Me derrumbe en aquel cómodo colchón luego de a ver dejado a mis compañeros Pokémon con la enfermera para que fueran tratados adecuadamente. Me encontraba algo frustrado por a ver perdido contra aquel Beedrill, no era igual a los otros de naturaleza salvaje. Este era más fuerte y más ágil que el resto ¿Pero como un Pokémon salvaje puede ser tan poderoso? ¿Acaso es de un entrenador que lo abandono? Y aquella cicatriz… Por más que pensaba sobre el asunto no podía encontrar una repuesta a aquella incógnita.
-¡No! No puedo seguir así. Tengo que llamar al profesor Richie, seguro él me dará respuestas – Pensé-.
Me pare de la cama de un salto y fui hasta la recepción del Centro Pokémon a llamar por uno de los videos Teléfonos. Debía comunicarme con el Profesor lo antes posible o las dudas me matarían. El teléfono repicaba y nadie atendía. Intente volver a llamarlo pero fue el mismo resultado: No contestaba. La primera excusa que se me vino a la cabeza era que se encontraba en el baño o estaba ocupado en otra cosa y por eso no respondía a las llamadas.
Esto es estresante, de verdad que lo era. No tener respuesta a mis dudas me frustraba y mucho, algunas veces también llegaba a ponerme de mal humor. Intente buscar a Sofía para que me diera el número del PokeGear de su padre. Pero cuando llegue a su habitación solo encontré una nota pegada en la puerta. Arranque la nota y comencé a leerla pausadamente.
“Estúpido amigo mío. Como te fuiste a entrenar muy temprano el día de ayer no tuve la oportunidad de informarte sobre mi partida, así es, me marche de Ciudad Oro hoy en la mañana. Ya no podía esperar más para cumplir mi sueño de la infancia: Ser la mejor coordinadora Pokémon, esto me llevo a empacar mis cosas y irme al concurso Pokémon que se celebrara en ciudad Eternal. Espero que te vaya bien venciendo a los Gimnasios. Cuídate y no cometas ninguna idiotez”
-Perfecto, ahora estoy solo y aun no me puedo comunicar con el profesor – Dije frustrado – Será mejor que me olvide de ese Beedrill, seguro era el líder del grupo y por eso era tan fuerte –trataba de calmarme-. Y ahora a mí también se me hace tarde para cumplir mi sueño ¡Ganar la liga Pokémon! –Grite hasta quedarme sin aire-
Todos lo que estaban cerca de mí se quedaron viéndome. Les resultaba extraño que estuviera hablando solo, peor a mi no me importaba. Ya estaba acostumbrado a pasar este tipo de penas por lo que le prestaba la menor atención.
-Ahora, debo buscar a mis Pokémon y partir lo antes posible de aquí -.Dije con un tono de flojera-
Regrese rápidamente a la recepción. Le hable a la enfermera Joy para que me entregara mis compañeros y esta con mucha dulzura y gentileza me los entrego. Me despedí de ella y marche afuera del Centro Pokémon para dirigirme a mi nuevo destino .Llegue al bosque donde había entrenado el día de ayer. Luego de caminar un rato por este, fue que recordé un dato muy esencial… No sabía donde rayo quedaba el siguiente gimnasio
-¡No lo puedo creer! ¡¿Cómo se me pudo olvidar preguntar donde estaba el siguiente gimnasio?! Si Sofía estuviera conmigo no habría pasado esto ¡¿Por qué me tubo que dejar solo?! –Grite eufórico.
Lo peor, ya no podría regresar a la ciudad a preguntar la dirección. Eso implicaba tener que quedarme un día más. Debía conseguir el camino por mi mismo, aunque lo mas seguro es que termine extraviado el intento… ó por lo menos mas de lo que estoy.
Me senté en el suelo y me recosté contra un árbol. Puse mi mochila sobre mis piernas y lentamente jale el cierre para abrirla. Metí mi mano en su interior y extraje el huevo pokémon que había recibido de los amables dueños de la guardería. Lo acaricie mientras pensaba como conseguir la ruta hacía mi próximo destino.
-Creo que se me ocurrió una idea : / -Dije con un tono de flojera mientras situaba el huevo cómodamente en el suelo y le daba la espalda-. ¡Ve Heracross!
Lancé la Pokeball al aire y de esta salió un rayo de luz roja que rápidamente tomo la forma del insecto luchador. Mejor llamado Heracross
-Bien amigo. Necesito que vueles lo mas alto posible y inspecciones el área. Si ves algún pueblo o ciudad cerca, ven avisarme. Te estaré esperando aquí.
El insecto luchador siguió mis ordenes y desplego las pequeñas alas de su espalda para sobre volar el bosque. En cuanto perdí a Heracross voltee hacia donde estaba el huevo Pokémon, me agache y lo recogí con mis manos. Me senté nuevamente, me recosté del árbol y cuidadosamente seguir acariciando huevo, este comenzó a calentarse a temperaturas anormales. Lo tire hacia un lado, me pare y lentamente fui retrocediendo por miedo por lo que fuera a pasar. El huevo comenzó a romperse, pedazos de caparazón caían al piso y un potente resplandor tan cegador como el sol me dejo sin sentido de la vista, un calor infernal azotaba por el área. La luz comenzó a cesar, el calor fue disminuyendo lentamente. Abrí los ojos con temor, debía ver el causante de lo que había sucedido, y ahí estaba, un Pokémon que nunca antes había visto, del que nunca había escuchado, ¿ese era el Pokémon que se encontraba dentro del huevo?
Saque la Pokedex de mi mochila, la abrí con temor y apuntando hacia el Pokémon intente buscar sus datos… Pero no aparecía nada sobre el, ni nombre, ni nivel, ni ataques, absolutamente nada. Me acerque lentamente a aquella criatura con forma de bicho. Tenía una especie de “corona” roja que estaba esparcida en distintas áreas de su cabeza, tenía un extraño “pelo” de color blanco que tapaba toda a su cara y solo le dejaba ver sus brillantes ojos azules. Al acércame a él pude sentir un calor infernal, parecía estar dentro de un horno. Me aleje rápidamente de hasta chocar con un gran árbol, la extraña criatura escucho el ruido del choque y en un acto de reflejo volteo a verme. Sus ojos se clavaron en mí. La oruga se acercaba a mí, pero ya no sentía ese calor que emanaba de su cuerpo, solo sentía el clima fresco del bosque. Se acerco a mis pies y con un acto de cariño los acaricio con su pequeña cabeza “¿Cómo le pude tener miedo a esa cosa?” Pensé. Me agache y con la mano derecha comencé a acariciarle la cabeza. La extraña oruga cuidadosamente cerró sus ojos para dejarse sumergir en sus profundos sueños.
-Debe creer que soy una especie de padre para el –Dije- ahora debo cuidarlo como uno.
Saque una diminuta esfera de mi bolsillo, era de un color blanco en la parte inferior y color rojo en la superior, además contenía un botón blanco en el medio de la esfera. Presione el botón y la Pokeball creció considerablemente en mi mano. Con la Pokeball toque al Pokémon y una extraña luz roja lo envolvió por completo y lo absorbió adentro de la Pokeball, acto seguido la guarde dentro de la mochila.
Me recosté contra un árbol. Incline mi cabeza hacía arriba y con tranquilidad comencé a ver las nubes que flotaban en cielo azul. Mis ojos buscaban cerrarse para dejarme caer dentro de esa tranquilidad que sentía, pero yo con brusquedad los volvía a abrir. Tenia que esperar a que Heracross llegara a darme información de lo que encontró.
Ya había pasado una hora desde que el luchador se fue del lugar. Comenzaba a preocuparme “Por que se tardara tanto” Pensé. El sentimiento de tranquilidad que tenía fue reemplazado por uno de angustia e impaciencia. Tenía miedo de lo que le sucediera a Heracross, pero por algo era mi Pokémon más fuerte. Si se encontraba con algún pokémon salvaje el lo acabaría fácilmente, pero no sabía que sucedería si se topaba con aquel Beedrill.
-¡Ah! ¡Ya no puedo aguantar más! Ve Murkrow, busca a Heracross –Grite mientras lanzaba una Pokeball al aire-.
Murkrow salió de la Pokeball y sin perder un segundo comenzó a sobre volar el bosque en búsqueda de Heracross. Espero que lo encontrara sin ningún inconveniente y que los dos regresaran con la dirección de la nueva ciudad. Pero no así, luego de que Murkrow desapareció de mi vista pude escuchar como emitía un chillido de dolor, un preocupante chillido de dolor.
Sin pensarlo ni un segundo me apresure a tomar mi mochila y de un salto me pare del piso. Comencé a correr en dirección de donde se escucho el grito, esquivando todo árbol que se me atravesara en el camino. Corría a todo lo que podía, pero no encontraba señales del paradero de Murkrow, y al final me encontraba más perdido de lo que estaba antes. Me detuve y mire a mi alrededor pero solo podía ver Pokémon salvajes, que aparentaban estar asustados, pero ¿Por qué razón? Algunos Pokémon venían corriendo asustados desde el norte. Había algo en esa dirección que los asustaba y sea lo que sea, de seguro ahí encontraría mis Pokémon.
Corría a la dirección de donde los Pokémon huían. Distinto tipos de Pokémon chocaban contra mí, tumbándome al piso, pero no les importaba seguía corriendo. Luego de correr por diez minutos vi lo que tanto horrorizaba a los Pokémon. Ahí se encontraban, aquel grupo de Beedrill contra el que luche el día anterior. Pero esta vez, estaban acompañados de un hombre, calvo, con una extensa bata blanca, ojos azules, y un rostro que parecía el de un anciano de 55 años. Le daba órdenes a los Beedrill de que atacaran a todos los Pokémon. Al parecer aun no se habían percatado de que estaba ahí, así que me coloque detrás de un árbol y asome la cabeza para ver exactamente lo que hacían. Los Beedrill debilitaban a los Pokémon mientras aquel extraño sujeto se encargaba de capturarlos con una extraña red. Entre los Pokémon capturados pude ver una forma conocida… era Murkrow, fue capturado y si Murkrow fue capturado eso puede significar que Heracross también. Debía rescatarlos a ellos y también a los demás Pokémon del bosque. Esta vez no seria fácil ganarles a esos Beedrill, estaban con su entrenador.Saque dos pequeñas Pokeballs de mi bolsillo, apreté el botón del medio y estas se agrandaron. Luego las lance al aire. De las Pokeball salieron Hachiko y Sneasel.
-Bien amigos. Prepárense para batallar. Aquel sujeto secuestro a Heracross y a Murkrow y ahí que recatarlos ¡Así que a por todo! Sneasel Ataque rápido contra todos los Beedrill. Hachiko ¡Sustituto! –Dije mientras abandonaba mi escondite y me colocaba frente a mis enemigos.
-¡Ja! Ya era hora de que salieras de tu escondite – Dijo el extraño sujeto- pensaba que tendría que mandar a mis Beedrill a buscarte –Tomo un suspiro y luego siguió hablando- sin embargo esos Beedrill no son tus enemigo, son estos ¡Ve Axew! ¡Tu también Tepig! ¡Axew bloquea Sneasel con pulso dragón ¡Tepig usa Cuerpo pesado contra Ralts! ¡Beedrill sigan con su trabajo!

(Nv9) &

(Nv9) Vs

(Nv7) &

(nv9)
Quede perplejo… Ese suj- sujeto ya sabía que estaba aquí ¡¿Pero cómo?! Y esos Pokémon, nunca los había visto antes ¿Acaso provenían de la Guardería de donde me fue entregado esa oruga? Y ese ataque “Cuerpo pesado” ¡¿ De donde lo saco?!
El extraño Pokémon que al parecer tenía un hueso atravesándole la boca, abrió su boca de una manera descomunal y lanzo un rayo de color azul que impacto contra Sneasel impidiendo a este atacar a los Beedrill que se alejaban de la batalla en esos momentos. El extraño cerdo de color rojo con negro se lanzo con todo sobre Ralts, aplastándolo contra el piso y impidiendo que pudiera usar sustituto.
-Bien, acabemos primero con Ralts ¡Axew inmoviliza a Sneasel con garra dragón! ¡Tepig usa ascuas en la cabeza de Ralts!
Aun sorprendido no le pude dar ordenes a mis Pokémon. El extraño Pokémon con forma de dinosaurio ataco nuevamente a Sneasel que se quedo quieto por no recibir órdenes. Sneasel fu golpeado por las grandes garra de aquel Pokémon dinosaurio. Mientras que aquel extraño cerdo, aun encima de Hachiko, le lanzaba pequeñas bolas de fuego en la cara que le causaban daños considerables a mi compañero psíquico. Ya no podía soportar esto, no podía ver como mis amigos eran heridos. Debía actuar aun sin conocer contra que enemigos me enfrentaba.
-¡No te permitiré que sigas dañando a mis amigos! Hachiko usa sombra vil, Sneasel esquiva el próximo ataque de –Pensé por un segundo como fue que aquel sujeto nombro a ese Pokémon y luego seguí- Axew con ataque rápido ¡Luego usa malicioso!
-Veo que te decides por atacar de una vez –Comento pausadamente- Pero no servirá da nada, igual ganare. Axew, excavar para engañar a Sneasel. ¡Tepig usa golpe cuando este dentro de la sombra!
Axew comenzó a hacer cavar un profundo hueco en el suelo donde se sumergió y dejo completamente confundido a Sneasel, el cual no sabía por donde atacar su enemigo. Ralts, aun debajo del extraño cerdo lo sumergió en sus sombras. No pasó ni un segundo cuando los dos Pokémon: Tepig y Hachiko salieron disparado de la sombra. Tepig golpeaba ferozmente al mal herido Ralts con sus patas delanteras. Esto estaba mal, si esto seguía así la batalla no acabaría bien.
-“Que hare, no tengo ninguna oportunidad contra esos Pokémon, son muy fuertes –Pensaba- Si esto sigue así mis amigos podrían salir severamente heridos y en el peor de los caso… muertos –Mi preocupación aumentaba, no solo porque no podía vencer a ese Pokémon, si no porque no podía salvar a Heracross y a Murkrow, y sobre todo: No sabía que hacia ese sujeto atrapando Pokémon- Si mis instintos no fallan, ese extraño dinosaurio debe ser de tipo Dragón y aquel cerdo debe ser de Tipo fuego. Si Hachiko lograra golpear a ese dragón…. ¡Eso es! Debo hacer que Hachiko luche contra Axew y Sneasel contra Tepig. Si logro hacer eso puedo tener una oportunidad”
- No se que piensas tanto ¡igual perderás! ¡Axew termina con Sneasel! ¡Tepig sigue usando golpe!
- ¡Sneasel golpea a Tepig con ataque rápido! ¡Ralts espera cerca de Sneasel a que Axew salga de la tierra para atacar y usa puño hielo contra él!
Sneasel con todo lo cansado que estaba corrió velozmente hacía Tepig y con gran fuerza lo embistió contra un árbol antes de que pudiera darle otro golpe a Hachiko. El Pokémon psíquico comenzó a congelar su brazo derecho mientras esperaba que su nuevo enemigo saliera a la luz. Axew salió detrás de Sneasel para darle un devastador golpe. Ralts al estar cerca de Sneasel logro golpear a Axew con su puño, antes de que este le causara mas daño al Pokémon de Hielo.
-“Bien si sigo atacando con esa velocidad Tepig no tendrá oportunidad de lanzar un ataque. Y si Hachiko sigue así Axew no durara de pie mucho tiempo” –Dije para mi mismo, luego procedí a dar la siguiente orden- Sneasel usa malicioso en Tepig, luego intenta esquivar su siguiente golpe con ataque rápido. Hachiko usa puño hielo de nuevo contra Axew
-Ya veo, cambiar los contrincantes… Pero no importa, el resultado será el mismo. ¡Axew esquiva con excavar! Tepig, tu no hagas nada.
Axew en un intento desesperado de esquivar aquel helado puño que lo iba a golpear empezó a usar sus manos para excavar un agujero donde sumergirse. Por lógica Ralts fallo su ataque. Mientras Sneasel le hacía muecas horribles al extraño cerdo para así asustarlo y bajarle la defensa, luego corrió velozmente para evitar un ataque que no fue efectuado. Eso dejo confuso a Sneasel, por lo que miraba extrañado a Tepig mientras corría lo que ocasiono que chocara contra un árbol.
-Justo lo que pensaba… Axew usa pulso dragón desde donde estas para golpear a Ralts con los escombros de tierra y roca. Tepig aprovecha que Sneasel se esta recuperando del golpe y usa ascuas –Dijo con calma el sujeto-.
- “Creo que tengo una idea. Espero que funcione aquí también” –Pensé antes de darle ordenes a mis Pokémon – Hachiko déjate ser golpeado por el ataque ¡trata de resistir! ¡Sneasel date prisa! Usa ataque rápido para esquivar, luego ataca con arañazo. –Grite-
Un potente estallido surgió bajo los pies de Hachiko. Pedazos de rocas y montones de tierras, acompañado de una onda de energía golpearon al Pokémon psíquico, que salió volando varios metros y luego impacto contra el duro suelo, el causante de ese ataque era aquel dinosaurio que reía a carcajada por ver el débil estado en el que se encontraba el Pokémon. Sneasel se reincorporo más rápido de lo que el sujeto pensaba y con una gran velocidad pudo eludir las bolas de fuego que el cerdo escupía. Luego se acerco velozmente a Tepig y con sus uñas comenzó a rasguñar la cabeza del cochino.
-“Bien Hachiko, es hora de usar la misma táctica que en el Gimnasio ilusión” –Trate decirle por telepatía al Ralts- ¡Sigue así Sneasel no dejes que tenga tiempo de atacarte! ¡Hachiko, ya sabes que hacer!
-Veo que te conectas por telepatía con Ralts, interesante –Dijo el sujeto con un tono de sabiduría. Yo quede extrañado por lo que dijo ¿Cómo sabía el eso?- Seguro ese plan tardar en ejecutarse, así que es mejor acabar con Sneasel de una vez y luego acabare con él ¡Axew garra Dragón contra Sneasel! ¡Tepig ascuas!
El Pokémon de tipo psíquico en un débil esfuerzo tomo los escombro que quedaron a causa de la explosión y los sumergió junto a su sombra. Mientras Axew con su brazo derecho estirado corrió hacia Sneasel para darle un fuerte golpe de garra Dragón. El ataque le dio en el estomago en el Sneasel. Pero eso no lo detuvo, con sus uñas aun golpeaba a Tepig en la cara, Axew estaba extrañado, pensó que con ese golpe debió ser suficiente, pero ahí seguía Sneasel golpeando al Cerdo con una determinación insuperable. Axew volvió a golpear con sus garras a Sneasel y estaba el pokémon hielo si se dejo desplomar el suelo… Junto a Tepig. El cerdo había recibido muchos daños como para seguir de pie, ahora solo quedaban Hachiko y Axew.
-Regresa Tepig –Dijo el sujeto- Ahora es 1vs1… será interesante. ¡Axew, no sabemos que planea nuestro enemigo, así que esta atento y usa Garra Dragón para cubrirte de cualquier ataque
-Regresa Sneasel, lo hiciste muy bien. ¡Hachiko amigo, ya sabes que hacer! ¡Acaba con esto! –Grite con emoción, hacía rato que no tenía una batalla tan intensa como esta, donde no se sabía quien podría ser el ganador.
El formidable dinosaurio coloco su brazo a la altura de su cabeza, hasta parecía que estuviera sosteniendo una espada. La sombra de Ralts se poso unos metros al frente del dragón. De la oscuridad de l sombra de Ralts comenzaron a salir trozos de tierra y roca congelados en dirección a Axew. Este con gran destreza comenzó a destrozar el hielo con sus afiladas y potente garras. Logro destruir todos los trozos de hielo a la perfección, pero como consecuencia se canso por usar tanto Garra dragón. Hachiko aprovecho eso para posarse bajo los pies del dragón, saco su manos de la sombra, le agarro por los pies y con un jalo lo metió a su oscura sombra. Luego de un minuto Axew salió disparado de la sombra y con gran esfuerzo se paro. Tras de el salió Hachiko, que al igual que Axew se mantenía parado con gran esfuerzo.
-Tal parece que este es el ataque que decidirá el ganador –Dijo el extraño hombre- Ya tenemos esta batalla ganada ¡Axew usa una ultima garra dragón! –Dijo el sujeto lleno de confianza-
- No te confíes, cualquiera puede ganar ¡Hachiko usa un ultimo puño hielo!
Ambos Pokémon estaban cansados, pero su entusiasmo de pelea aun no había saciado. Cada uno de los Pokémon corrió a atacarse. Hachiko tenía concentrado todo el hielo posible en su mano derecha, mientras que Axew concentraba su energía en su garra izquierda. Ambos Pokémon lograron dar su ataque Hachiko golpeo a Axew en la cara, mientras que este ultimo logro rasguñar a Ralts en la cara. Los dos aun se mantenían en pie, su orgullo no les permitía perder esta batalla, podrían seguir luchando hasta morir. Sin embargo el agotamiento termino ganando y Axew se desplomo en el piso y luego de algunos segundos Ralts también. Ambos Pokémon tenían una sonrisa dibujadas en la cara, estaban felices de haber luchado hasta el final.
-Ganaste –Dijo el sujeto mientras extraía una Pokeball de su bolsillo con la que regreso a Axew… Antes de que regresara al Pokémon pude darme cuenta que este también tenia una cicatriz en la espalda igual al Beedrill con el que luche anteriormente – Saborea tu victoria mientras dura –Dijo mientras extraía una pistola de su bolsillo- No se porque razón estabas espiándome, pero con lo que vistes aquí debe ser suficiente cómo para eliminarte
El sujeto apuntaba su pistola hacia mi cabeza, el miedo me invadía, en cualquier momento presionaría el gatillo y me eliminaría de este mundo. Pude sentir el “click” del gatillo al ser presionado. Veía la bala acercarse a mi a en cámara lenta mientras los recuerdo de mi vida se asomaban en mi mente, era evidente que este era mi fin. Pude sentir como la bala tocaba mi frente, cerré los ojos para esperar el fin... ¿pero no sucedió nada? No sentí el dolor de la bala traspasándome ¿Acaso fue tan rápido que no sentí dolor? Abrí mis ojos incrédulamente, y ahí estaba la bala tirada a mis pies. Toque incrédulamente el lugar donde la bala toco mí piel… pero ¿no había ningún agujero?
Mire al sujeto y mi sorpresa aumento aun más. La pistola que él tenía en las manos estaba flotando en el aire. Ni el ni yo sabía lo que pasaba hasta que miramos al piso: Ahí estaba Hachiko, usando sus poderes psíquicos para defenderme. Ralts uso sus últimos esfuerzos para lanzar la pistola a muchos metros de distancia luego callo desmayado.
-Pudo a verme quitado mi pistola, pero aun me queda mis Beedrill ¡Vengan….
Antes de que el sujeto pudiera hablar me le lanza encima y comencé a golpear a bocajarro. El sujeto también se defendía, ambos recibíamos golpes y patadas. Le di un golpe en el estomago que le saco el aire, en cambio el con su mano derecha me dio un golpe en la mandíbula. Con la rodilla le logre dar un golpe en los testículos mientras el me asestaba un golpe en el pecho. Era una lucha pareja, pero al final logre darle otra patada en los testículos que lo dejo completamente privado, dándome la victoria a mí. Me pare del piso con toda la cara manchada en sangre y algunos raspones en el pantalón. Mire al sujeto que se revolcaba en el piso a causa del dolor de los golpes, ya lo tenia acorralado, no podría escapar.
-Ahora pedazo de escoria, responderás mis preguntas –Dije lleno de furia- Y si no responde te pateare en el estomago hasta que vomites sangre ¿ok?
El sujeto solo se limito a mirarme con desprecio a los ojos
-Respóndeme: ¿De donde son esos Pokémon que usaste? ¿Por qué capturabas Pokémon en medio del bosque? Y sobre todas las cosas ¡¿Por qué esos pokémon que tenían esa cicatriz en la espalda eran tan fuertes?!
El sujeto no me daba respuesta, solo me miraba con desprecio. Lo comencé a patear fuertemente hasta que su cuerpo y su mente le suplicaron piedad, en ese momento comenzó a hablar.
-Esos Pokémon son de una región de Teselia, un país que esta muy cerca de esta región. Muchos de estos Pokémon misteriosamente comenzaron a aparecer en Odissey, pero hasta hora solo pocos científicos sabemos sobre ellos –Tomo una pausa y luego siguió hablando- Los capturaba para mis experimentos de mutación genética –se limito a decir- esos Pokémon con la cicatriz… son los resultado de una exitosa mutación genética –Concluyo-
-¿Mutación genética? ¿Qué carajo es eso? .Dije con un tono dudoso mezclado con furia
-Eso chico, es algo que nunca comprenderás. Oh mira tal parece que mi transporte esta por llegar.
Una fuerte brisa comenzó a soplar. Las hojas de desprendía de sus árboles y salían volando a cualquier dirección. Cada segundo que pasaba el viento se volvía más fuerte. Podía escuchar el sonido del viento cortándose. Y de un momento pude ver como aquella nave de Salamance aterrizaba a unos 500 metros de nosotros, El horror me comenzó a invadir, esa nava no me traería nada nuevo ni tampoco las personas que estaban ahí adentró. Rápidamente regrese a Hachiko a la Pokeball y con desesperación comencé a romper la red donde se encontraba Murkrow y el resto de los Pokémon desmayados pero… ¿Dónde estaba Heracross? El Pokémon bicho no se encontraba en ningún lugar. Regrese a Murkrow a la Pokeball y luego voltee a ver al científico.
-¡¿Dónde esta el Heracross que atrapaste?!
-No atrape ningún Heracross…
¿No había atrapo ningún Heracross? ¿Entonces donde esta? Podía escuchar el paso de los soldados del Team Drako. Ya no podía esperar ni un segundo más, comencé a correr velozmente, esquivando cada árbol que se me atravesara y dejando con dolor aquellos Pokémon que fueron capturados.
-¡Heracross donde quieras que este ven aquí! –Grite con tristeza por no haber encontrado a mi compañero Pokémon-