dato, lo había oído en ciertos rumores. Por supuesto, jamás lo había comprobado, siempre le habían dicho que los barrios pobres eran peligrosos para ella. Tampoco creía el rumor, para Fluora su cabello era lo más preciado de su físico, quizá no se esforzara mucho en desenredarlo por las mañanas, pero amaba su longitud.
La chica pobre no los vio pasar, estaba distraída mirando el cielo. Unas cuadras más adelantes se volvieron a cruzar con otra brigada de la Guardia Civil y bajaron la mirada para no ser identificados. Los lideraba Camus, el líder de gimnasio tipo bicho al que Litio había derrotado cuando cumplió los diez años.
Eran viejos amigos, pero había límites incluso en las amistades. Si Camus lo reconocía, le pediría que se quedara a defender la ciudad como entrenador ejemplar que era… Pero la vida de Fluora estaba delante, él sería tan egoísta como fuera necesario con tal de protegerla.

—¿Cuánto falta? —preguntó ella, su respiración era irregular y forzada. Litio estaba peor soportando el peso del bolso. Pero no se mostraría débil.

—Solo un kilómetro. Dejaremos atrás este infierno —Mientras recuperaba el aire, liberó de su cinturón a Staravia. La había capturado como una Starly a los doce años durante el viaje a Sinnoh, y había tardado ocho años en evolucionar. Los Pokemon de última fase eran casi legendarios— Starly, eleva el vuelo y guíanos por la salida más segura.

Sí, se llamaba Starly a pesar de ser un Staravia. Era muy difícil, después de tantos años, cambiarle el nombre… simplemente no le obedecía. El animal agitó sus alas, casi con entusiasmo de huir de Ciudad Porcelana. El panorama que ambos adolescentes habían dejado atrás constaba de una ciudad devastada; el fuego lamía los edificios y el humo negro los escalaba, formando columnas gigantes de hollín.

—Avancemos mientras Starly busca un camino.

Azufria



—Padre, ¿a dónde nos dirigimos? Aún no me has respondido a qué se deben estos conflictos con Teselia. ¿Es todo por cuestiones de territorios o recursos? La gente no tolerará esto.

—No hablaremos de eso aquí —dijo caminando por la playa. Al dejar de pisar arena y llegar al suelo de tierra, se sacudió los zapatos de cuero negro—. Solo te puedo decir que el orgullo de los Hoennenses está sangrando. Ahora, acompáñame. Debo presentarme en el comité con el Gobernador, al señor Rubí no le gusta esperar.

Su padre llegó hasta el puerto del pueblo, que siempre se mantenía igual. Unas simples tablas de madera húmeda y oscura, y unos escalones para subir a los barcos que estacionaban junto a la playa.

—¿No hubiera sido más productivo decirme que viaje hasta Ciudad Portual? —dijo Azufria al ver que el plan consistía en subirse al barco.

—Teníamos que reunirnos sí o sí en el lugar donde te criaste —dijo con una sonrisa culpable mientras abordaba el barco. El viaje les daría media hora para poder hablar sobre lo necesario.

El Sargento caminó entre los demás pasajeros y avanzó hasta los camarotes, seguido de su hija. Sacó una llave oxidada de su bolsillo y entró a la estrecha habitación. Estaba amueblada con un escritorio y una cama pegada a la coraza de la nave. Por el pequeño ventanal circular se verían las olas golpear una vez que el barco haya zarpado.

—Aquí están los planos de Teselia —dijo su padre parándose frente al escritorio, tirando hacia un lado papeles innecesarios para hacer orden— Necesitamos que corrijas cualquier error en el mapa, y que indiques con una equis cuales son las ciudades más débiles, para planear los ataques.

«Papá, no voy a ayudarte a matar inocentes. Teselia es mi segundo hogar, su gente no tiene que ver con problemas políticos.» Pensó, pero no se animaría a decir eso en voz alta. Su padre la amaba, pero servir en el ejército lo había vuelto implacable. Buscaría la manera de evitar una masacre.

—Propongo que se ataquen zonas inhabitadas y la Liga Pokemon —dijo Azufria al no tener otra alternativa— Se encuentran… ¡aquí! Y aquí —Las señaló con el dedo, el papel era áspero y antiguo.

—¿Y qué hay de las fuerzas entrenadas? Marinas, terrestres y aéreas. Necesitamos toda la información que puedas darnos, tu región te lo agradecerá.

—Su armada se basa en las fuerzas terrestres y aéreas, en el terreno acuático no poseen demasiadas defensas.

—Entonces el ataque que se está llevando a cabo justo ahora será un éxito —celebró con alegría— Además estamos coordinando una alianza con las regiones hermanas de Kanto y Johto. Si la confirman, ganaremos esta guerra. Dudamos que Sinnoh y Kalos decidan defender a una región con tan poco honor como lo es Teselia.

—Papá, ¿qué fue lo que hizo la región de Teselia para merecer esto?

Con solo preguntárselo, las cejas se le fruncieron, arrugándole la frente. Con el dedo pulgar e índice se apretó la nariz entre los ojos, como si lamentara algo con su corazón.

—Han robado a Groudon. No solo han violado la ley de no poseer legendarios, sino también la de no capturar los de otras regiones. Destruiremos completamente su región de ser necesario, pero recuperaremos lo que es nuestro. Te lo juro, hija.

Azufria sintió el motor rugir y cómo el barco se movía bajo sus pies. Miró directo en los ojos de su padre, las pupilas grises que le había heredado esperaban ansiosas una respuesta.

—Vamos a hacer que se arrepientan —dijo con una voz severa que no conservaba rastros femeninos—, y que nos devuelvan a Groudon, incluso si deben de morir por ello.

De su corazón se había marchado todo el amor por Teselia. Podía tolerar casi cualquier cosa, pero un legendario representaba el honor y la cultura de una región. Si no tenían eso, eran nadie.

Litio




Staravia había encontrado una ruta segura y los dos hermanos la habían seguido con éxito. Ya solo le faltaban unas dos cuadras para llegar hasta Zona Desierto. Si se alejaban de los mares y las fronteras con otras regiones, las probabilidades de sobrevivir aumentarían eventualmente.

—Lo logramos, sobrevivimos a Rayquaza —dijo con un abrazo por demás dulce. Litio sintió dolor ante el estrujón, la espalda lo estaba matando… pero no podía negarse al cariño fraternal de Fluora.

—Ya falta poco, hermana. En tan solo una cuadra estaremos a salvo… mira, desde aquí diviso el ejército de la región. Están formando una barrera ante Zona Desierto, ¿por qué no han venido a proteger la ciudad? —se preguntó casi con rabia, pero ya lo averiguaría cuando llegue hasta ellos.

—¡Ayuda! —les gritó Fluora una vez que llegaron a pocos metros de ellos. Corría con energía, a diferencia de Litio que la seguía a paso lento.

Los oficiales se palparon el cinturón, buscando sus pokeballs en caso de ser necesarias. Avanzaron un paso en su formación, de una manera tan sincronizada que los hizo ver como robots.

—Identifíquense —gritó el que parecía estar al mando.

—Litio y Fluora Necker —gritó Litio con fuerza— Exigimos, como ciudadanos ilustres, que se nos permita avanzar hacia el norte de Teselia.

—Órdenes del Gobernador, nadie entra y nadie sale —respondió otro, con una voz ronca y firme.

—Por favor, si nos quedamos aquí moriremos. Se lo suplico, oficial —pidió con inocencia ella.

Cuando Fluora terminó de pronunciar la frase, gotas comenzaron a mojarle el cabello. En el cielo las nubes se mezclaban con el humo y amenazaban con un clima peligroso. La lluvia no tardó en hacerse más fuerte y en mojar los uniformes del ejército terrestre.

Los oficiales intercambiaron miradas de duda y desconfianza, pero finalmente quién parecía liderarlos alzó la voz.

—Liberen a sus Pokemon, para comprobar que no son quienes han atentado contra la región. Y que no intentan infiltrarse más en Teselia.

Fluora sonrió con esperanza, podrían pasar y estar a salvo. Sacó su Pokeball del bolsillo y liberó con entusiasmo a Snivy… pero su hermana se olvidaba de algo. Litio llevó su mano al cinturón y tomó las tres pokeballs que tenía, la cuarta se veía vacía debido a la ausencia de Staravia.

—Adelante —dijo un oficial, apurando a Litio con la liberación de sus Pokemon.

Sin alternativa, lanzó las esferas al aire y éstas se abrieron con apuro, liberando un rayo rojizo y cegador que materializó a sus Pokemon. De la primera salió un Combusken y de la segunda un Beldum. Nadie prestó atención al Gastly, todos los oficiales estaban enfocados en los Pokemon pertenecientes a Hoenn.

—¡Es el atacante! —gritó uno.

—Esa hermosa chica debe ser su rehén.

—¿Qué? —llegó a decir Fluora. Pero los oficiales ya habían sacado sus pokeballs y estaban liberando a sus bestias, la mayoría eran Gurdurrs.

—¡Esperen! —gritó Litio, pero ninguno lo escuchó.

Un oficial lo ignoró y sacó un videomisor para marcar un número; de forma instantánea alguien atendió su llamada. La voz se escuchaba aún a dos metros de distancia, había respondido al llamado del oficial con un “¿Qué sucede?” seco.

—Tenemos al entrenador que atacó Ciudad Porcelana. ¿Quiere que se lo tome prisionero o se lo ejecute?

—¡ARCEUS! ¿Cómo pueden ser tan estúpidos? —gritó Fluora, que ya podía pisar un charco de agua debido a la lluvia. Su pelo largo se le pegaba a las mejillas y escurría gotas— ¿No ven que simplemente viajó a otra región? —quiso continuar pero su voz se quebró y comenzó a llorar.

—Mátenlo —respondió la voz que salía del videomisor.

—Sí, Señor Gobernador. Gurdurr, destrózalo.

El Pokemon se acercó amenazante a Litio, sus brazos eran venosos y musculosos, y agitaban una pesada viga. Litio dio un pasado atrás, pero no con intención de rendirse.

—Combusken, carbonízalo. —ordenó. Su Pokemon lo obedeció al instante y lanzó una llamarada hasta el enemigo.

Gurdurr se protegió poniendo la viga delante, y resistió la llamarada hasta que Combusken se quedó sin reservas de fuego. El acero estaba al rojo vivo, y las manos del Pokemon musculoso se encontraban chamuscadas, pero no había soltado la viga.
Con un movimiento de hélice, Gurdurr golpeó con la viga caliente la cara de Combusken. La pobre ave de fuego fue expulsada hacia un costado, con heridas graves en la cabeza.

—¡Combusken, no! … Beldum, utiliza… —Al observar a Beldum, se dio cuenta de que ya había sido debilitado por un oficial. Solo le quedó observar a Fluora, y verla sollozar de esa manera le rompió el corazón.

Gurdurr se acercó con la viga aún al rojo vivo entre sus manos, parecía no sentir el dolor. La hizo girar sobre su cuerpo mientras se daba impulso para acercarse a Litio, quién evadía sus ataques como podía.
El Pokemon de lucha dio el primer golpe y fue directo a la pierna, el sonido del hueso rompiéndose fue estremecedor.

—¡Basta! ¡Por favor! —Las piernas de Fluora temblaban, no podía levantarse del charco en el que había caído ni arrastrándose.

Gurdurr lanzó una finta con su viga, y cuando Litio se movió hacia la izquierda para esquivarlo, el Pokemon dio un giro completo y lo golpeó en la cabeza con el calor del acero.
Fluora vio como su hermano caía sobre la tierra mojada y la sangre teñía el agua de los charcos con un color escarlata.

—¡NO! ¡NO! —gritó afónica. Sin voz, solo pudo pronunciar palabras en un tono lo bastante bajo para no ser escuchada— Sin él estoy perdida, lo estoy. Ojalá se mueran, los soldados y el gobernador… ojalá mueran todos y Rayquaza los aplaste.

—¿Qué dices, pequeña? —preguntó un oficial con sincera duda— Ya no llores, tu secuestrador está muerto, todo gracias a nuestro Gobernador. Ahora Teselia está a salvo.


Gracias Eli <3
#11
A petición del mismo autor, vengo a comentar que no lo terminará, no pierdan el tiempo leyendo.
#12
Pues, es una lástima si es cierto que no se va a continuar este fic, porque está muy bueno y debo decir que no perdí mi tiempo, en verdad que disfruté leyéndolo.

Este tipo de historias con legendarios siempre son llamativas y apasionantes, lo mejor en este caso es que está tan bien hecha que sólo tuve que sentarme a disfrutar. En verdad.

Una de las cosas que más me gustó, aparte del modo en que narras la historia, fueron los personajes y que cada uno tuvo su espacio muy bien desarrollado, por cierto. En especial, me intriga Magno, pues para ser un niño tiene una mentecilla muy perversa, algo que lo hace destacar por encima de los demás; aparte, tiene un Nidoking, son razones suficientes para que me agrade, aunque no me puedo ni imaginar lo que hará un niño de once años con tremendo pokémon (nada bueno, supongo).

La parte en la que Litio es apaleado no pude más que sentir una profunda rabia, en serio, mira que la conclusión a la que llegaron los soldados fue estúpida. En serio, ¿quién carrizos atrapa a un Rayquaza con esos pokémon? Pobre Litio, no fue más que un chivo expiatorio.

Y esa lluvia... es más que obvio que se trata de Kyogre, pero me molesta pensar que no continuarás y que no sabré lo que sucederá y... me deprime, porque está buena la historia y el modo en que escribes la hace completamente disfrutable.

Y me pregunto si el Gobernador está al tanto de lo que sucede con Groudon, imagino que si, pero podría darse el caso de que ni siquiera se hayan robado a Groudon y sea una excusa para atacar a Unova, o que lo robó otra región y Hoenn piensa que fue Unova.

Ojalá te animes a continuarlo, porque en verdad está muy bueno.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#13
¿Que no va a continuarlo? ¡Pero si se estaba poniendo bueno! La muerte del entrenador me pareció algo inesperado, pero realmente me pareció un buen detalle. No puedo decir nada en cuanto a lo dejar un proyecto, yo mismo pospuse el mío durante años hasta que un día se me ocurrió continuarlo. En fin, espero que cambies de idea y si no, gracias de todas maneras por lo que escribiste.
#14




Shiroyasha:
Callate perro embustero [?

Onix:
No Onix, son mentiras de Cynda, no lo abandonaré. Era la única forma de hacerlo comentar!
Bueno, primero, gracias por tus comentarios positivos c: Cualquier falla no dudes en decirme.
¡Me alegra que te gusten los personajes! Como dice al principio del tema, más que nada quería practicar personalidades y como éstas evolucionan al pasar el tiempo y los hechos... y qué mejor que una guerra para hacerlo. o:
Sep, Litio fue una lástima... aunque la culpa la tiene más el Gobernador por dar una órden así de fácil, que los que la obedecen.
En fin, gracias por tu comentario xP

F3n1x:
Lo continuaré! Lo juro.
Lo que le pasó a Litio lo consideré necesario, ya que su personalidad correspondía a la del típico héroe de todas las aventuras... El problema ahora estará con Fluora, que es tan inocente e inofensiva, el peligro la rodeará sin la protección de su hermano o:
Nuevamente, no te preocupes, no lo abandonaré xD



Capítulo III — Diluvio





Magnesio


—Papá, esto solo puede ser obra de Kyogre ¿Hay defensas en el mar? —dijo con gran preocupación.

—Hijo, estos no son temas que deban preocuparte. Tu padre sabe como defender su región.

—Papá, te lo estoy diciendo en serio. Si Kyogre está en las costas, la región entera puede sumergirse en el mar. Deberían escoltar a la líder Camila hacia Ciudad Porcelana, así la podría proteger mientras otros distraen a Rayquaza.

Su padre emitió una carcajada que a Magno le revolvió el estómago. Solo existían tres cosas que llegaban a molestarlo, su altura, la debilidad de los demás, y que su padre no lo tome en serio.

—Algún día tendrás edad para trazar todos esos planes, cuando la población te elija como su gobernador.

«Si es que Teselia sigue existiendo para entonces. A este paso no llegaré con vida a los doce años», pensó mientras veía a su padre recibir una llamada. Lo escuchó decir “Mátenlo”, y también escuchó como quién estaba del otro lado del videomisor le preguntaba sobre ciertas órdenes. Por un momento habría jurado escuchar los chillidos agónicos de una chica.

—Sí, sí. Envíen a Camila a Ciudad Porcelana, especialmente a las costas, no contra Rayquaza —dijo su padre, inmediatamente le lanzó un guiño de ojo a Magnesio— ¡No! No quiero que saquen defensas de Zona Desierto. La protección de ese lugar permanecerá intacta.

—Padre, hay cosas más importantes que la protección del petróleo.

—Sí, cosas como el Castillo Ancestral y los fósiles —respondió el gobernador algo nervioso.

—¿En serio sacrificas la seguridad de la región por una tortuga y un pájaro? No llego a creerlo —dijo Magnesio sin poder contenerse.

—Ya basta. No voy a tolerar que cuestiones mis métodos. Acepté tu sugerencia de Camila, pero sigues siendo mi hijo y sigues teniendo once años. Vete a tu habitación.

Si se resistía los problemas podían empeorar. Hacía tiempo que había aprendido a disimular sus pensamientos inteligentes como meros caprichos infantiles. Corrió a darle un beso en la mejilla a su madre y fingió subir las escaleras de la mansión deprimido. Una vez dentro de su cuarto, cerró la puerta con llave y pateó una caja con inmadurez, a veces se permitía reaccionar así.

Caminó con los parpados cansados hasta su cama, y de debajo de ella sacó una caja. Estaba envuelta en metros de cinta adhesiva para sellarla, pero solo tuvo que sacar una navaja de su bolsillo para destriparla. La cinta se cortó a la mitad y las solapas de la caja se abrieron hacia fuera. Empezó a sacar las cosas que guardaba allí.
Una, dos, cinco, diez. Quizá veinte era la cantidad de pokeballs que contenía la caja. Solo una relucía, y era aquella que guardaba a Nidoking, la más nueva. Las demás estaban cubiertas de un polvo espeso. Había estado consiguiendo bestias a escondidas de sus padres y, aunque la más poderosa que jamás podría tener era Nidoking, estaba seguro que las demás le servirían algún día. Y había llegado el día. Se guardó la de Nidoking en el bolsillo y observó las demás.

Tomó la que tenía un pequeño Tranquill dentro y le sacudió el polvo con su joven mano. Seguía conservando el brillo, pero las partículas del aire le hizo toser sobre ella, volviéndola a opacar.
Se deslizó ante la ventana y quitó las trabas para poder abrirla. Ciudad Mayólica se veía hermosa, pero si no hacía algo pronto solo quedarían los escombros de ella.
Lanzó la pokeball a través de la ventana y esta se abrió antes de caer al suelo. Tranquill aleteó para ascender el vuelo y se paró junto a Magno.

—A Ciudad Porcelana —indicó a su ave, después de subirse a su lomo. Pronto su padre se daría cuenta de que había escapado, pero tardaría en saber a dónde. El ruido de la lluvia lo acompañaría durante todo el viaje.

Plata


Rompía las cajas registradoras con la mano, sacaba el dinero y luego lo ponía sobre la mesa.

—Muchas gracias —decía a la vez que tomaba artículos de la tienda y dejaba el dinero detrás. Le divertía fingir que por una vez en su vida tenía dinero y consumía en las tiendas como alguien de la alta sociedad.

Puede que haya estado sola y en una ciudad sometida por un Rayquaza, pero en ese momento se sentía una diosa. Recostada por un pasillo del centro comercial, cubierta por bolsas de comidas chatarra.

—Debo estar soñando, podría vivir aquí para siempre —Volcó la bolsa de papas fritas sobre su boca y luego se la llenó de crema batida hasta ahogarse. A los minutos su estómago vibró de forma salvaje—. Todos lloran por la guerra, pero esto es lo mejor que me ha pasado.

Apartó las bolsas vacías que la cubrían como una sábana y se levantó. Observó irritada que la crema había dejado manchas sobre sus ropas, o más bien, sobre los trapos que le cubrían el cuerpo.

—No importa —dijo con una sonrisa. Se dirigió hasta la sección de ropa y entre los maniquíes comenzó a desvestirse— Aquí tengo tantos vestuarios como pueda desear.

Se quitó las ropas embarradas y llenas de crema, al caer sobre el suelo causaron un ruido mudo y pesado. Continuó con las botas húmedas, vivir cerca de la costa hacía que su calzado nunca esté lo suficiente seco. Los calcetines estaban duros y crujientes, debido a la mugre que tenían encima. Finalmente decidió quitarse la ropa interior, pero una vergüenza súbita la atacó ante la mirada muerta de los muñecos y se cubrió los pechos casi al instante con su brazo.
Caminó entre los percheros, salteándose los vestidos floreados y las faldas cortas. No encontraba nada que le guste, hasta que llegó a la zona de hombres. Ahí sí se sentía cómoda, la ropa para chicos no estaba destinada a ser bonita, sino a ser práctica, y eso era lo que ella necesitaba.
Empezó con unos calzoncillos que se ajustaban a la piel y le daban la movilidad necesaria. Los hermosos pantalones de mezclilla, con tantos bolsillos útiles… Las camisetas le daban igual, pero sobre la que eligió se puso una chaqueta de cuero negro y flexible. Cualquiera la confundiría con un chico si no fuese por sus ojos brillantes, sus pestañas y sus labios carnosos.

—Creo que estas son buenas ropas para asistir a mi muerte.

Caminó fuera el local de ropa y observó el cielo, negruzco y húmedo. Las explosiones habían cesado pero en su lugar se encontraba ahora un diluvio que, poco a poco, inundaba las calles. Miró hacia ambos lados de la acera y no observó a la bestia legendaria de tonos esmeralda, quizá Dios la había salvado. Dios del que había oído muy pocas veces, por cierto. Los pobres no eran educados en la religión.

—No quiero tentar a la suerte… Tener la ciudad para mí sola es tan genial, lo extrañaré —Deprimida, emprendió el viaje hacia el norte. Allí estaba la seguridad y la protección del gobierno. Ciudad Porcelana no era más que un cementerio.

Atravesó las calles sin miedo. Si una serpiente con semejante longitud seguía patrullando las calles, correr o preocuparse por qué camino seguir no le salvaría la vida.
A medida que avanzaba, los centímetros de agua que cubrían el suelo aumentaban. Lanzó una maldición cuando los charcos e inundaciones le volvieron a mojar botas y calcetines.
No pasaron más de diez minutos y el agua le llegó a las rodillas, se hacía tedioso avanzar y la corriente de agua iba en su contra. Para su suerte, ya casi llegaba a la frontera de Ciudad Porcelana con la Zona Desierto. Durante un momento vio pasar junto a ella una mancha de sangre negra, flotando sobre el rio en el que se había convertido la avenida principal, y el asco la hizo moverse hacia un costado para evadirla.

—Identifíquese —oyó gritar a alguien entre los edificios. No pudo divisarlo, la lluvia torrencial le impedía la obtención total del paisaje.

—Plata Lagna —gritó, mirando en varias direcciones.

—En nombre del Gobierno de Teselia, pedimos que libere a sus Pokemon y mantenga las manos en alto.

—No tengo ningún jodido Pokemon, imbéciles. Soy pobre, pero conservo la dignidad para no robar —Se sintió tentaba a liberar una carcajada, acababa de saquear al menos tres tiendas de Ciudad Porcelana. Logró comprimirla disimulándola con una tos.

—Camine hacia delante, cruce la pasarela y se encontrará con soldados. Ellos le darán la comida y abrigo necesario para que sobreviva, señor.

Ella caminó. Hizo lo que debía hacer para recibir un poco de ayuda, incluso ignorar la confusión de género. Llegó hasta la pasarela y continuó caminando, siempre caminando. El terreno se elevaba en una pendiente irregular, el suelo pasaba de asfaltado e inundado a lodoso. Quizá sus botas se llenen de tierra mojada, pero al menos el agua ya no le cubría las piernas.

Delante de ella notó un pequeño campamento del ejército. Un soldado perteneciente a la Guardia Civil hacía de vigilante ante la carpa principal, pero al verla corrió hasta ella sin tardanza. Tenía los ojos azules y el cabello rubio, seguramente era un extranjero proveniente de Kalos.

—Joven, deje de caminar bajo esta lluvia y entre a una de las carpas. Acompáñeme, en esta están los demás sobrevivientes de Ciudad Porcelana.

La guió con su mano áspera y grande a través del lodo y la lluvia. Cuando estuvieron bajo techo, soltaron sus manos con timidez y le tendió una toalla para que se seque el cabello. Al comprobar si el soldado había desaparecido de su vista, Plata la arrojó hacia un costado sin secarse ni un solo mechón.
Observó la carpa, era inmensa y extensa, con muchos cajones de distintos colores a lo largo del lugar. Muchas de ellas decían alimentos, otras uniformes, y en menor cantidad, pokeballs. Sobre las cajas estaban sentadas algunas familias, devastadas por la pérdida y el dolor. Por otro lado, apartados del mundo, se encontraban muchos adolescentes, sin siquiera mirarse entre ellos. Con un solo vistazo Plata sabía todo lo que habían perdido.
Le sorprendió una chica que no paraba de gimotear, y en ese momento deseó haber conservado la toalla para poder tendérsela y que seque sus lágrimas. La cara la tenía rojiza, y las manos manchadas en sangre seca y escarlata… posiblemente de sostener entre sus brazos a algún familiar muerto en el ataque del legendario.

—Vuelve, Litio —le escuchó susurrar, opacada por los gritos del clima tormentoso.

«Litio. Un nombre de héroe… Pero cuando se trata de guerras no existen los héroes, amiga mía»

Galio


—Dentro de poco tocaré tierra firme, y ésta se hundirá ante mi presencia —habló ante el videomisor laminado que llevaba en su muñeca. La lluvia se escurría por su cuerpo fornido pero no dañaba el aparato electrónico. Se encontraba en medio del mar.

—Galio, no arriesgues el ataque por ser engreído —dijo el sargento de Infantería de Marina. Juzgando por lo que veía en la pantalla, se encontraba en la proa de un barco, con un cielo claro y despejado, todo lo contrario a la tempestad que sufría Galio sobre su cabeza— Según mi hija, se debería atacar primero el Puerto, destruir todas las embarcaciones y ahogar la ciudad. Para evitar que escapen ciudadanos o líderes políticos.

—Señor, con todo respeto, si su hija sabe tanto de estrategia militar debería estar junto a mí. De paso me proporcionaría abrigo y calor bajo este diluvio —debió de hacer enojar al Sargento, porque éste le cortó la llamada de inmediato.

Galio era un muchacho irrespetuoso, engreído y mujeriego. Por sus cualidades humanas jamás habría progresado en la vida, pero era el elegido de Kyogre, y la región debía aceptarlo y valorarlo, por mucho que lo lamentaran al principio. Era solo un muchacho común al que los dioses habían bendecido.
Los legendarios eran bestias irracionales y salvajes, superiores e independientes a la raza humana, incluso la aborrecían… pero cuando fijaban sus ojos en un Heredero, se sometían a sus deseos humanos sin rechistar. Heredero se le llamaba a quién portaba la voluntad de los legendarios, las bestias divinas. Cada mil años, estas bestias míticas elegían a una persona para prestarle su poder, un poder tan inimaginable que, una vez por milenio, las regiones entraban en guerra ante la codicia e ira de las personas elegidas como herederos de la voluntad.

—Yo soy la voluntad de Kyogre. Yo soy quien traerá justicia a Hoenn. Soy la lluvia y seré la inundación, hasta morir ahogado en mi propia gloria —dijo Galio.

Luego de recitar la frase, la gran orca sobre la que él iba montado se sumergió en las profundidades marítimas, aumentando el oleaje y la violencia de las mareas. Al cabo de un minuto volvió a la superficie, flotando como una gran isla azul en una masa de agua gris.
Avanzó a nado rápido mientras Galio se sostenía como podía de su cuero azul. Con cada movimiento de sus brazos ciclópeos las olas se agitaban y violentaban. Pero cuando llegó al puerto, calmó sus extremidades.

—Quieta, quieta —le susurró, para que no avance más de lo debido. Galio levantó la cabeza y miró la escena. Las olas golpeaban las paredes del puerto de manera rabiosa, la lluvia arrastraba por las calles de Ciudad Porcelana los cuerpos sin vida de algunos ciudadanos y Pokemon.

Un rayo azotó el mar y la luz cegó a Galio. El estruendo se escuchó a los pocos segundos, y fue rápido y furioso.

«Primero llega la luz, luego el sonido» Recordó mientras recuperaba la visión. Observó nuevamente el puerto y esta vez notó algo curioso, había alguien parado sobre uno de los mástiles donde se ataban los barcos, manteniendo el equilibrio. Las primeras palabras que el desconocido dijo no logró oírlas a causa de la distancia, pero las siguientes sonaron tan fuertes como un trueno.

—… Yo seré quien traerá justicia a Teselia. Soy el rayo y seré el trueno, hasta morir electrocutada en mi propia gloria.

De pronto, el cielo gris se abrió en una tormenta aún más fuerte que la provocada por Kyogre. Esta vez era eléctrica.


Gracias Eli <3
#15
Que bueno que le continuaste (aunque nunca tu intención dejarlo de todas maneras). Me gusto el capítulo, parece que todo se está acomodando para la gran batalla. Dos legendarios peleando, eso es algo me dará gusto leer. Por otro lado ¿Un Nidoking? Eso no podría enfrentarse a los legendarios, espero que tenga un plan en como usarlo. Lo de los herederos me parece un buen toque, si se usa de manera adecuada, tal como lo haces tú. En fin, sigue así y Suerte!
#16
-Capítulo 2:
•Litio (parte 1): Bueno, al parecer el primer peligro de Fluora como dijiste ahí. Podríamos decir que Litio ya estaba acostumbrado a las aventuras y sus peligros aunque esta vez era un ataque letal y duradero.
La chica vagabunda... ¿Plata? Aquél personaje del capítulo uno, lamentablemente piense que no tenga más esperanzas y espere a que la muerte venga a por ella, como siempre dicen, luego de la lluvia viene el arcoiris. ¿Acaso Plata encontrará un mejor destino fuera de la ciudad o descansará en paz con su muerte?
También el Boquete Gigante... me hace parecer que ese lugar no será tan seguro como aparenta ser, con el hecho de estar cerca de Kyurem ya lo hace una alerta, un pisotón y puede congelar todo a su al rededor.
Algo que no me gustó fue el "Starly" Staravia, es un poco absurdo tal vez pero a lo mejor tiene coherencia que los pokes sean difíciles de entrenar.

•Azufria: Esta chica muestra mucha lealtad a sus seres queridos aunque que esa lealtad está sostenida por un pilar, eso sería el honor. Seguramente, al enterarse que robaron a Groudon perdió de alguna manera todo su honor o cultura relacionada con los pokémon antiguos (Groudon/Kyogre) y habrá entrado en modo Zuko ON. Con ese pilar destruido ya nada la va a detener hasta recuperar lo que es suyo.

•Litio(2da parte): Lo voy a hacer fácil: Te odio.

-Capítulo 3:

•Magnesio: Ya extrañaba a este personaje, de momento es mi segundo favorito, me atrae más Azufria por ser mujer (?) ya que demuestra la ira que emana de uno de sus puntos fuertes, la lealtad. Vamos a clasificar a este personaje como "niño bien rebelde", demuestra tener una capacidad táctica impresionante, gran fortaleza y una gigante predisposición. Todo listo para poder morir tratando de salvar a su región. Se me hace extraño como Litio (muertito (?) ) le costó tanto poder controlar un Staravia y este con un Nidoking va por la vida lalala. Espero saber la reacción del gobernador cuando se entere que su hijo además de no estar ahí se encuentra en camino a su destino final.

•Plata: Obviamente creo que me equivoqué en mis predicciones del capítulo anterior, Plata andaba disfrutando de la vida y salió intacta, citándome anteriormente, la suerte le está ayudando.
La unión de dos personajes ¿Acaso Fluora se amigará con Plata y podrán escapar sanas y salvas? No se. A lo mejor Plata deberá buscar la forma de sobrevivir y llegar lo más lejos posible solo con un Snivy (de fluora.)

•Galio: Se viene lo bueno... por cierto, a este personaje me lo imagino como al administrador Matías del team aqua en ORAS. Volviendo a lo anterior, ¿herederos? Suena interesante, a lo mejor más sorpresas se acercan. "Yo seré quien traerá justicia a Teselia. Soy el rayo y seré el trueno, hasta morir electrocutada en mi propia gloria." = Misma Frase+Camila+Tipo Electrico= Zekrom. PELEAS DE LEGENDARIOS, WOHOOO. Pienso que Galio va a morir pronto por Zekrom, a menos que...¡Orbe Azul salvaje aparece! ¡Pulso Primigenio! ¡BUM! ¡BUM! *Zekrom vuela en mil pedazos y Camila es ahogada por un torbellino gigante*
Alguien vio Titanes del Pacífico por acá.

Bueno, esos son mis comentarios.
¡Saludos!
#17
Es magnífico saber que lo de la suspensión fue una broma, en verdad que este fic es un gustazo leerlo y sería genial que lomterminaras. Toda una joya para el foro ♥

Pasando al tema...

Debo decir que Magnesio, hasta ahora, es el personaje que más me gusta. Es increíble lo inteligente que es este niño, incluso más que su padre el cual, se supone, es más sabio. Atribuiré esto, en parte, a su niñez, su mayor afán es el de tenerlo todo al mejor estilo "mío, mío, mío" y con todo lo que eso conlleva, no como el gobernador, que no sabe ordenar sus prioridades y eso se lo atribuiré a la codicia y el orgullo. Menos mal, nuestro pequeño genio retorcido sabe tomar previsiones.

Plata también es un personaje interesante a su manera, será más interesante todavía ver qué tiene que ver ella en toda esta historia. Y me causa gracia que parece que ha visto de todo y que su cuerpo está cubierto de capas y capas de mugre... y parece que aborrece la sangre. Buen toque.

Y Galio... excelente actitud altanera y prepotente, perfecta para el elegido por Kyogre (vaya gustos tiene la orca esa), a saber por qué lo escogió. Sin embargo, parece un personaje interesante al que hay que estar muy atentos, aunque luego de ver lo que sucedió con Litio no me extrañaría que no durara mucho. Se me hace que Thundurus llegó a la fiesta, nenes (?), a esperar a ver si es el o Zekrom.

Esperaré el siguiente capítulo a ver qué sucede.

Pokiu.

EGN: Hoy es el fin del mañana
65 - Todo se paga
#18
Cita de Shiroyasha
A petición del mismo autor, vengo a comentar que no lo terminará, no pierdan el tiempo leyendo.


Lo mejor es que posiblemente, no, VA a ser así [?].


Voy a tratar de resumir mi opinión de los tres capítulos, so, here we go.

Con lo más técnico, me encanta tu forma de escribir, porque es breve, segura, y no explica más de lo que debería, es limpia y no es tediosa. Quizá no soy quien para poder decir eso, pero en mi opinión es así, y de verdad me ha gustado. Sáh, me gusta como escribís.

Con respecto al fiction en sí, cuando leí el titulo me esperaba el típico fanfic de pokémon con guerras y boludeces, pero no fue así, he igual, me pareció algo ultra raro y medio como meh que una región use un legendario para atacar a otra, puesto que bueno ¡Están domando un legendario! pero bue. Estando situado en Teselia, la región MÁS ignorante en todo el mundo pokémon da mucho juego, y lo aprovechas bien.
Otra cosa que me gusto fue el gran abanico de personajes, aunque ahí se vuelve algo tedioso, puesto que en uno o dos capítulos no toques un personaje y luego este vuelva, o es difícil retener las acciones de cada uno mientras lees el de otros tres, aun así le das buen juego.

¿A que me refiero con buen juego? Capítulo II, Lito, te odio, te detesto y te amo, that.was.fucking.broken.

Bueno, para resumir, desarrollas bastante bien los personajes en capítulos medios, cada quien va con su personalidad y actúa según eso, oh salve Plata.


Además creo que yo que te inspirás en una que otra peli, y no hablemos del titulo.

En fin, espero que lo sigas algún día, porque es un fic muy bueno, muy bien narrado, muy bien desarrollado, con buenos personajes, uno que otro error de tildes y palabras, y algunas veces se vuelve ligeramente pesado de leer, pero es un buen fic y hace que los rumores sobre tu persona acaben y finalices este escrito (?).

Anyway, espero el próximo si es que algún día lo seguís.

Greetings.

#19
"No Onix, son mentiras de Cynda, no lo abandonaré" - Matt, antes de abandonar el FF

"Es magnífico saber que lo de la suspensión fue una broma" Onix, antes de la suspensión

Ya dejando las bromas del abandono está muy bien la trama del Fanfiction, algo rápida pero está bien para lo que es no le veo por ahora que le falte excepto que hay situaciones que parecen forzadas, bueno lo de los soldados es necesario que haya un malentendido pero no creo que se pueda ignorar fácilmente los gritos de la chica... tal vez solo fue apropósito como excusa de que están haciendo algo los soldados para "defenderlos".

Siguiendo es interesante los nombres de elementos metálicos para los entrenadores aunque luego queda raro a la hora de leerlo.

Los personajes son interesantes ya que se nota como son de diferentes sin embargo un aire de pretensión es constante en ellos no sé tal vez solo sea yo. La historia está bien desarrollada por como uno se va enterando de más cosas por cada punto de vista, incluso ya se nos murió uno (¿Es pecado querer que solo haya sido capturado y siga con vida aunque torturado?)

Con traiciones y demás por Plata para proteger su segundo hogar, una chica que "no tiene" pokémon que tiene un aire de loca, un ¿Muerto?, un niño rico con un plan de refuerzo y el mujeriego que pronto le va a caer un lindo Thundurus como castigo.

Se ve que es interesante lástima que ha sido abandonada, aunque dijiste que ibas a seguirla no es un contrato así que bueno ya leí lo que llevas y me gustó, suerte con la inspiración para escribir (?


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Lee mi Fanfic: Pokémon Shi Daos


#20
¿Como es que no me dí cuenta de que esto existia?
La historia es muy buena, 3 capítulos y ya hay destruccion, sangre, lagrimas y un muerto(?) Por cierto, te maldigo por hacer que me gustara el personaje y luego matarlo, eso fue cruel :'(

Te diria que la sigas pero veo que no haz actualizado desde hace milenios? En todo caso si piensas retomarla yo leere tu fic con gusto(?)

I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.