Foros de Centro Pokémon
Archivo histórico
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#101
@Alfredo+
Das un bocado de lo inesperado: La desconfianza de las personas a causa de la guerra. Eso te había caído de sorpresa, pues era el escenario con el que menos esperabas encontrarte. Por suerte Juan entro a salvarte en el último momento y con eso, ganaste la confianza parcial de la enfermera Joy, aunque ahora debías ser un poco más cuidadoso.

Decides separarte de tu salvador con la promesa de que se encontraran luego de que recorrieras un poco el pueblo. Vas con cuidado, sintiendo como las inflexivas y venenosas miradas de los pueblerinos te siguen en cada paso que das; ese era el efecto de una guerra sin duda alguna: desconfianza, discriminación y odio contra cualquier desconocido.

Tu caminata te lleva hasta un grupo de jóvenes reunidos en una pequeña placita que hablaban animadamente. La curiosidad te lleva hacia ellos, para encontrarte que la razón de la reunión era una batalla Pokémon. Dos chicos peleaban con vigor, uno llevando un Zangoose y el otro un Rattata. Cualquiera con bastante lógica le daría la victoria al primero, sin embargo, el chico de la rata demostró mejor habilidad estratégica y usando desquite y luego ataque rápido logró hacerse con la victoria contra el fiero pokémon

— ¡He ganado, así que dame lo que prometimos! —Dijo el entrenador del Rattata con desesperación. El otro chico se acercó pesadamente y susurrando maldiciones para entregarle un poco de dinero. — Ahora ¿Quién sigue? —Expresó de manera desafiante.

Opciones

—Enfrentarte al chico para ganar algo de experiencia y dinero
—Seguir recorriendo el pueblo

Pokémon del entrenador
:019:
Nv 10
Habilidad: Entusiasmo
Ataques
— Ataque rápido
— Desquite
— Placaje

:015:
Nv12
Habilidad: Enjambre
Ataques:
— Ataque Furia
— Fortaleza
— Picotazo Venenoso
— Acoso



Spoiler


#102













> THE ONE WITH THE TOWN IN WAR II

La batalla contra el muchacho resultó ser bastante complicada. Su Beedrill tenía el ataque acoso que podía complicar a mis Pokémon, sobretodo a Brocardo que aún no desarrollaba sus poderes psíquicos en batalla.

— ¡No podrás vencerme! —exclamó el entrenador mientras tiraba acoso una tras otra vez hasta gastar la vida de Brocardo. A pesar de ser un Slowpoke, Brocardo era bastante astuto, pero la situación lo había sacado de sus cavales. En desesperación ante una posible derrota, de la nada, elevó a Beedrill con sus poderes psíquicos, dandole un golpe certero y coronandose así como el ganador de la batalla. Alfredo no se había quedado atrás, por primera vez había utilizado en movimiento Fuerza Bruta en batalla contra ese Rattata.

Los enfrentamientos habían ayudado a mis Pokémon a hacerse más fuertes y a utilizar poderes que nunca antes había visto. El otro entrenador parecía avergonzado de su derrota, se acercó a mi y me entregó 1200P mientras los demás chicos, atemorizados, abandonaban el lugar tirando maldiciones por doquier, insultandome en mi situación de extranjero en esas tierras.

— Eres un entrenador muy fuerte, sin duda —dijo un chico más pequeño. Supuse que no tendría la edad para tener su propio equipo.

— Sólo es entrenamiento —intenté ser humilde. Mi equipo había hecho todo. El chiquillo ya estaba por irse por el camino que estaban los demás cuando me gritó unas palabras que no pude decifrar bien... como si ya me conociera.

Busqué mi camino de vuelta, pasando por el Centro Pokémon para ver a la enfermera Joy por segunda vez. Luego de la mecánica visita, pasé directo a donde Juan me había invitado. El pueblo era pequeño. Juan me hizo pasar, mientras le contaba qué había vivido en el lugar.

— Esos chicos no encuentran nada más entretenido que hacer —me dice Juan mientras me ofrecía un vaso de agua.

Su casa era acojedora a pesar de el pobre material de que estaba construída. Algunas partes del techo dejaban ver el cielo y en el interior sólo había un espacio pequeño en donde cabía su cocina, una mesa con asientos y un sofá con un televisor. Juan se percató de que estaba inspeccionando el lugar.

— En este pueblicho apenas llegan cosas —explicó— todo es regalado, justamente de viajeros.

Evité preguntarle por sus padres y él de igual forma evitó preguntarme sobre mi pasado. Ambos sabíamos que eran cosas innecesarias. Quienes eramos ahora era lo que importaba.

— ¿Y tú, qué Pokémon tienes? —le pregunté a Juan.

— Ninguno, no soy ni entrenador ni coordinador.

— ¿En serio?

— Sí, verás... tengo respeto por ambos pero en medio de la guerra, ser entrenador significa que en algún momento puedes ser llamado a combate. Y eso no es lo mismo que luchar con niños en un plaza, Alf, es sufrimiento de verdad... en los campos de batalla los Pokémon actúan para matar, no para debilitar.

Juan tenía razón en lo que decía, a veces era mejor evitar todo eso. Brocardo asentía en lo que decía Juan, parecía encontrarle aún más sentido a sus palabras. Encendimos la televisión y estaban dando en directo un Concurso Pokémon.

— ¿Qué es eso?

— Lo único que causa felicidad a las personas actualmente —me dijo Juan— en ellos, los Pokémon deben usar sus movimientos para causar efectos increíbles y para batallar de manera amistosa. La gente asiste a estos eventos y los distrae de la guerra. Es lo único que permiten para entretener, así que en los últimos meses ha sido un escape para muchos.

— ¿Y eso dónde es?

— Pues, donde estamos está entre Pueblo Sanachie y Ciudad Ilusión. Por la salida norte de aquí llegarás a la ruta común, y luego encontrarás ciertos biomas hasta llegar allí. En la Ciudad Ilusión se encuentra el primer lider del gimnasio, por la salida norte de allí podrás llegar a la Ciudad Olivar, y luego en ese salida norte, el Pueblo Crepuscular. Es ahí donde se celebra la competencia básica.

— Bastante lejos —le digo.

— Vale la pena. Los viajeros me dicen que se encuentran lugares increíbles, pero no quiero dejar mi hogar. Estoy esperando que alguien regrese de la guerra.

— Lo siento mucho.

— No te preocupes.

El evento de la televisión había finalizado y la noche había llegado. Juan me ofreció quedarme hasta el día siguiente, para luego seguir por la Ruta Común. Mirando el techo con mis Pokémon cerca mío pensé en esos concursos, en lo que significaba para la gente y me dormí esperando que durante la noche no ocurriera nada y por fin pudiera descansar algo...
@Albert
























> EQUIPO
:079: HP: 100% - Nivel: 15 (50%)
→ CONFUSIÓN, PISOTÓN
→ PIST. AGUA, BOSTEZO
:498: HP: 100% - Nivel: 13 (50%)
→ PLACAJE, FUERZA BRUTA
→ ASCUAS, RASTREO
:495: HP: 100% - Nivel: 12 (50%)
→ LÁTIGO CEPA, CONSTRICCIÓN
→ PLACAJE, MALICIOSO
DATOS










#103
@Alfredo+
Durante tu sueño tienes intervalos en los que despiertas sudoroso y ahogando gritos; sientes que algo te acosa, algo dentro de tu mundo mental y es lo que no te deja descansar en paz. Eso, al menos durante la primera mitad de la noche, luego sin saber porque esa sensación desaparece y por fin logras descansar. Los rayos de sol que atraviesan el techo se filtran a través de tus parpados, causando que te levantaras involuntariamente; inmediatamente olfateas algo dulzón que te llama la atención y pronto descubres que se trata de Juan, cocinando algunas bayas con especias. —No es mucho el alimento que nos llega, así que debemos improvisar con lo que tenemos —te explico al ver tu mirada curiosa; cuando la comida estuvo lista, te sirvió un plato a ti, y un pequeño bocado a tus Pokémon también— Buen provecho a todos —fue lo último que dijo antes de ponerse a devorar su propio plato de comida. Terminan de comer luego de un rato; te sientes satisfecho y tus Pokémon de igual manera; Se quedan unos minutos en silencio que solo es roto por el sonido del agua al caer sobre los platos que Juan lavaba. Paso el rato hasta que, finalmente, el chico se animo a hablar. —Ayer no te lo dije, pero aquí cerca del pueblo hay una extensión de tierra donde no se acercan los Pokémon. Es un lugar bastante pacifico donde la gente del pueblo se va a descansar y olvidarse de los problemas, le llamamos Espacio Remanso ; tal vez un rato ahí no le caería mal a ti y a tus pokémon. Digo, antes de que terminen de sumergirse directo al caos que vive la región. Opciones — Puedes tomarte un tiempo e ir al Espacio Remanso –tu siguiente post sería allí- para descansar con tus Pokémon. — Continua con tu viaje hacia el pueblo Crepuscular yendo directamente a la ruta común —Posteas en la ruta—


Spoiler


#104
@Albert @Albert @Albert @Albert @Albert @Albert [?

Me mezclé entre aquel desfile de idiotas. La calle principal estaba ocupada por un gran carruaje tirado por un tipo de Pokemon que jamás había visto, pero no se asemejaba para nada a un caballo. Sobre el vehículo iba sentado un hombre muy adinerado, bien vestido y con una sonrisa de amabilidad que podía confundirse facilmente con un cruel interés por las personas sobre las que posaba la vista. Jamás me observó, quizá por mi altura o por mi andrajosa ropa, y tampoco lo hizo con el resto de los huérfanos y mendigos, que miraban aquella caravana con las manos llenas de hambre por dinero.

Cuando el empresario estacionara en alguna de las calles y caminara por las aceras en su camino para encontrarse con el gobernador del pueblo, los niños de los arrabales ya estarían corriendo hacia sus escondites con las manos llenas de tornillos bañados en oro y en plata proveniente de las ruedas y otras partes del automovil. Pero a mi jamás me interesaron esos premios menores, quizá al principio, pero Sirio estaba para cosas más grandes, sí, para la grandeza de los ladrones. Lo único que nos interesaba era aquella piedra, gema, cristal, lo que sea que llevara colgando del cuello. Aquello brillaba más que una estrella, y no era un resplandor de oropel, ya había visto cosas parecidas entre la nobleza de mi ciudad originaria. Tenía que robarlo.

—Deneb —dije, mientras lo liberaba—. Dale una cornada a ese carruaje, mientras tu los distraes, Aldebarán incendiará algún establo cercano. Sirio, hagámos de este el último robo de nuestras vidas.

Darumaka no tardó en hacer arder la madera del lugar y los murmullos comenzaron a propagarse con más velocidad que las mismas llamas. Asentí a Rhyhorn y este comenzó su carrera para embestir el automóvil, cuando lograra tumbarlo, nos teletrasportaríamos con Abra para robarle en menos de un segundo. Mi educación en matemáticas me había ayudado, había calculado el ángulo perfecto y la posición exacta en la que el robo no tendría error alguno, ahora solo me preocupaba pensar en qué gastaría mi dinero.

Gracias Eli <3
#105
@Matthew Crown
Tus cálculos eran perfectos; no tenias ninguna posibilidad de fracasar… si al que robaras fuera un hombre común. Fue un error grave pensar que un empresario del prestigio que aquel poseía iría hasta ese mugriento pueblo sin ningún tipo de protección.


Darumaka había cumplido de llamar la atención de la mayoría de las personas al prender fuego a un establo cercano, y los Pokémon en su interior procedieron a ayudar involuntariamente al armar un revuelo por el fuego que los hostigaba. Sin embargo, donde tu acometida fallo fue con Rhyhorn.


A pocos centímetros de chocar contra el carruaje, el Pokémon con piel de acero se estrelló contra el aire; si no estabas mirando el mal. El rinocerente se había parado abruptamente como si hubiera chocado contra una pared… pero allí no había nada ¿o tal vez sí? Tus ojos no podían percibir nada.

Pronto, un mal presentimiento surgió en la boca del estómago; la mirada del empresario se posó en ti y sus ojos conectaron inmediatamente; sus iris eran completamente oscuros y te parecio que veías directamente a un demonio; de pronto un frío como nunca antes sentiste nació en tu interior y de a poco, comenzaste a perder tus fuerzas. ¿Qué estaba pasando? Tu vida se escapaba de tus manos y no había razón alguna.

Lo diste todo perdido; nadie se daba cuenta de lo que te sucedía, solo aquel hombre de negocios que no despegaba su vista de ti. Caíste de rodillas al suelo y empezaste a respirar con fuerza exhalando aire blanco y frío; perdiste. Perdiste de la peor manera.

—¡Rayos, todo mi plan arruinado por ti, mocoso! —la voz fue apenas perceptible, la escuchabas lejos, aunque su usuario se veía muy cerca; con tu visión nublada, apenas pudiste apreciar que llevaba la mitad de la cara cubierta por una bufanda negra— Y pensar que estuve tan cerca esta vez ¡no queda de otra! Ven, vámonos de aquí —Y tras decir eso y sin pedir permiso, el hombre te tomo y te puso bajo su hombre para luego salir disparado de allí. Mientras te alejabas, podías ver aún la mirada del hombre y como este tenía una media sonrisa dibujada.

Abra se encargó de reunir a tus compañeros para luego todos reunirse con el hombre que te llevaba; el sujeto corrió y corrió sin mostrar signos de cansancio en ningún momento. Todo hasta que finalmente se alejaron hasta llegar a la Ruta Común; a medida de que te alejabas del pueblo sentías como tu fuerzas se reponían ¿habría tenido algo que ver lo que te sucedió con el empresario? Parecía lo más lógico.

—No sé si eres muy estúpido por lanzarte a robar un hombre que no conocías, o muy valiente por intentar robarle a él. Como sea, por poco vives para contarlo —Y diciéndote eso, te lanzó hacia el césped—

¿Ahora que harás? Tus energías aun no están totalmente respuesta, y no terminas de entender muy bien que había pasado. Además el único que parecía saber que estaba pasando, quien te rescato, parecía estar a punto de irse.

Opciones

—Tratar de hablar con el hombre para saber qué había sucedido

—Dejar que se marche y probar suerte de nuevo tratando de robar al hombre… ¿pero sería buena idea?

—Puedes seguir de largo aprovechando ahora que estabas en la ruta y olvidar todo lo sucedido, pero… sentías que te faltaba algo, aunque con tu mente confunsa no podías recordar que


Consejos

Rolea como fue toda la experiencia

Trata de recordar que te hace falta; es algo muy importante

Tienes opción libre de llevar la historia como quieras; solo te he dado una base una base.


Spoiler


#106
Capitulo 1- Llegando al pueblo Origen

Cuando tome una distancia de mi casa saque al Poliwag de su pokeball, cuando salio simplemente lo mire y sonreí, el hizo lo mismo, era como si nos conociéramos desde siempre, seguí junto a el. No caminamos mucho para llegar al pueblo Origen, tan solo habremos parado 2 veces para descansar, y por suerte no nos cruzamos ningún Pokemon, no se si estoy preparado para una pelea todavia. Cuando llegamos al pueblo era la mañana, me dirigí directo a la casa del compañero de mi padre.
Era una casa que no parecia tener grandes lujos, pero que a su vez no se veia mal, golpe a la puerta. Tras esperar unos segundos, una mujer grande abrio la puerta.
- Buenas, ¿Que necesitas?- Me preguntó amablemente
-Estoy buscando a Alejandro, el investigador-
La cara de la mujer paso de amabilidad a una cara que parecia mostrar miedo, sorpresa, no se que es
-¿Quien sos?- Pregunto en seco ahora
A lo que mientras intentaba repensar que habia dicho para que pase a ese rostro, le respondí: Soy Osium, hijo de Nicolas, un investigador compañero de Alejandro.
La mujer miro a Poliwag que estaba a mi lado, este le respondió con una especie de sonrisa. Entonces la mujer me hizo pasar.
Me contó que Alejandro, su esposo, también estaba desaparecido, hace 3 meses al igual que mi padre. Era obvio que ambos estaban en la misma investigación. Un dato que me llamo mucho la atención es que la mujer dijo que se había llevado sus pokemon mas fuertes.
Se paso la mañana, en la que yo le contaba mi búsqueda y ella intentaba ayudarme con datos, lamentablemente ninguno era propio de la investigación en la que estaba, y los informes los tenia en un edificio en el que trabajaba, le pedí la dirección. Me dijo que me podía quedar a comer, a lo que accedí, pero no podía quedarme mas, tenia que ir a ese edificio, aunque según la dirección la ciudad no quedaba para nada cerca. Poliwag y yo saludamos a la mujer, y le dijimos que si lo encontrábamos lo traeríamos también.
#107
¡Una Batalla bajo la Luna!



La luna emanaba un brillo especial, ya era momento de tener aquella batalla que le propuse a Jimmy. Ambos salimos al campo de batalla que estaba en medio del pequeño pueblo, al vernos llegar junto a nuestros Pokémon las pocas personas que estaban cerca del lugar se acercaron para ver la lucha que estaba por comenzar.

-¿Estas listo? -pregunto Jimmy. -¡No será fácil! -presumio.

Ambos tomamos una pokeball y muy motivados decidimos tener una gran batalla, Jimmy libero a una bella Roselia mientras que yo decidí usar a Shuppet. La batalla estaba por comenzar y ninguno se rendiría.

-¡Chicos! -escuchamos. -Quiero ver esta batalla, no piensen que me la perdería. -sonrio Ginna.

:315: (12) vs :353: (11)


-Paralizador. -le ordenó Jimmy a su Roselia.

Aquel Pokemon de una belleza impresionante libero de sus flores un polvo de un color amarillo, luego movió sus flores dispersandolo por todo el campo.

-Esquivalo. -le ordenó rápidamente. -Usa Tinieblas.

Shuppet desapareció repentinamente y de la nada una niebla Oscura se dispersó al igual que el Paralizador, Roselia se veía afectada por dicha niebla oscura. Al lastimarse por la niebla Oscura Roselia baj su guardia y Shuppet apareció frente a él gritando de u a forma aguda.

-¡Energibola! -grite Jimmy mientras Roselia comenzaba a emanar una luz verde.

La esfera verde fue liberada con mucha fuerza logrando que se moviera con una rapidez la cual Shuppet no logro evadir.

-¿Estas bien? -le pregunté a Shuppet, Shuppet comenzó a levitar y me miró con una sonrisa. -¡Cuento contigo! -le sonreí.

Shuppet creo una mano gigante de color oscuro la cual aplastó a Roselia, luego de dicho golpe Roselia de levanto y se veía impecable como cuando salió de la pokeball, Jimmy estaba impresionado por como había mejorado en la batalla.

-Termina con el Roselia ¡Energibola! -grito Jimmy.

Roselia libero muchas esferas de color verde las cuales se movian por todo el campo, Shuppet esquivaba cada una de ellas pero di ho Pokemon seguía ejecutando dicho ataque.

-¡Demolicion! -le ordene a Shuppet.

Shuppet volvió a crear dicha mano gigante la cual volvió a aplastar a Roselia pero antes de que Roselia fuera aplastado expulsó otra esfera de color verde la cual impacto a Shuppet. El polvo se dispersó y Shuppet y Roselia habían quedado debilitados. Las personas habían quedado sorprendidos por dicha batalla, Ginna estaba observando con tranquilidad y estaba sorprendida.

:361: (11) vs pkmn-aerodactyl color-shiny (10)


Jimmy había sacado a sus segundo Pokémon y era un Snorunt el cual era pequeño y daba unos grandes altos, decidí usar a Aerodactyl el cual necesitaba ver de qué estaba hecho capaz.

-¿Me ayudarás? -acaricie su cabeza.

Aerodactyl comenzo a elevarse mientras Snorunt lo seguia con la mirada, aquel pequeño Pokemon dio un gran salto para luego e pulsar un humo de color blanco con gran poder.

-Dragoaliento -le ordene a Aerodactyl.

La criatura rosa libero un rayo con forma de dragón de un color violeta el cual impacto con el viento helado creando una explosión de un color gris.

-Doble equipo. -comenzo a duplicarse Snorunt. -Canto helado. -le ordenó Jimmy.

Aerodactyl estaba rodeado por los Snorunt los cuales udanban Canto Helado el cual Aerodactyl no esquivaba con facilidad por atacar desde todos los ángulos, tenía que pensar en un plan mientras podía ya que en cualquier momento el ataque podría afectar a Aerodactyl.

-¡Lo tengo! -exclame. -Aerodactyl usa Colmillo Igneo y Dragoaliento. -le ordene.

Al combinar ambos movimientos el Dragoaliento se tornó en llamas muy parecidas al Lanzallamas de un Pokemon tipo fuego, los dobles de Snorunt desaparecían al recibir la combinación de ambos ataques. Jimmy le ordenó que usara Nieve Polvo, aquel pequeño Pokemon con sus saltos y aquel frío ataque rodearon a Aerodactyl, tenia algo planeado para evitar el ataque desde que comenzó a usar a Snorunt.

-¡Ataque Ala! Y gira. -le ordene.

Al girar con gran velocidad se creó un tornado de hielo el cual era controlado por Aerodactyl, Snorunt por saltar quedó atrapado en dicho tornado el cual no podía escpar de el, la batalla estaba en su mejor momento y ya era hora de terminarla.

-¡Detente! -le ordene a Aerodactyl.

Luego de detenerse el tornado se dispersó y Snorunt golpeó el suelo con su rostro, el Pokemon saltarín estaba triste pero yo me alegré porque este combate me dio las respuestas que necesitaba.

-Gracias Jimmy me di cuenta que quiero seguir con mi camino por los Concursos y convertirme en el mejor de la región, nosé cuanto tiempo me tome pero no me rendiré y se que junto a mis compañeros lo lograré. -le agradeci por esta gran batalla.

-Hablando de Concursos. -escuchamos una voz.

Una chica de cabello largo y de color negro se acercó, ella estaba acompañada de un Eevee el cual se veía elegante como ella.

-Mañana se realizará otro concurso en el Pueblo. -dijo muy feliz. -¡Yo soy Ema y junto a mis hermanos fuimos elegidas para presentar los Concursos, estuve viendo la batalla y se que a ti te irá muy bien. -comenzo Ema.

Estaba feliz por saber que mañana habría un Concurso, tenía que comenzar a practicar para esta vez no quedar por fuera y ganar mi primer listón.


Shuppet pierde un 100% de su vitalidad y queda debilitado
Aerodactyl pierde un 25% de su vitalidad por cansancio


#108
@Braixx

A mitad de la noche un fuerte estruendo despertó ti y a tus pokemon, movido por la curiosidad, saliste y buscaste el origen de dicho ruido, cerca de un callejón pudiste ver dos siluetas escondidas por las sombras teniendo una discusión

-¿Tienes al objetivo?- una voz gruesa y retumbante que pertenecia a un hombre dijo con clara intensión de que no estaba ahí para juegos

-Ay, por favor cariño, somos los mejores en lo que hacemos, claro que tenemos al objetivo- la voz de una mujer dijo, con obvia altanería

-¿Y tu compañero?-

-Tan observante como siempre.- rió un poco de manera - está buscando otro encargo justo mientras hablamos, somos una compañía mu ocupada sabes?-

Para evitar llamar la atención aprovechaste a la penumbra y de adentraste en las sombras para poder continuar escuchando a tan sospechosos personajes

-Déjame verlo- dijo imperativamente el hombre haciendo un ademan para que le diera lo que sea que hubieran acordado en traer

-Ah ah ah, cariño, el pago primero- la mujer dijo de manera condescendiente. escuchaste un poco de movimiento y un refunfuño después de unos segundos, se pudo escuchar el pequeño gemido de un pokemon

-¿Esto es lo que el jefe pidió?- el hombre gruñó claramente disgustado con "el objetivo"

-Aunque no lo creas, este pequeño dio mas pelea de lo que podías imaginar- dijo la mujer un poco molesta al parecer -no es tan fácil encontrar a esta especie con la especificación que tu jefe pidió-

La tensión de que te descubrieran iba en aumento, temías de que si tan solo hicieras un pequeño ruido todo acabara si te descubrían, por que era de notar que estas personas no dudaban en atar los cabos sueltos de sus negociaciones.

Entonces un estruendo cerca de un bote de basura al lado tuyo se escuchó y la conversación paró a medias, precia que la noche había bajado de temperatura de golpe, tu corazón empezó a palpitar a mil por hora y sentías como el sudor salia de tus poros, escuchaste pasos en tu dirección y esperaste lo peor creyendo que te descubrirían,pero antes de que pudieran verte un par de Rattatas salieron del bote de basura sorprendiendo a las dos personas, lo siguiente fue un caos. Hubo un gran ruido junto a ti y viste como una pequeña bola de pelo corría fuera del callejón y hacia la calle, en dirección hacia el centro del pueblo.

-¡¿Que haces ahí parado?! ¡El objetivo esta escapando!- la mujer gritó corriendo hacia la dirección en la que se fue el pokemon, pocos segundos después, el hombre corrió a seguirla unos metros detrás.

No te atreviste a moverte por miedo de que regresaran, no querías siquiera respirar, pero probablemente eso no hubiera sido muy inteligente, después de un rato de silencio decidiste que era seguro salir de entre las sombras y saliste del callejón, ibas a regresar por donde viniste cuando un movimiento brusco captó tu atención y viste que era una segunda bola de pelo corriendo en la dirección opuesta a la que la primera fue.

Tienes dos opciones:
-Ir al centro del pueblo y ver quienes eran esas dos personas
-Seguir al pokemon hacia la Ruta



[/b]
autora del avatar:cindersart

ODISEA

*la ficha de entrenador es un aproximado a la apariencia, el sprite original esta en Índice &Datos
#109
Silver — @NEET Samurai
La estática merodeaba por el campo de batalla, en los restos dejados atrás. La contienda fue justa, no hubo tetras de por medio ni una trampa que esperase la caída del ingenuo, ergo, te has ganado a ese Pikachu, pero no como quien gana un trofeo, sino como un amigo. La criatura, agotada dado su aliento, ahora descansa sobre su nuevo compañero.

Cargado de buenas intenciones, el infante guía al de pelo azabache entre el manto de aire fresco provocado por el aguacero. No tardan mucho en llegar a la casa del pequeño.

— ¡¿Qué te he dicho de llegar tarde?! — Le reprochó la señora al crío, en tono de reprimenda. — ¡Ahora te cambias y te vas a tomar un baño! Por el amor a Arceus.

De camino a las escaleras, casi atorándose con su saliva, el castaño se encuentra con un joven de más o menos tu edad.

— ¡Ese es mi bro! Dime, ¿capturaron al Pikachu? Choca esos cinco. — Pero la negativa fue obvia, la sabías con sólo leer la atmosfera. — ¿No? Bueno, compi, ya tendrás otra oportunidad.

— Son mi madre y mi hermano. — Les presenta el de diez años, escogiendose de hombros. — É-él es un amigo, ¿se puede quedar? Está lloviendo y...

Tanto la madre como el hermano miran al recién llegado Silver. Antes de que el mayor pudiera sugerir algo, la madame ya había hablado.

— Entiendo, debió ser duro viajar todo el camino hasta acá. — Comentó, en lo que el niño ya se perdía de vista. — Y además el Centro Pokémon está teniendo dificultades.

¿Dificultades? ¿El CP? Eso resulta algo raro, la cúspide de la medicina pokémon nunca ha presentado problemas serios; a menos que...

— Normalmente no aceptamos extraños, pero si de verdad eres un amigo, puedes quedarte.

Parecía que, al barajar tus oportunidades, éstas te sonreían. La casa se ve amena y tranquila, pero la lluvia amenaza con volverse una tempestad. ¿Es tiempo para estar en paz? Tú decides; Pikachu, mientras tanto, sólo podrá recuperar energías hasta el día siguiente. Lo mismo aplica al resto del equipo.

Tus opciones:
Son varias. Puedes quedarte en la casa y conseguir más información sobre el pueblo, o bien puedes ir a investigar al Centro Pokémon sobre lo que está pasando; entre otros.

— What are you doing?
— I'm walking like a skeleton.
— No, skeletons don't walk like that.
— That's how *you* walk.
— No, I don't.
#110
Pueblo Corazon
Acostado en la nieve, en un sauna personal creado por Torkoal, disfruto de las virtudes del frió caliente. En un estado de completa serenidad, pienso en mi hogar, pienso en mi familia. Mis padres, cansados de mi y de mi holgazanería, me echaron de casa, ante lo cual respondí caminando recto, en el primer camino que encontré. Mientras vagaba una curiosa tortuga iba a mi lado, a mi misma velocidad, casi sincronizados. Mis provisiones me pueden abastecer por una semana, pero no pasaba nada si lo compartía con mi buen compañero. Tres días después, seguimos uno junto al otro. Finalmente me digno a preguntarle porque me sigue, pues estaba yendo al norte, y la ruta se volvía nevada. No hubo respuesta de su parte, tan simplemente se limito a seguirme. Llegamos a un pueblo nevado. Me detengo en la ruta principal y veo a unos entrenadores pokemon. Con facilidad consiguen vivienda temporal y objetos para mantenerse y a su equipo. Decido ser entrenador para mantenerme, pero necesito un equipo. Torkoal toca mi pierna y entiendo que quiere permanecer a mi lado. Estoy indeciso de como empezar, decido tomar un baño caliente para relajarme. Me encuentro acostado en la nieve, en un sauna personal creado por Torkoal, disfrutando de las virtudes del frió caliente.
Llego a una conclusión, buscar el centro pokemon mas cercano para buscar información. Encuentro el centro pokemon, y le pregunto lo esencial a la encargada. Me cuenta sobre un desafió de lideres de gimnasio, y de una liga, con élite cuatro y campeón. Satisfecho de mi hallazgo, llamo a casa y les cuento mi situación. Compro provisiones y me preparo para salir del pueblo. Llego el momento de esforzarme por algo y entrenar a mi torkoal para ser los mejores de la región.

Torkoal Nivel 5: Terremoto (MH), Bostezo (MH), Onda ignea (Lvl 1), Rompecoraza (Lvl 1). Sequía. Sin objeto.


La lanza forjada, con mil años de trabajo arduo.
La lanza que surcó los cielos, y acabó con la tiranía de los poderosos.
¡Millenium Lónginus!

#111
Capítulo 10
Nada como el hogar



Acostumbrados al sonido de las gotas de lluvia golpeando el suelo, incesantes, la voz de una madura mujer fue lo primero que se oyó al abrir las puertas de aquella acogedora casa y aunque podían sentir el abrigo del exterior, esa voz no les ofreció la más cálida de las bienvenidas.

—¡¿Qué te he dicho de llegar tarde?! —recordaba nuevamente la señora a su pequeño hijo.

La madre del muchacho dio una breve, pero intensiva inspección al joven que acompañaba a su hijo, sin duda algo que sólo una madre podría lograr. Tanto Silver como el niño estaban empapados, sus ropas goteaban al igual que sus cabellos, aunque parecía como si el mayor hubiera estado más tiempo bajo el agua. La señora no encontró señales de peligro en Silver, aunque si unas vibras de rareza, lo único que le hizo extrañarse fue la capucha que su hijo cargaba y que tocaba el suelo, prenda que ella no le había visto usar.

—¡Ahora te cambias y te vas a tomar un baño! Por el amor a Arceus —agregó tras procesar la información luego de unos instantes.

El chico corrió dejando atrás a su invitado, era su mejor opción si no quería hacer enojar a su madre. Con un gesto de sus manos, la señora hizo pasar a Silver a la casa, cerrando la puerta para que no escapara el calor. El pobre estaba nervioso al asaltar de esa manera la casa de unos extraños cuyo hijo había conocido hace un par de minutos, la mujer de pelo castaño lo notó de inmediato.

—¿Quién eres tú? —preguntó sin rodeos.

Iba a responder, pero una voz extraña saltó desde el lugar al que se había dirigido el pequeñín.

—¡Ese es mi bro! Dime, ¿capturaron al Pikachu? Choca esos cinco —se detuvo un segundo—. ¿No? Bueno, compi, ya tendrás otra oportunidad.

La señora de cabello castaño al igual que su retoño le dio un vistazo al Pikachu que aún permanecía en el hombro de Silver y creó mentalmente la escena de lo que había ocurrido, como si su sexto sentido fuera poco.

—Esto… soy Silver, un entrenador Pokémon… y… conocí a su hijo y…

En eso se asomó un chico de la edad de Silver que parecía ser el mismo crío pero mayor.

—Pero si es el extraño Pikachu y un extraño —dijo asombrado.

—¡Cuida tus modales! —reprochó la madre.

Saliendo de su escondite en la espalda de su hermano mayor, el pequeño se acercó a Silver para devolverle su capucha que aún estilaba agua, mostrando bajo ella la toalla que había tomado del segundo piso para partir al baño, no sin antes aclararle algo a Silver.

—Son mi madre y mi hermano —le susurró para luego voltearse a su madre—. É-él es un amigo, ¿se puede quedar? Está lloviendo y...

Una mirada bastó para que el pequeño corriera a refugiarse al baño, la cual también hubiese servido en Silver si no estuviera ya paralizado de los nervios, pero tras un suspiro, la madre hizo saber su opinión.

—Entiendo, debió ser duro viajar todo el camino hasta acá. Y además el Centro Pokémon está teniendo dificultades.

Silver había estado pensando alguna excusa para salir de ahí, pero esa última frase le hizo recapacitar. Intentando formular algún tema de conversación, la señora nuevamente lo interrumpió.

—Tal parece que eres un jovencito algo tímido, pero no te preocupes, los amigos de mi hijo siempre serán bienvenidos —volteó hacia su hijo mayor—. Kristoph, trae algunas toallas.

La amabilidad de la señora era sin dudas enternecedora, aunque cuando sus hijos desaparecieron del lugar, su tono cambió a uno aún más severo que el que tenía.

—Normalmente no aceptamos extraños, pero si de verdad eres un amigo, puedes quedarte.

Más que una invitación, parecía una advertencia, pero Silver entendió que era lo mejor que podía hacer para defender a su familia. Tras eso volvió a una personalidad mucho más amable.

—Permíteme llevar tu capucha a la secadora, si no tienes más ropa mi hijo Kristoph puede prestarte mientras secamos la que llevas.

—Descuide, llevo algunas en mi bolso.

—Toallas a la orden —dijo el hijo mayor arrojándolas a Silver.

—¡Cuida tus modales! —reprochaba la madre.

Después de eso, Silver se cambió en la habitación que le indicaron, la casa no era muy grande y no tenían cuarto de huéspedes, todo indicaba que se trataba de la habitación del pequeño. Una vez estuvo limpio y seco, al igual que el Pikachu que lo seguía a todos lados, se disponía a llevar la ropa mojada a la secadora como le había sugerido la señora, pero al abrir la puerta se topó con el niño que lo había guiado hasta allí.

—Lamento la intromisión —se disculpó Silver con una leve reverencia.

—Descuida, ahora mismo me cambio —dijo sujetando la toalla que cubría su cuerpo.

De vuelta a la sala de estar, Silver vio a la mujer preparando la cena mientras su hijo ordenaba la mesa. Kristoph notó su presencia y se le acercó tras terminar lo que hacía.

—Espero te guste el estofado.

—¿Eh? Descuiden, no tienen por qué alimentarme… con que me dejen pasar la noche basta…

—No tienes nada de qué apenarte, hacemos esto porque queremos, no necesitamos que nos des nada a cambio tampoco, así que relájate en el sillón mientras mamá prepara la cena. También hay comida para los Pokémon, aunque si son muy grandes los que tienes no creo que quepan dentro…

—Sólo tengo un Meditite de este porte —dijo Silver indicando con sus manos el tamaño.

—Entonces no habrá problema.

—Chicos, vengan a la mesa —llamaba la señora.

No tardaron en sentarse y comenzar a comer.

—Está delicioso —dijo Silver tras probar la comida.

—Hablas por hablar —se defendía la madre.

—Claro que no, llevo cerca de un mes sin comer un plato de comida casero y este me recuerda uno que solía hacer mi madre… —dijo cabizbajo.

—Cambiando de tema, juraría que tendrías más Pokémon además de Meditite y Pikachu, ¿tienes más esperando en el PC? —preguntó Kristoph curioso.

—La verdad comencé mi viaje esta mañana, ese Pikachu tampoco es mío, sólo que me sigue desde que lo vi.

—Ya veo por qué mi hermanito y sus amigos no pudieron atraparlo, te eligió a ti. ¿No es así, Tommy?

—Sí, además hubieses visto como combatía junto a él contra Austin, pareciera como si estuvieran juntos de hace tiempo.

—Aunque eso fue en la mayoría gracias a Pikachu, yo apenas conocía sus movimientos…

—Me parece extraño que alguien a tu edad se vuelva entrenador Pokémon… ¿qué te impulsó a serlo? —cambió el tema la madre.

—Siempre quise ser un entrenador, pero mi padre…

—Ya veo, no ahondaré más en el tema, por ahora come que se enfría rápido.

Y la cena continuó así por varios minutos en que Silver contaba las aventuras que había vivido el mes pasado y durante ese día, cómo conoció a Primum y su escape del Drapion del pantano; historias que asombraban al pequeño Tommy y a su familia. Ese ambiente familiar era algo que el entrenador recordaba muy lejano en su memoria, pero esa calidez no era algo que pudiera simplemente olvidar.

La lluvia no se detuvo hasta temprano en la mañana. Silver no pudo salir hasta que la señora les sirvió el desayuno. El día estaba extrañamente despejado, así era el clima en la región por lo que debería estar preparado para próximas lluvias repentinas, aunque de momento solo le quedaba disfrutar del sol matutino.

—Adiós señora, gracias por todo —se despidió Silver de la madre de Tommy con una reverencia.

—No necesitas agradecerme, puedes volver siempre que lo necesites.

Silver reanudó su viaje hasta el Centro Pokémon en compañía de Tommy; debía partir rápido y llegar a Ciudad Ilusión antes de que su padre llegara a la casa en Avenencia, pero el pequeño insistía en que había alguien a quien debía presentarle antes de que se fuera, oferta que no pudo rechazar debido a la hospitalidad que habían mostrado Tommy y su familia.

Por lo que el pequeño contaba, se trataba de un hombre adulto que les daba varios consejos para las batallas Pokémon y que a veces les encomendaba misiones, siendo la última de ellas capturar al Pikachu anaranjado que vivía a las afueras del pueblo. Finalmente llegaron donde el sujeto que parecía tener cerca de cuarenta años. Con una sonrisa saludó a Tommy y al extraño que llevaba al Pikachu al hombro.

—Tommy, tengo prisa y debo ir al Centro Pokémon a curar a mis compañeros —le susurró Silver al chico.

—Descuida, de seguro valdrá la pena —volteó hacia el señor—. ¡Hola, Nort!

—Hola, Tommy, amigo mío. Así que capturaste al Pikachu.

—No, no lo logramos, pero Silver sí. ¡Incluso derrotó a Austin!

—Vaya, debe ser fuerte entonces.

—Sí, y quiere alguna de tus lecciones para mejorar.

—Me parece algo abusador de su parte, siendo que no lo conozco, amigo mío.

—Pero yo fui el que lo trajo aquí.

—Me largo —dijo Silver.

—Espera —lo detuvo Nort—. Silver, ¿no es así? Nunca dije que me rehusara a ayudarte, aunque sería ideal si hiciéramos un intercambio.

—Me largo.

—Oye, oye, oye, amigo, ese Pikachu… ¿cómo lo capturaste?

—No lo capturé, apareció frente a mí y me ha seguido desde entonces.

—Debes ser alguien especial si ese Pikachu te escogió… ¡Bien! Te daré algo interesante y libre de cargos, aunque primero debes completar una de mis pruebas.

—No tengo tiempo, me largo.

—Oye, oye, espera. Si vas hacia el CP no tendrás mucha suerte, están teniendo algunos problemas desde ayer.

—¿Qué tipo de problemas?

—Ya te contaré después, ahora escucha atentamente, amigo mío…

Silver se hubiera ido, pero al escuchar lo del Centro Pokémon decidió superar esa prueba de la que el tipo hablaba y preguntarle por lo ocurrido, era su única fuente de información y si no tenía cuidado podía verse envuelto en ese problema y perder aún más tiempo.





→ La prueba de Nort cuenta como la del Espacio Remanso para obtener la TM61 Will-O-Wisp.
→ Espero que Nort cuente que le pasa al Centro Pokémon o no me entero [?]
→ Índice.
@Overly.[/FONT]
#112
Un entrenamiento especial



Luego de despedirme de Celestia y regresar al Pueblo Crepúsculo me apresure para llegar al Centro Pokemon y preparar mi presentación, sabia que algo de ultimo minuto no saldría bien pero tenia que hacer algo lo mas pronto posible. Ya en el Centro Pokemon decidí cambiar a Aron y Baltoy por Popplio y Eevee para el próximo concurso.

—¡Es hora de entrenar! —salí en dirección del campo de batalla.

Ya entrenado para la presentación tenia en mente en ir con Eevee y crear un tornado de estrellas con su movimiento rapidez, pero al ver como Popplio jugaba decidí cambiar un poco las cosas.



—Popplio. —lo llame.

Popplio corrió para luego saltar y posar en mi cabeza, se veía muy juguetón y pensé que esa actitud me serviría en los Concursos Pokemon.

—¿Me ayudaras? —le pregunte y el rápidamente sonrió dándome a entender que si me apoyaría.

De la nada el pequeño Pokemon comenzó a expulsar una voz suave y tranquilizante la cual la veiamos en forma de corazón, luego expulso un chorro de agua el cual se disperso y rápidamente libero burbujas de agua las cuales flotaban por todo el campo. Estaba emocionado por lo que estaba haciendo Popplio y decidí terminar el entrenamiento luego de ver lo que hizo.

—Eliott —grito Jimmy. —Tienes que apresurarte el Concurso va a comenzar. —dijo mientras me tomaba del brazo y salíamos corriendo.

Mientras nos dirigíamos corriendo al Coliseo me di cuenta de que estaba preparado y tenia todo para ganar esta vez no seria lo contrario. Ya estaba frente a el Coliseo y Ginna me esperaba con muchas ansias.

—¡Mucha Suerte! —dijo Ginna.

—Gracias chicos esta vez si ganare se los prometo. —sonreí.

—Eso es lo que crees...

Una chica de cabello negro junto a un Sylveon y un Flareon pasaron junto a nosotros, siguió de largo mientras se escuchaba su risa, sin duda ella seria mi oponente esta vez y tenia que ganarle para poder ganar aunque no conocía a los otros coordinadores que participarían.

—¡Tienes que ganar! —dijo Ginna. —Roxy tiene que morderse la lengua.

Al parecer Ginna la conocía pero ese no era mi asunto, me despedí y corrí para prepararnos en los vestidores.

—Esta vez tenemos que ganar chicos no podemos perder. —dije.

Fennekin y Popplio que eran los únicos que estaban fuera de sus pokeball sonrieron por lo que dije, habíamos entrenado y mejorado mucho desde la ultima vez que estuvimos aquí. Mientras en el Centro Pokemon de Ciudad Ilusión Drew observaba el Concurso.

—Si Eliott participa tiene que ganar a pasado mucho desde el primer concurso. —dijo mientras acariciaba a Pikachu.

Durante su viaje luego de separarnos por las cercanias de Ciudad Drago Laila y Elsa observaban en la casa de una humilde anciana.

—¿Por que tanta emocion? —pregunto la anciana.

—Un amigo participara en el concurso. —respondio Laila.

—¡Ya veo! —respondio la humilde anciana.



@golfista1123

Aclaraciones:

- Popplio es Hembra.
- Drew, Laila y Elsa son amigos/rivales.
- Drew tiene 1 liston el cual gano en el primer concurso que participe.
- Laila y Elsa no tienen ninguno hasta el momento.

Pregunta:

¿Me daras una mision o tengo que postear de una vez en el Coliseo?


#113

El Equipo Anochecer. Parte I

El Equipo Anochecer. Parte I

~Holly Rose una de nuestras reclutas más jóvenes y expertos en todo tipo de misión, como ya lo habíamos hablado tú estás a cargo de esta misión junto con otros agentes que ya están en dicha región. ~dijo el encargado de llevarme a la región.

—¡Lose! Ahora necesito saber mas de la misión. —dije.

Aquel miembro de la Organización aterrizó el helicóptero cerca de un pueblo, luego de haber visto que nadie estaba cerca salimos de el.

~Te llamaras Serena Scott y ganarás medallas y listones para pasar desapercibida, tu te infiltraras en un equipo llamado Anochecer, y su objetivos reciente es buscar a Hoopa y convertirla en su forma Dominante para invocar con sus anillos a Lunaala y Solgaleo. ~dijo el miembro de la Organización.

—Equipo Anochecer, había escuchado algo sobre ellos hace un tiempo pero nadie los tomo encerio hasta que capturaron a Mewtwo. —respondí.

~¡Exactamente! Detener sus planes es lo que deben hacer, pero tú eres la más importante Holly, se te dará a este Pokémon, el es Pawniard y es muy particular, fue entrenado para este tipo de misiones y además es su primera misión en la cual tu lado aprenderá mucho. ~<me entrego la pokeball de Pawniard. ~En fin mucha suerte, ya sabes lo que tienes que hacer no creo que sirva de ayuda explicártelo. ~se despidió y se subió al helicóptero para comenzar a despegar.

Luego de saber mi misión, comenze a caminar hacia el Pueblo Eclipse, cuando llegué al pueblo note la gran cantidad de personas que vivían en el lugar, algunos comenzaban su viaje y otros pasaban de visita pero lo más importante es investigar sobre el Equipo Anochecer, me acerque a una chica de ropa oscura para charlar con ella.

—Hola ¿Me puedo sentar? —,le pregunté.

Ella estaba sentada en un banco de color rosa cerca de una fuente, ella me respondió que si y con gusto me senté con ella a charlar. Ella estaba calmada y su ropa oscura me llamaba la atencion hací que decidí preguntarle algunas cosas.

— Tu cabello es muy oscuro y tu ropa también como si fueras parte de un equipo maligno. —le dije.

Ella al escuchar eso se asustó un poco y disimulo para que no me diera cuenta de algo, ella se levanto y se alejo por un callejón oscuro el cual parecía no tener fondo, decidí seguirla hasta el callejón.

—¡Pawniard! —lanze su pokeball al aire de la cual fue expulsado. —Tenemos que seguir a una chica cabello oscuro y ropa negra que entro a ese callejón, nopodemos perderla. —le comenté.

Pawniard asintió y corrimos de inmediato, el callejón parecía eterno, no acababa y la iluminación era escasa, Pawniard corría a mi lado ya que podía escuchar cuando sus cuchillos de sus brazos chocaban con los de su cuerpo.

~Veo que me seguiste. ~escuche una suave voz.

Aquella chica salió de la oscuridad y apareció vestida con el traje de el Equipo Anochecer, lo reconocí inmediatamente por el sol y la luna

~¿Tu eres miembro o quieres formar parte de esto? ~preguntó.

~Tu misión es infiltrarte en ese equipo Holly, ya capturaron a Mewtwo y quien sabe que experimentos hacen con el. ~recorde las palabras del jefe.

—¡Formo parte de su equipo! —exclame.

Al escuchar eso repentinamente el callejón se iluminó y estábamos rodeados de muchos reclutas, todos ellos con pokeball en las manos dando a entender que si era una farsante me atacarian.

~Tenemos una mision para ti. ~dijo. ~Se han escuchado rumores que el legendario Xerneas está rondando por lo más profundo del Bosque, tu objetivo es adentrarte en el bosque y capturar a esa criatura legendaria, nuestro objetivo es capturar a los Pokémon legendarios para usarlos en contra de Hoopa y con ese gran poder acorralarlo y usarlo a nuestro favor. ~me ordenó.

—Pero... ¿No es más fácil buscar a Hoopa y luego usar sus anillos para invocar a los legendarios? —pregunté.

Todos los reclutas fijaron su mirada en mi, al parecer había dicho algo malo. La luz del callejón repentinamente se apagó y se encendió rápidamente y al ver a mi alrededor todos habían dejado el lugar a excepción de una chica.

~Soy Amanda y con esto te encargaras de Xerneas. ~me entrego unos aparatos raros.

Ella solo salió del callejón y se alejo, Pawniard estaba muy tranquilo y muy atento si algo sucedía, creo que era momento de hablar con la organización. De noche y ya muy lejos de aquel callejón use el Holomisor para llamar a la Organización.

—¡Agente Holly reportándose señor! —dije.

~Tan pronto y tu llamando, me alegra mucho y dime ¿Que sabes? ~me pregunto.

Le expliqué que era lo que querían y que tenía la misión de capturar a Xerneas que rondaba por un bosque que estaba cerca de este pueblo.

~Ya veo, tienes que hacer todo lo posible para que esa misión fracase, con Mewtwo en su poder y si logran capturar a Xerneas no me quiero imaginar que sucederá. ~respondio el jefe.

—¡Tengo que dejarlo señor! En este momento partiré al Bosque, revise el mapa y está muy cerca de aquí nomás tomara mucho tiempo. —me despedi del jefe.

Al apagar el Holomisor Pawniard y yo comenzamos a correr hacia el bosque, no podíamos perder tiempo y nuestro objetivo era llegar lo más pronto posible al bosque, el Equipo Anochecer no podía apoderarse de otro legendario con gran poder.


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