Foros de Centro Pokémon
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#61
La muerte podía ser eminente para varios de nuestro grupo, perdimos a varios del grupo cuando estábamos subiendo quedábamos alrededor de 3 o 4 ya había perdido la cuenta.

Nos quedaban solo una botella con agua y unas cuantas bayas si no moriamos por ese pokemon, moriríamos de hambre o sed.

—¿En serio moriremos aquí? —pregunte a los que estaban conmigo

Nadie respondio, estaban demasiado cansados para responder así que mejor nos quedamos en silencio hasta que recuperaramos las fuerzas para seguir subiendo la montaña.

Me arrecoste en una pared de la cueva y cerré los ojos para dormir un poco al menos así recobraría energías o algo. Pero algo me desperto , fue un grito de un chico de un grupo, al parecer era ¿Charles? Quien pedía ayuda tenía entre sus brazos a un Torchic mal herido, estaba cerca de la muerte lo único que podíamos hace era darle un poco de comida y retrasar su muerte, así fue como de tener poca comida pasamos a nada por el pequeño polluelo.

Ibuki Mioda <3
#62
Equipo III
@Skov y @Overly.

Equipo:
pkmn-quilava(30) pkmn-abra(22) pkmn-pidgeotto(20) pkmn-froslass(15) pkmn-umbreon color-shiny(18) pkmn-ralts(17)
Nivel medio: 20



Guarecidas como estábamos en una cueva, decidimos organizarnos para hacer una hoguera y mantenernos calientes mientras esperábamos a que la tormenta amainase un poco.

Para ver quien salía a la fría montaña en busca de ramas nos sentamos en circulo para echarlo a suertes con el método del palo más corto.

Con quejidos vi como en mi mano se quedaba un palito de pocos centímetros de largo, indicando que me tocaba salir mientras que Aurora y Karla se quedaban en la cueva acomodando el lugar y la comida restante del atracón que nos habíamos dado antes y que nos había dejado llenas por un rato.

Al contrario que otros equipos las tres habíamos empacado comida y agua de más, razón por la cual nos había costado más subir la montaña pero ahora no nos faltaba de nada.

Junto a mis pokemon me dirigí fuera, lista para la expedición y, en verdad, siendo consciente de que era la que más preparada y acostumbrada estaba al frío y las tormentas como esa. Momo salió volando a hacer una rápida expedición mientras que Luna y Tsuki me acompañaban recogiendo las ramas que nos iba indicando mi pájara. Jade, que al ser una fantasma hielo no le molestaba nada, hacía de vigilante en caso de que algún pokemon se nos acercase.

Desde el cielo Momo me avisó de que había encontrado algo extraño y Jade fue rápidamente a inspeccionar la zona mientras Luna Tsuki y yo íbamos a una velocidad más limitada. Había mandado a mi abra teletransportarse con las ramas que habíamos encontrado a la cueva para que las chicas tuviesen algo que hacer.

Al principio me pareció que Momo se había equivocado, pues a pesar de si Vista Lince con esta tormenta le era dificil mantener un ritmo normal y cuando bajó a nuestro encuentro estaba agotada pero fue Luna quien encontró la razón del aviso de Momo.

Un pequeño pokemon amarillo y verdeazulado lanzaba quejiditos, pero tan bajo que casi no se le escuchaba con el rugir de la tormenta de nieve. Luna, encendiendo su lomo derritió la nieve que empezaba a enterrar al pequeño Cyndaquil.

El pokemon era muy parecido a mi Luna cuando salió del huevo, conociendo como conocía a los Cyndaquil supe que no era más que un bebito, aunque era más grande de lo que había sido mi primer pokemon. Al vernos y notar el calor intentó acercarse a Luna, probablemente al notarla tan familiar siendo como eran de la misma especie pero soltando un gemido volvió a extender una de sus patas traseras en una posición bastante incomoda.

Parecía herido y no podía dejarlo ahí de modo que revolviendo a todos mis pokemon menos a Luna y cogiendo al pokemon bebe en brazos corrimos de nuevo a la cueva, esperando que las ramas que habíamos estado recogiendo fueran suficientes.
Academia pokemon:




Odisea:




#63
@AlKapparra Mágica @Gamsu.exe @Lunira97 @Exerux @Chululucha
Sentia como estar dentro de la tienda no parecia buena idea, la ventisca parecia suficiente para llevarsela volando, incluso con absol, herdier y yo adentro, por lo que les regresé a su pokeball y a toda prisa salí del sitio. Tan pronto como volteo atras parece que la tienda nunca hubiera estado ahi mientras una silueta oscura como de un papalote se logra ver por lo alto apenas distnguible por la nieve. Volteo a mi alrededor y me doy cuenta que ya nadie estaba cercano a mi ¿De verdad que todos o habian salido volando o me habian avandonado? no logro desifrar cual de estas opciones es la correcta para cuando decido seguir subiendo, sacó nuevamente a herdier de su pokeball, y apollandome de cuando en cuando en el continuo hacia lo que parece ser la cima, y de paso talvez encontrar a mis compañeros, pues sé que se les conoce bien a los herdiers por su buen olfato, talvez detecte olor a sabngre virgen y consiga reencontrarme con el cadaver de alguien o algo.
No tarda de hecho en encontrar un rastro de olor, o almenos eso parece, por lo que decido seguirle hasta que pronto escucho el grito entre cortado por el frio diciendo "ALGUIEN!!!", no guardo a herdier, pues si es un grito de ayuda, es el el que podria servir, y empiezo a correr evitando tropezar con la nieve mientras el bueno de spaldagris me sigue.
Una vez llego, veo a dos de mis compañeros ¿Como se llamaban? Creo que se trata de Charles y Darku, se ven casi azules del frio, y darku hasta parece hablar con la nada, y en las manos de Charles alcanzo a ver un trozo de carne que se ve mas frio que mis dedos de los pies, una vez me termino de acercar y de denotar mi presencia, veo que se trata de un pequeño Torchik, mientras pienso que no merece ser salvado por que evolcuciona en fuego lucha, recuerdo lo poco que me importaria igual ayudarlo, por lo que pido a herdier que se encargue de el, su grueso pelaje deberia permitirle al pollo guardar un tanto de calor.
#64

Capítulo III - Un acompañante inesperado







Alegrin y yo seguíamos con nuestra caminata; desde la evolución de Fletchinder el clima no había cambiado es decir seguía despejado pero sin Empoleon, caminar entre la nieve acumulada hubiera resultado una pérdida de tiempo total, intenté sacar a Frogadier y Combusken pero no eran tan rápidos como Empoleon para despejar la nieve así que desistí enseguida…
Nuestra caminata se había extendido unas tres horas mas o menos y el sol estaba en su punto máximo, sin embargo no quemaba además la temperatura de la Montaña era normal, me arriesgo a decir a que estaba hasta templada, le sugerí a Alegrin descansar un poco pero el estaba hipnotizado por su nuevo Pokémon e iba detrás de el sin inmutarse.
A veces me pregunto como serán las evoluciones de Combusken, Frogadier y Fletchinder, según me había dicho mi padre sus evoluciones eran imponentes, pero era algo que no quería imaginar en ese momento, tal vez Mewtwo me tendía una trampa con una visión o algo parecido.

Yo continuaba detrás de Alegrin y Empoleon, esos dos parecían no cansarse o esa era mi impresión hasta que Alegrin cayó de espaldas sobre la nieve, pensé que se había desmayado pero solamente se había acostado a descansar.
– Eh Kip, ¿No estás cansado?
– ¿Es enserio Alegrin? te vengo diciendo desde hace tres horas que debemos descansar
– ¿Ah si? Lo siento, no te había oído… estaba distraído con Empoleon
– No me vengas con eso Alegrin, se que tu Pokémon es genial (en realidad era muy imponente) pero enserio hay que preocuparnos un poco mas por nosotros también.
– Bueno si, tienes razón creo que nos vendría bien un descanso, ¿te parece bien en ese espacio de ahí?. Hasta hay un tocón para sentarnos!
– !Es cierto! Tienes buena vista Alegrin, déjame felicitarte, sin embargo creo que debemos usar nuestros Pokémon para que el lugar parezca un poco mas decente
– !Si tienes razón!

Y así fue como nuestros Pokémon adecuaron el lugar de una forma rápida y sin complicaciones, también armamos una tienda improvisada además con la ayuda de Combusken y Fletchinder pusimos una fogata para poder cocer y calentar nuestras provisiones. La comida estaba lista para ser servida y no se me ocurrió mejor lugar que usar el tocón como mesa así que me dirigí ahí y puse la comida pero me llevé una sorpresa


– Alegrin… tienes que ver esto.
– ¿Qué cosa?
– Esto… ven rápido o desaparecerá!. Alegrin dejó todo lo que estaba haciendo y fue enseguida hacia el tocón
– !Oh! !Un Pokémon! ¿Cuál es?
– Pues parece un Cyndaquil, según tengo entendido viven en madrigueras pero ¿qué hace éste aquí?
– Me lo preguntas a mi… acabo de preguntarte de que especie es ¿cómo sabría yo lo que hace él aquí?
– …
– Bueno ¿qué hacemos con el Kip?
– Sacarlo de ahí creo que sería lo más adecuado ¿no?



Sacamos al Pokémon del tocón y toda nuestra atención incluida la de nuestros Pokémon se dirigió hacia Cyndaquil, no tenía buen aspecto pues generalmente son de color negro pero éste estaba un poco gris, nuestras teorías no nos daban la razón sobre lo que pudiera pasarle al Pokémon pero todo sugería que estaba con frío, pero eso no tenía sentido porque el clima de la Montaña estaba de los mas fresco, uno podía estar sin unas dos chompas encima y no sentía frío.
Alegrin sugirió darle de comer pero el Pokémon no respondía, también pensamos que podría estar muerto pero su respiración entre cortada se oía claramente. Finalmente a Alegrin y a mi se nos ocurrió una idea al mismo tiempo: ¿ Y si lo lanzamos a la fogata?
Si… ¿por qué no lanzar a un Pokémon de tipo fuego a una fogata?. Sin dudarlo dos veces Alegrin le ordenó a Empoleon hacer un agujero con sus poderosas aletas/brazos mientras el resto de Pokémon traían cosas para poner dentro, finalmente pusimos al pequeño dentro del agujero, después Combusken y Fletchinder usaron Pirotecnia y Ascuas respectivamente.



Parecía que a Cyndaquil le hacía bien así que seguimos hasta que vimos que despertó, parecía que mejoró pero no del todo…Su aspecto aún daba mucho que desear, además mis Pokémon no podrían darle fuego todo el tiempo...
Alegrin y yo hicimos un plan de cuidados con el Pokémon, nos turnaríamos para brindarle calor junto con Combusken y Fletchinder. Levantamos el campamento improvisado y seguimos con nuestro camino hacia la cima, de repente Alegrin soltó algo que me dejó intranquilo

– Kip, y si ¿este Cyndaquil es una trampa de Mewtwo?



Equipo Pokémon











Lvl - 28

Lvl - 28

Lvl - 22

Lvl - 14

Lvl - 5

Lvl - 11

Nivel Promedio: 18


Terminal Global
Guarderias | Intercambios | Eventos


ACADEMIA
#65
Team:

















[28][19][15][13]
Promedio: 18





Despues de mi combate y mi reciente captura de ese Machop decidí llamarlos Saki, al parecer es un buen pokémon y es muy fuerte, comencé a buscar un lugar donde poder descansar, en ese instante puedo escuchar una voz hablar pero no reconozco de quién es, no le tomó mucha importancia, yo solo tengo una meta en común y es derrotar a Mewtwo, continuo mi camino por un largo rato hasta que veo una pequeña flama en una roca de hielo, me acerco a ella y puedo escuchar como llora un pequeño pokémon, al parecer es un Charmander y parece de verdad muy triste, [¿Quien lo habrá abandonado aquí?] esa pregunta pasa por mi mente, entonces me acerco a el y le acaricio su cabeza, Char tambien decide acercarse a el y lo abraza, parece que Char ya a ser un Charmeleon quiere cuidar de este pequeñín, comienza a platicar pero obviamente no entiendo nada, en lo que Char esta con su nuevo amigo yo saco un poco de alimento para pokémon que traía guardado y se lo doy mientras esta a lado de Char.

-Bueno amiguito hace mucho frío aqui y parece que no hay nadie que te cuide, ¡no te preocupes, con gusto mis pokémon y yo te cuidaremos! [Le digo esto con una sonrisa].

Char y yo esperamos a que el pequeño Charmander termine de comer para continuar con nuestro camino ya que es largo, tal vez encontremos a su entrenador, aunque lo primero que haré si lo veo es darle un golpe tan fuerte que jamás en su vida va a sentir tanto dolor.
El pequeño Charmander ha terminado de comer y así es como seguimos nuestra aventura con un nuevo amigo.





#66
pkmn-eevee color-shiny(9) :280:(10) pkmn-growlithe color-shiny(22) :116:(20) :397:(21):388:(25)
Nivel promedio -18-

Desde que comencé esta aventura, he avanzado escalando bastante, a cada paso costaba respirar por el esfuerzo y la altura a la que ya me encontraba. Desde donde estaba, tenía una vista panorámica excepcional, era un hermoso paisaje, cuando pude ver como las tiendas que estaban en la base fueron arrasadas y aplastadas por una avalancha. Esperaba que en ese momento nadie estuviera ahí en el momento de la avalancha. Pero se sentía algo raro en el ambiente, y no era por la altura.

- “Increíble”- de repente escuche una voz en mi cabeza.- “No puedo creer que les esté dando una oportunidad”.

Hubo un silencio. Solo se escuchaba la nieve caer y el viento de la altura. La voz parecía haber desaparecido, no sabía se era mi imaginación o era en realidad la voz de Mewtwo. Aunque algo era claro, sonaba a la misma voz que escuche el día de la explosión.

Avance, pero aun con la idea de que fue lo que escuche, si fue él o mi imaginación. A medida que progresaba, el frío me ralentizaba, el viento me helaba, aunque llevara ropa para la ocasión, cada vez resultaba complicado, se me empezaba a entumecer todo el cuerpo. Pensando en la manera de calentarme para recuperar fuerzas, pude ver a un Chimchar malherido que abrazaba a una baya como si fuera más preciada que su vida. Era raro ver a este pokemon en este lugar, estaba muy lejos de su habitat, no sabía si era un plan de Mewtwo o fue arrastrado por un gran ave hasta ese lugar.

No quise pensarlo mucho, así que fui a ver al chimchar, estaba lastimado, le tendí la mano para ayudarlo y como señal que venía en son de paz.



Me golpeo la mano, pensó que le iba a quitar su baya, pero el viento golpeaba con más fuerza y el pobre chimchar tiritaba con más fuerza, me puse ver en los alrededores por si encontraba algo con que ayudarlo, lo que pude divisar, es que había una cueva cerca. Lleve al chimchar que se había desmayado por el frío y arme una fogata lo más rápido posible. Para evitar que sufriera y/o muriera de hipotermia.

Estuve todo el rato cerca para ver que la condición del pokemon estuviera mejor, había mejorado su color de piel, me recosté al ver que estaba mejor, para descansar, no se cuanto tiempo me quede dormido, pero al despertar mi sorpresa fue, que el chimchar estaba a mi lado, como queriendo agradecerme me brindo su calor también. Al despertarse, abrí una de las latas de comida que llevaba y lo repartí a medias con él, también le di unos caramelos que llevaba para en casos de tener un bajón de azúcar. Nos quedamos en la cueva, hasta que la tormenta pasara.
#67




Capítulo 3 — Una llama de esperanza



se me parte el corazón de solo verlo :'(

Equipo I
@Braixx | @Alegrin | @Photolinkeeper. | @yyaob



Eliott y yo aún seguíamos caminando por la cueva dentro de la montaña, no sentiamos más seguros aquí dentro que afuera en la intemperie totalmente expuestos.

Cobarde pensé ¿Porqué pienso así? Fácil, yo no estoy pensando, al menos no conscientemente. Eres simplemente basura humana, sonaba su voz en mi cabeza. Al principio pensé que solo eran pensamientos pesimistas míos, pero después se fueron intensificando.

Increíble, no puedo creer que de verdad les estoy dando una oportunidad.

La voz no dejaba de hablar en mi cabeza y aunque intentara ignorarla, esta conseguía infiltrarse en cada uno de mis pensamientos y contaminarlos como una gota de tinta en el agua.

[SPOILER="Imagen ilustrativa [?]"]
[/SPOILER]

Me llevé las manos a la cabeza como si con pudiera detener a la voz, pero lo único que conseguí fue perder el equilibrio y casi caerme al suelo al tropezar con una piedra en el camino. Charmeleon en un rápido movimiento se adelantó a los hecho y me sostuvo apoyando mi cuerpo sobre el suyo antes de caer.

Me incorporé con la ayuda de Charmeleon, mientras lo hacia pude apreciar la faz preocupada que tenia mi pokemon.

Que ingenuo, de verdad le importas. Me causan repugnancia

—¡¡Ya cállate!! —le grité a la nada, pero entonces recordé que estaba aquí con Eliott. Busqué a mi amigo por todas partes pero no lo encontré. Agradecí internamente que no me encontrara desvariando, pero a la vez me preocupaba que no estuviera a mi lado.

Divide y vencerás, recuerda, divide y vencerás.

Eso es lo quieres ¿Cierto? le dije mentalmente a la voz, aunque puede que esté loco por pensar que le causaré la misma molestia que el me causa. La voz comenzó a reírse de mí.

Desquiciarte es tan fácil humano...

Para mi buena fortuna la voz al fin se cayó, ahora debía encontrar a Eliott. Miré a mi alrededor esperando ver alguna señal suya pero nada. Estaba a punto de buscarlo a gritos cuando una voz se me adelantó.

—¡Noah! —dijo Eliott apareciendo de no se donde. Detrás de él venían su Fennekin y un pokemon extra. Vi a Eliott como preguntándole por el pokemon, pero al parecer no capto la idea, al final disidí dejarlo pasar, él me lo diría después.

Sigue repitiéndote eso, pero en el fondo sabes que no confía ni un poco en ti

—Esta haciendo mucho frio. —dije abrazándome los brazos, el cansancio mental me estaba matando, necesitaba descansar y callar la voz de mi cabeza.

—Tienes razón, hemos caminado por horas. —dijo Eliott sentándose en el suelo terroso de la cueva. Con ayuda de nuestros pokemon hicimos una fogata con envoltorios y restos que teníamos en nuestras mochilas, comimos y descansamos un poco.

Eliott seguía sin decir nada sobre el pokemon y yo seguía ignorando su existencia.

Tontos humanos, a veces son tan ingenuos que se dejan engatusar por una mirada inocente e inofensiva.

Y tu eres aun más ingenuo por subestimarnos sin siquiera conocernos.

—¡Continuemos! —dije levantándome, mientras más rápido lleguemos, más rápido callaría a esa voz en mi cabeza.

—Noah... —dijo Eliott dudando.

—¿Si? —le respondí tranquilamente.

—Hay algo que quiero decirte. —habló Eliott nervioso, parecía un niño pequeño tratando de confesarle a su papá que rompió la ventana de un pelotazo.

—Dime. —le dije de la manera más condescendiente que podía, quería que se sintiera más tranquilo y confiara un poco más.

—Veras... hace unos momentos me encontré a un pokemon abandonado, no sabia que hacer, el se veía muy mal y decidí ayudarlo y traerlo con nosotros. Se que estamos algo necesitados de provisiones pero no podía dejarlo abandonado y...

—¡Ya lo sabia Eliott! —Le corte antes de que le diera un infarto, me acerqué al pokemon que resultó ser un Tepig que se veía muy delgado para ser un Tepig, aunque eso no le quitaba lo adorable.

Ingenuos e Idiotas

Mira como te ignoro Mewtwo

Eliott sostenía al Tepig como si su vida dependiera de ello. No era buena idea encariñarse, pues aunque intentara negarlo, todo en mi mente me decía que este Tepig era una trampa, y aun si no lo era, seguramente tendría un entrenador buscándolo preocupado. Simplemente no tenia las agallas para decírselo Eliott.

Cobarde, mil y una veces cobarde

Pero... ¿Qué le diría? Hey Eliott, arroja a ese Tepig a un precipicio porque la voz desquiciada de un legendario en mi mente insinúa que es una trampa. Si claro sonaba muy lógico. Pensaría que perdí el juicio. Estaba tan sumido en mis pensamientos que seguramente se debía notar en mi rostro pues Eliott me miraba de una forma extraña, como si intentara averiguar que es lo que pasara por mi cabeza. Tal vez debería olvidar todos estos pensamientos y seguir avanzando.

Pides confianza cuando no confías ni en tu propia sombra, quien te entiende humano insignificante.

Seguimos caminado un rato más por la cueva hasta que al fin encontramos la salida. Charmeleon se había unido al Tepig para brindarle un poco del calor de su cuerpo y Fennekin no se separaba de su lado haciéndole compañía.

La gran ventisca había amainado y hasta me arriesgaría a decir que estaba hasta templado. Una pequeña columna de humo se levantaba a unos cuantos metros, era una fogata que había terminado por consumirse, habían restos de alimento y todavía se sentía cálido. Alguien debería estar cerca todavía.

—Eliott, alguien debe estar cerca.

—Avancemos rápido a ver si los alcanzamos. —dijo mientras se ponía a seguir un rastro de tierra despejada. ¿Que acaso tenían una máquina quitanieves?

A la distancia dos figuras estaban caminando. Eran Kip y Alegrin acompañados de un Empoleon que hacia las veces de guía/despejador del camino, un Combusken, un Frogadier y un Fletchinder que los sobrevolaba de cerca.

—¡Alegrin! ¡Kip! —Se apresuró a llamarlos Eliott. Yo y Charmeleon le seguimos el paso acercándonos a los chicos.

—¡Son Noah y Eliott! —Se apresuró a decir Alegrin y en un santiamén ya estábamos todos reunidos y entonces lo vi.

La sonrisa se borro de mi rostro. Eliott carga entre sus brazos a un Tepig que aunque contento se veía famélico y Kip tenia a un Cyndaquil que se veía extrañamente gris para su especie, parecía un fantasma desnutrido. Una estruendosa risa sonaba en mi cabeza y ahora estaba convencido de que todo esto era una jodida trampa.

¡jajaja Idiotas!




#Creo que a estas alturas ya captaron lo que son las cursivas (si es que las notan) si no, pues así es como pongo la voz de Mewtwo


I am nobody, but nobody is perfect, therefore I am perfect.
#68
Escalar la montaña si que es divertido, vientos helados a mi izquierda, vientos helados a mi derecha, y posiblemente una gran variedad de pokemon enviados por el segundón ese para matarme, nada podría ser mejor. Para colorear la situación, era muy probable que dentro de poco carbink no pudiera ayudarme con sus pantallas de luz. Lamentablemente para el mundo, soy muy amargado, y no quería seguir con esa diversión, por lo que me puse a buscar alternativas, ya sea algún lugar para refugiarme o alguna otra alternativa. Por suerte, tras un rato buscando, gracias a sneasel nuestro buen acróbata de montaña, pudimos encontrar una cueva, la cual supuse por el ruido y la corriente de aire, nos llevaría mas arriba.
Descansamos unos diez minutos, pues todos nos habíamos esforzado para evitar una catástrofe. Tras tomar una linterna de bolsillo de mi campera, nos adentramos a las penumbras de la misma. Conforme íbamos avanzando, ciertos ruidos se volvían mas fuertes. Algunos eran gemidos, otros eran pasos, y de suerte ninguna explosión. Finalmente, pudimos ver una luz en la lejanía, no era la del sol, pues estaba teñida de un fuerte naranja. Advirtiendo a mi equipo de la situación, los deje a la espera, y con fennekin me fui encaminado al lugar.
¿Que puede ser mejor que una tormenta glacial mientras se sube una montaña? Sencillo, una tormenta de fuego mientras se avanza por una cueva. Esto parecía un nivel de lava del Rayman 2, columnas e hileras de fuego nos impedían el paso. Llame a carbink para que una vez mas nos protegiera con sus pantallas de luz. Avanzamos sin temor hasta llegar al final, para encontrarnos irónicamente con un pequeño demasiado asustado. Era un cerdito, posiblemente un tepig, el cual había sido herido de gravedad, y que no quería que nadie se le acerque. El pobre no dejaba de lanzar fuego a través de un agujero en la pared, un conducto de túneles que generaba los obstáculos de antes. Le hice señas para que parase de arrojar fuego. Sorpresivamente se dio media vuelta, pero sin dejar su ascuas de lado, ante la sorpresa nos ocultamos tras una roca. O el pobre no era muy sociable, o era medio tonto, en cualquier caso, yo no quería estar en frente suyo. Para terminar con el sufrimiento del pobre, pues claramente se estaba asfixiando de tanto exhalar, fennekin lo durmió con su hipnosis.
Ya dormido, dejo su ataque incesante y procedí acercándome a el. A su lado se podía ver una pila de rocas apiladas, un intento de refugio que no duro mucho y cayo. Me agache para ver al pobre cerdito de cerca, y efectivamente era un tepig, y bastante dañado. El pobre tenia una lastimadura acompañada de una pequeña roca dentro de uno de sus orificios nasales, probablemente el mismo pensaba que se trataba de una basurita e intento quemarla con fuego, por eso es que no se detuvo. Ademas de eso, tenia múltiples cortes en sus patas, originados posiblemente de las rocas, e inexplicablemente una de ellas también tenia marcas de dientes. Me asome un poco para ver como estaba la situación, y efectivamente al pobre le faltaba un pedazo de muslo, el cual era sustituido por una hermosa mancha de sangre coagulada. Lamentablemente, no soy un mago, y no puedo devolverle el musculo faltante al pobre Tepig.House, pero lo que si puedo hacer es pedirle a Fennekin que haga un deseo, para reponer las fuerzas del tepig y así recuperar su salud, ademas de cerrar un poco su herida. Estando ya fuera de peligro, también llame al resto de mi equipo para ayudar a armar un "Picnic". Estábamos agotados de la montaña, y el tepig se encontraba en mal estado, lo mas inteligente era quedarnos al menos hasta que despertase y pudiésemos darle suficiente comida. Fennekin prendió una fogata, Cottonee me dio suficientes bayas como para una merienda (Recordatorio, su nube es demasiado útil como mochila, y para llevar comida), sneasel como siempre con mucha energía, se fue a revisar el área y al rato volvió, por ultimo carbink tan simplemente se quedo inmóvil, pues no podía ayudar con mucho y era nuestra clave para poder terminar de subir la montaña, por lo que era mejor que estuviera con el mejor de los estados.
Tras unos minutos de espera, tepig despertó. Para evitar que reaccionara de forma agresiva al ver otra gente, puse bayas en frente suyo, para que se distrajera con ellas y me permitiera presentarnos debidamente. Al final no fue mucho problema pues estaba muy agradecido de la ayuda que le habíamos brindado. Nos quedamos allí un rato y le hicimos compaña, pero la montaña nos llama, y debíamos partir a la cima. Como es costumbre en mi, le pregunte a "House" si quería venir con nosotros, y para su suerte dijo que si. El "para su suerte" es haciendo énfasis a la posibilidad de que el predador que le hizo esa herida volviese, pues yo podía protegerlo en futuros ataques, pero solo si permanecía con migo.
Usando a House y a sneasel como guías, nos dirigimos a lo que parecía ser la salida de la cueva, acercándonos cada vez mas al clon ese feo y violeta.


La lanza forjada, con mil años de trabajo arduo.
La lanza que surcó los cielos, y acabó con la tiranía de los poderosos.
¡Millenium Lónginus!

#69
Una llama de Esperanza


Seguia subiendo la montaña, el viento gélido cada ves era más insoportable, la voz en mi cabeza dejó de sonar. Sin duda era igual a la que escuché en el comedor la primera vez. Había descansado un rato cuando aparecieron unos rayos de sol, eran muy reconfortante sentir el calor en mi rostro, pero ahora los vientos azotaban con más fuerza y el frío cada vez se ponía peor.

Subiendo llegué a una parte media plana de la montaña donde había un árbol muerto y un arbusto seco en la base del árbol. Eso me hizo cuestionar sobre el clima que me encontraba. ¿Tal vez Mewtwo este causando todo esto? Si continua con este clima, todo el Bosque moriría.

Avanzando lentamente por la pequeña planicie cubierta de nieve vi una pequeña sombra con una pequeña luz al lado del arbusto seco, era un Chimchar, quien al notar que me acercaba saltó apresuradamente sobre el arbol muerto sosteniendo un objeto, era una baya. Mire a los alrededores, no había ningún entrenador.


-"Uno no ve un Chimchar salvaje todos los días" - Pensé - "Sería bueno tenerlo en mi equipo"

Estaba preparandome para poder atraparlo cuando vi que en su rostro expresaba ira y temor, las mismas expresiones que el Machop y el Cryogonal. Me di cuenta que tal vez este pequeño no sabía donde podría ir y lo único que le quedaba era la Baya que abrazaba. Estando a la interperie era muy posible de que muriese en poco tiempo, me le acerqué despacio y Chimchar no tenía a donde ir, revisé mi mochila y le di un poco de la poca agua que tenía de por si. Los vientos gélidos que azotaban se detuvieron.

-"Ojalá haya un manantial o algo así más arriba " - Pensaba mientras le servía un poco a Chimchar.

Acto seguido saqué a Cyndaquil para que Chimchar entrase en confianza y supiera que no le haría daño. Cyndaquil se le acercó y empezaron a hablar. El Chimchar, desconfiado aún, dejó su Baya atrás y se me acercó. Le di de beber y le señalé el camino por donde había subido. Pasado unos minutos decidí continuar mi viaje, Chimchar ya estaba más calmado y Cyndaquil estaba de nuevo en su Pokéball. Chimchar saltó a mi cuello para abrazarme.

-Suerte, monito - le dije.

Saltó de nuevo al piso y fue a buscar su Baya, después, mientras subia vi que Chimchar empezó a bajar por la montaña. Me preguntaba si Mewtwo sabía que lo que estaba haciendo no solo nos afectaba a los humanos, sino también a los Pokémon de esta zona. Ojalá pueda hablar con él. Los vientos gélidos empezaron a soplar fuertemente de nuevo, tal vez si sabía lo que pasaba a su alrededor.

Equipo de evento:
pkmn-cyndaquil [11] - pkmn-starly [10]
Academia Pokémon
Inventario - Cronología




#70

7.-Una llama de esperanza

7.-Una llama de esperanza

@thaigax

Después de mi ardua batalla por fin pude capturar a dos pokemons, y fue espléndido después de que estuvieron un rato fuera lunatone y solrock resultaron ser pokemons muy nobles y que solo estaban asustados, y no me resultaba raro por que mas adelante se veian unas rocas que parecían volar, no creo que eso se deba a un fenómeno climatológico digo eh visto cosas volar por tormentas y tornados pero nada como lo que estaba pasando más lejos en la montaña, la tormenta se había hecho mas fuerte asi que decidi irme por el camino de la cueva y no perderme, digo que podría pasar tenía de mi lado a torchic y a solrock y a lunatone. Pero antes decidí pasar por unas ramitas más por si necesitaba hacer una fogata más adelante dentro de la cueva, en mi camino para conseguir mis ramitas me tope con una agradable entrenadora que se encontraba por ahí, ella se llamaba Lisa ( @Lisacabot ), no pudo evitar darse cuenta que conmigo venía un lunatone, se mostró más emocionada de lo que esperaba, al parecer ella quería desde hace mucho un lunatone, y inmediatamente me ofreció cambiarlo por un growlithe, a pesar de que no quería separar a lunatone y a solrock, pensé en que sería mejor que lunatone estuviera con un entrenador más experimentado que yo, y solrock pensaba lo mismo que yo, así que acepte su cambio, cuando hicimos el cambio me regrese a mi búsqueda de ramitas, y proseguí a mi camino hacia la cueva, ya dentro decidí soltar a growlithe para que caminara con nosotros, y cuando lo suelto de su pokebola era un growlithe amarillo y eso me emocionó mucho ya que al parecer era un raro growlithe shiny, y no solo eso se veía como un super perro leal y feliz inmediatamente recibió con felicidad a sus nuevos compañeros.

-wow miren chicos es un growlithe amarillo parece que brilla como el sol- solrock solto una risita burlona como diciendo “ja yo si soy como el sol”.

De la nada una voz misteriosa sonó en mi cabeza “Increíble”, esa voz se escuchaba como un taladro dentro de mi cabeza, “No puedo creer que les esté dando una oportunidad”.

-aaaaaag maldición que fue eso?- solo se escuchaba el sonido del viento entrando por la cueva.

-chicos escucharon eso?- mis pokes no habían escuchado nada de lo que dijo esa voz, a lo cual solo me vieron confundidos y con cara de que estaba loco o que ya me había afectado caminar tanto tiempo dentro de la cueva.

Después de un rato de caminar por la cueva, no dejaba de pensar a qué se refería esa voz, y que seguramente quien lo dijo fue ese chango pelon, usando su telequinesis, aun asi segui mi camino por la cueva hasta que encontré una salida, solo podía pensar en el alivio que sentí cuando por fin vi la poca luz que daba en el exterior, decidí descansar un poco ya que growlithe y torchic se veían cansados, solrock iba bomba ya que el levita y pues casi ni se cansa, después de acomodar un poco las cosas y hacer una nueva fogata con las ramitas que previamente había recogido, decidí darles un poco de comida a los chicos ya que no teníamos mucha, y teníamos que racionarla un poco.

Pasó el tiempo y solo se escuchaba el aire que se hacia mas fuerte a medida que subíamos por la montaña, ya que al parecer la ruta de las cuevas internas nos sacó bastante arriba de la montaña, convenientemente al lado de un sendero que parecía seguir hasta la cima de la montaña, pero aun así faltaba un buen tramo.

de la nada el silencio se rompió por el llanto de un pokemon, decidí salir corriendo junto con los demás para ver qué había pasado, más adentro por el sendero había un pequeño charmander llorando parecía que la tormenta le había pegado muy fuerte, ya que su llama estaba muy pequeña, no lo pensé dos veces y me quite mi chamarra y corrí hacia el.

-rápido torchic necesito que le des de tu calor y tu tambien growlithe tenemos que ayudarlo a como dé lugar-el charmander me vio y trató de huir pero estaba muy débil para poder moverse, así que se desmallo aproveche el momento y lo agarre con mi chamarra y rapidamente me dirigi a la cueva donde aun estaba mi fogata, le di agua y un poco de comida, después de un rato se desperto, se veia mejor pero se asusto mucho porque vio varios pokemons y un humano parecía muy asustado de los humanos y en general de todo, y lo entiendo no todos los días pasan catástrofes sobrenaturales de rocas voladoras, después de ver que mis pokes no se asustaban de mi comprendió un poco pero pero aún nos tenía miedo.

-tranquilo ahora estás entre amigos- le dije mientras le respondía con una gran sonrisa, -ten un poco más de comida no es mucho pero tu lo necesitas- el se acercó un poco temeroso pero al final se acercó un poco mas hacia mi y se recostó un poco cerca de todos nosotros, para ganar un poco de calor.
#71







Equipo V:
@Matthew Crown

pkmn-swampert(40)pkmn-talonflame(40)pkmn-banette(39)pkmn-noibat(36/Rep.Exp)pkmn-scraggy(32)pkmn-elekid(26/Huevo Suerte)

— Promedio: 33 —




Los lúgubres y fríos túneles que componían aquella extraña cueva se hacían cada vez más estrechos a medida que avanzábamos hacia adelante, esperando encontrar un rayo de luz proveniente del exterior. A pesar del silencio no estaban solos; podían sentir el gélido aliento de las criaturas que en la oscuridad aguardaban pacientes, esperando el más mínimo movimiento brusco para atacar. Matthew caminaba junto a su Jolteon iluminando el paso, mientras la muchacha distraída revisaba cada rincón de las paredes rocosas esperando encontrar algo. Su imprudencia podía llegar a causar grandes problemas pues, como una persona un tanto extraña, parecía no temerle a las situaciones de peligro extremo, sino todo lo contrario.

«Increíble…» una voz en su cabeza resonó «No puedo creer que les esté dando una oportunidad». Aquello parecía una burla, algo que a la joven no le agradaba. Su Banette, en cambio, soltó una leve risa en respuesta a la frase escuchada, solo para ser interrumpido por la mirada seria que su dueña enojada le había dado. «¡Maldito inútil!» exclamó repentinamente, llamando la atención de su compañero estudiante. Si había algo que no le agradaba era la soberbia y el egocentrismo que otros podrían llegar a demostrarle; su personalidad ya era demasiado explosiva para soportar las provocaciones de una criatura. Pero el enojo desapareció cuando Matthew encontró lo que parecía ser un pequeño Pokémon asustado y un tanto débil.

«Qué pérdida de tiempo… ¿No pensarás ayudarlo?» preguntó a su compañero, que había tomado la iniciativa acercándose al inicial.



#72

¡Una llama de esperanza!

¡Una llama de esperanza!

Equipo VI
@Ginna
Mi equipo
pkmn-frogadierlvl25 pkmn-sylveon color-shinylvl26 pkmn-masquerainlvl22 pkmn-kirlialvl24 pkmn-pidgeottolvl24 pkmn-goomylvl25
Nivel promedio 24


Nuestros pokemon nos alertaban de algo, que no sabíamos de que se trataba; Umbreon y Frogadier comenzaron a correr entre los cristales hacia el otro extremo del domo donde nos encontrábamos y quedándonos sin mas opciones ya que Umbreon era nuestra única fuente de luz no nos queda mas que seguirlos a donde sea que estuvieran corriendo.

— ¡Umbreon!, ¿a donde vas? — escucho a Ginna gritar a su pokémon.

— ¡Frogadier! — no podia mas que correr torpemente, evitando a toda costa tropezar y caer.

Luego de unos momentos corriendo detrás de nuestros pokémon estos había llegado a lo que parecía un pequeño derrumbe dentro de la cuevas; parecía que bloqueaba otro pasadizo de las cuevas, el Umbreon de Ginna apuntaba con su luz un punto especifico debajo de las rocas desprendidas y al posar nuestra vista ahí nos sorprende ver un pokémon gato de color negro y rojo con una de sus patas siendo aplastada por una de las rocas.

— ¡Cielos!, tranquilo pequeño te ayudaremos — digo acercándome a donde se encontraba el pequeño pokémon, pero al sentirme muy cerca de el este me había gruñido y atacado con una llamarada; pero gracias a mi Frogadier que mas rápido que perezoso me aparto antes de recibir algún daño.

— Parece que no le agrada mucho nuestra presencia, y debe de estar estresado al sentirse desprotegido — dice Ginna analizando la situación del pokémon.

— A todo esto... ¿de pokemon se trata? nunca lo había visto — le pregunto a mi compañera mientras nos sentábamos cerca del lastimado pokémon, teníamos que ganar su confianza primero para acercarnos.

— pues... ¿no lo sé? — dice ella mas para si misma que una respuesta a mi pregunta.

— ...yo tampoco se cual es — podia ver como Frogadier se había sentado a mi lado y Umbreon junto a su entrenadora, tomando mi mochila saco algunas galletas las cuales reparto entre todos y susurrando a Frogadier que le entregue una al desconocido pokémon. Este me hace caso y tomando una galleta se acerca al gato de fuego que al principio se había puesto a la defensiva pero al ver que era un pokémon el que se acercaba se tranquilizo, Frogadier hablo con él un momento y pude ver con una sonrisa como el pequeño se había comido la galleta y Frogadier regresaba a por otra para darle más.

Habían pasado mas o menos como 20 minutos en los que Frogadier alimento y dio de beber al gato, para después regresar junto a mi y tomándome de la ropa me jala sin ningún respeto por ser su entrenadora, llevándome junto al pequeño que se veía mas relajado al ver que no le haríamos nada y al contrario le dimos de comer, pude acercarme y acariciar suavemente sus bigotes.

— Tranquilo, te ayudare — le digo para alejarme un poco, y sacando una pokeball de mis bolsillos dejo salir a Kirlia de esta — Kirlia, ¿puedes mover la roca que le atrapa? — este asintió y con sus poderes Psíquicos levanto la roca para colocarla a un lado liberando así al Gato; acercándome a el lo tomo en mis brazos con cuidado regresando donde antes estaba sentada frente a Ginna.

— Hay que curarlo — dice ella mientras buscaba las cosas pertinentes para la tarea.
#73
:253: (17) :662: (22) :050: (18) :098: (18) :127: (18) :122: (19) :255: (Acompañante)
Nivel promedio: 18.66

Era un nuevo día en este intenso viaje a las Montañas Negras, cada vez nos encontrábamos más cerca de nuestro objetivo, sin embargo, la situación era muy diferente a la que imaginaba. Mis compañeros no pudieron vencer a la horda de Carbink que nos habíamos encontrado, tuve que derrotarlos por mi cuenta y eso debilitó bastante al equipo, aunque nada de consideración. A causa de esto, mis compañeros tuvieron que regresar a la Academia Pokémon, dejandome solo en este viaje, ahora tenía que tener extremo cuidado, pues si algo me sucedía, nadie se enteraría.
El transcurso de la travesía había ocurrido con relativa calma el día de hoy, tormentas de nivece comunes que pueden calar los huesos no fueron tanto impedimento, con la ayuda de Fletchinder podía atenuar un poco el frío intenso. Parecía que sería un día en el cual podría avanzar sin ningun impedimento, sin embargo, justo en ese momento en el que me imaginaba ese escenario, se escucha a los lejos un leve ruido. Al principio no le presté importancia, pensaba que sería por cuestión del viento, sin embargo, el ruido volvió a sonar y esta vez más fuerte.
Eran ruidos, no palabras, podría tratarse de un Pokémon o de algún objeto que se esté moviendo. Para apoyar en la búsqueda, que era un poco dificil en medio de una tormenta de nieve, le pedí a Fletchinder sobrevolara la zona para intentar encontrar la fuente emisora de ruido. Fue entonces cuando, luego de un par de minutos, Fletchinder llamó mi atención desde donde se encontraba indicándome el camino para pder encontrar la causa de aquel peculiar sonido. Cuando llegue al lugar, pude constatar que quien emitía el ruido era un Torchic pequeño y asustado, que se hayaba inmóvil en el suelo. No tengo idea de por que un Pokémon de tipo fuego estaría en medio de una montaña nevada como si lo hubiesen abandonado, sin embargo no era momento para poner a pensar en eso, lo importante era buscar refugio. De esta forma, con el Torchic en brazos y con Fletchinder como guía, conseguimos llegar a una pequeña caverna en una de las laderas de la montaña. Ahí, Fletchinder se encargo de calentar el cuerpo de Torchic para que pudiese posteriormente mantener el calor corporal por cuenta propia. Cuando Torchic mejoró un poco y pudo empezar a moverse libremente, parecía un Pokémon bastante determinado y un poco apresurado. Por alguna razón, por cuenta propia quizo salir de la caverna e intentar seguir escalando. Fue en ese momento cuando comprendí que por alguna extraña razón, Torchic parecía querer llegar también a las Montañas Negras, así que le ofrecí mi compañía en el trayecto rumbo a ese sitio, puesto que la unión hace la fuerza, y alegremente Torchic aceptó, subiendo a mi hombro como en su momento lo hacía Treecko. Ahora, con un nuevo compañero y las energías restauradas, continuamos escalando, que cada vez faltaba menos.
Academia Pokémon: Cronología / Inventario

Odisea Pokémon: Índice & Datos

#74






Al ver entrar a Lizzy en la cueva con el Cyndaquil en sus ultimas, las dos chicas se pusieron de pie y fueron a ver que le pasaba. El Pokémon topo estaba muerto de frío, así que lo primero que hicieron fue sacar todos los Pokémon de fuego para que le diera calor. Gracias a la habilidad de Nature, todos pudieron hacer que se recuperara antes del frío.

Una vez vieron que el Pokémon podía moverse, le dieron agua y unas pocas bayas. Al principio fue reticente, pero al final claudicó y se tomó lo que le dieron. Al final, el joven topo acabó dormida cerca del Quilava de Lizzy, quien parecía dispuesto a cuidarlo.

- Pero que haremos con el -comentaba Karla-. Estamos demasiado lejos como para volver y no se si aguantará el viaje...

- Quizás se le a perdido algún estudiante -comentó Aurora fatalista.

- En tal caso, mataré al entrenador por tal descuido -espetó feroz Lizzy.

- Entonces, mejor nos lo llevamos con nosotras -dijo Karla mientras se ponían de pié para irse-. Nos lo iremos turnando, para no cansarnos.

- Dármelo a mi -Aurora cogió al dormido Cyndaquil y se lo sujetó bien bajo toda la ropa de abrigo-. Empiezo yo, que continúe Karla y por ultimo Lizzy, ya que fue quien lo ha trajo ahora. Así aguantaremos hasta la cueva.

Las chicas salieron de la cueva, con el Pokémon protegido. No sabían de quien sería, pero de seguro que se llevaba una regañina.







Aurora Skov

Academia Pokémon

Cronología
& Inventario
Nyxeria Anubis

:131: Odisea Pokémon :131:

Índice y Datos



#75
Matthew Crown & Emmeline Finnigan

:715: [48] :003: [32] :662: [25] :350: [25] :135: [10] :280: [9]
— Promedio: 25 —


Fruncí el ceño ante la frase de Emmeline, aunque no en señal de ira, sino de confusión. ¿Yo también pensaba así? ¿Abandonaría a un Pokemon por no ser lo suficiente fuerte? Entonces, ¿tenía razón aquel Pokemon? Quizá todo este tiempo él había estado en lo correcto, yo había estado usando a los Pokemon como esclavos, sin un lazo afectivo real...

No le respondí a mi compañera, en cambio, me quité el abrigo y los guantes para dejarlos a un lado. El pequeño Pokemon, desconocido para mí hasta el momento, tenía una de sus pequeñas patas atrapada bajo el peso de una roca. Aún en la oscuridad pude darme cuenta de que se trataba de un gato, debido a sus maullidos de dolor. Si me tardaba un poco más en liberarlo, aquel pequeño podría perder su extremidad para siempre... Y si no lo hubieramos encontrado, habría muerto de hambre o de sed en poco tiempo.

Liberé a Ivysaur mientras me corría las mangas de la camisa hacia atrás, con mi situación económica no era muy conveniente arruinar el único cambio de uniforme que tenía.

—Ayúdame, Swamp —le dije, insinuándole que usara su látigo cepa para levantar la gran roca, la cual yo intentaría levantar por el lado opuesto.

Hicimos un esfuerzo terrible, pero no logramos nada. El diminuto gato lloraba con una voz más trémula y aguda, haciendo insoportable el estar en aquella estancia de roca tan acústica. Intenté levantarla con más fuerza, siendo imitado por Ivysaur, pero rápidamente la espalda comenzó a dolerme.

—Vas a salir de aquí —dije acaricíandole la cabeza. Un momento después, me levanté para acercarme a Ivysaur y tocarle la frente. Estaba frío y marchito, como una planta en sus últimos momentos. No podía dar lo mejor de sí en un lugar tan oscuro, donde el sol es una maravilla lejana. Mi mente finalmente reaccionó y lancé una Pokeball—. Fletchinder, afuera. Día Soleado.

Cuando el ave rojiza salió de su Pokeball, la cueva se iluminó de blanco. En el centro brillaba un sol artificial, que si bien era frío, brindaba la luz suficiente para que la flor de Ivysaur se desarrollara por completo. Su cuerpo creció hasta alcanzar un tamaño enorme. ¡Ahora sí!

—¡Swamp, levanta la roca! —Esta vez no hubo tiempo para levantarla con cuidado, el reciente Venusaur la golpeó con uno de los látigos, haciéndola volar contra una de las paredes y liberando al Pokemon— ¡Sí! —dije golpeando el aire.

Tomé al pequeño Pokemon en mis brazos con el mayor cuidado posible y me acerqué hasta Emmeline, desconfiado. ¿Y si estaba siendo manipulada por el pokemon psíquico?

—Parece estar bien... o al menos no perdió la pata ¿Continuamos?

Gracias Eli <3
#76
Equipo III
@Skov & @Lisacabot

MI EQUIPO

pkmn-combusken [25] pkmn-espeon [22] pkmn-sneasel [22] pkmn-roselia [21] pkmn-ralts [12] pkmn-bagon color-shiny [12]
— Promedio: 19 —


3. Cada vez más cerca, y sin embargo aún lejos.
No puedo negar lo conmovida que me sentí al ver esa bolita de fuego llamada Cyndaquil, la criatura se veía tan temblorosa, y tan pálida a la vez, que hasta parecía estar en una condición antinatural; claro, cualquiera podía decir que no hubiese visto el mañana de no ser por Elizabeth, nuestra desafortunada compañera quien sólo fue a buscar ramitas secas. Al cobijar y cuidar del desamparado pokémon, las horas mutaron en minutos, la preocupación ahogó nuestro sentido del tiempo, apurando la hora de salida de esa cueva.

Al estar afuera, el frescor de la montaña nos abrazaba en toda su gloria. Durante ese momento, no podía evitar pensar... ¿en serio seriamos rival para ese titán? Nadie te hace una cita así de desafiante y peligrosa a sabiendas que hay un porcentaje de perder, entonces, ¿nos estaría vigilando? ¿Con qué propósito? ¿Probar que su visión del mundo era errónea? Ah, sacudí la cabeza con desinterés.

Sin percatarme, el inicial de fuego había caído en mis manos y eso sirvió para despejar mi mente.

— ¿Quién es un lindo ratón de fuego? ¡¿Quién lo es?! ¡Yay, por supuesto tú lo eres! A que sí. — Lo alzaba una y otra vez en dirección al cielo, para luego abrazarlo e ir sintiendo suavemente algo de calor en su interior. — ¡Uwaah! ¡Pobrecito y no dichoso seas! Mira que ser tirado en medio de la montaña... ¡ah! No, si tiene un dueño, yo a este genio no le devuelvo su pokémon. Mínimo que camine por la ardiente lava de un Magcargo por hora y media. — Sugerí, sin dejar ir al pequeño ser que poco a poco iba recobrando sus colores originales.

— Que no, joder, debe quedar en una pieza para el regaño de su vida. Yo propongo algo más lento y doloroso. — Apuntó Aurora. — Doloroso, pero no mortífero. — Agregó, apenas pude ver por el rabillo de mi hombro su sonrisa ladina.

— Karla, ten cuidado, puede que todavía le falte descansar. — Anunció Liz, con la preocupación impregnada en su voz.

— Ya va, ya va. — Sería una mentira decir que prestaba atención.

En el poco tiempo que llevaba con ellas, ya me sentía capaz de analizar a mis compañeras. Elizabeth tendía a ser un tanto más severa, o puede que la locura de Aurora sumada a mí falta de tornillos le pusieran en esa situación; pero en realidad no le puedo culpar, en el fondo es una damisela de buen corazón. Aurora, en cambio, va más a lo suyo; nada ni nadie le detienen, es más, pondría mis manos al fuego y diría que es capaz de tirarse con su palo sobre el pokémon que nos reunió ni bien tenga la oportunidad. ¿O quizás he exagerado un poco? Sí, quizás... na, ¡como sea!

— Venga, que ya debe faltar poco, o eso creo. — Dije a ambas, en la medida que escalábamos.

El paso se volvía cada vez más pesado, sí, pero nuestras energías y entusiasmo no menguaban. Con un poco de suerte, seriamos testigos de la cima en cuestión de horas, o quizás minutos.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#77


Capitulo 2-3 Una victima de las peligrosas montañas


Había caído de una gran distancia cuando intentaba escalar, me encontraba inconsciente en la nieve, pronto desperté, Rabiosito, mi Eevee lamia mi cara intentando despertarme, mientras Rukh, mi adorado Pidgey, me intentaba quitar la nieve que cubría mi cuerpo, no savia lo que había pasado, solo me levante con un ligero dolor en el brazo y piernas, agradecí a mis pequeños amigos y regrese a Rukh de nuevo a su pokeball, ya que se encontraba en peligro al estar en esa fría montaña, pero, por otro lado, tome a rabiosito entre mis brazos, con el propósito de calentarme con su tibio pelaje, intentando recobrar las fuerzas, seguí escalando, había perdido rastro alguno de mis compañeros.

-BRRRRR, mucho frio- murmure abrazando a mi pequeño Eevee

En la sima note a grupos descansar, veía aquellas casas de campaña, a la lejanía notaba unas figuras humanas y una de un Herdier, acercándome más al lugar, note aquellas caras conocidas, eran los de mi grupo o al menos tres de ellos, faltaba la chica, me acerque a ellos y los salude, note que el Herdier, entre tanto pelaje caliente, tenía sobre el un pequeño Torchik, se notaba algo descuidado y débil, pregunte lo que había pasado, me preguntaba como un Torchik había terminado abandonado en la nieve, solo esperaba calentarme y comer algo, aun tenia algunos bocadillos, cosa que saque algunos chocolates y les di una barra a cada uno de los chicos, con el propósito de que entraran en calor y no murieran congelados.



(13), (17), (14), (12), (14)
Promedio: 14
#78

Musica de ambiente

Capitulo 3: Todo es una mentira


@<u><a href="http://www.cpokemon.com/foro/member.php?u=64165" target="_blank">yyaob</a></u> @<u><a href="http://www.cpokemon.com/foro/member.php?u=63617" target="_blank">Braixx</a></u> @<u><a href="http://www.cpokemon.com/foro/member.php?u=64579" target="_blank">PyriteWolf</a></u> @<u><a href="http://www.cpokemon.com/foro/member.php?u=58544" target="_blank">Photolinkeeper.</a></u>


Todos nos encontrábamos felices en ese tiempo… todos menos Noah. Podía sentir un aura de preocupación o de inseguridad en su rostro, algo que a mi, después de que me pasara la felicidad y recordara que estamos en un punto muy critico, no me parecía algo que diera buena espina. Mi seguridad, tanto externa como interna estaba a punto de desaparecer, pues, ¿quién aun tendría seguridad en si mismo cuando por todo el camino te repiten cosas horribles como “Debería darte vergüenza el simple hecho de existir” u otras cosas peores? , y sumándole no poder decirles a sus compañeros nada por el simple hecho de no preocuparlos y meterse en mas problemas de en los que se encontraban.

Ignore el hecho de que, tanto Eliott como Kap tenían a un Pokemon tipo Fuego al mismo tiempo que, de alguna y otra razón, ambos se encontraban en condiciones lamentables. Esto olía a una prueba. Y no lo había deducido por el hecho de la cara de Noah, si no por simple lógica.

-¿Qué hace un Pokemon de tipo Fuego en un lugar como este? –me preguntaba a mi mismo, haciendo que viera de igual forma que la de mi otro compañero– algo aquí esta mal, y no creo que sea bueno.

Kap y Eliott siguieron como si nada con los Pokemon acompañantes entre sus Pokemon. Mientras que Noah y yo les seguíamos desde atrás.

–Tu también lo haz deducido, ¿no?
–me decía muy de cerca Noah, la niebla se había esparcido hace mucho tiempo, lo cual significaba que, si lo escuchaba bajo, era porque el apenas susurraba y seguramente era porque no quería que los demás se preocuparan– al parecer alguno de los dos Pokemon es falso, una trampa… o incluso los dos. Por las condiciones en las que nos encontramos podría ser cualquier cosa.

No era muy evidente, pero tanto Kap como Eliott se encontraban “hipnotizados”, pero no por Mewtho, si no por la lindura y la ternura de ambos Pokemon de primera fase.

–¿Qué hacemos? –le preguntaba muy nervioso a Noah– No podemos simplemente acercarnos y quitarles a los Pokemon para que ellos piensen que somos unas terribles personas y terminemos discutiendo en un lugar tan feo como este; además no me veo en las condiciones de pelear contra personas mas hábiles/fuertes que yo.
-Buen punto, pero tampoco podemos quedarnos con los brazos cruzados así como si nada.


Seguíamos caminando y podía sentir el frio con mucha mas potencia por todas las partes de mi cuerpo. Cada segundo me ponía mas tenso. Solo veía a los demás: Noah pensaba algo profundamente, mientras que Kap y Eliott iban platicando algo.

–Que tontos, ¿qué se siente llevar a su propia perdición entre sus acompañantes? –La voz que se callo justo cuando nos re-encontramos con los demás comenzó a resonar en mi cabeza de nuevo, lo cual hizo que sacara las manos de mis guantes y las colocara en mi cabeza, pero no de una forma agresiva, si no para simplemente sobarme la frente.

No tenia idea de a que o de a quien se refería. Pude ser cualquier cosa: Noah, Kap, Eliott, nuestros Pokemon, los nuevos Pokemon, nuestros alrededores, las combinaciones podían ser infinitas.

–¿Qué te pasa? ¿Te duele algo? –la voz me seguía molestando, pero esta vez con un tono sarcástico– ¿o es que estas comenzando a pensar que fue una terrible idea venir para acá o, una terrible idea no haberte rendido desde hace mucho tiempo? Pues te adelantare la respuesta: Si.
-¡Simplemente cállate! –Grite demasiado fuerte, el eco de mis palabras se escucho por todo el lugar, todos se detuvieron y voltearon a verme, incluso a Noah que iba a lado de mi lo tome por sorpresa– perdón… yo solo… no me siento muy bien.
-Si quieres podemos descansar y… –decía Eliott un poco sereno.
-¡No! –le contradecía rápido– no quiero que perdamos mas el tiempo o que nos pase algo por mi culpa.
-Les seré breve muchachos –la palabra la tomo de repente Noah, al parecer no quería quedarse callado ni inconforme por la situación– lo que pasa es que, bueno, al menos yo, escucho continuamente una voz que esta dentro de mi cabeza, y según sus palabras, creo que estamos cometiendo un gran error en llevar a estos Pokemon con nosotros, o al menos a uno de ellos.

Los pequeños Pokemon de tipo Fuego, al escuchar las palabras de Noah se encorvaron, e incluso pudimos escuchar como a veces se escuchaba uno que otro resoplido por parte de ellos.

-Así que lo único que se me viene a la mente que… no va con mis ideales, pero viendo las circunstancias en las que nos encontramos, debemos ver quien dura mas tiempo en la nieve, sin protección y sin nada.

Kap, Eliott y yo nos miramos con una cara de negación… al principio, para después concordar con la idea de Noah. Con dolor y tristeza, colocamos a ambos Pokemon en la nieve. Solo retrocedimos un poco. Ya habían pasado 5 minutos y ambos demostraban que soportaban difíciles climas, pero ya no podían hacerlo por mas tiempo. Yo ya no podía seguir viéndolos, solo me limite, con mucha pesadez, a taparme los ojos, con un gran dolor en mi alma. Paso mas tiempo, solo podía escuchar algunos rechinidos de los dos Pokemon.

-Patético, simplemente patético –escuchaba.
-Mas patético es poner a los que se supone que son tus “amigos” en medio de un lugar, donde sabes bien que no sobrevivirá y, que mucho menos, llegara a ser tu amigo por las cosas que haz hecho –pensaba igualmente, con la intención que la voz lo escuchara, después de eso, ya no oí nada mas.

-Ale, abre los ojos –me decía Kap, con un tono muy débil, algo muy raro en su forma habitual de hablar– al parecer el Cyndaquill se ha… evaporado. Ahora mismo tenemos a Tepig entre nuestras manos, Eliott y Noah lo están calentando, ¿estas bien?
-¿Por qué he venido a este lugar sabiendo que, tal ves, nunca podre llegar hasta arriba? –los ojos se me humedecieron un poco.
-Ale, no te preocupes por eso, se que es duro, pero son cosas por las que tenemos que pasar, tenemos que ser fuertes porque, aunque no lo creas, uno puede estar pasando por lo mismo que tu, solo que muy en el fondo –valore las palabras de Kap y me limpie los ojos con la manga de mi sueter.

Podia ver al Tepig, triste y furioso, que poco a poco se le iba quitando. ¿Habremos tomado la decisión correcta?

Fin del Capitulo 3
#79
Cita de thaigax ↗
Equipo VI
@thaigax
Mi equipo
pkmn-grovylelvl16 pkmn-umbreon color-shinylvl19 pkmn-fletchlinglvl11 pkmn-raltslvl13 pkmn-magikarplvl14
Nivel promedio 14


Después de tener unas vendas y un poco de desinfectante comencé a curar la pata del pequeño pokemon, fue difícil porque no dejaba de moverse ya que le dolía al contacto con el desinfectante paro al final todo salio bien dejando una ligera venda en su pata.

—¡Listo!— digo feliz de mi trabajo.

—Que bueno, ¡estaba nerviosa!— dice dejando salir de su boca un gran suspiro, y viendo como el Gatito intentaba bajar de su regazo para caminar un poco, eso era bueno se sentía mejor.

Pero esa emoción no duro mucha ya que en cuento le coloco peso a la pata trastabillo y gracias a Umbreon que se encontraba cerca no había caído, nosotras suspiramos con alivio al ver que no había caído para que Thai volviera a tomarlo en brazos.

—Puedes estar con nosotras un rato, estamos explorando las cuevas porque un pokemon nos llamo— Thai le contaba al gatito mientras yo recogía las cosas que había sacado de mi mochila —Es raro decir esto ya que los pokemon no hablan, pero parece que tiene unos increíbles poderes Psíquicos ya que lo escuchamos hasta nuestra academia...—

— Vamos a seguir con el camino no sabemos si ya otros entrenadores se encuentran mas cerca que nosotras— digo para dirigirnos a la salida que estuvimos por tomar antes de encontrarnos con el gatito.

Así siguió el camino, el pequeño pokemon no se había molestado cuando lo llevamos con nosotras quizás se sentía tranquilo, después de casi una hora caminando sin encontrar mas que las paredes rocosas de el pasillo de esa gigantesca cueva, nos encontramos con un problema, el pasillo acababa en nada, en NADA.

—¿Que vamos a hacer ahora?— pregunta Thai viéndome detenidamente.

—No lo se— digo para comenzar a mirar a mi rededor, teníamos que encontrar una forma de seguir adelante.

Después de unos largos minutos pensando que hacer ahora, Umbreo llamo mi atención al techo de la cueva, pero No había techo era un hueco que subía como unos tres pisos de altura.

—¡Genial Umbreo!¡Bien hecho!— Digo con emoción viendo hacia arriba —esa es nuestra salida Thai— la veo con una gran sonrisa.

—¿Que?— me ve como si me fuera salido otra cabeza —¿Como va a ser esa nuestra salida?—

—¡Muy fácil!— digo confiada mientras tomo a el pequeño gatito de sus brazos —¡¡Dile a Kirlia que utilice en nosotras sus poderes psíquicos así como le quito la piedra a este amiguito para subirnos aya!!

—Buena idea— dice emocionada, como si le fueran dicho un secreto del universo. Para en seguida sacar a Kirlia de su pokeball y explicarle lo que iba a hacer—¿Lista Kirlia?— a esta pregunta Kirlia asiente comenzando a usar sus poderes en nosotras y mi Umbreo, ya que el Frogadier de Thai ya se encontraba arriba gracias a su estupenda agilidad.

En pocos segundos nos encontrábamos en nuestro destino, y agradeciendo a Kirlia le regresa a su pokeball, retomando nuestra caminata por las profundidades de las Montañas negra, no sabíamos que cosas más nos encontraríamos adelante pero sin dudar y con la ayuda de nuestros compañeros pokemons no había duda en nuestros pasos.
#80


El viaje no se hace más fácil, todo lo contrario, la fría presencia de la muerte se acerca cada vez más. El alimento prácticamente está acabado y el agua congelada en las botellas es imposible de beber. Si bien un Pokemon de tipo fuego podría solucionar aquellos problemas, la inanición también los afecta a ellos.

Quienes avanzan por la superficie de la montaña hunden las botas cada tanto en la nieve y luchan por liberarse, a diferencia de quienes caminan por las cuevas internas, donde la mayor preocupación es cómo romper o mover las rocas que bloquean los caminos. Pero todos, aunque separados por metros de nieve y roca negra, persiguen el mismo objetivo.

De pronto, un paso en falso. La nieve se abre como una mandíbula blanca y el suelo rocoso se desmorona, tragando a todos los que caminan por encima. Los primeros en darse cuenta de lo que sucede son los Pokemon, pero ni ellos pueden evitar caer. La oscuridad lo ha invadido todo con ayuda de la humedad, ya no están las voces de sus compañeros, los han perdido. Solo el goteo de la nieve derretida, que cae por las hendiduras de la cueva imitando al tic tac de un reloj.



Los ojos se acostumbran a la oscuridad y el cuerpo deja de doler, finalmente pueden levantarse entre el escombro y averiguar dónde están. Pero de nuevo aquella voz, corrupta y ominosa, voz que cae densa como miel negra por el entramado de pensamientos. Y les susurra, siempre les susurra.

Finalmente ha llegado el momento, la escena final donde ustedes mueren. Solos en el frío de una cueva, alejados de sus compañeros. Debo decir que el destino posee un humor bastante... peculiar.

Están a punto de moverse, caminar un poco para despejar los pensamientos de aquella invasión mental, pero la claridad que tienen en la cabeza es prueba de que la voz no está en sus mentes. No, las palabras poseen una resonancia particular, una que solo puede alcanzarse mediante el eco de los túneles. Mewtwo está allí, a pocos metros de ustedes, escondido entre las sombras.

De repente, la cueva se ilumina mediante el brillo natural de cristales celestes y pueden notar una figura, casi humana, parada a una distancia relativamente corta. Les tiemblan las manos, independientemente de la determinación que poseen, quizá sea por el frío... o por semejante desafío. No pueden abandonar ahora, pero cuando se levantan llenos de decisión, uno de sus Pokemon les muerde el abrigo, suplicando que no se acerquen y negando con la cabeza.



Pero hay algo extraño... algo extraño en la presencia y la postura, en la esencia. No parece tan amenazante como hubieran esperado, más bien... inseguro, titubeante. Temeroso de ustedes. ¿Qué harán? ¿Aprovecharán la oportunidad para atacar?



El límite de tiempo para dejar la respuesta junto a la batalla es el 17 de Septiembre.
Los enfrentamientos están posteados en el siguiente mensaje: Enfrentamientos



Gracias Eli <3