Eliott y yo aún seguíamos caminando por la cueva dentro de la montaña, no sentiamos más seguros aquí dentro que afuera en la intemperie totalmente expuestos.
Cobarde pensé ¿Porqué pienso así? Fácil, yo no estoy pensando, al menos no conscientemente.
Eres simplemente basura humana, sonaba su voz en mi cabeza. Al principio pensé que solo eran pensamientos pesimistas míos, pero después se fueron intensificando.
Increíble, no puedo creer que de verdad les estoy dando una oportunidad.
La voz no dejaba de hablar en mi cabeza y aunque intentara ignorarla, esta conseguía infiltrarse en cada uno de mis pensamientos y contaminarlos como una gota de tinta en el agua.
[SPOILER="Imagen ilustrativa [?]"]
[/SPOILER]
Me llevé las manos a la cabeza como si con pudiera detener a la voz, pero lo único que conseguí fue perder el equilibrio y casi caerme al suelo al tropezar con una piedra en el camino. Charmeleon en un rápido movimiento se adelantó a los hecho y me sostuvo apoyando mi cuerpo sobre el suyo antes de caer.
Me incorporé con la ayuda de Charmeleon, mientras lo hacia pude apreciar la faz preocupada que tenia mi pokemon.
Que ingenuo, de verdad le importas. Me causan repugnancia
—¡¡Ya cállate!! —le grité a la nada, pero entonces recordé que estaba aquí con Eliott. Busqué a mi amigo por todas partes pero no lo encontré. Agradecí internamente que no me encontrara desvariando, pero a la vez me preocupaba que no estuviera a mi lado.
Divide y vencerás, recuerda, divide y vencerás.
Eso es lo quieres ¿Cierto? le dije mentalmente a la voz, aunque puede que esté loco por pensar que le causaré la misma molestia que el me causa. La voz comenzó a reírse de mí.
Desquiciarte es tan fácil humano...
Para mi buena fortuna la voz al fin se cayó, ahora debía encontrar a Eliott. Miré a mi alrededor esperando ver alguna señal suya pero nada. Estaba a punto de buscarlo a gritos cuando una voz se me adelantó.
—¡Noah! —dijo Eliott apareciendo de no se donde. Detrás de él venían su Fennekin y un pokemon extra. Vi a Eliott como preguntándole por el pokemon, pero al parecer no capto la idea, al final disidí dejarlo pasar, él me lo diría después.
Sigue repitiéndote eso, pero en el fondo sabes que no confía ni un poco en ti
—Esta haciendo mucho frio. —dije abrazándome los brazos, el cansancio mental me estaba matando, necesitaba descansar y callar la voz de mi cabeza.
—Tienes razón, hemos caminado por horas. —dijo Eliott sentándose en el suelo terroso de la cueva. Con ayuda de nuestros pokemon hicimos una fogata con envoltorios y restos que teníamos en nuestras mochilas, comimos y descansamos un poco.
Eliott seguía sin decir nada sobre el pokemon y yo seguía ignorando su existencia.
Tontos humanos, a veces son tan ingenuos que se dejan engatusar por una mirada inocente e inofensiva.
Y tu eres aun más ingenuo por subestimarnos sin siquiera conocernos.
—¡Continuemos! —dije levantándome, mientras más rápido lleguemos, más rápido callaría a esa voz en mi cabeza.
—Noah... —dijo Eliott dudando.
—¿Si? —le respondí tranquilamente.
—Hay algo que quiero decirte. —habló Eliott nervioso, parecía un niño pequeño tratando de confesarle a su papá que rompió la ventana de un pelotazo.
—Dime. —le dije de la manera más condescendiente que podía, quería que se sintiera más tranquilo y confiara un poco más.
—Veras... hace unos momentos me encontré a un pokemon abandonado, no sabia que hacer, el se veía muy mal y decidí ayudarlo y traerlo con nosotros. Se que estamos algo necesitados de provisiones pero no podía dejarlo abandonado y...
—¡Ya lo sabia Eliott! —Le corte antes de que le diera un infarto, me acerqué al pokemon que resultó ser un Tepig que se veía muy delgado para ser un Tepig, aunque eso no le quitaba lo adorable.
Ingenuos e Idiotas
Mira como te ignoro Mewtwo
Eliott sostenía al Tepig como si su vida dependiera de ello. No era buena idea encariñarse, pues aunque intentara negarlo, todo en mi mente me decía que este Tepig era una trampa, y aun si no lo era, seguramente tendría un entrenador buscándolo preocupado. Simplemente no tenia las agallas para decírselo Eliott.
Cobarde, mil y una veces cobarde
Pero... ¿Qué le diría? Hey Eliott, arroja a ese Tepig a un precipicio porque la voz desquiciada de un legendario en mi mente insinúa que es una trampa. Si claro sonaba muy lógico. Pensaría que perdí el juicio. Estaba tan sumido en mis pensamientos que seguramente se debía notar en mi rostro pues Eliott me miraba de una forma extraña, como si intentara averiguar que es lo que pasara por mi cabeza. Tal vez debería olvidar todos estos pensamientos y seguir avanzando.
Pides confianza cuando no confías ni en tu propia sombra, quien te entiende humano insignificante.
Seguimos caminado un rato más por la cueva hasta que al fin encontramos la salida. Charmeleon se había unido al Tepig para brindarle un poco del calor de su cuerpo y Fennekin no se separaba de su lado haciéndole compañía.
La gran ventisca había amainado y hasta me arriesgaría a decir que estaba hasta templado. Una pequeña columna de humo se levantaba a unos cuantos metros, era una fogata que había terminado por consumirse, habían restos de alimento y todavía se sentía cálido. Alguien debería estar cerca todavía.
—Eliott, alguien debe estar cerca.
—Avancemos rápido a ver si los alcanzamos. —dijo mientras se ponía a seguir un rastro de tierra despejada. ¿Que acaso tenían una máquina quitanieves?
A la distancia dos figuras estaban caminando. Eran Kip y Alegrin acompañados de un Empoleon que hacia las veces de guía/despejador del camino, un Combusken, un Frogadier y un Fletchinder que los sobrevolaba de cerca.
—¡Alegrin! ¡Kip! —Se apresuró a llamarlos Eliott. Yo y Charmeleon le seguimos el paso acercándonos a los chicos.
—¡Son Noah y Eliott! —Se apresuró a decir Alegrin y en un santiamén ya estábamos todos reunidos y entonces lo vi.
La sonrisa se borro de mi rostro. Eliott carga entre sus brazos a un Tepig que aunque contento se veía famélico y Kip tenia a un Cyndaquil que se veía extrañamente gris para su especie, parecía un fantasma desnutrido. Una estruendosa risa sonaba en mi cabeza y ahora estaba convencido de que todo esto era una jodida trampa.
¡jajaja Idiotas!
#Creo que a estas alturas ya captaron lo que son las cursivas (si es que las notan) si no, pues así es como pongo la voz de Mewtwo