[FIC] The Party Scene [Cap.2]
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"The Party Scene"
5 Jóvenes, amigos desde primaria, se encuentran cursando el tercer año de secundaria, y por sus excelentes calificaciones les deciden hacer una ‘fiesta de graduación’. La idea más sana y divertida se convierte en su peor pesadilla, envueltos en un lío lleno de muerte y sangre, pasan sus peores días. Donde descubren quienes son realmente. Lo peor es que ‘algo’ está rondando en medio de la fiesta. El escenario, aterrador, distrae a los protagonistas. En esta historia, se verá reflejada la amistad y confianza de estos años. Porque uno de ellos puede tranformarse... en su peor enemigo.
5 Jóvenes, amigos desde primaria, se encuentran cursando el tercer año de secundaria, y por sus excelentes calificaciones les deciden hacer una ‘fiesta de graduación’. La idea más sana y divertida se convierte en su peor pesadilla, envueltos en un lío lleno de muerte y sangre, pasan sus peores días. Donde descubren quienes son realmente. Lo peor es que ‘algo’ está rondando en medio de la fiesta. El escenario, aterrador, distrae a los protagonistas. En esta historia, se verá reflejada la amistad y confianza de estos años. Porque uno de ellos puede tranformarse... en su peor enemigo.
Capítulo 1: Génesis
Spoiler
-¡Karina, espérame! -gritó Alex, con un poco de desesperación. Su voz notaba el claro nerviosismo. Aquel ambiente a dinero le fascinaba, pero sinceramente no lo podía controlar. Se perdía en momentos, como si estuviera en otro planeta, su vista se situaba por las bellas decoraciones echas por los del último año de secundaria. El dinero que habían juntado en años era para eso. Habían sido venidos a dejar en una lujosa limosina color negro que resplandecía con la más mínima señal de luz, con chofer, como una estrella de Hollywood. Esto le parecía tan irreal... como un sueño, y no estaba tan lejos.
-¡Apurate, llegaremos tarde! -sonrió la joven, con un aspecto a princesa. Llevaba un hermoso vestido, de un color morado oscuro, elegante. Su espalda, en su climax, estaba cubierta por una rosa. El vestido se veía único y original, sobretodo por las zapatillas converse que la acompañaban. Todo calzaba perfectamente, su piel blanca, casi rosada y su cabello castaño claro y dentadura perfecta. No era increíble, al menos eso decía Alex, pero en cambio tenía una chispa especial.
-Sí... oye, tengo trauma con esto, apuremos-nos mejor -espetó Alex.
Apuraron el paso, ya toda la secundaria se encontraba en el gran salón. Todos felicitaban a el penúltimo año de secundaria, el motivo se daba por su alto rendimiento académico. No era menos, todos los de aquel nivel tenían calificaciones casi perfectas, una generación que según la directora del establecimiento, merecía recompensa. Claro, le conviene decía Karina, si el echo de el casi perfecto año cursado, aumentaba los rendimientos, y obviando, mejoraba la visión de los demás.
Estaba por empezar el dilema, Alex se mofó y empezó el discurso. Hablaba sobre sus calificaciones, los años... la mejor generación. Pero estos, lo sentían más como despedida. Sí, una despedida. Era como la finalización, al menos se encontraba toda la secundaria, eso los animaba. Era pequeña, por eso todos se conocían, eran sociables en general, sin embargo, lo que molestaba era que algo que contaban lo sabían todos... no era de extrañarse, por eso tener un grupo de amigos confiables era más un premio, pero ellos mismos no lo veían así.
-Escoltados por guardias, en limosina y el salón decorado... ¡Hasta el suelo ahora es de piso flotante! ¿No crees que exageraron un poco? -exclamó una muchacha. Era de cabellos largos y claros, piel blanca y con parentesco a la amiga de Alex.
-Sí, Kim -respondió Karina, mirando a Alex que todabía se encontraba perdido en la inaguración de la fiesta, serían las 10 de la noche. Estaba por terminar la iniciación, como le llamaban. Habían dado espacio para dar la fiesta.
-¿Nico, no crees que es un poco loco? -preguntó.
-Nah, es de lo más normal. Todos saben que se vuelven como locos con estas cosas, quieren que todo salga perfecto.
-Sí, eso es más que obvio po’ -claro chilenismo, Karina se arrepintió al instante, en la secundaria tenían prohibido hablar con ‘chilenismos’ ni por muy chilenos, era de mala educación y un pequeño karma le dió por el arrepintimiento.
-Sorry -agregó.
-No pasa nada, tranquila. Mejor vamos a servirnos algo, estoy muerto de hambre -dijo Alex.
Pasaron por toda los jovenes que se encontraban en la pista de baile, repleta. La misma se encontraba con una iluminación explendida, y un DJ de lo último. Pasaron tan veloz como para que nadie los reconociera, por el echo de no tener que dar saludos de más. Se sirvieron un poco de ponche y unas papas.
-¡Ay, total ayer comimos pura ensalada! -dijo Kim, dijiendose a su amiga, mientras ella analizaba a los chicos de la fiesta, quizá buscando a uno que le gustará. Levemente recordó las clases anteriores, buscaba a aquel chico... sí, con curiosidad ojeaba cada centimetro de la fiesta. Por un momento, se detuvo en la imagen, hasta ella misma se vio sorprendida.
Miró, y se dio cuenta de aquél perfecta escena. Todos vestidos elegantes, las chicas con vestidos únicos y todos bailaban al ritmo de la música electrónica.
-¡Mira la Dani, vamos a saludar! -molestó a la Karina en el hombro, moviendoselo en reacción, para que fueran a saludar.
-¿Dónde andaban? estaba asustada, hay cualquier mino aquí -dijo Daniela, una chica morena clara, de aspecto de ‘reina de inglaterra’. Llevaba un vestido morado oscuro, lo suficiente como para que pasara desapersivida.
-Demás se metió alguno sin permiso, no confío mucho en los guardias -respondió.
-¡Vamos a bailar! -gritó, todos la siguieron. Estaban prendidos, al menos disfrutaban. Era su típico grupo de amigos, se conocían desde primaria y aún se mantenían juntos. Dentro de poco tomarían caminos distintos en las Universidades, pero eso no importaba. Cada uno confiaba en el otro, ciegamente. Los años de amistad otorgaban una confianza inanienable, al menos eso creían.
Bailaban al ritmo de la música, los chicos con un poco de esfuerzo tomaron el sentido. Las chicas ya se habían soltado, al menos se encontraban desorbitadas, o más bien en otra dimensión. Bailaban como si hubieran nacido sabiéndolo, se perdían, regresaban. No era demasiado extraño tampoco, en toda la fiesta de graduación se encontraba así.
-Graduación de tercero... -reían.
Pero, algo distorsionó la fiesta. Las luces se apagaron, todo el alambrado eléctrico, y el sector. No se veía nada, pero todos se mantenían juntos. El silencio otorgó un momento fríbolo. Era imposible, tenían asegurado todo. De pronto, una chica empezó a gritar, gritaba tan fuerte que todos quedaron asustados... al menos, traumados. La luz logró encenderse enseguida, y todos pudieron ver aquella escena. Una chica, cabello largo, negro, estaba tirada en el piso, con el cuello cortado, un gran tajo y sangre corría.
-Dios... -fueron las últimas palabras de Karina, quién se desmayó sin más. La escena del baile recién comenzaba... la perfección de la situación había llegado a su límite.
-¡Apurate, llegaremos tarde! -sonrió la joven, con un aspecto a princesa. Llevaba un hermoso vestido, de un color morado oscuro, elegante. Su espalda, en su climax, estaba cubierta por una rosa. El vestido se veía único y original, sobretodo por las zapatillas converse que la acompañaban. Todo calzaba perfectamente, su piel blanca, casi rosada y su cabello castaño claro y dentadura perfecta. No era increíble, al menos eso decía Alex, pero en cambio tenía una chispa especial.
-Sí... oye, tengo trauma con esto, apuremos-nos mejor -espetó Alex.
Apuraron el paso, ya toda la secundaria se encontraba en el gran salón. Todos felicitaban a el penúltimo año de secundaria, el motivo se daba por su alto rendimiento académico. No era menos, todos los de aquel nivel tenían calificaciones casi perfectas, una generación que según la directora del establecimiento, merecía recompensa. Claro, le conviene decía Karina, si el echo de el casi perfecto año cursado, aumentaba los rendimientos, y obviando, mejoraba la visión de los demás.
Estaba por empezar el dilema, Alex se mofó y empezó el discurso. Hablaba sobre sus calificaciones, los años... la mejor generación. Pero estos, lo sentían más como despedida. Sí, una despedida. Era como la finalización, al menos se encontraba toda la secundaria, eso los animaba. Era pequeña, por eso todos se conocían, eran sociables en general, sin embargo, lo que molestaba era que algo que contaban lo sabían todos... no era de extrañarse, por eso tener un grupo de amigos confiables era más un premio, pero ellos mismos no lo veían así.
-Escoltados por guardias, en limosina y el salón decorado... ¡Hasta el suelo ahora es de piso flotante! ¿No crees que exageraron un poco? -exclamó una muchacha. Era de cabellos largos y claros, piel blanca y con parentesco a la amiga de Alex.
-Sí, Kim -respondió Karina, mirando a Alex que todabía se encontraba perdido en la inaguración de la fiesta, serían las 10 de la noche. Estaba por terminar la iniciación, como le llamaban. Habían dado espacio para dar la fiesta.
-¿Nico, no crees que es un poco loco? -preguntó.
-Nah, es de lo más normal. Todos saben que se vuelven como locos con estas cosas, quieren que todo salga perfecto.
-Sí, eso es más que obvio po’ -claro chilenismo, Karina se arrepintió al instante, en la secundaria tenían prohibido hablar con ‘chilenismos’ ni por muy chilenos, era de mala educación y un pequeño karma le dió por el arrepintimiento.
-Sorry -agregó.
-No pasa nada, tranquila. Mejor vamos a servirnos algo, estoy muerto de hambre -dijo Alex.
Pasaron por toda los jovenes que se encontraban en la pista de baile, repleta. La misma se encontraba con una iluminación explendida, y un DJ de lo último. Pasaron tan veloz como para que nadie los reconociera, por el echo de no tener que dar saludos de más. Se sirvieron un poco de ponche y unas papas.
-¡Ay, total ayer comimos pura ensalada! -dijo Kim, dijiendose a su amiga, mientras ella analizaba a los chicos de la fiesta, quizá buscando a uno que le gustará. Levemente recordó las clases anteriores, buscaba a aquel chico... sí, con curiosidad ojeaba cada centimetro de la fiesta. Por un momento, se detuvo en la imagen, hasta ella misma se vio sorprendida.
Miró, y se dio cuenta de aquél perfecta escena. Todos vestidos elegantes, las chicas con vestidos únicos y todos bailaban al ritmo de la música electrónica.
-¡Mira la Dani, vamos a saludar! -molestó a la Karina en el hombro, moviendoselo en reacción, para que fueran a saludar.
-¿Dónde andaban? estaba asustada, hay cualquier mino aquí -dijo Daniela, una chica morena clara, de aspecto de ‘reina de inglaterra’. Llevaba un vestido morado oscuro, lo suficiente como para que pasara desapersivida.
-Demás se metió alguno sin permiso, no confío mucho en los guardias -respondió.
-¡Vamos a bailar! -gritó, todos la siguieron. Estaban prendidos, al menos disfrutaban. Era su típico grupo de amigos, se conocían desde primaria y aún se mantenían juntos. Dentro de poco tomarían caminos distintos en las Universidades, pero eso no importaba. Cada uno confiaba en el otro, ciegamente. Los años de amistad otorgaban una confianza inanienable, al menos eso creían.
Bailaban al ritmo de la música, los chicos con un poco de esfuerzo tomaron el sentido. Las chicas ya se habían soltado, al menos se encontraban desorbitadas, o más bien en otra dimensión. Bailaban como si hubieran nacido sabiéndolo, se perdían, regresaban. No era demasiado extraño tampoco, en toda la fiesta de graduación se encontraba así.
-Graduación de tercero... -reían.
Pero, algo distorsionó la fiesta. Las luces se apagaron, todo el alambrado eléctrico, y el sector. No se veía nada, pero todos se mantenían juntos. El silencio otorgó un momento fríbolo. Era imposible, tenían asegurado todo. De pronto, una chica empezó a gritar, gritaba tan fuerte que todos quedaron asustados... al menos, traumados. La luz logró encenderse enseguida, y todos pudieron ver aquella escena. Una chica, cabello largo, negro, estaba tirada en el piso, con el cuello cortado, un gran tajo y sangre corría.
-Dios... -fueron las últimas palabras de Karina, quién se desmayó sin más. La escena del baile recién comenzaba... la perfección de la situación había llegado a su límite.
Espero sus comentarios, críticas y errores c:
¡Disfrutenlo!
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Spoiler
Ich gehe, weil ich bin langweilen von alles hier, Jian du bist ein Scheißer Ich danke allen, die mich all die Jahre unterstützt, Ich danke Samuz, Charro, für lehrt mich wettbewerbsfähige Schlachten. Ich danke auch Novelista für das helfen ich mit meinen Geschichten.
Von dass Flask ging, das Forum ist ein großes scheiße und Müll. Jetzt es gibt es drei Dummköpfen Moderatoren wenn meine Zeiten warne mehr als 8 und in Hackrom auch, und das war nutzlos
Ich gehe wie Demian, White sie sind groß hier. Jedenfalls ich nicht zurückkommen ich hoffe, dass alle hier erinnern mich als Slowbro
Jian du bist ein Stück Scheiße[/SPOILER]




Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.











