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Un Mareep, dos Mareep, tres Mareep, cuatro…
Una molesta luz roja apareció de la nada he interrumpió mis sueños. Le levante dando un quejido y vi el reloj.
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¿Qué demonios? ¡Son las 3 de la mañana! —Miré a todas partes y vi a dos pequeñas siluetas caminar, debido a la poca iluminación no se notaba que eran, hasta que pasaron cerca a la puerta y pude verlos gracias a que la luz de la luna daba directo a la puerta.
Deino y Axew habían salido de sus pokeball y caminaban hacia afuera de la ostentosa casa en la que dormíamos. Me levanté de la cama y me puse salí con lo que llevaba puesto, unos pantalones holgados grises que utilizaba para dormir y una camiseta manga larga azul de algodón.
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Deino, Axew. Chicos, esto no es divertido. ¡Regresen! —Dije despacio para no despertar a la familia pero no pude modularme ante lo último.
Mis pokemon dragón siguieron caminando con la vista ida por toda la casa hasta salir de la casa en la que nos quedábamos, eso me sorprendió, pues la puerta estaba abierta.
Salí de la casa junto con mis dragones y una temblor recorrió mi cuerpo debido al frio que había en la noche, me abrasé para intentar retener el calor en mi cuerpo. Busqué con la mirada a Axew y a Deino, al encontrarlo me di cuenta de que no eran los únicos que estaban fuera. Una enorme peregrinación de pokemon dragón caminaba por el camino de tierra firme. Noibat y Swablu surcaban los cielos en parvadas, varios Goomy se arrastraban por el suelo dejando una marca viscosa a su paso, y así varios pokemon tipo dragón con algunas de sus evoluciones.
Yo quede totalmente asombrado, lo veía parecía tan irreal, era casi como un sueño ver a tanto dragones reunidos, pero también era muy raro. De pronto una mano me tocó el hombro y provoco que diera un brinco del susto y hasta casi suelto un grito para nada varonil.
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Tranquilo Noah. —Era voz de Dracenia pidiéndome que me calmara, me giré para verla y aun sin maquillaje y todo la ropa ostentosa que llevaba en la ceremonia era muy hermosa.
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Dracenia. Casi muero de susto. ¿Qué sucede?
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Es la estela del cometa. Los dragones la siguen cada año. Acompáñame, te mostraré.
Dracenia me tomó de la muñeca, casi muero por segunda vez. Me condujo por el camino hasta la cúpula. Al llegar a la estructura blanca, el suelo ya no existía; en su lugar una escalera de caracol llevaba un piso más abajo. Todos los dragones pasaban por las escaleras y bajaban, nosotros fuimos detrás de ellos cuidando que no nos atropellaran.
Al llegar al piso inferior vimos una hermosa gruta, llena de vegetación y con una vista directamente al cielo estrellado y a la estela del cometa. Todos los dragones se reunían ahí con paz y serenidad para bañarse con la energía que el cometa despedía.
Spoiler
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Cada año, los dragones de la aldea y cercanos, son llamados por su instinto para llenarse de energía con cometa. Eso los hará fuertes y resistentes, sus escamas brillaran con belleza y el fervor en la batalla será sin igual.
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Pero mis pokemon no me hicieron caso cuando los llamé. ¿Por qué solo tú estas aquí? ¿Dónde están las demás personas?
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Cuando una de nuestras hermanas nos releva en el puesto, la antigua sucesora toma el puesto de guardiana. —dijo una voz femenina. Alcé la mirada, una chica rubia descendía de un Altaria dorado. Otra chica más con un Horsea en brazos a hablarnos.
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Somos 12 guardianas, que debemos ver que nada perturbe la paz de este encuentro. Sobre todo porque los dragones ahora son muy vulnerables.
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Y con más razón, la perfecta oportunidad de robar esa energía.
Odesya apareció parada sobre una nave parecida a un aerodeslizador con un cañón en ella. Todas las chicas la miraron sorprendidas.
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Odesya… ¿Qué haces aquí? —Dijo Dracenia conmocionada.
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Hola antiguas amigas, ahora trabajo para los malos.
En ese momento varios soldados bajaron por cuerdas y nos encararon a las 12 guardianas y a mí.
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¿Conocen a esa chica?
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Sí, era parte de las niñas que se elegirían, pero ese año pasó una gran tragedia.
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Basta de palabrerías Draconianas, es hora del show.
El cañón del aerodeslizador de Odesya hizo un ruido de motor y una luz azul se proyectó en él y después la energía que bañaba a los dragonea se fue absorbiendo poco a poco.
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¡Detente ahora mismo! ¡Este es un lugar sagrado para los pokemon dragón!
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Oblígame. Dracy… —La cara de Dracenia estaba roja de la ira, esa era la forma en la que su hermana menor la llamaba.
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¿Por qué haces esto Odesya? Somos tu pueblo, sabes que causara lo que estas haciendo —Lo ultimo lo afirmó Dracenia se le notaba furiosa, pero sobre todo decepcionada, creo que hasta Odesya lo notó y pude ver un poco de remordimiento en su mirada, pero solo fue por un breve momento.
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Eso es irrelevante, no voy a detenerme solo por supersticiones de una vieja loca que dice tener visiones del futuro.
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Pues si no haces por las buenas lo harás por las malas. Athena ayúdame a proteger a los dragones; Calíope, ve con Noah y busca a las demás guardianas.
Las dos chicas asintieron e hicieron lo que Dracenia ordenó.
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Altaria ayúdanos a defender a los dragones —dijo Athena a su Altaria dorado, el hermoso dragón voló con elegancia hasta ponerse delante de su entrenadora en posición de ataque.
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Ve Haxorus ayuda tu también —Dracenia lanzó una pokeball y de ella salió el dragón mencionado pero este era de color negro y eso hacia resaltar el rojo de sus enormes colmillos.
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Sabia que sacarías a Haxorus, por eso vine preparada; Gardevoir, Metagross vayan acaben con esos dragones. —Odesya lanzo dos pokeball y de ellas emergieron un pokemon de cuerpo blanco y verde que aterrizó en el suelo de forma elegante y un pokemon completamente metálico e imponente.
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¡También quiero ayudar! —dije dando un paso al frente, pero Dracenia puso una mano en mi pecho para detenerme, no mentiré, esta mujer hará que muera uno de estos días si sigue así.
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No es el momento de ser valiente Noah, esto es peligroso, ve con Calíope y busca a las demás guardianas.
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Pero…
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¿Acaso tienes un pokemon para luchar? —Dijo Dracenia mirándome fijamente a los ojos, solo tenia a Aipom dado que Deino y Axew estaban con los demás dragones. No dije nada y negué con mi cabeza derrotado.
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Entonces has lo que te digo y ve con Calíope —Asentí y fui con Calíope que sostenía a Horsea en sus brazos.
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¡Salamence, necesito tu ayuda! —Calíope lanzó una pokeball y de ella apareció el majestuoso dragón, ella se subió a Salamence de un brinco.
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¿Esperas una carta de invitación? Sube —Hice inmediatamente lo que ella dijo y subí en Salamence el cual no pareció incomodarse porque subiera en él.
Una vez estuvimos listos, Salamence emprendió el vuelo y salimos por el agujero de techo por donde entraba la luz del cometa. Dos soldados lanzaron dos pokeball y de ellas salieron dos Skarmory, ellos se subieron a las aves férreas y fueron tras nosotros.
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Creo que tenemos compañía —le dije a Calíope señalando a los dos soldados que nos perseguían.
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Sujétate fuerte Noah, vamos a deshacernos de ellos. —Dijo Calíope, yo le hice caso, lo que sea que intentara, presentía que no me gustaría.
Los soldados le ordenaron a sus Skarmory atacar con cañón destello, grandes rayos plateados se dirigieron a nosotros pero Salamence los esquivó fácilmente. Calíope le ordenó a Salamence volar cerca a las cascadas que salían de la montaña a la vez que Salamence hacia todo tipo de piruetas en el aire para que Skarmory no lo golpeara.
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¡Salamence a las cascadas!
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¡Qué!
Salamence se acercó a una cascada velozmente y la atravesó, al otro lado solo había una cueva. Salamence aterrizó en la superficie y Calíope bajo de Salamence de un salto, fue corriendo hasta una parte poco iluminada y prendió una antorcha, la antorcha iluminaba lo que parecía ser una palanca. Calíope se acercó a la palanca y la accionó, al instante un ruido ensordecedor resonó por toda la cueva y creo que se escuchó por todo el pueblo.
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Acabo de accionar la alarma y el sistema de seguridad de la ciudad.
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Lamentablemente eso no será suficiente guardiana. —Los dos hombres que nos seguían aparecieron en la entrada de la cueva junto a sus dos Skarmory.
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Usen cañón destello
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Salamence esquívalos y usa danza dragón.
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Sigan con cañón destello.
Los Skarmory atacaban con varios cañón destello pero no lograban atinarle a Salamence, el dragón solo esquivaba y hacia danzas dragón cada vez que podía por lo que era más rápido y más difícil alcanzarlo. Al tercer danza dragón, Calíope le ordeno atacar.
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Salamence usa colmillo de fuego.
Salamence voló como si fuese un avión cayendo en picada sobre los Skarmory y los debilito de un solo colmillo de fuego a ambos.
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Eso es matar dos pájaros de un solo tiro. —dije con un poco de humor.
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Ahora lárguense y no regresen —dijo Calíope montándose sobre Salamence, yo la seguí y juntos partimos de la cueva, saliendo por la cascada. Al salir otros pokemon dragón se nos unieron, un Dragonite, un Flygon, un Garchomp y un Kingdra nadando en el río, todos los dragones con varias chicas de mi edad en adelante.
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¿Que sucede Calíope? ¿Por qué activaron la alarma y el sistema de seguridad? —Preguntó la chica del Dragonite, ella más o menos de la edad de Dracenía pero su cabello era pelirrojo.
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Un grupo de personas vestidas de negro aparecieron en el santuario de los dragones queriendo llevarse la energía de la estela del cometa. Dracenia y Athena están lidiando con ellos pero no creo que resistan solas.
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¿Sabes algo de quienes son esas personas de negro? —Preguntó la chica del Garchomp, ella tenia mas o menos mi edad, de ojos pardos y cabello azabache.
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No, pero… Hay alguien más con ellos, alguien de los nuestros.
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¡¿Qué, como es eso posible?! —Exclamaron todas las chicas consternadas.
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Recuerdan a Odesya, al parecer ahora trabaja para ellos.
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¿La chica que huyó de su ceremonia de sucesión? —dijo la chica del Flygon.
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Nunca me cayó bien, sus ideas eran buenas pero la forma en que pretendió realizarlas no tanto. —agrego la chica del Dragonite.
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Recuerden que solo tenia 12 años en ese momento, era muy inmadura como para ver el daño que ocasionaba, aun así eso no justifica lo que esta haciendo.
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Además, no hay que olvidar la tragedia que paso antes de su ceremonia de sucesión. —Agrego Calíope. La intriga me carcomía por dentro, intente preguntar que fue lo que pasó con Odesya, pero en ese momento llegamos al santuario de los dragones.
Todos los dragones aterrizaron y nosotros bajamos de ellos, a lo lejos la chica del Kingdra se acercaba por las aguas del santuario. La escena que presenciamos no era muy agradable, Haxorus y Altaria se veían agotados mientras que a Gardevoir y Metagross se les unían un Florges, un Azumarill y un Togekiss.
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Justo a tiempo chicas, necesitamos una mano aquí. —Dijo Dracenia, las demás guardianas se les unieron al combate y en unos instantes llegaron las guardianas que faltaban para completar las 12.
La batalla que de desató fue épica, dado que el enemigo usaba pokemon tipo hada, acero y hielo; los pokemon de las guardianas usaron una amplia gama de ataques, desde roca afilada y cabezazo de hierro a lanzallamas y rayos.
Sin embargo, la ventaja de tipos y la cantidad de los enemigos les jugaron bastante a favor.
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Parece que después de todo sus dragones no son tan fuertes como pensaba —dijo Odesya al mismo tiempo que su Gardevoir usaba fuerza lunar contra Haxorus. Pero antes de que Gardevoir lograra ejecutar el ataque un potente rayo plateado vino del cielo y lo fulmino de golpe, era un ataque de cañón destello tan potente que casi nos deja ciegos a todos.
Del agujero del techo descendió un enorme pokemon azul con tres cabezas y seis alas negras, sobre él, montada con total seriedad estaba la anciana del pueblo.
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Hydreigon, usa poder terrestre —Al instante una energía dorada descendió del cuerpo de Hydreigon al suelo y proco varias grietas que estallaron violentamente sobre Metagross debilitando al instante.
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Florges usa fuerza lunar; Togekiss, brillo mágico —Las dos hadas cargaron sus ataques pero no lograron ejecutarlo cuando la anciana habló.
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Hydreigon, usa cañón destello —Hydreigon lanzó el potente ataque y fritó a Togekiss y a Florges sin darles oportunidad de atacar.
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¡Señora Andrómeda! —Exclamaron todas la guardianas sorprendidas, pero la anciana solo estaba concentrada en otra cosa.
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Hydreigon, usa pulso oscuro contra esa atrocidad. —Al instante Hydreigon mando un rayo oscuro que voló en pedazos la máquina de Odesya, al hacer eso la energía dragón salió libre y regreso hacia donde los pokemon se encontraban en trance.
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Ahora todos ustedes váyanse de aquí, no perturben la paz de este lugar, no entienden que sino corromperán la pureza de la energía dragón. —dijo totalmente molesta la anciana y respaldada por las 12 guardianas.
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Puede que ganaran esta vez pero no duden que volveremos. —dijo Odesya y luego se subió a su aerodeslizador y desapareció con todos sus hombres.
Después de que Odesya se fue la anciana le dijo algo a las guardianas y después se fue tal como apareció. Pasaron unos minutos y el sol apareció por el horizonte indicando que ya había amanecido y con eso los dragones salieron al fin de su trance y regresé a Axew y a Deino a sus pokeball cuando estos se acercaron a mí.
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¿Por qué los dragones que ustedes utilizaban no se sintieron atraídos por la estela del cometa? —Le pregunté a Dracenia.
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Eso se debe a que cada dragón solo se baña en la energía del cometa una vez en su vida, los dragones que viste ahora o bien este era su primer año de vida o son dragones que no pertenecen al pueblo y se sintieron atraídos.
Después de que me explicara eso, una a una las guardianas se fueron despidiendo. Calíope nos ofreció llevarnos a mí y a Dracenia en Salamence hasta la casa de Dracenia, propuesta que aceptamos pues nos ahorrábamos un gran trecho. Al llegar al pueblo vimos como varias barreras de metal se retraían hasta desaparecer en los suelos y paredes de las casas.
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Déjame adivinar. Ese es el sistema de seguridad del pueblo ¿Cierto?
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Estas en lo cierto, solo se activa en caso de emergencia por una guardiana.
Los dos ingresamos a la casa y repentinamente todo el cansancio que no sentí en la madrugada regresó a mí de golpe. Entre a la habitación de invitados como sonámbulo y me tiré a la cama, pero al instante Liv despertó.
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¿Qué te sucedió? Pareces muerto en vida. —dijo Liv con voz adormilada al verme.
Spoiler
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Larga historia —le contesté antes de dormirme ignorando todas sus preguntas.