• Alto riesgo [Capítulo 4] •
Bueno, XD... después de ehmmmmm un tiempo, acá traigo mi fan fiction :z , prepárense para destrozarme D:
[cellclass]Título: Alto riesgo.
Autor: Nacho_x
1. El tema del fic y su trama: 11/15
Bueno, parece singular esa trama, en comparación con el resto de las historias de pokémon que tenemos por aquí. La búsqueda de un antiviral importante para salvar la vida de la comunidad pokémon puede dar muchas cosas a especular, y realmente el lector espera que se trate de algo más que un simple fic de batallas.
2. La ortografía, gramática y estructura de la escritura: 15/25
Para serte sincero, todo iba bien hasta el momento en que entramos con el sector de los diálogos. Te aconsejo que investigues cómo deben de estructurarse, porque de inicio te faltan los guiones, y hay una serie de errores ortográficos en cuanto a estos signos de puntuación. Por lo demás, unos cuantos problemas de ausencias de tildes, pero nada que deba recriminarse. Fue algo disgustoso leer “mi*rda”, porque rompe con la dinámica semiformal de las conversaciones además que salta a la vista ese asterisco de forma grotesca. No critico que los fics contengan groserías, eso es decisión de cada quien, lo que disgusta es leer esos escritos estilo MSN. Si tu fic contiene múltiples palabras soeces, debes indicarlo con anterioridad.
3. La madurez del fic: 5/10
4. El desarrollo, es decir, la forma de expresar del autor: 16/20
Bueno, no niego que tuviste un buen desarrollo, explicando paso a paso todo sin precipitarte en narrar la historia enseguida. En lo personal sólo tuve unas cuantas confusiones pequeñas, más que nada por tantos nombres como Mob3, etc.
5. Apoyo visual si lo tiene, es decir, opcional: 0/5
Puntuación total: 47/70 (siendo 40 el mínimo).
Conclusión: Solicitud de publicación aprobada.
**Evaluado por Cygnus**[/cell]
Antes de leer, el fiction puede tener palabras "Soeces" como ; Mierda.
Capítulo 1: La esencia del problema
Capítulo 2: En el blanco
Capítulo 3: Reacciones químicas
Capítulo 4: Una historia paralela
PD: Estoy editando los errores que me mencionaron, para que cuando otra persona venga a leer el fic, tenga una lectura más placentera.
[cellclass]Título: Alto riesgo.
Autor: Nacho_x
1. El tema del fic y su trama: 11/15
Bueno, parece singular esa trama, en comparación con el resto de las historias de pokémon que tenemos por aquí. La búsqueda de un antiviral importante para salvar la vida de la comunidad pokémon puede dar muchas cosas a especular, y realmente el lector espera que se trate de algo más que un simple fic de batallas.
2. La ortografía, gramática y estructura de la escritura: 15/25
Para serte sincero, todo iba bien hasta el momento en que entramos con el sector de los diálogos. Te aconsejo que investigues cómo deben de estructurarse, porque de inicio te faltan los guiones, y hay una serie de errores ortográficos en cuanto a estos signos de puntuación. Por lo demás, unos cuantos problemas de ausencias de tildes, pero nada que deba recriminarse. Fue algo disgustoso leer “mi*rda”, porque rompe con la dinámica semiformal de las conversaciones además que salta a la vista ese asterisco de forma grotesca. No critico que los fics contengan groserías, eso es decisión de cada quien, lo que disgusta es leer esos escritos estilo MSN. Si tu fic contiene múltiples palabras soeces, debes indicarlo con anterioridad.
3. La madurez del fic: 5/10
4. El desarrollo, es decir, la forma de expresar del autor: 16/20
Bueno, no niego que tuviste un buen desarrollo, explicando paso a paso todo sin precipitarte en narrar la historia enseguida. En lo personal sólo tuve unas cuantas confusiones pequeñas, más que nada por tantos nombres como Mob3, etc.
5. Apoyo visual si lo tiene, es decir, opcional: 0/5
Puntuación total: 47/70 (siendo 40 el mínimo).
Conclusión: Solicitud de publicación aprobada.
**Evaluado por Cygnus**[/cell]
Para Ana mi profesional percusora de sueños, quien se encuentra siempre a mi lado haciéndome mejorar.
Para renelzio, uno de mis fieles lectores que por motivos dejó el foro, le digo que siempre vivirá en la memoria (? de mi messenger.
Para renelzio, uno de mis fieles lectores que por motivos dejó el foro, le digo que siempre vivirá en la memoria (? de mi messenger.
Antes de leer, el fiction puede tener palabras "Soeces" como ; Mierda.
Índice
Capítulo 1: La esencia del problema
Capítulo 2: En el blanco
Capítulo 3: Reacciones químicas
Capítulo 4: Una historia paralela
Introducción
Expo, departamento de experimentación pokémon dedicada a la investigación de vacunas contras los virus más peligrosos, se dispone a pasar las fiestas navideñas bajo un temporal de nieve. La empresa cuenta con los sistemas más avanzados de seguridad, de modo que nadie espera ninguna incidencia seria. Un escenario aterrador se empieza a crear, todos las medidas de seguridad habían sido vulneradas. Una ola de muertes de pokémon extrañas empiezan a ocurrir, todo recién empieza, los ladrones del anti viral, caen en su mayor trampa; el destino. Realmente una situación de Alto riesgo.
Altoriesgo
Capítulo 1: "La esencia del problema"
Capítulo 1: "La esencia del problema"
Spoiler
Alto Riesgo
Dos hombres de aspecto cansado observaban aquella entrenadora con un poco de rencor y hostilidad, los pensamientos revoloteaban en sus mentes en persecución a todo sentimiento, ellos querían irse a casa pero ella se los impedía, tenían motivos buenos para hacerlo pero eso sólo los hacía sentir peor. Ellos pertenecían al Departamento de Experimentación Pokémon: EXPO.
Trinidad, más conocida como Trini, era la encargada de seguridad & laboratorios, los mejores de todo Hoenn y su principal tarea consistía en garantizar la seguridad en todas las instalaciones, si algo fallaba, todo vendría como huracán en busca de ella. EXPO era una gran empresa investigadora y experimental que se dedicaba a la investigación de enfermedades pokémon, enfermedades letales capaces de acabar con sus vidas; la seguridad era asunto de vida o muerte.
Trini había hecho una inspección minuciosa de todas las instalaciones y vio que faltaba un fármaco experimental; todo era nefasto, el fármaco era un agente antiviral, se mantenía en silencio su existencia y su composición contenía un valor incalculable, tanto como para acabar con todo. Este virus podía destruir el hábitat de los pokémon y muchos de ellos morirían de sólo entrar en contacto con ellos. Había muchas opciones, podía haberlo robado la competencia, pero otra posibilidad, más terrorífica aún, eso había dejado marcas bajo el bello rostro de Trini, unas ojeras de color verde. El ladrón podría haber robado para su uso personal, pero en ese caso había una explicación… se habían infectado.
El laboratorio se encontraba en la mansión construida en el siglo XV como casa de veraneo. El edificio se apodaba el “Kmil” debido a tanta protección que aguardaba fuera, doble alambrada, guardias y torres de protección. Pero ciertamente, parecía más una iglesia, con los arcos, la torre y las gárgolas que asomaban por fuera. A su alrededor rondaban todos tipos de pokémon, podría decirse más un criadero pokémon en su mismo jardín. A Trini le afectaba mucho este ambiente, era un poco terrorífico, todo parecía de película, en verdad era un poco extraño resistirse a tener un escalofríos al entrar, un halo de misterio rodeaba el lugar, era un escenario marcado por un verde oscuro, alrededor muchos matorrales y árboles, más parecía bosque, esto hacía que, a pesar de llevar tantos años Trini en el trabajo, nunca se acostumbró al ambiente, todavía se sentía extraña.
Trini y los dos hombres se afanaban en llamar a todo aquel que tuviera permiso de acceder al laboratorio de alta seguridad, donde se encontraba el antiviral, los pokémon podían morir, y todo recaería en ella. El sistema era infalible cuatro niveles de bioseguridad, el más elevado era conocido como el “Alto Riesgo” porque ahí se manipulaban los antivirales, las muestras se almacenaban allí.
No todos tenían la autorización para introducirse, era obligatorio tener información acerca de lo que se trataba y el peligro que corría, debían aprobar un curso de Control de elementos biológicos; incluso, la misma Trini se sometió a aquella preparación que se realizaba antes de entrar al Alto Riesgo. Sólo 23 de los 93 empleados de la empresa estaban autorizados, pero muchos se habían marchado por la navidad, entre el lunes y el martes habían entrado solo 3 personas al Alto Riesgo, algo marchaba mal.
Trini en sus inicio era una chica encantadora, era colorina, sus ojos verdes y un buen físico, nada mal para sus 38 años. Cuando pequeña, era una experta en pokémon, era hija de Petra, la líder de Gimnasio y su padre, Máximo el hijo del jefe de la empresa Devon, S.A; era hija de ganadores. Cuando se graduó de la Universidad como Bioquímica, salió con una condecoración como mejor alumna, lo que bastó para que la primera empresa la eligiera, después de todo, había estudiado en la mejor Universidad de todo Hoenn. Ella pertenecía a la Enfermería pokémon, ella realizaba los antídotos para las enfermedades que azotaban a la Región, hasta que fue subida de rango por su personalidad de trabajadora y esforzada, todo un orgullo. Desde pequeña le atraían los tipo bicho, tenía un Ninjask bien entrenado y un Yanma, de la Zona Safari; atrapó a el Nincada alrededor de Ciudad férrica y el Yamna se lo trajo su madre como regalo de cumpleaños.
El inicio de la empresa fue cuando cayó Devon, S.A en un quiebre por la competencia. El padre decidió pasarle la empresa a su hijo Máximo, quien la convirtió en un centro de investigación, desde cuando empezó a salir los virus que atacan a la región, uno de los más peligrosos fue el “Mob3” que destruye a cualquier pokémon que se infecte; algo sumamente peligroso, más si cae en manos de malos; eso temía Trini.
Se puso en contacto con un complejo turístico llamado Le Club Beach, y tras mucho insistir con el subdirector del complejo para comunicarse con la Bioquímica llamada Jennifer Crawford, pudo acceder.
-¡Ay deben ser las tantas de la madrugada! -exclamó Jenny cuando situó el teléfono en su oreja, el tono en que hablaba era casi lapidario, sólo con el sonido de su voz se notaba la sensación de que ya, ella quería llevar todo al carajo.
-Hemos encontrado una disconformidad en el sistema de Alto Riesgo -explicó Trini, ella no le temía a nada, tenía la suficiente personalidad para restregar a Jennifer como se le diera la gana.
-No es la primera vez que sucede –exclamó restándole importancia- nunca nadie se había preocupado tanto por algo así.
Jenny parecía algo achispada.
-Porque yo no trabajaba aquí –señaló Trini con sequedad- ¿Cuándo entraste por última vez al Alto Riesgo?
-El martes… ¿No te lo dijo el ordenador? -se lo diría, pero Trini quería ver si la versión de Jenny, contrastaba con la del ordenador.
-¿Cuándo fue la última vez que abriste la cámara? – se refería una cámara, con cerradura donde guardaban el “Mob3”
-No lo recuerdo… pero creo que quedó registrado en el ordenador –repuso.
Cada vez que accionaban la cerradura de la cámara, quedaba registrada en un ordenador.
-¿Recuerdas la última vez que manipulaste el Mob3?
Jenny, no lo podía creer.
-Joder, no me digas que eso es lo que desapareció.
-No, no es eso. Pero, por si acaso
-Verdaderamente no trabajo con el virus, sólo en mantenimiento de los tejidos de cultivo.
-¿Recuerdas alguno de tus compañeros que actuara extraño?
-No… no recuerdo.
-Última pregunta... ¿Tienes fiebre?
-¡Mierda! ¿Crees que tengo el Mob3?
-¡Dime! –agregó con sequedad.
-¡No!
Luego un silencio permaneció en la línea telefónica, luego un sonido, había trinchado.
El hombre se puso de pie y exclamó:
-Lo más probable es que el material desaparecido haya sido utilizado con toda legitimidad por alguien que sencillamente se olvidó de crear las entradas correspondientes en el registro.
-Quizás, quizás. Lo mejor sería que estuvieras en lo cierto –señaló Trini, con un tono melancólico, mientras su mirada se fijaba a el suelo.
Trini se levantó y miró el edificio anexo que albergaba al Mob3. Era muy similar con el EXPO, con las torres fantasiosas y las gárgolas asomándose, pero era muy fácil saber dónde se encontraba el laboratorio de alta seguridad. Los cristales opacos y las puertas de roble tallado. Era un búnker de hormigón, disfrazado de mansión victoriana.
El edificio tenía tres plantas, en la planta baja se encontraba el laboratorio, los espacios estaban designados para administrar los cuidados de las unidades de aislamiento. En la planta superior el equipo del tratamiento de aire y en la tercera planta se esterilizaban los desperdicios del laboratorio. Nada salía con vida, excepto los humanos.
Uno de los tres que habían entrado a Alto Riesgo, estaba en seguridad. Sólo quedaba una persona, él era el culpable, de seguro.
-¿Quién nos falta? –dijo Trini con un tono angustiado, estaba pronta a enfrentarse.
-JC, un técnico en laboratorio.
-Lo conozco, lleva mucho tiempo con nosotros –dijo en un tono muy seco, ella había mantenido una relación sentimental con él antes de ser ascendida a encargada de seguridad.- Lleva ocho años trabajando aquí y vive a unos 12 kilómetros de aquí, podríamos ir.
-Sería invadir su privacidad... estaba de vacaciones.
-¿Cuándo debería haber estado aquí?
-Ayer –revisaba el ordenador- en la mañana, pero no ha vuelto.
Trini arqueó sus cejas.
-¿Ha llamado?
-No.
-¿No podemos localizarlo?
-No contesta ni la casa, ni al móvil.
-Vamos, algo malo puede haber ocurrido... no estoy segura –dijo Trini a punto de romper el sollozos.
-No podemos... está nevando muy intenso... pero tenemos el número de su madre, el otro día mencionó que vivía con ella, es anciana –mencionó uno de los empleados.
-Está bien, dame el número.
Mientras marcaba el número, Trini observó la ventana, nevaba fuertemente, pensó en aquellos pokémon que se encontraban afuera, mientras escapaba de la realidad, sonaba un eco.
-Aló, ¿Aló?
-Sí, sí quiero comunicarme con la Señora JC madre.
-Disculpe, pero ella… falleció hace 3 meses, y esto es un Acilo de ancianos.
Un silencio se apoderó del escenario, nada podía marchar más mal.
-Mierda –exclamó furiosa Trini, casi explotando.[/align]
Dos hombres de aspecto cansado observaban aquella entrenadora con un poco de rencor y hostilidad, los pensamientos revoloteaban en sus mentes en persecución a todo sentimiento, ellos querían irse a casa pero ella se los impedía, tenían motivos buenos para hacerlo pero eso sólo los hacía sentir peor. Ellos pertenecían al Departamento de Experimentación Pokémon: EXPO.
Trinidad, más conocida como Trini, era la encargada de seguridad & laboratorios, los mejores de todo Hoenn y su principal tarea consistía en garantizar la seguridad en todas las instalaciones, si algo fallaba, todo vendría como huracán en busca de ella. EXPO era una gran empresa investigadora y experimental que se dedicaba a la investigación de enfermedades pokémon, enfermedades letales capaces de acabar con sus vidas; la seguridad era asunto de vida o muerte.
Trini había hecho una inspección minuciosa de todas las instalaciones y vio que faltaba un fármaco experimental; todo era nefasto, el fármaco era un agente antiviral, se mantenía en silencio su existencia y su composición contenía un valor incalculable, tanto como para acabar con todo. Este virus podía destruir el hábitat de los pokémon y muchos de ellos morirían de sólo entrar en contacto con ellos. Había muchas opciones, podía haberlo robado la competencia, pero otra posibilidad, más terrorífica aún, eso había dejado marcas bajo el bello rostro de Trini, unas ojeras de color verde. El ladrón podría haber robado para su uso personal, pero en ese caso había una explicación… se habían infectado.
El laboratorio se encontraba en la mansión construida en el siglo XV como casa de veraneo. El edificio se apodaba el “Kmil” debido a tanta protección que aguardaba fuera, doble alambrada, guardias y torres de protección. Pero ciertamente, parecía más una iglesia, con los arcos, la torre y las gárgolas que asomaban por fuera. A su alrededor rondaban todos tipos de pokémon, podría decirse más un criadero pokémon en su mismo jardín. A Trini le afectaba mucho este ambiente, era un poco terrorífico, todo parecía de película, en verdad era un poco extraño resistirse a tener un escalofríos al entrar, un halo de misterio rodeaba el lugar, era un escenario marcado por un verde oscuro, alrededor muchos matorrales y árboles, más parecía bosque, esto hacía que, a pesar de llevar tantos años Trini en el trabajo, nunca se acostumbró al ambiente, todavía se sentía extraña.
Trini y los dos hombres se afanaban en llamar a todo aquel que tuviera permiso de acceder al laboratorio de alta seguridad, donde se encontraba el antiviral, los pokémon podían morir, y todo recaería en ella. El sistema era infalible cuatro niveles de bioseguridad, el más elevado era conocido como el “Alto Riesgo” porque ahí se manipulaban los antivirales, las muestras se almacenaban allí.
No todos tenían la autorización para introducirse, era obligatorio tener información acerca de lo que se trataba y el peligro que corría, debían aprobar un curso de Control de elementos biológicos; incluso, la misma Trini se sometió a aquella preparación que se realizaba antes de entrar al Alto Riesgo. Sólo 23 de los 93 empleados de la empresa estaban autorizados, pero muchos se habían marchado por la navidad, entre el lunes y el martes habían entrado solo 3 personas al Alto Riesgo, algo marchaba mal.
Trini en sus inicio era una chica encantadora, era colorina, sus ojos verdes y un buen físico, nada mal para sus 38 años. Cuando pequeña, era una experta en pokémon, era hija de Petra, la líder de Gimnasio y su padre, Máximo el hijo del jefe de la empresa Devon, S.A; era hija de ganadores. Cuando se graduó de la Universidad como Bioquímica, salió con una condecoración como mejor alumna, lo que bastó para que la primera empresa la eligiera, después de todo, había estudiado en la mejor Universidad de todo Hoenn. Ella pertenecía a la Enfermería pokémon, ella realizaba los antídotos para las enfermedades que azotaban a la Región, hasta que fue subida de rango por su personalidad de trabajadora y esforzada, todo un orgullo. Desde pequeña le atraían los tipo bicho, tenía un Ninjask bien entrenado y un Yanma, de la Zona Safari; atrapó a el Nincada alrededor de Ciudad férrica y el Yamna se lo trajo su madre como regalo de cumpleaños.
El inicio de la empresa fue cuando cayó Devon, S.A en un quiebre por la competencia. El padre decidió pasarle la empresa a su hijo Máximo, quien la convirtió en un centro de investigación, desde cuando empezó a salir los virus que atacan a la región, uno de los más peligrosos fue el “Mob3” que destruye a cualquier pokémon que se infecte; algo sumamente peligroso, más si cae en manos de malos; eso temía Trini.
Se puso en contacto con un complejo turístico llamado Le Club Beach, y tras mucho insistir con el subdirector del complejo para comunicarse con la Bioquímica llamada Jennifer Crawford, pudo acceder.
-¡Ay deben ser las tantas de la madrugada! -exclamó Jenny cuando situó el teléfono en su oreja, el tono en que hablaba era casi lapidario, sólo con el sonido de su voz se notaba la sensación de que ya, ella quería llevar todo al carajo.
-Hemos encontrado una disconformidad en el sistema de Alto Riesgo -explicó Trini, ella no le temía a nada, tenía la suficiente personalidad para restregar a Jennifer como se le diera la gana.
-No es la primera vez que sucede –exclamó restándole importancia- nunca nadie se había preocupado tanto por algo así.
Jenny parecía algo achispada.
-Porque yo no trabajaba aquí –señaló Trini con sequedad- ¿Cuándo entraste por última vez al Alto Riesgo?
-El martes… ¿No te lo dijo el ordenador? -se lo diría, pero Trini quería ver si la versión de Jenny, contrastaba con la del ordenador.
-¿Cuándo fue la última vez que abriste la cámara? – se refería una cámara, con cerradura donde guardaban el “Mob3”
-No lo recuerdo… pero creo que quedó registrado en el ordenador –repuso.
Cada vez que accionaban la cerradura de la cámara, quedaba registrada en un ordenador.
-¿Recuerdas la última vez que manipulaste el Mob3?
Jenny, no lo podía creer.
-Joder, no me digas que eso es lo que desapareció.
-No, no es eso. Pero, por si acaso
-Verdaderamente no trabajo con el virus, sólo en mantenimiento de los tejidos de cultivo.
-¿Recuerdas alguno de tus compañeros que actuara extraño?
-No… no recuerdo.
-Última pregunta... ¿Tienes fiebre?
-¡Mierda! ¿Crees que tengo el Mob3?
-¡Dime! –agregó con sequedad.
-¡No!
Luego un silencio permaneció en la línea telefónica, luego un sonido, había trinchado.
El hombre se puso de pie y exclamó:
-Lo más probable es que el material desaparecido haya sido utilizado con toda legitimidad por alguien que sencillamente se olvidó de crear las entradas correspondientes en el registro.
-Quizás, quizás. Lo mejor sería que estuvieras en lo cierto –señaló Trini, con un tono melancólico, mientras su mirada se fijaba a el suelo.
Trini se levantó y miró el edificio anexo que albergaba al Mob3. Era muy similar con el EXPO, con las torres fantasiosas y las gárgolas asomándose, pero era muy fácil saber dónde se encontraba el laboratorio de alta seguridad. Los cristales opacos y las puertas de roble tallado. Era un búnker de hormigón, disfrazado de mansión victoriana.
El edificio tenía tres plantas, en la planta baja se encontraba el laboratorio, los espacios estaban designados para administrar los cuidados de las unidades de aislamiento. En la planta superior el equipo del tratamiento de aire y en la tercera planta se esterilizaban los desperdicios del laboratorio. Nada salía con vida, excepto los humanos.
Uno de los tres que habían entrado a Alto Riesgo, estaba en seguridad. Sólo quedaba una persona, él era el culpable, de seguro.
-¿Quién nos falta? –dijo Trini con un tono angustiado, estaba pronta a enfrentarse.
-JC, un técnico en laboratorio.
-Lo conozco, lleva mucho tiempo con nosotros –dijo en un tono muy seco, ella había mantenido una relación sentimental con él antes de ser ascendida a encargada de seguridad.- Lleva ocho años trabajando aquí y vive a unos 12 kilómetros de aquí, podríamos ir.
-Sería invadir su privacidad... estaba de vacaciones.
-¿Cuándo debería haber estado aquí?
-Ayer –revisaba el ordenador- en la mañana, pero no ha vuelto.
Trini arqueó sus cejas.
-¿Ha llamado?
-No.
-¿No podemos localizarlo?
-No contesta ni la casa, ni al móvil.
-Vamos, algo malo puede haber ocurrido... no estoy segura –dijo Trini a punto de romper el sollozos.
-No podemos... está nevando muy intenso... pero tenemos el número de su madre, el otro día mencionó que vivía con ella, es anciana –mencionó uno de los empleados.
-Está bien, dame el número.
Mientras marcaba el número, Trini observó la ventana, nevaba fuertemente, pensó en aquellos pokémon que se encontraban afuera, mientras escapaba de la realidad, sonaba un eco.
-Aló, ¿Aló?
-Sí, sí quiero comunicarme con la Señora JC madre.
-Disculpe, pero ella… falleció hace 3 meses, y esto es un Acilo de ancianos.
Un silencio se apoderó del escenario, nada podía marchar más mal.
-Mierda –exclamó furiosa Trini, casi explotando.[/align]
PD: Estoy editando los errores que me mencionaron, para que cuando otra persona venga a leer el fic, tenga una lectura más placentera.

Spoiler

Gracias, Renelzio. Está pro O:

al Mundo de los Fics!






(?) XD Bueno realmente lo pensé, espero me calles u__ú xd. De narración, yo tampoco soy el mejor, así que ni decirte algo, que ni a mí me puedo dar consejos ¬__¬, en fin, suerte con el fic...
















