Uff.. el tiempo sí que pasa rápido.
Si, definitivamente era un chico extraño… incluso mencionó algo de poderes, sabias que los Pokemon son capaces de tener poderes psíquicos, pero no crees que un humano sea capaz de tenerlos.
Te familiarizas con los dormitorios y aprovechando el mapa decides confiarte un poco, después de todo el folleto está muy bien hecho. Vas a los pasillos de los salones, rondándolos y viendo yendo y venir a muchos alumnos y profesores. La curiosidad es muy fuerte y decides espiar algunos salones para ver que te espera, en uno observas como una maseta con una planta dentro abre su boca mientras alumnos con guantes le dan de comer, en otro de ellos ves como los alumnos hacen una fila para acariciar con algo de miedo a un perro rojizo con un diseño atrigado… sin duda la escuela era fantástica. Caminando un poco más encuentras el salón 100… uno de los más extraños, pues claro, tenía un gran candado en su cerradura y sin ventanas ni vidrio en la puerta… crees sentir un olor a reactivos químicos proviniendo de adentro pero obviamente ha sido tu imaginación.
Al parecer entre tantos vistazos la media hora ha pasado, debes volver al salón 81 y elegir algún sitio donde sentarte, por lo que viste del salón 81 eran mesas largas en filas, había 5 en total, puedes sentarte en la más cercana al profesor, la segunda más cercana o la que quieras.
3rd Mision
La media hora no alcanzó para satisfacer mi curiosidad del todo (sentía mucho interés por el aula 100), pero al menos me ayudó a saber lo que probablemente veríamos en las clases de Botánica.
Ya en el salón con aquellas largas mesas, no pude evitar sentirme un poco nervioso; era mi primer día en el instituto, tenía que causar una buena impresión o pasar desapercibido hasta que tuviera la oportunidad. Y qué mejores asientos para eso que los de la 3era fila, donde no se está ni muy cerca ni muy lejos.