Pokémon Edición Dadaísmo
Merry Christhmas, you little fellas.
¿Saben quién empezó o parodia? Sí. Yo [?]. Aún no pongo prefijo porque no sé si me va a quedar solo en esto o lo continúe. Va a depender un poco de mi estado de ánimo, la verdá.
Bueno. Ahí lo dejo.
Pokémon Edición Dadaísmo
Tengo una idea de cómo continuarlo. De hecho pensaba meter directamente mis otros fanfics aquí, pero no sé si es buena idea.
Creo que eso lo dejaré en vuestras manos. Pueden proponer (aunque no sé si voy a animarme a seguir esta cosa [?]). Pero de momento, hasta vacaciones no pienso volver a tocarlo. Tendré tiempo libre alguna vez, pero preferiría aprovecharlo para escribir cosas más… serias. Ya saben. Los otros fanfics. Esos que muchos leen pero que apenas recibo comentarios.
Y... ya. Espero que les haya gustado.
Cheerio~!
¿Saben quién empezó o parodia? Sí. Yo [?]. Aún no pongo prefijo porque no sé si me va a quedar solo en esto o lo continúe. Va a depender un poco de mi estado de ánimo, la verdá.
Bueno. Ahí lo dejo.
Pokémon Edición Dadaísmo
(¡Ahora con más inside jokes!)
Continuación de Pokémon edición Lío Argumental. Para entender lo que es el dadaísmo, por favor, busque en Google. Ni ganas tengo de decir lo que és. Demasiado desprecio en mi ser. Bluh.
Ah. Una cosita más. Esto no solo va a ser pokémon. Esto va a ser pokémon.
Capitulo 1
World War Sue
Spoiler
En un lugar de Pokémon, de cuyo nombre no quiero acordarme, andaba por ahí una tumba de nombre bastante raro que el nombre no querría pronunciar, pues la pronunciación de esa traía de vuelta a un demoníaco ser que proclamaba ser heroína; mas no era, sino, una aberración de la naturaleza traída por una ente demoníaca para desquiciar a todo lo que se meneaba.
Por supuesto, puros ignorantes de su verdadera naturaleza le traía flores cada día, agradeciendo que, con valentía y estupidez, salvaran al mundo de una organización de nula amenaza. Tan horrenda era esa criatura que incluso los dioses, dícese; Articuno, Zapdos, Moltres, Mew, Mewtwo, Raikou, Suicune, Entei, Lugia, Ho-Oh, Celebi, Regirock, Regice, Registeel, Groudon, Kyogre, Rayquaza, Latios, Latias, Jirachi, Deoxys, Uxie, Mesprit, Azelf, Dialga, Palkia, Giratina, Manaphy, Phione, Shaymin, Cresselia, Darkrai, Regigigas, Arceus, Victini, Cobalion, Terrakion, Virizion, Reshiram, Zekrom, Kyurem, Keldeo, Meloetta, Tornadus, Thundurus, Landorus, Xerneas, Yvetal, Zygrade, Diance, Volcanion y Hoopa le honraban con sus llantos, berrinches y por supuesto, florecitas del campo.
También estaba, a su lado enterrado, su pareja del alma, aquel que amaba, quería, idolatraba, adoraba y estaba casado en matrimonio con su novio, quien había permanecido junto a ella hasta el fin de sus vidas. Nadie sabía cómo era antes de que saliera con aquella chica. Nadie sabía quién era antes de que ella le confesara. Solo algunos espectadores invisibles, habitantes del otro lado de la cuarta pared, tenían alguna idea del pesimismo que antes albergaba. Incluso era consciente de cual era su situación y qué cometido cumplía, hasta que aquel beso de serpiente viperina asquerosa le despojara de propiedad y noción de los más oscuros secretos que el destino le tenía deparado.
Esta historia comienza con un cliché de mala lluvia marrón; no de chocolate, si no de fango sueltos por aviones conspiranoicos diluido en pura Agua del Carmen. De pronto, un sauce con sauces en ramo iba a dejar las flores como de costumbre, ensuciando su bata inmaculada de bendito barro. Era un regalo en agradecimiento por mandar a tomar por saco al peor abuelo y villano de la historia; el señor Samuel Oak. Y gracias a ella que el Profesor Sauce era ahora el Verdadero Oak. Sin pelo canoso ni camisa roja, y aún conservando esas gafas de pasta hipsters y ese pelo Pantene von Sycramore, pero ahora se encargaba de dar los iniciales de Kanto y tenía su herencia. No le resultó difícil hacerse pasar por su nieto.
Nada más agacharse para dejar esos arbolitos minis hechos flor, dio un gracias, un like y un suscribe a su canal de Youtube. Y luego acabó su visita expresando deseos reprimidos, por él y por los caprichosos observadores.
─Ojalá vuelvas otra vez, Inserta.
Y de pronto se hicieron los rayos y las centellas. Los vientos soplaron muy fuertes, así todo oscuro todo darks. Las verjas chirriaban y los murciélagos aparecieron mágicamente arrastrados por ese viento, girando como estrellas ninja. La mano de la muerta demandaba un nombre una vez más.
Entonces Sauce contempló horrorizado cómo aquella belleza estereotipada salía de las entrañas de la tierra, sin gusanos ni podredumbre. Demasiados conservantes comió en vida, parecía. Luego le invadió la alegría.
─¡Inserta, has vuelto!
─He vuelto, Sauce.
Después le mordió la muñeca con esos dientes tan blancos como los postizos y este retiró con velocidad aunque tarde aquella muñeca. ¿A qué había venido eso? Signo de interrogación.
Luego el profesor Sauce empezó a sentarse mal, fatal, como el ****, valga la rudeza del #SWAG. Estaba mareado, muy borracho, muy como una cuba del cubo de basura. Perdía la conciencia mientrasel mundo a su alrededor se volvía borroso no apto para miopes en salsa boñigesa con turimo obejuno del arroz Sos. Pero no llegó a desvanecerse, ni mucho menos. Ahora en vez de moreno todo sexy era rubiazo genial con ojos de aguamarina, un estereotipo que haría que Bradd Pit se tirara por el puente de San Francisco. En definitiva, era el mismísimo Bradd Pit, con inteligencia suprema a la divina y tan resistente como una medusa. Había perdido todo ápice de personalidad y era un tonto del pillo favorecido por las circunstancias de la misma historia. En efecto, era ahora Gary el caracol, o, como todo pro de historias insulsas hechas a partir otras historias llamamos un Gary Motherfucking Stu.
─¿Pero qué es esta sensación tan maravillosa, preciosa de lucero que siento yo?─se preguntó el zombi de buen aspecto no-muerto.
─Eres uno de los míos ahora. Has alcanzado la perfección y la divinidad.─le explicó brevemente Inserta.
─Con que eso se siente…………...─contestó con varios puntos suspensivos.
─Sí……………….ahora ve i muerde a todos. El mundo debe de saber lo que es dios………..puntopuntopuntopunto.
Y Y así es como inicia la peor infección zombi después de World War Z, solo que con más belleza sin igual y mucho pelo pantenne. La plaga se expandió por todo sur, todo norte; hasta la mismísima rosa de los vientos se infectó de tal aberrante horripilante bellezate, ¿entendihte, boludo? Incluso hace que toda esta historia sea racista, ya que hasta el mismo Hitler en persona vivimuerta se tiñó de rubio como el campo de un trigo en la puesta de sol.
Hubo resistencia militar, y no poca; floreros y hippies se aliaron para aprovecharse del caos y tomar el gobierno. Los legendarios eran propagadores naturales de aquella bella enfermedad. Aunque siendo villana en potencia, Inserta sigue siento protagonista, así que, ¿a quién le importa lo que el resto del mundo le pase? Anda, anda, mejor paremos de explicar sandeces y veamos qué está haciendo Inserta, aunque no veamos literalmente si no que leemos y nos hacemos una imagen mental de las cosas absurdas que están pasando a partir de la imaginación, que es un elemento importante del proceso mental que hacemos todos… oc ya paro.
Ella estaba haciendo mover las aguas en círculo con sus poderes especiales de tirar cadenas mientras se reunía con su amadoquerido papa casada esposo amante marido Guaperas Helmintog Dongrande en las puertas del Vaticano. En efecto, viajó a Roma a través de un un baño portátil mágico, algo como la TARDIS pero en sucio.
Alguien les debía una deuda de 300000 leuros, y no era nada más y nada menos que el Papa Jalapeño Don Enrique Ecuador número cuatro. El aún insistía que de divino solo lo era Arceus y nada más, y esa teoría era erronea debía de ser pagada por el propio McDinero, que decía que el dinero es dinero, dinero dinero, que todo va con dinero y que el dinero debía de aprender algo.
El palacio era grande, con escaleras de lujo, de mármol níveo tallado con finura hasta ser polvo, con barandas de oro y una cabra de plata berreando a dos patas, símbolo clave de los Cristóbalos Colonesis, la religión más próspera del país.
Por supuesto, los guardias de chocolate suizo en taza se oponían a su presencia y existencia; pero aquellos hombres de Dios no resistieron las armas volátiles automáticas e inesperadas que ellos dos tenían. Las pobres hombres del Tag Majal Host no pudieron resistir a sus mortales encantos.
Y subieron escaleras y escaleras y más escaleras hasta encontrarse con aquel lombre. Ahí. En los únicos aposentos del Vanicano Jal.
─Pensaba que mis guardias del absurdo os detendrían a las puertas. Pero visto lo visto parece que me he vuelto a equivocar.
─Guarda tus discursos para luego Jalapeño. Hemos venido a dar muerte a tu religión.─dijo Inserta.
─¿Cómo, maTándome a mi? Por favor, necios, la fe vive en los corazones, no en uno solo.─habló de nuevo las espaldas. ─¿Cómo pretendéis matar a algo que me pueda suceder?
─No eres inmortal, solo yo lo soy. Adórame ahora mismo.
─O sucumbe.─añadió Guaperas.
─Como quieran.
Entonces mostró su cara. Era toda arrugada como perro bulldog masculinizado. Desde luego era viejo, anciano, todo lo que quieras. Hasta tenía musgo en su pelo canoso. Y luego todo lo que quieras, lanzó cruces, ¡CRUCES! Cruces piraña que deboraban a los impíos y a aquellos que no creyeran lo mismo a un 1KM. Obviamente, Inserta y Guaperas no recibieron los mordiscos aunque los mordieran por su santa presencia. Jalapeque quedó boquicerrado y entrecejudo al ver cómo sus pirañas no atacaban porque ambos estaban juntos y su amos los repelía.
─Pero qué asco.─dijo Jalapeño.─, sois la pareja más… más que he visto en mi larva vida.
─Ríndase, su santidad. No tiene escapatoria.─setenció Guaperas Halmiton.
─¡Jamás! No me pillaréis vivo.─y con un silbido muy similar a Los Juegos del Hambre, pero no exacto porque nos darían la lata con el Copyright, invocó un tazón de cereales tamaño XXL, todo de joyas y arcoiris. Se subió el el tazón y empezó a cantar frenéticamente:
PAPAPARA PAPAPA PA PAPA PAPARARÁ PARAPAPAPAPAPA.
La canción del Nyan Papa. Rompió toda una ventana a toda hostia y se fue cantando mientras empezaba su vuelta al mundo en 80 días.
─Se largó.─concluyó Inserta.
─Se largo.─concluyó Guaperas.
─Definitivamente se largó.─dije yo mientras escribía. ─And what now?─pensé entonces, ya que se me acabaron las ideas.
─¿Y tú quién eren y ke ase en mikasa?─me preguntó Inserta. Entonces hice mutis porque sería el colmo que me metiera en esta tontería.
─Es un fantasma, Inserta, déjalo.─gracias Guaperas.
─Vale, Guaperas, lo dejaré.─dijo Inserta.
Esa breve conversación pudo hacer aparecer un portal muy portaloso en frente de ellos tras la conversación absurda que amntuve y tras el trono también, porque los tronos molan mazo. Era el portal que haría que todo se desmadraría, hasta los fanfics más serios de todo el lugar.
─Oye Guaperas. Todo el planeta está infectado de Marys. ¿Qué tal si infectamos otros mundos, cariño?─propuso Inserta.
─Todo lo que quieras, amor mío.─dijo entonces cogiéndole de la mano.
─Vamos pues, entremos en ese portal y hagamos el multiverso nuestro.
Y ambos entraron en el portal multidimensional para conquistar otros mundos.
Por supuesto, puros ignorantes de su verdadera naturaleza le traía flores cada día, agradeciendo que, con valentía y estupidez, salvaran al mundo de una organización de nula amenaza. Tan horrenda era esa criatura que incluso los dioses, dícese; Articuno, Zapdos, Moltres, Mew, Mewtwo, Raikou, Suicune, Entei, Lugia, Ho-Oh, Celebi, Regirock, Regice, Registeel, Groudon, Kyogre, Rayquaza, Latios, Latias, Jirachi, Deoxys, Uxie, Mesprit, Azelf, Dialga, Palkia, Giratina, Manaphy, Phione, Shaymin, Cresselia, Darkrai, Regigigas, Arceus, Victini, Cobalion, Terrakion, Virizion, Reshiram, Zekrom, Kyurem, Keldeo, Meloetta, Tornadus, Thundurus, Landorus, Xerneas, Yvetal, Zygrade, Diance, Volcanion y Hoopa le honraban con sus llantos, berrinches y por supuesto, florecitas del campo.
También estaba, a su lado enterrado, su pareja del alma, aquel que amaba, quería, idolatraba, adoraba y estaba casado en matrimonio con su novio, quien había permanecido junto a ella hasta el fin de sus vidas. Nadie sabía cómo era antes de que saliera con aquella chica. Nadie sabía quién era antes de que ella le confesara. Solo algunos espectadores invisibles, habitantes del otro lado de la cuarta pared, tenían alguna idea del pesimismo que antes albergaba. Incluso era consciente de cual era su situación y qué cometido cumplía, hasta que aquel beso de serpiente viperina asquerosa le despojara de propiedad y noción de los más oscuros secretos que el destino le tenía deparado.
Esta historia comienza con un cliché de mala lluvia marrón; no de chocolate, si no de fango sueltos por aviones conspiranoicos diluido en pura Agua del Carmen. De pronto, un sauce con sauces en ramo iba a dejar las flores como de costumbre, ensuciando su bata inmaculada de bendito barro. Era un regalo en agradecimiento por mandar a tomar por saco al peor abuelo y villano de la historia; el señor Samuel Oak. Y gracias a ella que el Profesor Sauce era ahora el Verdadero Oak. Sin pelo canoso ni camisa roja, y aún conservando esas gafas de pasta hipsters y ese pelo Pantene von Sycramore, pero ahora se encargaba de dar los iniciales de Kanto y tenía su herencia. No le resultó difícil hacerse pasar por su nieto.
Nada más agacharse para dejar esos arbolitos minis hechos flor, dio un gracias, un like y un suscribe a su canal de Youtube. Y luego acabó su visita expresando deseos reprimidos, por él y por los caprichosos observadores.
─Ojalá vuelvas otra vez, Inserta.
Y de pronto se hicieron los rayos y las centellas. Los vientos soplaron muy fuertes, así todo oscuro todo darks. Las verjas chirriaban y los murciélagos aparecieron mágicamente arrastrados por ese viento, girando como estrellas ninja. La mano de la muerta demandaba un nombre una vez más.
Entonces Sauce contempló horrorizado cómo aquella belleza estereotipada salía de las entrañas de la tierra, sin gusanos ni podredumbre. Demasiados conservantes comió en vida, parecía. Luego le invadió la alegría.
─¡Inserta, has vuelto!
─He vuelto, Sauce.
Después le mordió la muñeca con esos dientes tan blancos como los postizos y este retiró con velocidad aunque tarde aquella muñeca. ¿A qué había venido eso? Signo de interrogación.
Luego el profesor Sauce empezó a sentarse mal, fatal, como el ****, valga la rudeza del #SWAG. Estaba mareado, muy borracho, muy como una cuba del cubo de basura. Perdía la conciencia mientrasel mundo a su alrededor se volvía borroso no apto para miopes en salsa boñigesa con turimo obejuno del arroz Sos. Pero no llegó a desvanecerse, ni mucho menos. Ahora en vez de moreno todo sexy era rubiazo genial con ojos de aguamarina, un estereotipo que haría que Bradd Pit se tirara por el puente de San Francisco. En definitiva, era el mismísimo Bradd Pit, con inteligencia suprema a la divina y tan resistente como una medusa. Había perdido todo ápice de personalidad y era un tonto del pillo favorecido por las circunstancias de la misma historia. En efecto, era ahora Gary el caracol, o, como todo pro de historias insulsas hechas a partir otras historias llamamos un Gary Motherfucking Stu.
─¿Pero qué es esta sensación tan maravillosa, preciosa de lucero que siento yo?─se preguntó el zombi de buen aspecto no-muerto.
─Eres uno de los míos ahora. Has alcanzado la perfección y la divinidad.─le explicó brevemente Inserta.
─Con que eso se siente…………...─contestó con varios puntos suspensivos.
─Sí……………….ahora ve i muerde a todos. El mundo debe de saber lo que es dios………..puntopuntopuntopunto.
Y Y así es como inicia la peor infección zombi después de World War Z, solo que con más belleza sin igual y mucho pelo pantenne. La plaga se expandió por todo sur, todo norte; hasta la mismísima rosa de los vientos se infectó de tal aberrante horripilante bellezate, ¿entendihte, boludo? Incluso hace que toda esta historia sea racista, ya que hasta el mismo Hitler en persona vivimuerta se tiñó de rubio como el campo de un trigo en la puesta de sol.
Hubo resistencia militar, y no poca; floreros y hippies se aliaron para aprovecharse del caos y tomar el gobierno. Los legendarios eran propagadores naturales de aquella bella enfermedad. Aunque siendo villana en potencia, Inserta sigue siento protagonista, así que, ¿a quién le importa lo que el resto del mundo le pase? Anda, anda, mejor paremos de explicar sandeces y veamos qué está haciendo Inserta, aunque no veamos literalmente si no que leemos y nos hacemos una imagen mental de las cosas absurdas que están pasando a partir de la imaginación, que es un elemento importante del proceso mental que hacemos todos… oc ya paro.
Ella estaba haciendo mover las aguas en círculo con sus poderes especiales de tirar cadenas mientras se reunía con su amadoquerido papa casada esposo amante marido Guaperas Helmintog Dongrande en las puertas del Vaticano. En efecto, viajó a Roma a través de un un baño portátil mágico, algo como la TARDIS pero en sucio.
Alguien les debía una deuda de 300000 leuros, y no era nada más y nada menos que el Papa Jalapeño Don Enrique Ecuador número cuatro. El aún insistía que de divino solo lo era Arceus y nada más, y esa teoría era erronea debía de ser pagada por el propio McDinero, que decía que el dinero es dinero, dinero dinero, que todo va con dinero y que el dinero debía de aprender algo.
El palacio era grande, con escaleras de lujo, de mármol níveo tallado con finura hasta ser polvo, con barandas de oro y una cabra de plata berreando a dos patas, símbolo clave de los Cristóbalos Colonesis, la religión más próspera del país.
Por supuesto, los guardias de chocolate suizo en taza se oponían a su presencia y existencia; pero aquellos hombres de Dios no resistieron las armas volátiles automáticas e inesperadas que ellos dos tenían. Las pobres hombres del Tag Majal Host no pudieron resistir a sus mortales encantos.
Y subieron escaleras y escaleras y más escaleras hasta encontrarse con aquel lombre. Ahí. En los únicos aposentos del Vanicano Jal.
─Pensaba que mis guardias del absurdo os detendrían a las puertas. Pero visto lo visto parece que me he vuelto a equivocar.
─Guarda tus discursos para luego Jalapeño. Hemos venido a dar muerte a tu religión.─dijo Inserta.
─¿Cómo, maTándome a mi? Por favor, necios, la fe vive en los corazones, no en uno solo.─habló de nuevo las espaldas. ─¿Cómo pretendéis matar a algo que me pueda suceder?
─No eres inmortal, solo yo lo soy. Adórame ahora mismo.
─O sucumbe.─añadió Guaperas.
─Como quieran.
Entonces mostró su cara. Era toda arrugada como perro bulldog masculinizado. Desde luego era viejo, anciano, todo lo que quieras. Hasta tenía musgo en su pelo canoso. Y luego todo lo que quieras, lanzó cruces, ¡CRUCES! Cruces piraña que deboraban a los impíos y a aquellos que no creyeran lo mismo a un 1KM. Obviamente, Inserta y Guaperas no recibieron los mordiscos aunque los mordieran por su santa presencia. Jalapeque quedó boquicerrado y entrecejudo al ver cómo sus pirañas no atacaban porque ambos estaban juntos y su amos los repelía.
─Pero qué asco.─dijo Jalapeño.─, sois la pareja más… más que he visto en mi larva vida.
─Ríndase, su santidad. No tiene escapatoria.─setenció Guaperas Halmiton.
─¡Jamás! No me pillaréis vivo.─y con un silbido muy similar a Los Juegos del Hambre, pero no exacto porque nos darían la lata con el Copyright, invocó un tazón de cereales tamaño XXL, todo de joyas y arcoiris. Se subió el el tazón y empezó a cantar frenéticamente:
PAPAPARA PAPAPA PA PAPA PAPARARÁ PARAPAPAPAPAPA.
La canción del Nyan Papa. Rompió toda una ventana a toda hostia y se fue cantando mientras empezaba su vuelta al mundo en 80 días.
─Se largó.─concluyó Inserta.
─Se largo.─concluyó Guaperas.
─Definitivamente se largó.─dije yo mientras escribía. ─And what now?─pensé entonces, ya que se me acabaron las ideas.
─¿Y tú quién eren y ke ase en mikasa?─me preguntó Inserta. Entonces hice mutis porque sería el colmo que me metiera en esta tontería.
─Es un fantasma, Inserta, déjalo.─gracias Guaperas.
─Vale, Guaperas, lo dejaré.─dijo Inserta.
Esa breve conversación pudo hacer aparecer un portal muy portaloso en frente de ellos tras la conversación absurda que amntuve y tras el trono también, porque los tronos molan mazo. Era el portal que haría que todo se desmadraría, hasta los fanfics más serios de todo el lugar.
─Oye Guaperas. Todo el planeta está infectado de Marys. ¿Qué tal si infectamos otros mundos, cariño?─propuso Inserta.
─Todo lo que quieras, amor mío.─dijo entonces cogiéndole de la mano.
─Vamos pues, entremos en ese portal y hagamos el multiverso nuestro.
Y ambos entraron en el portal multidimensional para conquistar otros mundos.
Tengo una idea de cómo continuarlo. De hecho pensaba meter directamente mis otros fanfics aquí, pero no sé si es buena idea.
Creo que eso lo dejaré en vuestras manos. Pueden proponer (aunque no sé si voy a animarme a seguir esta cosa [?]). Pero de momento, hasta vacaciones no pienso volver a tocarlo. Tendré tiempo libre alguna vez, pero preferiría aprovecharlo para escribir cosas más… serias. Ya saben. Los otros fanfics. Esos que muchos leen pero que apenas recibo comentarios.
Y... ya. Espero que les haya gustado.
Cheerio~!









